[PR T1] La patita va al mercado y buscando en su bolsita...
#1
26 de Primavera Año 18
Baterilla, Mercado del pueblo Baquella
900 horas



La normalidad del pueblo era arrancar las mañanas con las preparaciones para tener las tiendas listas y limpias para recibir a los hambrientos clientes: frutas, verduras, chucherías, pescado sobre todo… eran repartidos los lugares en las calles donde no se veía ningún puesto callejero, era más una buena administración de mostradores frente a cada una de las puertas o edificios, realmente parecía que respetaban a los transeúntes y solo los molestaban si aquellos osaban pasar cercanos al “rango” de acción del local.

[Imagen: vibrante-mercado-frutas-bullicioso-puest...301714.jpg]

Entre gritos y ofertas el mercado ya inundaba de transacciones aquel espacio donde nuestro protagonista consideraba que simplemente podría andar con tranquilidad, era totalmente pintoresco, los olores aun no eran de los típicos de un sucio lugar, eran fragantes y te invitaban a adquirir productos del lugar, aquello era cuestionablemente pulcro.

Las personas chocaban entre ellas mientras avanzaban por el concurrido lugar, a los ojos del pirata aquello no seria un evento normal, realmente era como un Disney para los carteristas… si “Disney” tuviera sentido en este lugar de piratas, quizá se necesitaban mejores ojos, pero solo era necesario tener el oficio para darse cuenta de los agresores.

VENGAN vengaaaaan frutas al dos por unoooo vamoooos

PESCADOOOOO pescado para hoy, pescado para mañanaaaaa vengaaaaa

MANI?? Vendo mani? Guerita no quiere un mani?


El mercado era variado, gracioso y a ratos cuestionable ¿de que servía que el muchacho estuviera en las calles? Quizá… estaba siendo

Contenido Oculto


Resumen 1 de 4
Pensamiento • Dialogo • Cronologia
[Imagen: LrdQgpv.png]
#2
Tras una extensa noche, en la que el sueño que antecede al descanso estuvo ausente de mi persona, por fin al amanecer pude ver una isla cerca, y por fortuna también el puerto, por lo que me ahorraba la tarea de rodearla para buscarlo, y más cuando el tiempo era un lujo que no tenía justo ahora. Procedí a tomar todo cuanto pudiese cargar a mis espaldas: ahorros y alimentos sobre todo, aunque no eran muchos, pues los había ido empleando con mesura para mantenerme durante varios meses, tanto yo como el barco…lo más buenamente que podía, claramente. *Pues…todo correcto.* Con todo listo en una bolsa a modo de mochila, habiendo terminado los preparativos, procedí a subir al mástil mayor del barco, y acompañado por la salada brisa marina, pude contemplar con mayor detalle la isla que me estaba acercando…y la identifiqué a raíz de un vago recuerdo.*Conque Baterilla…hace ya la tira desde la última vez que estuve aquí…* Recuerdos de mis inicios en la piratería junto al grupo con el que me fugué en el pasado que, en retrospectiva, era muy lejano para mí.

Unos minutos después, ya solo me hizo falta dar un paso hacia el frente para pisar el puerto…un momento ¿Desde el mástil mayor? Efectívamente, pues el barco ya estaba hundiéndose desde bien vi tierra, había intentado mantenerlo en buenas condiciones hasta ahora, sobre todo durante la noche tapando los agujeros y achicando el agua yo solo (este era el motivo por el que decidí no dormir, una prioridad dificil de discutir), pero al final, sin los cuidados apropiados de un carpintero…pues bueno, este desenlace no debería de sorprender. Una vez lo vi hundirse por completo, puse mi diestra en el pecho izquierdo, con mi espada alzada hacia arriba, me despedí definitivamente del que fue mi hogar por casi 6 años, una despedida amarga, pero que ya había digerido con el paso del tiempo. Aquí comenzaría una nueva etapa de mi vida.

Como en todos los inicios, apremia prepararse como es debido, pues lo que llevaba encima no era suficiente en absoluto, al menos no a largo plazo, pero cuanto antes tomase las medidas que pudiera  y requiriese, mejor, por lo que, viendo el flujo de las masas que se iban congregando en el puerto y procedían a dispersarse, seguí el paso de la mayoría…y con ello llegué al que parecía ser el mercado principal.

Decir que era bullicioso era quedarse corto, las ofertas que gritaban los comerciantes de cada puesto apareciese que hacían eco por toda la calle, las gentes hacían sobreesfuerzos para simplemente avanzar o llegar a los vendedores atraídos por el género de sus productos, que de hecho, en total, la variedad era inmensa, incluso comparando con el pasado * No lo recordaba tan ‘’caótico’’...* Pero por animado que estuviese el ambiente, era cuando más mantenía mi guardia, era un hervidero de oportunidades para el hurto, para mi y los demás.

De entre todas las voces, una anunciaba un dos por uno en piezas de fruta fresca, con especial énfasis en manzanas recién recogidas del manzano, lo cual captó mi interés, y me acerqué como quien simplemente pasaba por al lado de la misma, y ojeé los precios…y a un comerciante bastante acomodado, si em preguntan.*Y se quejan de los piratas…vaya caradura.* Desorbitados, incluso si fuesen de la calidad que presumía, no valdrían casi ‘’un ojo de la cara’’ como estaba indicado…Entonces, como quien quita la varilla de madera correcta sin que se tambalee la torre, me llevé una de las manzanas, una en un ángulo oculto para el vendedor, y sin alterar mi compás, me alejé y guardé la pieza en un bolsillo. Casi me tenté de llevarme también una naranja (para el escorbuto y demás)...pero esa ya sería en otra ocasión (legítimamente o no). *Creo…que había una posada cerca de aquí…* No tenía intención de estar mucho tiempo aquí…pero por el momento, tener un lugar al que volver a descansar y planear era también importante, ahora sería esta mi prioridad más inmediata.


Resumen
#3
Baterilla era un lugar hermoso en realidad, el clima, las personas y la comida eran pequeñas cosas culturales que adornaban la estadía de personas nuevas o que de repente deseaban escaparse de lo cotidiano.

En lo que a Alfred respectaba, el número de personas comenzó a aumentar de manera tan paulatina, que seria tarde para cuando se diese cuenta, así empezaría su camino hacia las manzanas que de prontos se volvería más y más apretado, llegarías a tu destino… ante el espacio de manzanas que parecía confiar en sus clientes, tu, como buen pirata aprovecharías la situación y efectuarías tu diminuto pero bélico asalto.

Al estirar tu muy larga mano, larga no por extensa si no por “larga” sentirías como tu peso en la espalda se aminoraría… era correcto, aquella mochila había sido “acuchillada” y alguien, había extraído tus posesiones.
Se dice que ladrón que roba a ladrón obtiene mil años de perdón, pero… quizá comparar aquella fortuna contra una manzana… no seria equitativo, pero vamos, eso era precisamente lo que dictaba las calles.
Debido a la concentración y enfoque en el “robo”, Alfred reaccionaria lento ante aquello y si lo intentaba, debido a sus grandes reflejos, vería la silueta del que lo había atracado.

Aquella ladrona de cabellos blancos y posaderas angelicales escapaba metiéndose a la multitud para poder escapar “con el botín”, Alfred era básicamente aquello, una risa coqueta y juguetona se escucharía en medio de los gritos.

Era como que, si estuviera premeditado, ¿Alfred la alcanzaría? Era veloz, pero quizá si se esforzaba, aquel muchacho será suficientemente veloz para alcanzarle si quería, pero aquello era una decisión que solo el podría tomar… por el momento la chica ya se metía con furia entre la gente, para intentar pasarles y escabullirse de la visión de nuestro protagonista.

[Imagen: EgnIynS.png]


Resumen 2 de 4
Pensamiento • Dialogo • Cronologia
[Imagen: LrdQgpv.png]
#4
Tomar la manzana había sido lo más fácil, si lo comparamos con el esfuerzo que tuve que aplicar para ''serpentear’’ entre la gente para alcanzar el puesto, había sido casi orgánico, imposible de percibir si no se prestaba la debida atención, el cómo el gentío se había acrecentado en la calle…*Vamos…* Aun con una complexión física que se podría tachar de delgada, la distancia hasta la manzana indicada se volvió tortuosa.* Ya casi…* Unos pocos centímetros me faltaban para alcanzarla, mi brazo parecía que no daba de más para recortarlos. Hasta que de repente… *AHORA SI.* Conseguí estirarme de golpe para realizar el hurto con éxito. *Ya era hora de que los estiramientos diesen fruto por fín…* Concluí con satisfacción al pensar que mis entrenamientos y ejercicios estuviesen surtiendo efecto después de tanto tiempo.

Pero…esa doble gloria duró bien poco, pues mientras guardaba la manzana en el bolsillo de mi pantalón (pensando en qué dirección tomar para buscar la posada anteriormente mencionada) , fue al elevar el hombro que note algo en exceso extraño…no sentía peso alguno.*Un momento...*. Tomé mi mochila, con una facilidad que no tenía lógica alguna teniendo en cuenta la carga…que tenía, nunca mejor dicho, pues estaba vacía, y rajada de cuajo. Quien posara su mirada en mi vería un rostro pálido por lo que acababa de pasar: me habían robado. A raíz del pánico me puse a observar a todo mi alrededor, empezando por donde estaba dando la espalda durante el robo de la fruta (sospechaba que el hurto fue cuando conseguí estirarme de más), y entonces pude ver una figura de tonalidades plateadas y moradas, la cual me parecía escuchar una risa de su parte, una que desentonaba algo descarada entre todo el bullicio del mercado…pero más me llamó la atención es que parecía ir muy cargada, casi como yo al llegar a la…*¡¡Malandra del copón!!* No necesité meditar más, me puse a perseguirla lo más rápidamente que podía, serpenteando entre las figuras de los presentes, aguantando unas ganas inmensas de gritar a la ladrona, pero no me interesaba en absoluta llamar la atención y que se de una posible intervención de la marina, me convenía que fuese yo quien la atrapase.

Era casi tan ágil como yo, tomándome algo de tiempo acercarme a la huidiza bribona, pero al final la conseguí alcanzar [12 AGI], colocándome frente a ella, bloquearle el paso, y mi mirada fijada y en guardia para que, de intentar escapar, no me pasara desapercibido, y memorizando los rasgos de su apariencia que no vi antes: sus ojos también eran de color morado, como parte de su vestimenta, un adorno florar blanco en su cabello que combinaba con el resto. - Te lo diré sin rodeos: Devuélveme todas mis pertenencias, por tu propio bien.- En un contexto distinto habría sido más amigable, pero tal y como habían empezado las cosas esa opción había quedado relegada por la seriedad que se requería ahora.

Resumen
#5
No te mentiré, el destino a veces juega de maneras misteriosas y ciertamente coquetas, aquel que se hacia llamar pirata en un arrebato de tranquilidad habría sustraído al comerciante de aquella fruta sin darse cuenta y a su vez, otro como el, habría hecho lo propio con aquel chico… poético.

Aquello no había sido lo suficientemente sigiloso como para poder haber logrado un robo limpio, tras percatarse Alfred alzaría la mirada y definitivamente, entre todas aquellas personas vería a una que escapaba, curiosamente con sus pertenencias, Alfred se lanzaría a su captura.

Aquello fue tan caótico como se esperaba, chorarían contra varia gente, empujes del enojo se generarían y la ansiedad por perderlo y perderla, estarían a flor de piel… Alfred quizá por la irrisoria situación no lanzaría palabras para llamar la atención de los transeúntes, pero si tendría diligencia de acercarse.

Los pasos fueron fieros y ciertamente artísticos, pasar por aquella muralla de animales de carga que se hacían llamar personas era algo que merecía ciertamente una felicitación, en un momento de habilidad, el pirata lograría pasarle y cerrarle el paso, al calor de la carrera, agitados los dos… frenaron.

Uno frente al otro, quizá la chica tendría oportunidad de meterse de nuevo entre las personas o buscar algún callejón, pero ya eso era una encrucijada, la chica respiraría agitada y se postraría de manera relajada, levantaría la derecha la cual no sostenía las pertenencias del pirata y con un además de palma al frente suspiraría entre pequeñas risas.

Jejeje… casi lo logro… me rindo… Bienvenido a Baterilla pequeño ladronzuelo… vi lo que hiciste con esa manzana

Diría con tono suave pero altanero, su voz y cuerpo eran angelicales, aquellas ropas solo marcaban su figura y denotaban lo trabajado que estaban sus músculos.

Estiraría la zurda pero a medias… con aquella amabilidad de aquel que no quería ofrecer nada o rendirse, pero era todo, esa chica no podría hacer nada más.

Una mueca de enojo, cachetes curiosamente inflados revelarían su disgusto…

Hola... yo me llamo Emilia ¿eres de por aquí? Supongo que no… parecias un turista, te veías totalmente deslumbrado por el mercado.

Diría mientras todo a su alrededor parecía transcurrir con total naturalidad: los gritos, las palabras, la gente caminado y básicamente el negocio no se detenía, solo en ese momento… frente a frente, parecía que el tiempo se habría detenido.

Resumen 3 de 4
Pensamiento • Dialogo • Cronologia
[Imagen: LrdQgpv.png]
#6
Los insultos de los ofendidos alcanzador por mi marcha, aun cuando el contacto con estos no pasaba de un roce cuando los rodeaba, no frenaron mi carrera, ni las pocas miradas de curiosidad desviaron la mía de la ladrona, en quien había puesto una ‘’diana mental’’ sobre la cual enfocaba una rabia que guiaba cada serpenteo y paso que daba, y por ello que conseguí recortar las distancias hasta conseguir quedarme frente a ella.

Lo quisiera o no, en cada respiración profunda parte de esa tensión escapaba de mi al espirar, la cual me habría gustado mantener lo más que pudiese por el momento, al menos hasta que realmente recuperase mis pertenencias , debía de insistir, y de relajarme no iba a conseguirlo si la primera advertencia no llegara a surtir efecto. Para sorpresa mía, si que fue favorable, o al menos esa era la impresión que daba la reacción de la albina, quien parecía haberse resignado de intentar huir, admitiendo que la alcancé, dándome una especie de bienvenida…y señalando mi anterior robo de la manzana. *Conque no pasé inadvertido del todo…*

Pensé por un segundo lo último: o me falta todavía maña para los hurtos (que no me extrañaría), o ella era más diestra/tenía más experiencia…y en un vistazo más prolongado era evidente que sería lo segundo, desde su vestimenta hasta su complexión física eran especializadas para la agilidad, y sin ignorar lo obvio, su belleza de seguro era una baza más para algunos hurtos. - Vaya, y yo que pensaba que fui bien fino ahí…falta de maña, imagino.- Un poco de autocrítica, con un eje de frustración en mi tono, aunque no lo veía como si mostrase debilidad, pues solo aceptando las flaquezas propias se puede perseguir la posibilidad de fortalecerse.


Mientras la bribona llevaba su zurda, con mis pertenencias dentro de la bolsa que sostenía, se presentó como Emilia…y analizó de nuevo mi situación, acertando en algunos puntos. Tomé la bolsa con mi mano izquierda antes de responder. -Llámame Al…y casi que si, estuve aquí hace mucho tiempo, en aquel entonces no pillé la temporada alta del comercio como ahora mismo…- Miré de reojo mis alrededores antes de continuar.- Pero hasta las calles han cambiado durante estos años…- Con esas palabras ya dichas, empezaron a surgir dudas sobre si la posada aún seguiría allí.


Resumen
#7
Alfred se había acercado lo suficiente, ante una dama que, si bien no le ganaba en velocidad, si le ganaba en astucia... fue justo entre sus palabras cuando aquel “pirata” jugaría peor sus cartas, SI, había recuperado sus cosas y SI, al mirar de reojo habría marcado su destino.

Porque los ávidos instintos de la chica ladrona salieron a flote, detecto aquella perdida de vista y desde el punto ciego de Alfred de tal manera que, dando un ágil giro, elevando la pierna contraria completaría una patada con giro digna de un arte marcialista, la fuerza era baja con la chica, pero aquella centrifuga le agregaría furia al movimiento… sería el talón de la dama lo que alcanzaría el pómulo de Alfred a donde el daba el reojo… rápido… eficaz y sorpresivo.

Aquel pie le daría de lleno y sin poderse defender seria proyectado dos metros hacia donde su vista le habia permitido observar.

Uuuuuuhhhh – diría el “publico” al unisono

Parecería mentira, pero instintivamente Emilia correría en contra de la proyección, entrando entre la gente y definitivamente perdiéndose entre la multitud, no sin antes picarescamente decir.

Jajajaja bienvenido a Baterilla guapo *muak* - lanzaría un beso coqueto

Había dos lecciones de las cuales Alfred podría obtener de esta clase de momentos, número uno… ladrón que roba a ladrón tiene mil años de perdón y dos… no te distraigas.

Era todo, la aventura de Alfred apenas comenzaba en aquella isla, específicamente en aquel mercado, seguro habría otros que lo observaran y hasta quizá así como Emilia, ya le habrían enfocados algunos otros ladrones… quizá era momento de ser mas cauteloso o simplemente no confiarse con nada, ya solo quedaría avanzar y si el quería buscar aquella posada..¿ para qué? No lo sé, era muy temprano quizá, pero nadie juzga las decisiones de un HOMBRE.

Resumen 4 de 4
Pensamiento • Dialogo • Cronologia
[Imagen: LrdQgpv.png]
#8
Parecía que todo iba a acabar, si no en buen término, en uno neutro entonces, había conseguido recuperar mis cosas sin ningún otro percance adicional que me lo impidiese…había comenzado a calmarme, y de antemano os confieso que me tranquilicé de más, pues lo que vino después ni lo vi venir, en más de un sentido.

En el momento que desvié mi mirada a los alrededores y comentaba sobre los cambios en Baterilla respecto mi vez pasada hace años, recibí en mi mejilla superior una soberana patada que me mandó a volar, e incluso secuestró la atención de todos quienes estaban allá, no pudiendo evitar sentir empatía por el impacto con un sonoro ‘’oooooffff’’ en conjunto. Conseguí mantener la bolsa agarrada con fuerza y delante mío, una lección que aprendí por las malas con el robo de antes, y no sería la última, pues mientras intentaba levantarme de nuevo pude ver como la albina bribona se alejaba, dándome la bienvenida de nuevo al mismo tiempo que me lanzaba un beso…con una intención burlesca tan descarada que solo hizo que mi sangre empezase a hervir de la rabia.

Pero mientras me intentaba levantar a duras penas (me sentía como si mi equilibrio me fallase) ya se había esfumado entre las masas espectadoras de lo que acababa de ocurrir. Entre un potente suspiro que no conseguí contener, y mi rascamiento de nuca, intenté desahogar mi ira , para después aliviar el dolor por el golpe recibido acariciando mi mejilla y recuperarme del golpe. Ahora sí, conseguí incorporarme, pero intentando aún no caerme por el mareo…uno que no calmó mis pensamientos. *Me ca…*Habría seguido pensando/enfocando mi odio hacia ella…pero tal y donde me encontraba, con todas las miradas pendientes de mí me tocaba dejar eso para después, debía agudizar mi guardia, muchísimo más que al principio, de seguro habrían otros ladrones igual o más hábiles que Emilia. Lo que más sacaría en claro de lo ocurrido: la atención siempre en alza, sobre todo en calles concurridas, y si en un lugar donde el hurto es fácil de llevar a cabo, lo más probable es que todo el mundo tiene un ladrón a sus espaldas. Por ello mismo que mis prioridades habían cambiado, tenía que irme a un lugar donde no hubiese tanta gente…y que debía de estar en esta isla menos tiempo del que tenía planeado en un principio.


Resumen
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 414 - 100 = 314
Energia: 401 + 0 = 401
Espiritu: 96 + 0 = 96
#9
✓
Aventura T1: Completada

Recompensas Narrador (Alex Arceo)

— Puntos Mugiwara: 6

— Puntos de Rol: 10

— Berries: 15K


Recompensas User (Alfred)

— Puntos Mugiwara: 5

— Reputación: 25

— Atributos: -

— Berries: 16K

STAFF DE NAKAMA NO MI
Aclaración


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 4 invitado(s)