Presente Absoluto / T3 - No es amor, es una Obsesión.
#1
Bosque de Korossasu
Dia 88 de Primavera, Año 15
18:15 Horas


Los dias de la soldado Berry luego de su última aventura habían sido tranquilos, sin embargo, el destino estaba por encontrarse con ella una vez más, la mink no lo sabía, pero habia llamado la atención de cierto grupo de indeseables fanáticos, aunque la palabra correcta para describirlos es obsesivos por los minks.

Este grupo se hacia llamar “Los Tombos” y estaba conformada por 3 enigmáticos personajes que se pasaban la vida cazando a los minks, para esclavizarlos y hacer cuanto quisieran con ellos. Este grupo de indeseables tenia poder y dinero, asi que valiéndose de eso y de funcionarios corruptos que abundan por doquier, hicieron llegar a uno de los tantos cuarteles de la Revolución la información falsa de que en la isla Korossasu en el West Blue se iba a realizar un intercambio de un lote de armas robadas por marines corruptos con unos piratas que las iban a pagar a buen precio.

Por eso y sin perdida de tiempo el cuartel revolucionario decidió ponerse en contacto con su elemento en el sitio y le hizo llegar un mensaje de manera de urgente para que Berry, se encargara de sabotear la transacción y ademas mandara evidencias del hecho para que la Revolución pudiera hacer uso de esto para desacreditar a la Marina.

Asi pues la revolución envio a otro de sus reclutas al Pettit caporal tontatta Napo “El Infiltrado” Leon, un tontatta con un sombrero en forma de bicornio, demasiado grande para su cabeza, que al moverse parecía más una piedra que una persona, este logro ubicar a la fiera Berry en un bar del pueblo de Cobo.

Napo "El Infiltrado" Leon
Sin ser visto ni notado por nadie, vio que Berry estaba sentada en una de las mesas tomando un juguito de mango y sin perder tiempo se acerco a ella y de un ágil salto cayo sobre la mesa mientras se presentaba. – Buenas noches, soldado Berry, con usted El Pettit Caporal, Napo Leon. Dijo quitándose el Bicornio y haciendo una reverencia. Traigo información de su próxima misión enviada por el cuartel de la sagrada revolución. Dijo mientras elevaba el puño hacia el aire. Acérquese por favor. Y le dio un detallado informe de lo que iba a suceder el día de hoy en horas de la noche, en el bosque de la isla. Se que esta demas comentárselo, pero es super importante que recupere evidencias del hecho, otra cosa, no tenemos la posición exacta de donde se efectuara esto, pero tenemos un detalle de la posible zona. Dio un salto al hombro de Berry y le dijo. Mi trabajo acá a terminado, la esperare aquí con las pruebas, su informe y detalles de cómo cumplió su misión, ¡EN MARCHA SOLDADO BERRY!.

El tontatta al finalizar, le entrego un diminuto papel a Berry donde le indicaba Hora y el posible lugar en donde se efectuaría el intercambio.

Resumen


Para Berry
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#2
No era usual para ella salir del bosque, pero recientemente le habían pagado con unos papeles que no podía comer, según le explicaron los humanos usaban esos papelitos para cambiarlos por diferentes cosas como comidas o bebidas siempre que lograse encontrar el sitio donde estos sucedían. Así fue como todos los caminos se unieron para llevarle a ese lugar, tomar un refresco y disfrutar la vida en sociedad tan ruidosa y alocada como lo era. En cuanto estuvo relajada, a lo mejor por dos minutos o menos, una voz comenzó a hablarle en su cabeza. Claro, buscaba con la mirada y no veía a nadie, hasta que su nariz capturó un aroma peculiar y afinando mucho su vista pudo ver a alguien que tenía el tamaño de una garrapata. Le hablaba de una misión, de que ella era un soldado, vaya golpe se habría dado en la cabeza el pobre que además de enano ahora alucinaba con que ella pertenecía a alguna lucha. Se encogió de hombros, leyendo las supuestas instrucciones, ensanchando la mirada con un gesto que denotaba cierta desconfianza. — ¡Bwahahaha! No tengo idea de que hablas, pero me has caído bien, seguiré tu juego. — expresó a carcajadas dejando el vaso vacío sobre la mesa. No sabía donde se estaba metiendo ni tampoco a que peligros se enfrentaría pero ella nunca rechazaba un reto y esa misión disfrazada de órdenes le sabían a todo un reto.

Se levantó ajustando su chaqueta solo un poco, dejando ver su ropa interior que era lo poco que ocultaba su decencia y un par de punteras bastante bien lustradas. Comenzó a caminar hacia el bosque, un lugar que conocía muy bien, sus garras ayudaron a trepar como un reptil el tronco de un árbol y en apenas unos segundos ya estaba sobre la copa. Vigilante como el hornero, la zorra negra comenzó a olfatear, los aromas se dividían aunque uno más fuerte parecía sobresalir en la dirección de las órdenes. La mink asintió, saltando de árbol en árbol hasta avanzar cinco metros y detenerse. Se quedaba quieta, completamente en silencio, mientras intentaba ver algo más allá del aroma, otros cinco metros y el sonido en el bosque volvía a ser eterno. Sus ojos merodeaban el sendero, como una mira que busca a su próxima víctima, el bosque mantenía sus ruidos habituales con una tenue perturbación en el sonido. Su olfato, tan presente como siempre, advertía que se estaba acercando. Se recostó sobre la rama, dejó a su cuerpo ser cubierto por la frondosa vegetación de aquel enorme pilar de la naturaleza y entonces esperó. La clave de la caza siempre estaba en la paciencia, en no delatarse y en siempre mantener la posición ganadora. Si esperaban a alguien que simplemente llegase a la escena sin un plan, no le conocían, porque ahora la caza estaba iniciada y todo lo que Berry podía pensar era que pronto comería gratis a lo mejor un nuevo tipo de carne.

Atributos Personaje

Inventario y Técnicas

Karmas

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#3
Berry ágil como una gacela, se desplazo desde el bar donde fue encontrada por Napo León y llego al bosque, al sitio detallado en el papel que este le habia ofrecido, ya era de noche, la luna menguaba en el cielo, la fiera Berry recostada sobre el arbol ayudada por su excelente olfato, denoto el olor de una fragancia que se podría describir como “Sensual y embriagadora”. Pero este olor no venia de una sola persona pudo saber Berry, sino de 3 individuos que se encontraban 15 metros más allá de su posición, en un descampado alumbrado por numeras antorchas en medio de una playa.

Esta playa era un rectángulo perfecto, parecía que el creador habia usado con exactitud sus poderes de creación para hacerla, pues media 10 metros de ancho por 15 de largo, en ella habia un total de 23 personas, 3 de las cuales emanaba el perfume “Sensual y embriagador”

13 de ellos estan ataviados con uniformes de marines, y los otros 10 con harapos, patas de palo, loros de mentira sobre sus hombros, en fin “piratas” y parecían hacer un “intercambio” pero todo era una coreografía bien diseñada, esto se desarrollaba en todo el centro del rectángulo.

Era evidente que 3 de los Marines no eran comunes, pues estos daban las ordenes, uno de ellos se acerco a otro y le comento. – Hey Jean, ¿realmente crees que vendrá? El afectado, Jean volteo y mirando ceñudo a su hermano gemelo le dijo. – Espero que si Makumba, nuestros planes siempre dan resultado, o ¿no? Esa ultima frase no fue dirigida a Jean sino al otro de ellos, el más alto, este dándose por aludido, se puso delante de sus dos hermanos y dijo. – Este plan es perfecto, no tiene fisuras, llegara lo sé, lo siento, asi que callados los 2.

Los 3 hermanos conocidos como los “Los Tombos” eran una banda dedicada a secuestrar minks.

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Belico


Para Berry
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#4
El olor se intensificaba mientras más avanzaba, ahí se encontraban, pudo divisarlos al reducir un poco más su distancia, a unos diez metros. Eran muchos, ir de lleno a un conflicto era un error, en otra situación hubiese accedido pero era evidente que en esas condiciones solo le sería favorable a ambos bandos. Si se desataba una batalla, sería ella contra todos y tarde o temprano podrían aprovechar la superioridad númerica. El soldadito le había dicho que era un intercambio, por tanto, si había armas lo primero sería alejarlos de ese lugar, adentrarlos al bosque y hacer que la presa se moviera a la boca del depredador. Eran nociones básicas, que aplicaba siempre en cada pelea, primero buscando un lugar favorable y luego golpeando desde las sombras como un zorro que cansa a la presa hasta que esta se tumba a ser consumida.

Observó los frutos que colgaban en su rama, unas esferas medianas y duras que posiblemente no tuvieran otra función más que ser la fuente de semillas de ese árbol, tomó unas cuantas mientras reducía otros cinco metros la distancia y al estar en posición comenzó a disparar. Lanzaba con toda la fuerza de su brazo las esferas buscando crear una lluvia de frutos contra las personas a fin de hacerles dividir. Gracias a estar sobre los árboles con el uso de sus garras, no había dejado huellas y tampoco era sencillo determinar de cual árbol venía el ataque. Se recostó contra el grueso tronco del árbol en espera de la reacción, estaban a cinco metros, distancia suficiente para vigilar y atacar de ser posible. Preparó su cuerpo, cubierto por la espesura para iniciar el retroceso, quitarlos de su zona segura y adentrarlos a lo salvaje.

Sus instintos lo advertían, la caza había comenzado, una vez pisaran su territorio podría comenzar con el ataque, era consciente de que eran muchos y podría tomarle tiempo, pero también confiaba en que tras haber entrenado unos nuevos trucos los humanos estuvieran destinados a morir en sus garras si tentaban mucho la suerte. Recoger la evidencia sería mucho más fácil una vez eliminados todos los presentes, no buscaría adentrarse a su juego o ir por las cajas, ya habría tiempo luego de saborear la carne de un nuevo tipo de condimento que se había instalado en su parque de juegos.

resumen
#5
El teatral movimiento de los “marines” y piratas” seguía al compas de lo ensayado, la presa que esperaban aun no se habia presentado y estos 20 individuos pensaban que iba a hacer una noche tranquila, donde les iban a pagar por hacer nada.
Sin embargo, quienes si se empezaron a impacientar fueron los gemelos, estos cada vez más nerviosos caminaban de un lado para otro, Makumba y Jean pasaban a intervalos iguales por delante de Dikembe que era el único de los 3 que aun mantenía la calma, con un suspiro lento y hacio uso de su grave y autoritaria voz, les dijo a sus hermanos menores. – Deténganse ahora mismo. Los dos gemelos al escuchar sus palabras hicieron caso de estas y se colocaron uno a cada lado de su hermano, aun de espaldas a la selva, Jean estaba a su lado derecho y Makumba al izquierdo.

Y sin previo aviso y de la nada, una lluvia de cocos cayo sobre todos ellos, los hermanos se cubrieron la cabeza y los “marines” y piratas” dejaron la pantomima que estaban haciendo y se tiraron a la arena buscando cobertura.

Dikembe rio, y miro a sus hermanos complacido mientras decia. – Esta aquí, la zorra esta aquí. Y los 3 se dieron la vuelta lentamente hacia los árboles de donde habían venido los cocos voladores, abandonando toda prudencia, chasqueo los dedos y los 20 individuos que estaban tirados en la playa, se pusieron el pie con una velocidad vertiginosa y adoptaron posición militar, algunos pesando que su noche tranquila habia acabado, pero otros contentos, esperaban las órdenes del jefe Dikembe, quienes, sin perder tiempo, les hablo fuerte y claro. -  !Vayan! ahora y adéntrense al bosque, ¡tráiganme a esa Mink!, la quiero VIVA. El enfasis en esa palabra le hizo saber a sus secuaces que, si la mataban, el los mataría a ellos.

Cuando la horda de personas salio corriendo hacia el bosque, los 3 hermanos se quedaron en su sitio a la espera de que sus secuaces cumplieran las ordenes dadas por el mayor de los hermanos y jefe del grupo, Makumba quien estaba visiblemente emocionado, no pudo evitar salir corriendo detrás de sus compinches y adentrarse al bosque. Jean quizo hacer lo mismo, pero Dikembe lo detuvo y le dijo. – Espera hermanito, veamos que puede hacer Makumba.


Resumen


Belico


Para Berry
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#6
La lluvia de cocos fue efectiva, los hombres habían comenzado a adentrarse en el bosque, jugando ahora en su terreno la mink tenía en claro que debería matar a la mayor cantidad en poco tiempo y aislar al cabecilla de los otros dos. Matarlos a los tres juntos sería complicado, pero uno en uno podría ser mucho más sencillo. Su sonrisa se afiló, salvaje como sus movimientos sobre las copas de los árboles, una bestia de caza adaptada a su precioso bosque que se deslizaba como una sombra entre los árboles y con un ansia de batalla voraz. Midió bien la distancia, cuando estaba nuevamente a diez metros de distancia de aquella arena improvisada decidió iniciar su ataque. Su movimiento fue fugaz, como una lluvia de estrellas que cayó ante los desprotegidos hombres, los desdichados llegaron a ver una sombra. Un espectro negro que aparecía de un costado y desgarraba la garganta de alguno pero cuando otro se volteaba a mirar un fuerte golpe contundente en su cabeza terminaba por estallar sus ojos. Uno tras otro los hombres fueron cayendo, esta vez no hubo gritos, algún gemido ahogado en sangre antes de un ruido seco como el de un saco de patatas que se le escapa al trabajador de una verdulería. La horda pronto se volvió un grupo reducido de personas y en otro movimiento, había desaparecido, los cuerpos yacían en el suelo, rodeados de sangre y otros simplemente cubiertos por la espesura de los arbustos. No iban a poder moverse, tampoco podrían levantarse, la zorra limpiaba sus garras con el borde de un tronco, todavía manchadas de la sangre del último desafortunado al que se había enfrentado. Su rostro se volvió al que parecía diferente, a ese cabecilla que había corrido detrás de la horda, se limitó a sonreírle, con una coquetería casi planificada. ― Oh, no te había visto... ― mintió, no solo lo había vigilado durante todo momento, si no que su nariz no había perdido su aroma. ― No te preocupes, pronto te unirás a tus amigos... Pero, ¿Por qué no jugamos un rato? Sabes, los otros dos son bastante egoístas, si los llamas no te dejarán tenerme solo intentarán robarme y dejarte a ti sin ningún premio. Aunque, si me sigues puede que sea solo para ti. ― guiño su ojo, aquel orbe carmesí mientras se quitaba la chaqueta de cuero dejando ver su conjunto de ropa interior negra sin ápice de pudor o vergüenza en la mirada.

― Puede que necesite ayuda con este, como puedes ver el gancho queda un poco lejos de mis garritas, pero si me ayudas aquí los otros podrían interrumpirte. ― sedujo con gracia, volteando calculadamente para mostrar el broche de su brasier pero sin apartar esa mirada del hombre que le había seguido. Entonces sonrió, buscando sorprender con una patada lateral que apuntase a las costillas sonriendo a la hora de trepar un árbol y comenzar a alejarse del lugar. ― Lo siento, deberás demostrarme que puedes seguir el ritmo, ven más adentro tengo un lindo refugio en el bosque donde podrás hacer más que solo quitarme esto... ― bromeó con una sonrisa cargada de picardía. Su cuerpo se deslizó con agilidad entre los árboles, buscando que el hombre le siguiese más adentro, utilizando su cuerpo, su actitud y su fuerza como promesas de algo inolvidable. Si se adentraban un poco más podría darle una paliza sin que los otros llegasen a tiempo, era cuestión de tiempo para poder probar algunas cosas aunque de momento ese juego de persecución hacía latir fuertemente a su corazón. Toda caza, todo combate, era un postre que se disfrutaba a ritmo lento.

resumen


Bélico
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1216 + 0 = 1216
Energia: 1060 - 200 = 860
Espiritu: 54 + 0 = 54
#7
La banda de secuaces de los “Tombos” entro rauda al bosque siguiendo las ordenes del jefe, estos que eran prescindibles para el cabecilla de la banda, sin embargo, los pobres desgraciados no tenia idea de esto. La orden de Dikembe fue dada para que el pudiera probar la fuerza de la mink zorra que querían capturar, sabia que si ella podía liberarse de ellos con facilidad seria una presa divertida de cazar, que tal vez opusiera un poco de resistencia, pero para Dikembe, nada de eso importaba, estaba seguro de que podría con ella.


El ataque de Berry hacia la horda fue despiadado, esta danzaba entre ellos mientras los atacaba, sangre, dolor, gritos ahogados, los cuerpos quedaron desparramados, Makumba la miro y quedo extasiado, le parecio lo más terrible y hermoso que jamas habia visto, Berry, haciendo uso de todo su ser, se acerco a el y le dijo que no lo habia visto, luego le pregunto que por que no jugaban un rato, Makumba intento hablar, pero solo fue capaz de balbucear.

Berry sedujo al pobre desdichado de Makumba, que sentía una atracción enfermiza al verla pelear y dijo algo que calo profundo en la mente de este, si llamaba a sus dos hermanos tendría que compartirla y el no lo queria, la queria solo para el.
Lo que sucedió a continuación fue algo que este no vio venir, Berry se quito la ropa y quedo en ropa interior, Makumba cayó al suelo arrodillado, sin saber que hacer, sin embargo la mink no se detuvo en su ataque para seducirlo y le pidio ayuda para que le quitara el brasier, Makumba se levantó, cuando en un abrir y cerrar de ojos recibió una patada de su “enemiga”, quien mientras se alejaba le indicaba que para poseerla deberia demostrar que era capaz de hacerlo y que porque no la seguía a un refugio, este volvio a caer de rodillas y le dijo a la mink. – ¡No!, no te vayas, por favor te lo pido, quédate, hare lo que me pidas, matare a mis hermanos si quieres, pero quédate, se sola para mí, ¡PIDEME LO QUE QUIERAS!.

Las palabras de Makumba eran sinceras, ahora bien ya quedaria por parte de la Minik si decia o no , hacer uso de su nuevo ¿Esclavo?.



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Bélico


Para Berry
[Imagen: d4qfcoi.png]
#8
Berry se detuvo, observando desde el árbol, no había pensado en la posibilidad de un aliado un dos contra dos se sentía mucho más justo que un tres contra uno. Aunque claro, no podía arriesgarse a jugar con los valores igualados en una caza el factor sorpresa siempre era muy importante. Chasqueó la lengua pensativa, como si estuviera evaluando la propuesta, jugando con la idea de negarse aunque estaba claro que utilizaría esa inesperada situación. Bajó del árbol para acercarse, todavía manteniendo las distancias, observó su abrigo en el suelo y pensó en como poder usar aquel escenario para crear una distracción. El plan seguía en pie, era atraer uno a uno, pero ahora contaba con el factor de un aliado uno que conocía a sus enemigos mejor que nadie porque hace unos segundos había tratado de cazarla. — ¡Bwahahaha! Me agradas, sí, me agradas mucho. Veamos, es evidente que si ellos siguen vivos tarde o temprano vendrán y no queremos eso. Además es obvio que te conocen y pueden leer tus mentiras, pero también los conoces a ellos y sabes que el mayor es quien parece liderar... — recordó verle detener al otro para dejar solo al hombre que tenía frente a ella, su garra acarició el mentón del hombre como un suave huracán. — Debemos actuar con astucia, y si lo haces bien te daré premios, oh si muchos... — sonrió con dulzura tomando los elásticos de su sujetador y estirando estos suavemente hacia arriba para que al soltarlos rebotasen contra sus hombros y a la vez hiciera que los ojos del hombre se convirtiesen en dos pelotas rebotando de arriba a abajo. ¿Quién sabe la razón?

Se estiró suavemente, conocía que deberían atraer al otro, al que parecía tan fuerte como el que estaba frente a ella. Sumergirlo al bosque y ahí eliminarlo, el último a lo mejor fuese un hueso duro de roer pero siendo dos o quizás hasta tres no sería imposible. Llevó la mano al mentón moviendo la cola, era evidente que su compañero no era el más listo, por lo cual debía ser cuidadosa con la tarea a encargarle. Tomó uno de los cuerpos y su abrigo, un poco de ramas y troncos para rellenarle y que se asemejase a su tamaño, lo sentó contra un árbol. Tomó luego un tronco del suelo y pidió ayuda a su compañero para subirlo al árbol, una trampa sencilla pero que distraería la atención apenas movieran a la falsa Berry de lugar. Ella vigilaría desde otra copa todo el desenlace, finalmente llegaba el tiempo de actuar. — Bien, debes traer al que fue detenido por tu hermano, me parece que son igual de fuertes. Antes de ir dime todo lo que sepas sobre ellos, verás que soy muy buena con quienes me hacen caso. Le dirás que necesitas ayuda porque soy muy escurridiza, y lo traerás aquí para que active la trampa... — señaló el cuerpo y dramatizó como debía indicarle a su hermano el señuelo. — Cuando acabemos con él, deberemos ver que hacer con el último. Creo que si le muestras la marca que te dejó mi patada entenderán que tu petición de ayuda es justificada pero no vendrán los dos, no es una herida tan grave como para asustarles. — sugirió mientras se recostaba sobre la rama del árbol cercano, en posición ideal para saltar por la espalda del sujeto al que había apuntado el tal Jean aunque desconocía el nombre se aseguró de describirle bien al objetivo de su pequeña broma.

— Si traes a quien te dije, si logramos derrotarlo, pensaré en un bonito premio. A lo mejor puedas tocarlos por un tiempo... — señaló su escote, lo tenía en la palma de sus garras y disfrutaba tenerlo. Sabía que su hermano era igual de pervertido, había querido salir tras ella y a lo mejor podría seducirlo de igual manera o intentar usarlo de cebo para pescar al más grande. — Demuestra que eres un buen partido mi querido galán, no voy a fallarte yo si cumplo mis promesas no como esos dos quienes no te dejarían sentirme tanto como quieres. — alentó con una voz suave, los hombres y en general los humanos reaccionaban muy bien ante el correcto estímulo y Berry conocía bien como utilizar la lujuria en su virtud.

resumen
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1216 + 0 = 1216
Energia: 860 + 14 = 874
Espiritu: 54 + 0 = 54
#9
Berry le comento a Makumba que le agradaba y este no pudo evitar sonreír, esta le comento que seguramente el mayor de los 3 era el líder y no se equivocaba. Luego Berry le comento su plan, el deberia atraer a su hermano gemelo y entre ellos 2 lo liquidarían en el bosque, a Makumba esto le dolía, pero no importaba, la zorra mink seria para el, a su hermano que le den.
Berry tambien le sugirió contarle todo lo que supiera sobre sus hermanos, este suspiro y le dijo. - hare lo que me pides y claro que soy un buen partido, soy el mejor de los partidos y yo sere solo tuyo y tu serás solo mia. Mi hermano gemelo y yo tenemos una fuerza similar, no debe ser problema para ambos, el verdadero inconveniente es el mayor Dikembe se llama, el podría matarnos a mi hermano y a mi sin problemas, pega casi igual de fuerte que tu y es muy ágil tambien, si le enfrentamos tendría que ser entre los dos, ¿Qué te parece si despues de derrotar a mi hermano, sales a poder Dikembe y peleas con él? Yo te prometo salir y atacarlo juntos, lo matamos y asi me quedo contigo.

Asi pues Makumba, haciéndole caso a Berry la ayudo a disimular el cuerpo de unos de sus ex hombres lo coloco debajo de un arbol, suspiro profundo y se salio corriendo del bosque hacia la playa donde sus hermanos lo aguardaban. Se Acerco y cayo al lado de su hermano gemelo diciéndole. – Jean, la zorra es fuerte, pero pude noquearla, mira. Y le enseño el golpe que Berry le dio a su hermano.  Dikembe tranquilo, ya la traemos jajaja. Vamos Jean.

Jean miro a su hermano y sabia que podia confiar en su gemelo, asi que decidió seguirlo hacia la trampa que tanto él y Berry habían planeado.

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Bélico


Para Berry
[Imagen: d4qfcoi.png]
#10
El plan había funcionado, no solo había adquirido el conocimiento necesario sobre sus oponentes si no que su nuevo aliado estaba dispuesto a ayudarle a deshacerse de los restantes, a lo mejor terminase por morir como un escudo humano pero confiaba en poder utilizarle con bastante utilidad durante todo el combate y a lo mejor fuese su mejor carta a la hora de encarar al último de los combatientes. Sin embargo, ahora debía volver a centrarse, el hombre se había ido prometiendo traer al más blando de los que quedaban y esto le invitaba a pensar como deshacerse de este rápidamente. Sus golpes no parecían ser lo suficientemente efectivos como para matarlos de un solo golpe, eran tipos duros aunque le doliese admitirlo y tardaría demasiado en matarlos si no se esforzaba un poco. Cuando sus oídos escucharon los pasos para acercarse la mink sonrió, se recostó para preparar su descenso y fue entonces cuando pudo ver al nuevo acercarse a la trampa, obviamente un simple tronco no le sería problemas pero podía solucionarlo fácil jugando sus cartas con astucia. Sus piernas se flexionaron antes de impulsarse hasta el suelo en un movimiento de gran velocidad, como si fuese una completa sombra la mink colocó sus manos en el suelo y lanzó una patada a la entrepierna de su oponente, un látigo fugaz que buscaba claramente dejar huella en el lugar buscado pero no se detendría ahí. — Brouette! — gritó con exageración mientras se posicionaba para dar una nueva patada, un golpe giratorio que usualmente se dirigía a la espalda pero dado la inclinación y el efecto que había buscado con el primer latigazo de castigar la entrepierna la punta de sus zapatos se incrustaría derecho en la entrepierna nuevamente un golpe que sin importar lo fuerte que fuese este sujeto seguramente dolería. Sin confiarse la zorra volvió a retroceder unos cinco metros mientras observaba los efectos de sus golpes y si el torpe activaba la trampa tras los dos golpes seguramente lo podrían inmovilizar y atar al árbol para que no cause más problemas.

— Lo has hecho muy bien guapo, ahora deberemos inmovilizarlo, si intenta algo no dudes en empujarlo contra el árbol. No creo que pueda hacer mucho tras esos golpes, pero una presa sigue viva si no le damos el golpe final. — felicitó con un suave beso en la mejilla de Makumba y le daba unos golpecitos en la espalda, Berry podía ser algo zorra pero nunca se aprovecharía sin dejar recompensas a quienes demostraban ser de utilidad. Tras dar sus órdenes la mink observó al recien llegado, no parecía demasiado listo pero no se confiaría todavía se movía y si tenía en cuenta que la próxima vez su rival sería mucho más poderoso no debía bajar la guardia aunque tampoco había mostrado todas sus artimañas. — Puedes rendirte por las buenas o lo haremos por las malas, tu hermano y yo tenemos cierta conexión especial... ¡Es hora de que tomemos lo que es nuestro! — bromeó crujiendo sus nudillos, en el bosque estaban seguros y el hermano mayor tardaría mucho en llegar, podían eliminar al nuevo si este oponía demasiada resistencia aunque también se aseguraba de hacer lucir sus dotes femeninos por si lograba hacerle caer en el mismo embrujo y gracias a esto crear un asalto de tres contra el último de los hermanos donde todos lucharían por quedarse con ella.

Resumen


Bélico
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1216 + 0 = 1216
Energia: 874 - 65 = 809
Espiritu: 54 + 0 = 54


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