18-11-2023, 12:36 PM
Memorias de Tenma. Tema 1
He vivido tantas cosas de pequeño que a veces me cuesta recordar con detalles las cosas. Mi mente está centrada en el presente, y cuando hago ejercicios de introspección y recuerdo viejos tiempos, suelo tener nada más que pequeños destellos y pinceladas de lo que alguna vez fue. No obstante, hay episodios en la vida de uno que quedan grabados en la memoria a fuego. Esos recuerdos que se convierten en sueños o pesadillas recurrentes y te persiguen.
El caso es que, cuando tengo la confianza y simpatía de hablar de mis vivencias más destacables, la gente me tilda de falso, exagerado o de tener la percepción de la realidad alterada. Pero hoy me siento preparado para hablar de un hombre muy particular. Un hombre que, más que marcarme a mí, destacó en la vida de mi ahora difunto padre. Os explicaré cómo conocí al Maestro Jackie Chun.
El Maestro de mi Padre
Parte 1. Pasión por entrenar:Corría la primavera de hace 16 años. La recuerdo bien. En mi tierra natal, crecían flores rosadas por el campo y los árboles daban un fruto anaranjado dulce. Recuerdo como mamá lo preparaba con diferentes condimentos y aderezos para el desayuno.
Para aquel entonces yo era un niño que amaba ir al colegio y la vida sencilla con mis padres. Mamá estaba en casa siempre, cuidando de todo y de todos. Papá, sin embargo, volvía cada día tarde a casa, cansado, hambriento y sudado. Recuerdo como mamá le regañaba a la hora de cenar. Mi madre siempre había sido muy gritona y gruñona, y cuando mi padre llegaba tarde del trabajo, se ponían a discutir. Al parecer mi padre iba a "entrenar", y mientras que a mamá no le gustaba la idea, a papá se le iluminaba el rostro con solo la idea de pensar en hacer esa cosa.
Yo no tenía idea, en esa tierna edad, de que significaba entrenar. Pero sin duda me llamaba la atención y despertaba mi curiosidad. Normal, pues no solo era un chaval observador, sino que mi padre era un referente para mí.
Una tarde, completamente decidido y determinado, al acabar las clases, en vez de volver a casa, me di a la fuga en busca del lugar de trabajo y "entreno" de mi padre. En el proceso de búsqueda, se dice, que me perdí un poco y algún vecino me tuvo que ayudar a encontrar el camino. Yo apuesto a que son invenciones para ganarse el favor de mis padres y dejarme algo ridículo, pero sea como fuere, llegué a encontrarlo.
Allí estaba él, mi padre. En un descampado, lanzando golpes y desplazándose de un lado para otro a toda velocidad. El verlo allí, ejercitando, despertó en mi un deseo de entrenar y combatir tan intenso como indescriptible. Una chispa de guerrero me hacía desear la batalla y ser tan increíble como mi padre en ese momento.
Mi padre, al descubrir que estaba allí y tenía esos deseos de pelea y ser tan fuerte como él, se emocionó enormemente. Quién iba a decir que ese día, esa decisión, cambiaría mi vida para siempre.
Fue entonces cuando mi padre decidió que debía dejar la vida del estudiante atrás.
A la mañana siguiente, todo estaba preparado. Mi madre no estaba para nada de acuerdo con la decisión, pero no solo estaba decidido mi padre, sino que yo estaba lleno de ilusión y determinación. Dejábamos nuestra tierra natal atrás y viajábamos al País de Kano, a los Campos Zhuzi. Allí conocería a cierta persona...
Continuará...
Aclaraciones
