La Propagación del Vacío [Navegación | PA]
#1
La Propagación del Vacío
Little Garden - Wu Wei - 27 Otoño, Año 17

Little Garden - Wu Wei - 27 Otoño, Año 17


Aquella era una tarde nostálgica, y no solo por la pesadez que provoca dejar atrás lo que, por un tiempo, había sido un hogar, sino por los recuerdos que le marcarían para siempre. El cielo estaba cubierto de nubes, grises, y aunque el instinto del viejo Mink le decía que no llovería, el ambiente era tan melancólico que daba la impresión de que Little Garden, la isla prehistórica, derramaría unas cuantas lágrimas silenciosas por esta partida.

El viejo burro, Zhang Guolao, ya estaba sobre el velero. Sus grandes manos, se aferraban a la madera con un respeto casi reverente. El Wu Wei era su compañero ahora... Era el momento de partir, de cruzar ese mar del demonio que tantos secretos guardaba. Su Log Pose, que hacía tiempo estaba cargado, vibraba suavemente en su muñeca. No había prisa, claro, pero el camino se abría en el horizonte.

Little Garden, aquella isla salvaje y sus encuentros inesperados, no era un lugar para echar raíces eternas... Hmmm... Zhang suspiró con suavidad, y un pequeño aliento frío se mezcló con el aire. Se alegraba de tener a Silencio, su pequeño y ruidoso compañero, que aún permanecía sobre la arena, aferrándose a los últimos segundos de tierra firme.

—Es hora de subir, nos vamos—anunció el burro, en un Intentó de alzar la voz, pero sí Silencio lo escuchaba, ya era más que un milagro. Aun así, el mono terminó por reaccionar y comenzó a subir a la embarcación.

Mientras Silencio se acomodaba, el viejo burro optó por inspeccionar el velero una última vez. A pesar de la rudeza de aquella tierra, la nave aún parecía nueva y hermosa. Era fuerte, sólida, bien construida. Eso lo reconfortaba. Ahora que sentía verdadero aprecio por su nueva embarcación, el viejo monje se permitía navegar al Wu Wei con mayor serenidad.

Pasó junto al pequeño jardín que habían plantado. Revisó los camarotes y observó las velas, escuchando el suave roce del viento. Comprobó un par de amarres, y todo parecía en orden. Aun así, rezaba en silencio a los dioses del mar para que nada fallara.

—Hmmm... ¿Todo listo, para zapar? El mar nos espera… Bai… Mahou, ¿están listas…?

Su cuerpo comenzaba a sentir un nerviosismo, que se movía en su interior, pero aun así su rostro permanecía en calma, y así permaneció durante un rato, con su único ojo observando el horizonte.

Cuando finalmente sintió que Silencio estaba cómodo en su regazo, se detuvo en medio de la cubierta. Miró el mar, luego los cráneos gigantes de la isla, y finalmente, al Wu Wei, junto a sus compañeras. Zhang respiró, llenando sus pulmones de aire, y un tenue aliento helado escapó de su boca.


—Antes de partir —dijo con voz suave, como siempre—, Despidámonos de esta tierra por última vez... Hmmm. — Zhang permaneció en silencio e hizo una pequeña reverencia a ese lugar, que tanto le había enseñado.

Sus pensamientos, mezclados entre la vida que dejaban atrás y el camino que empezaban. Pum... El viejo burro golpeó suavemente la madera con su pezuña, y el sonido pronto se perdió en el mar. -  Ahora nos cuidaremos entre nosotros. - Murmuró el viejo burro, mientras se acercaba a sus compañeras. - Zhang alzó la vista, y aquel cráneo gigantesco le recordó a sus compañeros. - No olvidaré nunca este lugar. - Dijo con respeto, era el momento de dejar atrás aquellos recuerdos que lo anclaban a este lugar.


Bitácora del Navegante
Zhang Guolao
"El vacío no se mueve, pero lo contiene todo"
❄ La Calma del Vacío
฿ 226,000,000
?Nv.19 — Logia Yuki Yuki
#2
Sus brazos reposaban sobre la barandilla, suspendidos en el aire mostrando una laxa tensión mientras su cuerpo, inclinado hacia atrás, dibujaba la estampa de alguien entregado por completo a un prolongado estiramiento.

Crack, crack, crack.

Su espalda crujió tres veces, con  sequedad en medio del rugido del viento que revolvía su cabello en aquel momento. Se estiró un poco más y, el último crack, pareció resonar más de la cuenta debido a que, justo en ese momento, el viento se había callado y les rodeaba un fuerte silencio. Entretanto, su mirada —fija en aquella isla prehistórica— comenzó a emborronarse por momentos, debido al peso difuso de sus propios pensamientos.

—Así mejor... — murmuró mientras dejaba que su cuerpo regresara hacia adelante. Después, tras estirarse, permaneció así durante un rato, apoyada y contemplando la silueta recortada del lugar en el horizonte.

Quería marcarse, lo deseaba, y aún así una parte de ella se resistía a huir de aquel lugar que tantas experiencias le había regalado.

Experiencias...
Quizás esa no era la palabra más adecuada para lo que había ocurrido allí; Bai suspiró con pesadez y agachó la cabeza haciendo que parte de su cabello cayera hacia adelante. Sus hombros se hundieron, el sonido quedó amortiguado por sus pensamientos y, ñronto, una sensación comenzó a enquistarse en su pecho.

—¿Eh?

La voz de Zhang irrumpió de pronto, quebrando el hilo de sus caóticos pensamientos. ¿Le había llamado?

Languida, Bai, corrigió su posición, se retiro el cabello de la cara y finalmente giró el rostro con lentitud hacia el mink.

—Perdona Zhang, ¿has dicho algo? —mientras hablaba ella misma volteó el cuerpo, apoyando ahora los codos sobre la barandilla y dejando que el peso de su cuerpo descansara también en ella.

Después, su mirada buscó a Mahou, como si en ella pudiera encontrar información implícita de las palabras del mink.

Pero no había nada que descifrar.

Eso ya lo sabía.

Seguramente había dicho algo que no necesitara respuesta o quizá que le ayudaran a preparar el Wu Wei. No sería de extañar. Al fin y al cabo, Dong —el otro navegante— había muerto.

Por un instante su mirada subió al cielo encapotado y creyó escuchar la voz de aquel hombre que hacía tanto le había abandonado. En aquel momento, mientras la idea se expandia inevitablemente por su mente, la imagen de la isla se dibujó en el cielo.

Aquella maldita masa de tierra había engullido a más de la mitad de su tripulación sin el menor atisbo de resistencia sin siquiera inmutarse. Los había deborado y los había escupido en forma de vacío y dolor.

Su pecho bramó ante ese pensamiento y sus labios se tensaron durante un instante, endurecidos por algo que ya no era tristeza.
Bajó la mirada, tratando de eliminar el nudo de su garganta, y se preguntó si quizá, en otras circunstancias, habría llorado por ellos sintiéndo el peso individual de cada pérdida.

Pero sabía que ahora no podía, que había agotado ese recurso y que lo único que quedaba en su interior era una furibunda, silenciosa y venenosa ira dirigida hacia aquel pedazo de piedra flotante que había decidido arrebatarle tanto.

—Será mejor que desaparezcamos de aquí… —murmuró con una voz baja y densa.

Tras ello se separó de la barandilla y caminó hacia el mink con  languidez, como si su cuerpo aún arrastrara el peso de lo ocurrido o si verdaderamente se resistiera a marcharse. Mientras tanto, Silencio se acomodaba sobre Zhang, ajustándose con naturalidad a su cuerpo.

—¿Necesitas que te ayude con algo?

Pese a que Bai no era navegante, ni pretendía serlo, consideraba que todavía podía ayudar. Sobretodo cuando resultaba evidente que el cuerpo fatigado del mink difícilmente sería suficiente para maniobrar por sí solo aquella mole de madera.

Bai ladeó levemente la cabeza, observándolo.

—Solo dime cómo hacerlo… y lo haré.

Después, esperó indicaciones y tras ello se desplazó en silencio hacia Mahou; había algo extraño en su pose, una rigidez innecesaria imposible de pasar inadvertida que únicamente desapareció al llegar a su altura. Y es que, una vez junto a Mahou, alzó su magnánima mano y la depositó con suavidad sobre la cabeza de la joven.

El contraste era evidente: la amplitud de su palma frente a la fragilidad ajena mostraba lo que le pasaba por la mente en aquel momento.

—No dejaré que os ocurra nada… —murmuró confirmando lo que su cuerpo había expresado.

Después retiró la mano con la misma calma con la que la había colocado y, sin añadir nada más, se dirigió hacia sus tareas para ponerse manos a la obra con el Wu Wei.
Bai Mudan
PROCESAMIENTO DEL VACÍO
⚖️ Capitana del Wu Wei
฿105,000,000
Nv.23 — Silogista
Virtudes
Vicios
#3
Mahou está sentada sobre la barandilla, con la vista enfocada en sus piernas meciéndose hacia adelante y atrás al ritmo en el que las olas iban hacia la orilla y regresan al mar, pero nunca se alzaba para ver por última vez aquella gran isla, porque no quería que esta fuera la despedida, o al menos, no quería que fuera de este modo.

Cuando fue hacia su camarote para asegurarse de que todas sus pertenencias estén a bordo del Wu Wei, el silencio que yacía en las cubiertas resultaba ensordecedor. Por cada puerta que atraviesa, un rostro diferente pasa por su mente, cada uno que le había tomado un buen tiempo para reconocer, y que ahora solo podía ver en su memoria, porque a pesar de que su viaje apenas esté empezando, ya había formado recuerdos de gran valor. 

Pero, así como puede tener bonitos recuerdos, los malos momentos también se dejaban ver, como aquella catastrófica llegada a la Grand Line, o la desaparición de sus compañeros en esta última isla, a lo cual su mente probablemente la esté protegiendo de bloquearle estos recuerdos a modo de protección, y así, nunca sabrá qué fue lo que les pasó realmente, entonces termina atándose a la idea de que ellos aún se encuentran en la isla. 

— ¿Por qué no podemos esperar a que regresen-uki...? — dice para si misma en un atisbo de esperanza bastante ciega, tratando de mantenerse positiva hasta el final, porque es capaz de esperar durante años por alguien que jamás va a regresar. Evidentemente, aún tiene mucho por aprender, pero de todas maneras no era algo que discutía con sus compañeros, porque ya no quería llevarles la contraria, tan solo exteriorizaba su disconformidad de una manera un tanto infantil, como cuando llegó el momento que tanto quería atrasar.

Zhang hizo la pregunta definitiva para abandonar la isla, '¿Todo listo, para zapar?', a lo que Mahou solo se cruzó de brazos y rodeó su cintura con la cola, mantuvo esta postura incluso cuando vio la reverencia del burro — Yo sí preparé mis cosas, pero no todos-uki... — dijo con un tono bajo, como toda joven inmadura con sus indirectas, esta vez en referencia a los compañeros que aún faltan por llegar, o que al menos ella asegura que en cualquier momento lo harán. Mahou puede ser tan optimista como ella desee, pero si hay algo que aún le falta por aprender, es saber cuándo dejar ir algo que jamás va a llegar.

Y fue ahí cuando sintió una caricia sobre su cabello acompañada de la seguridad que le transmite Bai con sus palabras, con ello, supo que no es momento para seguir lamentándose. — Lo lamento...-uki, yo... — cerró los ojos por unos segundos, y Esbozó la mejor sonrisa que pudo permitirse en un momento así, y miró de regreso a sus dos compañeros. — ¡Yo también quiero ayudar en lo que sea, solo díganlo y lo haré-uki! —
Mahou Chikao
¡DIVERSIÓN Y ÁNIMO!
? La Intrépida Sakura
฿ 20,000,000
?Nv.10 — Espíritu Alegre
#4
✓
Viaje: Completado
RIESGO:

— Paraiso Pre-Skypiea: 6.



NAVEGANTE:

— Zhang Guolao(Timonel 3): -3.



BARCO:

— Wu Wei(VeleroTier 3): -3.



RIESGO TOTAL:

6 (riesgo) - 3 (navegante) - 3 (barco) =0


VIAJE REALIZADO SIN DAÑOS


SE TRANSFIERE EL BARCO DE LAN A ZHANG


STAFF DE NAKAMA NO MI


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