Survive [Entrenamiento] [P.R]
#11
Hola a todos, espero estén muy bien.

Vengo a comentarles que, desde el momento de la invasión este tema se convierte automáticamente en el PRESENTE ABOLSUTO de todos los involucrados, tal cual reza la guía de invasiones:

Cita:En el momento de sufrir o realizar una invasión, ese tema pasará a abarcar el Presente Absoluto de los implicados y, por tanto, el tema más actual cronológicamente hablando.

Por lo pronto solo vengo a informar esto.
Sigan en lo suyo, les dejo un abrazo.
Sentomaru.
#12
Hola a todos, volví. 

Parte de mi trabajo como jefe de moderación, es velar por el buen funcionamiento de los temas, acciones, etc, etc. 

Revisando el comentario de Kael, sobre la tecnica "bien moderada" me salto la duda y comencé a investigar, luego recibimos una petición por parte de uno de los involucrados en esta invasión y luego de analizarlo con la administración, llegamos a la conclusión mi estimado Kael, Que lo correcto es que se use la versión ANTIGUA de la tecnica:

[Imagen: OwNncpb.png]
Pues la revisión se hizo a POSTERIOR, de cuando la colocaste en tu primer post en este tema. Así que de ahora en más y hasta terminar este tema, la tecnica tiene las caractetiscas que se ven en la imagen que coloqué, les pido a los incolucrados que corrijan lo que se deba corregir para evitar inconvenentes e incongruencias y colocar que  dicha modificación fue autorizada por mi.

Por lo pronto, me retiro, exitos a todos.
Les dejo un abrazo.
Sentomaru.
#13
La vida se centra en superar retos que te enseñen dónde estás, si eres capaz de avanzar o simplemente llegaste al final y caerás. En esta oportunidad, son ellos mismos, los Piratas de la Sepultura, quienes han buscado dar con una barrera que, o bien los aplastará, o bien será una catapulta que los impulse. Veamos qué sucede.

En un momento, la situación cambia. No hay respuesta, la pregunta de Eros ni siquiera tiene lugar. El contexto da un giro de 180 grados cuando Kiyoshi está tomando su arma. La tiene en posición, tal como se describió el turno anterior, cuando Stroud, a quien el médico es incapaz de ver, está a 15 metros de terminar el desplazamiento que lo lleva hasta Varo. Por mucho que el Haki de Observación está activo y el rubio ya no esté donde antes, percibir su movimiento es imposible. En menos de un parpadeo, Varo deja de estar a su lado. Algo pasó. Algo grave. Pero delante suyo sigue habiendo peligro.

La situación es esta, se activan sus gafas burbujas, dándole un plus absolutamente necesario para esto. Observa a Enji, quien también lo mira. Es una guerra. Es una batalla de velocidades. El gatillo de Kiyoshi o las piernas desnudas del capitán marine. Por ahora, puede llevarse el triunfo el tirador. Tras colocar el cañón apuntando directamente al cuello, ignorando su rostro, del cual se dice es de los más bellos de su institución —o capaz me lo estoy inventando—, el índice en el gatillo presiona y la primera bala sale disparada. Esta resulta ser una perforante, preparada desde antes y lista para hacer lo suyo. Además, se encuentra condensada con una partícula de jabón que incrementa su potencia.

Aunque Enji ya inicia su recorrido, el cual Kiyoshi no puede ver, la bala, que él tampoco puede ver, lo frena en seco, le ocasiona un sangrado y, más importante, termina por empujarlo hacia atrás 15 metros. Pero eso no es todo. Sin dudar, luego de jalar por primera vez el gatillo, lo jala de nuevo. Nuevamente al cuello. Como es habitual en su arsenal, la nueva bala también lleva consigo una burbujita. Se ve tierna, pero es letal. Esta tal vez ocasiona menos daño, pero lleva consigo mayor impulso. Básicamente, el empuje es mayor. Importante aclarar que, en todo momento, el Kenbunshoku sigue activo. Stroud con Varo ya están en su radar, por lo que cuando jala el gatillo por segunda vez, su voz se escucha. — ¡Hacia atrás, Tontopo!

En cuanto al viaje que tendrá Enji, 27 metros es el empuje que se suma al anterior, siendo el marine impulsado hacia atrás un gran total de 42 metros. La distancia inicial entre ambos era de 36 metros. Como de todos modos, la primera bala no llega de manera instantánea a él, Enji logra avanzar hacia el frente en su arremetida de ir a por Kiyoshi. Si tomamos que pudo avanzar 20 metros de los 36 antes de ser impactado por la bala, solo se sumarían 16 metros a los 42 de empuje, dando una distancia final entre ambos personajes de 58 metros. Detrás de Enji no hay árboles como en donde se encuentra Kael, ni paredes que lo detengan. Por lo tanto, volará todo el trayecto hasta caer al piso, principalmente sobre arena.

Mientras es empujado, el veneno seguirá saliendo desde su cuerpo, pero ya no hacia las zonas en donde están Eros y Kiyoshi, sino que podría envolver a Kael en esa gran área de 50 metros. Después de todo, pasará volando por el empuje —volando no literal, pero está siendo empujado, se entiende— de manera paralela a la ubicación de Kael detrás del árbol.

Ahora, Kael. Se encuentra detrás del árbol, Kiyoshi lo siente con su Kenbunshoku, el cual, dicho sea de paso, extiende aún más hasta un rango de 100 metros, para así tener siempre en su radar a Enji, que se fue bien lejos por el momento. Ojalá no regrese pronto porque demostró ser bien peligroso.

Cuando Kiyoshi jaló el gatillo por segunda vez y dio la precisa indicación a su compañero el hombre topo, se mueve tres metros en diagonal hacia adelante y su derecha, quedando también en diagonal con el marine de cabello negro. Recordemos que, antes de esto, estaban frente a frente, con el árbol cubriendo a Kael. Ahora, debido al movimiento de Kiyoshi, la nueva distancia es de 44 metros (43,93), entrando en su rango. Apuntando lo más rápido posible hacia su pierna derecha. Por tercera vez, la partícula de jabón se hace presente. La bala va derecha hacia la rodilla de Kael, empujándole también, aunque, a diferencia de Enji esto es 4 metros, alejándolo a una distancia de 48 metros de Kiyoshi.

En este punto, con Enji los separa una distancia de 56 metros (55,92), y con Stroud hay 38 metros, 3 más de los que él plantea en su post.

Luego del disparo de Kael, en acciones sucesivas, apunta en dirección donde está Enji, a quien ha monitoreado con el Kenbunshoku. ¿Ese tipo volverá a presentarse? — Ojalá que no. — Piensa el pobre médico.
Contenido Oculto


Lávense las manos
[Imagen: u2oxCl9.png]

Hablo | Pienso
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 3815 + 0 = 3815
Energia: 4927 - 1705 = 3222
Espiritu: 1660 - 100 = 1560
#14
La apertura al dialogo se terminó tan pronto había comenzado pues los mares nos enseñan que quizás el prejuicio es fundamentado, la ofensiva de la Marina no se hizo esperar poniendo toda la carne en el asador en contra de los Sepultura ¿Estaban siendo sobreestimados? No, estaban siendo respetados como los guerreros que eran. Entendible, lógico. La falta de reflejos inmediatos de Eros hicieron que todo se sintiese como un suspiro, quizás aún más rápido, solo pudo reaccionar cuando una voz desde su flanco derecho lo alertó, percatándose de que las balas del tirador pasaban junto a él.

" ¡Hacia atrás, Tontopo! "

Giró su visión en dirección a Stroud y Varo, su mirada se tornó salvaje y entonces su cuerpo actuó por instinto cómo la bestia de guerra que era dando un salto al ras del suelo, pasando por el costado izquierod e Kiyoshi a su vez que seguía la trayectoria de Stroud para cortar una distancia de treinta metros en dirección al mismo mientras, en el proceso, su cuerpo sufría un cambio palpable. Brazos y piernas al unísono mutaron su apariencia adquiriendo la transformación parcial que las caracterizaba respectivamente, Strong y Fast Eulogy, aterrizando sin detenerse en una arremetida que terminaría de cerrar la distancia que lo separaba del marine que ahora mantenía cautivo a su compañero en su agarre.

En un abrir y cerrar de ojos estuvo frente al rubio, a exactamente un metro frente a él, cara a cara. Tanto su diestra como su zurda se movieron al unísono ganando una rotación en el proceso para maximizar su fuerza y tensando todos sus músculos cual placas de hierro en dirección al esternocleidomastoideo de cada lado del marine en un impacto sincronizado que lejos de empujarlo, por la naturaleza contraria de los mismos, lo mantendría en el lugar imbuyendo esos mismos golpes con su aura con su voluntad usando su cuerpo como una fina máquina de guerra pero con la suficiente gracia para, consciente del agarre del marine sobre su aliado, evitar dañar a Varo en sus impactos que, gracias a la naturaleza de sus guantes, no serían golpes contundentes, sino cortantes, buscando rebanar el cuello de quien sostenía a su aliado más que dispuesto a castigar la arremetida contra el más pacífico del grupo.

Un tercer golpe no se hizo esperar, de manera inmediata dirigiéndose su diestra dispuesta a dejar todo atrás hacia la tráquea del mismo con un poderoso ataque punitivo. Dispuesto a darlo todo nada lo motivaba más que salvar a Varo, canalizando ésta violencia no era nada más que el fervor religioso que Eros, protector ante todo, profesaba por sus aliados. Su mirada buscaba nada más que proteger, cuidar, salvar y para ello debía subyugar a quien se paraba frente a él.

Y ahora debía caer.

Yo soy Sepultuuuuuura
[Imagen: xNGUFie.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 5936 + 0 = 5936
Energia: 5755 - 2239 = 3516
Espiritu: 1936 - 60 = 1876
#15
La mala suerte nos había llevado a caer en una isla llena de marines. Apenas nos habíamos acercado y nos dejaron claro que sus intenciones no eran pacíficas. Nada de mantener el orden. Nada de cruzar palabras. Mucho menos de mantener la tregua instalada en Skypiea. No supe bien qué pasó. En qué momento. Cual fue el paso elln falso que provocó aquello ni que era lo que ocurría a mí alrededor. Solo se, que de un momento a otro, no podía respirar 

Sentí una intensa presión en el cuello. Una garra se cernía sobre mi, pues no pensaba que ningún ser, ya fuera humano, mink o Birka, pudiera tener semejante fuerza. Debía ser un demonio. Abrí los ojos y lo vi, justo frente a mí. El marine de los periódicos. Aquel supuesto héroe me había atacado por el mero hecho de haberme visto. En ese instante confirmé que todo lo que contaba Uker sobre ellos era cierto. Abrí mi boca e intenté expulsar un grito, bien de auxilio, bien de advertencia, para mis amigos. Pero el aire se negaba a pasar a través de mi garganta, en ninguno de los sentidos. Aferré mis garras sobre el brazo del marine para intentar zafarme, mas era inútil. Yo nunca había tenido una fuerza como aquella. Ni siquiera podría haberlo soñado. Hinqué mis uñas en su piel, pero nada hacia efecto. Intenté voltear los ojos para ver algo a mí alrededor. Sin embargo, no fui capaz de ver a ninguno de mis compañeros. No sabía si estaban bien o habían sido atacados como yo.

Debía apañármelas yo solo. Tenía que intentar cualquier cosa, lo que fuera. Lancé una patada contra el rostro de aquel sucio marine. Mi fuerza no era nada comparada con la suya, pero si disponía de una gran velocidad. Impacté dejando fluir la energía de mi electro en el golpe. Nada cambio. Al menos, no para bien. Parecía estar lejos de lograr liberarme de su agarre. Y la cosa empeoró. Pude ver cómo el brazo del hombre comenzaba a obtener una textura lisa y empezaba a humear. Eso solo podía significar, una cosa, iba a atacarme. Llevé mis brazos a ambos lados de mi cabeza, para cubrirme ante algún golpe que me pudiese noquear. Mi conocimiento, eso era lo que debía proteger. Oí al marine pronunciar unas palabras y el resto es borroso. Primero un intenso impacto en mi antebrazo izquierdo. Un dolor muy intenso me recorrió todo el brazo, tanto que dudé seriamente de si mi brazo seguía pegado a mi cuerpo. Sentí que no era capaz de mantener mi postura, incluso la electricidad había abandonado mi cuerpo. Sabía que estábamos en el aire, pero no pude saber en ningún momento si mi cara miraba hacia el cielo o hacia la tierra. Un intenso pitido se apoderó de mi, siendo lo único que escuché durante un instante. El instante que fue desde el golpe hasta que el marine pronunció de nuevo el nombre de otra de sus técnicas. El segundo golpe me pareció más intenso. Mis brazos habían caído a causa del primer golpe, por lo que esta vez me impactó de lleno en la sien. Por un momento, parecía que todo se había apagado. No sé si fue por el daño acumulado, o por el impacto en sí, solo se que la energía de mi cuerpo parecía diluirse. 
Apenas era capaz de ver. Todo me daba vueltas. Para ser más precisos, el mundo parecía estar cayendo por unas escaleras frente a mí. La imagen rebotaba hasta la esquina inferior izquierda de mi visión y volvía a su lugar de origen una y otra vez. Sentí una sacudida. Supuse que habíamos aterrizado, aunque no vi si el suelo estaba a mi espalda o de cara a mí. Incluso experimente un potente sabor metálico, uno que solo podía significar que la sangre campana a sus anchas por el interior de mi nariz, oído o boca. Mi pecho subía y bajaba con fuerza, con la intención de coger aire. Lo que hubiese resultado un alivio de no ser porque seguía sin poder respirar. ¿Sería acaso ese mi fin?

Los recuerdos se agolpaban en mi mente. Algunos me gritaban que nunca debía haber salido de Samba. Otros que seguramente no debí hacerlo de Zou. De haberme quedado aquel día, tal y como me pidieron, aún tendría un hogar. Quizá aún tuviese una familia. Las imágenes felices de mi pasado no hacían más que empujar de mis lágrimas hacia fuera. Mis ojos empapados comenzaron a captar imágenes menos borrosas, más definidas. El pitido de mis oídos se desvanecía. Entonces mis pies tocaron el suelo y el aire volvió a pasar a través de mi garganta.

Alcé la mirada. Mis ojos estaban encharcados en lágrimas, pero aún así podía reconocerlo. Eros. El capitán de los Sepultura. Mi hogar.

—E-Eros, yo... Ese hombre... —jadeé mientras intentaba recuperar el aliento. No miré atrás. Sabía lo que había pasado. Ahora solo quedaba asegurarnos de salir todos enteros de allí.



Antología
Emme's Codes

Cambios en estadísticas
Vitalidad: 3650 - 2374 = 1276
Energia: 4836 - 460 = 4376
Espiritu: 1321 + 0 = 1321
#16
Yo me encontraba muy a gusto haciéndole mantenimiento a mis PX, cuando recibí una carta del Gorosei, que decia que debía venir aquí a impartir orden, molesto deje lo que hacía y aquí me encuentro, por tercera vez.

Vamos a aclarar como se dan las situaciones:
Los Marines se encontraban practicando y fueron invadidos por los Sepultura. Estos se posicionan al sur de la posición de los Marines, Kiyoshi habla despues del disparo efectuado por Kael, dicho por el mismo:

Cita:“¿Alguno de esos tontos habrá estado en Little Garden? — Pregunta en voz bien alta, esta vez pudiendo ser oído.”

Hecho esto toma su rifle que esta en su espalda y apunta al rubio (Stroud). Luego hace alusión a mirar a Enji quien esta casi desnudo, sin embargo, sigue realizando el movimiento de apunte hacia Stroud.

Luego entran en escena Varo y Eros, quienes no definen muy bien sus posiciones, solo que estan al lado de Kiyoshi ¿Qué lado? Eso es definido por los Marines a su favor más adelante y es totalmente valido.

Muy bien, hasta aquí tenemos el resumen de lo que fue el primer turno, prosigamos.

La acción que desata el caos es la frase de Kiyoshi anteriormente citada, esta es escuchada por los marines, que no necesitan el Karma Sentidos Aumentados Oído, por como Kiyoshi dice que la pronuncia.

Stroud activa Speed Demon, antes de la frase de Kiyoshi, entonces al momento de escuchar al pirata, lo ubica y ayudado por sus reflejos lo ve desenfundar (252 Ref>150 Des) y se lanza a una velocidad de 370 (Agilidad) a por Varo, ningún sepultura puede reaccionar a este movimiento, ya que no cuentan con los reflejos necesarios. Stroud acorta la distancia con Varo, lo apresa en su tecnica, salta y le aplica dos tecnicas, cabe acotar Varo, que el electro se activa a la velocidad de tu inteligencia no es instantaneo esto, por lo cual su velocidad es muy inferior a la agilidad de Stroud (87<370), así que cuando Stroud te tiene apresado el Electro sigue sin activarse, luego Varo intentan golpear a Stroud, esto queda en un intento pues, al no tener el electro, la velocidad de tu ataque sigue siendo inferior a la de Stroud (305<396) su primer ataque llega primero que el tuyo y por lo tanto, te rompe los umbrales, cortando tus acciones y luego te proponía otro golpe, causándote la fractura craneal descrita en su post, dejándote fuera de circulación.

Por su parte, Enji al escuchar las palabras de Kiyoshi, se gira al escucharlo a una velocidad de 340 en primera instancia y luego sale disparado hacia Kiyoshi, que estaba apuntando a Stroud esto dicho por el en su primer post y es así como suceden las cosas, pero sus ojos estaban mirando a Enji, al momento en que Enji emprende la carrera, gana el bono de su tecnica Garra, por lo que el desplazamiento pasa a 357 de velocidad, una vez más superando los reflejos de los sepultura.

Enji ejecuta una tecnica con su akuma, que es más lenta que su desplazamiento pero aun así lo suficientemente rápida para no ser vista por Eros (78<242), quien cae presa de la misma aplicándose los efectos descrita en esta, acto seguido Enji ataca a Kiyoshi, desarmándolo y derribándolo, quien dado sus reflejos no puede seguir el desplazamiento de Enji (265<357) y efectuar el disparo, ya que si bien su precisión 380 es más alta que la agilidad de Enji, el tema radica en que al no verlo, no sabes a donde disparar a ciencia cierta, como comente Kiyoshi en ningún momento es capaz de reaccionar a los movimientos de Enji desde el instante en que este se gira y se desplaza.

Por lo tanto, lo que sucede es lo siguiente:

·         Stroud se mueve, aprisiona a Varo, salta hacia atras y le aplica una fractura.
· Enji se desplaza, ejecuta la tecnica con Akuma (Ciénaga) y ataca a Kiyoshi, aplicándole los efectos descritos en su off belico.
·         Eros cae víctima de Ciénaga, su turno no sucede, por estar paralizado y ademas su reacción la desencadena las palabras de Kiyoshi, que tampoco suceden, por caer ante Enji
·         Eros recibe el daño de Kael.
·         Los marines no se cortan las acciones pues Stroud es mucho más rapido que Enji en todo momento.

Por ultimo quiero aclarar algo, los Hides NO PUEDEN SER CONDICIONALES Es decir, un hide no se puede basar en "Si X se mueve a la derecha yo lo ataco con Puño del destino, en cambio si X se mueve a la izquierda yo no ataco porque soy comunista".

Los Hide son una ACCIÓN OCULTA y por lo tanto la misma tiene que estar bien definida, sin condiciones, ejemplos hay muchos en el foro, pero les dejo uno Aquí.

Pueden proseguir.
#17
"La Justicia que me parió... ¡La Justicia que me parió!," pensó Stroud para sí, su cuerpo completamente desbocado por la adrenalina. Sus ojos se habían vuelto de un gris más claro que el habitual; sus pupilas, dilatadas. De su mano colgaba el hurón, cuyo cráneo había quedado prácticamente deshecho, a ojos vista, bajo el peso de sus golpes, deformado bajo el pelaje del mink. Aquella sed de violencia que se negaba a sí mismo no daba visos de apagarse, sino que se había acrecentado con cada segundo de aquella fugaz escaramuza. El sonido de cada uno de los golpes propiciados sobre la cabeza del hurón, el crujido de sus huesos y los chirridos que había producido su parietal al agrietarse se repetían en su cabeza como una horrible melodía que elevaba lo peor y más primario de sus instintos. Bum, bum. Aquel sonido crudo y ominoso. Los tambores de la Justicia.

El resonar del impacto del primer disparo de Kael sobre Eros lo sacó de su ensimismamiento. Debía mantener la cabeza clara. Cada cicatriz en su cuerpo, cada pequeña hendidura y agujerito plateados sobre su piel le suponían un recordatorio perenne de lo que podía ocurrir cuando uno se dejaba llevar en combate. Quedaba trabajo por hacer, sangre por derramar, sepultureros por sepultar, Justicia por impartir.


Sintió los huesos del cuello del hurón resentirse bajo su mano, al tiempo que contemplaba a Eros Focalor, que había dejado de moverse. No había tiempo para detenerse. Sin dejar de aferrarse a su presa, recorrió diez metros de un único salto, dirigiéndose a la posición que había ostentado al mismo inicio del combate; durante su trayecto por el aire, el progresivo cambio de ángulo le permitió contemplar una imagen más amplia de lo que transcurría en aquel particular campo de batalla. Mientras el viento zumbaba en torno a ambos durante el trayecto, masculló al hurón: "No te querrás perder ni un detalle, ¿verdad?," inquirió con su monótona voz, sus ojos aún clavados en Eros. "Vas a venir conmigo y lo vas a ver todo. Vas a contemplar la luz de la Justicia." En cualquier otro, aquella voz hubiera reflejado un flagrante deje de sadismo, pero no fue el caso. Lo dijo todo con una seriedad y una normalidad escalofriantes. En el instante en que sus pies tomaban tierra al término del impulso, su rumbo ya estaba decidido, y su siguiente objetivo ya estaba claro en su mente. Sus músculos se tensaban. Al aterrizar, sus pies aplastaron con fuerza el suelo. "And Justice For One," masculló simultáneamente al flexionar sus rodillas para mortiguar la caída, mientras sentía cómo el mochi comenzaba a circular a través de su cuerpo, manifestándose en el interior de sus extremidades e insuflándolas de una mayor concentración de masa. Percibía cómo el cuello del mink parecía más cercano a sucumbir bajo la presión bajo sus dedos.

Acto seguido, se sirvió del ímpetu acumulado para, sin detener su movimiento respecto a la caída, y sintiendo aún cómo el mochi continuaba bombeando y amplificando la potencia de su cuerpo, echar a correr en una parábola curvada hacia la izquierda y recortar la distancia que aún lo separaba de Eros, mientras observaba con atención al capitán de los Sepultura. Su pulso no hacía sino acelerarse en anticipación. Cuando apenas estaba a cinco metros del pirata, soltó el cuello de Varo, dejando que se desplomase con pesadez sobre el suelo mientras él continuaba a la carrera y se preparaba para atacar, ahora con ambas manos libres. Mientras se aproximaba hacia el costado izquierdo del paralizado Eros, retrajo su puño derecho, permitiendo que a lo largo de su mano continuase reconcentrándose el mochi, insuflando sus músculos y dándole una mayor sensación de pesadez. "¡Hammerfall!," exclamó, al tiempo que, inmediatamente, y teniendo ya al capitán de los Sepultura a tiro, se puño describía una trayectoria vertical descendente a toda velocidad sobre la cabeza del pirata, hundiéndose en su cráneo con crudeza. Bum. Los tambores de la Justicia volvían a redoblar. Sin embargo, el asalto no terminaba allí; tan pronto como Eros hubo recibido el golpe, bajó su puño derecho hacia su cadera, tensándolo. "¡Jawbreaker!," exclamó finalmente, al tiempo que el puño se lanzaba contra la región occipital de su cabeza. Bum. Eros salió despedido varios metros en la dirección del golpe, en la dirección en que se encontraba Kael.

Bajó ambos puños, respirando hondo. Parte del mochi que había insuflado su cuerpo comenzó a deshacerse, volviendo a integrarse en el mismo. Sin embargo, su cuerpo seguía zumbando con la misma intensidad que antes, preparado para acabar con el trabajo. "Aquí estoy, comodoro Saint Vangelis, soldado Omuyaga," dijo, buscando con la mirada las auras de Enji y a Kael. "Dé la orden, comodoro."



Off
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 6153 + 0 = 6153
Energia: 4266 - 2184 = 2082
Espiritu: 1652 - 68 = 1584
#18
La suela de sus botas se deslizó en la tierra, traccionada a duras penas para detener su impetuoso movimiento un metro después de haber impactado en el tirador. Tras levantar la mirada y preguntar a viva voz por la localización de Stroud, Enji notó, como volutas de humo, chispa y relámpagos, varias vidas, varias almas esparcidas por el lugar. Estaban todos vivos. Estaban todos peleando. En una fracción de tiempo, el amistoso entrenamiento se convirtió en una escaramuza real.

No tenía tiempo de asegurar el estado del resto. Tendría que confiar y hacer lo que mejor sabía hacer, su principal base y argumento para el chaquetón que llevaba sobre los hombros: Pelear.

Después de localizar a Stroud, Kael y al resto de enemigos, Enji saltó en la dirección en que había salido despedido su primer objetivo. Lo vio en el suelo, boca arriba, luchando con la toxina paralizante que su veneno le había inoculado. ¿Estaba fuera de combate? Era difícil de decir. Su veneno no era mortal, sólamente inmovilizaba y generaba malestar en quien lo recibiera. El problema radicaba en que no sabía cuánto tiempo duraría esa parálisis. Tenía que dejarlos fuera de combate antes de que superasen la toxina.

Con eso en mente, Enji realizó una finta antes de llegar donde el pirata del traje y la mascarilla negra. Inclinó el cuerpo a la derecha y después giró para atacar por la izquierda, usando su puño derecho envuelto en una esfera de veneno que presentaba pinchos en su superficie. El golpe descendió como una masa contra el pecho del tirador.

—¡Espina! —exclamó un instante antes de que su golpe conectara. La figura del pirata se hundió ligeramente en el suelo mientras el brillo de la consciencia abandonaba sus ojos, dejándolos opacos e inexpresivos. Estaba fuera.

A su alrededor las cosas seguían sucediendo. Una explosión había ocurrido cerca de donde estuvo parado un segundo atrás, lo que llamó su atención. Pero, mientras trataba de distinguir la situación, algo dentro suyo dejó de dar pelea. Perdió contra esa marea constante y peligrosa que lo empujaba a las orillas de su convicción, quizá debilitado por la adrenalina.

—Masacre… —susurró, y después vomitó el tumor maligno que aquejaba su cuerpo.

Veneno. Más veneno. Brotó, creció, lo envolvió y lo absorbió. Prácticamente toda su figura quedó cubierta, convertido en una especie de demonio burbujeante que ostentaba la capa de comodoro. La única parte de su cuerpo que restaba visible era su boca, asomada detrás de las fauces de la bestia que parecía haberlo devorado de adentro hacia afuera en un segundo.

Su vista se empañó, ya no podía depender de ella para nada. Entonces, confió en ese nuevo sentido, ese nuevo par de ojos que aprendió a abrir en la isla del cielo. Parpadeó debajo del veneno que le cubría toda la cara. ¿Stroud? Ya no estaba donde antes. Había desaparecido y lo escuchaba gritar, además de que podía sentir como el aire se removía con la fuerza de sus golpes. El último de los piratas cuya presencia parecía representar una amenaza tampoco estaba en el mismo lugar.

“Aquí estoy, comodoro Saint Vangelis, soldado Omuyaga. "

"Dé la orden, comodoro."


¿La órden?

«Matar»

El pensamiento inundó su cabeza. Se estaba moviendo antes de poder razonar del todo lo que conllevaba esa palabra, esa órden que Stroud esperaba recibir de él. Podía sentir su ansia, palpar, a través de esos nuevos ojos, la furia asesina que rellenaba las grietas del comandante. Enji voló por la tierra en dirección al sur y dibujó un arco que se curvaba hacia el este, justo donde estaba el último pirata consciente. Su brazo derecho a partir del antebrazo se convirtió en una amalgama de veneno con forma de punta curva. El izquierdo empezaba a tomar la misma forma.

Enji plantó los pies a un lado de Eros convertido en una bestia con capa blanca.

—¡Aguijón! —bramó, pero de sus dos brazos sólo uno avanzó: el derecho. La punta líquida se estampó en la mejilla izquierda del pirata, girándole la cara por la fuerza del golpe y empapando todo su rostro del violáceo líquido en forma de cruz. Eros voló unos metros más y cayó al suelo, inconsciente, mientras las lenguas de fuego que asediaban su cuerpo se apagaban bajo la lluvia de su veneno.

Con la respiración agitada y el puño todavía extendido, Enji suspiró, guardó silencio un segundo y después, contrariado, empezó a arrancarse con las manos esa gruesa capa de veneno de la cara hasta que la mitad izquierda de su rostro asomó desde debajo. La capa de comodoro cayó al suelo entre tanto movimiento.

—¡La órden… —dijo tras tomar una bocanada de aire—. es que esto se terminó! —concluyó, declaró, decretó mientras el veneno caía de todo su cuerpo como una segunda piel que se descascara—. Hijos de su… agh, da igual. ¡Nanashi! ¡Omuyaga! Revisenlos, desármenlos y asegúranse de que ninguno se me cague encima por el camino. ¡Los quiero vivos! Tontos, amordazados, medio muertos, ¡pero vivos!

Del bolsillo interno del chaquetón sacó un Den Den Mushi particular, cuya pálida piel parecía ir a juego con su propia apariencia. Lo activó marcando el número de Juan, su segundo al mando, y esperó a que contestara.

—¡Eh, Juan! Que no, que me da igual el almuerzo. Tengo a tres piratas inconscientes aquí. ¡Después te explico! Dile a Shin que venga y traiga sogas, cadenas y lo que se encuentre. ¡Y rápido, tortuga!

Después de cortar esa llamada, Enji marcó al número del cuartel e informó de lo sucedido. Tenían a tres piratas que valían, en conjunto, más de seiscientos millones en recompensa, y no el suficiente espacio en el barco para poder llevarlos prisioneros. Solicitó un transporte valiéndose de su rango e influencia, además de la peculiar situación que los involucraba.

—Aquí Enji. Sí, Saint Vangelis… no importa. —Así empezó la llamada—. Estoy en Long Ring… Long… no sé qué, la isla larga, y tengo a tres de los Piratas de la Sepultura conmigo. Mi navegante se contactará con ustedes para decirles de forma más precisa dónde estamos, pero lo importante aquí es que necesito transporte para estos prisioneros… cuanto antes.

Off
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 4666 + 0 = 4666
Energia: 3976 - 881 = 3095
Espiritu: 2038 - 12 = 2026
#19
Para tranquilidad del azabache, el líder de la división treinta no fue alcanzado por el impacto de su disparo, algo que la munición explosiva como aquella no dejaba con mucho margen. Ni siquiera había visto como se apartaba, pero eso dejaba en claro que sabía lo que hacía y...

Un momento. ¿Cómo lo había hecho?

No había tenido la capacidad de percatarse de lo que estaba sucediendo antes de que los piratas petrificados hubiesen recibido una serie de golpes. Apenas consiguió observar como el Comandante Nanashi llegaba hasta la zona mientras el Santo se encargaba de finalizar en movimientos de combate de alta velocidad al capitán de los Sepultura.

"¿Pero qué?" No sabía de qué estaba hecho el revestimiento del nudista, pero sin lugar a dudas era bastante más intimidante que observarlo prácticamente desnudo.

No, ni siquiera estaba analizando la situación correctamente. Los tres piratas que ahora se encontraban allí habían sido derrotados en un abrir y cerrar de ojos por los dos hombres que se habían tomado la molestia de salir con él a entrenar. ¿Cómo se le ocurre? ¿De verdad creía poder estar al nivel de esas dos bestias de combate?

"¿Que clase de...?" Poco a poco, comenzó a entender cada vez más y más cosas. Ambos habían sido los líderes de sus respectivas divisiones y tenían un potencial de combate asombroso. No se trataba del poder de liderazgo que en sí tuvieran, sino la capacidad de infundir respeto incluso entre sus compañeros a través de su propia fuerza. Estaba ante dos héroes de la marina, dos armas militares con un poder para acabar con una tripulación de gran calibre en apenas un suspiro. El esfuerzo se notaba, en ambos, pero...

¿Qué serían capaces de lograr si lograban explotar todo su potencial?

"Ahora entiendo cuál es mi misión..."

Despejó sus pensamientos cuando el líder abrió la boca, dándoles la orden de desarmar a los piratas sin esperar a que pudieran ofrecer resistencia.

—A la orden.—No esperó ni un solo instante en dirigirse hacia el capitán de los sepultura ya inconsciente, dando un salto en su dirección hasta quedar encima del mismo sujeto.

Retiró de su equipamiento todas las armas, equipo y provisiones que pudiera llegar a encontrar, comenzando por los tan peligrosos guantes afilados que llevaba colocados listos para desgarrar la carne. El arma principal del tirador y ganador de la prueba de precisión de los juegos del cielo se encontraba a unos cuantos metros adicionales, por lo que, en cuanto se aseguró de no dejar ningún cabo suelto en los bolsillos ni bultos escondido en ninguna parte de los ropajes del peliazul, se acercó rápidamente hacia el fusil del tirador a seis metros de distancia, guardándolo en el interior de la fortaleza. Estaba seguro de que no se podrían levantar en esas condiciones, pero quería terminar el trabajo lo más rápido posible para evitar posibles incidencias.

—Comodoro, comandante—Habló en un tono formal, manteniendo la titularidad de su líder y su epilogista favorito mientras algunos de los piratas presentes aún siguieran conscientes.—Los números no cuadran. Los piratas de la Sepultura están compuestos por cuatro miembros. Si la memoria no me falla, estos de aquí son Eros Focalor, Varo Ganchin y Kiyoshi Maeda. Quizás Rackham Uker no se encuentre demasiado lejos. Como mínimo debe de estar también en esta isla.

Lo primero, por supuesto, era poner en custodia a los piratas allí presentes antes de que pudieran acudir refuerzos. Dos de ellos estaban fuera de combate, y el tercero de ellos, derrotado también por el comandante Nanashi, apenas a unos metros más de distancia, parecía también imposibilitado para el combate. Si todos ellos cargaban con armamento de combate, debía asegurarse de despojarlos del mismo para evitar contratiempos innecesarios. El Haki de observación de ambos marines debía ser suficiente para asegurar que el último pirata de ellos, el cuarto miembro, no aparecía por sorpresa en ese lugar de acecho, al menos, hasta que el resto de su tripulación llegase del Ford Transit como refuerzo.

Hay demasiadas cosas por hacer...y ese entrenamiento parecía problema para un futuro incierto.

mate del pastor
[Imagen: jGxJg3p.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 4971 + 0 = 4971
Energia: 3509 - 7 = 3502
Espiritu: 1677 + 0 = 1677
#20
Todo ocurre en un parpadeo. Recibir el golpe en su brazo, desprenderse de su arma y quedar completamente inmóvil. Ni siquiera sus cuerdas vocales son capaces de ejercer movimiento. Su Haki se desactiva, por lo que desconoce la posición de Varo. Debido a su ubicación, observa como a Eros, su capitán lo atacan con disparos, luego con golpes. — Mierda, esto significa que… — Sí, que el fin está cerca, más cerca de lo que le gustaría. Ver a Eros ceder y caer es un baño de agua fría. Que el capitán del grupo sea derrotado es un golpe a la moral, uno más fuerte que la ofensiva que sigue recibiendo y lo deja prácticamente, por no decir en su totalidad, fuera de combate. Sin decir nada, sin poder pedir tiempo muerto, Kiyoshi es derrotado.

Aún en su condición, es capaz de escuchar. Serán detenidos y probablemente transportados a prisión. Quién diría que el tonto médico que atendía a abuelitos gratis en el South Blue acabaría encerrado con criminales. Pero ¿tiene algo de qué quejarse acaso? Durante muchos meses, luego de su repentina decisión de ser pirata, dudó de si era correcto. Odiaba ver su cartel de Wanted. ¿Qué pensarían sus antiguos clientes? ¿Podría volver a trabajar humildemente como médico en el futuro? Esas preguntas no le dejaban dormir…

Con el tiempo, vivir con sus compañeros, hacerse más fuertes y avanzar de isla en isla se volvió divertido. Un tipo que disfrutaba la soledad, ahora gozaba de la compañía. Un hombre que hasta adulto, debió quedarse encerrado por su enfermedad, ahora atravesaba terrenos hostiles con tal de progresar. Kiyoshi nunca podrá descubrir la verdad sobre la traición y asesinado de sus padres por parte del Gobierno Mundial. ¿Será que Onizuka Jin sigue recopilando información al respecto? Tal vez nunca fue el destino del hombre burbujas encontrar esa respuesta. Tal vez debió quedarse tranquilo en casa, con un mayordomo que fue como su abuelo, al que cabe destacar nunca volverá a ver.

Y es que la vida a veces es triste. Crees que ganarás, que seguirás adelante porque confías en ti y en los que te rodean, pero no todos nacen destinados a triunfar. Kiyoshi era del grupo que se creía totalmente normal, incluso debajo del promedio. Estudiar, trabajar, cuidar su salud. Quizás morir a temprana edad debido a su enfermedad. Conocer a Jin fue lo que le dio pistas sobre el caso de sus padres, poniendo su vida en riesgo con tal de ir resolviendo poco a poco un rompecabezas que parecía imposible. Pero fue conocer a Maki lo que cambió todo. El capitán de Los Olvidados, en primera instancia, le ofreció ir con él sobre un barco y recorrer el mundo. Kiyoshi pensó que era un idiota. ¿Cómo un tonto médico como él, debilucho como ninguno, se convertiría en pirata? Mejores chistes había escuchado. Pero Maki le enseñó que no hay vida sin riesgos, sin emoción, sin adrenalina. En cuestión de segundos, subido en su espalda, ya estaba abordando un barco en el que cambiaría su vida para siempre. Ahora, en la derrota y en el fin de su camino, lo tiene más que claro: no está arrepentido.

— Maldita lagarta… Ni siquiera pude darte las gracias cuando te vi. — Se concentró tanto en entrenar durante su estancia en Skypiea, de seguir mejorando para estar a la altura de sus compañeros, que se olvidó de lo más importante: aquellos que te rodean y han sido importantes para ti.

Tiene los ojos cerrados. Ya ni siquiera escucha. Esforzarse no tiene sentido. Después de tanto, siente que al fin puede descansar. ¿Qué será de la chica vulgar de los Mahana? ¿Del marine leopardo que siempre se portó educado con ellos? ¿De la chica mono tan graciosa que gritaba insultos contra Uosan? ¿O de aquella pareja tan pintoresca a la que nunca más se volvió a encontrar tras separarse en Little Garden? Porque, aunque Kiyoshi termine aquí, el mundo sigue avanzando, el resto de historias siguen su curso. Quizás en prisión tendrá mucho tiempo para darle rienda suelta a su imaginación y crear historias respecto a todas esas personas que se dio el gusto de conocer.

Si hay algo que lamenta, y mucho, es dejar a Uker. — Perdóname, tonto. Esta será la segunda vez que te abandonaré. Prometo que será la última… — Como ya se mencionó, ese hombre fue el primero que creyó en él, que vio en Kiyoshi a un médico útil para su grupo, pero, por sobre todo, a un posible compañero. Kiyoshi nunca tuvo amigos en su isla natal. Siempre fue conservador debido a su estado de salud. Y tal vez su mayor relación de amistad la tuvo con Eros, su capitán, pero si, en estos momentos de su final, debiese ponerle cara a su primer amigo, debería ser Uker. Desconoce cómo le irá solo. ¿Acabará igual que ellos? ¿Demostrará una vez más su talento para sobrevivir? ¿Alcanzará la inmortalidad que tanto desea?

Hay tantas despedidas que no podrá hacer, sentimientos que no podrá expresar, palabras que quedarán ocultas dentro de él en la oscuridad de una prisión. ¿Cuál será la opinión de esas personas respecto a Kiyoshi? ¿Creerán que es tan tonto como él piensa que son ellos? ¿O también tendrán palabras positivas como las que él querría decirles?

Adiós, Lagarta.

Inuzuka Jin.

Y también, Uker Rackham.


[Imagen: qgEoKNp.jpeg]




Siempre pensó que cuando llegase su final, ya sea en la vida o de su libertad, sentiría un profundo dolor en su corazón. Sin embargo, esto no sucede. Se siente tranquilo. Dio todo lo que tenía, mucho más de lo que pensó que podría. Desde que salió desde Isla Karate, todo se convirtió en un sueño. ¿Por qué no quiere despedirse de Eros y Varo? Porque, pase lo que pase, sabe que irán juntos. Tal vez no puedan hablarse. Tampoco verse. Quizás compartan celda. Tal vez se sienten juntos en la hora del almuerzo. Algo sí tienen claro, y aquí se incluye también a Uker. Cuando cualquiera de los cuatro mire hacia el cielo, independiente de encontrarse con estrellas o no, verán ahí a los Piratas de la Sepultura. Pues por mucho que su nombre signifique mirar hacia abajo, ellos, juntos, alcanzaron el cielo azul.

Un grupo que se formó en Whisky Peaks, pero que seguían siendo meros desconocidos. En Little Garden tuvieron que sobrevivir a cazadores, dinosaurios, gigantes y derrumbes. Suciedad, falta de comida. Conocieron lo que es ser el malo de la película, lo que es ver a otros ser derrotados, como ellos lo son hoy. En Drum, experimentaron frías temperaturas que se atravesaron con la calidez de sus corazones unidos. En Arabasta, el escenario fue el opuesto. Incluso pensaron ideas fuera de la piratería, como dedicarse a vender refrescos para combatir el calor del desierto. ¿Se imaginan un universo en donde se establecieron ahí a ser vendedores? Qué cine, como diría un enigmático pelirrojo, hubiera sido. Luego, en Jaya, atravesaron la primera gran crisis: Eros se enfermó. Kiyoshi se mostró fuerte ante el resto, prometió curarlo, pero el estrés y el miedo que pasó de no poder estar a la altura de la situación casi se lo comen vivo. Enfrentó la muerte y ganó, trayendo de regreso a su querido capitán. Ver cómo Varo lo abrazó, aliviado y contento, fue la mayor recompensa que pudo haber pedido.

¿Te das cuenta, Eros, de que llegamos a una isla más allá de las nubes? Eres solo un topo, y yo solo un hombre burbujita. Pasamos de combatir juntos a un monstruo a llegar a un sitio que ni en mis mejores sueños hubiera inventado. Compartimos grupo con tipos increíbles como Uker o Varo Ganchin. Realmente nuestra decisión ese día de cruzar caminos no salió tan mal, ¿no crees? Si podemos seguir siendo tontos amigos en prisión, espero que me ayudes a limpiar. Esto acaba para nosotros, pero seguiré necesitándote. ¿Será que deberemos inventar un nuevo nombre para el equipo? Los Limpiadores. Los Atrapados. Los Olvidados. Los Recordados. Bueno, de seguro a Varo se le ocurre algo mejor.

Lo que está claro, es que debemos seguir juntos, tontos amigos.


Lávense las manos por última vez
[Imagen: u2oxCl9.png]

Hablo | Pienso
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 3815 - 3551 = 264
Energia: 3222 + 0 = 3222
Espiritu: 1560 + 0 = 1560


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 2 invitado(s)