[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 4]
#1
GRUPO 4

Venimos de este post
En este grupo aterrizan los siguientes personajes: Dongryong, Alana, Hyakinthos, Maki, Gwendolyne.
Recordad que debéis postear con el código ["personaje=2283"] (quitad las comillas).
Es OBLIGATORIO que pongáis bien el código (sólo tenéis que copiar y pegar y quitar las comillas y ponerlo al principio de vuestro post. El que no lo haga está descalificado. Este código es para copiar vuestras estadísticas, inventario y demás.






Cinco cuerpos impactaron contra roca sólida, dura y fuerte. Una roca que no debería estar en ese lugar. Era un área plana de cincuenta metros de largo y de ancho, en cuyos cuatro lados se elevaban unas paredes de ciento cincuenta metros de alto. Eran gruesas y fuertes, y para quien tuviera un buen ojo o experiencia con el terreno, sería fácil advertir que eran completamente artificiales. De igual manera los estudiosos en general podrían darse cuenta de que ese tipo de formación y esa particular sedimentación sólo podía ser obra de una Akuma No Mi. Y de entre todos ellos, los que tuvieran un gran sentido de la vista podrían darse cuenta de un pequeño brillo en uno de los lados de la parte superior de aquellas paredes.
Pero los que no poseyesen esas cualidades... no serían capaces de entender nada mas que el hecho de que estaban atrapados en una cárcel de piedra. Una forma pétrea que emulaba un cubilete de dados gigante y que era imposible de escalar de cualquier forma. ¡Qué mala fortuna! ¡Atrapados y separados de sus camaradas!


A muchos, muchos metros de distancia, seis risas y algunos aplausos se mezclaban con el soniquete de las olas y la tormenta que avanzaba hacia el South Blue y dejaba atrás estas tierras.
Sobre un peñón perfectamente esculpido, había una carpa engalanada y respaldada del temporal por muros de tierra. Dentro de esa carpa, seis sillones albergaban a seis personas inesperadas, todas ellas con un par de prismáticos al cobijo de una modesta hueste de esclavos que les servían comida y bebida y se encargaban de mantener los farolillos encendidos. A los pies de estas seis personas, había un esclavo con las manos sumergidas en la roca viva, y junto a él, un cofre que rebosaba oro.
— ¡Es imposible que pierda! Oooohlalalala — gritó y rio uno de aquellos hombres, masticando burdamente unos croissants — ¡Los Saint Voltòir vamos a ganar este año-eh! — señaló con seguridad, mientras las migas de su aperitivo caían por su papada y su ropa. Era obeso, rubio y con el pelo peinado en vertical, y un ridículo bigote finísimo. A su lado, un joven de las mismas proporciones de sobrepeso y una evidente calvicie mal disimulada, con el - poco - pelo de color marrón oscuro, le contrariaba agitando un bogavante con la mano — ¡Estás loco-eh! — dijo dando un mordisco a su comida — Los Saint Vangelis tenemos al más musculoso de todos con nosotros ¡Greeekekekeke! — pero fue rápidamente interrumpida por una mujer, de aspecto fino y con un lunar pintado sobre el labio, sus cabellos rojos como el fuego seguían el mismo peinado que el único capaz de peinarse entre los anteriores — ¡Qué ilusos! Irishishishishish ¡El más musculoso lo tenemos los Saint Byrne! ¡Y es el que peor fama tiene! — dijo recibiendo una copa de vino, siendo interrumpida por la risotada de alguien más. Un gran lunarian con una máscara de teatro en el rostro y su largo cabello plata peinado verticalmente, siendo el único de buen cuerpo entre los presentes varones — ¡Novnovnovnovnov! Queridos compañeros celestiales ¿debo recordaros quién es el vigente campeón? ¡Está claro que volveremos a ganar los Saint Tsvetnik! — preguntó retóricamente llevándose la mano a la boca mientras reía.
Los esclavos acababan de traer una bandeja con muslos de pollo a otro de los presentes, uno particularmente obeso también, con el cabello rosa pero rizado y corto, con dos prominentes patillas — No tenéis buen ojo ¡no tenéis buen ojo! — dijo agarrando uno de los muslos de pollo con un brillo voraz en sus ojos — Los Saint O'Heil somos los mejores en esto de escoger esclavos ¡claro que soy yo el que ha elegido al mejor de todos los Sakana! Fryyy ha ha ha — y a su lado, el último de los presentes, un anciano delgado y con el mismo copete pero de color rubio agarraba también otro muslo. Tenía un bigote partido de color negro y una barba que tapaba cuello — Saint Wisniewski jóvenes, Saint Wisniewski. Nosotros somos los que se harán con la Guerra de Casas este año ¡nadie podrá igualar a nuestro campeón! Skiskiskiski — rio sin fuerzas el anciano dando finalmente un mordisco a su comida.

Aquellos seis Tenryuubitos observaban con sus prismáticos en dirección a los espejos, viendo a las personas que habían caído en los respectivos cubos de roca, esperando para que su diversión pudiese comenzar. Y su diversión, iba a ser muy poco divertida para todos vosotros.
¿Qué pasaría a continuación?




Resumen

Indicaciones
#2
Atributos Personaje

El Camino Para Ser Alguien
Red Line Cabos Gemelos ~ ??:?? p.m, 30 de Otoño, año 16.
[Imagen: xDzo2rt.gif]
Mi plan para pasar desapercibido era perfecto. Digo, no es que busqué presumir más estaba 100% seguro de qué sino hubiera sido porque literalmente el cielo empezó a caerse nada iba a salir mal, razón por cual me encontraba tirado en el suelo recostado sobre el barandal, observando de cada tripulante abordo o turista ocasional, medianamente aburrido luego de haber leído del periódico, fingiendo para variar y por cortesía no percatarme a su miraba, qué si, claro, me pregunté por qué repentinamente empezaba a hacerme ojitos desde qué me había transformado en forma híbrida.

Más había elegido no tomar esa batalla con Mahou por momento.
A fin de cuentas, ella, era ruidosa, altiva y era raro que no hablara.
Razón por la qué llegaría a pensar qué podría disfrutar algo de paz.
Buscando cerrar mi mirada con apenas del periódico en los brazos.

Lamentablemente el ruido aumento con el sonido de un rayo que infartaría a todos los pasajeros y con toda razón, debido claro, a que parte de la integridad de la cubierta parecía haberse afectado, ¿cuan profundo era el agujero? no sabia, ¿cuantos habían muerto? no sabia, pero sabia que había sido buena idea haber ido al baño unos minutos atrás y que debía aplazar mi siesta de momento, levantándome descordinadamente como sí resucitara para medir todas las posibilidades mientras apuntaba a mis 3 mujeres la dirección en donde recordaba haber visto los botes de emergencia.

Más claro la turbulencia solo empeoro, hasta que repentinamente Mahou desapareció frente a mi como sí su cuerpo fuera ligero como papel y sin poder alcanzar intente tomar su mano en el aire, entonces mil ideas recorrieron mi cabeza todo bajo un numero de posibilidades meteorológicas y malas mediciones climáticas que me arrebataban de toda calma en un intenso sentido del ahora, intentando avanzar hacia adelante en la repentina tormenta sin una visión clara de su presencia hasta que me detuve y decidí regresar hacia atrás, pero era tarde, Bai y Lan tampoco resistieron.

Intente correr hacia ambas pero también desaparecieron del todo.
Entonces quede solo, o eso creía ¿qué importaba seguir fingiendo?

Encendería la flama de mi espalda buscando mayor firmeza, entonces intente correr en la cubierta ahora abandonada y aunque creía poder avanzar hasta el timón claramente yo estaba equivocado, siendo arrebatado de todo ante la sacudida TRAS la bajada, hasta caer.

Y ya no estaba del todo seguro con qué habríamos chocado ahora.
Pero, mi cuerpo había caído hasta roca solida ¿no estábamos lejos?
Incluso aunque me quedara dormido era un navegante talentoso,
Estaba seguro de que no era la costa de donde se supone íbamos.

De hecho, conseguí percatarme de que también habían paredes artificiales alrededor por lo qué solamente era capaz de imaginarme la estructura de un pueblo flotante o de un barco enorme, aunque nada me daba razón para creer en algo tan grande, dimensione el tamaño de las paredes muy lejos de haber sido creadas para atraparnos sino más bien para dividir las regiones locales, aunque claro, solo deliraba, sobre-racionalizaba, en un principio aturdido mientras erguía de nuevo mi figura y extendía ambas alas con la flama en mi espalda, buscando respirar, con suma lentitud.

Mis pertenencias seguían conmigo. Por supuesto, también los objetos que Mahou me había pedido que le cuidara pero no había ni rastro de ella ni de las mujeres que en un principio me acompañaron, por lo qué me preocupe, sin saber a donde avanzar y utilizando el arma de asta cubierta en un paño de tela blanca como sí esta fuera un bastón, busque con la mirada queriendo creer no ser el unico, aunque claro y habia sido probablemente el ultimo en caer, por lo que no me imaginaba en verdad que iba a conseguirme y temia no tener la capacidad medica para ayudar en el peor juicio del cielo.

-Malditos bastardos, ¿quien coño les enseño a navegar? no trazaron rutas, no predijeron posibles tormentas y maldita sea, para variar ¿como se me ocurre que el burro con miedo a la luna lo haga?- sobre-analice quejándome del presente, golpeando el suelo con el extremo inferior del arma de asta mientras que soltaba un quejido de frustración y rechinaba los dientes. Preocupado por las tres.

“Debí haber viajado solo” pensaba. Enojado.

-Mierda, ¿HAY ALGUIEN AQUÍ O TODOS SE MURIERON INÚTILES?- reclame, volviendo a picar el suelo con aquel gesto de reclamo mientras la flama lunarian ardía en mi espalda como una tenue señal.


Off

iTEMS


[Imagen: tb8pZzN.png]

➶ — Evento Regional en Isla Samba con Mahou, Bai, Lan.
#3
Atributos Personaje

Ojalá todo fuese diversión. El hablar de bodas y disfraces, se rió por las palabras de todos — Te dije que era especial para mi, Rosse — pero no cuánto, ni cómo. Porque la timidez se ha ido desvaneciendo con el tiempo, dejando una confianza que quiso entregarles. Es el rocío del cariño a todos ellos, esperando que pronto la primavera haga lo suyo y algo más fuerte y brillante que el aprecio florezca.

Escuchó que todo está listo para zarpar y se afirmó con suavidad del barco, esperando que sea un buen viaje. Pero no lo es, es caótico y no lo pudo ver. Son palabras de sus compañeros que la alertaron. Pensó en decir algo, cuando algo la tiró al piso, es una caja que no ha podido ver, una que la hizo aferrarse del piso con sus manos, incluso si la cubierta está húmeda por las maniobras que sortea. Las palabras de Rosse llegaron, es una petición para que la ayuden y esperó. Esperó a alguien que no llega, los segundos pasan. Nada.

La fuerza no es suficiente, seguramente por eso sus manos cedieron y se preguntó a dónde terminará. Si es el mal chiste de un Dios que se ríe de ella, que le hace lo mismo una y otra vez, poniéndola a prueba sin razón. Porque la favorita de Dios parece que no puede tener aparentemente nadie en su vida.

Y aun así sigue buscando gente que la quiera. 

Tomó una bocanada de aire cuando finalmente aterrizó en algo. Se sintió mareada por tantas vueltas sin ver, porque el cuerpo se ha confundido lo suficiente como para que entre los giros no exista ni el arriba o abajo, solo hay un adelante y ha llegado ahí ¡Y más allá incluso! Se levantó quejándose con suavidad, encontrándose el bastón que lleva consigo, mientras con sus manos palpó su ropa, encontrando todo lo que ha traído desde el inicio. Todo parece estar ahí, bien, al menos es algo.

Lo primero que encontró fue la pared, una que palpó con la punta de sus dedos, sintiendo lo extraña que es. No se parece a nada que haya conocido antes. La siguió varios metros, notando como no acaba, quizás por eso es que lo mejor será hacer algo más antes de perder las esperanzas.

—¡¡Rosse!! — llamó primero al capitán, en un grito fuerte que la obligó a usar todo su aire — ¡Eros! ¡Alana! ¡Varo! — gritó por ellos también, pero no hay respuesta. Como si los hubiese perdido en el mar, contuvo la respiración unos segundos — Giyuu… Mercedes…

No pudo evitar limpiarse el rostro con la manga, no por la caída o el dolor del impacto, sino porque hay gente que le hace falta, son lágrimas tímidas que aparecen ¿Dónde están? ¿Por qué no puede oírlos? Hay un nombre que no tiene sentido el decirlo, aún así ¿Pierde algo intentándolo?

—¡¡Owen!! —

Un sonido la alertó, pero no temió a un mal que no puede ver, por eso es que avanzó a tropezones, usando su mano para alzarse cuando el piso intentó tirarla. Finalmente cuando estuvo cerca, simplemente se quedó quieta, con la respiración agitada.

—Dónde… Dónde está todo el mundo —

Porque nunca ha podido verlos, pero al menos hasta ahora habría podido sentirlos. Son risas, palabras y ritmos que acallan a la soledad, que llenan un mundo con algo más, porque jamás podrá conocer el color, el paisaje y cómo se ve la gente.

—¡¿H-Hola?! — ha escuchado algo o más bien a alguien, está segura de eso ¡Segurísima! Y está cerca, aun así suena enojado, por eso habló con cuidado, un tono suave para no alertar — Creo que no soy quien buscas, pero… también me perdí — tanto como para no saber qué está pasando — Y hay un muro extraño por ahí, que no parece… natural. — explicó quedándose quieta sin entender lo que ocurre, para quien la escuche finalmente pueda acercarse — ¿Me podrías ayudar?

Y así yo te ayudo también… de alguna manera.

—Gwendolyn Yang, ese es mi nombre 

Juntó sus manos y entrelazó sus dedos en una plegaria silenciosa — ¿Podrías decirme en dónde estamos? Yo… no puedo ver — seguro el resto tampoco, pero no tuvo cómo saber que la oscuridad los envuelve y él es es el único que cambia esa situación. — Estaba de viaje con mis compañeros y… me caí del barco — se volvió a limpiar la cara una última vez, ya más calmada a encontrarse con alguien más.

—¿Crees que me pueda quedar contigo mientras los encuentro?

Off
[Imagen: Gwendolain.gif]
#4
Atributos Personaje


El aire olía a tormenta, a metal y a miedo. El mar había rugido hace un instante, pero ahora todo era silencio, un silencio denso. ¿Qué vino después? Nada y todo a la vez. La caída me había dejado sin aire, sin norte, sin sur, sin referencia alguna. No recordaba cuánto tiempo había pasado desde que el Crimson Stage se perdió en alguna parte. Solo sabía que, al despertar, el mundo se sentía distinto: inmóvil. Recordaba vagamente al capitán gritando. ¿Proteger a Gwen? Recuerdo que salté hacia ella y después todo se volvió negro.

El suelo bajo mi cuerpo se sentía frío, sin vida. Tosí con fuerza y noté el sabor de la sal y arena del mar mezclada con mi saliva. Intenté incorporarme, pero el cuerpo me pesaba. Tenía la ropa empapada, quizás eso era lo que me pesaba, así que me deshice del grueso de la ropa, lo justo para no quedarme desnuda y entrar en posible hipotermia pero el frío; y las manos temblorosas buscando algo a lo que aferrarse. No escuchaba olas, ni timones, ni la voz de Rosse dando órdenes.

Fuego.

Mi pecho se tensó. Me llevé una mano al rostro, tanteando mi cabello húmedo que se me pegaba al cuello. Todo era confuso, desordenado. El aire vibraba con el humo y las piedras parecían tener vida propia—. ¿Rosse...? —susurré, con la ilusión de que aquella luz pudiera ser del capitán. Nada. Me quedé quieta un instante, tratando de orientarme. Si había fuego, había alguien, o algo, que lo había encendido. Aún no era capaz de distinguir ninguna forma. Inspiré hondo. Había algo más ahí, algo que no era simple incendio. Un latido se aceleró en mis sienes. Di un paso, después otro, todos en dirección al fuego, tanteando el suelo con la punta de los pies para no tropezar. En medio del olor a mar, podía distinguir ciertos olores familiares. Mi corazón dio un vuelco. Pronto el olor se transformó en voz.

Gwendolyn.

No necesitaba verla, aunque poco a poco podía reconocer mejor figuras; y finalmente reconocí toda su forma. Lo que me descolocó fue encontrar a alguien más al lado de su figura. Aun así mis instinto de supervivencia me empujó hacia adelante sin pensar—. ¡Gwen! —grité. Mi voz tembló, pero el eco me devolvió la certeza de que no hablaba sola. Avancé con prisa, tropezando a medio camino aún por el golpe, arañándose las manos. Cuando estuve lo bastante cerca de ella, tiré de sus ropas para llamar la atención pero inmediatamente le hablé para que no se sobresaltara de más—. Por fortuna estamos vivas. ¿Y usted es…? ¿Es de fiar? —pregunta hacia el Lunarian más que hacia mi compañera.

Sostuve un segundo su ropa, sin hablar, a modo tranquilizador, no tanto para ella como para mí—. Tranquila… —murmuré, con la voz más suave que pude, una vez más, más para mí que para ella misma—. Estoy aquí —y con total confianza, sin pedir perdón ni permiso, trepé por sus ropas tal y como antaño había hecho, buscando un hueco sobre sus hombros, cerca de su rostro. Desde esa nueva altura, pude divisar cosas que antes había pasado por alto, como por ejemplo, la inconmensurable altura de aquel encendido.

El segundo olor reconocible.

Maki.

Una sonrisa, pequeña pero real, me curvó los labios. No dije su nombre, solo apreté los dientes y alcé la barbilla. Maki y más gente—. No estamos solos —susurré para Gwen, más un pensamiento que una frase—. No todo está perdido —inspiré despacio, tratando de mantener la calma—. ¿Tienes el bastón? Si no, tú, gigante, ¿tendrías a bien guiarla? —y así lo haría, tras saludar alzando el brazo con entusiasmo al ver a Maki, una cara más conocida, y al llegar a su altura, di un suave golpe nuevo en la mejilla de Gwendolyn.

— Si eres tú… —susurré apenas audible—, no sabes cuánto me alegra olerte otra vez, Maki —pobre de mí, que aún no sabía que ni siquiera me recordaría—. Maki. Gwendolyn. Gwendolyn. Maki. Y este de aquí es… —entonces recordé nuestro encuentro, aquel que tuve con Maki y Rosse, y pensé en el capitán, el Crimson, todos… No sabía dónde estaban, pero mientras alguien más siguiera con vida, la función no había terminado. En ese lugar, seguíamos sin ser los únicos. Maki, Gwendolyn, el gigante, yo… ¿Quedaría más gente por descubrir?

Off
#5
Atributos Personaje


La travesía comenzó, ella se mantuvo expectante emocionada, con colores en su corazón, todos llenos de temor, esperanza, pasión y con algunos sentimientos que no podía controlar ni identificar, era algo que le emocionaba y le llenaba el pecho… sintió alivio verdadero al sentir a su querido Rackham en cubierta, demostrando que su objetivo y obsesión eran poderosos. Su vista como un halcón jamás se desviaría y eso le encantaba. Los demás, sus compañeros eran igual o mas fuertes. Jensen un psicótico, pero no por ello un tonto, Locura. Kiyoshi, era algo especial tenia un cierto odio respeto por el y parecía el mas centrado, pero a la vez el más intransigente. Obsesión. Owen era una especie de muchacho sin un rumbo, solo movido últimamente por el amor. Pasión. El capitán mando a todos bajo cubierta y obedecieron… ahí lo vio como comenzó a luchar titánicamente contra la furia de los mares. Los truenos solo aumentaban su risa desafiante y la madera del Last Whisper comenzó a crujir… ella sonrió y sin que nadie le viera corrió hacia el… desde atrás le abrazo poderosamente antes de que todo se volviera demasiado loco… —No me dejes nunca… se que puedes llevarnos al otro lado cariño.— Le dijo con una voz tierna y amorosa, apenas se despegaron sus manos de su torso se volvió para correr bajo cubierta para cuidar a sus compañeros. Apenas entro perdió el equilibrio en el pasillo… se golpeo la frente y el barco se remeció. Su frente sangro, se toco y el trueno ilumino su mano… roja… oscura y el viento comenzó a hacer danzar una diabólica lambada… el barco subió… violentamente —VAMOS TU PUEDES!!!— Grito al Last Whisper que pareció responderle con crujidos y ruidos de apocalipsis… solo unos minutos bastaron para que notara que todo andaba mal… —JENSEN….KIYOSHI!!!.... NIÑO BASTARDOOOOO!!!!!— una ventana se hizo añicos a su lado y el giro de la reina de las tormentas le arranco con sus feroces garras… pudo ver como sus compañeros intentaron aferrarla, pero también salieron disparados… Maki pudo ver que si bien subieron con grandes problemas la caída provoco que todos salieran disparados a todos lados… tan poco… por tan poco… algo le golpeo en la tormenta, cajas, maderas y otras tonterías volando por todos lados hicieron que cerrar los ojos mientras murmuraba un rezo desesperado aferrada a su preciada espada-Guitarra.  
 
Su destino estaba sellado… caería al mar y morirá inmóvil, en el fondo perdida e inerte… por toda la eternidad olvidada y abandonada. Fue bueno… un buen sueño mientras duro. El golpe le hizo volver a la realidad… se quejó tocándose la costilla y reboto pesadamente sobre el suelo… tierra… TIERRA!!! O roca mas bien… rodó, escupió sangre, se intentó levantar de inmediato, pero volvió a caer… posó su frente en la tierra llorando del dolor. No el físico… cayo de lado… en posición fetal se resignó
 
Alzo la vista… algo vio… parecía una especie de muralla… —¿Que carajos… donde estamos...!!! UKER!! JENSEN!! KIYOSHI!!!... owen… Nadie… maldición… auch… al menos no parece haberme roto nada…— MAki se levantó lentamente… tratando de comprender donde estaba… no podía ver nada. y cada pestañeo parecía que se acostumbraba a la oscuridad… pero no a la suficiente velocidad… no… no veía nada… que era esto… le importaba una puta mierda si era una ciudad, si había volado a la luna, si era producto de algún poder extraño o magia… solo quería encontrar a sus compañeros… no pueden morir.
 
Maki se agacho de pronto… su oído… puso sus manos sobre sus oídos… alguien llamaba a otras personas, no estaba sola… estaba segura que escucho que alguien llamaba a Owen… toco levemente con amor la tsuka de su katana… espero… espero… nada más… quizás fue su imaginación. Estaría mas atenta en caso de que se repitiese la llamada, mientras. Evaluaría las cosas que podía controlar, sus cosas estaban bien al menos, saco su den den mushi… llamar a los demás?... lo intentaría… toco el botón para llamar cuando lo noto rosa… como una bandera al viento… Hyak!!!!.... Cherry o Bubblegum… como sea… Maki corrió a toda velocidad hacia el cómo un misil y le tacleo sin derribarlo, le abrazo con toda su fuerza… apretándole y restregándose contra el cuerpo del doctor… —CARAJO… como extrañaba ver una cara conocida!!!... no me percate que estaban en el puerto… no vi al Full House… que paso?— Pregunto algo extrañada cuando comenzó a sentir algunas voces con su agudo oído… entonces se sintió más aliviada… —Vamos corazón… busquemos a los demás… quien quiera que este ahí.— Se calzo la guitarra para comenzar suavemente con un canto para atraer a los demás, solo esperaba que no fueran marines o cazadores.
 
Alguien le hablo, pero no recordaba quien era… sabia que tenia mala memoria era realmente pequeña, su tono de voz le parecía familiar… seguro que la conocía. Así que se encogió de hombros —Tu quien eres??... No se tu nombre, o quizás no lo recuerdo en verdad… da igual… seguro me conoces, sabes mi nombre… soy Maki… tu eres Gwendolin… la GWENDOLIN?... la amada de Owen?... un placer vernos… ósea… ay…— Se golpeo la frente al darse cuenta que era ciega… miro al grandulón alado a su costado y decidió que era un grupo realmente variopinto… —Este es…. Cherry, solo Cherry, somos de tripulaciones diferentes, pero ya nos conocemos bastante. Ahora… como saldremos de aquí… Necesito encontrarme con Rack y los demás y seguro Cherry extraña a sus amigos… no?— Sonrió al fin después de un “Aterrizaje” accidentado.
 
resumen


Karmas


Stadisticas con debuff
[Imagen: Maki_NNM.gif]
[Imagen: mikiocheja.png]
#6
Atributos Personaje

30 de Otoño. Año 16.

Flash Back.
Antes de la catástrofe.

—Esta es una mala noche para viajar —. Y ese pensamiento no podría ser apaciguado ni siquiera por la cantarina voz de María Merlot quien, como siempre, con su batería infinita para conversar, le detallaba los carteles de “se busca” como si fuera una madre orgullosa mostrando las fotografías de sus hijos, mientras que él cumplía el papel de un visitante que mira esas fotos con curiosidad, incluso se detuvo en algunas más tiempo que en otras, como en la de una mujer de cabello verde y cara quemada a quien la sirena llamó “Unnie”.

—¿Unnie? Ahí dice que se llama Maki…Ma-ki —. Repitió con lentitud, como si el pronunciar el nombre de esa manera fuera más un recordatorio para él que para la peliceleste.

Y hasta aquí llegó la calma.

En algún momento, cuando frente a sus ojos apareció aquella corriente imposible, tomó la mano de Merlot, un gesto que buscaba calmarlo más a él que a ella y después…después se arrepintió de haberla soltado.

***

Flash Back.
Durante la catástrofe.

No recordaba haberse sujetado antes con tanta fuerza de algo o de alguien, mejor dicho, pues sus manos se aferraron a la basta del pantalón del coloso pelirrojo desde el momento en que las leyes de la física dejaron de funcionar y el barco, como si fuera un imán, era atraído corriente arriba. Su proa apuntando al cielo tormentoso, como si lo retara a mandarle lo mejor que tenía.

Desgraciados humanos que se atreven a desafiar a la naturaleza.

El agua, tan salvaje y furiosa, durante la subida se encargaba de empapar la ropa de los viajeros; el viento silbaba con ganas con cada metro de avance y el cielo brillaba con el fulgor de los relámpagos que se volvieron más furiosos. Si tan solo esa hubiera sido la menor de sus preocupaciones, porque sobrevivir a la subida de tal corriente solo era el inicio de algo peor.

Un respiro aliviado salió de su boca cuando llegaron a la cima de los Cabos Gemelos. Un respiro que fue el último antes de contener el aliento al ver el cielo iluminado por completo por un rayo que, en lugar de quedarse allá arriba en su dominio, decidió bajar a saludar a la cubierta del barco.

El doctor aferró con fuerza su maleta con insumos médicos a su espalda y luego, él se aferró aún con más fuerza a la basta del pantalón de Thrym, tanta que sintió que en cualquier momento desgarraría la ropa y, no conforme con eso, el miedo lo paralizó por un instante, obligándolo a casi hacerse bolita —sin soltar al gigante — para evitar la cantidad de cajas que podrían llegar a impactarlo. Su respiración cada vez resultaba más agitada, más inconsistente y sus dientes, que en algún momento empezó a presionar con fuerza sobre la carne del interior de su boca, empezaron a sacarle sangre, sintió el sabor metálico, sí, pero eso no detuvo la mordida que buscaba “calmarlo”.

Entonces, su nombre gritado por alguien más lo sacó de su trace, lo hizo alzar la mirada el tiempo suficiente para ver al pelinegro mafioso con el que tenía negocios tropezar con alguien. Su instinto habría sido, en otro momento, levantarse para ayudarlo, pero el ir y venir de las cajas y demás objetos contundentes era demasiado evidente como para sacarlo de su parálisis.

—¡HEY, ONIZUKA! —Aún así, en un intento de “valentía”, soltó una de sus manos, extendiéndola para que el hombre pudiera sujetarse, pero, fue muy tarde, pues lo siguiente que vio fue que salió volando, al igual que muchas de los otros viajeros que no tenían ni la fuerza ni la resistencia para sostenerse de algo o alguien.

Su mente empezó a trabajar rápido, intentaba encontrar una salida, una respuesta que pudiera darles un aterrizaje seguro, pero ¿De qué serviría? No era navegante ni timonel, nunca podría serlo y, además, ese barco no es suyo, no lo controlan sus compañeros, además, apenas y podía moverse y, aún así, otra voz conocida, esta vez una voz femenina, lo hizo entrar en razón por unos segundos.

—¡Merlot! Sujétate, no te atrevas a soltarte —Su mano tomó la de la chica, por suerte ella estaba más cerca que el pelinegro. La sujetó con fuerza, incluso intentó atraerla hacia él, pero los hilos de su destino son comandados por un dios caprichoso que, para su diversión, no permite que nada salga como él lo desea. —¡MERLOT!

El nombre de la sirena fue lo único que alcanzó a pronunciar antes de que sus dedos empezaran a resbalarse de los de ella y, además, una caja descontrolada volara hacia él, haciendo que se agachara por inercia y, por lo tanto, que su agarre se hiciera tan débil para que la peliceleste saliera volando.

Contuvo el aliento, sus ojos amarillos siguieron el cuerpo de la mujer que se elevaba como una hoja con el viento. ¿Qué podía hacer él? Nada…no pudo hacer nada, ni siquiera pudo moverse. Este es el peor naufragio en el que ha estado.

Al menos le quedaban tres personas más ¿No? 

Miró a su alrededor para localizar a la mujer enorme (Odeth), pero no hubo rastro de ella, al único que vio fue al capitán de su tripulación, cerca, muy cerca, pero, cuando se dispuso a abrir la boca para advertirle que se acercara más, para permanecer juntos, el barco descendió por completo y lo siguiente que sintió fue el choque de la madera contra algo que… ¿Por qué estaba ahí para empezar? No fue capaz de sostenerse más.

Sus fuerzas se desvanecieron, sintió que sus brazos cayeron a sus lados al mismo tiempo que el impacto lo hizo soltarse de Thrym y salir disparado a algún sitio desconocido. Cerró sus ojos, sintió el aire cortar su piel y salpicaduras de agua bañarlo. Esperó al impacto contra el océano, frío, furioso, pero este no llegó. No como esperaba.

***

Actualidad.

La mochila que antes se amarró bien a la espalda le sirvió de “colchón” al estrellarse contra un suelo duro, frío y demasiado liso como para ser una formación natural. Abrió sus ojos, solo para encontrarse con una oscuridad rota solo por los sonidos de algo o alguien más cayendo. Su boca se abrió para tomar aire, una buena bocanada, ayudándose a comprobar que, contrario a lo que creyó cuando salió volando, no terminó en el mar, entonces… ¿Dónde? De verdad que quería averiguarlo, pero tampoco quería levantarse.

Se quedó en su lugar, quieto, dejando que el dolor en sus músculos disminuyera poco a poco, pero lo cierto es que no estaba funcionando como lo imaginaba. El palpitar en su sien martillaba su cabeza con un dolor constante, el sabor metálico de su boca llenaba sus papilas gustativas y su ropa mojada, pegada a su cuerpo, empezaba a hacerlo consciente del frío del lugar. Tembló primero una vez y luego varias más, una sensación que lo hizo dejar de “mirar” hacia arriba y lo obligó a sentarse de golpe, resintiendo aún más la tensión en sus músculos y el golpe de la caída.

Se abrazó a sí mismo y miró hacia los lados… ¿Qué era ese lugar? Tuvo que volver a tomar otra buena bocanada de aire para al fin decidirse a ponerse de pie y apoyarse en una de las paredes cercanas, una tan lisa y pulcra como el suelo, al menos al tacto, parecía artificial…sí…eso era más que claro.

—¿Morí? ¿El más allá es tan artificial? —Caminó un par de metros, aun apoyado en la pared. —¿O la marina me capturó? ¿Estuve dormido? ¿Fue un sueño? —Eran pensamientos que se habría guardado para él si no tuviera la mala costumbre de pensar en voz alta de vez en cuando. —Pero… ¿Y el resto? —Cayó en cuenta entonces de la verdadera gravedad del asunto, no era que no sabía donde estaba, si no que no escuchaba a sus compañeros. De repente la imagen de Merlot saliendo disparada del barco llegó a su mente y, para su sorpresa, un nudo de malestar empezó a formarse en su estómago. Debía ser una broma.

Sacudió su cabeza, volvió a cerrar sus ojos y, para cuando los abrió, una llamarada de fuego provenía de un punto en la distancia, brindándole luz para guiarse más o menos bien… ¿Quién lo provocaba? ¿Alguno de sus compañeros? Esperaba que sí, aunque seguido de la llamarada vino una voz, una que no le recordaba en nada a la de su capitán, pero…quiso creer que era cosa de su mente, que luego de la caída estaba escuchando mal.

A la voz masculina le siguió una femenina… ¿Merlot? No, tampoco sonaba como Merlot, estaba sonaba más tranquila, pero, de nuevo, tal vez era cosa de su mente.

—¡MERLOT! —No perdía nada con llamarla a gritos. —¡ASHVEIL! —Y si ella no respondía, seguro que lo haría su capitán, pero no, ninguno de los dos respondió y, además, la voz femenina llamaba nombres que él nunca había escuchado —o quizá sí, pero no los recordaba—, de todos modos, eso no detuvo su andar, si no eran sus compañeros igual eran personas, igual podía trabajar con ellos para encontrar una salida de ese sitio, fuera lo que fuera, al menos no tuvo que buscar mucho, pues alguien corrió directo hacia él.

—¿Ma…k…? —Merlot le recordó su nombre antes en el periódico, pero de nuevo, se le escapó como agua de las manos. —¿El Full House? No…nosotros…no sé…estábamos en un barco…tenía otro nombre, el…el Meteor…un rayo cayó y…no sé…no sé dónde está Merlot, ni Ashveil…tu… ¿Qué hay de ti? —Si ella lo reconocía, no era buen momento para decir que su única memoria de ella era la foto del cartel, así que decidió seguirle el juego.

Se dejó arrastrar por la peliverde, acercándose pronto a un grupo de tres personas que nunca había visto en su vida. Un grupo peculiar, pues uno era demasiado grande y otra demasiado pequeña, la única que le parecía normal era una mujer con los ojos cerrados.

—¡Hey! ¡Ustedes! ¿están bien? —Quiso preguntarles como llegaron ahí, pero Maki se le adelantó, presentándolo antes de que él mismo pudiera hacerlo.

—Sí, eso, soy Cherry, solo Cherry, mucho gusto —No diría su verdadero nombre luego de leerlo en el periódico con una recompensa. —Puedo preguntarles ¿Cómo llegaron aquí? ¿Saben qué es este sitio? —Solo bastaba ver sus ropas para saber que estaban tan empapados como él, así que tal vez estaban en la misma situación, pero…no perdía nada con preguntar. —Es extraño… ¿Alguien más ha notado que las paredes parecen…artificiales? Es como si esto estuviera construido a propósito para atrapar personas…parece…una jaula de roca —. Miró a su alrededor, lo más que podía permitirse y volvió a tocar una pared cercana… ¿De qué le servía saber eso? Estaban atrapados, era todo lo que importaba, chasqueó la lengua, enojado consigo mismo, por la situación en general.

—Como sea, la señorita tiene razón…deberíamos empezar a buscar un modo de salir de aquí… ¿Han visto a alguien más en este lugar? —Volvía a mirar a su alrededor, pero no lograba divisar más vida que la de ellos. —Aunque…si somos los únicos…eso simplifica las cosas, no se quienes sean, pero… ¿Aceptarían trabajar con nosotros para salir de aquí? —Señaló a la peliverde y a él mismo. No confiaba en nadie, pero tampoco es que tuviera más opción.

Resumen


Karmas usados
#7
La tormenta avanzó llevándose las nubes hacia el South Blue, despejando el cielo y mostrando - para los Tenryuubitos - una enorme luna llena preciosa, clara como la nieve y pura como las gotas del rocío de la mañana. Su luz bañaba levemente la zona y permitía poder ver mejor dentro de los cubículos, pero de ninguna forma la luna era visible desde esa posición para nadie de forma natural.

- KIKIKIKIKI - una risa irrumpe las conversaciones, acompañada del sonido seco de un aterrizaje contra el suelo - Que cosas más macabras-uo. Uogo - Sama ganará este torneo y se lo dedicaré a mi Ani-uo KIKIKIKI -

Los pobres desalmados que habían llegado a aquella zona terraformada para el disfrute de los celestiales pudieron escuchar a aquella voz, que en primera instancia rebotó contra las paredes desde lo alto del muro de una, pero finalizó su oración en el terreno junto a ellos.

Las posiciones se habían cerrado y los juegos de casas habían empezado. Todos los campeones estaban en posición y aquel macabro espectáculo estaba a punto de comenzar.

El grupo formado por Dongryong Lu Yan, Gwendolyn, Alana Sahiba, Maki D. Zen'in y Hyákinthos se había acercado entre ellos para hablar y preguntarse sobre el curioso caso y el accidente que todas los barcos que acababan de partir habían sufrido al unísono.

Todos ellos se separaban perfectamente y sin saberlo de los muros a 20 metros desde el primero en los costados, y separados por una media de 3,25 metros entre ellos quedaban completamente colocados a 15 metros de eso, ese, esa o lo que fuera que acababa de irrumpir.

imagen visual posiciones


Aquel ser que acababa de irrumpir era un gyojing, el tercero - solo por tres segundos - de cinco hermanos, contratado por los dragones celestiales para ser el campeón de la casa Saint Byrne, ¿su nombre? Uogo.

Uogo sin lugar a dudas, no era el más peligroso de sus familiares, el único problema era que era el más brutal y destructor, una fuerza natural y personificada amante del dolor en todas y cada unas de sus formas - el generado y el recibido -

Un golpe de su cola rebotó con fuerza contra las paredes anti-naturales que le encerraban con su presas, para después llevarse la misma hacia sus labios y relamerla con su lengua de una manera erótica a la par que vergonzosa para quien mirase. Lo que estaba haciendo era absorber y chupar las propias toxinas de su cuerpo para drogarse.

- ¡UOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! -
El gritó trono en el ambiente al mismo tiempo que las toxinas que su propio cuerpo generaba le dopaban. Los enormes músculos que el adónico gyojing ya portaba se inflaron, su perla roja se transformó casi al instante en un cuerno carmesí que relucía con la fiereza del fuego, su tamaño se incrementó, haciéndole mucho más grande de lo que era, pasando de medir cuatrocientos cuarenta y cuatro centímetros a medir seiscientos sesenta y seis centímetros - el diablo - al igual que su peso, que paso a ser el de ochocientos cincuenta y cuatro kilos, el suelo aguanta con firmeza a la bestia que acababa de formase de manera inmediata.

Aquella transformación dio lugar a la forma hibrida de una zoan, en específico la del modelo zou: rinoceronte, que quien fuera consumidor de dicha fruta o conociera a alguien con la misma o tuviera los conocimientos necesarios para conocerla podría identificar como Zoan, más halla, no sabría discernir el animal al que invocaba.

- No os rindáis, llorad, pedid ayuda, arrodillaros por piedad-uo. KIKIKIKIKI. Sufrid, defendeos, ved vuestra muerte como inevitable-uo. KIKIKIKI. Intentaré no destruid vuestro cadáveres mucho para después poder disfrutar aún más de ellos mientras estén calientes-uo. KIKIKIKI. ¡HOY SERÁ EL PEOR DÍA DE VUESTAS VIDA Y UNO MÁS PARA MI-UO! - Terminó mientras el rostros del gyojing-animal se tornaba en una sonrisa malévola y demencial. 

IMPORTANTE
#8
La llegada de Alana le alegró el corazón, se agitó tan fuerte que pensó que todo el mundo podría escucharlo — ¡Alana! Estás tú aquí, me alegro tanto tanto… — no dudó en sorbetear la nariz un par de veces, ya más calmada. Su aparición fue la manera de calmar ese escozor  — Pensé que no había quedado nadie  — pero el resto igual hace falta, tanto como para obligarse a apretar sus labios en busca de no llorar.

Asintió con suavidad cuando la sintió cerca, no dudo acercar su mano a la zona en la que la siente, notando el calor que desprende. La agarró unos segundos sin apretarla, porque es lo más cercano a un abrazo que le puede dar  — Me alegro que estés bien y conmigo. — porque le ha dicho que será sus ojos, por lo tanto no hizo nada más que descansar en esa promesa que se han hecho en el pasado.

La aparición de más gente no le fue indiferente, más cuando la nombraron a ella y una persona en especial. Su rostro se coloreó ligeramente, aun así recordó algo del pasado. La razón por la cual Owen se ha ido está frente a ella — Si, soy ella. — se rió por lo bajo, juntando sus manos — Mucho gusto a ustedes también… Creo que todos estamos buscando a la gente con la que vinimos. — sus hombros bajaron con suavidad ante las preguntas de Cherry — Yo sentí que no era normal, pero no sé lo que es — no lo puede ver, no conoce tanto del mundo por ahora — Pero sí, deberíamos hacer algo…

No logró decir nada cuando un sonido le cortó la oración, es un estruendo que la obligó a abrazarse a sí misma y dejar de respirar por unos segundos, hasta que el grito apareció.

¿Es este el mal que no ha conocido jamás?

Finalmente ha aparecido y no pudo verlo, pero sí sentirlo. No vio su transformación, pero su instinto le dijo de alejarse, de buscar un refugio. Pero solo está Alana — Q-Qué hacemos — la respuesta sería correr, pero ya ha tocado la pared, además ¿A dónde va a ir? — No soy buena para pelear — es la declaración que necesitan saber, no hay más palabras para expresar el problema que tiene entre manos — P-Pero puedo ayudarlos de otra manera.

Se movió atrás, dejando a ir a Alana de querer hacerlo. Son dos metros los que avanzó, antes de sacar de su bolsillo aquel objeto que la hará cantar. Es un micrófono lo que se posicionó en sus manos. Tomó aire, mientras sus manos temblaron ligeramente por lo que ha dicho — No lo escuchen a él — apuntó al recién llegado, con una voz que agarró fuerza, porque el deseo de salir y reencontrarse con el resto fue más fuerte.

—Escúchenme a mí —

Y aunque no pueda salvarlos ni traer un milagro, cantó. El sonido de la canción se extendió a sus compañeros, seguramente pueden reconocer el tono en algún sitio, un viaje que prometió aventuras y sueños ¡Risas y buenos momentos! Cantó moviéndose ligeramente, en un baile que la llevó dos (2) metros más atrás, posicionándose más lejos de la criatura que no puede observar.

—Por favor, se los pido — apretó el micrófono una vez la canción se acabó — Salgamos todos juntos de aquí. ¡E-Estoy segura que nos están esperando!

Porque aunque no los conoce, la muerte ya no es el destino que quiso para ellos.

Para nadie.

Off
[Imagen: Gwendolain.gif]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 290 + 0 = 290
Energia: 566 - 73 = 493
Espiritu: 219 + 0 = 219
#9
La luna, aquella que se les negó toda la noche cuando más se necesitaba al final aparece, se muestra como la gran vencedora, con haces y espadas de plata descendiendo como una cascada sobre todo aquel que necesitaba esperanza, las nubes arrastradas y arreadas por el viento al fin dejan ver su rostro gentil, sin embargo, nadie podía desde donde estaban, ver ni sentir su caricia por la altura de las paredes… todas montañas infranqueables que lanzaban sobre cada uno de ellos la sombra de la muerte y desesperación. Endureciendo los corazones… Cherry parecía que no recordaba a Maki, pero ella si… aunque difusamente, no recordaba el complicado nombre, pero si conocía esa cabellera rosa, era de la tripulación de Ash.

Pronto se reunió con otras personas… entre ellas había una que la conocía… sabía que tenía una memoria de la mierda por ello asumió que eran conocidos… estuvo a punto de pensar en salir ya de este lugar de alguna forma, pero… algo la interrumpió… sin esperar un segundo… toco la tsuka camuflajeada.

Cayo pesado… como un meteorito… Maki bajo de inmediato su centro de gravedad sus dientes crujieron y su posición de combate se alzó. Su piel lo sentía, el mar le gritaba que era el momento, el peligro real de llevar a un nuevo mundo su primera prueba… miro a aquellos que estaban con ella… suponía que estaban en la misma situación. Su cola era poderosa... hizo retumbar todo y Maki entonces comenzó a sacar desde el corazón de la guitarra a la espada de las mil recuerdos rotos… poco a poco cada pieza de las mil partes rotas se iluminaba con el reflejo de cada recuerdo retorcido y roto que mantenía en su mente. Con cada click las emociones comenzaban a embargarla, a rondar en su corazón en su espíritu… inconscientemente extendió su mano a la izquierda para indicar a cada uno de sus “Amigos” que se mantuvieran detrás de ella… sus ojos… con el ultimo click se encendieron con el fuego de mil campos incendiados… Dedico una feroz mirada a Gwendolyn, a Cherry y a Alana… al Gigantesco alado no lo conocía de nada… o si? Bueno daba igual. Le hizo un gesto a Gwen… —Detrás de mi muñeca… no quisiera tener al enano llorando todo el día por que su amor resulto herida.— La estúpida había olvidado que no veía… así que meneando la cabeza volvió su atención al enemigo que se alzaba delante del grupo… altanero, confiado. Como un bastardo.

—Cuidado… parece peligroso… y… que demonios!!!… es un degenerado. Jajajja que haces imbécil… es que los monstruos tan feos como tu suelen chuparse la cola como si fuera un biberón de bebote? Jajajaj….— Se burlo, pero cada celular de su cuerpo, cada bello le gritaban que era un peligro del cual quizás no saldría bien parada.

Cuando vio al otro convertirse en una criatura cornada… ella como presintiendo un choque de fuerzas sonrió y volviendo con su mano a posicionarse detrás de su espalda, saco una tanto… clavo ambas armas en el suelo y su piel poco a poco comenzó a volverse verde… escamosa y dura como ella misma… un rugido final de Maki provoco que emergiera una cola reptiliana, su cara se alargó y se volvió casi una criatura escamosa… su lengua inspecciono el ambiente y finalmente escucho como el enemigo comenzó con un discursito de mierda… —EL UNICO QUE CAERA Y SERA DERROTADO ERES TU CRIATURA MUTANTE KUKUKUKUKU…. AHORA DEFIENDETE!!! NADIE AMENAZA A MAKI …. HUOOOOOOOO VAMOS VAMOS VAMOS!!!! ENCIENDETE!!!...— Grito cuando la muchacha detrás de ellos comenzó a cantar y a moverse con propiedad, Maki sintió de inmediato el efecto… su cuerpo mas ligero mas fuerte, mas valiente… sonrió… su lengua se movió en el viento y rugió con sus espadas en la mano… una al derecho y otra al revés para destrozar a su enemigo. No esperaba que salieran todos vivos…

[Imagen: Maki.jpg]

—Saldremos, descuida hermana… volveremos a surcar los vientos juntas, seremos aquellas que saldrán de las negras noches con velas de plata… seremos aquellas que romperemos la noche con fuerza… pasión y volveremos con la otra mitad de nuestros corazones… prepárense… voy a ir contra ese bastardo!!!, tratemos de rodearle para encontrar sus debilidades y puntos ciegos— Maki no era de estrategias, no era de trampas, no era de pelear con tino ni mente fría, era apasionada, furia, fulgor y Una cancion inmortal… desde donde estaba salto hacia adelante alrededor de cinco metros hacia adelante, rasante y bajo como un misil impulsada por su poderosa cola y piernas potenciadas por su enorme musculatura completando casi 2.6 metros de altura y furor.

Apenas toco el suelo sus dedos rozaron la tierra como si la nostalgia le embargara y entonces reuniendo sus fuerzas se lanzó… —Danza Escamosa: Corte de la Flor Roja— Grito mientras se adelantó contra el enemigo con ambas armas al frente para intentar cortarle su brazo derecho, necesitaba restarle poder y movilidad. 


Resumen


Karmas


Técnicas y Armas usadas


Estadísticas


Bélico
[Imagen: Maki_NNM.gif]
[Imagen: mikiocheja.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2222 + 0 = 2222
Energia: 1810 - 143 = 1667
Espiritu: 420 + 0 = 420
#10
[Imagen: tb8pZzN.png]
Desafortunadamente no estaba ningún rostro conocido entre ellos. No obstante, era incapaz de ser completamente indiferente ante sus miradas confundidas cargadas con el peso de la preocupación, ¿como ignoraría palabras qué reflejan mi propio sentir? imposible, incluso a pesar de que cada uno de ellos fuera todavía poseído por sus instintos de supervivencia y hablaran más de lo necesario, aceptaría en silencio la situación mientras me decía a mí mismo que encontraría a mis mujeres y observaría con consuelo a la joven quien me confesaba ser ciega, mientras pedía mi colaboración.

-XIE XIE ¿qué si soy confiable?: ¡bastardos suertudos! no hay tipo poco confiable mejor, al cual poder confiarle la vida cualquier día de la semana.- declare inflando el pecho mientras presumía seguridad, ¿como no aprovechar para cosechar algunos elogios demostrando con mi carácter que se alzaba bravo y libre incluso a la adversidad? ni siquiera lo sabia, ignoraba otras formas y así lo preferiría, seguro de qué eventualmente llegaría el momento adecuado para todas las cosas, respondiendo apenas a sus interrogantes con una sonrisa irónica y cerrada que desvelaba mi estúpida naturaleza.

No había forma de qué tuviera una solución o conocimiento mayor.
Incluso tenia mi propia gente con la que no dejaba de preocuparme.
Era solo un hombre absurdo que no dejaba de transmitir seguridad.
Aunque, incluso eso era particularmente bueno! en tales desastres.

Entonces, el cielo se despejo y aunque la luna seguía invisible, nuestra visión panorámica mejoraría considerablemente bajo lo que nos permitía esta estructura apenas reconocible como un cubículo, ¿de que manera se supone habíamos entrado? me preguntaba, inquieto hasta que pude escuchar desde mi izquierda la risa de una persona que estaba considerablemente más alejada de nosotros, ¿Uogo-sama había dicho que estábamos dentro de un torneo? bueno, sí fuera el caso podía notar cierta coherencia en dedicarle la victoria a su novia, pero, no tenia sentido que actuara tan alegre.

Habría demasiadas cosas que me parecían tan solo basura sin sentido.
Más ¿como iba a permitirme desperdiciar la oportunidad frente a mi?
Hice una pequeña reverencia a la par de la exclamación del adversario.
Así, ignorando el clamor de su grito, entre también a mi forma híbrida.

[Imagen: k7BdEg2s_o.png]


No necesitaba escuchar más ¿por qué lo haría?. La invitación hacia el torneo había sido brindada entonces en vez de escuchar pacientemente su monologo avanzaría sin detenerme a sus palabras, apagando la flama en mi espalda nuevamente, corriendo en diagonal desde mi posición original buscando encontrarme con este incluso antes de que tuviera tiempo de completar sus palabras, ¿por qué iba a esperar luego de haber visto a la criatura morder su cola de forma bruta y salvaje como si confiara en sus movimientos?, sí esto era un torneo debería buscar ganar de inmediato.

A manera que, intente acercarme tanto como mi cuerpo fue capaz de correr hasta que habiendo recorrido 12 metros de distancia saltaría en diagonal con un impulso que no superaba 4 metros, pero aquello todavía no era suficiente, principalmente porque no había corrido directamente en diagonal sino que había tomado un camino que en cierta medida rodeaba al objetivo a cuestión, entonces manteniendo ambas manos en la barra de metal habría intentado alcanzar el trecho que apenas faltaba con el ataque en cuestión apuntando a Ougo-sama no de frente sino de lateral.

mapa editado con movimiento SOLO de Dong


-Jodete: (Brote de la Flor de Ciruelo: Aflojar la Tierra)- avisaría, ejecutando inmediatamente del movimiento del asta que consistiría primero en ejecutar la técnica clavando el extremo del arma buscando perforar su pierna y luego en un golpe blanco de la barra que se cruzaria de forma lateral para golpear la pantorilla de la otra pierna.

RESUMEN


iTEMS

ATRIBUTOS
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2292 + 0 = 2292
Energia: 1864 - 223 = 1641
Espiritu: 282 + 0 = 282


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 2 invitado(s)