Einarr
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
22
25
36
52
38
34
42
32
10
0
14-10-2025, 06:59 AM
(Última modificación: 14-10-2025, 07:12 AM por Einarr.)
Día 26 de otoño, año 16
Mar abierto serca de Samba
Una brisa tocaba de manera delicada mi rostros, un olor a sal invadía mi nariz y un gran mar azul se cernia más allá de lo que mi vista llegaba a percibir. Llevába un par de días en altamar junto a Kelvin y el resto de personas en este barco que se dirigía a Samba, con el objetivo de empezar ahí nuestro viaje al gran line, yo, sinceramente, estaba cansado ya de este viaje, pasar tanto tiempo rodeado de personas era sin duda muy desgastante para mí, encima de eso estás personas eran desconocidas por lo que no baje la guardia en ningún momento del viaje, dormir con un ojo abierto y un rifle abrazado no es precisamente lo que se diría como un descanso rejuvenecedor.
Mientras estaba sumido en mis pensamientos en uno de los balcones del barco fue que me percate de una formación a lo lejos en el horizonte, era una isla que se veía tropical y con una enorme selva en el medio.
~Samba~ Fue lo primero que se me vino a la mente.
-Ese debe ser Samba- Dije en voz alta sin darme cuanta, mientras me separaba del barandal en el que estaba apoyado.
~Siempre había querido venir a Samba, maldición es una de las islas con más biodiversidad de los blues, leí mucho sobre ella, seguramente su fauna debe ser gigantesca al igual que en Centaurea~ Repetía emocionado en mi mente mientras se dibujaba mientras sonrisa tétrica, nos acercábamos cada vez más a la isla y empezaba a contemplar el tamaño de la isla y su descomunal río y selva. Sin embargo un pensamiento bajo todos mis ánimos de golpe.
~Pero no tengo tiempo para explorarla~ Exactamente eso, no había tiempo, el viaje al gran line ya estaba programado e íbamos atrasados, realmente era una lástima el no poder explorar esas grandes zonas llenas de vida, pero no tenía opción, estaba apunto de comenzar una gran aventura y no podía detenerme ahora.
-Aaaa!! Maldición por lo menos me gustaría tomar un par de notas- Dije con desden en voz alta mientras me sacudía mi cabello con ambas manos en señal de mi desesperación.
Igual ese sentimiento no importaba mucho, estábamos cada vez más serca de Samba y seguramente atracariamos en breves, levanté mi rifle me coloque en el hombro, me coloque mi dial en el bolsillo de la gabardina y me dirigí a la salida donde desembarca riamos. Mi siguiente pensamiento fue ~Donde está Kelvin~ curioso perder de vista a un gigante.
Kelvin Einstein Nagumo
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
100
56
77
25
24
51
53
56
0
100
El joven gigante se encuentra observando el mar, el cielo la extensa línea del horizonte que va alejándose conforme se acerca el barco. La linea inalterable de unión de cielo y mar permanece inmutable durante toda la travesía, cambiando solamente la tonalidad del entorno conforme pas ael día y la iluminación del sol cambia.
No tardan ya en llegar, pues hace un tiempo que en el horizonte surge ciertos cambios, una silueta que rompe la continuidad del horizonte, un inequívoco indicio de la presencia de una isla, una silueta que va tomando forma, ganando tamaño y aclarándose a los ojos de cualquiera que viera, y el gigante tenia la mirada fija en el horizonte por lo que no tarda en ver arribar la isla en su campo de visión.
Su mente absorta en pensamientos varios, perdida en recuerdos y principios que le mueven a seguir, a cambiar un mundo podrido que parece olvidar la empatía o la bondad, donde la oscuridad y el mal campan libres mientras unos pocos intentan eliminarlos. El dominio del poder y la discriminación son evidentes en muchos lugares, como en Sorbet, donde ae puede ver la diferencia de trato según la zona.
El sur, donde el joven estuvo, apenas tenia recursos y beneficios, mientras el norte, donde vivían los ricos, tenia todo lo mejor incluso la arquitectura era más evidente en eso. Eso es algo que el joven hubiera querido cambiar, pero no hubo tiempo para hacerlo antes de partir. Si se demoraba mas, se quedaría atrapado en aquellas aguas por más tiempo del debido, ya tendrá forma de volver al lugar para liberarlo en otra ocasión. O alguien tendrá la misma idea que él en el futuro, quien sabe. Todo es posible en el mundo, y no hay como pensar en todo y predecir todo.
Einarr
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
22
25
36
52
38
34
42
32
10
0
Poco tiempo tarde en encontrar a Kelvin como era de esperarse, al parecer seguía sumido en sus pensamientos y con la mirada perdida en el horizonte lo cual era normal para el. Dirigí mi mirada a la misma dirección en la que miraba Kelvin, ya estaba claramente frente a nosotros la isla de Samba, el lugar donde comenzaríamos nuestra travesía al gran line, pensar en eso hacia que un escalofrío recorría por mi espalda cada vez que lo recordaba.
Regresé mi mirada a Kelvin quien seguía sumido en sus pensamientos por lo que decidí acercarme a su lado y simplemente esperar con el la llegada del barco a los puertos de Samba, sin decir palabras simplemente me puse a su lado y mantuve la mirada en la misma dirección en la que el miraba.
Luego de varios minutos por fin estábamos frente a frente con la isla de Samba, mi visión de lleno con la imagen inmensa de la selva Anozama, aquella de la que había oído hablar tantas veces, sin embargo ya tenía más que claro que lo que menos nos sobraba ahora era tiempo, por lo que simplemente me dedique a apreciar la majestuosidad de sus árboles y del inmenso río que cortaba la isla a la mitad.
Pocos minutos me duro el placer ya que el barco navegaba por las inmediaciones de la isla en busca de un puerto para poder desembarcar, luego de unos cuantos minutos llegamos a un puerto un poco alejado de la orilla del río. Cuando el barco bajo anclas y empezó a bajara la plataforma para descender al puerto, Dirigí mi vista a la plataforma y dándole la espalda a Kelvin le dije en un tono lo suficientemente alto para que me escuchará.
-¿Listo para desembarcar Kelvin?- Le dije mientras empezaba a dar pasos en dirección a la plataforma de desembarque.
~Por fin estamos aquí~ Fue lo que pensé antes de desembarcar al puerto.
Kelvin Einstein Nagumo
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
100
56
77
25
24
51
53
56
0
100
El rebelde se encuentra absorto en su mente y sus pensamientos, como de costumbre, al menos durante viajes, no era alguien que pasara horas charlando y compartiendo palabras con los demás, tampoco era alguien apático o arisco, simplemente, cuando viajaba prefería la paz y la meditación mientras observaba la infinidad del mar, tan hermosa como mortal para él, pues si llegara a caerse al agua, seria el fin de su vida, una triste y absurda forma de perder la vida y romper con su meta, su objetivo y todo por aquello que hasta el momento se ha esforzado. Lo peor, moriría sin haber probado su akuma, menudo chiste tener tal akuma y perder la vida de una forma tan tonta como esa.
El moreno mantiene un semblante calmado y sereno, como si fuera algo propio de su vida el moverse en barcos así, bueno, realmente ha viajado bastante, desde su tierra natal hasta los blues hay un buen camino, y ha pasado del west al south en el pasado, así que esa no es su primera travesía, tampoco será la última. Por ahora se quiere centrar en salir de aquella trampa mortal para él, pese a lo relajado que le ven, sabe que un barco es casi un suicidio para alguien como él.
Una sonrisa y un gesto con la cabeza, es la respuesta del chico a su compañero, cuyo nombre apenas intuye realmente, su memoria no es precisamente de las mejores a la hora de recordar a los demás. En cuanto el barco atraca en el puerto, el gigante se dirige rápidamente a la tabla de desembarque, buscando abandonar cuanto antes la cercanía del mar y llegar a tierra firme, donde al menos, no tiene la probabilidad de ahogarse aumentada como si estuviera en el mar, retando a los dioses del mar a llevarlo a las profundidades.
|