<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/">
	<channel>
		<title><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - Invernadero]]></title>
		<link>https://nakamanomi.com/</link>
		<description><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - https://nakamanomi.com]]></description>
		<pubDate>Sun, 27 Sep 2026 04:01:32 +0000</pubDate>
		<generator>MyBB</generator>
		<item>
			<title><![CDATA[Maderas para el hombre de madera]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4368</link>
			<pubDate>Sun, 20 Sep 2026 10:23:57 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=525">Maki D. Zen'in</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4368</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">Día 50 del año 318, Verano - 08:00 A.M.<br />
 Corriente Akai/Isla Chika/Invernadero</div>
<br />
Maki Siempre tenía el mismo problema una y otra vez y cada vez era más y más difícil poder solucionarlo. ¿Por qué? Porque cada día se volvía más y más fuerte junto con sus Nakamas, situación que comenzaba a complicarlo todo. Cada golpe, cada acción, cada puñetazo era granito endurecido, cada espadazo era mortal y parecía malintencionado. Ella misma tenía problemas. Problemas serios para mantener la compostura. Para mantener a raya sus acciones, su fuerza y para centrarse y visualizar la naturaleza de sus entrenamientos. Cada vez que se proponían entrenar. Tenía que empezar conteniéndose y por ende no parecía ser capaz de usar su máxima fuerza. Eso era malo. Tremendamente malo. Con el pasar de los días en Isla Chika se dio cuenta que estaba malditamente rodeada de materiales y con cada día aprendió que había muchas cosas que podía hacer. No solo necesitaba ser algo extremadamente enrevesado. Solo… solo necesitaba que fuera sólido. Un objetivo humano. eso… eso necesitaba. O al menos que pareciese uno. Articulaciones básicas, el peso ideal. Cosas… simples. Claro siempre lo tuvo en frente, como es que no se le había ocurrido. Que imbécil.<br />
 <br />
Poniéndose unos guantes de construcción atados al cinto, una máscara rudimentaria para evitar respirar tanta mierda y con la energía y disposición al máximo, Maki, la guerrera de los valar puso manos a la obra. ¿Su destino? <br />
 <br />
El invernadero<br />
 <br />
Sus pasos la llevaron a uno de los lugares más inhóspitos… un lugar que constantemente era vigilado por clanes?... sí, podrían llamarse clanes, clanes de la basura. Hablo con un par de vigilantes pago algunos berries y cigarrillos. Algo que no era demasiado común en la isla. noto algunas miradas curiosas. Nadie… nadie quería tener que ver con la recolección de cosas, menos con la producción de comida. Las parcelas fértiles eran limitadas, mucho. Y aseguro a los guardianes de los alimentos que no haría daño, quizás solo limpiaría a lo mucho. Esta vez venia con una de sus monturas más curiosas. Kazzu di Ella.<br />
 <br />
El pato de combate era uno de esos que, aunque también maldita sea odiaba a Maki. Solía verse más atraído por la aventura y la visión de cosas nuevas le atraía de sobremanera. De hecho, apenas desmonto el pato se dirigió a una de las cosas que más interesantes parecía. Un armario usado como plantación vertical… pero lamentablemente las plantas en su interior. Podridas. Era difícil plantar si la luz del sol apenas llegaba a las plantas… dio vuelta cada cajón, cada tabla y las examino, las golpeo suavemente intentando dilucidar si estaban podridas o carcomidas por termitas. No quería que su obra se deshiciera en nada y mucho menos deseaba que estas malditas tablas abandonadas fueran el fruto de la caída de su amado barco. De hecho también necesitaban ampliarlo para ir más allá, pero por ahora el asunto era otro el que le atañaba. Con su martillo, lo giro sobre su propio eje y desarmo rápidamente cada tabla útil, cajones, tablas largas, incluso uno que otro manillar. Si no estaba podrido. Todo eso servía. Encontró también barriles abandonados con agua de lluvia en ellos. pero. Tenían la peculiaridad que el agua no los había dañado. Solo podía detectar algo de acides en el agua que caía desde los niveles superiores. Quizás la lluvia de la superficie pasaba por todas esas grietas subterráneas hasta caer en estos tambores de maderas. El pato de mierda imitando a su dueña pateo un par derribándolos. Y Maki algo contrariada por el comportamiento de Kazu, la dejo ser. Desarmo también sus estructuras, algo de metal también había en ellos el pato pateaba el acero de las anillas con fuerza mientas chillaba. Entonces ella cayo en cuenta, podría cortarlos o golpearlos para convertir ese poco metal en clavos. Claro. Kazu era un genio. Pero no se los trasmitiría claro.<br />
 <br />
Sería una locura afirmar que el maldito animal era más inteligente que su dueña. Así que sin pensárselo mucho desarmaron otros muebles, la madera era el ingrediente elemental para lo que se proponía. Lo que no sabía era que, a futuro, esas cosas podrían evolucionar en otras más hermosas. Para finalmente crear algo que escapaba ahora de su mente. Su rudimentaria y simple mente de carpintera.<br />
 <br />
El día avanzaba y finalmente encontró bastante de lo que necesitaba. Maderas de muchos tamaños, muchas formas colores y consistencias. Lo mejor era. Clasificarlas, buscar que pieza podría ir mejor con otra, que pieza serviría o igualaría la resistencia de un brazo, una pierna e incluso cual podría igualar el peso de un cuerpo que intenta defenderse. Esto era primordial, no necesitaba alguna que pareciera flexible o demasiado tosca para trabajarla, no señor, la clasificación de las maderas era lo principal y mas importante dentro de las tareas de recolección. <br />
 <br />
Las piezas de las barricas servían perfectas para el pecho, incluso simulaban perfectamente la forma de una armadura de placas o quizás una camisa de anillas. Eran muchas piezas para imaginar por lo que decidió buscar un descampado, alguno que no molestase a la recogida de cosas del invernadero, y cada cierto tiempo podía ver a la gente que trabajaba cosechando mirarla con un interés inicial, pero cuando notaban su aspecto de delincuente trataban de apartar la mirada. Maki no aparto la mirada en ningún momento, jamás se mostraba pasiva o amedrentada. Pero estaba segura que la miraban con una especie de idea de que estaba loca. Y claro. Lo estaba. Ningún artista estaba cuerdo.<br />
 <br />
Se fijo en la dirección de las vetas, el árbol original, abeto, raulí, y tantos otros que desconocía, pero podía ver con facilidad su densidad y su solidez. Era como descubrir cosas que estaban ocultas a sus ojos de marinera, de guerrera, de mujer. Ahora que dominaba mucho mejor la carpintería podía usar una visión más tridimensional de todo, quizás en algún momento armaría su monstruo de madera. Emprendió el corto camino de vuelta no sin antes notar en el suelo lo que parecía brotando… un tomate. ¿Estaría sano? ¿Sería prudente comerlo?... lo tomo, lo giro y lo arranco de la mata. Lo lustro en sus ropas y finalmente le dio una mordida. Una rica y jugosa mordida.  <br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Play Me!</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Este es un fic de recolección de madera para recolectar 100 unidades de madera.
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">Día 50 del año 318, Verano - 08:00 A.M.<br />
 Corriente Akai/Isla Chika/Invernadero</div>
<br />
Maki Siempre tenía el mismo problema una y otra vez y cada vez era más y más difícil poder solucionarlo. ¿Por qué? Porque cada día se volvía más y más fuerte junto con sus Nakamas, situación que comenzaba a complicarlo todo. Cada golpe, cada acción, cada puñetazo era granito endurecido, cada espadazo era mortal y parecía malintencionado. Ella misma tenía problemas. Problemas serios para mantener la compostura. Para mantener a raya sus acciones, su fuerza y para centrarse y visualizar la naturaleza de sus entrenamientos. Cada vez que se proponían entrenar. Tenía que empezar conteniéndose y por ende no parecía ser capaz de usar su máxima fuerza. Eso era malo. Tremendamente malo. Con el pasar de los días en Isla Chika se dio cuenta que estaba malditamente rodeada de materiales y con cada día aprendió que había muchas cosas que podía hacer. No solo necesitaba ser algo extremadamente enrevesado. Solo… solo necesitaba que fuera sólido. Un objetivo humano. eso… eso necesitaba. O al menos que pareciese uno. Articulaciones básicas, el peso ideal. Cosas… simples. Claro siempre lo tuvo en frente, como es que no se le había ocurrido. Que imbécil.<br />
 <br />
Poniéndose unos guantes de construcción atados al cinto, una máscara rudimentaria para evitar respirar tanta mierda y con la energía y disposición al máximo, Maki, la guerrera de los valar puso manos a la obra. ¿Su destino? <br />
 <br />
El invernadero<br />
 <br />
Sus pasos la llevaron a uno de los lugares más inhóspitos… un lugar que constantemente era vigilado por clanes?... sí, podrían llamarse clanes, clanes de la basura. Hablo con un par de vigilantes pago algunos berries y cigarrillos. Algo que no era demasiado común en la isla. noto algunas miradas curiosas. Nadie… nadie quería tener que ver con la recolección de cosas, menos con la producción de comida. Las parcelas fértiles eran limitadas, mucho. Y aseguro a los guardianes de los alimentos que no haría daño, quizás solo limpiaría a lo mucho. Esta vez venia con una de sus monturas más curiosas. Kazzu di Ella.<br />
 <br />
El pato de combate era uno de esos que, aunque también maldita sea odiaba a Maki. Solía verse más atraído por la aventura y la visión de cosas nuevas le atraía de sobremanera. De hecho, apenas desmonto el pato se dirigió a una de las cosas que más interesantes parecía. Un armario usado como plantación vertical… pero lamentablemente las plantas en su interior. Podridas. Era difícil plantar si la luz del sol apenas llegaba a las plantas… dio vuelta cada cajón, cada tabla y las examino, las golpeo suavemente intentando dilucidar si estaban podridas o carcomidas por termitas. No quería que su obra se deshiciera en nada y mucho menos deseaba que estas malditas tablas abandonadas fueran el fruto de la caída de su amado barco. De hecho también necesitaban ampliarlo para ir más allá, pero por ahora el asunto era otro el que le atañaba. Con su martillo, lo giro sobre su propio eje y desarmo rápidamente cada tabla útil, cajones, tablas largas, incluso uno que otro manillar. Si no estaba podrido. Todo eso servía. Encontró también barriles abandonados con agua de lluvia en ellos. pero. Tenían la peculiaridad que el agua no los había dañado. Solo podía detectar algo de acides en el agua que caía desde los niveles superiores. Quizás la lluvia de la superficie pasaba por todas esas grietas subterráneas hasta caer en estos tambores de maderas. El pato de mierda imitando a su dueña pateo un par derribándolos. Y Maki algo contrariada por el comportamiento de Kazu, la dejo ser. Desarmo también sus estructuras, algo de metal también había en ellos el pato pateaba el acero de las anillas con fuerza mientas chillaba. Entonces ella cayo en cuenta, podría cortarlos o golpearlos para convertir ese poco metal en clavos. Claro. Kazu era un genio. Pero no se los trasmitiría claro.<br />
 <br />
Sería una locura afirmar que el maldito animal era más inteligente que su dueña. Así que sin pensárselo mucho desarmaron otros muebles, la madera era el ingrediente elemental para lo que se proponía. Lo que no sabía era que, a futuro, esas cosas podrían evolucionar en otras más hermosas. Para finalmente crear algo que escapaba ahora de su mente. Su rudimentaria y simple mente de carpintera.<br />
 <br />
El día avanzaba y finalmente encontró bastante de lo que necesitaba. Maderas de muchos tamaños, muchas formas colores y consistencias. Lo mejor era. Clasificarlas, buscar que pieza podría ir mejor con otra, que pieza serviría o igualaría la resistencia de un brazo, una pierna e incluso cual podría igualar el peso de un cuerpo que intenta defenderse. Esto era primordial, no necesitaba alguna que pareciera flexible o demasiado tosca para trabajarla, no señor, la clasificación de las maderas era lo principal y mas importante dentro de las tareas de recolección. <br />
 <br />
Las piezas de las barricas servían perfectas para el pecho, incluso simulaban perfectamente la forma de una armadura de placas o quizás una camisa de anillas. Eran muchas piezas para imaginar por lo que decidió buscar un descampado, alguno que no molestase a la recogida de cosas del invernadero, y cada cierto tiempo podía ver a la gente que trabajaba cosechando mirarla con un interés inicial, pero cuando notaban su aspecto de delincuente trataban de apartar la mirada. Maki no aparto la mirada en ningún momento, jamás se mostraba pasiva o amedrentada. Pero estaba segura que la miraban con una especie de idea de que estaba loca. Y claro. Lo estaba. Ningún artista estaba cuerdo.<br />
 <br />
Se fijo en la dirección de las vetas, el árbol original, abeto, raulí, y tantos otros que desconocía, pero podía ver con facilidad su densidad y su solidez. Era como descubrir cosas que estaban ocultas a sus ojos de marinera, de guerrera, de mujer. Ahora que dominaba mucho mejor la carpintería podía usar una visión más tridimensional de todo, quizás en algún momento armaría su monstruo de madera. Emprendió el corto camino de vuelta no sin antes notar en el suelo lo que parecía brotando… un tomate. ¿Estaría sano? ¿Sería prudente comerlo?... lo tomo, lo giro y lo arranco de la mata. Lo lustro en sus ropas y finalmente le dio una mordida. Una rica y jugosa mordida.  <br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Play Me!</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Este es un fic de recolección de madera para recolectar 100 unidades de madera.
				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
	</channel>
</rss>