22-03-2026, 10:13 PM
(Última modificación: 22-03-2026, 10:15 PM por Maki D. Zen'in.)
Era sumamente difícil andar por la nieve, buscar entre ella cosas de utilidad, las hiervas eran difíciles de rastrear, y mas aun las que curaban o eran resistentes a la nieve. Era terrible y peor estaban en Drum, la capital mundial de toda la sanación, los médicos y los artículos de recuperación Maki era principiante, pero algo se apañaba, intentaba asistir desde hace tiempo a Hyakinthos su medico y a cualquiera que tuviera algún conocimiento relevante en cuanto a sanación y cuidado de enfermedades. Su cambio era significativo, pero se resistía una parte de ella a solo luchar y provocar el máximo daño, sin embargo, notaba que necesitaba mas que eso para conquistar la Gran Línea e ir mas allá.
En poco tiempo pudo encontrar gracias a un rastrillo, algunas hierbas medicinales, como siempre le acompañaba su ave de combate que solo combatía con la comida en la mañana y con ella misma cuando decidía darle un baño o revisar alguna que otra tontería que se había enredado en sus plumas, donde encontró especialmente hierbas útiles fue bajo los árboles más grandes, aquellos que daban mas sombra y aquellos que cubrían mas nieve que era el principal motivo de que estas fueran escasas y también mucho mas fuertes que las de otras tierras al parecer.
Cada una de ellas recolectada y echada en la alforja era una sonrisa que se le metía en el rostro, en la mente a Maki. Cada día aprendía mas y esperaba en algún momento cumplir uno de sus objetivos secundarios… convertirse en el jodido animal mas poderoso de todo el mundo y para ello pensó en algunas cosas como alas, cristales que le dotaran de energía infinita y quizás… algún tipo de aliento de fuego o corrosivo, ya lo pensaría, pero sabia que para ello necesitaba de un buen cirujano y una mano firme con gran destreza. Era obvio.
Rochallor pio cuando encontró un monto y casi se las comió, era un ave hambrienta, algo molesta pero excelente rastreadora… se orientaba tan bien que Maki estaba segura si algún día se emborrachaba solo debía montarse en ella y está la llevaría de vuelta al barco… no podía decir lo mismo de Chicle y del Atún, ambos un incordio para orientarse en… bueno donde sea. Estaba segura que si el Royal no tuviera indicaciones y flechas en las paredes, se perderían desde sus cuartos a la cocina o el baño.
Cuando tuvo la cantidad suficiente según el manual que le había dado Hyakinthos, o que por lo menos le dijo mas o menos como hacerlo, busco un lugar tranquilo, ato a Rochallor, la polla mas molesta del Gra Line y se concentró para empezar a fabricar lo que supuso era un botiquín. Era pequeño, pero siempre podría sacarle de algún apuro. El primer obstáculo, necesitaba ambas manos por lo cual sus dedos de la mano derecha le molestaban vendados, por lo cual decidió aflojar la venda y tener mejor movilidad… sorprendentemente sintió su brazo mucho, pero muchísimo mejor.
Movió su mano, sus dedos… dios… al fin ya no le dolía… solo un leve hormigueo… será que se habrá recuperado?... es posible, pero no era el momento de hacer la prueba golpeando un árbol o mover piedras de una tonelada. Uso las hojas para crear una especie de cama que continuamente comenzó a moler con el mortero para crear una pasta mas o menos viscosa y después mezclarla con algo de agua de su pellejo, un poco de alcohol destilado, y lo dejo reposar para que se impregnaran pedazos de tela, la idea era usarla rápidamente como un cataplasma o algo parecido, que se pegara en la herida sola y actuara sin que tuviera que intervenir mucho el especialista.
Mientras espero que esta se llenara de las propiedades curativas reviso la lista de otras cosas que debía buscar, grasa animal, algunas maderas delgadas, de hojas, quizás para poder usar como tablillas e inmovilizar miembros rotoso fracturados. Eso fue mas simple, algunas maderas y con el uso de su espada corto tiras delgadas muy rectas. Gracias a su experiencia como carpintera esto fue juego de niños. Junto un par más, las amarro con una cinta y las llevo bajo el brazo, cuando volvió donde había dejado secar las vendas sintió el aroma característico de las hierbas curativas, algo a medio camino entre menta y alcohol, supuso que estaban bien cuando las toco, estaban medio endurecidas, pero cuando presionó mas fuerte esta se ablando como exprimiéndose lista para ser usada o colocada.
Su rostro se volvió radiante de felicidad, creyó que con ello estaba completo su nivel 1 como medico de combate. Seguro le preguntaría mas cosas a su doctor para poder avanzar en este campo pues no se permitía estancarse, desesperadamente Maki deseaba avanzar, lo mas rápido, lo mas duro y lo mas eficazmente posible, era una mujer concisa y precisa en lo que deseaba y una de ellas, era ser útil. Simple y llanamente.
Cuando estuvo todo listo recogió las vendas impregnadas, las varillas y las ato de tal forma que colgando del cinturón apenas eran notorias. Pequeñas, compactas, rápidas y fáciles de usar. incluso hizo la mímica a ver cuánto se demoraba en curarse con una de ellas y realmente se sorprendió de que Hyakinthos no le enseñara esto antes, no le culpaba de todas formas por que el medico se centraba mas en vender y comprar cosas raras en cajas… Maki sabia que comerciaba con cuerpos humanos, con pedazos de gente, algo asqueroso, pero podría soportarlo mientras fuera una buena persona a sus ojos.
Cuando volvió con Rochallor la muy estúpida estaba enredada en las riendas a punto de auto asfixiarse en la desesperación de ir a patear una marmota que corrió por ahí… La quemada lo desato cuidadosamente y cuando creyó que todo estaba bien le picoteo un oído… Maki chillo de dolor pues le atinó justo en el huesillo y le dio un nuevo bofetón en el pico. Esta le miro con pena y apenas abrió el pico para emitir una especie de rugido de amenaza, pero en forma de pájaro…
Maki entrecerró los ojos y le devolvió el gruñido de amedrentamiento. Aleteo un poco y con algo de esfuerzo volvió a montar el ave y con poco que ver salió de vuelta tirándole las riendas con fuerza. El camino de vuelta decidió tomar una ruta panorámica desde la cual bordeo la isla y su costa pasando rápidamente por el puerto de la ciudad y sin perder de vista el barco de los Death Man Hand, aunque estaba oculto medianamente podía verse su bandera ondeando en lo alto de un par de árboles.
Rochallor apenas llegaron casi la tiro de un salto y Maki acostumbrada a la violencia de la plumífera cayo de pie y se dirigió de inmediato a mostrarle al medico lo que había creado y que le diera el visto bueno. Esperaba que al menos le dijesen que estaba bien o que su botiquín fuera útil en cierta medida. Cuando subió por la rampa… noto que no había vuelto a vendar su brazo y ya no le dolía. Era… un día bueno. Un buen día.
En poco tiempo pudo encontrar gracias a un rastrillo, algunas hierbas medicinales, como siempre le acompañaba su ave de combate que solo combatía con la comida en la mañana y con ella misma cuando decidía darle un baño o revisar alguna que otra tontería que se había enredado en sus plumas, donde encontró especialmente hierbas útiles fue bajo los árboles más grandes, aquellos que daban mas sombra y aquellos que cubrían mas nieve que era el principal motivo de que estas fueran escasas y también mucho mas fuertes que las de otras tierras al parecer.
Cada una de ellas recolectada y echada en la alforja era una sonrisa que se le metía en el rostro, en la mente a Maki. Cada día aprendía mas y esperaba en algún momento cumplir uno de sus objetivos secundarios… convertirse en el jodido animal mas poderoso de todo el mundo y para ello pensó en algunas cosas como alas, cristales que le dotaran de energía infinita y quizás… algún tipo de aliento de fuego o corrosivo, ya lo pensaría, pero sabia que para ello necesitaba de un buen cirujano y una mano firme con gran destreza. Era obvio.
Rochallor pio cuando encontró un monto y casi se las comió, era un ave hambrienta, algo molesta pero excelente rastreadora… se orientaba tan bien que Maki estaba segura si algún día se emborrachaba solo debía montarse en ella y está la llevaría de vuelta al barco… no podía decir lo mismo de Chicle y del Atún, ambos un incordio para orientarse en… bueno donde sea. Estaba segura que si el Royal no tuviera indicaciones y flechas en las paredes, se perderían desde sus cuartos a la cocina o el baño.
Cuando tuvo la cantidad suficiente según el manual que le había dado Hyakinthos, o que por lo menos le dijo mas o menos como hacerlo, busco un lugar tranquilo, ato a Rochallor, la polla mas molesta del Gra Line y se concentró para empezar a fabricar lo que supuso era un botiquín. Era pequeño, pero siempre podría sacarle de algún apuro. El primer obstáculo, necesitaba ambas manos por lo cual sus dedos de la mano derecha le molestaban vendados, por lo cual decidió aflojar la venda y tener mejor movilidad… sorprendentemente sintió su brazo mucho, pero muchísimo mejor.
Movió su mano, sus dedos… dios… al fin ya no le dolía… solo un leve hormigueo… será que se habrá recuperado?... es posible, pero no era el momento de hacer la prueba golpeando un árbol o mover piedras de una tonelada. Uso las hojas para crear una especie de cama que continuamente comenzó a moler con el mortero para crear una pasta mas o menos viscosa y después mezclarla con algo de agua de su pellejo, un poco de alcohol destilado, y lo dejo reposar para que se impregnaran pedazos de tela, la idea era usarla rápidamente como un cataplasma o algo parecido, que se pegara en la herida sola y actuara sin que tuviera que intervenir mucho el especialista.
Mientras espero que esta se llenara de las propiedades curativas reviso la lista de otras cosas que debía buscar, grasa animal, algunas maderas delgadas, de hojas, quizás para poder usar como tablillas e inmovilizar miembros rotoso fracturados. Eso fue mas simple, algunas maderas y con el uso de su espada corto tiras delgadas muy rectas. Gracias a su experiencia como carpintera esto fue juego de niños. Junto un par más, las amarro con una cinta y las llevo bajo el brazo, cuando volvió donde había dejado secar las vendas sintió el aroma característico de las hierbas curativas, algo a medio camino entre menta y alcohol, supuso que estaban bien cuando las toco, estaban medio endurecidas, pero cuando presionó mas fuerte esta se ablando como exprimiéndose lista para ser usada o colocada.
Su rostro se volvió radiante de felicidad, creyó que con ello estaba completo su nivel 1 como medico de combate. Seguro le preguntaría mas cosas a su doctor para poder avanzar en este campo pues no se permitía estancarse, desesperadamente Maki deseaba avanzar, lo mas rápido, lo mas duro y lo mas eficazmente posible, era una mujer concisa y precisa en lo que deseaba y una de ellas, era ser útil. Simple y llanamente.
Cuando estuvo todo listo recogió las vendas impregnadas, las varillas y las ato de tal forma que colgando del cinturón apenas eran notorias. Pequeñas, compactas, rápidas y fáciles de usar. incluso hizo la mímica a ver cuánto se demoraba en curarse con una de ellas y realmente se sorprendió de que Hyakinthos no le enseñara esto antes, no le culpaba de todas formas por que el medico se centraba mas en vender y comprar cosas raras en cajas… Maki sabia que comerciaba con cuerpos humanos, con pedazos de gente, algo asqueroso, pero podría soportarlo mientras fuera una buena persona a sus ojos.
Cuando volvió con Rochallor la muy estúpida estaba enredada en las riendas a punto de auto asfixiarse en la desesperación de ir a patear una marmota que corrió por ahí… La quemada lo desato cuidadosamente y cuando creyó que todo estaba bien le picoteo un oído… Maki chillo de dolor pues le atinó justo en el huesillo y le dio un nuevo bofetón en el pico. Esta le miro con pena y apenas abrió el pico para emitir una especie de rugido de amenaza, pero en forma de pájaro…
Maki entrecerró los ojos y le devolvió el gruñido de amedrentamiento. Aleteo un poco y con algo de esfuerzo volvió a montar el ave y con poco que ver salió de vuelta tirándole las riendas con fuerza. El camino de vuelta decidió tomar una ruta panorámica desde la cual bordeo la isla y su costa pasando rápidamente por el puerto de la ciudad y sin perder de vista el barco de los Death Man Hand, aunque estaba oculto medianamente podía verse su bandera ondeando en lo alto de un par de árboles.
Rochallor apenas llegaron casi la tiro de un salto y Maki acostumbrada a la violencia de la plumífera cayo de pie y se dirigió de inmediato a mostrarle al medico lo que había creado y que le diera el visto bueno. Esperaba que al menos le dijesen que estaba bien o que su botiquín fuera útil en cierta medida. Cuando subió por la rampa… noto que no había vuelto a vendar su brazo y ya no le dolía. Era… un día bueno. Un buen día.
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