04-02-2026, 04:03 PM
70 de Primavera, Año 17
Las cartas estaban sobre la mesa. La petición había sido realizada correctamente, y Kael ya había informado a sus superiores de las líneas de suministro ilícito encontradas en el Reino de Samba. Cumplido su propósito para viajar hasta la isla, su siguiente destino volvía una vez más a ser distinto de los anteriores. Pasa poco tiempo en cada una de las islas y los reinos a los que viaja. Apenas ocho días tienen que ser suficientes para cumplir con todo aquello que se le pide hacer, y esta vez, no le queda más remedio que volver a comenzar directamente desde cero, ahora en el reino de Roshwan.
Si sus ideas estaban en lo cierto, no estaría allí más tiempo del habitual, unos nuevos ocho días que, posiblemente, le serían tan o más cortos que lo anteriores en unas no precisamente sencillas actividades sobre el terreno, pero es lo que tiene que hacer: él es un marine, y su misión es obedecer, por distintos que sean los lugares a los que se le envíe.
La primera vez fue tomado completamente por sorpresa, pero esta vez, sabiendo que le ha comunicado a todos los miembros de su división su partida hacia el reino de Roshwan, se pregunta si a ellos también les han enviado con algunas ordenes hacia su mismo destino, o de nuevo, volverían a viajar en conjunto, manteniéndose juntos pasase lo que pasase. A él le hace gracia pensar en lo aparentemente cercanos que son todos, y lo extraño que eso le resulta. ¿Desagradable? No lo sabe, pero sí preocupante. Solamente Shin sabe como eso puede hacerle sentir a su amigo de toda la vida, si es que ha prestado la suficiente atención, por por lo demás, él se mantendría en silencio, manteniendo la cordialidad con sus compañeros hasta que, eventualmente, quizás...
Miraría una vez dentro del barco comercial si alguno de sus compañeros, tal y como hicieron Dravenia y Choi llegaban de una forma singular y llamativa, o si como hizo en la vez anterior, Nyra necesitaba ayuda con su equipaje para subir hasta el lugar. De igual manera, ha comprado nuevos atuendos en Baterilla, exportados desde su hogar hasta aquí -con un precio que probablemente se lo hará pagar a su amigo- solamente para asegurarse que, si volvía a ser necesario, tuviese ropa más que suficiente para él, y el albino que detesta llevar alguno de sus efectos personales consigo.
El barco no tardaría demasiado en embarcar su rumbo hacia Roshwan, y al menos hacia donde alcanza su vista y su atención, parece que sus compañeros no estaban...Puede que no estuviera prestando la suficiente atención.
Off
