15-09-2025, 07:51 AM
No olvides empacar al Gato!
Sorbet, Dia 60 de Verano, año 16.
![[Imagen: C6kX3Y6.png]](https://i.imgur.com/C6kX3Y6.png)
El pequeño gato, de pelaje negro y brillante presencia, esperaba paciente su momento, observando con detenimiento el pomo metálico de una puerta de madera que todavía no había decidido repicar, a su lado había un grupo de maletas, equipaje conformado en su mayoría por distintas prendas de ropa y alguno qué otro recordatorio de las aventuras en la isla, nada que destacara particularmente, ninguna posesión ilícita de la cual preocuparse, porque en esta oportunidad debíamos ir seguros y considerando la aversión de mi pareja no podía estar enfocándome más que en ella durante el viaje.
Regresando a mi forma original, me habría tomado un respiro o dos, pero al cabo de un momento acabaría repicando con el reverso de mi palma de la puerta de madera dando mi aviso de regresar, pese a qué era la primera vez estando en esta forma, decidí jugarme mi mejor cara de poker sobre aquel asunto tomando bajo premisa la siguiente reunión con el grupo variopinto de la fiesta del té, necesitábamos trasladarnos a isla karate para asistir a esta nueva reunión, de manera que debimos organizar nuestros itinerarios, equipaje y para mi sorpresa, sobrellevar un severo temor a los viajes.
Hoy era justo el día pactado para nuestro viaje. Razón por la qué, vestido con mis mejores prendas y sosteniendo un ramo de rosas con la mano izquierda estaba decidido en hacerla olvidar de lo malo, pese a ser consciente de cuan difícil podría ser, espere y espere hasta que la puerta fue abierta para entonces encontrarme con su mirada y no poder esperar más para entregar las rosas en sus brazos, -Hola Taka Taka, hoy te ves hermosa ¿iremos juntos cierto?- puntualice, alegre mientras admiraba en ella gestos de bienvenida y bromeaba para mí mismo la desdicha de no compartir un idioma común.
Era un poco cruel decirle Taka Taka a su idioma.
Pero me gustaba pensar que pronto hablaríamos,
Un día tal vez seria regañado con esa misma voz,
Hermosa e ilegible en tantos sentidos diferentes.
Por supuesto, además de solo quedarme observándola como un completo idiota también guarde como pude la sonrisa cerrada de mis labios y relamiendome con un gesto hambriento solo a ella, busque concentrarme en entregar un pequeño mapa, un gesto nada complicado o refinado qué realmente pudiera vender o tuviera valor, sino una breve ilustración subjetiva de parte de la avenida en donde nos ubicábamos hasta el puerto en donde nos esperaba el crucero, dibujado con presura, probablemente podrías juzgar mi nivel artístico duramente gracias a la rapidez con la que había ideado aquello, más como un mapa mental, una ilustración indicativa, intuitiva, no como mapa real.
Razonablemente había colocado nuestros boletos junto con el mapa, esperando que no necesitara explicar y llegara a sentirse como una cita junto al ramo de rosas todo lo que había organizado, siendo que poco después me acerque a su equipaje, agachándome levemente de manera qué esperaba que asintiera y una vez hecho empaque junto a mis pertenencias cada una de las cosas, todo sobre un pequeño carruaje alquilado, conducido por un viejito local, de manera que seria bastante romántico el paseo si ignorábamos algunos equipajes pesados como nuestras armas.
En todo caso, una vez adentro y en camino del puerto, a pesar de qué no teníamos muchas cosas de las cuales hablar tampoco iba a ser muy diferente después así que me había preparado también, mostrandole una bolsa que había reunido, con juegos de mesa de todos los tipos, libros para colorear y algunos juguetes infantiles de dinosaurios y caballitos, como peluches esponjosos, realmente dudaba de esto ultimo, pero el comprador parecia indicar que a las mujeres solia gustarle aquel tipo de presentes así que solo habia decidido incluirlo, sin saber de su reaccion o si gustarian.
Una vez llegado al puerto y reubicado nuestro equipaje empezó el verdadero reto.
A razón por la que, le daría una venda para los ojos y para que se tapara los oídos, luego de que lo hiciera tenia pensado llevarla cargada hasta nuestro camarote. Donde solo entonces le quitaria eso.
Regresando a mi forma original, me habría tomado un respiro o dos, pero al cabo de un momento acabaría repicando con el reverso de mi palma de la puerta de madera dando mi aviso de regresar, pese a qué era la primera vez estando en esta forma, decidí jugarme mi mejor cara de poker sobre aquel asunto tomando bajo premisa la siguiente reunión con el grupo variopinto de la fiesta del té, necesitábamos trasladarnos a isla karate para asistir a esta nueva reunión, de manera que debimos organizar nuestros itinerarios, equipaje y para mi sorpresa, sobrellevar un severo temor a los viajes.
Hoy era justo el día pactado para nuestro viaje. Razón por la qué, vestido con mis mejores prendas y sosteniendo un ramo de rosas con la mano izquierda estaba decidido en hacerla olvidar de lo malo, pese a ser consciente de cuan difícil podría ser, espere y espere hasta que la puerta fue abierta para entonces encontrarme con su mirada y no poder esperar más para entregar las rosas en sus brazos, -Hola Taka Taka, hoy te ves hermosa ¿iremos juntos cierto?- puntualice, alegre mientras admiraba en ella gestos de bienvenida y bromeaba para mí mismo la desdicha de no compartir un idioma común.
Era un poco cruel decirle Taka Taka a su idioma.
Pero me gustaba pensar que pronto hablaríamos,
Un día tal vez seria regañado con esa misma voz,
Hermosa e ilegible en tantos sentidos diferentes.
Por supuesto, además de solo quedarme observándola como un completo idiota también guarde como pude la sonrisa cerrada de mis labios y relamiendome con un gesto hambriento solo a ella, busque concentrarme en entregar un pequeño mapa, un gesto nada complicado o refinado qué realmente pudiera vender o tuviera valor, sino una breve ilustración subjetiva de parte de la avenida en donde nos ubicábamos hasta el puerto en donde nos esperaba el crucero, dibujado con presura, probablemente podrías juzgar mi nivel artístico duramente gracias a la rapidez con la que había ideado aquello, más como un mapa mental, una ilustración indicativa, intuitiva, no como mapa real.
Razonablemente había colocado nuestros boletos junto con el mapa, esperando que no necesitara explicar y llegara a sentirse como una cita junto al ramo de rosas todo lo que había organizado, siendo que poco después me acerque a su equipaje, agachándome levemente de manera qué esperaba que asintiera y una vez hecho empaque junto a mis pertenencias cada una de las cosas, todo sobre un pequeño carruaje alquilado, conducido por un viejito local, de manera que seria bastante romántico el paseo si ignorábamos algunos equipajes pesados como nuestras armas.
En todo caso, una vez adentro y en camino del puerto, a pesar de qué no teníamos muchas cosas de las cuales hablar tampoco iba a ser muy diferente después así que me había preparado también, mostrandole una bolsa que había reunido, con juegos de mesa de todos los tipos, libros para colorear y algunos juguetes infantiles de dinosaurios y caballitos, como peluches esponjosos, realmente dudaba de esto ultimo, pero el comprador parecia indicar que a las mujeres solia gustarle aquel tipo de presentes así que solo habia decidido incluirlo, sin saber de su reaccion o si gustarian.
Una vez llegado al puerto y reubicado nuestro equipaje empezó el verdadero reto.
A razón por la que, le daría una venda para los ojos y para que se tapara los oídos, luego de que lo hiciera tenia pensado llevarla cargada hasta nuestro camarote. Donde solo entonces le quitaria eso.
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