04-11-2025, 11:53 PM
Briss esa isla llena de brea y restos de su tratamiento, la cual tiñe todas las construcciones de la zona ¿Habría algún pedazo de comida tirado que no estuviese contaminado? Es una pregunta que se me había contestado ya días antes, sin dinero ni expectativas a futuro para conseguirlo, estaba recurriendo al truco mas vago para obtener dinero hurtas billeteras sin que nadie lo notase… Muchos pensaban que era un método bajo el no enfrentar a los que le robabas, pero para alguien como yo, hacerlo podía concluir en muerte y aunque mis habilidades a veces dijeran lo contrario ya en este punto (No por nada había logrado estafar hasta que el viejo capitán terminase en la horca) ¿Quién me vería como un adulto tal cual? Podría decirse que ahora que tenia su capa como mía, no tenía puta idea de que hacer a partir de ahora. La mayoría de la tripulación estaba desarticulada, por lo cual método fácil de ganar berrys no había ¿Y sabes que se pierde si no hay berrys? ¡Así es! Mi comida…
-Ahh si tan solo tuviese un poco mas de pinta de vagabundo… - Me comentaría viendo las partes de las capas que terminaban en aquellas dagas… Sabia que ese viejo me hubiera matado si se hubiera enterado de que lo iba a vender con esta misma cosa… Por lo que, no había cometido ningún error al venderlo en secreto. Secreto que esta capa mantenía bastante bien, después de todo, se podían ocultar las sagas mas mortales para que parecieran meras decoraciones.
Pero basta de verme a mi y mi capa… Debo salir del callejón del cual ahora estoy, para seguir robando y comprarme otras hogazas de pan, a lo cual me venia de lujo esta cosa, después de todo, aunque fuese de día, el negro de la ciudad le seguía siendo algo problemático, que lograba hacer que mucha gente le dificultaba verme a simple vista. Así pues, me ajuste mi querida bufanda azul, y mire el escenario de donde estaba por las calles se veían pocos habitantes que podrían ser buenos objetivos, la clave estaba en no morder un anzuelo demasiado ostentoso como para que buscase venganza tan rápido… Y por eso mismo, mi mirada se fijo en aquella mujer mientras me daba vueltas mirando disimuladamente a las personas, me acerque de frente asiéndome el tonto, para que un golpe casual fuese cotidiano y normal… Colando mi mano en sus pertenencias para hacer mi viejo truco de magia “Desaparición de billeteras” -OH perdone… - Diría sin hacer mucho show con el empujoncito haciendo que pareciera que hasta ella misma me lo había dado… Empezando a alejarme hasta que a una distancia coherente sin que nadie me viera… Vería las ganancias.
-Nada… - Me diría suspirando, viendo que parecía estar más vacía que la mirada de un muerto, dejándola en mi bolsillo donde se supone… Había dejado la mía y era en ese especifico lugar, donde solo había aire... Por lo que desesperado revisaría todo mi cuerpo, hasta recordar que de todas formas no tenia un duro, pero eso no quitaba que me la habían jugado bien… ¿Quién sería esa mujer?
-Ahh si tan solo tuviese un poco mas de pinta de vagabundo… - Me comentaría viendo las partes de las capas que terminaban en aquellas dagas… Sabia que ese viejo me hubiera matado si se hubiera enterado de que lo iba a vender con esta misma cosa… Por lo que, no había cometido ningún error al venderlo en secreto. Secreto que esta capa mantenía bastante bien, después de todo, se podían ocultar las sagas mas mortales para que parecieran meras decoraciones.
Pero basta de verme a mi y mi capa… Debo salir del callejón del cual ahora estoy, para seguir robando y comprarme otras hogazas de pan, a lo cual me venia de lujo esta cosa, después de todo, aunque fuese de día, el negro de la ciudad le seguía siendo algo problemático, que lograba hacer que mucha gente le dificultaba verme a simple vista. Así pues, me ajuste mi querida bufanda azul, y mire el escenario de donde estaba por las calles se veían pocos habitantes que podrían ser buenos objetivos, la clave estaba en no morder un anzuelo demasiado ostentoso como para que buscase venganza tan rápido… Y por eso mismo, mi mirada se fijo en aquella mujer mientras me daba vueltas mirando disimuladamente a las personas, me acerque de frente asiéndome el tonto, para que un golpe casual fuese cotidiano y normal… Colando mi mano en sus pertenencias para hacer mi viejo truco de magia “Desaparición de billeteras” -OH perdone… - Diría sin hacer mucho show con el empujoncito haciendo que pareciera que hasta ella misma me lo había dado… Empezando a alejarme hasta que a una distancia coherente sin que nadie me viera… Vería las ganancias.
-Nada… - Me diría suspirando, viendo que parecía estar más vacía que la mirada de un muerto, dejándola en mi bolsillo donde se supone… Había dejado la mía y era en ese especifico lugar, donde solo había aire... Por lo que desesperado revisaría todo mi cuerpo, hasta recordar que de todas formas no tenia un duro, pero eso no quitaba que me la habían jugado bien… ¿Quién sería esa mujer?
