[Presente Absoluto - Intervencion] El Perro, el Chulo y el Explosivo
#1
Atributos Personaje

 
20 de Verano, Año 17, 12:30hrs
A 500 metros de la plaza de Rainbase
Venimos de aquí
 

 
"¡AKATORA!" – bramé, sin bajar el volumen ni un pelo, haciendo que tres palomas alzaran el vuelo asustadas desde los arcos a 30 metros a mi derecha – "¡O encuentro algo decente que beber en los próximos cinco minutos...!" – pero Akatora no se llego a enterar de que pasaría si no encontraba algo decente de beber pues un vendaval me cortó en seco. Una corriente de aire de proporciones absurdas me arrancó del suelo como si fuera una servilleta de papel mientras el manto del viejo pasaba volando frente a mi cara a medio metro de distancia al empezar a salir disparado por los aires durante varios minutos llegado a recorrer quinientos metros de vuelo involuntario con la botella de whisky todavía en la mano izquierda, lo cual, pensándolo bien, fue lo único rescatable de toda la situación. Allá abajo, en la plaza, el viejo cabrón había decidido que ya era suficiente. Maldito viejo hijo de puta, como farmeaba aura el asqueroso. Eso era exactamente lo que yo quería llegar a ser algún día.
 
Caí de pie con un gran impacto que hundió mis pies un par de centímetros en la tierra levantando una nube de polvo a mi alrededor que tardó cinco segundos en disiparse. El lugar donde caí parecería ser un campo de fútbol improvisado a las afueras de Rainbase, de 50 metros de ancho por 100 de largo, con el suelo de tierra seca y polvorienta que levantaba una nube fina con el correr de aquellos niños despreocupados por la vida que seguro soñaban salir de la pobreza a base de talento y esfuerzo. Miserables pendejos ilusos. Las porterías, una en cada extremo, eran tres postes de metal sin red, oxidados y a un soplo de caerle encima a alguno de esos niños en futuro muy cercano. Yo había caído justo detrás de la portería norte, donde una zona de juegos se extendía sin separación alguna, una resbaladilla de metal a 2 metros a mi izquierda, un columpio a 3 metros a mi derecha, y una mesa de madera detrás de mí que había sobrevivido al impacto de milagro eran los únicos elementos que completaban el ambicioso parque de los sueños de los niños de Rainbase. A lo largo del borde este del campo corría un arroyo de un metro de profundidad y tres metros de ancho, cuya corriente seguía el camino de vuelta de 500 metros hasta la plaza de donde nos había mandado volando el viejo gato fumador.
 
El agua era lo único que se movía con calma en todo el lugar. El resto de la gente, apenas dos decenas de pobladores la gran mayoría niños y solo dos adultos, huía del parque con gritos de desesperación y miedo como si les hubiera aterrizado un dinosaurio u otro monstruo frente a ellos. La veintena de personas que pateaban un balón tardó exactamente dos segundos en salir corriendo en todas direcciones al ver aterrizar cinco metros de músculo gris desde el cielo, dejando el campo completamente vacío salvo por el balón, que siguió rodando solo hasta detenerse contra un poste. Sin hacerles mucho caso me quedé quieto un momento, llevé mi atención hacia la botella que seguía en mi mano izquierda y sonreí al ver que no se había derramado nada de su contenido durante el forzado viaje por los aires a lo que procedí a darle un trago largo. Whisky mediocre, como todo en Arabasta. Pero era mejor que esa agua de orina llamada cerveza que llegaban a tomar la mayoría de los lugareños. Sentí también, claramente, el peso de mis hachas – dos a cada costado de mi cintura y otras dos de mucho mayor tamaño a mi espalda – y empecé a escanear el resto del parque en el que había aterrizado con detenimiento. En ese momento me percate de que no me encontraba solo. Un chico pelirrojo con un yeso en uno de sus brazos y uno de los grandulones que llegue a ver con el rabillo del ojo cuando estaba girado para acercarme al centro de la plaza. Los miré aterrizar sin decir nada y metí las manos en ambos bolsillos del pantalón de mezclilla materializando dos botellas de refresco de mi propia cosecha – “También salieron volando en esta dirección, jajaja, que pendejos son.” – dije mientras me acercaba a ellos con los brazos al frente extendidos, botellas en mano – “Acompáñenme a beber ¡Cortesía de la casa! ¿o son putitos acaso? ¡Grrr!”
 

 
Resumen

Intervención e Instrucciones

Ubicación, Posiciones y Hide

Inventario
#2
Atributos Personaje


Intentando mantenerse ligeramente oculto, desviado de la atención rectilínea del enmascarado que habían identificado con facilidad, todo empezó a escalar de forma tan sorprendente que ni el pelirrojo pudo imaginarse -...y eso?- pensó de manera fugaz, como quien observa figuras extrañas que empiezan a asomarse. No era solamente la presencia de esas siluetitas de tamaños comunes y aspecto muy poco amenazante. Sí, Owen era capaz de poder sentir la diferencia de poder de todos los allí presentes, sabiendo perfectamente que el poder del sujeto del yelmo, ciertamente, era inalcanzable por el momento. Eso no fue lo que despertó la intriga del chico, sino, fue aquellos dos titanes, uno más inmenso que el otro, los cuales eran imposibles de ver solamente elevando la vista -¿Los ves?- el balbuceo del chico buscaba complicidad con su compañera ciega, su cuerpo se tensó, sin olvidar de la resistencia que ofrecía un brazo izquierdo completamente enyesado y pudiendo, aún, observar la presencia de todos aquellos que empezaban a apersonarse desde antes, siquiera, de poder entrar a la propia plaza en donde se encontraba como punto central quien le había enseñado esta increíble capacidad: "Ver sin ver".

Un titán de áura oscura, pétrea, amarronada y muy enrrocasda, como si el viento la estuviese agitando y esta fuese una tela a su alrededor. Otro, violácea, radiante, con un degradado oscuro y muy chispeante. Llevaba tiempo observando las auras de las personas, intentando comprender el cómo se formaban y cuál era su aspecto. Ambos lucían fuertes, bastante más que Owen, pero seguían sin ser tan abrumadoras como la simple sensación que provocaba la observación de la presencia de su maestro -Espera.- ¿Había más? Sí, el griterío de ambos dos titanes mientras que uno yacía con algo entre las manos (Imposible de ver lo que era pero tenía los brazos extendidos en posición de lectura sin parar el caminar) llamaba la atención y, además, se aproximaban directamente hacia el que le había provocado la fuerte lesión que yacía en su extremidad izquierda -Escuchemos.- porque si bien el oído de la pareja era muy fino y las personas se rendían ante la presencia gigantesca de aquellos dos, dejándoles pasar, hubo algo que automáticamente sí despertó la característica intensidad del pelirrojo debido al griterío de sus palabras y el fuerte eco que provocaba con sus palabras, sintiendo esa impulsividad que tanto le caracterizaba.

 -Guapo no sé, pero quien cubre su rostro con una máscara es una sucia rata cobarde, eso te lo aseguro. ¡¡JARUL JUL JUL JUL...!!-

[Imagen: 2eb184ff4b02231551fd4d6bd64c6de2.jpg]
-¡OYE! ¡CABRÓN! ¡¿A QUIÉN COÑ-
Si la presencia de Sohem era absolutamente bestial, de quién apareció, fue mucho, mucho peor.

[Imagen: YbFhsxZ.png]
-¡¡¡!!!-

Detuvo el insulto casi inmediatamente una punzada en el corazón le golpeó, como quien sufre automáticamente de vértigo. El chico podía observar la parte trasera del yelmo de quien estaba buscando defender, a su maestro, que se veía amedrentado por aquellas dos figuras imponentes y que exigían elevar el rostro hasta casi mirar el sol solo para generar una coincidencia de globos oculares, sin éxito, porque a su izquierda...algo apareció que le heló la sangre.

Eran dos presencias, uno bastante más fuerte que el propio Owen, con un aura en degradado marrón y gris, llameante como la suya propia. En cuanto entraron en el campo de acción de aquella capacidad de "ver sin ver" aprendida por el enmascarado, sintió una sensación tan abrumadora como desconocida, ¿Quién era? -Gwen, no sé quién coño es ese tío.- no movía los ojos, no hacía falta, los mismos se mantenían clavados sobre el centro de aquella plaza ornamentada porque no podía ni pensar de la presión que sintió en cuanto el aura humeante, rojiza y amarronada, apareció en escena. Una silueta enorme, tal vez no tan grande como la de aquel que amedrentó a quien el pelirrojo consideraba su maestro, pero si aquel parecía una montaña imposible de escalar...quien apareció, era la montaña más alta que jamás creyó que sea posible de existir.

La silueta más pequeña pegó un bramido, -¿Akatora?- repitió el pelirrojo totalmente incrédulo, viendo como grupos de palomas, solo con aquella voz tan macabra como grave y oscura, huían despavoridas por el susto que realmente no provocaban tanto sus palabras como lo que generaba la sensación del sujeto a su lado -¿Quién coño es? Esto...no tiene ningún sentido.- jamás creyó que fuese capaz de tener una sensación semejante, aunque todo cambió en un abrir y cerrar de ojos.

¡FLUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUMB!

Antes de que Owen siquiera procesase lo que sus latidos no podían analizar correctamente, una onda de viento descomunal lo sacó volando de forma abrupta de manera tan rápida que ni pudo, siquiera, procesar lo que estaba pasando hasta que empezó a estar en pleno vuelo durante cientos y cientos de metros.

[Imagen: d55f0a4b2e96e3d999ecadae9532ffb1.jpg]
-...qué pasó?-

Su flequillo volaba al son del bestial sacudón del viento y de sus ropas, de la misma manera que aguantaba la escayola de su brazo inerte. Su obsesión por la sobreprotección de Gwen, ciertamente, ni siquiera estaba en su cerebro mientras que los metros y metros de distancia lo alejaban de aquella ciudad en la que simplemente habían decidido hacer una pequeña visita o, al menos, espiar un poco a su maestro. El objetivo de la caída parecía ser claro mientras la resistencia del viento era cada vez mayor -¡WOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!- porque la adrenalina y el vértigo le invadieron en cuanto la fuerza del planeo descendió hasta aproximarle al suelo que, visto casi de forma cenital en un principio, podía verse qué era: Un hermoso campo de fútbol hecho casi por completo de tierra seca y polvorienta. Enderezó su cuerpo en el aire mientras buscaba estabilizar la inercia que le empujaba con demasiada intensidad, quedando con las piernas ligeramente reclinadas para amortiguar una caída que se veía intensa y, ¡SSSSSSSSHHHHHHHHHHHHHHH!, arrastrando durante diez metros una buena cantidad de terreno y creando un surco con la suela de sus zapatillas para, así, irse deteniendo, frenó poco a poco hasta quedar estático en el lugar -¿Qué...cojones...ha pasado?- ni había sido capaz de procesar NADA de todo lo que había ocurrido: Ni la aparición de los gigantes, ni su provocación, ni el griterío del gigantón que espantó a las palomas o el aura que abrumó el espíritu del pelirrojo lesionado. Pero estaba vivo, y eso era lo que importaba.

A lo lejos podía divisarse, desde la distancia y mirando hacia los lados, como todas las personas yacían aterradas por algo que los ojos del chico, automáticamente, detectaron -¿Y ese?- estaba él solo, ni más, ni menos. Bestialmente enorme, una mole negra de la cual se observaba desde su perfil derecho con esa tan característica cicatriz que le recorría por completo su rostro, estando a diez metros en línea recta de quien parecía haber aterrizado junto con el pelirrojo y alguien del cual jamás creyó que podría ser.

En el instante que Owen aterrizó, el hombretón abrumador no dudó en acercarse a él y, pudiendo verle totalmente de frente, no dudar ni un solo segundo, a cada pisada que daba, de expandir su presencia tal y como le había enseñado su maestro.

– “También salieron volando en esta dirección, jajaja, que pendejos son.” –
[Imagen: 76138bd9410499bdeef487fad89d137f.jpg]
-¿¡Volando!? ¿¡Dónde coño estamos!?-

El insulto demostró que era alguien excesivamente informal, pero la cabeza del pelirrojo, automáticamente, craneó dos cosas casi automáticamente lo vio acercarse hacia él -...- su aspecto de sorpresa y confusión, se enserió instantáneamente: Primero, la misma voz que había espantado las palomas minutos atrás. También, el mismo aura que estaba al lado del sujeto que le generó un micro-infarto. Extendió sus brazos, ofreciendo dos botellas con un tono negruzco, se agitaban en su contenido al igual que lo hacía en su formato. Por alguna razón traían una etiqueta roja de una marca muy famosa en otro universo, pero eso no estaba en el conocimiento del muchacho.

– “Acompáñenme a beber ¡Cortesía de la casa! ¿o son putitos acaso? ¡Grrr!”

Lo miró a los ojos, con decisión, esos orbes ámbar, pequeños, amenazantes y brillantes, generando un enorme contraste con su piel oscura. Otra vez, ahora más apreciable, la cicatriz en el rostro, demostrando que tenía que ser un guerrero o, tal vez, alguien que se peleó con un gato muy feroz. Él era más fuerte que el chico, bastante, pero Owen jamás iba a rechazar una petición de bebida de prácticamente nadie.

[Imagen: df9342d46c10a437503375dbe480420f.jpg]
-Yo podré ser muchas cosas, pero nunca putito, ¡DAME!-

¡FLISH!, no dudó en arrebatarle la botella en la mano derecha del gigantón con su propia derecha, la cual no tenía lesionada. Tenía una tapita a rosca, sí, pero con un poco de fuerza, ¡TIF!, podía escucharse casi automáticamente la efervescencia del líquido que no dudó en llevarse a la boca y que extrañaba luego de haber intentado comer un pan relleno de carne que había desaparecido del éter en el instante que voló, escuchándose el intenso ¡GLUP-GLUP-GLUP! y, de un solo tirón, ¡TAK-TAK!, lanzar la botellita a un lado que rebotó producto del suelo de tierra seca -¡Dame otra, putito!- exclamó el pelirrojo que, buscando complicidad, sonreía mientras fruncía su ceño en pleno desafío -¿Quién era el tipo que tenías al lado? Nunca había sentido nada más fuerte que mi maestro hasta ahora.-.

Defuse the Bomb:
-Hablo- , Narro , -Pienso-
[Imagen: Fusaneitor.gif]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 3641 + 0 = 3641
Energia: 3715 + 0 = 3715
Espiritu: 1215 + 16 = 1231
#3
Atributos Personaje


Ubbe levantó ligeramente las cejas al escuchar el nombre de la prótesis y la amenaza que vino después, una promesa bastante clara de que iba a usarla para reventarle la cabeza si no se daba la vuelta.
Durante un segundo, Ubbe se quedó quieto y luego sonrió.
No parecía demasiado preocupado.
- Baby, relax, ¡solo estaba mirando! - 
El bramido de otra voz gigantesca rompió la plaza desde algún punto cercano, lo bastante fuerte como para hacer girar la cabeza de Ubbe por puro reflejo. Un tipo enorme con hachas y una botella gritaba algo sobre alcohol y partirle la cara a alguien, y Ubbe apenas alcanzó a mirarlo de reojo antes de que otra presencia, todavía más pesada, cruzara uno de los arcos de la plaza. Entonces Ubbe volvió la cabeza y se puso a mirar de nuevo el brazo de Sohem.
- You… en serio, ese brazo es la po- Y entonces el mundo se convirtió en viento.

El vendaval llegó como un golpe invisible que barrió la plaza entera de un solo movimiento. El aire se convirtió en una masa brutal que arrancó del suelo a todo lo que encontró a su paso: gente, mesas, telas, arena… y también a Ubbe.
Durante un instante su cuerpo simplemente dejó de tocar el suelo, y al siguiente ya estaba volando.
- OOOOOH SHIT -  rugió mientras su enorme figura salía disparada por el aire como si pesara lo mismo que una hoja seca.
El viento azotaba con violencia, el chaleco golpeándole el torso y la arena golpeándole la cara mientras el cielo y la ciudad giraban alrededor de él. El paisaje de Rainbase empezó a pasar rápidamente debajo de sus pies mientras el vendaval lo arrastraba lejos de la plaza.
Y entonces, en mitad del caos, Ubbe empezó a reír.
- GAHAHAHAHAHA-  la carcajada se le escapó mezclándose con el rugido del viento mientras giraba por el aire. -YOOU BROOOOO-
El vuelo duró más de lo que parecía posible, lo suficiente para que la ciudad quedara atrás y el paisaje cambiara bajo él, pasando de calles y edificios a una extensión más abierta de terreno seco.
Cuando el suelo apareció finalmente frente a él, Ubbe giró el cuerpo por puro instinto, flexionando las piernas justo antes del impacto.
El golpe contra la tierra levantó una nube de polvo enorme cuando sus pies se clavaron en el suelo del campo de tierra, hundiéndose varios centímetros bajo su peso y dejando un pequeño rastro en el suelo proveniente de la direccion desde donde había sido lanzado. 
El polvo tardó unos segundos en asentarse, y Ubbe permaneció quieto un momento, mirando alrededor mientras la nube se disipaba lentamente. Lo que tenía delante era un campo de fútbol improvisado de tierra seca, con porterías oxidadas y restos de un parque infantil alrededor. Los niños que estaban jugando allí ya estaban corriendo en todas direcciones, huyendo despavoridos después de ver caer del cielo cinco metros de músculo como si fuera un meteorito.
Ubbe miró el campo, luego el parque, luego el arroyo cercano y después se rascó la barbilla.
- Que crazy… - murmuró con calma.
A unos metros de distancia vio aterrizar también al pelirrojo que había estado escondido en la plaza, arrastrándose por el suelo antes de detenerse, pero lo que realmente llamó su atención fue la otra figura: el gigantón lleno de cicatrices con una botella de whisky en la mano.
Ubbe lo observó un segundo mientras el tipo se acercaba con dos botellas más, gruñendo y ofreciendo bebida como si aquello fuera la cosa más normal del mundo. Ubbe también se acercó hacia él, quedando en medio del camino de los dos el chico pelirrojo. 
Cuando escuchó lo de putitos, Ubbe levantó una ceja, miró la botella y luego al tipo, tras esto una sonrisa enorme se dibujó en su cara.
- Baby, si crees que voy a decir que no a una fucking cola zero después de volar medio puto desierto, entonces no sabes quién soy, bro. - Lo cual era lógico, ya que jamás se habían visto, pero Ubbe las cosas lógicas las llevaba regular. 
Extendió la mano sin ningún problema y agarró una de las botellas, la del brazo isquierdo de Burich, ya que el pelirojo a su lado había agarrado la del brazo derecho - Soy Ubbe por cierto, Buccaneer orgulloso y hermano de armas de Sigurd Haakon -dijo mientras destapaba con el pulgar la botella antes de llevarla a la boca y darle un trago largo.
De esta forma se presentaba ante los dos individuos que habían compartido vuelo con él y con los que le esperaba lo que parecía una increíble velada.
INFO
[Imagen: ksMOGZu.png]
#4
El enano pelirrojo se acercó por mi derecha hasta quedar a 2 metros frente a mí y arrebató la botella de mi mano derecha sin dudarlo. El grandulón, aunque no más que yo, rodeó por la izquierda, quedando a 3 metros, un metro por detrás del pelirrojo dejándolo así ubicado entre ambos, y tomó la de mi mano izquierda con la misma naturalidad e inocencia de un niño a quien se le ofrece un dulce. El campo quedó completamente vacío a nuestro alrededor, no había ni un alma en los juegos, ni un alma en el campo, solo el balón detenido contra el poste sur y el arroyo corriendo tranquilo por el borde este. Veinticinco metros de tierra polvorienta a cada lado, la portería norte a 10 metros a mis espaldas. Le di un trago largo al whisky. Mediocre, como siempre, pero era lo que había. Observe satisfecho como los dos bebían. El grandullón vació el contenido del envase de un tirón y pareció que algo le recorrió el cuerpo de arriba abajo, como una corriente. El pelirrojo del yeso se llevó su botella a la boca y bebió con la misma decisión, aunque lo que siguió fue distinto a lo que le paso al grandulón, y yo lo reconocía perfectamente, sus ojos cambiaron de foco, su postura se aflojó ligeramente, el ron que había usado para mejorar aquel refresco hacía su trabajo.
 
“¡Dame otra, putito!” –  exclamó el pelirrojo. Putito. ¿Putito? ¿Yo? El pelirrojo del yeso, el mismo que acababa de aceptar mi refresco, el mismo que salió volando por los aires igual que yo, me llamaba putito a mí – “¿Putito?” – repetí en voz baja, casi sin volumen, metí la mano derecha en el cinturón y saqué una de las hachas cortas en un movimiento limpio y la sujeté por el mango con firmeza, giré el torso hacia la derecha y la lancé de plano contra el torso del pelirrojo como si fuera un batazo, con toda la masa de mi brazo detrás del golpe – “¡HŌMURAN!” – rugí y el canto del hacha fue a dar en su torso con la suficiente fuerza para mandarlo 23 metros hacia el sur. Y sin esperar a ver dónde caía ya tenía la segunda hacha corta en la mano antes de que el eco de mi grito se disipara, con ambas hachas realice un movimiento en forma de X directo al torso del rubio que estaba parado como un pendejo frente a mi – “¡TITAN AXE!” – grite, dejando una hermosa marca sangrienta en forma de X en toda la cara de aquel imbécil que se había presentado como Ubbe, empujándole 5 metros hacia el sur, rompiéndole las gafas y cegándole de paso. Los ataques levantaron una nube de polvo a mi alrededor, suficiente para distraer a cualquiera que estuviera mirando de lo que estaba empezando a cambiar con mi cuerpo. Mientras aquella estela de polvo se limpiaba, sin moverme de mi posición bramé – “¡Putito tu puta madre pelirrojo! ¡Grrr!” – avance 1 metro hacia adelante y gruñendo contesté eventualmente a la pregunta que hiciera el pelirrojo antes de salir volando por los aires – “¡Soy Burrich! ¡Discípulo de Akatora! ¡Grrr!” – y sin dar mas detalles de Akatora, pues es una leyenda viviente, agregué – “Vengan a por mí, gusanos, estoy aburrido.”
 

 
Resumen

Posiciones

Belico

Gastos

Turno

Inventario

Contenido Oculto

Contenido Oculto
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 6317 + 0 = 6317
Energia: 5685 - 1635 = 4050
Espiritu: 1090 + 0 = 1090
#5
Al lado del pelirrojo y con su misma osadía, un titán inmenso se encontraba a su lado. Tenía una altura y dimensiones similares al gigantón gris, pero su aspecto denotaba una exentricidad que llamaba poderosamente la atención de primeras. No solo eso, sino que, teniendo activado el famosísimo "ver sin ver", Owen había podido atar cabos nuevamente y sonreír pícaramente ante la complicidad mínima que el hombretón de las sustancias que les había ofrecido. Ambos habían reaccionado con la misma osadía, le resultó completamente imposible no fruncir el ceño y mostrar esos colmillos extensos y envueltos en desafío.

- Baby, si crees que voy a decir que no a una fucking cola zero después de volar medio puto desierto, entonces no sabes quién soy, bro. -

[Imagen: 7fedbbd6dd607e8fc933cf1c397c1593.jpg]
-Este es de los míos, nada de putitos, somos pura aura chaval.-

Owen, brusco como es usual, tomó aquella sustancia prácticamente de sopetón justo después de su comentario mientras un tremendo hedor a whisky provenía del bestial musculado que le ofreció aquella botellita de líquido carmesí oscuro. Incluso luego de haberle dicho "putito" y, además, hacerle una pregunta con respecto al sujeto que traía a su lado, nada había cambiado.

Hasta que su vista empezó a nublarse casi de manera automática el cuerpo detectó el etanol removiéndole las tripas.

– “¿Putito?” –

[Imagen: vdJ4Yog.png]
-...sSSSSSSSSSSEeeeeeee...tienesh unnnnnna ccccccara de putittttto...te hass vissto?-

Así como ni siquiera se dio cuenta dónde terminó producto de la abrumadora velocidad del vendaval que le empujó, ahora, un estado de embriaguez gigante le invadió tanto que su vista estaba pesada y ligeramente nublada, tambaleándose como una peonza hacia adelante y hacia atrás con el fuerte brillo del sol golpeando la copa de su cabeza. Ni siquiera prestaba atención al movimiento amenazante, no dudó en volver a amedrentar al gigantón gris que yacía delante de él y que, en un movimiento tan abrumadoramente rápido que ni el propio pelirrojo fue capaz de observar.

-¡Apart-

 – “¡HŌMURAN!” –

¡PLASH!

[Imagen: a1c029ae7a496c29ffeeec0fbe3fa003.jpg]

-¡¡¡!!! ¡AGH!-

El golpe fue abrumador, increíblemente poderoso. Tanta era la fuerza del musculado que el cuerpo del pelirrojo, delgado y carente de toda resistencia contra un golpe tan abrumador, que salió completamente disparado hacia el sur de aquella cancha de fútbol, alejándose por completo de un nuevo sujeto que había aparecido justo a su lado de la misma manera que él lo había hecho y quedándose a unos 23 metros de distancia del mastodonte asesino. El golpe fue tan demoledor que el mareo del alcohol no era suficiente, sino, del terrible sacudón que había sufrido su cuerpo derribado en el suelo boca abajo [/color]-¡CCCCCCCCABRÓN!- en cuanto detuvo su marcha, le gritaba mientras buscaba torpemente ponerse de pie. Sus mejillas rosas y en terrible dolor en el pecho eran ligeramente mitigados solo por el fuertísimo alcohol en la sangre y un mareo totalmente descontrolado que comenzó a sentir, ¿Qué cantidad de veneno podía contener aquella botella para que, solo con su contenido, provocase un estado de ebriedad tan extremo? Los párpados del chico pesaban mientras el pecho latía horrorosamente por el impacto. Mientras comenzaba a levantarse e intentando orientarse en tiempo y espacio, veía cómo el abusón, a su vez, golpeaba con fuerzas a quien le había parecido completamente genial por su aspecto y su porte. Si Owen hubiese querido tener un peinado para llamar la atención en algún momento, seguramente, habría sido de quien había sido herido posteriormente a él.

Una nube de polvo pareció levantarse producto del bestial accionar de aquel individuo que, indudablemente y con una borrachera atroz, le hizo reaccionar al muchacho
-Dijo algo raro mientras pega...como mi Maestro...el...putito...- no pudo verlo, sus ojos desvariaban por un sentido de desorientación inenarrable, pero sí escuchaba claramente el tremendo escándalo que provocaba lo que sea que estuviese haciendo en el nubarrón de polvo que provocó solo con el impacto de sus armas. La ebriedad era tan intensa que su mente resultó incapaz de centrarse en intentar realizar el famoso "ver sin ver", pero la ausencia total de sutileza le hacía un blanco sonoro evidente -¡SSSSSSIGUE EN EL LUGGGAR! ¡PÉGGGGGGALE!- una exclamación fuerte, intensa, rota y arrastrando la lengua producto del alcohol, pero ocurría mientras comenzaba a ponerse de pie y sonreía bobamente producto de su fuertísima borrachera -Qué...pedo tengo...- avanzando lo más rápido que pudo y completamente envuelto por una adrenalina y dolor mitigados por tener los nervios atrofiados, se colocó detrás de la espalda enorme de aquel con vestimenta y porte espetacular, avanzando 9 metros para reducir las distancias de aquellos 23 que le habían separado.

Incluso aunque la estela de polvo comenzaba a levantarse, pudo sentir cómo comenzaba a avanzar debido a la impresionante intensidad de su voz y sus movimientos, hacían su accionar estruendoso y demasiado evidente, mientras se metía con la santa madre del muchacho borracho que tenía ganas de bronca ya que nadie le decía putito, y menos meterse con su mami de gratis. En su cabeza borracha parecía un enfrentamiento de ambos contra él, mientras que su mano derecha, viajando hacia atrás de su espalda, mezclaba las pisadas de su aproximación con repetidos chasquidos en los 9 metros de su recorrido hacia el norte. La sonrisa boba, derretida y estupidizada solo buscaban amedrentar más a un sujeto con el ego bastante frágil.

[Imagen: qhMCxOa.png]
-Tal vez...es putito de verdad...y lo descubrimos.-

Lo que le va a doler el pecho en el instante que baje el alcohol va a ser criminal.

Contenido Oculto


Defuse the Bomb:
-Hablo- , Narro , -Pienso-
[Imagen: Fusaneitor.gif]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 3641 - 1990 = 1651
Energia: 3715 + 0 = 3715
Espiritu: 1231 + 15 = 1246
#6
Mientras Ubbe bebía su increíble Cola Zero, se fijó en el pelirrojo. El chaval no parecía gran cosa físicamente, pero había algo en él que le llamó la atención enseguida. El yeso en el brazo saltaba a la vista, blanco y aparatoso bajo el sol del desierto, y Ubbe no tardó en recordar que aquel era el mismo tipo que antes, que en la plaza, había reaccionado cuando Sigurd llamó cobarde al del casco blanco.
Si ese chico estaba con el del brazo de metal, entonces podía ser interesante no empezar a repartir hostias sin preguntar antes. A Ubbe le había picado bastante la curiosidad con aquel tipo del casco; el brazo mecánico era demasiado guapo como para ignorarlo, y si el pelirrojo era de su gente… bueno, quizá valía la pena mantenerlo de buenas. Mientras seguía bebiendo y terminándose su refresco, el tipo enorme dijo nosequé y lanzó un ataque devastador al chaval. Inmediatamente después, recibió Ubbe otro ataque. 

El metal chocó contra sus gafas con un chasquido seco, el cristal explotó en pedazos y la hoja dejó una marca sangrienta en forma de X cruzándole la cara antes de empujarlo un paso hacia atrás sobre la tierra del campo.
El polvo saltó bajo sus pies, pero Ubbe no cayó. En ese momento, su cuerpo fue más rápido que su mente, y mientras se inclinaba para recuperar la postura, cargó su puño hacia atras y lanzó su ataque insignia a la vez que gritaba. 
¡C'MON, BABY! ¡HIT!
Su puño salió disparado hacia delante casi en el mismo movimiento, directo a la cabeza de Burrich, con todo el peso de su enorme cuerpo detrás del golpe. El impacto retumbó en el aire como un cañonazo; fue un ataque directo a los ojos de su contrincante. You know, ojo por ojo. A la vez que con su mano derecha lanzaba C'mon Baby, la mano izquierda no quedó quieta y salió disparada a toda velocidad, realizando otro de sus movimientos estelares, HIT. 
Pero Ubbe no se quedó a ver el resultado. Nada más lanzar sus dos ataques, giró el cuerpo y salió corriendo hacia el sur del campo, levantando tierra bajo sus pies mientras avanzaba hacia donde Owen había aterrizado.
-¡YOU BRO! -rugió mientras se acercaba.
El pelirrojo estaba levantándose a trompicones, claramente tocado después del batazo que se había comido.
Ubbe frenó a su lado levantando otra nube de polvo y lo miró de arriba abajo con una mezcla de preocupación y emoción que no encajaba demasiado con la sangre que aún le corría por la cara.
-¿Sigues vivo, baby, tu brazo está good? -Aunque por su aspecto no lo pareciese, Ubbe sabía bastante de medicina y le preocupaba en cierta manera el chaval, aunque fuese por beneficio propio. 
Se limpió la sangre con el dorso de la mano, luego miró por encima del hombro hacia Burrich, y la sonrisa de Ubbe, como de costumbre, volvió a aparecer.
-Porque vamos a necesitar ser dos para bajar a ese motherfucker, se te tiene que pasar esta taja. Hoy no voy a caer, not today my man.
Tras esto, se cargó encima al chico, subiéndoselo a los hombros y se quedó mirando en dirección a burrich, levantando los brazos frente a si quedando expectante a ver por donde venía el golpe. 

INFO
[Imagen: ksMOGZu.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 7025 - 1736 = 5289
Energia: 5072 - 1044 = 4028
Espiritu: 1204 + 0 = 1204
#7
El pelirrojo salió volando, enano enclenque, pero el rubio aguanto mis embates como un campeón. El polvo termino de disiparse mientras avanzaba aquel paso adelante avanzando un metro. Cuando lo hizo, lo que quedó en el centro del campo no era la misma persona que había aterrizado hace unos minutos con una botella de whisky en la mano, misma que descansaba plácidamente en mi costado derecho. En su lugar, ocho metros y medio y casi dos toneladas de un hibrido de anquilosaurio bípedo miraban hacia abajo a todo lo que se pusiera delante. Las placas óseas habían brotado por hombros y espalda tras mi transformación instantánea, rompiendo mi camiseta de tirantes en varios jirones que colgaban inútilmente de mi torso. La parte superior de mi cabeza completamente endurecida por una coraza que se extiende desde el cráneo hasta la nariz, dejando expuesta únicamente la mandíbula y la boca, recibía los rayos del sol antes que los otros dos mortales frente a mí, agrandando mi sombra. Detrás, una cola musculosa de tres metros barría el aire lentamente, la maza ósea de medio metro de diámetro en su extremo rozando el suelo con cada movimiento. Ubbe me llegaba a la cintura y el pelirrojo ni me llegaba a las rodillas, una hormiga roja en anabólicos y un niño pequeño se mostraban ante mi magnificencia.
 
Al momento de dar ese paso hacia adelante el primer puñetazo de Ubbe me llegó al rostro con todo el peso de su cuerpo detrás. Lo noté, pero no me movió ni un centímetro, fue como una cosquilla, he tenido noches de sexo mucho más salvajes que aquel intento de golpe. Mi expresión cambio a la misma con la que se mira a un niño que acaba de golpear una pared creyendo que la va a derribar. El segundo golpe venía inmediatamente detrás y me volvió a impactar en el rostro dejándome parcialmente ciego por un momento. Pero Ubbe no se estaba enfrentando a una pared que no reacciona a los golpes, luego de recibir su primer ataque cruce los brazos y, tras recibir su segundo golpe, descargué ambas hachas en un movimiento horizontal simultáneo, impulsándolas con las dos manos a máxima potencia a la altura de su cara en un tajo que emplea fuerza bruta, el cual amenazaba con partir todo lo que encontraran a su paso de izquierda a derecha (con mi mano derecha) y de derecha a izquierda (con mi mano izquierda) las hachas separadas por escasos centímetros de altura que otorgaban el poner un brazo por encima del otro al cruzarlos – “¡AXE SLASH!” – rugí, y el aire silbó con el movimiento de ambas hachas cortando el espacio entre nosotros.
 
Mientras el eco de mi grito todavía resonaba en el campo levante la cabeza por encima de Ubbe; a 14 metros en línea recta se encontraba el pelirrojo quien parecía desorientado, incluso borracho, tambaleándose sobre sus pies con las mejillas encendidas. Asumi que eso le pasaba por tomar el Ron Cola de puta madre que había preparado, con Ron de altísima calidad, 95% de grado etílico. Desde mi nueva altura conseguida tras transformarme era un blanco fácil. Con la mano derecha agarré el hacha corta firmemente por el mango, la levanté hasta la altura de mi cabeza, la llevé ligeramente hacia atrás cargando el impulso en el hombro y el codo, y la solté en una trayectoria limpia y directa hacia su torso – “¡SAMMAMISH!” – exclamé, y el hacha giró sobre sí misma en el aire cortando la distancia de 14 metros en línea recta hasta impactar de lleno en mi objetivo – “¡VENGAN PENDEJOS! ¡GRR!” – les exigí a ambos, mientras agarraba nuevamente la botella de whisky y bebía otro trago para, finalmente, entrar en el ambiente correcto para luchar. La ebriedad me abrazo, y yo a ella. Estábamos listos para realizar una masacre.
 

 
Resumen

Posiciones

Belico

Gastos

Akuma no mi

Turno

Inventario
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 6317 - 2835 = 3482
Energia: 4050 - 1728 = 2322
Espiritu: 1090 + 0 = 1090
#8
El impacto llegó antes incluso de que Ubbe pudiera terminar de girar el cuerpo.
Las hachas cruzaron el aire con un silbido brutal y el golpe le alcanzó de lleno en la cara. El golpe no solo le sacudió la cabeza; lo empujó hacia atrás con una violencia brutal. Durante un instante su enorme cuerpo se deslizó casi sin control, como si alguien hubiera soltado un ariete contra su cabeza.
Eso no era un golpe normal, Ubbe había recibido martillazos, cortes, balazos, había atravesado muros y peleado contra tipos que podían partir barcos en dos… pero hacía mucho tiempo que nadie conseguía empujarlo así de un solo impacto.
La cabeza le retumbó como si una campana hubiera estallado dentro de su cráneo, y durante un instante todo fue oscuridad y ruido.
Ubbe no llegó a caer, pero el mundo se le volvió completamente borroso. No fue consciente de la transformación de Burrich, ni tampoco de cómo atacó a Owen aun estando medio ciego. Aún ni siquiera se había percatado de que Burrich había roto sus gafas.
La silueta gigantesca frente a él era poco más que una mancha oscura deformándose bajo el sol.
Aprovechando el propio impulso del golpe, aún estando medio desorientado, Ubbe siguió retrocediendo varios metros más, apartándose de Burrich mientras alzaba los brazos delante de la cabeza, cubriéndose la cara tanto por instinto defensivo como para proteger la herida. Mientras se alejaba empezó a hablar en voz alta para si mismo.
- Fuck baby... No veo una shit... Será mejor que me aleje un poco, tengo que aguantar, hoy no caeré, not today... 

Sus pasos fueron torpes y rápidos, moviéndose casi a ciegas mientras la tierra crujía bajo sus pies.
Se desplazó hacia atrás por el campo y saltó con todas sus fuerzas, alejándose aún más de la posición donde había recibido el ataque, con los antebrazos cruzados frente al rostro mientras intentaba parpadear entre la sangre y los restos de cristal que le nublaban la vista.
Durante unos segundos solo pudo hacer eso: retirarse, respirar hondo y tratar de recuperar el foco mientras el dolor le martilleaba la cara y el mundo dejaba de girar lentamente a su alrededor.

INFO
[Imagen: ksMOGZu.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 5289 - 3698 = 1591
Energia: 4028 + 23 = 4051
Espiritu: 1204 + 0 = 1204
#9
Nunca tuvo oportunidad, de hecho, desde que había caído en aquel lugar, el destino del pelirrojo estaba totalmente sentenciado. Ni siquiera pudo comprender exactamente qué pasó en ambos momentos que fue atacado o, aunque sea, obtener la posibilidad de demostrar su valía. No, vapuleo tras vapuleo, incluso, como había ocurrido con su maestro tiempo atrás -¡AGH!- un nuevo hachazo voló hacia el pecho del pelirrojo que, sin siquiera saber cómo vino producto de su altísimo estado de ebriedad, clavó en su pecho, dejándolo rápidamente fuera de combate.

El impacto fue sonoro, profundo y realmente potente. La caída del muchacho fue instantánea, incapaz de, siquiera, poder volverse a poner de pie o emitir cualquier tipo de sonido en el proceso. Sus ojos celestes, que empezaron a brotar destellos de colores automáticamente, sucumbieron ante una inconsciencia en la que su cuerpo le obligó a estar, desconectando el cerebro del resto de los sentidos y de su cuerpo en general en pos de mantener su supervivencia y aguantar un día más. No vio lo que ocurrió con el sujeto que se había quedado delante de él, ni tampoco buscó intentar integrar esa simpatía que le caracterizaba ante la situación: Solamente, el silencio del golpe seco con el filo de un arma que lo dejó afuera de cualquier intento de lo que sea.

En su mente surgieron pensamientos veloces: ¿Todo esto ha valido la pena? ¿Tanto esfuerzo, sacrificio, aprendizaje del "ver sin ver", consumo de un objeto que limitaría su capacidad de estar en contacto con el mar otra vez, ha merecido la pena para sucumbir ante un tipo del cual jamás tuvo oportunidad desde un principio? Un suspiro salió de su pecho, de esos que llenan de alivio un cuerpo completamente rendido ante un castigo al cual Owen, sin cesar en este viaje, sometió una y otra vez en pos de lograr un milagro y algo tan abstracto como imposible que es el hecho de "cambiar los males del mundo".

No tenía ni la más mínima oportunidad contra Sohem, tampoco la tuvo en este caso, un sujeto mucho más fuerte que él, pero con una diferencia notable. Contra el enmascarado, incluso, había aparecido gente aún más fuerte, por lo que su cerebro procesó algo veloz: Los obstáculos serán uno mayor que el otro, y ninguno le permitirá seguir adelante sin, antes, perder su cuerpo, su persona o a sí mismo en el proceso.

Tal vez, haberse quedado en Isla del Karate, hubiese sido la opción adecuada.

Defuse the Bomb:
-Hablo- , Narro , -Pienso-
[Imagen: Fusaneitor.gif]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1651 - 1683 = -32
Energia: 3715 + 0 = 3715
Espiritu: 1246 + 0 = 1246
#10
Que gusto da llegar a casa después de una intensa jornada laboral… ¿Qué puedo hacer al llegar a casa..? ¡Ya sé! ¡Me pondré a ver la serie de Vivida Acción de Una Pieza, aquella protagonizada por el mono de Luffy… Sí… Un momento, ¿qué es eso que está apareciendo a mis pies? Esos círculos negros y esas marcas… ¡Maldición! ¡Es un Abyss! ¡NOOOOOOOOooooooooooo!

Ejem, ¡saludos, mortales! Vengo desde Marie Geoise, de muy buena fe y para nada obligado en contra de mi voluntad por una fuerza superior a poner fin a esta moderación de combate. En primer lugar, haré un resumen de los hechos que han trascurrido durante este último turno.
  • Ubbe, el Buccaneer más molón de todo el foro, ejecuta dos técnicas, ambas con un daño superior a los 1.000 PV de daño, en la cara y en cada ojo, produciendo Ceguera Parcial a Burrich.
  • Owen el chico de oro, por su parte, corre borracho como un cuba una distancia de 9 metros, colocándose detrás de Ubbe y estando a 14 metros de Burrich (si las cuentas no me fallan).
  • Burrich, tras esto y “parcialmente ciego”, se transforma, pega dos hachazos horizontales y al frente hacia Ubbe y, tras este ataque, lanza uno de sus hachas hacia Owen quien recordemos que está a 14 metros de distancia, generando en este punto el conflicto y el debate, ¿debería atinar Burrich estando ciego parcialmente su ataque a distancia?

Bien, por un lado, me gustaría aclarar que, por más o menos sentido que pueda tener algo científicamente, esto al final del día no deja de ser un foro de rol en un mundo de fantasía con poderes que lanzan rayos, fuego o convierten objetos inanimados en monturas. Y es que, si nos regimos de la forma más fiel posible a la realidad, no habría por donde coger muchos aspectos del sistema pues, aunque buscamos que sea lo más verosímil posible, también es cierto que priorizamos el hecho de que el sistema esté lo más balanceado posible, por mucho que algo pueda tener más sentido o no.

Pero, por el otro lado, sí que nos hemos encontrado con un vacío legal, una falta de matización en el propio efecto de Ceguera (que ya está subsanado) y es que, técnicamente, si te pegan 1000 PV de daño en ambos ojos y, por tanto, te inducen en cada uno una Ceguera Parcial, esto debería escalar a una Ceguera Total. Y del mismo modo que nos hemos percatado de esto, también hemos vaticinado que si un usuario ciego no es capaz de localizar por ninguna forma (ya sea por Hakis o una argumentación sólida basada en karmas), no debería saber dónde está ubicado su oponente y que, por tanto, su Precisión si se vea reducida. Si Burrich, por poner un ejemplo, hubiera tenido Memoria Eidética y hubiese visto donde estabas ubicado antes de que lo cegara Ubbe, esa argumentación habría sido lo suficientemente sólida como para asumir que, efectivamente, puede saber dónde estás y, por tanto tener la Precisión para golpearte. Pero como no ha sido el caso…

Por tanto, y como veredicto de esta moderación, Burrich sufre en ese turno de Ceguera Total, sí impactando sus dos hachazos en Ubbe (pues está en frente y no es un movimiento que requiera de Precisión) y el hacha voladora dirigida hacia Owen falla por completo, pasando de largo hasta quedarse clavada en el suelo a una distancia de 20 metros de Burrich, no sufriendo daños en ese turno por tanto y, por consiguiente estando aún consciente, con la vida que le corresponda. El resto de acciones que no dependan de la inconsciencia del pelirrojo, se dan tal y como ocurrió.

De ser posible, que Owen postee de nuevo, en un plazo de 24 horas, cambiando el contenido de su post y reaccionando en base al veredicto de esta moderación y no en base al post de Burrich.

Doy por finalizada esta moderación de combate y vuelvo a Tierra Santa a ver el Denflix, ¡un “gusanesco” abrazo a todos!


¿Cómo? ¿Qué hay más peticiones por resolver? ¿Qué soy? ¿Moderador?


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: