30-10-2025, 07:35 PM
Día 60 de Otoño. Año 16. Partida el 60 y llegada el 62.
El día amanecía claro en ese pedazo de tierra, Berry se había preparado para la aventura, Coco ya se había metido al barco y mientras cargaba sus cosas sentía que todo lo que le esperaba a partir de ese momento era un progreso en cuanto sus capacidades. Observó el Log Pose en su muñeca, un regalo de los nativos que ya había olvidado nuevamente pero que sabía perfectamente para que servía, en todo ese tiempo en la Isla había entrenado la navegación con balsas y pequeñas expediciones. Había empacado la comida para el viaje que le esperaba, seguramente unos cuantos días en el mar abierto y cuanto antes partiese mejor chance de evitar las peligrosas tormentas tendría. Observó la flecha que apuntaba a la siguiente isla, había recortado el nombre de una revista, Water Seven no lo entendía mucho sin ver una foto de un nombre tan extraño pero ella no podía juzgar a las personas por ponerle nombres a las cosas. — Parece que el mundo se estuvo moviendo, el diario dice algo sobre incidentes y hasta hay una foto mía, meh está claro que les gusta verme... — bromeó al iniciar la marcha, levar anclas y ponerse al timón viendo la foto suya en ese pedazo de papel, aunque claramente no entendía mucho de lo que se hablaba y seguramente se lo terminaría olvidando antes de llegar a ¿Como era? ¡Water Seven!
Suspiró mascullando al leer sobre ella, para luego doblar el trozo de papel y tirarlo en el interior del barco, nunca le había interesado mucho lo que opinasen después de todo sus patadas hablaban por ella misma y cuando navegaba le gustaba sentir la brisa marina sobre su pelo. Cerró los ojos al encontrar un lugar tranquilo, abriendo los brazos y disfrutando del contraste del océano contra su falta de ropa, pronto podría ver a lo lejos la estructura de una ciudad aunque ahora solo era un punto brillante en la lejanía que bien podía confundirse con una estrella. — Coco, parece que pronto el mar se agitará, deberemos agarrarnos bien pero eso es lo emocionante de navegar. ¡El mundo contra nosotros! Y está claro que llegaremos a esa isla así esta goleta muera en el intento... Pero no va a morir, confía en tu dueña... ¡He navegado bastante! Aunque no lo recuerdo... — sacó la lengua y el cocodrilo pareció esconderse frente a las nubes, los relámpagos se veían en la distancia pero no importaba. Ella estaba preparada, el timón firme entre sus garras y esa sonrisa con la que encaraba a la tormenta como si se tratase de algo que podía golpear. Su confianza era plena, una tormenta no le evitaría llegar al lugar que deseaba y si debía patearla para que la naturaleza supiera que no debía meterse en su camino lo iba a hacer. — ¡Bwahahaha! No te tenía tan miedoso Coco, el agua fresca es buena para el cuerpo y los rayos... ¡Yo soy más peligrosa! ¡Water Seven no te escaparás tan fácil! — rugió encaminando el barco, llegaría a esa isla, estaba decidido y no perecería por una miserable tormenta. Su cuerpo estaba listo, el barco también y aunque muchos pudiesen creer que era una locura para Berry era el pan de cada día.
Proposito
