[Fic] Crónicas del pasado
#1
¿Qué es ser fuerte? Cuando alguien crece con cierto tipo de influencia “militar” o adoctrinada bajo ciertos cánones, estos conceptos suelen volverse difusos. Sanemi, un niño que creció en una familia de modestos comerciantes, comenzó a plantearse un concepto de fuerza bajo el día a día que comenzó a tener con su abuelo. 

Cuando cumplió los cinco años de edad, estuvo lejos de poder disfrutar una niñes con juegos y otras cosas, que, si bien las tenía, no eran frecuentes. El primer lunes después de su último cumpleaños, fue despertado por Kite, su abuelo paterno, un ex marine retirado, que la verdad nunca llegó muy alto en la escala de poder o reconocimientos, mantenía todo ese concepto de justicia bastante arraigado en su interior. Como parte de su crecimiento, Sanemi aprendería a considerar todo eso como una gran mentira. 

Convirtieron el patio trasero de la casa su dojo de entrenamiento. Sanemi estaba a tres o cuatro metros de distancia de Kite, ambos con ropa holgada listos para poder iniciar. El abuelo no es de muchas palabras, simplemente indicaba lo necesario. Lo único que el niño escuchó antes de poder entender nada fue: “No voy a ser suave”. Lo próximo que pudo ver tras ello fue como sus ojos estaban mirando al cielo, en un gran despliegue de agilidad su abuelo lo tumbó al suelo con una sencilla llave que, sin poder siquiera entenderla, fue un golpe en su pierna y pecho el que lo dejó sin aire. 

Sonrisa. Sanemi dibujó una sonrisa, su abuelo se sorprendió un poco. Sin pensarlo dos veces se sentó sobre el suelo mirando el mismo, pero no pudo evitar sentir adrenalina, su corazón latía a mil por hora. No sentía miedo o rechazo sino la emoción que invadía cada celula de su cuerpo. En ese preciso momento no le importaba si salía a jugar con otros niños o no, su concepto de entretenimiento estaba por cambiar radicalmente. Se levantó de golpe y se sacudió su ropa que se llenó de polvo. Levantó la cabeza hasta cruzar mirada con su abuelo, quien al mirarlo no pudo evitar sentir sorpresa, sus ojos manifestaban un brillo frío, pero transmitía una fuerte sensación de fortaleza y concentración. 

-Oe… Continuemos -Y así iniciaba el camino de entrenamiento. Tras ese escueto diálogo se abalanzó contra su nuevo rival de práctica, torpe, lento, pero con fuerza y mentalidad ganadora. Los minutos comenzarían a pasar. El conteo de las caídas y la cantidad de energía gastada ese día sería difícil de tener. Aquel primer entrenamiento estuvo lejos de ser suave ya que duró aproximadamente tres horas, un promedio que Kite no estimaba, pero la resistencia y la explosión que tuvo Sanemi también lo motivó. Para él, podría significar el inicio de un gran marine, algo bastante alejado de la realidad actual.
#2
Los entrenamientos entre el aún niño Sanemi y su abuelo se habían parte del día a día de ambos. Sanemi, por su lado, descubrió una nueva afición que lo mantenía activo y constante, con ese afán e ímpetu de querer mejorar día tras día. Kite, veía todo esto como algo bueno, estaba forjando a su nieto en un arte que le serviría para sobrevivir. Además de estos combates, siempre le instruía a leer mucho, aunque a golpe de vista su carácter no pareciera el de alguien dado a los libros.

El tiempo fluía en su interminable río, lo que llevó que todos estos entrenamientos se concreten durante años, los cuales pasaron bastante rápidos. Sanemi, con diez años ya lucía un cuerpo atlético. Aquella mañana estaba en el patio de entrenamiento con sus manos posadas sobre el suelo y sus piernas elevadas dejando su cuerpo de forma vertical, haciendo flexiones de esa manera. Contaba en un surrurro: 200… 300… 400. Ese día estaba concentrado más que de costumbre.

- Oe… viejo ¡estás demorando! -No le decía viejo por falta de respeto, era confianza, sabía que el hablar así lograba enojar un poco a su abuelo y terminaba por ser un entrenamiento con mucho más dinamismo y emoción. Después de unos segundos los pasos de Kite rompieron el silencio, para cuando Sanemi levantó los ojos estaba frente a él, a escasos 3 metros, por lo cual dejó de hacer las flexiones para pararse sobre sus piernas - ¿Empezamos?

Y empezó la coreografía de golpes. Sanemi ya es capaz de mantener un ritmo bastante notable. Los golpes de su abuelo lo alcanzaban, pero en menor medida y los propios conectaban. Su sonrisa lo demostraba, disfruta de esto desde el alma. Si alguien pudiera verlos y prestar atención, solo podría percibir el sonido del aire cortarse producto de sus movimientos. Hasta que después de quince minutos en esa danza se produjo un golpe limpio, en el plexo solar. Fuerte. Sordo. Esto produjo que todo el ambiente se envolviera en un silencio absoluto -Ya eres más fuerte que yo -Mencionó el abuelo, con calma. Su rostro emanaba sorpresa, pero más que nada alegría, hasta melancolía. Esta victoria emocionaba al joven de cabellos blancos, pero también le produjo una extraña sensación en el pecho.
#3
TEMA INVALIDADO Y CERRADO

Como indica el parche de actualizacion 5.0, el único Blue abierto para rolear actualmente es el South Blue.


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