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		<title><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - Cementerio Sapoten]]></title>
		<link>https://nakamanomi.com/</link>
		<description><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - https://nakamanomi.com]]></description>
		<pubDate>Sat, 26 Sep 2026 13:55:59 +0000</pubDate>
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		<item>
			<title><![CDATA[The Changeling (Pasado — Jin)]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2667</link>
			<pubDate>Thu, 04 Dec 2025 16:42:04 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=570">Eros Focalor</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2667</guid>
			<description><![CDATA[Sin importar donde estuvieses, sin importar qué hicieses, así el mar fuese del Sur o ya hubieses cruzado la Red Line para llegar a Paraíso, la única verdad del mundo era que en todos lados la gente moría ¿Verdad? Al menos esa era la verdad para Eros<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><div style="text-align: center;" class="mycode_align">33 de Otoño del Año 16</div></span><br />
<br />
Tras sobrevivir por pura gracia del destino a la cacería de humanos orquestada en los Cabos Gemelos por manos de los Tenryuubito, Eros llegó a Whisky Peak acompañado de los Piratas del Cabaret, todavía sin caer en cuenta de cómo su vida se había tornado tan caótica en un abrir y cerrar de ojos. La travesía en el Crimson Stage desde que bajaron la segunda parte del a Reverse Mountain no había sido larga pasando apenas unos días desde que zarparon de los Cabos Gemelos pero si lo suficientemente larga para sumirlo en una situación de introspección que, llegados a éste punto, era habitual en el funebrero. La primer isla del Grand Line, conocida por sus cazarrecompensas, los recibió con el caos habitual de una ciudad que ya se había habituado cabe destacar a los recien llegados que acudían con el rabo entre las piernas o la frente en alto, pero nunca términos medios. Eros bajó del velero que tanto amaba con un andar parsimonioso en su haber, sus ojos ambarinos buscaban el suelo tratando de no dejarse llevar por el ambiente de violencia que rodeaba ésta isla, donde todos parecían cazadores al acecho o presas agazapadas.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><div style="text-align: center;" class="mycode_align">Todos en ese mundo eran cazadores, o presas.</div></span><br />
<br />
Gracias a las manos de Kiyoshi pese a la partida inesperada de Alana su cuerpo estaba sanado en su mayoría y quizás, gracias a esa regeneración natural que los hombres bestia como él tenían. A medida que anduvo por las calles áridas de Whisky Peak no le costó mucho pasar desapercibido entre los cazadores de recompensas, después de todo, no había un Wanted con su cara... aún. Para ellos, Eros no era más que una sombra al pasar o, por su forma de andar, un fantasma más en la Grand Line. A decir verdad no le molestaba en lo más mínimo no ser nadie, ¿o sí? Sabía el coste de la fama en su profesión, a veces te costaba el cuello y muchas veces servía para mantenerte fuera de peligro ¿Entonces por qué había cierto desazón en su haber? No lo entendía, pero muchas veces ni él mismo se entendía.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><div style="text-align: center;" class="mycode_align">Y a veces no quería entenderse.</div></span><br />
<br />
Uno pensaría que Eros no tendría ningún interés más que quedarse en el barco en esa ciudad árida, calurosa, peligrosa y desértica; pero eso no era del todo correcto. Con su andar meditabundo y un tambaleo casi característico de quien camina sin importancia a las apariencias, Eros terminó desviándose hacia la parte menos visitada de la isla por los que pisaban Whisky Peak como la primer isla del Grand Line. Al llegar, en cierto modo, se sintió como en casa nuevamente por primera vez desde que dejo su Baterilla natal pues lo que encontró fue verdaderamente algo conocido, algo amigo. Esbozó una sonrisa poco más que ligera cuando leyó en el cartel de entrada "Sapoten". Era un cementerio, el único cementerio de ese lugar donde proliferaba el asesinato a plena luz del día. Si algo tenían en común South Blue y la Grand Line, es que todos necesitaban un funebrero cerca pensó, pero al ver el estado de éstas tumbas y lápidas entendió que en este caso era una cuestión de necesidad más que de profesión.<br />
<br />
Eros podía entender donde se respetaba a la muerte, donde se la veneraba, donde se la entendía y donde simplemente se la ocultaba. Este podía ser uno de esos casos, pues los cadáveres apilándose en la calle serían un problema. Las tumbas eran poco más que tablas de madera superpuestas, cruces, con algun que otro adorno o botellas de licor puestas en honor a hermanos caídos. La mayoría de las lapidas parecían ser honorificas pues no habían cuerpos enterrados ¿Cómo haberlos si todos posiblemente ya fueron entregados a la marina por un precio?<br />
<br />
Se detuvo frente a las primeras tumbas, y casi sin quererlo, su mente las comparó con las de Baterilla. Recordó en parte todo lo que había dejado atrás, pensó en cuanta gente estaría muriendo hoy en día sin un sepulturero a mano para enterrarlos ¿Quizás los mismos familiares los estarían enterrando en sus patios? ¿O acaso lanzando los cuerpos al mar? En cierto punto se preocupaba, pero eso era en parte<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Porque nadie más lo haría</span></div>
<br />
A medida que sus pasos lo hacían pasear por el cementerio, ese pensamiento que lo hacía oscilar entre un deber abandonado y una sensación tácita de culpa que plagaba su pecho de manera inevitable terminaría removiendo los eventos que hace poco lo trajeron a ésta isla. No fue la exhumación de las tumbas lo que él buscaba, o quizás no tendría que buscarlo tan profundamente en los mares pero tan solo había recuperado tres de las 37 tumbas y su viaje parecía llevarlo aún más profundo. En los Cabos Gemelos cavó una tumba con sus propias manos para Uosan Sakana, un rival que no lo había respetado y, en su momento de muerte, decidió dedicarle una elegía ¿Pero había sido para el gyojin, o para su propia paz? El sepulturero aún no había encontrado una respuesta y, al llevar la mano a su pecho, se aferró con violencia a su ropaje. No era por el calor que se estaba clavando las uñas produciendo un conocido dolor contra su esternón, si no por esa sensación que aquejaba su pecho desde que había asesinado a su oponente.<br />
<br />
¿Estaba triste por matar? No. Estaba triste porque su oponente murió sin respetarlo. Algo de él quería gritar, y sin embargo calló. Algo de él quería torturar, quería explotar, quería volver a herir con tal de ser reconocido pues no había nada peor, verdaderamente no había nada peor.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><div style="text-align: center;" class="mycode_align">Que tener el orgullo de un guerrero, con el alma de un poeta.</div></span><br />
<br />
Sus pies se detuvieron de golpe, inspirando con profundidad para buscar acompasar su respiración acelerada y frenar la taquicardia que su furia le había provisto. Desde joven tenía un método, una forma eficaz para calmarse y por suerte, podía hacer lo mismo en ese cementerio. Cuando Eros se sentía abrumado por la vida, se refugiaba entre los muertos. Con soltura se acercó a la tumba mas cercana, una de las cruces de madera mal construidas. Tomó sus herramientas del cinturón, la removió del suelo, separó los clavos usando sus dedos sin dificultad y comenzó a clavarla y reforzarla con ahínco. El nombre estaba casi ilegible pero para fortuna de muchos, o solamente de aquel muerto, el carpintero tenía una gubia y un cincel cerca.  Con un par de golpes talló con más ahínco el nombre del difunto, y cuando terminó de reafirmar la lápida de madera, tomó un paño para limpiarla usando una botellita de barniz que traía consigo. Era algo improvisado sí, y nadie se lo había pedido, pero poco a poco comenzó a reacondicionar las lápidas de madera de aquel cementerio.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Porque alguien debía vivir por los muertos</span></div>
<br />
El sol en lo alto lo hacía transpirar, sacándose el largo abrigo negro que siempre traía consigo para quedar solamente con su camiseta de algodón. Arremangó sus mangas, y siguió martillando, cincelando, puliendo y limpiando sin preocuparle nada más que la labor en si misma.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Sin importar donde estuvieses, sin importar qué hicieses, así el mar fuese del Sur o ya hubieses cruzado la Red Line para llegar a Paraíso, la única verdad del mundo era que en todos lados la gente moría ¿Verdad? Al menos esa era la verdad para Eros<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><div style="text-align: center;" class="mycode_align">33 de Otoño del Año 16</div></span><br />
<br />
Tras sobrevivir por pura gracia del destino a la cacería de humanos orquestada en los Cabos Gemelos por manos de los Tenryuubito, Eros llegó a Whisky Peak acompañado de los Piratas del Cabaret, todavía sin caer en cuenta de cómo su vida se había tornado tan caótica en un abrir y cerrar de ojos. La travesía en el Crimson Stage desde que bajaron la segunda parte del a Reverse Mountain no había sido larga pasando apenas unos días desde que zarparon de los Cabos Gemelos pero si lo suficientemente larga para sumirlo en una situación de introspección que, llegados a éste punto, era habitual en el funebrero. La primer isla del Grand Line, conocida por sus cazarrecompensas, los recibió con el caos habitual de una ciudad que ya se había habituado cabe destacar a los recien llegados que acudían con el rabo entre las piernas o la frente en alto, pero nunca términos medios. Eros bajó del velero que tanto amaba con un andar parsimonioso en su haber, sus ojos ambarinos buscaban el suelo tratando de no dejarse llevar por el ambiente de violencia que rodeaba ésta isla, donde todos parecían cazadores al acecho o presas agazapadas.<br />
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<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><div style="text-align: center;" class="mycode_align">Todos en ese mundo eran cazadores, o presas.</div></span><br />
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Gracias a las manos de Kiyoshi pese a la partida inesperada de Alana su cuerpo estaba sanado en su mayoría y quizás, gracias a esa regeneración natural que los hombres bestia como él tenían. A medida que anduvo por las calles áridas de Whisky Peak no le costó mucho pasar desapercibido entre los cazadores de recompensas, después de todo, no había un Wanted con su cara... aún. Para ellos, Eros no era más que una sombra al pasar o, por su forma de andar, un fantasma más en la Grand Line. A decir verdad no le molestaba en lo más mínimo no ser nadie, ¿o sí? Sabía el coste de la fama en su profesión, a veces te costaba el cuello y muchas veces servía para mantenerte fuera de peligro ¿Entonces por qué había cierto desazón en su haber? No lo entendía, pero muchas veces ni él mismo se entendía.<br />
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<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><div style="text-align: center;" class="mycode_align">Y a veces no quería entenderse.</div></span><br />
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Uno pensaría que Eros no tendría ningún interés más que quedarse en el barco en esa ciudad árida, calurosa, peligrosa y desértica; pero eso no era del todo correcto. Con su andar meditabundo y un tambaleo casi característico de quien camina sin importancia a las apariencias, Eros terminó desviándose hacia la parte menos visitada de la isla por los que pisaban Whisky Peak como la primer isla del Grand Line. Al llegar, en cierto modo, se sintió como en casa nuevamente por primera vez desde que dejo su Baterilla natal pues lo que encontró fue verdaderamente algo conocido, algo amigo. Esbozó una sonrisa poco más que ligera cuando leyó en el cartel de entrada "Sapoten". Era un cementerio, el único cementerio de ese lugar donde proliferaba el asesinato a plena luz del día. Si algo tenían en común South Blue y la Grand Line, es que todos necesitaban un funebrero cerca pensó, pero al ver el estado de éstas tumbas y lápidas entendió que en este caso era una cuestión de necesidad más que de profesión.<br />
<br />
Eros podía entender donde se respetaba a la muerte, donde se la veneraba, donde se la entendía y donde simplemente se la ocultaba. Este podía ser uno de esos casos, pues los cadáveres apilándose en la calle serían un problema. Las tumbas eran poco más que tablas de madera superpuestas, cruces, con algun que otro adorno o botellas de licor puestas en honor a hermanos caídos. La mayoría de las lapidas parecían ser honorificas pues no habían cuerpos enterrados ¿Cómo haberlos si todos posiblemente ya fueron entregados a la marina por un precio?<br />
<br />
Se detuvo frente a las primeras tumbas, y casi sin quererlo, su mente las comparó con las de Baterilla. Recordó en parte todo lo que había dejado atrás, pensó en cuanta gente estaría muriendo hoy en día sin un sepulturero a mano para enterrarlos ¿Quizás los mismos familiares los estarían enterrando en sus patios? ¿O acaso lanzando los cuerpos al mar? En cierto punto se preocupaba, pero eso era en parte<br />
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Porque nadie más lo haría</span></div>
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A medida que sus pasos lo hacían pasear por el cementerio, ese pensamiento que lo hacía oscilar entre un deber abandonado y una sensación tácita de culpa que plagaba su pecho de manera inevitable terminaría removiendo los eventos que hace poco lo trajeron a ésta isla. No fue la exhumación de las tumbas lo que él buscaba, o quizás no tendría que buscarlo tan profundamente en los mares pero tan solo había recuperado tres de las 37 tumbas y su viaje parecía llevarlo aún más profundo. En los Cabos Gemelos cavó una tumba con sus propias manos para Uosan Sakana, un rival que no lo había respetado y, en su momento de muerte, decidió dedicarle una elegía ¿Pero había sido para el gyojin, o para su propia paz? El sepulturero aún no había encontrado una respuesta y, al llevar la mano a su pecho, se aferró con violencia a su ropaje. No era por el calor que se estaba clavando las uñas produciendo un conocido dolor contra su esternón, si no por esa sensación que aquejaba su pecho desde que había asesinado a su oponente.<br />
<br />
¿Estaba triste por matar? No. Estaba triste porque su oponente murió sin respetarlo. Algo de él quería gritar, y sin embargo calló. Algo de él quería torturar, quería explotar, quería volver a herir con tal de ser reconocido pues no había nada peor, verdaderamente no había nada peor.<br />
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<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><div style="text-align: center;" class="mycode_align">Que tener el orgullo de un guerrero, con el alma de un poeta.</div></span><br />
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Sus pies se detuvieron de golpe, inspirando con profundidad para buscar acompasar su respiración acelerada y frenar la taquicardia que su furia le había provisto. Desde joven tenía un método, una forma eficaz para calmarse y por suerte, podía hacer lo mismo en ese cementerio. Cuando Eros se sentía abrumado por la vida, se refugiaba entre los muertos. Con soltura se acercó a la tumba mas cercana, una de las cruces de madera mal construidas. Tomó sus herramientas del cinturón, la removió del suelo, separó los clavos usando sus dedos sin dificultad y comenzó a clavarla y reforzarla con ahínco. El nombre estaba casi ilegible pero para fortuna de muchos, o solamente de aquel muerto, el carpintero tenía una gubia y un cincel cerca.  Con un par de golpes talló con más ahínco el nombre del difunto, y cuando terminó de reafirmar la lápida de madera, tomó un paño para limpiarla usando una botellita de barniz que traía consigo. Era algo improvisado sí, y nadie se lo había pedido, pero poco a poco comenzó a reacondicionar las lápidas de madera de aquel cementerio.<br />
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Porque alguien debía vivir por los muertos</span></div>
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El sol en lo alto lo hacía transpirar, sacándose el largo abrigo negro que siempre traía consigo para quedar solamente con su camiseta de algodón. Arremangó sus mangas, y siguió martillando, cincelando, puliendo y limpiando sin preocuparle nada más que la labor en si misma.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[FIC-Entrenamiento Sulong] [Pasado] Convertirse en un monstruo]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2661</link>
			<pubDate>Thu, 04 Dec 2025 05:50:11 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=488">Varoganchin</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2661</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #888888;" class="mycode_color">Día 90 de Otoño, Año 16<br />
Isla de Whisky Peak<br />
Afueras del Cementerio Sapoten<br />
<br />
<br />
</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Cerré las solapas de mi chaqueta un poco más. El aire era frío, tanto que pareciese arrastrar pequeños cristales de hielo con su avance. Agradecí lo tupido de mi pelaje, que ya había recuperado su densidad después de haber ardido en la batalla en aquel pozo al que caímos en nuestra entrada al Grand Line. Los recuerdos eran vagos a partir de la explosión. Unas llamas que abrasaron mi cuerpo y chamuscaron mis prendas. Por suerte, la explosión me liberó del yugo de mi enemigo. ¿O debería decir nuestro enemigo? Creo que eso sería lo más correcto, pues yo había llegado de alguna manera hasta los barcos, lo cual significa que alguien me debió llevar hasta allí, pues caí inconsciente poco después de aquello. Si pongo todo mi esfuerzo en recordar qué pasó más allá no obtengo muchos resultados: el olor del mar, variedad de dulces, un destello azul... Posiblemente no se trate más que de alucinaciones que traen consigo un fuerte dolor de cabeza.<br />
<br />
Y es que a mi mente no solo le atormentan esas visiones, tampoco el hecho de no ser capaz de recordar algo, no. Desde que recobré la consciencia a bordo del Crimson Stage, cuando ya tenía las fuerzas suficientes para mantenerme despierto, fue cuando más carente de poder me sentí. Aquel evento nos había cambiado a todos. Alana nos había dejado para navegar sobre otro barco. Mercedes, Giyuu y sobre todo Rosse no parecían los mismos. Desde aquella noche, no habían vuelto a comportarse igual. Era evidente su falta de energía, de alma, como si algo en su interior se hubiese perdido y ya no fuesen más que unos entes que deambulan más por inercia que por ambición. Buena muestra de ello era nuestra llegada a esta nueva isla; apenas habían abandonado el barco para buscar nuevas aventuras, escudándose en alguna excusa vaga que les obligase a permanecer a bordo. <br />
<br />
Esos no eran los únicos cambios, pues ahora navegaban con nosotros dos nuevos integrantes: Owen, el futuro marido de la señorita Gwendolyn; y Kiyoshi. El pistolero me agradaba, en especial su pulcritud y y respeto por el espacio corporal. Yo también había tenido siempre esas costumbres, ya que al vivir en las calles adquirí un fuerte rechazo a contraer enfermedades. A veces me sorprende la ironía de este mundo.<br />
<br />
También sentí una brizna de cambio en Eros, aunque si yo podía notarla tal vez es que el pequeño brote que yo había visto ya tenía unas raíces bastante fuertes en el interior, pues el carpintero solía ser bastante reservado con sus emociones, algo con lo que yo también me sentía identificado. Sin embargo, el mayor cambio lo noté en mi mismo. Me atormentaba la idea de haber caído en batalla, de no haber sido consciente sobre lo que sucedía a mi alrededor durante vete tú a saber cuánto tiempo. La idea de haber podido ser algo así como un muñeco de trapo, a disposición de mis enemigos, me aterraba. Ahora estaba a salvo, estaba bien, sin duda había tenido suerte con alguno de mis compañeros en aquel pozo, pero nadie me aseguraba que de haber una próxima vez fuese a ser igual. No. Eso no podía volver a repetirse. No podía volver a caer inconsciente, a cualquier costo.<br />
<br />
El frío de una nueva ráfaga de viento me hizo abandonar mis pensamientos. Debía llevar horas andando, pues el sol ya había comenzado a ocultarse y la noche extendía su abrazo por todas partes. Había caminado sin rumbo, tanto es así que me encontraba rodeando un cercado, un muro bajo de piedra coronado con un enrejado oscuro y repujado. Llevé mi vista a lo largo de la verja y encontré unas puertas abiertas más adelante. Decidí entrar, a la espera de ver qué me deparaba al otro lado. El camino principal se extendía hasta una enorme extensión de lápidas. Pensé en Eros y en cómo él podría disfrutar este paseo de un modo totalmente distinto al que lo hacía yo. <br />
<br />
Continué mi paso, absorto en mis pensamientos. De haberme encontrado con alguien, tal vez le hubiese parecido un alma en pena que vagaba por el cementerio en busca de redención, o de cerrar algo que no le dejaba avanzar a la otra vida. Así es como me sentía; como un fantasma que arrastra sus cadenas allá por donde va. Unas cadenas firmes y pesadas, que arrastran la carga de saberse débil, de no ser lo suficientemente fuerte como para luchar por sus objetivos, por su libertad. Sabía que hasta ahora no había podido enfrentarme a mis enemigos; siempre huyendo, herido o arrastrado por los suelos. Pero eso se acabó. Estaba convencido que gracias a las habilidades que había adquirido al consumir aquella fruta repugnante y con las capacidades de los mink yo podría...<br />
<br />
Liberé mi energía permitiendo que llenase cada poro de mi cuerpo, cada fibra en mis músculos. Mi pelaje comenzó a erizarse y algunos hilos de electricidad saltaban de un lado a otro, como peces que brincan al remontar un río. Pues así lo sentía, el electro fluía por mi cuerpo con total naturalidad, mi cuerpo estaba diseñado para eso; para ser un parpadeo, para irrumpir como un trueno, para ser rápido como un rayo. Me concentré para sentir esa energía en mis piernas. Y corrí. Tanto como pude. Salté de un lugar a otro, como si mi cuerpo rebotase entre las lápidas, en un zigzag propio de aquello que recorría mi cuerpo. Sabía que sería difícil seguirme con la mirada para alguno de los cuervos que graznaron tras mi arrancada. Mi hocico se sentía helado al ser la punta de flecha en la que me había convertido. Surcaba el aire veloz, pero sentía que no era suficiente. Me detuve en uno de los caminos que formaban un grupo de lápidas y el aire que generé al frenar en seco lanzó al aire un puñado de hojas secas. La lápida frente a mi había sido puesta en honor a un tal Moris. Pensé en qué tipo de persona sería. ¿Habría acabado allí por ser alguien débil? Si no cambiaba, sería eso mismo lo que me esperaba a mi. Unos cuervos alzaron el vuelo emitiendo sus quejas al mundo. Para ellos, debía de ser algo así como una aparición, algo así como una figura surgida de la nada entre rayos. Debieron tener la misma sensación que tuve yo al ver desaparecer a Uoyon ante nuestros ojos, justo antes de que me agarrase por el cuello. Deben sentirse débiles, indefensos ante un ser mucho más poderoso. Al menos, ellos pueden huir volando...<br />
<br />
Seguí con la mirada uno de los cuervos que volaba. Libre, alto. Lejos de la tierra y los peligros que traía. Sus plumas, negras, lo hacían parecer una sombra que danzaba en el aire y sus ojos reflejaban la luz de la luna asemejándose a dos estrellas que surcaban la noche. Entonces, lo recordé. Aquellas historias sobre nuestra tribu. Todas esas que yo pensaba que no eran más que cuentos para asustar a los niños, para evitar que saliesen solos de noche. Recordé las noches que el jefe Reena me mandaba para encontrarme con gente que había tenido problemas y cómo esas noches nunca recordaba mucho más allá de haber visto la luna. <br />
<br />
Luna llena, como esa misma noche.<br />
<br />
Miré hacia la luna y pronto comencé a notar una extraña conexión. Algo que se apoderaba de mi, un tirón en mis entrañas y luego un latido intenso, como si algo algo dentro de mi golpeara para abrirse paso. Traté de apartar la vista, pero aquella luz plateada me mantenía anclado a ella, reclamándome como si le perteneciese. El vello en mi cuerpo comenzó a erizarse, no por el frío, sino como si fuesen los tentáculos de aquello que se escondía dentro de mi alargándose para atrapar el mundo. Mis garras se curvaron y adoptaron un aspecto aún más afilado. Alcé una de mis manos para observarla. Mi pelaje se había vuelto blanco y los rayos de electricidad volvían a saltar libres alrededor de mi cuerpo. Un ardor me devoraba por dentro a la vez que mis huesos se estiraban, haciendo que me alzase hasta sobrepasar los dos metros de altura.<br />
<br />
Sin embargo, fue mi mente lo que más dolió.<br />
<br />
Mi vista tembló con una sacudida. Un murmullo surgió en los límites de mi conciencia, caótico, animal, algo que reclamaba el control. Un instinto insaciable arañaba mis pensamientos, arrastrándome a la locura. Caí de rodillas mientras sentía que mi cuerpo aún seguía creciendo. Mis manos, o más bien mis zarpas, se clavaron en la tierra húmeda. Me sentía al borde de un abismo, a punto de perderme. <br />
<br />
<span style="color: #f012be;" class="mycode_color">—No </span><span style="color: #444444;" class="mycode_color">—dije, o tal vez lo gruñí—.</span><span style="color: #f012be;" class="mycode_color"> No vas a ganarme. Esta vez no.</span><br />
<span style="color: #f012be;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">Cerré los ojos y respiré hondo. Inhalé el olor húmero de la tierra, admiré el brillo de la luna sobre el mármol, hice mío el silencio del camposanto. Me aferré a todas esas sensaciones como a un ancla, para mantenerme cuerdo. Mi cuerpo seguía cambiando, sí, pero esta vez no iba a dejarme arrastrar. Mi pecho se alzó una y otra ve en una respiración entrecortada. Levanté la mirada hacia la luna, desafiante, y mi boca se torció en una media sonrisa. Había conservado mi cordura.</span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">Mi respiración era áspera, casi un jadeo animal, pero ya comenzaba a volver a su estado normal. Puse un pie en el suelo, la mano en la rodilla y salté. Salté tan alto como pude, mucho más alto de lo que había llegado nunca. Sentía una nueva fuerza correr por mi cuerpo. Aterrice a plomo, con un golpe seco en el suelo frente a la lápida de antes. El golpe podría haberme causado daños de no ser por mi resistencia recién adquirida.<br />
<br> </span><br />
<span style="color: #f012be;" class="mycode_color">—Moris</span><span style="color: #444444;" class="mycode_color"> —dije mirando a la lápida—. </span><span style="color: #f012be;" class="mycode_color">Prometo que no acabaré aquí contigo. Ahora veo que puedo llegar a ser inalcanzable.<br></span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">Apreté mi puño en un signo de fuerza. Ya había visto que era más fuerte y resistente, pero yo buscaba algo más. Necesitaba ser más rápido. Cuadré mi postura, llevé mi peso a las puntas de mis pies y me lancé a correr. Mi nueva velocidad me sorprendió a mi mismo. Normalmente era rápido, pero esto me llevaba a una nueva dimensión, era del todo inalcanzable. Reboté contra un árbol y salté en dirección opuesta a una velocidad que pude sentir que me desplazaba más rápido que el aire que agitaba con mi cuerpo. Sentía ser más rápido que el viento, incluso que el rayo mismo. Tal vez, fuese hasta más rápido que Rosse. Debía ir a enseñarle este nuevo poder que había adquirido y pedirle que echásemos una carrera. Seguro que...</span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">Entonces, lo recordé. Ya no había fiestas en el Cabaret. No quedaba lugar para carreras ni ese tipo de distracciones. Mi deber era ser más fuerte, ser temible. Si no podía encontrar a mis padres, debía labrarme un nombre para que ellos pudieran encontrarme a mi. Mi camino era distinto. Ya no había tiempo de sobra para perderlo. Debía volverme más fuerte. Controlar mi fruta, esparcir mi poder a cuantos más enemigos mejor. Y aquel era un gran momento para probar a combinar mi fruta y este nuevo poder. Me concentré. Sentí como se acumulaba algo dentro de mi. Vi como las flores de las ofrendas más cercanas comenzaron a marchitarse, sus pétalos perdían el color, como si la vida se estuviese escapando de ellas. Flexioné mis piernas y tensé mis muslos, dispuestos a lanzarme como de un balazo se tratara. Clavé mi talón en la tierra, listo para recibir el impacto.</span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="color: #f012be;" class="mycode_color">—Maldición...</span><br />
<span style="color: #f012be;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">Me detuve. ¿A quién pretendía atacar? Allí no había nadie con quien probar si mi nueva técnica era tan letal como creía. Tal vez, no hubiese podido mantener toda mi cordura. Tal vez, algo oscuro crecía dentro de mi. Algo que podría convertirme en una bestia, pero no solo las noches de luna llena. Pero, ¿no es acaso así como nacen las mejores leyendas? Todas ellas tratan sobre criaturas invencibles. Ya tenía un nuevo objetivo. A partir de ese día, me convertiría en un monstruo.<br />
<br />
<hr>
<br />
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				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Off</span>
					</div>
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						Mostrar
					</button>
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				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Post de entrenamiento para controlar el sulong. En total consta de 2031 palabras. Un saludo y gracias por todo
				</div>
			</div></span></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #888888;" class="mycode_color">Día 90 de Otoño, Año 16<br />
Isla de Whisky Peak<br />
Afueras del Cementerio Sapoten<br />
<br />
<br />
</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Cerré las solapas de mi chaqueta un poco más. El aire era frío, tanto que pareciese arrastrar pequeños cristales de hielo con su avance. Agradecí lo tupido de mi pelaje, que ya había recuperado su densidad después de haber ardido en la batalla en aquel pozo al que caímos en nuestra entrada al Grand Line. Los recuerdos eran vagos a partir de la explosión. Unas llamas que abrasaron mi cuerpo y chamuscaron mis prendas. Por suerte, la explosión me liberó del yugo de mi enemigo. ¿O debería decir nuestro enemigo? Creo que eso sería lo más correcto, pues yo había llegado de alguna manera hasta los barcos, lo cual significa que alguien me debió llevar hasta allí, pues caí inconsciente poco después de aquello. Si pongo todo mi esfuerzo en recordar qué pasó más allá no obtengo muchos resultados: el olor del mar, variedad de dulces, un destello azul... Posiblemente no se trate más que de alucinaciones que traen consigo un fuerte dolor de cabeza.<br />
<br />
Y es que a mi mente no solo le atormentan esas visiones, tampoco el hecho de no ser capaz de recordar algo, no. Desde que recobré la consciencia a bordo del Crimson Stage, cuando ya tenía las fuerzas suficientes para mantenerme despierto, fue cuando más carente de poder me sentí. Aquel evento nos había cambiado a todos. Alana nos había dejado para navegar sobre otro barco. Mercedes, Giyuu y sobre todo Rosse no parecían los mismos. Desde aquella noche, no habían vuelto a comportarse igual. Era evidente su falta de energía, de alma, como si algo en su interior se hubiese perdido y ya no fuesen más que unos entes que deambulan más por inercia que por ambición. Buena muestra de ello era nuestra llegada a esta nueva isla; apenas habían abandonado el barco para buscar nuevas aventuras, escudándose en alguna excusa vaga que les obligase a permanecer a bordo. <br />
<br />
Esos no eran los únicos cambios, pues ahora navegaban con nosotros dos nuevos integrantes: Owen, el futuro marido de la señorita Gwendolyn; y Kiyoshi. El pistolero me agradaba, en especial su pulcritud y y respeto por el espacio corporal. Yo también había tenido siempre esas costumbres, ya que al vivir en las calles adquirí un fuerte rechazo a contraer enfermedades. A veces me sorprende la ironía de este mundo.<br />
<br />
También sentí una brizna de cambio en Eros, aunque si yo podía notarla tal vez es que el pequeño brote que yo había visto ya tenía unas raíces bastante fuertes en el interior, pues el carpintero solía ser bastante reservado con sus emociones, algo con lo que yo también me sentía identificado. Sin embargo, el mayor cambio lo noté en mi mismo. Me atormentaba la idea de haber caído en batalla, de no haber sido consciente sobre lo que sucedía a mi alrededor durante vete tú a saber cuánto tiempo. La idea de haber podido ser algo así como un muñeco de trapo, a disposición de mis enemigos, me aterraba. Ahora estaba a salvo, estaba bien, sin duda había tenido suerte con alguno de mis compañeros en aquel pozo, pero nadie me aseguraba que de haber una próxima vez fuese a ser igual. No. Eso no podía volver a repetirse. No podía volver a caer inconsciente, a cualquier costo.<br />
<br />
El frío de una nueva ráfaga de viento me hizo abandonar mis pensamientos. Debía llevar horas andando, pues el sol ya había comenzado a ocultarse y la noche extendía su abrazo por todas partes. Había caminado sin rumbo, tanto es así que me encontraba rodeando un cercado, un muro bajo de piedra coronado con un enrejado oscuro y repujado. Llevé mi vista a lo largo de la verja y encontré unas puertas abiertas más adelante. Decidí entrar, a la espera de ver qué me deparaba al otro lado. El camino principal se extendía hasta una enorme extensión de lápidas. Pensé en Eros y en cómo él podría disfrutar este paseo de un modo totalmente distinto al que lo hacía yo. <br />
<br />
Continué mi paso, absorto en mis pensamientos. De haberme encontrado con alguien, tal vez le hubiese parecido un alma en pena que vagaba por el cementerio en busca de redención, o de cerrar algo que no le dejaba avanzar a la otra vida. Así es como me sentía; como un fantasma que arrastra sus cadenas allá por donde va. Unas cadenas firmes y pesadas, que arrastran la carga de saberse débil, de no ser lo suficientemente fuerte como para luchar por sus objetivos, por su libertad. Sabía que hasta ahora no había podido enfrentarme a mis enemigos; siempre huyendo, herido o arrastrado por los suelos. Pero eso se acabó. Estaba convencido que gracias a las habilidades que había adquirido al consumir aquella fruta repugnante y con las capacidades de los mink yo podría...<br />
<br />
Liberé mi energía permitiendo que llenase cada poro de mi cuerpo, cada fibra en mis músculos. Mi pelaje comenzó a erizarse y algunos hilos de electricidad saltaban de un lado a otro, como peces que brincan al remontar un río. Pues así lo sentía, el electro fluía por mi cuerpo con total naturalidad, mi cuerpo estaba diseñado para eso; para ser un parpadeo, para irrumpir como un trueno, para ser rápido como un rayo. Me concentré para sentir esa energía en mis piernas. Y corrí. Tanto como pude. Salté de un lugar a otro, como si mi cuerpo rebotase entre las lápidas, en un zigzag propio de aquello que recorría mi cuerpo. Sabía que sería difícil seguirme con la mirada para alguno de los cuervos que graznaron tras mi arrancada. Mi hocico se sentía helado al ser la punta de flecha en la que me había convertido. Surcaba el aire veloz, pero sentía que no era suficiente. Me detuve en uno de los caminos que formaban un grupo de lápidas y el aire que generé al frenar en seco lanzó al aire un puñado de hojas secas. La lápida frente a mi había sido puesta en honor a un tal Moris. Pensé en qué tipo de persona sería. ¿Habría acabado allí por ser alguien débil? Si no cambiaba, sería eso mismo lo que me esperaba a mi. Unos cuervos alzaron el vuelo emitiendo sus quejas al mundo. Para ellos, debía de ser algo así como una aparición, algo así como una figura surgida de la nada entre rayos. Debieron tener la misma sensación que tuve yo al ver desaparecer a Uoyon ante nuestros ojos, justo antes de que me agarrase por el cuello. Deben sentirse débiles, indefensos ante un ser mucho más poderoso. Al menos, ellos pueden huir volando...<br />
<br />
Seguí con la mirada uno de los cuervos que volaba. Libre, alto. Lejos de la tierra y los peligros que traía. Sus plumas, negras, lo hacían parecer una sombra que danzaba en el aire y sus ojos reflejaban la luz de la luna asemejándose a dos estrellas que surcaban la noche. Entonces, lo recordé. Aquellas historias sobre nuestra tribu. Todas esas que yo pensaba que no eran más que cuentos para asustar a los niños, para evitar que saliesen solos de noche. Recordé las noches que el jefe Reena me mandaba para encontrarme con gente que había tenido problemas y cómo esas noches nunca recordaba mucho más allá de haber visto la luna. <br />
<br />
Luna llena, como esa misma noche.<br />
<br />
Miré hacia la luna y pronto comencé a notar una extraña conexión. Algo que se apoderaba de mi, un tirón en mis entrañas y luego un latido intenso, como si algo algo dentro de mi golpeara para abrirse paso. Traté de apartar la vista, pero aquella luz plateada me mantenía anclado a ella, reclamándome como si le perteneciese. El vello en mi cuerpo comenzó a erizarse, no por el frío, sino como si fuesen los tentáculos de aquello que se escondía dentro de mi alargándose para atrapar el mundo. Mis garras se curvaron y adoptaron un aspecto aún más afilado. Alcé una de mis manos para observarla. Mi pelaje se había vuelto blanco y los rayos de electricidad volvían a saltar libres alrededor de mi cuerpo. Un ardor me devoraba por dentro a la vez que mis huesos se estiraban, haciendo que me alzase hasta sobrepasar los dos metros de altura.<br />
<br />
Sin embargo, fue mi mente lo que más dolió.<br />
<br />
Mi vista tembló con una sacudida. Un murmullo surgió en los límites de mi conciencia, caótico, animal, algo que reclamaba el control. Un instinto insaciable arañaba mis pensamientos, arrastrándome a la locura. Caí de rodillas mientras sentía que mi cuerpo aún seguía creciendo. Mis manos, o más bien mis zarpas, se clavaron en la tierra húmeda. Me sentía al borde de un abismo, a punto de perderme. <br />
<br />
<span style="color: #f012be;" class="mycode_color">—No </span><span style="color: #444444;" class="mycode_color">—dije, o tal vez lo gruñí—.</span><span style="color: #f012be;" class="mycode_color"> No vas a ganarme. Esta vez no.</span><br />
<span style="color: #f012be;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">Cerré los ojos y respiré hondo. Inhalé el olor húmero de la tierra, admiré el brillo de la luna sobre el mármol, hice mío el silencio del camposanto. Me aferré a todas esas sensaciones como a un ancla, para mantenerme cuerdo. Mi cuerpo seguía cambiando, sí, pero esta vez no iba a dejarme arrastrar. Mi pecho se alzó una y otra ve en una respiración entrecortada. Levanté la mirada hacia la luna, desafiante, y mi boca se torció en una media sonrisa. Había conservado mi cordura.</span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">Mi respiración era áspera, casi un jadeo animal, pero ya comenzaba a volver a su estado normal. Puse un pie en el suelo, la mano en la rodilla y salté. Salté tan alto como pude, mucho más alto de lo que había llegado nunca. Sentía una nueva fuerza correr por mi cuerpo. Aterrice a plomo, con un golpe seco en el suelo frente a la lápida de antes. El golpe podría haberme causado daños de no ser por mi resistencia recién adquirida.<br />
<br> </span><br />
<span style="color: #f012be;" class="mycode_color">—Moris</span><span style="color: #444444;" class="mycode_color"> —dije mirando a la lápida—. </span><span style="color: #f012be;" class="mycode_color">Prometo que no acabaré aquí contigo. Ahora veo que puedo llegar a ser inalcanzable.<br></span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">Apreté mi puño en un signo de fuerza. Ya había visto que era más fuerte y resistente, pero yo buscaba algo más. Necesitaba ser más rápido. Cuadré mi postura, llevé mi peso a las puntas de mis pies y me lancé a correr. Mi nueva velocidad me sorprendió a mi mismo. Normalmente era rápido, pero esto me llevaba a una nueva dimensión, era del todo inalcanzable. Reboté contra un árbol y salté en dirección opuesta a una velocidad que pude sentir que me desplazaba más rápido que el aire que agitaba con mi cuerpo. Sentía ser más rápido que el viento, incluso que el rayo mismo. Tal vez, fuese hasta más rápido que Rosse. Debía ir a enseñarle este nuevo poder que había adquirido y pedirle que echásemos una carrera. Seguro que...</span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">Entonces, lo recordé. Ya no había fiestas en el Cabaret. No quedaba lugar para carreras ni ese tipo de distracciones. Mi deber era ser más fuerte, ser temible. Si no podía encontrar a mis padres, debía labrarme un nombre para que ellos pudieran encontrarme a mi. Mi camino era distinto. Ya no había tiempo de sobra para perderlo. Debía volverme más fuerte. Controlar mi fruta, esparcir mi poder a cuantos más enemigos mejor. Y aquel era un gran momento para probar a combinar mi fruta y este nuevo poder. Me concentré. Sentí como se acumulaba algo dentro de mi. Vi como las flores de las ofrendas más cercanas comenzaron a marchitarse, sus pétalos perdían el color, como si la vida se estuviese escapando de ellas. Flexioné mis piernas y tensé mis muslos, dispuestos a lanzarme como de un balazo se tratara. Clavé mi talón en la tierra, listo para recibir el impacto.</span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="color: #f012be;" class="mycode_color">—Maldición...</span><br />
<span style="color: #f012be;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">Me detuve. ¿A quién pretendía atacar? Allí no había nadie con quien probar si mi nueva técnica era tan letal como creía. Tal vez, no hubiese podido mantener toda mi cordura. Tal vez, algo oscuro crecía dentro de mi. Algo que podría convertirme en una bestia, pero no solo las noches de luna llena. Pero, ¿no es acaso así como nacen las mejores leyendas? Todas ellas tratan sobre criaturas invencibles. Ya tenía un nuevo objetivo. A partir de ese día, me convertiría en un monstruo.<br />
<br />
<hr>
<br />
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					Post de entrenamiento para controlar el sulong. En total consta de 2031 palabras. Un saludo y gracias por todo
				</div>
			</div></span></div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente relativo] - Entrenamiento al atardecer]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=985</link>
			<pubDate>Wed, 27 Mar 2024 11:46:33 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=125">Kevin Fojobs</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=985</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 81 del año 12, Primavera - 7:00 p.m.</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Grand Line - Corriente Rakusei - Whiskey Peak - Cementerio Sapoten</span></div>
<br />
Más de un mes transcurrió desde aquel, en un principio confuso, encuentro con la simpática y tierna teniente de la marina, Ryze. Tras una amistosa y filosófica charla, quedaron en que, antes de que la tontatta partiera de Whiskey Peak para reunirse con los que serían sus nuevos compañeros de equipo, se vieran para hacer una pequeña sesión de entrenamiento, y así comprobar si, realmente, estaba preparada para el nuevo cargo que le esperaba. Del mismo modo, los cazadores también vieron esto como una perfecta oportunidad para medir su fuerza actual. No todos los días se te presentaba la ocasión de poder combatir, de manera amistosa, con una integrante de las fuerzas de la ley, siendo ésta además poseedora de una fruta del diablo de lo más particular, por lo que pudo ver cuando estuvo la teniente en su habitación. Ciertamente, a Kevin le daba curiosidad por ver como se las gastaba la marine aunque, a priori, sería la skypiean la que pelearía contra la tontatta, quedando el oficinista como un mero espectador. <br />
<br />
Los días y días pasaron, jornadas en las que el dúo de cazadores reunían todo su coraje y fuerzas para seguir buscando alguna pista de su amiga desaparecida, con la pequeña y estimada ayuda que les prometió Ryze. Sin embargo, todo aquello fue en vano pero, en vez de tirar la toalla y darlo todo por perdido, decidieron darse un par de días de respiro, días que aprovecharon, estando en su habitación, para llamar por Den Den Mushi a la tontatta para acordar un día, lugar y hora para batirse en el duelo de entrenamiento que tanto ansiaban. Kevin agarró su caracolófono y empezó a llamar, nervioso, a la teniente pelimorada, esperando impacientemente a que la tontatta descolgara su Den Den. En el momento en el que sintió que Ryze había atendido la llamada, Kevin comenzó a hablar.- <span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">¿S-señorita Ryze? ¡H-hola! Soy yo, Kevin... Kevin Fojobs...</span>- Se quedó algunos segundos en silencio, mientras miraba a Gideon, para ver si la tontatta respondía.- <span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">M-mira... Habíamos pensado... ¿Q-qué te parece tener nuestra sesión de entrenamiento hoy, a las 19:00, en las montañas con forma de cactus? S-si... S-se que es un lugar algo apartado y raro, pero mejor llamar la atención lo menos posible, ¿verdad?</span>- Esperó, callado, a que la tontatta diera una respuesta a la propuesta de Kevin.-<span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">¡E-estupendo! Nos vemos allí en una hora entonces je je... *gacha*</span>- Y colgó el Den Den Mushi, mirando a su amiga con cierta determinación.- <span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">Cu-cuando digas salimos, Gideon, ¡yo te estaré apoyando desde la distancia! Je je.</span>- Animó a su amiga, esperando a que diera el pistoletazo de salida hasta el lugar acordado.<br />
<br />
Con todo preparado, y con el sol aproximándose al horizonte, Kevin y Gideon partieron hacia el lugar acordado. Haciendo caso a las advertencias de Ryze, por una vez en su vida, el joven Fojobs, esta vez, no llevaba una chaqueta puesta, llevando, solamente, una camisa blanca remangada hasta los codos, con una corbata color azul marino, que conjuntaba con sus pantalones azulados. En su cinturón, en cuya hebilla venía representado el símbolo del berry, llevaba, como era habitual, sus dos martillos enganchados, a cada lado del mismo. Como no podía ser de otra forma, iba con su maletín agarrado a su mano izquierda, siempre preparado para lo que podía hacer falta. Tras unos minutos andando, subiendo por las inclinadas superficies de las montañas con forma de cactús, llegaron a su punto de reunión, dándose cuenta, en el acto, de algo que no habían apreciado lo suficientemente bien. Aquellas montañas no eran cactus gigantes, pues lo que se suponía que eran pinchos, realmente se trataban de lápidas. Es decir, habían quedado en un cementerio para combatir. Al darse cuenta de esto, Kevin comenzó a hiperventilar y a ponerse nervioso.-<span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">¡Q-QUÉ TRAGEDIA, GIDEON! ¡QUÉ DESASTRE!</span>- Gritaba mientras agarraba de los hombros a su amiga, zarandeándola.- <span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">¡LE HEMOS DICHO A UNA AGENTE DE LA LEY DE QUEDAR PARA PEGARNOS EN UN CEMENTARIO!</span>- Seguía chillando Kevin, mientras su párpado izquierdo empezaba a tener pequeños espasmos, ante la pésima idea que habían tenido, mientras esperaban a que Ryze llegara. Estaban situados en una superficie, lo bastante grande, como para que no se notara, demasiado, la curvatura de la montaña circular, y rodeados de varias lápidas.<br />
<br />
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				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>INFO</span>
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					<br />
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						<span>RESUMEN</span>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Contexto de la hora, lugar y día acordado para el entrenamiento. Al llegar al sitio de quedada, Kevin se da cuenta que, las montañas que creía que tenían forma de cactus, realmente se trataba de un cementerio.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
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						<span>KARMAS</span>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
• Tic: Tu personaje tiene un tic recurrente que tendrás que mostrarlo una vez por tema: Tic en los párpados del ojo izquierdo<br />
Karma: -1<br />
<br />
• Negativo: Ante enfrentamientos del atributo Voluntad, siendo quien está defendiendo, recibes un bono de -20 a la Voluntad. [Incompatible con Positivo] (Pienso en los problemas que me voy a meter por acordar una quedada con una marine en un cementerio)<br />
Karma: -5<br />
<br />
• Cobarde: Ante el estado Miedo y Terror te acobardas más fácilmente, por lo que los efectos negativos aumentan en un +5% en el caso del Miedo y un +10% en el caso del Terror. [Incompatible con Valiente] (Me cago al ver que estamos en un cementerio)<br />
Karma: -4<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>INVENTARIO</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='custom-spoiler'>
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					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>ARMAS</span>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Martillo Tier 1 (x2)<br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/cm1rDUw.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Martillo</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Objetos bélicos</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>1</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
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                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>30 FUE / 20 DES</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>20</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>1 FUE / 0,3 DES</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>2</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>5000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Similar a un mazo, pero diseñado específicamente como arma de combate. Tiene una cabeza grande y pesada para infligir daño contundente.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `martillo001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>martillo001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div> <br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>COMUNICACION</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://imgur.com/AmHCPFI.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Den den mushi</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Comunicación</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
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                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>4000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `dendenmushi001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>dendenmushi001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>NAVEGACION</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://imgur.com/dHR7j8u.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Brújula</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Navegación</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>2000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Instrumento de navegación que se usa a bordo para determinar los puntos cardinales y poder ubicarse. Solamente funciona en los Blues.</i>
                </p>
                <hr/>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `brujula001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>brujula001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://imgur.com/hrFrALB.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Log Pose</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Navegación</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>50000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Dispositivo de navegación con forma de brújula estrictamente necesario para viajar por Grand Line.</i>
                </p>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `logpose001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>logpose001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 81 del año 12, Primavera - 7:00 p.m.</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Grand Line - Corriente Rakusei - Whiskey Peak - Cementerio Sapoten</span></div>
<br />
Más de un mes transcurrió desde aquel, en un principio confuso, encuentro con la simpática y tierna teniente de la marina, Ryze. Tras una amistosa y filosófica charla, quedaron en que, antes de que la tontatta partiera de Whiskey Peak para reunirse con los que serían sus nuevos compañeros de equipo, se vieran para hacer una pequeña sesión de entrenamiento, y así comprobar si, realmente, estaba preparada para el nuevo cargo que le esperaba. Del mismo modo, los cazadores también vieron esto como una perfecta oportunidad para medir su fuerza actual. No todos los días se te presentaba la ocasión de poder combatir, de manera amistosa, con una integrante de las fuerzas de la ley, siendo ésta además poseedora de una fruta del diablo de lo más particular, por lo que pudo ver cuando estuvo la teniente en su habitación. Ciertamente, a Kevin le daba curiosidad por ver como se las gastaba la marine aunque, a priori, sería la skypiean la que pelearía contra la tontatta, quedando el oficinista como un mero espectador. <br />
<br />
Los días y días pasaron, jornadas en las que el dúo de cazadores reunían todo su coraje y fuerzas para seguir buscando alguna pista de su amiga desaparecida, con la pequeña y estimada ayuda que les prometió Ryze. Sin embargo, todo aquello fue en vano pero, en vez de tirar la toalla y darlo todo por perdido, decidieron darse un par de días de respiro, días que aprovecharon, estando en su habitación, para llamar por Den Den Mushi a la tontatta para acordar un día, lugar y hora para batirse en el duelo de entrenamiento que tanto ansiaban. Kevin agarró su caracolófono y empezó a llamar, nervioso, a la teniente pelimorada, esperando impacientemente a que la tontatta descolgara su Den Den. En el momento en el que sintió que Ryze había atendido la llamada, Kevin comenzó a hablar.- <span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">¿S-señorita Ryze? ¡H-hola! Soy yo, Kevin... Kevin Fojobs...</span>- Se quedó algunos segundos en silencio, mientras miraba a Gideon, para ver si la tontatta respondía.- <span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">M-mira... Habíamos pensado... ¿Q-qué te parece tener nuestra sesión de entrenamiento hoy, a las 19:00, en las montañas con forma de cactus? S-si... S-se que es un lugar algo apartado y raro, pero mejor llamar la atención lo menos posible, ¿verdad?</span>- Esperó, callado, a que la tontatta diera una respuesta a la propuesta de Kevin.-<span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">¡E-estupendo! Nos vemos allí en una hora entonces je je... *gacha*</span>- Y colgó el Den Den Mushi, mirando a su amiga con cierta determinación.- <span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">Cu-cuando digas salimos, Gideon, ¡yo te estaré apoyando desde la distancia! Je je.</span>- Animó a su amiga, esperando a que diera el pistoletazo de salida hasta el lugar acordado.<br />
<br />
Con todo preparado, y con el sol aproximándose al horizonte, Kevin y Gideon partieron hacia el lugar acordado. Haciendo caso a las advertencias de Ryze, por una vez en su vida, el joven Fojobs, esta vez, no llevaba una chaqueta puesta, llevando, solamente, una camisa blanca remangada hasta los codos, con una corbata color azul marino, que conjuntaba con sus pantalones azulados. En su cinturón, en cuya hebilla venía representado el símbolo del berry, llevaba, como era habitual, sus dos martillos enganchados, a cada lado del mismo. Como no podía ser de otra forma, iba con su maletín agarrado a su mano izquierda, siempre preparado para lo que podía hacer falta. Tras unos minutos andando, subiendo por las inclinadas superficies de las montañas con forma de cactús, llegaron a su punto de reunión, dándose cuenta, en el acto, de algo que no habían apreciado lo suficientemente bien. Aquellas montañas no eran cactus gigantes, pues lo que se suponía que eran pinchos, realmente se trataban de lápidas. Es decir, habían quedado en un cementerio para combatir. Al darse cuenta de esto, Kevin comenzó a hiperventilar y a ponerse nervioso.-<span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">¡Q-QUÉ TRAGEDIA, GIDEON! ¡QUÉ DESASTRE!</span>- Gritaba mientras agarraba de los hombros a su amiga, zarandeándola.- <span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">¡LE HEMOS DICHO A UNA AGENTE DE LA LEY DE QUEDAR PARA PEGARNOS EN UN CEMENTARIO!</span>- Seguía chillando Kevin, mientras su párpado izquierdo empezaba a tener pequeños espasmos, ante la pésima idea que habían tenido, mientras esperaban a que Ryze llegara. Estaban situados en una superficie, lo bastante grande, como para que no se notara, demasiado, la curvatura de la montaña circular, y rodeados de varias lápidas.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>INFO</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>RESUMEN</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Contexto de la hora, lugar y día acordado para el entrenamiento. Al llegar al sitio de quedada, Kevin se da cuenta que, las montañas que creía que tenían forma de cactus, realmente se trataba de un cementerio.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>KARMAS</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
• Tic: Tu personaje tiene un tic recurrente que tendrás que mostrarlo una vez por tema: Tic en los párpados del ojo izquierdo<br />
Karma: -1<br />
<br />
• Negativo: Ante enfrentamientos del atributo Voluntad, siendo quien está defendiendo, recibes un bono de -20 a la Voluntad. [Incompatible con Positivo] (Pienso en los problemas que me voy a meter por acordar una quedada con una marine en un cementerio)<br />
Karma: -5<br />
<br />
• Cobarde: Ante el estado Miedo y Terror te acobardas más fácilmente, por lo que los efectos negativos aumentan en un +5% en el caso del Miedo y un +10% en el caso del Terror. [Incompatible con Valiente] (Me cago al ver que estamos en un cementerio)<br />
Karma: -4<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>INVENTARIO</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>ARMAS</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Martillo Tier 1 (x2)<br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/cm1rDUw.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Martillo</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Objetos bélicos</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>1</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>30 FUE / 20 DES</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>20</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>1 FUE / 0,3 DES</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>2</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>5000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Similar a un mazo, pero diseñado específicamente como arma de combate. Tiene una cabeza grande y pesada para infligir daño contundente.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `martillo001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>martillo001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div> <br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>COMUNICACION</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://imgur.com/AmHCPFI.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Den den mushi</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Comunicación</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>4000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `dendenmushi001`);'
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                        <span style='font-family:monospace;'><strong>dendenmushi001</strong></span>
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            </div><br />

				</div>
			</div><br />
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						<span>NAVEGACION</span>
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						Mostrar
					</button>
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					<br />
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                    <img src='https://imgur.com/dHR7j8u.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Brújula</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Navegación</strong></div>
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                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>2000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Instrumento de navegación que se usa a bordo para determinar los puntos cardinales y poder ubicarse. Solamente funciona en los Blues.</i>
                </p>
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                </div>
            </div><br />
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                    <img src='https://imgur.com/hrFrALB.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Log Pose</h2></strong>
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                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Navegación</strong></div>
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                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
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                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>50000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Dispositivo de navegación con forma de brújula estrictamente necesario para viajar por Grand Line.</i>
                </p>
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            </div><br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Aventura T3 Autonarrada] El sueño que no esperaba]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=566</link>
			<pubDate>Mon, 20 Nov 2023 12:27:04 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=38">Kovashi Shimatsu</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=566</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Kovashi estaba en cubierta. La misma noche después de la muerte de Moris. Después de derrotar a los cazadoras. No había sido una llegada simple al Grand Line, tan solo se dieron tropezones tras tropezones, resultó una aventura la mar de complicada. —<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> Esto no era lo que esperaba.</span> — La noche se llevaba las palabras del espadachín, quién maldecía entre palabras. Sus manos seguían manchadas de sangre de cazador, el olor del líquido carmesí era un recordatorio de días peores ... <br />
<br />
— <span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">¡Levanta!</span> — Gritó un hombre de metro noventa y casi doscientos kilos. Era calvo, aunque no lo era por gusto, Mitch tenía cáncer desde los doce años, Kovashi le conocía de toda la vida. <br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Está ... Bien. </span>— Lentamente un Kovashi repleto de heridas abiertas se levantó del suelo, donde durmió toda la noche. Tenía la ropa desgastada, el pómulo reventado y encima ahora estaba mojado y hacía frío. Todo se movía, es porque estaban en un barco surcando el Grand Line. Al fin, después de tres años su padre lo encontró y llevaba dos meses siendo torturado por el de camino a su hogar de nuevo. <br />
— <span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">El señor Heidhachy te quiere despierto para cenar, Kovashi ...</span> — Decía casi con pena, antes de abandonar la sala. Kovashi se sentó sobre la cama, escupiendo un poco más de sangre, estaba completamente desmoralizado, hundido, su vida de libertad tocaba a su fin y no era por que la marina lo detuviera, nuevamente su familia ... La misma puerta por la que Mitch salió, fue por la que entró un hombre anciano, pero fuerte. Sus rasgos eran duros, incluso la presencia imponía. Vestía con un clásico kimono japonés, asomando Teshiki-Kishi en su espalda. "La indomable" como era llamada, siempre dormía cerca de él ... Nuestro querido protagonista había intentado robarla tantas veces, pero una katana bien tratada nunca se dejaba atrapar por otro que no fuera su dueño. <br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Padre. </span>— Comentó, firme, mirándolo. <br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Kovashi. </span></span>—  Dijo en tono directo, como siempre. —  <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Toma la silla y acercate a la reja. Tenemos que cenar. </span></span>—  Tras el padre de Kovashi tres tipos aparecieron, trajeron mesa, sillas y la comida, Lo prepararon todo a una velocidad endiablada. Mientras tanto el encerrado Shimatsu hizo caso a su padre, aproximando la única silla de su prisión a las rejas, donde se sentó como buenamente pudo. Apenas podía caminar. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Me gusta cuando me haces caso.</span></span> — Se sentó sobre la silla. En la misma depositó un papel de piel azul, los "lamis" como él llamaba. El "papel azul" era piel de un tipo de raza animal que habitaba la isla natal de los Shimatsu. Lo solía usar para sentarse encima. Era acolchado. Y no, no era papel. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Me han dicho que no comes desde hace días, no puedo permitir que eso siga así, así que hoy he venido a comer contigo. Come.</span></span> — Acercaron un plato cerca de la reja. El tipo que se aproximó se llevó una mirada asesina del preso. Se alejó rápido. <br />
<br />
Para sorpresa de cualquiera, Kovashi empezó a comer. <br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Por qué ... N-No ... Me matas. </span>— Tragó. Era sopa. <br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> <span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Por que no te quiero matar.</span> </span>— Heidhachy se llevó la cuchara a la boca también. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Después de todo, eres mi hijo. No te mataré, pero no escaparás de este barco.</span></span> — Volvió a tragar. Cada sonido caía como una pesa. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Te hablaré claro Kovashi, ya no eres un niño y estoy en disposición de decirte la verdad. Yo no miento, soy superior a ti, no me valgo de la mentira para nada.</span> </span>— Kovashi siguió comiendo, aunque con menos ganas, hasta que dejó caer la cuchara sobre el papel, acompañado de unas lágrimas que brotaban de forma irremediable. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Tus acciones nos ha costado una guerra, que por otro lado ganaremos, no tengas la menor dudas, de todos modos estamos pasando por momentos complicados ... Si tan solo hubieras hecho tu trabajo, te hubieras casado, hubieras dado hijos a esa niña ...</span> </span>— La conversación se tensaba. Kovashi dejó de comer al fin. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Todo hubiera sido tan fácil, tan solo tenías que meter tu ridículo pene en ella y nuestra familia habría cosechado el mayor negocio de la historia de nuestra familia. Pero no.</span> </span>— El padre de Kovashi se levantó, acercándose a la reja. —  <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Tuviste que ser tú y creerte especial.</span></span> — Kovashi levantó la vista para mirarle a los ojos. Toda la vida viendo desde abajo a su padre. No agacharía la mirada, eso nunca. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Deja de llorar, eres un hombre.</span> </span>— Se agachó, para quedar cara a cara con su hijo. <br />
<br />
Hubo un silencio que se extendió por todo el barco. Las lágrimas de Kovashi cesaron. Ahora asomaba una ligera sonrisa. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Padre, no lloro de tristeza. </span>— Heidhachy se estrañó al ver algo de esperanza. Supuso que ya no le quedaría de eso. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Yo he nacido para cosas más importantes que para tener hijos. En este barco no acabará mi historia.</span> — Sonreía ante la imperial mirada de su padre, que se cabreaba por momentos. De un momento a otro, la puerta de la reja se abrió y su padre estaba delante. Kovashi alzó una ceja, pero no pudo responder a lo que vendría. Un golpe y otro. Otro. Otro. Otro. No paró de golpear la cara de su hijo. Kovashi había dejado de poder abrir el ojo derecho, estaba tan inflado que no era un ojo, era una patata oscura, morada. Había roto su nariz hacía días, ahora tan solo estaba machacando lo que quedaba de tabique. Se sentó sobre el cuerpo de su familiar y siguió golpeando. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> <span style="color: #00369B;" class="mycode_color">¡Eres una vergüenza!</span></span> —  Comenzó a cambiar de zonas, distribuyendo el dolor. Cuello, brazos, estomago, pecho. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">¡Esto es culpa de tu miserable madre!</span></span> — Levantó los dos brazos y dejó caer ambos puños al mismo tiempo sobre el pecho de Kovashi. Su agraciado cabello blanco cubría una cara inflada, la muerte llamaría momentos después a su puerta trás el palizón que su propio padre le había dado. <br />
<br />
Acercó el rostro al de Kovashi. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Sé que tu carácter es culpa de la zorra de tu madre. Esa mujer me ha arrebatado más hijos de los que soy capaz de contar ... Aún después de muerta.</span></span> — Fue un acto reflejo, el brazo derecho de Kovashi buscó golpear la cara de su padre, pero este detuvo el golpe, aunque se sorprendió. Su cuerpo atacó sin tener fuerzas, fue un acto reflejo. Heidhachy quién sostenía la zurda de Kovashi, lo pensó ... Pero terminó partiéndole el brazo. Fue un movimiento rápido, brusco. El brazo se dobló como una S, aunque Kovashi no soltó ningún grito, tan solo se quedó en el suelo, desmayado. El anciano hombre se levantó, solemne. El sabía que la relación con su madre de alguno de sus hijos fue el desencadenante de lo que estaba aconteciendo hoy en día. Kovashi tan solo fue uno de tantos, sus hijos, que se contaban con los dedos de cuatro manos, comenzaban a tomar sus rumbos y eso le tocaba los cojones de una manera ... <br />
<br />
Con su rostro ensangrentado, el cuerpo completamente roto por todas partes, la moral por el suelo ... Kovashi fue la última imagen que recibió de su sueño. Menudo sueño. Eran las cuatro de la mañana y estaba rodeado de botellas de ron. Entre su historia personal y la lo que pasó con Derya, las cositas negativas en las que pensar se le amontonaban a un nivel que ya era preocupante. Se levantó lentamente, mirando una gigantesca luna creciente que iluminaba todo el océano. ¿Dónde estaría su padre? sí, logró escapar de el, pero por como era ... No dejaría de buscarlo, así era Heidhachy, implacable. ¿Pero por qué Kovashi? tenía más hermanos que habían tomado su camino, quizás no por lo de la boda, pero sí que decidieron escapar, hacerse piratas, marines, inclusive revolucionarios. ¿Por qué Kovashi? <br />
<br />
Se acercó a un saliente, donde apoyó ambos brazos ... — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Padre, siempre has creído que no saldría de ninguna de las circunstancias que la vida se empeñaba en ponerme delante, pero la verdad no es esa. </span>— Escupió. —  <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">La próxima vez que te vea, te quitaré la vida. Por mis hermanos, por madre ... Tú serás el que no escapará.</span> —  Hablaba para el mismo, mirando al horizonte. Tenían que enterrar cuanto antes a Moris, lanzarse a la mar de nuevo y buscar aventuras que les quitaran el mal sabor de boca de esta maldita isla de cazas. Era el momento ... Kovashi miró al cielo. Quizás aún era demasiado tarde. Se dirigió hacia su camarote a paso lento. Fue un paseito que le daría para pensar en lo que se estaba construyendo. Ese barco, sus compañeros,los objetivos, realmente eso era lo más parecido a una familia real que había tenido nunca y aun así era tirante con ellos, al menos con Panda y Enma. Tenía que deconstruirse mucho en ese aspecto, le quedaba mucho por mejorar, requería ser más un apoyo que una molesto o un problema para los suyos. <br />
<br />
Entró en su camarote, estaba Khruner tirado en el suelo, con la boca abierta y repleta de miel, otra vez. Kovashi de un salto logró llegar a su colchón y se tiró en este. Quién le diría que estaría compartiendo habitación con el maldito khruner años después de salir ambos de su isla natal. La vida daba muchas vueltas, él tan solo tenía que estar preparado para la siguiente. </div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Kovashi estaba en cubierta. La misma noche después de la muerte de Moris. Después de derrotar a los cazadoras. No había sido una llegada simple al Grand Line, tan solo se dieron tropezones tras tropezones, resultó una aventura la mar de complicada. —<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> Esto no era lo que esperaba.</span> — La noche se llevaba las palabras del espadachín, quién maldecía entre palabras. Sus manos seguían manchadas de sangre de cazador, el olor del líquido carmesí era un recordatorio de días peores ... <br />
<br />
— <span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">¡Levanta!</span> — Gritó un hombre de metro noventa y casi doscientos kilos. Era calvo, aunque no lo era por gusto, Mitch tenía cáncer desde los doce años, Kovashi le conocía de toda la vida. <br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Está ... Bien. </span>— Lentamente un Kovashi repleto de heridas abiertas se levantó del suelo, donde durmió toda la noche. Tenía la ropa desgastada, el pómulo reventado y encima ahora estaba mojado y hacía frío. Todo se movía, es porque estaban en un barco surcando el Grand Line. Al fin, después de tres años su padre lo encontró y llevaba dos meses siendo torturado por el de camino a su hogar de nuevo. <br />
— <span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">El señor Heidhachy te quiere despierto para cenar, Kovashi ...</span> — Decía casi con pena, antes de abandonar la sala. Kovashi se sentó sobre la cama, escupiendo un poco más de sangre, estaba completamente desmoralizado, hundido, su vida de libertad tocaba a su fin y no era por que la marina lo detuviera, nuevamente su familia ... La misma puerta por la que Mitch salió, fue por la que entró un hombre anciano, pero fuerte. Sus rasgos eran duros, incluso la presencia imponía. Vestía con un clásico kimono japonés, asomando Teshiki-Kishi en su espalda. "La indomable" como era llamada, siempre dormía cerca de él ... Nuestro querido protagonista había intentado robarla tantas veces, pero una katana bien tratada nunca se dejaba atrapar por otro que no fuera su dueño. <br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Padre. </span>— Comentó, firme, mirándolo. <br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Kovashi. </span></span>—  Dijo en tono directo, como siempre. —  <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Toma la silla y acercate a la reja. Tenemos que cenar. </span></span>—  Tras el padre de Kovashi tres tipos aparecieron, trajeron mesa, sillas y la comida, Lo prepararon todo a una velocidad endiablada. Mientras tanto el encerrado Shimatsu hizo caso a su padre, aproximando la única silla de su prisión a las rejas, donde se sentó como buenamente pudo. Apenas podía caminar. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Me gusta cuando me haces caso.</span></span> — Se sentó sobre la silla. En la misma depositó un papel de piel azul, los "lamis" como él llamaba. El "papel azul" era piel de un tipo de raza animal que habitaba la isla natal de los Shimatsu. Lo solía usar para sentarse encima. Era acolchado. Y no, no era papel. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Me han dicho que no comes desde hace días, no puedo permitir que eso siga así, así que hoy he venido a comer contigo. Come.</span></span> — Acercaron un plato cerca de la reja. El tipo que se aproximó se llevó una mirada asesina del preso. Se alejó rápido. <br />
<br />
Para sorpresa de cualquiera, Kovashi empezó a comer. <br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Por qué ... N-No ... Me matas. </span>— Tragó. Era sopa. <br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> <span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Por que no te quiero matar.</span> </span>— Heidhachy se llevó la cuchara a la boca también. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Después de todo, eres mi hijo. No te mataré, pero no escaparás de este barco.</span></span> — Volvió a tragar. Cada sonido caía como una pesa. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Te hablaré claro Kovashi, ya no eres un niño y estoy en disposición de decirte la verdad. Yo no miento, soy superior a ti, no me valgo de la mentira para nada.</span> </span>— Kovashi siguió comiendo, aunque con menos ganas, hasta que dejó caer la cuchara sobre el papel, acompañado de unas lágrimas que brotaban de forma irremediable. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Tus acciones nos ha costado una guerra, que por otro lado ganaremos, no tengas la menor dudas, de todos modos estamos pasando por momentos complicados ... Si tan solo hubieras hecho tu trabajo, te hubieras casado, hubieras dado hijos a esa niña ...</span> </span>— La conversación se tensaba. Kovashi dejó de comer al fin. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Todo hubiera sido tan fácil, tan solo tenías que meter tu ridículo pene en ella y nuestra familia habría cosechado el mayor negocio de la historia de nuestra familia. Pero no.</span> </span>— El padre de Kovashi se levantó, acercándose a la reja. —  <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Tuviste que ser tú y creerte especial.</span></span> — Kovashi levantó la vista para mirarle a los ojos. Toda la vida viendo desde abajo a su padre. No agacharía la mirada, eso nunca. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Deja de llorar, eres un hombre.</span> </span>— Se agachó, para quedar cara a cara con su hijo. <br />
<br />
Hubo un silencio que se extendió por todo el barco. Las lágrimas de Kovashi cesaron. Ahora asomaba una ligera sonrisa. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Padre, no lloro de tristeza. </span>— Heidhachy se estrañó al ver algo de esperanza. Supuso que ya no le quedaría de eso. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Yo he nacido para cosas más importantes que para tener hijos. En este barco no acabará mi historia.</span> — Sonreía ante la imperial mirada de su padre, que se cabreaba por momentos. De un momento a otro, la puerta de la reja se abrió y su padre estaba delante. Kovashi alzó una ceja, pero no pudo responder a lo que vendría. Un golpe y otro. Otro. Otro. Otro. No paró de golpear la cara de su hijo. Kovashi había dejado de poder abrir el ojo derecho, estaba tan inflado que no era un ojo, era una patata oscura, morada. Había roto su nariz hacía días, ahora tan solo estaba machacando lo que quedaba de tabique. Se sentó sobre el cuerpo de su familiar y siguió golpeando. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> <span style="color: #00369B;" class="mycode_color">¡Eres una vergüenza!</span></span> —  Comenzó a cambiar de zonas, distribuyendo el dolor. Cuello, brazos, estomago, pecho. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">¡Esto es culpa de tu miserable madre!</span></span> — Levantó los dos brazos y dejó caer ambos puños al mismo tiempo sobre el pecho de Kovashi. Su agraciado cabello blanco cubría una cara inflada, la muerte llamaría momentos después a su puerta trás el palizón que su propio padre le había dado. <br />
<br />
Acercó el rostro al de Kovashi. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Sé que tu carácter es culpa de la zorra de tu madre. Esa mujer me ha arrebatado más hijos de los que soy capaz de contar ... Aún después de muerta.</span></span> — Fue un acto reflejo, el brazo derecho de Kovashi buscó golpear la cara de su padre, pero este detuvo el golpe, aunque se sorprendió. Su cuerpo atacó sin tener fuerzas, fue un acto reflejo. Heidhachy quién sostenía la zurda de Kovashi, lo pensó ... Pero terminó partiéndole el brazo. Fue un movimiento rápido, brusco. El brazo se dobló como una S, aunque Kovashi no soltó ningún grito, tan solo se quedó en el suelo, desmayado. El anciano hombre se levantó, solemne. El sabía que la relación con su madre de alguno de sus hijos fue el desencadenante de lo que estaba aconteciendo hoy en día. Kovashi tan solo fue uno de tantos, sus hijos, que se contaban con los dedos de cuatro manos, comenzaban a tomar sus rumbos y eso le tocaba los cojones de una manera ... <br />
<br />
Con su rostro ensangrentado, el cuerpo completamente roto por todas partes, la moral por el suelo ... Kovashi fue la última imagen que recibió de su sueño. Menudo sueño. Eran las cuatro de la mañana y estaba rodeado de botellas de ron. Entre su historia personal y la lo que pasó con Derya, las cositas negativas en las que pensar se le amontonaban a un nivel que ya era preocupante. Se levantó lentamente, mirando una gigantesca luna creciente que iluminaba todo el océano. ¿Dónde estaría su padre? sí, logró escapar de el, pero por como era ... No dejaría de buscarlo, así era Heidhachy, implacable. ¿Pero por qué Kovashi? tenía más hermanos que habían tomado su camino, quizás no por lo de la boda, pero sí que decidieron escapar, hacerse piratas, marines, inclusive revolucionarios. ¿Por qué Kovashi? <br />
<br />
Se acercó a un saliente, donde apoyó ambos brazos ... — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Padre, siempre has creído que no saldría de ninguna de las circunstancias que la vida se empeñaba en ponerme delante, pero la verdad no es esa. </span>— Escupió. —  <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">La próxima vez que te vea, te quitaré la vida. Por mis hermanos, por madre ... Tú serás el que no escapará.</span> —  Hablaba para el mismo, mirando al horizonte. Tenían que enterrar cuanto antes a Moris, lanzarse a la mar de nuevo y buscar aventuras que les quitaran el mal sabor de boca de esta maldita isla de cazas. Era el momento ... Kovashi miró al cielo. Quizás aún era demasiado tarde. Se dirigió hacia su camarote a paso lento. Fue un paseito que le daría para pensar en lo que se estaba construyendo. Ese barco, sus compañeros,los objetivos, realmente eso era lo más parecido a una familia real que había tenido nunca y aun así era tirante con ellos, al menos con Panda y Enma. Tenía que deconstruirse mucho en ese aspecto, le quedaba mucho por mejorar, requería ser más un apoyo que una molesto o un problema para los suyos. <br />
<br />
Entró en su camarote, estaba Khruner tirado en el suelo, con la boca abierta y repleta de miel, otra vez. Kovashi de un salto logró llegar a su colchón y se tiró en este. Quién le diría que estaría compartiendo habitación con el maldito khruner años después de salir ambos de su isla natal. La vida daba muchas vueltas, él tan solo tenía que estar preparado para la siguiente. </div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[AT3 Autonarrada] Frente al atardecer]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=559</link>
			<pubDate>Fri, 17 Nov 2023 17:19:53 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=95">Nadja Alexeyeva</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=559</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Tras lo sucedido en la playa, la tripulación de revolucionarios cargaron los cuerpos de Caoba y Moris a bordo, siguiendo las órdenes de su capitán. Nadja había dejado de llorar, al menos de momento, y ahora se encontraba tremendamente pensativa mientras ponía el barco a punto para marcharse de la isla. Por suerte, era una navegante experimentada, así que controlar aquel navío no supondría una dificultad. No, lo que rondaba por su mente era otra cosa. Le había prometido a Moris antes de morir que lo enterraría en arena. Era una costumbre que habían adoptado algunos lugareños de Arabasta, sobre todo los que se sentían más ligados al desierto, como ella y el grupo de revolucionarios al que pertenecía. Por un momento recordó los meses que estuvo viviendo en las extensas dunas de Isla Sandy, durmiendo en cuevas formadas por rocas naranjas, racionando el agua hasta el punto de que incluso el sudor debía aprovecharse y la saliva resguardarse. Quizás al principio podía parecer un sacrificio suicida, someterse a tales condiciones extremas por voluntad propia. Todos lo pensaban. Sin embargo, después de que tu piel se acostumbrase al calor del sol, de que tus pies adoptaran la costumbre de nunca pisar un puso recto, de valorar hasta la más mínima humedad de tu cuerpo y de esperar hasta el alba para recoger algunas gotas del rocío, después de vivir toda esa experiencia, te acababas enamorando de él. El desierto era salvaje, incontrolable, indomable y justo, pues trataba a todos de la misma manera. <br />
<br />
No, Moris no llegaría a Arabasta, el cuerpo no se mantendría en un buen estado tanto tiempo, y eso sería irrespetuoso para su recuerdo y su memoria. Debía ser enterrado lo antes posible. Nadja dejó el barco a punto antes de salir y adentrarse de nuevo en la isla de Whisky Peaks. Solo que esta vez no sería detectada, pues se movería entre los bosques de la isla, con una capa negra con capucha que cubriría su identidad lo suficientemente bien como para no resultar sospechosa. Salió ella sola y sin avisar a nadie. Antes de mover el cuerpo de Moris a ningún sitio, primero debía encontrar un lugar con arena. Una playa valdría, pero no podía ser aquella misma playa. La arena de ese sitio estaba demasiado turbada, se había dado lugar demasiada batalla y movimiento. No, el cuerpo de Moris no descansaría en paz en un sitio así.<br />
<br />
En mitad del bosque, decidió transformarse en su forma completa. Una daga fría le cruzó el corazón al llevar a cabo su transformación. No había sido capaz de enseñársela a Moris, aquel hombre que le instó hasta la saciedad para que continuara entrenando su poder, por difícil y cuesta arriba que le pareciera el camino. Quería enseñárselo como una sorpresa, como un motivo de celebración, quizás, decirle "<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: firebrick;" class="mycode_color">tenías rrasón</span></span>" por una vez. La cabeza del zorro negó de un lado a otro rápidamente, como quitándose aquella idea de la mente. No podía derrumbarse otra vez, todavía no, no hasta cumplir con su misión. Tampoco quería que se hiciera demasiado tarde como para que la tripulación notara su ausencia, así que debía darse prisa. Con la forma de un zorro dorado y nueve colas, aún podía ser llamativa, así que se echó la capucha por encima, ayudándose de su hocico. Fue más difícil de lo que le gustaría admitir, pero es que nunca se había podido imaginar lo que era ser completamente un animal. Al menos la capucha ocultaría la gran cantidad de colas.<br />
<br />
Con aquel físico se sentía inexplicablemente ágil y rápida, todo ello sin contar lo gratificante que podía resultar el hecho de correr a cuatro patas, de poder colarte entre las raíces de los árboles con facilidad y de que el resto de animales no se asustaran de ti. Bueno, algunos sí, pues el zorro era su depredador natural, pero la mayoría parecía ignorar su presencia. Desde fuera podría dar la impresión de que aquel zorro corría sin rumbo ninguno, simplemente por diversión, o incluso por huir de algo. Pero la verdad es que Nadja tenía clara la ubicación de una playa no demasiado lejana, a unos pocos kilómetros por la costa este de la isla. ¿Cuánto tiempo tardaría en recorrer aquella distancia con la carrera de un zorro? Quién sabe. Por lo menos de manera visual, Nadja podría reconocer cuando se estaba acercando o cuando no. <br />
<br />
Por el olor a mar y por la cada vez menor presencia de grandes árboles, pudo intuirse que se acercaba a su objetivo. También Moris le había enseñado un mapa de la isla hacía unos días, y gracias a su memoria privilegiada pudo memorizar perfectamente el dibujo del mapa, sus ubicaciones y localizaciones más estratégicas. Aquella playa les podría haber servido como una vía de escape alternativa, o un punto de reunión diferente en caso de problemas... Finalmente no cumplió este propósito. Según se fue acercando, fue cambiando su forma. Transformándose de vuelta a una humana normal. Se aferró la oscura capa al cuello mientras su cuerpo terminaba de volver a la originalidad que le correspondía. Continuó avanzando a pie unos pocos metros hasta que el terreno que comenzaba a pisar se transformaba en arena amarillenta. Era clara, pero no llegaba a ser blanca, ni lo suficientemente tonalizada como para ser denominada naranja. Era un punto medio excelente. Era más pequeña que la playa de la que venía, lo cual otorgaba cierta intimidad. A Nadja le gustó el lugar. Era natural y otorgaba una vista privilegiada para la puesta del sol que resultaba bastante romántica. Era ideal para Moris.<br />
<br />
Se condeció a sí misma unos minutos de soledad en aquel lugar para reflexionar y disfrutar de las vistas. El sol se reflejaba en un tono naranja intenso sobre el mar, creando un espejo perfecto. Aún después de que aquellos ojos hayan visto decenas y centenares de atardeceres en su vida, se trataba de un fenómeno del que nunca se cansaría observar. Podría parecer que carecía de emoción, que siempre eran iguales... en absoluto. Marcó con una equis el sitio perfecto en el que le gustaría enterrar a su compañero. Se trataba de una pequeña elevación del terreno arenoso, con algunas plantas silvestres y un poco apartado de lo que era el comienzo del mar. Por último, recogió del suelo algunos trozos de madera. Eran un par de palos grandes y un trozo alargado que había caído de la corteza de un árbol. Los cargó entre sus manos y comenzó a dirigirse en el sentido contrario al que había venido, buscando el camino de vuelta hacia el barco de los revolucionarios. Esta vez, el camino lo haría a pie, en su forma humana. Le llevaría algo más de tiempo, sí, pero también tendría espacio para estar a solas. Pensaba en lo extraño que le resultaría ahora unirse a aquel equipo. En primer lugar, no sabía si la aceptarían, pues no habían contado con el suficiente tiempo como para hablar del tema. En ese aspecto se encontraba ciertamente insegura. ¿Y si no querían más miembros en su grupo? ¿Y si Nadja no les había convencido? Era curioso que la rubia se preocupara por cosas de ese estilo... pero no podía evitar sentirse como una extraña que se infiltraba sin ser invitada. Al menos de momento.<br />
<br />
Tras una media hora de camino a pie, consiguió alcanzar a sus aliados. Se adentró de nuevo en el barco de la tripulación con el suficiente silencio como para que nadie se diera cuenta, al menos de forma aparente. Se había apropiado de un pequeño cuarto en los adentros del navío, que contaba con un cama, una redonda ventana y una mesita de escritorio con su silla. Ya no había apenas luz como para trabajar a gusto, así que dejó los palos y la tabla de madera sobre la mesa. Ya lo arreglaría la Nadja de mañana. La Nadja de hoy se encontraba demasiado cansada y al límite como para centrarse en nada, ni si quiera le apetecía forzarse a nada más. Sí, a la búsqueda de la playa se había obligado a sí misma. Le ayudó a despejarse momentáneamente de sus sentimientos y la presión de su pecho. Pero ahora, en un cuarto encerrada, a solas con la luz de la luna y el sonido del mar... sentía que el mundo se le venía encima de manera inevitable y arrolladora. Los soldados como ella solo se permitían ocasiones momentaneas para dejar aflorar los sentimientos más profundos. Mostrar la tristeza era un privilegio que tenías que ganarte. Unas lágrimas se le podían escapar a cualquiera, pero el llanto y la desolación eran cosas privadas. En eso consistía la dureza de ser una hija del desierto. Y en ese momento, en la más absoluta soledad y tranquilidad de un cuarto pequeño en un barco cualquiera, pudo permitirse a sí misma la libertad de llorar con todas sus reprimidas ganas la pérdida de lo que había sido como un hermano mayor para ella, como una figura paterna donde nunca había existido ninguna.</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Tras lo sucedido en la playa, la tripulación de revolucionarios cargaron los cuerpos de Caoba y Moris a bordo, siguiendo las órdenes de su capitán. Nadja había dejado de llorar, al menos de momento, y ahora se encontraba tremendamente pensativa mientras ponía el barco a punto para marcharse de la isla. Por suerte, era una navegante experimentada, así que controlar aquel navío no supondría una dificultad. No, lo que rondaba por su mente era otra cosa. Le había prometido a Moris antes de morir que lo enterraría en arena. Era una costumbre que habían adoptado algunos lugareños de Arabasta, sobre todo los que se sentían más ligados al desierto, como ella y el grupo de revolucionarios al que pertenecía. Por un momento recordó los meses que estuvo viviendo en las extensas dunas de Isla Sandy, durmiendo en cuevas formadas por rocas naranjas, racionando el agua hasta el punto de que incluso el sudor debía aprovecharse y la saliva resguardarse. Quizás al principio podía parecer un sacrificio suicida, someterse a tales condiciones extremas por voluntad propia. Todos lo pensaban. Sin embargo, después de que tu piel se acostumbrase al calor del sol, de que tus pies adoptaran la costumbre de nunca pisar un puso recto, de valorar hasta la más mínima humedad de tu cuerpo y de esperar hasta el alba para recoger algunas gotas del rocío, después de vivir toda esa experiencia, te acababas enamorando de él. El desierto era salvaje, incontrolable, indomable y justo, pues trataba a todos de la misma manera. <br />
<br />
No, Moris no llegaría a Arabasta, el cuerpo no se mantendría en un buen estado tanto tiempo, y eso sería irrespetuoso para su recuerdo y su memoria. Debía ser enterrado lo antes posible. Nadja dejó el barco a punto antes de salir y adentrarse de nuevo en la isla de Whisky Peaks. Solo que esta vez no sería detectada, pues se movería entre los bosques de la isla, con una capa negra con capucha que cubriría su identidad lo suficientemente bien como para no resultar sospechosa. Salió ella sola y sin avisar a nadie. Antes de mover el cuerpo de Moris a ningún sitio, primero debía encontrar un lugar con arena. Una playa valdría, pero no podía ser aquella misma playa. La arena de ese sitio estaba demasiado turbada, se había dado lugar demasiada batalla y movimiento. No, el cuerpo de Moris no descansaría en paz en un sitio así.<br />
<br />
En mitad del bosque, decidió transformarse en su forma completa. Una daga fría le cruzó el corazón al llevar a cabo su transformación. No había sido capaz de enseñársela a Moris, aquel hombre que le instó hasta la saciedad para que continuara entrenando su poder, por difícil y cuesta arriba que le pareciera el camino. Quería enseñárselo como una sorpresa, como un motivo de celebración, quizás, decirle "<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: firebrick;" class="mycode_color">tenías rrasón</span></span>" por una vez. La cabeza del zorro negó de un lado a otro rápidamente, como quitándose aquella idea de la mente. No podía derrumbarse otra vez, todavía no, no hasta cumplir con su misión. Tampoco quería que se hiciera demasiado tarde como para que la tripulación notara su ausencia, así que debía darse prisa. Con la forma de un zorro dorado y nueve colas, aún podía ser llamativa, así que se echó la capucha por encima, ayudándose de su hocico. Fue más difícil de lo que le gustaría admitir, pero es que nunca se había podido imaginar lo que era ser completamente un animal. Al menos la capucha ocultaría la gran cantidad de colas.<br />
<br />
Con aquel físico se sentía inexplicablemente ágil y rápida, todo ello sin contar lo gratificante que podía resultar el hecho de correr a cuatro patas, de poder colarte entre las raíces de los árboles con facilidad y de que el resto de animales no se asustaran de ti. Bueno, algunos sí, pues el zorro era su depredador natural, pero la mayoría parecía ignorar su presencia. Desde fuera podría dar la impresión de que aquel zorro corría sin rumbo ninguno, simplemente por diversión, o incluso por huir de algo. Pero la verdad es que Nadja tenía clara la ubicación de una playa no demasiado lejana, a unos pocos kilómetros por la costa este de la isla. ¿Cuánto tiempo tardaría en recorrer aquella distancia con la carrera de un zorro? Quién sabe. Por lo menos de manera visual, Nadja podría reconocer cuando se estaba acercando o cuando no. <br />
<br />
Por el olor a mar y por la cada vez menor presencia de grandes árboles, pudo intuirse que se acercaba a su objetivo. También Moris le había enseñado un mapa de la isla hacía unos días, y gracias a su memoria privilegiada pudo memorizar perfectamente el dibujo del mapa, sus ubicaciones y localizaciones más estratégicas. Aquella playa les podría haber servido como una vía de escape alternativa, o un punto de reunión diferente en caso de problemas... Finalmente no cumplió este propósito. Según se fue acercando, fue cambiando su forma. Transformándose de vuelta a una humana normal. Se aferró la oscura capa al cuello mientras su cuerpo terminaba de volver a la originalidad que le correspondía. Continuó avanzando a pie unos pocos metros hasta que el terreno que comenzaba a pisar se transformaba en arena amarillenta. Era clara, pero no llegaba a ser blanca, ni lo suficientemente tonalizada como para ser denominada naranja. Era un punto medio excelente. Era más pequeña que la playa de la que venía, lo cual otorgaba cierta intimidad. A Nadja le gustó el lugar. Era natural y otorgaba una vista privilegiada para la puesta del sol que resultaba bastante romántica. Era ideal para Moris.<br />
<br />
Se condeció a sí misma unos minutos de soledad en aquel lugar para reflexionar y disfrutar de las vistas. El sol se reflejaba en un tono naranja intenso sobre el mar, creando un espejo perfecto. Aún después de que aquellos ojos hayan visto decenas y centenares de atardeceres en su vida, se trataba de un fenómeno del que nunca se cansaría observar. Podría parecer que carecía de emoción, que siempre eran iguales... en absoluto. Marcó con una equis el sitio perfecto en el que le gustaría enterrar a su compañero. Se trataba de una pequeña elevación del terreno arenoso, con algunas plantas silvestres y un poco apartado de lo que era el comienzo del mar. Por último, recogió del suelo algunos trozos de madera. Eran un par de palos grandes y un trozo alargado que había caído de la corteza de un árbol. Los cargó entre sus manos y comenzó a dirigirse en el sentido contrario al que había venido, buscando el camino de vuelta hacia el barco de los revolucionarios. Esta vez, el camino lo haría a pie, en su forma humana. Le llevaría algo más de tiempo, sí, pero también tendría espacio para estar a solas. Pensaba en lo extraño que le resultaría ahora unirse a aquel equipo. En primer lugar, no sabía si la aceptarían, pues no habían contado con el suficiente tiempo como para hablar del tema. En ese aspecto se encontraba ciertamente insegura. ¿Y si no querían más miembros en su grupo? ¿Y si Nadja no les había convencido? Era curioso que la rubia se preocupara por cosas de ese estilo... pero no podía evitar sentirse como una extraña que se infiltraba sin ser invitada. Al menos de momento.<br />
<br />
Tras una media hora de camino a pie, consiguió alcanzar a sus aliados. Se adentró de nuevo en el barco de la tripulación con el suficiente silencio como para que nadie se diera cuenta, al menos de forma aparente. Se había apropiado de un pequeño cuarto en los adentros del navío, que contaba con un cama, una redonda ventana y una mesita de escritorio con su silla. Ya no había apenas luz como para trabajar a gusto, así que dejó los palos y la tabla de madera sobre la mesa. Ya lo arreglaría la Nadja de mañana. La Nadja de hoy se encontraba demasiado cansada y al límite como para centrarse en nada, ni si quiera le apetecía forzarse a nada más. Sí, a la búsqueda de la playa se había obligado a sí misma. Le ayudó a despejarse momentáneamente de sus sentimientos y la presión de su pecho. Pero ahora, en un cuarto encerrada, a solas con la luz de la luna y el sonido del mar... sentía que el mundo se le venía encima de manera inevitable y arrolladora. Los soldados como ella solo se permitían ocasiones momentaneas para dejar aflorar los sentimientos más profundos. Mostrar la tristeza era un privilegio que tenías que ganarte. Unas lágrimas se le podían escapar a cualquiera, pero el llanto y la desolación eran cosas privadas. En eso consistía la dureza de ser una hija del desierto. Y en ese momento, en la más absoluta soledad y tranquilidad de un cuarto pequeño en un barco cualquiera, pudo permitirse a sí misma la libertad de llorar con todas sus reprimidas ganas la pérdida de lo que había sido como un hermano mayor para ella, como una figura paterna donde nunca había existido ninguna.</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente absoluto] Enterrando a un héroe]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=555</link>
			<pubDate>Tue, 14 Nov 2023 21:53:30 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=38">Kovashi Shimatsu</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=555</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><div style="text-align: right;" class="mycode_align">Día 72 ~ 9 De la mañana ~ 16 Grados<br />
</div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"> ¿Donde estaría Derya?<br />
</div>
<br />
Whisky Peak No resultó ser cualquier isla, de hecho el Grand Line era algo completamente diferente a lo que se imaginaba Kovashi. ¿Tanto sufrimiento? ¿tantos debates internos? ¿dónde quedaba el disfrute? la revolución era una facción diferente a las demás, de eso no cabía duda y Kovashi ya no era un integrante cualquiera de la misma. ¿Por qué ascendía él? le estuvo dando vueltas toda la noche, entre botellas y botellas de ron. No habían salido de la isla, estaban bordeándola como buenamente se podía, buscando un lugar adecuado para enterrar a moris. La suerte estaba de parte del grupo, pues Nadja resultó ser navegante como Derya. Conforme el peliblanco se iba fijando más en la fémina, crecía  el recuerdo de la gyojin. - <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Donde estarás ahora ...</span> - Pensaba, en lo alto del barco, con los pies por fuera. Kovashi iba sin camisa, solo con un pantalón largo y unas sandalias negras. Tenía un barril cerca donde estaban depositadas una decena de botellas de las cuales tenía terminadas la mitad. Cualquier hombre ordinario estaría ya ko por la bebida, pero él no era uno de esos. <br />
<br />
Tiró una de las botellas por la borda, eran las tres de la mañana, ya no quedaba ni un alma en pie. Al llegar el cristal al agua, el levantar de las gotas dejó asomar una imagen.  — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Der! ... ya ...</span> —  Estuvo cerca de lanzarse directo al mar, pero el borrón se esfumó cuando apretó con fuerza los ojos. Hoy nadie dormiría bien con el cadáver de Moris en el barco, pero el pesar real de Kovashi seguía en la perdida de la gyojin.  -<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Espero que esté bien-</span> Pensó, dejando caer su cuerpo contra la madera, completamente borracho. Las nubes tomaban formas con el rostro de Derya también.  — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> Ya ... Está ... </span>—  Cansado de su propia cabeza, se derrumbó. Allí arriba solo habitaba el palo mayor. Ahí es donde dormiría esa noche. <br />
<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Por la mañana ~ <br />
</div>
<br />
Kovashi abrió los ojos lentamante. Ante su movimiento, las botellas que tenía alrededor se iba rozando, rompiendo, liberando sonido de cristales que le acompañaban mientras se levantaba. Lucia un sol pletórico. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Seguimos aquí ... </span>—  Carraspeaba. Se notaba la garganta completamente seca después de haber estado toda la noche bebiendo. Se asomó un poco y le pareció ver a Khruner desde arriba, no había visto a Kovashi. Así que le escupió. Buscando que no le encontraran, se pegó al palo mayor, donde se hurgaría la oreja mientras bostezaba. —<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> Seguimos aquí. </span>—  Maldijo esta vez, apoyándose sobre la madera. Por suerte parecía que Caoba estaba algo más estable, aunque seguía inconsciente. </div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><div style="text-align: right;" class="mycode_align">Día 72 ~ 9 De la mañana ~ 16 Grados<br />
</div>
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"> ¿Donde estaría Derya?<br />
</div>
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Whisky Peak No resultó ser cualquier isla, de hecho el Grand Line era algo completamente diferente a lo que se imaginaba Kovashi. ¿Tanto sufrimiento? ¿tantos debates internos? ¿dónde quedaba el disfrute? la revolución era una facción diferente a las demás, de eso no cabía duda y Kovashi ya no era un integrante cualquiera de la misma. ¿Por qué ascendía él? le estuvo dando vueltas toda la noche, entre botellas y botellas de ron. No habían salido de la isla, estaban bordeándola como buenamente se podía, buscando un lugar adecuado para enterrar a moris. La suerte estaba de parte del grupo, pues Nadja resultó ser navegante como Derya. Conforme el peliblanco se iba fijando más en la fémina, crecía  el recuerdo de la gyojin. - <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Donde estarás ahora ...</span> - Pensaba, en lo alto del barco, con los pies por fuera. Kovashi iba sin camisa, solo con un pantalón largo y unas sandalias negras. Tenía un barril cerca donde estaban depositadas una decena de botellas de las cuales tenía terminadas la mitad. Cualquier hombre ordinario estaría ya ko por la bebida, pero él no era uno de esos. <br />
<br />
Tiró una de las botellas por la borda, eran las tres de la mañana, ya no quedaba ni un alma en pie. Al llegar el cristal al agua, el levantar de las gotas dejó asomar una imagen.  — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Der! ... ya ...</span> —  Estuvo cerca de lanzarse directo al mar, pero el borrón se esfumó cuando apretó con fuerza los ojos. Hoy nadie dormiría bien con el cadáver de Moris en el barco, pero el pesar real de Kovashi seguía en la perdida de la gyojin.  -<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Espero que esté bien-</span> Pensó, dejando caer su cuerpo contra la madera, completamente borracho. Las nubes tomaban formas con el rostro de Derya también.  — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> Ya ... Está ... </span>—  Cansado de su propia cabeza, se derrumbó. Allí arriba solo habitaba el palo mayor. Ahí es donde dormiría esa noche. <br />
<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Por la mañana ~ <br />
</div>
<br />
Kovashi abrió los ojos lentamante. Ante su movimiento, las botellas que tenía alrededor se iba rozando, rompiendo, liberando sonido de cristales que le acompañaban mientras se levantaba. Lucia un sol pletórico. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Seguimos aquí ... </span>—  Carraspeaba. Se notaba la garganta completamente seca después de haber estado toda la noche bebiendo. Se asomó un poco y le pareció ver a Khruner desde arriba, no había visto a Kovashi. Así que le escupió. Buscando que no le encontraran, se pegó al palo mayor, donde se hurgaría la oreja mientras bostezaba. —<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> Seguimos aquí. </span>—  Maldijo esta vez, apoyándose sobre la madera. Por suerte parecía que Caoba estaba algo más estable, aunque seguía inconsciente. </div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Aventura T3] La llegada de personas no deseadas]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=408</link>
			<pubDate>Sun, 22 Oct 2023 04:00:57 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=38">Kovashi Shimatsu</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=408</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Atributos Personaje</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div style='display:flex; justify-content: center;'>
                        <span class='personaje_stats_title'>Estadísticas de Kovashi Shimatsu:</span>
                    </div>
                    <div style='display:flex; justify-content: center; gap: 0.5rem;'>
                        <span class='personaje_stats'>
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                        <span class='personaje_stats'>
                            300 DES
                        </span>
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                    </div>
                    <br/>
                    <div style='display:flex; flex-direction:column; gap: 1rem;'>
                        <div>
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                        </div>
                        <div>
                            Nivel: <span><strong>26</strong></span>
                        </div>
                    </div>
				</div>
			</div><br />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align">
⸺ Día 71 de Primavera, año 11, 14:50 am</div>
<br />
— <span style="color: #FFDC00;" class="mycode_color">¡Por qué tardan tanto tus invitados, Nadja!</span> — Oscuro lugar, de no más de veinte metros, bajo tierra, situado en uno de los picos de las montañas. Era un "hogar" subterráneo que la revolución construyó hace mucho tiempo, vete a saber por qué. Allí estaba Nadja y sus dos compañeros, aguardando a los supervivientes de los Cabos gemelos. La pistolera dispuso una misión para ir en busca de ellos, lo que no esperaría es que fueran a parar a una de las peores elecciones de casi toda la corriente de islas. Tierra de cazadores de recompensas, personajillos que cazaban seres humanos y los vendían al gobierno, una de las peores calañas que habitaba los oceanos. Motivo por el cual se les asignó un lugar seguro y sí, era una cueva sin nada más que dos camas y varios den den mushis. El que se dirigió a Nadja era un hombre que ocultaba el rostro por unas gafas. Tenía el cabello con rastas que le llegaban hasta el trasero y además, ocultaba sus armas, varios cuchillos y bombas de humo bajo varias capas de ropa. Whiskey Peak era una isla calurosa en su mayoría, así que lo estaba pasando regular con el calor. En uno de los laterales de la cueva, había un hueco, en forma de ventana por donde se veía el océano, lo contemplaban todo, lo mejor del lugar eran las impresionantes vistas, si quitas la nula presencia de cazadores por el área. <br />
— <span style="color: #C19E00;" class="mycode_color">Moris tiene razón, llevamos aquí un par de días, apenas hemos comido algo, no tenemos contacto con ellos.</span> —  Escupió sobre el arenoso suelo. — <span style="color: #C19E00;" class="mycode_color">No podemos seguir haciendo incursiones en el pueblo, terminarán sabiendo donde estamos, si fueran unos cuantos, pero son demasiados cazadores, nos quitarían la vida fácilmente. </span>— Rubie, también gafas preparadas para las tormentas de arena de Arabasta, de piel oscura como Moris y como Nadja, ropajes grises y blancos y un gran espadón en la espalda, no más de metro ochenta. Caoba era el otro integrante de este grupo de tres. Miraba por la ventana improvisada, preocupade. Caoba no se identificaba ni como hombre ni como mujer, elle solo tenía tiempo para la revolución y los temas importantes. <br />
—<span style="color: #E8C500;" class="mycode_color"> ¡Veo algo! </span>— Alzó la voz Moris, lanzándose al ventanal. Un gran barco se acercaba a la costa a paso peligrosamente recto, como si no hubiera nadie al mando. <br />
<br />
Eran nuestros protagonistas.<br />
<br />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align">
⸺ Día 72 de Primavera, año 11, 12:20 am</div>
<br />
Desde que Khruner fijó tierra firme, hasta que llegaron pasaron horas y horas, demasiadas. Hasta el punto de que todos dejaron de prestar atención y se fueron hacer sus cosas. Kovashi llegó a cubierta después de escuchar a algunos gritar que estaban a punto de atracar de mala manera. Cuando llegó, contempló que no estaban dirigiéndose hacia el puerto, se estaban yendo de cabeza a la orilla de una playa. Sin Derya no era fácil, su "mando automático" del timón no fue suficiente, porque joder, no era una ia, no se podía manejar solo ni aparcar solo. El muelle no estaba ni a la vista, es decir que estaban lejos de poder llamar la atención, era lo bueno. Finalmente el barco logró tocar arena, cual orca cazando pingüinos. Un fuerte golpe se sintió, ajetreando toda la madera, escuchando crujir la misma. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Tierra firme!</span> — Gritó Kovashi, poniendo un pie sobre un barril. El barco quedaba hasta la mitad sobre la arena, costaría sacar de allí la nave cuando quisieran marchar, pero eso era problema de otro momento. Kovashi estaba ansioso. Suerte que salió con su mochila en la espalda, sus katanas bien colocadas, una en la espalda y otra en su cintura y por último, dando un poderoso trago a la última gota que le quedaba de alcohol. Ya no tenía más. Eso era peligroso. <br />
<br />
Realizó un salto que le llevó a hundirse en la orilla. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Qué coño es esto.</span> — Comentó. Esa playa sufría de algún tipo de marea extraña que reblandecía demasiado la arena y la volvía casi como un pozo sin fondo, como unas arenas movedizas. Volviendo cubo dicho material logró abandonar la trampa. —<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> ¡Tened cuidado al bajar! Esto es una trampa ...</span> — Era una playa eterna si mirabas a los costados. Frente a ellos un bosque repleto de árboles se abría paso y unas montañas enormes con forma de cactus, circulares, les saludaban. Varios tipos aparecieron entre los matorrales. Eran cuatro, todos calvos, todos con una lanza y varias mallas de pesca. <br />
—<span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u"> ¿Como? no es pescado. </span>— Cuando Kovashi escuchó eso, miró hacia ellos, a los que no les estaba prestando mucha atención. <br />
—<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> No, no soy pescado.</span> — Hubo choque de miradas. Los hombres se acercaron, curiosamente no solo eran todos calvos, todos medían metro y medio y se parecían un cojón. <br />
—<span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u"> Disculpad.</span> — Sonaba apenado. — <span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Jamás pensé que un barco atracaría ... Aquí ... Este lugar está repleto de trampas para la pesca, cangrejos, aves, lo que sea. </span>— Pisó justo delante de Kovashi y se activo un fino mecanismo que se extendió por la arena, replegando una gran manta de anzuelos. En algunos se podía apreciar algun cangrejo muerto, que estaba enterrado bajo la arena. <br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Curioso mecanismo para pescar. Yo también soy pescador, un gusto. </span>—  Alargó su diestra y uno de los hombres, esta vez con la sonrisa como bandera, la estrecho con la suya. <br />
— <span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Mis padres ya pescaban así sabes, es ancestral. Me llamo Tobías, ellos son mis hermanos, Tobías jr, Tobeyas y Tubies jr.</span> — Kovashi alargó una sonrisa.<br />
—<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> Yo me llamo Ko ... Es decir, bueno me puedes llamar Finn. Puedes llamarme Finn.</span> —  Finalizó, sin inmutarse al usar el nombre del hombre que casi le quita la vida días atrás. Tuvo un flash mental que le recordó donde estaba y el wanted que ahora portaba por su cabeza. No temía controversias varias, pero no era el momento de llamar la atención. Ya tendrían tiempo. <br />
<br />
<br />
<blockquote class="mycode_quote"><cite>Cita:</cite><a href="https://i.pinimg.com/564x/06/a9/b7/06a9b72ad3a9466076fe57e3202283fa.jpg" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">https://i.pinimg.com/564x/06/a9/b7/06a9b...2283fa.jpg</a><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Nombre:</span> Moris<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Facción:</span> Revolución<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Edad: </span>39<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Pequeña descripción: </span>Hombre de piel negra, rastas extensas y vestimenta por capas (suele ir bien abrigado). Especialista en no llamar la atención si no fuera por que siempre lo dice todo gritando. Combate con cuchillos y fabricaciones suyas. Es inventor. Padre de tres hijas y marido de una bella mujer de Arabasta.Mide un metro ochenta.<br />
<br />
<a href="https://i.pinimg.com/564x/be/9f/1e/be9f1e0fe576b63c5b88e38a57b0de21.jpg" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">https://i.pinimg.com/564x/be/9f/1e/be9f1...b0de21.jpg</a><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Nombre:</span> Caoba<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Facción: </span>Revolución<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Edad: </span>16<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Pequeña descripción:</span> Joven muchache que nació revolucionare. Está en la edad del pavo, pero no lo parece, por que solo ha conocido la vida difícil, ya fuera porque no pudo ir al colegio, no tiene padres o incluso sufre de dudas existenciales en torno a sus gustos personales. No se identifica ni como hombre ni como mujer y odia que los demás lo hagan. Combate utilizando un espadón de casi dos metros, midiendo elle 1,56. </blockquote>
<br />
<blockquote class="mycode_quote"><cite>Cita:</cite><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Karma negativo: </span>Vicio -<span style="color: #2ECC40;" class="mycode_color">saciado</span>-</blockquote>
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>info-Resumen</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Hay dos revolucionarios (sin contar a Nadja) que llevan en la isla esperando unos días. Están escondidos en un escondite en lo alto de una de las montañas donde los cazadores no puedan localizarlos. De vez en cuando hacen escapadas a la ciudad para robar alimento, pero empiezan a llamar la atención, así que desde hace un tiempo no vuelven. Tienen mucha hambre y sed. <br />
<br />
El barco obtenido en los Cabos Gemelos avanza sin mando ninguno y termina encallando en plena playa. Lo bueno es que está lejos del muelle, así que no llama lo más mínimo la atención, salvo por unos pescadores que trabajan en el lugar. 
				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Objetos que lleva Kovashi en la mochila</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<a href="https://i.pinimg.com/564x/82/08/ed/8208edd64a72146bff5c7044a60ebeba.jpg" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">https://i.pinimg.com/564x/82/08/ed/8208e...0ebeba.jpg</a><br />
Nombre: Shuisui "mar eterno" (Eien no umi) - Katana<br />
Categoría: Objetos bélicos<br />
Calidad: 2<br />
Resistencia: -<br />
Daño: 40<br />
Requisitos: 20 FUE / 30 DES<br />
Escala: 1 FUE / 0,4 DES<br />
Berries: 30000<br />
Unidades de peso: 2<br />
Cantidad máxima: 99<br />
Descripción: Katana de hoja azul intenso. Su hierro porta ciertos kanji dibujados tanto en el mango como en el propio metal. Su envaine es de azul tuquesa. Es apodada Shuisui "Eien no Umi".<br />
<br />
<a href="https://i.pinimg.com/564x/05/7b/25/057b25ad42683a0363affdef57905626.jpg" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">https://i.pinimg.com/564x/05/7b/25/057b2...905626.jpg</a><br />
Nombre: Dīpukatto (Corte profundo)<br />
Categoría: Objetos bélicos<br />
Calidad: 2<br />
Resistencia: -<br />
Daño: 40<br />
Requisitos: 20 FUE / 30 DES<br />
Escala: 1 FUE / 0,4 DES<br />
Berries: 30000<br />
Unidades de peso: 2<br />
Cantidad máxima: 99<br />
Descripción: Katana de corte tradicional. Porta un mango completamente negro adornado por cintas del mismo color. Su envaine también es de color negro profundo. Esta arma fue bautizada por Kovashi al otorgarle la cualidad de cortar más profundo que las demás. <br />
<br />
<img src="https://i.imgur.com/CF1XAvC.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: CF1XAvC.png]" class="mycode_img" /><br />
Nombre de objeto: Den den mushi<br />
Categoría: Navegación y comunicación<br />
Berries: 4000<br />
Unidades de peso: 1<br />
Cantidad máxima: 99<br />
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.<br />
<br />
<img src="https://i.imgur.com/71xW0EI.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: 71xW0EI.png]" class="mycode_img" /><br />
Objeto ID: Manjar001<br />
Nombre de objeto: Manjar<br />
Categoría: Utensilios<br />
Berries: 40000 para cocineros<br />
Unidades de peso: 2 (Tengo 2 objetos de este tipo)<br />
Cantidad máxima: 99<br />
Descripción: Ración de comida mediana que permite restaurar 120 PV, 120 STA y 120 ESP.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Atributos Personaje</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div style='display:flex; justify-content: center;'>
                        <span class='personaje_stats_title'>Estadísticas de Kovashi Shimatsu:</span>
                    </div>
                    <div style='display:flex; justify-content: center; gap: 0.5rem;'>
                        <span class='personaje_stats'>
                            245 FUE
                        </span>
                        <span class='personaje_stats'>
                            205 RES
                        </span>
                        <span class='personaje_stats'>
                            300 DES
                        </span>
                        <span class='personaje_stats'>
                            75 PRE
                        </span>
                        <span class='personaje_stats'>
                            143 AGI
                        </span>
                        <span class='personaje_stats'>
                            250 REF
                        </span>
                        <span class='personaje_stats'>
                            124 INT
                        </span>
                        <span class='personaje_stats'>
                            255 VOL
                        </span>
                        <span class='personaje_stats'>
                            125 CH
                        </span>
                        <span class='personaje_stats'>
                            150 CA
                        </span>
                    </div>
                    <br/>
                    <div style='display:flex; flex-direction:column; gap: 1rem;'>
                        <div>
                            Vitalidad: <span class='personaje_vitalidad'>6146 / 6146</span>
                        </div>
                        <div>
                            Energía: <span class='personaje_energia'>5550 / 5550</span>
                        </div>
                        <div>
                            Espirítu: <span class='personaje_espiritu'>1390 / 1390</span>
                        </div>
                        <div>
                            Nivel: <span><strong>26</strong></span>
                        </div>
                    </div>
				</div>
			</div><br />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align">
⸺ Día 71 de Primavera, año 11, 14:50 am</div>
<br />
— <span style="color: #FFDC00;" class="mycode_color">¡Por qué tardan tanto tus invitados, Nadja!</span> — Oscuro lugar, de no más de veinte metros, bajo tierra, situado en uno de los picos de las montañas. Era un "hogar" subterráneo que la revolución construyó hace mucho tiempo, vete a saber por qué. Allí estaba Nadja y sus dos compañeros, aguardando a los supervivientes de los Cabos gemelos. La pistolera dispuso una misión para ir en busca de ellos, lo que no esperaría es que fueran a parar a una de las peores elecciones de casi toda la corriente de islas. Tierra de cazadores de recompensas, personajillos que cazaban seres humanos y los vendían al gobierno, una de las peores calañas que habitaba los oceanos. Motivo por el cual se les asignó un lugar seguro y sí, era una cueva sin nada más que dos camas y varios den den mushis. El que se dirigió a Nadja era un hombre que ocultaba el rostro por unas gafas. Tenía el cabello con rastas que le llegaban hasta el trasero y además, ocultaba sus armas, varios cuchillos y bombas de humo bajo varias capas de ropa. Whiskey Peak era una isla calurosa en su mayoría, así que lo estaba pasando regular con el calor. En uno de los laterales de la cueva, había un hueco, en forma de ventana por donde se veía el océano, lo contemplaban todo, lo mejor del lugar eran las impresionantes vistas, si quitas la nula presencia de cazadores por el área. <br />
— <span style="color: #C19E00;" class="mycode_color">Moris tiene razón, llevamos aquí un par de días, apenas hemos comido algo, no tenemos contacto con ellos.</span> —  Escupió sobre el arenoso suelo. — <span style="color: #C19E00;" class="mycode_color">No podemos seguir haciendo incursiones en el pueblo, terminarán sabiendo donde estamos, si fueran unos cuantos, pero son demasiados cazadores, nos quitarían la vida fácilmente. </span>— Rubie, también gafas preparadas para las tormentas de arena de Arabasta, de piel oscura como Moris y como Nadja, ropajes grises y blancos y un gran espadón en la espalda, no más de metro ochenta. Caoba era el otro integrante de este grupo de tres. Miraba por la ventana improvisada, preocupade. Caoba no se identificaba ni como hombre ni como mujer, elle solo tenía tiempo para la revolución y los temas importantes. <br />
—<span style="color: #E8C500;" class="mycode_color"> ¡Veo algo! </span>— Alzó la voz Moris, lanzándose al ventanal. Un gran barco se acercaba a la costa a paso peligrosamente recto, como si no hubiera nadie al mando. <br />
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Eran nuestros protagonistas.<br />
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⸺ Día 72 de Primavera, año 11, 12:20 am</div>
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Desde que Khruner fijó tierra firme, hasta que llegaron pasaron horas y horas, demasiadas. Hasta el punto de que todos dejaron de prestar atención y se fueron hacer sus cosas. Kovashi llegó a cubierta después de escuchar a algunos gritar que estaban a punto de atracar de mala manera. Cuando llegó, contempló que no estaban dirigiéndose hacia el puerto, se estaban yendo de cabeza a la orilla de una playa. Sin Derya no era fácil, su "mando automático" del timón no fue suficiente, porque joder, no era una ia, no se podía manejar solo ni aparcar solo. El muelle no estaba ni a la vista, es decir que estaban lejos de poder llamar la atención, era lo bueno. Finalmente el barco logró tocar arena, cual orca cazando pingüinos. Un fuerte golpe se sintió, ajetreando toda la madera, escuchando crujir la misma. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Tierra firme!</span> — Gritó Kovashi, poniendo un pie sobre un barril. El barco quedaba hasta la mitad sobre la arena, costaría sacar de allí la nave cuando quisieran marchar, pero eso era problema de otro momento. Kovashi estaba ansioso. Suerte que salió con su mochila en la espalda, sus katanas bien colocadas, una en la espalda y otra en su cintura y por último, dando un poderoso trago a la última gota que le quedaba de alcohol. Ya no tenía más. Eso era peligroso. <br />
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Realizó un salto que le llevó a hundirse en la orilla. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Qué coño es esto.</span> — Comentó. Esa playa sufría de algún tipo de marea extraña que reblandecía demasiado la arena y la volvía casi como un pozo sin fondo, como unas arenas movedizas. Volviendo cubo dicho material logró abandonar la trampa. —<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> ¡Tened cuidado al bajar! Esto es una trampa ...</span> — Era una playa eterna si mirabas a los costados. Frente a ellos un bosque repleto de árboles se abría paso y unas montañas enormes con forma de cactus, circulares, les saludaban. Varios tipos aparecieron entre los matorrales. Eran cuatro, todos calvos, todos con una lanza y varias mallas de pesca. <br />
—<span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u"> ¿Como? no es pescado. </span>— Cuando Kovashi escuchó eso, miró hacia ellos, a los que no les estaba prestando mucha atención. <br />
—<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> No, no soy pescado.</span> — Hubo choque de miradas. Los hombres se acercaron, curiosamente no solo eran todos calvos, todos medían metro y medio y se parecían un cojón. <br />
—<span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u"> Disculpad.</span> — Sonaba apenado. — <span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Jamás pensé que un barco atracaría ... Aquí ... Este lugar está repleto de trampas para la pesca, cangrejos, aves, lo que sea. </span>— Pisó justo delante de Kovashi y se activo un fino mecanismo que se extendió por la arena, replegando una gran manta de anzuelos. En algunos se podía apreciar algun cangrejo muerto, que estaba enterrado bajo la arena. <br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Curioso mecanismo para pescar. Yo también soy pescador, un gusto. </span>—  Alargó su diestra y uno de los hombres, esta vez con la sonrisa como bandera, la estrecho con la suya. <br />
— <span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Mis padres ya pescaban así sabes, es ancestral. Me llamo Tobías, ellos son mis hermanos, Tobías jr, Tobeyas y Tubies jr.</span> — Kovashi alargó una sonrisa.<br />
—<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> Yo me llamo Ko ... Es decir, bueno me puedes llamar Finn. Puedes llamarme Finn.</span> —  Finalizó, sin inmutarse al usar el nombre del hombre que casi le quita la vida días atrás. Tuvo un flash mental que le recordó donde estaba y el wanted que ahora portaba por su cabeza. No temía controversias varias, pero no era el momento de llamar la atención. Ya tendrían tiempo. <br />
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<blockquote class="mycode_quote"><cite>Cita:</cite><a href="https://i.pinimg.com/564x/06/a9/b7/06a9b72ad3a9466076fe57e3202283fa.jpg" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">https://i.pinimg.com/564x/06/a9/b7/06a9b...2283fa.jpg</a><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Nombre:</span> Moris<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Facción:</span> Revolución<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Edad: </span>39<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Pequeña descripción: </span>Hombre de piel negra, rastas extensas y vestimenta por capas (suele ir bien abrigado). Especialista en no llamar la atención si no fuera por que siempre lo dice todo gritando. Combate con cuchillos y fabricaciones suyas. Es inventor. Padre de tres hijas y marido de una bella mujer de Arabasta.Mide un metro ochenta.<br />
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<a href="https://i.pinimg.com/564x/be/9f/1e/be9f1e0fe576b63c5b88e38a57b0de21.jpg" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">https://i.pinimg.com/564x/be/9f/1e/be9f1...b0de21.jpg</a><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Nombre:</span> Caoba<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Facción: </span>Revolución<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Edad: </span>16<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Pequeña descripción:</span> Joven muchache que nació revolucionare. Está en la edad del pavo, pero no lo parece, por que solo ha conocido la vida difícil, ya fuera porque no pudo ir al colegio, no tiene padres o incluso sufre de dudas existenciales en torno a sus gustos personales. No se identifica ni como hombre ni como mujer y odia que los demás lo hagan. Combate utilizando un espadón de casi dos metros, midiendo elle 1,56. </blockquote>
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<blockquote class="mycode_quote"><cite>Cita:</cite><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Karma negativo: </span>Vicio -<span style="color: #2ECC40;" class="mycode_color">saciado</span>-</blockquote>
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				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>info-Resumen</span>
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				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Hay dos revolucionarios (sin contar a Nadja) que llevan en la isla esperando unos días. Están escondidos en un escondite en lo alto de una de las montañas donde los cazadores no puedan localizarlos. De vez en cuando hacen escapadas a la ciudad para robar alimento, pero empiezan a llamar la atención, así que desde hace un tiempo no vuelven. Tienen mucha hambre y sed. <br />
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El barco obtenido en los Cabos Gemelos avanza sin mando ninguno y termina encallando en plena playa. Lo bueno es que está lejos del muelle, así que no llama lo más mínimo la atención, salvo por unos pescadores que trabajan en el lugar. 
				</div>
			</div><br />
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				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Objetos que lleva Kovashi en la mochila</span>
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				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<a href="https://i.pinimg.com/564x/82/08/ed/8208edd64a72146bff5c7044a60ebeba.jpg" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">https://i.pinimg.com/564x/82/08/ed/8208e...0ebeba.jpg</a><br />
Nombre: Shuisui "mar eterno" (Eien no umi) - Katana<br />
Categoría: Objetos bélicos<br />
Calidad: 2<br />
Resistencia: -<br />
Daño: 40<br />
Requisitos: 20 FUE / 30 DES<br />
Escala: 1 FUE / 0,4 DES<br />
Berries: 30000<br />
Unidades de peso: 2<br />
Cantidad máxima: 99<br />
Descripción: Katana de hoja azul intenso. Su hierro porta ciertos kanji dibujados tanto en el mango como en el propio metal. Su envaine es de azul tuquesa. Es apodada Shuisui "Eien no Umi".<br />
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<a href="https://i.pinimg.com/564x/05/7b/25/057b25ad42683a0363affdef57905626.jpg" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">https://i.pinimg.com/564x/05/7b/25/057b2...905626.jpg</a><br />
Nombre: Dīpukatto (Corte profundo)<br />
Categoría: Objetos bélicos<br />
Calidad: 2<br />
Resistencia: -<br />
Daño: 40<br />
Requisitos: 20 FUE / 30 DES<br />
Escala: 1 FUE / 0,4 DES<br />
Berries: 30000<br />
Unidades de peso: 2<br />
Cantidad máxima: 99<br />
Descripción: Katana de corte tradicional. Porta un mango completamente negro adornado por cintas del mismo color. Su envaine también es de color negro profundo. Esta arma fue bautizada por Kovashi al otorgarle la cualidad de cortar más profundo que las demás. <br />
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<img src="https://i.imgur.com/CF1XAvC.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: CF1XAvC.png]" class="mycode_img" /><br />
Nombre de objeto: Den den mushi<br />
Categoría: Navegación y comunicación<br />
Berries: 4000<br />
Unidades de peso: 1<br />
Cantidad máxima: 99<br />
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.<br />
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<img src="https://i.imgur.com/71xW0EI.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: 71xW0EI.png]" class="mycode_img" /><br />
Objeto ID: Manjar001<br />
Nombre de objeto: Manjar<br />
Categoría: Utensilios<br />
Berries: 40000 para cocineros<br />
Unidades de peso: 2 (Tengo 2 objetos de este tipo)<br />
Cantidad máxima: 99<br />
Descripción: Ración de comida mediana que permite restaurar 120 PV, 120 STA y 120 ESP.<br />

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			</div><br />
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