Venimos de este post. Recordad que debéis postear con el código ["personaje=3367"] (sin las comillas, claro), con el fin de preservar vuestras estadísticas tal y como se encontraban al iniciar el evento. Es obligatorio poner bien el código (limitaos a copiar y pegar, quitar las comillas y ponerlo al principio de vuestro post). No colocar el código será motivo de descalificación.
El viento empezaba a arreciar a medida que los varios navíos procedentes de Baterilla empezaban a ver la isla de Kutsukku aproximarse por el horizonte, como una pequeña y humeante protuberancia, su silueta recortada en fuerte contraste con el cielo rojizo y progresivamente más nublado tras la misma. Habían pasado varias horas desde que todos ellos se hiciesen a la mar desde el puerto de Baterilla con un destino que no hacía sino volverse más incierto por momentos. Desde el aviso anunciado por la megafonía del ferry del New Era, sin embargo, no habían parecido surgir más contratiempos, y todo parecía indicar que, con un poco de suerte, saldrían nuevamente con rumbo, ahora sí, al New Era Joy Park, una vez el ferry hiciese las reparaciones correspondientes.
El sol parecía a punto de terminar ya de ocultarse, los salpicones de luz carmesí intensificándose por el cielo y tiñéndolo de un rojo casi cegador. Las nubes seguían acumulándose sobre los cielos del South Blue, y el aire cobraba una frialdad que parecía augurar una noche particularmente gélida para aquellas latitudes. A medida que se acercaban a la industrial y siempre inquietante Kutsukku, de entre las aguas y la creciente niebla sobresalían más y más rocas y peñascos, como si la misma naturaleza hubiese puesto impedimentos para que nadie se acercase más de la cuenta a aquel agujero de humo y corrupción. Allí no había un enorme faro resplandeciente como el de Baterilla, sino que los navíos debían confiar en las habilidades de sus navegantes para salir airosos. El ferry, y todos los barcos que navegaban a su estela, a duras penas lograron esquivar algunas de las rocas que emergían de las aguas. Resultaba sobrecogedor preguntarse cuántos barcos habrían podido dar con su fin en cualquiera de aquellas amenazantes rocas en noches de tormenta, y cuántos de ellos yacían justo debajo de nuestros protagonistas, a cientos de metros de profundidad, en aquellos mismos instantes, ahora convertidos en hogar para peces y quién sabe qué otras criaturas del abismo. Poco a poco, las siluetas recortadas de la isla se volvían más evidentes, incluso en el denso y perpetuo smog que parecía cubrir Kutsukku; enormes chimeneas humeantes, edificios industriales y monstruosos, puertos rodeados de mastodónticas embarcaciones efectuando sus reparaciones. Todo carecía de cualquier tipo de refinamiento, de gusto por lo estético; la industria y el acero prevalecían por encima de cualquier otra cuestión, a cualquier precio. Pese a todo, las aguas parecían lo suficientemente mansas como para que unas dotes de navegación simplemente competentes llevasen a todos a aquel puerto sanos y salvos; en apenas unos minutos, desembarcarían en las sucias aguas de Kutsukku.
Sin embargo, en aquellos mares, la confianza ciega había hundido más barcos que cualquiera de aquellos peñascos. El oleaje, manso aún, parecía invitar a la procesión de barcos a atracar en Kutsukku. El sol terminó de ocultarse tras el horizonte, produciendo uno de aquellos legendarios destellos verdes que solo algunos marineros habían jurado ver en los confines de los mares del mundo. Los últimos rayos se desvanecieron, y el cielo comenzó a oscurecerse una vez más, abriendo camino a la velada en que se jugarían los destinos de todos aquellos que habían zarpado para cumplir con sus sueños y enfrentarse al mundo. Al mismo tiempo, una oscura silueta, oculta hasta entonces por la bruma, se volvió visible sobre la húmeda superficie de la roca más cercana a los cuatro barcos, justo en el instante en que todos se encontraban a una distancia similar de la misma. Nadie tuvo tiempo de reaccionar, y de poco hubiera servido. Los tripulantes de aquellos barcos dirigidos a Kutsukku pudieron oír como un gran trueno, pese a que no hubo antes ningún relámpago que lo precediese, y el aire mismo pareció estremecerse por un instante. Resultaba difícil de explicar, pero para ellos se sintió como si el mundo colapsase sobre sí mismo. En una suerte de onda expansiva que contaba con su epicentro en aquella misma roca junto a la cual navegaban, delgadas chispas negras y carmesíes parecieron extenderse por los aires, reptando por las aguas y llegando hasta los mismos barcos. Para los allí presentes, fue como si el mundo mismo se precipitase hacia el vacío por un instante, como si todos hubiesen caído repentinamente por un agujero en mitad del océano, como si un viento huracanado hubiese surgido de la nada, y a la nada los condujese.
Los tripulantes del ferry, del Buda, del Tempestad y del barco de la Marina, todos por igual, sintieron una enorme presión, y resultaba difícil decir si era física o psicológica, o, incluso, ambas. Igual de difícil no sucumbir. Fuera lo que fuera aquello, parecía emanar de una presencia titánica, como si algo o alguien impusiese la soberanía de su propio ser a la existencia de todo lo demás en aquel mar. Incluso aquellos que contaban, en su interior, con la voluntad que solo los auténticos reyes podían aspirar a poseer, parecían destinados a sucumbir bajo el peso imparable de aquella onda, aquella voluntad colosal que se manifestaba para aplastar el espíritu de todos. Uno tras otro, todos sintieron el espíritu del conquistador, aquel temido fenómeno que solo se encarnaba, según decían, en uno de entre un millón.
Resumen
No hago resúmenes, a leer.
Información importante
Código personaje
Como indicamos al principio del post, es imprescindible que empleéis correctamente el código ["personaje=3367"], sin las comillas. Ante la duda, y dados los problemas que causa a la hora de previsualizar el mensaje, sentíos libres de preguntar si os causa alguna inquietud o no tenéis claro su funcionamiento.
Haki del Conquistador
Todos los personajes participantes han sido víctimas, sin saberlo, de la ejecución de un Haoshoku Haki de nivel medio. El nivel medio implica, por necesidad, y atendiendo a la Guía del Haki, un atributo de Haoshoku de, al menos, 1200. Al compararse con el atributo de Voluntad de los presentes (dado que ninguno ha podido desarrollar aún su haki, naturalmente, debido a que ninguno ha alcanzado el nivel 16, requisito indispensable para desarrollar las primeras fases de haki), 1200 queda muy por encima del requerimiento de, como mínimo, triplicar la Voluntad del objetivo, por lo que ningún personaje logra resistir su influjo. Todos los personajes caen inconscientes.
Haoshoku Haki (Medio)
Haoshoku Haki
Especial
4 huecos
Información
Requisitos: Nivel 25 | Poseer Haoshoku • Haoshoku experiencia 1200
Daño: Ninguno.
Coste: 50 de espíritu por cada metro de expansión
Cada turno extra, aumenta 15 puntos de gasto.
Efecto:
Hace caer inconsciente cinco turnos a cualquier ser vivo, abarcando un metro por cada 20 puntos de Atributo Haoshoku Haki. Dependiendo del enfrentamiento (si tu rival tiene o no Haoshoku y lo emite contra el tuyo), tu Atributo Haoshoku colisionará contra la Voluntad de tu rival o su Atributo Haoshoku de tenerlo, teniendo en cuenta que:
• Si se tiene Haoshoku y superas o igualas el Atributo Haoshoku del emisor, lo sientes, pero no te afecta.
• Si se tiene Haoshoku y la diferencia es, como mínimo, 1,25 veces mayor, sufres efecto Presión.
• Si no se tiene Haoshoku y la diferencia es de hasta 2,25 veces, sufres efecto Presión.
• Si no se tiene Haoshoku y la diferencia es mayor o igual a 2,25 veces o menor a 2,5 veces, sufres efecto Miedo.
• Si no se tiene Haoshoku y la diferencia es mayor o igual a 2,5 veces o menor a 2,75 veces, sufres efecto Terror.
• Si no se tiene Haoshoku y la diferencia es mayor o igual a 2,75 veces o menor a 3 veces, sufres Parálisis total.
• Si no se tiene Haoshoku y la diferencia es, como mínimo, 3 veces mayor, quedas inconsciente.
Enfriamiento:
Ninguno.
Cuando tu control sobre tu poder aumenta, tu presencia se vuelve tan arrolladora que los más débiles son incapaces de mantener la consciencia delante de ti. Haces caer a cualquiera de mente frágil al suelo sin poder remediarlo con una enorme explosión de Haki.
Código: haoshoku002
Silueta sobre la roca
Evidentemente, solo aquellos que estén en cubierta, y asomados hacia el lugar adecuado, podrán llegar a darse cuenta de la presencia de la silueta sobre la roca. Los personajes que dispongan del karma Sentidos aumentados (vista) no serán capaces de averiguar su identidad, si bien sí podrán discernir que está encapuchada y cubierta por una raída túnica negra azuzada por el viento.
Inventario
Todos habéis puesto correctamente vuestros inventarios, bien en un off o bien a través de la herramienta de gestión del mismo, durante la primera ronda, a excepción de Sigrid, por lo que finalmente contáis con acceso al mismo.
Próximo turno
Tenéis hasta el próximo miércoles 18 de marzo a las 23:59 (hora peninsular española) para postear. No postear implicará saltar el turno (y dos saltos de turno implicarán la descalificación del evento, con las consecuencias que ello implica).
137 FUE
106 RES
36 DES
36 PRE
180 AGI
82 REF
42 INT
100 VOL
0 CH
215 CA
Vitalidad: 2275 / 2275
Energía: 2353 / 2353
Espirítu: 300 / 300
Nivel: 12
Su mirada se orientaba al horizonte, donde la silueta de los barcos se recortó del capote celeste llevándose consigo a un selecto grupo de desgraciados. Cuatro nombres se repetían en su cabeza.
—¡Vamos, Juancho! No es momento de ser mezquino.
La sonrisa que portaba y presumía podía ser la más sincera que esbozase en mucho tiempo. Una mueca cargada de emoción y expectativa. Enji apretó la mandíbula y su agarre a la barandilla también. Lo estaba esperando. Esperaba el golpe. Ese latigazo violento cuando lo que está bajo tus pies acelera de forma abrupta y la inercia te jala hacia atrás. Lo recordaba de cuando montaba caballos en su hogar, en otro tiempo, en otra vida. Una donde se había caído muchas veces.
Pasaron unos segundos y el golpe no llegó. Juan soltó las drizas, se extendieron las velas y, ahora sí, Enji apretó los dientes y afirmó sus pies en el suelo.
Una vez más, nada pasó.
—¿Eh?
Poco a poco, lentamente, como un gigante despertando tras un prolongado letargo, las maderas empezaron a crujir, las velas se tensaron y el casco se deslizó con marcada pereza entre las pequeñas olas que llegaban a la costa del pueblo. El barco se despegó del puerto y remontó a alta mar a la velocidad que la tenue brisa permitía; ni más, ni menos.
La sonrisa en su rostro se apagó, los hombros cayeron y el agarre se aflojó, permitiendo que las palmas respiraran mientras él suspiraba, decepcionado, y se daba la media vuelta para alejarse de la proa. Un barco funcionaba muy distinto a como lo hacía un caballo. En realidad, si tenía que compararlo con algo, se parecía demasiado a la experiencia de viajar montado en el caparazón de Juan.
Sufrió un deja-vu ahí.
—¡Rubiales! ¿Esto es todo lo rápido que puede moverse esta cosa? —cuestionó a su compañero de división, quien tenía una idea mucho más clara de la navegación. Se acercó a él y se paró a su lado, inclinado hacia los carteles de “Se busca” que tenía pegados en una especie de álbum—. Carajo, sí que son feos. ¿Viste a ese? —Apoyó el codo izquierdo en el hombro derecho de Akira, metió la mano derecha en la bolsa que les dio Nyra y sacó de dentro un trozo de tarta de limón. No una porción, sino un trozo arrancado de la tarta por sus dedos. Se llenó los mofletes de tarta mientras repasaban caras y recompensas—. ¿Qué carajos le pasa? ¿Por qué es azúl? —divagó mientras masticaba. Poco después, tragó y se aclaró la garganta—. Estos son los peces gordos, eh… ¡Bien! —Se irguió una vez más y levantó la voz, ahora con la boca cubierta de merengue—. Es nuestra oportunidad. Vamos a hacerlo bien. Encerrar a estos tipos, averiguar qué se trama el dueño de ese parque y después… ¡Subirnos a las condenadas tacitas giratorias! —Señaló, por último, apuntando al cielo con el dedo—. No necesariamente en ese órden. ¡Eh, Masami, Sigrid! Coman algo. Está bastante bueno esto.
Y que lo dijese él, que tenía las papilas gustativas atrofiadas por el tabaco, era mucho. Nyra había dado en el clavo con la tarta de limón. El sabor ácido lograba penetrar en el espeso e insensible manto invisible que cubría su lengua. Gotas de sabor se filtraron, y Enji atesoró cada una.
Tras una pequeña pausa de goce total, agregó:
—Lo hice yo.
La tarde murió en alta mar y sus últimos rayos, como manotazos de ahogado, pintaban el cielo de distintos colores dentro de la cálida paleta del atardecer. El rojo predominaba en ella.
—¿Qué carajos estará pasando en ese ferry? —se preguntó en voz alta—. ¡Rubiales! ¿Todavía estamos de camino a los Cábos Gemelos?
Echó un vistazo a la brújula y podía jurar que, cuando salieron, el norte se hallaba en una dirección distinta.
«Ojalá supiera navegar —pensó mientras cerraba la brújula y se la guardaba en el bolsillo del pantalón—. Así, quizá, sabría qué mierda significa eso»
Acarició a Ford, que descansaba en su regazo, con la mano izquierda, y con la derecha se mantuvo aferrado a la soga. Estaba sentado en la barandilla del barco, cerca del mástil, y miraba a proa tras haberse terminado el penúltimo cigarrillo. El chaleco blanco reglamentario había desaparecido en algún momento entre la salida de Baterilla y su localización actual, sumergiéndose en la niebla que rodeaba Kutsukku. Francamente, Enji desconocía la ubicación de su prenda. Se la había quitado en uno de esos extraños lapsus donde su cuerpo se desprendía de la ropa sin consultarle antes. Al menos tuvo la delicadeza de guardar el Den Den Mushi y la brújula en su pantalón antes de desechar el chaleco.
El lazo azul seguía atado en su cuello, solo que mucho más holgado y caía como una corbata sobre su pecho.
La atmósfera se tornó extraña. Ford lo notó. Respiraba intranquilo y no ronroneaba ni cerraba los ojos. Estaba tenso, preparado para reaccionar a la primera de cambio y ponerse a salvo. Eso estaba bien. Lo había entrenado para poder cuidarse solo cuando las cosas se complicaban.
—Ojalá tener un instinto tan afilado —murmuró.
Las siluetas aparecían alrededor del barco en una taimada procesión. Rocas enormes que asomaban su corona fuera del agua y los saludaban al pasar. Un saludo irónico, pensó. Uno que los mantenía atentos. Cualquiera de aquellos peñascos podía reventar fácilmente el casco y mandarlos a pique en un abrir y cerrar de ojos. Un parpadeo, una mala maniobra, y adiós.
La oscuridad abrazó el navío y Ford crispó los vellos del lomo antes de bajarse de su falda de un salto. El temeroso gato corrió a esconderse dentro en el momento que un surco, un río de luz verde, apareció en el cielo. Enji se bajó del barandal y caminó por la cubierta mirando hacia arriba, admirándolo. Era un espectáculo hermoso.
Llegó a la proa cuando el show de lúces naturales se terminó y la noche, tras despedirlo, logró instalarse por completo.
—Estamos tan cerca —masculló, sujetando la barandilla con una mano y rascándose el cuello con la otra. Un pensamiento fugaz articulado por accidente en voz alta—. Quizá podría saltar…
«¿Qué es eso?»
Lo percibió apenas y por el rabillo del ojo. Era una silueta diferente, una que se levantaba ligeramente por encima de las otras. Todas las líneas de pensamiento se cerraron de golpe, y una sola permaneció.
«¿Una… foca…?»
Inconscientemente, Enji ya tenía una pierna fuera de la manga de su pantalón y se disponía a quitar la otra cuando lo sintió.
De pronto, estaba preso.
La cortina cayó frente a sus ojos y todo se convirtió en un manto negro, vasto, opaco, vacío de vida o propósito. Una presión venció sus hombros, sus rodillas, todo. El impacto fue distinto a todo lo que había vivido y experimentado hasta ahora. Lo sintió en sus entrañas, pero no era dolor. Eso, sea lo que fuese, avasalló su esencia misma y la desbordó. De alguna forma, la copa de vidrio rellena de vino que eran su cuerpo y alma sintió la violenta intromisión de un extraño. Algo distinto saturó su alma y decantó su conciencia al fondo de la copa, convertida en una borra turbia.
El suelo bajo sus pies simplemente desapareció. La noche lo envolvió por completo. Cayó primero de rodillas, con la mirada al frente pero perdida en algún punto imaginario: ya no podía enfocar la realidad. Aflojó el agarre a las pretinas de su pantalón a medio quitar y sus brazos cayeron, inertes, a cada lado del cuerpo.
«Mierda», fue su último pensamiento. Después, su mente se terminó de apagar y Enji cayó hacia atrás sobre la cubierta. El blanco cabello desparramado sobre los tablones de madera, un pantalón que sólo se aferraba a una de sus piernas, un par de guantes cubriéndole hasta los antebrazos y la gorra marine, impoluta, pero caída unos centímetros más allá.
Los boxers, elegidos para la ocasión, eran del mismo tono azúl oscuro de su lazo.
Off
Resumen
Enji, decepcionado de que el barco no salió del puerto echando fuego por el escape, se acerca al grupo para ver y escuchar a Akira enseñando los carteles de wanted. Come de la tarta de limón que dejó Nyra para él, habla un poco con sus compañeros y luego se queda ayudando en lo que haga falta para seguir al resto de barcos.
Cortina en negro y estamos llegando a Kutsukku. Enji perdió el chaleco, esta acariciando a su gato pero la noche llega y Ford ( el gato ) decide esconderse dentro del barco. Enji permanece en cubierta, camina por ella viendo las últimas luces verdes del cielo y acaba pegado a la proa del barco.
Logra percatarse de que hay una silueta extraña entre los peñascos, pero nada más. Un momento después, cae inconsciente producto de la ola de Haoshoku. Queda tirado sobre la cubierta, con el pantalón a medio quitar y la gorra en el suelo.
Inventario
En la pertinente pestaña.
Aún así, especificar que llevo los Jarngreipr puestos, la brújula en el bolsillo izquierdo del pantalón y el Den Den Mushi en el derecho.
Karmas pertinentes
—Exceso de confianza.
—Mascota.
—Valiente. ( No lo intimida la llegada a Silent Hill )
—Charlatan.
—Tic. ( Rascarse el cuello )
—Ruidoso.
—Caluroso. ( Razón de que se desnude )
—Exhibicionista. ( Ya está casi en calzones )
—Vicio. ( Fumar )
—Mentiroso.
—Mentiroso compulsivo. ( Las dos sobre haber hecho él la comida )
—Sentidos atenuados. ( Gusto ) ( Apenas le siente el sabor a la tarta que hizo Nyra )
17-03-2026, 10:55 AM (Última modificación: 17-03-2026, 10:56 AM por Kazan.)
Atributos Personaje
Estadísticas de Kazan:
101 FUE
105 RES
105 DES
83 PRE
33 AGI
43 REF
37 INT
66 VOL
0 CH
0 CA
Vitalidad: 1790 / 1790
Energía: 1370 / 1370
Espirítu: 198 / 198
Nivel: 8
El ferry crujía con la cadencia irregular de algo demasiado grande para el oleaje que lo rodeaba, casi parecia que todo era un aviso. La cubierta vibraba bajo los pies de los pasajeros, el peso de lo que trasportaba el barco se hacia evidente. Kutsukku asomaba en el horizonte y era similar a una mancha de hollin con sus chimeneas rectas y un cielo rojo. Kazan llevaba ya un buen rato agachado sobre las tablas diez metros de gigante azulado doblado para poder hablar mejor con aquellas personas que lo escucharan, las rodillas casi rozando el suelo. La pipa descansaba apagada en su mano derecha tras una ultima calada, el cuenco frío desde hacía tiempo. El tabaco húmedo no valía el esfuerzo con este viento y era tirar el dinero. Seraphine estaba a poco más de un metro a su izquierda, Mizuki algo más allá cerrando el triángulo informal que formaban los tres. El rumbo inesperado al puerto industrial no parecía haberle perturbado lo suficiente como para cortarle las ganas de hablar. -Por las profundidades, no pienso que un parque de diversiones requiera parada técnica antes de abrir sus puertas.- Dijo hacia Seraphine, y la frase salió más seca de lo que pretendía, acompañada por un gesto corto de la pipa apagada hacia el horizonte de chimeneas. Aclaró la garganta. -Pero tampoco soy marinero de ferry. Ellos sabran . Ga-ha-ha-ha-ha.- La risa resonó breve, sin el empuje completo que solía tener. Luego miraria a Mizuki. -Y tú deja de parecer tan razonable, que desorienta.-"Demasiado tranquila para lo que es. O está planeando algo o está hambrienta. Probablemente las dos."
Fue entonces.
No hubo aviso, y eso fue lo alarmante, ningún relámpago antes del trueno el aire simplemente colapsó sobre sí mismo en un instante. Kazan sintió primero el peso, no su propio peso que era mucho sino algo exterior, algo que se posaba sobre su ¿espiritu?¿voluntad?. Sus ojos pequeños se abrieron y la mano izquierda encontró el collar de cuentas."Esto no es el mar." El kanaboo fue lo primero en llegar al suelo. La madera y el metal golpearon la cubierta con un impacto que cualquier pasajero cercano habría sentido en los pies y el eco todavía vibraba en las tablas cuando las rodillas de Kazan cedieron después despacio. No fue una caída violenta ni elegante pero si abrupta. Sus quince toneladas encontraron la cubierta en dos tiempos primero las rodillas luego el torso inclinándose hacia adelante y el ferry acusó el golpe con un crujido profundo que corrió por toda la estructura.
Lo que ocurriera después con el barco ya no lo vería él.
"...que."
Resumen
Kazan conversa relajado con Seraphine y Mizuki en cubierta mientras el ferry se acerca a Kutsukku. El Haoshoku Haki lo derriba sin que pueda oponer nada el kanaboo cae primero, luego él de rodillas y hacia adelante, con el crujido y el peso de sus quince toneladas sacudiendo el ferry.
14 FUE
12 RES
30 DES
67 PRE
86 AGI
20 REF
27 INT
44 VOL
0 CH
60 CA
Vitalidad: 371 / 371
Energía: 504 / 504
Espirítu: 132 / 132
Nivel: 4
Finalmente logró llegar al buffet junto con los demás. Iba agarrada del brazo izquierdo de Tezca con su brazo derecho mientras que con el izquierdo estuvo buscando quedarse con una que otra cosa que encontrara mal puesta por ahí. Incluso un tipo se había dejado lo que parecía ser un reloj sobre su mesa cuando fue por un plato de comida; y Yuuki no vio mejor oportunidad para tomarlo cuando justo pasó por allí junto con el resto de sus amigos. No dijo nada más. Solo tomó el reloj y siguió como si nada, fingiendo ser un angelito incapaz de nada malo mientras continuaba andando con los demás.
Cuando escuchó el comunicado en el ferry, Yuuki soltó un suspiro de decepción claro, pero luego sonrió y habló mirando luego a Tezca.
—Ciertamente, prefiero ser positiva. Nos subiremos a esa montaña rusa, ¿Verdad?
Aquella pregunta fue hecha más bien con preocupación que buscando cualquier respuesta. Y antes de darle cualquier tiempo de respuesta al hombre de cabellos dorados, alcanzó a mirar la hora en el reloj que recién se había encontrado. ¡Ya era ora de su te! Y esto la hizo soltarse de Tezca por completo y buscar a uno de los empleados -que estaban más bien ajetreados- para que le ayudaran a encontrar la mesa donde se servía el té. Cuando la encontró, pidió que le sirvieran y bebió mientras miraba al resto del grupo a la distancia. La calma le volvió tan pronto logró terminar de consumir aquella negra bebida. Luego volvería a reunirse con el grupo.
Sonrió de forma amistosa a Runin y se le acercó un poco. —Me encanta poder contar contigo una vez más. Tenemos que ponernos más al corriente... ¿Qué hay entre tú y el capitán? —Y mientras le hablaba a Runin, soltaba una sonrisita amable a Wyatt, mirándolo de reojo por un momento.
Dentro de la cubierta, en la sala donde se servía el buffet, también veía a la tripulación del ferry ir de un lado para otro y, aunque no podía negar que se sentía algo nerviosa -lo suficiente como para que sus dedos volvieran a tamborilear sobre su muslo derecho en un ritmo ascendente-, buscó relajarse...y que la hicieran sentir relajada también. Mirando entonces Barald, hizo un gesto silencioso a Runin de que volvería luego. De todos los que estaban allí era a quien más confianza le tenía, incluso era quien conocía el secreto de su pasado.
—Oye Barald, si las cosas se ponen feas, cuenta conmigo... yo cuento contigo. —Y mientras que con Tezca era más salamera, con Barald era más decidida, y menos coqueta. Pero se notaba que lo respetaba de una manera distinta al resto—. ¡Uy! ¿Qué es lo que vas a comer? Más bien, pregúntame a mi. Seguro que te puedo enseñar unos buenos platos que la gente con clase come...
Y mientras disfrutaba del buffet con sus amigos, recordó que había un miembro más de la tripulación que podría estar disfrutando también de una buena compañía.
—¡Tocho Morocho! Capi, ¡ya vuelvo!—Exclamó y se paró de su silla luego de avisar a Ryota, entonces buscó la mesa del té nuevamente y pidió varios cubos de azúcar, que envolvió en un pañuelo. Luego salió de la sala del buffet y fue a la cubierta donde estaba atado el caballo del rubio.
Se le acercó al animalillo y luego de ganarse la confianza del equino al sobornarlo con unos cubos de azúcar, se dedicó a hacerle compañía mientras la noche empezaba a tomar lugar. Pero fue justo allí cuando escuchó ese estruendo tomar posesión de todo el lugar. La pelirrosa miraría a todos lados y allí, en una roca cerca de la isla, vería a esa figura. Y era como si toda la presión que en ese momento sentía viniera de allí.
Era una persona encapuchada y con una túnica raída. Yuuki quiso resistirse al principio, pues sentía el mundo a su alrededor volverse vacío. No podía irse así. No había cumplido su objetivo de ser más libre que ninguno. No había encontrado el lugar que se había prometido a sí misma. Y además quería detallar bien a la persona extraña.
—Ni... te... atrevas...
Pero ya era demasiado para poder soportar, y dando unos pasos hacia atrás, terminó con su espalda dando contra una de las paredes de la cubierta y allí se deslizó pacíficamente al suelo, manteniendo su mano en alto cuando finalmente se desvaneció y cayó inconsciente.
Offrol
Resumen
—Yuuki comparte del buffet con los Hanu Mahana.
—Cumplo con el Karma de vicio, tic, muletilla y cleptomanía para este tema.
—Yuuki recuerda que Tocho Morocho está en la cubierta y va a contentarlo con algo de azúcar.
—Yuuki logra ver a la figura gracias a sus karma de Sentidos aumentados (vista) y Ojo avizor.
—Ante la fuerza del haki del rey (desconocida para Yuuki), intenta resistirse, justificándose con el karma de Objetivo. Pero inevitablemente cae inconsciente como los demás.
Inventario
Quicksilver
Creaciones propias
3
Especificaciones
Requisitos: 5 FUE / 5 DES / 10 PREC
Resistencia: 1500
Daño: 20
Escalado: 0,1 DES / 0,7 PRE
Alcance: 22
Unidades de peso: 1
Berries: 0
Descripción: Es una pistola tipo revólver de acero forjado y brillante, cubierto de una aleación protectora que siempre lo mantiene limpio y sin óxido. El mango es de madera fina y lisa, con la cacha estando rematada en el mismo metal del que está hecha el arma. Es un arma que puede dispararse 6 veces antes de tener que recargarse. El cañón, por su cuenta, es de 20 centímetros de largo, siendo el arma de unos 40 centímetros por su cuenta. Pese a su tamaño, es ligera y puede dispararse tranquilamente con una sola mano. El mecanismo de recarga funciona liberando un seguro cerca del martillo percutor, que libera el cañón y el tambor para que el arma pueda plegarse y la munición introducida.
quicksilver001
Pistola
Objetos bélicos
1
Especificaciones
Requisitos: 5 FUE / 5 DES / 10 PREC
Resistencia: 500
Daño: 10
Escalado: 0,1 DES / 0,4 PRE
Alcance: 15
Unidades de peso: 1
Berries: 5000
Descripción: Un arma de fuego de tamaño pequeño a mediano diseñada para ser disparada con una mano. Tiene un cañón corto y es capaz de disparar proyectiles a alta velocidad.
pistola001
Munición
Munición
1
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: 10
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 3000
Descripción: Pack de 30 balas. Este tipo de munición estándar es comúnmente utilizada en diversas armas a distancia. Aunque no posee características especiales, es confiable y ampliamente disponible. Cada una provoca 10 de daño.
51 FUE
84 RES
53 DES
84 PRE
45 AGI
140 REF
33 INT
47 VOL
0 CH
183 CA
Vitalidad: 1215 / 1215
Energía: 1275 / 1275
Espirítu: 141 / 141
Nivel: 9
¿Desde cuando se había vuelto tan atrevida? Quizás siempre fue así, pero es que Kuroshiro se presentó en el subconsciente de Shin como una persona más bien inocente, y momentos como aquel, donde su sonrisa ganaba dejes traviesos e incluso no se intimidaba ante la cercanía física llegaban a descolocarlo de su siempre imperturbable línea de dominio social absoluto. El albino no se quedaría atrás, por supuesto, y contestaría con la misma moneda que acababa de pagarle la pequeña humink. —¡No jugamos a ser novios! Lo somos. Y estamos comprometidos, ¿vas a romperle el corazón a LinLin? —durante breves segundos se coloca cara a cara con la rubia, pero acto seguido se aleja, dándole la espalda y llevándose el dorso de su mano a la frente, haciéndose el dramático.
—¡Oh, LinLin! Cuánto la extraño, como me hubiese gustado que nos acompañase... —por supuesto, el más fiel del South Blues, incluso en un escenario ficticio como el que le planteaba a Nyra, quien se atrevió momentos más tarde a dudar sobre su victoria contra la Marea Azul.
—Es totalmente en serio. —afirmó, con las gafas lo suficientemente bajas sobre su nariz para hacer contacto visual con ella. —Peleamos en un embarcadero. Él es un gyojin, o algo así, y cuando se vio lo suficientemente acorralado se dejó llevar por el mar. —Kuroshiro sabía que Shin es usuario de una fruta del diablo, por ende con esa explicación debería bastar para justificar el no haberlo capturado, aquello habría significado su muerte.
Y fueron los últimos momentos de sana interacción antes del anuncio de la marina y por supuesto, el jaleo que le siguió después. Nyra lo detuvo durante breves instantes para brindarle algo de información bastante vital, y entonces se dirigió hacia la ubicación de Dimitri, seguido por el resto de la División, mientras mediante el Den Den Mushi Akira les recordaba las recompensas que daban por las cabezas de los piratas mencionados en los altavoces, reafirmar que el nombre de Dharma poseía el número más alto lo confirmaba como objetivo prioritario en la cabeza de Hasegawa, aunque como descubriría poco después, su querido amigo no pensaba lo mismo.
Su "orden" también se escuchó, y cuando lo tuvo delante se quitó las gafas de sol para engancharlas bajo el pañuelo azul, en el pliegue de su camisa, y encararlo directamente. —¿Quién te crees que eres para desautorizarme o darme órdenes? —la pregunta cargaba un contenido visceral, pero el tono y la sonrisa del albino producían puro egocentrismo —Esta será la última vez que lo hagas, Omu-chan, porque hasta donde sé, tienes el mismo rango que todos nosotros. Pero si quieres seguir el formato de las tripulaciones piratas entonces estás a tiempo de bajarte de este barco. —sentenció, señalándolo —Para nosotros, 'capitán' es un rango, no un título honorífico en un grupo de marines. ¿Tan aplicado y lo olvidaste? —manejar a Shin era complicado si no se ganaba su respeto antes, pues siempre decía lo que creía sin pelos en la lengua.
Y claro, respetaba la fortaleza antes que nada.
Se volteó a Dimitri y siguió hablando. —Te dicen en la cara sobre Dharma y prefieres seguir a Kazan, no pensé que nuestro navegante fuese a tener tan poco criterio... menos que considerase que un barco como el nuestro pudiera seguirle el ritmo a un ferry. ¡Pero claro, el loco soy yo! —entonces se encaró a la cubierta del navío, no sin antes escupir un poco más de bilis —Cuando llegue el momento, iré a por los Rakshasa. Pero no se preocupen, no necesito que una panda de débiles me acompañe, aquí estarán a salvo. —mirándolos de reojo, se volvió a colocar las gafas, alejándose del grupo.
Decirles para su juicio aquella verdad también formaba parte de protegerlos, porque también es cierto que Hasegawa consideraba la misión de luchar contra aquellos piratas como una de alto riesgo. No permitiría que ellos muriesen, incluso aunque tuviese que ser así de repelente y molesto, al final de todo se había acostumbrado a estar solo o a caer mal a quienes quería, repetir la historia no le pesaba, sabía en el fondo que nunca volvería a aparecer alguien como Himari a ponerle los pies sobre la tierra.
Pero tampoco podía negar que su ego había reventado ante toda la situación propuesta por Omuyaga, incluso llamándolo con aquel apodo que recordaba a las épocas donde no dejaba de vencerlo en los duelos que tenían cuando peleaban a la par en sus entrenamientos, años que se sentían cada vez más lejos en Sorbet.
Sin embargo, y aún siendo un ferviente espectador de lo que ocurría, completamente atento a sus alrededores, tras horas de navegación comenzó a sentir un poder nuevo en los vientos, y no sólo eso, también se vislumbraban nubes en el horizonte. Tenía la suficiente experiencia navegando en barcos como para asumir que si seguían en esa dirección, se les venía una tormenta de las buenas encima, y aparentemente esa misma sensación tuvo la gente del ferry, pues el rumbo comenzaba a cambiar.
Observó entonces a la División Setentaicinco, con los tonos rojizos a su espalda tras voltearse hacia ellos, indicando pistas de cuánto tiempo llevaban en el mar, y sus gestos físicos aún y si eran prácticamente nulos gritaban algo que consideraba obvio.
Tenían que seguirlos.
El calor había quedado atrás, envolviendo a Baterilla, y mientras el Tempestad avanzaba, una nueva silueta se trazaba allá a donde sus ojos alcanzaban a ver. Había vuelto a la zona del timón junto a Dimitri, donde las vistas del panorama eran mejores, y posicionado al lado del más nuevo en la División no pudo evitar preguntar —¿Tienes idea de qué isla es esa? —comenzaba a arrepentirse de no haberse puesto nada más abrigado, y ya era algo tarde para ir a cambiarse considerando que por fin tenían tierra a la vista.
Los destellos lumínicos en el horizonte entretuvieron a Hasegawa, y las vistas ciertamente comenzaban a ensombrecerse. Por si no fuera poco, desde antes se habían presenciado los peñascos y las rocas que parecían proteger de manera natural a la nueva isla, poniendo en alerta al albino, quien observaba a St.George con cierta incertidumbre mientras se ajustaba las gafas negras.
La niebla, o polución por las altas cantidades de denso humo que veía empezaban a entorpecer con más énfasis la visibilidad, entre mega edificios, metales y una industrialización bastante evidente —Nunca tuve el privilegio de conocer este lugar. —junto al resto de la División confesó lo cierto, no recordaba haber estado en Kutsukku, y ni siquiera conocía la isla en realidad. —¿Podrás manejar una tormenta si terminamos saliendo pronto de aquí? —ver en los puertos otras embarcaciones en reparación le transmitía cierta tranquilidad —Aunque también puede ser el momento perfecto para ir a por esos piratas. —liquidarlos y sacarlos del ferry antes de llegar a los Cabos Gemelos sonaba bien.
Demasiado, si le preguntaban.
Un lago verde apareció durante súbitos segundos en el horizonte con la caída total del sol para dar paso a la noche, y considerando la cantidad de obstáculos a sortear alrededor de aquel lugar la idea más lógica y sensata, acompañada de las órdenes que recibieron por parte del Comandante gritaban a todas luces que debían parar junto al ferry e iniciar la redada. —Deberíamos atracar ya. No seremos los únicos en ir a buscar a esos criminales. —sugirió, prestando atención a la situación todo lo que podía, sus ojos cerúleos visibles por tener las gafas bajas moviéndose con una concentración de otro mundo.
—Espero que no se te ocurra contradecirme también en esto, Omu. —el estar utilizando un apodo con Kael daba pistas sobre su indignación, mantenida incluso tras tantas horas —Pero a la hora de pelear, tengo los argumentos suficientes para... sugerirles que me hagan caso. —su mano rebuscó debajo del pañuelo azul en su cuello, sujetando el collar con fuerzas como breve acto reflejo, y dejando que sus párpados se cierren.
Esa pequeña duda también iba repleta de ironía, desde luego Shin estaba en desacuerdo con la jerarquía que la División se armó sin estar él presente. —Así que... —no terminó la frase, ni tampoco llegó a comentar algún plan a seguir una vez el barco estuvo atracado, pues de entre las rocas más altas surgió una silueta extraña que, bajo el contexto que enfrentaban, parecía estar esperándolos.
—¿Quién demonios es ese? —frunció el ceño, algo no estaba bien, pero no llegó a concretar el desarrollo de ninguna hipótesis. Un estruendo escabroso inundó todos sus sentidos, pese a que no se había visto ningún rayo desde hace rato, y una presión impresionante apareció en su cabeza.
Era extraño, jamás había sentido algo similar. No era miedo ni nada parecido, aquella repentina sensación se presentó como un hecho, todos sus sentidos gritándole que la sombra sobre la roca estaba a otro nivel, que su sola presencia era suficiente para entender que incluso aunque se creía fuerte, no podría hacer nada para ganar, mermando cualquier voluntad de lucha hasta colapsar.
Las piernas flaquearon, incluso aunque quiso, no pudo hablar y su visión se oscureció desde los bordes. Sentía su propia aura aplastada, sin opción alguna de resistirse. No habían reflejos, ni la velocidad que acostumbraba a manejar pues todo su mundo cognitivo se apagaba a una velocidad alta, pero que en aquel mar de sensaciones nuevas se sintió como una breve eternidad, y entonces llegó, un silencio absoluto acompañado de oscuridad total.
Su cuerpo cayó sin opción a réplica, sin poseer siquiera la capacidad de entender lo que ocurrió. El rostro de Shin impactó contra el suelo, su gorra voló algunos metros alejada de su cabeza y uno de los cristales de las gafas, aún puestas, se rasgó, sin lastimar los ojos del marine pero representando una molestia para la visión, pese a que eso en estos momentos no importaba demasiado.
Quedó completamente inconsciente, perdido en un negro absoluto, un vacío que jamás había experimentado incluso y si alguna vez llegó a desmayarse del cansancio. Esto era diferente, no tuvo ni una sola oportunidad de entenderlo antes de verse a las puertas de ese estado.
Lo último que recordaba era el sabor amargo de la frustración invadiéndolo, un pequeño recordatorio de que el mundo aún era demasiado grande para sus escasos conocimientos.
Y quería descubrirlo, todo.
Info
Resumen
En la primera parte, Shin confronta a la División por la organización que tuvieron al momento de zarpar, prácticamente tomando una postura contraria a todos sin pelos en la lengua, y se aleja a la cubierta para terminar percibiendo el cambio de rumbo del ferry.
En la segunda parte, interactúa levemente con la División Setentaicinco, especialmente con Dimitri al ser el navegante y le pide información sobre la isla que están visitando. Se interpreta que el Tempestad atraca en Kutsukku, justo a tiempo para la estelar aparición de la figura misteriosa.
Finalmente, y sin entender nada de lo que ocurre, ni teniendo el tiempo para organizar alguna hipótesis, Shin cae inconsciente gracias al Haki del Rey, perdiendo la gorra en el proceso y rasgándose el cristal de sus gafas sin llegarse a romper, por lo cual no le hace daño a sus ojos.
A bordo del Tempestad atracado, en la zona del timón.
Gastos
-
Inventario
Shirogiri
Creaciones propias
3
Especificaciones
Requisitos: 20 Fuerza / 30 Destreza
Resistencia: 1500
Daño: 60
Escalado: 1 Fuerza / 0,5 Destreza
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 0
Descripción: Se trata de una katana larga, de un diámetro total de 105 centímetros. Su empuñadura, de un color azul oscuro, mide 30 centímetros, mientras que la hoja, con un azulado marino, más claro, donde en la parte inferior lleva los siguientes tres kanjis: 正 (Sei). 律 (Ritsu). 義 (Gi). Representando los valores de su clan y la familia, quien se la ha heredado.
shirogiri001
Den den mushi
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 4000
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
dendenmushi001
Contenido Oculto
x2
Botiquín pequeño
Utensilios
1
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 20000
Descripción: Kit de primeros auxilios básico que restaura 100 PV.
botiquin001
x1
Botiquín mediano
Utensilios
2
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 50000
Descripción: Kit de primeros auxilios que contiene vendas para detener hemorragias. Restaura 250 PV y 50 STA.
17-03-2026, 03:13 PM (Última modificación: 17-03-2026, 07:28 PM por Juan Sebastian.)
Atributos Personaje
Estadísticas de Juan Sebastián :
106 FUE
185 RES
38 DES
93 PRE
122 AGI
113 REF
44 INT
158 VOL
0 CH
85 CA
Vitalidad: 2714 / 2714
Energía: 2590 / 2590
Espirítu: 474 / 474
Nivel: 12
El inicio del viaje daba a entender que todo sería tranquilo durante un tiempo, el viento soplaba con fuerza impulsando las velas de nuestro navío, lo que hizo que pudieramos tomarnos el inicio del viaje con la calma y la tranquilidad que nos caracterizaba. Y ahí estábamos Akira y yo comiendo la deliciosa comida que nos habían preparado, observando a nuestros compañeros como si su trabajo no fuese con nosotros.
Sin darme tiempo a reaccionar, Masami se transformó de golpe en un gran reptil, una escamosa serpiente cuya presencia iba acompañado del rítmico sonido de su cascabel. La impresión hizo que me atragantara con la comida —*Cough* *Cough*— Tosí mientras me daba golpes en el pecho como quien intentaba arreglar un Den Den Mushi defectuoso —¡¿Desde cuando has comido una fruta Masami?!— Me retiré del borde del barco para acercarme a él y observarle con detenimiento —Como mola… ¿Tienes veneno? ¡¿Puedes hacer música con la cola?!— Mi genuina curiosidad desbordaba por mi cuerpo mientras rodeaba a mi compañero observando las peculiaridades de su cuerpo.
Akira hizo un repaso exhaustivo de la lista de criminales buscados —Son un problema ciertamente— Dije mientras sacaba una manzana de las provisiones que se habían cargado con anterioridad —Con las ganas que tenía de disfrutar del parque…— Me froté la manzana en el uniforme para sacarle brillo y le di un bocado que abarcaba la mitad de la fruta —*Ñom* *Ñom*... Están buenas… Ese Dharma…*Ñom* *Ñom*... Tiene unos ojos penetrantes…— Mi comentario fue acompañado por un gesto perezoso para limpiarme las manos frotándolas entre sí —Bromas de lado, es un tipo bastante fuerte, le vi pelear cuando llevaba poco tiempo asignado en Baterilla, la verdad es que ni siquiera podía apreciar el movimiento de su espada. Parecía majo, pero resulta ser un asqueroso pirata...—
—Jajajajaja— Me eché a reír al escuchar a Akira que parecíamos un zoo, y tras secarme la lagrimilla que caía de mi ojo derecho con mi pinza, señalé a Akira, intentando parecer una persona completamente seria, a pesar de que era evidente que no era el caso y le dije —¡Tu eres el mono!— Tras escuchar que Sigrid se había dejado el Arma dentro, me froté la barbilla mientras negaba con la cabeza —Te voy a tener que hacer una vaina para tu alabarda, así no se te olvida jajaja— Enji trató de atribuirse el mérito de la comida que nos preparó Nyra, pero para este punto ya le tenía calado (Más o menos) Así que me limité a mirarle con una ceja levantada que trataba de incriminarle. Pero antes de poder decirle algo, nos informaron de que el ferry había cambiado de dirección —Raro…— Pensé, por lo que parecía nada en este viaje iba a ser tan sencillo como investigar la dudosa financiación de un parque de atracciones…
Tras unas horas de viaje, el sol comenzó a fundirse con el horizonte, y las nubes cubrieron el cielo en su totalidad, lo que resultaba en un precioso espectáculo de colores carmesí que cubría el firmamento —¿Alguien sabe algo de clima? Espero que no nos sorprenda una tormenta de verano…Y menos de noche…— El frío empezaba a apretar, lo que contrastaba de forma anormal con el clima extremadamente caluroso que habíamos tenido durante el día.
Me coloqué junto a Enji a observar la isla a la que nos estábamos acercando, oculta entre la niebla y comenté —Pues vaya montón de chatarra ¿No?— El barco iba sorteando los obstáculos en su camino con dificultad, por nuestra parte no podíamos hacer más que confiar en las habilidades del navegante a cargo de nuestras vidas. Pero mi atención hacia los escombros que se veían desde la borda fue robada por el destello verde que se vislumbró en la lejanía que marcó el final del día y la entrada de la noche —¿Qué mierda ha sido eso?— Le pregunté a Akira. No era un navegante experto, por lo que ese tipo de fenómenos estaban fuera de mi campo de conocimiento.
Tras llegar finalmente a las inmediaciones de la isla un estruendo retumbó en el cielo, erizando mi caparazón y haciendo que me pusiese tieso como un mástil, contrastando con la postura relajada que tenía al estar relajado sobre la madera del navío —¡Lo sabía! Una tormenta— Me puse a buscar destellos de luz en la oscuridad de la noche para intentar determinar la dirección de la que provenía, pero nada apareció, nada hasta ver una figura que se erguía sobre una roca —Eso es...— Le comenté a Enji —Es un pingüino... Está clarísimo...—
Pero lo que apuntaba a ser un intrépido debate sobre biología animal se vio interrumpido. No llegué a saber que estaba pasando, pero, de un momento a otro, todo comenzó a dar vueltas, mi vista se nublaba y mis rodillas cedieron sobre sí mismas. Ni siquiera tuve tiempo para pensar, simplemente me desvanecí en el suelo ante una presión que parecía una mano que agarraba mi corazón para apretarlo con furia.
Cajita de tortuga
Resumen
Tras comenzar el viaje, comento con mis compañeros la situación general y el poder de Masami que desconocía. Una vez llegamos a Kutsukku el ambiente cambia, observo lo que parece ser un pingüino y caigo al suelo desplomado por la presión que ejerce
Inventario
Tsukamizaki
Creaciones propias
1
Especificaciones
Requisitos: 7 Fuerza
Resistencia: 500
Daño: 20
Escalado: 0,2 Fuerza
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 9999999
Descripción: Guantes de Juan Sebastián. Forjados principalmente en hierro, el guante izquierdo adopta la forma de gruesas garras, mientras que el derecho se adapta a la estructura de una pinza robusta. Ambos han sido diseñados para integrarse con naturalidad a sus extremidades, reforzando su estilo de combate y su peculiar anatomía.
tsukamizaki001
Den den mushi
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 4000
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
dendenmushi001
Brújula
Navegación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 2000
Descripción: Instrumento de navegación que se usa a bordo para determinar los puntos cardinales y poder ubicarse. Solamente funciona en los Blues.
brujula001
Karmas
Alegre, Rivalidad (Piratas)
Bélico
Me desplomo ante el Haosoku medio como bien dice el narrador, sin poder hacer nada para paliarlo ni reaccionar a él
40 FUE
30 RES
50 DES
54 PRE
50 AGI
53 REF
49 INT
62 VOL
4 CH
87 CA
Vitalidad: 698 / 698
Energía: 813 / 813
Espirítu: 198 / 198
Nivel: 6
El joven Lunarian, a mi parecer, era una persona tosca pero a la vez encantadora a su manera, y presiento que sería un gran compañero, es por eso que me sentí feliz cuando confirmó que formaría parte de la tripulación. Aún así, parece haber una historia de camaradería entre Cill y Alek, algo que sin duda preguntaría más adelante, cuando estuviéramos en tierra firme, disfrutando del parque de diversiones.
Estando frente al inmenso mar, y tras la emotiva despedida que por más que intenté ocultar, no pasó desapercibida para Cill, nada se le escapaba, por eso cuando me abrazó dibujé una leve sonrisa hacía él, él tiene razón, decir adiós no era un final, sino el comienzo de cosas nuevas.
Lo que pensé que sería un viaje de diversión y aventura terminó convirtiéndose en una cacería por parte de la Marina, o al menos eso entendí de la conversación que sostenía los dos hombres de la tripulación. Su gusto por las peleas era algo que no compartía, ¿por qué elegir la guerra y no la paz?, y es por eso que negué suavemente con la cabeza en un gesto de desaprobación, y luego me encogí de hombros, como rindiéndome ante lo inevitable… — *Hombres.* Pensé paulatinamente, sus miradas pedían a gritos una buena pelea que sostener.
— Espero que nadie salga herido. —- Dije tras la sugerencia de “diversión” que mencionaba Cill, no podía detener el agua en su corriente, pero si al menos intentar dirigirla por el “buen” camino.
Al sentir la mano de Cill sobre mi mejilla, ejerciendo una suave presión como un pellizco gentil que se desvanecía en caricia, no pude evitar sonreír con complicidad de su sonrisa. La tristeza se disipó, o al menos los restos que aún persistían en mi corazón. Incliné ligeramente mi rostro hacia su toque, acunándolo en su palma. —- Me encantaría, suena a algo que no puedo perderme.
Llevé mi mano a la suya para apartarla con suavidad, pero terminé sosteniéndola, aferrándome a la calidez de su tacto. Lo miré entonces y le sonreí con una dulzura serena. Una promesa.
Tiempo después, los megáfonos del ferry volvieron a sonar para anunciar un cambio de destino temporal a causa del mal clima que pronto iba a arremeter en alta mar. —- ¿Kutsukku?, Nunca he estado ahí… —- La verdad solo he estado en Samba, aún me queda mucho mundo por recorrer.
Las horas de viaje se me hacían eternas, pero en compañía y entre pláticas, cualquier camino se volvía ameno. En ese momento me encontraba sentada, recostada contra una de las paredes del ferry, disfrutando de la brisa que el clima ofrecía. Sobre mis piernas reposaban mi sombrero y el estuche de mi violín, el mismo que usé durante el trayecto. Interpretando dos a tres melodías para mis compañeros, incluida, por supuesto, la favorita de Cill.
Ahora sin embargo, me hallaba en una calma absoluta, aguardando a que el navío atracará en el puerto.
—- Parece que será una noche fría… —- Dije mientras frotaba mis brazos en un intento por encontrar algo de calor, sin duda, el ambiente estaba cambiando y la noche no tardaría en caer sobre nosotros. Aun así, aquel instante no era más que la despedida del sol en el umbral de un horizonte ya recorrido.
Mi mirada posó sobre el Lunarian, Alek, y no pude evitar preguntarme, ¿sería como las gallinas cuando sienten frío?, ¿se cubrirá por completo con su plumaje?, ¿se volvería una pequeña bola de plumas con la cabeza asomando entre ellas?.
Mi imaginación, definitivamente, no estaba del todo acertada este día.
Mis ojos azulinos divagaba por el paisaje que se extendía más allá de los barandales. Entre la neblina emergen imponentes colisiones de roca, formaciones que sin duda resultaban difíciles de esquivar para cualquier navegante. Pero no era eso lo que me inquietaba, sino el entorno que cada vez me parecía más denso, casi sofocante con cada avance del navío. Una tierra hostil comparado a Baquella, ¿Era esto Kutsukku?
Con la intención de querer levantarme y acechar todo lo que estuviese tras el barandal, pero en un segundo, mi cuerpo perdió fuerza por completo, de forma instantánea. Una energía abrumadora y aplastante que ejercía sobre todos mis sentidos logró quebrantar mi voluntad a golpe, ¿Estaba por desmayarme?, ¿Qué hago?, ¿Qué hago?. Era inevitable y también imposible de controlar, mis párpados cedieron sin resistencia alguna, y de pronto…
Todo era oscuridad y silencio.
Y en mi último pensamiento, me cuestioné, ¿Qué pasaría con Cill y Alek?, ¿Estarían preocupados por mi culpa?.
INFO
Resumen
1. Miyori habla con su tripulación, pasa las horas del viaje tocando música para sus compañeros.
2. Siente cierta preocupación al ver que todo el ambiente cambió a algo más hostil.
3. Intenta levantarse de donde se encontraba sentada para ver por el barandal pero se desmaya.
Posicionamiento
Sentada y apoyada sobre una de las paredes del ferry, cerca de ella un barandal donde observaba el ambiente. Siempre en el lugar donde comenzó el viaje.
Inventario
Amphitrite
Creaciones propias
1
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: 500
Daño: 0
Escalado: -
Alcance: 0
Unidades de peso: 1
Berries: 0
Descripción: Es un violín estilizado y pintado de un color azul brillante, con algunos semis ondas talladas sobre la superficie en decoraciones azules un poco más claros, la forma de las ondas le dan un toque más elegante y feminino. El clavijero y el scroll tienen un acabado pulido que combina con el tono del violin. El mastil de las cuerdas es de una tonalidad más oscura, casi marino, y sus cuerdas son plateadas por lo que son fácil de ver.
amphitrite001
Arco
Objetos bélicos
1
Especificaciones
Requisitos: 7 FUE / 10 DES / 10 PREC
Resistencia: 500
Daño: 10
Escalado: 0,3 DES / 0,2 PRE
Alcance: 15
Unidades de peso: 2
Berries: 5000
Descripción: Un arma que consiste en una cuerda tensada entre dos extremos curvados, utilizada para disparar flechas. El arco se ha utilizado en la caza y el combate a lo largo de la historia.
arco001
Flechas
Munición
1
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: 10
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 3000
Descripción: Pack de 20 flechas para arco. Cada una provoca 10 de daño.
flechas001
Flechas
Munición
1
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: 10
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 3000
Descripción: Pack de 20 flechas para arco. Cada una provoca 10 de daño.
flechas001
Den den mushi
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 4000
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
163 FUE
116 RES
36 DES
36 PRE
170 AGI
112 REF
67 INT
116 VOL
10 CH
0 CA
Vitalidad: 2541 / 2541
Energía: 2403 / 2403
Espirítu: 378 / 378
Nivel: 12
Tanto a Akira como a sus compañeros las caras de los criminales a los que tendrían que dar caza, o mejor dicho, vigilar y capturar, les parecían de lo más curiosas. Efectivamente eran un problema, más todavía si teníamos en cuenta la cantidad de ceros que tenían por sus cabezas encontrándose en un blue donde la mayor parte de sus islas son pacíficas. Y más aún partiendo de Baterilla, que era la calma islificada.
—Sí que son un problema… Y feos… ¿Son feos porque son criminales o son criminales porque son feos? ¿Qué pensáis? ¿Si fuerais feos seríais criminales? Igual sus padres les pegaban de pequeños... Hay que salvarlos de ese trauma que arrastran yo creo... —y se rascó el moflete elevando la vista al cielo. Realmente se estaba planteando esa pregunta y no a modo de broma. Al fin y al cabo, y a pesar de la fealdad de Juan por ser un cangrejo y la cara quemada de Enji, si solo contaba con Sigrid y Masato, era una división de gente guapa… O al menos así Akira se veía en el espejo—. Nosotros somos mucho más guapos, la verdad, y sobre lo del parque… ¡QUE GANAS, ¿NO?! —gritó entusiasmado, con los ojos más brillantes que sus pendientes y una sonrisa que no le cabía en la cara.
—¿El mono? ¿Yo? Hua, hua, hua, kikiki —se unió a la fiesta junto a Masato, ahora transformada en una serpiente humanoide y empezó a rodearla dando saltos, imitando a un macaco mientras se reía. Sin duda la seriedad no era el fuerte de la división, y evidente era cuando notó que la vikinga se había olvidado su arma—. Oye Sigrid, ¿y tu alabarda? —y de pronto, un fuerte zarandeo.
—Chicos… El tiempo… —se recolocó la camisa y tensó las piernas para mantener mejor el equilibrio—. Mierda, ¿qué? —había sido capaz de escuchar el comunicado que había hecho el ferry al que tenían que escoltar hasta llegar a los Cabos Gemelos— No me jodas… Se les ha roto el barco… ¿Cómo que Kutsukku? ¡CHICOS, ESTAMOS VIRANDO! —se giró velozmente hasta la sala del navegante y corrió para entrar junto con él en la cabina y confirmar el cambio de ruta—. ¡Maldita sea! ¡Esa isla es peligrosa, me dice el timonel que es isla de criminales! ¡Mierda! —se asomó por el lado derecho de la cabina del timonel para poder seguir hablando con sus compañeros sin necesidad de hacerlo a gritos.
—¡No dejéis que nadie baje de ese ferry cuando atraquemos! ¡Que aquí trafican y esas cosas y van a parar sí o sí para repararlo, lo han dicho por megafonía! —pero seguía gritando, ¿por qué? No sabemos. Tenía ganas y ya.
—¡Wow, qué bonito! Nada Juanito, por eso no te preocupes, simplemente es por la refracción atmosférica, eso es porque el mar esta limpio y despejado y no hay nubes… Qué suerte… Ver esto es super chungo… Chungo como los chunguitos… Lo que sí que es raro es que se haya extendido por todo el horizonte… Normalmente, si pasa, cuando pasa, el verde se ve en el círculo que ocupa el sol y nada más… Pero bueno, ¡NO! ¡¿QUÉ?! ¡SI ESA ISLA ESTÁ LLENA DE NIEBLA, NO ES POSIBLE QUE HAYAMOS PODIDO VER ESE DESTELLO VERDE DE FORMA NATURAL! —y de repente, se hizo de noche.
Akira estaba confuso, bastante confuso. Nada de lo que había estudiado antes sobre navegación estaba teniendo sentido. Sí que era cierto que el mar estaba manso, pero tenían en frente una isla lúgubre y envuelta en una capa de niebla bastante densa como para que el cielo se hubiera podido permitir ese destello verde y así producir ese efecto climatológico tan difícil de ver.
Reaccionó a las palabras de sus amigos y se fijó en la roca, trepando rápidamente por la espalad de Sigrid para subirse a sus hombros como un mono y aprovechándose de su altura—. Tío, no, claramente es una foca, Enji tiene razón, ¿cómo va a ser eso un pingüino? ¿Verdad chicas? Es una foca —y señaló a la figura a lo lejos. Se había calmado bastante rápido, Akira sentía que debía estar alerta, pero era alguien confiado y esa confianza le hacía dispersarse rápidamente de lo que podría ser un peligro.
Y en un abrir y cerrar de ojos, cayó de espaldas al suelo.
Info.
Resumen
Como buen navegante y cotilla que es, no quita la oreja de los comunicados por megafonía del ferry de turistas y avisa a sus compañeros del cambio de rumbo para reparar el barco. Habla con el timonel del barco marine en el que viajan y le confirma a su división que se dirigen a Kutsukku, una isla criminal. También se sorprende del modo en el que han podido ver aquel rayo verde en el horizonte, siendo que la isla esta rodeada de una niebla espesa.
Posicionamiento
Tirado en el suelo de la cubierta del barco junto a Sigrid, tripa arriba y en forma de estrella, con los brazos y las piernas bien estirados.
Karmas
Positivos:
• Sentidos aumentados: Oído (escucha la megafonía del ferry)
• Belleza
• Suertudo
• Exceso de confianza
Negativos:
• Honesto
• Charlatán
• Cotilla (como con el oído, escucha la megafonía del ferry)
• Valor sentimental
Inventario
Pendientes Solaris
Creaciones propias
1
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: 500
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 999999999
Descripción: Son unos pendientes que se conforman a partir de unas esferas lisas y brillantes de color dorado, que cuelgan de un gancho con broche metálico. La superficie pulida de las esferas atrapa la luz, dándoles una apariencia luminosa.
[Karma: Valor Sentimental]
solaris001
Guantes
Objetos bélicos
1
Especificaciones
Requisitos: 7 FUE / 10 RES
Resistencia: 500
Daño: 20
Escalado: 0,2 FUE
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 5000
Descripción: Un tipo de arma que se coloca en los nudillos de las manos para aumentar la potencia de los golpes. Hechos de metal, cuero u otros materiales resistentes.
guantes001
Punteras
Objetos bélicos
1
Especificaciones
Requisitos: 7 FUE / 10 RES
Resistencia: 500
Daño: 20
Escalado: 0,2 FUE
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 5000
Descripción: Un tipo de arma que se coloca en las piernas para aumentar la potencia de los golpes. Hechos de metal, cuero u otros materiales resistentes.
punteras001
Den den mushi
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 4000
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
dendenmushi001
Brújula
Navegación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 2000
Descripción: Instrumento de navegación que se usa a bordo para determinar los puntos cardinales y poder ubicarse. Solamente funciona en los Blues.
109 FUE
67 RES
69 DES
43 PRE
89 AGI
152 REF
77 INT
83 VOL
0 CH
200 CA
Vitalidad: 1709 / 1709
Energía: 2138 / 2138
Espirítu: 249 / 249
Nivel: 12
En el buffet, mientras comenzaba a servirme algunos de los platos me detuve al escuchar aquella indicación: Genial, que mal servicio, un atraso significaba menos horas para divertirnos ¿Es que acaso para los trabajadores era difícil hacer algo bien? La voz de la pelirrosa a mi lado me hizo girar a observarla, dedicándole una arrogante sonrisa. —Bah, claro, es más, antes de irnos pienso quejarme por esto, tal vez nos dan un par de boletos extra para alguna atracción ¿me entiendes? — El tiempo es dinero después de todo y el tiempo de Tezca Norova es extremadamente caro.
Pero antes de darme cuenta me encontraba solo y a lo lejos, la apresurada figura de la birkiniana ¿Qué estaba tramando ahora? Su problema. Ahora tenía hambre.
Comí con calma, terminando el platillo el ligeramente más satisfecho de lo que esperaba y me estiré perezosamente mientras llevaba mi mano derecha a darle dos pequeños toques al colgante contra mi pecho… Ahora que lo recordaba ¿Qué podría estar haciendo ese pelinegro? Probablemente negociando por ahí, hace tiempo no lo veía… supongo que en algún momento debería llamarle. Supongo. —Creo que necesitaré hacer una llamada en el caracol cuando lleguemos. Solo espero conecte. — Dije volteando a Ryota, cruzándome de brazos
Para aliviar un poco la pesadez del estomago me levanté por una bebida, regresando a la mesa con el vaso lleno. —Propongo un brindis. Por un nuevo comienzo, por nosotros y por llevar a este jodido mundo a nuestros pies. — Sabía que aquello último todavía era una meta lejana, apenas habíamos embarcado en conjunto y teníamos tanto por delante que solo pensar en ello me daba mucha pereza.
Y así, en una excelente compañía pasó el tiempo, sin duda.
Al terminar de comer, me despedí de mis compañeros que quedaban sobre la mesa para explorar un poco los alrededores. Si íbamos a estar más tiempo del previsto por la zona era mejor saber donde estábamos. Solo por si alguna mosca osaba en molestarnos. Terminé una vez más en la cubierta, caminando con tranquilidad mientras usaba mi querido regalo del mar como un soporte casi decorativo.
A la distancia pude visualizar a Yuuki con Tocho Morocho, pero decidí no interrumpir, dando un par de pasos al frente, observando al resto de personas por la zona: La noche comenzaba a deslizarse y aquella frialdad se sentía en los huesos, por lo que opté por olvidar mi curiosidad y regresar al interior del buffet a buscar algo más abrigador que la chamarra que tenía puesta. Entre las sillas vacías pude visualizar un saco por lo que cerré la chamarra y robé aquel saco para ponérmelo encima, cubriéndome del frio que se asomaba. Si alguien deseaba quejarse aplicaría lo que dijo mi maestro hace mucho tiempo: “Niégalo todo.” De todas formas, sería muy difícil probar que no era mío.
Comenzaba a caminar de regreso, alejándome de la escena para regresar a la cubierta, pero entonces. Un trueno, abrupto, sonoro invadió mis tímpanos, pero no hubo relámpago y el aire se estremeció. Ni siquiera tuve el más ligero chance de preguntar qué demonios estaba pasando. Como aquel pobre diablo inclinándose ante el temor de un rey, sentí una presión inconmensurable, mucho más ayuda de lo que yo, en toda mi magnifica expresión, podría soportar, en una milésima de segundo intenté usar mi tridente para no caer, pero aquello fue en vano. Cualquier pensamiento totalmente destrozado ante la bestialidad de aquel… todo. No hubo forma, era un fin porque ni siquiera el fin puede ser registrado. —gah-!— fue un simple sonido de la parte más primitiva del ser, una reacción a una acción sin precedentes sobre la cual Tezca no tuvo control alguno pues ya ni siquiera se encontraba consciente
Por la simple gravedad cayó de lado en la salida a la cubierta tras dejar aquel buffet, sosteniendo su amado regalo del mar.
Resumen
·Tezca le responde a Yuuki diciéndole que se quejará por el inconveniente. ·Tezca come en el buffet, le comenta a su capitán que debe hacer una llamada llegado al parque y propone un brindis para su tripulación ·Tezca sale a explorar, pero al notar que comienza a enfriar la noche regresa al buffet a buscar algo con lo que abrigarse más ·Tezca se roba el primer saco que nota sin dueño y se lo pone para irse de regreso a la cubierta ·A medio camino siento a la increíble presión posterior a escuchar el trueno y se sostiene de su tridente, pero es imposible y sin poder comprender la situación cae inconsciente.
Karmas
· Exceso de confianza.
· Egocéntrico.
· Charlatán.
· Muletilla: [¿me entiendes?]
· Valor sentimental: [Colgante espejo]
· Belleza
Inventario
Regalo del mar
Creaciones propias
3
Especificaciones
Requisitos: 20 FUE / 30 DES
Resistencia: 1500
Daño: 100
Escalado: 1 FUE / 0,5 DES
Alcance: -
Unidades de peso: 2
Berries: 0
Descripción: Un tridente largo de asta y puntas doradas perfectamente simétricas, alargadas y afiladas, Las púas laterales se curvan ligeramente hacia afuera en contraste a la hoja central que es más larga que las laterales, y todas emergen de una base sólida con líneas marcadas. En el centro del cabezal hay una gema roja incrustada. El asta es recto y liso en la mayor parte, con detalles ornamentales grabados cerca de la empuñadura y en ambos extremos. Estos grabados son decorativos. El extremo inferior termina en una pequeña pieza tallada con forma estilizada, que equilibra el peso del arma y mantiene la estética del conjunto.
regalomar001
Den den mushi
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 4000
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
dendenmushi001
Brújula
Navegación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 2000
Descripción: Instrumento de navegación que se usa a bordo para determinar los puntos cardinales y poder ubicarse. Solamente funciona en los Blues.
brujula001
Botiquín grande
Utensilios
3
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 2
Berries: 100000
Descripción: Kit de primeros auxilios grande. Restaura 500 PV y 100 STA.
95 FUE
58 RES
107 DES
45 PRE
57 AGI
45 REF
43 INT
57 VOL
3 CH
2 CA
Vitalidad: 1392 / 1392
Energía: 1112 / 1112
Espirítu: 180 / 180
Nivel: 7
El interior del camarote se mantenía en calma, aislado del murmullo constante del ferry y de la tensión que había comenzado a extenderse por la cubierta tiempo atrás. El leve balanceo del barco era constante. Me acerqué a la pequeña mesa y dejé el equipaje a un lado, dedicando unos segundos a observar el reducido espacio que ahora ocupaba. No era gran cosa, pero cumplía su función.
Tras un momento, decidí aprovechar la tranquilidad mientras durara. Me acerqué a la puerta y solicité comida al servicio del ferry. No tenía sentido permanecer en tensión sin motivo inmediato, y recuperar energías siempre era una prioridad en situaciones inciertas. Volví a la mesa y me senté, dejando que el silencio llenara el espacio mientras esperaba.
—Será mejor no confiarse demasiado.—
El pensamiento se escapó en voz baja. El anuncio de la Marina seguía presente en mi mente, aunque el tiempo transcurrido sin incidentes hacía que todo pareciera haberse calmado. Aun así, esa clase de situaciones rara vez desaparecía por completo. No pasó demasiado tiempo antes de que la comida llegara. Dejaron la bandeja en el interior y el sonido de pasos se alejó por el pasillo. Comencé a comer con calma, sin prisas, concentrado en algo tan simple como una comida caliente en medio del mar.
Después de unos minutos, me levanté y me acerqué a la pequeña ventana del camarote. Desde allí podía ver el exterior con cierta claridad, aunque lo que se extendía más allá no resultaba precisamente tranquilizador. Una espesa niebla cubría la isla hacia la que nos dirigíamos, difuminando su silueta hasta convertirla en una masa oscura y poco definida. Apenas se distinguían algunas formas entre la bruma, estructuras grandes, rígidas, que parecían emerger sin orden del paisaje.
El mar tampoco ayudaba a mejorar la escena. El oleaje era más fuerte de lo habitual, y podía sentirse cómo el ferry se desplazaba de un lado a otro con mayor intensidad. No era un movimiento peligroso, pero sí lo suficientemente notable como para recordar que no se trataba de un viaje cualquiera.
—No es precisamente un lugar acogedor.—
Me quedé observando unos segundos más antes de apartarme de la ventana. Regresé a la mesa para continuar con la comida. Fue entonces cuando noté un leve sonido proveniente de una de las paredes del camarote. Algo pequeño, casi imperceptible al principio. Me detuve, prestando atención. El ruido se repitió, esta vez con más claridad. Un pequeño ratón apareció por un agujero en la pared, asomando con cautela. Sus movimientos eran rápidos, nerviosos, pero no parecía asustado. Más bien, hambriento. Durante unos segundos lo observé sin moverme.
—Así que no soy el único buscando algo de comer.—
Tomé un pequeño trozo de la comida y lo dejé en el suelo, a una distancia prudente. El ratón dudó apenas un instante antes de acercarse. Se movía con rapidez, pero sin señales de temor excesivo. Comenzó a comer con avidez, como si llevara tiempo sin encontrar nada.
Me mantuve en silencio, observando la escena sin intervenir. No era algo que esperara encontrar en medio del camarote, pero tampoco representaba ningún problema. Al contrario, por un momento rompía la monotonía del viaje. El animal terminó de comer en pocos minutos. Permaneció quieto un instante, como si evaluara el entorno, y luego regresó por el mismo agujero por el que había aparecido, desapareciendo entre las sombras de la pared. El camarote volvió a quedar en silencio.
Me recosté ligeramente contra la pared, dejando escapar un suspiro leve mientras el balanceo del barco continuaba de fondo. Todo parecía haberse calmado, al menos por el momento. Sin embargo, esa sensación persistente de que algo no encajaba seguía presente, aunque no lograba identificar exactamente qué era.
—Demasiada calma.—
No hubo tiempo para más. De repente sentí una fuerte presión y caí inconsciente al instante, sin poder reaccionar.
OFF
RESUMEN
En su camarote, mantiene la calma mientras observa la isla cubierta de niebla y cena con tranquilidad, incluso compartiendo comida con un pequeño ratón. Sin previo aviso termina cayendo inconsciente.
KARMAS
Empatía animal.
INVENTARIO
Espada
Objetos bélicos
2
Especificaciones
Requisitos: 20 FUE / 30 DES
Resistencia: 1000
Daño: 40
Escalado: 1 FUE / 0,4 DES
Alcance: -
Unidades de peso: 2
Berries: 30000
Descripción: Un arma de hoja larga y afilada, con un solo filo o doble filo. Las espadas tienen diversas formas y se utilizan tanto para cortar como para apuñalar en combate.
espada002
Daga
Objetos bélicos
2
Especificaciones
Requisitos: 7 FUE / 12 DES / 12 PREC
Resistencia: 1000
Daño: 15
Escalado: 1 FUE / 0,5 DES
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 30000
Descripción: Similar a un cuchillo, pero con una hoja más corta y ancha, generalmente de doble filo. Suelen ser armas secundarias o de ataque sorpresa en combate cercano.
daga002
Botiquín grande
Utensilios
3
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 2
Berries: 100000
Descripción: Kit de primeros auxilios grande. Restaura 500 PV y 100 STA.
botiquin003
Antídoto
Utensilios
1
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 70000
Descripción: Sustancias para contrarrestar venenos y toxinas básicas en caso de envenenamiento. 2 Usos.
antídoto001
Aperitivo
Utensilios
1
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 50000
Descripción: Ración pequeña de comida que permite restaurar 50 PV, 50 STA y 50 ESP.