[EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 6)
#31
El fulgor dorado seguía envolviendo sus piernas, dejando sólo retazos lumínicos y ondas de sonido que sólo reflejaban una velocidad de movimiento sumamente anormal, recorriendo dos metros adicionales hacia la izquierda en lo que intentaba ser testigo de los hechos rodeándolo, deteniéndose en ese preciso instante. Primero, percibió casi de inmediato que su ataque además de impactar en el verdadero objetivo, también le dio a Omuyaga y a Tezca, lamentándose dado el pequeño desliz, aunque sin tiempo de hacer sus típicas payasadas considerando el ritmo acelerado del combate.

Lo siguiente, fue el súbito reposicionamiento del caimán humanoide gigante, o ya ni sabía como demonios definirlo. Se lanzó contra Kane en un parpadeo, mucho más rápido de lo que podría percibir, y acto seguido lo engulló hacia las profundidades del putrefacto lago donde también le tocó sumergirse contra su voluntad. Hasegawa reconoció instantáneamente que cada centésima de segundo valía en este enfrentamiento, y aprovechó esa ventana para sacar los apósitos medicinales guardados entre sus pertenencias con la intención de volver a tratar la herida bajo su mandíbula, realizándolo con una destreza digna de alguien que sabe lo que hace, no por nada había estudiado la profesión de medicina, prácticamente mecanizando a niveles automáticos cada paso en el proceso de curación parcial de heridas.


Manteniendo la fruta activa, decidió seguir en movimiento. Justo en el momento donde el marine corrupto volvió a emerger, sosteniendo con su boca al espadachín en un estado paupérrimo, y si bien, técnicamente eran enemigos por simple naturaleza, le preocupó que su camarada parcial fuese asesinado cruelmente por ese pequeño error de cálculo. Siendo honesto, sólo pudo reaccionar al intento de desplazamiento de Barald, antes de que el wotan lo capturase con su amplia mano, imaginaba que una criatura tan veloz como aquel bicho horroroso habría percibido su velocidad igual que el propio albino.

Chasqueó la lengua mientras se desplazaba, observando de reojo que Kael siguiera bien, e ignorando el lanzamiento de las espadas pues sus ojos seguían bien abiertos, fijos sobre el teniente. Su nivel de concentración era absoluto, mostrando cuán dispuesto estaba a terminar con el combate, y si no vencían allí, al menos esperaba otorgar un aporte considerable al final del monstruo. Shin, sin nada más que sus siguientes movimientos en mente, avanzó recto ocho metros hasta el borde de la tabla, del lado donde emergieron los cuatro metros de diámetro del enemigo, luego, se desplazó seis hacia la derecha, recortando parcialmente las distancias con el wotan y transformando en esa última transición su brazo diestro en luz, apuntándolo contra el cuello de la criatura (Curok) a la misma velocidad en que se había reubicado, ahora a once metros de la bestia acuática.

A pesar de la escasa luz que los envolvía, quitando la propia iluminación emergente de su cuerpo, no esperó a nadie. Una vez lanzó a Kane, Shin ya se había reubicado, y extendiendo los dedos índice, corazón y pulgar, formó una esfera lumínica de cinco centímetros que arrojó de inmediato contra el teniente marine. Siguiendo su flameante estrategia, pues probó ser efectiva, volvió a reubicarse antes de que su ataque impactase al superar esa velocidad, iniciando la nueva transición a penas la esfera abandonó la yema de sus dedos, avanzando cuatro metros hacia la derecha y acercándose otro poco al enemigo.

Ahora los separaban siete metros, y manteniendo la misma presión prácticamente constante, aún apuntándolo con su diestra, retiró el pulgar, dejando sólo los dedos índice y corazón extendidos, y formando sólo una mínima partícula de luz concentrada, pero más poderosa, observándolo fijamente en un fiel reflejo del estado de gracia en el que se sentía. Viéndolo todo muy claro.

[Imagen: d637bcebf920e64555ff9b16e27130fc.jpg]

—¡Debiste matarme cuando tuviste la oportunidad!

Exclamó, y automáticamente lanzó el ataque, dirigiéndose al cuello del wotan pocos instantes después de que su primera ofensiva se concretase, y volviendo a reposicionarse al momento en que su segunda técnica abandonó sus dedos. Era un reflejo del inicio de la pelea, Shin había realizado una secuencia de movimientos similares, y evitando caer en alguna predicción, retrocedió, sí, pero en la misma trayectoria que ya había trazado. —¡Aléjense de él! ¡Salgan del rango lo más que puedan! ¡Está claro que no puede conmigo! —exclamó en movimiento, volviendo ocho metros hacia la izquierda, y observando hacia donde se movería a partir de ahí, pues no tenía pensado detenerse, sin desactivar la fruta en ningún momento.

Comenzó a ocultar el cansancio con expresiones concentradas y que rozaban lo sereno, pero se estaba cansando a un ritmo alarmante, prueba de ello eran las gotas de sudor en su rostro, y por dentro esa incertidumbre no le gustaba a pesar de que seguía creyendo que ganarían indudablemente.

Sus ojos cerúleos observaban todo con atención, el corazón le latía rápido pero por fuera parecía tranquilo, y la orden al grupo estaba clara, pretendía atacarlo con la misma técnica que alcanzó a Tezca y Kael, su advertencia estaba más destinada a que se mantuviesen lejos del wotan antes que recordarles lo obvio: Estaban a tiro de Curok Odail.

Su ego no le permitió rebajarse al mismo nivel, remarcando que esa bestia acuática no podía vencerlo, y genuinamente lo creía. De no ser por el derrumbamiento de la tabla, error en el que no volvería a caer, aquel monstruo todavía no sabría desde qué ángulos lo estaba atacando, y le demostraría que haberlo dejado con vida sería su error más grande.

Mayor incluso al de traicionar a la marina, y querer esclavizarlos con esos asquerosos collares que aún colgaban de sus cuellos.

Llevaría esa misma luz, aún en movimiento, incluso a los ojos de los corruptos, como el wotan.

Let there be light
[Imagen: vEBNZb3.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 755 + 115 = 870
Energia: 647 - 312 = 335
Espiritu: 141 + 0 = 141
#32
Sala de Control

 
Las katanas giraron sobre sí mismas cruzando los 6 metros que quedaban de agua, clavándose en la madera cerca de los pies del rubio pues el marine de cabello negro no estaba donde lo recordaba. Se había movido dos metros a la derecha, dos metros que le salvaron la vida – “Ssss” – sisee con coraje, mi furia llegando a límites insospechados. El espadachín de ojos rojos había caído frente al rubio, a escasos centímetros a un lado de sus espadas clavadas en la madera. Lo olía desde aquí, su perfume ridículo mezclado con sangre fresca, esa colonia cara que no tenía nada que hacer en una cloaca como esta y que sin embargo seguía intacta sobre su piel impecable incluso después de todo lo que le había hecho. El rubio trabajaba sobre sus heridas con el botiquín en la mano, arrodillado junto a él, con esa ropa oscura y ese corte de chaqueta que me revolvía las tripas solo de mirarlo. Perfectos hasta en el suelo. Perfectos hasta cuando sangraban. Ssss. Miserables.
 
El agua comenzó a bajar frenéticamente. Lo sentía desde la punta de los pies hasta mi cintura que ahora quedaba expuesta. Cada centímetro que perdía era un centímetro menos de lo que era. Mi cuerpo lo acusaba, los brazos pesaban más de lo normal, los golpes que había recibido durante el combate seguían ardiendo y sangrando. Llevaba demasiado tiempo peleando contra demasiados a la vez y lo sabía. Pero Landon me había encomendado esta tarea. Landon confiaba en mí. Y eso era lo único que importaba. En el instante siguiente sentí un dolor en el cuello que apenas pude procesar cuando un segundo impacto me hirió muy cerca de donde impacto el primero. No vi nada. Apenas unos destellos dorados que desaparecían antes de que mis ojos pudieran siquiera intentar seguirlos. Pero, aunque dolieron, no me tumbaron. Me sacudieron, y eso alimentó algo en el fondo de mis tripas que llevaba varios minutos acumulándose. Seguía empapado. Cada escama, cada pliegue de piel, cada jirón de tela que colgaba de mis hombros saturado de agua podrida. A pesar del vacío de agua que se había formado, era suficiente.
 
Concentré una gota densa en cada palma, apretando los dedos hasta sentir la presión vibrar entre los nudillos. Tenía dos objetivos frente a mí. El rubio a 8 metros, inclinado sobre el espadachín. El marine de cabello negro a 8 metros, desplazado dos metros a su derecha de su posición anterior. Lancé ambas con un golpe seco de muñeca en trayectoria diagonal ascendente, la izquierda hacia el rubio, la derecha hacia el marine de cabello negro. Tas el impacto a ambos en su costado derecho, doblé las rodillas y salté los 8 metros que me separaban del espadachín de ojos rojos por encima de la plataforma que ahora quedaba a nivel del suelo, recorriendo la distancia con la cabeza agachada, los dientes apretados y toda la inercia del salto concentrada en el cuerpo del espadachín de ojos rojos.
 
Vencería, esto no podía terminar de otra forma. Lo haría por él. Por Landon. Ssss.
 

 
Resumen

Posiciones

Aclaraciones

Belico

Gastos

Inventario

Turno
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1195 - 594 = 601
Energia: 276 - 111 = 165
Espiritu: 700 + 0 = 700
#33
Atributos Personaje



Un pirata con un gran corazón nunca dejaría de ser un pirata. Fieles creyentes de la ley del más fuerte con un concepto de la libertad distinto al de muchos otros se alzarían en esta nueva generación de rufianes donde solo unos pocos alcanzarían eso que tanto anhelaban; ¿qué tan verdaderas son vuestras convicciones? preguntas como aquella le recordaban como tenía que afrontar su vida. Había sido un día de muchas emociones para el, desde un terror profundo, un instinto conquistador extremo, una gran ira parcialmente controlada y también la calma que lo hacía fundirse con el viejo acero de un herrero. El calculador de variantes había decidido aliarse con los marines por un motivo que tan solo el conocía, sumado a eso, también para sobrevivir por probabilidad de supervivencia lo cual había sido todo un acierto. ¿Enfrentar con Tezca a ese pedazo de monstruo? hace rato habrían muerto y ahora su alma vagaría por el mundo buscando proteger y cuidar de su alma gemela mientras su cuerpo se pudría en el fondo del planeta océano junto con el colgante que le recordaba el porqué nunca tenía que morir, a cualquier precio. Aquella voluntad que reinaba en su interior poco a poco volvía a emerger frente a aquel enemigo formidable y su cuerpo, respondía de nuevo con normalidad, todo gracias a un buen amigo que depositaba su confianza en el ¿defraudarle? no podía permitirlo. 

Concentrado en el combate y guiado por el sendero del acero afilaría de nuevo su mirada mostrando eso de lo que estaba tan seguro, tal y como había dicho previamente al monstruo antes de salir despedido de su boca. Ya en pie gracias a su gran compañero que una vez más le demostraba cuanta confianza tenia en el, desviaba su mirada a escasos centímetros de su posición en aquel tablero de ajedrez; donde había que matar a un rey para ganar la partida. Esas que habían logrado cortar las escamas verdosas del enemigo permanecían incrustadas sobre la madera próxima a el ansiando ser empuñadas de nuevo por su portador que les concendió su deseo, ni si quiera tuvo que agacharse solo extender los brazos hacia las empuñaduras a su lado,  Era como si el destino quisiera darle una oportunidad más, llevaba toda una vida esquivando al destino y ahora, lo abrazaba, deseando enfrentarse a lo que le tenía preparado en esta ocasión. Sus armas volvieron a unirse con el en uno solo siendo tomadas con la determinación de un espadachín que quería terminar lo que había empezado. Desvió la mirada de nuevo hacia Curoc mientras tiraba de las katanas con determinación, sacando la parte del filo que estaba incrustada en la madera y colocándolas con el filo hacia arriba. 

Giro sus armas para cambiar el filo hacia arriba. Blandir un arma era todo un compromiso no apto para hombres débiles y tener un buen corazón, no lo convertía en uno de ellos. Una vez más, no pudo seguir el ritmo del combate, aunque por poco, el wotan lanzaría el primer ataque pero Barald no pudo verlo, no podía seguirle el ritmo, al igual que tampoco pudo ver venir su tremenda acometida suicida que impactó contra el. Sus pies se deslizaron por la madera escasos centímetros hacia atrás al recibir el impacto dejando al pequeño espadachín el espacio justo para maniobrar que esta vez, había aguantado el ataque. Alertado por el golpe, y con un enemigo tan enorme justamente frente a el, su cuerpo se movió instintívamente nada más le impactó, moviendo sus brazos para dar un corte diagonal de arriba a abajo - Henka - Mientras pronunciaba aquellas palabras, volvía a repetir el mismo patrón que había hecho cortar su brazo, cambiando la trayectoria de su corte justo antes de impactar en la gran cabeza del Wotan, haciendo que el ataque que en un principio era descendente de arriba a abajo fuera horizontal de derecha a izquierda, ambos cortes juntos, cortando por tercera vez las escamas del cocodrilo aunque esta vez, dando en su cabeza. Inmediatamente, igual que había pasado anteriormente, sus katanas volvieran de nuevo por donde habían venido, de izquierda a derecha, realizando otros dos cortes con las katanas en paralelo la una de la otra después del primer ataque.

[Imagen: AvAAz5p.jpeg]
- Mugen -

El segundo ataque volvió a cortar las escamas verdosas y el joven espadachín que encaraba de nuevo a su destino; si así lo quería, acabaría con la vida de hasta la fecha el enemigo más fuerte al que se haya enfrentado. El cuerpo de Curoc caería contra la plataforma ya sin vida frente al espadachín que ahora, manchado de sangre, envainaba sus armas a la espalda al haber terminado el trabajo. - Domado - El pana Barald se proclamaba por encima del pana cocodrilo en la pirámide alimenticia tras un duro combate en el que estuvo al borde de la muerte. Era hora de conseguir quitarse esos collares y salir de aquel lugar. - Mierda Tezca, ¿sabes que correr no es lo mio no? como tenga que cargar contigo estamos jodidos. -  Realmente, el combate le había dejado al limite, un golpe más podría haber acabado con su vida.

Cofre del tesoro
[Imagen: FIRMA.jpg]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 90 + 271 = 361
Energia: 1064 - 257 = 807
Espiritu: 450 + 0 = 450
#34
Atributos Personaje
 

Solo un segundo.
 
Solo un segundo, muchas cosas depende de solo un segundo: La nota de una canción, un ataque, una defensa, la vida de alguien. La mía. Un disparo. Apenas terminaba: Tal vez si hubiera sido más rápido o si tuviera experiencia. O no.
 
Claro que no. Soy lo mejor que se puede ser.
 
La dama fortuna, siempre campante, altanera, preciosa y orgullosa, haciendo su propia voluntad ¿Es que acaso se ha empeñado en probarme? Sabe que puedo eso y más. Sabe que puedo por encima de ella aunque como el caballero que soy he de dejar que haga su voluntad, pero al parecer hoy ha preferido beneficiar a otro, oh, ahora debía preguntarme ¿Cómo podía ganarme si cariño otra vez? No, esa no era la pregunta actual.
 
“Primera regla: Nunca quites la vista de tu oponente. Será eso tu perdición” Pero como no hacerlo cuando la sangre de mi compañero mancha mis manos ¿Cómo no hacerlo? Cuando su voz ha llamado mis oídos ¿He de fingir ser sordo? ¿Cómo fingir? ¿No era yo el que se priorizaba ante todo? No encontré un pretexto ávido, no encontré nada más que un último deseo incumplido y un deber que iba más allá de mi mismo de un sentimiento que parecía apenas conocer con un par de copas en la mano, un plan de atravesar el grand line, un capitán ausente, una sonrisa y una serpiente blanca que se bebía la bebida de un espadachín.
 
Pero el problema es que eso estaba en el pasado.
 
¿Podía ser esto nada más que los pensamientos de un hombre moribundo? Cuando la vida pasa por tus ojos dicen que lo hace en una lentitud inaudita, como intentado ceñirse a cada error de tu existencia, pero no podía ver errores, yo no puedo cometer errores, ni vida. Solo dolor.  No pude moverme, no pude verlo pero el dolor me parecía familiar. Familiar y peor. Perforante. En el costado y en lugar de sentir la sangre del wotan, sentí la mía: cálida y horrible en un sentimiento debilitante, casi caería de rodillas.
 
En un quejido que salió de los más profundo de mi alma, llevé mi mano al costado, dejando caer el botiquín ya vació, sin utilidad, encorvé la espalda, doblando las rodillas por el dolor. Si pudiera describirlo, sería terrible.
 
Pero esta no sería mi tumba. Lo había decidido con anterioridad. Aunque los pasos pesarán igual que un ancla, aunque mi vista fallara por el desgaste: Conocía el sentimiento, nunca había sido ajeno al sufrimiento. Mi cuerpo no podía más, pero nunca he conocido el límite ¿verdad?
 
Esta no sería mi tumba. El recurrente pensamiento no dejaba mi mente mientras observaba como heroicamente mi compañero, se lanzaba a la batalla una vez más. ¿Qué es lo que motiva al ser humano?
 
Si es el amor, que el amor a mi existencia me permita dar el paso. Que este me permita entender lo que pasaba frente a mí.
 
Si es el odio, que el odio a la muerte sea la cadena que me permita sostener el tridente con fuerza y apuntar a la bestialidad.
 
Si es la venganza… Entonces no puedo morir, sino pelear, si no era contra la bestia iba a ser contra el sueño latente del cansancio del cuerpo: Mortal. “Esta no sería mi tumba”
 
Me apoyé en el tridente, intentando incorporarme, mantener la frente en alto con la poca fuerza que me quedaba: La cabeza pesaba, no sabía si de estos pensamientos o de lo que ya parecía saber. Mis piernas temblaron hasta poder soportar mi peso, apenas, todo era apenas, dando un paso que no me permitió dar más.  Porque sé que la voluntad aguanta más que el cuerpo.
 
El instinto de pelea ardía debajo de la piel, desesperante, gritando por liberarse de su propia cárcel de arcilla endurecida. Mi cuerpo temblaba en respuesta una vez más y mis ojos, inyectados en sangre solo podían mirar. Mirar y no entender. Mirar y esperar a un arrebato para poder dejar de sentir el dolor. No sabía el dolor seguía siendo físico. Pelea. Pelea. Pelea. Gritaba el instinto, tan distorsionado que parecía escuchar la voz de aquel viejo una vez más, pero no, ni siquiera la esencia del viejo anciano me acompañaba.
 
¿Qué es un hombre sin su instinto? ¿Qué es un hombre quieto? ¿Un cadáver a futuro? ¿Qué soy si no es que la herida que me han hecho? ¿Qué soy si no es que la locura de un moribundo que incluso el mar ha abandonado en el ahora seco páramo? No soy más que una voluntad en un cuerpo humano, destinado a podrirse metros bajo tierra, pero no hoy. No soy más que el que vivirá, pues aún inmóvil no me rendiré, pues aún herido he de ser un hombre y aún hombre he de ser pirata. Y aunque no me mueva, mi vista seguirá al frente. A la expectativa de un arrebato solo para poder.
Poder. Que todo acabe y cuando Barald se acercó con unas palabras, como una estatua que recupera la consciencia solo pude soltar una maldita carcajada, sin poder mencionar palabra.
 
Resumen

 
Karmas

 
Posicionamiento

 
Bélico

 
 
 
Gastos de energía y vitalidad

 
 
 
Akuma

 
 
Estados

 
Inventario
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 479 - 448 = 31
Energia: 1478 - 28 = 1450
Espiritu: 249 + 0 = 249
#35
No puede parar de moverse, no puede quedarse quieto al comprobar como el combate sigue su curso a unas velocidades que le siguen superando. Es algo repetitivo, ¿no te parece? Pero seamos realistas: es imposible sacarse ese pensamiento de la cabeza cuando el estrés y la adrenalina te asaltan a cada segundo del combate. A pesar de lo que puede parecer, este combate transcurre en apenas unos segundos en el tiempo, y todo lo que allí está ocurriendo probablemente los llevase un par de minutos en toda su extensión. ¿Y él? ¿Qué ha hecho Kael en todo este tiempo?

Aprender.

Es algo inútil pensar que ha realizado algo como eso en un combate a muerte, especialmente cuando tu mejor amigo está en una situación de combate en la que se encuentra en solitario. Tiene que confiar en un par de piratas por encima de su amigo para derrotar a la criatura. Por suerte, los "Shichibukais" temporales realizan bien su trabajo recibiendo parte de los ataques, realizando cortes que claramente realizan heridas graves en el Teniente, y en general, haciendo de este combate un 1 vs 4, aunque pareciese que dos de ellos no aportaban demasiado en la ecuación.

Aprender de un escenario como este, si consiguiesen salir con vida del mismo, es algo que tendrá que tener especialmente en cuenta el día de mañana con sus estrategias, formas de actuar y posición de liderazgo para que, de esta forma, no quede completamente relegado si vuelven a luchar contra nuevos enemigos que, por alguna razón, teme que sean incluso más poderosos que el teniente.

Sin embargo, no hay tiempo para entretenerse. El enemigo ha intentado atacar a Kael con las katanas de Barald, y ahora ha vuelto a salir del agua para disparar una nueva bala de agua de cloaca. Asqueroso...si no trataban sus heridas pronto, necesitaría de una baja laboral y un tiempo intensivo en el hospital por las enfermedades que eso le puede pegar. ¿Ahora? Nada de eso importa.

Tan pronto como recibe el impacto, su cuerpo trata de bloquearlo lo mejor que puede, recibiendo en su castillo interno el agua en su interior debilitando las paredes internas. Y pensar que Juan le dijo que tenía un increíble cuerpo de acero...ahora, al notar ese nuevo agujero en su pierna, y quizás como un acto reflejo precisamente por haber sido atacado en esa zona, ofrece un salto de 5 metros para quedar frente al agujero de la plataforma, alejándose un poco más, de nuevo, de la zona de combate tanto cómo le permite el físico en este enfrentamiento.

Saca de su mochila un botiquín, este algo más pequeño que el que usó con el pirata de cabellos dorados. Quiere creer que es capaz de aguantar con algo así, pues tiene que estudiar las lesiones de los que SÍ son verdaderamente útiles en un combate en caso de planificar -y desgraciadamente tiene en su cabeza un fuerte pensamiento que indica que no va a ser el único enfrentamiento-, así que...en contra de lo que pueda pensar, sigue necesitando pensar en las mayores probabilidades de supervivencia...y gastar los recursos a consecuencia de eso.

Toma el botiquín más arriba de la mochila, comenzando por abrirlo y utilizar su vendaje con cuidado, observando el devenir del combate intentando con ello no recibir otro ataque sobrehumano del Wotan de diez metros. Aplica lo más rápido que puede el mismo para no perder el tiempo, y gasta casi su completa atención en no perder de vista al enemigo. Tiene que pensar en que puede hacer si este combate acaba con la pérdida de un aliado...y si se da el caso, solo espera que ese mismo no sea su amigo el marine. 

A disposición
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 458 - 126 = 332
Energia: 833 - 160 = 673
Espiritu: 300 + 0 = 300
#36

Mantenía su habilidad activa sobre las piernas, aún en movimiento cuando su ataque terminó, recorriendo dos metros hacia la izquierda y otros dos hacia abajo, deteniéndose en seco una vez confirmó que estaba en territorio "seguro" luego de advertir a sus dos compañeros provisionales y a Kael que se alejen del lagarto extraño. Iba a atacar, eso era un hecho, y cuando confirmó la posición del enemigo y que, efectivamente, no estaba centrando su atención en él, volvió a la marcha, buscando reubicarse en el punto justo donde pudiera volver a tomarlo por sorpresa, comenzando a recorrer una nueva transición casi que volviendo sobre sus propios pasos.

El agua hizo un descenso abrupto en su nivel, aunque en principio Hasegawa no pudo presenciar exactamente cuánto descendió hasta poco después, lo cual no cambiaría los hechos sucedidos a continuación considerando que seguía teniendo suelo firme sobre el cual moverse. Avanzó dos metros hacia adelante, y en ese momento pudo escuchar un impacto acuático explotar en la zona a medida que reducía las distancias a niveles exageradamente altos. Afinando la mirada, apreció a Kane recuperando las espadas, mientras se movía dieciocho metros a la derecha, y cuando quiso reconfirmar la posición del teniente corrupto, él ya no estaba ahí, habiendo abandonado el borde de la tabla de madera, misma que se movía con irregularidad como si fuese un pequeño terremoto, muy sutil.

Shin no lo habría notado teniendo en cuenta el ritmo elevado al que se movía aquel marine acuático, pero mientras estaba llegando a su posición final, el wotan habría cruzado una distancia considerable aunque sin llegar a su objetivo, ya que el albino ocupó el final de su transición antes, pudiendo girarse hacia los otros tres y transformar el brazo derecho también en luz apuntando hacia delante, intentando mantener su atención ante la posible aparición del escamoso oponente.

Como era de esperarse, no percibió el movimiento hasta que sucedió, pero su descenso fue colosal, realizando lo que parecía un ataque contra Kane. Shin no esperó ni siquiera un segundo tras identificar a la bestia, apuntó con su diestra transformada cinco metros en diagonal hacia la derecha del campo (la izquierda en perspectiva del marine) ahora que todo estaba a la misma altura, consciente de que Kael se encontraba del otro lado, intentando que no fuese alcanzado, y desató la misma técnica que hizo estragos hace poquísimos instantes.

[Imagen: 58d5f165-8579-4c36-96ea-999d478548f2.png]

"Hora de descansar, lagarto".

No verbalizó aquellas palabras, sólo pasaron por su cabeza, tenues, como un pensamiento vacío, manteniendo el mismo estado de concentración tan profundo que acarreaba desde la ofensiva anterior, algo que se notaba en sus ojos, brillantes en un cerúleo perfecto, dando la apariencia de ser capaces de entender cualquier misterio, o soportar la apariencia de todas las verdades del mundo.

Ogon Kyomei tomó forma de una esfera de dos metros en tamaño y recorrió cinco metros en más tiempo de lo que Hasegawa se movilizó dos metros adicionales hacia atrás y dos hacia la izquierda, saliendo del radio de cinco metros en que afectaría su ofensiva antes de que suceda y llegando al máximo de su capacidad de movimiento en forma logia, por lo cual se detuvo. El primer impacto sucedió, y Shin, confiando en su misma estrategia de antes, presionar constantemente y habiendo ya sugerido que los demás se alejen, no dudó al realizar aquellas acciones. Fue tras el inicio de la expansión que se escuchó una palabra en el ambiente, algo que indudablemente no esperaba oír, pues sólo podía representar el anuncio de algún ataque considerando lo aislada de dicha pronunciación en labios del pirata, y esa palabra resonó cuando su luz ya se había expandido tres metros.

'Henka'.

Lo siguiente ocurrió prácticamente en simultáneo, sonido de cortes atravesando las escamas junto a su luz casi cegadora envolviendo la silueta tanto del pirata como de quien sería su superior si no fuese un vil corrupto, asesino y esclavista, asumiendo que fue él quien causó lo de los collares que aún colgaban de sus cuellos. Tras ello, silencio absoluto, uno que duró unos instantes mientras observaba, ahora sí, a un inconsciente Barald, caído junto al cadáver del wotan, algo que sorprendió a Hasegawa, dejándolo con los ojos bien abiertos, pero sin borrar su sonrisa confiada y egocéntrica.

Por supuesto, Shin se adjudicaría la derrota del enemigo, y aunque no habría querido matarlo inicialmente, salvo que no le quedase de otra, el resultado se dio por la voluntad férrea de Kane yendo hacia delante, proporcionando su técnica antes de que Ogon Kyomei le diese a ambos, a escasos centímetros de también envolver a Tezca.

—Les dije que saliesen del rango y que él no podría conmigo... ¡los perros del gobierno deben ser más obedientes con sus superiores! —ignorando que los shibibukais tienen un puesto bastante elevado, obvio, adrede, se metió con el dúo de piratas, especialmente Norova al ser el único de los dos despierto, reflejando su advertencia y prácticamente desligándose de la culpa por haberlo golpeado. —Aléjense del cadáver. Yo me encargaré de investigar las pertenencias de mi superior corrupto. No pienso negociarlo. —definió, observando a los miembros de la tripulación Hanu Mahana con una seriedad absoluta, y al mismo tiempo desviando levemente la dirección de su mirada a Omuyaga. Se refirió a ambos por si de alguna manera, el espadachín seguía lúcido.

Tenían al teniente muerto sobre la madera, y dos piratas prácticamente derrotados tras el brutal combate que disputaron. Tomar decisiones a partir de ese punto no sería una tarea fácil, pero al menos los cuatro que iniciaron encerrados en esa celda estaban vivos, y eso era lo importante.

Let there be light
[Imagen: vEBNZb3.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 870 + 0 = 870
Energia: 335 - 179 = 156
Espiritu: 141 + 0 = 141
#37
El cabezazo encontró al espadachín de ojos rojos antes de que pudiera hacer nada y en ese momento sentí como mis instintos se intensificaban como cuando mi vida estaba al borde la vida y la muerte en aquellas misiones que había realizado bajo el manto de la marina junto a Landon y mis compañeros. Era un estado que me hacía moverme casi por instinto, algo que se disparó desde el fondo de mis tripas cuando escuché el acero de las espadas moviéndose hacia mí. El espadachín había recuperado sus armas y se disponía a matarme, pero mi cuerpo ya estaba en movimiento saltando hacia atrás mientras el acero cortaba el aire donde había estado mi cuello medio segundo antes. Al fondo de la cámara, 9 metros a la izquierda, una explosión de luz se expandía quedando 4 metros corta de impactar en cualquiera de los presentes. Mientras tanto, yo vi con claridad los ojos rojos fijos en mí, sus brazos extendidos mientras gritaba una palabra inentendible, al menos para mí, y ejecutaba un corte a donde estaba mi cabeza. Ssss. Me volví de papel gracias a la única técnica que la marina había tenido a bien enseñarme y esquive por completo su ataque alejando mi cabeza de a donde se dirigían las armas del espadachín quien realizo un segundo ataque igualmente al aire pues iba dirigido al mismo punto donde estaba mi cabeza instantes atrás.
 
Con coraje, salté hacia atrás dos metros contorsionando el cuerpo para poder erguirme nuevamente. Mientras mis pies buscaban dónde posarse, sentí el agua que aún chorreaba de mis escamas acumularse en la palma derecha sola, densa, compacta, vibrando con lo poco que me quedaba de energía. Llevaba demasiado tiempo en este combate. Lo sabía en los pulmones, en los brazos, en cada fibra de mi cuerpo. Pero Landon me había dado una misión. Landon confiaba en mí. Cuando completé los primeros 180 grados del giro vi al marine de pelo blanco. Su uniforme todavía reconocible entre los destellos de luz que desprendía su cuerpo, ese uniforme perfecto que me había quemado por dentro desde el primer momento en que lo olí, su boca pronunciando unas palabras que tampoco llegué a escuchar pues la adrenalina del combate era tal que solo podía oír las pulsaciones de mi corazón bombeando sangre a cada fibra de mi ser. Debería estar a las órdenes de Landon ayudando con la purga de estos malditos en lugar de estar en esta sala, atacándome junto a piratas y traidores, brillando como si su mera existencia fuera algo especial. La gota salió de mi palma derecha con un golpe seco de muñeca en línea recta recorriendo la distancia hacia su pecho. Ssss. El ataque le derribo y mando a volar 5 metros hacia atrás de donde se encontraba. Los tenía donde quería, iba a lograr terminar con éxito la misión que Landon me había encomendado. Solo quedaba el espadachín de ojos rojos quien no era nadie contra mí en un duelo uno contra uno, incluso faltándome el agua.
 
Mis pies tocaron el suelo al completar los otros 180 grados del giro quedando a dos metros del espadachín de ojos rojos y en ese preciso instante todo se volvió negro. Sentí como mi corazón dio un golpe distinto a los demás, uno que no encontró respuesta, y mis piernas dejaron de responder antes de que pudiera entender lo que estaba pasando. El peso de diez metros y una tonelada cayó hacia adelante sin que pudiera hacer nada para evitarlo, mientras todo se volvía más lento, más oscuro, más silencioso.
 
Lo siento Landon. Dejo el resto de la misión en tus manos. Ssss.
 

 
Resumen

Aclaraciones

Belico

Gastos

Inventario

Turno

Off
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 601 - 50 = 551
Energia: 165 - 460 = -295
Espiritu: 700 + 0 = 700
#38
La situación es completamente diferente a lo que el estratega de la setenta y cinco había considerado. En su cabeza tenía el cuerpo preparado para resistir el impacto, tal y como había hecho hasta ahora, mas no obstante, no había funcionado tal y como había esperado.

“¡Mierda! ¿Pero qué?” Aún no está acostumbrado a los usos de sus nuevos poderes, y debido a ello, ha terminado cometiendo un error por lo que creía tener dominado, entendiendo que aún se encuentra demasiado lejos de comprender las extrañas habilidades que tiene esa capacidad suya tan compleja y desconocida.

Se quedó en el sitio, aplicando el botiquín, pero las heridas de su cuerpo eran demasiado cómo para hacerle continuar adecuadamente. Los ataques de su gigantesco enemigo no eran algo para lo que tampoco esté preparado, y ni una sola tarde de estudio es suficiente en comparación al sufrimiento que se tiene en un campo de batalla real, donde tu vida corre peligro de muerte.

Necesita sanar aún más sus heridas, pero también debe racionar el equipamiento de su mochila, o de lo contrario no llegarían a ninguna parte. Aún tiene demasiadas dudas que responder. ¿Cómo saldrían de aquí? ¿Quién les ha hecho esto? ¿Dónde están el resto de sus compañeros? ¿Por qué les han permitido quedarse con sus cosas, a pesar de haberlos convertido en esclavos?

Si tenía la oportunidad, tenía toda la intención de preguntarle al Wotan que pelea contra ellos…

Aplica en su cuerpo un nuevo botiquín, contando los dos que aún le restan a sabiendas que debería repartirlo con los que aún quedaban en combate. Ellos son cuatro; había traído cinco, y quizás por egoísmo y el dolor que siente, ha terminado gastando dos en sí mismo. Una parte de él se siente culpable, pero tampoco puede hacer más en ese momento.

Al alzar la vista, en cambio, termina dándose cuenta de algo que no esperaba que sucediera, o al menos no tan pronto.

¿Han...
…ganado?

Si de verdad había caído y fallecido, entonces…¿ahora qué?

A disposición
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 332 + 28 = 360
Energia: 673 + 222 = 895
Espiritu: 300 + 0 = 300
#39
Ogon Kyomei no había funcionado como esperaba. Quizás era el sudor empapándolo, una señal del esfuerzo que venía acumulando, o en su defecto, daño colateral producido por aquella extraña energía que lo terminó separando de la División conformada junto a Nyra, Choi y Dimitri. El caso es que falló, y lo supo al mantener su atención fija en Barald y el lagarto, especialmente el gran tamaño de diez metros en este último, haciendo evidente que seguía en pie, no sólo por su prominente estatura, sino, porque al Hasegawa estar esperando que sea envuelto por aquel manto dorado, no ocurrió nada.

Entonces, otra señal súbita.

'Mugen'.

Existió un espasmo que no llegó a visualizar entre medias, del ser acuático a 6 metros, pero la voz de Kane volvía a sonar con ese patrón inusual que parecería estar acompañando a sus acciones. O quizás eran algún tipo de ritual en combate, el caso es que durante todo el rato que pasó interactuando con aquel sujeto en ningún momento dijo nada parecido quitando lo que escuchó antes, 'Henka', y ante la contorsión extraña del tren inferior que poseía el wotan, y la falta de sonidos de impacto, sumado a que su técnica falló, había una sola cosa clara: Debía mantener el ritmo de siempre, porque todo le daba a entender que aquel corrupto seguía vivo, y que Barald estaba luchando.

No había desactivado su fruta, por ende sólo tuvo que reposicionarse, y así se pondría en marcha de manera inmediata. Shin reaccionó a la palabra "Mugen" de Barald, sin entender exactamente qué era, pero también apoyado en el fallo de su técnica para asumir que la pelea continuaba, más la contorsión extraña en el tren inferior del wotan. Así, consiguió moverse a una velocidad infinitamente superior a la de todos los presentes, un hecho indiscutible, y se alejó del punto de impacto moviéndose sobre la única zona que demostró no derrumbarse durante toda asquerosa escena, logrando una transición de diez metros hacia la izquierda.

Shin no lo percibió, pero en el instante en que llegó a moverse algunos metros hacia donde decidió ir, el enorme wotan había saltado hacia atrás, y el sonido de madera crujiendo junto a la vibración del suelo delataron aún más que seguía respirando. Obvio, no pudo verlo, por ello siguió moviéndose, descendiendo dos metros y continuando hacia la izquierda seis metros más. —¡Kael, muévete! ¡Ahora! ¡No me hagas tener que salvarte el culo! —exclamó en movimiento, descendiendo 8 metros y continuando su trayectoria con otros 2 metros hacia la izquierda, escapando del peligro pero buscando el momento correcto para reintegrarse al combate, sin detenerse.

Let there be light
[Imagen: vEBNZb3.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 870 + 0 = 870
Energia: 156 - 41 = 115
Espiritu: 141 + 0 = 141
#40
Atributos Personaje



Y algún día cuando tus convicciones sean rotas y la verdad llegue más allá de tu propio ego encontraras la luz que tanto deseas ser. Con decisión, con carácter y sobretodo con corazón; así lucía su instinto de supervivencia frente al mayor enemigo que había conocido. No pudo más que cortar el aire con su primer ataque allí donde antes estuvo la gran cabeza de aquel que maneja las aguas y azota a los elegidos por el diablo, una vez más, se alzaba en la cúspide de la pirámide alimenticia mostrando al mundo el porqué nunca hay que dar nada por sentado ni al enemigo por vencido. Sus ojos rojos jamás habían visto nada parecido durante su largo viaje desde la isla del invierno que nunca acaba hasta la cloaca en la que se encontraba donde, de no ser por la suerte que a veces si es justa, habría muerto sujetando sus dos katanas y peleando hasta el final, así como todo buen pirata ha de morir, de frente y con honor. 

[Imagen: BtFmIaM.jpeg]
- ¿Me viste viejo? Todavía no pero ... solo sigue mirando -  

De nuevo, la voluntad de Barald imperaba sobre si mismo que aun masacrado una y otra vez, aun se alzaba en pie frente al enemigo que hacía retroceder su cabeza como si de un contorsionista de circo se tratara ¿una extraña técnica verdad? aunque aquello no fue perceptible para sus ojos que todavía no eran capaces de ver las grandes velocidades a las que Curok se desplazaba, tan solo se dio cuenta de que ya no estaba porque sus katanas no llegaron a saciar esa última gota de sangre del papa cocodrilo con su primer ataque, y ahora con el segundo que también cortaba el aire, aunque durante ese tiempo ocurrió algo extrañó de lo que también se percato - ¿Por que todo el mundo se aleja de mi hoy? ¿tanto miedo les doy? dahahahahahaha - Si seguía en pie en el combate era solo gracias a una persona en particular, un hombre sublime y magnifico, nunca olvidareis su nombre ¡el chico de oro! ese que trato sus heridas para que pudiera seguir peleando por encima de su propia vida y que en conjunto, hicieron que aquel lagarto siseara de dolor gracias al esfuerzo de ambos, lástima no haberlo rematado en esta ocasión.

No hay nada que una mas a dos personas que vivir una situación como aquella juntos, y desde ese entonces hasta el fin de los días, el pelinegro nunca lo olvidaría, guardaría un profundo cariño y respeto por el rubio que le había demostrado que sus palabras en aquella primera reunión donde se conocieron, no fueran solo palabras, recordó una de ellas. - La unión hace la fuerza, mis amigos. Este sitio comienza a quedarnos pequeño ¿Me entiendes? -  Por su puesto que te entiendo amigo mio, hoy mañana y siempre. En el preciso instante en el que la explosión de luz se extendía al golpear el muro, se percató de la luminosidad además del ruido que provocó el tremendo impacto. El espadachín no era ningún idiota para no darse cuenta, un hombre sin valor ni honor que en un principio encerrado en la primera sala mostro querer colaborar para salir de ahí y ahora, mostraba su verdadera naturaleza de rata de dos patas.

[Imagen: CW9y7xB.jpeg]
- ¿Quieres matarme rata? - 

Hubo algo dentro de el que se encendió al darse cuenta de las intenciones del marine al cual casi ni había visto en todo el combate ¿sera que va demasiado deprisa para poder verle? realmente, Barald no era ese tipo de personas que se dejan llevar por sus emociones hasta el punto que le controlan, al menos no en ese momento en el que Tezca se encuentra en esa situación y el esta muy acabado por la pelea con el cocodrilo, así que de momento, decidió  ignorarlo. Volvió a mirar a un cocodrilo gigante mientras recitaba aquellas palabras y ahora, a dos metros de distancia parecía apagarse poco a poco, lentamente. Para su suerte había sido derrotado por si mismo. Era un cocodrilo gigante de 10 metros y 10000 toneladas, quedarse a esperar como caía frente a el no era una buena idea ni para el ni para Tezca, inmediatamente tomó una decisión y sus piernas se pusieron en movimiento iniciando un salto a la izquierda al mismo tiempo que envainaba sus armas rápido en su espalda para que la caída del rey del planeta océano no acabara con sus vidas.

En su salto hacia la izquierda a ras de suelo, agarró a Tezca para cargar con el con ambas manos y así mover su cuerpo junto con el y que no se viera afectado por la caída de papa cocodrilo.. - Peleaste como un autentico mahana ¿entendiste? estoy orgulloso -  Tras su desplazamiento, Curok terminó de caer mientras colocaba a Tezca a su espalda, aquello no iba a quedarse así. Volvió a dar otro salto hacia el cuerpo del Wotan ya en el suelo. Al llegar hasta el, rebusco en un bolsillo de su ropa de teniente desgastada, encontrando 500000 berries. Barald ahora tenía una cuenta pendiente que saldar con ... espera un momento ¿como se llama ese tipo? Se giro hacia el marine de pelo negro, mirándolo fijamente.

[Imagen: MBDP45h.jpeg]
- La mitad de esto es tuyo por curar a Tezca antes, visto lo visto, eres el único con palabra. -

Tras aquello, decidió caminar hacia el mientras hablaba, con Tezca a la espalda - ¿Como te llamas, marine? -  Barald estaba dispuesto a pagar su deuda compartiendo el botín con el marine, aunque ahora, si así lo quería el destino, sus caminos se separarían.

Cofre del tesoro
[Imagen: FIRMA.jpg]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 361 + 0 = 361
Energia: 807 + 22 = 829
Espiritu: 450 + 0 = 450


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