18-05-2026, 10:27 PM
(Última modificación: 18-05-2026, 10:30 PM por Kiyoshi Maeda.)
60 de Otoño - Año 17
Varios días han pasado desde el conflicto que protagonizó Kiyoshi en un bar de Mock Town, en el cual hacía sus negocios el conocido Fígaro Jack. Este médico bastante retorcido y peligroso perdió la vida por las manos de nuestro protagonista debido a conflictos de precios… Bueno, la verdad es que el tipo le pedía una millonada por la planta que necesitaba para curar a su tonto capitán, así que una cosa llevó a la otra y terminó cagándolo a tiros, básicamente. Sin embargo, a pesar de lo mucho que llamó la atención, en su busca de ganar más confianza en sí mismo a la hora de moverse por distintos lugares, no escondiéndose y dando la cara como el valioso pirata que quiere ser para su tripulación, sigue andando por el pueblo. De este modo, a sus oídos llegó la información de que por ahí andan rondando y dando problemas los recursos que dejó atrás el reciente muerto. Si bien el dueño de la cantina incendiada afirmó poder llevarse parte del botín que Fígaro guardaba en la segunda planta de su local, la realidad es que tenía más cosas en otras zonas. Sus propios compinches se las han estado disputando para poder así conseguir dinero.
Kiyoshi, por mucho de haber sido criado en medio de abundantes recursos sin pasar ninguna necesidad, no es un tipo obsesionado por conseguir dinero. Eso sí, cuando lo tiene, no es el más responsable ahorrando, pero lo intenta. Lo que le llama la atención en este caso son los diferentes productos médicos que pueda haber ahí. Hacerse con algo de eso podría venirle muy bien, pues si algo descubrió en el cofre que le robó es que los productos que tenía eran de primera categoría. — No tengo mucho que pensar entonces. Solo debo dar con uno de sus escondites y tomar lo que quiero. A fin de cuentas, todos los tontos que compartían con él deben estar con el mismo impulso de sacar ganancias. — ¿Y quien más se merece una bonificación no es él, que se ensució las manos y arriesgó la vida para quitarse de en medio a un tipo tan peligroso como ese?
Conseguir información en una isla de piratas no es tan difícil. No todos pertenecen a tripulaciones, sino que muchos han ejercido el viaje por este mar ya sea solos o con un grupo pequeño de dos o tres personas máximo. Algunos de esos escuchan rumores y luego los venden no solo a cambio de dinero, sino también protección. Para Kiyoshi ya es costumbre utilizar los famosos nombres de sus amigos para conseguir algo, por lo que, con ese método, da con la locación que busca. Por lo que le dijo, hay en total tres escondites que acostumbraba a utilizar Fígaro Jack, estos apartes de la segunda planta del bar, siendo ese su lugar público en donde se reunía con los supuestos clientes.
El primer escondite se encuentra al noroeste de Mock Town, justo en las afueras del pueblo. Al llegar, se percata de que es una especie de cueva en medio de una zona montañosa. Al descender, mientras se esconde detrás de unas enormes piedras, ve a tres tipos salir con cajas de aquella cueva. Utilizan pañoletas que ocultan sus rostros, impidiendo así ser reconocidos. Seguramente no son los únicos que intentan llevarse estos botines que quedaron repartidos y sin dueños.
Antes de interceptarlos, Kiyoshi extrae desde su ropa un inhalador, el cual se aplica dos veces para mantener bajo control su asma. Luego, armado con su rifle y munición básica en el mismo, se mueve con velocidad por las rocas. Tras dar un salto, se desliza por una hasta quedar a la misma altura que los tres ladrones se encuentran, impidiéndoles el paso. Justamente, al estar en medio de montañas, solo hay un estrecho camino por el que huir.
— Vaya, vaya, veamos qué tontos hay aquí. Supongo que ya le dieron digna sepultura a su jefe si es que ya están buscando hacerse con su riqueza. — Como ya verán, es imposible que el subcapitán de los Sepultura no haga una referencia a ello, ya habiendo obtenido esa mentalidad proveniente originalmente de Eros.
Sorprendentemente uno de los tipos lo reconoce. — T-tú… Eres tú, el tipo que mató a Fígaro Jack. ¿Qué haces aquí? Ya te has entrometido lo suficiente en nuestros asuntos. — Kiyoshi solo niega con la cabeza mientras sujeta bien su rifle y apunta con el cañón al tipo que se atreve a hablarle sin ningún tipo de respeto. — Ustedes toman eso porque consideran que no tiene dueño, ¿cuál es el problema con que yo haga lo mismo? — Uno de ellos, el de la derecha, aún callado, se lanza a atacar a Kiyoshi armado con una navaja en la mano derecha. La distancia que debe recorrer es de cinco metros. Sin problema, Kiyoshi modifica el blanco de su apuntado y dispara. Pudo darle en un punto vital, pero solo lo hizo en el muslo derecho, provocando que detenga su carrera y deje caer a la tierra su pierna herida. — Y-ya sé… Hagamos algo. Tú ya te llevaste un cofre esa vez, deja que nosotros también podamos obtener un pago. Perdimos a nuestro jefe antes de que nos pague, no seas tan cruel con nosotros. — Kiyoshi piensa un momento.
Ahora entramos en la disyuntiva. ¿Qué tan malo es Kiyoshi? Sin duda no es tan bueno como era en el pasado, pues se ha ido metiendo cada vez más en el papel de pirata. Pero ya lo dijo en Little Garden, no por ser pirata tiene que ser malo. Pero…
Dos disparos más son dados a una velocidad increíble. Otra vez son los muslos de los contrarios los afectados. El hablador y el otro callado, que llevaba el cofre, terminan cayendo. — No merecen tanta misericordia. Estoy al tanto de la gente que mataron intentando estafar en ese supuesto negocio que tenían con ese médico. Jugar con la salud de la gente es algo que no puedo aceptar. — Deja el rifle en su espalda, sujetado por una correa, y camina hacia el respectivo cofre. Antes de revisarlo, da una patada en el rostro al maldito que está detrás para alejarlo unos cuantos metros y así no se atreva a intentar algo en su contra. Se coloca de cuclillas y procede a abrir el cofre.
No es ambicioso, pues vino específicamente por equipo médico. El dinero en efectivo, joyas y cosas así no son tomadas por él, pero sí es el cuero, tela básicamente, y distintas hierbas curativas. Tras guardarlas en bolsa que luego oculta en bolsillos internos de su abrigo negro, se pone bien de pie. — Pueden quedarse con el resto. No tengo intención de aprovecharme de ustedes, no es mi estilo. Aunque algo me dice que no será la última vez que volvamos a vernos. — Acto seguido, se marcha.
…
Pasada una hora, y de regreso en el barco, lo tenemos nuevamente en su oficina personal, aunque más bien es la enfermería que improvisaron con sus compañeros para que así Kiyoshi pueda guardar sus cosas y trabajar con la limpieza que él mismo se encarga de cuidar como hueso santo. También ya es normal que haya un cartel puesto en la puerta que dice “Tonto trabajando, más tonto el que entra”, el que todos entienden como que no deben ir a molestarlo. Ya llevan tanto tiempo viajando juntos, que las mañas son conocidas, sobre todo de un tipo tan particular como Kiyoshi, el cual explota a la primera.
El procedimiento ya lo ha hecho infinidad de veces. Empieza hirviendo las hierbas, cuidándolas siempre, no dejándolas solas. De ahí es que crea un extracto que será el que funcione como antiinfeccioso, calmante y regenerativo. Con el cuero crea la venda, empapando ahí el extracto. Por supuesto, no se puede ni guardar ni aplicar así, por lo que ahora sí sale de su cuarto y busca una mesa bajo el sol también previamente preparada por él, dejando ahí su creación para que se seque. Una vez esté listo, la empaquetará de manera sencilla para que cualquiera pueda usarla en el futuro.
Utilidad del tema
![[Imagen: u2oxCl9.png]](https://i.imgur.com/u2oxCl9.png)
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