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		<title><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - Isla de Dawn]]></title>
		<link>https://nakamanomi.com/</link>
		<description><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - https://nakamanomi.com]]></description>
		<pubDate>Sat, 26 Sep 2026 02:14:50 +0000</pubDate>
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			<title><![CDATA[[Presente Relativo +18] Adiós, Reino de Goa]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1212</link>
			<pubDate>Sun, 14 Jul 2024 07:49:09 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=268">Carmilla Von Nackt</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1212</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">La luz del sol entró por la ventana y obligó a Carmilla a abrir los ojos. ¿Qué hora sería? La noche anterior había estado despierta hasta las tantas. Se desperezó en la cama, bostezó, estiró los brazos y se dispuso a incorporarse. La estancia en la que habitaba desde hacía unos años era parte de un burdel que se hallaba en un callejón, ligeramente escondido de miradas curiosas, en la capital del Reino de Goa. La mayoría de habitantes vivían ajenos a la existencia de lugares como aquel, pero eso no impedía que fuese frecuentado por todo tipo de personas, desde los que apenas tenían para comer hasta el más poderoso de todo el reino. La joven, en los años en los que acababa de llegar a la ciudad en busca de un futuro mejor, pronto reparó en que si por algo estaban dispuestos a pagar los hombres, era por yacer con una mujer. Algunos podrían pensar que era mejor dedicarse a robar, pero vender su cuerpo le proporcionaba otras ventajas, como contactos, información y secretos de casi cualquier habitante de la ciudad. Por algún extraño motivo, los hombres en aquel lugar se sentían lo suficientemente cómodos como para abrirse y contar todo tipo de cosas. Quizás era la mezcla de alcohol y placer, junto con la inocente imagen de la joven, la cual sabía aprovechar muy bien. Aquellos hombres no la veían como una persona inteligente capaz de aprovecharse de ellos, a sus ojos eran ellos los que tenían el poder. Pero eso no era del todo cierto. </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Unos golpes en la puerta irrumpieron sus pensamientos.</span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">— </span></span></span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Carmilla, prepárate, hoy tienes trabajo. </span></span></span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">¿Y cuándo no? </span></span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Pensó ella. Debía ser más tarde de lo que pensaba. La mujer que regentaba el lugar la había acogido con los brazos abiertos y le había ofrecido la habitación a cambio de trabajar para ella. Sin duda todos por allí sabían aprovechar una oportunidad cuando se les ponía delante. A Carmilla no le importaba, seguía robando cuando le apetecía, tenía un techo bajo el que dormir y unos ingresos fijos. Además, allí había podido labrarse cierta reputación con sus obras, las cuales había podido ir vendiendo a algunos de los clientes que apreciaban el arte.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Se levantó y se dirigió a su armario, donde comenzó a pasar las perchas de las cuales colgaban las prendas, sin saber bien qué elegir para aquel día. Entornó los ojos y sonrió, seleccionando uno de sus conjuntos favoritos.</span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">— </span></span></span><span style="color: #68c4e8;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Sin duda este es perfecto para hoy JIAJIAJIA</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> — Comenzó a vestirse, cubriéndose la parte superior con una camisa blanca de botones y colocando encima una chaqueta de un rojo intenso con detalles negros. Después, se subió la corta falda de tablillas y cerró la cremallera. Faltaba el detalle final, unas medias negras, esta vez hasta los muslos. Era increíble como una prenda tan simple podía despertar en un hombre los deseos más primitivos. Se acercó al espejo y comenzó a trenzarse el pelo a los lados, como solía hacer, decorando cada recogido con un lazo negro. Por úlltimo, cogió su látigo y lo ató a la cintura, nunca sabía cuándo le podía hacer falta (en cualquier contexto). Ya estaba lista.</span></span></span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Normalmente los clientes acudían al burdel, pero en los casos de usuarios más pudientes las chicas podían visitarlos en sus propias casas, para que tuviesen más privacidad y evitar que los descubrieran frecuentando aquel lugar. Algunos eran personas importantes e incluso estaban casados y no se podían permitir ni la más mínima sospecha. Aquel día Carmilla tenía uno de esos clientes y debía acudir a la dirección que le había proporcionado su jefa cuando la habían solicitado. No era un desconocido, pero era la primera vez que ella le visitaba. Suspiró. No era de sus favoritos, pero no le quedaba otra, quizás podía aprovechar para llevarse algún objeto de valor. Recogió una de sus capas para cubrirse durante el trayecto y abandonó la estancia. </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Tras comer algo, tomó camino hacia su destino a través de los callejones de la ciudad, atravesando la zona más baja para adentrarse en un barrio mucho más limpio y cuidado. Por aquellas calles no olía a pis ni había personas tiradas pidiendo dinero. Era sorprendente como un par de muros podían dividir tanto el mismo sitio.</span></span></span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Pronto llegó a su destino, una bonita casa con jardín que no destacaba demasiado. Su cliente tenía dinero pero no era de los más poderosos de la ciudad, ni mucho menos, tan solo había conseguido que su negocio de restauración fuese lo suficientemente exitoso como para tener una vida acomodada. Carmilla no se conformaría con eso.</span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Llamó a la puerta y esperó hasta que una mujer abrió. La joven arqueó una ceja, pero no dijo nada. Aquel hombre no tenía vergüenza alguna, no solo la había contratado para trabajar en su propia casa estando comprometido, si no que tenía a su criada trabajando. </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">En fin</span></span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">, no era su problema.</span></span></span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">El interior de la vivienda era sencillo pero estaba decorado con gusto. Ella observó con detenimiento todo a su alrededor, buscando algo de su interés. Por allí no había mucho. </span></span></span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">— </span></span></span><span style="color: #cf2be7;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">El señor la espera en su dormitorio.</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> — Dijo la mujer, señalando las escaleras sin apenas mirarla. ¿Qué pensaría de ella? ¿Acaso creería que su trabajo era muy diferente al de Carmilla? La muchacha pasó de largo sin responder, subiendo las cuidadas escaleras de madera oscura. No tenía ni idea de cuál era el dormitorio, pero la sirvienta no parecía tener muchas ganas de indicárselo. No le quedó más remedio que ir probando puerta por puerta. Un baño, no. Una habitación de invitados, no. </span></span></span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">— </span></span></span><span style="color: #7fdbff;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Oh</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">. — Soltó al toparse con una habitación cerrada con llave. </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Interesante. </span></span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Pero en aquel momento no podía detenerse a indagar. </span></span></span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Finalmente dió con la estancia. El hombre la esperaba sentado en su escritorio, mirando documentos sobre vete a saber qué. La miró y una sonrisa lasciva invadió su rostro. </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Ugh. </span></span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">A Carmilla a veces le costaba aguantar ciertas cosas. Había hombres que se comportan de forma decente, pero otros le repugnaban. Hacía unos años habría recurrido a cualquier droga para que se le pasase todo más rápido, pero ya no era ese tipo de persona, ella no iba a cometer los mismos errores que su madre.</span></span></span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">— </span></span></span><span style="color: #7fdbff;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Buenas tardes, Gio</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">. — Saludó con la mejor sonrisa que pudo poner. — </span></span></span><span style="color: #7fdbff;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Hoy tienes el placer de disfrutar de la chica más cotizada de todo el Pink Palace JIAJIAJIA</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> — Quizás no era cierto que Carmilla fuese la más cara del burdel, pero eso no importaba porque aunque no cobrase como Ivy, se merecía esa posición. Se quitó la capa, cogió su látigo y lo chasqueó contra el suelo. El tipo abrió la boca y por poco no se le cayó la baba. </span></span></span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Tras un largo rato de dominación y placer, se tumbó en la cama y esperó pacientemente unos minutos. Gio no tardó en cerrar los ojos. Ella aprovechó para levantarse, ponerse la ropa interior y abandonar la estancia. La puerta cerrada debía ocultar algo importante.</span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Atravesó el pasillo y se acercó a la misteriosa puerta. Se agachó, desenganchó una horquilla de su cabello y se dispuso a forzar la cerradura. No era la primera ni la última vez que hacía algo así, por lo que tenía la suficiente práctica como para que una puerta como esa no se le resistiera. </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Click. </span></span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Bingo.</span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Entró en la estancia y, en principio, nada de lo que había en ella le llamó la atención. — </span></span></span><span style="color: #7fdbff;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Comida? </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">— Vale que la fortuna de aquel hombre se debía a un restaurante pero ¿tanto como para guardar ingredientes bajo llave? De pronto, sus azules ojos se fijaron en una extraña fruta que destacaba al fondo de la habitación. Nunca había visto algo así, tenía un color y una superficie muy extraños. ¿Sería una fruta exótica proveniente de algún lugar lejano? Quizás nunca volvería a tener la oportunidad de probar algo así, como amante de la buena comida, era casi obligatorio para ella degustarla. Agarró la curiosa fruta, que se hallaba cómodamente colocada en un cesto, y le dio un buen bocado.</span></span></span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">— </span></span></span><span style="color: #7fdbff;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">PUAJ </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">— Exclamó, tragando el trozo que había mordido y soltando la fruta en el mismo cesto en el que la encontró. Estaba asquerosa. ¿Por qué la guardaba bajo llave? Para ella no tenía sentido, era una de las peores cosas que había probado jamás, y eso que había tenido que comer muchas cosas raras para sobrevivir en la calle.</span></span></span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Abandonó la estancia, dejando la puerta cerrada y regresó a la habitación de Gio para recuperar el resto de sus prendas. El tipo se acababa de despertar y la miró, bostezando. — </span></span></span><span style="color: #c14700;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Dónde estabas? Creo que va siendo hora de que te vayas.</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> — Comentó mientras abría su billetera y sacaba el dinero. — </span></span></span><span style="color: #c14700;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Ha estado muy bien, te llamaré de nuevo. </span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Carmilla comenzó a vestirse y cuando estuvo lista para marcharse, se acercó al hombre para recoger su pago. Alzó una mano con la intención de acariciarle la cabeza. <br />
<br />
— </span></span></span><span style="color: #7fdbff;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Muchas gra- </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">— La pálida mano de la joven atravesó la cabeza de Gio, impidiendo que ésta pudiese continuar hablando. El hombre cerró los ojos, como si hubiese vuelto a dormir. Los dedos de Carmilla podían tocar algo extraño en la mente de Gio, era como si estuviera escarbando en sus recuerdos recientes. Sacó la mano rápidamente y con ella extrajo una especie de película que contenía imágenes de ella y Gio. ¿Estaba visualizando lo que había pasado momentos antes? Con los ojos abiertos de par en par, soltó la película, que volvió automáticamente a donde pertenecía y salió corriendo de allí, no sin antes coger el dinero que había caído al suelo tras el accidente. ¿Qué acababa de pasar? </span></span></span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Una vez hubo abandonado la vivienda, trató de recobrar el aliento y calmarse. ¿Había sido capaz de toquetear y ver los recuerdos de otra persona? Caminó deprisa de vuelta hacía el burdel mientras ponía sus pensamientos en orden. Si había logrado hacer lo que creía que había hecho, sus días en aquel cuchitril habían llegado a su fin. ¿Era por culpa de aquella extraña fruta?</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> <br />
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— </span></span></span><span style="color: #7fdbff;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">JIAJIAJIAJIA </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">— Rió escandalosamente en medio de la calle. Si, era el momento de abandonar aquella miserable isla y sacar provecho de sus nuevas habilidades. Era el momento de demostrar quién era de verdad y el valor que tenía. </span></span></span></div>
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<br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
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						<span>Detalles</span>
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				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					 Con el karma de Maestro cerrajero abro la puerta cerrada 
				</div>
			</div></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">La luz del sol entró por la ventana y obligó a Carmilla a abrir los ojos. ¿Qué hora sería? La noche anterior había estado despierta hasta las tantas. Se desperezó en la cama, bostezó, estiró los brazos y se dispuso a incorporarse. La estancia en la que habitaba desde hacía unos años era parte de un burdel que se hallaba en un callejón, ligeramente escondido de miradas curiosas, en la capital del Reino de Goa. La mayoría de habitantes vivían ajenos a la existencia de lugares como aquel, pero eso no impedía que fuese frecuentado por todo tipo de personas, desde los que apenas tenían para comer hasta el más poderoso de todo el reino. La joven, en los años en los que acababa de llegar a la ciudad en busca de un futuro mejor, pronto reparó en que si por algo estaban dispuestos a pagar los hombres, era por yacer con una mujer. Algunos podrían pensar que era mejor dedicarse a robar, pero vender su cuerpo le proporcionaba otras ventajas, como contactos, información y secretos de casi cualquier habitante de la ciudad. Por algún extraño motivo, los hombres en aquel lugar se sentían lo suficientemente cómodos como para abrirse y contar todo tipo de cosas. Quizás era la mezcla de alcohol y placer, junto con la inocente imagen de la joven, la cual sabía aprovechar muy bien. Aquellos hombres no la veían como una persona inteligente capaz de aprovecharse de ellos, a sus ojos eran ellos los que tenían el poder. Pero eso no era del todo cierto. </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Unos golpes en la puerta irrumpieron sus pensamientos.</span></span></span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">— </span></span></span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Carmilla, prepárate, hoy tienes trabajo. </span></span></span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">¿Y cuándo no? </span></span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Pensó ella. Debía ser más tarde de lo que pensaba. La mujer que regentaba el lugar la había acogido con los brazos abiertos y le había ofrecido la habitación a cambio de trabajar para ella. Sin duda todos por allí sabían aprovechar una oportunidad cuando se les ponía delante. A Carmilla no le importaba, seguía robando cuando le apetecía, tenía un techo bajo el que dormir y unos ingresos fijos. Además, allí había podido labrarse cierta reputación con sus obras, las cuales había podido ir vendiendo a algunos de los clientes que apreciaban el arte.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Se levantó y se dirigió a su armario, donde comenzó a pasar las perchas de las cuales colgaban las prendas, sin saber bien qué elegir para aquel día. Entornó los ojos y sonrió, seleccionando uno de sus conjuntos favoritos.</span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">— </span></span></span><span style="color: #68c4e8;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Sin duda este es perfecto para hoy JIAJIAJIA</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> — Comenzó a vestirse, cubriéndose la parte superior con una camisa blanca de botones y colocando encima una chaqueta de un rojo intenso con detalles negros. Después, se subió la corta falda de tablillas y cerró la cremallera. Faltaba el detalle final, unas medias negras, esta vez hasta los muslos. Era increíble como una prenda tan simple podía despertar en un hombre los deseos más primitivos. Se acercó al espejo y comenzó a trenzarse el pelo a los lados, como solía hacer, decorando cada recogido con un lazo negro. Por úlltimo, cogió su látigo y lo ató a la cintura, nunca sabía cuándo le podía hacer falta (en cualquier contexto). Ya estaba lista.</span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Normalmente los clientes acudían al burdel, pero en los casos de usuarios más pudientes las chicas podían visitarlos en sus propias casas, para que tuviesen más privacidad y evitar que los descubrieran frecuentando aquel lugar. Algunos eran personas importantes e incluso estaban casados y no se podían permitir ni la más mínima sospecha. Aquel día Carmilla tenía uno de esos clientes y debía acudir a la dirección que le había proporcionado su jefa cuando la habían solicitado. No era un desconocido, pero era la primera vez que ella le visitaba. Suspiró. No era de sus favoritos, pero no le quedaba otra, quizás podía aprovechar para llevarse algún objeto de valor. Recogió una de sus capas para cubrirse durante el trayecto y abandonó la estancia. </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Tras comer algo, tomó camino hacia su destino a través de los callejones de la ciudad, atravesando la zona más baja para adentrarse en un barrio mucho más limpio y cuidado. Por aquellas calles no olía a pis ni había personas tiradas pidiendo dinero. Era sorprendente como un par de muros podían dividir tanto el mismo sitio.</span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Pronto llegó a su destino, una bonita casa con jardín que no destacaba demasiado. Su cliente tenía dinero pero no era de los más poderosos de la ciudad, ni mucho menos, tan solo había conseguido que su negocio de restauración fuese lo suficientemente exitoso como para tener una vida acomodada. Carmilla no se conformaría con eso.</span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Llamó a la puerta y esperó hasta que una mujer abrió. La joven arqueó una ceja, pero no dijo nada. Aquel hombre no tenía vergüenza alguna, no solo la había contratado para trabajar en su propia casa estando comprometido, si no que tenía a su criada trabajando. </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">En fin</span></span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">, no era su problema.</span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">El interior de la vivienda era sencillo pero estaba decorado con gusto. Ella observó con detenimiento todo a su alrededor, buscando algo de su interés. Por allí no había mucho. </span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">— </span></span></span><span style="color: #cf2be7;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">El señor la espera en su dormitorio.</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> — Dijo la mujer, señalando las escaleras sin apenas mirarla. ¿Qué pensaría de ella? ¿Acaso creería que su trabajo era muy diferente al de Carmilla? La muchacha pasó de largo sin responder, subiendo las cuidadas escaleras de madera oscura. No tenía ni idea de cuál era el dormitorio, pero la sirvienta no parecía tener muchas ganas de indicárselo. No le quedó más remedio que ir probando puerta por puerta. Un baño, no. Una habitación de invitados, no. </span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">— </span></span></span><span style="color: #7fdbff;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Oh</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">. — Soltó al toparse con una habitación cerrada con llave. </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Interesante. </span></span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Pero en aquel momento no podía detenerse a indagar. </span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Finalmente dió con la estancia. El hombre la esperaba sentado en su escritorio, mirando documentos sobre vete a saber qué. La miró y una sonrisa lasciva invadió su rostro. </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Ugh. </span></span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">A Carmilla a veces le costaba aguantar ciertas cosas. Había hombres que se comportan de forma decente, pero otros le repugnaban. Hacía unos años habría recurrido a cualquier droga para que se le pasase todo más rápido, pero ya no era ese tipo de persona, ella no iba a cometer los mismos errores que su madre.</span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">— </span></span></span><span style="color: #7fdbff;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Buenas tardes, Gio</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">. — Saludó con la mejor sonrisa que pudo poner. — </span></span></span><span style="color: #7fdbff;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Hoy tienes el placer de disfrutar de la chica más cotizada de todo el Pink Palace JIAJIAJIA</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> — Quizás no era cierto que Carmilla fuese la más cara del burdel, pero eso no importaba porque aunque no cobrase como Ivy, se merecía esa posición. Se quitó la capa, cogió su látigo y lo chasqueó contra el suelo. El tipo abrió la boca y por poco no se le cayó la baba. </span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Tras un largo rato de dominación y placer, se tumbó en la cama y esperó pacientemente unos minutos. Gio no tardó en cerrar los ojos. Ella aprovechó para levantarse, ponerse la ropa interior y abandonar la estancia. La puerta cerrada debía ocultar algo importante.</span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Atravesó el pasillo y se acercó a la misteriosa puerta. Se agachó, desenganchó una horquilla de su cabello y se dispuso a forzar la cerradura. No era la primera ni la última vez que hacía algo así, por lo que tenía la suficiente práctica como para que una puerta como esa no se le resistiera. </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Click. </span></span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Bingo.</span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Entró en la estancia y, en principio, nada de lo que había en ella le llamó la atención. — </span></span></span><span style="color: #7fdbff;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Comida? </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">— Vale que la fortuna de aquel hombre se debía a un restaurante pero ¿tanto como para guardar ingredientes bajo llave? De pronto, sus azules ojos se fijaron en una extraña fruta que destacaba al fondo de la habitación. Nunca había visto algo así, tenía un color y una superficie muy extraños. ¿Sería una fruta exótica proveniente de algún lugar lejano? Quizás nunca volvería a tener la oportunidad de probar algo así, como amante de la buena comida, era casi obligatorio para ella degustarla. Agarró la curiosa fruta, que se hallaba cómodamente colocada en un cesto, y le dio un buen bocado.</span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">— </span></span></span><span style="color: #7fdbff;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">PUAJ </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">— Exclamó, tragando el trozo que había mordido y soltando la fruta en el mismo cesto en el que la encontró. Estaba asquerosa. ¿Por qué la guardaba bajo llave? Para ella no tenía sentido, era una de las peores cosas que había probado jamás, y eso que había tenido que comer muchas cosas raras para sobrevivir en la calle.</span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Abandonó la estancia, dejando la puerta cerrada y regresó a la habitación de Gio para recuperar el resto de sus prendas. El tipo se acababa de despertar y la miró, bostezando. — </span></span></span><span style="color: #c14700;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Dónde estabas? Creo que va siendo hora de que te vayas.</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> — Comentó mientras abría su billetera y sacaba el dinero. — </span></span></span><span style="color: #c14700;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Ha estado muy bien, te llamaré de nuevo. </span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Carmilla comenzó a vestirse y cuando estuvo lista para marcharse, se acercó al hombre para recoger su pago. Alzó una mano con la intención de acariciarle la cabeza. <br />
<br />
— </span></span></span><span style="color: #7fdbff;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Muchas gra- </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">— La pálida mano de la joven atravesó la cabeza de Gio, impidiendo que ésta pudiese continuar hablando. El hombre cerró los ojos, como si hubiese vuelto a dormir. Los dedos de Carmilla podían tocar algo extraño en la mente de Gio, era como si estuviera escarbando en sus recuerdos recientes. Sacó la mano rápidamente y con ella extrajo una especie de película que contenía imágenes de ella y Gio. ¿Estaba visualizando lo que había pasado momentos antes? Con los ojos abiertos de par en par, soltó la película, que volvió automáticamente a donde pertenecía y salió corriendo de allí, no sin antes coger el dinero que había caído al suelo tras el accidente. ¿Qué acababa de pasar? </span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Una vez hubo abandonado la vivienda, trató de recobrar el aliento y calmarse. ¿Había sido capaz de toquetear y ver los recuerdos de otra persona? Caminó deprisa de vuelta hacía el burdel mientras ponía sus pensamientos en orden. Si había logrado hacer lo que creía que había hecho, sus días en aquel cuchitril habían llegado a su fin. ¿Era por culpa de aquella extraña fruta?</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> <br />
<br />
— </span></span></span><span style="color: #7fdbff;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">JIAJIAJIAJIA </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">— Rió escandalosamente en medio de la calle. Si, era el momento de abandonar aquella miserable isla y sacar provecho de sus nuevas habilidades. Era el momento de demostrar quién era de verdad y el valor que tenía. </span></span></span></div>
<br />
<br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
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						<span>Detalles</span>
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				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					 Con el karma de Maestro cerrajero abro la puerta cerrada 
				</div>
			</div></div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente relativo] La tormenta perfecta [Aventura T1 Autonarrada]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=211</link>
			<pubDate>Mon, 28 Aug 2023 04:32:09 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=55">Taka</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=211</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Odio la mar.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">7</span> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">días </span>desde que partimos con destino a Dawn. La idea era abandonar las pequeñas islas y archipiélagos para centrar mis esfuerzos de búsqueda de información en las grandes ciudades y bases de marina. La persecución de los asesinos de mi madre se estaba enquistando y corría el riesgo no solo de perder para siempre a los piratas, sino que ellos mismos fueran presa de otros piratas. El mar era cruel y estaba lleno de hombres de corazón vacío que venderían a su familia por cuatro Berries. El bote era mediano y permitía a duras penas que un hombre de mi tamaño viajara con las mínimas comodidades, pero nos apañábamos. Como dije, la mar es cruel. El 7º día de viaje, el tiempo comenzó a cambiar. De pronto los vientos se levantaron, hostigando violentamente las velas de nuestra embarcación mientras hacían tambalearse a todos los pasajeros de lado a lado. Los hombres estaban inquietos. La tripulación estaba compuesta por <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">1 capitán, 5 marineros y 2 viajeros</span> más como yo, una pareja de jóvenes que buscaba una vida mejor.<br />
 </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Los vientos precedieron a las nubes y poco a poco, el cielo comenzó a taparse con una densa y oscura masa de nubes negras que eclipsó toda la luz del sol pese a que era media tarde. El último ingrediente fue la lluvia y los relámpagos. No tardó en hacerse patente una intensa tormenta eléctrica que sacudió con agua a gran potencia toda la cubierta del barco. El capitán ordenó cerrar las velas y comenzó a dirigir a los hombres a su cargo con tal de sobrevivir al temporal. El personal no esencial bajó a la bodega de carga, a excepción de mí, que directamente me era imposible. Además, podía darse el caso de que se requiriera mi fuerza en algún momento, y pese a no tener nociones de navegación o barcos, era capaz de seguir órdenes llegado el momento. </span><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Las olas golpeaban el casco incesantemente. Tremendas montañas marinas que nos hacían subir y bajar alturas increíbles y también aterradoras. </span><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">En determinado momento, los dos jóvenes salieron a la cubierta, parecían alterados incluso para estar en la “tranquilidad” de la bodega.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff56ff;" class="mycode_color">- ¡AGUA! ¡HAY AGU…! - </span></span>exclamó el hombre tratando de llamar la atención de los marineros que no cesaban en su empeño de soportar la inclemente embestida del tiempo. Sin embargo, sus gritos se vieron truncados por un golpe de una ola que sobrepasó el alto de la cubierta, arrastrando a ambos civiles al mar. Era imposible salvarlos. Todos lo sabíamos. Pero, además, teníamos un problema: el casco estaba dañado y se estaba inundando. Era casi una sentencia de muerte. Me levanté y miré a dos marineros que sujetaban cada uno un cabo con fuerza a cada lado del barco. Me ubiqué justo en el centro, agarré las sogas que con toda su energía trataban de retener para que el mástil no se partiese y las maderas se mantuvieran en su sitio. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">- ¡ID! ¡Yo lo retendré! -</span></span> ordené mientras me colocaba bajando el centro de gravedad y estabilizando mi posición con ambas cuerdas agarradas.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Los hombres se miraron y asintieron para seguidamente salir corriendo. Los vi coger un cubo con herramientas y bajar rápidamente a la bodega de carga para, supongo, reparar los daños del barco.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">El aire se estaba intensificando y hasta yo tenía dificultad para retener las cuerdas. Traté de dar una vuelta con ambas a mis antebrazos para aumentar la fricción y el agarre sobre ellas y tensé mis músculos todo lo que pude. Mis manos estaban apretando para sujetar la vida de todos allí, no era momento de flaquear. Se habían dado todos los ingredientes para la tormenta perfecta.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"> </span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Tras la fatídica tarde y noche de ayer, el <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">8º </span>día amanecimos con un mar en calma. Yo estaba agotado y no podía quitarme de la mente la escena de la pareja que fue arrastrada al mar. Una fracción de segundo cambio su destino. Me parecía increíble. El barco había sufrido daños. El casco, aunque reparado, estaba poco funcional y tenían que desaguar constantemente. Las velas estaban rajadas y no permitían coger los vientos con la eficacia que se debía para avanzar, y para colmo, el día amaneció absolutamente en calma. Daba la sensación de que no nos movíamos nada.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Con el vaivén del barco, muchas de las provisiones se echaron a perder, ya sea anegada por el agua que entró a la bodega, porque cayeron y se rompieron o simplemente por estar en la cubierta en toneles y caer durante la tormenta. Esto nos volvía a poner en un aprieto. No nos movíamos y la previsión era que la comida durara unos días.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"> </span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Después una semana sin movimiento, comenzamos a pensar que era cuestión de tiempo que todos muriéramos allí. Varios hombres estaban agonizando por la falta de agua y comida y, los que soportaban estaban debilitados. Yo me encontraba cansado, débil y sobre todo, frustrado. Enfadado por llegar a este final sin cumplir mi objetivo de vengar a mi madre. El <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">16º </span>día ocurrió un “milagro”, aunque de milagro no tuvo absolutamente nada. Uno de los hombres, avistó un barco a lo lejos y no tardó más que unos segundos en gritar como si hubiera descubierto una montaña de comida, para seguidamente hacer señales de luz reflejando el sol con una espada. El barco, a lo lejos, comenzó a virar y, poco a poco, acercarse a nosotros. El júbilo de la tripulación pensando que estábamos salvados fue increíble, lástima que se viera destruido en menos de unos minutos cuando, el barco que presumíamos serían nuestros salvadores, enarbolaron una bandera negra con calaveras.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">- Piratas… Son putos piratas. -</span></span> Pensé, por primera vez, decepcionado por encontrar un barco pirata.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">El destino se estaba cebando con nosotros. No era un barco grande, debían ser 4 o 5 piratas, pero estaban motivados, podía notarse por sus gritos, además de que nosotros estábamos debilitados pese a ser más. Cuando el barco pirata se acercó lo suficiente, ocurrió algo que no esperaba ver nunca. Presumiblemente, los piratas saltarían a nuestro barco a matarnos y llevarse lo que tuviéramos, dicho sea, mala suerte por su parte. Sin embargo, fueron los marineros y capitán quienes, herramientas en mano, saltaron al barco pirata gritando como locos. Las caras de los piratas, al ver que marineros comunes, que a priori eran sus presas, les atacaban, fue un poema.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">La escena fue dantesca. En menos de 5 minutos, todos los piratas yacían en la cubierta de su barco, ahora encharcada de sangre y vísceras, mientras los marineros buscaban la bodega de carga con ansia. No tardaron nada en sacar a la cubierta cajas llenas de comida que los piratas llevaban para su propio consumo y, sin ningún tipo de mesura, comenzaron a comer como cerdos. El capitán, algo más sosegado, me lanzó un trozo de carne curada. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">- Come, mestizo, ¡necesitamos tu fuerza! -</span></span> bramó mientras volvía a comer. Por un momento, y mientras comía bocado a bocado aquel pedazo de carne, pensaba en cómo las tornas se habían girado. En un momento de pura necesidad, hombres buenos se convirtieron en asesinos. Como dije, el mar es cruel. Y convierte a los hombres a su imagen y semejanza.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"> </span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Tras el festín, los hombres saquearon todo lo que pudieron y lo llevaron a nuestro barco. Me asombró la pasividad y naturalidad con la que los marineros andaban entre los cadáveres aún recientes de nuestros atacantes. Dos hombres cargaron la comida y provisiones, mientras los demás desmontaban partes no esenciales del barco para tener madera y reparar nuestros daños, además de coger las velas para sustituir las nuestras, que estaban hechas jirones. Tras unas horas de reparaciones, volvimos a emprender la marcha, acunados por el suave viento que se levantaba. Dos días de viaje más, que se hicieron casi tan largos como la semana sin comer, nos acercaron a Dawn. La tripulación tenía su objetivo, pero, yo pedí que me dejaran caer en la zona del bosque Dawn. Nunca me gustó aparecer en el puerto y además, necesitaba abastecerme, cazar y recolectar agua aprovechando mis conocimientos y mi experiencia. Los marineros atracaron cerca de la orilla y salté ampliamente hasta ella. Desde cubierta, el capitán se dirigió por última vez a mí.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">- Mestizo, te lo agradezco. -</span></span> dijo, sin mucho sentido <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">– Desde el ataque, no has mediado palabra. No sé si nos juzgas, pero, has mirado a otro lado. Eso es suficiente. - </span></span>prosiguió.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Suspiré profundamente mientras me encogía de hombros. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">- No puedo juzgar algo que yo mismo podría haber hecho. Asegúrate que el monstruo que han conocido se quede en una jaula bien cerrada… o tendrás una tripulación de monstruos. - </span></span>Sentencié, para darme la vuelta y adentrarme en el bosque, despidiéndome con la mano en alto.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Había sido testigo del horror del hambre, del hombre que teme por su vida y está dispuesto a sacrificar la de otra persona para salvar la suya. Un comportamiento que, sin duda, podré olvidar.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Ahora, era momento de adentrarse en el bosque, reabastecerse y… después, comenzar mi investigación. Sentía en mi fuero interno que estaba cerca. </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Y ahora, <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">yo tampoco iba a parar.</span></span></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Odio la mar.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">7</span> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">días </span>desde que partimos con destino a Dawn. La idea era abandonar las pequeñas islas y archipiélagos para centrar mis esfuerzos de búsqueda de información en las grandes ciudades y bases de marina. La persecución de los asesinos de mi madre se estaba enquistando y corría el riesgo no solo de perder para siempre a los piratas, sino que ellos mismos fueran presa de otros piratas. El mar era cruel y estaba lleno de hombres de corazón vacío que venderían a su familia por cuatro Berries. El bote era mediano y permitía a duras penas que un hombre de mi tamaño viajara con las mínimas comodidades, pero nos apañábamos. Como dije, la mar es cruel. El 7º día de viaje, el tiempo comenzó a cambiar. De pronto los vientos se levantaron, hostigando violentamente las velas de nuestra embarcación mientras hacían tambalearse a todos los pasajeros de lado a lado. Los hombres estaban inquietos. La tripulación estaba compuesta por <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">1 capitán, 5 marineros y 2 viajeros</span> más como yo, una pareja de jóvenes que buscaba una vida mejor.<br />
 </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Los vientos precedieron a las nubes y poco a poco, el cielo comenzó a taparse con una densa y oscura masa de nubes negras que eclipsó toda la luz del sol pese a que era media tarde. El último ingrediente fue la lluvia y los relámpagos. No tardó en hacerse patente una intensa tormenta eléctrica que sacudió con agua a gran potencia toda la cubierta del barco. El capitán ordenó cerrar las velas y comenzó a dirigir a los hombres a su cargo con tal de sobrevivir al temporal. El personal no esencial bajó a la bodega de carga, a excepción de mí, que directamente me era imposible. Además, podía darse el caso de que se requiriera mi fuerza en algún momento, y pese a no tener nociones de navegación o barcos, era capaz de seguir órdenes llegado el momento. </span><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Las olas golpeaban el casco incesantemente. Tremendas montañas marinas que nos hacían subir y bajar alturas increíbles y también aterradoras. </span><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">En determinado momento, los dos jóvenes salieron a la cubierta, parecían alterados incluso para estar en la “tranquilidad” de la bodega.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff56ff;" class="mycode_color">- ¡AGUA! ¡HAY AGU…! - </span></span>exclamó el hombre tratando de llamar la atención de los marineros que no cesaban en su empeño de soportar la inclemente embestida del tiempo. Sin embargo, sus gritos se vieron truncados por un golpe de una ola que sobrepasó el alto de la cubierta, arrastrando a ambos civiles al mar. Era imposible salvarlos. Todos lo sabíamos. Pero, además, teníamos un problema: el casco estaba dañado y se estaba inundando. Era casi una sentencia de muerte. Me levanté y miré a dos marineros que sujetaban cada uno un cabo con fuerza a cada lado del barco. Me ubiqué justo en el centro, agarré las sogas que con toda su energía trataban de retener para que el mástil no se partiese y las maderas se mantuvieran en su sitio. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">- ¡ID! ¡Yo lo retendré! -</span></span> ordené mientras me colocaba bajando el centro de gravedad y estabilizando mi posición con ambas cuerdas agarradas.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Los hombres se miraron y asintieron para seguidamente salir corriendo. Los vi coger un cubo con herramientas y bajar rápidamente a la bodega de carga para, supongo, reparar los daños del barco.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">El aire se estaba intensificando y hasta yo tenía dificultad para retener las cuerdas. Traté de dar una vuelta con ambas a mis antebrazos para aumentar la fricción y el agarre sobre ellas y tensé mis músculos todo lo que pude. Mis manos estaban apretando para sujetar la vida de todos allí, no era momento de flaquear. Se habían dado todos los ingredientes para la tormenta perfecta.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"> </span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Tras la fatídica tarde y noche de ayer, el <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">8º </span>día amanecimos con un mar en calma. Yo estaba agotado y no podía quitarme de la mente la escena de la pareja que fue arrastrada al mar. Una fracción de segundo cambio su destino. Me parecía increíble. El barco había sufrido daños. El casco, aunque reparado, estaba poco funcional y tenían que desaguar constantemente. Las velas estaban rajadas y no permitían coger los vientos con la eficacia que se debía para avanzar, y para colmo, el día amaneció absolutamente en calma. Daba la sensación de que no nos movíamos nada.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Con el vaivén del barco, muchas de las provisiones se echaron a perder, ya sea anegada por el agua que entró a la bodega, porque cayeron y se rompieron o simplemente por estar en la cubierta en toneles y caer durante la tormenta. Esto nos volvía a poner en un aprieto. No nos movíamos y la previsión era que la comida durara unos días.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"> </span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Después una semana sin movimiento, comenzamos a pensar que era cuestión de tiempo que todos muriéramos allí. Varios hombres estaban agonizando por la falta de agua y comida y, los que soportaban estaban debilitados. Yo me encontraba cansado, débil y sobre todo, frustrado. Enfadado por llegar a este final sin cumplir mi objetivo de vengar a mi madre. El <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">16º </span>día ocurrió un “milagro”, aunque de milagro no tuvo absolutamente nada. Uno de los hombres, avistó un barco a lo lejos y no tardó más que unos segundos en gritar como si hubiera descubierto una montaña de comida, para seguidamente hacer señales de luz reflejando el sol con una espada. El barco, a lo lejos, comenzó a virar y, poco a poco, acercarse a nosotros. El júbilo de la tripulación pensando que estábamos salvados fue increíble, lástima que se viera destruido en menos de unos minutos cuando, el barco que presumíamos serían nuestros salvadores, enarbolaron una bandera negra con calaveras.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">- Piratas… Son putos piratas. -</span></span> Pensé, por primera vez, decepcionado por encontrar un barco pirata.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">El destino se estaba cebando con nosotros. No era un barco grande, debían ser 4 o 5 piratas, pero estaban motivados, podía notarse por sus gritos, además de que nosotros estábamos debilitados pese a ser más. Cuando el barco pirata se acercó lo suficiente, ocurrió algo que no esperaba ver nunca. Presumiblemente, los piratas saltarían a nuestro barco a matarnos y llevarse lo que tuviéramos, dicho sea, mala suerte por su parte. Sin embargo, fueron los marineros y capitán quienes, herramientas en mano, saltaron al barco pirata gritando como locos. Las caras de los piratas, al ver que marineros comunes, que a priori eran sus presas, les atacaban, fue un poema.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">La escena fue dantesca. En menos de 5 minutos, todos los piratas yacían en la cubierta de su barco, ahora encharcada de sangre y vísceras, mientras los marineros buscaban la bodega de carga con ansia. No tardaron nada en sacar a la cubierta cajas llenas de comida que los piratas llevaban para su propio consumo y, sin ningún tipo de mesura, comenzaron a comer como cerdos. El capitán, algo más sosegado, me lanzó un trozo de carne curada. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">- Come, mestizo, ¡necesitamos tu fuerza! -</span></span> bramó mientras volvía a comer. Por un momento, y mientras comía bocado a bocado aquel pedazo de carne, pensaba en cómo las tornas se habían girado. En un momento de pura necesidad, hombres buenos se convirtieron en asesinos. Como dije, el mar es cruel. Y convierte a los hombres a su imagen y semejanza.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"> </span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Tras el festín, los hombres saquearon todo lo que pudieron y lo llevaron a nuestro barco. Me asombró la pasividad y naturalidad con la que los marineros andaban entre los cadáveres aún recientes de nuestros atacantes. Dos hombres cargaron la comida y provisiones, mientras los demás desmontaban partes no esenciales del barco para tener madera y reparar nuestros daños, además de coger las velas para sustituir las nuestras, que estaban hechas jirones. Tras unas horas de reparaciones, volvimos a emprender la marcha, acunados por el suave viento que se levantaba. Dos días de viaje más, que se hicieron casi tan largos como la semana sin comer, nos acercaron a Dawn. La tripulación tenía su objetivo, pero, yo pedí que me dejaran caer en la zona del bosque Dawn. Nunca me gustó aparecer en el puerto y además, necesitaba abastecerme, cazar y recolectar agua aprovechando mis conocimientos y mi experiencia. Los marineros atracaron cerca de la orilla y salté ampliamente hasta ella. Desde cubierta, el capitán se dirigió por última vez a mí.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">- Mestizo, te lo agradezco. -</span></span> dijo, sin mucho sentido <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">– Desde el ataque, no has mediado palabra. No sé si nos juzgas, pero, has mirado a otro lado. Eso es suficiente. - </span></span>prosiguió.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Suspiré profundamente mientras me encogía de hombros. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">- No puedo juzgar algo que yo mismo podría haber hecho. Asegúrate que el monstruo que han conocido se quede en una jaula bien cerrada… o tendrás una tripulación de monstruos. - </span></span>Sentencié, para darme la vuelta y adentrarme en el bosque, despidiéndome con la mano en alto.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Había sido testigo del horror del hambre, del hombre que teme por su vida y está dispuesto a sacrificar la de otra persona para salvar la suya. Un comportamiento que, sin duda, podré olvidar.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Ahora, era momento de adentrarse en el bosque, reabastecerse y… después, comenzar mi investigación. Sentía en mi fuero interno que estaba cerca. </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Y ahora, <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">yo tampoco iba a parar.</span></span></div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Detalles de la isla y maestro de estilo]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=60</link>
			<pubDate>Wed, 09 Aug 2023 11:59:14 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=19">Pandaman</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=60</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Tamaño</span>: Grande. <br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Clima</span>: Cuatro estaciones convencionales y una meteorología regular.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Desarrollo</span>: Reino.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La capital del país se lleva todos los avances arquitectónicos y el desarrollo, dejando a las villas unas condiciones más humildes.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Recursos</span>:</div><ul class="mycode_list"><li><div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Agrícolas: Cereales y procesados como la harina.</div>
<br />
</li>
</ul>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Comercio</span>:</div><ul class="mycode_list"><li><div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Exportan cereal y harina.</div>
<br />
</li>
<li><div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Rutas comerciales internas a nivel costero. Evitan cruzar el bosque.</div>
<br />
</li>
<li><div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Rutas comerciales externas bidireccionales con Polestar, Tequila Wolf, Yotsuba y Organ.</div>
<br />
</li>
</ul>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Afiliación</span>: Afiliado al Gobierno.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Regida por un Rey en Goa quien delega autoridad de la villa a su al alcalde.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Defensas</span>:</div><ul class="mycode_list"><li><div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Ejército real: 100 soldados (capital).</div>
<br />
</li>
<li><div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Cuartel de la Marina (pequeño): Comandante y 20 soldados rasos.</div>
<br />
</li>
</ul>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Descripción</span>: En esta isla se encuentra el Reino de Goa, contando con una extensa capital ubicada en la costa este de la isla, rodeada por un denso bosque frecuentado por criaturas muy territoriales y algo peligrosas y algunas bandas de bandidos. Más allá del bosque encontramos una aldea agricultora, Villa Foosha, resaltando los molinos de viento de la misma en los cuales se refina harina. Un punto relevante de la isla es la Terminal Grey, un vertedero donde se lanza toda la basura y chatarra del reino, incluyendo la gente pobre y vagabundos, concentrando toda la pobreza y criminalidad.</div>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugares de Interés</span>: Reino de Goa (Capital), Palacio Real (Sede del gobierno), Base G-28 (Cuartel de la Marina), Terminal Grey (Basurero), Villa Foosha (Aldea Agricultora)  y Gran Bosque Dawn (Zona Salvaje).<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Okama kenpo</span>
					</div>
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						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					En la isla Dawn se encuentra uno de los maestros del okama kenpo, un okama llamado Joseph Luxury.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Descripción física</span>: Luxury es un okama de 1,87 de altura y complexión delgada. Su piel es morena y sus ojos almendrados y de color naranja. No es posible conocer el color natural de su pelo, siempre usa pelucas de colores extravagantes y sus preferidas son las de color azul. Nunca se la ve sin su maquillaje, que también cambia con asiduidad, dependiendo de la ropa que lleve o el lugar que frecuente. Sus rasgos faciales son finos y delicados, su belleza es exótica y enigmática. Suele llevar vestidos variados de diversos colores. <br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Descripción psicológica</span>: A Luxury la caracteriza su belleza y elegancia. Le gusta que se refieran a ella como mujer y hace todo lo posible por destacar entre los demás okamas. Posee un sentido innato del estilo y siempre está al tanto de las últimas novedades del mundo de la moda. Cada detalle de su apariencia es meticulosamente cuidado, pero no solo destaca por su físico, sino también por su gracia y compostura. En cualquier evento social, su presencia no pasa desapercibida. Le apasiona el arte de la conversación y disfruta de actividades que reflejan su amor por el refinamiento Su vida es un reflejo de su personalidad: siempre buscando la belleza y la perfección en todo lo que hace. A pesar de su apariencia impecable, es una persona accesible y cariñosa, siempre dispuesta a brindar apoyo y consejo a quienes lo necesitan.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span> Imagen de referencia</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<img src="https://i.imgur.com/hJadz3l.jpeg" loading="lazy"  alt="[Imagen: hJadz3l.jpeg]" class="mycode_img" />
				</div>
			</div>
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Tamaño</span>: Grande. <br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Clima</span>: Cuatro estaciones convencionales y una meteorología regular.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Desarrollo</span>: Reino.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La capital del país se lleva todos los avances arquitectónicos y el desarrollo, dejando a las villas unas condiciones más humildes.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Recursos</span>:</div><ul class="mycode_list"><li><div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Agrícolas: Cereales y procesados como la harina.</div>
<br />
</li>
</ul>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Comercio</span>:</div><ul class="mycode_list"><li><div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Exportan cereal y harina.</div>
<br />
</li>
<li><div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Rutas comerciales internas a nivel costero. Evitan cruzar el bosque.</div>
<br />
</li>
<li><div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Rutas comerciales externas bidireccionales con Polestar, Tequila Wolf, Yotsuba y Organ.</div>
<br />
</li>
</ul>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Afiliación</span>: Afiliado al Gobierno.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Regida por un Rey en Goa quien delega autoridad de la villa a su al alcalde.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Defensas</span>:</div><ul class="mycode_list"><li><div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Ejército real: 100 soldados (capital).</div>
<br />
</li>
<li><div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Cuartel de la Marina (pequeño): Comandante y 20 soldados rasos.</div>
<br />
</li>
</ul>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Descripción</span>: En esta isla se encuentra el Reino de Goa, contando con una extensa capital ubicada en la costa este de la isla, rodeada por un denso bosque frecuentado por criaturas muy territoriales y algo peligrosas y algunas bandas de bandidos. Más allá del bosque encontramos una aldea agricultora, Villa Foosha, resaltando los molinos de viento de la misma en los cuales se refina harina. Un punto relevante de la isla es la Terminal Grey, un vertedero donde se lanza toda la basura y chatarra del reino, incluyendo la gente pobre y vagabundos, concentrando toda la pobreza y criminalidad.</div>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugares de Interés</span>: Reino de Goa (Capital), Palacio Real (Sede del gobierno), Base G-28 (Cuartel de la Marina), Terminal Grey (Basurero), Villa Foosha (Aldea Agricultora)  y Gran Bosque Dawn (Zona Salvaje).<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Okama kenpo</span>
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					En la isla Dawn se encuentra uno de los maestros del okama kenpo, un okama llamado Joseph Luxury.<br />
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<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Descripción física</span>: Luxury es un okama de 1,87 de altura y complexión delgada. Su piel es morena y sus ojos almendrados y de color naranja. No es posible conocer el color natural de su pelo, siempre usa pelucas de colores extravagantes y sus preferidas son las de color azul. Nunca se la ve sin su maquillaje, que también cambia con asiduidad, dependiendo de la ropa que lleve o el lugar que frecuente. Sus rasgos faciales son finos y delicados, su belleza es exótica y enigmática. Suele llevar vestidos variados de diversos colores. <br />
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<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Descripción psicológica</span>: A Luxury la caracteriza su belleza y elegancia. Le gusta que se refieran a ella como mujer y hace todo lo posible por destacar entre los demás okamas. Posee un sentido innato del estilo y siempre está al tanto de las últimas novedades del mundo de la moda. Cada detalle de su apariencia es meticulosamente cuidado, pero no solo destaca por su físico, sino también por su gracia y compostura. En cualquier evento social, su presencia no pasa desapercibida. Le apasiona el arte de la conversación y disfruta de actividades que reflejan su amor por el refinamiento Su vida es un reflejo de su personalidad: siempre buscando la belleza y la perfección en todo lo que hace. A pesar de su apariencia impecable, es una persona accesible y cariñosa, siempre dispuesta a brindar apoyo y consejo a quienes lo necesitan.<br />
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