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[EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano
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17-07-2026, 06:44 PM
(Última modificación: 17-07-2026, 06:46 PM por Bartolomeow Flint.)
Mientras todos nos colocamos en nuestros cubículos pude ver como el enmascarado que se denominaba "el Dirigente" se subía de nuevo a la nube con la que había llegado a la arena y se elevaba hacía el cielo, aproximadamente a un altura lo suficiente elevada para perderlo casi de vista, si no fuese porque era la única o de las pocas nubes que habían en aquel despejado cielo.
Cuando volví a mirar hacía abajo, pude ver como la gente empezaba a llegar a sus sitios. Una sonrisa se me dibujo en la cara cuando vi como Maria, después de un buen rato, atravesaba la arena hacía su cubículo mientras hablaba al público, llamando la atención de todos con sus palabras, como si lo necesitase, ya que su belleza lo hacía por si sola.
Cuando Maria llego al cubículo y la perdí de vista, otra vez la voz del enmascarado resonó por todo el lugar. "A este tipo le encanta hablar... espero que pronto vaya al grano-don" Pensé ya algo cansado de que solo hablase y hablase haciéndose el interesante. Por fin, anunció el comienzo de los juegos, momento en el cual cuatro esferas pequeñas cayeron desde la nube donde se encontraba hacía el suelo.
Cuando las esferas impactaron en el suelo estallaron provocando una pequeña nube de humo, dejando ver una silueta especial. La silueta estaba compuesta por un tronco, de dos metros de alto y medio de ancho, con una zona acolchada de un metro por un metro situada en su parte superior la cual tenía en el centro un dial de color rojo intenso. Del dial salía un cable rizado que iba hasta un cartel de veinte centímetros que sujetaba un mini Den Den Mushi con un casco que reposaba en la parte superior del tronco.
"No me motiva demasiado esta prueba... Creo que esperaré a ver que hacen los demás-don..." Pensé con los brazos cruzados mirando a mis compañeros de equipo, mientras escuchaba la explicación sobre la prueba por parte del "Dirigente". Pesé a que la fuerza era uno de mis fuertes, no me apetecía ser el primero en participar, prefería que el evento lo iniciase otra persona, igual que no me gustaba o me salía hablar con desconocidos, tampoco me sentía cómodo siendo el primero en exponerme delante de un montón de gente.
De cada cubículo empezaron a salir diferentes individuos y seres, y digo seres literalmente, puesto que el primero que vi, y con ver, digo mucho, ya que su tamaño es totalmente diminuto, incluso me daba la sensación que era más pequeño que el adorable timonel de la tripulación, salía de la cubículo numero cuatro un diminuto topo, el cual se dirigió tranquilamente hacía la estaca, parándose unos segundos, antes de saltar y golpear, no pude llegar a ver con que había golpeado, solo el resultado final de su golpe en la pantalla luminosa. "Que buen golpe, este podría ser el hermano pequeño de Korg-don" Me dije al ver el numero 409 iluminado en la pantalla.
El siguiente, salió desde el cubículo numero uno, justo a nuestra izquierda. Un joven Marine, de cabello rubio y piel bronceada se dirigía hacía la estaca con paso firme y cara seria. Este parecía poseer algún tipo de fruta del diablo, puesto que de sus pies surgió una especie de sustancia que hizo que sus brazos se hinchasen. El resultado de su golpeo, 382 se ilumino en la pantalla.
En tercer lugar, un tipo de casi la misma altura que yo, con cabello y perilla de color blanco, que llevaba con bastante estilo junto a unas gafas de sol. El tipo se dirigió desde el cubículo numero cinco hacía la estaca gritándole, al publico, frases en un idioma que no conocía. "No entiendo nada de lo que dice, pero me cae bien este tipo-don" Pensé con una sonrisa de oreja a oreja. El tipo se paro enfrente de la estaca, quedándose inmóvil durante unos minutos, para de golpe dar un paso hacía delante mientras todo su cuerpo aumentaba de tamaño transformándose en un ¿Dinosaurio?. "Wow como mola... es como un dinosaurio-don" Exclamé mentalmente prestando mucho más atención si se pudiese en el tipo. "Este si que sería un buen integrante para los Mushoku, seguro que le encantaría al capitán-don" Me dije incluso antes de ver el resultado del golpe del usuario de la fruta zoan. 435 fue el numero que salió en la pantalla.
En cuarto lugar, pude ver como Maki salía del cubículo de mi derecha, el numero tres. "Vamos Maki, tu puedes con esto-don" Pensé animándola mentalmente mientras se dirigía hacía la estaca. Al llegar a esta se transformó en su forma completa, no era la primera vez que la veía transformarse, pero si la primera en verla completamente transformada en una Iguana. "Pues no es muy diferente a como es normalmente-don" Exclamé divertido mientras esperaba que se iluminase el resultado de su golpeo. "Vaya... esperaba mucho más de ella-don..." Pensé decepcionado cuando salió un 250 iluminado en la pantalla.
En quinto lugar, ya cansado de mirarnos a los demás, fue el turno del tipo moreno con el mechón del flequillo blanco. "Bueno.. vamos a ver que tal lo hace este tipo-don" Pensé mientras lo miraba dirigirse hacía la estaca. Sin mucha demora, llego y golpeo el Den Den Mushi, dando el resultado de 261. "Bueno... al menos no tenemos el peor resultado-don" Pensé apretando levemente uno de mis puños, celebrando el no ser los últimos por el momento.
En sexto lugar, le toco a otra conocida, o al menos de vista. Una de las que habían llegado a la ciudad conmigo, por la misma ruta. Creo que se llamaba Bai o algo así, la tipa con alas y pelo bicolor. Salió del cubículo siete dirección a la estaca y realizo su golpe. "Mierda..." Exclamé mentalmente al ver que el resultado de su golpe era mayor al de nuestro equipo, 266.
En séptimo lugar, un humano de pelo oscuro y corto, despeinado hacía arriba. Sale del cubículo numero seis. Al llegar a la estaca veo como su brazo se transforma en algo oscuro, algo muy parecido a una estaca o algo similar de color oscuro. Con ella golpea al Den Den Mushi. "Ojo... no esta nada mal, buen golpe-don" Pienso asombrado al ver el resultado de su golpe, 410.
En penúltimo lugar, una joven de pelo largo y oscuro salió del cubículo numero nueve y se dirigió hacía la estaca mientras le grita al publico y aplaude incitando al público a que la siguiera. "Demasiado llamativa... no me gustan ese tipo de personas, bueno... si no es Maria-don" Pensé dejando claro mentalmente que la mestiza era mi favorita y le podía permitir casi todo. "Vaya, vaya... que sorpresa... ¿Acaso no se ha puesto primera-don...?" Me pregunté muy sorprendido al ver el resultado de su golpeo, 443.
Finalmente, y no menos importante, otro conocido salió a escena. "No me jodas... vas a competir contra Maki-don..." Pensé mientras veía al peli rosa salir dirigido desde su cubículo numero ocho hacía la estaca con su ya habitual aura seductora activa. "Bueno... es algo decepcionante, pero no esta nada mal, a quedado por encima nuestro y de maki-don..." Pienso al ver el resultado de su golpe, 270.
MushokuOFF
17-07-2026, 07:11 PM
Sentirse insultado por un pirata era, cuanto menos, una tarea compleja para cualquiera que pudiese comprobar las características del humano que había decidido entablar una conversación con la criminal con falta de cabello capilar. El Contramaestre Montoya parecía dispuesto a lanzarse en un combate directo si hubiese tenido el menor signo de provocación por su parte, pero por fortuna de la Marina y aquel grupo que había acudido en conjunto hasta el lugar, Kael sabía como mantener la situación bajo control, y des escalar todo el conflicto, al menos, en apariencia.
Que considerase al marine un pervertido era un punto, pero insultar a toda la marina a través de nuestro uniforme...Kael simplemente decidió mantener sus ideas controladas en la isla del cielo. La ley primaba por encima de todo, y si querían que el pueblo celestial confiase en ellos en un futuro, no podían permitirse ser ellos los causantes de un conflicto en unas tierras con leyes distintas a las terrenales. —No te preocupes por mis compañeros. Están realizando su mejor esfuerzo para concentrarse en los juegos, por lo que quizás no entiendan tu singular sentido del humor.—Dijo, mostrando una ligera y trabajada sonrisa con la que al menos, podría tratar de mantener el tema con Maki enfocado en algo distinto. Parecía todo ir en la dirección favorecida por el viento al comprobar como, de entre lo peor que había terminado sucediendo, el Contramaestre simplemente ofrecía su rostro en dirección completamente opuesta, dejando en claro que trataría de ignorarla. Una señal de falta de educación a simple vista, pero una realidad en la que buscaba contenerse a sí mismo para acatar las normas oculta bajo ese pelaje. "Gracias" se dijo para sus adentros, pensando quizás en comentárselo más adelante, en caso de encontrar una oportunidad. Y así, con la palabra del Orador, dieron comienzo en aquel momento...la primera prueba, de los juegos del cielo. El primero en participar fue...¿un topo? Aquella aparición llegó a sorprenderle. Que un animal como ese, o una persona transformada era un participante, sonaba casi como uno de los chistes que podria llegar a contar la humink de la división...pero su menosprecio fue acallado en apenas unos segundos cuando aquella criatura dió un golpe extremadamente fuerte, dejando claro que, si él intentase hacer lo mismo...¿podría? No estaba dispuesto a comprobarlo. No quería hacer comparaciones. El teniente Nanashi fue el siguiente en entrar en escena. Parecía calmado, dispuesto a realizar su participación sin mostrar verdaderamente la fuerza completa de sus habilidades. Su calma llegaba hasta el cubículo donde el grupo de marines y la pirata se encontraban, envolviendo por completo la atención de los presentes hacia él. Desde su lugar, llegó a observar como el sonido de su voz era entregado al aire con algunas palabras, pero que no llegó a escuchar correctamente. Aún así, fue suficiente comprobar que aquello, fue directamente el preludio de su golpe, entregado en una sustancia distinta y extraña, que lo hacía también un usuario de fruta del diablo, como pronto se daría cuenta que lo eran la gran mayoría de participantes. La atención, por su parte, se la llevó un participante que desgraciadamente hubiese preferido no ver en la isla de los cielos: Ubbe. Junto con el carnicero de Whisky Peak, aquel Bucanneer era uno de los hombres que más le preocupaba tener a la vista en la subida hasta Skypiea. Una recompensa extremadamente alta, una capacidad sanguinaria que ponía en riesgo la vida de todos los presentes, y una falta de entendimiento y sentido común que alertaba sus sentidos hasta decir basta. No fue sino su transformación en dinosaurio lo que le terminó de hacer controlar su firmeza mientras comprobaba la fuerza de sus golpes. Era una criatura preocupante, extremadamente peligrosa...y a la que no sabía como hacer frente si entraban en conflicto junto con el resto de marines. ¿Tenía la entereza y la resistencia para enfrentar una criatura tan colosal como aquella? Maldita sea.... Si no fuera porque la siguiente en participar fue su compañera, hubiese perdido todo rastro de su atención en ese mismo instante, ensimismado en sus propios pensamientos antes de comprobar como aquella mujer carente de un pelo de tonta se transformaba en...¿una lagartija? Algo que Kael no decidió considerar como inútil tras la proeza de músculos de aquel topito en primer lugar. Su golpe dejó en claro que el nivel de fortaleza no estaba en igualdad de condiciones con respecto a los otros, pero enmudeció cualquier comentario antes de generar una escena innecesaria. Si iban a perder alguna prueba, que fuese la primera no era de sus planes favoritos, pero tenía que comenzar a improvisar... Una lástima que esa sea de sus mayores debilidades. Había que empezar a considerar cuales podían llegar a ser las siguientes pruebas a batir.
Reacción angelical
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17-07-2026, 08:03 PM
El marine se encuentra en el cubículo correspondiente a su grupo, esperando a que El Dirigente terminara de llamar al resto de grupos, pues el pelirrojo fue llamado apenas iba por el segundo de lo que terminaron siendo nueve equipos diferentes. Con un rápido vistazo el joven marine e percata de que está rodeado de piratas de forma que nuevamente parece tener que apoyarse en ellos para salir victorioso en los juegos, aunque aún no sabe en qué consistirán los mismos ni si al final tendrán que pelear juntos tras superar las pruebas individuales mencionadas por el presentador. Poco a poco los demás grupos se van formando y reuniendo, cada uno con sus diversidades siendo que hay un grupo totalmente opuesto al del joven Bertram, un grupo formado por 3 marines y un pirata. El joven arquero aguanta su repudio a los piratas, les deja claro lo que piensa de ellos pero no toma actitud hostil hacia ninguno de ellos, de forma que no se metería en problemas con los custodios ni las autoridades actuales de la isla. Poco a poco los grupos se van reuniendo, y seguramente hablarán sobre como afrontar las pruebas en busca de conseguir la mejor puntuación posible y poder ganar el primer premio, aunque ninguno sabe a ciencia cierta hasta que punto el emperador puede conceder o si hay alguna limitación en lo que se pueda pedir, pero el incentivo de poder conseguir algo que de normal estaría fuera de tu alcance es lo bastante atractivo para que todos se esfuercen al máximo.
El joven arquero se ajusta los guantes, se sube las gafas un momento para limpiarse los ojos y notar un poco la brisa sobre sus párpados y de esa manera relajar un poco su mente al no estar en alerta o continuamente pensando en la competición o en el posible desenlace de peleas entre las múltiples bandas piratas y los marines presentes, uniéndose a ellos las fuerzas del Emperador acabando probablemente en un derramamiento de sangre totalmente innecesario y evitable. Tras finalizar de anunciar los equipos y esperar a que cada grupo se dirija a la zona que le corresponde, El Dirigente, el carismático presentador de los juegos y que parece tener un placer propio en la emoción de los juegos, los gritos de apoyo del público, los cuales el arquero está totalmente seguro que fueron ensayados entre los habitantes de la isla y el propio presentador para hacer del evento más llamativo y lleno de energía y emoción, y la verdad el cazador no lo ve mal, hacer eso es parte fundamental de cualquier presentador de eventos. Una vez están los grupos formados y los participantes en sus lugares, el presentador vuelve a animar a todos, aunque bueno antes de eso y durante la formación de los grupos la pirata de cabellos celestes, aunque ahora lo tiene rosa, parece integrarse perfectamente en el ambiente, siendo que este tipo de eventos parecen más apropiados para ella que una batalla campal por la supervivencia, y pues a pesar de que es un evento direccionado a capacidades de combate, es un enfrentamiento puramente de comparación, sin pelea directa, o al menos eso parece en un principio. Finalmente, el presentador vuelve a tomar las riendas, hablando con el público que está totalmente entregado al evento y anuncia la primera prueba, al parecer empezarán por la prueba del coloso, una demostración de fuerza, para lo cual en el campo aparecen varios troncos con una zona marcada donde parece ser que se ha de golpear, y se decidirá el ganador en función del valor que dichos diales muestren. Uno a uno van saliendo los concursantes, pero del grupo del marine de ojos carmesí él es el menos indicado para ese tipo de competiciones, carece casi completamente de fuerza efectiva y toda su capacidad de combate se centra en sus disparos certeros. Finalmente, quien sale del grupo 2 es Rackham Ucker, un pirata que tuvo un encontronazo en el pasado con el pelirrojo y su división y que por el momento ambos deciden dejarlo de lado por el bien de la competición y evitar que las autoridades de la isla decidan intervenir. Mientras los concursantes van pasando el joven marine empieza a pensar que todas las pruebas serán similares, se hará una competición basada en una capacidad en específico de cada participante, registrando el resultado sin un enfrentamiento directo sino que todos pasarán por las mismas condiciones, siendo las variables los medios de cada uno para mejorar sus capacidades y sacar ventaja al resto, o, como en el caso de uno de los participantes, mejorar las capacidades de sus aliados, lo cual deja ver que también se puede, de manera sutil, reducir las capacidades del rival, por lo que el joven marine empieza a pensar en como aprovechar su akuma cuando llegue la competición de precisión, pues si logra afectar a los demás sin provocar que lo tomen como un acto hostil, tendrá toda la ventaja por las características de su propia akuma. Por lo que el joven va viendo, el inicio del grupo no es demasiado inspirador, pero al menos no es un inicio tan nefasto como si hubiera participado el arquero, ahora queda ver las siguientes competiciones y esperar a ver cómo termina cada una, pues de ello puede depender que el grupo gane, aunque el arquero hará todo lo que está en sus manos para darle un buen empujón en la puntuación de su grupo, pues por mucho que el presentador diga que los grupos están equilibrados puede ser que simplemente los repartieron al azar y haya un grupo claramente aventajado o uno que no tenga real oportunidad, rascándose la cabeza mientras piensa en formas de hacer que su akuma pueda ofuscar a sus contrincantes.
Carcaj de información
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17-07-2026, 09:04 PM
Las presentaciones fueron muy bien (o al menos todo lo bien que al parecer podían ir) y, tras negar con una sonrisa ante la pregunta sobre si fumo, escucho los gritos del público con saltitos de emoción contenida, memorizándolos para la próxima vez que viniera y así poder gritar con todos al unísono en el futuro. ¡Porque esta experiencia es tan increíble que tengo que volver sí o sí cuando me vuelva más fuerte!
En cuanto el dirigente lanzó cuatro esferas de humo al centro, aparece un tronco acolchado con una cosa roja muy llamativa arriba del todo. ¡Espera! ¡¿Eso es un Mushi Mushi?! ¡Y tiene un casquito muy mono a su medidaaaaaa! Mis pequeños saltitos quedaron menos disimulados, pero escucho atentamente cada instrucción. ¡Un golpe poderoso! ¡Una prueba de fuerza! Para mi sorpresa, Juan pareció ponerse un poco nervioso, así que lo observo con el rostro ligeramente inclinado. ¿Estaría bien…? Pero enseguida muevo alegremente la cola en cuanto comenta en voz alta el que parece ser el problema. ―¡No pasa nada, Juan! ¡Yo tampoco soy nada fuerte! ―admito sin problema al tiempo que le doy unas palmaditas sobre el caparazón para hacerlo sentir mejor―. No te preocupes, ¡hay más pruebas! Seguro que hay alguna que sea buena para nosotros~. Por suerte, nuestro compañero rubio asintió y avanzó hacia el objeto de la prueba. No tardó nada en hacerlo pero, mientras se remangaba y caminaba con lentitud, otro adversario se le adelantó. Es un joven de cabello oscuro y apariencia melancólica. Eros Focalor. No sabía nada de ninguno de los piratas más allá de su recompensa, y este parece bastante tímido, no sé si… Enseguida cubro mi rostro con las manos con una aspiración de sorpresa. Se ha convertido… ¡¡en un topito!! ―¡Aaaaaaah! ¡Es supercuquiiiiiiiiiiiiiii! ―exclamo emocionada con renovados saltitos, mi cola agitándose y los puños cerrados a la altura del rostro. Sin embargo, para mi inmensa sorpresa (y, al parecer, la de Juan), aquel diminuto animalito dio un golpe superpotente a su objetivo―. ¡Halaaaa! Pero, por supuesto, Stroud no se hace esperar. Una vez delante de su propia estaca, puso una pose de pinta peligrosa y, tras un momento de concentración… ¡da un puñetazo superpoderoso… ¿CON MOCHI?! A la sorpresa y la admiración, lo sigue una inmensa alegría tras ver el increíble resultado. ―¡¡Muy bien, Strouuuuuuuuud!! ¡¡Muy bieeeeeeeeeeeen!! ―aplaudo sin dejar de saltar, emocionada por el impresionante resultado. Ante las palabras de Jin, no dudo en asentir, mirándolo con un brillo emocionado en mis aguamarinas―. ¡¿Verdad que sí?! ¡Yo nunca lo había visto en acción! ¡¡Es superfuerte!! Tras una elegante reverencia, nuestro compañero no tarda en regresar. ―¡Lo has hecho genial, Stroud! ¿Podrías hacer postres para comer aquí mientras vemos a los demás? ¡Sería muy divertido! ―propongo alegremente, encantada sólo de imaginarlo. ¡Pero aún falta saber cómo lo harán los demás! El siguiente es uno de los tipos enormes, Ubbe, aunque hace tiempo que no lo veo en los carteles de “se busca”. Viéndolo de cerca, esas gafas de sol le quedan muuuuy guays. Juan piensa muy parecido a mí, ante lo que no puedo evitar dejar escapar una risita de diversión. Se expresaba de forma rarísima, pero superinteresante, ¡y también se transforma en un animal! ¡Un dinosaurio! ―¡Waaaaaaaaaa! ¡Qué chuloooooooooo! ―exclamo sin darme cuenta, pues en mi vida he visto en persona nada que se le parezca ni remotamente. Y así, ante todos, ¡da un potentísimo golpe con su poderosa cola!―. ¡Wooooooo! La siguiente es la primera dama de la prueba… aunque “dama” sería una palabra demasiado delicada para ella. Recuerdo su rostro de los carteles, Maki, aunque se me hace extraño porque en las imágenes se la veía con cabello verde. También la vi en las gradas; me llamó mucho la atención su ropa y la de aquellos que se sentaron cerca de ella, como Miyori. El comentario del gyojin me pilla un poco desprevenida. No parecía hablar de alguien que ha visto sólo en un cartel. ―¿La conoces? ―inquiero con curiosidad. Enseguida sigo mirando, ¡y también ella se transforma en un animal! ¡Una iguana! Le pega muchísimo, con esos rasgos afilados y peligrosos que tiene en su forma humana. Ahora que lo pienso, ¡todos los usuarios de zoan que he visto hasta el momento pegan mucho con su persona sin transformar! Juan tiene caparazón con y sin transformación, el chico tímido se transforma en una cosita pequeña y adorable, el buccaneer enorme y guay en un animal enorme y guay y la mujer de apariencia peligrosa y antiguo cabello verde se vuelve un animal verde lleno de pinchos. ¡Hasta yo me convierto en un animalito adorable, travieso y lleno de energía! ¡Lo de que las frutas eligen a sus usuarios es verdad! ¡¡Tiene que serlo!! Tras su ataque es el turno de Uker, y yo me escondo un poquito detrás de Juan y Jin sin que se note demasiado, aunque no puedo evitar tener las orejas un poquitito gachas… Por cómo habla, da… un poquito de miedo… Da un golpe muy, muy potente, pero es cierto que al lado de los otros puede parecer que no lo es tanto como lo es realmente. ¿Estaría enfadado por eso…? El insulto de Juan me hace dar un respingo, pillándome completamente desprevenida. Al menos, el comentario de Jin me hace reír un poquito de nuevo, especialmente cuando el otro inmenso pirata apoya también las palabras de Juan, lo que me hace volver al presente con mi actitud de siempre. Lo sigue otra mujer con una estética completamente distinta a la de Maki, pero igual de peligrosa: Bai Mudan. Hace como un año que no sale en los carteles del periódico… Ni siquiera sabía si seguiría viva. Cuando actúa, hace algo que no termino de entender…, pero que termina golpeando muy fuerte. Más o menos igual que Uker. Tras esta, va Ryota Miyamoto, un joven pirata que demuestra ser más enérgico de lo que aparenta en los carteles. ¡Me cae bien! Pero él, al igual que el topo, tiene una fuerza que supera con creces la que puede llegar a parecer por su aspecto. ―¡Halaaaaaaa! ¡También es muy fuerte! ―La sorpresa es pronto sustituida por una risita ante su agradecimiento hacia mi compañero marine―. ¡¿Eso son tus guantes, Juan?! ¡Son impresionantes! ―lo elogio yo también aplaudiendo un poquito―. ¡¿Ha pegado así de fuerte por ellos?! Pero el chico no sólo es fuerte, sino también listo, así que se los pasa a su compañera de otro cubículo: Runin Kitay, quien parece incluso más enérgica que el castaño. En su caso, gira muy, muy fuerte y rápido el brazo… ¡y da un golpe increíble en el blanco! ―¡¡Tus guantes son realmente increíbles, Juan!! ―observo asombrada a la tortuga tras el gran éxito del último par de concursantes. ¡Obviamente, ese es el elemento común en ambos! El último debe de ser compañero de Maki, porque también lleva unas ropas preciosas a juego con las de ella y Miyori. Qué pena que el velo le cubra la cara… Aunque dio un buen golpe, al parecer esta prueba no es la mejor para él, pero tiene la astucia de intentar ganarse al público y que lo llamen para otro tipo de cosas… ¡como un concurso de belleza! ¡Oh, qué buena idea! ―¡Chicos, chicos! ―exclamo emocionada hacia mis tres compañeros―, ¿creéis que harán ese concurso de belleza? ¡Si causo una buena impresión, ¿creéis que me dejarán participar a mí también?! ¡Ojalá que síiiiiiiiiiii!
Kuroshiro
17-07-2026, 09:27 PM
La multitud estaba completamente eufórica tras la mención de la pequeña prueba del coloso, me asombraba aquella aura de festejo, tan contagiosa y era una maravilla escuchar toda clase de vítores que aumentaban la alegría y el ánimo entre los espectadores, sin embargo en ese momento toda mi atención estaba sobre el chico sepulturero quien había decidido tomar la prueba del coloso, ciertamente… nunca imaginé que tuviera semejante fuerza aunque supongo que cavar tantas tumbas debió darle muy buenos resultados, como también me asombré de que tuviese una habilidad que lo convirtiera en un topo, ¿sería por efecto de alguna fruta?
—- ¡TÚ PUEDES, EROS! ¡ÁNIMO, DEMUESTRA QUE ERES EL MEJOR!
Grité con todas mis fuerzas, colocando las manos a ambos lados de la comisura de mis labios a modo de un improvisado megáfono, alcé la voz todo lo que pude, intentando animarlo con el mismo espíritu de compañerismo que observaba en las gradas y en los demás cubículos de los otros equipos, aunque debo admitir que algunos eran mucho más intensos con sus palabras, como el joven Tezca. — ¿No es curioso que… siendo sepulturero, tenga la habilidad de transformarse en topo?, ¿cavará tumbas en modo topito? Mis ojos azules se dirigieron entonces hacia Kiba, el gyojin con rasgos de tiburón dorado que hacía apenas unos momentos había tomado mi mano para depositar en ella un tierno beso como saludo, y claro que me sonrojé como también me puse nerviosa pero aquella reacción quedó rápidamente relegada cuando apareció un joven de ojos tan peculiares como contrastantes, preguntando si era posible participar en todas las pruebas, al final, Kiba le explicó con calma que solo día elegir una. Los participantes de aquella prueba poseían habilidades increíbles, sin dejar de lado el porte y la presencia que transmitían, con cada uno de ellos me emocionaba como una espectadora más, todos me parecían absolutamente geniales, y claro… cuando alguien como yo, que carece de fuerza, ver a otros destacar en eso… resulta realmente inspirador. —¡Muy bien, Maki y Hyák!, ¡Chico cocinero, tú también lo hiciste genial!
No los conocía demasiado, de hecho de nada, pero si el destino me había permitido cruzarme con ellos el día de hoy, en este viaje, en estos juegos… ¿por qué no animarlos también? — ¡CHICOS PAPITAS!...
¡ERES UBBGENIAL!
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17-07-2026, 09:47 PM
Espero paciente a que el pistoletazo de salida diera lugar al inicio de las pruebas. - Bien, jugemos. - De todos los escenarios posibles no podía preveer que tan buenos serían sus compañeros de equipo, pero así los había colocado el azar, por suerte o desgracia, había que pelear el resultado con lo que tenían. - Chsttt - Una prueba de fuerza ... En aquel momento su mirada fue directa al que parecía más fuerte de los 3, el grandote. - Estos hijos de puta no quieren mover ni un puto dedo ¿quieren que pegué yo? - Barald por un momento bajo su mirada hacia sus brazos, apretó los puños con fuerza. - Nah, yo solo soy un mortal más. - Nunca estaba de más conocer tus limitaciones y ser consecuente con tus actos. Las pruebas empezaron y el tiempo fue transcurriendo poco a poco, tiempo en el que se mantuvo el silencio entre el grupo 2, nadie parecía querer dar pie a afrontar este desafío. Un valiente, un distinto; dio el primer paso hacia su nuevo destino mostrando una furia incomprendida en sus ojos. No le alentó, tampoco le dio motivación alguna, un hombre no necesita de ningun animo para hacer lo que le toca a hacer. Mostró su decisión clara al darse media vuelta. El era el elegido. Atento al movimiento de su compañero esperó mirando el marcador con ganas de que marcara la puntuación más alta hasta la fecha. Y si amigo mio, el destino era una perra.
- Sinceramente no lo hubiera hecho mejor. - Barald siguió observando los juegos, sabía que en esa prueba tanto Runin como Ryota, se postularían en representación de sus equipos. Esos dos eran las personas mas fuertes que conocía, a pesar de que compitiera en su contra, para el, cualquier victoria de alguno de sus nakamas era una victoria y también para mi. Y así tal como pensó fue, después de varios participantes ahí estaba, el jodido Slam Sun. - FIIIIIUUUUUIIIIIIIIIIII -
Barald silbo lo más fuerte que pudo para animarlo realmente quería ver como ganaba las pruebas, era un cabrón realmente fuerte, sabía que era candidato. Desde la lejanía pudo verle a lo lejos como temblaba. - Le pegara con todo ese cabrón - Barald advirtió a los más cercanos a el de lo que se estaba por venir, y así fue. Tras ver el golpe, desvió su mirada hacia la puntuación esperando un gran resultado. No se le podía pedir más compitiendo contra gente tan fuerte como la que había en ese lugar, había demasiados monstruos, pero de todos ellos el sabía algo, lo había visto cientos de veces. Despues de el se acercaría hasta el tronco Runin, como era de esperar. Introdujo su diestra en su bolsillo derecho para sacar uno de sus cigarrillos, quería disfrutar de como masacraba a sus rivales. Así fue como lo prendió dando una calada mientras la veía girar el brazo. - Lo va a reventar - Espero el momento en el que se preparaba para golpear con todo, desde su lejanía podía ver esa mirada brillante en sus ojos. Barald pudo sentir el impacto, sonó demasiado potente. - Tu no necesitas presentación señorita - Y despues de eso, miro el marcador. ¿Ganaria? No tenía dudas.
Cofre del tesoro
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17-07-2026, 10:20 PM
El itinerario de esta justa deportiva, estaba ya establecido, era admirable como es que algo que de alguna forma podría ser difícil de organizar y llevar a cabo sin contratiempos era casi un sueño, sin embargo los organizadores de este evento parecían muy comprometidos y experimentados con el mismo. El dirigente además de organizar los equipos, parecía hacerlo con total soltura y diligencia, a su vez agradeciendo al regente de esta isla celestial la oportunidad de forma parte de todo este evento. Dharma miraba todo el estadio, no con un rostro de admiración, pero si con uno de observación, sin tampoco parecer un loco, simplemente su vista veía lo interesante de la situación. Las palabras del presentador que eran acompañadas por el eco de las personas, que parecían de lo mas contentas por estar en ese lugar.
También todos los participantes se ajustaban a las indicaciones dadas, nadie parecía querer protestar o llevar la contraria. Dharma notaba que de alguna forma el poder de Zarutsuki era suficiente para influir en todos los presentes, incluso en el espadachín mismo, que atraído por la idea de obtener una recompensa también tenia toda la intención de que las cosas sucedieran de la mejor manera. Tras hablar con algunos de su equipo y ver como el mas grande y alto de ellos se postulaba automáticamente a la prueba de fuerza. El oriundo de Wano se mantenía atento a lo que estaba por suceder. El coloso de piel canela, se erguía sobre los demás apuntándose en automático hacia la prueba de fuerza. Su seguridad era casi inspiradora, no había dudas en su andar, parecía ser fuerte y no había quien le pudiera discutir su optimismo. Dharma por su parte suspiro levemente. Y aunque su tono de voz era invariable y no sabia incluso hacerlo menos alto o menos bajo, por que para el era algo normal hablar en tono "normal" sin importar la situación, sus palabras, las palabras que decía mientras Ubbe caminaba hacia la siguiente posición, eran su manera de demostrar fortaleza y fe a su propio equipo. |¡Bros... hagamos lo posible y necesario para lograrlo! ¡El universo nos esta mirando... el poder es para quien lo ejerce! | Sus palabras eran muy seguras, su tono de voz grave, era incluso motivador más que intimidante en esta ocasión, la confianza que siempre llevaba Dharma en su interior, quiso ser extrapolada para sus demás compañeros. Para el espadachín cada competencia o batalla era algo que necesitaba ganar, pues la muerte o la derrota nunca fungía como parte de sus planes. Mientras veía a Ubbe acercarse al área donde tenia que ejecutar su proeza, noto como este se transformaba y aquello nuevo que prevalecía, era aun más impresionante y colosal, no cabe duda que en los mares existen personas con habilidades únicas. Dharma entendía que se podía tratar de una fruta del diablo del tipo Zoan, pero no había visto en mucho tiempo una en acción, ese conocimiento igual era valioso, ahora entendía que tenia que seguir avanzando para seguir aprendiendo y seguir creciendo en poder y fuerza, así como en conocimientos. Los demás competidores también hacían lo propio, algunos más simples otros mas complejos. Pero podían lograrlo, algo en su interior le decía que podían, esa chispa ancestral y mística que poseía Dharma. El cual se mantenía en su cubículo pero a los bordes de este, observando el desempeño de cada uno de los participantes, tratando de reconocerlos y observar sus habilidades, pues entendía que también alguno de ellos podría ser su enemigo y era un gran momento para hacer un análisis de todo lo que poseía el mar, al menos hasta ese momento, todos los ahí presentes, podían ser sus futuros enemigos o aliados según se diera el caso.
OFF ROL:
| D e v i l s | N e v e r | C r y |
17-07-2026, 10:31 PM
El aura de emoción y diversión irradiada por los espectadores siendo arengados por El Dirigiente era ciertamente contagiosa, incluso mientras residía en su cubículo Kiba Naruze podía sentir como él mismo comenzaba a querer vitorear o aplaudir, incluso cuando todavía ninguna competencia había sido explicada ni tan siquiera uno de los participantes habían dado un paso fuera del área que los categorizaba por grupo, era realmente un fenómeno digno de admirarse. Mientras el hombre enmascarado seguía con el show, Kiba intentaba analizar y entender un poco como funcionaría aquella nube voladora con la cual estaba desplazándose de forma tan libertina a lo largo y ancho de los cielos, más no pudo descubrir nada de la misma antes de que su atención fuera reclamada por la explicación del que sería primero entre los espectáculos de aquellos juegos del soberano.
Una prueba de fuerza, algo que podía entender cualquiera, el pelinegro miró por un momento al humano de cabellos oscuros y actitud arrogante que se había ofrecido para realizar todas las competiciones anteriormente para detenerlo en caso de que quisiera adelantarse, pero no fue necesario ya que el peli violáceo daría un paso al frente afirmando que iba a darlo todo, dejando que se dibujara una sonrisa en el hombre tiburón tigre, antes de verlo dudando, ir de un lado al otro y convertirse en un topo momento que aprovecharía para animarle -Sé que tú puedes hacerle elegante luchador capaz de transofrmarse, confio en que me sorprenderás por doble o incluso triplicado ¡Dale con todo a esa caracola!- Aquello último de transformarse, había sido sin lugar a dudas lo más peculiar de todas las cosas que el compañero de equipo de Kiba había hecho para prepararse, el anteriormente hombre de taciturna apariencia que acabaría por volverse una criaturita de lo más tierna al caminar yendo al objetivo para acabar lanzando un ataque que prácticamente haría palidecer al Gyojin ante la idea de recibir un golpe como aquellos por parte de un ser tan pequeño y encantador. Tras tragar saliva y recobrar un poco el aliento el gyojin saludaría efusivamente y aplaudiría dando la bienvenida a su compañero del equipo cuatro (4) de regreso al cubículo designado para que todos ellos permanecieran el tiempo que durasen las pruebas hasta donde podía entender el pelinegro. El siguiente hombre en avanzar a realizar la prueba del Coloso era también un hombre de la marina y por lo mismo aquella persona que estaba dentro del cubículo número cuatro (4) observaría fríamente con sus ojos de esclerótica negra e iris azul al luchador que daría él también un imponente golpe el cual Kiba intentaría comprender para poder contrarrestarlo en caso de tener que enfrentarse a aquel participante en el futuro. Por suerte para la felicidad y disfrute del espectáculo de Kiba, uno de los titánicos hombres con los que había recorrido la ruta tres (3) se haría presente también en la prueba del coloso, aquel hombre de piel oscura y cabellos claros era imponente por no mencionar afable, al menos hasta que acabase transformándose en… ¡UN MALDITO DINOSAURO! ¡COMO MOLA! Aunque ya había visto la transformación parcial del Buccaner ver al mismísimo Ubbe tomar la forma completa de aquella bestia inmensa era todavía algo maravillarte y espectacular por no mencionar los gritos previos del usuario de lentes hicieron que Kiba no tuviera otra opción que lanzar un rugido gutural mientras lo animaba de forma similar a la que los miembros del Ragnarok habían gritado animándose antes de saltar a la gloria, que los mares los tuvieran en la gloria porque en el cielo estaba Ubbe siendo tope guay. La siguiente participante fue una mujer calva que seguiría con el patrón de ya otros dos de los participantes y acabaría por transformarse también en un ánimal, un reptil pequeño -¿Será que hace poco cambio de piel y por eso está calva?- preguntó de forma distraída el gyojin de ojos azules antes de ver aquella pequeña pero peligrosa criatura lanzar un ataque que en potencia era superior a los propios coletazos y quizás puñetazos que podría dar Kiba si tuviera que realizar aquella prueba, aunque no estaba del todo seguro, solo entendía que era menos impresionante que algunos de los otros participantes y parecía estar en una escala más similar al hombre tiburón con traje. El resto de participantes no fueron competidores de fuerza o luchadores o gente que se transformaba, o si lo eran no le importaba un cacahuate al Gyojin con patrón atigrado en sus escamas de color ocre, aquello parecía una pasarela de modelos y moda, gente extremadamente hermosa comenzó a desfilar haciendo cortocircuitar el pensamiento racional de Mizuki, obligándole a ponerse en el límite de su cubículo para verles lo más de cerca posible mientras abría la boca y babeaba sin cesar como un animal famélico al cual se le presentan los más deliciosos manjares del cosmos uno detrás de otro, todo más allá de su alcance, todos y cada una de ellas podrían pedirle que apuñalara a alguien y probablemente lo haría solo por satisfacerles. Para cuando Kiba pudo recuperar completamente su razón había dejado un pequeño charco de saliva frente al límite del cubículo número cuatro (4) y un hilo de la misma seguía en un lado de su boca que limpió cuando el último de los competidores hubiera terminado su turno y se hubiera retirado, con suerte nadie habría visto el embarazoso momento para el hombre tiburón tigre.
Jump the shark
-Voz femenina- ||-Voz masculina- ||-Piensa-
Código: [b][color=purple]-Voz femenina-[/color][/b]
17-07-2026, 11:20 PM
“Perro del gobierno”, menudo apodo. Enji levantó una ceja al escucharlo. Era la primera vez que lo hacía y pensó: ¿Cuánto podía llegar a molestarle ser llamado así? Bastante poco, a decir verdad. Se quedó con lo otro, con la actitud y la seguridad que demostraba Tezca, algo que valoraba y que valoraría mucho más, incluso, en cuanto lo viera hacer algo que validara ese orgullo y justificara los casi doscientos millones que costaba su cabeza. Palabras sobre palabras no tenían peso en su cabeza. Palabras cimentadas en acciones se convertían en una base sólida de respeto.
Por el momento, era un fanfarrón, exactamente igual que él. —Tez Cano Roba… ¿Es una especie de código? —replicó, divertido. La sonrisa en sus labios permanecía imperturbable y forzaba al cigarrillo en sus comisuras, apretado entre los dientes. El otro pirata, de mayor valor según el periódico, se presentó como Ubbe. Un mastodonte. Enji, con los puños en la cintura, tuvo que inclinarse hacia atrás y levantar la cabeza para mirarle a la cara. «¿Qué demonios le darán de comer?» Se preguntó. «¿Otras personas?». El grandote demostró tener estilo y una personalidad particular, una que probablemente hubiera encajado bien entre los reclutas de la octogésima división. El “Baby” que soltaba ocasionalmente le hizo gracia y, dentro de su cabeza, Ubbe se ganó un aprobado. Parecía un tipo divertido y eso era algo que valoraba, porque no existía nada peor en el mundo que el aburrimiento. —Me agrada tu onda, grandote. ¡Vamos a destrozarlos! ¡Shihahaha! —aseveró y después se giró hacia Dharma—. Y tú agradece el “Casi”, bro. A nuestro amigo el pingüino lo desplumaron en el cuartel… cosas de la vida, yo quería quedarmelo. Se encogió de hombros. Desconocía el destino final de Don Ald, pero estaba seguro, o casi seguro, de que calentaba una celda en Matsuri o Impel Down. Poco después, cuando todos los participantes se hallaron en sus respectivos cubículos, el maestro de ceremonias retomó la palabra y explicó el primero de los juegos. La primera competencia. Un reto físico, tan puro y simple como lo era golpear una cosa lo más fuerte que puedas. ¿Qué clase de aparato era ese que podía medir la potencia de un golpe con números? Lo admiró unos segundos, en la distancia, rebatió el labio inferior hacia abajo y asintió para sí mismo. Tecnología. Que poco sabía de tecnología. —Sí, está es toda tuya, Grandote. Era de sabios reconocer las carencias. Desde que empezó a trabajar con su fruta, la fuerza física había pasado a un segundo plano y… siendo sinceros, bastaba con echarle un rápido vistazo a los cuatro para saber quién tenía más fuerza. ¡El mastodonte! Enji se paró a su lado y le dió un cachetazo en la espalda con la palma abierta antes de que partiera hacia el centro de la arena. —¡Dale duro, Uvita! La prueba dio inicio con un pequeño topo, luego le siguió el Comandante Cara de Culo ( Stroud ) y, finalmente, Ubbe se aproximó al dial. Cómo todo un show man, pidió aliento al público mientras se acercaba, tomaba posición y, tras una pausa, se transformaba en una bestia. Un animal como nunca antes había visto, ni siquiera en Kyodaina. Los ojos se le iluminaron al instante. —¡SHIHAHAHA! ¡ME TENGO QUE SUBIR SOBRE ESA COSA! Y lo que sucedió después fue el coletazo más bestial que una criatura podía dar, mientras Enji se paraba en el límite del cubículo para mirar de cerca.
off
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17-07-2026, 11:21 PM
Las energías del grupo se habían relajado tras el intercambio inicial, en donde Hasegawa no dudó sobre esclarecer su postura en relación a lo que podría suceder después de salir de Skypiea, aunque el castaño había hecho referencia directa mientras aún advertía muy a su forma lo que se le cruzaba por la cabeza —¿¡Estás loco!? —lo apuntó con el dedo índice, incrédulo —¡Jamás cambiaría de camiseta! Soy extremadamente fiel en todos los aspectos de mi vida. —al decir aquello se señaló con su pulgar, presumiendo un deje orgulloso de...la soberana mentira que acababa de soltar, bastante creíble a pesar de todo.
Lo más destacado sucedió después, porque tras el reto abierto que sus palabras representaron, asegurando que podría atraparlos en ese preciso instante, el buccaneer no se quedó callado, bajando de su hombro aquella hacha que era incluso más alta que él y avisándole que por ese día se salvaba previo a sentarse. Sintió la presión de su presencia, aún y si la recibía con su típica sonrisa repleta de ego, inmutable ante el posible peligro que el afamado Carnicero de Whisky Peak podría representar. No contestó esta vez, dejando el desafío permanecer en el aire, donde ese "hoy" aseguraba una tregua parcial, tampoco reaccionó a su presentación o al aviso de que en otras circunstancias ya los habría matado, especialmente a Akira y a él, Shin ya estaba cumpliendo su rol de payaso, arengando al equipo seis. Además, verle sentado también le hizo romper la tensión, aún y si ciertas incertidumbres se seguían gestando en sus proyecciones a futuro. Los Juegos eran una forma de conocer a quienes serían posibles enemigos, y claro, exponer cartas propias, aunque consideraba mejorar su arsenal una vez descendieran de los cielos, a nivel estratégico siempre es mejor adelantarse a lo que se puede esperar de un oponente, una de las bases sólidas que le inculcaron en su estricta crianza. Sin embargo, su línea de pensamientos fue interrumpida por la ya reconocida voz del Dirigente, agitando al público tras dedicar unos agradecimientos característicos en animadores de su nivel. Los aplausos y pisotones hacían vibrar la arena, llenándolo de una energía extraña, parecida al vértigo, que enaltecían la curva en sus labios por el mero acto de desear competir frente a tantas personas, y quizás, algún que otro espectador de renombre entre las gradas. Destacar, brillar y ganar, eran de sus cosas favoritas en la vida. Especialmente si podía seguir haciéndose fuerte, el objetivo que movilizaba casi todas las metas que se planteaba. Y hablando de fortaleza, de eso parecía ir la primera prueba, donde un escandaloso e imperturbable Dirigente daba el inicio de forma oficial a los Juegos del Emperador. Dejó caer cuatro esferas y emergieron tras una humarada varios troncos bastante altos, ¿eso fue magia? El acolchamiento al centro le hizo tener una idea de cómo iban a llevarse a cabo los esperados desafíos, el cableado rizado y aquel Den Den Mushi terminaban de forjar las pistas, y sólo se indicaron las confirmaciones oficiales cuando tras ese despliegue extraño y que nunca antes había visto, el frontman del evento deportivo oficializó las reglas con anuncios verbales, instantes en donde entendió que con sus habilidades le sería imposible competir allí, aunque no por eso iba a ser menos dramático. Repitió en su cabeza "la prueba del Coloso", y observó al gigantote de Sigurd. Luego, hizo una pose de fisicocultirista, presumiendo bíceps invisibles bajo su chaqueta marine oversized, y tras breves segundos en donde pareció pensárselo mucho, se encorvó, casi que decepcionado de sí mismo, soltando un largo suspiro. —Nop, no es para mí. ¡Se los encargo, muchachos! ¡Lleven a lo más alto al equipo seis! —señaló a los tres que formaban parte de su grupo, y luego se hizo a un lado, dándoles espacio desde una posición donde podía ver perfectamente quién iba y escuchar lo que debatieran. En ese instante se quitó la chaqueta, colocándola desde los dedos índice y medio por sobre su hombro, presenciando atentamente la situación. El debate lo inicia Sigurd, poniéndose de pie de manera algo torpe y estableciendo lo evidente, la prueba lleva su nombre, prácticamente. Aún así, y con el albino descartado desde el principio, Akira se adelantó a todos, sin dejar contestar a un extrañamente silencioso Haakon y menos a Miyamoto, empujándolo hacia el campo tras haberle prestado sus guantes. Shin abrió los ojos con sorpresa, y resopló aire, desganado. El rubio de pelos puntiagudos se salvó del regaño, porque aquel buccaneer prometió que iría a por la siguiente prueba sin importar cuál sea, a lo que Shin debía interceder, recordándole sus propias palabras. —¡Oye, Sigurd! —exclamó, envolviéndose en su elemento, con destellos dorados para elevarse un metro y medio por encima del pirata, desactivando la fruta mientras se dejaba caer, aterrizando en su hombro. Fue inmediato, como si se hubiese teletransportado. Sólo quienes tuviesen herramientas avanzadas o capacidades elevadas de percepción podrían seguirle el ritmo, y considerando el éxito de su accionar, Sigurd no entraba en esa lista. —Piénsatelo mejor, ¿eh? Akira está medio loco, no le hagas caso. Sólo nos queda confiar en Ryota. Después de todo es el capitán de Nezca Torozova. —asiente múltiples veces, manteniéndose en el hombro de su compañero. Incluso sentado, le daba unas vistas extremadamente privilegiadas, y sus ojos se iluminaron de inmediato al percatarse de ello, llevando su atención a la arena. Aún brillaba, de forma tenue y sin capacidad de cegar a nadie, lo que dejó una imagen de lo más curiosa a quienes presenciasen el cubículo del equipo seis. Desde el mejor lugar de todos, observó uno a uno como iban realizando sus pruebas, y durante instantes olvidó que eventualmente también tendría que participar. Sentía el fuego de la competencia entre quienes fueron designados, o... ¿timidez al ser observados por tanto público en las gradas? Echó a reír, pero no a modo de burla, la forma en que aquel participante decidió volver a entrar y pedirle al público que no vea su reingreso le causó cierta empatía, y de manera silenciosa le brindó ánimos, especialmente... Cuando se transformó en un topo. Era impresionante, y aún más el golpe que dio contra aquel trozo de madera, sin imaginar la cantidad de fuerza que indicaría aquel Den Den Mushi. Un compañero salió al campo, y con la misma templanza que se había acostumbrado a verle se dispuso a demostrar su fuerza, aplicando otro impacto complicado de seguir contra el objeto designado. —¡Eso es, Stroud! —se le escapó, automáticamente se llevó la mano a la boca para tapársela, observando de reojo la cabeza de Sigurd. Luego, otro tipo altísimo, justo como el buccaneer sobre el cual estaba parado, aún en su hombro derecho. Parecieron saludarse telepáticamente, talentazo si le preguntaban, y avanzó con una energía rítmica y contagiosa al sector donde debía golpear. Si bien, se tomó su tiempo, ofreció un show previo digno del lugar sobre el cual estaba parados, formando una coraza sobre su cuerpo, creciendo en musculatura y también en altura —¡Oye, Sigurd! —repitió —¡Que es más alto! ¿¡Quién es ese tipo!? —se llevó su única mano libre a la cabeza debido a la sorpresa, y entonces ¡bam! Otro golpetazo, no le gustaría estar en el lugar de esos muñecos ahora mismo. Todos lo estaban haciendo increíble, ganándose el respeto de Hasegawa por cumplir con el show prometido en una prueba bastante cerrada. Aunque no podía prometer que esa sensación sobre el resto prevaleciera más allá de los Juegos. Llegó... ¡Maki! ¿¡Por qué estaba calva!? Se restregó los ojos intentando asegurarse de que no era una ilusión óptica, y lo confirmó mediante sus cicatrices. Seguía tan explosiva como la recordaba, y tras transformarse en una iguana de un tamaño diminuto, también dejó su aporte con un golpe formidable que le hizo tragar saliva. ¿Le habría reventado el cráneo con ese poderío el día que se conocieron si la dulce Merlot no lo evitaba? Aún no tenía su fruta, así que en realidad era bastante posible. Sintió escalofríos. Rápidamente pasó de ser víctima de un recuerdo que jamás sucedió a escuchar antes de un golpe improperios del siguiente participante, hirviéndole la sangre. —¿Qué nos vayamos a la mierda...? —sus párpados se abrieron con fuerza, el derecho incluso tembló por sentirse insultado y la pasión competitiva se apoderó de él, abucheando al azabache con aquel mechón blanco de manera enérgica —¡Buuuuu! ¡Buuuuu! ¡Mejor cómprate un tinte que te ocupe todo el cabello la próxima! ¡Buuuu! —colocó su mano al costado de la boca, "amplificando" el sonido de su voz, siendo en ese instante que Haakon le preguntó si lo conocía, girándose hacia él —Hehe, no, no tengo idea de quién es. —afirmó, aquel wanted se perdió con el shock que le causó Merlot durante el viaje. Sin embargo, para su sorpresa, el buccaneer también se sumó a devolverle las hostilidad verbales a aquel participante, con algo mucho más soez y directo que las palabras que él pronunció, sumándose al barco de inmediato. Sólo Skypiea podía generar momentos así.
Un Comandante marine sobre el Carnicero de Whisky Peak, insultando en equipo a un rival.
![]() —¡Eso Uker! ¡Que comes mierda!
Lo llamó igual que lo hizo Sigurd, o eso creía, y siguió "amplificando" su voz con la mano pegada a la boca, a los gritos en dirección a aquel sujeto. Al final, no pudo evitar echar a reír, pues quitando consideraciones evidentes que quizás se harían problemáticas más adelante, se la estaba pasando demasiado bien. Siguieron pasando, uno a uno, una mujer también alta y alada, hasta llegar el turno de Ryota, quien buscando ánimos en las gradas, se transformó rapidísimo y asestó un impacto espectacular sobre el objetivo, produciendo los aplausos del albino —¡Así se hace Ryota! ¡Esoooo! ¿¡No quieres ser marine mejor!? ¡Te pago el cursito! —exageró esas últimas cuatro palabras, porque evidentemente se trataba de un imposible, sin embargo era su pasión deportiva dominándolo. Nada se podía hacer. ¡Runin apareció! Iba tan reluciente como la recordaba de aquella explosiva situación en el bar, e intercambió unas palabras con Miyamoto. ¿También era pirata? ¿Con cuántos se cruzó en los Blues sin saberlo? Iba a tener que hacer un repaso profundo de sus andanzas por Samba y los wanted próximamente. El caso es que lo hizo de locos, junto al pelirrosa que actuó en último lugar, asintiendo ante las palabras del buccaneer, quien les indicaba al equipo felicitar a Ryota por lograr una participación sublime en contra quizás de hasta sus propias expectativas. Pero no llega solo, Kitay se les aproxima con un encanto único en su tipo, consiguiendo ganar reacciones hasta de una mole como Sigurd. Hasegawa no se involucra en la interacción, manteniendo una sonrisa relajada y no es hasta que Sigurd levanta al castaño a la altura de su cabeza que Shin camina por el brazo del buccaneer y se aproxima a Ryota, diciéndole algo completamente diferente tras un golpecito en la espalda alta a modo de compañerismo. —¿¡Que golpear no es lo tuyo!? ¡Ha sido una animalada, nunca mejor dicho! —alza el puño a la altura de su mentón, efusivo —¡Hay que seguir! —y dicho eso, retrocede por el brazo de Sigurd, manteniéndose en su hombro con el gigantote ahora de pie, es decir que mínimo tenía siete metros debajo suyo, estando increíblemente alto, y aún brillando. Super distinguible. —¡Este es el mejor día de la historia! ¡Quiero ver la siguiente prueba! —exclamó al aire, agitando los brazos y fijando su atención en El Dirigente, intentando descubrir qué seguiría a continuación.
Let there be light
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Cambios en estadísticas
Vitalidad:
3093
+
0
=
3093
Energia:
3499
-
28
=
3471
Espiritu:
1132
+
0
=
1132
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