<< Quién tiene derechos, tiene deberes. Y solo los hombres justos son capaces de dar derechos y de hacer cumplir los deberes de manera racional, me pregunto ¿tú lo eres? - Yassin El tuerto, mendigo de Mogaro. >>
El invierno había aparecido en Mystoria como un halo especial de frialdad, aunque el volcán funcionaba como una estufa natural para la isla, la muerte de su regente dragón había hecho que las temperaturas bajaran considerablemente. El cielo traía nubes blancas como la nieve y su azul era de un color celeste precioso. El viento susurraba las noticias que traía el mundo inentendibles para aquellos que no sabían escucharle, los cuales éramos todos.
La división marine había llevado a cabo su misión con los riesgos que se le atribuía, era por eso mismo que desde las cumbres de su institución se les había mandado civilizar aquella tierra salvaje que hasta hace unas estaciones era Mystoria. Ahora, el avance de aquel natural lugar solo dependía de los marines que habían encontrado en esa isla su nuevo hogar.
Aunque el peñasco en el que se encontraban era pequeño, todavía había mucha fauna y vegetación de peligrosas capacidad que debían doblegar a su voluntad o conocer para habituar a su estadía en aquella pequeña atmosfera que poco a poco iba trayendo el paso de los días.
Como las tareas de colonización atribuían a los marines regentes, era su deber y menester cerrar el ciclo de libertad que la naturaleza imponía, como corriente natural del planeta.
Hoy con la llegada del invierno, el marine Fuguwu, aquel que había levantado el ánimo de su raza para aumentar el número de hombres pez en la institución, se veía encarnado como el hombre del futuro y del progreso en aquel inhóspito lugar. El desconocía este hecho más allá de su intuición, pero en el South blue, su influencia había sido tal que hasta se conocían varios nombres de marines gyojin que le habían tomado como referencia, siendo ugubugu, el gyojin caballito de mar, quien encontró su muerte a manos del ahora muerto Cao, su final.
El sendero de la vida y del destino había traído a Fuguwu a los faldones del volcán Tanazos, el cual rimaba con Zanators, aunque no tenga nada que ver con lo que esta historia trae entre sus misterios. Fuguwu quería comprobar que animales y misterios traía consigo el volcán y como su curiosidad era incluso más fuerte que su dominio del haki, se vio sumido en la caminata que le llevó hasta un claro.
En aquel claro, había marcas todavía del incendio que casi consumió la isla, desde él, el volcán se veía como imponente promesa de aventuras, y como si algo pronosticara los sucesos venideros, Fuguwu pudo escuchar un rugido terrible, un sonido rasgado que pudo recordar, el sonido de la bestia que enfrentó con sus compañeros, pero era un poco más agudo, más rasgado, aquel rugido parecía tener trazas de... ¿Pena?
En el claro había caminos posibles, volver por dónde había venido para buscar a sus compañeros, adentrarse hacia otros lugares de la isla... O ascender.
Ascender por la escarpada montaña de rocas marrones y negras de procedencia volcánica, avanzar hacia las cumbres del volcán y buscar aquel rugido que había reconocido en el viento, el mismo que el viento que le había llevado como una noticia de luto.
Ahora todo dependía del gran marine, que en mayor o menor medida había forjado con sus puños de pez globo un mundo mejor, o por lo menos, eso es lo que estaba intentando.
INFORMACIÓN DE LA AVENTURA
Resumen: Post introductorio. Tienes posibilidades, debes tomar decisiones.
Datos de interés:
Zona: Claro al pie de la montaña
Posiciones: Tercera ronda, posiciones especificadas por mi, nos encontramos a 15 metros de distancia, tanto yo, como vosotros.
Ronda: 1 de ¿? Esta aventura funciona por objetivo, así pues se demorará lo que tardes en conseguirlo, antes o después de los requisito estipulados en las guías.
Requisitos: 1.Vencer al final boss.
2. No usar el haki del rey.
El invierno había llegado a Mystoria como un visitante inesperado. El aire fresco contrastaba con el calor constante que emanaba del volcán Tanazos, creando una sensación extraña en mi piel. Había salido del faro alrededor de las 8am, equipado con mi mochila médica completa: vendas, ungüentos para quemaduras, antídotos, raciones de comida, agua y m is guantes de combate dentro de la mochila. Vestía una camisa manga larga con patrones y colores que me recordaban a mi isla natal y unos pantalones los cuales llevaban un peso que desde hace tiempo me resultaba familiar. Las botas reglamentarias calzadas y amarradas firmemente en mis pies, y la gorra oficial de la institución que representaba cerraban el atuendo La capa de Comodoro ondeaba suavemente con la brisa mientras ascendía por los senderos que rodeaban las faldas del volcán. A las 12pm llegue a la base del volcán. Había decidido salir a explorar esta zona de la isla aprovechando que el invierno hacia mucho mas viable el acercarse a la joya de la corona que adornaba a Mystoria. Mantuve expandido mi haki de observación en un radio de 140 metros, barriendo el área en busca de presencias. La fauna de Mystoria había cambiado desde la desaparición del dragón al que enfrentamos al conquistar la isla. Las criaturas parecían más inquietas, sus patrones de comportamiento alterados por la ausencia de su antiguo regente. Llevaba cuatro horas caminando desde el faro cuando llegué a un claro cerca del volcán. El volcán Tanazos se erguía ante mí, imponente, majestuoso, terrorífico y peligroso. Me detuve a 3 metros del borde del claro, dejando mi mochila en el suelo y sacando mi cantimplora para beber un trago de agua. Entonces lo escuché. Un rugido desgarrador atravesó el aire, haciendo que mis púas se erizaran instintivamente. Lo reconocí al instante, era similar al del dragón que enfrentamos, pero diferente. Más agudo, más quebrado. Había algo en ese sonido que me revolvió el estómago. Pena, quizás dolor. Cerré los ojos y me concentré, buscando con mi haki por la zona, tratando de localizar el origen exacto del rugido. Parecía venir de arriba, desde las alturas del volcán, a una distancia que superaba mi rango de detección.
Me quedé inmóvil durante 30 segundos, analizando mis opciones. Podía regresar al faro, reunir a Joe, Karl y Apolo, volver con refuerzos. Sería lo sensato, lo estratégico. Pero ese rugido... había algo en él que no podía ignorar. Si era una cría del dragón, si estaba herida o en peligro, cada minuto contaba. Tomé el Den Den Mushi de mi mochila y marqué la frecuencia de la División 9 – “Fuguwu reportando. Estoy en el claro norte del volcán Tanazos. He escuchado un rugido similar al del dragón, proveniente de las alturas del volcán. Voy a investigar. Si no reporto en 6 horas, envíen equipo de búsqueda. Fuguwu cambio y fuera.” – colgué sin esperar respuesta. Me colgué la mochila firmemente en la espalda, ajustando las correas para que no interfiriera con mis movimientos. Mis manos, con sus púas venenosas en los nudillos, se cerraron y abrieron en un gesto automático de preparación. Miré hacia arriba, calculando la ruta de ascenso. Las rocas volcánicas ofrecían agarre, pero serían traicioneras, el material negro y poroso podía desprenderse con facilidad. Di el primer paso hacia la montaña, mis botas reglamentarias pisando firme sobre la ceniza compactada. El ascenso sería peligroso, pero mi entrenamiento me había enseñado a distribuir mi peso correctamente para evitar caer. Comencé a escalar, manteniendo mi haki expandido en 140 metros, atento a cualquier presencia o movimiento. El viento soplaba más fuerte a medida que ascendía, trayendo consigo el olor a azufre mezclado con algo más que no lograba discernir.
Respiré profundo, sintiendo cómo el aire frío llenaba mis pulmones, y continué el ascenso. Fuera lo que fuera lo que me esperaba arriba, estaba decidido a descubrirlo.
Resumen
Llego a la base del volcán, escucho el rugido, inicio la escalada.
Haki
Tengo expandido el haki de observación medio en 140 metros.
Kenbunshoku Haki (Base)
Kenbunshoku Haki
Especial
2 huecos
Información
Requisitos: Nivel 16 • Kenbunshoku experiencia 500
Daño: Ninguno.
Coste: 1 de Espíritu por cada metro de expansión.
Efecto:
Permite percibir la presencia, poder y emociones de seres vivos a un metro de diámetro por cada 1 punto de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
Enfriamiento:
Ninguno.
Permite proyectar tu Kenbunshoku para detectar el aura o presencia de cualquier ser vivo a tu alrededor. También te permite identificar de manera vaga cómo de poderosos o sus intenciones más superficiales.
Código: kenbunshoku001
Recupero 140 de espíritu que es igual al gasto por lo que no resto nada.
Off
Que ganas de esta aventura, espero cumplir con las expectativas.
Contenido Oculto
En los bolsillos del pantalón llevo mi arma Hanoken, por eso la referenci a "el peso que resultaba familiar".
Hanoken (歯の拳)
Creaciones propias
5
Especificaciones
Requisitos: 5 FUE / 10 RES
Resistencia: 5000
Daño: 200
Escalado: 0,7 FUE
Alcance: -
Unidades de peso: 2
Berries: 2147483647
Descripción: Ligeros en apariencia, pero pesados en consecuencia, los 'Ha no Ken' son más que un simple objeto de combate. Estos simbolizan el filo oculto en la mano cerrada, un recordatorio de que incluso el gesto más básico, un puñetazo, puede convertirse en un arma tan certera como cualquier espada.
Atacan con daño Perforante.Hanoken (歯の拳) es una Meito, concretamente una de las 21 Õ Wazamono.
kennoha001
Cita:Vestía una camisa manga larga con patrones y colores que me recordaban a mi isla natal y unos pantalones los cuales llevaban un peso que desde hace tiempo me resultaba familiar.
La llamada no tardó en llegar a la nueva base institucional de mystoria y la respuesta aunque no se dio de manera sonora se entendió en el silencio que transmitía, no había preocupación en sus compañeros, pues aquella llamada fue más protocolaría que necesaria. El rugido se disipó con los fríos vientos que amenazaban mysotoria, pero quisiera o no aquella bestia, había sido escuchada y su agonía había llegado hasta los oídos de aquel que no se permite dejar a los demás sin ayuda.
El marine expandió su mayor arma, el haki y pudo sentir la vida. Cada rincón de la isla con la que llegaba a conectar se visualizó en su palacio mental como pequeñas velas que se movían e interactuaban entre ellas, pudo notar como algunas se apagaban cuando otras mas grandes se acercaban, pudo sentir el miedo de las presas y el placer de los depredadores, su haki por un momento le permitió entender la libertad de los pájaros que soñaban con besar el sol y la tranquilidad de los peces que vivían en los lagos cercanos. El equilibrio de aquel salvaje lugar se fundió con la piel del gyojin, no. El gyojin se fundió con aquella isla, quizá por su parte más animal en su carga genética, o quizá por la paz que había demostrado en su interior, no lo sé, pero lo que si sé, es que aquella sensación de vida y comprensión total pudo llegar a abrumarle, pues eran 140 metros a la redonda y Fuguwu era un experto en el uso de aquel poder, por eso la información llegó en oleadas de pulsaciones, vidas enormes y pequeñas, aunque la división pensara que estaban solos, era mentira. No lo estaban.
En su escalada, su terrible fuerza le permitió agarrarse con firmeza en los tramos peligros, sus capacidades le ayudaron a seguir prosiguiendo y mientras sentía todo con su haki, su ascensión pasaba de promesa a realidad.
La ascensión sería larga, el volcán medía 4kms de altura y a medida que avanzaba por la escarpada zona que servía como subida, todo lo que llegó a sentir desde el claro se disipó, fue perdiendo aquellas pequeñas luces, y cada vez podía sentir menos vida alrededor, quizá las condiciones del lugar al que iba no eran las perfectas para los seres no habituados a las mismas.
A 500 metros de su ascensión, Fuguwu pudo encontrar una zona que pareció haber sido un campamento en el pasado, había telas apostadas en el suelo como si fueran un par de camas, piedras colocadas en circulo, asemejadas a lo que podría haber sido una hoguera con otras piedras planas, que quizá hubieran servido de plato, había una zona con unos cueros rodios, tirados en jirones y aparentemente destrozados, pero lo más curioso, lo más curioso de todo, era que bajo esos jirones de cuero, que quizá en algún momento habían sido una bolsa, había unos pergaminos de color mostaza, que se habían mantenido presos por el peso de los cueros y por suerte no habían salido volando, en esos pergaminos había algo escrito.
Un suceso sorprendente, asumiendo que aquella isla estaba inhabitada y que Fuguwu estaba ascendiendo por aquel enorme volcán, un sitio para las bestias, no para la civilización.
INFORMACIÓN DE LA AVENTURA
Resumen: Montañismo.
Datos de interés:
Zona: Ascensión del volcán. 500 metros de 4000 disponibles.
Posiciones: Encuentras un campamento perdido.
Ronda: 2 de ¿? Esta aventura funciona por objetivo, así pues se demorará lo que tardes en conseguirlo, antes o después de los requisito estipulados en las guías.
Requisitos: 1.Vencer al final boss.
2. No usar el haki del rey.
El aire seco de la zona volcánica llenaba mis pulmones mientras continuaba mi ascenso por el sendero que conducía a la cima del volcán. Me detuve en seco cuando vi algo extraño a 15 metros por encima de mi posición, muy cerca de terminar de ascender los primeros 500 metros del coloso de magma. No era una presencia viva, pues no pude detectar nada con mi haki de observación el cual antes de iniciar el ascenso había abrumado mis sentidos por todas las presencias que habitaban en Mystoria, sino algo diferente, objetos dispuestos con intención, con propósito, la mano de seres inteligentes había estado presente en este lugar que consideraba inhóspito equivocadamente. Aceleré el ascenso, usando mis fuertes piernas para saltar los últimos 10 metros de roca inestable, y aterricé suavemente en lo que claramente había sido un campamento. Mis ojos amarillos recorrieron el área lentamente. El sitio medía aproximadamente 8 metros de ancho por 6 de profundidad, protegido parcialmente por una saliente rocosa que ofrecía refugio del viento. Me arrodillé junto a las telas en el suelo, dos de ellas, separadas por 2 metros entre sí. Pasé mis dedos por la tela la cual se sentía gastada al tacto, desgastada por el uso y la intemperie, pero no podrida. Calculé que llevaban aquí varios meses como máximo, ciertamente no más de un par de años pues su condición no evidenciaba lo contrario. Me levanté y caminé hacia el círculo de piedras. Eran 12 rocas colocadas en formación circular perfecta, con un diámetro de 1 metro. Me agaché nuevamente, manteniendo mi haki de observación activo en todo momento, y observé el interior. Ceniza vieja, pero también algo más ¿grasa animal quizás? No podía saberlo a ciencia cierta, si bien mi vasto conocimiento médico y mi humilde habilidad en la cocina me permitía distinguir carne de grasa, no era un explorador que pudiera aseverar el origen de esto sin tener equipo preciso de laboratorio para evaluarlo. Sin embargo, no era ciego, habían montado un campamento y cocinado aquí. Me concentré en mi haki de observación nuevamente, barriendo 140 metros a la redonda, pero no detecté ninguna presencia cercana. Estaba solo en este campamento abandonado.
Me moví hacia los cueros destrozados, manteniéndome alerta. Los jirones estaban esparcidos en un área de 3 metros cuadrados, como si algo los hubiera rasgado violentamente. Me agaché y tomé uno de los pedazos entre mis dedos, examinándolo cuidadosamente. El cuero era grueso y resistente. Las marcas de las garras o lo que fuera que los destruyó eran profundas e irregulares. Había salpicaduras de sangre seca en algunos fragmentos, de un color marrón oscuro que indicaba varios meses de antigüedad. Dejé caer el cuero y noté el bulto debajo. Pergaminos. Me arrodillé con cuidado, apartando los jirones de cuero con delicadeza para no dañar lo que fuera que estuviera debajo. Eran tres pergaminos de color mostaza, enrollados y sorprendentemente bien preservados gracias al peso de los cueros que los había mantenido fijos contra el suelo rocoso. Los tomé uno por uno, sintiendo la textura del papel entre mis dedos. El primer pergamino estaba cerrado con un cordel simple. Lo desenrollé con cuidado, extendiendo el papel sobre una de las piedras planas para mantenerlo abierto. Había algo escrito en él. A la vez que comenzaba a leer, saqué mi cuaderno de notas – el cual originalmente tomé en la base del G1 en Marineford para posteriormente abastecerme con varios ejemplares para futuras necesidades – y comencé a anotar lo que iba leyendo. Al terminar de leer, intente dibujar un sketch bastante básico del campamento. Ojalá estuviera Apolo, con su habilidad de dibujar mapas esto sería pan comido para él, en mis manos los trazos eran simples palos que carecían de perspectiva alguna. Pero como dicen las viejas sirenas de mi isla ‘peor es nada’ y esto era evidencia importante. Fuera quien fuera que había estado aquí, no había llegado por accidente. Había subido 500 metros por un volcán activo y había establecido un campamento.
Resumen
Subo los primeros 500 metros, me tomo la libertad de darle dimensiones al campamento como indica la guía bélica básica, punto 4, empiezo a leer los pergaminos y tomo notas de todo lo que encuentro.
Haki
Tengo expandido el haki de observación medio en 140 metros.
Kenbunshoku Haki (Base)
Kenbunshoku Haki
Especial
2 huecos
Información
Requisitos: Nivel 16 • Kenbunshoku experiencia 500
Daño: Ninguno.
Coste: 1 de Espíritu por cada metro de expansión.
Efecto:
Permite percibir la presencia, poder y emociones de seres vivos a un metro de diámetro por cada 1 punto de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
Enfriamiento:
Ninguno.
Permite proyectar tu Kenbunshoku para detectar el aura o presencia de cualquier ser vivo a tu alrededor. También te permite identificar de manera vaga cómo de poderosos o sus intenciones más superficiales.
Código: kenbunshoku001
Recupero 140 de espíritu que es igual al gasto por lo que no resto nada.
Lo que Fuguwu encontró entre los jirones, fueron unos papeles algo roídos como muestra del paso del tiempo y pequeños roedores que los hubieran probado en busca de sustento en esas inhóspitas alturas. Pero aún así, lo curioso del hallazgo de esos papeles fue lo que pudo leer en su interior.
Cita:Diario encontrado por Fuguwu, texto obtenido:
Exploración de Mysterium. Isla del nuevo ... Por ... Estrith Zhakx Año 5
Este cuader... redactará el recuerdo de esta expedición paga... por ... Marqués de Dressrosa. Con el fin de encontrar ... fauna y .... yo, Zhakx, seré el ... de estos hombres y como tal... la pareja y yo nos veremos obligados a re... dibujar y observar... isla en busca de un avance... o conquista para el reino... contratador.
Día 1 - Llegada.
La isla... nos esperaba con calma... todo parece salvaje... Hemos visto unas ... a nuestra llegada y unos cuantos peces de desconocida raza... Aunque la isla parezca inhabitada hay señales de civilización...
Dia 4 - Avances.
Hemos... bastantes razas desconocidas... La mayoría de ellas hostiles hacia nosotros... De manera natural.... parece que odian a los huma... Hay rastros de otras perso... pero todavía no hemos encontrado o entrado en ... Los reportes al reino se mantienen de manera diar...
Día 7 - Conexión
Parece que... o alguien nos si... Hay ojos... la noche trae murmu... El equipo tiene miedo pero yo me he de mantener fir... Hoy uno de los hombres a muerto a manos de una ... El grupo empieza a agrietarse... hay ganas de volver. Me niego.
Dia 8 - Encuentro
Hoy he visto una figura humanoide... Sus brazos eran largos, sus cuencas... he sentido un gran poder. Parecía seguro y conocer la isla. No he dicho nada al grupo. No quiero que el miedo se apodere más de su... Las dudas danzan entre nosotros.
Dia 9 - Conflicto
La figura humanoide nos sigue... La veo en las sombras, agazapada, esperando, como si buscase un momento. Más hombres la han... pero les he tratado de locos. Unas frutas silvestres han dejado con dolores estomacales a... y al darle el agua de unos de los lagos a empeorado. Asumo que ... esta noche.
Día 13 - Escape
La figura humanoide nos ha ... 3 hombres a muerto y Zeremir se quedó atrás debido a sus molestias. Me temo lo peor. Debemos ... de esta isla.
Dia 16 - Volcan.
El humanoido nos ha cazado, creo que nos... Solo quedamos Soloth y yo. Nos hemos visto obligados a escapar hacia las cumbres del ... Parece que la figura tiene miedo.... aquí. No sé si nos enfrentamos a él o lo que nos espera aquí.
Dia 18 - Visión.
Hoy he visto dos sombras enormes sobrevolarnos, de color negro... dra... pero no es seguro se creían ex... Debemos bajar de la base del ... hacia la embar... debemos salir. Mysterium es una isla pe...
Las notas terminaban ahí. Algunas partes eran ilegibles pues la tinta se había borrado y otras estaban emborronadas por la ceniza. Lo que si que era seguro es que alguien antes de la división había estado en esa isla y había recorrido sus tierras. Aquella nota tenía tintes amargos y su caligrafía a medida que los días pasaban era menos firme.
Cuando Fuguwu acabó de leer el mismo rugido que había escuchado en el claro resonó. Con más fuerza y furia que antes mientras dibujaba el campamento para retenerlo en el informe que como buen marine legislador entregaría más tarde. Demasiados misterios se abrían ante él, ya no solo era la bestia que andaba buscando, ahora sabía que antes algo más o peor se encontraba en aquella isla, y aquel ser humanoide había acabado sin problema con un destacamento de exploradores, que sin lugar a duda y sabiendo a la isla que se dirigían estaba formada por guerreros.
Con aquel agrio sabor de boca, solo le quedaba decidir si seguir ascendiendo, o si parar
Contenido Oculto
En caso de ascender más de 500 metros encontraras en la subida cuerpos calcinados y una última nota.
En caso contrario enfrentaras una horda de picuchillos, pequeñas alimañas que te emboscaran en tu subida.
INFORMACIÓN DE LA AVENTURA
Resumen: Descubrimiento.
Datos de interés:
Zona: Ascensión del volcán. 500 metros de 4000 disponibles.
Posiciones: Lees las notas de explorador.
Ronda: 3 de ¿? Esta aventura funciona por objetivo, así pues se demorará lo que tardes en conseguirlo, antes o después de los requisito estipulados en las guías.
Requisitos: 1.Vencer al final boss.
2. No usar el haki del rey.
Me quedé inmóvil durante 10 segundos después de terminar de leer, mi pluma suspendida sobre el cuaderno de notas donde había transcrito cada palabra legible del diario, mi haki de observación aun expandido a 140 metros a la redonda. El viento soplaba con más fuerza a esta altura, haciendo que los bordes del pergamino temblaran bajo mis dedos. Estrith Zhakx. Año 5. Marqués de Dressrosa. Los fragmentos de información se reorganizaban en mi mente como piezas de un rompecabezas incompleto. Esto había ocurrido hace años, mucho antes de que la División 9 llegara a Mystoria. Una expedición pagada por la nobleza de Dressrosa para explorar y potencialmente conquistar esta isla. Y todos habían muerto. Releí las últimas entradas mientras completaba mi sketch del campamento. La caligrafía se deterioraba visiblemente con cada día. El miedo, el hambre y probablemente las heridas habían cobrado su precio – “Figura humanoide... brazos largos... cuencas vacías... gran poder.” – volví a leer, para mi mismo. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. Fuera lo que fuera, había cazado metódicamente a un grupo de guerreros experimentados, persiguiéndolos como un depredador paciente. Y los había obligado a subir aquí, al volcán, porque la criatura tenía miedo de este lugar. Miedo del volcán. O de lo que vivía en él.
Guardé el pergamino cuidadosamente en mi mochila, envolviéndolo en una de mis vendas limpias para protegerlo. Los otros dos pergaminos seguían ahí, aún sin abrir. Los tomé y los examiné rápidamente, uno parecía contener dibujos borrosos, posiblemente los bocetos de fauna que Zhakx mencionaba. El otro estaba más deteriorado, con manchas de sangre seca en un borde. Entonces resonó el rugido. Más fuerte que antes, más cercano. El sonido atravesó el aire frío y se extendió por toda la isla, un lamento desgarrador que hizo eco contra las paredes rocosas del volcán. Expandí mi haki a 140 metros, concentrándome en la dirección del rugido. Nada. Fuera lo que fuera, estaba más allá de mi rango de detección. Regresé mi atención al último apunte de mis notas – “Dos sombras enormes... color negro... dra...” – Dragones. Zhakx había visto dragones, en plurar. Nosotros habíamos ganado a uno, el que consideramos regente de Mystoria. Pero si había mas de uno, la cosa se iba a poner fea. Guardé los otros dos pergaminos junto al diario y terminé mi sketch, añadiendo notas sobre las dimensiones del campamento y la posición de cada elemento. Luego saqué mi Den Den Mushi y consideré hacer otra llamada. Joe, Karl y Apolo debían saber esto. Pero ¿qué les diría? ¿Que había encontrado un diario de una expedición fallida de hace años? ¿Que posiblemente quedaba otro dragón vivo en la cima? No. Todavía no tenía suficiente información.
Me puse de pie, ajustando las correas de mi mochila. Miré hacia arriba, hacia las cumbres del volcán Tanazos que se alzaban sobre mi cabeza. El cielo se veía más oscuro allá arriba, las nubes más densas. La temperatura había bajado considerablemente desde que inicié el ascenso. Dos opciones se presentaban ante mí: descender, regresar con mis compañeros, mostrarles el diario y planear una expedición coordinada con todo el equipo. Sería lo sensato, lo protocolar. O continuar ascendiendo solo, siguiendo ese rugido que cada vez sonaba más desesperado, más lleno de dolor. Pensé en Zhakx y Soloth, acampando aquí mismo, probablemente debatiendo la misma decisión. Ellos habían elegido quedarse, esperar, tal vez enfrentar lo que fuera que los perseguía. Y habían muerto. Pero yo no era Zhakx. Era un Comodoro de la Marina, entrenado en Haki, experto en Gyojin Karate, con conocimientos médicos que podrían ser cruciales si lo que estaba allá arriba estaba herido. Y, sobre todo, había algo en ese rugido que no podía ignorar, no era el sonido de un depredador hambriento, era el llanto de una criatura en agonía.
La decisión estaba tomada desde antes de pensarla. Zhakx había visto dos criaturas, según lo que narro en aquel pergamino. Nosotros nos habíamos enfrentado a una, el dragón que Karl noqueó con su haki del conquistador antes de que desapareciera. Pero si Zhakx vio dos, y una seguía con vida aquí arriba ¿dónde estaba la otra? ¿Y qué le había pasado a la que enfrentamos para que simplemente se esfumara después de caer inconsciente? Demasiadas preguntas sin respuesta. Me concentre en mi haki de observación nuevamente, manteniéndolo expandido en 140 metros mientras comenzaba a ascender. Cada 50 metros me detendría para evaluar, para escuchar, para sentir. Si detectaba cualquier movimiento estaría preparado para pelear. Pero ese rugido... ese rugido necesitaba respuesta. Dejé el campamento atrás y continué subiendo por las rocas volcánicas, mis botas encontrando apoyo firme en las grietas naturales de la piedra negra. El viento aullaba más fuerte ahora, y el olor a azufre se intensificaba con cada metro de ascenso. No sabía cuánto más tendría que ascender hasta encontrar la fuente de ese sonido, pero estaba decidido a continuar. Y fuera lo que fuera que me esperaba allá arriba, pronto lo descubriría.
Resumen
Leo el pergamino, termino de transcribir su contenido al cuaderno de notas, tomo la decisión de seguir ascendiendo.
Haki
Tengo expandido el haki de observación medio en 140 metros.
Kenbunshoku Haki (Base)
Kenbunshoku Haki
Especial
2 huecos
Información
Requisitos: Nivel 16 • Kenbunshoku experiencia 500
Daño: Ninguno.
Coste: 1 de Espíritu por cada metro de expansión.
Efecto:
Permite percibir la presencia, poder y emociones de seres vivos a un metro de diámetro por cada 1 punto de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
Enfriamiento:
Ninguno.
Permite proyectar tu Kenbunshoku para detectar el aura o presencia de cualquier ser vivo a tu alrededor. También te permite identificar de manera vaga cómo de poderosos o sus intenciones más superficiales.
Código: kenbunshoku001
Recupero 140 de espíritu que es igual al gasto por lo que no resto nada.
Tras la lectura de aquellos pergaminos, que parecía que habían aguardado para que alguien pudiera leerlos después de todo este tiempo, como si el conocimiento de alguna manera buscase ser esparcido o por lo menos descubierto una única vez.
El viento rugía como las bestias, y a medida que Fuguwu subía aumentaba más la presencia del viento, como si fuera domado, como si el mismo viento quisiera contarle el secreto que estaba persiguiendo, pero con cada bocanada que soplaba lo alejaba un poco más de él, pareciendo que se mecía como las hojas en el otoño.
Su ascenso le permitió ver poco a poco la magnitud de la isla que habían conquistado.
Pero su haki, ese fantástico poder que mantenía activo como un detector o sonar le advirtió, a 200 metros de su ascenso, cuando ya llevaba casi un un cuarto de la altura total del volcán, su haki le avisó como un sexto sentido del peligro.
5 figuras se activaron. Se movían rápido... Compenetradas.
Las alimañas se movían como las aves migratorias, en un movimiento que se componía como una punta de flecha, la alimaña alfa se movía en el centro, amparada por las otras 4.
Fuguwu sintió como se acercaban a él, venían desde arriba, sintió determinación en sus auras, aquella manada se movía rápido, le habían detectado e iban a cazarle. Un oido experto podría escucharlas, eran animales bípedos y las garras sonaban rasgando la piedra.
A los escaso segundos, le cortaron el paso.
Aquellas bestias eran picuchillos.
Los picuchillos eran animales de 3 cabezas, que corrín de manera bípeda, sus alas eran pequeñas, por lo cual, no les permitía volar, aún así, eran bestias predatorias de Mystoria o Mysterium dependiendo de la fuente. Animales que atacaban en manada para someter a las presas gracias a su gran superioridad. Cada uno de ellos valía por tres, pero también comía por tres. Siempre viajaban en grupo y ahora que el calor del volcán había bajado, la zona cercana a la falda del mismo era perfecta para anidar y dar calor a los huevos de sus nidos. A parte de buscar comida con la que alimentarse, aquel grupo de picuchillos estaba protegiendo su nido.
Su plumaje era duro como las rocas y la diferencia biológica del sexo de los mismos era casi mínima, los machos, eran más pequeños y de un color rosa pálido, mientras que las hembras, y las que actuaban con lideres de las bandas y dueñas de su personal arem aviar eran de un rosa más fuerte que en épocas del año se confundía con el morado.
El grupo de picuchillos rodeo a Fuguwu y entonces saltó a por el, buscando cegarle con picotazos en los ojos, y atacándole dese diferentes puntos para entorpecer su defensa. Si todo salía bien, aquel grupo de aves carroñeras hoy cenaría pescado muy alejados de las costas de Mystoria.
información de la aventura
Resumen: Te has introducido en la hierba alta.
Datos de interés:
Zona: Ascensión del volcán. 700 metros de 4000 disponibles.
Posiciones: Rodeado por un grupo de bestias.
Ronda: 4 de ¿? Esta aventura funciona por objetivo, así pues se demorará lo que tardes en conseguirlo, antes o después de los requisito estipulados en las guías.
Requisitos: 1.Vencer al final boss.
2. No usar el haki del rey.
bélico
Horda de picuchillos Nivel 11. El nivel ha sido decidido por un dado. En caso de no acabar con ella completamente este turno te harán daño.
Formada por 5 animales (dodrios forma alola impostor)
Tienen 1100 PV (300PV cada miembro). Si llega a 0PV serán derrotados.
Dañan el 50% de su PV total por turno. Su velocidad de movimiento/ataque es 110 puntos.
Se pueden derrotar de una sola vez a cambio de 1100 energía.
Continué mi ascenso por las rocas volcánicas, las botas encontrando apoyo firme en las grietas de la piedra negra. Llevaba 200 metros de ascenso desde el campamento abandonado, lo que me situaba a 700 metros sobre la base del volcán Tanazos. El viento rugía con más fuerza aquí, arrastrando el olor a azufre mezclado con algo más, plumas y excremento. Mi haki de observación, mantenido en un radio de 140 metros, captó cinco presencias por encima de mi posición. Estaban inmóviles, agrupadas. A 120 metros de distancia. A 100 metros. A 80 metros seguían sin moverse. Continué ascendiendo, observando mentalmente cómo la distancia se reducía. A 30 metros de las presencias, el terreno se aplanó ligeramente, revelando una depresión entre las rocas. Un nido. Ramitas, plumas y lo que parecían ser huesos entretejidos formaban una estructura circular de aproximadamente 2 metros de diámetro. Las cinco presencias explotaron en movimiento. Se activaron al unísono, como si un interruptor se hubiera accionado. De entre las rocas surgieron las criaturas. Bestias bípedas de aproximadamente 1.5 metros de altura, cada una con tres cabezas que se movían independientemente. Cuatro de ellos eran de un rosa pálido, más pequeños. La quinta, más grande y de un rosa intenso que rozaba el morado, claramente la líder.
Me rodearon en segundos, formando un semicírculo de 8 metros entre el nido y yo. Sus garras rasgaban la piedra volcánica mientras se posicionaban. Las tres cabezas de cada criatura me evaluaban, sus ojos fríos y calculadores. Estaban defendiendo su territorio, su nido. No había tiempo para negociar. No era un explorador entrenado en amaestrar con bestias salvajes. Sus músculos se tensaron, lo cual mi haki captó un segundo antes de que saltaran. Ataqué primero. Me lancé hacia el macho más cercano a mi izquierda antes de que sus patas traseras dejaran el suelo. Un puñetazo directo al centro de su masa corporal, justo debajo de donde las tres cabezas se unían al cuerpo. El impacto resonó con un sonido sordo. La criatura se desplomó instantáneamente, inconsciente. Pivoté sobre mi pie izquierdo sin detenerme. El segundo macho apenas había comenzado su salto cuando mi puño conectó con el mismo punto vulnerable. Knockout inmediato. Cayó de lado, sus tres cabezas colgando inertes. El tercero y cuarto reaccionaron, ajustando su ataque, pero yo era demasiado rápido. Dos golpes consecutivos en rápida sucesión. Izquierda, derecha. Ambos cayeron en un montón desarticulado de plumas y extremidades. Cuatro segundos. Cuatro criaturas neutralizadas. La hembra alfa chilló, un sonido agudo y furioso que hizo eco contra las paredes del volcán. A diferencia de los machos, ella no vaciló. Sus tres cabezas se coordinaron perfectamente, lanzándose hacia mí desde tres ángulos distintos con una velocidad superior a la de sus compañeros caídos.
Pero seguía siendo demasiado lenta para mí.
Cerré los ojos por un instante, concentrándome. La energía fluyó a través de mi cuerpo, acumulándose por todo mi cuerpo. No era haki, era algo más fundamental, más visceral. La fuerza vital que todo ser llevaba dentro. En mi caso, la conexión con el agua que corría por nuestras venas incluso en tierra firme. Abrí los ojos justo cuando la hembra estaba a 50 centímetros de mi rostro, liberé la energía. El impacto liberó una onda de energía que atravesó su cuerpo. La hembra se quedó suspendida en el aire por una fracción de segundo, sus seis ojos abriéndose de par en par antes de cerrarse. Luego cayó, inconsciente, aterrizando suavemente sobre su costado a 2 metros de donde yo estaba. Silencio. El viento seguía aullando, pero las bestias yacían inmóviles, sus respiraciones superficiales pero estables. Los observé durante 5 segundos, sintiendo cómo el peso de lo que acababa de hacer se asentaba en mi pecho. Estaban defendiendo su nido. Sus crías. Y yo los había derribado sin darles oportunidad.
Maldición.
Me arrodillé junto al macho más cercano, el primero que había golpeado. Mis manos, entrenadas en años de práctica médica, se movieron automáticamente, palpando su pecho, verificando las costillas. Nada roto, pero habría un moretón considerable. Revisé los otros tres machos rápidamente. Contusiones, ninguna fractura. Mis golpes habían sido precisos, cuidadosos. La hembra era otra historia. Me acerqué a ella con más cuidado, observando cómo sus tres cabezas colgaban laxas. La toqué suavemente, sintiendo el latido fuerte de su corazón bajo las plumas duras como roca. Estaba bien, solo noqueada por la liberación de energía. Saqué mi mochila y extraje las vendas. Era ridículo, lo sabía. Eran bestias salvajes que habían intentado atacarme. Pero no podía simplemente dejarlos así. Apliqué vendas en las áreas donde mis puños habían impactado, trabajando metódicamente en cada una de las cinco bestias. Mientras trabajaba en la hembra, miré hacia el nido a 20 metros de distancia. Desde aquí podía ver mejor su interior. Huevos moteados descansaban en el centro, cada uno del tamaño de mi cabeza. Terminé de aplicar las vendas en la hembra y me senté sobre mis talones, mirando a las cinco criaturas inconscientes. Despertarían en 10 o 15 minutos, probablemente confundidas y adoloridas, pero vivas.
“Lo siento” – murmuré, aunque sabía que no podían escucharme – “Solo estoy pasando de largo.” – Me puse de pie, ajusté mi mochila y continué el ascenso, dando un amplio rodeo alrededor del nido. Las rocas se volvían más empinadas con cada metro que ascendía, y el frío comenzaba a calar a través de mi uniforme de marine. Pero no me detuve. No podía detenerme. Fuera lo que fuera que me esperaba arriba, había llegado demasiado lejos para dar marcha atrás ahora.
Resumen
Asciendo los otros 200 metros llegando a 700 metros, acabo con la horda en su mayoría a base de puñetazos. Uso unas vendas para curarles las heridas, aunque sea de forma narrativa las resto de mi inventario. Tenía 2 por lo que me quedan solo 1.
Haki
Tengo expandido el haki de observación medio en 140 metros, lo reduzco a 80 metros conforme voy acercándome al nido y lo mantengo a 80 metros durante el combate.
Kenbunshoku Haki (Base)
Kenbunshoku Haki
Especial
2 huecos
Información
Requisitos: Nivel 16 • Kenbunshoku experiencia 500
Daño: Ninguno.
Coste: 1 de Espíritu por cada metro de expansión.
Efecto:
Permite percibir la presencia, poder y emociones de seres vivos a un metro de diámetro por cada 1 punto de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
Enfriamiento:
Ninguno.
Permite proyectar tu Kenbunshoku para detectar el aura o presencia de cualquier ser vivo a tu alrededor. También te permite identificar de manera vaga cómo de poderosos o sus intenciones más superficiales.
Código: kenbunshoku001
Recupero 140 de espíritu mientras no estoy en combate que es igual al gasto por lo que no resto nada. Recupero 90 de espíritu en combate que es mayor al gasto (80) por lo que no resto nada.
Belico
Dado que detecto las presencias de los picuchillos mucho antes de que me vean y soy mucho más rápido que ellos ataco primero a la horda. Ahora, lo que he hecho es lo siguiente:
Considerando que la horda tiene 1100 PVs de vida (aunque creo que son 1150 PVs según la guía de hordas, pero es casi irrelevante) dividida entre 5 picuchillos cada bestia tiene 220 PVs de vida.
Considerando que yo tengo 455 de Agilidad, según la guía bélica avanzada puedo realizar hasta 4 golpes blancos por turno. Igualmente, esto me hace al menos 4 veces más rápido que los picuchillos.
Considerando que tengo 369 de Fuerza, cada golpe blanco noquea a cada picuchillo, pero además llevo unos guantes T5 encima lo cual hace que cada golpee que se llevan es de 923PVs.
Al golpear a 4 de los picuchillos, esto reduce la horda a 1 solo picuchillo (la hembra) haciéndola Nivel 2. Una horda de nivel 2 se vence a cambio de 200 de energía, cosa que hago para noquear a la hembra.
Si el narrador considera mi criterio incorrecto, aceptaré su justificación y el daño que tenga que restar, según sea el caso.
Off
Fuguwu es un pan, yo hubiera pateado colina abajo a esos pájaros.
El gyojin atendió a la demanda de sus comensales: una ensalada de piñas con un poco de agua , si estaban hambrientos, eso era lo que recibirían. Aún pues, la diligencia del marine y su casamiento con la medicina con un pequeño toque de moral le obligó a curar a aquellos que se habían vueltos sus contendientes en aquel “combate” improvisado por la zona territorial, aunque como el marine había dicho, el solo estaba de paso en aquella zona.
El ascenso prosiguió tras aquel momento de conflicto, sus pies siguieron peleando contra las piedras y los fallos del terreno, mientras que el viento le azotaba con inclemencia, los metros se volvían cada vez más pesados, y aquella subida se estaba tornando cada vez más dura, aunque para alguien de la fuerza de Fuguwu aquello fuera un paseo. El cielo empezó a nublarse con tonos oscuros mientras el viento se alteraba a medida que ascendía. No había que ser un climatólogo o el chico del tiempo para entender que una tormenta se estaba levantado sobre el volcán. Y con la inclemencia del tiempo, Fuguwu ascendió 300 metros más, mientras caminaba con paso presto, en este rato su haki no sintió nada a su alrededor, estaba completamente solo.
Sobre las lomas del volcán, la vegetación empezaba a escasear y se vía obligado a subir en zigzag pues cada metro la pendiente era más inclinaba, los gemelos se cargaban el doble y allí arriba parecía que la justicia pesaba incluso más de lo que pesaba normalmente.
Hubo un momento en el que entro en un pequeño claro, el suelo era árido y negro, había matojos de colores negros como carbón y las rocas en cierto punto parecían fundidas. Sin lugar a duda aquel sitio había sido quemado por el fuego, por un fuego abrasador y había perdurado sobre el tiempo, la ceniza se había asentado sobre el suelo y todo era negro y gris. Había dos puntos de ceniza más grandes, eran como rocas, pero tenían una forma alargada… Demasiado alargada, a Fuguwu aquellos bultos del suelo le sonarían en morfología y si quitase un poco la ceniza que los recubría, junto al polvo y todo lo demás, sabría lo que eran. Lo que encontraría bajo los posos que el tiempo había dejado allí olvidados, serían los cuerpos de los dos últimos hombres que habían sobrevivido, uno de ellos había escrito el diario que había leído con hojas roídas, era el cuerpo de los dos últimos hombres que habían “sobrevivido” a la expedición y cuando los revisó vio que estaban completamente calcinados, su piel se había fundido con los huesos y la imagen era grotesca, su muerte debió ser terrible y rápida, una sola bocanada de fuego bastó para acabar con la vida de aquellos hombres, lo cual me hacía preguntarme ¿era mejor la muerte por el humanoide o por el fuego de lo que fuera que hubiera acabado con ellos?
información de la aventura
Resumen: Arqueología. Datos de interés:
Zona: Ascensión del volcán. 1000 metros de 4000 disponibles.
Posiciones: Encuentras una zona deforestada por el fuego.
Ronda: 5 de ¿? Esta aventura funciona por objetivo, así pues se demorará lo que tardes en conseguirlo, antes o después de los requisito estipulados en las guías.
Requisitos: 1.Vencer al final boss.
2. No usar el haki del rey.
bélico
Creo que es más que justificable la manera en que acabas con la horda así que no veo problema en el fin de la misma, al igual que el gasto de vendas y su curación. Buen vato el Fuguwu.
Los siguientes 300 metros de ascenso si bien no fueron agotadores, dado que el terreno se inclinaba cada vez más, obligándome a avanzar en zigzag para mantener el equilibrio, hizo que mis gemelos ardieran con cada paso, y el viento se había vuelto violento, azotándome la capa de Comodoro contra la espalda. El cielo sobre mi cabeza se oscurecía progresivamente, nubes negras acumulándose sobre la cima del volcán Tanazos. Una tormenta se aproximaba. Mi haki de observación, mantenido en 140 metros a la redonda, no detectaba ninguna presencia viva. Estaba completamente solo en estas alturas. La vegetación había desaparecido casi por completo, reemplazada por roca volcánica desnuda y ocasionales matorrales negros como el carbón que se aferraban a la vida en las grietas. A 1000 metros de altura sobre la base del volcán, el sendero se abrió a un claro. Me detuve en seco.
Todo era negro. El suelo, las rocas, los escasos matorrales que salpicaban el área. Ceniza compactada cubría cada superficie, creando una capa uniforme de gris oscuro que crujía bajo mis botas. Las rocas cercanas mostraban signos de fusión, sus bordes derretidos y resolidificados. Esto no había sido un incendio común. Esto había sido fuego concentrado, intenso, abrasador. Y entonces los vi. Dos bultos alargados en el suelo, a 5 metros de distancia uno del otro. Estaban parcialmente cubiertos por ceniza y polvo acumulado, pero su forma era inconfundible para alguien con mi experiencia médica. Cuerpos. Me acerqué al primero con cautela, arrodillándome a su lado. Saqué unos guantes de latex de la mochila y me lo puse antes de tocar nada. Con cuidado, retiré la capa superior de ceniza con mis dedos. Lo que quedaba debajo era grotesco. El cuerpo estaba completamente calcinado. La piel se había fundido con los huesos creando una masa negruzca. El cráneo estaba partido en varios lugares. Los dientes, sorprendentemente intactos, brillaban blancos contra el negro del resto. Me moví al segundo cuerpo. Idéntico estado. Misma postura defensiva congelada en el momento de la muerte. Respiré profundo, forzándome a mantener la objetividad profesional. Había visto muertes horribles antes, pero esto era particularmente brutal.
Examiné los restos buscando pistas sobre lo que había ocurrido. La distribución de las quemaduras era uniforme, cubriendo todo el cuerpo sin áreas protegidas. Eso descartaba un incendio progresivo donde hubieran podido buscar refugio. El daño a los huesos indicaba temperaturas superiores a 1000 grados Celsius, posiblemente más. La posición de los cuerpos, separados por 5 metros y ambos orientados hacia el mismo punto, hacia arriba en dirección a la cima del volcán, sugería que habían estado huyendo cuando los alcanzó. No habían sufrido largo. Eso era lo único misericordioso de esta muerte. A esas temperaturas, el sistema nervioso se habría colapsado instantáneamente. Zhakx y Soloth. Tenía que serlo. Los últimos dos supervivientes de la expedición del Marqués de Dressrosa. Habían llegado hasta aquí, habían establecido su campamento 300 metros más abajo, habían resistido el terror de la figura humanoide que los perseguía. Y al final, habían muerto de todas formas, incinerados por algo que vivía más arriba en el volcán. La última entrada del diario resonó en mi mente. Zhakx las había visto. Y una de ellas, o quizás ambas, habían terminado con él aquí mismo. Me quité el guante y lo guardé cuidadosamente en una bolsa sellada dentro de mi mochila. Evidencia contaminada, pero evidencia al fin. Luego miré alrededor del claro, buscando algo con qué trabajar.
Tardé 20 minutos en reunir suficientes rocas volcánicas. No eran grandes, pero servirían. Primero cubrí el cuerpo más cercano, colocando las piedras cuidadosamente sobre los restos calcinados hasta formar un montículo de aproximadamente 1 metro de altura. Luego hice lo mismo con el segundo cuerpo. No era un entierro apropiado. No había palabras sagradas, no había ceremonia. Pero era lo mejor que podía hacer en estas circunstancias. Dos marineros perdidos en una isla salvaje merecían al menos esto. Me puse de pie, mirando los dos montículos a modo de altar improvisado. El viento aullaba más fuerte ahora, y las primeras gotas de lluvia comenzaban a caer, dejando marcas oscuras en la ceniza gris. “Descansen” pensé simplemente. Ajusté mi mochila, verifiqué que todo estuviera seguro, y continué el ascenso. Las rocas eran más empinadas aquí, más traicioneras con la lluvia comenzando a caer. Pero mis manos encontraban agarre, mis pies encontraban apoyo. Zhakx y Soloth habían muerto aquí. Pero yo no era ellos. Yo tenía haki, tenía entrenamiento, tenía experiencia en combate que ellos probablemente no poseían. Y fuera lo que fuera que los había matado, pronto descubriría si podía hacer lo mismo conmigo. Continué subiendo hacia la oscuridad.
Resumen
Autopsia forense y enterramos a los que se fueron al campo de los quietos.
Haki
Tengo expandido el haki de observación medio en 140 metros.
Kenbunshoku Haki (Base)
Kenbunshoku Haki
Especial
2 huecos
Información
Requisitos: Nivel 16 • Kenbunshoku experiencia 500
Daño: Ninguno.
Coste: 1 de Espíritu por cada metro de expansión.
Efecto:
Permite percibir la presencia, poder y emociones de seres vivos a un metro de diámetro por cada 1 punto de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
Enfriamiento:
Ninguno.
Permite proyectar tu Kenbunshoku para detectar el aura o presencia de cualquier ser vivo a tu alrededor. También te permite identificar de manera vaga cómo de poderosos o sus intenciones más superficiales.
Código: kenbunshoku001
Recupero 140 de espíritu mientras no estoy en combate que es igual al gasto por lo que no resto nada.
Gastos
Recupero 76 de energia (2xNivel) al no estar en combate como lo indica la guia belica avanzada en el apartado de Regeneracion de Estadisticas.
Off
Tengo curiosidad de a por donde van los tiros, y la sensación de que me estoy perdiendo de algo importante.