Un encuentro del destino [pasado]
#11
Cao parecía verse maravillado por la fruta, no solo se comió su ración de mango, también pidió un par de zumos, ofreciéndome uno a mi y bebiéndose el otro. Incluso soltó un suspiro de alivio y placer al saborear tal delicioso jugo, yo preferí ser mas precavido, uno nunca sabe cuando podrá volver a saborear esos manjares, así que decidí guardas el zumo y un poco de mango para mas adelante en el día.

Aquel tipo parecía un hombre de negocios, ya me estaba ofreciendo dinero y comida por amenizar una de sus veladas. "Hhmmm... La verdad es que no me iría mal comer bien por una vez." Pensé mientras me contaba un poco las escuetas condiciones del trabajo. -¿Una fiesta del té? No veo por que no, tengo preparadas unas partituras tranquilas y afables para esas situaciones.- Le dije mientras sonreía y miraba al cielo pensando en qué tipo de delicias podría toparme en aquella fiesta. 

Miré la flauta de bambú que solté de mi cinturón, recordando que a mi padre le encantaban ese tipo de fiestas llenas de hedonismo y placer vacío, decía que su música era lo que le podía dar alma a esas situaciones. Lo decía bastante orgulloso de si mismo, quien sabe si era verdad, pero mi mente de niño le creía sin dudarlo, viéndolo como un superheroe que todo lo podía con su música. 

-No necesito mas pago que el que me quieras dar, pero si ya hay comida allí... Yo me doy por servido.- Dije sonriéndole mientras lo veía comprando mas fruta, esta vez era una pequeña esfera de extraño color y forma... Variable, si es que eso era posible. El tendero intentó avisarle de algo, pero fue demasiado tarde, Cao la engulló de un bocado sin pensarlo demasiado. "Será una fruta en mal estado... Bueno, ahora la escupirá" Medité para mis adentro mientras veía a mi acompañante poner una expresión peculiar en su rostro, no daba la sensación de saber a gloria precisamente. 

Esperaba aspavientos y y gritos de desagrados, pero lo que pasó posteriormente era algo que incluso a Cao le pilló por sorpresa. Su cuerpo comenzó a cambiar de color a tonos arcillosos y marrones y, acto seguido, su cuerpo comenzó a derretirse como un helado de chocolate en verano, dejando un charco marrón en el suelo por unos segundos. Di un salto del susto y abrí los ojos como platos, jamás había visto nada ni parecido, el tendero había salido corriendo como si la misma parca estuviese pisándole los talones y yo solo pude quedarme mirando atónito como de ese charco de lodo comenzaba a erigirse la figura de aquel hombre de nuevo. -¿Sorpresivo?.- Dije incrédulo al ver la indiferencia del tipo. -Sorpresivo es encontrarse una moneda por la calle. Esto ha sido raro de tres pares de narices.- Comencé a tocarle un brazo, incrédulo y asustado, para comprobar si volvía a deshacerse o ya había recuperado el estado sólido. -¿Te sientes raro o... mal? ¿Necesitas que busque un médico?- Pregunté realmente preocupado, en mi familia no era normal perder la forma y volverse fango. 
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#12
Aún se encontraba asimilando todo lo que había sucedido, es posible que de no ser por su entereza mental no habría podido mantener la forma de manera natural, ¿Aquello era lo que la gente llamaba Akuma no mi? Desde luego se sentía absurdamente extraño, era como si su cuerpo se hubiera liberado de las ataduras físicas normales.

Se giró hacia Han pero no de una manera normal, su rostro se movió antes que su cuerpo fluyendo por la cabeza como si fuera un líquido, y luego le siguió el cuerpo que en un movimiento lodoso se giró hasta volver a quedar todo ordenado, todavía tenía que gestionar aquella nueva sensación para moverse con normalidad pues ahora los límites de la carne no eran igual para él.

Serás avisado del día, pero debo retirarme ahora mismo, necesito asimilar esta situación y entrenar mi mente para controlarlo, espero que no te importe, ve con cuidado. Se movió está vez de manera normal girándose lentamente mientras las telas de su cuerpo le acompañaban, está vez no con la gracilidad de antaño si no como si las telas hubieras sido mojadas y cargasen algo de peso, daba la sensación de mantenerse húmedo constantemente.

Se fue alejando a paso tranquilo mientras se miraba la palma de la mano, entonces noto como podía a voluntad volverla ese líquido lodoso como está podía cambiar la forma , como podía expandirla, además era extraño por que a pesar de tener el grosor de su palma sentía profundidad en el líquido, con la izquierda metió su pipa de oro en la palma y observo como está se introducía lentamente en su cuerpo absorbiendo la pipa sin dejar rastro de ella, parpadeó, estaba descubriendo sus nuevos poderes con relativa facilidad , el destino le tenía algo interesante preparado y eso era un hecho, ¿Tendría preparado algo para el resto de los monjes que había conocido?
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