[Presente Absoluto] Ship of fools.
#1
55 de Primavera, Año 17
12:34 PM
Orilla frente a la Black Widow; Costa de Little Garden


El último día que pasarían en Little Garden estaba despejado. Durante semanas los piratas de las Sepultura habían trabajando sin descanso reposicionando el Last Whisper, los restos del Crimson Stage y los vestigios del barco que habían secuestrado para que Eros pudiese usar todas las partes para reparar lo que sería conocido como la Black Widow, una carabela sucesora al resto de nabos. Salvó cada tabla, clavo y pedazo de cuerda, o tela que pudo tras pasar toda la noche trabajando Eros inspiró contento.

La Black Widow reposaba en una franja de playa completamente despejada de la descomunal vegetación de la playa, con doscientos metros de visión periférica a la redonda sin ningún tipo de obstrucción más que arena, caracoles, la espuma de la orilla del mar y algún que otro cangrejo yendo de aquí para allá con sus laterales. El mar estaba sereno, calmo y se sentía infinito en su azul turquesa. Desde la jungla se podía sentir el viento con aroma a azufre trayendo consigo los vestigios del volcán de la Hora, la jungla y todo lo que ellos estaban dispuestos a dejar atrás finalmente despues de meses.

Alrededor de la Black Widow un arrecife de corales y rocas lo cuidaba, teniendo suficiente margen para que el barco pasase y poco más, habiendo fungido como una protección natural contra la corriente del mar.

El capitán se encontraba sobre la cubierta del navío. Sus herramientas estaban gastadas, había usado todo lo que tenía a su disposición desde fibra vegetal trenzada que rescató de la jungla hasta la madera reciclada de los otros barcos. Sus manos ahora se movían lentamente por las barandas, las uniones y nudos de cada uno de los mástiles usando su ojo de carpintero para juzgar que todo diese la talla para salir. Nada podía salir mal, no de vuelta, no lo permitiría. Nunca más.

— Little Garden nos dio una valiosa lección... —Una que nunca olvidaría.

Observó de soslayo las cruces que dejó en la playa para sus compañeros caídos, para el Crimson Stage, para todos los que habían perdido y finalmente suspiró caminando hasta el timón interior tras revisar los cañones, asegurar las provisiones y haber analizado los consejos de ambos navegante con los que contaba. — Muy bien chicos... Hora de despedirse de Little Garden de una vez por todas —Llamó en voz alta antes de levantar el puño con una sonrisa.


—¡Provisiones aseguradas, cañones cargados! ¡Leven anclas, icen velas! ¡Tracen el curso con el norte magnético del Log Pose!

off
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#2
No fue fácil para él, nada fácil.

Abandonar su hogar en busca de un trabajo que lo posiciones en el mapa, dejar esa vida común atrás para convertirse en un pirata con tal de acercarse a su objetivo. Conseguir compañeros de viaje, notar su debilidad, perder a aquellos con los que compartió meses de su vida, dejar atrás a algunos, abandonarse a sí mismo, abandonar el barco que les dio cobijo y usar sus partes para la construcción de uno nuevo. La vida lo había puesto a prueba, ahora debía demostrarse que podía estar a la altura, que ese sueño que se había propuesto cumplir no era solo una fantasía infantil.

- ¿Lección? -. Escuchó las palabras de su nuevo capitán, pues ambos se encontraban cerca, con Uker terminando de subir las últimas cajas que restaban para guardar. - Creo que la tendremos más difícil de aquí en adelante -. Dejó las cosas en la cubierta con un ruido pesado, agachándose y comenzando a revolver el contenido de una de ellas. Su mano atrapó una tela, de la cual tiró con cuidado, descubriendo la que antes era la bandera de su propia tripulación, una que ahora ya no existía, un recuerdo que no podía dejar atrás por mucho que quisiera. - Solo esperemos que podamos estar a la altura -. Devolvió la tela negra a su lugar, para por fin encontrar aquello que estaba buscando.

Sacó de la caja su abrigo marrón, procediendo a colocárselo, sacando del bolsillo de este el Log Pose, único instrumento que iba a servirles para viajar hacia la siguiente isla. Observó el movimiento de la aguja un momento, analizando el viento y su dirección, así como el clima a venir. - Según parece, no tendremos ningún problema para llegar a la siguiente isla, pero mantendré los ojos abiertos -. Al fin y al cabo, un solo viaje por este mar le dejó claro que el clima no era tan predecible como el de los Blues. Era una zona infernal, que solo aceptaba a aquellos capaces y animados a intentar domarla y hacerla parte de su propio equipo.

Eros sonaba emocionado, lo que lo hizo soltar una sonrisa mientras volvía a levantar las pesadas cajas y las llevaba al deposito para asegurar sus contenidos. Los cuatro parecían listos para avanzar, buscar nuevos objetivos, algo que más que seguro podrían encontrar en la siguiente isla. - Muy bien, capitán, ¿llevarás el timón? -. Era una duda genuina, al fin y al cabo nunca había viajado con ese hombre. - La verdad es que prefiero mantenerme tras el timón, se volvió costumbre. Y no te preocupes, tu dirás el objetivo y yo los llevaré -. Confiaba en sus habilidades como navegante tanto en aquellas que requieren manejar ingredientes y crear los platillos más deliciosos.

Un nuevo capítulo en su viaje, en el libro sobre aquel que intentó dominar las propias leyes de la vida misma. ¿A dónde lo llevará el viento ahora?

Libro de recetas
[Imagen: nxACuAB.png]
#3
Los días previos habían sido duros, aunque de un modo diferente a lo que había sido nuestra estancia en la isla. No hubo combates contra enemigos sanguinarios. Tampoco ataques de bestias salvajes. Ni siquiera nos vimos obligados a rapiñar alimentos para subsistir. Tras haber robado el barco a nuestros últimos enemigos, habíamos conseguido una estabilidad que no habíamos tenido antes desde nuestro naufragio. Sin embargo, notaba mi cuerpo algo entumecido, dolorido tras días de trabajo. Habíamos recopilado todos los clavos, tablones y repuestos que Eros consideraba que aún podían ser de utilidad. Restos del Crimson Stage que habíamos encontrado varados por la costa. También habíamos ayudado a desmantelar el antiguo barco de nuestro nuevo compañero. Esta isla nos había quitado a nuestra antigua tripulación, pero nos había dado un nuevo barco y un navegante.

Uker, aquel hombre que había subido al barco de los piratas del Cabaret, el mismo que parecía ser el capitán de Owen, había decidido viajar con nosotros bajo el mando de Eros. Así, nuestro grupo constaba ahora de cuatro miembros, pues a estos dos había que añadir la presencia de nuestro doctor, además de la mía. Un grupo variopinto, pero dispuesto a afrontar las dificultades que nos tuviese preparadas este mundo. 

La brisa traía el apestoso olor del volcán. Deseaba poder librarme de ese hedor cuanto antes. Di un par de pasos más hacia el barco, que se levantaba ante mi imponente. El capitán había hecho un gran trabajo. Había conseguido convertir el barco que conseguimos días atrás en un barco robusto que prometía llevarnos lejos, hasta dónde deseáramos. Grande, mucho más de lo que lo era nuestro anterior barco. Las velas se mantenían recogidas en los cuatro mástiles, expectantes a ser empujadas por el viento. Sonreí ante la irónica forma de los botes salvavidas que colgaban a sus costados, pues estos se asemejaban a ataúdes. Si algo tenía claro, era que no quería usar aquellos botes, para ninguna de sus dos funciones.

Trepé por la escalinata que colgaba por un lateral del barco y lancé mi mochila por encima de la regala. Me estremecí al oír al capitán hablar sobre la lección que nos dejaba esta isla. Era cierto. Tras mi paso por esta isla había aprendido varias cosas, pero sin duda, la más importante era que sabía que tenía gente en la que confiar a mi alrededor.

—A sus órdenes, capitán —afirmé con una sonrisa en la cara, mi mirada hacia Eros, pues era la primera vez que partíamos bajo su mando.

Uker se puso a los mandos del timón. Yo corrí para soltar los amarres que mantenían las velas plegadas, siguiendo las instrucciones del capitán. Miré hacia el mar, hacia el horizonte. No estaba dispuesto a mirar a la isla. Me había quitado cosas, me había dado otras, pero mi mente no se podía quedar en el pasado, tan solo podía mirar hacia el futuro.

—¿Creen que será un viaje tranquilo? —dije mirando a mis compañeros—. Me apuesto 1000 berries con alguno a que volvemos a encontrarnos problemas antes de llegar a la siguiente isla.

Sonreí. Corrí hacia las cuerdas que se levantaban hasta las velas desde la borda. Salté y me aferré a ellas. Me calé el sombrero y miré al frente. Dispuesto a afrontar nuestra nueva aventura.



OFF

Emme's Codes

#4
Llegó el día. Muchos pensaron que nunca llegaría, pero si algo han demostrado este grupo de hombres llenos de sueños es que para derribarlos y destruir sus emociones se necesita más que fuerza, dolor y destrucción. Los peligros que han atravesado en esta selva creada surgida desde el mismísimo infierno los pusieron a prueba cada día que se atrevieron a sobrevivir y no permitir que el reino de los muertos los arrastre hasta sus fauces. Partieron perdiéndolo todo, absolutamente todo. Lo que parecía ser el inicio de un largo viaje se transformó en una montaña rusa de emociones cuando aquel barco que sería su vehículo terminó hecho pedazos.

Durante largos días tuvieron que arreglárselas para alimentarse, dormir y vivir un día más. Fuerza física no fue lo único necesario, sino que el poder mental fue un requisito obligatorio para no sucumbir ante la locura y tomar decisiones precipitadas que podían costarles la vida.

En un inicio, los tres sepultureros restantes (pues hubo quieres que el mar les quitó la vida y otros simplemente decidieron seguir su camino bajo otro techo) llegaron valores que distan mucho a los de hoy. Pelear y matar se volvió una filosofía que la vida se encargó de imponerles a base de golpes. A día de hoy, Kiyoshi sigue dudoso de si ese es el camino que desea seguir. Sin embargo, tiene claro que cuando es su vida y la de los suyos la que corre el riesgo, no hay tiempo para pensar en el bienestar de aquellos que se atreven a identificarse como enemigos.

Porque somos nosotros contra el mundo, y me parece justo.

El hecho de que Eros pudiera construir un barco propio utilizando todo el material recolectado, dándole una identidad a aquel navío que se encargará de guiarlos por un largo viaje, fue un soplo de aire fresco que impulsó mucho la motivación de los presentes. Al fin sentían que estaban como en casa, que pertenecían a un lugar en donde nadie los juzgaría y solo tendrían que chocar espalda con espalda para cubrirse unos con otros.

Hubo un hecho que marcó un antes y un después para Kiyoshi. La buena relación de amistad que comenzó a construir con su capitán se vio levemente mermada ante la llegada de un nuevo tripulante. Si bien es un viejo conocido que el médico respeta desde entonces y sigue siendo así hasta la actualidad, el problema radica en la función que cumple. Inicialmente, Kiyoshi le prometió a Eros convertirse en un navegante para suplir al anterior que vio su vida terminada en la llegada a Little Garden. Por consiguiente, estudió durante incontables horas aquella información que encontró en libros dentro de la embarcación de Kiroku y compañía. Pero, de un momento a otro, todo ese esfuerzo se hizo pedazos.

Desde entonces, Kiyoshi ha evitado tener charlas uno a uno con el hombre topo. Esto no significa una ley del hielo ni mucho menos, pero la decepción que sintió es un sentimiento que sigue arraigado en él hasta hoy. Probablemente se le pase en algún momento, pero un tipo tan gruñón como Kiyoshi es imposible que no se sienta de esta forma.

Mientras el resto se prepara para partir, Kiyoshi se encuentra en el interior del barco, específicamente donde duerme, revisando su querido rifle. El mismo ha sufrido una que otra abolladura debido a la frenética estadía en la isla, pero se ha encargado de dejarlo lo mejor posible. Es un recuerdo muy valioso y, por ahora, su principal medio de defensa. Descuidarlo es algo que no puede suceder. Además, el mismo proceso lo repitió con otra adquisición, o más bien, un pago recibido por cierto individuo.
Contenido Oculto


Al ser una ocasión especial, se aseguró de tener su ropa perfectamente limpia, como si se hubiese vestido para una gala. Porta un traje formal que lo hace ver como alguien importante, con clase, totalmente distinto al resto. La tela llega a brillar de tanto que la talló, así que hay que darle mucho mérito. En su espalda, pareciendo un auténtico cazador, se encuentran sus dos rifles puestos en diagonal, pero en distintas direcciones, formando una equis con ambos.

Se presenta en cubierta justo al hablar Varo, no gustándole mucho la apuesta que plantea. — No seas tonto, Varo. Si llega a ocurrir algo en pleno mar, me aseguraré de lanzar a quien sea al mar de un disparo en la cabeza. Solo deseo llegar a una isla en donde podamos tener una mejor calidad de vida que en este lugar tan repugnante. — Por si ya no fuera obvio desde antes, Kiyoshi realmente odia Little Garden. Ojalá no le toque regresar jamás porque lo sufriría como ningún otro.

Ahora, avanza pasos hasta donde se encuentran los otros dos tripulantes, realizando una petición que puede estar de más, sobre todo para Eros, pero que de todas formas debe ser tomada en cuenta. — Espero que unos tontos como ustedes tengan todo bien listo. No puede ocurrir que volvamos a naufragar como cuando llegamos a esta isla. — Al terminar de hablar, da dos golpes al piso con el pie derecho, queriendo con esto que la atención de todos se centre en el suelo. — Hice mi trabajo y este lugar parece un espejo de lo limpio que está. Si nos ve otro barco, seguramente sentirá envidia. Hagan su parte también. — Qué mal genio que tiene a veces.

Y parten. Finalmente, los Piratas de la Sepultura se lanzan nuevamente al mar luego de meses, observando hacia un horizonte desconocido que desean alcanzar y conocer. Quién sabe qué nuevos peligros les esperan a nuestros protagonistas, pero de algo sí podemos estar seguros: deberán dar más que sangre, sudor y lágrimas para derribarlos.

Porque mi corazón y mi alma cargarán mi cuerpo cuando mis piernas no puedan más.

OFF ROL
[Imagen: u2oxCl9.png]

Hablo | Pienso
#5
Cita:
Resultado del viaje:

Zona:
- Paraíso Pre-Skypiea :6

Navegante:
- Navegante 3: -3

Barco:
- Black Widow (Carabela) : -2

Riesgo total: 1
- Black Widow Sufre: 1.500 - 300 (Res Pas) = 1.200



Cierro petición y tema.


RECUERDEN, EL TEMA DE LLEGADA PUEDE EL NAVEGANTE HACER UN UNICO POST Y PEDIR QUE LO CIERREN PARA FINALIZAR EL VIAJE.


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