[EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 3)
#21
Mi cruz de navajas se estrelló contra una pantalla de cristal y la chica rubia que estaba tras esta parecía ilesa, en ese instante la admire, era bastante linda y se parecía mucho a mí…que coincidencia.  Pero mi atención hacia ella fue interrumpida por unas palabras que provenían de mi espalda, me giré, pero ya era muy tarde, sentí como un puño se hundió en mi espalda y abri los ojos como platos y acto seguido otro puño se incrusto en mi costado derecho aun más devastador que el primero, como era esto posible, tenía la situación controlada, maldita sea, pero la arremetida de estos mierdas no se detuvo pues vi venir otro puñetazo directo hacia mi cara, tense los músculos y recibí el ataque, mientras miraba como la chica rubia se giraba y yo la seguí con la mirada y vi con sorpresa como la chica de cabellos rosados estaba justo al lado de ella.

La tomo en brazos y mi primera intención fue golpearla, pero me detuve, pues podia dañar a la otra chica, habia algo en ella que me impedía atacarla o al menos suavizo mi deseo de matar a la rubia, pero aun así pude ver como la chica rubia salía de mi vista hacia mi izquierda corriendo, mis ojos miraron a la chica de caballos rosados mientras era desplazada por la otra.

La cabeza ya no me daba más vueltas y sin perder tiempo giré sobre mis talones y vi a un tipo mitad araña, mitad hombre a mí izquierda y no pude evitar poner cara de asco, pero lo que más me llamo la atención fue el moreno de pelo blanco que ahora volaba a 15 metros del suelo y que estaba a 9 metros de mí, asi que sin perder tiempo salte acortando la distancia unos 17 metros mientras tensaba los músculos de mi puño derecho y gritaba. !APAÑAO! . Impactando el pecho del moreno, pero mi arremetida no se detuvo allí pues le descargue otro puñetazo, pero esta vez con mi brazo izquierdo directo en la cara.

El moreno se desinflo y cayo al suelo, yo cai encima de el y sin perder tiempo salte otro 15 metros y sin perder tiempo comencé a bailar otra vez, esta vez al ritmo de una melodía más lenta, pero con movimientos firmes, esto aún no ha terminado, los mataría a todos e iria a mi cita con Landon.
Resumen

Toda la Info
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2527 - 1538 = 989
Energia: 1171 - 602 = 569
Espiritu: 715 + 0 = 715
#22
Atributos Personaje


El tirón de Lana la pilló desprevenida, dejándose hacer, ya que mucho no podía hacer al respecto, volviendo a toser y sintió sangre correr por la piel, manchando sin querer un poco a Lana también, con sus cinco sentidos, sintiéndose de lo más extraño, la sala dando una enorme vuelta, mareada, debiendo hacer un enorme control de no expulsar lo comido hace a saber cuánto tiempo sobre la rubia y al alzar su rostro, algo pálida por las acciones de la mujer, pudo ver a su amo, que parecía cometer alguna clase de acto digno de una película, pareciendo querer reírse, recordarle que era una alucinación, solo para que otra realización cayese en lo profundo de su corazón: Ni siquiera necesitaba estar ahí para que Seraphine le tuviese miedo y controlara su vida.

Primero, fue la cabeza, se desprendió de su cuerpo, girando, hasta que acabó en dirección a su espalda y a continuación, cada uno de sus huesos tronaban de la manera más fea posible, con intención que sus partes apuntan a ella, sin siquiera tener que girarse, siempre le pareció curioso de cómo, el noble no tenía mucho poder más allá, del que ella supiese, del que su título le otorgase, pero, por alguna razón solo faltaba con pestañear para que la mente de la skypean le demostrase las características grotescas que le daba por culpa del tiempo, sin saber cuando lo dejó de ver, con una piel humana hasta convertirse en una enorme mancha negra con un solo ojo y cuando Lana, la dejó de pie, no tardó demasiado en caer sobre sus rodillas.

—Dime Seraphine— Buscó apartarse, pegarse contra Lana, pero le resultó imposible. —¿Realmente valió la pena?— Cerró sus ojos al sentir el toquecito en la nariz por aquella mano imaginaria. —Esta fantasía de libertad, querer viajar al Grand Line… ¿Cómo no sabes que tus amigos no te vendieron? Te dejaron en las manos de esta loca para que Kazan y Mizuki se fueran por su cuenta. Siempre fuiste la más débil de los tres— El cuerpo de Sera se fue hacia un lado, la sangre esparciéndose por el suelo, creando un charco de sangre a su alrededor, al punto de casi ocultar su sedoso y brillante cabello bicolor. —No… No lo harían— Tartamudeó en su mente, sintiéndose débil. —No son esa clase de perso…—  La risa le cortó su voz. —Oh, venga ya, sabes muy bien que eres una inútil y esta experiencia te lo está demostrando, ni siquiera te molestaste en entrenar más tus habilidades, sabías que era una pérdida de tiempo.

De pronto estuvo en cuatro patas, casi imitando una enorme araña.

—Incluso una criatura más grotesca que tú, está siendo más útil— Un millón de ojos repartidos en la cabeza de aquel noble se encontró demasiado cerca de su rostro y agradeció el no poder gritar. —Tu, que solo tienes esa cara hermosa que te protege, nada más— Colocó ambas manos sobre el suelo, intentando ponerse de pie. —Te equivocas…— No sonó muy convencida de sí misma. —Tus malditas torturas me hicieron más fuerte— Buscó dar otro paso hacia adelante, pero falló. —Colgarme del techo, veo gotear mi sangre en la bañera— Soltó un silencioso quejido, estaba mareada y llevó una mano a su boca, no quería volver a esos recuerdos, el muy maldito se había inspirado en los libros de cierta Elizabeth que leyó. —Me desensibilizaron un poco… de ver mi propia sangre.

Se giró hacia Lana, sentada sobre sus propias rodillas, su respiración, lenta. —Gracias— Escribió, volviendo a toser. —Necesito… ayuda con la herida y podré… bailar, inspirar otra vez— Quería seguir hacia adelante, cumplir la promesa que hizo, a la tripulación, a Moja,  debía de salir de ahí, tenía un enorme sentido de responsabilidad, temiendo defraudar a la Corriente Libre, en especial Kazan, su primer amigo.

Su libreta estaba manchada de sangre.

Info
[Imagen: RlTqH6C.jpeg]
—[#FF69B4] Escribe | Piensa | Actúa
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 133 - 100 = 33
Energia: 617 + 0 = 617
Espiritu: 159 + 0 = 159
#23
No hubo oportunidad de hacer más nada, solo atrapado por su temor a las arañas, un deseo de escapar por los aires. No llegó a ninguna parte pues instantáneamente la rubia loca lo alcanzó. Ella seguramente también podía volar, podía más que él, pegar, usar sus poderles poderes extraños, tomarlo por sorpresa aunque estuviera dando su atención por completo a ella. Creía que la estaba viendo luchar cona la araña gigante que parece tener poderes pues cambiaba su aspecto antes que pudiera darse cuenta de que había cambiado. La oportunidad nunca existió y la verdad es que nunca tuvo la opción de elegir. Solo pudo reaccionar como lo hacen los animales que no tienen raciocinio. 

Se dejó llevar cuando Ryota inició el combate, fue en contra de su manera de ser que busca la paz. Podría haber hecho las cosas diferente, a su manera, todo sea dicho por depositar su mínimo de confianza en él. Un impacto que llegó a él con la misma frase de hace rato por lo que si pudiera reaccionar ya sabría lo que le esperaba. Se habría podido proteger pero eso no ocurrió. Cómo un títere que le cortan las cuerdas sus alas solo dejaron de reaccionar y fueron a pique, llevado al límite entre vivir y morir. 


En silencio, sin quejas, ni oportunidad para ello. Simplemente quedó en el suelo estampado, sin gracia alguna, sin estilo, visto por todos, que bochorno. Más aún luego de ese segundo golpe. No sabía si ahora estaba inconsciente o consciente, todo iba muy lento como hacía hasta el más mínimo esfuerzo por que ella no fuera a caer sobre mi. Mi fuerza me había abandonado, mi resistencia se había agotado, mi agilidad se había detenido. La voluntad y la valentía que eran la última pata de esa durante esa larga caída. Una percepción totalmente alterada pues sus sentidos reaccionaron al dolor de los impactos pero su mente era incapaz de procesar todo por lo rápido que ocurrió. 

No estaba seguro de pensar, tal vez en aquella mujer que quería volver a ver, impresionarla, pero que se viera en sus ojos azules. Cada vez más cerca del suelo que podría pensar si el mareo de aquella paliza me supera y me hacía perder cualquier sentido de orientación fuera de la posición de ella que termina sobre mi. Entonces su voz llegó. — Hermoso Angel… ¡Fruta de mi desorientación nocturna! Tengo que partir… pero no uno de esos partires que cantan los bardos poéticamente, sino uno de irme lejos. No podré buscar mis cosas… por favor, guardarlas hasta que nos volvamos a ver. Iré al Círculo Marrón o era el Triangulo Purpura, ¡No lo recuerdo!  Pero no es importante, si algún día estás por allá… encontremonos y me regresas mis cosas. Si necesitas algo de su interior, puedes usarlo pero no lo dañes, son cosas importantes para mi… —

Esa voz me hizo recordar que no estaba solo y que aún tenía promesas que cumplir. Aquella voz no fue algo de lo que aferrarse, pero realmente quebró todo aquello que se tornaba negro a su alrededor. Como aquel último ápice de vida que se rehúsa a marchitarse. En el instante que ella se quitó de él quien esta bocarriba, no dudó, aunque ella se moviera mucho antes de que yo pudiera alcanzar a reaccionar. Aquella cangurera que era parte de su indumentaria. Lucho por buscar esa oportunidad, ese pequeño mal, se movió lento, apostando todo, respirando tan lento que ni su cuerpo se moviera, conservando las pocas fuerzas que le restan. Lo encontró y lo deslizó hasta su costado izquierdo. Hacia donde ella se había movido el costado de mi cuerpo bloqueaba el movimiento de la mano. Mirada perdida al aire, quiero buscarla y saber dónde está. Lo abrió, luchó, pues sus dedos no eran tan fuertes ahora, abierto fue donde la pomada que podría aliviar el dolor de sus heridas, ese medicamento mágico bueno para las cortadas y moretones. Evitó agarrar otra cosa que no fuera lo que le aliviara, nada cortante, nada punzante. Sus dedos lo reconocieron, yo quería entregarte esta voz del cielo pero ahora que me lo dejaste espero poder aprovecharlo. 

Se pasó la mano por el pecho, donde le habían pegado ahora mismo y que la sensación mentolada junto con diferentes fármacos y químicos que alivian y sanan el cuerpo hicieran efecto. La mano subió temblorosa buscando llegar a su cara, la más golpeada, la más malherida y pasarla por su costado. Sanación que quemaba y cerraba heridas. El aire volvió a sus pulmones, buscando el alivio luego de esparcirse el medicamento dérmico. Lo arriesgaba todo a sabienda que si ella me veía me vendría a rematar, pero si no lo hacía podría levantarme de nuevo. Tenía que seguir levantándome, tenía que seguir intentándolo, aunque no tuviese caso. Sería mejor vivir luego de haberlo arriesgado a morir inmovil sin haberlo intentado.

No pare sigue sigue.
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 894 - 391 = 503
Energia: 2080 + 111 = 2191
Espiritu: 408 + 0 = 408
#24
Atributos Personaje



La desagradable sensación del pánico palpitaba en el interior del híbrido araña, al mismo tiempo que se forzaba a mantener sus temblores mínimamente controlados y una de sus miradas fija en su oponente.

Cada respiración era un recuerdo del abrumador calor que los rodeaba, el aire entraba caliente a sus pulmones y buscaba mantenerlo centrado en lo único importante, sobrevivir. En medio de una de esas inhalaciones pudo notar cuando la mujer recobró la compostura y le regresó una mirada errática.

Presa del miedo, sus músculos temblaron imaginando lo peor, pero hubiese preferido un golpe que no viera venir antes de esa mirada desagradable por parte del oponente. 


Un golpe a su autoestima que culminó en un centelleante desplazamiento de la marine en otra dirección. Los ojos de Ryota apenas pudieron seguirla, con dificultad, y por puro instinto sus pies se movieron en un desplazamiento organizado tras ella, mientras cuatro de sus seis brazos se desplegaban hacia sus bolsillos para colocarse el otro par de guantes en medio de los pasos pugilísticos, portando ahora cuatro en total.

La velocidad de La Jari era inigualable, no alcanzaría a detenerla cuando propinó su furia sobre el cuerpo del peli blanco pero si llegaría a tiempo justo cuando ambos cuerpos cayeron sobre el suelo, uno encima de otro.
La sombra de la araña mitad hombre apareció por la espalda para atacarla.

Ryota, nuevamente ubicado en el punto ciego de la mujer (su espalda), sin pronunciar una sola palabra que revelara su posición, tras recorrer 9,4 metros en diagonal hacia su derecha y luego 2 metros en línea recta, disparó con violencia dos veloces jabs de izquierda al mismo tiempo.

¿Cómo era eso posible? Tenía seis brazos.

Los dos golpes siguieron una línea recta descendente, estrellándose de lleno contra la cabeza de La Jari. Debido a la diferencia de 1.15 metros de altura y al ángulo del ataque, el puño terminó impactando directamente sobre la cabeza de la mujer, en un intento desesperado por detenerla.

De inmediato, las piernas del arácnido pivotaron hacia su derecha para girar el gran culete de araña en dirección a la Jari y a toda potencia disparar su tela terrible sobre la espalda de la mujer. A continuación, teniendo cuidado de no pisar a Heras, dio una vuelta alrededor de La Jari, trazando una circunferencia de 5M a una distancia de 80cm y la dejo presa de su seda antes de que cayera al suelo completamente apresada de los brazos, los cuales estaban pegados a su cuerpo por la seda.

Con reducirla tenía suficiente; asesinarla no le ayudaría de nada, pues aún seguía dentro de lo que creía era una prisión y con un maldito dispositivo de origen desconocido en su cuello. Necesitaban información antes que acabar con un enemigo. Además, no se perdonaría acabar con un rostro tan lindo. “Te la en...encargo, bro, no de...dejes que se su...suelte, nece... necesitamos saber dónde están las llaves de estas cosas.”

Habló a Heras, sabiendo de sobra que aquello no sería motivo para que el hombre de piel morena se viniera abajo. Era más resiliente que los golpes que había recibido; seguramente no culparía a nadie en un enfrentamiento donde todo podía ocurrir y se jugaban su libertad.

Además, ya lo veía aplicándose primeros auxilios.

La mirada de Ryota se levantó entonces en dirección a donde se encontraban las otras dos señoritas del lugar. De un poderoso salto, recorrió 16M para situarse frente a las dos, dándoles la espalda para no asustarlas y sin deshacer su forma, saco con uno de sus tres brazos derechos, un botiquín mediano que otorgó a la mujer de hebras doradas. “P..por fa..favor, ayú...ayudala con esto. No sa...sabemos si la pelea aun va a con...continuar más allá de esta sala y es muy ti...tierna para dejarla asi.” Sonrió con esfuerzo sin que lo vieran, pero resintiéndose de la herida sangrante en su torso.

Pudo haberse quedado el botiquín para él, pero al ver a la chica de hebras rosadas a lo lejos, no pudo ser tan mezquino. De no ser por el esfuerzo de esa gran dama por apoyarlos, seguramente nunca habrían conseguido reunir el valor necesario para salir de esa maldita celda en primer lugar. “Fuiste muy valiente, mudita.” Acompaño, sin voltear a verla y manteniendo sus ojos en dirección a la enemiga.

Después de todo, cualquier cosa podría suceder.


Info
[Imagen: ELRAliP.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1616 - 50 = 1566
Energia: 1402 - 273 = 1129
Espiritu: 318 + 0 = 318
#25
Atributos Personaje

Que bueno que la chica de pelo rosado era livianita… en serio, casi no pesaba nada. Podía sostenerla con estos brazos musculosos que ni sabía que tenía, podía llevarla a upa sin arrastrarla por el suelo como un cadáver. Ni la mujer guapa y loca que se parece a mi… y que parece tener ojos por todos lados, se nos a tirado encima… Bien, todo bajo control. Aunque… ugh… en el camino estábamos pegajosas. Ehm… no sabía si era sudor adhiriéndose a la piel, pero no era solo eso, tenía algo en el pelo también y sentía ese olor metálico, a hierro. Cuando bajé a la mujer al suelo, despacio, con cuidado, colocando primero un piecito suyo y luego el otro, para que pudiera mantenerse en pie, fue en ese momento en que al separarnos, en aquella distancia, vi el líquido rojizo, brillante y espeso estirándose entre nosotras. Era el mismo liquido rojo que escurría de mi pierna.  Oh. Era sangre. Pero no solo la mía, era también la de ella.

La observé desparramarse, agotada… Ay no. Está herida. Ninguna palabra salió de mi boca ¿me había puesto nerviosa o estaba en alerta? Mis ojos… no habían visto tanta sangre en alguien que se ve tan inocente. Estoy acostumbrada a ver castigos para gente que se lo merece. Pero esto… esto se sentía distinto. Era una sensación que me incomodaba aquí, en el pecho, como una piedrita. No pensé que iba a intentar ayudar a alguien… pero aquí estoy. Y justo cuando iba a decir algo… aparece un extraño ser. Con una figura rara, es alto con muchos brazos, pero no me asusta. En la isla donde vivía habían personas con apariencias así, raras, de animales… y pensé que el sueño estaba poniéndose más loco, si es que lo era. No era un monstruo. Vino a ayudar, dejando algo en mis manos y cuando habló… ah. Claro. Era él. El chico.

—Miau… Gracias. Mira, déjame ayudarte. Todo va a estar bien... Mmm…~ hmm hmm…~ — Agradecí al chico y le sonreí a la mujer que acomodaba en el suelo, mientras comencé a tararear una melodía que escuché… por ahí ~. Arrodillada a su lado me puse a buscar todo lo que necesitaba en ese aquel botiquín (mediano). Pero… pero antes de empezar vi mis manos… mis manos estaban rojas, sucias, pegajosas. Necesito limpiarlas. Me saqué la tela del cabello, la pasé rápido, frotando… luego abrí el botiquín y solo lo hice, me acerqué y presioné fuerte. La sangre salió manchándome las manos y manchándola a ella. Después la termino de limpiar para… ponerle las vendas… lo que sea que sea… debería servir, cr-creo que la está ayudando. Que alivio.

miau
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1274 - 50 = 1224
Energia: 1651 + 0 = 1651
Espiritu: 306 + 0 = 306
#26
Habia impactado limpiamente en el caballero de cabellos blancos, no una, sino dos veces, este se desplomo y yo cai limpiamente sobre él boca arriba, cuando me disponía a realizar mi salto, pude ver reflejado en el suelo de la sala una sombra negra enorme que estaba sobre mí, nada que venga por la espalda tiene buenas intenciones y más cuando una bailaora como yo, se encuentra rodeada y bajo asedio, seguro era el hombre mitad araña que vi antes de atacar al moreno.

El muy idiota se estaba haciendo el héroe y vino a salvar a su amigo, aunque lo más llamativo era la sombra de sus puños que tenían una clara trayectoria, mi ser, asi que sin perder tiempo dije. – Kami-E . Mi cuerpo se aflojo y con un movimiento suave pude esquivar lo que vi que eran dos puños del hombre este. Que impactaron en el suelo, muy cerca del moreno peli blanco, sin perder tiempo y ayudada por cada musculo de mi ser, di un salto hacia adelante a ras de suelo de 20 metros, gire 180 grados y me incorpore para ver al peliblanco tirado en el suelo, que esperaba estuviera agonizante y a su lado de pie el muchacho mitad araña, el cual me seguía produciendo asco.

Cuando me disponía a hablarles, un sonido como de metal rompiéndose recorrió la sala y de la nada una de las tuberías más grandes del techo, se desprendió, justo debajo de las 2 chicas que se encontraban bastante lejos de mí, la rubia en un acto de amor o estupidez, eso es algo que nunca sabré, empujo a la chica de cabellos rosados apartándola del peligro, al impactar la tubería sobre el cuerpo de la rubia, este no aguanto la fuerza de la caída y fue aplastado en su totalidad, si bien la escena y el sonido de aquello parecía dantesco, a mí me dio un placer increible, un obstáculo menos para mí cita con Lando y aproveche el momento para aplaudir 3 veces y hacer aparecer 3 galletas una al lado de la otra a solo 1 metro hacia mi izquierda para retomar ahora sí, tanto mi charla como mi baile, este seguía el compás de una melodía lenta que mi abuela solía cantarme, pero sin perder firmeza en mis movimientos de brazos y zapateos, dije. - ¡ALA! Ojuojuojuojuoju, UNA MENOS…. Pues venga Espíderman, todavia no termina la faena quillo, venga que todavia esta en pie esta Nana Flamenca. 



Resumen


Valoración


Bélico

Posición Final

Gastos

Karmas


Den Den Mushi


Próximo turno


Off Para Todos
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 989 + 0 = 989
Energia: 569 - 71 = 498
Espiritu: 715 + 0 = 715
#27
Atributos Personaje



La ingenuidad lo llevó a atacar, creyendo que podría igualar el timing de su oponente. No obstante, la amarga realidad volvió a presentarse como una verdad inequívoca; ella siempre fue más rápida. Incluso habiendo ganado la retaguardia, drenado al máximo la capacidad de sus piernas y creído que golpearía con todas sus fuerzas la cabeza rubia… seguía siendo demasiado lento.

El reflejo en los ojos de Ryota mostró lo ocurrido.

El cuerpo de la mujer evadió ambos golpes de forma antinatural, los puños cortaron el aire, haciéndole perder el equilibrio durante su desplazamiento y llevándolo al suelo, donde impactó, sin quererlo, muy cerca del rostro de su aliado.

“¡Mierda!” La frustración llenó su rostro, su mandíbula se tensó y de inmediato se reincorporó para alejarse del malherido Heras apenas un paso hacia la izquierda. Buscando desesperadamente con sus cuatro ojos el lugar al que la mujer se había desplazado.

Pánico, calor, dolor, tensión, todas las sensaciones vividas aumentaron al verse desprotegido ante un ataque sorpresa. Entonces, la volvió a ver, ahora 20M separada de sus posiciones.

El alivio al verla fue mínimo, pues la distancia volvía a ser difícil de recortar contra un oponente con la capacidad de generar ataques masivos en el área.

Fue entonces cuando, al mismo tiempo en que la mente de Ryota buscaba una estrategia impulsada por la desesperación, un fuerte sonido recorrió la sala. Se obligó a no desviar la mirada de su oponente, pero lo escuchó con claridad… algo grande, pesado y metálico descendió con fuerza sobre algo más. El sonido de los músculos desgarrándose retumbó en el interior de su cabeza, pudo escucharlo perfectamente desde la zona en que quizás se encontraban las otras chicas de la sala.

“¿Ambas murieron?” Fue la pregunta que llegó a su mente ante la falta de un grito que le hiciera suponer lo contrario. 

La amarga lucha que decidió afrontar cobró la vida de dos personas, pero no sintió ningún remordimiento al respecto, solo aún más pánico. Frente a él se encontraba la única culpable de esa situación: una mujer que mostraba una clara alegría por lo sucedido y cuyos poderes le otorgaban tres galletas al ritmo de sus aplausos, al compás de zapateos que solo reflejaban su disposición a continuar la lucha.

“¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!”

El sonoro grito de Ryota retumbó en la sala. No fue ira, no fue frustración, no fue terror; fueron todas juntas, la única forma que encontró para desahogar todas las emociones que se arremolinaban en su garganta y poder afrontar lo que sucedía en esos momentos.


Debía luchar, aunque estuviera muerto del pánico. Incluso si era la presa más débil y aterrorizada. No podía darse el lujo de escapar, o de perder la vida en ese lugar, y menos imaginando que sus compañeros podían encontrarse en situaciones similares, contra bastardos como ella.

La voluntad de un capitán, sin importar nada, siempre debía prevalecer en situaciones como esa.

“Tienes razón, esto aún no termina, bro, ¡prepárate para mi último trago!”
Contenido Oculto
Al término de esas palabras, las ocho patas del que en un instante se convirtió en un arácnido completo lo desplazaron, pero a diferencia de las ocasiones anteriores, el terreno por el que Ryota avanzaría no sería el suelo. La araña dio un poderoso salto de 17 M de altura, avanzando 20 M en el aire hasta colocarse sobre la mujer de cabellos rubios a una velocidad muy superior a sus agudos reflejos.

El descenso, fuera de la visión de La Jari y justo sobre su cabeza, permitió a la modesta araña de tan solo 50CM orientar lo que serían sus colmillos hacia la cabeza de su oponente. En un instante descargó una violenta mordida sobre la cabeza de la rubia.

La sombra, en esta ocasión, no existió. El cuerpo de la araña era mucho más pequeño que antes  y, gracias al desplazamiento de la marine, había quedado orientado de tal forma que la luz —proviniera de donde proviniera— no permitía distinguirla.

El impacto frenó la caída de Ryota, quien después de inocular su potente somnífero, cambió a su forma híbrida para caer a espaldas de su oponente usando su cabeza como soporte para desatar un segundo ataque aún más destructivo que el primero. “¡Buto Kaiten!” El cuerpo del híbrido giró a gran velocidad impactando de lleno contra la espalda de la mujer que salió disparada 9M en dirección a donde se encontraba Heras.


Info
[Imagen: ELRAliP.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1566 - 2 = 1564
Energia: 1129 - 414 = 715
Espiritu: 318 + 0 = 318
#28
Atributos Personaje


La libreta cayó al suelo, junto a su lápiz, sintiendo su pulso bajar cada vez más, el mundo moviéndose con una absurda rapidez, hasta que de pronto se torció, inclinándose de una manera absurda, lenta y con un extraño vértigo, como si estuviese en una montaña rusa, sintiendo todo en cámara lenta. —… No me siento bien— La sangre a su alrededor se volvía cada vez más grande, resaltando la palidez de la skypean, que se encontraba en el suelo, apoyada en Lana, sin saber cómo todavía no había caído contra el suelo, el ruido desapareciendo de manera repentina con su cabeza, no pareciendo saber recordar qué era el sonido. —… Mamá.

El rostro de la mujer fue lo primero que apareció, sintiendo unas manos invisibles acariciar sus mejillas, sin saber dónde acabó la alucinación de su amo. —Tengo frío— Intentó llevar sus manos a sus ojos, con intención de frotar sus párpados, que se sentían pesados. —Tengo sueño— Y sentía que cada extremidad le pesaba un montón, batallando para mantenerse consciente. —Quiero dormir…— Tan distraída estaba, que no se dio cuenta de todo lo que pasó a su alrededor, hasta que de pronto, sintió el empujón de Lana, alejandola de lo que se les venía encima y de pronto, Seraphine sintió un montón de energía viendo lo que sucedía a la rubia, llamadlo adrenalina o como uno quisiera, resultando en un grave error, ya que la sangre fluyó con vida, llegando a otras zonas, con sus ojos enfocados, con cierto terror, en el cádaver o donde debería estar de una antigua conocida, ocasionando que tragase otra vez, lo que podría pasar con ella, si es que seguía por el camino de la Revolución y ya estuvo en alguna que otra ocasión, donde era preferible estar muerta a que seguir en una tortura.

Y fue en medio del temor que Seraphine se desmayó, siendo lo último que percibió el grito de Ryota y su propio dedo ensangrentado, donde escribió en el suelo el nombre de Kazan. Una parte de ella, creyendo que iba a morir de verdad, el aliento saliendo de su boca antes que su cabeza impactara contra el suelo, impidiendo el escribir el resto del mensaje:

Eres un hombre algo difícil de leer; no sé cómo te tomarás mi muerte o si siquiera te encontrarás con esto, pero en caso de que te afecte de alguna manera, al gustarme creer que el tiempo que pasamos juntos te ayudará tanto como me ayudó a mí, no utilices esto para alimentar tu ira; alimenta tus decisiones en el futuro, para proteger a los demás.

Te quiero mucho y dile a Mizuki que también le quiero.


Si se llegaba a despertar, no podía evitar sentirse de lo más avergonzada por aquello, sintiendo que se pasó un poco de dramática en ese momento.

Info
[Imagen: RlTqH6C.jpeg]
—[#FF69B4] Escribe | Piensa | Actúa
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 33 - 50 = -17
Energia: 617 + 0 = 617
Espiritu: 159 + 0 = 159
#29
En el momento que el alivio entró en mi cuerpo, un corto instante en el que sentí que el mundo dejaba de golpearme. Desde el suelo busqué ubicarse en el tiempo y el espacio buscando con la vista a todos mis con miradas rápidas. Mucha más fue mi impresión cuando vi aquel impacto estruendoso y sorpresivo. ¿Había muerto Seraphine? Desde mi posición no me ayudaba pero alcanzaba a ver lo que parecía la silueta de un cuerpo. Era demasiado grande, si era ella, pero si me movía a auxiliarla en el proceso seguro la rubia acabaría conmigo una segunda vez.

Mientras la araña gritaba desgarrador yo luchaba por mantenerme en control, aún con un miedo a su horripilante apariencia y su proximidad a mi entonces de cerca ví que conservaba parecido con Ryota. Diablos, qué le pasó, lo debe haber mordido una araña mágica o algo así. Ahora sufre de esta enfermedad. Que lo convierte en araña. 

Entonces ya espere más y me puse de pie. El fuego en mi interior ardía una vez más y empatizando con quién despierta en mi un miedo involuntario. Me puse de pie con un brazo izquierdo cubriendo mi pecho y mi mano mi cara. Apretando fuerte del dolor que aún quedaba en mi. — Aquí sigo, no me abriste el pecho así que inténtalo de nuevo. — La invite, siendo ella una peladora, fuego de mi interior se hizo visible tras de mi cabeza y no eso que mi cuerpo comenzó. 

La provocación estaba hecha. Mi postura firme. Claro que no me quedaría aquí. Si bien todos estaban dando su máximo yo no me reservaría a lo que decidí escalar la situación y volverla aún más grande. Hacer crecer mi cuerpo lo necesario para llegar al baremo de un gigante. Unos trece metros de altura para ser exactos. Mis músculos tensos se preparaban para lo peor y si con eso llevaba a la victoria del grupo sería suficiente. 

Bonchona Bonchona
#30
El Espiderman habia aceptado mi reto y se abalanzo a por la Jari, o al menos eso intuí pues desapareció de un momento a otro, acortando los 20 metros que nos separaban en un abrir y cerrar de ojos, pero lo que más me sorprendió sentir como algo me picaba en la cabeza y mi cuerpo se empezó a sentir somnoliento, me estaba llevando las manos hacia la parte alta de mi cabeza, para palmarme y ver que sucedía, cuando un grito sono a mi espalda y acto seguido fui golpeada por tu torbellino que me saco de mi posición empujándome 9 metros hacia adelante. Era evidente que quien me habia golpeado era el chico araña, lo otro que me llamo la atención fue ver como el moreno al que pense que habia dejado fuera de combate ahora estaba frente a mí a 11 metros.

Era evidente que estaba rodeada, el calor, el cansancio y ahora el hecho de sentirme somnolienta, estaban empezando a hacer meya en mí, pero mi deseo ardiente de ir a mi cita con Lando era mucho mas grande que todo esto, seguramente mi hombre estaba ahora en la sala de las cámaras viéndome luchar, tal vez el idiota de Don Ald estaria allí riéndose de mis bailes, que pingüino idiota, no sabe que el único y verdadero baile es el flamenco, tambien estarían los raros de Redflag y Crurok y no podia olvidarme el tarado del mono con sus apuntes que no decían nada, seguramente estaban todos allí y yo aun acá lidiando con estos, así que decidida a acabar con todos  gire 180 grados, dandole la espalda al moreno para atacar al chico araña quien estaba en mi posición anterior y salí corriendo hacia el con la palma de mi mano derecha extendida, cuando estaba a un solo metro de su asqueroso cuerpo de 6 brazos, salte mientras decia. ¡COHENES! . Y le propine una cachetada violenta en su mejilla derecha, pero no me detuve, no podia hacerlo así que tensando el puño izquierdo grite. ¡APAÑAO!. Golpeando su cara por el lado izquierdo.

Cuando cai al suelo, mis rodillas se tambalearon y la oscuridad cubrió mi visión, el recuerdo del hombre araña quedo en la lejanía y me vi abrazando a mi amado Lando, victoriosa lo habia logrado habia ganado, habia derrotado a todos estos, luego me pude verme con todos mis compañeros, la misión fue completada con éxito.
Resumen


Bélico



Gastos


Karmas


Proximo Turno



Valorización Final



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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 989 - 509 = 480
Energia: 498 - 1089 = -591
Espiritu: 715 + 0 = 715


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