[Presente Relativo] Have Something For You | [Privado]
#1
Día 37 Invierno.
Año 16.
4:28pm
 

Ahora, tras escasos días de aquel extraño evento, sentía que al fin podía respirar un poco. Debía hacer más investigaciones, como la escasa información que se tenía de la muerte de los padres del propio Kiyoshi. Demasiados asuntos que atender, poco tiempo. La aparición se Sohem, junto a aquellos regalos que no esperó que le confiaran. Algunas de las cosas las planeaba usar de forma sabia, como, entre ellas, devolver ciertos favores. Y allí estaba, en ese mismo instante, tomando su Den-Den Mushi, para devolverle uno de dichos favores. En el momento que pudo escuchar la contestación, su tono fue firme, seguro y profesional.
 
[Imagen: N4uqfHz.jpg]
 
—Joven Maeda. Me he movido de isla y voy a seguir con el trato.
 
Quizás le tomara un tiempo extra, quién sabe. Pero sus ojos se abrieron con sorpresa, sus cejas se elevaron con sorpresa cuando, sorpresivamente, se dio cuenta de que no era el único que había llegado a la isla. La conversación, como de costumbre, fue breve, pero trató de convencerlo de devolverle el favor de una forma que no podría rechazar…
 
[***]
 
Y ahora allí estaba, con una funda que previamente había preparado para todo lo que había podido saquear o, por lo menos, algunas de las cosas que él y sus hombres habían logrado saquear. Después del episodio con su hermana, uno que ni él conocía, sentía que era lo mínimo. Respiró con calma y tranquilidad.

Lo peor de todo era encontrar un punto de encuentro entre las bestias, el desierto y el condenado sol, que lo estaba torturando lenta e internamente. El sudor caía de su mentón a cada paso que daba. En el cinturón, a su lado izquierdo, tenía su katana, envainada perfectamente con el cinturón que solía cargar por seguridad y calma. En su mano derecha, un maletín generosamente grande. No era especialmente caro ni grande, pero sí que tenía calidad suficiente para resguardar perfectamente lo que poseía en su interior. ¿El qué? Eso se revelaría una vez se fuera a encontrar con Kiyoshi, desde luego.

En su mente, de todos modos, estaba muy claro; no debía, bajo ninguna circunstancia, acercarse a aquella playa en la que había terminado con una emboscada sorpresa, una que él todavía no le encontraba explicación ni razón alguna. Seguía convencido con la idea de un posible traidor porque estaba todo demasiado preparado. No había conseguido pista alguna, y no parecía que esa posibilidad, por el momento, fuera tan plausible.

Al fin llegó a su destino. ¿Cómo diablos sabía hasta dónde llegar? Por las coordenadas, por supuesto, no iba a ir a ciegas, menos en un lugar tan lleno de selvas y con el calor abrasador de la tarde. Dejó el maletín en el suelo, con tranquilidad y paciencia elevando su mano hasta encima de su frente, procurando así evitar que el sol le diera de forma directa a los ojos. Llegar hasta allí evitando las bestias, gracias a sus capacidades de sigilo, había sido coser y cantar. ¿Sería la misma suerte para el joven Kiyoshi? La fortuna al menos le sonreía, no había ninguno de aquellos dinosaurios donde se encontraba.

Hubo un momento en que su afilado oído escuchó pasos. Por el sonido sabía que no podía ser ninguna de las bestias, eran demasiado poco pesadas y menos agresivas, no, eran pasos humanos, o como mínimo, el de algún pequeño animal. Su cuerpo se giró en dirección al sonido de los pasos que parecían acercarse. Su vista no era tan envidiable como su oído, pero sí que al menos podía reconocer una silueta. El calor lo hacía ver borroso desde la distancia, pero estaba claro que era humano. Descendió, por primera vez desde que estaba allí, la mano que cubría sus ojos, retirando su cajetilla de metal, retirando del interior uno de sus cigarrillos y colocándolo entre sus labios. Qué ironía, quejarse del calor de forma interna pero encontrarse encendiendo un cigarrillo.


[Imagen: bTjgVIr.png]
#2
Los primeros días en un nuevo entorno siempre son complicados, más para un Kiyoshi que por mucho haya tomado la decisión de fortalecerse para ser un pirata digno, siempre estuvo acostumbrado a vivir con comodidades. No ha habido hora ni día en que suelte alguna queja hacia sus compañeros debido a lo poco que le gusta Little Garden. Y es que estamos hablando de una isla sin sociedad prácticamente, solo con árboles y criaturas gigantes que pueden traerle el fin a cualquiera de los hombres y mujeres que se atrevan a poner un pie en sus tierras.

Kiyoshi siempre se ha caracterizado por ser un hombre pulcro. Habitualmente se le ve limpio, ordenado, bien vestido, incluso los zapatos perfectamente lustrados. Hoy, la realidad es otra. Imposible ha sido desprender todo el polvo de su vestimenta, por mucho que se esfuerce en utilizar todo su equipo de limpieza, adquirido un poco en la anterior detención de la travesía, siendo este Whisky Peaks.

Entre medio de sus silenciosos paseos con rifle en mano buscando conocer el entorno y encontrar alguna bestia no tan peligrosa a la que cazar, suena su comunicador Den Den. Por mucho que desconozca de quién se trata, se apresura en contestar. El ruido que hace el animalito como tono de llamada puede llamar la atención, así que prefiere responder sin importarle de quién se trate. Para su sorpresa, consiste en un tipo del cual llevaba tiempo sin saber. — Ya era hora de que me hablases. Estaba por enviarte abogados por romper el contrato. — Y tras intercambiar un par de palabras más, la hora y dirección indicada para encontrarse fue decidida.

Llegado el momento de ir a la reunión, solo lanzó palabras vagas a sus compañeros. — Necesito dar un paseo. Si no vuelvo en una hora, sigan mi rastro. — No teme a Jin, mas sí a los demás peligros que pueda haber en la isla. Si bien tanto él como sus compañeros ya llevan varios días en la zona, han podido ver pistas, huellas y olores de desconocidos, dándoles a entender que por nada del mundo están solos. Lo mejor es ser precavido.

Alrededor de veinte minutos es lo que le tomó dar con la figura de aquel hombre. En el fondo, desearía no volver a verle, pero hay un contrato firmado de por medio al que ambos deben responder. Está prohibido entre hombres faltar a un negocio debidamente decido. Esto no quita que le sorprenda que ambos llegarían a este lugar del mar, precisamente en el Grand Line. Pareciera que están destinados a encontrarse en cualquier parte del mundo a la que decidan ir.

— No te ves muy bien, eso me alegra. — Aunque, como ya mencionamos, Kiyoshi tampoco. Polvo y una que otra grieta en su ropa formal producto del deterioro es perfectamente visible. Lo otro que destaca a la vista es que, entre sus manos, lleva su siempre querido rifle perfectamente cargado y debidamente tomado para disparar en cualquier momento que fuese necesario, teniendo el índice derecho en el gatillo, aunque, por ahora, el arma apunte hacia el suelo.

— No hables fuerte. En esta isla, el ruido te vuelve una presa. — Desde aquí, ya Jin puede ver a un Kiyoshi distinto, uno que ha crecido y ya no es el mismo médico que conoció hace tanto tiempo. — ¿Por qué me has llamado? Te fuiste antes de pagarme la última atención que le di a esa chica, mas no me molestó. ¿Hs conseguido información acerca de eso? — De la muerte de sus padres, obviamente.

OFF ROL
[Imagen: u2oxCl9.png]

Hablo | Pienso
#3
Primeras palabras que por desgracia esperaba. Dio una larga calada a su cigarrillo, en un inicio sin responderle de forma directa, solo observando al joven de arriba abajo. No estaba tan impecable como de costumbre. Podría preguntar qué pasó, podría preguntar cómo diablos había llegado hasta allí, pero por el momento solo respondió.

[Imagen: r9yH2Si.png]
—Parece que no soy el único.

Cerró los ojos, expulsando el humo de sus pulmones. Si seguía así era más que posible de que el hombre terminara con cáncer tarde o temprano, nada relevante, no para él al menos. Descendió de forma desatendida la mirada, dando un par de toques a su cigarrillo para dejar caer la ceniza en la arena.

[Imagen: N2dFhsM.png]
—He estado ocupado, por esa parte me disculpo, joven Maeda.

Porque también estaba allí para compensar esa parte. Aparentemente, el joven parecía haber despertado un nuevo él, uno con un instinto de supervivencia. Parecía más seguro desde lo acontecido con el fallecimiento de la joven Elena. —Soy consciente de eso, no se preocupe. Hay que cuidarse también de las bestias. Se me da bien no hacer ruido.

Sus ojos veían el rifle del contrario, boca abajo. Dudaba que fuera a dispararle de nuevo. Primero, sería llamar la atención; segundo, sería peligroso. Se agachó, revelando ahora el enorme maletín que tenía frente a él. —Vengo a compensar este tiempo de ausencia, para que usted esté más preparado más adelante.

Una de sus rodillas se encontraba en la arena, a la vez que el clic del maletín se hizo escuchar claramente. Reveló entonces un rifle, en muy buen estado, uno quizás mejor al que poseía el contrario. —No he tenido la fortuna de encontrar más información, al menos no por ahora, por eso planeo seguir viajando un poco más para ver si me encuentro con algo más.

Le dio la vuelta al maletín, de forma que el contrario pudiera verlo. Desde el desentierro, había sudo perfectamente limpiado, organizado. Los ojos del pelinegro con la cicatriz buscaron la mirada del contrario. —Dado que parece saber defenderse con esto, estoy seguro de que podría interesarle. — Hizo una pausa, ahora abriendo un lado del maletín, donde había espacio sobrante y se encontraban una generosa cantidad de balas, también en perfecto estado.

[Imagen: XFl4elu.png]
—Fue usado por un cazador bastante hábil, estoy seguro de que es un buen rifle para usted.

Elevó su rodilla, a la espera de que el joven pudiera examinar aquel regalo. —Es mi pago por ahora, y una compensación por la espera. Puede revisarla si se siente más seguro para comprobar su calidad. — Él no lo necesitaba para nada, no por ahora y, si fuera el caso, tenía recursos más que suficientes para cualquier cosa. —Estoy seguro de que esto podrá serle muy útil. Me seguiré poniendo en contacto con usted, haga lo mismo por su parte para saber si viaja en otra isla. Solo una última cosa. — dio la última calada al cigarro, ahora con aire mucho más serio y duro. —Tenga cuidado de las emboscadas, y no hablo solo de las bestias. Esté preparado en cualquier momento y lugar. — No había visto Wanteds, no por el momento, pero había sido informado y regañado por su jefe por el suyo propio, siéndole revelados algunos otros y, entre ellos, el del joven Maeda. —Especialmente si los Marines van por usted. — Una advertencia en base a su experiencia vivida hacía ya pocos días. No deseaba su fallecimiento, eso sería absurdo, había un largo camino que recorrer bajo ese contrato que los ataba. No iba a decirle directamente que conocía sobre el precio de su cabeza. No de momento al menos. Eso iba a ser todo, ya solo quedaba ver si aceptaba o no aquel obsequio.

Cajita De Tabaco
[Imagen: bTjgVIr.png]
#4
Silencio, paz, algo que no siempre abunda cuando estos dos hombres se encuentran. Por mucho que no sean el tipo de persona que alza la voz en todo momento, las situaciones complejas que presenta la vida los han obligado a pasar varios momentos tensos juntos, ya sea como aliados o, incluso, enemigos en alguna oportunidad. A pesar de ello, Kiyoshi no siente temor al estar a solas con él en esta isla. Ha elevado su fuerza, también su confianza. Se fía del aviso a sus compañeros, quienes aparecerán en caso de que, por algún motivo, el médico ahora también navegante no regrese en el tiempo estimado.

— Llevo un tiempo en la isla, es realmente duro pasar los días con poco y nada que hay. ¿Qué es lo que traes para mí, tonto? — En un principio, lo normal sería que desconfía de cualquier cosa que pudiera traerle un hombre como Jin, que no sea dinero. Sin embargo, las palabras de Kiyoshi expresan sinceridad. Si bien intentó prepararse lo mejor posible desde Whisky Peaks, la realidad es que desde que asumió su papel como pirata en la Isla Karate, lo que es poderío económico le ha sido muy evitado.

En este momento, cualquier aporte de alguien medianamente conocido es bienvenido.

— ¿Y esto? — Pregunta al ver el gran maletín abrirse. Interesado, sitúa la rodilla derecha en el piso y deja su propio rifle a su costado, tirado en el suelo. Con toda confianza es que sus manos debidamente enguantadas toman el arma que se presenta ante sus ojos, revisando sus especificaciones, material, estado, todo lo que pueda indicarle que se trata de algo útil y no solo un objeto desechable. — ¿Un tonto cazador, dices? — Sabe cómo funcionan los yakuzas, pedirle demasiada información servirá. Lo que no quiere Kiyoshi es que luego aparezca alguien a reclamar que tiene un objeto robado.

Bah, es un pirata, ya lo aceptó y tiene como objetivo ser uno bueno. ¿Qué importa de dónde Jin sacó todo esto? Lo relevante es que ahora le pertenecerá a él.

— Realmente has traído muy buena mercancía. Después de todo, te las arreglas para ser útil y no solo un tonto, Jin. — Tras darle un vistazo a los distintos tipos de munición, reconociendo alguna principalmente por ser la que utiliza uno de sus compañeros de tripulación, se toma el atrevimiento de cerrar el enorme maletín luego de haber dejado todo en su sitio. Comprueba un poco el peso del equipaje, sabiendo que el costará llevarlo, pero afortunadamente no se encuentra lejos de donde están sus compañeros.

Carga su propio rifle en la espalda para así tener libres las manos, pudiendo tomar el maletín aunque no levantándolo del todo desde el suelo. Lo irá arrastrando con cuidado para que no haga demasiado ruido. — Te diré algo, Jin. — Suelta un ligero suspiro en la pausa que da. — Agradezco el consejo, pero créeme que en este momento, es el resto quien debe preocuparse de nosotros si es que buscan problemas. — Indirectamente le entrega información; Kiyoshi no está solo, tiene un grupo, y uno en el que cuyo poder confía, juzgando sus palabras.

— Seguiremos en contacto. Tal como tú, yo también seguiré avanzando. Por mucho que nos incomode a veces, debemos seguir manteniendo el contrato. Por mi parte, así será, tonto.

Inclina levemente la cabeza en señal de agradecimiento, siendo posiblemente la primera vez que Kiyoshi muestra un gesto de educación frente al yakuza. En el fondo, valora esta paga que le hace, pues en cuanto a utilidad, sirve mucho más que el dinero pactado. Sin nada más que decir, procede a retirarse.

OFF ROL
[Imagen: u2oxCl9.png]

Hablo | Pienso
#5
✘
TEMA: CERRADO

STAFF DE NAKAMA NO MI
off


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 2 invitado(s)