Han
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
54
33
29
56
83
66
53
66
20
100
Puertos de Sobert, día presente por la mañana.
El olor a sal era presente en toda la isla, sobre todo días como hoy donde el viento soplaba grácil y tranquilo, sin embargo, allí donde me encontraba en ese momento. En una carta de Cao, la cual tenía que recoger en la oficina de correos porque no tenía un hogar donde enviarla, me pedía que fuese al puerto, que era hora de marchar de esta isla para conocer nuevas culturas y reinos. Por eso es que me encontraba en los puertos de Sobert.
La emoción me embargaba mientras mis pies descalzos tocaban la madera del paseo marítimo, el mar estaba bastante calmado y la gente se movía rápido por allí. Personas descargando, personas cargando, unos volviendo de alguna aventura, otros yendo a vivir una nueva, gente que reparaba sus navíos y gente que trabajaba en el mantenimiento del propio lugar. La verdad es que era un lugar con mucho ajetreo, demasiado para mi gusto, recordaba como era ir ver y volver a mi padre cuando era un niño, siempre me traía un dulce de donde le tocara guardia. Pero esta vez no iba como espectador, no, esta vez yo sería el que surcaría los mares para explorar este basto mundo lleno de misterios, peligros y maravillas.
Fui contando los muelles a medida los pasaba, en la carta se estipulaba que, cuando llegase al muelle 24, encontraría nuestro barco para zarpar Cao y yo a nuestro destino. -19..., 20...,- Iba contando en voz alta para no perderme, lleno de emoción y de ansias por comenzar el viaje, era tal mi ilusión que se notaba en mi caminar alegre y enérgico, como si mi destino fuera comerme el mundo. -23. Ah es el siguiente ya, que nervios, me pregunto como de majestuoso será nuestro barco.- Miré a mi alrededor un momento, percatándome en el escaparate que tenía al otro lado y sonreí, vi algo que era ideal para este periplo. No pude evitarlo, entré y compré los artículos que había visto tras el cristal expositor, no fue demasiado caro, pero tampoco era barato, mas merecía la pena. Al poco tiempo salí de aquella tienda con las cosas en una bolsa y terminé por ir al muelle 24 para subir a cubierta.
Siendo Cao como era, una persona elegante y de buen ver, siempre vestido con ropas caras, esperaba un barco grande, espacioso y bastante cómodo, no pensaba en un buque, pero desde luego no me esperaba lo que me encontré. Mi sorpresa fue masiva al ver a un hombre anciano, encorvado por la edad y la gravedad, sujetando una cuerda con uno de sus delgados bracitos y, al otro extremo, un bote que vive Dios que ha visto tiempos mejores. Había sido el primero en llegar, mi fangoso amigo estaría al llegar, pero... ¿Acaso entrábamos los dos ahí? ¿Y los regios mástiles?¿Dónde estaban las infinitas velas? ¿Y el mascaron imponente? Diantres, si apenas se le podía llamar embarcación. -Bueno... Ya se en qué es austero.- El anciano me miró algo molesto. -¿Decías algo jovencito?- No debió gustarle lo que le dije sobre su destartalado bote. Yo solo levante las manos negando mientras sonreía apuradamente y me metía dentro de la barca con dificultad por el tambaleo en el mar.
Ya estaba embarcado, solo quedaba esperar a Cao, pero decidiría darle una sorpresa, así que abrí la bolsa y comencé a preparar los artículos, así cuando llegase el otro miembro de la tripulación se llevaría una sorpresa y unas risas. Básicamente era un disfraz infantil de pirata, con un sombrero mal logrado, una barba postiza de vaya a saber qué animal que se agarraba con un cordón, un parche de fieltro y una espada de madera que, claramente era para una persona como dos veces mas pequeña que yo. Así cuando el ex noble llegase a la barca me vería señalando al horizonte con la espada de madera. -Arrr marinero de agua dulce, embarcad de una vez y echémonos a la mar.- Eso es lo que le diría, sin duda.
Cao Guojiu
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
63
70
26
65
65
78
37
70
13
129
Tras dar la última palada en la arena el hoyo de tres metros era suficiente, salió haciendo su cuerpo de lodo y escalando por la pared, una vez arriba se giró hacia el agujero, y de su cuerpo brotó el cadáver de Ugubugu que cayó hacia el agujero, su rostro mostraba una mezcla de furia y agonía, no tuvo que ser una muerte sencilla. Lamento que tú ambición haya sido más débil que la mía, pero gracias al dinero se ha podido restablecer el orden en la Aldea, ahora se han hecho creyentes y trabajan codo con codo
... Ugubugu era tú nombre, no lo olvidaré. No tardó en ponerse manos a la obra tapando el cuerpo con el montón de arena que había apartado previamente, entonces al finalizar juntó ambas palmas de sus manos, cerró los ojos y deseó con fuerza que si había otra vida, y otro lugar que Ugubugu tuviera la oportunidad de tener una mejor vida.
Al finalizar comenzó a caminar hacia el puerto pues había quedado allí con Han para trasladarse de isla, no tardó en llegar y para cuando llegó al sitio observó como Han estaba... ¿Disfrazado? O quizás quería empezar a vestir así, desde luego era mejor ropa que la solía llevar si excluimos ese acento extraño que haces, la verdad es que has ganado , te ves más elegante. Cao tenía la mirada tranquila , como siempre solía tenerla pero había un pequeño atisbo de dolor en ella, tenía que gestionar lo que había hecho, sobretodo por qué en el mundo que vivían y la vida que había decidido vivir implicaba la posibilidad de tener que hacerlo muchas veces más, entonces se subió al bote y noto un pequeño crujir lo cual hizo que Cao levantará ambas cejas, le habían asegurado que aguantaría... Esperaba que así fuese, pues desde que había comido aquella fruta no se sentía especialmente bien cuando el agua de mar tocaba su piel, este era otro comienzo habia pasado meses en Sorbet echaría de menos a muchos personas pero su camino de libertad no podía frenarse ahí.
Han
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
54
33
29
56
83
66
53
66
20
100
Al fin Cao llegó, y no pudo refrenar su lengua para gastar una broma, aunque... Realmente tenía razón. -De moda me habla un barrizal.- Le dije mientras me reía y me quitaba la barba, el sombrero y el parche, no era lo más cómo del mundo, el gorro se caía, el parche tapaba la visión y la barba picaba.
Una vez ambos subimos al bote cogí uno de los remos con decisión.-Venga, yo remo de un lado y tu del otro. Démonos prisa quiero conocer nuevas islas pronto.- El pobre anciano soltó la cuerda del bote como si fuera él el causante de que estuviésemos retenidos en el muelle. -Como si no diésemos una remada y pudiéramos llevárnoslo agarrado como una cometa.- Y nos dejó marchar mientras se despedía levantando la mano y moviéndola lentamente a los lados.
-Por cierto Cao... .- Lo miré mientras comenzaba a remar al compás de mi compañero. Mi rostro expresaba, sobre todo, curiosidad.- ¿A dónde vamos?- Aquel era el dato que no venía en la carta que me envió, o tal vez si y no me di cuenta, no obstante me interesaba conocer el destino al que nos acercábamos. La verdad es que nunca había viajado, el único que viajaba era mi padre por su oficio, mamá y yo le esperábamos, a veces por largos periodos de tiempo, a que regresase.
No es que fuera un inculto, aprendí sobre otras culturas hablando con la gente de los comercios y personas desfavorecidas que habían caído de algún modo u otro en las pobres calles de Sobert. Conocía lo básico de geografía, un poco sobre las islas aledañas a la mía, sin embargo, nunca las había visitado. No es que hubiese tenido curiosidad, pero un nuevo mundo se abría ante mi y hubiese sido estúpido si no hubiera aceptado la oferta.
El viento soplaba a nuestro favor, todo a nuestro alrededor nos decía que partiésemos ya. Ah... que emoción sentí en aquel momento, las historias, las aventuras, todo un abanico de posibilidades se abrían ante nosotros, tan solo teníamos que trazar el rumbo.
Cao Guojiu
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
63
70
26
65
65
78
37
70
13
129
Parece ser que la pequeña broma sobre la moda no era algo del gusto de Han aunque lo había tomado como tal pues tras su frase comenzó a reír , Cao se giró hacia el anciano y se inclinó en los de agradecer , entonces fue cuando comenzo lo importante la hora de remar, el corazón se le aceleraba pues no tenía ni idea de qué iba a pasar, para empezar ni siquiera era navegante por lo que una vez ya estaban mar adentro, miró a Han para responder con total sinceridad
Me encantaría saber a dónde vamos , pero no sé navegar... Así que antes de remar en círculos se me ocurre una fabulosa idea.
Cao se recostó apoyando su cabeza en la popa del barco y entonces sacó su pipa de su cuerpo retirando todo el barro de la misma, sacó unas hierbas de una bolsita y encendió la pipa para acto seguido darle una larga calada, lleno los pulmones de humo y luego lo soltó hacia el aire, el mar parecía en calma y esperaba de todo corazón que siguiera así durante toda la travesía o posiblemente esa sería la última vez que tomaría una calada de su pipa.
Sí ninguno sabe navegar que sea el destino quién decida el lugar, tengo tanta ilusión como miedo, así que quizás deberíamos dormir.
A pesar de sus palabras mostraba una aplastante seguridad, Cao al final era así todo un hombre tajante y estricto cuando lo veía necesario y el pasota más singular cuando no veía por qué preocuparse, total, sí les pasaba algo estaban muertos, y si no, llegarían a algún lugar, la suerte estaba echada y solo los valientes eran dignos de alzar la cabeza para mirar con orgullo aquello que el destino les deparaba, aunque la verdad, estudiar un poco de navegación tampoco les iba a ir mal...
Resultado del viaje:
Zona:
- Blues : 4
Navegante:
- Cao y Han (Ninguno es Navegante) : 0
Barco:
- Bote : -0
Riesgo total: 4
- El bote sufre un daño de 4.500 PV, quedando destrozado al llegar a su próximo destino
Cierro petición y tema.
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