[Presente relativo] - La música hace la unión
#1
Día 78 del año 11, Primavera - 1:00 p.m.

Corriente Daiya - Isla Toko - Pueblo Goruden

Atributos Personaje


Contenido Oculto



AAAAAAAAA, ¡no aguanto más estar de bajos cruzados! Mi cuerpo necesita marcha, ¡YA! - Fue lo que gritó Garnet a los cuatro vientos después de llevar tanto tiempo de brazos cruzados. Estaban en una isla completamente nueva y eso solo podía significar una cosa, ¡nuevo público para las canciones de Garnet! Además, ¿cómo de eficaz resultaría su nuevo cartel de recompensa para dar visibilidad a su imagen? Debía comprobarlo. Cogió su zurrón y metió en él lo de siempre, por si las moscas, y se echó a la espalda la funda de su laúd con el instrumento dentro.- ¡PEÑAAA! ME VOY A DAR UN VOLTIO, ¡LUEGO NOS OLEMOS! - Vociferó el músico mientras bajaba del barco. Si no recordaba mal, Sasha había salido a hacer un par de recados, pero de los demás no sabía si seguían en la carabela o si habían salido también.

Tras cuartos y cuartos de hora de una calurosa travesía a pie y de ver matojos rodando a su paso, Garnet consiguió divisar en la lejanía un pequeño pueblo formado por casetas de maderas. A las afueras del mismo, pudo ver un cartel en el que ponía "Pueblo Goruden", claramente era como se llamaba aquel lugar. Sus esperanzas por encontrar una gran muchedumbre que fuera testigo de su primer concierto en el Grand Line, fueron completamente desintegradas cuando observó todo lo contrario, aquel pueblo era un lugar de muerte. Las calles apestosas de aburrimiento, estaban desoladas, ¡ni un alma! ¿cómo iba a montar así su primer gran espectáculo?- Me tienes que estar jodiendo... - Fue lo que dijo, sin tapujos, al ver el panorama y como su ilusión se hacía añicos. 

Sin embargo, conforme siguió transitando la calle, empezó a escuchar un sonido que le era familiar, ¡era el sonido de una buena fiesta! Corrió hacia el lugar del que provenía el ruido y encontró un edificio rústico, al igual que todo el pueblo, en el que había un letrero en el que ponía "Saloon". Al entrar ahí y ver la vida que había en ese bar, los ojos del músico se iluminaron. Buenas mozas, gente bebiendo, hablando, jugando a las cartas, tocando el piano, y buenas mozas ¡había de todo! Y lo mejor es que todas esas mozas personas acabarían escuchando a Garnet.- Puejejeje, estás de suerte bribón, ¡a por todas, tigre! - Se decía a si mismo el músico a modo motivacional mientras se dirigía a la barra de la taberna. Allí se encontraba un señorón con un prominente bigote y sombrero de vaquero atendiendo a los clientes del establecimiento.- ¡Oye, viejo! - Llamaba la atención del señor al mismo tiempo que Garnet dejaba apoyar el codo de su siniestra en el mostrador.- ¿Qué tiene que hacer aquí uno para tocar algo de música, huh? - Cortita y al pie, al más puro estilo Garnet. El tabernero terminó de atender el pedido de un cliente y, seguidamente, respondió al pelirrojo.- Vea usted, señor, actualmente este bar ya cuenta con una banda que se encarga de tocar música de ambiente... - Le decía mientras limpiaba una jarra de cristal con un trapo. Garnet arqueó la ceja izquierda, ante la negativa del tabernero. Debía que ser insistente.- Por eso no te rayes, viejo, ¡lo mío no es música de ambiente! Es magia, ¡es puro show! - Le guiñó su ojo derecho mientras le señalaba con el dedo índice de su diestra.- Lo siento, señor, pero no puedo hacer nada por ti. - Seguía limpiando la jarra de cristal, a este paso se la iba a cargar.- Tendrá que ponerse de acuerdo con la otra banda. - Alzó su cuello y empezó a mirar a su alrededor, hasta que pareció encontrar algo.- Mire, ve a esa señorita de allí, la que está sentada al fondo .- Explicaba mientras meneaba su cabeza, en dirección a la ubicación de la persona de la que hablaba.- Resulta que, desde hace un par de días, es una miembro más de la banda. - Y dale que te pego con la jarra .- Hable con ella, y quizás puedas encontrar un hueco para hacer tu "magia". - Terminó de limpiar la jarra al fin.- Entendido viejo, gracias, supongo. - Se incorporó Garnet, de morritos, dándose la vuelta y dirigiéndose hacia donde estaba sentada la joven. Esta estaba situada dándole la espalda al músico.

Conforme se acercaba más y más, e iba admirando el perfil de la música, apreciaba más y más la belleza de aquella chica. Si Garnet conociera el significado de esa palabra, sin lugar a dudas, la definiría, a primera vista, como "inmaculada". Su belleza le resultaba en cierto modo pura, quizás por el blanco de su piel y de su cabello... No era como otras mujeres que había intentado camelar, era distinto. Cuando estaba justo a su lado, observó el perfecto contraste que hacía el maquillaje de su cara con la palidez de su piel. Garnet había ido a hablar con esa muchacha para ver si podía conseguir tocar en la taberna, pero tenía toda la pinta de que iba a hacer de las "suyas". Arqueó la ceja izquierda, puso una sonrisa de idiota y apoyó su mano derecha en la mesa, donde estaba sentada, con el fin de llamar su atención.- Hola chata, ¿qué hace una chica como tú en un lugar como este? - Efectivamente, acabó haciendo de las suyas.
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#2
Atributos Personaje




Estaba ensimismada en mis pensamientos, otro día más aburrida en un lugar árido, echaba de menos el bosque, una idea vino a mi mente, urge en mi bolsita de piel y saque una libreta y una pluma, la inspiración me poseía y yo solo era presa de una concentración extrema, comencé a dejar fluir mis sentimientos hacia esa hoja de papel, una marea de sentimientos recorrían mi cuerpo manejado por las musas cuando de la nada un brazo se apoyó a mi derecha, justo al borde de la mesa y una voz me saco de mis pensamientos.

"Que quieres?" Dije mientras aún estaba embobada en el papel.

"y que es eso de chat...AaA" mientras hablaba giraba mi cabeza en dirección al chico, un chico bastante atractivo, tanto que me dejo sin palabras.
nerviosa me aclaré la garganta y le di un sorbo a la copa que tenía en frente.
"Respira Aurora respira", y ya más relajada saque mi mejor sonrisa y le dije.

"Que hago aquí dices?", comencé a juguetear con mi pelo. "Esperar a que un pelirrojo me invite a una copa, la mía está vacía"

Tras decir eso cogí la copa y me acabé el contenido, el cual estaba por la mitad de la copa, parecía un chico interesante y los dioses saben que estaba aburridísima desde hace días, este chico, sin embargo, olía a peligro sin duda y eso era algo que me gustaba.

Mientras le miraba de arriba abajo me di cuenta de unos pequeños detalles, el chico llevaba un instrumento a la espada y en la misma había ¿ALAS?

"Eres músico?"

Dije con brillo en los ojos.

"Va ves a por esa copa y charlamos"

Guiñe mi ojo izquierdo mientras sonreía y guarde el papel y la pluma, tenía la impresión de que mi aburrimiento acababa ese mismo día.
#3
"Quita, asqueroso", "Piérdete de aquí, baboso", "Ehmmm, ¿policía?". Basándose en su increíble ratio de 100% intentos de ligues fallidos, la mente de Garnet había comenzado a generar en su cabeza alrededor de un millón de posibles reacciones que tendría la chica donde en todas y cada una de ellas, el músico era completamente rechazado. Cuando la chica le preguntó, ensimismada en los apuntes de su libreta, que quería, Garnet pensó.- ¡Aquí viene! - Estaba preparado para recibir la negativa de la joven.

Sin embargo, la reacción de la rubia al girar su cabeza hacia el skypean fue algo inesperado, y por algo me refiero a completamente. Con una mirada que parecía devorar al pelirrojo y mientras toqueteaba un mechón de su pelo, la humana le respondió a Garnet que estaba esperando a que un pelirrojo le invitara a una copa, ya que la suya estaba vacía. No hacía falta ser un lince, o en este caso un tigre, para darse cuenta que la copa estaba medio llena, y sí, digo estaba porque en menos que cantaba un gallo, se bebió lo que quedaba de su brebaje.- ¡¿Huh?! - Fue lo único que salió de la boca del músico, el cual se puso rojo como un tomate, ¿aquella joven estaba ligando con él? Hasta ese momento, sólo tenía trato con dos mujeres, y una era su madre y otra Sasha, que era como su hermana pequeña. Su cabeza cortocircuitó por completo, se quedó sin habla hasta que le preguntó si era músico.- Es verdad Garnet, ¡céntrate tío! Piensa en la música, la música. - El pelirrojo intentó concentrarse en no entrar en un ataque de pánico, intentando dejar en un segundo plano, por casi primera vez, las mujeres. Pero fue inútil ya que tras la sugerencia de que fueran a por la copa y charlaran mientras tanto, la rubia le hizo un guiño que terminó de matar a Garnet. Su cabeza empezó a echar humo durante unos segundos. Para espabilar tuvo que darse dos buenos guantazos en las mejillas, ya no había forma de saber si esta sonrojado por la chica o por las tortas.

Se dirigió hacia la barra con la intención de invitarla a una copa, tal y como le pidió. Mientras tanto respondía a su pregunta.- S-sí, soy un músico chat- ¡digo tronca!... - Quizás, si no la trataba como otro "objetivo" de sus intentos de seducción podía afrontar mejor aquella situación.- ... D-de hecho, sobre eso quería comerte la oreja, el viejo de la barra... - Le señaló con el índice de su diestra.- ... m-me dijo que hablara contigo para tocar en este antro. - Llegaron al mostrador. Garnet, nervioso, comenzó a aporrear, aleatoriamente, la madera del poyete con sus dedos índice, anular y corazón de ambas manos, como si estuviera tecleando.- V-viejo, sírvele, lo que quiera que se haya servido anteriormente, a... - La miró de reojo, joder, pero que guapa era.- ...¿c-cómo narices te llamas? - Debía saber el nombre del belleza que le estaba poniendo en esa tesitura.
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#4
El chico parecía sorprendido, se puso rojo como un tomate y se golpeó un par de veces la cara, no pude aguantar una risita, tapando mi boca con las manos para intentar disimular para que no se sintiera mal, parecía ya bastante nervioso de por sí, comento con voz nerviosa que sí, era músico, cosa que solo hizo que mi intriga por el chico creciera y más con esas alas tan bonitas que podía ver con mi posición privilegiada detrás de él, "vaya culo..." pensé.
Dijo que hablo con el señor bigote para tocar en el antro, pero primero quería comprobar su nivel antes de tocar juntos, que fuera guapo, no quitaba lo otro.

"Y dime, qué instrumentos tocas?"

Llegamos a la barra y comenzó a tamborilear algo nervioso, aunque ese tamborileo era muy bueno, se notaba que tenía un ritmo increíble.

"Tocas la barra? Quedarias un poco lejos del escenario."

Bromee, mientras esta vez sí, reía sin taparme la cara, entonces el chico volvió a hablar diciéndole al señor bigotes que me pusiera una copa de lo que fuese que bebiera antes y pregunto mi nombre.

"Me llamo Aurora, me gustan los libros, soy taciturna, vegetariana, animalista."

Dije enérgicamente mientras pestañeaba frente al apuesto músico, el señor bigotes puso sobre la mesa dos jarras de cerveza, agarre una y le di un sorbo, dejando sobre mis labios un poco de espuma de la cerveza y limpiándola con la lengua.

"Manjar de los dioses, ¿eh?"

El chico seguía pareciendo nerviosos, así que pensé en que si hablaba de algo cotidiano, quizás se tranquilizase un poco, así que le pregunte

"Cuál es tu nombre por cierto?" No lo recordaría de todas formas, siempre se le olvidaba la gente aunque ella no quisiera.
"Que hace un chico como tú, en un pueblo aburrido como este? Sin ofender, señor bigote." Dije mientras miraba al bigotudo señor, él era divertido.

también tenía genuina curiosidad por conocer más de ese chico, y por el tamborileo que hizo antes... "Tienes que preguntarle Aurora, enseñale la partitura", pensé.

"Esto... te gustaría hacer una prueba? Tengo las partituras aquí"
le pregunté con una sonrisa, mientras hurgaba en el saquito de piel, sacado la libreta y la ocarina.

"No creo que sepas, pero si necesitas algún instrumento, seguro que podemos usar alguno de los de la banda, verdad señor bigotudo?"
Mire al barman con una sonrisa inocente.

"Claro Aurora, estos dos días me has hecho hacer más dinero que en todo el mes, si crees que el chico tiene talento, confió en ti, si el chico es bueno a la siguiente ronda invita la casa."

me giré con una sonrisa de oreja a oreja, con los ojos abiertos de par en par, con la libreta en la mano izquierda y la ocarina en la derecha, mirando al pelirrojo, expectante y emocionada por saber su respuesta.
#5
La rubia le preguntó a Garnet sobre el instrumento que tocaba para, acto seguido, soltar un comentario entre risas, bastante ocurrente, sobre si tocaba la barra, debido a los rítmicos toques que el pelirrojo hacia sobre la madera a causa de su nerviosismo. El pelirrojo no pudo evitar echar un risilla.- Q-que va, muñec- ¡digo tronca! Tocaba el bardo... - Se quitó la funda de la espalda y la puso en el suelo. Comenzó a abrirla para sacar su laúd mientras proseguía hablando.- ... Pero pasó eso y aquello... - Recordó todo lo que pasó en el incidente de los Cabos Gemelos, frunciendo el ceño de pensar en ello.- ... Una movida que te cagas, ¡así que ahora toco el laúd! ¿Qué hay de ti? - Sacó el instrumento, lo cogió con ambas manos e hizo el amago de tocar mientras miraba a la chica.

La joven, entonces, tal y como pidió el pelirrojo, se presentó. Su nombre era Aurora, dijo también que le gustaban los libros, que era taciturna y no sé qué más, el movimiento enérgico de su cabeza distrajo un poco a Garnet.- Aurora, ¿huh? ¡Suena que te cagas! - Exclamaba Garnet mientras el camarero servía dos jarras de cerveza. El burbujeo y la espuma de esa ambrosía estaba pidiéndole a gritos que lo bebiera. Con algo de alcohol a través del sistema circulatorio, tal vez Garnet estaría menos nervioso. Le dio un buen trago a la cerveza, al mismo tiempo que Aurora, comentándole lo buena que estaba la cerveza. Se fijó en como se limpiaba con la lengua la espuma que se había quedado en las comisuras de sus labios. Mierda, necesitaba seguir bebiendo. 

Seguidamente, la rubia preguntó sobre el pelirrojo, quién era y que hacía allí. Garnet vio una oportunidad perfectamente para fardar de cartel de recompensa.- ¿No has oído a hablar de mí? - Arqueó la ceja izquierda y se puso y agarro con su diestra su barbilla, con la intención de hacerse el interesante, para luego meterse ambas manos en sus mallas, como si estuviera buscando algo, aunque cualquiera podría pensar que se estaba rascando los huevos. Agarró entonces algo y lo sacó de ahí.- ¡Aquí está!... - Se fijó que había sacado el cartel que guardaba de Triana Tempesta, por alguna razón.- ...¡Mierda! Fallo mío puejeje... - Volvió a introducir el wanted en sus bajos y, tras un par de segundos rebuscando, volvió a sacar otro cartel de recompensa. Esta vez era el suyo.- PUAJAJAJA, ¡Garnet Matlock para servirte! Músico de los Shogun Gari moz- ¡digo tronca! - Dijo lleno de orgullo mientras expulsaba fuertemente aire de su nariz. Se notaba con creces que la cerveza le había hecho efecto, ya no estaba tan nervioso.- El asunto es que mis coleguis y yo estamos viajando por el Grand Line, cada uno por su motivo, su sueño. - Dejó la jarra sobre la barra, cerró los puños fuertemente y los alzó repentinamente.- ¡Yo quiero que mi música viaje conmigo también y que la escuche mazo peña! PUAJAJAJAJA .- Volvió a agarrar la jarra y se acabó lo que quedaba de cerveza de un trago. Iba contentillo, sí.

Después Aurora la libreta que tenía antes encima de su mesa y le enseñó unas partituras, preguntando si quería hacer una prueba con ella. Pudo ver como, en su mano derecha, tenía un instrumento un poco más grande que su palma. Le pidió permiso al tabernero y este, no solo le dio permiso, sino que además le comentó que si, Garnet le impresionaba, invitaba a una ronda.- ¡Cuenta conmigo para partir la pana, Aurora! Exclamó el skypean mientras pasaba su mano diestra por su pelo, echándoselo hacia atrás, y le guiñaba con el ojo derecho.- ¿Dónde tocamos entonces, eh? - Su primer concierto en el Grand Line estaba apunto de empezar, estaba tan emocionado y borracho que se le había olvidado todo el panorama con Aurora.
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#6
Estaba disfrutando de la conversación con el apuesto pelirrojo, aunque en algún momento había olvidado su nombre debido al efecto del alcohol. La charla había fluido con naturalidad, y la emoción de compartir su pasión por la música con un desconocido la llenaba de energía. Cuando el chico mencionó era el músico de los "Shogun Gari" no conocía esa banda, pero le sonaba el nombre, entonces el chico saco de su pantalón una foto de una chica con una cicatriz, la cual guardo enseguida y saco un papel parecido pero suyo, "Vivo o muerto" rezaba el cartel, 50.000.000, los músicos tienen recompensas? tan bueno es tocando? la idea de tocar juntos estaba comenzando a seducirla.

"¡Eso suena genial! hagamos un trato. Si realmente eres tan bueno... Quizás te ganes un beso." sugerí mientras le guiñaba el ojo.

Sin embargo, antes de que el apuesto pelirrojo pudiera responder, le agarré del brazo y lo conduje hacia el escenario. mis movimientos eran más impulsivos y elocuentes debido al efecto del alcohol, apoyé mi cabeza en el hombro del pelirrojo mientras reía embobada en sus ojos. 

"Vamos al escenario ahora, ¿de acuerdo? No puedo esperar a verte en acción", dije con un brillo de entusiasmo en los ojos.

La música en vivo esperaba, y a pesar de que su encuentro había sido inusual, estaba emocionada por lo que estaba por venir.

Solté al chico al pie del escenario, donde los instrumentos esperaban. Agarre una de las sillas y me senté con la silla al revés, apoyando mis brazos en el respaldo y escondiendo la mitad de mi cara tras estos, solo dejando ver mis ojos, que brillaban de expectación.

"VAMOS PELIRROJO, DEMUESTRA DE QUE ESTAS HECHO"

Grite esperando llamar la atención de todo el mundo en el bar, si de verdad era tan bueno un poco de presión no sería relevante, además si el chico quería ese beso, tendría que ganárselo
#7
Parecía que sacar su cartel de recompensa había sido una maravillosa jugada por parte del músico, ya que Aurora le dejó claro que si, era verdad que tocaba tan bien, le daría un beso, todo esto mientras guiñaba su ojo. En esta ocasión, si Garnet no estuviera bajo los efectos del alcohol, habría muerto, le habría explotado la cabeza. En cambio, se lo tomó como un reto. Iba a responderle pero justo antes de que pudiera hacer nada, la rubia le cogió del brazo y, entre risas y trompicones, le guio hacia donde sería su escenario. Con brillos en sus ojos, expresó su deseo de ver al pelirrojo entrar en acción.- PUAJAJAJAJA, ¡te voy a dejar flipando, muñeca! - Declaró el músico mientras se ponía en pie, en posición para tocar su laúd. Al mismo tiempo, Aurora, a la izquierda del pelirrojo, cogió una silla y se sentó del revés, con los brazos apoyados en el respaldo, curiosa manera de sentarse la verdad. El corazón de Garnet latía a 100.000 pulsaciones por minuto, tenía muchísimas ganas de tocar. Aquel lugar era el verdadero pistoletazo de salida para cumplir su sueño, y que lo hiciera acompañado de la persona que acababa de conocer mejoraba con creces la situación.- ¡ESPERO QUE PUEDAS SEGUIRME EL RITMO! PUAJAJAJAJA .- Respondió a Aurora, después de que ella le gritara que le enseñara de que pasta estaba hecho. Gracias a esos gritos, consiguieron llamar la atención de todos los clientes del bar. Era hora del show.

¡PUEBLO DE GOLDEN! ¡¿ESTÁIS READY PARA PASARLO DE PUTA MADRE?! - Exclamó Garnet, sonriente y a voces, mientras tenía su brazo derecho extendido hacia arriba. Ante la pregunta, hubo algunos clientes que asintieron con la misma ímpetu, otros que se quedaron callados, y uno que gritó que el pueblo se llamaba Goruden.- Eso, Goruden, eso... - Miró a Aurora de reojo, le guiñó y siguió hablando.- RECORDAD BIEN MI NOMBRE, PUES SOY GARNET MATLOCK, Y HOY VAMOS A LIARLA PARDA JUNTO A ESTE BELLEZÓN DE AQUÍ... - Hizo una pequeña pausa para darle más dramatismo.- ¡AURORAAAA! - Gritó mientras señalaba a la rubia con ambos brazos, sin dejar de mirar al público, que aclamaba el nombre de la chica. Cuando cesó era la señal, debían empezar a tocar y demostrarle, no sólo al público, no sólo a Aurora, ni a ese señor con bigote y sombrero extravagante, sino a él mismo, porque estaba parado allí, encima del escenario. Es por eso mismo que, el pelirrojo, comenzó a marcarse un solo.

Garnet comenzó a frotar los dedos su diestra sobre las 12 cuerdas de su instrumento de madera. Pero no sería un verdadero espectáculo si se dedicaba tan solo a tocar parado en el lugar. Esa no era forma de ganarse ni al público ni a Aurora. Así que, al compás de la música que él mismo estaba tocando, empezó a menear la parte superior de su cuerpo, hacia delante y hacia atrás, dejando que su larga cabellera danzara también al son de la música. Sorprendentemente, a pesar de la ingesta de alcohol, lo estaba haciendo bastante bien, sus movimientos no eran para nada torpes como cabría esperar. En cierto momento, a los movimientos que realizaba de cadera hacia arriba, añadió un sencillo juego de pies, consistente en moverse dar pequeños brincos estando de cuclillas, todo mientras seguía tocando su laúd. Era tal su concentración, que los vítores de la clientela eran mudos, Garnet había entrado en la zona. Para finalizar, el pelirrojo se desplazó hasta la parte que estaba más al fondo del escenario, tomó carrerilla y, a una distancia de 3 metros del borde, se dejó caer sobre sus rodillas y se deslizó hasta llegar a la frontera que había entre él y el público.

Acabó su solo, inhalando todo el oxígeno que podía para reponer las energías que había perdido debido al esfuerzo. El público estalló en un aplauso, mientras Garnet se incorporaba y retrocedía hasta estar a dos metro del borde. El corazón se le llenó de gozo y alegría, por primera vez, sin contar a sus amigos, se sentía reconocido y que alguien valoraba su esfuerzo y su música, Garnet no quería que ese sentimiento fuera efímero, deseaba con todas sus fuerzas poder agarrarlo y que fuera permanente.- ¿Así que esto es la fama? .- Se preguntó así mismo en voz alta. Seguidamente, miró a Aurora, con una sonrisa pícara dibujada en su cara. Esperaba que a ella también le hubiera gustado su actuación.- Bueno, ¿qué te ha parecido, chata? ¿Mola o qué? 
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#8
El pelirrojo subió al escenario y de inmediato el ambiente se llenó de energía. Parecía que la presión no era un problema para él, irradiaba confianza y carisma. Aurora, un poco avergonzada por el cumplido de "bellezón," se sumió en la melodía que empezó a brotar de su laúd. La música era animada y armoniosa, y él se movía con una gracia que hipnotizaba a todos en la sala. Era fascinante, y no solo por su apariencia, sino por su talento innegable.

La multitud en el bar enloqueció. todos bailaban, reían y disfrutaban de la música. Aurora se dio cuenta de que el escenario era el verdadero hogar de este chico, y estaba encantada de ser testigo de su actuación.

Cuando el pelirrojo se deslizó desde la parte trasera del escenario y freno al borde, Aurora sintió un vuelco en el corazón. Era una actuación impresionante, y el chico tenía el control absoluto de la audiencia. La ovación que recibió cuando terminó su actuación fue ensordecedora.

Luego, el pelirrojo la miró directamente y le preguntó si le había gustado. Aurora estaba en estado de shock, pero su entusiasmo por la música y la actuación del chico no podía ocultarse.

"Me ha parecido espectacular"

exclamó, su voz ligeramente temblorosa. Emocionada por lo que estaba por venir, no pudo evitar ponerse de pie en la silla y, con un ágil salto y una voltereta, aterrizó en el escenario, a escasos centímetros del chico. Sus labios se mordieron nerviosamente, pero había hecho una apuesta y no pensaba echarse atrás.

Decidida, rodeó el cuello del chico con los brazos y se acercó lentamente a su rostro. Los ojos verdes del pelirrojo la miraban con intensidad, y Aurora se mordió el labio antes de susurrarle al oído izquierdo.


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"El puesto en la banda es tuyo, y esto también lo es."

Sin más preámbulos, lo besó apasionadamente, y la intensidad del momento pareció paralizar el tiempo. Era una sensación embriagadora, y Aurora se sintió inmersa en la pasión del beso. Fue un momento mágico que pareció durar una eternidad.

Cuando finalmente se separaron, los aplausos y los vítores de la multitud los devolvieron al mundo real. El señor bigote, con su humor característico, les sirvió las bebidas.

"Vaya, pues si tiene talento el chico, tienes buen criterio como siempre Aurora, aquí tenéis las bebidas, si es que no preferís algo de intimidad JUAJUAJUAJUA, Si quieres actuar aquí, esta noche es la ultima en la que canta Aurora, puedes tocar con ella o esperarte a mañana y hacer un solo, pero estas contratado."

Le tome la mano y lo guie hasta la mesa, sacando de mi bolso mi libreta y le dije.

"Llevo tiempo con una canción en mente, esta es la partitura, te ves capaz de tocarla? aunque no se si el laúd pegaría, como lo ves tu, bombón?"

Dije guiñándole el ojo, estaba super emocionada, esta pieza era algo especial y el chico era de lo mas talentoso que había visto en mi vida.
#9
Con una voz temblorosa, quizás por nervios o por la emoción del concierto, Aurora contestó a Garnet lo espectacular que le había parecido su puesta en escena. Entonces, tras un ágil y grácil voltereta, se subió al escenario, justo al lado del pelirrojo, él cuál dio un silbido al ver la acrobacia. Fue entonces cuando se vinieron cositas. Mordiéndose los labios, rodeó el cuello del pelirrojo con ambos brazos, acercándose a su oído izquierda, seguidamente, para susurrarle que tanto el puesto en la banda como eso era suyo. Ese abrazo y ese susurro había causado que todo el vello que había en su cuerpo se pusiera de punta (de hecho, el vello no fue lo único que se puso de punta, ahora lamentaba llevar tanta mierda metida en sus mallas). Tenía su cara frente a la suya, pupilas con pupilas, nariz con nariz, labios con labios. Todo el alcohol que estaba circulando por sus venas se evaporó por completo. Sin nada que lo inhibiera, Garnet se volvió a poner rojo como un tomate y empezó a titubear de los nervios, ¿iba a tener al fin su primer beso? No se lo podía creer. Los labios de Aurora comenzaron a aproximarse a los del pelirrojo, cada vez más y más. Sus narices entraron, primero, levemente en contacto y, finalmente, sus labios se convirtieron en uno. Los ojos abiertos como platos de Garnet, empezaron a cerrarse lentamente para poder disfrutar lo que se había convertido su primer beso. Puso su mano derecha en el cuello de Aurora, acariciando con su dedo pulgar la oreja de la chica, y con los demás, la zona del esternocleidomastoideo. Su piel era suave como la seda, pero sus labios aún más. La pasión e intensidad que se palpaba en ese beso... Esa sensación... Garnet no quería que acabara.

Al separar sus bocas, el pelirrojo, sonrojado, tenía dibujada en su cara una tímida risa, ¿dónde estaba ese brabucón descerebrado que no paraba de ligar y babear por las mujeres? ¿Qué era esa química que sentía con aquella mujer que acababa de conocer? No tenía ni idea... Lo que si tenía era su bebida gratis que el mismo tabernero había prometido. Al servírselas, mencionó, entre risas, si necesitaban intimidad, además de que ese día sería la última noche que Aurora tocaba.- Espera, ¿última noche? ¿Entonces se pira..? - Garnet no pudo evitar ponerse algo triste de pensar en la idea de no volver a verla. Sus pensamientos fueron interrumpidos por el alma libre de la rubia, que tomó su mano, guiándolo hasta la mesa donde estaba anteriormente sentada, para enseñarle unos apuntes de su libreta. Era una partitura. Le comentó que se trataba de una canción suya y que le gustaría que la tocaran juntos, finalizando la frase con un "bombón" que hizo sonrojar, otra vez, al músico. Prestó suma atención a lo que había compuesto la chica. Como diría Garnet, "se trataba de un auténtico melocotonazo", un "temardo", vamos. Al ver la canción el pelirrojo lo tenía todo claro, no quería saber si esa sería la última noche que vería a la rubia, pero si que quería pasar todo lo que quedaba de día con ella. Quería que ese día fuera uno que jamás pudiera olvidar. Comenzó a sonreír y se señaló a si mismo con el pulgar de su diestra .- Puedes contar conmigo, ¡pongamos la carne en el asador, muñeca! - Los ojos de Garnet estaban llenos de determinación, no pensaba arrepentirse de nada de lo que fuera a pasar ese día. 

De repente, se levantó de la silla. Para estar completamente metido en ese ambiente, y asegurarse de que iban a dar el mejor concierto de sus vidas, necesitaba un cambio de look acorde al lugar. Miró a Aurora mientras señalaba con su cabeza la salida de la taberna.- O-oye, ¿te hace si vamos de compras? Necesito ropa nueva que ponerme mientras esté en esta isla. - Se puso de morritos y miró con timidez hacia el suelo.- A-así también podemos conocernos mejor, ya sabes... - A pesar de que pudiera ser el último día que se vieran, eso no iba a ser impedimento para que pudiera conocerla lo máximo posible. 
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#10
Aurora no pudo evitar sonreír ante la respuesta del pelirrojo. Su compromiso para tocar la canción juntos la emocionó. Sus ojos expresaban un deseo genuino de compartir música y crear algo hermoso juntos.

La atmósfera en el bar estaba cargada de energía y emoción. Aurora y el pelirrojo disfrutaban de la intensidad del momento. El recuerdo del beso compartido seguía fresco en sus mentes, y sus sonrisas cómplices hablaban de una conexión que iba más allá de las palabras. Había una chispa palpable entre ellos, y ambos estaban decididos a explorar a dónde los llevaría esta nueva conexión.

La idea de ir de compras juntos era inusual para Aurora, quien generalmente no disfrutaba de esa actividad. Pero la perspectiva de pasar más tiempo con el pelirrojo y conocerlo mejor la emocionaba. Sentía una atracción especial hacia él y estaba ansiosa por explorar más a fondo la personalidad detrás del talentoso músico. La idea de compartir experiencias, incluso las simples como ir de compras, era emocionante.

Era obvio que el chico estaba dispuesto a hacer un esfuerzo para impresionarla y estar a la altura de la ocasión. Su determinación y confianza en sí mismo no pasaron desapercibidas.

Decidiendo actuar, Aurora se puso de pie y anunció su plan de salir a comprar con el pelirrojo. Su entusiasmo era contagioso, y no dudó en hacerlo evidente. 

"Señor bigote, vamos a dar una vuelta con el chico para encontrarle algo más adecuado para esta noche"

proclamó con una pícara sonrisa. La posibilidad de pasar tiempo a solas con el pelirrojo la emocionaba más de lo que hubiera imaginado.

Mientras tomaba la partitura de las manos del pelirrojo y la guardaba en su bolso de piel, Aurora reflexionó sobre el trabajo que había realizado en ella. 

"Es mejor mantener esto a salvo"

Comentó con una sonrisa. Esa canción era importante para ella y no quería correr el riesgo de perder todo el esfuerzo que había invertido en la partitura.

Extendió la mano hacia el pelirrojo, y él la tomó en silencio. Juntos, con los pies descalzos de Aurora pisando la acera de la ciudad, se dirigieron calle abajo. La brisa fresca de la mañana acarició sus rostros mientras comenzaban su "aventura" en el pueblo. Había una complicidad innegable entre ellos, una conexión que trascendía las palabras y prometía un día emocionante. "si me viera ahora madre que pensaría?" se dijo para si misma mientras sonreía mirando los verdes ojos del pelirrojo.


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