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		<title><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - Pueblo Tara (sur)]]></title>
		<link>https://nakamanomi.com/</link>
		<description><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - https://nakamanomi.com]]></description>
		<pubDate>Sat, 26 Sep 2026 15:33:22 +0000</pubDate>
		<generator>MyBB</generator>
		<item>
			<title><![CDATA[[Fic Recolección] - Recorriendo Pueblo Tara]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1789</link>
			<pubDate>Fri, 20 Jun 2025 03:31:31 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=459">Bertram Gaufrid</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1789</guid>
			<description><![CDATA[Bertram se encuentra en Ilisia, pero en esta ocasión no está en una misión, sino que se halla buscando una forma de mejorar su arco y sus municiones, siendo que quiere aumentar la resistencia de su arco y la distancia de disparo de su arco de cara a futuras peleas, pues como tirador le interesa mantener la mayor distancia posible al enemigo. El joven está pensando en usar un nuevo tipo de madera para el arco, así como una cerda con mejor capacidad de tensado y de mantener su funcionalidad un tiempo más prolongado, además de que al mejorar la cuerda y la estructura del arco y su resistencia la flecha lanzada por dicho arco llegará más lejos y con más fuerza que de normal. Algunos luchadores dependientes de un arma suelen necesitar de un armero para que les fabrique sus cosas, pero el joven desde pequeño tuvo que buscar la forma de crear sus propias flechas e improvisar en caso de quedarse sin ellas durante una cacería más complicada de lo esperado.<br />
<br />
El joven al saber qué materiales necesita para la idea que tiene en mente es una madera un poco más resistente que la del arco que tiene ahora, además, para sus flechas busca algo más de solidez y forma de que avance mejor al tener un menor coeficiente aerodinámico. Lo bueno es que el joven tiene facilidad para moverse entre islas debido a que al ser marine lo suelen trasladar en barcos de la marina sin que él necesite de tener su propio barco, aunque eventualmente el joven tendrá su propio barco de cara a sus planes de iniciar una flota marine. El joven pelirrojo se encamina hacia la ciudad donde busca una herrería para hablar con los locales para hablar con alguno de los herreros para saber las limitaciones y si puede tomar algunos recursos para sí mismo. El joven llega a una de las tiendas del pueblo Tara tras lo sucedido en Shizen y dice<br />
<br />
<span style="color: MediumOrchid;" class="mycode_color">-Perdone, me gustaría saber si puedo hacerme con algo de madera, cuerdas y algo de acero para poder trabajar con ellos en un proyecto.-</span><br />
<br />
El dueño del lugar; un hombre alto, fornido, con el pelo largo castaño al igual que su barba, con un martillo en su mano derecha y un brazo forjado en el trabajo manual le mira con detenimiento e interés, casi cómo si estuviera evaluando las capacidades del arquero y dice<br />
<br />
<span style="color: lightblue;" class="mycode_color">-Un artesano por lo que veo, pues puede comprar los materiales en los puestos o bien recogerlos de la isla por su cuenta, aunque en el segundo caso no se le proporcionará un escolta si no puede pagarlo. Para lo que busca el bosque cercano es la mejor opción.-</span><br />
<br />
Bertram sonríe y mira con amabilidad y dice al dueño<br />
<br />
<span style="color: MediumOrchid;" class="mycode_color">-Muchas gracias por la información, iré a por ello ahora mismo.-</span><br />
<br />
El joven arquero se da la vuelta y se despide con un gesto amable se despide del hombre quien le indica con gestos la zona que le pueda venir mejor para sus intereses y le desea suerte. El arquero se encamina tranquilamente sin molestar a la gente que se encuentra realizando sus rutinas, saludando a quien pase a su lado con una sonrisa y se encamina a la zona donde puede encontrar todos los materiales que necesita en una zona bastante pequeña. El joven ajusta su arco a su espalda y su carcaj en su cintura, sabiendo que en un bosque es posible que los animales le ataquen si lo ven como una presa fácil.<br />
<br />
El marine no tarda en llegar a la zona y empieza a mirar por la zona en busca de buenos trozos de madera, bien en troncos o bien en ramas caídas, ya luego se apañará para poder trabajarlo y convertirlo en lo que necesita. Los movimientos del joven arquero en el bosque dejan en claro que es alguien acostumbrado a moverse por ese tipo de lugares, de forma que no tiene problemas con el terreno irregular ni las ramas y raíces. También es consciente de que el bosque es más que un enorme grupo de árboles, es el hábitat de muchos animales y desde pequeño aprendió a reconocer los rastros y mantenerse alejado de las zonas donde pueda causar un daño al entorno, reduciendo su impacto al lugar al mínimo.<br />
<br />
El joven empieza a recolectar algunas maderas sueltas que serán la base de sus flechas, así como algunas plantas que sabe que sirven para hacer algunas cuerdas, pero para el arco las cuerdas son distintas y se hacen generalmente de un metal por resistencia y poder. El joven presta atención a todo lo que pasa a su alrededor, y poco a poco se va haciendo con bastantes trozos de madera que va guardando. Una vez logra hacerse con la madera necesaria para su experimento, pues quiere investigar algunas ideas de flechas y por ellos no hará demasiadas, se encamina hacia el lugar donde le indican que podía conseguir acero a cambio de ayudar. <br />
<br />
El joven se acerca y le dicen que pueden darle lo que necesita de acero si le ayuda con un problema con un animal que no para de robarles comida y dejar todo destrozado. El arquero acepta y le dicen que siempre es a la misma hora, cuando es hora de comer aparece en la cocina, se lleva la comida y se va dejando un desastre a su paso. El arquero se posiciona en un punto donde ve perfectamente las entradas y salidas de la cocina que puede usar cualquier animal y espera, pues está llegando la hora de los hechos. Su paciencia tras años cazando es idónea para que pueda mantener esa vigilia sin llamar la atención ni delatarse, hasta que aparece un animal allí, un pequeño cerdo que se cuela, pero el joven arquero tensa su arco y en cuanto tiene un tiro claro y lanza una flecha que lo mata instantáneamente, pues como cazador prefiere evitar que los animales sufran demasiado. Una vez logra librarse del animal, lo toma junto al acero que le entregan y se despide para ponerse a planificar sus flechas.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
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						<span>Off</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Recolección de 1kg de acero y 2 de madera de roble.
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Bertram se encuentra en Ilisia, pero en esta ocasión no está en una misión, sino que se halla buscando una forma de mejorar su arco y sus municiones, siendo que quiere aumentar la resistencia de su arco y la distancia de disparo de su arco de cara a futuras peleas, pues como tirador le interesa mantener la mayor distancia posible al enemigo. El joven está pensando en usar un nuevo tipo de madera para el arco, así como una cerda con mejor capacidad de tensado y de mantener su funcionalidad un tiempo más prolongado, además de que al mejorar la cuerda y la estructura del arco y su resistencia la flecha lanzada por dicho arco llegará más lejos y con más fuerza que de normal. Algunos luchadores dependientes de un arma suelen necesitar de un armero para que les fabrique sus cosas, pero el joven desde pequeño tuvo que buscar la forma de crear sus propias flechas e improvisar en caso de quedarse sin ellas durante una cacería más complicada de lo esperado.<br />
<br />
El joven al saber qué materiales necesita para la idea que tiene en mente es una madera un poco más resistente que la del arco que tiene ahora, además, para sus flechas busca algo más de solidez y forma de que avance mejor al tener un menor coeficiente aerodinámico. Lo bueno es que el joven tiene facilidad para moverse entre islas debido a que al ser marine lo suelen trasladar en barcos de la marina sin que él necesite de tener su propio barco, aunque eventualmente el joven tendrá su propio barco de cara a sus planes de iniciar una flota marine. El joven pelirrojo se encamina hacia la ciudad donde busca una herrería para hablar con los locales para hablar con alguno de los herreros para saber las limitaciones y si puede tomar algunos recursos para sí mismo. El joven llega a una de las tiendas del pueblo Tara tras lo sucedido en Shizen y dice<br />
<br />
<span style="color: MediumOrchid;" class="mycode_color">-Perdone, me gustaría saber si puedo hacerme con algo de madera, cuerdas y algo de acero para poder trabajar con ellos en un proyecto.-</span><br />
<br />
El dueño del lugar; un hombre alto, fornido, con el pelo largo castaño al igual que su barba, con un martillo en su mano derecha y un brazo forjado en el trabajo manual le mira con detenimiento e interés, casi cómo si estuviera evaluando las capacidades del arquero y dice<br />
<br />
<span style="color: lightblue;" class="mycode_color">-Un artesano por lo que veo, pues puede comprar los materiales en los puestos o bien recogerlos de la isla por su cuenta, aunque en el segundo caso no se le proporcionará un escolta si no puede pagarlo. Para lo que busca el bosque cercano es la mejor opción.-</span><br />
<br />
Bertram sonríe y mira con amabilidad y dice al dueño<br />
<br />
<span style="color: MediumOrchid;" class="mycode_color">-Muchas gracias por la información, iré a por ello ahora mismo.-</span><br />
<br />
El joven arquero se da la vuelta y se despide con un gesto amable se despide del hombre quien le indica con gestos la zona que le pueda venir mejor para sus intereses y le desea suerte. El arquero se encamina tranquilamente sin molestar a la gente que se encuentra realizando sus rutinas, saludando a quien pase a su lado con una sonrisa y se encamina a la zona donde puede encontrar todos los materiales que necesita en una zona bastante pequeña. El joven ajusta su arco a su espalda y su carcaj en su cintura, sabiendo que en un bosque es posible que los animales le ataquen si lo ven como una presa fácil.<br />
<br />
El marine no tarda en llegar a la zona y empieza a mirar por la zona en busca de buenos trozos de madera, bien en troncos o bien en ramas caídas, ya luego se apañará para poder trabajarlo y convertirlo en lo que necesita. Los movimientos del joven arquero en el bosque dejan en claro que es alguien acostumbrado a moverse por ese tipo de lugares, de forma que no tiene problemas con el terreno irregular ni las ramas y raíces. También es consciente de que el bosque es más que un enorme grupo de árboles, es el hábitat de muchos animales y desde pequeño aprendió a reconocer los rastros y mantenerse alejado de las zonas donde pueda causar un daño al entorno, reduciendo su impacto al lugar al mínimo.<br />
<br />
El joven empieza a recolectar algunas maderas sueltas que serán la base de sus flechas, así como algunas plantas que sabe que sirven para hacer algunas cuerdas, pero para el arco las cuerdas son distintas y se hacen generalmente de un metal por resistencia y poder. El joven presta atención a todo lo que pasa a su alrededor, y poco a poco se va haciendo con bastantes trozos de madera que va guardando. Una vez logra hacerse con la madera necesaria para su experimento, pues quiere investigar algunas ideas de flechas y por ellos no hará demasiadas, se encamina hacia el lugar donde le indican que podía conseguir acero a cambio de ayudar. <br />
<br />
El joven se acerca y le dicen que pueden darle lo que necesita de acero si le ayuda con un problema con un animal que no para de robarles comida y dejar todo destrozado. El arquero acepta y le dicen que siempre es a la misma hora, cuando es hora de comer aparece en la cocina, se lleva la comida y se va dejando un desastre a su paso. El arquero se posiciona en un punto donde ve perfectamente las entradas y salidas de la cocina que puede usar cualquier animal y espera, pues está llegando la hora de los hechos. Su paciencia tras años cazando es idónea para que pueda mantener esa vigilia sin llamar la atención ni delatarse, hasta que aparece un animal allí, un pequeño cerdo que se cuela, pero el joven arquero tensa su arco y en cuanto tiene un tiro claro y lanza una flecha que lo mata instantáneamente, pues como cazador prefiere evitar que los animales sufran demasiado. Una vez logra librarse del animal, lo toma junto al acero que le entregan y se despide para ponerse a planificar sus flechas.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
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					Recolección de 1kg de acero y 2 de madera de roble.
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			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Fic pasado] - Illisian Surveillance]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1767</link>
			<pubDate>Sat, 07 Jun 2025 21:42:42 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=448">Axel</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1767</guid>
			<description><![CDATA[Día 3 de primavera. Año 12<br />
Reino de Illisia<br />
<br />
Illisia era otra de las islas de este ancho mar que se habian convertido en parte de nuestro campo de juegos. Nuestras maniobras y acciones se asentarian en el West Blue y como parte de las islas en las que tendría rango de acción junto con mi amigo Kayx, era pertinente que revisara la zona y entendiera de qué tipo de isla se trataba. Podría ser una fortaleza o alguna clase de área violenta, peligrosa, o incluso una amenaza directa a la buena voluntad de nuestra causa de mantener nuestra existencia lo más lejos posible de la de aquellos hijos de puta del laboratorio del North Blue, al menos hasta que tengamos los medios para ir tras ellos y los aniquilemos. <br />
<br />
Desde la distancia la isla parece una instalación normal. Un pequeño cuartel de la marina, pero bueno, no todo puede ser perfecto. También veo unos puertos en la costa y una ciudad algo grande pero al mismo tiempo de una extensión modesta. En el contorno de aquella ciudad destaca la alta estructura de un enorme castillo... No por nada recibe el nombre de Reino. Debe ser la sede de las operaciones de la familia real. Interesante. Quizás en este lugar no solo la marina opera a sus anchas, sino también una jodida guardia real. Puta madre, si la organización llega a estar en contacto con la marina o el poder del reino, podría representar un problema serio para nuestra seguridad. Me parece que voy a tener que ir a hacer una inspección y vigilancia de ambos cuerpos a profundidad y descartar cualquier posible riesgo. En la mañana llegaré a la costa. Espero que todo salga bien y está isla no me dé mayores inconvenientes.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Día 3 de primavera. Año 12<br />
Reino de Illisia<br />
<br />
Illisia era otra de las islas de este ancho mar que se habian convertido en parte de nuestro campo de juegos. Nuestras maniobras y acciones se asentarian en el West Blue y como parte de las islas en las que tendría rango de acción junto con mi amigo Kayx, era pertinente que revisara la zona y entendiera de qué tipo de isla se trataba. Podría ser una fortaleza o alguna clase de área violenta, peligrosa, o incluso una amenaza directa a la buena voluntad de nuestra causa de mantener nuestra existencia lo más lejos posible de la de aquellos hijos de puta del laboratorio del North Blue, al menos hasta que tengamos los medios para ir tras ellos y los aniquilemos. <br />
<br />
Desde la distancia la isla parece una instalación normal. Un pequeño cuartel de la marina, pero bueno, no todo puede ser perfecto. También veo unos puertos en la costa y una ciudad algo grande pero al mismo tiempo de una extensión modesta. En el contorno de aquella ciudad destaca la alta estructura de un enorme castillo... No por nada recibe el nombre de Reino. Debe ser la sede de las operaciones de la familia real. Interesante. Quizás en este lugar no solo la marina opera a sus anchas, sino también una jodida guardia real. Puta madre, si la organización llega a estar en contacto con la marina o el poder del reino, podría representar un problema serio para nuestra seguridad. Me parece que voy a tener que ir a hacer una inspección y vigilancia de ambos cuerpos a profundidad y descartar cualquier posible riesgo. En la mañana llegaré a la costa. Espero que todo salga bien y está isla no me dé mayores inconvenientes.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Aventura T2 - Presente Absoluto] La Sombra del Mar]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1549</link>
			<pubDate>Thu, 30 Jan 2025 17:03:25 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=302">Fuguwu</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1549</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Dia 91 de Otoño, Año 14.</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">West Blue, Reino de Ilisia, Pueblo Tara</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">0900 horas</span></div>
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><iframe width="300" height="100" src="https://www.youtube.com/embed/sR1OHW_IReI?si=n2LadyylPSOmTZ6d" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></div>
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
Hace décadas, el capitán de un gran barco pirata azotaba los mares como un pirata temido y respetado. A bordo de ‘La Sombra del Mar’, acumuló un inmenso tesoro, incluyendo un misterioso objeto al que apodaron como ‘El Corazón del Mar’, el cual, según las leyendas, otorgaría poderes inimaginables a quien pudiera gobernar sobre este. Sin embargo, la tripulación comenzó a caer presa de su propia fama, siendo atacados múltiples veces por otras embarcaciones piratas que ambicionaban aquel poder.<br />
 <br />
Uno por uno, los piratas murieron o desertaron, hasta que solo quedó el capitán. Su diario, el cual llego a manos de un grupo de cazadores novatos, narra su descenso a la locura y su intento desesperado de proteger aquel tesoro que fue su perdición, encerrándolo en el barco, temiendo que alguien más liberara aquella catástrofe sobre La Sombra del Mar la cual llego a considerar una maldición tras perder a toda su tripulación.<br />
 <br />
Ahora, el barco encallado en una playa del reino Ilisia, al sur, cerca del pueblo Tara, guarda el tesoro y las almas de los que murieron en su interior. La Sombra del Mar, un antiguo galeón de 60 metros de largo y 3 metros de ancho y 20 metros de altura (sin contar los mástiles), parece haber estado allí por décadas dado que está cubierto de algas y corales, y las velas deshilachadas se balancean con el viento, sin embargo, de acuerdo con los rumores locales apenas se le había avistado ahí hace pocos meses. Los mismos rumores locales hablan de un destino fatal que recae sobre cualquiera que se atreve a explorar sus restos.<br />
 <br />
Después de descifrar la ubicación de La Sombra del Mar con la ayuda del diario y de leer las páginas que en el mismo detallaban la leyenda que se formaba alrededor de este naufragio, el grupo de cazadores conformado por Casca Belles, Charlotte Lya y Pralder se disponen a desentrañar la verdad de la misma y convertir la leyenda en realidad y, a la vez, obtener uno de los objetos más valiosos de este mundo para formarse así de un nombre que resuene en todo el West Blue. Sin embargo, esto no será fácil. La locura del capitán lo llevo a apostar diferente número de trampas y acertijos en cada una de las zonas del barco para poder acceder al tesoro que en este mismo se dice que habita, en lo más profundo de su interior. Un error al resolver cualquiera de estos acertijos podría demostrar ser mortal para los menos preparados, como ya lo había demostrado con anterioridad según los rumores que giraban en torno al navío y su leyenda. <br />
 <br />
El día de su llegada a esta orilla del mar, la luz del sol estaba velada por un manto uniforme de nubes grises que cubría el cielo, sin permitir ni un rayo directo. El aire es fresco, pero no frío, y una brisa constante traía consigo el aroma salado del océano mezclado con un leve toque terroso, como si la playa misma exhalara tras una reciente tormenta. El mar estaba en calma, apenas movido por pequeñas olas que lamían la arena con un suave susurro. Cada ola parecía arrastrar con ella fragmentos de algas oscuras y pequeños caracoles, dejando rastros húmedos que brillaban tenuemente bajo la luz grisácea. Más allá, el agua se extendía hasta el horizonte, donde se fundía con las nubes en un borrón casi imperceptible.<br />
 <br />
A pocos pasos de la orilla, descansaba el barco encallado. Su proa apuntaba ligeramente hacia el cielo, como si aún intentara desafiar su destino. La madera de su casco esta ennegrecida por el paso del tiempo y cubierta en gran parte por parches de musgo y crustáceos adheridos, como si hubiera pasado años en esa posición. La cubierta principal se inclinaba hacia un lado, y varias velas deshilachadas colgaban aún de los mástiles, ondeando de forma perezosa con el viento. Una escalera de cuerda raída se balanceaba con el vaivén de la brisa, golpeando rítmicamente contra el casco.<br />
 <br />
El silencio es casi absoluto, roto solo por el suave crujido del barco y el canto lejano de una gaviota que planeaba sobre el cielo, como si observara sus movimientos. Cerca de la embarcación, trozos de madera flotaban en la marea baja, junto con un viejo barril que giraba lentamente, atrapado en el remolino de las olas. La tranquilidad del día gris parece invitarles a avanzar, pero había algo inquietante en la forma en que las nubes densas se cernían sobre el barco, como si el tiempo mismo se hubiera detenido en este lugar.<br />
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
<div class='custom-spoiler'>
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					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Bienvenidos a esta aventura, la primera de muchos incluido yo como narrador. <br />
 <br />
La idea es ir explorando las diferentes zonas del barco e ir resolviendo los acertijos que vayan encontrando (los cuales revelare en caso de explorar las zonas correctas del barco) intentando evitar activar las trampas las cuales podrían causarles diferentes daños y estados, aunque por ser una aventura T2, según lo estipulado en la <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=22" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">guía de tipos de tema</a>, no debería suponerles un problema siendo 3 ustedes y estando en el nivel requerido o superándolo ligeramente, pero el riesgo no es inexistente.<br />
 <br />
Su recompensa, en caso de superar la aventura (según la <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=22" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">guía de tipos de tema</a>), será la siguiente: 10 puntos mugiwara, 20 puntos de reputación y 20k berries. <br />
 <br />
La primera área por explorar es la cubierta del barco de la cual daré mayores detalles en el siguiente turno. De momento, asegúrense de subir a la cubierta al final de su primer post. <br />
 <br />
Espero lo disfruten, y siéntanse libres de darme la retroalimentación que consideren necesaria ya sea en la narración o en la aventura en general. <br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
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						<span>Imagen de Ambientación</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<img src="https://i.imgur.com/uyfbFTO.jpeg" loading="lazy"  alt="[Imagen: uyfbFTO.jpeg]" class="mycode_img" /><br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Dia 91 de Otoño, Año 14.</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">West Blue, Reino de Ilisia, Pueblo Tara</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">0900 horas</span></div>
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><iframe width="300" height="100" src="https://www.youtube.com/embed/sR1OHW_IReI?si=n2LadyylPSOmTZ6d" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></div>
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
Hace décadas, el capitán de un gran barco pirata azotaba los mares como un pirata temido y respetado. A bordo de ‘La Sombra del Mar’, acumuló un inmenso tesoro, incluyendo un misterioso objeto al que apodaron como ‘El Corazón del Mar’, el cual, según las leyendas, otorgaría poderes inimaginables a quien pudiera gobernar sobre este. Sin embargo, la tripulación comenzó a caer presa de su propia fama, siendo atacados múltiples veces por otras embarcaciones piratas que ambicionaban aquel poder.<br />
 <br />
Uno por uno, los piratas murieron o desertaron, hasta que solo quedó el capitán. Su diario, el cual llego a manos de un grupo de cazadores novatos, narra su descenso a la locura y su intento desesperado de proteger aquel tesoro que fue su perdición, encerrándolo en el barco, temiendo que alguien más liberara aquella catástrofe sobre La Sombra del Mar la cual llego a considerar una maldición tras perder a toda su tripulación.<br />
 <br />
Ahora, el barco encallado en una playa del reino Ilisia, al sur, cerca del pueblo Tara, guarda el tesoro y las almas de los que murieron en su interior. La Sombra del Mar, un antiguo galeón de 60 metros de largo y 3 metros de ancho y 20 metros de altura (sin contar los mástiles), parece haber estado allí por décadas dado que está cubierto de algas y corales, y las velas deshilachadas se balancean con el viento, sin embargo, de acuerdo con los rumores locales apenas se le había avistado ahí hace pocos meses. Los mismos rumores locales hablan de un destino fatal que recae sobre cualquiera que se atreve a explorar sus restos.<br />
 <br />
Después de descifrar la ubicación de La Sombra del Mar con la ayuda del diario y de leer las páginas que en el mismo detallaban la leyenda que se formaba alrededor de este naufragio, el grupo de cazadores conformado por Casca Belles, Charlotte Lya y Pralder se disponen a desentrañar la verdad de la misma y convertir la leyenda en realidad y, a la vez, obtener uno de los objetos más valiosos de este mundo para formarse así de un nombre que resuene en todo el West Blue. Sin embargo, esto no será fácil. La locura del capitán lo llevo a apostar diferente número de trampas y acertijos en cada una de las zonas del barco para poder acceder al tesoro que en este mismo se dice que habita, en lo más profundo de su interior. Un error al resolver cualquiera de estos acertijos podría demostrar ser mortal para los menos preparados, como ya lo había demostrado con anterioridad según los rumores que giraban en torno al navío y su leyenda. <br />
 <br />
El día de su llegada a esta orilla del mar, la luz del sol estaba velada por un manto uniforme de nubes grises que cubría el cielo, sin permitir ni un rayo directo. El aire es fresco, pero no frío, y una brisa constante traía consigo el aroma salado del océano mezclado con un leve toque terroso, como si la playa misma exhalara tras una reciente tormenta. El mar estaba en calma, apenas movido por pequeñas olas que lamían la arena con un suave susurro. Cada ola parecía arrastrar con ella fragmentos de algas oscuras y pequeños caracoles, dejando rastros húmedos que brillaban tenuemente bajo la luz grisácea. Más allá, el agua se extendía hasta el horizonte, donde se fundía con las nubes en un borrón casi imperceptible.<br />
 <br />
A pocos pasos de la orilla, descansaba el barco encallado. Su proa apuntaba ligeramente hacia el cielo, como si aún intentara desafiar su destino. La madera de su casco esta ennegrecida por el paso del tiempo y cubierta en gran parte por parches de musgo y crustáceos adheridos, como si hubiera pasado años en esa posición. La cubierta principal se inclinaba hacia un lado, y varias velas deshilachadas colgaban aún de los mástiles, ondeando de forma perezosa con el viento. Una escalera de cuerda raída se balanceaba con el vaivén de la brisa, golpeando rítmicamente contra el casco.<br />
 <br />
El silencio es casi absoluto, roto solo por el suave crujido del barco y el canto lejano de una gaviota que planeaba sobre el cielo, como si observara sus movimientos. Cerca de la embarcación, trozos de madera flotaban en la marea baja, junto con un viejo barril que giraba lentamente, atrapado en el remolino de las olas. La tranquilidad del día gris parece invitarles a avanzar, pero había algo inquietante en la forma en que las nubes densas se cernían sobre el barco, como si el tiempo mismo se hubiera detenido en este lugar.<br />
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					<br />
Bienvenidos a esta aventura, la primera de muchos incluido yo como narrador. <br />
 <br />
La idea es ir explorando las diferentes zonas del barco e ir resolviendo los acertijos que vayan encontrando (los cuales revelare en caso de explorar las zonas correctas del barco) intentando evitar activar las trampas las cuales podrían causarles diferentes daños y estados, aunque por ser una aventura T2, según lo estipulado en la <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=22" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">guía de tipos de tema</a>, no debería suponerles un problema siendo 3 ustedes y estando en el nivel requerido o superándolo ligeramente, pero el riesgo no es inexistente.<br />
 <br />
Su recompensa, en caso de superar la aventura (según la <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=22" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">guía de tipos de tema</a>), será la siguiente: 10 puntos mugiwara, 20 puntos de reputación y 20k berries. <br />
 <br />
La primera área por explorar es la cubierta del barco de la cual daré mayores detalles en el siguiente turno. De momento, asegúrense de subir a la cubierta al final de su primer post. <br />
 <br />
Espero lo disfruten, y siéntanse libres de darme la retroalimentación que consideren necesaria ya sea en la narración o en la aventura en general. <br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
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						<span>Imagen de Ambientación</span>
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						Mostrar
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					<br />
<img src="https://i.imgur.com/uyfbFTO.jpeg" loading="lazy"  alt="[Imagen: uyfbFTO.jpeg]" class="mycode_img" /><br />

				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[FIC] Un dia más?]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=806</link>
			<pubDate>Tue, 23 Jan 2024 05:03:23 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=0">Mark Callaway</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=806</guid>
			<description><![CDATA[Era un día tranquilo en la cabaña de Mark. Llovía con intensidad en el pobre jardín que rodeaba la casita hecha de madera de arboles locales que el propio marinero había construido con sus propias manos. Estaba sentado en la cama tras una noche de relax escuchando la lluvia torrencial caer sobre el tejado de la vivienda. Era extremadamente relajante sentir el calor del hogar mientras las gotas golpeaban con fuerza los cristales de las ventanas, por donde podía ver el verde de las hojas del naranjo que había plantado hacía años, tras instalarse allí. Pero era hora de levantarse e ir a la ciudad a por provisiones. El hombre alto cogió su pañoleta, su pantalón y su camisa y se vistió despacio. La prisa no era algo que le identificara. Se acercó a la cocina que había improvisado con unas piedras y una pequeña hoguera con un hierro negro enganchado a las mismas y una olla colgando y se preparó un café tan amargo como su pasado tras el naufragio del barco de su tío Shawn.<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
Salió de la cabaña con el sombrero que le había legado su antiguo capitán. Muy roído por la cantidad de aventuras que había vivido en sus años en el mar. La espada también colgaba en su cintura, en la parte izquierda de la misma. Se encaminó por el sendero de siempre, con la calma de todos los días. Hacia la ciudad que lo proveía de las monedas necesarias para vivir comerciando con los peces que conseguía de más, en sus pequeñas salidas al mar, en el bote que había conseguido llevarle a aquella isla.<br />
Solía ver soldados reales por la zona, pero pese a que no le hacía mucha gracia, procuraba no meterse en líos. Cuando veía a los marines de la base de la isla, cerraba el puño y apretaba los dientes para no llamar la atención, pero tras lo ocurrido en su barco le hervía la sangre cada vez que veía un uniforme de esa gentuza que se hacían llamar defensores de la justicia. No había habido ninguna justicia en el ataque a su barco. Sus hombres no habían hecho nada. Sólo la diversión de hundir al débil era lo que había movido las acciones del buque que les había atacado y matado a la mayoría de sus hombres. Pero esta vez, cuando llegó a Tara, no había ninguno de aquellos a la vista, aparentemente. Mark decidió entonces tomarse algo en una taberna cercana. La habitual, en la que un simpático tabernero muy fornido y con bigote, no dejaba de limpiar vasos con un trapo blanco como la nieve. Se acercó a la barra y pidió una copa de ron. Su favorito, el que destilaban en aquel pueblo. El fornido camarero se lo puso en la barra y el alto hombre, agarró el vaso y se fue a una mesa en la esquina más alejada de la puerta con la intención de llamar lo menos posible la atención.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Era un día tranquilo en la cabaña de Mark. Llovía con intensidad en el pobre jardín que rodeaba la casita hecha de madera de arboles locales que el propio marinero había construido con sus propias manos. Estaba sentado en la cama tras una noche de relax escuchando la lluvia torrencial caer sobre el tejado de la vivienda. Era extremadamente relajante sentir el calor del hogar mientras las gotas golpeaban con fuerza los cristales de las ventanas, por donde podía ver el verde de las hojas del naranjo que había plantado hacía años, tras instalarse allí. Pero era hora de levantarse e ir a la ciudad a por provisiones. El hombre alto cogió su pañoleta, su pantalón y su camisa y se vistió despacio. La prisa no era algo que le identificara. Se acercó a la cocina que había improvisado con unas piedras y una pequeña hoguera con un hierro negro enganchado a las mismas y una olla colgando y se preparó un café tan amargo como su pasado tras el naufragio del barco de su tío Shawn.<br />
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<hr class="mycode_hr" />
<br />
Salió de la cabaña con el sombrero que le había legado su antiguo capitán. Muy roído por la cantidad de aventuras que había vivido en sus años en el mar. La espada también colgaba en su cintura, en la parte izquierda de la misma. Se encaminó por el sendero de siempre, con la calma de todos los días. Hacia la ciudad que lo proveía de las monedas necesarias para vivir comerciando con los peces que conseguía de más, en sus pequeñas salidas al mar, en el bote que había conseguido llevarle a aquella isla.<br />
Solía ver soldados reales por la zona, pero pese a que no le hacía mucha gracia, procuraba no meterse en líos. Cuando veía a los marines de la base de la isla, cerraba el puño y apretaba los dientes para no llamar la atención, pero tras lo ocurrido en su barco le hervía la sangre cada vez que veía un uniforme de esa gentuza que se hacían llamar defensores de la justicia. No había habido ninguna justicia en el ataque a su barco. Sus hombres no habían hecho nada. Sólo la diversión de hundir al débil era lo que había movido las acciones del buque que les había atacado y matado a la mayoría de sus hombres. Pero esta vez, cuando llegó a Tara, no había ninguno de aquellos a la vista, aparentemente. Mark decidió entonces tomarse algo en una taberna cercana. La habitual, en la que un simpático tabernero muy fornido y con bigote, no dejaba de limpiar vasos con un trapo blanco como la nieve. Se acercó a la barra y pidió una copa de ron. Su favorito, el que destilaban en aquel pueblo. El fornido camarero se lo puso en la barra y el alto hombre, agarró el vaso y se fue a una mesa en la esquina más alejada de la puerta con la intención de llamar lo menos posible la atención.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[FIC] Invierno Pajarito]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=691</link>
			<pubDate>Fri, 29 Dec 2023 06:53:29 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=96">Daisen Rengoku</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=691</guid>
			<description><![CDATA[Los últimos días habían sido los más fríos que se recordaban en la isla. Daisen se había tenido que hacer con leña extra para calentarse por las noches porque no era suficiente lo que acostumbraba a gastar para calentar la gran biblioteca. Un día, el semigigante, se propuso arreglar la casa del viejo y de paso aislar un poco mejor la biblioteca, para pasar mejor las noches del invierno. Al fin y al cabo, él estaba bien hasta que se dormía y el fuego se apagaba por lo que el calor se terminaba escapando de la chimenea provocando así el enfriamiento de la estancia.<br />
<br />
Al día siguiente  Daisen se pasó entablillando las partes interiores por dónde había detectado que salía más corriente de aire. Para hacerlo más efectivo, había clavado con pequeñas grapas de metal trozos de tela que más tarde unió a otros trozos de madera, generando así superficie completamente tapada. El invento serviría, no obstante tuvo que cambiar alguna tabla pues se pasó empujando y acabó rompiendo alguna que otra.<br />
<br />
Era una tarea entretenida y le reconfortaba saber, que aunque había destrozado alguna que otra tabla, iba a disfrutar de los placeres de un hogar mucho más cómodo, calentito y confortable. <br />
<br />
Era una tarea tediosa, pero estaba cansado de inviernos en los que pasaba excesivo frío. Las mantas que necesitaba para taparse eran mucho más grandes que las de una persona normal. Habitualmente compraba velas de barcos para hacerse la ropa y los remiendos, así como las mantas para su cama.<br />
<br />
<br />
<br />
<br />
Daisen salió de la biblioteca y se adentró en el bosque con un montón de libros. En su camino, Daisen se sentía emocionado y curioso por pasar el día fuera de su casa   en el bosque. A medida que avanzaba, se daba cuenta de que la naturaleza es más hermosa de lo que había imaginado. Los árboles son altos y frondosos, y los pájaros cantaban melodías que nunca había escuchado antes. Daisen se sintió pequeño y vulnerable en comparación con la naturaleza que lo rodeaba.<br />
<br />
Después de caminar durante horas, Daisen encontró un lugar tranquilo para sentarse y leer. Mientras leía, se dio cuenta de que los libros que trajo eran una carga pesada pues había llevado muchos más de los que podría leer.Por allí cerca se encontró un río que estaba congelado. Decidió dejarlos en el suelo y continuar su camino hasta el río. Pero cuando regresó, descubrió que los libros habían desaparecido. Daisen se sentía enojado y frustrado.<br />
<br />
<span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> ¿Quién podría haber robado sus libros?</span></span><br />
<br />
De repente, escuchó un ruido extraño. Al mirar hacia arriba, vio un grupo de pájaros muy extraños volando con sus libros. Daisen se sintió sorprendido y confundido. Daisen decidió seguir a los pájaros para recuperar sus libros.<br />
<br />
<span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Por qué los pájaros querrían mis libros?</span></span><br />
<br />
Después de caminar durante horas, Daisen llegó a un claro en el bosque. Allí, vio a los pájaros sentados en un árbol, leyendo sus libros. Daisen se sintió asombrado y feliz al ver que los pájaros estaban disfrutando de sus libros. Pero también se sintió  triste porque sabía que no podía recuperarlos.<br />
<br />
Daisen se sentó debajo del árbol y observó a los pájaros. Se dio cuenta de que los pájaros no eran malvados, solo estaban interesados en los libros. Daisen se sintió compasivo y reflexivo. Decidió dejar los libros con los pájaros para que pudieran seguir disfrutándolos, aunque probablemente fuera para hacer más nidos.<br />
<br />
Daisen regresó a casa sintiéndose cansado pero feliz. Había aprendido que la naturaleza es hermosa y que los pájaros pueden ser amigos. Y aunque había perdido sus libros, había ganado algo más valioso: una nueva perspectiva sobre el mundo.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Los últimos días habían sido los más fríos que se recordaban en la isla. Daisen se había tenido que hacer con leña extra para calentarse por las noches porque no era suficiente lo que acostumbraba a gastar para calentar la gran biblioteca. Un día, el semigigante, se propuso arreglar la casa del viejo y de paso aislar un poco mejor la biblioteca, para pasar mejor las noches del invierno. Al fin y al cabo, él estaba bien hasta que se dormía y el fuego se apagaba por lo que el calor se terminaba escapando de la chimenea provocando así el enfriamiento de la estancia.<br />
<br />
Al día siguiente  Daisen se pasó entablillando las partes interiores por dónde había detectado que salía más corriente de aire. Para hacerlo más efectivo, había clavado con pequeñas grapas de metal trozos de tela que más tarde unió a otros trozos de madera, generando así superficie completamente tapada. El invento serviría, no obstante tuvo que cambiar alguna tabla pues se pasó empujando y acabó rompiendo alguna que otra.<br />
<br />
Era una tarea entretenida y le reconfortaba saber, que aunque había destrozado alguna que otra tabla, iba a disfrutar de los placeres de un hogar mucho más cómodo, calentito y confortable. <br />
<br />
Era una tarea tediosa, pero estaba cansado de inviernos en los que pasaba excesivo frío. Las mantas que necesitaba para taparse eran mucho más grandes que las de una persona normal. Habitualmente compraba velas de barcos para hacerse la ropa y los remiendos, así como las mantas para su cama.<br />
<br />
<br />
<br />
<br />
Daisen salió de la biblioteca y se adentró en el bosque con un montón de libros. En su camino, Daisen se sentía emocionado y curioso por pasar el día fuera de su casa   en el bosque. A medida que avanzaba, se daba cuenta de que la naturaleza es más hermosa de lo que había imaginado. Los árboles son altos y frondosos, y los pájaros cantaban melodías que nunca había escuchado antes. Daisen se sintió pequeño y vulnerable en comparación con la naturaleza que lo rodeaba.<br />
<br />
Después de caminar durante horas, Daisen encontró un lugar tranquilo para sentarse y leer. Mientras leía, se dio cuenta de que los libros que trajo eran una carga pesada pues había llevado muchos más de los que podría leer.Por allí cerca se encontró un río que estaba congelado. Decidió dejarlos en el suelo y continuar su camino hasta el río. Pero cuando regresó, descubrió que los libros habían desaparecido. Daisen se sentía enojado y frustrado.<br />
<br />
<span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> ¿Quién podría haber robado sus libros?</span></span><br />
<br />
De repente, escuchó un ruido extraño. Al mirar hacia arriba, vio un grupo de pájaros muy extraños volando con sus libros. Daisen se sintió sorprendido y confundido. Daisen decidió seguir a los pájaros para recuperar sus libros.<br />
<br />
<span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Por qué los pájaros querrían mis libros?</span></span><br />
<br />
Después de caminar durante horas, Daisen llegó a un claro en el bosque. Allí, vio a los pájaros sentados en un árbol, leyendo sus libros. Daisen se sintió asombrado y feliz al ver que los pájaros estaban disfrutando de sus libros. Pero también se sintió  triste porque sabía que no podía recuperarlos.<br />
<br />
Daisen se sentó debajo del árbol y observó a los pájaros. Se dio cuenta de que los pájaros no eran malvados, solo estaban interesados en los libros. Daisen se sintió compasivo y reflexivo. Decidió dejar los libros con los pájaros para que pudieran seguir disfrutándolos, aunque probablemente fuera para hacer más nidos.<br />
<br />
Daisen regresó a casa sintiéndose cansado pero feliz. Había aprendido que la naturaleza es hermosa y que los pájaros pueden ser amigos. Y aunque había perdido sus libros, había ganado algo más valioso: una nueva perspectiva sobre el mundo.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[FIC] Una velada entre las estanterías.]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=688</link>
			<pubDate>Wed, 27 Dec 2023 14:11:48 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=96">Daisen Rengoku</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=688</guid>
			<description><![CDATA[El otro día Daisen se había preparado un tanque de café para dedicarse por completo y durante la noche a leer información sobre un tema que había decidido elegir al azar. Tenía un par de cuencos de madera con las 27 letras del abecedario recortadas en pequeños papeles y doblados. Al lado de esto había otro exactamente igual con números del 1 al 120.<br />
<br />
El plan era prepararse una buena cena para después acompañar con el café mientras pasaba la noche de ese invierno leyendo algo de manera aleatoria. Había preparado un saco de leña grande, tenía pan, queso, algo de cerdo, una cazuela grande para el solo y un cuenco con fruta. El plan era sencillo. Primero sacaría una letra para ver de que sección sería el libro y después el numero del libro que leería. Daisen hacía esto de vez en cuando pero las noches de invierno le encantaba leer a los pies de la chimenea, aprovechando la luz del fuego y las comodidades de la propia biblioteca.<br />
<br />
Sacó el papel de la letra y al desplegarlo comprobó que era la A. <br />
Bueno primera sección de la biblioteca; Animales, Árboles, Antigüedades, Antologías,Aritmética, Arte...Muchos temas interesantes empezaban por la letra A. <br />
<br />
Daisen sacó el número 39, Se levanto dejando los cuencos de nuevo y se aproximo a la primera estantería.<br />
Uno, dos,diez,veinte....treinta....treinta y ocho y treinta y nueve. Daisen sacó un tomo polvoriento que no había leído, puesto que lo recordaría. <br />
<br />
Se orientó para que le fuego le arrojara luz y poder leer mejor. <br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Akuma no mi, Miscelanea básica</span></span></span>.<br />
<br />
Daisen se pasó toda la noche leyendo, sobre las Akuma no mi , sus debilidades y tipos. La mejor noche de lectura que recuerda hasta la fecha. Se acabó la comida y por supuesto el libro. No recuerda cuando se quedó dormido. Pero si recuerda  todo lo que había leído.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[El otro día Daisen se había preparado un tanque de café para dedicarse por completo y durante la noche a leer información sobre un tema que había decidido elegir al azar. Tenía un par de cuencos de madera con las 27 letras del abecedario recortadas en pequeños papeles y doblados. Al lado de esto había otro exactamente igual con números del 1 al 120.<br />
<br />
El plan era prepararse una buena cena para después acompañar con el café mientras pasaba la noche de ese invierno leyendo algo de manera aleatoria. Había preparado un saco de leña grande, tenía pan, queso, algo de cerdo, una cazuela grande para el solo y un cuenco con fruta. El plan era sencillo. Primero sacaría una letra para ver de que sección sería el libro y después el numero del libro que leería. Daisen hacía esto de vez en cuando pero las noches de invierno le encantaba leer a los pies de la chimenea, aprovechando la luz del fuego y las comodidades de la propia biblioteca.<br />
<br />
Sacó el papel de la letra y al desplegarlo comprobó que era la A. <br />
Bueno primera sección de la biblioteca; Animales, Árboles, Antigüedades, Antologías,Aritmética, Arte...Muchos temas interesantes empezaban por la letra A. <br />
<br />
Daisen sacó el número 39, Se levanto dejando los cuencos de nuevo y se aproximo a la primera estantería.<br />
Uno, dos,diez,veinte....treinta....treinta y ocho y treinta y nueve. Daisen sacó un tomo polvoriento que no había leído, puesto que lo recordaría. <br />
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Se orientó para que le fuego le arrojara luz y poder leer mejor. <br />
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<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Akuma no mi, Miscelanea básica</span></span></span>.<br />
<br />
Daisen se pasó toda la noche leyendo, sobre las Akuma no mi , sus debilidades y tipos. La mejor noche de lectura que recuerda hasta la fecha. Se acabó la comida y por supuesto el libro. No recuerda cuando se quedó dormido. Pero si recuerda  todo lo que había leído.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[FIC] Piedra,Papel y Tijeras.]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=686</link>
			<pubDate>Tue, 26 Dec 2023 13:00:06 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=96">Daisen Rengoku</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=686</guid>
			<description><![CDATA[Últimamente le había estado dando vueltas al problema que tenía el viejo con los ratones en la biblioteca. Ciertamente era problemático porque daba una mala sensación de negocio y a la gente es algo que no le gustaría, dado que se sabe que los roedores y otros animales transmiten enfermedades de distinta índole y gravedad.Además de esto los ratones se habían comido algún que otro encuadernado de libro y eso hacía echar a perder el producto o que se devaluase y las cosas no estaban muy boyantes en el negocio. <br />
<br />
Daisen se había hecho con algunos tomos que hablaban de animales para buscar información sobre estos animalitos y poder ayudar al viejo en sus que haceres, así no tendría que cerrar la tienda. Había localizado en primera instancia el tipo de animal que encajaría con la descripción del modus operandi de los escurridizos animales. Daisen, debido a su complexión siempre era muy ruidoso y cada vez que intentaba ir a hurtadillas donde escuchaba a los pequeños roedores estos se habían esfumado. <br />
<br />
Lo primero que hizo Daisen fue enterarse de cual era su comida favorita. Pensó que si los atraía hacia algún lugar gracias a su comida favorita a estos ratones los podría reubicar en otro lugar. <br />
<br />
Cuando decidió ponerse a fabricar una trampa sencilla, basada en una pequeña caja de madera, que caía al suelo cuando interactuase el ratón con un pequeño resorte donde se ubicaría el cebo, sonó la puerta de la Biblioteca. Resulta que el viejo había ido al pueblo y había vuelto con una cesta de mimbre grande. <br />
<br />
En la cesta había tres lindos gatitos de tres colores distinto, uno era pardo, otro naranja y otro gris. El viejo le dijo a Daisen que sin duda aquello era lo que resultaría más efectivo. <br />
<br />
Daisen se enamoró perdidamente de los gatos, incluso se tomó la libertad de ponerles nombres; Piedra, papel y tijeras respectivamente. Los gatos dormían con Daisen en la biblioteca y le hacían mucha compañía, jugaban con su barba y se lo hacían pasar en grande por sus juegos felinos y momentos graciosos. <br />
<br />
<br />
<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>gatitos</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<br />
<img src="https://media.istockphoto.com/id/537506462/es/foto/tres-gatos-colocado-juntos-sobre-blanco.jpg?s=612x612&amp;w=is&amp;k=20&amp;c=u-5hs4hj52So8PBxpoiz7UBU2HGYY8xORRNMh_xAXgM=" loading="lazy"  alt="[Imagen: tres-gatos-colocado-juntos-sobre-blanco....NMh_xAXgM=]" class="mycode_img" /><br />
<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
Finalmente el problema de los ratones se solucionó y además Daisen estaba más contento y feliz que nunca.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Últimamente le había estado dando vueltas al problema que tenía el viejo con los ratones en la biblioteca. Ciertamente era problemático porque daba una mala sensación de negocio y a la gente es algo que no le gustaría, dado que se sabe que los roedores y otros animales transmiten enfermedades de distinta índole y gravedad.Además de esto los ratones se habían comido algún que otro encuadernado de libro y eso hacía echar a perder el producto o que se devaluase y las cosas no estaban muy boyantes en el negocio. <br />
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Daisen se había hecho con algunos tomos que hablaban de animales para buscar información sobre estos animalitos y poder ayudar al viejo en sus que haceres, así no tendría que cerrar la tienda. Había localizado en primera instancia el tipo de animal que encajaría con la descripción del modus operandi de los escurridizos animales. Daisen, debido a su complexión siempre era muy ruidoso y cada vez que intentaba ir a hurtadillas donde escuchaba a los pequeños roedores estos se habían esfumado. <br />
<br />
Lo primero que hizo Daisen fue enterarse de cual era su comida favorita. Pensó que si los atraía hacia algún lugar gracias a su comida favorita a estos ratones los podría reubicar en otro lugar. <br />
<br />
Cuando decidió ponerse a fabricar una trampa sencilla, basada en una pequeña caja de madera, que caía al suelo cuando interactuase el ratón con un pequeño resorte donde se ubicaría el cebo, sonó la puerta de la Biblioteca. Resulta que el viejo había ido al pueblo y había vuelto con una cesta de mimbre grande. <br />
<br />
En la cesta había tres lindos gatitos de tres colores distinto, uno era pardo, otro naranja y otro gris. El viejo le dijo a Daisen que sin duda aquello era lo que resultaría más efectivo. <br />
<br />
Daisen se enamoró perdidamente de los gatos, incluso se tomó la libertad de ponerles nombres; Piedra, papel y tijeras respectivamente. Los gatos dormían con Daisen en la biblioteca y le hacían mucha compañía, jugaban con su barba y se lo hacían pasar en grande por sus juegos felinos y momentos graciosos. <br />
<br />
<br />
<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>gatitos</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
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					<br />
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Finalmente el problema de los ratones se solucionó y además Daisen estaba más contento y feliz que nunca.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[FIC] Otro día.]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=676</link>
			<pubDate>Mon, 25 Dec 2023 02:45:16 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=96">Daisen Rengoku</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=676</guid>
			<description><![CDATA[La mañana de ese día era espléndida, Daisen se despertó con los sonidos de algunos pájaros que se arremolinaban en los árboles más cercanos a los dinteles.<br />
<br />
El día de hoy Daisen se planteaba hacer una carrera por la costa para entrenarse un poco. Después se había planteado leer un par de pequeños libros técnicos de carpintería y ebanistería pues quería hacerles un regalo a los amigos que habían venido al cumpleaños de Daisen. Se le había ocurrido Hacer alguna talla de madera para que decorara las casas de sus amigos.<br />
Por ello quería estudiar la manera de hacerlo de la mejor manera posible. Después de un copioso desayuno, que constaba de un zumo de naranja, un chocolate caliente y unos cuantos churros. Daisen con energías cargadas a tope se vistió con un kimono y se cargó la mochila con algunas provisiones para su entrenamiento. Un barril con agua y un par de hogazas grandes de pan.<br />
<br />
<span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">"Con esto será suficiente."</span></span> <br />
<br />
Daisen salió a la calle en ese maravilloso día de primavera y comenzó su carrera hacia la costa. En los primeros compases del entrenamiento recordó un libro sobre ornitología que había leído hacía muy poco; <span style="color: #c19e00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">El mirlo, el gorrión, la lavandera blanca, la gaviota, el petirrojo, el estornino negro, el ánade azulón, la urraca</span></span>. Iba  Daisen enumerando uno a uno los pájaros más comunes del mundo.<br />
<br />
Mientras corría podía hacer algún reconocimiento de alguna de estas aves, sobre todo las gaviotas quienes estaban cerca de los puestos de pesca iniciado una nueva jornada de desayuno. <br />
<br />
Daisen corrió y corrió hasta llegar al final de la playa del pueblo norte. Una vez allí se puso a hacer alguna flexión extra y algunos momentos de reflexión mientras repetía en ese momento un herbario micológico de hongos venenosos.<br />
<br />
<span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> Amanita phalloides, Oronja verde y cicuta verde.Amanita verna; Oronja blanca, cicuta blanca. Amanita muscaria la matamoscas. Cortinarius orellanus. Boletus satanás. Gyromitra esculenta .</span></span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">Después de otro tramo de carrera hacia casa Daisen pasó por un rio cercano donde solía ducharse así que aprovecho para refrescarse y asearse. Después de eso comió algo al llegar a casa y aprovecho la tarde y la noche para estudiar los manuales que tenía a mano de carpintería y ebanistería, para así poder hacer los regalos a sus fantásticos amigos.</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[La mañana de ese día era espléndida, Daisen se despertó con los sonidos de algunos pájaros que se arremolinaban en los árboles más cercanos a los dinteles.<br />
<br />
El día de hoy Daisen se planteaba hacer una carrera por la costa para entrenarse un poco. Después se había planteado leer un par de pequeños libros técnicos de carpintería y ebanistería pues quería hacerles un regalo a los amigos que habían venido al cumpleaños de Daisen. Se le había ocurrido Hacer alguna talla de madera para que decorara las casas de sus amigos.<br />
Por ello quería estudiar la manera de hacerlo de la mejor manera posible. Después de un copioso desayuno, que constaba de un zumo de naranja, un chocolate caliente y unos cuantos churros. Daisen con energías cargadas a tope se vistió con un kimono y se cargó la mochila con algunas provisiones para su entrenamiento. Un barril con agua y un par de hogazas grandes de pan.<br />
<br />
<span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">"Con esto será suficiente."</span></span> <br />
<br />
Daisen salió a la calle en ese maravilloso día de primavera y comenzó su carrera hacia la costa. En los primeros compases del entrenamiento recordó un libro sobre ornitología que había leído hacía muy poco; <span style="color: #c19e00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">El mirlo, el gorrión, la lavandera blanca, la gaviota, el petirrojo, el estornino negro, el ánade azulón, la urraca</span></span>. Iba  Daisen enumerando uno a uno los pájaros más comunes del mundo.<br />
<br />
Mientras corría podía hacer algún reconocimiento de alguna de estas aves, sobre todo las gaviotas quienes estaban cerca de los puestos de pesca iniciado una nueva jornada de desayuno. <br />
<br />
Daisen corrió y corrió hasta llegar al final de la playa del pueblo norte. Una vez allí se puso a hacer alguna flexión extra y algunos momentos de reflexión mientras repetía en ese momento un herbario micológico de hongos venenosos.<br />
<br />
<span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> Amanita phalloides, Oronja verde y cicuta verde.Amanita verna; Oronja blanca, cicuta blanca. Amanita muscaria la matamoscas. Cortinarius orellanus. Boletus satanás. Gyromitra esculenta .</span></span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">Después de otro tramo de carrera hacia casa Daisen pasó por un rio cercano donde solía ducharse así que aprovecho para refrescarse y asearse. Después de eso comió algo al llegar a casa y aprovecho la tarde y la noche para estudiar los manuales que tenía a mano de carpintería y ebanistería, para así poder hacer los regalos a sus fantásticos amigos.</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[FIC] Feliz cumpleaños]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=672</link>
			<pubDate>Sat, 23 Dec 2023 17:07:35 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=96">Daisen Rengoku</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=672</guid>
			<description><![CDATA[Un día como aquel era probablemente uno de los más atípicos que Daisen recordaba de toda su existencia.Tal día como hoy se cumplían 5 años desde su llegada a la casa del viejo. Resulta que el viejo había hablado el otro día con la señora Rigobertia, que ha su vez había hablado con el maestro Shefume, quien a su vez había hablado con la dueña de la carnicería, los dueños de las tiendas cercanas que tenían trato con el viejo. También y a espaldas de Daisen se habían confabulado para prepararle una fiesta de cumpleaños desde su llegada allí.<br />
<br />
Daisen siempre había intentado ser la mejor versión de si mismo para con los demás, por lo que a Daisen no le había costado demasiado caer en gracia a la gente puesto que aunque era un gigante, el era bueno de corazón y aunque pudiera parecer que un gigante sería un bruto y soez, con una inteligencia emocional nula, una capacidad de raciocinio de un puerro y con menos luces que el fondo del mar. <br />
<br />
Daisen quien se consideraba afortunado por tener un trabajo y un techo donde poder cobijarse y poder llevarse un plato de comida caliente todos los días al estómago, estaba emocionado de que casi todos sus amigos estuvieran allí para celebrar con el un día que pintaba ser de lo más corriente del mundo. <br />
El viejo le había dicho a Daisen que necesitaba que fuera a cortar algo de madera y que después fuera a buscar un encargo semanal de la comida.<br />
<br />
 Hacía dos días que había ido por lo que en circunstancias normales le habría parecido extraño pero Daisen últimamente estaba enfocado en unas novelas de Misterio llamadas el Cuenco oxidado y le tenía el cerebro absorbido. Un paquete del tamaño de un potro fue cargado por Daisen desde el pueblo hasta la casa. Tenía ya la Leña cortada por lo que podría ponerse a leer las aventuras del cuenco oxidado en cuanto llegara, no obstante se encontró con "todo el pastelón".<br />
<br />
Resulta que le había hecho a Daisen una tarta enorme para el festejo y lo cierto era que le había pillado completamente de imprevisto. En la biblioteca debía de haber alrededor de unas 20 personas todas allí disfrutando de celebrar la sorpresa que le estaban dando al Gigantón.<br />
<br />
En una mesa, donde normalmente Daisen anotaba y preparaba los pedidos reposaban algunos bultos de distinto tamaño y forma. Se trataba de regalos que sus amigos le había preparado para que el los disfrutara. Entre ellos se encontraban; Las guías culinarias completas de los adeptos a la cocina tradicional. Un conjunto de pluma, tintero y un cuaderno en blanco de un tamaño bastante mas grande que de costumbre. Una caja con muchas piezas de fruta y otro paquete enorme lleno de carne, para poder hacer una barbacoa todos en amor y compañía.<br />
<br />
<span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Sin duda, el mejor día de mi vida, Wayayaya!</span></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Un día como aquel era probablemente uno de los más atípicos que Daisen recordaba de toda su existencia.Tal día como hoy se cumplían 5 años desde su llegada a la casa del viejo. Resulta que el viejo había hablado el otro día con la señora Rigobertia, que ha su vez había hablado con el maestro Shefume, quien a su vez había hablado con la dueña de la carnicería, los dueños de las tiendas cercanas que tenían trato con el viejo. También y a espaldas de Daisen se habían confabulado para prepararle una fiesta de cumpleaños desde su llegada allí.<br />
<br />
Daisen siempre había intentado ser la mejor versión de si mismo para con los demás, por lo que a Daisen no le había costado demasiado caer en gracia a la gente puesto que aunque era un gigante, el era bueno de corazón y aunque pudiera parecer que un gigante sería un bruto y soez, con una inteligencia emocional nula, una capacidad de raciocinio de un puerro y con menos luces que el fondo del mar. <br />
<br />
Daisen quien se consideraba afortunado por tener un trabajo y un techo donde poder cobijarse y poder llevarse un plato de comida caliente todos los días al estómago, estaba emocionado de que casi todos sus amigos estuvieran allí para celebrar con el un día que pintaba ser de lo más corriente del mundo. <br />
El viejo le había dicho a Daisen que necesitaba que fuera a cortar algo de madera y que después fuera a buscar un encargo semanal de la comida.<br />
<br />
 Hacía dos días que había ido por lo que en circunstancias normales le habría parecido extraño pero Daisen últimamente estaba enfocado en unas novelas de Misterio llamadas el Cuenco oxidado y le tenía el cerebro absorbido. Un paquete del tamaño de un potro fue cargado por Daisen desde el pueblo hasta la casa. Tenía ya la Leña cortada por lo que podría ponerse a leer las aventuras del cuenco oxidado en cuanto llegara, no obstante se encontró con "todo el pastelón".<br />
<br />
Resulta que le había hecho a Daisen una tarta enorme para el festejo y lo cierto era que le había pillado completamente de imprevisto. En la biblioteca debía de haber alrededor de unas 20 personas todas allí disfrutando de celebrar la sorpresa que le estaban dando al Gigantón.<br />
<br />
En una mesa, donde normalmente Daisen anotaba y preparaba los pedidos reposaban algunos bultos de distinto tamaño y forma. Se trataba de regalos que sus amigos le había preparado para que el los disfrutara. Entre ellos se encontraban; Las guías culinarias completas de los adeptos a la cocina tradicional. Un conjunto de pluma, tintero y un cuaderno en blanco de un tamaño bastante mas grande que de costumbre. Una caja con muchas piezas de fruta y otro paquete enorme lleno de carne, para poder hacer una barbacoa todos en amor y compañía.<br />
<br />
<span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Sin duda, el mejor día de mi vida, Wayayaya!</span></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[FIC] SIguiendo la Ficción.]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=663</link>
			<pubDate>Thu, 21 Dec 2023 11:11:53 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=96">Daisen Rengoku</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=663</guid>
			<description><![CDATA[[Fic]<br />
Siguiendo la ficción. <br />
Hace algún tiempo los sueños de Daisen se habían manifestado de manera más habitual.Normalmente Daisen se dormía como un tronco pero llevaba ya un tiempo teniendo algunos muy realistas en cuanto a lo vívido que se sentían. El  último de estos sueños estaba relacionado con los anteriormente experimentados por Daisen y que le estaban haciendo reflexionar mucho sobre ellos mismos.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Día 1 El primer sueño de la luna.</span><br />
<br />
Daisen estaba tumbado en el suelo frío y vestido con su recientemente adquirido atuendo de la marina. El suelo estaba frío y estaba totalmente lleno de naturaleza desmedida. Cada pocos metros un bioma distinto se abría ante los ojos de Daisen. Primero  un suelo adoquinado, pocos metros más adelante un pantano, un glaciar y así hasta donde alcanzaba la vista. Daisen andaba y andaba hasta que la luna, en su estado de ciclo total, pasaba nuevamente por todas sus estaciones hasta que volvía a su estado de luna llena, dando así el sueño por finalizado, donde Daisen se despertaba.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Día 2 El sueño del mar eterno.</span><br />
<br />
En este sueño Daisen no recordaba despertarse, simplemente estaba flotando en mitad de un mar que le hacía moverse con la corriente pero visto que no había ninguna referencia en el horizonte no sabía con certeza si se estaba desplazando hacia algún lugar en concreto. Recordaba que le brindaba la ocasión de presentarse así mismo varias dudas sobre sus propias vivencias y esto era algo con lo que Daisen se encontraba una vez despertaba.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Día 3 Una caída eterna.</span><br />
<br />
Tal y como ocurría en el sueño anterior Daisen no se daba cuenta en que momento había iniciado el sueño, se encontraba entre muchas nubes con un viento muy fuerte rozándole la cara puesto que se encontraba en una caída libre que nunca cesaba. Caía y caía pero no se estrellaba contra nada.<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
Día 4 Un incendio inextinguible.</span><br />
<br />
Una masa de fuego y calor se extiende en todas las direcciones hacia donde miraba Daisen. No había gran cosa que hacer durante el sueño por lo que Daisen se sentaba en el suelo y cerraba los ojos. Como curiosidad cada día que tenía ese sueño se despertaba con sudores fríos y con mucho calor encima. Probablemente fruto de los cambios que últimamente estaba experimentando.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Día 5 Una hoja en blanco.</span><br />
<br />
Este sueño era uno de los más peculiares. Una hoja en blanco vista en primera persona se mostraba frente a Daisen, un montón de palabras iban apareciéndose delante de el según se le iban ocurriendo poco a poco y se quedaban escritas en el cuaderno. al final todo pensamiento que tenía durante el sueño se quedaba reflejado en el libro.<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
Día 6 Sueño de esfuerzo.</span><br />
<br />
En este sueño Daisen se encontraba corriendo sin parar a su máxima velocidad por un perfecto suelo de mármol blanco. Algo de niebla se arremolinaba en torno a los alrededores de la nada existencial en el sueño. Era curioso porque no dejaba de correr y correr  como si su mayor miedo le persiguiera.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Día 7 Un sueño dentro del sueño.</span><br />
<br />
Este era sin duda uno de los sueños que más habían perturbado a Daisen, un día normal en su vida normal se había convertido en su propio sueño, dando lugar a que al dormir se encontrara nuevamente soñando en los confines de sus propias alucinaciones oníricas. Esto hacía que en ocasiones Daisen se despertara para tener que despertarse de nuevo. Sin duda alguna uno de los que más le habían perturbado.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[[Fic]<br />
Siguiendo la ficción. <br />
Hace algún tiempo los sueños de Daisen se habían manifestado de manera más habitual.Normalmente Daisen se dormía como un tronco pero llevaba ya un tiempo teniendo algunos muy realistas en cuanto a lo vívido que se sentían. El  último de estos sueños estaba relacionado con los anteriormente experimentados por Daisen y que le estaban haciendo reflexionar mucho sobre ellos mismos.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Día 1 El primer sueño de la luna.</span><br />
<br />
Daisen estaba tumbado en el suelo frío y vestido con su recientemente adquirido atuendo de la marina. El suelo estaba frío y estaba totalmente lleno de naturaleza desmedida. Cada pocos metros un bioma distinto se abría ante los ojos de Daisen. Primero  un suelo adoquinado, pocos metros más adelante un pantano, un glaciar y así hasta donde alcanzaba la vista. Daisen andaba y andaba hasta que la luna, en su estado de ciclo total, pasaba nuevamente por todas sus estaciones hasta que volvía a su estado de luna llena, dando así el sueño por finalizado, donde Daisen se despertaba.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Día 2 El sueño del mar eterno.</span><br />
<br />
En este sueño Daisen no recordaba despertarse, simplemente estaba flotando en mitad de un mar que le hacía moverse con la corriente pero visto que no había ninguna referencia en el horizonte no sabía con certeza si se estaba desplazando hacia algún lugar en concreto. Recordaba que le brindaba la ocasión de presentarse así mismo varias dudas sobre sus propias vivencias y esto era algo con lo que Daisen se encontraba una vez despertaba.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Día 3 Una caída eterna.</span><br />
<br />
Tal y como ocurría en el sueño anterior Daisen no se daba cuenta en que momento había iniciado el sueño, se encontraba entre muchas nubes con un viento muy fuerte rozándole la cara puesto que se encontraba en una caída libre que nunca cesaba. Caía y caía pero no se estrellaba contra nada.<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
Día 4 Un incendio inextinguible.</span><br />
<br />
Una masa de fuego y calor se extiende en todas las direcciones hacia donde miraba Daisen. No había gran cosa que hacer durante el sueño por lo que Daisen se sentaba en el suelo y cerraba los ojos. Como curiosidad cada día que tenía ese sueño se despertaba con sudores fríos y con mucho calor encima. Probablemente fruto de los cambios que últimamente estaba experimentando.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Día 5 Una hoja en blanco.</span><br />
<br />
Este sueño era uno de los más peculiares. Una hoja en blanco vista en primera persona se mostraba frente a Daisen, un montón de palabras iban apareciéndose delante de el según se le iban ocurriendo poco a poco y se quedaban escritas en el cuaderno. al final todo pensamiento que tenía durante el sueño se quedaba reflejado en el libro.<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
Día 6 Sueño de esfuerzo.</span><br />
<br />
En este sueño Daisen se encontraba corriendo sin parar a su máxima velocidad por un perfecto suelo de mármol blanco. Algo de niebla se arremolinaba en torno a los alrededores de la nada existencial en el sueño. Era curioso porque no dejaba de correr y correr  como si su mayor miedo le persiguiera.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Día 7 Un sueño dentro del sueño.</span><br />
<br />
Este era sin duda uno de los sueños que más habían perturbado a Daisen, un día normal en su vida normal se había convertido en su propio sueño, dando lugar a que al dormir se encontrara nuevamente soñando en los confines de sus propias alucinaciones oníricas. Esto hacía que en ocasiones Daisen se despertara para tener que despertarse de nuevo. Sin duda alguna uno de los que más le habían perturbado.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[FIC] Una vieja historia]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=654</link>
			<pubDate>Tue, 19 Dec 2023 11:41:41 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=96">Daisen Rengoku</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=654</guid>
			<description><![CDATA[En uno de los ratos de trabajo de Daisen encontraba y clasificaba pequeños fragmentos de papel que estaban desperdigados por la biblioteca del viejo. Estos trozos de papel caían desde los libros debido al deterioro de las encuadernaciones y era bastante usual que los libros más viejos y los más usados portaran estos trozos extra de información adicional o también trozos que no tenían nada que ver con el libro que los portaba. Lo más normal eran listas de recados pero a veces portaban anotaciones muy curiosas sobre la gente que había leído estos libros. En esta ocasión Daisen encontró un pequeño fragmento de papel escrito a mano alzada con una caligrafía bastante elaborada pero concisa.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"La historia de Gunter se remonta hasta hace unos 25 años y nueve meses en algún lugar del mar del oeste. Tras su nacimiento Gunter fue abandonado en una isla muy pequeña en el West blue, donde una familia muy modesta le crió como a uno más, donde todos los días pudo comer hasta que cumplió cierta edad, o mejor dicho, cierto tamaño. Cuando cumplió los 18 años de edad Gunter era capaz de arar las tierras de sus padres adoptivos sin necesidad de usar un mulo. cuando cumplió 20 años su madre adoptiva cayó presa de una enfermedad que azotaba a las gentes sobre todo durante los inviernos así que se quedó sólo con su padre. Pasado un tiempo un día aparecieron en la finca unos hombres del gobierno. Tras hacer algunas preguntas el hombre que parecía estar al cargo de todo sacó una pistola y acabó allí mismo con la vida de aquel pobre hombre. Gunter quien no presenció el acto si que volvió a su casa para la cena cuando se topó con otros habitantes del pueblo quienes cuchicheaban sobre que había sido un pirata antaño y que por ese motivo lo habían ajusticiado allí mismo. Gunter no volvió a ser el mismo desde aquel momento pues el odio que le profesa a la marina no cabe en los 4 blues, así que a día de hoy busca luchar contra la tiranía y el despotismo que el gobierno mundial ostenta y que ejerce por la fuerza gracias a esos cerdos de la marina. Juró encontrar la verdad sobre su padre y no dejará este mundo sin haber luchado cada segundo de su existencia frente a la marina y el gobierno mundial."</span><br />
<br />
<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Que curioso este tipo, ¿me pregunto si seguirá vivo o en su andanza contra la marina fue ejecutado?.</span></span><br />
<br />
Daisen almacenó la información que había leído en sus recuerdos como siempre ocurría. No por esperar utilizarla pero era algo que escapa a su control. Ocasionalmente recordaba trozos de poesía y otras veces grandes relatos de cuentos infantiles o novelas de misterio que había leído anteriormente. Ciertamente la lectura era su vida y cada día ampliaba sus conocimientos más y más porque era una de las cosas más divertidas y que más llenaban el espíritu de Daisen.<br />
<br />
<span style="color: #C19E00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Hambre de conocimiento Wayayaya.</span></span> Pensaba con una sonrisa mientras guardaba el trozo de historia de ese tal Gunter.<br />
<br />
Los días posteriores Daisen se nutrió de una serie de novelas llamadas <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"La rosa de los mares", "Los amores de mi vida"</span>y también<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> "Las dos caras del viento"</span>. Eran novelas sin importancia, que no aportaban ningún dato reseñable pero Daisen se entretenía leyendo este tipo de libros también.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[En uno de los ratos de trabajo de Daisen encontraba y clasificaba pequeños fragmentos de papel que estaban desperdigados por la biblioteca del viejo. Estos trozos de papel caían desde los libros debido al deterioro de las encuadernaciones y era bastante usual que los libros más viejos y los más usados portaran estos trozos extra de información adicional o también trozos que no tenían nada que ver con el libro que los portaba. Lo más normal eran listas de recados pero a veces portaban anotaciones muy curiosas sobre la gente que había leído estos libros. En esta ocasión Daisen encontró un pequeño fragmento de papel escrito a mano alzada con una caligrafía bastante elaborada pero concisa.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"La historia de Gunter se remonta hasta hace unos 25 años y nueve meses en algún lugar del mar del oeste. Tras su nacimiento Gunter fue abandonado en una isla muy pequeña en el West blue, donde una familia muy modesta le crió como a uno más, donde todos los días pudo comer hasta que cumplió cierta edad, o mejor dicho, cierto tamaño. Cuando cumplió los 18 años de edad Gunter era capaz de arar las tierras de sus padres adoptivos sin necesidad de usar un mulo. cuando cumplió 20 años su madre adoptiva cayó presa de una enfermedad que azotaba a las gentes sobre todo durante los inviernos así que se quedó sólo con su padre. Pasado un tiempo un día aparecieron en la finca unos hombres del gobierno. Tras hacer algunas preguntas el hombre que parecía estar al cargo de todo sacó una pistola y acabó allí mismo con la vida de aquel pobre hombre. Gunter quien no presenció el acto si que volvió a su casa para la cena cuando se topó con otros habitantes del pueblo quienes cuchicheaban sobre que había sido un pirata antaño y que por ese motivo lo habían ajusticiado allí mismo. Gunter no volvió a ser el mismo desde aquel momento pues el odio que le profesa a la marina no cabe en los 4 blues, así que a día de hoy busca luchar contra la tiranía y el despotismo que el gobierno mundial ostenta y que ejerce por la fuerza gracias a esos cerdos de la marina. Juró encontrar la verdad sobre su padre y no dejará este mundo sin haber luchado cada segundo de su existencia frente a la marina y el gobierno mundial."</span><br />
<br />
<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Que curioso este tipo, ¿me pregunto si seguirá vivo o en su andanza contra la marina fue ejecutado?.</span></span><br />
<br />
Daisen almacenó la información que había leído en sus recuerdos como siempre ocurría. No por esperar utilizarla pero era algo que escapa a su control. Ocasionalmente recordaba trozos de poesía y otras veces grandes relatos de cuentos infantiles o novelas de misterio que había leído anteriormente. Ciertamente la lectura era su vida y cada día ampliaba sus conocimientos más y más porque era una de las cosas más divertidas y que más llenaban el espíritu de Daisen.<br />
<br />
<span style="color: #C19E00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Hambre de conocimiento Wayayaya.</span></span> Pensaba con una sonrisa mientras guardaba el trozo de historia de ese tal Gunter.<br />
<br />
Los días posteriores Daisen se nutrió de una serie de novelas llamadas <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"La rosa de los mares", "Los amores de mi vida"</span>y también<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> "Las dos caras del viento"</span>. Eran novelas sin importancia, que no aportaban ningún dato reseñable pero Daisen se entretenía leyendo este tipo de libros también.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[FIC] Un par de recados.]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=564</link>
			<pubDate>Sun, 19 Nov 2023 16:18:00 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=96">Daisen Rengoku</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=564</guid>
			<description><![CDATA[<span style="color: #C19E00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Puede ser que en algún momento me acerque al pueblo, me da pereza pero creo que la recompensa de comprar algo de suculento pescado me haga cambiar de opinión. Además debería de ver algo de mundo así, podre conocer gente...A lo mejor me cuentan algo interesante</span>.</span><br />
<br />
La mañana se tornaba plácida. Un grupo de pájaros surcaban el cielo con las primeras horas del alba, seguidos de sus característicos piares. El cielo estaba despejado y cuatro nubes algodonosas se vislumbraban en el cielo. El viento corría por entre los arboles y las casas de la zona. La temperatura era agradable y la verdad es que eso ayudó a Daisen a levantarse para dar comienzo al día. Hoy podía tomarse el día libre puesto que ya había adelantado sus labores de trabajo el día anterior lo que le posibilitaba hacer lo que más le apeteciera. En este caso llevaba unos días pensando en hacer una escapada al pueblo y comprar algo de pescado para prepararse unos buenos espetos.<br />
<br />
<span style="color: #C19E00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Voy a llevar un pequeño atillo para así poder cargar más cosas en caso de necesitarlo.</span></span><br />
<br />
Después de un pequeño desayuno que consistió en 5 barras de pan cortadas a la mitad con mantequilla y un ramillete de unos 7  plátanos, con algo de hambre Daisen se puso a vestirse del todo para salir hacia el pueblo. La casa del anciano estaba un poco en las afueras así que en un pequeño paseo de 10 minutos sería suficiente para llegar.<br />
<br />
"<span style="color: #E86E04;" class="mycode_color">Vayámonos!</span>" Dijo Daisen.<br />
<br />
"<span style="color: #0074D9;" class="mycode_color">Espera un momento muchacho.</span>"Dijo la voz del viejo."<span style="color: #0074D9;" class="mycode_color">Tienes que hacerme un favor.</span>"Siguió.<br />
<br />
El anciano se acercó hasta Daisen quien estaba ya casi en la puerta con disposición a agacharse para poder salir por las grandes puertas de la casa.<br />
<br />
"<span style="color: #0074D9;" class="mycode_color">Bueno no tienes más que entregar este libro a la anciana Merget. Ya está pagado así que solo tendrás que hacer la entrega.</span>"<br />
El anciano le tiende un libro con título "Las mejores recetas de cocina. Prepara Banquetes en 15 minutos".<br />
<br />
"<span style="color: #E86E04;" class="mycode_color">¿Es la señora que de vez en cuando viene por aquí verdad?Vale no me cuesta nada.</span>"Dijo Daisen quien cogió el libro y le dedicó una sonrisa picarona.<br />
<br />
<span style="color: #E86E04;" class="mycode_color">He visto complicidad en vuestras miradas viejo Wayayaya, al parecer ¿te estas echando una novia verdad?</span>"<br />
<br />
Un libro salio volando desde la mano del anciano que se puso hecho una furia y comenzó a lanzar improperios instando a que Daisen saliera ya de la casa.<br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">¡Imbécil vete ya que vas a llegar tarde, maldito idiota!</span><br />
<br />
Después de despedirse del anciano, Daisen salió de casa con la oportunidad de hacer una visita a la señora Merget además de comprar algunas cosas.<br />
<br />
<span style="color: #C19E00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">A lo mejor me invita a merendar</span>.</span> Pensaba Daisen mientras comenzaba a caminar después de dejar atrás la entrada de la casa del viejo.<br />
<br />
Un camino de 6 o 7 minutos desembocó en la llegada al pueblo. La verdad es que todo allí cambiaba poco. Los mineros de vez en cuando se dejaban ver por allí y por lo demás había pescadores y gente muy muy humilde por allí. A la mayoría de la gente Daisen los conocía, al menos los que visitaban de vez en cuando al viejo. Al fin y al cabo Daisen llevaba un tiempo ya en aquel pueblo pero eso no quitaba para que la gente le mirara con sorpresa y quizás miedo. Al fin y al cabo era un semigigante y eso no es muy usual.<br />
<br />
<span style="color: #C19E00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Creo que voy a ir directamente a por el pescado y después iré a casa de doña Merget. Al fin y al cabo las tiendas y puestos tienen hora de cierre pero Merget le dará igual la hora a la que vaya a visitarla.</span></span><br />
<br />
Daisen se dirigió a la zona del puerto donde el olor a salitre y los sonidos del ajetreo eran síntoma de la viveza de la isla. Cuanto más cerca del puerto más gente iba apareciendo por allí. Los puesto de comida, especias y algunos otros eran muy variopintos y las mercancías eran de buena calidad. Al final un puesto donde un hombre de buenos y fuertes brazos le llamo la atención a Daisen quien se detuvo frente al puesto y saludo al tendero.<br />
<br />
<span style="color: #E86E04;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Buenos días señor, estaba buscando buenos peces para llenar este estómago, llevo unos días con antojo de pescado a la parrilla y veo que tienes un poco de todo.  ¿Cuanto por llenarme el petate?</span></span> Dijo el semigigante mientras extendía en el suelo frente al puesto un mantel de tamaño mesa para 4 personas. <br />
<br />
Daisen después de extender el mantel sonrió al señor pescador. Aquel señor solo pudo que sonreír al grandullón así que estipularon un precio bastante rebajado puesto que también conocía al viejo con loo que dejaron el petate lleno de pescado y tras un rato con aquel hombre Daisen se dirigió directamente a la casa de la señora Merget. Tardó varios minutos en llegar hasta ella, así pues lo que hizo fue repasar mentalmente las tareas que tendría que hacer para preparar correctamente la parrillada de pescado.<br />
<br />
<span style="color: #C19E00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Madera,fuego,espetos, esperar y zampar WAYAYAYAYA</span></span><br />
<br />
Pasados unos minutos Daisen llego a la casa de la señora Merget con muchas ganas de visitarlas. Al fin y al cabo era una anciana entrañable que le trataba muy bien.Al llegar Daisen se colocó las manos a modo de cuenco sobre las mejillas para posteriormente coger aire y decir en voz bastante alta:<br />
<br />
<br />
<span style="color: #E86E04;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Señora Merget, soy yo soy Daisen! Traigo su encargo, el libro que pidió!</span></span><br />
<br />
<br />
Pasados unos segundos la puerta se abrió y la señora Merget salió de la casa con una sonrisa de oreja a oreja.Llevaba consigo una silla la colocó fuera de la casa mientras saludaba al Grandote.<br />
<br />
<span style="color: #FF56FF;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Hola Daisen querido!Dame un momento quieres, tengo té y un pastel de manzana que he preparado para ti en cuanto supe que vendrías.</span></span><br />
<br />
Después de dejar la silla de Madera la señora Merget entro en la casa de nuevo y trajo consigo una cesta de mimbre. El olor a manzana inundó la entrada de la casa.La anciana se sentó y señalo el suelo a Daisen como tantas otras veces que se lo había indicado para que disfrutaran de la compañía del otro.<br />
<br />
<span style="color: #FF56FF;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Aquí tienes querido. te he hecho tres pasteles, uno es para que te lo tomes ahora conmigo, el otro es para el camino porque se que te quedaras con hambre y el tercero...bueno el tercero ya sabes para quien es.</span></span>Dijo como medio ruborizada.<br />
<br />
Daisen se paso allí el resto de la tarde sentado con la señora Merget hablando de libros e historias como solían hacer, el pastel estuvo delicioso así como el té con el que lo acompañaron. Cuando la noche se acercaba a su fin Daisen se despidió de la amable anciana , volvió a coger su atillo de pescados y se fue directo a casa.<br />
<br />
Al día siguiente comento con el viejo sus aventuras por el pueblo y preparó con una gran sonrisa una gran parrilada de pescado tal y como había planeado. Se sentó en la entrada de la casa del anciano y comenzó a comer los peces de dos espetos en dos espetos por cada bocado. Pronto se acabaron lo cual no hizo que Daisen se entristeciera, porque de postre le quedaba pastel de manzana.<br />
<br />
<span style="color: #C19E00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡WAYAYAYA QUE RICO ESTABA TODO!EL PRÓXIMO DÍA IGUAL PERO CON CARNE.</span></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="color: #C19E00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Puede ser que en algún momento me acerque al pueblo, me da pereza pero creo que la recompensa de comprar algo de suculento pescado me haga cambiar de opinión. Además debería de ver algo de mundo así, podre conocer gente...A lo mejor me cuentan algo interesante</span>.</span><br />
<br />
La mañana se tornaba plácida. Un grupo de pájaros surcaban el cielo con las primeras horas del alba, seguidos de sus característicos piares. El cielo estaba despejado y cuatro nubes algodonosas se vislumbraban en el cielo. El viento corría por entre los arboles y las casas de la zona. La temperatura era agradable y la verdad es que eso ayudó a Daisen a levantarse para dar comienzo al día. Hoy podía tomarse el día libre puesto que ya había adelantado sus labores de trabajo el día anterior lo que le posibilitaba hacer lo que más le apeteciera. En este caso llevaba unos días pensando en hacer una escapada al pueblo y comprar algo de pescado para prepararse unos buenos espetos.<br />
<br />
<span style="color: #C19E00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Voy a llevar un pequeño atillo para así poder cargar más cosas en caso de necesitarlo.</span></span><br />
<br />
Después de un pequeño desayuno que consistió en 5 barras de pan cortadas a la mitad con mantequilla y un ramillete de unos 7  plátanos, con algo de hambre Daisen se puso a vestirse del todo para salir hacia el pueblo. La casa del anciano estaba un poco en las afueras así que en un pequeño paseo de 10 minutos sería suficiente para llegar.<br />
<br />
"<span style="color: #E86E04;" class="mycode_color">Vayámonos!</span>" Dijo Daisen.<br />
<br />
"<span style="color: #0074D9;" class="mycode_color">Espera un momento muchacho.</span>"Dijo la voz del viejo."<span style="color: #0074D9;" class="mycode_color">Tienes que hacerme un favor.</span>"Siguió.<br />
<br />
El anciano se acercó hasta Daisen quien estaba ya casi en la puerta con disposición a agacharse para poder salir por las grandes puertas de la casa.<br />
<br />
"<span style="color: #0074D9;" class="mycode_color">Bueno no tienes más que entregar este libro a la anciana Merget. Ya está pagado así que solo tendrás que hacer la entrega.</span>"<br />
El anciano le tiende un libro con título "Las mejores recetas de cocina. Prepara Banquetes en 15 minutos".<br />
<br />
"<span style="color: #E86E04;" class="mycode_color">¿Es la señora que de vez en cuando viene por aquí verdad?Vale no me cuesta nada.</span>"Dijo Daisen quien cogió el libro y le dedicó una sonrisa picarona.<br />
<br />
<span style="color: #E86E04;" class="mycode_color">He visto complicidad en vuestras miradas viejo Wayayaya, al parecer ¿te estas echando una novia verdad?</span>"<br />
<br />
Un libro salio volando desde la mano del anciano que se puso hecho una furia y comenzó a lanzar improperios instando a que Daisen saliera ya de la casa.<br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">¡Imbécil vete ya que vas a llegar tarde, maldito idiota!</span><br />
<br />
Después de despedirse del anciano, Daisen salió de casa con la oportunidad de hacer una visita a la señora Merget además de comprar algunas cosas.<br />
<br />
<span style="color: #C19E00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">A lo mejor me invita a merendar</span>.</span> Pensaba Daisen mientras comenzaba a caminar después de dejar atrás la entrada de la casa del viejo.<br />
<br />
Un camino de 6 o 7 minutos desembocó en la llegada al pueblo. La verdad es que todo allí cambiaba poco. Los mineros de vez en cuando se dejaban ver por allí y por lo demás había pescadores y gente muy muy humilde por allí. A la mayoría de la gente Daisen los conocía, al menos los que visitaban de vez en cuando al viejo. Al fin y al cabo Daisen llevaba un tiempo ya en aquel pueblo pero eso no quitaba para que la gente le mirara con sorpresa y quizás miedo. Al fin y al cabo era un semigigante y eso no es muy usual.<br />
<br />
<span style="color: #C19E00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Creo que voy a ir directamente a por el pescado y después iré a casa de doña Merget. Al fin y al cabo las tiendas y puestos tienen hora de cierre pero Merget le dará igual la hora a la que vaya a visitarla.</span></span><br />
<br />
Daisen se dirigió a la zona del puerto donde el olor a salitre y los sonidos del ajetreo eran síntoma de la viveza de la isla. Cuanto más cerca del puerto más gente iba apareciendo por allí. Los puesto de comida, especias y algunos otros eran muy variopintos y las mercancías eran de buena calidad. Al final un puesto donde un hombre de buenos y fuertes brazos le llamo la atención a Daisen quien se detuvo frente al puesto y saludo al tendero.<br />
<br />
<span style="color: #E86E04;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Buenos días señor, estaba buscando buenos peces para llenar este estómago, llevo unos días con antojo de pescado a la parrilla y veo que tienes un poco de todo.  ¿Cuanto por llenarme el petate?</span></span> Dijo el semigigante mientras extendía en el suelo frente al puesto un mantel de tamaño mesa para 4 personas. <br />
<br />
Daisen después de extender el mantel sonrió al señor pescador. Aquel señor solo pudo que sonreír al grandullón así que estipularon un precio bastante rebajado puesto que también conocía al viejo con loo que dejaron el petate lleno de pescado y tras un rato con aquel hombre Daisen se dirigió directamente a la casa de la señora Merget. Tardó varios minutos en llegar hasta ella, así pues lo que hizo fue repasar mentalmente las tareas que tendría que hacer para preparar correctamente la parrillada de pescado.<br />
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<span style="color: #C19E00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Madera,fuego,espetos, esperar y zampar WAYAYAYAYA</span></span><br />
<br />
Pasados unos minutos Daisen llego a la casa de la señora Merget con muchas ganas de visitarlas. Al fin y al cabo era una anciana entrañable que le trataba muy bien.Al llegar Daisen se colocó las manos a modo de cuenco sobre las mejillas para posteriormente coger aire y decir en voz bastante alta:<br />
<br />
<br />
<span style="color: #E86E04;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Señora Merget, soy yo soy Daisen! Traigo su encargo, el libro que pidió!</span></span><br />
<br />
<br />
Pasados unos segundos la puerta se abrió y la señora Merget salió de la casa con una sonrisa de oreja a oreja.Llevaba consigo una silla la colocó fuera de la casa mientras saludaba al Grandote.<br />
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<span style="color: #FF56FF;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Hola Daisen querido!Dame un momento quieres, tengo té y un pastel de manzana que he preparado para ti en cuanto supe que vendrías.</span></span><br />
<br />
Después de dejar la silla de Madera la señora Merget entro en la casa de nuevo y trajo consigo una cesta de mimbre. El olor a manzana inundó la entrada de la casa.La anciana se sentó y señalo el suelo a Daisen como tantas otras veces que se lo había indicado para que disfrutaran de la compañía del otro.<br />
<br />
<span style="color: #FF56FF;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Aquí tienes querido. te he hecho tres pasteles, uno es para que te lo tomes ahora conmigo, el otro es para el camino porque se que te quedaras con hambre y el tercero...bueno el tercero ya sabes para quien es.</span></span>Dijo como medio ruborizada.<br />
<br />
Daisen se paso allí el resto de la tarde sentado con la señora Merget hablando de libros e historias como solían hacer, el pastel estuvo delicioso así como el té con el que lo acompañaron. Cuando la noche se acercaba a su fin Daisen se despidió de la amable anciana , volvió a coger su atillo de pescados y se fue directo a casa.<br />
<br />
Al día siguiente comento con el viejo sus aventuras por el pueblo y preparó con una gran sonrisa una gran parrilada de pescado tal y como había planeado. Se sentó en la entrada de la casa del anciano y comenzó a comer los peces de dos espetos en dos espetos por cada bocado. Pronto se acabaron lo cual no hizo que Daisen se entristeciera, porque de postre le quedaba pastel de manzana.<br />
<br />
<span style="color: #C19E00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡WAYAYAYA QUE RICO ESTABA TODO!EL PRÓXIMO DÍA IGUAL PERO CON CARNE.</span></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[FIC] Un vistazo al indice.]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=558</link>
			<pubDate>Fri, 17 Nov 2023 08:21:56 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=96">Daisen Rengoku</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=558</guid>
			<description><![CDATA[<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Recuerdo aquel día que estaba limpiando la biblioteca del  anciano cascarrabias, llevaba un tiempo ya trabajando allí con lo que me ganaba un sustento, no es fácil alimentar tu estómago cuando pesas tanto y tienes el tamaño que tienes.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Por suerte la biblioteca tenía una gran puerta de madera que me permitía pasar casi tumbado y una vez dentro me manejaba bastante bien en ciertas zonas de la misma, pues tenía una considerable altura. La suficiente como para permitirme moverme a gatas o en cuclillas según necesitase. </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">La disposición estaba organizada por secciones y después tenía orden alfabético de tal manera que era bastante sencillo encontrar un tema o libro en particular siempre y cuando se filtrase primero por el tema principal y después se utilizase el orden alfabético de manera correcta. El único problema en este aspecto era cuando un libro tenía un tema que no pertenecía sólo a un campo o tema en particular por lo que habría que buscarlo entre los distintos temas entre los que dudases que estuviera. Cada cierto tiempo llegaba algún mercader que se llevaba libros o registros  de distinta índole por lo que el viejo pasaba una gran parte de su tiempo mercadeando para conseguir nuevos ejemplares. Normalmente él mismo los copiaba, vendía e incluso reparaba algunos volúmenes. También invertía en materiales y por supuesto  se encargaba de echarme la bronca si no actualizaba el registro de libros o si no encontraba alguno en particular.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Que cascarrabias más gracioso- Pensaba siempre que esto ocurría. </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Otra de las tareas habituales era limpiar ejemplar a ejemplar y estante por estante. En esencia se trataban de 16 estanterías con sus 5 baldas cada una. En cada una de estas baldas entraban del orden de entre 30 y 50 libros, dependiendo por supuesto del tamaño y grosor de los mismos. Esto posibilitaba que entraran aproximadamente dos mil cuatro cientos libros grandes, unos 4000 libros pequeños y una media de 3200 libros. Los números nunca fallaban aunque había algunas cajas con algunas colecciones o libros de un carácter más especial o de mayor uso que normalmente no se contabilizaban.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">El producto estrella era el cuaderno en blanco, el cual la gente compraba con mayor regularidad y después de este solían comprar una miscelánea de cuentos populares. Puesto que era un excelente regalo para todas las edades y a un precio bastante asequible.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Las condiciones de trabajo y el entorno eran acogedoras. Aquel señor me permitía dormir bajo su techo y tener una ocupación mientras trabajaba para él.  En mis ratos libres aprovechaba para preguntarle sobre distintos libros anécdotas, novelas, relatos, poemas y distintos documentos que se encontraban en la cómoda biblioteca.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Lo mejor de trabajar en aquella biblioteca era que siempre tenía la mente entretenida. La cantidad de libros, documentos, relatos, hechos históricos y artículos de opinión hacían que estuviera ocupado durante la gran parte del día y cuando me apetecía descansar la vista siempre podía hacer malabares con velas, libros y demás objetos mundanos siempre y cuando el anciano no me viera puesto que si jugaba con los libros o dentro de la biblioteca siempre era objeto de reprimenda.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"> </span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Un día normal y corriente me dio por limpiar el altillo de la biblioteca lugar al que el anciano normalmente no accedía o al menos durante un tiempo. Bajé todas las cajas, archivadores y libros que allí encontré además de algún que otro barril y cofres de no muy gran tamaño. Mientras comencé mi laboriosa y tediosa tarea pensé que debía prepararme un maravilloso tentempié a base de algo para matar el hambre en aquellas cuatro paredes, así pues fui a la cocina con la esperanza de encontrar algo de lacón, quizás algo de queso o simplemente algo de fruta que llevarme al estómago.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Poco había allí que pudiera comerse de inmediato y como no se me daba bien cocinar decidí pillar un pequeño bote que el anciano reservaba para si mismo. La semana pasada el viejo se fue a la botica del pueblo y al parecer le recetaron unos higos para proteger los procesos digestivos y también favorecer el sistema cardiovascular. Sin pensarlo mucho vacié la mitad del bote en un cuenco y me dispuse a seguir con mi tarea de búsqueda y limpieza de conocimientos y de polvo dicho sea de paso. Me preparé un pequeño bote con agua fresca y me dirigí de nuevo a mi tarea, cerrando la puerta de la biblioteca tras de mí por si acaso el viejo venía poder reaccionar y que no me pillara en mi pequeña trastada.  Mientras que con una mano limpiaba el polvo de los distintos objetos con la otra tomaba tan suculento manjar, uno a uno los higos iban medrándose en aquel cuenco de madera. </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">En un momento dado y debido a mi torpeza inusitada derrame el contenido del bote además de algún que otro baúl con la destreza que me caracteriza, con las prisas mientras recogía apresuradamente escuché como el anciano se acercaba a la biblioteca, lo cual provocó que me pusiera nervioso y que fuera aún más torpe en mis labores de ocultación de los malditos higos desparramados. Puesto que los higos eran suyos y se los había recetado una boticaria del pueblo me puse a comerlos rápidamente para eliminar cualquier tipo de rastro y no sé cómo pasó pero resulta que uno de los higos me supo ciertamente extraño... </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Antes de que el anciano irrumpiera en la habitación tragué el bolo y me senté en el suelo justo delante del cuenco, que  para mi sorpresa no ocurrió ninguna reprimenda el anciano se limitó a sonreír y a decirme buenas noches y acto seguido se marchó.Supongo que para él era una practica habitual la de quedarse hasta altas horas leyendo y escribiendo sus propios pensamientos.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Aquella noche me fui a dormir sin saber muy bien lo que me depararía en los siguientes días, cosa para lo que no estaba preparado ni física, ni mentalmente.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">En los días sucesivos una fiebre invadió mi cuerpo y un malestar se manifestó en todo mi ser dando paso a una semana de reposo en la cual tuve tediosas pesadillas relacionadas con los relatos historias y libros que había leído anteriormente.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">"</span><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No se si fue culpa de los higos o de aquella cosa extraña que mastiqué por accidente</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">". Dije en voz baja.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">La noche de los higos, antes de irme a dormir encontré un pequeño  texto a modo de carta en el cual el padre del Anciano, un señor llamado Jean, amigo del misterioso hombre era quien le acompañaba en sus aventuras por los blues. En la carta el hombre misterioso se despedía de su antigua esposa diciendo que se hacía a  la mar, en la carta la prometía  salir en los libros de historia convirtiéndose en el mejor escritor y documentalista del mundo. Un tiempo después al parecer el hombre volvió a esta humilde biblioteca con un montón de libros y al parecer más de un secreto consigo. Pasado un tiempo el hombre, quien al parecer  murió por causas naturales visitó un montón de islas y documentó muchos animales, piratas, barcos, tesoros y alguna que otra fruta del diablo. El punto es que el nombre de este señor ha sido borrado posteriormente por alguien quizás por el anciano sintiendo un desapego o mejor dicho un abandono en la etapa de su infancia pues al parecer aquel explorador y aventurero escritor dejó en tierra a su mujer embarazada de su hijo y no volvió hasta varios años después, cuando el hijo ya era niño de diez años y su mujer lo había abandonado. Las demás cartas y documentos venían acompañados de algunos dibujos y garabatos escuetos, en algunos casos indescifrables en cuanto al tema que trataban de una manera del todo coherente.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Durante la semana que Daisen estuvo enfermo sólo recordó amanecer el primer día con un malestar muy grande y generalizado y decirle al viejo que ese día no podría trabajar la noche anterior me costó conciliar el sueño y desperté en varias ocasiones con la almohada empapada de sudor. Lo siguiente es días y recuerdos que almaceno son intercaladas visitas de aquel anciano a mi modesto cuarto con algo de agua y pequeñas sopas que en el mismo me daba en mis momentos de lucidez. El resto de recuerdos son imágenes alocadas y mezcladas con las historias y relatos de algunas de las novelas que había leído tiempo atrás. Recuerdo por ejemplo haber llegado a una isla metido en un barril y que al haber llegado unos animales me llevaban hasta una silla y comenzaban a darme comida típica de la zona después de eso me llevaban a una montaña y allí había un baile que duraba toda la noche después me regalaron un libro que me atrapó entre sus páginas y momentos después me hizo aparecer en un lugar completamente distinto en este caso estaba dentro de una cocina participando en las labores propias del entorno.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Otros recuerdos que tengo son más sufridos como por ejemplo un lugar en el que aparecí en el que el suelo era hielo y no había nada más aquel sueño se me antoja muy muy muy muy largo caminé durante horas solo con mis pensamientos hasta que al final encontré una pequeña hoja de papel y recuerdo que al leerla aparecí en mitad de un lago y me estaba ahogando donde soñé que unos marines me ayudaban a salir del agua.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Al amanecer del séptimo Día miré al este, donde estaba ubicada la ventana y pude ver el amanecer me encontraba mucho mejor ya no me dolía la cabeza y mi cuerpo estaba bien recuerdo oír el rechinar de la madera síntoma inequívoco de que el viejo se estaba acercando a mi habitación allí pude ver como la puerta se abría y aquí al viejo normalmente cascarrabias tenía una media sonrisa. Buenos días me dijo ya va siendo hora de trabajar no crees.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">A lo que respondí con un: </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">"</span><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Así es</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">".</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Recuerdo levantarme y ponerme con mi trabajo una semana atrasado sin comentar grandes cosas con el viejo aparte de un:</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">"</span><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Muchas gracias, no me encontraba muy bien</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">". Le dije.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">A lo que me respondió: </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">"</span><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">No te preocupes... son cosas que pasan</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">"</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Poco Tiempo después de lo sucedido noté al viejo ciertamente más centrado en mi persona, como más pendiente de lo que me ocurría y más pendiente de lo que pensaba.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Lo notaba entre preocupado y extrañamente entrañable, comportamiento que chocaba con el viejo gruñón que acostumbraba ser.</span><br />
<br />
<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Debe de ser por la edad</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">- Pensaba para mis adentros.</span><br />
<br />
<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Quizás se ha dado cuenta de que si yo no estoy le toca trabajar el doble WAYAYAYAYA</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">- Reía para mis adentros esbozando una sonrisa silenciosa mientras pasaba el mocho.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Una vez terminadas las tareas diarias y con bastante cansancio acumulado probablemente fruto de la inactividad de la semana anterior me dispuse a leer un fragmento de un libro de buen tamaño que había encontrado durante la jornada. El libro se llamaba Historia básica ilustrada. </span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Puede que este sea el tema que más me agrada de leer, las novelas son fantásticas también y las considero golosinas de literatura pero la historia hace que me enfrasque y que me quede absorto en la lectura- Pensaba.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Quizás debería contarle al viejo sobre las cosas que había encontrado en el altillo. Quizás sabe algo sobre el escritor misterioso. Además creo que sabe lo de los higos y cierto es que prefiero cuando está a callado a cuando se pone hecho una furia.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pasados unos días mientras cenaba un poco de cerdo asado y unas cuantas patatas le comenté mis preocupaciones  y añadiendo una disculpa formal por haberme comido sus frutas. El anciano se limitó a reírse y reírse sin parar. Nunca antes le había oído más que media carcajada pero ese momento se me quedó grabado en la retina. Ne hizo sentir bien y también me hizo olvidarme de los pensamientos negativos que me estaban rondando en la cabeza. Cuando terminó de reírse comenzó a hablar y me dijo lo siguiente:</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">"</span><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Ese escritor es o mejor dicho era mi padre y no pienso decirte su nombre</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">" Comenzó a decir. "</span><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Si quieres saber quien es tendrás que salir del West blue y hacer tus propias averiguaciones. El premio por hacerlo será una vida de aventuras eso lo se seguro... A diferencia de mi tu tienes la curiosidad y la salud como para hacerlo</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">." </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">El anciano se sirvió otra copa de agua para después añadir. " </span><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Quizás tu tienes lo que a mi me faltó en su día para seguir los pasos de mi padre. Nunca le perdonare que me abandonara y que abandonara a mi madre pero desde hace algún tiempo e intentado entender" Hizo una pausa y exhalo profundamente.</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> "</span><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">El por que lo hizo... Supongo que no se puede juzgar a la gente si no se siguen sus pasos, igual que no puedes juzgar un libro por su portada Daisen, eso ya lo sabes</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">." </span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">El anciano se limito a Sonreír y después de esa charla se fue a la cama como cualquier otro día, Daisen Hizo lo mismo y descansó como hacia tiempo que no lo hacía. Con la conciencia tranquila y la sensación de haber encontrado una paz que antes no tenía. También con una terrible curiosidad de saber más cosas del Padre de anciano, así como de vivir un montón de aventuras.</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Recuerdo aquel día que estaba limpiando la biblioteca del  anciano cascarrabias, llevaba un tiempo ya trabajando allí con lo que me ganaba un sustento, no es fácil alimentar tu estómago cuando pesas tanto y tienes el tamaño que tienes.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Por suerte la biblioteca tenía una gran puerta de madera que me permitía pasar casi tumbado y una vez dentro me manejaba bastante bien en ciertas zonas de la misma, pues tenía una considerable altura. La suficiente como para permitirme moverme a gatas o en cuclillas según necesitase. </span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">La disposición estaba organizada por secciones y después tenía orden alfabético de tal manera que era bastante sencillo encontrar un tema o libro en particular siempre y cuando se filtrase primero por el tema principal y después se utilizase el orden alfabético de manera correcta. El único problema en este aspecto era cuando un libro tenía un tema que no pertenecía sólo a un campo o tema en particular por lo que habría que buscarlo entre los distintos temas entre los que dudases que estuviera. Cada cierto tiempo llegaba algún mercader que se llevaba libros o registros  de distinta índole por lo que el viejo pasaba una gran parte de su tiempo mercadeando para conseguir nuevos ejemplares. Normalmente él mismo los copiaba, vendía e incluso reparaba algunos volúmenes. También invertía en materiales y por supuesto  se encargaba de echarme la bronca si no actualizaba el registro de libros o si no encontraba alguno en particular.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Que cascarrabias más gracioso- Pensaba siempre que esto ocurría. </span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Otra de las tareas habituales era limpiar ejemplar a ejemplar y estante por estante. En esencia se trataban de 16 estanterías con sus 5 baldas cada una. En cada una de estas baldas entraban del orden de entre 30 y 50 libros, dependiendo por supuesto del tamaño y grosor de los mismos. Esto posibilitaba que entraran aproximadamente dos mil cuatro cientos libros grandes, unos 4000 libros pequeños y una media de 3200 libros. Los números nunca fallaban aunque había algunas cajas con algunas colecciones o libros de un carácter más especial o de mayor uso que normalmente no se contabilizaban.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">El producto estrella era el cuaderno en blanco, el cual la gente compraba con mayor regularidad y después de este solían comprar una miscelánea de cuentos populares. Puesto que era un excelente regalo para todas las edades y a un precio bastante asequible.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Las condiciones de trabajo y el entorno eran acogedoras. Aquel señor me permitía dormir bajo su techo y tener una ocupación mientras trabajaba para él.  En mis ratos libres aprovechaba para preguntarle sobre distintos libros anécdotas, novelas, relatos, poemas y distintos documentos que se encontraban en la cómoda biblioteca.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Lo mejor de trabajar en aquella biblioteca era que siempre tenía la mente entretenida. La cantidad de libros, documentos, relatos, hechos históricos y artículos de opinión hacían que estuviera ocupado durante la gran parte del día y cuando me apetecía descansar la vista siempre podía hacer malabares con velas, libros y demás objetos mundanos siempre y cuando el anciano no me viera puesto que si jugaba con los libros o dentro de la biblioteca siempre era objeto de reprimenda.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"> </span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Un día normal y corriente me dio por limpiar el altillo de la biblioteca lugar al que el anciano normalmente no accedía o al menos durante un tiempo. Bajé todas las cajas, archivadores y libros que allí encontré además de algún que otro barril y cofres de no muy gran tamaño. Mientras comencé mi laboriosa y tediosa tarea pensé que debía prepararme un maravilloso tentempié a base de algo para matar el hambre en aquellas cuatro paredes, así pues fui a la cocina con la esperanza de encontrar algo de lacón, quizás algo de queso o simplemente algo de fruta que llevarme al estómago.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Poco había allí que pudiera comerse de inmediato y como no se me daba bien cocinar decidí pillar un pequeño bote que el anciano reservaba para si mismo. La semana pasada el viejo se fue a la botica del pueblo y al parecer le recetaron unos higos para proteger los procesos digestivos y también favorecer el sistema cardiovascular. Sin pensarlo mucho vacié la mitad del bote en un cuenco y me dispuse a seguir con mi tarea de búsqueda y limpieza de conocimientos y de polvo dicho sea de paso. Me preparé un pequeño bote con agua fresca y me dirigí de nuevo a mi tarea, cerrando la puerta de la biblioteca tras de mí por si acaso el viejo venía poder reaccionar y que no me pillara en mi pequeña trastada.  Mientras que con una mano limpiaba el polvo de los distintos objetos con la otra tomaba tan suculento manjar, uno a uno los higos iban medrándose en aquel cuenco de madera. </span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">En un momento dado y debido a mi torpeza inusitada derrame el contenido del bote además de algún que otro baúl con la destreza que me caracteriza, con las prisas mientras recogía apresuradamente escuché como el anciano se acercaba a la biblioteca, lo cual provocó que me pusiera nervioso y que fuera aún más torpe en mis labores de ocultación de los malditos higos desparramados. Puesto que los higos eran suyos y se los había recetado una boticaria del pueblo me puse a comerlos rápidamente para eliminar cualquier tipo de rastro y no sé cómo pasó pero resulta que uno de los higos me supo ciertamente extraño... </span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Antes de que el anciano irrumpiera en la habitación tragué el bolo y me senté en el suelo justo delante del cuenco, que  para mi sorpresa no ocurrió ninguna reprimenda el anciano se limitó a sonreír y a decirme buenas noches y acto seguido se marchó.Supongo que para él era una practica habitual la de quedarse hasta altas horas leyendo y escribiendo sus propios pensamientos.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Aquella noche me fui a dormir sin saber muy bien lo que me depararía en los siguientes días, cosa para lo que no estaba preparado ni física, ni mentalmente.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">En los días sucesivos una fiebre invadió mi cuerpo y un malestar se manifestó en todo mi ser dando paso a una semana de reposo en la cual tuve tediosas pesadillas relacionadas con los relatos historias y libros que había leído anteriormente.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">"</span><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No se si fue culpa de los higos o de aquella cosa extraña que mastiqué por accidente</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">". Dije en voz baja.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">La noche de los higos, antes de irme a dormir encontré un pequeño  texto a modo de carta en el cual el padre del Anciano, un señor llamado Jean, amigo del misterioso hombre era quien le acompañaba en sus aventuras por los blues. En la carta el hombre misterioso se despedía de su antigua esposa diciendo que se hacía a  la mar, en la carta la prometía  salir en los libros de historia convirtiéndose en el mejor escritor y documentalista del mundo. Un tiempo después al parecer el hombre volvió a esta humilde biblioteca con un montón de libros y al parecer más de un secreto consigo. Pasado un tiempo el hombre, quien al parecer  murió por causas naturales visitó un montón de islas y documentó muchos animales, piratas, barcos, tesoros y alguna que otra fruta del diablo. El punto es que el nombre de este señor ha sido borrado posteriormente por alguien quizás por el anciano sintiendo un desapego o mejor dicho un abandono en la etapa de su infancia pues al parecer aquel explorador y aventurero escritor dejó en tierra a su mujer embarazada de su hijo y no volvió hasta varios años después, cuando el hijo ya era niño de diez años y su mujer lo había abandonado. Las demás cartas y documentos venían acompañados de algunos dibujos y garabatos escuetos, en algunos casos indescifrables en cuanto al tema que trataban de una manera del todo coherente.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Durante la semana que Daisen estuvo enfermo sólo recordó amanecer el primer día con un malestar muy grande y generalizado y decirle al viejo que ese día no podría trabajar la noche anterior me costó conciliar el sueño y desperté en varias ocasiones con la almohada empapada de sudor. Lo siguiente es días y recuerdos que almaceno son intercaladas visitas de aquel anciano a mi modesto cuarto con algo de agua y pequeñas sopas que en el mismo me daba en mis momentos de lucidez. El resto de recuerdos son imágenes alocadas y mezcladas con las historias y relatos de algunas de las novelas que había leído tiempo atrás. Recuerdo por ejemplo haber llegado a una isla metido en un barril y que al haber llegado unos animales me llevaban hasta una silla y comenzaban a darme comida típica de la zona después de eso me llevaban a una montaña y allí había un baile que duraba toda la noche después me regalaron un libro que me atrapó entre sus páginas y momentos después me hizo aparecer en un lugar completamente distinto en este caso estaba dentro de una cocina participando en las labores propias del entorno.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Otros recuerdos que tengo son más sufridos como por ejemplo un lugar en el que aparecí en el que el suelo era hielo y no había nada más aquel sueño se me antoja muy muy muy muy largo caminé durante horas solo con mis pensamientos hasta que al final encontré una pequeña hoja de papel y recuerdo que al leerla aparecí en mitad de un lago y me estaba ahogando donde soñé que unos marines me ayudaban a salir del agua.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Al amanecer del séptimo Día miré al este, donde estaba ubicada la ventana y pude ver el amanecer me encontraba mucho mejor ya no me dolía la cabeza y mi cuerpo estaba bien recuerdo oír el rechinar de la madera síntoma inequívoco de que el viejo se estaba acercando a mi habitación allí pude ver como la puerta se abría y aquí al viejo normalmente cascarrabias tenía una media sonrisa. Buenos días me dijo ya va siendo hora de trabajar no crees.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">A lo que respondí con un: </span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">"</span><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Así es</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">".</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Recuerdo levantarme y ponerme con mi trabajo una semana atrasado sin comentar grandes cosas con el viejo aparte de un:</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">"</span><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Muchas gracias, no me encontraba muy bien</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">". Le dije.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">A lo que me respondió: </span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">"</span><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">No te preocupes... son cosas que pasan</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">"</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Poco Tiempo después de lo sucedido noté al viejo ciertamente más centrado en mi persona, como más pendiente de lo que me ocurría y más pendiente de lo que pensaba.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Lo notaba entre preocupado y extrañamente entrañable, comportamiento que chocaba con el viejo gruñón que acostumbraba ser.</span><br />
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<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Debe de ser por la edad</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">- Pensaba para mis adentros.</span><br />
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<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Quizás se ha dado cuenta de que si yo no estoy le toca trabajar el doble WAYAYAYAYA</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">- Reía para mis adentros esbozando una sonrisa silenciosa mientras pasaba el mocho.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Una vez terminadas las tareas diarias y con bastante cansancio acumulado probablemente fruto de la inactividad de la semana anterior me dispuse a leer un fragmento de un libro de buen tamaño que había encontrado durante la jornada. El libro se llamaba Historia básica ilustrada. </span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Puede que este sea el tema que más me agrada de leer, las novelas son fantásticas también y las considero golosinas de literatura pero la historia hace que me enfrasque y que me quede absorto en la lectura- Pensaba.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Quizás debería contarle al viejo sobre las cosas que había encontrado en el altillo. Quizás sabe algo sobre el escritor misterioso. Además creo que sabe lo de los higos y cierto es que prefiero cuando está a callado a cuando se pone hecho una furia.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pasados unos días mientras cenaba un poco de cerdo asado y unas cuantas patatas le comenté mis preocupaciones  y añadiendo una disculpa formal por haberme comido sus frutas. El anciano se limitó a reírse y reírse sin parar. Nunca antes le había oído más que media carcajada pero ese momento se me quedó grabado en la retina. Ne hizo sentir bien y también me hizo olvidarme de los pensamientos negativos que me estaban rondando en la cabeza. Cuando terminó de reírse comenzó a hablar y me dijo lo siguiente:</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">"</span><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Ese escritor es o mejor dicho era mi padre y no pienso decirte su nombre</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">" Comenzó a decir. "</span><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Si quieres saber quien es tendrás que salir del West blue y hacer tus propias averiguaciones. El premio por hacerlo será una vida de aventuras eso lo se seguro... A diferencia de mi tu tienes la curiosidad y la salud como para hacerlo</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">." </span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">El anciano se sirvió otra copa de agua para después añadir. " </span><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Quizás tu tienes lo que a mi me faltó en su día para seguir los pasos de mi padre. Nunca le perdonare que me abandonara y que abandonara a mi madre pero desde hace algún tiempo e intentado entender" Hizo una pausa y exhalo profundamente.</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> "</span><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">El por que lo hizo... Supongo que no se puede juzgar a la gente si no se siguen sus pasos, igual que no puedes juzgar un libro por su portada Daisen, eso ya lo sabes</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">." </span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">El anciano se limito a Sonreír y después de esa charla se fue a la cama como cualquier otro día, Daisen Hizo lo mismo y descansó como hacia tiempo que no lo hacía. Con la conciencia tranquila y la sensación de haber encontrado una paz que antes no tenía. También con una terrible curiosidad de saber más cosas del Padre de anciano, así como de vivir un montón de aventuras.</span>]]></content:encoded>
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