[Presente Relativo] Armonía Animal
#11
Garnet comentaba que se harían en unos días y tras darle un largo trago a su cerveza me miro con esos maravillosos ojos esmeraldas para decirme que podía unirme a ellos, que estaba seguro de que a sus compañeros no les importaría que les acompañara.

"De verdad?!", conteste con los ojos brillosos por la emoción de poder seguir conociendo a Garnet y encima vivir aventuras y sin casi ser consciente salte hacia él para quedar sentada en sus rodillas y rodearle con mis brazos.

"por cierto, hace rato que algo me ronda la mente, antes, cuando acabaste tu pelea... comentaste que..." Un sonoro golpe en la puerta precedió la voz del señor bigotes, el cual entro en la habitación sin esperar respuesta.

"Aurora cielo, te traigo un regalo de la banda. Oh perdón, perdón. Soy un viejo mal educado, no pensé que interrumpiría algo" dijo con la cara roja como un tomate al ver como estaba sentada sobre el regazo de Garnet, abrazando su cuello con mis brazos.

"No pasa nada" contesté con una pequeña sonrisa pícara mientras miraba a Garnet y le daba un beso en la comisura de los labios. ""Aún" no hay nada que interrumpir, verdad Garnet?", gire mi mirada de nuevo al señor bigotes y le pregunte. "Cuál es ese regalo?".

"Ah sí, la banda me ha pedido que me despida de ti por ellos y me han dado esto para ti" dijo mientras abría un estuche y de él sacaba un violín, de un color negro azabache, con pequeñas motas de color verde oscuro y cuerdas de un amarillo intenso, era simplemente precioso.

"y para el alma de la fiesta..." dijo el señor bigotes dirigiéndose a Garnet. "Una pandereta, para ti majo" era una pandereta la cual estaba forrada con una piel ennegrecida y estaba decorada con motivos tribales, eran unos instrumentos preciosos.
con el violín en la mano, comencé a hacer pucheros mientras lo miraba, era simplemente precioso y no podía evitar que me vinieran a la mente pequeños retales de memoria, hacía tiempo que no tenía un violín entre mis manos "hace años conseguí uno en un naufragio que llego a las costas de isla Chisi, pero el desgraciado de mi hermano mayor lo destrozo sin miramientos." Gire la cabeza de un lado a otro para sacarme esos pensamientos, si había alguien en quien no quería pensar, ese era Bjorn.
"Te parece si compramos unas botellas y vamos para tu barco, Garnet?", le dije con una sonrisa de oreja a oreja
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#12
Al enterarse de la propuesta de Garnet, Aurora, de forma repentina, se abalanzó eufórica sobre el pelirrojo, sentándose sobre sus rodillas y abrazándole. Una perturbación comenzó a surgir, entonces, en la entrepierna del músico, mientras su cara se tornaba del mismo color que su cabello. 

Justo antes de que Aurora terminara de preguntar algo que le llevaba dando vueltas ya hace un rato, el tabernero, inconvenientemente, irrumpió en el camerino, entre disculpas y trayendo un par de regalos de parte de la banda. La rubia insistió en que no pasaba nada, ya que todavía no había nada por interrumpir, aunque tanto Garnet como miniGarnet no opinaban lo mismo. Iba a cantarle las cuarenta por entrar sin esperar respuesta, pero el espontáneo beso de Aurora hizo que se calmara por completo y se quedará con cara de bobo. Era increíble como conseguía dormir a la bestia que yacía en su interior.- Ni te rayes viejo, pero si vas a llamar a la puerta, espera a que respondamos, ¿es o no es? - Le dijo sosegado tras menear su cabeza hacia los lados, para espabilarse después del beso. El tabernero asintió avergonzado.

El señor nos dio los ya mencionados regalos. A Aurora le cedió un violín, que por su expresión, parecía haberle encantado, mencionando que tuvo uno pero que su hermano mayor lo rompió, así que tenía también un hermano, ¿eh? En cambio, a Garnet le entregó una pandereta de color negro y con patrones tribales. Nunca había tenido ni tocado un instrumento como ese, pero sin duda, le daba más variedad a su música contar con distintos tipos de instrumentos. Al haber aprendido a tocar el laúd había entendido la importancia de adaptarse a cada instrumento y sacarle el máximo provecho posible, no había un instrumento mejor ni peor.- Puejeje, ¡muchas gracias! Sois unos fieras, a ver si otro día me paso a saludaros .- Lo cierto es que antes de irse le molaría volver a tocar allí, aunque aún tenía pendiente ver si en aquella isla había más poblados aparte de Pueblo Goruden.

Entonces, Aurora hizo la proposición del millón, preguntándole a Garnet si le parecía bien que compraran algunas botellas y tirar para su barco. Cuando la rubia dijo aquello, el pelirrojo deseó de todo corazón que no hubiera nadie allí, necesitaba sí o sí intimidad. De solo pensar lo que podía llegar a suceder, la perturbación, mencionada anteriormente, se endureció aún más, y el color de la cara de Garnet se tornó de un rojo más intenso.- S-sí, ¡claro! Vamos primero a pillar algo de refrigerio cachondo.- El músico necesitaba el alcohol ahora más que nunca.
[Imagen: Tb4Z3O3.png]
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