Taito
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
130
109
30
30
130
100
35
125
0
60
20-09-2026, 02:51 AM
(Última modificación: 20-09-2026, 02:52 AM por Taito.)
20 de Verano del año 17
14:45. Ciudad Pinion.
— ¡El cuervo predice el futuro! — grité a todo volumen subido a aquel barril mientras enseñaba a Grigori subido a mi muñeca, quien extendía las alas y graznaba para ayudarme a llamar la atención. A nuestros pies un sombrero destartalado con el que - ¿por qué no? - seguir ganando dinero y amasar una pequeña fortuna extra — ¡Les apuesto mi cena a que nunca han visto nada igual! — dije con alegría y una sonrisa — ¡Diez berrys! ¡Sólo diez berrys y el Señor Tizón les susurrará su futuro! — añadí, refiriéndome a Grigori como "el señor Tizón" que era su nombre artístico esta semana para poder desempeñar su papel de cartomago y adivino.
El sol del verano de Pinion era algo realmente agradable sobre la piel. Nada de humedad, olor a óxido en el aire, calor moderado y un bronceado tímido para los que pasábamos la mayoría del tiempo en la calle. Una combinación perfecta para ayudarnos del jolgorio y divertimento del populacho y de sus ansias de conocimiento. En nuestro viaje por el Aramenté habíamos aprendido a tratar a las personas, a descubrir que querían y qué necesitaban, y por un lado yo había aprendido a mentir con una soltura y comodidad tal como si respirase, y Grigori había aprendido a ponerse a salvo cuando mis mentiras no salían bien.
Algunas personas nos miraban aun sin atreverse a acercarse para gozar de las "dotes de adivinación del Señor Tizón" pero no les juzgaba. Sólo necesitaba una joven alma inocente para poder estafarla para que el resto se atreviesen a acercarse y dar aquella limosna a cambio de la sabiduría de mi ave mística — ¡Palabra de hombre honrado-hmmm! — dije alzando la otra mano al aire — ¡Si el futuro predicho no sucede es porque aun no ha llegado! ¡El Señor Tizón nunca se equivoca! — añadía con alegría y miradas cómplices a todos los presentes.
Entre todos ellos tendría que estar esa mente simple e ilusa.
— [color=#C2A14F ]
Fumi Gan
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
155
80
24
24
130
80
31
74
0
45
Otro día más, otra aventura para nuestra querida heroína Centella.
Seguramente os estaréis preguntando "Centella ¿Qué haces metida en un barril?" Y esa, mi querido publico es una muy buena pregunta, veréis todo comenzó unas horas atrás ~~~
Me encontraba haciendo mi reconocimiento matutino en busca de malhechores, como siempre estaba diestramente escondida al ojo humano, totalmente imperceptible.
Cuando de repente, pude detectar a unos jóvenes vándalos pintarrajeando la paredes de un pequeño comercio local. — ¡AHÁ! ¡Alto ahí delincuentes quedaos donde estáis, pienso llevaros junto a vuestros padres! — Dije finalmente dejando notar mi presencia, al mismo tiempo que desempeñaba una de mis poses de intimidación, la versión para todos los públicos claro esta, no quería tampoco que los pobres niños se desmayasen del susto. Pero mientras hacía esto, una de las tejas sobre la que me encontraba se desprendió, haciendo que, otra vez, me precipitase al vacío. Empieza preocuparme la inestabilidad de los tejados de esta ciudad.
Pero esta vez, supongo que por no repetir, el universo decidió que hiciera canasta perfecta dentro de un barril.
En lo que me recompuse de la caída los pequeños malandrines aprovecharon para tapar el barril, y no solo eso, también algún gracioso decidió poner una caja encima del condenado barril. "¿Y porque no quitaste la caja con uno de tus poderosos golpes justicieros querida Centella?" Y no os faltaría razón, pero no se si por el arduo trabajo que es mantener la paz, o por la posible contusión que tenía en la cabeza, en ese momento tenía mucho sueño y esa fue la escusa perfecta para hecharse una cabezadita. Y con eso ya podemos volver a la actualidad ~~~
Tras una siesta reparadora ya iba siendo hora de volver al trabajo, comprobé la tapa del barril, al parecer estaba de suerte y alguien había quitado la dichosa caja, así que me dispuse a empezar a levantar la tapa y salir, cuando de repente un bruto salto encima del barril, volviendo a bajar la tapa y de paso golpeándome en la cabeza.
Me disponía a pegarle un grito cuando de pronto lo oí, — ¡El cuervo predice el futuro! — ¿¡Un cuervo que predice el futuro!? Nah, es imposible esas cosas no pasan... ¿O si? Ahora que lo pienso, desde que me marche de mi isla me he encontrado con personas peculiares, como aquella chica conejo enorme, pensé mientras mi cara se sonrojó por un momento. Tal vez se trate de una persona cuervo, ¿Eso existe? A ver acaban de decir que de llama Señor Pimpon, un cuervo normal no tendría nombre, y mucho menos este sería Pimpon, no era muy nombre de cuervo, tal vez de paloma... ¡Céntrate Fumi! Si era cierto, no podía perderme la posibilidad de que un señor cuervo mágico me enseñase magia.
No pude aguantarlo más, así que usando todas mis fuerzas revente el barril en el que me hallaba presa.
— ¡Despegue Justiciero! —
Una vez libre del yugo de roble donde estaba sometida, mire a mi alrededor, buscando cualquier clase de cuervo o criatura con pinta de llamare Señor Pimpon, pero solo me encontré a un tío pelirrojo tirado en el suelo — ¿Esta usted bien ciudadano? Hay que andar con cuidado, estas calles son muy resbaladizas JAJAJAHIIIJAJA — Me acerque a ofrecerle una mano al pobre hombre, aprovechando para preguntarle — Oiga usted no habrá visto a alguien con pintas de llamarse Pimpon o así como mágico o con plumas, ¿no? —
Taito
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
130
109
30
30
130
100
35
125
0
60
Si bien algunos pasaban interesados en mis palabras, no terminaban de picar el anzuelo de mi propuesta y aunque sus miradas parecían sugerir el atrevimiento sus gestos y sus palabras no terminaban de casar. No podía juzgarles, encontrar un cuervo que predice el futuro no era normal y la posibilidad de una estafa - como esta - era grande, así que no podían hacer más que esperar a que alguien fuese lo suficientemente ingenuo como para poderse permitir seguir sus pasos. Pero ese ingenuo llegaría, tarde o temprano. Sólo había que tener la suficiente paciencia y mantener el tipo y la sonrisa como para que alguien picase, y de ahí en adelante... fortuna y nada más.
Desde el atril en el que Grigori y yo ofrecíamos sus servicios vimos con claridad una escena deleznable.
Una persona, una chiquilla más bien, disfrazada de super heroína justiciera emergía de un barril de un golpe derribando a un transeúnte pelirrojo como yo en su movimiento épicamente infructuoso, pasando inmediatamente después a ofrecerle la mano para ayudarle a levantarse.
— ¡El Señor Tizón aquí presente señorita! — dije desde el atril. Esa era la pringada que estaba buscando.
— Venga aquí, venga, únase a nosotros, venga para comprobar las mieles de conocer el futuro y deleitarse con las predicciones inigualables del increíble Señor Tizón en este, el día más afortunado de su vida — dije moviendo las manos con algo de misticismo, un truco barato de embaucador de clase baja. Tenía que dar en el clavo para terminar de atraparla, y quien observa a su presa, aprende qué camino va a tomar — Siento... ¡justicia!... noto... ¡heroísmo! — Grigori graznó a mi lado para darle más énfasis a mis palabras — ¡Así es Señor Tizón! — dije mirando al cuervo y pasando a ver a la muchacha de nuevo — ¡Yo también lo noto! ¡Una salvadora! ¡Una justiciera al fin! — añadí, señalándola — ¡Se convertirá en la heroína más grande del South Blue! — añadí con una sonrisa volviendo Grigori a graznar tres veces al terminar mis palabras, reforzando su predicción interpretada por mi — Pero necesitará de algo crucial.... ya veo Señor Tizón — dije cruzándome de brazos y girando un poco la cabeza, y el pájaro me picoteó con delicadeza sobre la oreja — ¿¡Cómo!? — dije sorprendido mirando al ave — ¿¡Que se lo va a contar todo por sólo cien berrys al ser alguien tan especial e importante!? ¡Es increíble Señor Tizón! — añadí sonriendo y mirando en derredor para que todos los presentes presenciasen esto. Estaba hecho.
— [color=#C2A14F ]
Fumi Gan
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
155
80
24
24
130
80
31
74
0
45
02-10-2026, 04:31 AM
(Última modificación: 02-10-2026, 04:32 AM por Fumi Gan.)
Tras ayudar a levantarse a ese pobre hombre, pude oír como una voz me llamaba con intención de guiarme ante el gran mago. No daba crédito, conocer a un ser mágico de esas características parecía algo sacado directamente de un sueño ¡Señor Tintón allá voy! Pensé ilusionada con una sonrisa de oreja a oreja mientras me giraba en dirección a la voz.
Cuando finalmente vislumbre… — Me tienes que estar vacilando — Las palabras salieron de mi boca por lo bajo antes de procesarlo tan siquiera. Ante mi a escasos metros se encontraba la antítesis misma de las fantasías de mi cabeza, el Señor Sinfón no era mas que un tío en tirantes hablándole a un cuervo, en ese momento sentí como algo se rompía en mi pequeño corazón.
De igual manera decidí acercarme a escucharles, y he de decir que sus palabras no podían haber sido más acertadas, obviamente mi figura transmitía heroismo por los poros, y no hacía falta más que verme un minuto en acción como para saber que estás presenciando a una de las mejores heroínas en acción. — JAJAJAHIIIJAJA ¡Gracias, gracias ciudadano! Pero no hace falta que me lance sus halagos, solo hago mi trabajo, por algo soy la emisaria de la justicia, una heroína de renombre en mi isla natal ¡AHÁ! — Recibí los halagos con mi mano sobre el pecho y ofreciendo ligeras reverencias con mi cabeza, tanto al buen señor como al pequeño público que se comenzaba a formar — De igual manera tendré que rechazar su oferta, qué gracia le tendría a una heroína saber su propia historia, no señor, la gracia está en escribirla tu misma — Eso y que esto huele a estafa que flipas, una nimiedad, que quieras que no influye. Fue entonces, mientras hablaba, que me percaté de un detalle en sus palabras…
— Un momento… ¿No estabas diciendo antes que diez berris?, ¿¡Cómo que cien!? — ¿¡Pero este tío me ha visto cara de tonta o algo!?
Taito
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
130
109
30
30
130
100
35
125
0
60
Claramente parecía idiota, pero hasta a los idiotas hay que trabajárselos.
Estaba convencido de que podía venderle hielo a un esquimal, un peine a un calvo y una hipoteca de tipo fijo a diez años a un niño que sólo quería comprar un caramelo. Pero necesitaba dar en el hueso correcto. No todo iba a ser tan sencillo, y si lo fuera, perdería la gracia. Atuendo hortera de heroína, ambición de salvadora de la humanidad, tono de falsa seguridad, actitud de superioridad moral... toda una ídolo de masas sin masas que la idolatren. Seguramente la gente del pueblo la vieran como una rarita y una friki pretenciosa por la que no dar ni un duro. Sus reverencias y sus alegatos no eran si no gritos en el vacío de una necesidad de atención y de sentirse alguien, seguramente fruto de un poderoso trauma tras sus pies, pero no podría importarme menos. Sólo necesitaba su dinero.
Respiré hondo sin dejar de sonreir, y negué con el dedo índice tras sus últimas palabras.
— ¡Gran error señorita! — no dejé de sonreír ni un sólo momento — Toda heroína que se precie debe de poder apreciar contar con herramientas externas que la ayuden con su trabajo ¡el Señor Tizón puede advertir donde y cuando se darán los crímenes que necesitan que los aplaques! — aquí extendí los brazos a los lados de mi cuerpo y giré sobre mi mismo dándole la espalda a la justiciera de poca monta — ¿Acaso una justiciera hecha y derecha rechazaría conocer los crímenes que van a suceder antes de que surgieran? ¿Será que prefiere que se den para que tooooodos vosotros sufráis las consecuencias? — me giré y volví a mirarla — Eso no es un sentimiento muy justiciero, es más bien búsqueda de reconocimiento y ego ¿eres una heroína justiciera de verdad? — tendí la mano hacia delante ofreciendo un trato a la vista de todo el mundo — ¡Sólo mil berries para poder evitar todos los crímenes de la isla! ¿Hay trato jovencita? — esperé su respuesta.
No sería difícil "predecir" un futuro con el que estuviera conforme y tranquila. Recibir su dinero y salir de ahí tranquilamente y no volver a verla nunca más. Seguramente alguna panda de matones de tres al cuarto acabaría por matarla más adelante en un callejón intentando salvar a cualquier pobre alma en pena... pero ese era su problema y no el mío.
Si tuviese que preocuparme por todos los pobres idiotas que estafaba, entonces el pobre idiota que no tendría donde caerse muerto sería yo, y esto era una cuestión sencilla de 'supervivencia': O ellos, o yo.
— [color=#C2A14F ]
Fumi Gan
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
155
80
24
24
130
80
31
74
0
45
Por unos segundos el silencio se hizo notar, siendo simplemente cortado por el sutil sonido de la brisa veraniega. No daba crédito a lo que estaba presenciando, sinceramente daban hasta ganas de aplaudir, es la primera vez que veo a alguien echarle tanto morro a la vida misma. Ese desgraciado pelirrojo, podía no parecer nada más que un pobre mendigo loco hablándole a su pájaro, pero tras esa camisa de tirantes sudada, posiblemente de llevar todo el día de un lado a otro estafando gente al sol, se escondía la mente del mayor cabronazo que hubiese visto desde que llegue aquí. ¡El bastardo no dudo ni un segundo en jugármela totalmente! No solo ha ignorado mi pregunta sobre la subida del precio, acaba de soltar un discursito intentando dejarme mal frente a los ciudadanos presentes si no acepto...
¡Y el cabrón va y lo sube a mil berris! ¡Esto ya ha pasado de intento de estafa a extorsión!.
Puse mis manos frente a mi abogando por calmar la situación, intentando pensar como diantres iba a salir de esta situación. — Bueno, bueno, calmémonos. Tampoco hace falta lanzar esas acusaciones — me cubrí la boca con la mano un segundo mientras me aclaraba la voz. — Veras, una heroína de mi calibre no requiere de herramientas mágicas para ubicar al mal, contamos con las habilidades necesarias para hacerlo por nuestra cuenta, es lo más básico en nuestro trabajo.— Me coloque en posición, con una mano en la cintura y la otra apuntando con mi dedo a mi mi pecho. — ¡Además, si algún ciudadano requiere de mi ayuda, para solventar cualquier crimen que se me pueda escapar, siempre podrá encontrarme con facilidad! ¡Por eso mismo llevo este uniforme! —
De pronto, una pequeña sonrisa de dibujo en mi cara ante la idea que se acababa de pasar por mi cabeza. Rápidamente y con el ímpetu de un letrado protestando en un juicio, estire mi brazo señalando de pleno al sujeto. — ¡AHÁ! ¡OSAS ACUSARME DE NO PREOCUPARME POR EL BIENESTAR DE ESTA GENTE! — Moví mi brazo hacia un lado, guiando su mirada hacia la gente a nuestro alrededor. — ¡MAS EL ÚNICO AQUI QUE SE GUARDA TAL PODER ES USTED! Si es cierto lo que dice, no esta haciendo más que tirar la bola a mi jardín, y aún encima cobrando por ello — Coloque la mano cerca de mi cara, negando con el dedo, de la misma forma que el había hecho previamente, al mismo tiempo que negué con la cabeza. — No entiendo porque tanta pantomima, si lo que necesitas es dinero, deberías pedirlo sinceramente — Me lleve la mano al pecho — Si me lo pides bien y te disculpas, no solo te lo daré, si no que también dejaré pasar este intento de estafa— Me pause, mirándole con una sonrisa en mi rostro, aunque, más que la típica sonrisa que siempre mostraba al público, sin darme cuenta, esta se torno en la típica sonrisa ladeada que me salía cuando plantaba cara a un maleante — Ah, y sobra aclarar que tras todo esto el limite esta en mil 500 berris. —
Taito
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
130
109
30
30
130
100
35
125
0
60
Hace 1 hora
(Última modificación: Hace 1 hora por Taito.)
Podría parecer por un instante que tenía la suficiente capacidad para librarse de mis engaños, pero cuanto más se resistía el conejo, más fuerte mordía el podenco. Y en este caso, iba a apretar hasta partirle el cuello si hacía falta, pero no me iba a quedar sin cena. Teatralicé todos y cada uno de sus palabras con unos movimientos ridículos, no sólo ignorándola, si no tratando de quitar credibilidad a sus palabras de cara al público, riendo alegre y sin malicia para que todo "quedase en una broma" y no se vieran mis intenciones reales. Pero cuando terminó su verborrea hubo un último comentario que me gustó muchísimo y que, obviamente, sería un idiota si no usaba en mi favor en ese mismo instante.
— ¡Qué generosa oferta! ¡Sea pues, mil quinientos berrys! — dije ante sus últimas palabras, ignorando todo lo demás, y tendiendo las manos hacia delante a más velocidad de la que ella era capaz de percibir. Llevé la diestra hacia su zurda a modo de trato y avancé un paso para que mi mano derecha agarrase su bolsa de berrys con elegancia y sutileza. Grigori graznaba con fuerza y estruendo mientras tanto, y yo terminé en una postura cercana a aquella muchacha, con el brazo izquierdo pasado por encima de sus hombros y mi rostro cerca del suyo — ¿Has oído lo que ha dicho el Señor Tizón? — sonreí entrecerrando los ojos — ¡Ahora mismo se va a dar un crimen! ¡Unos ladrones van de robar a una pobre chiquilla en esta misma calle dentro de un momento! Dice que es un pérfido hombre calvo tatuado y con barba, con pendientes y piercings y con cara de pocos amigos... lo suficientemente bajito como para pasar desapercibido entre la multitud ¡Es una predicción increíble! — tras esas palabras me aparté de ella con rapidez y la señalé con ambos brazos, en paralelo ambos al suelo con firmeza — ¡APROVECHA AHORA CAPITANA JUSTICIA Y ACABA CON LOS MALHECHORES! ¡HAGAN PASO! ¡DEJEN QUE IMPIDA ESE ACTO VANDÁLICO! — grité mientras caminaba hacia atrás y me perdía entre la multitud haciendo que el foco de atención pasase a ella.
Mil quinientos era más que diez, eso lo sabía hasta un ignorante como yo, y el hecho de no saber leer o escribir no impedía que supiera controlar el dinero en efectivo y en metálico. Nada de papeles o contratos ni pagarés, un buen saco de berrys y casi al peso te sabía decir cuánto había. Y hoy lo que había era una cena caliente y con carne para este pollo y el cuervo que le acompañaba.
Ignoro completamente tu discurso con mi karma "Desdén"
Descripción: Nada te importa mucho, pasas de la vida, igual que ella pasa de ti. Anula cualquier karma de atención, menos el karma La voz de Dios.
Entonces uso mi karma "Cuerpo ligero" para moverme a 150AGI (20 puntos mas que tu) y estrecharte la mano y llevar la otra a tu cuerpo
Descripción: Recibes un +20 de Agilidad puntual en los enfrentamientos de atributo que impliquen ese atributo
[Incompatible con Cuerpo pesado]
()
Con eso y con esa mano libre uso mi karma "Carterista" para robarte tu bolsa de berrys
Descripción: Puedes esconder un objeto que tengas en la mano en tu bolsillo u otro lugar de tu ropa, de la vista de todo el mundo. Una vez por tema.
Y después de eso te distraigo con mi karma "Mentiroso" contándote una "predicción del Señor Tizón"
Descripción: Pocas veces dices la verdad, y la mentira se te da especialmente bien. Una vez por tema puedes hacer que un personaje o NPC crea tu mentira, mientras que sea coherente.
[Incompatible con Honesto]
Espero que te vaya genial buscando a esos criminales.
Gracias por donar "la voluntad" a Señor Tizón y Asociados.
— [color=#C2A14F ]
|