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		<title><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - Isla Chisi [Octava isla]]]></title>
		<link>https://nakamanomi.com/</link>
		<description><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - https://nakamanomi.com]]></description>
		<pubDate>Sat, 26 Sep 2026 16:38:07 +0000</pubDate>
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		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado - Social] ¿¡Es o no es, baby!?]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4340</link>
			<pubDate>Thu, 17 Sep 2026 09:43:00 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=539">Ubbe</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4340</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #888888;" class="mycode_color">Dia 53, Isla Chisi, Noche</span></span></div>
<br />
La cubierta permanecía silenciosa bajo el manto de estrellas durante esa noche, y Ubbe apoyó los antebrazos sobre la borda mientras observaba la oscuridad del océano. Esa noche habia intentado pegar ojo ya dos veces, pero no habia manera. <br />
Cada vez que cerraba los ojos volvía a ver Skypiea, los hombres cayendo, los gritos, cuarenta y nueve vidas que habían desaparecido bajo una bandera que también era la suya.Suspiró profundamente, pensando también en Odiseo y en lo que Sigurd le habia hecho ver despues de la tragedia. Al final la decision la tomaron los hombres, nadie les obligó a saltar, pero ellos confiaban... Confiaban en las palabras de Ubbe. <br />
El viento agitó su cabello mientras permanecía inmóvil durante unos segundos más, había pasado suficiente tiempo desde que despertó, había recorrido ya media cubierta, había intentado distraerse observando el mar, incluso había considerado despertar a Sigurd o Dharma para hablar un rato aunque aquella última idea duró exactamente dos segundos.<br />
<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">- Nope.</span><br />
Porque si despertaba al capitán seguramente la cosa no acabaría bien, y con el orador las cosas iban bien, era cierto, pero no tenia aún la confianza suficiente como para molestarle con sus tonterias, asi que el Buccaneer en un afán de intenter casnsar el cuerpo y la menté, saltó a la orilla y empezó a correr.  Fue rodeando toda la orilla durante un rato a trote, hasta que tras de sí el barco cada vez se hacia mas pequeño. Y en ese momento, cuando ya no le podía ver nadie, se sentó. <br />
Se sentó en la arena con los pies tocando el Agua, y se quedó alli mirando el horizonte durante un buen rato. La verdad es que si que le hacia falta hablar con alguien, pero ahora mismo no quería tener que lidiar con hablar a alguien a los ojos y que le vieran el dolor que sentia dentro. <br />
En ese momento, una frase publicitaria que había leido hace poco le vino a la cabeza <br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">"<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">incluso servirte de consuelo en caso que necesites desahogarte y hablar sólo con alguien dispuesto a escuchar</span>"<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">
Sin querer Ubbe empezó a pensar en voz alta, como le pasaba muchas veces, y divagó un poco sobre el anuncio que vio en el periodico y sobre el hombre que encontraría al otro lado. </div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Maybe... No pero yo eso lo habia guardado para otras cosas... No se si realmente será el, o quizá un robot inteligente con su voz... But in any case... Por probar no pierdo nada, right? </span></div>
</div>
Rebuscó durante unos instantes y sacó su caracolofono personal, y se pasó como un minuto mirandolo, pensando si aquello era realmente buena idea, o si serviría de algo. Además, ¿Qué clase de pirata publicaba un Den Den Mushi en un periódico?<br />
Y tras darle muchas vueltas, la respuesta seguía siendo la misma, probablemente un pirata increíble. Ubbe observó la secuencia de números durante unos segundos mientras una idea comenzaba a abrirse paso entre el cansancio y los recuerdos. No tenía sueño, no quería seguir pensando. Y técnicamente aquel hombre había puesto el número para que la gente llamara, asi que no podía enfadarse. ¿Verdad?<br />
- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Yeah...</span><br />
Asintió para sí mismo, y marcó lentamente los números, uno a uno, cuando terminó el caracol comenzó a emitir el característico sonido de llamada, Ubbe sonreía nervioso, esperó mas de lo que temía, empezaba a escuchar ya el quinto tono, haciendole temer que nadie contestaría, entonces fue cuando el ambiente cambió por completo;  al otro lado alguien acababa de descolgar. Ubbe sonrió satisfecho.  <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-<span style="color: #00369b;" class="mycode_color"> GOOD NIGHT, BABY! -<br />
<br />
</span></span></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #888888;" class="mycode_color">Dia 53, Isla Chisi, Noche</span></span></div>
<br />
La cubierta permanecía silenciosa bajo el manto de estrellas durante esa noche, y Ubbe apoyó los antebrazos sobre la borda mientras observaba la oscuridad del océano. Esa noche habia intentado pegar ojo ya dos veces, pero no habia manera. <br />
Cada vez que cerraba los ojos volvía a ver Skypiea, los hombres cayendo, los gritos, cuarenta y nueve vidas que habían desaparecido bajo una bandera que también era la suya.Suspiró profundamente, pensando también en Odiseo y en lo que Sigurd le habia hecho ver despues de la tragedia. Al final la decision la tomaron los hombres, nadie les obligó a saltar, pero ellos confiaban... Confiaban en las palabras de Ubbe. <br />
El viento agitó su cabello mientras permanecía inmóvil durante unos segundos más, había pasado suficiente tiempo desde que despertó, había recorrido ya media cubierta, había intentado distraerse observando el mar, incluso había considerado despertar a Sigurd o Dharma para hablar un rato aunque aquella última idea duró exactamente dos segundos.<br />
<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">- Nope.</span><br />
Porque si despertaba al capitán seguramente la cosa no acabaría bien, y con el orador las cosas iban bien, era cierto, pero no tenia aún la confianza suficiente como para molestarle con sus tonterias, asi que el Buccaneer en un afán de intenter casnsar el cuerpo y la menté, saltó a la orilla y empezó a correr.  Fue rodeando toda la orilla durante un rato a trote, hasta que tras de sí el barco cada vez se hacia mas pequeño. Y en ese momento, cuando ya no le podía ver nadie, se sentó. <br />
Se sentó en la arena con los pies tocando el Agua, y se quedó alli mirando el horizonte durante un buen rato. La verdad es que si que le hacia falta hablar con alguien, pero ahora mismo no quería tener que lidiar con hablar a alguien a los ojos y que le vieran el dolor que sentia dentro. <br />
En ese momento, una frase publicitaria que había leido hace poco le vino a la cabeza <br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">"<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">incluso servirte de consuelo en caso que necesites desahogarte y hablar sólo con alguien dispuesto a escuchar</span>"<br />
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align">
Sin querer Ubbe empezó a pensar en voz alta, como le pasaba muchas veces, y divagó un poco sobre el anuncio que vio en el periodico y sobre el hombre que encontraría al otro lado. </div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Maybe... No pero yo eso lo habia guardado para otras cosas... No se si realmente será el, o quizá un robot inteligente con su voz... But in any case... Por probar no pierdo nada, right? </span></div>
</div>
Rebuscó durante unos instantes y sacó su caracolofono personal, y se pasó como un minuto mirandolo, pensando si aquello era realmente buena idea, o si serviría de algo. Además, ¿Qué clase de pirata publicaba un Den Den Mushi en un periódico?<br />
Y tras darle muchas vueltas, la respuesta seguía siendo la misma, probablemente un pirata increíble. Ubbe observó la secuencia de números durante unos segundos mientras una idea comenzaba a abrirse paso entre el cansancio y los recuerdos. No tenía sueño, no quería seguir pensando. Y técnicamente aquel hombre había puesto el número para que la gente llamara, asi que no podía enfadarse. ¿Verdad?<br />
- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Yeah...</span><br />
Asintió para sí mismo, y marcó lentamente los números, uno a uno, cuando terminó el caracol comenzó a emitir el característico sonido de llamada, Ubbe sonreía nervioso, esperó mas de lo que temía, empezaba a escuchar ya el quinto tono, haciendole temer que nadie contestaría, entonces fue cuando el ambiente cambió por completo;  al otro lado alguien acababa de descolgar. Ubbe sonrió satisfecho.  <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-<span style="color: #00369b;" class="mycode_color"> GOOD NIGHT, BABY! -<br />
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</span></span></div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Auto T5] - The Hunters.]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4298</link>
			<pubDate>Fri, 11 Sep 2026 10:37:01 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=539">Ubbe</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4298</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Dia 53 de Verano, Isla Chisi</span></span></div>
<br />
El bosque volvía a cerrarse a su alrededor mientras avanzaban entre la maleza siguiendo un rastro que cada vez resultaba más difícil de distinguir, habían pasado ya varios días desde su llegada a Chisi y, por primera vez desde que pusieron un pie en aquella isla, Ubbe tenía la sensación de que estaban cerca de encontrar algo interesante, o a alguien, fuera cual fuera la resolución, valdria la pena la busqueda. Caminaba unos metros por detrás de Sigurd, observando cómo el capitán escudriñaba el entorno con una atención impropia de él, de hecho hacía apenas unas semanas lo habría imaginado corriendo de árbol en árbol como un animal salvaje, pero desde hacía algún tiempo parecía concentrado en algo diferente, según le había explicado, estaba utilizando una nueva forma de Haki capaz de percibir personas y presencias sin necesidad de verlas directamente, aunque Ubbe seguía pensando que aquello sonaba extraño, pero bueno igual de extraño era también golpear a alguien intocable hasta que Jalindra comenzó a entrenarlo en Skypea, asique tampoco iba a darle demasiadas vueltas.  <br />
Más adelante, Dharma avanzaba con la misma serenidad de siempre, estudiando el terreno con una paciencia casi enfermiza mientras analizaba cualquier detalle que pudiera haber pasado desapercibido para el resto. Los tres perseguían el mismo objetivo, aunque cada uno parecía hacerlo a su manera. Sigurd confiaba en aquel nuevo Haki, Dharma en su capacidad de observación y deducción, mientras que Ubbe seguía prefiriendo métodos mucho más sencillos:<br />
Ramas partidas, huellas, restos de sangre, cualquier señal que indicara por dónde habían pasado aquellos marines, porque seguían allí, tenían que seguir allí.<br />
Nadie abandonaba un naufragio para internarse en una selva desconocida sin una buena razon, fuera curarse, huir, o cazar y, desde que encontraron los restos del barco en la costa, aquella idea no había dejado de rondarle la cabeza. Un navío de la Marina reducido a escombros, sin cadáveres visibles y sin supervivientes a la vista, dejando únicamente un rastro de sangre que desaparecía entre los árboles, desde luego aquello olía a problemas, y yeah, a Ubbe siempre le habían gustado los problemas. Una pequeña sonrisa apareció bajo su nariz mientras apartaba una gruesa rama que bloqueaba parcialmente el camino. Si encontraban a los supervivientes habría respuestas, y si las respuestas venían acompañadas de una pelea, mejor todavía. Lo cierto era que la situación resultaba mucho más agradable que aquella con la que Chisi los había recibido días atrás, porque ahora almenos caminaban bajo un cielo despejado, rodeados por el sonido constante de la selva, la primera imagen que aquella isla les había ofrecido había sido muy distinta, pues cuando llegaron habia una tormenta capaz de tragarse el horizonte entero.<br />
<br />
Aquel día el mundo parecía haberse reducido al color gris; el cielo había desaparecido bajo una masa interminable de nubes negras y el mar rugía con tanta fuerza que incluso el gigantesco Veðrfölnir parecía una simple hoja arrastrada por la corriente, de hecho mientras Sigurd reia como un condenado aferrado al timón, disfrutando de cada relámpago y cada ola que amenazaba con arrancarles la cubierta bajo los pies, el resto de la tripulación habían estado demasiado ocupados intentando que el barco llegara entero a tierra firme como para compartir aquel entusiasmo.<br />
Ubbe recordaba perfectamente el momento en que divisaron la isla entre la lluvia, apenas era una silueta oscura escondida tras la cortina de agua, una sombra inmovil en mitad del océano embravecido que poco a poco fue tomando forma a medida que conseguían acercarse. En circunstancias normales habría resultado imposible desembarcar allí, pero después de tantos días encerrados en el barco cualquier pedazo de tierra parecia una bendición, o simplemente una maldición que podian acepatar, al final la diferencia tampoco era tan importante para un pirata. Lo complicado había comenzado una vez pusieron los pies en la costa, la tormenta no mostró la menor intención de detenerse y el agua caía con tanta violencia que resultaba difícil mantener los ojos abiertos durante demasiado tiempo. Mientras algunos hombres aseguraban el barco y otros descargaban suministros, Ubbe se había visto obligado a organizar buena parte del trabajo simplemente para evitar que el campamento terminara convertido en una colección de lonas inundadas y provisiones arrastradas por el barro.<br />
Al final el campamento había resistido, no era bonito, no era cómodo, pero seguía en pie y era completamente funcional, y durante los dias posteriores había terminado transformándose poco a poco en algo más parecido a un hogar temporal que a un refugio improvisado y asolado por la tormenta como habia sido en un comienzo. <br />
Durante las primeras jornadas apenas le habia prestado atención a una cosa que rondaba en su cabeza, había demasiado trabajo que hacer, demasiadas zonas que explorar y demasiadas cosas que asegurar antes de poder permitirse perder el tiempo leyendo noticias viejas en un papel arrugado, sin embargo, una vez la rutina comenzó a asentarse y los días dejaron de consistir únicamente en cargar cosas de un sitio a otro, terminó encontrándose otra vez frente a aquellas páginas arrugadas.<br />
Y cuanto más las leía, menos gracia le hacía una parte concreta, porque las recompensas si, habían subido, incluso la foto que le habian hecho ahora era incrible, todo era positivo para un pirata como el, todo menos el nombre. El nombre era diferente: <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Ubbe Eiby</span>.<br />
Incluso ahora, mientras exploraban la isla después de varios días seguía sonandole raro, no porque fuera incorrecto, porque no lo era, era correcto. Durante años había sido simplemente Ubbe, habia conseguido eliminar esa parte de el y ser simplemente el individuo que era a dia de hoy, para la mayoría de las personas ni siquiera había hecho falta nada más. Los Buccaneers no abundaban precisamente y cualquiera que lo conociera sabía de quién estaban hablando. Ahora, sin embargo, alguien en alguna oficina del Gobierno Mundial había decidido añadir algo que él mismo apenas utilizaba.<br />
Un apellido, su fucking apellido, y por mucho que intentara convencerse de que no tenía importancia, la realidad era que seguía molestándole cada vez que lo veía escrito, como si alguien hubiera tomado una decisión sobre quién era sin preguntarle antes, como si una parte de su vida que el intentaba ocultar hubiera aparecido de repente en los periódicos de medio mundo.Y para colmo aquella no había sido la única sorpresa que escondían aquellas páginas, aunque esta fue una sorpresa positiva; entre noticias, recompensas y nombres conocidos había terminado encontrando algo que jamás habría esperado guardar entre sus pertenencias.<br />
Un número de Den Den Mushi, el número de Garnet, un pirata famoso de una tripulación importante del Nuevo Mundo<br />
Un hombre que prácticamente era una leyenda, y que, además, resultaba absurdamente atractivo. Ubbe seguía sin entender demasiado bien cómo había acabado con aquello en sus manos, pero tampoco iba a desperdiciar la oportunidad. Por si acaso, terminó guardándolo cuidadosamente entre sus pertenencias como quien protege un pequeño tesoro.<br />
Nunca se sabía cuándo podía hacer falta llamar a alguien así, quizá en una noche solitaria, o simplemente quizá fuera un nuevo colega al que descubrir. <br />
<br />
Mientras avanzaba por la selva, una rama particularmente gruesa se interpuso en su camino, normalmente la habría apartado sin más, pero aquella vez su mano se cerró alrededor del tronco con algo más de fuerza de la necesaria, con ello el árbol tembló, las hojas vibraron sobre sus cabezas, y durante unos segundos el bosque entero pareció guardar silencio.<br />
- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Stupid surname...</span> - Masculló para sí mismo, no era una gran reflexión, tampoco una especialmente profunda, simplemente era lo que pensaba. Su frustración terminó acumulándose durante unos pasos más antes de encontrar una salida mucho más sencilla: una solución que siempre había funcionado bastante bien, golpear algo.<br />
Ubbe giró ligeramente el torso y lanzó un puñetazo seco contra uno de los árboles cercanos, el impacto resonó entre la vegetación como un trueno y una lluvia de hojas descendió desde las copas mientras el tronco se inclinaba peligrosamente antes de recuperar parte de su posición original.<br />
Años atrás probablemente habría arrancado media corteza sin darse cuenta, quizá habría partido el árbol, pero ahora era diferente, todavía estaba aprendiendo, todavía le quedaba muchísimo camino por recorrer, pero comenzaba a notar cambios, pequeños cambios, detalles que antes habrían pasado desapercibidos.<br />
Recordó algunas de las enseñanzas de Jalindra mientras observaba las grietas que se extendían por la superficie del tronco. La concentración de la fuerza, el control, la diferencia entre simplemente golpear algo y decidir exactamente cómo quería golpearlo. Era bastante frustrante, porque cuanto más aprendía, más evidente se volvía todo lo que todavía desconocía.<br />
Sin embargo también era emocionante, por primera vez comenzaba a comprender que la fuerza no dependía únicamente del tamaño de un brazo o de la potencia de un impacto, tamiben existían capas más profundas, cosas que apenas empezaba a vislumbrar. Quizá por eso observaba a Sigurd de vez en cuando mientras atravesaban la isla, el capitán estaba desarrollando un Haki completamente distinto al suyo y, aunque Ubbe jamás lo admitiría en voz alta, sentía una enorme curiosidad por aquello. Sigurd decía que podía percibir presencias, que podía sentir personas ocultas mucho antes de verlas.<br />
Sonaba raro, muy raro, pero tampoco era la primera vez que lo oía, la chica aquella de Arabasta le habia dicho algo sobre lo de "ver sin ver", y como ya le confirmó Jalindra, era la base del Haki de Observación. <br />
<br />
Tal vez, cuando regresaran al campamento, podrían intercambiar algunas enseñanzas entre ellos, al fin y al cabo, si Sigurd estaba aprendiendo una mitad y él la otra, tarde o temprano tendría sentido que ambos compartieran lo que sabían, aquella idea apenas tuvo tiempo de asentarse en su cabeza, porque un sonido extraño llegó desde algún punto entre la maleza.<br />
Un crujido, después otro.<br />
Y finalmente un gruñido grave que hizo que la sonrisa regresara lentamente al rostro del gigante.<br />
- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Finally... alguna cosa minimamente interesting, baby! Ya me he cansado de patear arboles, hacia rato que queria pegarle a algo que se moviese! -</span> Estaba claro que se trataba de algún deprepador de la isla,<span style="color: #00369b;" class="mycode_color"> </span>el gruñido volvió a escucharse unos segundos después, esta vez más cerca. Sigurd también pareció percatarse de ello, aunque continuó avanzando sin reducir el paso, probablemente demasiado concentrado en aquel nuevo Haki suyo como para prestarle demasiada atención a un simple animal. Dharma tampoco pareció especialmente preocupado, simplemente seguía adelante. <br />
Ubbe sí, pero por motivos completamente distintos, a él le gustaban los animales peligrosos, asi que desvió ligeramente la trayectoria mientras apartaba un grupo de arbustos que crecían junto al sendero. No se alejó demasiado del resto, apenas unos metros, los suficientes para seguir escuchando sus voces y distinguir sus siluetas entre los árboles. El sonido volvió a repetirse casi de inmediato.<br />
Más grave, más agresivo, y bastante más cerca.<br />
-<span style="color: #00369b;" class="mycode_color"> Hey baby!</span> - Señaló chasqueando los dedos esperando que la bestia que hubiese por ahí le saltase encima de una vez. <br />
Entre la vegetación, ocultas bajo las raíces de varios árboles gigantescos, descansaban tres criaturas cuadrúpedas cubiertas por una especie de pelaje oscuro y grueso, recordaban vagamente a lobos, aunque cada una de ellas tenía prácticamente el tamaño de un caballo y unas mandíbulas que parecían capaces de arrancar una pierna de un solo mordisco.<br />
Una de ellas lo observó mientras gruñía, ahora sí que se sentía en una isla salvaje, las bestias tardaron exactamente tres segundos en decidir que aquella montaña de carne que acababa de aparecer frente a ellas era una amenaza.<br />
Y aproximadamente un segundo más en lanzarse al ataque, la primera saltó directamente hacia su cuello, un error bastante común. La enorme mano del gigante atrapó al animal en mitad del aire antes siquiera de que pudiera cerrar las fauces. Durante un instante la criatura pataleó furiosamente intentando liberarse, pero la diferencia de tamaño y fuerza era demasiado ridícula, Ubbe simplemente la utilizó como arma improvisada,estampandola contra la segunda bestia.<br />
Ambas desaparecieron entre arbustos y ramas rotas tras los golpes, entonces la tercera alcanzó a morderle el antebrazo, o al menos lo intentó, porque sus colmillos apenas consiguieron arañar la piel del bucanero antes de que un puñetazo descendente la enviara de vuelta al suelo con suficiente fuerza como para abrir un pequeño cráter de tierra y hojas.<br />
El combate terminó tan rápido como había empezado, las dos primeras criaturas huyeron despavoridas completamente heridas hacia las profundidades del bosque.<br />
La tercera permaneció inmóvil, probablemente muerta por el golpe, y Ubbe la observó durante unos segundos.<br />
- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Bad choice - </span>Comentó en voz alta antes de continuar caminando, ni siquiera se molestó en perseguir a las otras, a aquellas alturas ya estaba mucho mas interesado en los marines que pudiera haber por allí, mientras regresaba hacia la dirección por la que avanzaban Sigurd y Dharma, aceleró ligeramente el paso mientras apartaba otra cortina de vegetación y, apenas unos instantes despues, encontró algo más.<br />
Un trozo de tela blanca, manchada por barro y sangre seca, la recogió del suelo, la observó unos segundos y sonrió, quiza aquella tela llevaba alli mas tiempo del que podia imaginar, no sabia si podria pertenecer a los naufragados o a personas que ya ni siquiera seguian en este mundo, pero lo positivo es que eso no pertenecía a ningún animal, eso estaba claro.<br />
- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Captain</span> - su voz resonó entre los arboles mientras levantaba el fragmento -<span style="color: #00369b;" class="mycode_color"> Creo que estamos close.</span><br />
El fragmento de tela desapareció entre sus dedos mientras volvía a guardarlo, no era una gran prueba por si sola, pero sumada al rastro de sangre de la playa y al estado del naufragio comenzaba a dibujar una imagen bastante clara. Los marines seguían en la isla, y no parecían encontrarse especialmente lejos.<br />
Ubbe volvió a incorporarse y observó los alrededores durante unos instantes, el bosque permanecía inmóvil, era completamente fascinante, probablemente el bosque mas bonito que habia visto jamás, bañado por aquella luz dorada que conseguía abrirse paso entre las copas gigantescas de los árboles. A simple vista todo parecía tranquilo, demasiado tranquilo quiza, sin embargo, después de pasar varios días recorriendo Chisi, había aprendido una cosa, que quella isla nunca estaba tan calmada como aparentaba, a lo lejos escuchó una rama partirse bajo algún animal que huia entre la maleza, mas arriba, varias aves levantaron el vuelo de golpe antes de desaparecer entre las copas, pequeñas señales, detalles insignificantes para cualquiera que no estuviera prestando atención.<br />
Pero el bosque siempre hablaba, solo había que saber escucharlo.<br />
- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">They are here...</span><br />
Murmuró para sí mismo mientras reanudaba la marcha, no sabía cuántos serían, no sabía en qué estado se encontraban, y tampoco sabía qué demonios había sido capaz de hundir un barco entero de la Marina, quizá venian desde Skypea y fue el golpe lo que no soportaron, pero estaba convencido de una cosa; pronto lo descubrirían.<br />
La figura de Sigurd volvió a aparecer entre los árboles unos metros más adelante, el capitán seguía avanzando con decisión, concentrado en aquel nuevo Haki que tanto interes parecía despertarle últimamente al capitán, mientras Dharma continuaba estudiando el entorno con la misma paciencia de siempre. Viéndolos desde atrás, Ubbe no pudo evitar esbozar una pequeña sonrisa.<br />
Era un grupo extraño, probablemente demasiado extraño, pero funcionaba, y mientras siguieran funcionando, cualquier desgraciado que hubiera decidido esconderse en aquella isla tenía motivos para preocuparse.<br />
Con aquella idea rondándole la cabeza, se crujió los nudillos y aceleró ligeramente el paso para reunirse de nuevo con ellos. La caceria continuaba, el rastro seguía fresco y, por primera vez desde que encontraron los restos del naufragio, comenzaba a sentir que estaban acercándose al final de aquella historia, o quiza al principio de una nueva.<br />
Fuera cual fuese la respuesta, no tardarían mucho en encontrarla, y se morian de ganas de hacerlo<br />
<br />
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				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>HEY BABY</span>
					</div>
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					</button>
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					<br />
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						<span>OFF</span>
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				</div>
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					<br />
Aventura T5 de +2500 Palabras.<br />

				</div>
			</div><br />
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				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Ubbe junto al Ragnarok exploran la isla, Ubbe rememora además ciertos eventos desde que lelgaron aqui. <br />

				</div>
			</div><br />
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				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Belico</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
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					<br />

				</div>
			</div><br />
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					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Karmas</span>
					</div>
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					<br />
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                            <strong id='nombreKarma' class='fs-20'>Exceso de confianza</strong>
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                            <div class='categoria'><strong>Karmas</strong></div>
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                </div>
                <p class='p-1'>
                    Descripción: <em id='descripcionKarma'>Tienes una opinión exagerada e inamovible de tu propia valía y aptitudes aun en situaciones en las que corres el riesgo de ser derrotado, haciéndote inmune al amedrentamiento de cualquier tipo, excepto el Haki del Conquistador.</em>
                    
                    
                </p>
                <hr/>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`karma`, `excesodeconfianza001`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoKarma'>excesodeconfianza001</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div id='cardKarma' class='card-karma karma-positivo'>
                <div class='d-flex justify-content-between align-items-center'>
                    <div class='d-flex flex-column align-items-even gap-05 w-100 p-05'>
                        <div class='d-flex gap-1 align-items-center'>
                            <strong id='nombreKarma' class='fs-20'>Lazos</strong>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Karmas</strong></div>
                            <div id='tipoKarma' class='tipo karma-positivo'><strong>positivo</strong></div>
                            <div class='puntos'><strong><span id='puntosKarma'>6</span><span> puntos</span></strong></div>
                        </div>
                    </div>
                </div>
                <p class='p-1'>
                    Descripción: <em id='descripcionKarma'>Tu personaje tiene una vida pasada que volverá para ayudarle en algún tema, o varios. Tienes que concretar dichos acontecimientos.</em>
                    <br /><strong>[<span id='requisitoKarma'>Sucederá de mano de la administración</span>]</strong>
                    
                </p>
                <hr/>
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                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoKarma'>lazosubbe001</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div id='cardKarma' class='card-karma karma-negativo'>
                <div class='d-flex justify-content-between align-items-center'>
                    <div class='d-flex flex-column align-items-even gap-05 w-100 p-05'>
                        <div class='d-flex gap-1 align-items-center'>
                            <strong id='nombreKarma' class='fs-20'>Honesto</strong>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Karmas</strong></div>
                            <div id='tipoKarma' class='tipo karma-negativo'><strong>negativo</strong></div>
                            <div class='puntos'><strong><span id='puntosKarma'>2</span><span> puntos</span></strong></div>
                        </div>
                    </div>
                </div>
                <p class='p-1'>
                    Descripción: <em id='descripcionKarma'>Te es imposible mentir.</em>
                    
                    
                </p>
                <hr/>
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                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoKarma'>honesto001</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div id='cardKarma' class='card-karma karma-negativo'>
                <div class='d-flex justify-content-between align-items-center'>
                    <div class='d-flex flex-column align-items-even gap-05 w-100 p-05'>
                        <div class='d-flex gap-1 align-items-center'>
                            <strong id='nombreKarma' class='fs-20'>Charlatán</strong>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Karmas</strong></div>
                            <div id='tipoKarma' class='tipo karma-negativo'><strong>negativo</strong></div>
                            <div class='puntos'><strong><span id='puntosKarma'>2</span><span> puntos</span></strong></div>
                        </div>
                    </div>
                </div>
                <p class='p-1'>
                    Descripción: <em id='descripcionKarma'>En todos los posts donde tu personaje hable, deberá pronunciar al menos una frase de como mínimo diez palabras. Si en el post no dice nada, no es necesario.</em>
                    
                    
                </p>
                <hr/>
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                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoKarma'>charlatan001</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div id='cardKarma' class='card-karma karma-negativo'>
                <div class='d-flex justify-content-between align-items-center'>
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                        <div class='d-flex gap-1 align-items-center'>
                            <strong id='nombreKarma' class='fs-20'>Muletilla</strong>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Karmas</strong></div>
                            <div id='tipoKarma' class='tipo karma-negativo'><strong>negativo</strong></div>
                            <div class='puntos'><strong><span id='puntosKarma'>1</span><span> punto</span></strong></div>
                        </div>
                    </div>
                </div>
                <p class='p-1'>
                    Descripción: <em id='descripcionKarma'>Tu personaje tiene una palabra o expresión que repite con mucha frecuencia. Debe decirla al menos una vez en cada post donde el personaje hable.</em>
                    
                    <br /><span>(<span id='infoExtraKarma'>Baby!</span>)</span>
                </p>
                <hr/>
                <div class='code-container'>
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                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoKarma'>muletillaubbe001</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div id='cardKarma' class='card-karma karma-negativo'>
                <div class='d-flex justify-content-between align-items-center'>
                    <div class='d-flex flex-column align-items-even gap-05 w-100 p-05'>
                        <div class='d-flex gap-1 align-items-center'>
                            <strong id='nombreKarma' class='fs-20'>Tic</strong>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Karmas</strong></div>
                            <div id='tipoKarma' class='tipo karma-negativo'><strong>negativo</strong></div>
                            <div class='puntos'><strong><span id='puntosKarma'>1</span><span> punto</span></strong></div>
                        </div>
                    </div>
                </div>
                <p class='p-1'>
                    Descripción: <em id='descripcionKarma'>Tu personaje tiene un tic recurrente.</em>
                    <br /><strong>[<span id='requisitoKarma'>Tendrás que mostrarlo una vez por tema</span>]</strong>
                    <br /><span>(<span id='infoExtraKarma'>Chasquea los dedos señalando (mano como pistola)</span>)</span>
                </p>
                <hr/>
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                </div>
            </div><br />
<div id='cardKarma' class='card-karma karma-negativo'>
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                        <div class='d-flex gap-1 align-items-center'>
                            <strong id='nombreKarma' class='fs-20'>Ruidoso</strong>
                        </div>
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                            <div class='categoria'><strong>Karmas</strong></div>
                            <div id='tipoKarma' class='tipo karma-negativo'><strong>negativo</strong></div>
                            <div class='puntos'><strong><span id='puntosKarma'>2</span><span> puntos</span></strong></div>
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                    </div>
                </div>
                <p class='p-1'>
                    Descripción: <em id='descripcionKarma'>Sueles ser muy escandaloso, por lo que es más fácil que llames la atención y te detecten de manera sonora.</em>
                    
                    
                </p>
                <hr/>
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                    </div>
                </div>
            </div><br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Indicado correctamente en la información del personaje.<br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Dia 53 de Verano, Isla Chisi</span></span></div>
<br />
El bosque volvía a cerrarse a su alrededor mientras avanzaban entre la maleza siguiendo un rastro que cada vez resultaba más difícil de distinguir, habían pasado ya varios días desde su llegada a Chisi y, por primera vez desde que pusieron un pie en aquella isla, Ubbe tenía la sensación de que estaban cerca de encontrar algo interesante, o a alguien, fuera cual fuera la resolución, valdria la pena la busqueda. Caminaba unos metros por detrás de Sigurd, observando cómo el capitán escudriñaba el entorno con una atención impropia de él, de hecho hacía apenas unas semanas lo habría imaginado corriendo de árbol en árbol como un animal salvaje, pero desde hacía algún tiempo parecía concentrado en algo diferente, según le había explicado, estaba utilizando una nueva forma de Haki capaz de percibir personas y presencias sin necesidad de verlas directamente, aunque Ubbe seguía pensando que aquello sonaba extraño, pero bueno igual de extraño era también golpear a alguien intocable hasta que Jalindra comenzó a entrenarlo en Skypea, asique tampoco iba a darle demasiadas vueltas.  <br />
Más adelante, Dharma avanzaba con la misma serenidad de siempre, estudiando el terreno con una paciencia casi enfermiza mientras analizaba cualquier detalle que pudiera haber pasado desapercibido para el resto. Los tres perseguían el mismo objetivo, aunque cada uno parecía hacerlo a su manera. Sigurd confiaba en aquel nuevo Haki, Dharma en su capacidad de observación y deducción, mientras que Ubbe seguía prefiriendo métodos mucho más sencillos:<br />
Ramas partidas, huellas, restos de sangre, cualquier señal que indicara por dónde habían pasado aquellos marines, porque seguían allí, tenían que seguir allí.<br />
Nadie abandonaba un naufragio para internarse en una selva desconocida sin una buena razon, fuera curarse, huir, o cazar y, desde que encontraron los restos del barco en la costa, aquella idea no había dejado de rondarle la cabeza. Un navío de la Marina reducido a escombros, sin cadáveres visibles y sin supervivientes a la vista, dejando únicamente un rastro de sangre que desaparecía entre los árboles, desde luego aquello olía a problemas, y yeah, a Ubbe siempre le habían gustado los problemas. Una pequeña sonrisa apareció bajo su nariz mientras apartaba una gruesa rama que bloqueaba parcialmente el camino. Si encontraban a los supervivientes habría respuestas, y si las respuestas venían acompañadas de una pelea, mejor todavía. Lo cierto era que la situación resultaba mucho más agradable que aquella con la que Chisi los había recibido días atrás, porque ahora almenos caminaban bajo un cielo despejado, rodeados por el sonido constante de la selva, la primera imagen que aquella isla les había ofrecido había sido muy distinta, pues cuando llegaron habia una tormenta capaz de tragarse el horizonte entero.<br />
<br />
Aquel día el mundo parecía haberse reducido al color gris; el cielo había desaparecido bajo una masa interminable de nubes negras y el mar rugía con tanta fuerza que incluso el gigantesco Veðrfölnir parecía una simple hoja arrastrada por la corriente, de hecho mientras Sigurd reia como un condenado aferrado al timón, disfrutando de cada relámpago y cada ola que amenazaba con arrancarles la cubierta bajo los pies, el resto de la tripulación habían estado demasiado ocupados intentando que el barco llegara entero a tierra firme como para compartir aquel entusiasmo.<br />
Ubbe recordaba perfectamente el momento en que divisaron la isla entre la lluvia, apenas era una silueta oscura escondida tras la cortina de agua, una sombra inmovil en mitad del océano embravecido que poco a poco fue tomando forma a medida que conseguían acercarse. En circunstancias normales habría resultado imposible desembarcar allí, pero después de tantos días encerrados en el barco cualquier pedazo de tierra parecia una bendición, o simplemente una maldición que podian acepatar, al final la diferencia tampoco era tan importante para un pirata. Lo complicado había comenzado una vez pusieron los pies en la costa, la tormenta no mostró la menor intención de detenerse y el agua caía con tanta violencia que resultaba difícil mantener los ojos abiertos durante demasiado tiempo. Mientras algunos hombres aseguraban el barco y otros descargaban suministros, Ubbe se había visto obligado a organizar buena parte del trabajo simplemente para evitar que el campamento terminara convertido en una colección de lonas inundadas y provisiones arrastradas por el barro.<br />
Al final el campamento había resistido, no era bonito, no era cómodo, pero seguía en pie y era completamente funcional, y durante los dias posteriores había terminado transformándose poco a poco en algo más parecido a un hogar temporal que a un refugio improvisado y asolado por la tormenta como habia sido en un comienzo. <br />
Durante las primeras jornadas apenas le habia prestado atención a una cosa que rondaba en su cabeza, había demasiado trabajo que hacer, demasiadas zonas que explorar y demasiadas cosas que asegurar antes de poder permitirse perder el tiempo leyendo noticias viejas en un papel arrugado, sin embargo, una vez la rutina comenzó a asentarse y los días dejaron de consistir únicamente en cargar cosas de un sitio a otro, terminó encontrándose otra vez frente a aquellas páginas arrugadas.<br />
Y cuanto más las leía, menos gracia le hacía una parte concreta, porque las recompensas si, habían subido, incluso la foto que le habian hecho ahora era incrible, todo era positivo para un pirata como el, todo menos el nombre. El nombre era diferente: <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Ubbe Eiby</span>.<br />
Incluso ahora, mientras exploraban la isla después de varios días seguía sonandole raro, no porque fuera incorrecto, porque no lo era, era correcto. Durante años había sido simplemente Ubbe, habia conseguido eliminar esa parte de el y ser simplemente el individuo que era a dia de hoy, para la mayoría de las personas ni siquiera había hecho falta nada más. Los Buccaneers no abundaban precisamente y cualquiera que lo conociera sabía de quién estaban hablando. Ahora, sin embargo, alguien en alguna oficina del Gobierno Mundial había decidido añadir algo que él mismo apenas utilizaba.<br />
Un apellido, su fucking apellido, y por mucho que intentara convencerse de que no tenía importancia, la realidad era que seguía molestándole cada vez que lo veía escrito, como si alguien hubiera tomado una decisión sobre quién era sin preguntarle antes, como si una parte de su vida que el intentaba ocultar hubiera aparecido de repente en los periódicos de medio mundo.Y para colmo aquella no había sido la única sorpresa que escondían aquellas páginas, aunque esta fue una sorpresa positiva; entre noticias, recompensas y nombres conocidos había terminado encontrando algo que jamás habría esperado guardar entre sus pertenencias.<br />
Un número de Den Den Mushi, el número de Garnet, un pirata famoso de una tripulación importante del Nuevo Mundo<br />
Un hombre que prácticamente era una leyenda, y que, además, resultaba absurdamente atractivo. Ubbe seguía sin entender demasiado bien cómo había acabado con aquello en sus manos, pero tampoco iba a desperdiciar la oportunidad. Por si acaso, terminó guardándolo cuidadosamente entre sus pertenencias como quien protege un pequeño tesoro.<br />
Nunca se sabía cuándo podía hacer falta llamar a alguien así, quizá en una noche solitaria, o simplemente quizá fuera un nuevo colega al que descubrir. <br />
<br />
Mientras avanzaba por la selva, una rama particularmente gruesa se interpuso en su camino, normalmente la habría apartado sin más, pero aquella vez su mano se cerró alrededor del tronco con algo más de fuerza de la necesaria, con ello el árbol tembló, las hojas vibraron sobre sus cabezas, y durante unos segundos el bosque entero pareció guardar silencio.<br />
- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Stupid surname...</span> - Masculló para sí mismo, no era una gran reflexión, tampoco una especialmente profunda, simplemente era lo que pensaba. Su frustración terminó acumulándose durante unos pasos más antes de encontrar una salida mucho más sencilla: una solución que siempre había funcionado bastante bien, golpear algo.<br />
Ubbe giró ligeramente el torso y lanzó un puñetazo seco contra uno de los árboles cercanos, el impacto resonó entre la vegetación como un trueno y una lluvia de hojas descendió desde las copas mientras el tronco se inclinaba peligrosamente antes de recuperar parte de su posición original.<br />
Años atrás probablemente habría arrancado media corteza sin darse cuenta, quizá habría partido el árbol, pero ahora era diferente, todavía estaba aprendiendo, todavía le quedaba muchísimo camino por recorrer, pero comenzaba a notar cambios, pequeños cambios, detalles que antes habrían pasado desapercibidos.<br />
Recordó algunas de las enseñanzas de Jalindra mientras observaba las grietas que se extendían por la superficie del tronco. La concentración de la fuerza, el control, la diferencia entre simplemente golpear algo y decidir exactamente cómo quería golpearlo. Era bastante frustrante, porque cuanto más aprendía, más evidente se volvía todo lo que todavía desconocía.<br />
Sin embargo también era emocionante, por primera vez comenzaba a comprender que la fuerza no dependía únicamente del tamaño de un brazo o de la potencia de un impacto, tamiben existían capas más profundas, cosas que apenas empezaba a vislumbrar. Quizá por eso observaba a Sigurd de vez en cuando mientras atravesaban la isla, el capitán estaba desarrollando un Haki completamente distinto al suyo y, aunque Ubbe jamás lo admitiría en voz alta, sentía una enorme curiosidad por aquello. Sigurd decía que podía percibir presencias, que podía sentir personas ocultas mucho antes de verlas.<br />
Sonaba raro, muy raro, pero tampoco era la primera vez que lo oía, la chica aquella de Arabasta le habia dicho algo sobre lo de "ver sin ver", y como ya le confirmó Jalindra, era la base del Haki de Observación. <br />
<br />
Tal vez, cuando regresaran al campamento, podrían intercambiar algunas enseñanzas entre ellos, al fin y al cabo, si Sigurd estaba aprendiendo una mitad y él la otra, tarde o temprano tendría sentido que ambos compartieran lo que sabían, aquella idea apenas tuvo tiempo de asentarse en su cabeza, porque un sonido extraño llegó desde algún punto entre la maleza.<br />
Un crujido, después otro.<br />
Y finalmente un gruñido grave que hizo que la sonrisa regresara lentamente al rostro del gigante.<br />
- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Finally... alguna cosa minimamente interesting, baby! Ya me he cansado de patear arboles, hacia rato que queria pegarle a algo que se moviese! -</span> Estaba claro que se trataba de algún deprepador de la isla,<span style="color: #00369b;" class="mycode_color"> </span>el gruñido volvió a escucharse unos segundos después, esta vez más cerca. Sigurd también pareció percatarse de ello, aunque continuó avanzando sin reducir el paso, probablemente demasiado concentrado en aquel nuevo Haki suyo como para prestarle demasiada atención a un simple animal. Dharma tampoco pareció especialmente preocupado, simplemente seguía adelante. <br />
Ubbe sí, pero por motivos completamente distintos, a él le gustaban los animales peligrosos, asi que desvió ligeramente la trayectoria mientras apartaba un grupo de arbustos que crecían junto al sendero. No se alejó demasiado del resto, apenas unos metros, los suficientes para seguir escuchando sus voces y distinguir sus siluetas entre los árboles. El sonido volvió a repetirse casi de inmediato.<br />
Más grave, más agresivo, y bastante más cerca.<br />
-<span style="color: #00369b;" class="mycode_color"> Hey baby!</span> - Señaló chasqueando los dedos esperando que la bestia que hubiese por ahí le saltase encima de una vez. <br />
Entre la vegetación, ocultas bajo las raíces de varios árboles gigantescos, descansaban tres criaturas cuadrúpedas cubiertas por una especie de pelaje oscuro y grueso, recordaban vagamente a lobos, aunque cada una de ellas tenía prácticamente el tamaño de un caballo y unas mandíbulas que parecían capaces de arrancar una pierna de un solo mordisco.<br />
Una de ellas lo observó mientras gruñía, ahora sí que se sentía en una isla salvaje, las bestias tardaron exactamente tres segundos en decidir que aquella montaña de carne que acababa de aparecer frente a ellas era una amenaza.<br />
Y aproximadamente un segundo más en lanzarse al ataque, la primera saltó directamente hacia su cuello, un error bastante común. La enorme mano del gigante atrapó al animal en mitad del aire antes siquiera de que pudiera cerrar las fauces. Durante un instante la criatura pataleó furiosamente intentando liberarse, pero la diferencia de tamaño y fuerza era demasiado ridícula, Ubbe simplemente la utilizó como arma improvisada,estampandola contra la segunda bestia.<br />
Ambas desaparecieron entre arbustos y ramas rotas tras los golpes, entonces la tercera alcanzó a morderle el antebrazo, o al menos lo intentó, porque sus colmillos apenas consiguieron arañar la piel del bucanero antes de que un puñetazo descendente la enviara de vuelta al suelo con suficiente fuerza como para abrir un pequeño cráter de tierra y hojas.<br />
El combate terminó tan rápido como había empezado, las dos primeras criaturas huyeron despavoridas completamente heridas hacia las profundidades del bosque.<br />
La tercera permaneció inmóvil, probablemente muerta por el golpe, y Ubbe la observó durante unos segundos.<br />
- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Bad choice - </span>Comentó en voz alta antes de continuar caminando, ni siquiera se molestó en perseguir a las otras, a aquellas alturas ya estaba mucho mas interesado en los marines que pudiera haber por allí, mientras regresaba hacia la dirección por la que avanzaban Sigurd y Dharma, aceleró ligeramente el paso mientras apartaba otra cortina de vegetación y, apenas unos instantes despues, encontró algo más.<br />
Un trozo de tela blanca, manchada por barro y sangre seca, la recogió del suelo, la observó unos segundos y sonrió, quiza aquella tela llevaba alli mas tiempo del que podia imaginar, no sabia si podria pertenecer a los naufragados o a personas que ya ni siquiera seguian en este mundo, pero lo positivo es que eso no pertenecía a ningún animal, eso estaba claro.<br />
- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Captain</span> - su voz resonó entre los arboles mientras levantaba el fragmento -<span style="color: #00369b;" class="mycode_color"> Creo que estamos close.</span><br />
El fragmento de tela desapareció entre sus dedos mientras volvía a guardarlo, no era una gran prueba por si sola, pero sumada al rastro de sangre de la playa y al estado del naufragio comenzaba a dibujar una imagen bastante clara. Los marines seguían en la isla, y no parecían encontrarse especialmente lejos.<br />
Ubbe volvió a incorporarse y observó los alrededores durante unos instantes, el bosque permanecía inmóvil, era completamente fascinante, probablemente el bosque mas bonito que habia visto jamás, bañado por aquella luz dorada que conseguía abrirse paso entre las copas gigantescas de los árboles. A simple vista todo parecía tranquilo, demasiado tranquilo quiza, sin embargo, después de pasar varios días recorriendo Chisi, había aprendido una cosa, que quella isla nunca estaba tan calmada como aparentaba, a lo lejos escuchó una rama partirse bajo algún animal que huia entre la maleza, mas arriba, varias aves levantaron el vuelo de golpe antes de desaparecer entre las copas, pequeñas señales, detalles insignificantes para cualquiera que no estuviera prestando atención.<br />
Pero el bosque siempre hablaba, solo había que saber escucharlo.<br />
- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">They are here...</span><br />
Murmuró para sí mismo mientras reanudaba la marcha, no sabía cuántos serían, no sabía en qué estado se encontraban, y tampoco sabía qué demonios había sido capaz de hundir un barco entero de la Marina, quizá venian desde Skypea y fue el golpe lo que no soportaron, pero estaba convencido de una cosa; pronto lo descubrirían.<br />
La figura de Sigurd volvió a aparecer entre los árboles unos metros más adelante, el capitán seguía avanzando con decisión, concentrado en aquel nuevo Haki que tanto interes parecía despertarle últimamente al capitán, mientras Dharma continuaba estudiando el entorno con la misma paciencia de siempre. Viéndolos desde atrás, Ubbe no pudo evitar esbozar una pequeña sonrisa.<br />
Era un grupo extraño, probablemente demasiado extraño, pero funcionaba, y mientras siguieran funcionando, cualquier desgraciado que hubiera decidido esconderse en aquella isla tenía motivos para preocuparse.<br />
Con aquella idea rondándole la cabeza, se crujió los nudillos y aceleró ligeramente el paso para reunirse de nuevo con ellos. La caceria continuaba, el rastro seguía fresco y, por primera vez desde que encontraron los restos del naufragio, comenzaba a sentir que estaban acercándose al final de aquella historia, o quiza al principio de una nueva.<br />
Fuera cual fuese la respuesta, no tardarían mucho en encontrarla, y se morian de ganas de hacerlo<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>HEY BABY</span>
					</div>
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					<br />
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						<span>OFF</span>
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				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Aventura T5 de +2500 Palabras.<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Ubbe junto al Ragnarok exploran la isla, Ubbe rememora además ciertos eventos desde que lelgaron aqui. <br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Belico</span>
					</div>
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				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Karmas</span>
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					<br />
<div id='cardKarma' class='card-karma karma-positivo'>
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                            <strong id='nombreKarma' class='fs-20'>Exceso de confianza</strong>
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                            <div class='categoria'><strong>Karmas</strong></div>
                            <div id='tipoKarma' class='tipo karma-positivo'><strong>positivo</strong></div>
                            <div class='puntos'><strong><span id='puntosKarma'>1</span><span> punto</span></strong></div>
                        </div>
                    </div>
                </div>
                <p class='p-1'>
                    Descripción: <em id='descripcionKarma'>Tienes una opinión exagerada e inamovible de tu propia valía y aptitudes aun en situaciones en las que corres el riesgo de ser derrotado, haciéndote inmune al amedrentamiento de cualquier tipo, excepto el Haki del Conquistador.</em>
                    
                    
                </p>
                <hr/>
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                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoKarma'>excesodeconfianza001</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div id='cardKarma' class='card-karma karma-positivo'>
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                        <div class='d-flex gap-1 align-items-center'>
                            <strong id='nombreKarma' class='fs-20'>Lazos</strong>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Karmas</strong></div>
                            <div id='tipoKarma' class='tipo karma-positivo'><strong>positivo</strong></div>
                            <div class='puntos'><strong><span id='puntosKarma'>6</span><span> puntos</span></strong></div>
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                    </div>
                </div>
                <p class='p-1'>
                    Descripción: <em id='descripcionKarma'>Tu personaje tiene una vida pasada que volverá para ayudarle en algún tema, o varios. Tienes que concretar dichos acontecimientos.</em>
                    <br /><strong>[<span id='requisitoKarma'>Sucederá de mano de la administración</span>]</strong>
                    
                </p>
                <hr/>
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                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoKarma'>lazosubbe001</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div id='cardKarma' class='card-karma karma-negativo'>
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                        <div class='d-flex gap-1 align-items-center'>
                            <strong id='nombreKarma' class='fs-20'>Honesto</strong>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Karmas</strong></div>
                            <div id='tipoKarma' class='tipo karma-negativo'><strong>negativo</strong></div>
                            <div class='puntos'><strong><span id='puntosKarma'>2</span><span> puntos</span></strong></div>
                        </div>
                    </div>
                </div>
                <p class='p-1'>
                    Descripción: <em id='descripcionKarma'>Te es imposible mentir.</em>
                    
                    
                </p>
                <hr/>
                <div class='code-container'>
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                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoKarma'>honesto001</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div id='cardKarma' class='card-karma karma-negativo'>
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                        <div class='d-flex gap-1 align-items-center'>
                            <strong id='nombreKarma' class='fs-20'>Charlatán</strong>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Karmas</strong></div>
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                            <div class='puntos'><strong><span id='puntosKarma'>2</span><span> puntos</span></strong></div>
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                    </div>
                </div>
                <p class='p-1'>
                    Descripción: <em id='descripcionKarma'>En todos los posts donde tu personaje hable, deberá pronunciar al menos una frase de como mínimo diez palabras. Si en el post no dice nada, no es necesario.</em>
                    
                    
                </p>
                <hr/>
                <div class='code-container'>
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                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoKarma'>charlatan001</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div id='cardKarma' class='card-karma karma-negativo'>
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                            <strong id='nombreKarma' class='fs-20'>Muletilla</strong>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Karmas</strong></div>
                            <div id='tipoKarma' class='tipo karma-negativo'><strong>negativo</strong></div>
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                        </div>
                    </div>
                </div>
                <p class='p-1'>
                    Descripción: <em id='descripcionKarma'>Tu personaje tiene una palabra o expresión que repite con mucha frecuencia. Debe decirla al menos una vez en cada post donde el personaje hable.</em>
                    
                    <br /><span>(<span id='infoExtraKarma'>Baby!</span>)</span>
                </p>
                <hr/>
                <div class='code-container'>
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                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoKarma'>muletillaubbe001</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div id='cardKarma' class='card-karma karma-negativo'>
                <div class='d-flex justify-content-between align-items-center'>
                    <div class='d-flex flex-column align-items-even gap-05 w-100 p-05'>
                        <div class='d-flex gap-1 align-items-center'>
                            <strong id='nombreKarma' class='fs-20'>Tic</strong>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Karmas</strong></div>
                            <div id='tipoKarma' class='tipo karma-negativo'><strong>negativo</strong></div>
                            <div class='puntos'><strong><span id='puntosKarma'>1</span><span> punto</span></strong></div>
                        </div>
                    </div>
                </div>
                <p class='p-1'>
                    Descripción: <em id='descripcionKarma'>Tu personaje tiene un tic recurrente.</em>
                    <br /><strong>[<span id='requisitoKarma'>Tendrás que mostrarlo una vez por tema</span>]</strong>
                    <br /><span>(<span id='infoExtraKarma'>Chasquea los dedos señalando (mano como pistola)</span>)</span>
                </p>
                <hr/>
                <div class='code-container'>
                    <div
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`karma`, `ticubbe001`);'
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                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoKarma'>ticubbe001</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div id='cardKarma' class='card-karma karma-negativo'>
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                    <div class='d-flex flex-column align-items-even gap-05 w-100 p-05'>
                        <div class='d-flex gap-1 align-items-center'>
                            <strong id='nombreKarma' class='fs-20'>Ruidoso</strong>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Karmas</strong></div>
                            <div id='tipoKarma' class='tipo karma-negativo'><strong>negativo</strong></div>
                            <div class='puntos'><strong><span id='puntosKarma'>2</span><span> puntos</span></strong></div>
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                    </div>
                </div>
                <p class='p-1'>
                    Descripción: <em id='descripcionKarma'>Sueles ser muy escandaloso, por lo que es más fácil que llames la atención y te detecten de manera sonora.</em>
                    
                    
                </p>
                <hr/>
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                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoKarma'>ruidoso001</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Inventario</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Indicado correctamente en la información del personaje.<br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente relativo](+18) Sangre de un naufragio]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4281</link>
			<pubDate>Wed, 09 Sep 2026 17:46:17 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=477">Sigurd Haakon</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4281</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4231" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">En capítulos anteriores </a></span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 49 de Verano del Año 18</span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">-<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">TUUUN TIIINN... TUUUN TIIIN...</span></span></span></span>-</div>
El Den Den Mushi suena con fuerza mientras vibra sobre una caja de madera cubierta de moho y humedades. La caja contiene un puñado de remaches y recortes de metal amontonados que tintinean unos contra otros, sumándose al estruendo que genera el caracol-transmisor.<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">-<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">TUUUN TIIINN... TUUUN TIIINN...</span></span></span></span>-</div>
Las llamas bailan susurrantes sobre la leña seca que he podido recolectar horas antes. Yggdrasil es una herramienta perfecta para estas funciones. Con una palanca oxidada de acero, le doy pequeños toques, meneando las brasas para que el calor se expanda uniformemente. El color marrón da paso a unos tonos negruzcos entremezclados con destellos naranjas de las ascuas que nacen. El humo florece e impregna el ambiente con un aroma ahumado y acogedor que abraza todo el campamento.<br />
Sin apartar la vista de la hoguera, extiendo la mano libre hacia atrás, palpando lentamente y con firmeza el terreno. Estoy buscando la rejilla metálica que he de colocar sobre el fuego para cocinar. Sé que la he dejado apoyada sobre la caja de metales, junto al comunicador y una sartén de barro que ha viajado conmigo desde que tengo memoria. Pero, a pesar de mis intentos por alcanzarla, no lo logro sin antes echarlo todo por los suelos con torpeza.<br />
Me doy la vuelta, irritado por mi propia incapacidad de agarrar algo sin mirar. Debería haber usado el Hakki... Voy a recoger la rejilla cuando me distrae la tonadilla musical, lenta e interestelar, del caracolillo. No pierdo un segundo en abalanzarme sobre él, casi histérico y entusiasmado. Llevo esperando esta llamada desde hace días.<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">-<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">TUUUN TIIINN... TUUUN TIIINN... ¡GOCHA!</span></span></span></span>-</div>
Se descuelga la llamada. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Hola, Sigurd al habla...</span>- Un pequeño silencio, atento al otro lado. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Sí... Claro, sí...</span>- Estoy esperando la noticia. La paja me sobra, pero no tarda en llegar la información. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡¿QUÉ?! Jura que sí.</span>- Una sonrisa se dibuja en mi cara con ilusión y maldad a partes iguales. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¿Tan cerca? ¡Voy para allá, no te muevas!</span>- Me levanto de una sentada, con un gesto brusco pero firme. Con una patada contundente levanto un puñado de tierra que cae sobre el fuego y lo apaga al instante. Recojo a Yggdrasil y la apoyo sobre mi hombro izquierdo. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Avisa al resto del equipo, nos encontramos ahí.</span>- Que empiece la carrera.<br />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #888888;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size">Unas horas más tarde...</span></span></span></div>
<br />
El Sol sigue imponente en lo más alto. Desde que la tormenta se fue, no ha habido quien le plante cara al astro rey. Su presencia es cálida, pero no asfixiante. El viento genera brisas frescas que apaciguan la temperatura y generan un ambiente agradable. El clima es perfecto para correr por la arena sin ahogarse en el proceso o sudar como un cerdo el día antes de la matanza del pueblo.<br />
Llego apurado, con dificultad para coger aire y el corazón a mil por hora. Cuando alcanzo el hallazgo, ya están todos ahí. Ubbe, Dharma, Odiseo y varios de nuestros hombres, los grandes protagonistas. El primero en acercarse es el Hijo del Ragnarok, al que se le nota pletórico. Me recuerda a un niño pequeño que ha cumplido a la perfección las instrucciones de su padre para que se sienta orgulloso. -<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Capitán, qué gusto verte...</span>- me hace un gesto de acercamiento con la mano y se perfila para guiarme sin quitarme los ojos de encima, buscando mi aprobación. Yo le regalo una sonrisa de aprobación. -<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Vas a flipar con lo que hemos encontrado.</span>-<br />
Tengo la intención de contradecir tanta seguridad con la certeza de que, hasta que no dé mi veredicto, está demasiado emocionado. Me contengo aun así, porque tampoco quiero pisotear su posible éxito hasta asegurarme. Con el rabillo del ojo veo a la dupla que me queda, el sureño y el espadachín. Con gesto sutil, alzo el mentón en señal de saludo. Ubbe lo capta rápido y deciden no interrumpirme frente a lo que estoy a punto de presenciar. Y qué suerte, porque es un descubrimiento apoteósico: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">un naufragio.</span><br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><iframe width="500" height="150" src="https://www.youtube.com/embed/QGt3CxxxDBg" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
Trozos de madera revestida y pedazos de hierro reforzado. Todo esparcido por varios metros sobre la costa. Velas rasgadas, cuerdas deshilachadas y suministros flotando sobre las olas que rompen contra la orilla. Una catástrofe náutica de proporciones titánicas. No hay supervivientes ni cuerpos despedazados. Tan solo el cadáver quebrado de un navío que no ha soportado las inclemencias del mar. La víctima de un timonel que no ha estado a la altura de su propia aventura.<br />
Doy pequeños pasos en dirección al desastre, hundiendo los pies en agua hasta la altura de los tobillos. La sorpresa no cabe en mí. Es tanta que estoy mudo, observando el panorama. Es bellísimo... Desolador. Me inclino hacia delante, apoyado sobre mis propias rodillas para alcanzar un fragmento de metal con remaches carcomidos por percebes. Sobre él, una especie de gaviota mal dibujada con pintura azul marino. Volteo la pieza de un lado a otro sobre mi mano. La analizo con detenimiento. Si tiene fauna marina adherida, es porque ha estado mucho tiempo en el agua. Probablemente sea parte de la carena del barco, por debajo de la línea de flotación. Si el logo ya dejaba en claro que esto forma parte del Gobierno Mundial, este armazón delata que estamos frente a un acorazado echado a perder. Un llamado de Dharma me distrae. Parece que no es el único rastro que tenemos.<br />
Me adentro en la arena. No parece haber huellas ni señas de forcejeo o arrastre. El viento ha sido benévolo y ha sepultado cualquier pista en referencia a ello. Sin embargo, un puñado de hilos rojos serpentean como culebras por toda la playa hasta adentrarse en el interior del bosque. Supervivientes. Marines supervivientes. Sean quienes fueran, tuvieron la osadía de vivir, pero no salieron bien parados. Una caja abandonada de primeros auxilios revela que se curaron a toda prisa y se ocultaron entre la espesura y la maleza de aquel verde. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Vaya... Así que tenemos compañía, ehhh...</span>- Una mueca macabra me invade el rostro mientras recojo un puñado de arena roja y lo dejo deslizarse sobre la palma de mi mano con sutileza, simulando una cascada. Grano a grano, como un enorme reloj de arena que los acerca más a su final.<br />
<br />
Me alzo de nuevo, estoico y cargado de vigor y coraje. Una nueva cacería se acerca, no hay tiempo que perder. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Bien, muchachos, cambio de planes.</span>- llamo la atención de todos los presentes. Una vez más, el primero al que encaro es al más pequeño de todos, Odiseo. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Reúne a las tropas y volved al campamento. Ya habéis hecho de más.</span>- hago una pequeña pausa y aprovecho para rascarme la barba y reajustarme el cinturón con los martillos de guerra. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Quédate con Patroclo y avisad en caso de emergencia. No quiero que nadie se quede con nuestro botín sin antes presentar pelea con nosotros.</span>- Para cuando miro al resto de comandantes, el joven humano ya ha salido disparado y ha echado mano de su Den Den para movilizar a todo el mundo. <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">-¿Qué me decís, muchachos...?</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color"> ¡¡¡JARUL JUL JUL JUL...!!!</span></span>-<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">-<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¡¡¿LISTOS PARA UNA NUEVA CACERÍA?!!</span></span></span></span>-</div>
<hr class="mycode_hr" />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>En efecto, cajita feliz</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Datos de interés</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<ul class="mycode_list"><li>Sigurd está en el campamento hasta que lo llama Odiseo<br />
</li>
<li>Una vez lo reclaman, se acerca al naufragio y lo analiza<br />
</li>
<li>Propone una cacería conjunta con sus hombres de confianza<br />
</li>
</ul>

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Karmas</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<ul class="mycode_list"><li>Ruidoso<br />
</li>
<li>Torpe <br />
</li>
<li>Charlatán <br />
</li>
<li>Risa excéntrica <br />
</li>
<li>Oratoria imperturbable <br />
</li>
<li>Sentidos aumentados oído <br />
</li>
</ul>

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Pensamientos de Sigurd</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Bélico</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Bélico defensivo</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Bélico ofensivo</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Off</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<ul class="mycode_list"><li>Sangre y fuego chicos<br />
</li>
</ul>

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4231" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">En capítulos anteriores </a></span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 49 de Verano del Año 18</span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">-<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">TUUUN TIIINN... TUUUN TIIIN...</span></span></span></span>-</div>
El Den Den Mushi suena con fuerza mientras vibra sobre una caja de madera cubierta de moho y humedades. La caja contiene un puñado de remaches y recortes de metal amontonados que tintinean unos contra otros, sumándose al estruendo que genera el caracol-transmisor.<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">-<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">TUUUN TIIINN... TUUUN TIIINN...</span></span></span></span>-</div>
Las llamas bailan susurrantes sobre la leña seca que he podido recolectar horas antes. Yggdrasil es una herramienta perfecta para estas funciones. Con una palanca oxidada de acero, le doy pequeños toques, meneando las brasas para que el calor se expanda uniformemente. El color marrón da paso a unos tonos negruzcos entremezclados con destellos naranjas de las ascuas que nacen. El humo florece e impregna el ambiente con un aroma ahumado y acogedor que abraza todo el campamento.<br />
Sin apartar la vista de la hoguera, extiendo la mano libre hacia atrás, palpando lentamente y con firmeza el terreno. Estoy buscando la rejilla metálica que he de colocar sobre el fuego para cocinar. Sé que la he dejado apoyada sobre la caja de metales, junto al comunicador y una sartén de barro que ha viajado conmigo desde que tengo memoria. Pero, a pesar de mis intentos por alcanzarla, no lo logro sin antes echarlo todo por los suelos con torpeza.<br />
Me doy la vuelta, irritado por mi propia incapacidad de agarrar algo sin mirar. Debería haber usado el Hakki... Voy a recoger la rejilla cuando me distrae la tonadilla musical, lenta e interestelar, del caracolillo. No pierdo un segundo en abalanzarme sobre él, casi histérico y entusiasmado. Llevo esperando esta llamada desde hace días.<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">-<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">TUUUN TIIINN... TUUUN TIIINN... ¡GOCHA!</span></span></span></span>-</div>
Se descuelga la llamada. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Hola, Sigurd al habla...</span>- Un pequeño silencio, atento al otro lado. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Sí... Claro, sí...</span>- Estoy esperando la noticia. La paja me sobra, pero no tarda en llegar la información. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡¿QUÉ?! Jura que sí.</span>- Una sonrisa se dibuja en mi cara con ilusión y maldad a partes iguales. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¿Tan cerca? ¡Voy para allá, no te muevas!</span>- Me levanto de una sentada, con un gesto brusco pero firme. Con una patada contundente levanto un puñado de tierra que cae sobre el fuego y lo apaga al instante. Recojo a Yggdrasil y la apoyo sobre mi hombro izquierdo. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Avisa al resto del equipo, nos encontramos ahí.</span>- Que empiece la carrera.<br />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #888888;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size">Unas horas más tarde...</span></span></span></div>
<br />
El Sol sigue imponente en lo más alto. Desde que la tormenta se fue, no ha habido quien le plante cara al astro rey. Su presencia es cálida, pero no asfixiante. El viento genera brisas frescas que apaciguan la temperatura y generan un ambiente agradable. El clima es perfecto para correr por la arena sin ahogarse en el proceso o sudar como un cerdo el día antes de la matanza del pueblo.<br />
Llego apurado, con dificultad para coger aire y el corazón a mil por hora. Cuando alcanzo el hallazgo, ya están todos ahí. Ubbe, Dharma, Odiseo y varios de nuestros hombres, los grandes protagonistas. El primero en acercarse es el Hijo del Ragnarok, al que se le nota pletórico. Me recuerda a un niño pequeño que ha cumplido a la perfección las instrucciones de su padre para que se sienta orgulloso. -<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Capitán, qué gusto verte...</span>- me hace un gesto de acercamiento con la mano y se perfila para guiarme sin quitarme los ojos de encima, buscando mi aprobación. Yo le regalo una sonrisa de aprobación. -<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Vas a flipar con lo que hemos encontrado.</span>-<br />
Tengo la intención de contradecir tanta seguridad con la certeza de que, hasta que no dé mi veredicto, está demasiado emocionado. Me contengo aun así, porque tampoco quiero pisotear su posible éxito hasta asegurarme. Con el rabillo del ojo veo a la dupla que me queda, el sureño y el espadachín. Con gesto sutil, alzo el mentón en señal de saludo. Ubbe lo capta rápido y deciden no interrumpirme frente a lo que estoy a punto de presenciar. Y qué suerte, porque es un descubrimiento apoteósico: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">un naufragio.</span><br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><iframe width="500" height="150" src="https://www.youtube.com/embed/QGt3CxxxDBg" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
Trozos de madera revestida y pedazos de hierro reforzado. Todo esparcido por varios metros sobre la costa. Velas rasgadas, cuerdas deshilachadas y suministros flotando sobre las olas que rompen contra la orilla. Una catástrofe náutica de proporciones titánicas. No hay supervivientes ni cuerpos despedazados. Tan solo el cadáver quebrado de un navío que no ha soportado las inclemencias del mar. La víctima de un timonel que no ha estado a la altura de su propia aventura.<br />
Doy pequeños pasos en dirección al desastre, hundiendo los pies en agua hasta la altura de los tobillos. La sorpresa no cabe en mí. Es tanta que estoy mudo, observando el panorama. Es bellísimo... Desolador. Me inclino hacia delante, apoyado sobre mis propias rodillas para alcanzar un fragmento de metal con remaches carcomidos por percebes. Sobre él, una especie de gaviota mal dibujada con pintura azul marino. Volteo la pieza de un lado a otro sobre mi mano. La analizo con detenimiento. Si tiene fauna marina adherida, es porque ha estado mucho tiempo en el agua. Probablemente sea parte de la carena del barco, por debajo de la línea de flotación. Si el logo ya dejaba en claro que esto forma parte del Gobierno Mundial, este armazón delata que estamos frente a un acorazado echado a perder. Un llamado de Dharma me distrae. Parece que no es el único rastro que tenemos.<br />
Me adentro en la arena. No parece haber huellas ni señas de forcejeo o arrastre. El viento ha sido benévolo y ha sepultado cualquier pista en referencia a ello. Sin embargo, un puñado de hilos rojos serpentean como culebras por toda la playa hasta adentrarse en el interior del bosque. Supervivientes. Marines supervivientes. Sean quienes fueran, tuvieron la osadía de vivir, pero no salieron bien parados. Una caja abandonada de primeros auxilios revela que se curaron a toda prisa y se ocultaron entre la espesura y la maleza de aquel verde. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Vaya... Así que tenemos compañía, ehhh...</span>- Una mueca macabra me invade el rostro mientras recojo un puñado de arena roja y lo dejo deslizarse sobre la palma de mi mano con sutileza, simulando una cascada. Grano a grano, como un enorme reloj de arena que los acerca más a su final.<br />
<br />
Me alzo de nuevo, estoico y cargado de vigor y coraje. Una nueva cacería se acerca, no hay tiempo que perder. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Bien, muchachos, cambio de planes.</span>- llamo la atención de todos los presentes. Una vez más, el primero al que encaro es al más pequeño de todos, Odiseo. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Reúne a las tropas y volved al campamento. Ya habéis hecho de más.</span>- hago una pequeña pausa y aprovecho para rascarme la barba y reajustarme el cinturón con los martillos de guerra. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Quédate con Patroclo y avisad en caso de emergencia. No quiero que nadie se quede con nuestro botín sin antes presentar pelea con nosotros.</span>- Para cuando miro al resto de comandantes, el joven humano ya ha salido disparado y ha echado mano de su Den Den para movilizar a todo el mundo. <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">-¿Qué me decís, muchachos...?</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color"> ¡¡¡JARUL JUL JUL JUL...!!!</span></span>-<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">-<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¡¡¿LISTOS PARA UNA NUEVA CACERÍA?!!</span></span></span></span>-</div>
<hr class="mycode_hr" />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>En efecto, cajita feliz</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Datos de interés</span>
					</div>
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				</div>
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					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<ul class="mycode_list"><li>Sigurd está en el campamento hasta que lo llama Odiseo<br />
</li>
<li>Una vez lo reclaman, se acerca al naufragio y lo analiza<br />
</li>
<li>Propone una cacería conjunta con sus hombres de confianza<br />
</li>
</ul>

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Karmas</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<ul class="mycode_list"><li>Ruidoso<br />
</li>
<li>Torpe <br />
</li>
<li>Charlatán <br />
</li>
<li>Risa excéntrica <br />
</li>
<li>Oratoria imperturbable <br />
</li>
<li>Sentidos aumentados oído <br />
</li>
</ul>

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Pensamientos de Sigurd</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Bélico</span>
					</div>
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					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Bélico defensivo</span>
					</div>
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				</div>
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					<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
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					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Bélico ofensivo</span>
					</div>
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				</div>
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					<br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
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					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Off</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<ul class="mycode_list"><li>Sangre y fuego chicos<br />
</li>
</ul>

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[It´s raining marines [Presente Absoluto]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4236</link>
			<pubDate>Thu, 03 Sep 2026 15:35:47 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=572">Kibai</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4236</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 38 de Verano, Año 18</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">En la costa de Isla Chisi</span></span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<br />
Llamarle al descenso accidentado hubiese sido lo mismo que llamarle a uno de los vendavales infernales de Drum una brisa de verano. EL Royal Quiver se precipitó al vació como si fuese una roca, deprovisto de cualquier tipo de control o de viento que amainase su caída, arrastrando a sus tres ocupantes con él.<br />
<br />
Kibai, firmemente anclado con sus garras al mástil inicial, miró, por primera vez en mucho tiempo, con pánico hacia el timón, dónde Moja hacía lo que podía por tratar de nivelar la nave que, a ojos vista, ya había perdido completamente cualquier esperanza de ser controlada. El viento soplaba en sus orejas mientras todo a su alrededor se desdibujaba por la velocidad que seguían descendiendo desde Skypiea.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">— Dioses,  tened piedad de nosotros... —</span></span></span> pensó para si el mink, mientras que en su fuero interno algo que no le gustaba demasiado comenzaba a agitarse en sus entrañas, un sentimiento al que prefería no hacer caso, pero que desde un rincón de su cabeza, uno distinto al que solía habitar la vocecilla con el tono del oficial de cubierta del <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Swift, </span>le repetía un mantra una y otra vez:<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size">Asúmelo, Kibai, os han abandonado, vais a morir. </span><br />
<span style="font-size: large;" class="mycode_size"><br></span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Aunque la subida había sido rápida, pero emocionante, la bajada no lo fue tanto. Cuando por fin el Royal Quiver tocó la superficie el agua, la madera del casco se abrió como si fuese una nuez aplastada por la mano de un gigante, y desde entonces, todo fue caos y destrucción. Las jarcias salieron volando, arrancadas de sus bitas y retorciéndose como cobras enfurecidas, mientras que la carga de la bodega, incluyendo todo lo que el mink había almacenado cuidadosamente en Skypiea, las ultimas frutas de Little Garden, y todo lo que había recogido en sus cuadernos se perdía irremediablemente en el mar para siempre.<br />
<br />
Obviamente el propio Kibai no salió ileso. Incapaz de mantenerse agarrado al mástil, salió propulsado hacia delante, chocando con su costado izquierdo contra la borda del barco, notando como de inmiediato su boca se llenaba de sangre y su cabeza de luces brillantes de colores que amenazaron con dejarlo incosnciente. Sin embargo, cuando estaba a punto de abandonarse a la negrura y las aguas del mar lo envolvieron, hubo una sensación que le devolvió un pequeño aliento de cordura.<br />
<br />
Podía moverse...<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡BERTRAM, MOJA! ELLOS SON USUARIOS, IMBÉCIL!!!</span></span></span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><BR></div>
Aquel pensamiento despejó el aturdimiento casi tanto como la frialdad del agua marina. Apretando los dientes para contener el dolor tanto que pensó que los colmillos se le iban a partir en pedazos, el mink miró a su alrededor tratando de localizar a los dos marines. Por suerte, a pesar de estar dentro del agua y su olfato estar anulado por obvias razones, sus ojos funcionaban con la claridad de siempre, y Kibai no tardó en vislumbrar en el agua a sus dos compañeros, a los que se apresuró a ir colocando sobre restos flotantes, a sabiendas de la debilidad que atacaría sus miembros en aquel momento.<br />
<br />
Ayudados por la corriente, las dos improvisadas balsas, todo lo que quedaba del otrora imponente y orgulloso Royal Quiver, se arrastraron poco a poco hacia la costa. Cuando al fin tocaron tierra, Kibai, hincando una rodilla en tierra, tosió varias veces, antes de vomitar una mezcla de agua salada y sangre, que le empapó el uniforme hecho jirones por las astillas que habían volado en todas direcciones como si fuese el interior de una bomba de metralla.</div>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">— Moja... — </span></span>alcanzó a susurrar con un hilo de voz a su compañero, el cual desconocía si siqueira estaba consciente. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">— No se dónde te habrás sacado el carnet de timonel, pero en esa academia claramente te han estafado.</span></span><br />
Respirando pesadamente, el mink examinó la pequeña cala dónde habían acabado por llegar, así como el borde de lo que parecía un bosque que uno vería en un cuento de hadas, con los árboles altos y su troncos cubiertos de musgo.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">— Bosque, no jungla. curiosa novedad — </span></span></span>pensó Kibai irónicamente mientras giraba su cabeza para evaluar el estado de Bertram y Moja.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span> La Caja de Pandora</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					 Kibai cae del cielo con el resto de su División, estrellándose contra el océano. Al recordar que ahora puede nadar y el resto no, se apresura a pesar de sus heridas a rescatar a Bertram y a Moja, colocándolos en dos trozos de madera y arrastrándolos a la costa. 
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span> Daños</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					 Tal y como está estipulado por la administración, Kibai sufre 2000 puntos de daño (entiendo que aplica la resistencia pasiva, quedando estos en 1900) y tiene sus stats reducidos en un 50% 
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span> Karmas Relevantes</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					 Ojo Felino 
				</div>
			</div> 
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 38 de Verano, Año 18</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">En la costa de Isla Chisi</span></span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<br />
Llamarle al descenso accidentado hubiese sido lo mismo que llamarle a uno de los vendavales infernales de Drum una brisa de verano. EL Royal Quiver se precipitó al vació como si fuese una roca, deprovisto de cualquier tipo de control o de viento que amainase su caída, arrastrando a sus tres ocupantes con él.<br />
<br />
Kibai, firmemente anclado con sus garras al mástil inicial, miró, por primera vez en mucho tiempo, con pánico hacia el timón, dónde Moja hacía lo que podía por tratar de nivelar la nave que, a ojos vista, ya había perdido completamente cualquier esperanza de ser controlada. El viento soplaba en sus orejas mientras todo a su alrededor se desdibujaba por la velocidad que seguían descendiendo desde Skypiea.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">— Dioses,  tened piedad de nosotros... —</span></span></span> pensó para si el mink, mientras que en su fuero interno algo que no le gustaba demasiado comenzaba a agitarse en sus entrañas, un sentimiento al que prefería no hacer caso, pero que desde un rincón de su cabeza, uno distinto al que solía habitar la vocecilla con el tono del oficial de cubierta del <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Swift, </span>le repetía un mantra una y otra vez:<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size">Asúmelo, Kibai, os han abandonado, vais a morir. </span><br />
<span style="font-size: large;" class="mycode_size"><br></span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Aunque la subida había sido rápida, pero emocionante, la bajada no lo fue tanto. Cuando por fin el Royal Quiver tocó la superficie el agua, la madera del casco se abrió como si fuese una nuez aplastada por la mano de un gigante, y desde entonces, todo fue caos y destrucción. Las jarcias salieron volando, arrancadas de sus bitas y retorciéndose como cobras enfurecidas, mientras que la carga de la bodega, incluyendo todo lo que el mink había almacenado cuidadosamente en Skypiea, las ultimas frutas de Little Garden, y todo lo que había recogido en sus cuadernos se perdía irremediablemente en el mar para siempre.<br />
<br />
Obviamente el propio Kibai no salió ileso. Incapaz de mantenerse agarrado al mástil, salió propulsado hacia delante, chocando con su costado izquierdo contra la borda del barco, notando como de inmiediato su boca se llenaba de sangre y su cabeza de luces brillantes de colores que amenazaron con dejarlo incosnciente. Sin embargo, cuando estaba a punto de abandonarse a la negrura y las aguas del mar lo envolvieron, hubo una sensación que le devolvió un pequeño aliento de cordura.<br />
<br />
Podía moverse...<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡BERTRAM, MOJA! ELLOS SON USUARIOS, IMBÉCIL!!!</span></span></span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><BR></div>
Aquel pensamiento despejó el aturdimiento casi tanto como la frialdad del agua marina. Apretando los dientes para contener el dolor tanto que pensó que los colmillos se le iban a partir en pedazos, el mink miró a su alrededor tratando de localizar a los dos marines. Por suerte, a pesar de estar dentro del agua y su olfato estar anulado por obvias razones, sus ojos funcionaban con la claridad de siempre, y Kibai no tardó en vislumbrar en el agua a sus dos compañeros, a los que se apresuró a ir colocando sobre restos flotantes, a sabiendas de la debilidad que atacaría sus miembros en aquel momento.<br />
<br />
Ayudados por la corriente, las dos improvisadas balsas, todo lo que quedaba del otrora imponente y orgulloso Royal Quiver, se arrastraron poco a poco hacia la costa. Cuando al fin tocaron tierra, Kibai, hincando una rodilla en tierra, tosió varias veces, antes de vomitar una mezcla de agua salada y sangre, que le empapó el uniforme hecho jirones por las astillas que habían volado en todas direcciones como si fuese el interior de una bomba de metralla.</div>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">— Moja... — </span></span>alcanzó a susurrar con un hilo de voz a su compañero, el cual desconocía si siqueira estaba consciente. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">— No se dónde te habrás sacado el carnet de timonel, pero en esa academia claramente te han estafado.</span></span><br />
Respirando pesadamente, el mink examinó la pequeña cala dónde habían acabado por llegar, así como el borde de lo que parecía un bosque que uno vería en un cuento de hadas, con los árboles altos y su troncos cubiertos de musgo.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">— Bosque, no jungla. curiosa novedad — </span></span></span>pensó Kibai irónicamente mientras giraba su cabeza para evaluar el estado de Bertram y Moja.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
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						<span> La Caja de Pandora</span>
					</div>
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				</div>
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					<br />
<div class='custom-spoiler'>
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						<span>Resumen</span>
					</div>
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					 Kibai cae del cielo con el resto de su División, estrellándose contra el océano. Al recordar que ahora puede nadar y el resto no, se apresura a pesar de sus heridas a rescatar a Bertram y a Moja, colocándolos en dos trozos de madera y arrastrándolos a la costa. 
				</div>
			</div><br />
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						<span> Daños</span>
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					 Tal y como está estipulado por la administración, Kibai sufre 2000 puntos de daño (entiendo que aplica la resistencia pasiva, quedando estos en 1900) y tiene sus stats reducidos en un 50% 
				</div>
			</div><br />
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					</div>
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					 Ojo Felino 
				</div>
			</div> 
				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[FIC-Presente absoluto](+18)  Operaciones en una isla desierta]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4231</link>
			<pubDate>Thu, 03 Sep 2026 02:50:03 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=477">Sigurd Haakon</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4231</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4210" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">En capítulos anteriores</a> </span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size">Día 36 de Verano del Año 18</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><iframe width="500" height="150" src="https://www.youtube.com/embed/FhG_ODUWxOI" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
Lluvia. Una tormenta tropical de las que hacen época. Probablemente no pasen las primeras horas del mediodía, pero el astro rey está totalmente desaparecido y una falsa noche nos abraza como una sábana negra, bajo la violencia de nubes tan oscuras y densas que eclipsan toda existencia de luz. Un panorama desolador y un clima tan cruel que solo permite diminutas ventanas de tiempo para ver con claridad cuando los destellos del relámpago se precipitan contra el mar. El aguacero es tan torrencial que las gotas de agua caen como alfileres sobre la piel y golpean la cubierta como clavos sobre un ataúd. Más tortuosa es la marea, provocando un oleaje tan hostil que columpia sin dificultad el peso del Veðrfölnir y a todos sus integrantes, causando el temor entre estos de volcar definitivamente e irnos a la deriva. En todos aquellos que no confían en mis inmensas habilidades como navegante, por supuesto. -<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡¡¡JARUL JUL JUL JUL...!!!</span></span></span> <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡¡No os escondáis en la bodega, ratas de alcantarilla. Contemplad cómo el océano nos da la bienvenida después de tanto tiempo!!</span>- Me descojono, burlesco y riendo a pleno pulmón, encaramado al timón con ambas manos y la certeza absoluta de que llegaremos a nuestro objetivo sanos y salvos.<br />
<br />
Y es que dejamos atrás la Shandora y sus cielos paradisíacos hace días, surfeando las corrientes de aire y maniobrando a través de los vientos con maestría y agallas. Un descenso apoteósico que nos condujo a un destino incierto e imposible de evadir. Suerte tuvimos, y ya podemos agradecer que los tifones y huracanes nos hayan dejado de vuelta en la Grand Line para seguir nuestra travesía sobre esta, por muy distinta que sea la corriente en la que estamos.<br />
¿Pero quién en su sano juicio escogería quedarse en aquellas tierras fértiles y tranquilas pudiendo escoger la brutalidad y belleza de la tormenta, de surcar las aguas embravecidas viviendo aventuras y saqueos? Ya te aseguro que nadie en este barco. Aquí, en el Ragnarok, hemos nacido para la batalla y la conquista. Desafiamos la tormenta con valor y respondemos al trueno con un rugido de guerra que le mete miedo al pánico. Que se queden con su tierra santa. Nosotros hemos venido a reducir la civilización a sangre, fuego y ceniza.<br />
-<span style="color: #b20080;" class="mycode_color">"Cuak"</span>-. Escucho un graznido a mi derecha. Es Pato Patroclo, que sufre el temporal más que nadie, pero se niega a resguardarse junto a los demás. Enfrenta el viaje a mi lado, orgulloso, cubierto por su armadura de cobre que repiquetea con eco metálico contra los chubascos. -<span style="color: #b20080;" class="mycode_color">"cuak, cuak"</span>- repite. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¿Qué dices, amigo? ¿Has visto algo?</span>- Fijo la mirada al frente y achino los ojos para intentar ver más allá, a través del chaparrón. Una silueta oscura y difusa se dibuja en el horizonte, alzándose sobre el mismo como una sombra viviente. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Tierra a la vista...</span>- susurro, sorprendido, mientras una ilusión empieza a crecer desde lo más profundo de mi ser. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡¡TIEEERRA A LA VISTAAA!! ¡¡¡JARUL JUL JUL JUL...!!!</span>- anuncio por todo lo alto. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡Corre, Patroclo, entra dentro y avisa a los demás! ¡Vamos a desembarcar aquí!</span>- El pequeño animal sale despedido como una bala, a toda prisa, graznando como un loco para dar la alerta.<br />
<br />
El diluvio no cesa, pero nada me va a impedir echar el ancla aquí. He conseguido aproximarme lo suficiente a la costa para dejar la nave segura y poder avanzar por el agua a pie hasta tocar la playa. El mar no alcanza más que a la altura de los tobillos de Ubbe, media cadera para Dharma y el resto de humanos. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Grumetes, hay que fondear aquí, no puedo acercarme más. Id deprisa.</span>- empiezo a dar órdenes. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Vosotros, aseguraos de aferrar todas las velas y que no haya ningún desperfecto en las cuerdas, ¿entendido?</span>- otro pequeño grupo se aproxima, de unos cinco hombres. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡Eh! Nada de dar paseos por cubierta. Id con Ubbe y que os organice para montar un campamento a pocos metros de la orilla.</span>- advierto a los piratas más rebeldes. Bajo la supervisión del comandante, todos se mueven y hacen mejor su trabajo. Además, no se me borra el recuerdo de la primera vez que conocí a mi hermano en Little Garden, en aquel refugio improvisado. Es un experto en ello. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡Vamos, cabrones, todo el mundo en marcha!</span>-<br />
Pasados los minutos, ya está todo listo. El Veðrfölnir está asegurado y nos resguardamos en un cobijo amplio con madera, telas y cuerdas. Lo suficiente para maniobrar y organizar en tierra al amparo de la lluvia. La isla como tal parece abandonada y desprovista de toda civilización. He aprovechado para dar un rodeo con el barco, a ver si encontrábamos un puerto en el que atracar, y nada. Por suerte, la isla es bastante pequeña y fácil de bordear y recorrer. Bueno, al menos en su perímetro, porque en su interior no parece haber más que un denso e infinito bosque exótico. Más adelante averiguaremos qué esconde. Ahora toca asentarse bien y organizar la jugada.<br />
<br />
Bajo una inmensa carpa de lona, por la que se filtra poco a poco un lento pero perpetuo goteo, me reúno con los mandamases de la tripulación. Los miro uno por uno antes de empezar a hablar, sonriente y altanero, con el mentón subido y el pecho inflado, satisfecho. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Hemos llegado a nuevas tierras y hay que ponerse en marcha, ¿no os parece?</span>- suspiro mientras me siento con un culetazo sobre la arena húmeda. Antes de continuar, le echo un último vistazo a Yggdrasil, que reposa con la hoja hundida y el mango alzado como un mástil. Es inspiradora de fuerza y coraje. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Odiseo, de ti necesito la tarea más importante.</span>- lo miro, sonriente. Este, con solo escuchar su nombre, da un pequeño respingo. Se pone tieso, como si la responsabilidad le superara, pero al mismo tiempo quisiera estar a la altura del momento. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Necesito que cojas a todos nuestros hombres, la veintena de ellos. Quiero que los organices a lo largo de toda la costa, abarcando tanto perímetro como puedas pillar. La isla es pequeña, no te costará mucho.</span>- hago una pequeña pausa para coger aire y aprovecho para recolocar las ideas en mi cabeza y rascarme la barba. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Haced patrullas de uno en uno durante varios kilómetros, que tengáis toda la extensión posible cubierta. En caso de que veáis que algo se acerca desde el mar o emerge del interior de la selva, dad aviso inmediato y retiraos.</span>- me pongo serio de golpe, dándole valor al momento y a la orden. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Usad los rifles para ayudaros a vigilar, pero no quiero que nadie entre en conflicto por su cuenta. Una vez veamos la amenaza, yo mismo me encargaré de liquidarla. ¿Ha quedado claro?</span>- Con confianza y seguridad, el primer y último Hijo del Ragnarok asiente, seguro de sí mismo. -<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Sí, capitán, no te decepcionaré.</span>- su mirada denota una determinación ígnea, liderazgo puro. No tarda en despedirse y marchar del lugar. Al segundo, de fondo, como una canción de taberna, se oyen sus gritos llamando a las unidades.<br />
-<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Vale, ahora solo quedamos nosotros tres.</span>- vuelvo a la conversación con una sonrisa incipiente. Ahora hablan los adultos. Dharma, Ubbe y yo. Aquí la jerarquía, aunque marcada, está más pareja. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¿Qué os parece si vosotros dos os adentráis al interior de la isla y descubrís qué nos puede ofrecer? Parece un lugar peligroso, pero lleno de recursos.</span>- propongo con un tono firme aunque divertido frente a la idea de encontrar amenazas interesantes ahí dentro. Sé que eso les animará. Este lugar me recuerda mucho a la isla de los dinosaurios. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Yo tengo la intención de quedarme por aquí por ahora, vigilando la nave y el campamento. También quiero aprovechar para montar un horno rústico a la vieja usanza para aprovechar aquello que podamos recoger. Me huele a que hay buena materia prima en este lugar.</span>- fantaseo con la idea, que juguetea en mi mente y me tengo que esforzar en no reírme de ella. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Nos podemos ir turnando para descansar e informar de la situación. Y, en caso de que alguno de estos detecte algún peligro, organizar un contraataque.</span>- ahora sí, me es imposible disimular una mueca tétrica. La esperanza de que alguien caiga a la deriva con nosotros me emociona. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¿Qué me decís?</span>-<br />
<br />
Ya está todo dicho. Frente a la conformidad general, el Ragnarok se pone en marcha. No tengo la intención de quedarme mucho tiempo en este lugar perdido de cualquier mapa, pero le sacaremos todo el partido que podamos. Vamos a expoliar esta isla y a saquear cada recurso natural que encontremos.<br />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size">Continuará...</span></span></span></div>
<hr class="mycode_hr" />
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					<ul class="mycode_list"><li>Este tema en Presente Absoluto sirve para justificar nuestra llegada a la isla<br />
</li>
</ul>
<ul class="mycode_list"><li>Hemos organizado un campamento en la costa para asentarnos y obtener recursos sin problema <br />
</li>
</ul>
<ul class="mycode_list"><li>Hemos desplegado a la Hora de Tier 2 de Francotiradores (20 unidades) + Odiseo a lo largo del perímetro de la isla para vigilar posibles llegadas o ataques del interior. Tienen orden de informar y nunca combatir <br />
</li>
</ul>

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4210" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">En capítulos anteriores</a> </span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size">Día 36 de Verano del Año 18</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><iframe width="500" height="150" src="https://www.youtube.com/embed/FhG_ODUWxOI" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
Lluvia. Una tormenta tropical de las que hacen época. Probablemente no pasen las primeras horas del mediodía, pero el astro rey está totalmente desaparecido y una falsa noche nos abraza como una sábana negra, bajo la violencia de nubes tan oscuras y densas que eclipsan toda existencia de luz. Un panorama desolador y un clima tan cruel que solo permite diminutas ventanas de tiempo para ver con claridad cuando los destellos del relámpago se precipitan contra el mar. El aguacero es tan torrencial que las gotas de agua caen como alfileres sobre la piel y golpean la cubierta como clavos sobre un ataúd. Más tortuosa es la marea, provocando un oleaje tan hostil que columpia sin dificultad el peso del Veðrfölnir y a todos sus integrantes, causando el temor entre estos de volcar definitivamente e irnos a la deriva. En todos aquellos que no confían en mis inmensas habilidades como navegante, por supuesto. -<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡¡¡JARUL JUL JUL JUL...!!!</span></span></span> <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡¡No os escondáis en la bodega, ratas de alcantarilla. Contemplad cómo el océano nos da la bienvenida después de tanto tiempo!!</span>- Me descojono, burlesco y riendo a pleno pulmón, encaramado al timón con ambas manos y la certeza absoluta de que llegaremos a nuestro objetivo sanos y salvos.<br />
<br />
Y es que dejamos atrás la Shandora y sus cielos paradisíacos hace días, surfeando las corrientes de aire y maniobrando a través de los vientos con maestría y agallas. Un descenso apoteósico que nos condujo a un destino incierto e imposible de evadir. Suerte tuvimos, y ya podemos agradecer que los tifones y huracanes nos hayan dejado de vuelta en la Grand Line para seguir nuestra travesía sobre esta, por muy distinta que sea la corriente en la que estamos.<br />
¿Pero quién en su sano juicio escogería quedarse en aquellas tierras fértiles y tranquilas pudiendo escoger la brutalidad y belleza de la tormenta, de surcar las aguas embravecidas viviendo aventuras y saqueos? Ya te aseguro que nadie en este barco. Aquí, en el Ragnarok, hemos nacido para la batalla y la conquista. Desafiamos la tormenta con valor y respondemos al trueno con un rugido de guerra que le mete miedo al pánico. Que se queden con su tierra santa. Nosotros hemos venido a reducir la civilización a sangre, fuego y ceniza.<br />
-<span style="color: #b20080;" class="mycode_color">"Cuak"</span>-. Escucho un graznido a mi derecha. Es Pato Patroclo, que sufre el temporal más que nadie, pero se niega a resguardarse junto a los demás. Enfrenta el viaje a mi lado, orgulloso, cubierto por su armadura de cobre que repiquetea con eco metálico contra los chubascos. -<span style="color: #b20080;" class="mycode_color">"cuak, cuak"</span>- repite. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¿Qué dices, amigo? ¿Has visto algo?</span>- Fijo la mirada al frente y achino los ojos para intentar ver más allá, a través del chaparrón. Una silueta oscura y difusa se dibuja en el horizonte, alzándose sobre el mismo como una sombra viviente. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Tierra a la vista...</span>- susurro, sorprendido, mientras una ilusión empieza a crecer desde lo más profundo de mi ser. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡¡TIEEERRA A LA VISTAAA!! ¡¡¡JARUL JUL JUL JUL...!!!</span>- anuncio por todo lo alto. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡Corre, Patroclo, entra dentro y avisa a los demás! ¡Vamos a desembarcar aquí!</span>- El pequeño animal sale despedido como una bala, a toda prisa, graznando como un loco para dar la alerta.<br />
<br />
El diluvio no cesa, pero nada me va a impedir echar el ancla aquí. He conseguido aproximarme lo suficiente a la costa para dejar la nave segura y poder avanzar por el agua a pie hasta tocar la playa. El mar no alcanza más que a la altura de los tobillos de Ubbe, media cadera para Dharma y el resto de humanos. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Grumetes, hay que fondear aquí, no puedo acercarme más. Id deprisa.</span>- empiezo a dar órdenes. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Vosotros, aseguraos de aferrar todas las velas y que no haya ningún desperfecto en las cuerdas, ¿entendido?</span>- otro pequeño grupo se aproxima, de unos cinco hombres. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡Eh! Nada de dar paseos por cubierta. Id con Ubbe y que os organice para montar un campamento a pocos metros de la orilla.</span>- advierto a los piratas más rebeldes. Bajo la supervisión del comandante, todos se mueven y hacen mejor su trabajo. Además, no se me borra el recuerdo de la primera vez que conocí a mi hermano en Little Garden, en aquel refugio improvisado. Es un experto en ello. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡Vamos, cabrones, todo el mundo en marcha!</span>-<br />
Pasados los minutos, ya está todo listo. El Veðrfölnir está asegurado y nos resguardamos en un cobijo amplio con madera, telas y cuerdas. Lo suficiente para maniobrar y organizar en tierra al amparo de la lluvia. La isla como tal parece abandonada y desprovista de toda civilización. He aprovechado para dar un rodeo con el barco, a ver si encontrábamos un puerto en el que atracar, y nada. Por suerte, la isla es bastante pequeña y fácil de bordear y recorrer. Bueno, al menos en su perímetro, porque en su interior no parece haber más que un denso e infinito bosque exótico. Más adelante averiguaremos qué esconde. Ahora toca asentarse bien y organizar la jugada.<br />
<br />
Bajo una inmensa carpa de lona, por la que se filtra poco a poco un lento pero perpetuo goteo, me reúno con los mandamases de la tripulación. Los miro uno por uno antes de empezar a hablar, sonriente y altanero, con el mentón subido y el pecho inflado, satisfecho. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Hemos llegado a nuevas tierras y hay que ponerse en marcha, ¿no os parece?</span>- suspiro mientras me siento con un culetazo sobre la arena húmeda. Antes de continuar, le echo un último vistazo a Yggdrasil, que reposa con la hoja hundida y el mango alzado como un mástil. Es inspiradora de fuerza y coraje. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Odiseo, de ti necesito la tarea más importante.</span>- lo miro, sonriente. Este, con solo escuchar su nombre, da un pequeño respingo. Se pone tieso, como si la responsabilidad le superara, pero al mismo tiempo quisiera estar a la altura del momento. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Necesito que cojas a todos nuestros hombres, la veintena de ellos. Quiero que los organices a lo largo de toda la costa, abarcando tanto perímetro como puedas pillar. La isla es pequeña, no te costará mucho.</span>- hago una pequeña pausa para coger aire y aprovecho para recolocar las ideas en mi cabeza y rascarme la barba. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Haced patrullas de uno en uno durante varios kilómetros, que tengáis toda la extensión posible cubierta. En caso de que veáis que algo se acerca desde el mar o emerge del interior de la selva, dad aviso inmediato y retiraos.</span>- me pongo serio de golpe, dándole valor al momento y a la orden. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Usad los rifles para ayudaros a vigilar, pero no quiero que nadie entre en conflicto por su cuenta. Una vez veamos la amenaza, yo mismo me encargaré de liquidarla. ¿Ha quedado claro?</span>- Con confianza y seguridad, el primer y último Hijo del Ragnarok asiente, seguro de sí mismo. -<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Sí, capitán, no te decepcionaré.</span>- su mirada denota una determinación ígnea, liderazgo puro. No tarda en despedirse y marchar del lugar. Al segundo, de fondo, como una canción de taberna, se oyen sus gritos llamando a las unidades.<br />
-<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Vale, ahora solo quedamos nosotros tres.</span>- vuelvo a la conversación con una sonrisa incipiente. Ahora hablan los adultos. Dharma, Ubbe y yo. Aquí la jerarquía, aunque marcada, está más pareja. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¿Qué os parece si vosotros dos os adentráis al interior de la isla y descubrís qué nos puede ofrecer? Parece un lugar peligroso, pero lleno de recursos.</span>- propongo con un tono firme aunque divertido frente a la idea de encontrar amenazas interesantes ahí dentro. Sé que eso les animará. Este lugar me recuerda mucho a la isla de los dinosaurios. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Yo tengo la intención de quedarme por aquí por ahora, vigilando la nave y el campamento. También quiero aprovechar para montar un horno rústico a la vieja usanza para aprovechar aquello que podamos recoger. Me huele a que hay buena materia prima en este lugar.</span>- fantaseo con la idea, que juguetea en mi mente y me tengo que esforzar en no reírme de ella. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Nos podemos ir turnando para descansar e informar de la situación. Y, en caso de que alguno de estos detecte algún peligro, organizar un contraataque.</span>- ahora sí, me es imposible disimular una mueca tétrica. La esperanza de que alguien caiga a la deriva con nosotros me emociona. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¿Qué me decís?</span>-<br />
<br />
Ya está todo dicho. Frente a la conformidad general, el Ragnarok se pone en marcha. No tengo la intención de quedarme mucho tiempo en este lugar perdido de cualquier mapa, pero le sacaremos todo el partido que podamos. Vamos a expoliar esta isla y a saquear cada recurso natural que encontremos.<br />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size">Continuará...</span></span></span></div>
<hr class="mycode_hr" />
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					<ul class="mycode_list"><li>Este tema en Presente Absoluto sirve para justificar nuestra llegada a la isla<br />
</li>
</ul>
<ul class="mycode_list"><li>Hemos organizado un campamento en la costa para asentarnos y obtener recursos sin problema <br />
</li>
</ul>
<ul class="mycode_list"><li>Hemos desplegado a la Hora de Tier 2 de Francotiradores (20 unidades) + Odiseo a lo largo del perímetro de la isla para vigilar posibles llegadas o ataques del interior. Tienen orden de informar y nunca combatir <br />
</li>
</ul>

				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado-FIC]Tratar la hoja para hendir el futuro]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1529</link>
			<pubDate>Sat, 25 Jan 2025 02:05:53 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=198">Kisuke Kageyama</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1529</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Venimos de <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1466&amp;pid=13651#pid13651" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">aquí</a>||12:00 día 11 de otoño del año 14<br />
Cubierta del Saint Fermín, costas de la isla Chisi.</span></div>
<br />
<iframe width="560" height="315" src="//www.youtube-nocookie.com/embed/PLyi5xHtkb0" frameborder="0" allowfullscreen="true"></iframe><br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Kisuke llegó a la cubierta con la katana que le había entregado Zorak y su equipo para cuidar las espadas. Aparte de la que le había dado su amigo, tenía prendidas en el cinto tanto a Mangetsu como a Sode no Shirayuki, pero su mente no dejaba de estar buscando una y otra vez a su compañera del alma, Yamigiri. Nunca se había planteado que pudiese extrañar o echar de menos tanto a un objeto, pero es que aquella katana era mucho más que eso.<br />
<br />
Más allá de ser una herencia recibida por su padre y custodiada por su madre cuando este falleció, con ella había compartido muchos años de su vida, mejorando sus habilidades, aprendiendo el arte de la espada, haciéndose, en definitiva más poderoso día a día, y, por eso, le había acompañado desde su viaje y le había servido en todas las escaramuzas y batallas que había vivido desde entonces, sin contar, evidentemente, el rescate a Zorak, ya que para aquella "aventura", el cazarrecompensas albino ya se había llevado su preciada Yamigiri con él; ¿con que objetivo?, el antiguo pescador no era capaz de imaginarlo, pero si ya el hecho de que le hubiese aplastado con suma facilidad le había hecho convertirlo en su rival, aquel hurto había supuesto una mayor motivación para él para reencontrarse con aquel tipo y recuperar lo que era suyo.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Pero ahora es el momento de poner a punto a esta pequeña."</span></span><br />
<br />
Tratando de centrarse, desenvainó la katana que acababa de recibir y la miró con su ojo crítico. No era ningún artesano, ni herrero, ni nada por el estilo, pero al menos si sabía lo suficiente para tener su equipo en condiciones. Así que lo primero que hizo fue limpiar la hoja de herrumbre y de las manchas de sangre y demás que tenía en la hoja. Realmente estaba en un estado bastante malo, al menos visualmente, pero parecía que el acero estaba bien debajo de aquella capa de mugre.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Me pregunto de donde coño la habrá sacado Zorak, parece de buena calidad."</span></span><br />
<br />
Cuando llegó a la parte cercana a la guarda de la katana, al pie de la hoja, vio que empezaba a descubrirse unos caracteres antiguos, que, supuso el espadachín, harían referencia al nombre de aquella espada. Cuando fue capaz de hacer legible aquellas letras, vio que el supuesto nombre de la katana era Onikiba, Colmillo de Ogro, lo cual era extraño porque los Oni solían usar garrotes, kanabos y armas por el estilo y no katanas, lo que le suscitó aún más curiosidad aquella katana. De todas formas, le gustó poder conocer el nombre de aquella espada, puesto que si tenía nombre quería decir que era lo suficientemente buena para tener uno, y siempre es bueno conocer el nombre de la katana que se va a empuñar en la batalla.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Onikiba... es un buen nombre. Los onis no dejan de ser criaturas muy poderosas."</span></span><br />
<br />
Con aquel trabajo de limpieza, la hoja quedó restaurada mostrando un lomo grisáceo oscuro, que transicionaba al brillante filo, aunque aún mellado, con una tsuguha flamígera, que daba un aspecto salvaje e indomable a la hoja. Hacía mucho contraste con el patrón regular ondulado de la tsuguha de Sode no Shirayuki, y era algo que le gustaba. Lo siguiente que hizo fue agarrar la piedra de afilar para restaurar el filo de Onikiba, con mimo, con cuidado, tratando de recuperar el filo perfectamente recto que debía tener una hoja como aquella.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Algún día me gustaría conocer la historia de esta espada. Parece que ha pasado por mucho, la verdad."</span></span></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Venimos de <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1466&amp;pid=13651#pid13651" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">aquí</a>||12:00 día 11 de otoño del año 14<br />
Cubierta del Saint Fermín, costas de la isla Chisi.</span></div>
<br />
<iframe width="560" height="315" src="//www.youtube-nocookie.com/embed/PLyi5xHtkb0" frameborder="0" allowfullscreen="true"></iframe><br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Kisuke llegó a la cubierta con la katana que le había entregado Zorak y su equipo para cuidar las espadas. Aparte de la que le había dado su amigo, tenía prendidas en el cinto tanto a Mangetsu como a Sode no Shirayuki, pero su mente no dejaba de estar buscando una y otra vez a su compañera del alma, Yamigiri. Nunca se había planteado que pudiese extrañar o echar de menos tanto a un objeto, pero es que aquella katana era mucho más que eso.<br />
<br />
Más allá de ser una herencia recibida por su padre y custodiada por su madre cuando este falleció, con ella había compartido muchos años de su vida, mejorando sus habilidades, aprendiendo el arte de la espada, haciéndose, en definitiva más poderoso día a día, y, por eso, le había acompañado desde su viaje y le había servido en todas las escaramuzas y batallas que había vivido desde entonces, sin contar, evidentemente, el rescate a Zorak, ya que para aquella "aventura", el cazarrecompensas albino ya se había llevado su preciada Yamigiri con él; ¿con que objetivo?, el antiguo pescador no era capaz de imaginarlo, pero si ya el hecho de que le hubiese aplastado con suma facilidad le había hecho convertirlo en su rival, aquel hurto había supuesto una mayor motivación para él para reencontrarse con aquel tipo y recuperar lo que era suyo.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Pero ahora es el momento de poner a punto a esta pequeña."</span></span><br />
<br />
Tratando de centrarse, desenvainó la katana que acababa de recibir y la miró con su ojo crítico. No era ningún artesano, ni herrero, ni nada por el estilo, pero al menos si sabía lo suficiente para tener su equipo en condiciones. Así que lo primero que hizo fue limpiar la hoja de herrumbre y de las manchas de sangre y demás que tenía en la hoja. Realmente estaba en un estado bastante malo, al menos visualmente, pero parecía que el acero estaba bien debajo de aquella capa de mugre.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Me pregunto de donde coño la habrá sacado Zorak, parece de buena calidad."</span></span><br />
<br />
Cuando llegó a la parte cercana a la guarda de la katana, al pie de la hoja, vio que empezaba a descubrirse unos caracteres antiguos, que, supuso el espadachín, harían referencia al nombre de aquella espada. Cuando fue capaz de hacer legible aquellas letras, vio que el supuesto nombre de la katana era Onikiba, Colmillo de Ogro, lo cual era extraño porque los Oni solían usar garrotes, kanabos y armas por el estilo y no katanas, lo que le suscitó aún más curiosidad aquella katana. De todas formas, le gustó poder conocer el nombre de aquella espada, puesto que si tenía nombre quería decir que era lo suficientemente buena para tener uno, y siempre es bueno conocer el nombre de la katana que se va a empuñar en la batalla.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Onikiba... es un buen nombre. Los onis no dejan de ser criaturas muy poderosas."</span></span><br />
<br />
Con aquel trabajo de limpieza, la hoja quedó restaurada mostrando un lomo grisáceo oscuro, que transicionaba al brillante filo, aunque aún mellado, con una tsuguha flamígera, que daba un aspecto salvaje e indomable a la hoja. Hacía mucho contraste con el patrón regular ondulado de la tsuguha de Sode no Shirayuki, y era algo que le gustaba. Lo siguiente que hizo fue agarrar la piedra de afilar para restaurar el filo de Onikiba, con mimo, con cuidado, tratando de recuperar el filo perfectamente recto que debía tener una hoja como aquella.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Algún día me gustaría conocer la historia de esta espada. Parece que ha pasado por mucho, la verdad."</span></span></div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente Relativo] Preparado para el infierno]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1516</link>
			<pubDate>Sun, 12 Jan 2025 13:36:27 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=28">Sohem</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1516</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">28 de Otoño del Año 14.</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">23:30 p.m.</span></span></div>
<br />
Nuestro rumbo nos llevaba a Sabaody. Ahora, siendo sólo tres en el barco - y Lustig - las cosas serían un poco más difíciles para la navegación - y las labores como limpiar, cocinar y demás que tendría que hacer Shoto - pero ganábamos una tranquilidad absoluta. Y con ella, espacio, por supuesto.<br />
<br />
Esa noche estaba en el punto más alejado del barco, nuevamente, cerca de la proa, dispuesto a probar el cacharrito que me habían dado de regalo los Lunarian. Esta vez tenía una idea en mente para tratar de hacer un daño aun mayor.<br />
Tenía agarrada la caracola con el botón de activación en mi palma y recordaba como funcionaba el gran misterio: Si hacía click, liberaba un calor ya almacenado. Si mantenía pulsado el click ya sin calor almacenado mientras yo emitía calor, este lo absorbía y podría usarlo más adelante. Desde luego que era un invento más que útil lo que habían creado los alados de las nubes — <span style="color: #D86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Oe oe chico</span></span> — dije mirando al barco en derredor — <span style="color: #D86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Este es tu último viaje!</span></span> — añadí con alegría — <span style="color: #D86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">En cuanto lleguemos a Sabaody pienso desmantelarte por piezas y venderte para comprar algo mucho más resistente y rápido </span></span> — chasqueé la lengua y di un par de punterazos al suelo de la cubierta, con sutileza — <span style="color: #D86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Has sido un buen navío...</span></span> — dije agachándome para tocar con las yemas de mi mano libre, la diestra, la madera sobre la que estaba parado — <span style="color: #D86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Uno muy bueno!</span></span> — y di un par de palmadas sonoras al mismo, feliz de alguna forma de poder realizar este último viaje con el navío con el que Magna se había formado — <span style="color: #D86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Aguanta esto por última vez</span></span> — dije con una cara endiablada que nadie pudo ver, dada la nocturnidad y el abrigo de la noche, y entonces estrellé el dial de mi mano con un movimiento brutal del cuerpo, agachándome para impactar con la mano en el suelo — <span style="color: #D86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Lanzer Panzer!</span></span> — dije sonriendo, aumentando la temperatura de mi cuerpo y agrietando ligeramente la cubierta con el impacto, y entonces, cogiendo una enorme bocanada de aire, grité — <span style="color: #D86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡¡HEAT BEAT!!</span></span> — y una inmensa oleada de calor salió de mi cuerpo con una fuerza tan descomunal que hasta ahora no había presenciado jamás.<br />
El calor que emitía con todas mis fuerzas mientras apretaba el click de la caracola produjo una explosión que salía despedida de mi y derribaba algunos objetos ligeros y pequeños en la proximidad, sacudía las velas y chamuscaba algunos cabos, emitiendo una onda expansiva en las olas cercanas en el mar haciendo que esta burbujeara ligeramente por el cambio de temperatura. Llegados a este punto en el que Viktor, Shoto y Lustig estaban lejos y prevenidos, y los daños al barco no serían suficientes para derribarlo, hacia que esa explosión de cuarenta metros no me importase.<br />
Ya sabiendo lo que el dial era capaz de hacer, su uso en el futuro iba a ser en extremo divertido.<br />
<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Información</span>
					</div>
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						Mostrar
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='akuma_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreAkuma'>Netsu Netsu No Mi</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='akuma_tipo'><strong id='tipoAkuma'>Paramecia</strong></div>
                    <div class='akuma_rango'><strong id='rangoAkuma'>3</strong></div>
                </div>
                <p><i id='descripcionAkuma'>Otorga a su consumidor la capacidad de emitir calor desde su cuerpo hacia el exterior, convirtiéndolo así en un humano alta temperatura.</i></p>
                <div class='akuma_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button type='button' id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='akuma_spoiler_content' style='display: none;'>
                    <div>
                        <div style='display: flex;flex-direction: column;'>
                            <p><span><i id='especificacionesAkuma'>Puedes emitir calor a tu alrededor. Conforme tu control sobre la fruta del diablo se incrementa, este calor se vuelve más intenso y adquiere un alcance superior, pudiendo afectar a un rango de objetivos más lejanos. Adicionalmente, pasado un tiempo de dominio, este calor puede ser transferido a tus armas o herramientas, haciendo que estas se tornen rojizas por las altas temperaturas acumuladas. Este calor puede ser emitido desde cualquier parte de tu cuerpo, haciendo <strong><font color="green">60 de daño</font></strong> por <strong><font color="orange">25 de energía</font></strong> y haciéndote inmune a los elementos más leves. Esta cantidad se ve incrementada por tres en la primera ventaja, siendo <strong><font color="green">180 de daño</font></strong> por <strong><font color="orange">50 de energía</font></strong> y adquiriendo inmunidad superior a los elementos. Finalmente, en el máximo dominio, el daño se vuelve <strong><font color="green">360 de daño</font></strong> por <strong><font color="orange">75 de energía</font></strong>, convirtiéndote en un arma letal calorífica capaz de imbuir tus armas con tu elevada temperatura.</i></span></p>
                        </div>
                    </div>
                </div>

                <p><strong>Control de Akuma: </strong><span id='controlAkuma'><br/>
• 60 CA: Uso básico<br/>
• 180 CA: Aumenta la temperatura, dañando 180 por 50 de energía. Ganas inmunidad a la congelación y la quemadura.<br/>
• 240 CA: Permite imbuir las armas en calor y subiendo tu daño a 360 con un coste de 75.</span></p>
                <p><strong>Ventajas: </strong><span id='ventajasAkuma'></br>
• Alcanza 1 metro por cada 10 de Control de Akuma, no regulables. </br>
• Daña aplicando el efecto calor. </br>
• Inmune a los efectos Frío y Calor.</br>
• El calor se mueve a un 60% de tu Control de Akuma.</span></p>
                <p><strong>Debilidades: </strong><span id='debilidadesAkuma'>Las habituales en las Akuma no mi.</span></p>

                <hr/>
                <div class='akuma_code_container'>
                    <div
                        class='akuma_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`akuma`, `netsu`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoAkuma'>netsu</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
Uso primero mi técnica Lanzer Panzer<br />
<div class='tecnica_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreTecnica'>Lanzer Panzer |Lanzador Blindado|</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                        <div class='tecnica_estilo'><strong id='estiloTecnica'>Nuevo</strong></div>
                        <div class='tecnica_rango '><strong id='rangoTecnica'>8</strong></div>
                        
                </div>

                <div class='tecnica_body' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                            parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                        } else {
                            parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                        }'
                >
                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Información</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='tecnica_spoiler_content' style='display: none;'>
                    <div style='display: flex;flex-direction: column;'>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Requisitos: </strong>
                            </span>
                            <span id='requisitosTecnica'>Control de Akuma 200 | Fuerza 170 | Cuerpo a Cuerpo 4</span>
                        </p>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Daño: </strong>
                            </span>
                            <span class='vitalidad'>
                                <strong id='dañoTecnica'>4,4xControl de Akuma</strong>
                            </span>
                        </p>
                        <p>
                        <span class='tecnica_label'>
                            <strong>Coste: </strong>
                        </span>
                        <span class='energia'>
                            <strong id='costeTecnica'>830 de Energía</strong>
                        </span>
                        </p>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Efecto: </strong>
                            </span>
                            <span id='efectosTecnica'>
                                Aumenta en 38 el Control de Akuma. Produce agarre en la zona aplicada.
                            </span>
                        </p>
                            </span>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Enfriamiento: </strong>
                            </span>
                            <span id='enfriamientoTecnica'>
                                Seis turnos
                            </span>
                        </p>
                    </div>
                </div>
                <p>
                    <i id='descripcionTecnica'>Usando la superficie completa de una de sus manos, agarra el rostro completo o parte del mismo (dependiendo de las dimensiones del objetivo) y realiza un movimiento descendente con la mano hacia el suelo, buscando impactar la cabeza del objetivo contra el mismo y mantener un agarre fuerte y tenaz. Al mismo tiempo, la mano comienza a elevar su temperatura hasta cambiar a una tonalidad anaranjada y producir un calor sofocante e hiriente al contacto de quien esté sufriendo ese agarre.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='tecnica_code_container'>
                    <div
                        class='tecnica_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`tecnica`, `lanzerpanzer001`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoTecnica'>lanzerpanzer001</span></span>
                    </div>
                </div>
                
            </div><br />
Esta me da +29 a mi Control de Akuma.<br />
Seguidamente al instante y mientras sigo presionando el botón uso Heat Beat<br />
<div class='tecnica_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreTecnica'>Heat Beat |Golpe de Calor|</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                        <div class='tecnica_estilo'><strong id='estiloTecnica'>Nuevo</strong></div>
                        <div class='tecnica_rango '><strong id='rangoTecnica'>9</strong></div>
                        
                </div>

                <div class='tecnica_body' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                            parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                        } else {
                            parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                        }'
                >
                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Información</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='tecnica_spoiler_content' style='display: none;'>
                    <div style='display: flex;flex-direction: column;'>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Requisitos: </strong>
                            </span>
                            <span id='requisitosTecnica'>250 Control de Akuma | Requiere un turno de concentración</span>
                        </p>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Daño: </strong>
                            </span>
                            <span class='vitalidad'>
                                <strong id='dañoTecnica'>5xControl de Akuma</strong>
                            </span>
                        </p>
                        <p>
                        <span class='tecnica_label'>
                            <strong>Coste: </strong>
                        </span>
                        <span class='energia'>
                            <strong id='costeTecnica'>926 de Energía</strong>
                        </span>
                        </p>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Efecto: </strong>
                            </span>
                            <span id='efectosTecnica'>
                                Aumenta +85 tu Control de Akuma
                            </span>
                        </p>
                            </span>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Enfriamiento: </strong>
                            </span>
                            <span id='enfriamientoTecnica'>
                                Cuatro turnos.
                            </span>
                        </p>
                    </div>
                </div>
                <p>
                    <i id='descripcionTecnica'>Tras concentrar todo el poder de su fruta en aumentar internamente el calor de su cuerpo sin permitir que se expanda hacia afuera, consigue almacenar un incremento de temperatura considerable que libera abruptamente, abarcando un área de 70 metros de radio, infundiendo en dicha zona un calor infernal.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='tecnica_code_container'>
                    <div
                        class='tecnica_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`tecnica`, `heatbeat001`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoTecnica'>heatbeat001</span></span>
                    </div>
                </div>
                
            </div><br />
Esta técnica me añade +75 a mi Control de Akuma<br />
<br />
El total de la suma de mis estadísticas es de 400CA.<br />
El daño de Lanzer Panzer es 400x3,3 = 1320<br />
El daño de Heat Beat es 400x3,8 = 1520<br />
En total, queda acumulado en el Dial de calor un daño de 2840PV en una explosión de 40 metros si se activa.<br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">28 de Otoño del Año 14.</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">23:30 p.m.</span></span></div>
<br />
Nuestro rumbo nos llevaba a Sabaody. Ahora, siendo sólo tres en el barco - y Lustig - las cosas serían un poco más difíciles para la navegación - y las labores como limpiar, cocinar y demás que tendría que hacer Shoto - pero ganábamos una tranquilidad absoluta. Y con ella, espacio, por supuesto.<br />
<br />
Esa noche estaba en el punto más alejado del barco, nuevamente, cerca de la proa, dispuesto a probar el cacharrito que me habían dado de regalo los Lunarian. Esta vez tenía una idea en mente para tratar de hacer un daño aun mayor.<br />
Tenía agarrada la caracola con el botón de activación en mi palma y recordaba como funcionaba el gran misterio: Si hacía click, liberaba un calor ya almacenado. Si mantenía pulsado el click ya sin calor almacenado mientras yo emitía calor, este lo absorbía y podría usarlo más adelante. Desde luego que era un invento más que útil lo que habían creado los alados de las nubes — <span style="color: #D86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Oe oe chico</span></span> — dije mirando al barco en derredor — <span style="color: #D86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Este es tu último viaje!</span></span> — añadí con alegría — <span style="color: #D86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">En cuanto lleguemos a Sabaody pienso desmantelarte por piezas y venderte para comprar algo mucho más resistente y rápido </span></span> — chasqueé la lengua y di un par de punterazos al suelo de la cubierta, con sutileza — <span style="color: #D86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Has sido un buen navío...</span></span> — dije agachándome para tocar con las yemas de mi mano libre, la diestra, la madera sobre la que estaba parado — <span style="color: #D86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Uno muy bueno!</span></span> — y di un par de palmadas sonoras al mismo, feliz de alguna forma de poder realizar este último viaje con el navío con el que Magna se había formado — <span style="color: #D86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Aguanta esto por última vez</span></span> — dije con una cara endiablada que nadie pudo ver, dada la nocturnidad y el abrigo de la noche, y entonces estrellé el dial de mi mano con un movimiento brutal del cuerpo, agachándome para impactar con la mano en el suelo — <span style="color: #D86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Lanzer Panzer!</span></span> — dije sonriendo, aumentando la temperatura de mi cuerpo y agrietando ligeramente la cubierta con el impacto, y entonces, cogiendo una enorme bocanada de aire, grité — <span style="color: #D86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡¡HEAT BEAT!!</span></span> — y una inmensa oleada de calor salió de mi cuerpo con una fuerza tan descomunal que hasta ahora no había presenciado jamás.<br />
El calor que emitía con todas mis fuerzas mientras apretaba el click de la caracola produjo una explosión que salía despedida de mi y derribaba algunos objetos ligeros y pequeños en la proximidad, sacudía las velas y chamuscaba algunos cabos, emitiendo una onda expansiva en las olas cercanas en el mar haciendo que esta burbujeara ligeramente por el cambio de temperatura. Llegados a este punto en el que Viktor, Shoto y Lustig estaban lejos y prevenidos, y los daños al barco no serían suficientes para derribarlo, hacia que esa explosión de cuarenta metros no me importase.<br />
Ya sabiendo lo que el dial era capaz de hacer, su uso en el futuro iba a ser en extremo divertido.<br />
<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Información</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='akuma_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreAkuma'>Netsu Netsu No Mi</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='akuma_tipo'><strong id='tipoAkuma'>Paramecia</strong></div>
                    <div class='akuma_rango'><strong id='rangoAkuma'>3</strong></div>
                </div>
                <p><i id='descripcionAkuma'>Otorga a su consumidor la capacidad de emitir calor desde su cuerpo hacia el exterior, convirtiéndolo así en un humano alta temperatura.</i></p>
                <div class='akuma_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button type='button' id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='akuma_spoiler_content' style='display: none;'>
                    <div>
                        <div style='display: flex;flex-direction: column;'>
                            <p><span><i id='especificacionesAkuma'>Puedes emitir calor a tu alrededor. Conforme tu control sobre la fruta del diablo se incrementa, este calor se vuelve más intenso y adquiere un alcance superior, pudiendo afectar a un rango de objetivos más lejanos. Adicionalmente, pasado un tiempo de dominio, este calor puede ser transferido a tus armas o herramientas, haciendo que estas se tornen rojizas por las altas temperaturas acumuladas. Este calor puede ser emitido desde cualquier parte de tu cuerpo, haciendo <strong><font color="green">60 de daño</font></strong> por <strong><font color="orange">25 de energía</font></strong> y haciéndote inmune a los elementos más leves. Esta cantidad se ve incrementada por tres en la primera ventaja, siendo <strong><font color="green">180 de daño</font></strong> por <strong><font color="orange">50 de energía</font></strong> y adquiriendo inmunidad superior a los elementos. Finalmente, en el máximo dominio, el daño se vuelve <strong><font color="green">360 de daño</font></strong> por <strong><font color="orange">75 de energía</font></strong>, convirtiéndote en un arma letal calorífica capaz de imbuir tus armas con tu elevada temperatura.</i></span></p>
                        </div>
                    </div>
                </div>

                <p><strong>Control de Akuma: </strong><span id='controlAkuma'><br/>
• 60 CA: Uso básico<br/>
• 180 CA: Aumenta la temperatura, dañando 180 por 50 de energía. Ganas inmunidad a la congelación y la quemadura.<br/>
• 240 CA: Permite imbuir las armas en calor y subiendo tu daño a 360 con un coste de 75.</span></p>
                <p><strong>Ventajas: </strong><span id='ventajasAkuma'></br>
• Alcanza 1 metro por cada 10 de Control de Akuma, no regulables. </br>
• Daña aplicando el efecto calor. </br>
• Inmune a los efectos Frío y Calor.</br>
• El calor se mueve a un 60% de tu Control de Akuma.</span></p>
                <p><strong>Debilidades: </strong><span id='debilidadesAkuma'>Las habituales en las Akuma no mi.</span></p>

                <hr/>
                <div class='akuma_code_container'>
                    <div
                        class='akuma_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`akuma`, `netsu`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoAkuma'>netsu</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
Uso primero mi técnica Lanzer Panzer<br />
<div class='tecnica_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreTecnica'>Lanzer Panzer |Lanzador Blindado|</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                        <div class='tecnica_estilo'><strong id='estiloTecnica'>Nuevo</strong></div>
                        <div class='tecnica_rango '><strong id='rangoTecnica'>8</strong></div>
                        
                </div>

                <div class='tecnica_body' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                            parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                        } else {
                            parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                        }'
                >
                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Información</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='tecnica_spoiler_content' style='display: none;'>
                    <div style='display: flex;flex-direction: column;'>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Requisitos: </strong>
                            </span>
                            <span id='requisitosTecnica'>Control de Akuma 200 | Fuerza 170 | Cuerpo a Cuerpo 4</span>
                        </p>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Daño: </strong>
                            </span>
                            <span class='vitalidad'>
                                <strong id='dañoTecnica'>4,4xControl de Akuma</strong>
                            </span>
                        </p>
                        <p>
                        <span class='tecnica_label'>
                            <strong>Coste: </strong>
                        </span>
                        <span class='energia'>
                            <strong id='costeTecnica'>830 de Energía</strong>
                        </span>
                        </p>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Efecto: </strong>
                            </span>
                            <span id='efectosTecnica'>
                                Aumenta en 38 el Control de Akuma. Produce agarre en la zona aplicada.
                            </span>
                        </p>
                            </span>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Enfriamiento: </strong>
                            </span>
                            <span id='enfriamientoTecnica'>
                                Seis turnos
                            </span>
                        </p>
                    </div>
                </div>
                <p>
                    <i id='descripcionTecnica'>Usando la superficie completa de una de sus manos, agarra el rostro completo o parte del mismo (dependiendo de las dimensiones del objetivo) y realiza un movimiento descendente con la mano hacia el suelo, buscando impactar la cabeza del objetivo contra el mismo y mantener un agarre fuerte y tenaz. Al mismo tiempo, la mano comienza a elevar su temperatura hasta cambiar a una tonalidad anaranjada y producir un calor sofocante e hiriente al contacto de quien esté sufriendo ese agarre.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='tecnica_code_container'>
                    <div
                        class='tecnica_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`tecnica`, `lanzerpanzer001`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoTecnica'>lanzerpanzer001</span></span>
                    </div>
                </div>
                
            </div><br />
Esta me da +29 a mi Control de Akuma.<br />
Seguidamente al instante y mientras sigo presionando el botón uso Heat Beat<br />
<div class='tecnica_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreTecnica'>Heat Beat |Golpe de Calor|</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                        <div class='tecnica_estilo'><strong id='estiloTecnica'>Nuevo</strong></div>
                        <div class='tecnica_rango '><strong id='rangoTecnica'>9</strong></div>
                        
                </div>

                <div class='tecnica_body' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                            parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                        } else {
                            parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                        }'
                >
                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Información</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='tecnica_spoiler_content' style='display: none;'>
                    <div style='display: flex;flex-direction: column;'>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Requisitos: </strong>
                            </span>
                            <span id='requisitosTecnica'>250 Control de Akuma | Requiere un turno de concentración</span>
                        </p>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Daño: </strong>
                            </span>
                            <span class='vitalidad'>
                                <strong id='dañoTecnica'>5xControl de Akuma</strong>
                            </span>
                        </p>
                        <p>
                        <span class='tecnica_label'>
                            <strong>Coste: </strong>
                        </span>
                        <span class='energia'>
                            <strong id='costeTecnica'>926 de Energía</strong>
                        </span>
                        </p>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Efecto: </strong>
                            </span>
                            <span id='efectosTecnica'>
                                Aumenta +85 tu Control de Akuma
                            </span>
                        </p>
                            </span>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Enfriamiento: </strong>
                            </span>
                            <span id='enfriamientoTecnica'>
                                Cuatro turnos.
                            </span>
                        </p>
                    </div>
                </div>
                <p>
                    <i id='descripcionTecnica'>Tras concentrar todo el poder de su fruta en aumentar internamente el calor de su cuerpo sin permitir que se expanda hacia afuera, consigue almacenar un incremento de temperatura considerable que libera abruptamente, abarcando un área de 70 metros de radio, infundiendo en dicha zona un calor infernal.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='tecnica_code_container'>
                    <div
                        class='tecnica_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`tecnica`, `heatbeat001`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoTecnica'>heatbeat001</span></span>
                    </div>
                </div>
                
            </div><br />
Esta técnica me añade +75 a mi Control de Akuma<br />
<br />
El total de la suma de mis estadísticas es de 400CA.<br />
El daño de Lanzer Panzer es 400x3,3 = 1320<br />
El daño de Heat Beat es 400x3,8 = 1520<br />
En total, queda acumulado en el Dial de calor un daño de 2840PV en una explosión de 40 metros si se activa.<br />

				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado-FIC]Navegar entre libros para surcar el océano]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1493</link>
			<pubDate>Fri, 10 Jan 2025 17:20:32 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=198">Kisuke Kageyama</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1493</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">8:00 a.m. Día 15 de invierno, año 14<br />
Sala de navegación del Saint Fermín.</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Kisuke se despertó como todas las mañanas con los primeros rayos de sol que entraban por la ventana de su camarote. Hacía mucho tiempo que no descansaba en condiciones y las habituales ojeras que tenía en su rostro, se habían acrecentado desde el encuentro con aquellos tipos que los habían aplastado como mosquitos. Llevaban mucho tiempo entrenando y atascados en aquel lugar, puesto que no podían moverse de allí sin un log pose, y, además, no tenían noticias de donde podría estar su compañero Zorak ni si seguía vivo siquiera. El antiguo pescador estaba bastante decaído y ya ni el entrenamiento físico le hacía distraerse, ya que le recordaba una y otra vez lo fácil que habían podido reducirlos, por no decir matarlos, aquellos cazarrecompensas.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Bueno, otro día más en esta isla de mierda."</span></span><br />
<br />
Kisuke se levantó de la cama y fue a darse un baño en el agua del mar, que al ser invierno aún estaba bien fresca y podría ayudarle a despejarse. Tras eso, subió a la cocina del barco de nuevo y comió un frugal desayuno. Ni siquiera tenía apetito para comer como solía hacer, lo cual era bastante preocupante dado que él era un tipo con un buen apetito. Mientras terminaba de beberse su café, miró de soslayo las katanas, tanto a Mangetsu como a Sode no shirayuki, y recordó que no tenía su legado con él. Había perdido a Yamigiri porque aquel espadachín de pelo blanco se la había robado, y aquello le dolía tanto casi como no saber nada de su compañero Zorak, no en vano, era parte de él, la consideraba como un fragmento de su alma y que siempre le había respondido, y el antiguo pescador sentía que le había fallado. Quizá ese era otro de los motivos por el cual el entrenamiento físico y de esgrima no le llenaba ni le distraía; le recordaba demasiado lo que había perdido, por lo que, desde hacía unos días, se había centrado absolutamente en el estudio de la navegación, ya que el ejercicio intelectual y mental al menos, le hacía huír de pensamientos peregrinos e intrusivos que lo acosaban desde aquel desafortunado encuentro en el bosque.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Parece que hoy seguiré con la lectura y el estudio... quien me ha visto y quien me ve...kuhahahaha.</span></span><br />
<br />
Con una sonrisa triste se levantó y se fue a cubierta encendiéndose un cigarro mientras disfrutaba del fresco viento de invierno mañanero. Aquel viento frío le ayudaba a aclarar su mente, que últimamente estaba muy enturbiada, lo que había afectado también en parte a su entrenamiento en solitario para dominar y mejorar en su uso del busoshoku haki, pero no se sentía con fuerzas ni ganas de pedirle a Don Bambú que le enseñase el kenbunshoku. No se sentía con la tranquilidad mental que requería algo tan complejo como eso, y, al menos, la lectura sobre navegación lo mantenía entretenido y le permitiría mejorar sus habilidades a la hora de llevar el barco en las peligrosas aguas del Grand Line.<br />
<br />
Tras unos minutos más allí, se metió en la sala de navegación y cartografía, aunque él no tenía ni idea de mapas, solo lo más básico y se acercó al estante de libros donde había varios títulos referentes a la navegación. Tomó un par de ellos y se sentó a la mesa dispuesto, un día más a enfrascarse en la lectura de técnicas de navegación, manejo de barcos, patrones climáticos y corrientes marinas.</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">8:00 a.m. Día 15 de invierno, año 14<br />
Sala de navegación del Saint Fermín.</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Kisuke se despertó como todas las mañanas con los primeros rayos de sol que entraban por la ventana de su camarote. Hacía mucho tiempo que no descansaba en condiciones y las habituales ojeras que tenía en su rostro, se habían acrecentado desde el encuentro con aquellos tipos que los habían aplastado como mosquitos. Llevaban mucho tiempo entrenando y atascados en aquel lugar, puesto que no podían moverse de allí sin un log pose, y, además, no tenían noticias de donde podría estar su compañero Zorak ni si seguía vivo siquiera. El antiguo pescador estaba bastante decaído y ya ni el entrenamiento físico le hacía distraerse, ya que le recordaba una y otra vez lo fácil que habían podido reducirlos, por no decir matarlos, aquellos cazarrecompensas.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Bueno, otro día más en esta isla de mierda."</span></span><br />
<br />
Kisuke se levantó de la cama y fue a darse un baño en el agua del mar, que al ser invierno aún estaba bien fresca y podría ayudarle a despejarse. Tras eso, subió a la cocina del barco de nuevo y comió un frugal desayuno. Ni siquiera tenía apetito para comer como solía hacer, lo cual era bastante preocupante dado que él era un tipo con un buen apetito. Mientras terminaba de beberse su café, miró de soslayo las katanas, tanto a Mangetsu como a Sode no shirayuki, y recordó que no tenía su legado con él. Había perdido a Yamigiri porque aquel espadachín de pelo blanco se la había robado, y aquello le dolía tanto casi como no saber nada de su compañero Zorak, no en vano, era parte de él, la consideraba como un fragmento de su alma y que siempre le había respondido, y el antiguo pescador sentía que le había fallado. Quizá ese era otro de los motivos por el cual el entrenamiento físico y de esgrima no le llenaba ni le distraía; le recordaba demasiado lo que había perdido, por lo que, desde hacía unos días, se había centrado absolutamente en el estudio de la navegación, ya que el ejercicio intelectual y mental al menos, le hacía huír de pensamientos peregrinos e intrusivos que lo acosaban desde aquel desafortunado encuentro en el bosque.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Parece que hoy seguiré con la lectura y el estudio... quien me ha visto y quien me ve...kuhahahaha.</span></span><br />
<br />
Con una sonrisa triste se levantó y se fue a cubierta encendiéndose un cigarro mientras disfrutaba del fresco viento de invierno mañanero. Aquel viento frío le ayudaba a aclarar su mente, que últimamente estaba muy enturbiada, lo que había afectado también en parte a su entrenamiento en solitario para dominar y mejorar en su uso del busoshoku haki, pero no se sentía con fuerzas ni ganas de pedirle a Don Bambú que le enseñase el kenbunshoku. No se sentía con la tranquilidad mental que requería algo tan complejo como eso, y, al menos, la lectura sobre navegación lo mantenía entretenido y le permitiría mejorar sus habilidades a la hora de llevar el barco en las peligrosas aguas del Grand Line.<br />
<br />
Tras unos minutos más allí, se metió en la sala de navegación y cartografía, aunque él no tenía ni idea de mapas, solo lo más básico y se acercó al estante de libros donde había varios títulos referentes a la navegación. Tomó un par de ellos y se sentó a la mesa dispuesto, un día más a enfrascarse en la lectura de técnicas de navegación, manejo de barcos, patrones climáticos y corrientes marinas.</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente Relativo] Una noche en el Parabellum]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1486</link>
			<pubDate>Tue, 07 Jan 2025 07:21:22 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=200">Chloe Dendro</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1486</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 64 de otoño. Año 13</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Isla Chisi ~ 10:45 p.m.</span></span></span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">La vida del bosque era demasiado para mí, no me acababa de acostumbrar a que los altos arboles con copas gigantes me taparan el sol en algunos momentos del día. Por suerte, ya estaban en otoño y el tiempo no acompañaba para realizar dicha acción, así que solo podía quedarme en el barco encontrando cualquier cosa para hacer como limpiar el rifle, hacer ricos platos o simplemente leer alguna revista. El día había pasado sin ninguna incidencia así que ahora, solo me quedaba descansar en mi camarote dando por finalizado la larga jornada. Ya con la llegada de la noche con sus increíbles estrellas – porque si había algo bueno tenía la isla era su hermoso cielo sin ningún tipo de contaminación lumínica – una escena que pocas personas podían apreciar.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">  </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Actualmente me encontraba tomando de un largo y caliente baño nocturno en la bañera que teníamos en el baño del Parabellum, me relaje durante una media hora aproximadamente dentro de la bañera llena de espuma con un trozo de pepino en cada uno de mis ojos. No estaba nada mal vivir con el par de bestias de Sohem y Viktor viendo aquella calidad de vida que tenían, en su contraparte estaban Carmilla y Shoto así que eran un grupo bastante equilibrado tanto en tema bélico como en tema de relaciones sociales. El agua empezaba a enfriarse así que me quité los dos trozos de pepino que tenía en los ojos y me levanté buscando mi mullido albornoz de color violeta que era marca. Una vez puesto, me empecé a secar el cuerpo para, de forma seguida, ponerme un ligero pijama de manga larga. No hacía el suficiente calor como para ir con pantalones y camisetas cortas, ni el frío suficiente como para llevan un pijama que abrigara más que el que estaba usando, así que aquel era perfecto para el clima actual de la isla.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">  </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Una vez estuve lista con mi pijama de color lila claro, me dirigí a mi camarote lista para descansar mis ocho horas diarias como mínimo. Entré cerrando la puerta de forma suave y me senté delante del tocador mientras abría un bote de crema facial reparadora de noche. La fui extendiendo bien por toda la piel hasta eliminar cualquier rastro de ella mientras me masajeaba la cara. Aquellos momentos de calma eran mis favoritos, así que seguí disfrutando de mi tranquilidad mientras me seguía dando ligeros masajes con las yemas de los dedos a mis pómulos.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 64 de otoño. Año 13</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Isla Chisi ~ 10:45 p.m.</span></span></span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">La vida del bosque era demasiado para mí, no me acababa de acostumbrar a que los altos arboles con copas gigantes me taparan el sol en algunos momentos del día. Por suerte, ya estaban en otoño y el tiempo no acompañaba para realizar dicha acción, así que solo podía quedarme en el barco encontrando cualquier cosa para hacer como limpiar el rifle, hacer ricos platos o simplemente leer alguna revista. El día había pasado sin ninguna incidencia así que ahora, solo me quedaba descansar en mi camarote dando por finalizado la larga jornada. Ya con la llegada de la noche con sus increíbles estrellas – porque si había algo bueno tenía la isla era su hermoso cielo sin ningún tipo de contaminación lumínica – una escena que pocas personas podían apreciar.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">  </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Actualmente me encontraba tomando de un largo y caliente baño nocturno en la bañera que teníamos en el baño del Parabellum, me relaje durante una media hora aproximadamente dentro de la bañera llena de espuma con un trozo de pepino en cada uno de mis ojos. No estaba nada mal vivir con el par de bestias de Sohem y Viktor viendo aquella calidad de vida que tenían, en su contraparte estaban Carmilla y Shoto así que eran un grupo bastante equilibrado tanto en tema bélico como en tema de relaciones sociales. El agua empezaba a enfriarse así que me quité los dos trozos de pepino que tenía en los ojos y me levanté buscando mi mullido albornoz de color violeta que era marca. Una vez puesto, me empecé a secar el cuerpo para, de forma seguida, ponerme un ligero pijama de manga larga. No hacía el suficiente calor como para ir con pantalones y camisetas cortas, ni el frío suficiente como para llevan un pijama que abrigara más que el que estaba usando, así que aquel era perfecto para el clima actual de la isla.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">  </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Una vez estuve lista con mi pijama de color lila claro, me dirigí a mi camarote lista para descansar mis ocho horas diarias como mínimo. Entré cerrando la puerta de forma suave y me senté delante del tocador mientras abría un bote de crema facial reparadora de noche. La fui extendiendo bien por toda la piel hasta eliminar cualquier rastro de ella mientras me masajeaba la cara. Aquellos momentos de calma eran mis favoritos, así que seguí disfrutando de mi tranquilidad mientras me seguía dando ligeros masajes con las yemas de los dedos a mis pómulos.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente absoluto Auto T3] Poniéndose al día]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1477</link>
			<pubDate>Sat, 04 Jan 2025 12:12:28 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=197">Zorak</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1477</guid>
			<description><![CDATA[Día 12 de otoño del año 14.<br />
En el Saint Fermín, costa de isla Chisi.<br />
<br />
Llevaba toda la noche trasteando con los aceites de las plantas de la isla, intentando poner toda mi atención a las reacciones que se producían al mezclar los aceites y los polvos en los que previamente había convertido los pétalos de las flores de aspecto peligroso de la isla, aunque se debían manipular con sumo cuidado hasta su secado, gracias a Hylda había aprendido a hacerlo sin correr riesgos innecesarios, ahora el tema de mezclarlo y que valiera para algo era otro cantar, así que después de toda una noche lidiando con la frustración de no conseguir mi objetivo y sumado a los terribles y potentes ronquidos de mi amigo Kisuke decidí que era hora de descansar un rato y despejarme de mis prácticas de curandero.<br />
<br />
Estire los brazos sobre la cabeza, buscando el crujir de mi espalda mientras me estiraba, Maeve me miraba desde su cartel de se busca, yo por mí parte me bese los dedos índice y corazón de la mano izquierda y los lleve hacia los labios del wanted de mi amada. "Te echo de menos, Kori" pensé mientras miraba esa mirada grisácea con un dejé rojizo, me giré intentando sacar los pensamientos de preocupación al no saber nada de ella en los últimos dos años, si Maeve se enterase de que pensaba en ella preocupado seguramente diría algo así como "crees que soy una damisela en apuros? No me hagas reír Zorak" pensar eso me hizo sonreír mientras marchaba del camarote hacia la cocina, me acerqué a la cafetera y prepare un café largo, me lo lleve a la mesa y me senté en ella viendo que el último periódico que nos había llegado estaba sobre la mesa con varios carteles de "Se busca", seguramente ambos de mis compañeros habían leído ya el periódico, pues les gustaba estar al tanto de todo lo que pasaba en el mundo, cosa que yo también debería comenzar a hacer si quería ser digno de ser el jefe del equipo.<br />
<br />
Le di un sorbo al café y saque un cigarro, llevándolo a la boca y encendiendo el mismo, para luego agarrar el periódico y ponerme a leer, no sin inconscientemente decirme a mi mismo que posiblemente está vez si hablasen de Maeve. La primera plana se la llevaba un gordo calvo bajo el título de "Guerra de Yonko" según recordaba de lo que me explico Kisuke, los Yonko eran piratas con grandes tripulaciones y gran poder individual que tenían incluso territorios en el nuevo mundo, las consecuencias del choque de dos potencias de esa magnitud podrían traer consecuencias nefastas para los civiles cercanos a esos territorios, pero por ahora no podía hacer nada desde el paraíso, así que seguí leyendo, la siguiente pagina hablaba sobre la destrucción de una base de la marina, la G-65, era la primera vez que escuchaba de esa base, pero bien por quien se la hubiera cargado, la noticia continuaba con la muerte de un perro del gobierno al que llamaban "héroe" bien muerto estaba, como todo perro del gobierno debería estar y la noticia finalizaba remarcando la nueva amenaza que suponían los piratas Mushoku.<br />
<br />
La siguiente pagina llamó mi atención, un almirante convocaba a los señores de la guerra a Marineford, recordaba haber escuchado sobre ellos mientras Kisuke y Panda hablaban, piratas al servicio de la marina era todo lo que entendí, distinto perro mismo collar, unos putos vendidos vamos. Luego vi a Viktor, la noticia hablaba del duro golpe a la revolución que supuso mi captura, sonreí mientras degustaba el café y le daba otra calada al cigarro, pensando en que cara pondría el perrito faldero del enano enmascarado cuando nos volviéramos a ver, pues la cosa no quedaría así ya que se había atrevido a tomar la posesión más preciada de Kisuke, la siguiente noticia hablaba sobre el destacamento que vino a por mí para llevarme a Impel Down, no mencionaban a mi escuadrón ni mi nombre, parecía que cierta organización sentía algo de vergüenza por como Nokia como la llamaban en el periódico hubiera sido destruida junto a su tripulación por tan solo tres personas del ejercito revolucionario, que más daba, no hacíamos lo que hacíamos por fama.<br />
<br />
Las siguientes noticias hablaban sobre un nuevo duo de piratas en el north blue, una reina okama y... La isla Gyojin, lo poco que sabía de mamá es que era originaría de esa isla, seguiría con vida? Estaría en esa isla junto con la familia que más que seguro tendría allí? De todas formas no sabía ni su nombre ni como se veía así que poco sacaría de esas cavilaciones, pero la isla estaba llamada a las armas por su reina por una causa aún desconocida, que estaría pasando en esa isla.<br />
<br />
Las siguientes noticias no me interesaban mucho, más allá de una convocatoria abierta para la marina, cosa que no me preocupaba en exceso, más futuros cadáveres para el bando enemigo, pero vi una que llamó mi atención "restauración en Akarui" el hijo de la gran puta de Griffith había reconstruido la casa que le quemé y no solo eso, había reforzado con creces la seguridad, maldito bastardo hijo de puta. Esperaba poder cruzarme con el algún día y arrancarle la tráquea lentamente con mis propias manos, nuevamente el periódico no hablaba de Maeve, donde coño te has metido mi amor, acaso has dejado la piratería? No podía concebir un escenario donde Maeve se apartase de su sueño de reinar sobre los mares, no alguien con su voluntad.<br />
<br />
Luego ojeé los carteles de Se busca, me quedé de piedra al ver una cara más que conocida. Que cojones?! Que hacía la cara de mi hermano Jerry con una recompensa de 105.000.000 de berries y porque el nombre rezaba "Artur" y no "Jerry", le di una calada al cigarro mientras pensaba cual podría ser el motivo de que el muy imbécil se hubiera puesto una diana en la espalda de esa manera contando con todo lo que le costó tomar el control de las líneas. Luego vi la de Kisuke, 315.000.000. silbé al ver el monto sobre la cabeza de mi amigo, segui mirando y tras un peliblanco más feo que un frigorífico de espaldas y otro que era la primera vez que veía pero tenía una recompensa de 430.000.000, cosa que me parecía espectacular si se trataba de su primera recompensa, vi a mi buen amigo Panda, aunque nuevamente le habían cambiado el nombre... "Max D. Panda" D.? Que clase de apellido es ese? Porque Panda tenía tres nombres diferentes en sus tres carteles de Se busca? Ya le preguntaría, pero por ahora solo silbé de nuevo al ver la cifra del mink panda, 444.000.000 millones de berries. Simplemente impresionante, al pasar el wanted de mi amigo y compañero me vi a mi mismo, sin la máscara y con mi nueva cicatriz en el cuello, sea quien sea el fotógrafo del periódico cobrada menos de lo que debería, era una foto actual pero al mirar la cifra mi aliento se paró por un segundo, 476.000.000 de berries por mi cabeza, seguramente Viktor se estire de los pelos viendo el precio que tiene ahora mi cabeza, pero esto era un arma de doble filo, está recompensa, sumada la de mis compañeros hacia que sobre pasásemos los 1.000.000.000 de berries, así que quizás sería prudente prepararnos para recuperar a Yamigiri cuando vuelvan a por esas suculentas recompensas que ahora colgaban sobre nuestras cabezas.<br />
<br />
Parecía que el mundo estaba preparándose para algo gordo, por lo menos la marina y era mi misión entregada por el Mariscal Nilats el descubrir que llevaba a la marina a estar reuniéndose en torno a Sabaody y como que mi nombre es Zorak Ideale que llegaría hasta el fondo de todo esto por la gloria del ejercito revolucionario. Apure el café y el cigarro, apagando este último en el cenicero que se encontraba en la mitad de la mesa y me levanté llevando la taza de café a la pica, teníamos todos los preparativos hechos, me había despedido de Hylda el día anterior agradeciéndole por sus enseñanzas en el campo de la curanderia y jurado que encontraría a su hija Aurora y le entregaría su mensaje junto a la partitura que se dejó en casa el día que se fue hace ya unos años, me encamine hacia cubierta mientras llamaba la atención de mis compañeros para despertarlos, teníamos que acabar de cargar víveres para el viaje que nos esperaba y yo tenía que hablar con nuestros "invitados" Sam y Sung, pues no podía malgastar comida para ellos en este viaje, así que se quedarían aquí en Chisi, pero incomunicados totalmente, en manos de la naturaleza estaba el que sobrevivieran o no, yo tenía que velar por los míos y un dragón no debe sentir piedad por las ovejas, si eran lo suficientemente fuertes saldrían de esta. Aunque en el fondo de mi oscuro corazón deseaba que por lo menos Sam saliera adelante y si el odio que sentía el marine por mi le valía para ello bienvenido fuera.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					 Zorak reacciona al periódico y toma la decisión de liberar a Sam y Sung, aunque dejándolos incomunicados en isla Chisi ya que en breves su escuadrón se marcha de la isla y no está dispuesto a gastar comida en ellos.
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Día 12 de otoño del año 14.<br />
En el Saint Fermín, costa de isla Chisi.<br />
<br />
Llevaba toda la noche trasteando con los aceites de las plantas de la isla, intentando poner toda mi atención a las reacciones que se producían al mezclar los aceites y los polvos en los que previamente había convertido los pétalos de las flores de aspecto peligroso de la isla, aunque se debían manipular con sumo cuidado hasta su secado, gracias a Hylda había aprendido a hacerlo sin correr riesgos innecesarios, ahora el tema de mezclarlo y que valiera para algo era otro cantar, así que después de toda una noche lidiando con la frustración de no conseguir mi objetivo y sumado a los terribles y potentes ronquidos de mi amigo Kisuke decidí que era hora de descansar un rato y despejarme de mis prácticas de curandero.<br />
<br />
Estire los brazos sobre la cabeza, buscando el crujir de mi espalda mientras me estiraba, Maeve me miraba desde su cartel de se busca, yo por mí parte me bese los dedos índice y corazón de la mano izquierda y los lleve hacia los labios del wanted de mi amada. "Te echo de menos, Kori" pensé mientras miraba esa mirada grisácea con un dejé rojizo, me giré intentando sacar los pensamientos de preocupación al no saber nada de ella en los últimos dos años, si Maeve se enterase de que pensaba en ella preocupado seguramente diría algo así como "crees que soy una damisela en apuros? No me hagas reír Zorak" pensar eso me hizo sonreír mientras marchaba del camarote hacia la cocina, me acerqué a la cafetera y prepare un café largo, me lo lleve a la mesa y me senté en ella viendo que el último periódico que nos había llegado estaba sobre la mesa con varios carteles de "Se busca", seguramente ambos de mis compañeros habían leído ya el periódico, pues les gustaba estar al tanto de todo lo que pasaba en el mundo, cosa que yo también debería comenzar a hacer si quería ser digno de ser el jefe del equipo.<br />
<br />
Le di un sorbo al café y saque un cigarro, llevándolo a la boca y encendiendo el mismo, para luego agarrar el periódico y ponerme a leer, no sin inconscientemente decirme a mi mismo que posiblemente está vez si hablasen de Maeve. La primera plana se la llevaba un gordo calvo bajo el título de "Guerra de Yonko" según recordaba de lo que me explico Kisuke, los Yonko eran piratas con grandes tripulaciones y gran poder individual que tenían incluso territorios en el nuevo mundo, las consecuencias del choque de dos potencias de esa magnitud podrían traer consecuencias nefastas para los civiles cercanos a esos territorios, pero por ahora no podía hacer nada desde el paraíso, así que seguí leyendo, la siguiente pagina hablaba sobre la destrucción de una base de la marina, la G-65, era la primera vez que escuchaba de esa base, pero bien por quien se la hubiera cargado, la noticia continuaba con la muerte de un perro del gobierno al que llamaban "héroe" bien muerto estaba, como todo perro del gobierno debería estar y la noticia finalizaba remarcando la nueva amenaza que suponían los piratas Mushoku.<br />
<br />
La siguiente pagina llamó mi atención, un almirante convocaba a los señores de la guerra a Marineford, recordaba haber escuchado sobre ellos mientras Kisuke y Panda hablaban, piratas al servicio de la marina era todo lo que entendí, distinto perro mismo collar, unos putos vendidos vamos. Luego vi a Viktor, la noticia hablaba del duro golpe a la revolución que supuso mi captura, sonreí mientras degustaba el café y le daba otra calada al cigarro, pensando en que cara pondría el perrito faldero del enano enmascarado cuando nos volviéramos a ver, pues la cosa no quedaría así ya que se había atrevido a tomar la posesión más preciada de Kisuke, la siguiente noticia hablaba sobre el destacamento que vino a por mí para llevarme a Impel Down, no mencionaban a mi escuadrón ni mi nombre, parecía que cierta organización sentía algo de vergüenza por como Nokia como la llamaban en el periódico hubiera sido destruida junto a su tripulación por tan solo tres personas del ejercito revolucionario, que más daba, no hacíamos lo que hacíamos por fama.<br />
<br />
Las siguientes noticias hablaban sobre un nuevo duo de piratas en el north blue, una reina okama y... La isla Gyojin, lo poco que sabía de mamá es que era originaría de esa isla, seguiría con vida? Estaría en esa isla junto con la familia que más que seguro tendría allí? De todas formas no sabía ni su nombre ni como se veía así que poco sacaría de esas cavilaciones, pero la isla estaba llamada a las armas por su reina por una causa aún desconocida, que estaría pasando en esa isla.<br />
<br />
Las siguientes noticias no me interesaban mucho, más allá de una convocatoria abierta para la marina, cosa que no me preocupaba en exceso, más futuros cadáveres para el bando enemigo, pero vi una que llamó mi atención "restauración en Akarui" el hijo de la gran puta de Griffith había reconstruido la casa que le quemé y no solo eso, había reforzado con creces la seguridad, maldito bastardo hijo de puta. Esperaba poder cruzarme con el algún día y arrancarle la tráquea lentamente con mis propias manos, nuevamente el periódico no hablaba de Maeve, donde coño te has metido mi amor, acaso has dejado la piratería? No podía concebir un escenario donde Maeve se apartase de su sueño de reinar sobre los mares, no alguien con su voluntad.<br />
<br />
Luego ojeé los carteles de Se busca, me quedé de piedra al ver una cara más que conocida. Que cojones?! Que hacía la cara de mi hermano Jerry con una recompensa de 105.000.000 de berries y porque el nombre rezaba "Artur" y no "Jerry", le di una calada al cigarro mientras pensaba cual podría ser el motivo de que el muy imbécil se hubiera puesto una diana en la espalda de esa manera contando con todo lo que le costó tomar el control de las líneas. Luego vi la de Kisuke, 315.000.000. silbé al ver el monto sobre la cabeza de mi amigo, segui mirando y tras un peliblanco más feo que un frigorífico de espaldas y otro que era la primera vez que veía pero tenía una recompensa de 430.000.000, cosa que me parecía espectacular si se trataba de su primera recompensa, vi a mi buen amigo Panda, aunque nuevamente le habían cambiado el nombre... "Max D. Panda" D.? Que clase de apellido es ese? Porque Panda tenía tres nombres diferentes en sus tres carteles de Se busca? Ya le preguntaría, pero por ahora solo silbé de nuevo al ver la cifra del mink panda, 444.000.000 millones de berries. Simplemente impresionante, al pasar el wanted de mi amigo y compañero me vi a mi mismo, sin la máscara y con mi nueva cicatriz en el cuello, sea quien sea el fotógrafo del periódico cobrada menos de lo que debería, era una foto actual pero al mirar la cifra mi aliento se paró por un segundo, 476.000.000 de berries por mi cabeza, seguramente Viktor se estire de los pelos viendo el precio que tiene ahora mi cabeza, pero esto era un arma de doble filo, está recompensa, sumada la de mis compañeros hacia que sobre pasásemos los 1.000.000.000 de berries, así que quizás sería prudente prepararnos para recuperar a Yamigiri cuando vuelvan a por esas suculentas recompensas que ahora colgaban sobre nuestras cabezas.<br />
<br />
Parecía que el mundo estaba preparándose para algo gordo, por lo menos la marina y era mi misión entregada por el Mariscal Nilats el descubrir que llevaba a la marina a estar reuniéndose en torno a Sabaody y como que mi nombre es Zorak Ideale que llegaría hasta el fondo de todo esto por la gloria del ejercito revolucionario. Apure el café y el cigarro, apagando este último en el cenicero que se encontraba en la mitad de la mesa y me levanté llevando la taza de café a la pica, teníamos todos los preparativos hechos, me había despedido de Hylda el día anterior agradeciéndole por sus enseñanzas en el campo de la curanderia y jurado que encontraría a su hija Aurora y le entregaría su mensaje junto a la partitura que se dejó en casa el día que se fue hace ya unos años, me encamine hacia cubierta mientras llamaba la atención de mis compañeros para despertarlos, teníamos que acabar de cargar víveres para el viaje que nos esperaba y yo tenía que hablar con nuestros "invitados" Sam y Sung, pues no podía malgastar comida para ellos en este viaje, así que se quedarían aquí en Chisi, pero incomunicados totalmente, en manos de la naturaleza estaba el que sobrevivieran o no, yo tenía que velar por los míos y un dragón no debe sentir piedad por las ovejas, si eran lo suficientemente fuertes saldrían de esta. Aunque en el fondo de mi oscuro corazón deseaba que por lo menos Sam saliera adelante y si el odio que sentía el marine por mi le valía para ello bienvenido fuera.<br />
<br />
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				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					 Zorak reacciona al periódico y toma la decisión de liberar a Sam y Sung, aunque dejándolos incomunicados en isla Chisi ya que en breves su escuadrón se marcha de la isla y no está dispuesto a gastar comida en ellos.
				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente relativo] Un otoño tranquilo]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1466</link>
			<pubDate>Wed, 01 Jan 2025 12:17:46 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=48">Max D. Bambú</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1466</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">11:00<br />
Día 2<br />
Otoño<br />
Año 14</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Don Bambú se encontraba en la cubierta de su barco, el Saint Fermín, estudiando las posibilidades para reparar los daños producidos por el viaje desde Báltigo hacia Chisi. Las velas estaban destrozadas, pero todavía eran funcionales. Los pequeños desperfectos que se habían producido en el resto del navío ya estaban arreglados de tal modo que el barco estuviera bonito aunque las velas siguieran hechas un desastre. El panda paseaba por entre los mástiles mirando hacia las alturas y calculando lo necesario para reparar aquel estropicio. Necesitaría madera para sustituir ciertas partes de la estructura, pero sobre todo necesitaría tela e hilo para arreglar las velas como tal. Tenía que ser de buena calidad, claro, porque si no en el Grand Line cualquier apaño se iría al garete en seguida. El viento otoñal soplaba fuerte aquel mediodía. Finalmente, como iba a tener que hacerlo sí o sí, el panda se decidió a bajar las velas aunque fuera para estudiar los daños desde cerca. Sin dificultad alguna comenzó a trepar por los diferentes mástiles y con cuidado fue deshaciendo las ataduras de las cuerdas que sostenían las velas en sus respectivos lugares. Una a una las velas fueron precipitándose sobre la cubierta mientras Don Bambú las iba soltando. Una vez las velas cayeron al suelo, el panda saltó desde donde estaba hacia la cubierta causando un poco de estruendo al caer de pie, pero sin recibir daño alguno en el proceso. Comenzó entonces a recoger una a una las velas doblándolas en rectángulos cada vez más pequeños y gruesos. Cada vela debía de pesar sus buenos 60 kilos, evidencia de que no eran simple trozos de lino que se desharían a la menor de las tormentas del East Blue. Reunió todas las velas en un rincón de la cubierta y comenzó a analizar una de ellas de cerca. El material podía adquirirse, sí, pero no sería barato. El especialista en comercio en el barco no era otro que Zorak, de modo que tendría que consultarle a él sobre los fondos de los que disponían.<br />
<br />
Lo cierto es que Don Bambú sudaba dinero en aquel momento, pero le prestaba tan poca atención a sus posesiones materiales que tampoco sabía si tendría suficiente para pagar por las velas del barco. Seguramente sí. —<span style="color: #2ECC40;" class="mycode_color">¡Mariscal Ideale!</span> —Llamó el panda, incapaz de abandonar por completo el respeto al rango que su camarada le merecía. Y esperó, porque era lo único que quedaba. Tenía que hablar con su compañero de dinero, un tema que le resultaba de lo menos interesante.</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">11:00<br />
Día 2<br />
Otoño<br />
Año 14</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Don Bambú se encontraba en la cubierta de su barco, el Saint Fermín, estudiando las posibilidades para reparar los daños producidos por el viaje desde Báltigo hacia Chisi. Las velas estaban destrozadas, pero todavía eran funcionales. Los pequeños desperfectos que se habían producido en el resto del navío ya estaban arreglados de tal modo que el barco estuviera bonito aunque las velas siguieran hechas un desastre. El panda paseaba por entre los mástiles mirando hacia las alturas y calculando lo necesario para reparar aquel estropicio. Necesitaría madera para sustituir ciertas partes de la estructura, pero sobre todo necesitaría tela e hilo para arreglar las velas como tal. Tenía que ser de buena calidad, claro, porque si no en el Grand Line cualquier apaño se iría al garete en seguida. El viento otoñal soplaba fuerte aquel mediodía. Finalmente, como iba a tener que hacerlo sí o sí, el panda se decidió a bajar las velas aunque fuera para estudiar los daños desde cerca. Sin dificultad alguna comenzó a trepar por los diferentes mástiles y con cuidado fue deshaciendo las ataduras de las cuerdas que sostenían las velas en sus respectivos lugares. Una a una las velas fueron precipitándose sobre la cubierta mientras Don Bambú las iba soltando. Una vez las velas cayeron al suelo, el panda saltó desde donde estaba hacia la cubierta causando un poco de estruendo al caer de pie, pero sin recibir daño alguno en el proceso. Comenzó entonces a recoger una a una las velas doblándolas en rectángulos cada vez más pequeños y gruesos. Cada vela debía de pesar sus buenos 60 kilos, evidencia de que no eran simple trozos de lino que se desharían a la menor de las tormentas del East Blue. Reunió todas las velas en un rincón de la cubierta y comenzó a analizar una de ellas de cerca. El material podía adquirirse, sí, pero no sería barato. El especialista en comercio en el barco no era otro que Zorak, de modo que tendría que consultarle a él sobre los fondos de los que disponían.<br />
<br />
Lo cierto es que Don Bambú sudaba dinero en aquel momento, pero le prestaba tan poca atención a sus posesiones materiales que tampoco sabía si tendría suficiente para pagar por las velas del barco. Seguramente sí. —<span style="color: #2ECC40;" class="mycode_color">¡Mariscal Ideale!</span> —Llamó el panda, incapaz de abandonar por completo el respeto al rango que su camarada le merecía. Y esperó, porque era lo único que quedaba. Tenía que hablar con su compañero de dinero, un tema que le resultaba de lo menos interesante.</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[P.Relativo/Recolección]La voz del bosque]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1464</link>
			<pubDate>Wed, 01 Jan 2025 04:07:05 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=94">Viktor</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1464</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">69 de Verano, Año 14</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Costa de Chisi, 10:45 a.m.</span></span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">Lo notaba en mis huesos. El tiempo estaba cambiando.<br />
Nuestro avance hacia Sabaody y el Nuevo Mundo era inevitable. Inexorable como el paso del tiempo mismo. Los peligros innminentes en las áreas siguientes eran cada vez más evidentes y el solo hecho de pensar en ellos hacía que mi piel se erizara. Pulir nuestras habilidades llegados a este punto no era una opción. Todo el trabajo que se podía hacer estaba hecho. Nuestro barco, nuestro entrenamiento, nuestras estrategias de combate y de pelea. Toda la preparación posible para cualquier escenario que, era más que evidente podía ser planteado en cualquier momento, lo habíamos realizado. Solo quedaba refinar nuestras herramientas. <br />
<br />
El día estaba claro y tranquilo. Una suave brisa acompañaba mi paseo por la cubierta del barco. El sol, que se encontraba ya bien alzado sobre el cielo, despejado y sin una sola nube, azotaba con sus rayos todo lo que su vista alcanzaba. De hecho de no ser por la brisa que aligeraba un poco el calor, hubiera sido un suplicio permanecer en cubierta. Ya había planificado mi día. Mi guardia terminó y tenía un objetivo claro para el día de hoy: — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">“Rehacerse por fuera para preservar lo de dentro”.</span></span> — recitaba de memoria mientras me acercaba a la cocina en busca de la gasolina del trabajador. Rebusqué de arriba a abajo con la mirada, en busca de algo ya preparado, pero no hubo suerte. Tras esto, abrí y cerré cajones y estanterías con sumo cuidado de no despertar a nadie, pese a que no sabía si alguien estaba despierto como yo. Finalmente, agotando las opciones de sitios en los que saquear di con mi objetivo: el bote de café. Vacío. Lo miré a tras luz frunciendo el ceño con cierto desánimo. No nos quedaba café, lo que me hacía plantearme qué otras cosas nos faltaban, dadas las pocas facilidades para suministros de la isla arbórea en la que nos encontrábamos. Suspiré profundamente y devolví el bote al mismo lugar donde lo encontré unos segundos antes. — <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">A pelo, supongo. </span>— pensé mientras me encogía de hombros y caminaba directo a mi habitación. Al entrar, noté como el calor condensado de la noche en ella se hacía palpable. La humedad era tal que casi podía cortarla con un cuchillo. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Ventilar, ventilar…</span></span> — dije mientras abría la ventana del camarote de par en par, permitiendo que el aire fresco entrara en ella y transportara todo el aire viciado fuera. Justo entonces dirigí mi mirada hacia mis armas. Reposadas sobre el estante que construí, sobre mi escritorio, descansaban esperando su próxima batalla. Cogí el filo blanco primero, examinando con detenimiento su exterior. La saya estaba golpeada y necesitaba arreglos. Quizá con resina o, en el peor de los casos, haciendo una nueva. La tsuba o guardia estaba floja y desajustada, nada que unos buenos martillazos no pudieran solucionar. Por último, el trenzado sobre el mango estaba en buenas condiciones y no había perdido sujección. Acto seguido, examiné el filo negro. Esta era otro tema. La saya estaba rajada, necesitaba urgentemente un reemplazo para evitar que la humedad del mar se filtrara hacia la hoja y la deteriorara. La guardia estaba intacta pero suelta, y problemas con el trenzado, que había perdido sujección. Algo fácilmente solucionable con algo del cuero de los animales que Sohem había cazado y estaban secando desde hace semanas en cubierta. —<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Bien.</span> </span>— dije soltando las armas de nuevo en la peana y estirando mis brazos hacia el cielo, liberando mi espalda — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Madera, resina y cuero.</span></span> — enumeré. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Luego repasamos el filo y… listas para bailar otra vez.</span> </span>— dije, girando y dirigiéndome hacia la puerta, camino de cubierta con un hacha de trabajo al hombro.<br />
<br />
La madera sería lo más facil, la puñetera isla estaba llena de ella. Solo era cuestión de encontrar alguna de buena calidad. Tardé poco en adentrarme en el bosque. Este se extendía sobre la isla como un verde océano bajo el cielo despejado. Toda su extensión era una sinfonía de color y sonidos perteneciente a un mundo atemporal. Sus árboles, que rebosaban vida, se extendían hacia el cielo infinito, con anchos troncos que podrían albergar sin problema familias enteras de animales. Sus ramas, incluso en verano, estaban adornadas y repletas de hojas de infinidad de tonos y colores que oscilaban entre el verde y el dorado, formando de esta manera un manto impenetrable para la luz del astro rey, permitendo que solo los más poderosos y cálidos rayos de este penetraran sobre el musgo verde y esponjoso del suelo del bosque. Caminando por los senderos, podía respirar su aire. Este, que estaba impregnado de un aroma que te embriagaba, mezclaba flores exóticas y resinas con algunos matices frutales que no podía identificar fácilmente. Grandes flores de enormes pétalos semi transparentes colgaban de las enredaderas y parecían bailar al compás de la brisa que acompañaba al día. A lo lejos, aunque no demasiado si era perceptible para mí, el arroyo mecía sus aguas acompañando su cristalino caudal con los cantos melódicos de aves que con sus trinos podrían hipnotizar a cualquier hombre que supiera apreciar la paz. Pasaba la mano por diversos de estos troncos, golpeando con mis nudillos desnudos su corteza esperando encontrar alguna de la calidad suficiente para recubrir mis espadas. El bosque casi parecía vivo y reaccionaba a mi presencia, respiraba a mi alrededor mientras lo atravesaba. A veces parecía sentir un susurro suave a mis espaldas, que solo era el sonido del viento entre las hojas, casi como una lengua muerta que solo las plantas conocen. <br />
<br />
Sin conocer las variedades ni nombres, ya había sido capaz de identificar las más prominentes y comunes maderas del bosque, siendo estas de varias tonalidades diferentes. Cinco parecían ser los tipos que más abundaban. El primero con una tonalidad plateada en su corteza, muy brillante, reflejaba la luz solar sin problema como si fuera de metal puro. Su madera parecía hueca y ligera, quizás adecuada para mecanismos, pero no para armas. Sus hojas eran verdes de tonos jade y azul cerúleo. Esta madera no sería adecuada. El segundo, cuyas raíces gruesas y poderosas se extendían metros y metros, poseía un tronco poderoso y de color oscuro. Un negro azabache como la misma noche. Solo de observarla, una oscuridad podía invadirte y hacerte sentir pesar. Al tacto y los impactos parecía extremadamente densa y difícil de trabajar. Esta podría ser la madera adecuada para el filo negro. El tercero de los árboles parecía hecho de cristal. Su corteza, translúcida y de tono dorado, parecía dejar entrever la savia reluciente en su interior, como si ríos de oro luminoso recorrieran todo el árbol. Los rayos solares al atravesarlo, refractaban y parecían crear arcos de luz de infinidad de gamas cromáticas. Un verdadero espectáculo visual pero, quizá no lo adecuado para el menester que me ocupaba. La cuarta variedad parecía más una especie marina adaptada al medio terreste. Su madera era rojiza y anaranjada, con una textura de arrecife sobre ella. Los pequeños hongos que sobresalían sobre su corteza eran fosforescentes y parecían tener una densidad intermedia, siendo que además tenía una capa protectora que lo aislaba del agua. Probablemente una madera excepcional para una embarcación, pero… ¿qué sabía yo de eso? Finalmente, el quinto espécimen poseía una corteza blanca pálida. Un blanco que asemejaba a pergaminos sin escribir. Su visión parecía reportar cierta calma y casi si parabas a escuchar, podías sentir como se comunicaba con sus hermanos terrestres. Esta sería la madear para el filo blanco.<br />
<br />
Una vez identificadas las maderas pertienentes, pasé largas horas buscando los ejemplares idóneos. No tenía intención de dañar un árbol de manera desconsiderada y más viendo la especial espiritualidad del lugar. Me decidí por dos ejemplares que bien parecían estar al borde de la muerte, aprovechando así las duras maderas de sus ramas que auguraban un final. Me deshice de mi abrigo y sostuve el hacha con ambas manos, blandiéndola con respeto por encima de mi cabeza. Dos hachazos secos cortaron la rama del árbol blanquecino, porporcionándome así un tronco más que suficiente para la fuda del filo blanco. Misma operación fue repetida con otro árbol, pero en esta ocasión de negra madera, necesitando más de cinco golpes para caer rendida a mis pies, casi como si no quisiera ser utilizada. Tras ponerme el abrigo de nuevo, ambos troncos fueron cargados sobre bajo mi brazo izquierdo y, con el hacha al hombro derecho sostenida por mi diestra, me dirigí al barco. Una vez allí, descargué ambos troncos en la forja donde me dispuse a crear las sayas nuevas para ambas espadas. El aroma de la madera y la resina impregnaban el ambiente de la forja. Coloqué el tronco negro delante de mi y lo observé, mirando con detenimiento sus nudos y vetas. Pasaba los dedos sobre la corteza sintiendo la superficie lisa y rugosa de cada zona. Entonces, con la misma herramienta de acero que las arrancó de su hogar, con un acto de respeto, los partí por la mitad. Comencé a tallar con cinceles y hojas de carpintería dos mitades idénditas para la hoja, tallándo con precisión milimétrica la forma de las sayas, usando como referencia los dibujos de las hojas que ya tenía guardados. Moviendo la cuchilla casi con una fluidez mágica, iba perfilando la curva forma de cada cacha de la saya. Tras esto, comencé a ahuecar las zonas internas para darle un cobijo a la espada en su interior. Cada viruta de madera cayendo al suelo era una lágrima del árbol que ahora serviría a otro propósito diferente. Cuando ambas partes estuvieron lo suficientemente listas y ajustadas, las reservé preparando el tronco blanco para realizar el mismo trabajo. Otras dos o tres horas fueron necesarias para trabajar esta madera blanquecina que parecía ser increíblemente más gentil que la otra en comparación. Finalmente y tras todo un día de trabajo, solo quedaba pegar ambas partes para que finalmente se unieran eternamente. El pegamento que utilizaba era un urushi artesanal que ni siquiera sabía si tendría efecto. Extendí la viscosa materia sobre los lomos de las dos partes en ambas sayas y las uní, esperando que jamás se separaran. Sin embargo, sabiendo que el tiempo era escaso, decidí mejorar primero el filo blanco, dejando el negro para más adelante. Tras esto, la dejé sobre la mesa de trabajo y coloqué sobre ellas un tablón con varios pesos encima, garantizando así una presión homogénea y pareja para que toda la madera estuviera en contacto. Finalmente y tras todo un día, exhausto y fatigado, regresé a mi camarote donde me eché a dormir agotado.</span><br />
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">71 de Verano, Año 14</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Costa de Chisi, 08:39 a.m.</span></span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">A los dos días acudí a la forja. Retiré los tablones y pesos para descubrir la saya blanca, fija y seca, preparada para recibiar la laca final. Tras examinarla y retirar con una pequeña cuchilla los restos de pegamento seco, la igualé con un poco de papel de lija muy suave. El polvo de serrín iba cayendo poco a poco al suelo formando una pequeña humareda en la forja. Los detalles finales serían preparar el agujero del sageo, taladrando un pequeño agujero cerca del extremo de la boca de la saya en una protuberancia que dejé lista para ello. Rematé tanto este agujero como el de la boca de la saya con un adorno dorado y apliqué el barniz blanco sobre la saya, dejándola apoyada para que los restos cayeran y secara perfectamente. Aproveché las horas para afilar el filo y preparar tanto por fuera como por dentro. Dando largas pasadas a la espada por la piedra de afilado humedecida, manteniendo durante todo el trayecto el ángulo idóneo sobre ella. Siempre fui un verdadero adepto de decir que si tengo diez horas para talar un árbol, pasaría ocho afilando el hacha. Por lo que no me molestó en absoluto el tiempo pasado afilando la espada blanca. Fue cuando finalicé que reajusté la tsuba con un par de golpecitos del pequeño martillo de cobre, el mekugi nuki, y finalmente enfundando a la espada en su nueva saya. El paso final era ajustar y atar el sageo dorado que desaté de la anterior funda, dañada y maltrecha por los materiales con los que se había realizado, quedando ahora sí Saba en un estado renovado y mejorado. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Estamos preparados para el Nuevo Mundo, amiga mía.</span></span> — dije mientras observaba la factura de la saya, feliz por el trabajo realizado y probaba el ajuste del sello de la katana. Era firme y se podía desenfundar con facilidad pero al voltearla esta no perdía el agarre. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Perfecto.</span></span> — dije orgulloso para mirar después al negro filo —<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">A ti, te tocará más adelante.</span></span> — enuncié, tratando de tranquilizar al otro filo.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Aclaraciones</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Con esto, recojo los 188 materiales (250 para mejorar espada a Tier 5 -25% por tener forja en el barco) y los uso para mejorar mi espada. Detallo todo por Creación de personajes.
				</div>
			</div></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">69 de Verano, Año 14</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Costa de Chisi, 10:45 a.m.</span></span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">Lo notaba en mis huesos. El tiempo estaba cambiando.<br />
Nuestro avance hacia Sabaody y el Nuevo Mundo era inevitable. Inexorable como el paso del tiempo mismo. Los peligros innminentes en las áreas siguientes eran cada vez más evidentes y el solo hecho de pensar en ellos hacía que mi piel se erizara. Pulir nuestras habilidades llegados a este punto no era una opción. Todo el trabajo que se podía hacer estaba hecho. Nuestro barco, nuestro entrenamiento, nuestras estrategias de combate y de pelea. Toda la preparación posible para cualquier escenario que, era más que evidente podía ser planteado en cualquier momento, lo habíamos realizado. Solo quedaba refinar nuestras herramientas. <br />
<br />
El día estaba claro y tranquilo. Una suave brisa acompañaba mi paseo por la cubierta del barco. El sol, que se encontraba ya bien alzado sobre el cielo, despejado y sin una sola nube, azotaba con sus rayos todo lo que su vista alcanzaba. De hecho de no ser por la brisa que aligeraba un poco el calor, hubiera sido un suplicio permanecer en cubierta. Ya había planificado mi día. Mi guardia terminó y tenía un objetivo claro para el día de hoy: — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">“Rehacerse por fuera para preservar lo de dentro”.</span></span> — recitaba de memoria mientras me acercaba a la cocina en busca de la gasolina del trabajador. Rebusqué de arriba a abajo con la mirada, en busca de algo ya preparado, pero no hubo suerte. Tras esto, abrí y cerré cajones y estanterías con sumo cuidado de no despertar a nadie, pese a que no sabía si alguien estaba despierto como yo. Finalmente, agotando las opciones de sitios en los que saquear di con mi objetivo: el bote de café. Vacío. Lo miré a tras luz frunciendo el ceño con cierto desánimo. No nos quedaba café, lo que me hacía plantearme qué otras cosas nos faltaban, dadas las pocas facilidades para suministros de la isla arbórea en la que nos encontrábamos. Suspiré profundamente y devolví el bote al mismo lugar donde lo encontré unos segundos antes. — <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">A pelo, supongo. </span>— pensé mientras me encogía de hombros y caminaba directo a mi habitación. Al entrar, noté como el calor condensado de la noche en ella se hacía palpable. La humedad era tal que casi podía cortarla con un cuchillo. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Ventilar, ventilar…</span></span> — dije mientras abría la ventana del camarote de par en par, permitiendo que el aire fresco entrara en ella y transportara todo el aire viciado fuera. Justo entonces dirigí mi mirada hacia mis armas. Reposadas sobre el estante que construí, sobre mi escritorio, descansaban esperando su próxima batalla. Cogí el filo blanco primero, examinando con detenimiento su exterior. La saya estaba golpeada y necesitaba arreglos. Quizá con resina o, en el peor de los casos, haciendo una nueva. La tsuba o guardia estaba floja y desajustada, nada que unos buenos martillazos no pudieran solucionar. Por último, el trenzado sobre el mango estaba en buenas condiciones y no había perdido sujección. Acto seguido, examiné el filo negro. Esta era otro tema. La saya estaba rajada, necesitaba urgentemente un reemplazo para evitar que la humedad del mar se filtrara hacia la hoja y la deteriorara. La guardia estaba intacta pero suelta, y problemas con el trenzado, que había perdido sujección. Algo fácilmente solucionable con algo del cuero de los animales que Sohem había cazado y estaban secando desde hace semanas en cubierta. —<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Bien.</span> </span>— dije soltando las armas de nuevo en la peana y estirando mis brazos hacia el cielo, liberando mi espalda — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Madera, resina y cuero.</span></span> — enumeré. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Luego repasamos el filo y… listas para bailar otra vez.</span> </span>— dije, girando y dirigiéndome hacia la puerta, camino de cubierta con un hacha de trabajo al hombro.<br />
<br />
La madera sería lo más facil, la puñetera isla estaba llena de ella. Solo era cuestión de encontrar alguna de buena calidad. Tardé poco en adentrarme en el bosque. Este se extendía sobre la isla como un verde océano bajo el cielo despejado. Toda su extensión era una sinfonía de color y sonidos perteneciente a un mundo atemporal. Sus árboles, que rebosaban vida, se extendían hacia el cielo infinito, con anchos troncos que podrían albergar sin problema familias enteras de animales. Sus ramas, incluso en verano, estaban adornadas y repletas de hojas de infinidad de tonos y colores que oscilaban entre el verde y el dorado, formando de esta manera un manto impenetrable para la luz del astro rey, permitendo que solo los más poderosos y cálidos rayos de este penetraran sobre el musgo verde y esponjoso del suelo del bosque. Caminando por los senderos, podía respirar su aire. Este, que estaba impregnado de un aroma que te embriagaba, mezclaba flores exóticas y resinas con algunos matices frutales que no podía identificar fácilmente. Grandes flores de enormes pétalos semi transparentes colgaban de las enredaderas y parecían bailar al compás de la brisa que acompañaba al día. A lo lejos, aunque no demasiado si era perceptible para mí, el arroyo mecía sus aguas acompañando su cristalino caudal con los cantos melódicos de aves que con sus trinos podrían hipnotizar a cualquier hombre que supiera apreciar la paz. Pasaba la mano por diversos de estos troncos, golpeando con mis nudillos desnudos su corteza esperando encontrar alguna de la calidad suficiente para recubrir mis espadas. El bosque casi parecía vivo y reaccionaba a mi presencia, respiraba a mi alrededor mientras lo atravesaba. A veces parecía sentir un susurro suave a mis espaldas, que solo era el sonido del viento entre las hojas, casi como una lengua muerta que solo las plantas conocen. <br />
<br />
Sin conocer las variedades ni nombres, ya había sido capaz de identificar las más prominentes y comunes maderas del bosque, siendo estas de varias tonalidades diferentes. Cinco parecían ser los tipos que más abundaban. El primero con una tonalidad plateada en su corteza, muy brillante, reflejaba la luz solar sin problema como si fuera de metal puro. Su madera parecía hueca y ligera, quizás adecuada para mecanismos, pero no para armas. Sus hojas eran verdes de tonos jade y azul cerúleo. Esta madera no sería adecuada. El segundo, cuyas raíces gruesas y poderosas se extendían metros y metros, poseía un tronco poderoso y de color oscuro. Un negro azabache como la misma noche. Solo de observarla, una oscuridad podía invadirte y hacerte sentir pesar. Al tacto y los impactos parecía extremadamente densa y difícil de trabajar. Esta podría ser la madera adecuada para el filo negro. El tercero de los árboles parecía hecho de cristal. Su corteza, translúcida y de tono dorado, parecía dejar entrever la savia reluciente en su interior, como si ríos de oro luminoso recorrieran todo el árbol. Los rayos solares al atravesarlo, refractaban y parecían crear arcos de luz de infinidad de gamas cromáticas. Un verdadero espectáculo visual pero, quizá no lo adecuado para el menester que me ocupaba. La cuarta variedad parecía más una especie marina adaptada al medio terreste. Su madera era rojiza y anaranjada, con una textura de arrecife sobre ella. Los pequeños hongos que sobresalían sobre su corteza eran fosforescentes y parecían tener una densidad intermedia, siendo que además tenía una capa protectora que lo aislaba del agua. Probablemente una madera excepcional para una embarcación, pero… ¿qué sabía yo de eso? Finalmente, el quinto espécimen poseía una corteza blanca pálida. Un blanco que asemejaba a pergaminos sin escribir. Su visión parecía reportar cierta calma y casi si parabas a escuchar, podías sentir como se comunicaba con sus hermanos terrestres. Esta sería la madear para el filo blanco.<br />
<br />
Una vez identificadas las maderas pertienentes, pasé largas horas buscando los ejemplares idóneos. No tenía intención de dañar un árbol de manera desconsiderada y más viendo la especial espiritualidad del lugar. Me decidí por dos ejemplares que bien parecían estar al borde de la muerte, aprovechando así las duras maderas de sus ramas que auguraban un final. Me deshice de mi abrigo y sostuve el hacha con ambas manos, blandiéndola con respeto por encima de mi cabeza. Dos hachazos secos cortaron la rama del árbol blanquecino, porporcionándome así un tronco más que suficiente para la fuda del filo blanco. Misma operación fue repetida con otro árbol, pero en esta ocasión de negra madera, necesitando más de cinco golpes para caer rendida a mis pies, casi como si no quisiera ser utilizada. Tras ponerme el abrigo de nuevo, ambos troncos fueron cargados sobre bajo mi brazo izquierdo y, con el hacha al hombro derecho sostenida por mi diestra, me dirigí al barco. Una vez allí, descargué ambos troncos en la forja donde me dispuse a crear las sayas nuevas para ambas espadas. El aroma de la madera y la resina impregnaban el ambiente de la forja. Coloqué el tronco negro delante de mi y lo observé, mirando con detenimiento sus nudos y vetas. Pasaba los dedos sobre la corteza sintiendo la superficie lisa y rugosa de cada zona. Entonces, con la misma herramienta de acero que las arrancó de su hogar, con un acto de respeto, los partí por la mitad. Comencé a tallar con cinceles y hojas de carpintería dos mitades idénditas para la hoja, tallándo con precisión milimétrica la forma de las sayas, usando como referencia los dibujos de las hojas que ya tenía guardados. Moviendo la cuchilla casi con una fluidez mágica, iba perfilando la curva forma de cada cacha de la saya. Tras esto, comencé a ahuecar las zonas internas para darle un cobijo a la espada en su interior. Cada viruta de madera cayendo al suelo era una lágrima del árbol que ahora serviría a otro propósito diferente. Cuando ambas partes estuvieron lo suficientemente listas y ajustadas, las reservé preparando el tronco blanco para realizar el mismo trabajo. Otras dos o tres horas fueron necesarias para trabajar esta madera blanquecina que parecía ser increíblemente más gentil que la otra en comparación. Finalmente y tras todo un día de trabajo, solo quedaba pegar ambas partes para que finalmente se unieran eternamente. El pegamento que utilizaba era un urushi artesanal que ni siquiera sabía si tendría efecto. Extendí la viscosa materia sobre los lomos de las dos partes en ambas sayas y las uní, esperando que jamás se separaran. Sin embargo, sabiendo que el tiempo era escaso, decidí mejorar primero el filo blanco, dejando el negro para más adelante. Tras esto, la dejé sobre la mesa de trabajo y coloqué sobre ellas un tablón con varios pesos encima, garantizando así una presión homogénea y pareja para que toda la madera estuviera en contacto. Finalmente y tras todo un día, exhausto y fatigado, regresé a mi camarote donde me eché a dormir agotado.</span><br />
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">71 de Verano, Año 14</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Costa de Chisi, 08:39 a.m.</span></span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">A los dos días acudí a la forja. Retiré los tablones y pesos para descubrir la saya blanca, fija y seca, preparada para recibiar la laca final. Tras examinarla y retirar con una pequeña cuchilla los restos de pegamento seco, la igualé con un poco de papel de lija muy suave. El polvo de serrín iba cayendo poco a poco al suelo formando una pequeña humareda en la forja. Los detalles finales serían preparar el agujero del sageo, taladrando un pequeño agujero cerca del extremo de la boca de la saya en una protuberancia que dejé lista para ello. Rematé tanto este agujero como el de la boca de la saya con un adorno dorado y apliqué el barniz blanco sobre la saya, dejándola apoyada para que los restos cayeran y secara perfectamente. Aproveché las horas para afilar el filo y preparar tanto por fuera como por dentro. Dando largas pasadas a la espada por la piedra de afilado humedecida, manteniendo durante todo el trayecto el ángulo idóneo sobre ella. Siempre fui un verdadero adepto de decir que si tengo diez horas para talar un árbol, pasaría ocho afilando el hacha. Por lo que no me molestó en absoluto el tiempo pasado afilando la espada blanca. Fue cuando finalicé que reajusté la tsuba con un par de golpecitos del pequeño martillo de cobre, el mekugi nuki, y finalmente enfundando a la espada en su nueva saya. El paso final era ajustar y atar el sageo dorado que desaté de la anterior funda, dañada y maltrecha por los materiales con los que se había realizado, quedando ahora sí Saba en un estado renovado y mejorado. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Estamos preparados para el Nuevo Mundo, amiga mía.</span></span> — dije mientras observaba la factura de la saya, feliz por el trabajo realizado y probaba el ajuste del sello de la katana. Era firme y se podía desenfundar con facilidad pero al voltearla esta no perdía el agarre. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Perfecto.</span></span> — dije orgulloso para mirar después al negro filo —<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">A ti, te tocará más adelante.</span></span> — enuncié, tratando de tranquilizar al otro filo.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Aclaraciones</span>
					</div>
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						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Con esto, recojo los 188 materiales (250 para mejorar espada a Tier 5 -25% por tener forja en el barco) y los uso para mejorar mi espada. Detallo todo por Creación de personajes.
				</div>
			</div></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado]La horma de tu zapato]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1457</link>
			<pubDate>Tue, 24 Dec 2024 09:37:36 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=94">Viktor</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1457</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-size: x-small;" class="mycode_size">Vengo de <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1404" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">aquí</a>.</span><br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">63 de Otoño, Año 13</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">Parabellum, Corriente Daiya, 9:00 a.m.</span></span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">La vista del mestizo comenzó a nublarse lentamente tras recibir el golpe, sus párpados temblaron y su cabeza cayó hacia adelante como si un peso invisible tirara de ella. Un segundo después, quedó totalmente inconsciente, su cuerpo inmóvil, como si el espíritu que lo animaba se hubiera desvanecido en el aire.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">Solté un gruñido involuntario, una mezcla de frustración y furia. Mis dedos se cerraron con tanta fuerza alrededor de la funda de la negra espada del revolucionario que por un momento sentí como si fuera a partirla en dos. La madera crujió levemente de manera casi inaudible, pero seguro que mi jefe, con su oído afinado, habría percibido hasta el más leve sonido de las fibras de madera tensándose. Estaba enfadado y me molestaba aún más que Sohem lo percibiera. Sin decir una palabra, me giré sobre mis mi mismo y caminé hacia la puerta con pasos rápidos, abandonando la estancia con la misma presteza de un rayo. </span><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">Al llegar a mi habitación, empujé la puerta sin cerrarla tras de mí. Solté a Yamigiri sobre la cama con un gesto brusco, dejándola caer sobre la cama haciendo un ruido ahuecado sobre el colchón maltrecho de mi camarote. Por un instante, la habitación quedó en silencio, pero mi mente no se calmaba. La tormenta de ideas que seguía en ella estaba haciendo sobre pensar de nuevo. Me incliné hacia un lado y tomé a Shimei Kaeru de manera instintiva. Con la diestra, recogí el caracol comunicador, mi Den Den Mushi.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">Necesitaba salir, entrenar, moverme. Necesitaba desahogar toda la rabia acumulada por la impotencia de no haber podido ejecutar al prisionero. Un simple código moral, uno que había defendido durante años, ahora se sentía como una cadena que me ataba las manos. Me preguntaba si valía la pena seguir aferrándome a ello, si realmente era tan importante la imagen que Joe pudiera tener de mí. Después de todo lo que había hecho en Skypiea, ¿tenía sentido intentar aparentar ser alguien digno? ¿Alguien mejor? Casi podía imaginar la cara de decepción de mi amigo al recibir el ensangrentado paquete de los restos de Zorak. </span><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">Las preguntas me asaltaban con la misma intensidad que mi ira mientras atravesaba el pasillo que conducía a la cubierta del barco.  </span><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">Seguí caminando, haciendo resonar mis pasos en la madera del suelo del Parabellum, mientras mis pensamientos seguían girando como un torbellino. Apreté el caracol comunicador en la mano, sosteniéndolo firmemente mientras intentaba establecer la conexión. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Joe. ¿Puedes oírme, amigo? </span></span>— dije con un tono grave, dejando entrever la importancia del estado. Mi voz resonó en el caracol, pero no hubo respuesta inmediata. Inspiré profundamente, intentando calmar la impaciencia que me estaba carcomiendo. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Necesito tu ayuda con un asunto.</span></span> —</span><br />
<br />
<span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">Comencé a caminar de un lado a otro de la cubierta, sintiendo como mi corazón bombeaba a mil por hora en mi caja torácica presa de la frustración. Sentía que si me detenía, mi corazón podría detenerse. Un estado estúpido de alerta como si todas mis alarmas internas se hubieran disparado y solo el movimiento mantuviera mi mente y mi cuerpo en marcha. </span><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">— <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Vamos, Joe...</span> — pensé, casi suplicando, mientras miraba el Den Den Mushi.</span><br />
<span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
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						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Viktor intenta contactar con Joe para entregar a Zorak, llamándole desde cubierta.
				</div>
			</div></span><br />
<span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><div class='custom-spoiler'>
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						<span>Aclaraciones</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Este tema es el post en pasado donde se narra la petición de entrega de Zorak a Joe.
				</div>
			</div></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-size: x-small;" class="mycode_size">Vengo de <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1404" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">aquí</a>.</span><br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">63 de Otoño, Año 13</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">Parabellum, Corriente Daiya, 9:00 a.m.</span></span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">La vista del mestizo comenzó a nublarse lentamente tras recibir el golpe, sus párpados temblaron y su cabeza cayó hacia adelante como si un peso invisible tirara de ella. Un segundo después, quedó totalmente inconsciente, su cuerpo inmóvil, como si el espíritu que lo animaba se hubiera desvanecido en el aire.</span><br />
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<span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">Solté un gruñido involuntario, una mezcla de frustración y furia. Mis dedos se cerraron con tanta fuerza alrededor de la funda de la negra espada del revolucionario que por un momento sentí como si fuera a partirla en dos. La madera crujió levemente de manera casi inaudible, pero seguro que mi jefe, con su oído afinado, habría percibido hasta el más leve sonido de las fibras de madera tensándose. Estaba enfadado y me molestaba aún más que Sohem lo percibiera. Sin decir una palabra, me giré sobre mis mi mismo y caminé hacia la puerta con pasos rápidos, abandonando la estancia con la misma presteza de un rayo. </span><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">Al llegar a mi habitación, empujé la puerta sin cerrarla tras de mí. Solté a Yamigiri sobre la cama con un gesto brusco, dejándola caer sobre la cama haciendo un ruido ahuecado sobre el colchón maltrecho de mi camarote. Por un instante, la habitación quedó en silencio, pero mi mente no se calmaba. La tormenta de ideas que seguía en ella estaba haciendo sobre pensar de nuevo. Me incliné hacia un lado y tomé a Shimei Kaeru de manera instintiva. Con la diestra, recogí el caracol comunicador, mi Den Den Mushi.</span><br />
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<span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">Necesitaba salir, entrenar, moverme. Necesitaba desahogar toda la rabia acumulada por la impotencia de no haber podido ejecutar al prisionero. Un simple código moral, uno que había defendido durante años, ahora se sentía como una cadena que me ataba las manos. Me preguntaba si valía la pena seguir aferrándome a ello, si realmente era tan importante la imagen que Joe pudiera tener de mí. Después de todo lo que había hecho en Skypiea, ¿tenía sentido intentar aparentar ser alguien digno? ¿Alguien mejor? Casi podía imaginar la cara de decepción de mi amigo al recibir el ensangrentado paquete de los restos de Zorak. </span><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">Las preguntas me asaltaban con la misma intensidad que mi ira mientras atravesaba el pasillo que conducía a la cubierta del barco.  </span><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">Seguí caminando, haciendo resonar mis pasos en la madera del suelo del Parabellum, mientras mis pensamientos seguían girando como un torbellino. Apreté el caracol comunicador en la mano, sosteniéndolo firmemente mientras intentaba establecer la conexión. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Joe. ¿Puedes oírme, amigo? </span></span>— dije con un tono grave, dejando entrever la importancia del estado. Mi voz resonó en el caracol, pero no hubo respuesta inmediata. Inspiré profundamente, intentando calmar la impaciencia que me estaba carcomiendo. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Necesito tu ayuda con un asunto.</span></span> —</span><br />
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<span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">Comencé a caminar de un lado a otro de la cubierta, sintiendo como mi corazón bombeaba a mil por hora en mi caja torácica presa de la frustración. Sentía que si me detenía, mi corazón podría detenerse. Un estado estúpido de alerta como si todas mis alarmas internas se hubieran disparado y solo el movimiento mantuviera mi mente y mi cuerpo en marcha. </span><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">— <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Vamos, Joe...</span> — pensé, casi suplicando, mientras miraba el Den Den Mushi.</span><br />
<span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><div class='custom-spoiler'>
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						<span>Resumen</span>
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					Viktor intenta contactar con Joe para entregar a Zorak, llamándole desde cubierta.
				</div>
			</div></span><br />
<span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><div class='custom-spoiler'>
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					Este tema es el post en pasado donde se narra la petición de entrega de Zorak a Joe.
				</div>
			</div></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente Absoluto-AutoT3]La llamada de la Espada]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1456</link>
			<pubDate>Tue, 24 Dec 2024 06:52:44 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=198">Kisuke Kageyama</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1456</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 71 de Verano del Año 14<br />
Isla Chisi, Grand Line (Paraíso)</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Kisuke se despertó con los primeros rayos del amanecer entrando por la ventana, y con un gruñido se dio la vuelta, dando la espalda a la ventana del camarote que compartía con Zorak. Apenas había conseguido pegar ojo y sus ojeras habituales estaban más marcadas que nunca. Ese maldito sueño recurrente abriendo puertas, buscando algo sin encontrarlo, estaba haciendo mella en la salud mental, y a la larga, también en la física del capitán revolucionario. La luz del sol que entraba directamente hacia su cama le impedía volver a conciliar el sueño, por lo que se rindió y se levantó, yendo a la cocina a comer algo para desayunar para después ir al bosque, una vez más. No quería perder su forma física y, de ser posible quería seguir mejorando sus habilidades tanto como espadachín como en su control del haki.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Bueno un día más a seguir con la rutina, no creo que tardemos mucho en irnos de esta maldita isla."</span></span><br />
<br />
Mascó algo de carne seca y se bebió casi un litro de agua y una jarra grande de zumo que exprimió de las extrañas frutas que había en la isla. Sabía un poco agridulce, pero le daba igual, solo quería cumplir con sus funciones vitales e irse a entrenar. Ciertamente estaba algo deprimido por la facilidad con la que aquella mujer-gorila le había dejado para el arrastre y no estaba dispuesto a que aquello se repitiese en su próxima batalla. Sacó un cigarrillo, tras terminar su frugal desayuno, y se lo prendió fumando y reflexionando sobre aquella experiencia en el barco de los marines. Ciertamente habían masacrado a un escuadrón entero de la marina, o casi, y habían conseguido rescatar a Zorak del Gobierno Mundial, lo cual seguro había hecho que sus nombres se hiciesen más conocidos y seguramente las recompensas por sus cabezas se hubiesen visto incrementadas.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Es posible que llamemos la atención de marines y cazarrecompensas tan fuertes como aquellos tipos que nos aniquilaron en esta misma isla."</span></span><br />
<br />
Aquello le ponía cachondo, siendo sinceros, puesto que quería encontrarse de nuevo con el espadachín albino y demostrarle que podía ser un rival digno de su espada, puesto que en su anterior encuentro no consiguió hacerle nada al cazarrecompensas. Pero sabía también que aún estaba lejos del nivel para un encuentro así, visto lo visto en su misión de rescate a Zorak, por lo que estaba alicaído. Seguía desconcertado por no saber que carajos es lo que buscaba con tanto ahínco en sus sueños, producidos sin duda por aquella misión en la que no hizo más que buscar a los jóvenes marines que se habían escondido abriendo seguramente todas las puertas posibles del barco. Era imperante que aprendiese el haki de la visión, y esperaba que Don Bambú se pusiese pronto a enseñárselo. <br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"También me intriga esa habilidad de la mujer gorila de poner partes de su cuerpo de color negro, no había visto nada igual nunca."</span></span><br />
<br />
Pero tampoco servía de mucho si no sabía que era aquello, así que sería mejor centrarse en lo que sabía y tratar de mejorarlo lo más que pudiese, aunque fuese poco a poco, aunque su mente impaciente le hacía querer seguir y seguir entrenando para mejorar lo antes posible. Era un curiosa dicotomía a la que se enfrentaba el espadachín del West Blue, pero no cabía duda que era su camino si quería sobrevivir en aquel océano tan peligroso.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Bueno, ya basta de perder el tiempo. A entrenar se ha dicho."</span></span><br />
<br />
Se puso en pie y salió del barco cogiendo a Mangetsu y Sode no Shirayuki y se las prendió en el cinto, mientras caminaba por la playa adentrándose, una vez más en aquella selva de la isla Chisi. Habían pasado muchas cosas desde que llegaron a aquella isla y la mayoría con cierto regusto amargo, pero no cabía duda de que habían progresado bastante y que eran más fuertes que cuando desembarcaran en aquel lugar.<br />
<br />
Camino durante una media hora y, sin darse cuenta, llegó al "claro" que había hecho en aquella tupida jungla el cazarrecompensas enano y enmascarado. Aquel tipo era aún más terrorífico que el espadachín albino, puesto que le importaba poco que pudiese herir a sus compañeros y desplegaba todo su poder sin ningún tipo de piedad sobre todo lo que tuviese cerca. Ese tipo era muy peligroso y habría que tener cuidado con él si llegaban a verlo de nuevo.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Venció a Bambú sin esfuerzo y a Zorak y a mi nos sometió solo con su presencia, está claro que ese cabrón es otra liga."</span></span><br />
<br />
No tenía ganas de seguir caminando, por lo que sacó las katanas de su cinto, envainadas y se sentó en la postura de la flor de loto, con ambas katanas en el regazo, cerró los ojos y trató de regular su respiración, inspirando profundamente y exhalando el aire poco a poco. Su concentración había mejorado mucho en aquel tiempo, puesto que era lo primero que hacía en sus entrenamientos. Pero por algún motivo, desde el incidente con los marines, algo le impedía concentrarse como era debido. Y su mente se volvía a llenar con imágenes de un laberinto lleno de puertas en el que corría y corría buscando algo sin encontrarlo, una y otra vez, pero no conseguía acertar con que era aquello que buscaba. Había algo en su mente que le impedía acceder a que es aquello que estaba buscando y estaba empezando a frustrase mucho.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Me cago en la puta, ¿qué coño significa todo esto?"</span></span><br />
<br />
Por más que intentaba pensar en qué era aquello que buscaba, que lo llamaba en sueños y que inundaba sus pensamientos cuando intentaba concentrarse, no era capaz de ver que era, no conseguía saber que era aquello que le consumía y que necesitaba. Además siempre que estos pensamientos o sueños le invadían, sentía un sudor frío en la espalda y su mente se llenaba de hielo, produciéndole incluso tiritonas. No era un frío físico, pero no sabía que carajos le estaba pasando.<br />
<br />
Siguió intentando concentrarse, y se centró en activar su Busoshoku haki, para intentar evitar que esos pensamientos volvieran a romper su concentración, y, en principio parecía funcionar puesto que pudo sentir como la corriente de energía de su haki se dirigía hacia sus brazos y los envolvía en su manto, invisible, protector. Pero entonces algo invadió su mente, una voz que le sonaba de algo pero que no conseguía ubicar, y entonces una figura alta, vestida de negro y que parecía vestir un manto de oscuridad apareció en su mente.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"¿Qué coño...?"</span></span><br />
<br />
No era capaz de salir de aquel trance por algún motivo, pero tampoco quería; estaba más intrigado que asustado. Aquel tipo le sonaba de algo, pero no conseguía recordar quien era, o de qué lo conocía y la voz que le había hablado, ininteligiblemente, también le era familiar. No era capaz de discernir que estaba pasando pero si tenía claro que quería saber quien era aquel tipo y como y por qué había invadido su mente.<br />
Fue entonces cuando el hombre soltó un suspiro y lo miró con unos profundos ojos grises, muy entristecido.<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Estoy muy decepcionado, Kisuke. No puedo reconocerte apenas, no eres más que un gato asustado.</span></span><br />
<br />
Aquella vez si que consiguió escuchar y entender lo que decía, y aunque seguía sonándole su voz ciertamente familiar, no era capaz de recordar quien era. Las palabras de aquel tipo hirieron no obstante el orgullo del antiguo pescador que lo miró desafiante y sacó a relucir su mal talante con los desconocidos siendo incluso algo grosero.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-No sé quién coño te crees que eres, zarrapastroso, pero no me toques los huevos que no estoy de humor para tonterías.</span></span><br />
<br />
Para sorpresa de Kisuke, el otro tipo se empezó a reír sonoramente, y, curiosamente, se reía como el propio capitán revolucionario.<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Kuhahahaha... Veo que al menos tu lengua sigue tan afilada como siempre. Pero te equivocas, capitán Kageyama,</span></span>-dijo esto con un tono sarcástico-<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No he dicho ninguna tontería, y la prueba es que no sabes quien soy, porque lo que te impide recordar mi nombre y quien soy es solo tu propio miedo.</span></span><br />
<br />
Aquellas palabras le resultaban familiares, pero seguía desconcertado y la paciencia no era una de las mayores virtudes del espadachín revolucionario.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Si tanto me conoces, entonces, ¿quién eres?</span></span><br />
<br />
El otro negó con la cabeza visiblemente decepcionado, por algún motivo no estaba yendo la conversación como él deseaba, o al menos, eso es lo que parecía. Le señaló con el dedo índice de su mano derecha y le dijo:<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Por mucho que grite, no serás capaz de oirlo, el miedo y la duda te tienen encadenado, pero ahí va... soy yo, me conoces de sobra, soy "&#36;%&/&&#36;"</span></span><br />
<br />
Kisuke se quedó en shock, por algún motivo, su voz se había distorsionado tanto al decir su nombre que no había sido capaz de entender ni una mierda de lo que había dicho. No era capaz de entender lo que acababa de pasar, y mucho menos que aquella surrealista situación se estuviese dando en el interior de su cabeza; quizá había perdido la razón.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-No he entendido una mierda de lo que has dicho.</span></span><br />
<br />
Pero estaba seguro que aquel tipo no había hecho nada para que no le entendiese, era cosa del propio Kisuke. Aquel tipo parecía conocer a Kisuke lo suficiente para saber que estaba mal anímicamente, con muchas dudas sobre sí mismo y sobre sus capacidades; así que era probable que tuviese razón. Parecia que el desconocido no tenía más que decir, pero seguía ahí esperando a que el antiguo pescador dijese algo, por lo que Kisuke le miró.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color">-Puede ser que estés en lo cierto, entonces ¿que propones que hagamos?</span><br />
<br />
Sacando una Katana envuelta en oscuridad, el desconocido se abalanzó sobre Kisuke sin más preámbulos y el espadachín no tuvo más remedio que desenvainar rápidamente a Sode no shirayuki, interceptando el ataque de aquel extraño hombre a duras penas. El antiguo pescador supuso que estaba poniéndolo a prueba de alguna manera, por lo que decidió seguirle el rollo, pero aquel hombre le superaba con creces y se llevo varios golpes que deberían haberle cortado pero que, por algún motivo no lo hacían, aunque sentía el dolor.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Ahora hasta dentro de mi mente hay gente mucho más fuerte que yo... soy un fracaso.</span></span><br />
<br />
Con este pensamiento peregrino bajó ligeramente su guardia y en lugar de recibir un ataque con la misteriosa espada envuelta en oscuridad recibió un bofetón que lo lanzó al suelo por parte de su contrincante.<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-Eres patético, Kisuke Kageyama, te las das de fuerte y súper maduro y te vencen un par de veces y solo quieres irte a llorar a tu casa... Pues hazlo, regresa a la cloaca de Ballywood y pasa tus días vendiendo pescado a las señoras de allí, siendo uno más del rebaño.</span><br />
<br />
Aquello le dio en lo más hondo a Kisuke. Era cierto, había perdido completamente la perspectiva y su voluntad de luchar por hacer un mundo mejor. Algo cambió alrededor del Kisuke y desenvainó su otra katana, Mangetsu arremetiendo con todas sus fuerzas contra aquel tipo, sin articular ninguna palabra, simplemente sacando toda su destreza para demostrarle que era mucho más fuerte que cuando salió de su isla y que su deseo de proteger a los desfavorecidos no había desaparecido ni se había debilitado.<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Vamos, demuéstrame de qué pasta estás hecho realmente, Kisuke Kageyama.</span></span><br />
<br />
Siguieron intercambiando golpes hasta que al final Kisuke consiguió desarmar al extraño y lo miró de nuevo. El manto de oscuridad en torno a la espada clavada a varios metros de ellos en el suelo se desvaneció y Kisuke pudo reconocerla, y una lágrima recorrió su rostro al reconocer por fin al sujeto extraño que le había presionado hasta el límite para despejar las dudas y temores que albergaba su corazón. El hombre extraño sonrío mientras su imagen se desvanecía, al igual que de la katana clavada en el suelo, mientras las lágrimas de Kisuke caían sin cesar.<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-No te olvides de mi, Kisuke. Ven a buscarme, aún tenemos que luchar juntos...</span></span><br />
Abrió los ojos y pudo salir del trance por fin. Tenía el rostro y la barba mojados de las lágrimas, que habían caído realmente de sus ojos al desvanecerse el velo de dudas y temores y reconocer por fín al extraño, que era quien lo había acompañado durante tantos y tantos años, y había sido su única compañía durante todo su camino como miembro del ejército revolucionario, su katana más preciada, el legado de su padre, Yamigiri.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-No te preocupes, viejo amigo, volveremos a vernos y a luchar juntos. Te lo juro, Yamigiri.</span></span></div>
<br />
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				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<ul class="mycode_list"><li>Honesto<br />
</li>
<li>Vicio: fumar<br />
</li>
<li>Poder Oculto: así justifico esta conexión con su katana perdida en manos de Viktor y establecer la narrativa de esta aventura.<br />
</li>
<li>Risa excéntrica: kuhahaha<br />
</li>
</ul>

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 71 de Verano del Año 14<br />
Isla Chisi, Grand Line (Paraíso)</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Kisuke se despertó con los primeros rayos del amanecer entrando por la ventana, y con un gruñido se dio la vuelta, dando la espalda a la ventana del camarote que compartía con Zorak. Apenas había conseguido pegar ojo y sus ojeras habituales estaban más marcadas que nunca. Ese maldito sueño recurrente abriendo puertas, buscando algo sin encontrarlo, estaba haciendo mella en la salud mental, y a la larga, también en la física del capitán revolucionario. La luz del sol que entraba directamente hacia su cama le impedía volver a conciliar el sueño, por lo que se rindió y se levantó, yendo a la cocina a comer algo para desayunar para después ir al bosque, una vez más. No quería perder su forma física y, de ser posible quería seguir mejorando sus habilidades tanto como espadachín como en su control del haki.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Bueno un día más a seguir con la rutina, no creo que tardemos mucho en irnos de esta maldita isla."</span></span><br />
<br />
Mascó algo de carne seca y se bebió casi un litro de agua y una jarra grande de zumo que exprimió de las extrañas frutas que había en la isla. Sabía un poco agridulce, pero le daba igual, solo quería cumplir con sus funciones vitales e irse a entrenar. Ciertamente estaba algo deprimido por la facilidad con la que aquella mujer-gorila le había dejado para el arrastre y no estaba dispuesto a que aquello se repitiese en su próxima batalla. Sacó un cigarrillo, tras terminar su frugal desayuno, y se lo prendió fumando y reflexionando sobre aquella experiencia en el barco de los marines. Ciertamente habían masacrado a un escuadrón entero de la marina, o casi, y habían conseguido rescatar a Zorak del Gobierno Mundial, lo cual seguro había hecho que sus nombres se hiciesen más conocidos y seguramente las recompensas por sus cabezas se hubiesen visto incrementadas.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Es posible que llamemos la atención de marines y cazarrecompensas tan fuertes como aquellos tipos que nos aniquilaron en esta misma isla."</span></span><br />
<br />
Aquello le ponía cachondo, siendo sinceros, puesto que quería encontrarse de nuevo con el espadachín albino y demostrarle que podía ser un rival digno de su espada, puesto que en su anterior encuentro no consiguió hacerle nada al cazarrecompensas. Pero sabía también que aún estaba lejos del nivel para un encuentro así, visto lo visto en su misión de rescate a Zorak, por lo que estaba alicaído. Seguía desconcertado por no saber que carajos es lo que buscaba con tanto ahínco en sus sueños, producidos sin duda por aquella misión en la que no hizo más que buscar a los jóvenes marines que se habían escondido abriendo seguramente todas las puertas posibles del barco. Era imperante que aprendiese el haki de la visión, y esperaba que Don Bambú se pusiese pronto a enseñárselo. <br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"También me intriga esa habilidad de la mujer gorila de poner partes de su cuerpo de color negro, no había visto nada igual nunca."</span></span><br />
<br />
Pero tampoco servía de mucho si no sabía que era aquello, así que sería mejor centrarse en lo que sabía y tratar de mejorarlo lo más que pudiese, aunque fuese poco a poco, aunque su mente impaciente le hacía querer seguir y seguir entrenando para mejorar lo antes posible. Era un curiosa dicotomía a la que se enfrentaba el espadachín del West Blue, pero no cabía duda que era su camino si quería sobrevivir en aquel océano tan peligroso.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Bueno, ya basta de perder el tiempo. A entrenar se ha dicho."</span></span><br />
<br />
Se puso en pie y salió del barco cogiendo a Mangetsu y Sode no Shirayuki y se las prendió en el cinto, mientras caminaba por la playa adentrándose, una vez más en aquella selva de la isla Chisi. Habían pasado muchas cosas desde que llegaron a aquella isla y la mayoría con cierto regusto amargo, pero no cabía duda de que habían progresado bastante y que eran más fuertes que cuando desembarcaran en aquel lugar.<br />
<br />
Camino durante una media hora y, sin darse cuenta, llegó al "claro" que había hecho en aquella tupida jungla el cazarrecompensas enano y enmascarado. Aquel tipo era aún más terrorífico que el espadachín albino, puesto que le importaba poco que pudiese herir a sus compañeros y desplegaba todo su poder sin ningún tipo de piedad sobre todo lo que tuviese cerca. Ese tipo era muy peligroso y habría que tener cuidado con él si llegaban a verlo de nuevo.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Venció a Bambú sin esfuerzo y a Zorak y a mi nos sometió solo con su presencia, está claro que ese cabrón es otra liga."</span></span><br />
<br />
No tenía ganas de seguir caminando, por lo que sacó las katanas de su cinto, envainadas y se sentó en la postura de la flor de loto, con ambas katanas en el regazo, cerró los ojos y trató de regular su respiración, inspirando profundamente y exhalando el aire poco a poco. Su concentración había mejorado mucho en aquel tiempo, puesto que era lo primero que hacía en sus entrenamientos. Pero por algún motivo, desde el incidente con los marines, algo le impedía concentrarse como era debido. Y su mente se volvía a llenar con imágenes de un laberinto lleno de puertas en el que corría y corría buscando algo sin encontrarlo, una y otra vez, pero no conseguía acertar con que era aquello que buscaba. Había algo en su mente que le impedía acceder a que es aquello que estaba buscando y estaba empezando a frustrase mucho.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Me cago en la puta, ¿qué coño significa todo esto?"</span></span><br />
<br />
Por más que intentaba pensar en qué era aquello que buscaba, que lo llamaba en sueños y que inundaba sus pensamientos cuando intentaba concentrarse, no era capaz de ver que era, no conseguía saber que era aquello que le consumía y que necesitaba. Además siempre que estos pensamientos o sueños le invadían, sentía un sudor frío en la espalda y su mente se llenaba de hielo, produciéndole incluso tiritonas. No era un frío físico, pero no sabía que carajos le estaba pasando.<br />
<br />
Siguió intentando concentrarse, y se centró en activar su Busoshoku haki, para intentar evitar que esos pensamientos volvieran a romper su concentración, y, en principio parecía funcionar puesto que pudo sentir como la corriente de energía de su haki se dirigía hacia sus brazos y los envolvía en su manto, invisible, protector. Pero entonces algo invadió su mente, una voz que le sonaba de algo pero que no conseguía ubicar, y entonces una figura alta, vestida de negro y que parecía vestir un manto de oscuridad apareció en su mente.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"¿Qué coño...?"</span></span><br />
<br />
No era capaz de salir de aquel trance por algún motivo, pero tampoco quería; estaba más intrigado que asustado. Aquel tipo le sonaba de algo, pero no conseguía recordar quien era, o de qué lo conocía y la voz que le había hablado, ininteligiblemente, también le era familiar. No era capaz de discernir que estaba pasando pero si tenía claro que quería saber quien era aquel tipo y como y por qué había invadido su mente.<br />
Fue entonces cuando el hombre soltó un suspiro y lo miró con unos profundos ojos grises, muy entristecido.<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Estoy muy decepcionado, Kisuke. No puedo reconocerte apenas, no eres más que un gato asustado.</span></span><br />
<br />
Aquella vez si que consiguió escuchar y entender lo que decía, y aunque seguía sonándole su voz ciertamente familiar, no era capaz de recordar quien era. Las palabras de aquel tipo hirieron no obstante el orgullo del antiguo pescador que lo miró desafiante y sacó a relucir su mal talante con los desconocidos siendo incluso algo grosero.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-No sé quién coño te crees que eres, zarrapastroso, pero no me toques los huevos que no estoy de humor para tonterías.</span></span><br />
<br />
Para sorpresa de Kisuke, el otro tipo se empezó a reír sonoramente, y, curiosamente, se reía como el propio capitán revolucionario.<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Kuhahahaha... Veo que al menos tu lengua sigue tan afilada como siempre. Pero te equivocas, capitán Kageyama,</span></span>-dijo esto con un tono sarcástico-<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No he dicho ninguna tontería, y la prueba es que no sabes quien soy, porque lo que te impide recordar mi nombre y quien soy es solo tu propio miedo.</span></span><br />
<br />
Aquellas palabras le resultaban familiares, pero seguía desconcertado y la paciencia no era una de las mayores virtudes del espadachín revolucionario.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Si tanto me conoces, entonces, ¿quién eres?</span></span><br />
<br />
El otro negó con la cabeza visiblemente decepcionado, por algún motivo no estaba yendo la conversación como él deseaba, o al menos, eso es lo que parecía. Le señaló con el dedo índice de su mano derecha y le dijo:<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Por mucho que grite, no serás capaz de oirlo, el miedo y la duda te tienen encadenado, pero ahí va... soy yo, me conoces de sobra, soy "&#36;%&/&&#36;"</span></span><br />
<br />
Kisuke se quedó en shock, por algún motivo, su voz se había distorsionado tanto al decir su nombre que no había sido capaz de entender ni una mierda de lo que había dicho. No era capaz de entender lo que acababa de pasar, y mucho menos que aquella surrealista situación se estuviese dando en el interior de su cabeza; quizá había perdido la razón.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-No he entendido una mierda de lo que has dicho.</span></span><br />
<br />
Pero estaba seguro que aquel tipo no había hecho nada para que no le entendiese, era cosa del propio Kisuke. Aquel tipo parecía conocer a Kisuke lo suficiente para saber que estaba mal anímicamente, con muchas dudas sobre sí mismo y sobre sus capacidades; así que era probable que tuviese razón. Parecia que el desconocido no tenía más que decir, pero seguía ahí esperando a que el antiguo pescador dijese algo, por lo que Kisuke le miró.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color">-Puede ser que estés en lo cierto, entonces ¿que propones que hagamos?</span><br />
<br />
Sacando una Katana envuelta en oscuridad, el desconocido se abalanzó sobre Kisuke sin más preámbulos y el espadachín no tuvo más remedio que desenvainar rápidamente a Sode no shirayuki, interceptando el ataque de aquel extraño hombre a duras penas. El antiguo pescador supuso que estaba poniéndolo a prueba de alguna manera, por lo que decidió seguirle el rollo, pero aquel hombre le superaba con creces y se llevo varios golpes que deberían haberle cortado pero que, por algún motivo no lo hacían, aunque sentía el dolor.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Ahora hasta dentro de mi mente hay gente mucho más fuerte que yo... soy un fracaso.</span></span><br />
<br />
Con este pensamiento peregrino bajó ligeramente su guardia y en lugar de recibir un ataque con la misteriosa espada envuelta en oscuridad recibió un bofetón que lo lanzó al suelo por parte de su contrincante.<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-Eres patético, Kisuke Kageyama, te las das de fuerte y súper maduro y te vencen un par de veces y solo quieres irte a llorar a tu casa... Pues hazlo, regresa a la cloaca de Ballywood y pasa tus días vendiendo pescado a las señoras de allí, siendo uno más del rebaño.</span><br />
<br />
Aquello le dio en lo más hondo a Kisuke. Era cierto, había perdido completamente la perspectiva y su voluntad de luchar por hacer un mundo mejor. Algo cambió alrededor del Kisuke y desenvainó su otra katana, Mangetsu arremetiendo con todas sus fuerzas contra aquel tipo, sin articular ninguna palabra, simplemente sacando toda su destreza para demostrarle que era mucho más fuerte que cuando salió de su isla y que su deseo de proteger a los desfavorecidos no había desaparecido ni se había debilitado.<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Vamos, demuéstrame de qué pasta estás hecho realmente, Kisuke Kageyama.</span></span><br />
<br />
Siguieron intercambiando golpes hasta que al final Kisuke consiguió desarmar al extraño y lo miró de nuevo. El manto de oscuridad en torno a la espada clavada a varios metros de ellos en el suelo se desvaneció y Kisuke pudo reconocerla, y una lágrima recorrió su rostro al reconocer por fin al sujeto extraño que le había presionado hasta el límite para despejar las dudas y temores que albergaba su corazón. El hombre extraño sonrío mientras su imagen se desvanecía, al igual que de la katana clavada en el suelo, mientras las lágrimas de Kisuke caían sin cesar.<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-No te olvides de mi, Kisuke. Ven a buscarme, aún tenemos que luchar juntos...</span></span><br />
Abrió los ojos y pudo salir del trance por fin. Tenía el rostro y la barba mojados de las lágrimas, que habían caído realmente de sus ojos al desvanecerse el velo de dudas y temores y reconocer por fín al extraño, que era quien lo había acompañado durante tantos y tantos años, y había sido su única compañía durante todo su camino como miembro del ejército revolucionario, su katana más preciada, el legado de su padre, Yamigiri.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-No te preocupes, viejo amigo, volveremos a vernos y a luchar juntos. Te lo juro, Yamigiri.</span></span></div>
<br />
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</li>
<li>Vicio: fumar<br />
</li>
<li>Poder Oculto: así justifico esta conexión con su katana perdida en manos de Viktor y establecer la narrativa de esta aventura.<br />
</li>
<li>Risa excéntrica: kuhahaha<br />
</li>
</ul>

				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente relativo/Entrenamiento de Haki] Ser más fuerte morir en el intento]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1454</link>
			<pubDate>Tue, 24 Dec 2024 02:10:19 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=197">Zorak</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1454</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 65 de verano, año 14.</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">7:00 a.m a bordo del Saint Fermín.</span><br />
<br />
Me encontraba en la bodega que hacía sus veces de cocina preparando café para todos, incluidos los marines que teníamos prisioneros en el barco y el mismo Peony, el cual se había quedado en la habitación de Panda, no sabía si esos dos habían desarrollado una buena amistad o si había algo más, pero me importaba bien poco las preferencias sexuales del sargento Bambú, la cosa es que hacía un par de días que quería volver a intentar aprender el haki, pero Panda parecía estar absorbido por Peony.<br />
<br />
Dejé la cafetera encima del fogón apagado, dejando que el calor del mismo fogón que había estado encendido hasta hacia apenas unos segundos mantuviera el calor del café y agarre las dos tazas que había servido, no sin antes dejar una nota a Panda comentando que le llevase algo de desayunar a nuestros "invitados", me encaminé hacia la habitación que compartía con Kisuke con sendas tazas en ambas manos, al llegar a la puerta generé un hilo desde el dedo índice de la mano derecha, llevando este hacia el pomo de la puerta y abriéndola para luego desaparecer mientras me adentraba a la habitación.<br />
<br />
"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Buenos días Kisuke, traigo el desayuno</span>."<br />
<br />
Dejé su taza en su mesita de noche y me encamine hacia mi mesa, bese mis dedos para llevarlos hacia los del cartel de Se Busca de Maeve que encabezaba mi mesa y me senté dando la vuelta a la silla, encarando a mi amigo.<br />
<br />
"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Quería pedirte una cosa Kisuke, ya sabes que Panda lleva un tiempo algo ausente con Peony, cuando el otro día le comenté si me podía enseñar a usar el haki me comentó que tú sabes usar el de armadura, que sería mejor que me enseñaras a usarlo ya que se ve que es el más sencillo de los dos, como lo ves?</span>"<br />
<br />
Le di un sorbo al café, tras lo que llevé mi mano al bolsillo sacando el paquete de tabaco y encendiendo uno, lanzando el paquete hacia mi amigo para que se sirviera el mismo uno, era hora de hacerse más fuerte.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 65 de verano, año 14.</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">7:00 a.m a bordo del Saint Fermín.</span><br />
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Me encontraba en la bodega que hacía sus veces de cocina preparando café para todos, incluidos los marines que teníamos prisioneros en el barco y el mismo Peony, el cual se había quedado en la habitación de Panda, no sabía si esos dos habían desarrollado una buena amistad o si había algo más, pero me importaba bien poco las preferencias sexuales del sargento Bambú, la cosa es que hacía un par de días que quería volver a intentar aprender el haki, pero Panda parecía estar absorbido por Peony.<br />
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Dejé la cafetera encima del fogón apagado, dejando que el calor del mismo fogón que había estado encendido hasta hacia apenas unos segundos mantuviera el calor del café y agarre las dos tazas que había servido, no sin antes dejar una nota a Panda comentando que le llevase algo de desayunar a nuestros "invitados", me encaminé hacia la habitación que compartía con Kisuke con sendas tazas en ambas manos, al llegar a la puerta generé un hilo desde el dedo índice de la mano derecha, llevando este hacia el pomo de la puerta y abriéndola para luego desaparecer mientras me adentraba a la habitación.<br />
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"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Buenos días Kisuke, traigo el desayuno</span>."<br />
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Dejé su taza en su mesita de noche y me encamine hacia mi mesa, bese mis dedos para llevarlos hacia los del cartel de Se Busca de Maeve que encabezaba mi mesa y me senté dando la vuelta a la silla, encarando a mi amigo.<br />
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"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Quería pedirte una cosa Kisuke, ya sabes que Panda lleva un tiempo algo ausente con Peony, cuando el otro día le comenté si me podía enseñar a usar el haki me comentó que tú sabes usar el de armadura, que sería mejor que me enseñaras a usarlo ya que se ve que es el más sencillo de los dos, como lo ves?</span>"<br />
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Le di un sorbo al café, tras lo que llevé mi mano al bolsillo sacando el paquete de tabaco y encendiendo uno, lanzando el paquete hacia mi amigo para que se sirviera el mismo uno, era hora de hacerse más fuerte.]]></content:encoded>
		</item>
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