[Pasado] ¿Repetición? Mejor busquemos otro angulo.| Tezca
#1
Otoño del año 16 dias despues de Fakeagent
Escucho las aves cantar, el sol sobre mi piel pica. No me molesta demasiado, pero cuando tienes ya las suficientes horas comienzas a sentir que la piel te pide un pequeño descanso. Lastimosamente de descanso no sabemos. Ya tenía mis deudas saldadas desde mi encuentro con aquella mujer que me salvó con mis fiadores. Ciertamente siento una tranquilidad que no puedo poner en palabras. La sensación de deber era una persecución implacable.


Mi propia cabeza no me dejaba tranquilo e imaginar que aquellas personas entregaban mi ubicación. No una tortura, Shalliter no puede saber que estoy aquí, vendría a Karate y el circulo de ser su presa no me dejaría jamas ni un momento de tranquilidad. Ni lo dudé, busqué enviar esa cuota con el mensajero viajero que sabía que llegaría con ella. Me debía el favor desde lo ocurrido en Baquella y decidí cobrarle ahora mismo.
—Octavio, más te vale que me hagas este favor de la manera correcta, o Heidy sabrá de tu otra mujer aquí en Isla Karate. Mira que no me cuesta en absoluto llevarme asi sea volando en la espalda.— Amenazas concretas. 



Estamos en su barco y mientras está la amenaza lo agarro de las bolas pero una fuerza que hace que el tono de su piel se vuelva cada vez más pálido.— Mucho cuidado con soltar la información de que vienes aquí, porque yo conozco de tus trapos sucios y yo no tengo a dos familias engañadas. — Con crueldad le exigí hasta que lo solté, entonces es cuando el color le volvió a la cara y lo escucho respirar con fuerza. 


Esta no es mi manera de resolver las cosas, pero todos los días que veo su barco aquí me recuerda lo mucho que me fue mal con nuestro tiempo de trabajo en conjunto. Al punto que solo ver su cara con cachetes regordetes, esa calva que oculta con el cabello que le crece de los lados. Esa recoge que ni se molesta en limpiar y parece que le crece de la nariz, hasta se le ve la comida. 


—Y tienes toda la suerte del Mundo que Heidy me cae realmente bien, si no te daría una paliza yo mismo antes contarle. — Muy pocas personas me han visto realmente molesto, perder mi cordura y volverme una máquina de soltar golpes. De ese grupo selecto cerca de media docena de personas. Con el dedo indice golpeé su pecho peludo como si lo señalara. Ya Octavio está achicopalado por la amenaza y es genuinamente un cobarde, pero de los cobardes la traición es una moneda de cambio. 


Estoy arriesgando mucho, pero es lo que toca, yo no podría ir con Shalliter, ella es una persona de mucho poder y si yo la busco, me volverá su esclava hasta dejarme en los huesos. No le daré ese gusto.  —Si está bien solo no le digas a mi mujer sobre la otra mujer, me castigará llevando a mi hijo y con Heidy no puedo tenernos.— No me importaba mirarlo miré con asco antes de salir del barco y bajarme en el puerto. Ya casi era la época de los últimos cultivos de arroz. 


Quería volver a la cosecha. Pero ahora que estaba en el puerto no podría llegar para la cosecha así ya sería otro día. Tendría que tomarme el tiempo y bueno con el sobrante que me queda darme una buena oportunidad para comer bien y de disfrutar de las cosas buenas que tiene la Isla.
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#2
? Now playing: Scarface by MTC
 
Desastre, desastre, desastre.
 
Así podría describir esta etapa de mi brillante existencia y no, no era el tipo de desastre que me gustaba, si, esta situación era mi culpa, lo sabía, no soy tan irresponsable como para pensar lo contrario. Pero si alguien más hubiera estado en mi lugar la situación sería peor para ellos.
 
La había tomado… prestada, si, por ahí la encontré no tenía dueño, si, sabía lo que era, venga, una raya más al felino, no es como que estas son para siempre. O sea, si lo son pero que importaba.  
 
La levanté y, antes de que pudiera dudar, le di un mordisco.
 
Inmediatamente mi lengua se rebeló. El sabor era repulsivo, excesivamente dulce y amargo al mismo tiempo, como masticar masa cruda mezclada con medicina rancia. Apreté los dientes, pero la fruta se hundió como si mordiera arcilla blanda. Tragué por instinto.
 
Es lo que hacen los parias, nadie nos da nada así que nosotros exploramos, buscamos, experimentamos ¿Me entiendes? Deberían llamarme un genio y un entregado a la ciencia por esta experiencia.
 
No me sentí bien debo admitir, pero pasaré los detalles para otro momento. Entonces, me encontraba en Isla Karate una vez más, buen lugar, relajante; Había venido tanto que algunos de los lugares que frecuentaba parecía reconocerme. Claro, justo ahora no parecía yo mismo, estar a metro y medio de cualquier otra persona y asegurarme de que así sea me hacía parecer ciertamente paranoico. Incluso al noble señor de la posada: Le pedí que dejara las llaves sobre el escritorio y entonces las tomaría o a la señorita que vive a 2 casas del hospedaje: Ni siquiera la miré pasando, no, no ¿Y si se acercaba a saludarme amablemente? Olvídalo. Si me tocaban quedaría como un rarito, después de todo ¿La piel de quien se vuelve arcilla cuando lo tocas? La mía ahora.
 
Caminé por el puerto, mirando algunos de los barcos y fijándome en mi caminar; Estaba algo cansado pero no dejaría que se notara: Es solo tu confiable Tezca de toda la vida, cool, cool. No eres arcilla, la arcilla ahora es Tezca Norova lo cual lo hace cool como Tezca Norova. No te vas a volver masa con nadie si no te tocan, Tezca, Estás bien ¿Me entiendes? Repetí como mantra mientras caminaba por la zona, hasta que pude observar una figura conocida bajándose de una de las embarcaciones.
 
Moreno, alto, musculoso, de cabello blanco y alas negras. Si, se me hace que si es el. Solo había una forma de comprobarlo… Oh, claro, olvidaba el arcillaproblema, el Tezcadearcillaproblema.
 
Sin embargo, mi lengua siempre había sido el doble de rápida que mi cerebro. — ¡Heras! — Grité mientras miraba al al frente, alzando la mano para llamar su atención mientras caminaba en su dirección con media sonrisa, manteniendo el metro y medio de distancia por supuesto. — Miren a quien trajo el viento y en isla Karate otra vez, que puedo decir ¿Destino? ¿Coincidencia? ¿Me entiendes? Te ves bien, te he visto mejor, pero te ves bien... Al menos ahora no hay gyojins atacando. Cool. — Maldita sea, el ritmo de mis palabras bajaba pero esperaba que eso no denotara el cansancio encima.
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#3


Caminé disfruté de la paz y de la tranquilidad para sentarme en confianza a mirar el mar que hoy tiene un oleaje un poco más movido. Puede que llueva hoy más tarde, eso sería genial para los campos de arroz. Invocan mi nombre, mis ojos que estaban tranquilos pasan a sorprendidos por un corto instante. Sentado sobre las rocas que apilaron para hacer un muro de aproximadamente un metro de alto que iba desde el final del puerto por varios kilómetros casi hasta la salida del pueblo. 


Al voltear de donde escuchola voz lo veo, rubio, blanco, delgado, ojos azules, ropa con estilo. Si te reconozco Tezca, lo suficiente para que mi semblante pase de curioso a tranquilo. —Haio Tezca. — Me hubiese gustado que se acercara más para para poder darle un beso pero me dio la impresión de que no quería estar tan cerca. Su saludo se escuchaba un tanto distinto, pero él es una personalidad. —Sí te entiendo. ¿Pero me veo mal?— Claramente me puse de pié para que me viera bien. ¿Será que acaso no luzco suficientemente atractivo? Debe ser ese tipo de hombre que una vez te come no te vuelve a tratar de la misma manera. Hasta me di una vuelta en círculos para puedas disfrutar de todo mi físico, después volverme a sentar.


Te veo con atención. ¿Te cuesta respirar? No parecería un novio preocupado. Me quedé mirándote plenamente. —Chale. Mira como me tratas después de que nos vimos hasta el color del asterisco. Tu si que eres un chico malo. ¿Con Maki también te comportaste así? O a ella si la llamaste después de la buena acogida que nos diste.— Quiero ser gráfico por que ya tenemos confianza entre nosotros y se que no eres un dulce corderito. Mi mano izquierda hace un círculo apretadito y la derecha meto el dedo índice con fuerza, como mis dedos son largos por mi tamaño es aún más gráfico todavía. 


—Ni si quiera quieres estrechar mi mano, ni darme un beso eres un pésimo amante.— Extiendo mi mano hacia ti con mis brazos largos, palma hacia arriba. Mis dedos te hacen un gesto de que te acerques a mi. No seré incursor de tu espacio personal pero me siento extraño pues antes todo había fluido tan natural entre nosotros y ahora me siento como un extraño nuevamente. Yo no quiero ser un extraño para ninguna persona con la que comparta la cama, pero podré entender que quieras conservar tu espacio, pero ni siquiera darme la mano es acto que raya en lo grosero.
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#4
No esperaba que fuera tan brutal con sus acusaciones, muy acertadas, pero me sentía como animal encarcelado, desvié la mirada soltando una ligera risita mientras llevaba mi mano al colgante sobre mi pecho para reaccionar, sonriéndole coquetamente. — Claro que no te ves mal, pero de verte desnudo a medianamente vestido: Prefiero verte desnudo. Sabes que a eso me refería. — Bufé con cierta frustración: Sabía que intentaba coquetearle, no hacerlo sentir mal ¿verdad?
 
Solté una risa que parecía más un quejido que nada, notando unos escalones a algunos centímetros de nosotros así que fui a sentarme, sin quitarle la vista de encima, no quería que se fuera. —Lo dices así y no puedo evitar emocionarme… Ustedes me arruinaron por un tiempo y no te preocupes, deja atrás esos celos tuyos, no la he llamado. He estado… ocupado. Debería reclamarles lo mismo, puedes buscarme también ¿Lo sabían? Tan siquiera llevarme flores, bastardos. — Gruñí eso último al interior, acomodándome el cabello detrás de las orejas.
 
Entonces escuché sus palabras, que debo admitir, no me cayeron tan bien “¿Pésimo amante?” Claro que no, seré muchas cosas; un hijo de puta, un maldito, un estafador, ladrón, traidor y otros adjetivos que me han adjudicado en toda mi vida, pero un pésimo amante nunca. Nunca y preferiría ser honesto con el a escuchar nuevamente que soy un pésimo amante. 
 
Dudé, pero él me llamaba y eso era suficiente, así que me levanté de asiento para caminar directamente a él, ligeramente (bastante en realidad) vulnerable pero aun así lo miré a los ojos al estar al alcance de sus brazos, sin tocarlo. —No me toques… Soy más arcilla que hombre, comí… algo, una fruta, estoy pasando por un mal momento ahora, no es que quiera ser un mal amante, pero no encontrarás nada satisfactorio con tus caricias. Aunque sigo viéndome igual de grandioso que siempre ¿Me entiendes? — Tal vez en verdad lo hacía o tal vez no, di un paso atrás, volviendo a sonreír con el orgullo de siempre. — Así que no vuelvas a llamarme un pésimo amante, todavía te estoy protegiendo de… esto, huh, por eso no soy bueno con nadie, la gente simplemente no lo aprecia. —
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#5
Sus palabras me dejan sorprendido, bastante de hecho. Yo no había visto en mi vida que nadie pudiera describir algo así. Mira que he visto personas extrañas con cualidades únicas en mi campo de experiencia, pero él demosotró tener cierta capacidad para resistir más que el promedio. Mi semblante cambió, me preocupé de sobremanera. ¿Sería cierto que estaba pasando por un momento tán malo? Ya no es un hombre ahora es arcilla. 



Lo miré con suma atención, paciente, había algo que me revelaría que tan ciertas son sus palabras. No es que dudara de él pero es tan impresionante que es difícil de creer. Recibí mi rechazo y mi balde de agua fría. —Eres muy confuso Tezca.— Respeté su espacio y hasta tome distancia de él. Cómo un animal que huele mal sentí que a pesar de que estamos hablando no quiera saber nada de mi. 


—Espero que te sea leve tu problema. Quiero ayudarte queridito, pero tampoco es que yo pueda entender bien lo que estás pasando. Cuéntame más sobre qué pasó y busquemos donde puedas estar seguro. ¿Tienes un lugar especial para ti o quieres venir a donde yo me estoy quedando? Es en las afueras del pueblo.—


No tengo demasiados indicios visibles pero comienzo a notar tu cansancio. No estoy del todo seguro. Soy paciente, tengo que serlo, suena a que es algo grave y no voy a dejarlo tirado con un perro tierno y enfermo. —¿Has podido comer? ¿Te pudo ver un médico? — Es evidente que conozco un médico, pero no está aquí, de hecho ya hace un tiempo que no lo veo. Que rico estaba ese médico. 


Es incómodo luchar con ese instinto de querer llevarlo en brazos a donde pudiera descansar. ¿Y si se desarma? Lo terminaré matando si ocurre algo sobre eso. Trago seco ya que del mundo y sus peligros no conozco lo suficiente. —Yo se que tu eres muy de reservarte, tampoco es que seamos lo más unidos. Pero no creo que estes como para quedarte solo. Si no quieres decirme donde es solo cuestión de volar un rato y ya saber donde es. Por las buenas confía en mí estaré contigo hasta que sepamos que hacer o que se calme lo que estás pasando. —


Me daba hasta miedo aletear ya que si aletas lo suficiente las cosas suaves se desmoronan y la arcilla es muy suave. —Puedes contarme un poco que te sientes. ¿Te duele? ¿Sudas? ¿Has ido al baño?— Igual he visto estatuas en pose del pensador pero estas no defecan, tampoco las he visto comer ni nada, es extraño será una arcilla moldeable. ¿Si lo caliento se pondrá duro? Me refiero, a como las jarras de arcilla, porque, si lo toco yo se que se pone duro, me gusta cuando está duro. Pero ahora no es momento para eso, ya luego que salgamos de esta veremos, capaz ya no siente placer al estar hecho de barro.
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#6
¿Yo era confuso? Yo estaba confundido.
 
Aún cuando quise acercarme sentí como se alejaba nuevamente ¿Había actuado muy tarde? ¿Debí iniciar por la verdad? Tal vez debería preguntarlo… No, no, de seguro era cualquier otra cosa ¿Por qué alguien se alejaría de mí? Sobretodo después de probarme.
 
Escuché su propuesta y sabía que debía aceptarla sin más: Era el mejor trato que podía recibir en este momento y cualquier otro, aún así… Estaba vulnerable, eso lo debía admitir así que tardé un poco en responder con cierta indecisión. —Está bien… Si puedes hospedarme mientras mi situación mejora te lo agradecería. Si soy honesto pensaba solo saludar, pero prefiero contarte a que pienses que soy mal amante…Aunque esto me exponga. — Al escuchar sus preguntas lo pensé: La mayoría del tiempo estuve somnoliento y la otra mitad solo pensando en que mi piel se sentía extraña, pensándolo bien no había comido nada desde… ¿Fue antes o después de la primera vez que dormí? Esperaba que fuera la segunda.
 
Responder a sus preguntas era… difícil, no me sorprendería si en lugar de cerebro tuviera una masa lisa de arcilla y por eso me costaba tanto en identificar mi situación. — No recuerdo cuando fue la última vez que comí, estuve durmiendo bastante, supongo que mi cuerpo se estaba… ¿adaptando? No he ido al médico, no voy a dejar que alguien que no me conozca me toque en esta situación. ¿Me entiendes? — Respondí frunciendo el ceño, cruzándome de brazos mientras lo miraba con atención. — Solo soy arcilla, arcilla todavía fresca, por cierto. No creí que pasaría nada especial y fui con… una linda chica a pasar un momento de compañía. — Respondí con cierta vergüenza, cubriendo parte de mi cabeza con la mano: No era necesario que dijera más, me imagino que el moreno debe suponer el desastroso escenario al que le introducía. — Siempre he sabido que soy hermoso como estatua… Incluso esta situación me parece irónica. No he hecho mucho, intenté arrancarme el brazo: Tengo la teoría de que es posible pero mi instinto de autopreservación es más grande; No duele, tampoco he sudado, aunque hay veces en las que me he sentido un poco más sólido que otras y como no he comido tampoco he hecho mis… necesidades— Solté un suspiro, un ligero descanso, incluso mi boca se sentía rara. — Sé que sigo siendo humano, por supuesto, simplemente es esta cosa… Tarde o temprano se solucionará y nos reiremos de esta mierda: Ahora estás atrapado conmigo, lo sabes, sabes demasiado. —
 
 Entrecerré los ojos con eso último, acomodándome los lentes antes de comenzar a caminar de regreso a la ciudad, mirando de reojo esperando que me siguiera. — Déjame invitarte algo primero, necesito borrar esa mala reputación mía en tu mente, luego vamos a tu casa. Puedo resistir: No estoy hecho de cristal. — Pero si de arcilla, terminé pensando, lo cual comenzaba a ponerme del mal humor. Por eso odiaba pensar. Hablando de pensar…
 
Me detuve de golpe, girando nuevamente con una leve mueca de incomodidad, rascándome la nuca. — Para que nos acostáramos una vez… eres muy amable conmigo; Ten cuidado al ser así de amable, alguien te va a terminar jodiendo. Y no de la forma que nos gustaría… Si quieres que te pague algo por esto, no tengo tanto dinero encima como el que pensaríamos, dejemos eso claro. —
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#7
Creo que su explicación es más de lo que mi cabeza puede procesar. Un hombre de arcilla cruda. Claramente me llevé la mano a la cabeza con un dolor fuerte, no lo puedo procesar bien, pero mi naturaleza me impide dejarlo mal al conocerlo bien. Trague seco mientras lo sigo escuchando. Ni siquiera le dí atención al hecho de que andaba con otras chicas, normalmente lo molestaría por ser un don Juan, aún sin fuéramos nada serio. —Querido, yo nunca estaré atrapado si estoy contigo, el atrapado serías vos.— Tengo que desviar la tensión que carga encima tras eso seguirlo.

 
—Si prefieres el maltrato te lo daré. Pero me parece un poco inhumano el que te dejara con el problema. Francamente, no es como que me encante la situación, pero no eres al primero que salvó, tampoco al ultimo, solo tienen que ser así de guapos.— Alimentar su vanidad de seguro lo ayudaría a mantenerse fuerte y caminar tras él me ponía de los nervios. De hecho caminar con cualquiera ya que yo prefiero ir con pasos amplios o volando a los lugares. 


No puedo tratarlo tampoco cómo una copa de cristal. Pero claramente si lo que dice es cierto, podría quebrarlo. —Lo que te quieras gastar en mi siempre será bienvenido queridito~— Le dije con mi tono más tranquilo, lo seguí todo el camino de vuelta. Parece que íbamos a una de las posadas más retiradas que pudieran haber. De la misma manera también notaba que cada cierto tiempo volteas a verme y pareces un gato cuando quiere que le den comida. Siempre están pendientes de que él proveedor esté allí justo detrás de ellos. 


—No te tienes que preocupar. Yo enserio estoy aquí para ti. — Qué si me estoy comportando cómo una buena persona contigo y aun así puedo percibir tus reservas conmigo. No quiero hacer la vista gorda pero tu compañía es parecida a la suya. Una persona en problemas a la que me dedico a cuidar. Suspiro en silencio y me preguntó mucho si él estará bien. Donde esté, espero que la cicatriz de su cuerpo esté curada por completo y que no se preste para hacer alguna idiotez que lo ponga en peligro. 


Te entregué una sonrisa tranquila y simulo quitar el sudor de mi frente. Una mirada sencilla, tranquila de mi para ti. Te veo caminar y entonces bajo el sol me nace una pregunta muy lógica. —¿Él calor del sol no te afecta en absoluto? La arcilla se suele deformar con el calor o se seca para afianzar su figura. — Si puede caminar es por que su cuerpo no se ve endurecido, entonces debe ser más como esa arcilla que se moldea.


Me acerco hasta ti y trato de olerte pues para mi tiene toda la lógica del mundo que eres de arcilla tengas ese olor como el del barro. Si lo tienes, ese olor con humedad. ¿Si lo mojó cómo con agua salada se derretirá? No estoy seguro del todo de ello entonces me guardo un poco el comentario. No le diré nada que pueda recordarle la tragedia que está pasando. 

—Sinceramente tengo miedo que un día me preguntes si entiendo y yo no entienda. Qué deberé decirte en ese momento, o prefieres que guarde silencio.— Lo dije sin pensar demasiado si es una especie de muletilla que arrastra. Igual que con la chica Ukiki, me pasa que estas muletillas siempre me confunden de lo que está pasando y no las dejo pasar con tanta facilidad. Salvo la de Liora y la de Runin, que son muletillas que pasan disfrazadas con un poco de picardía.
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#8
Continué caminando hasta llegar a un bastante informal restaurante; Se veía un poco viejo, discreto, con poca clientela y un encargado de mal humor: Perfecto, si íbamos a continuar hablando de esta situación era mejor en un lugar así. Me senté acomodándome en el asiento frente a Heras y mirándolo… Había estado tan distraído que olvidaba lo atractivo que era ¿guapo y muy amable? Parecía irreal o una broma… Concéntrate, Tezca, todavía le debías un par de respuestas a tu querido acompañante.
 
Esperaba que no pensara mal de mi silencio, pero no quería ventilar más en público. — Pide lo que desees, no tengo hambre así que disfruta por mi… Ahora, sobre eso, intento no estar mucho tiempo en el sol, cuando fui a pedirle consejo al mar me sentí demasiado… rígido, seco. Ahora sé que debo cuidarme ¿me entiendes? Oh, lo dije otra vez: No te preocupes mucho, a veces se me sale— Comenté en voz baja, para al finalizar llamar al mesero esperado que el lunarian supiera que ordenar para ese momento. — No sé a quienes hayas tenido que salvar, pero no soy ellos, no necesito salvación, solo una ligera ayuda mientras mi situación actual es controlada. — Me sentía ligeramente ofendido, debería estar aquí porque lo he iluminado con mi presencia o porque me extraña y esta es una buena oportunidad para verme ¡No caridad!
 
Aunque sus intenciones eran claramente buenas pedir ayuda no estaba en el Tezcadiccionario y el que lo haya dicho de esa forma no lo hacía mejor. Me crucé de brazos, mientras la sonrisa de mi rostro flaqueaba ligeramente; Supongo que debía ser sorpresivo para él, solía estar de mejor humor cuando estaba en acción, vulnerarme no me ponía tal feliz como quisiera. — Mucho yo y aunque me encanta que tu completa atención esté en mí, estamos en un restaurante para conversar así que dime ¿Cómo estás? — Lo dejaría corto, volviendo a sonreírle mientras me acomodaba ligeramente los lentes; cuando nos trajeron una jarra de agua de cortesía, detuve al mesero para que no sirviera esta y entrometerme para servir el vaso del contrario en un justo de cortesía. — ¿Sabes que mejoraría esto? No pensarlo tanto, querido Heras. —
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#9
No se si es que a él no le gustan mis bromas o si busca la manera de que yo me desencante y me vaya. Lastimosamente en mi oficio he visto hombres así. Hombres que quieren siempre ser el más de la historia. Yo creo que estas malinterpretando todo Tezca. —No lo hago esperando que me recompenses. Ya veo que tienes todo bajo control. — Mi atención no deja de estar sobre ti. Mi vista café ve tus manos, sigue pendiente que me des señales, aun no te conozco lo suficiente, no podría decir que te muevas con soltura, pero ese día que peleaste contra el tritón no te mováis así.


Parpadeo un par de veces, humedezco mi vista y luego fijo en tu rostro. Si, tienes que ser de arcilla, si fueras de verdad, serías un acumulado de muy buenas familias. —No hay mucho que reportar. Esperaba ver a alguien en el puerto y le entregué unas cosas. Sabes, me di cuenta que el barco zarpó. No es importante, pero por si lo habías notado. —  No hay mucho que hablar de mi. No le iba a contar que hoy los granos de arroz estaban igual que ayer. 


Cada uno va marcando ciertas líneas. Puede que fueran los límites de la confianza. Me acomodé el cabello para que quede todo bien atado de aquella cola. Algunos mechones que quedaba hacia el frente siempre se escapan. —No es que lo esté pensando demasiado. Solo que me invites la comida luego de que hablamos me parece que no fue lo más adecuado. No importa, jugaré con tus reglas, ordenaré un platillo de salmón. — Recoste uno de mis codos y llevé mi nudillo a mi mentón. Postura del pensador que se conservó sobre él. En ese momento estaba teniendo un trago amargo. No me gustaba mucho y mira que he tragado sustancias espesas y licores conservados en madera. 


Se siente un frío no por parte del clima, por parte de la distancia que él quiere marcar conmigo. Preocuparme de esa manera para luego querer minimizarlo todo se sentía cómo una montaña rusa emocional. Dije que jugaría con sus reglas pero, tus reglas apestan. —¿Tu amiga de esa noche era bonita? ¿Más que Maki? Al final no pude preguntarte qué opinabas de ella. Ojalá hubiera podido compartir con ella más días, para conocerla bien. — No iba a dejar que el tema de la conversación se fuera a concentrar en mi, no de esa manera. 


Trajeron unos vasos con agua y no dudé en darle un traguito, pero por el tamaño del vaso era como la mitad. Lo coloqué en la mesa y quise desviar mi atención de él. Difícil de lograr, pero cómo puedes ver a alguien con preocupación si esta persona no quiere ser visto de esa manera. Es incómodo pero yo no soy ni su padre, ni su pareja y mentalizar eso es importante. Ya frío creo que pude abrazar mi propio control. 


—¿Vienes de lejos Tezca? ¿Que te va pareciendo la isla karate? Puede que la próxima primavera tenga un año aquí. La verdad el otoño es la mejor época. Hay más trabajo, pero puedes enfermarte fácilmente. Bueno, el dinero tiene mucho poder.— Traté de ser ese ruido que él equería. Una conversación trivial en un restaurante. Así el conocía algo de mi.
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#10
—Estaba concentrado viéndote ¿Para qué quisiera ver un barco zarpando? Espero que tus negocios sean fructíferos. — Eso fue muy honesto incluso para mí, si estuviera en su lugar quisiera que me dieran los mismos buenos deseos, mi actitud no era muy buena pero no tenía nada en contra del hombre frente a mí, todo lo contrario, podía decir que era fácil reconocerlo y cierta alegría encontrarlo una vez más, al final por eso lo había saludado. —No estás equivocado, pero tampoco es correcto ¿me entiendes? Si, suelo jugar, aunque no he escrito ninguna regla, pero en este caso, solo quiero dejar claro que no quiero tu compasión, si no quieres nada a cambio está bien, aún así te daré algo, puedes tomarlo como un obsequio cuando lo tenga. — Tal vez eso fue… nuevamente hostil, pero suspiré mirando a otro a lado.
 
Relajé los músculos a la siguiente pregunta e hice un pequeño puchero ¿Por qué eso importaba? ¿Estaba celoso? No podía ser, no eramos nada y tampoco es como que me hubiera buscado después de eso ¿Maki estaba celosa y habían conversado? Si, tal vez era eso, pero había dicho sobre que le gustaría conocerla bien… ¿Por qué le tomo importancia a esto? —Fue alguien sin relevancia, necesitaba liberar estrés… ¿Compartir solo con ella? Okay… Recibí el mensaje. —
 
[Imagen: 8a7c3067c72b6716c4572c4914a02d53.jpg]
 
Escuché sus palabras, todavía con cierta arruga en el entrecejo, mientras lo miraba atentamente, y ahora cambiaba el tema. La verdad es que venía de un poco lejos, aunque después de tener tantos recuerdos en todos lados se hacía cada vez más difícil recordar el nombre o el rostro de mi tutor… El rostro de mis padres era aún más difícil de recordar. Me quedé pensando un largo tiempo, mirando al vaso de agua antes de regresar a Heras, reaccionando. —Disculpa… Si, no soy local pero suelo venir a menudo por negocios, me parece extraño que no nos hayamos visto antes ¿si? El dinero tiene mucho poder en todos lados, pero los favores y las influencias tienes más poder. Es un mundo aterrador, prométeme que tendrás cuidado. — Le sonreí, imitando su postura del pensador mientras notaba que le servían la comida, terminando por agradecer al mesero. — Provecho, Heras. —
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