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		<title><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - Puerto Xueyu]]></title>
		<link>https://nakamanomi.com/</link>
		<description><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - https://nakamanomi.com]]></description>
		<pubDate>Mon, 28 Sep 2026 03:22:00 +0000</pubDate>
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		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado] Una noticia sorprendemte]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=931</link>
			<pubDate>Thu, 29 Feb 2024 12:20:01 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=198">Kisuke Kageyama</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=931</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 73 de otoño, año 11</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Kisuke colgó el Den den mushi, con un suspiro, esperaba que Hécate no se hubiese molestado con él. Tras lo acontecido en la explotación de bambú de Tao Hua, Kisuke había decidido llamar y avisar a la mujer revolucionaria que iba a retrasarse en llegar a Ohara; seguramente tardaría todo el invierno en llegar a la isla donde habían quedado. Le había explicado con todo detalle lo que había pasado y el principal motivo de su retraso en el viaje, pero no estaba seguro de como habría tomado la joven aquella noticia.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #C10300;" class="mycode_color">"No tenía más remedio, es la única manera de asegurarme que ese cabrón cumpla su palabra.</span></span><br />
<br />
Aunque en realidad detestaba estar ocioso. Así que tendría que encontrar algo que hacer en ese tiempo además de entrenar y vigilar al Bigote-rata. Encendió un cigarro mientras pensaba en que, quizá había llegado el momento de conseguir su segunda espada, ya que siempre había deseado convertirse en usuario del Nitoryuu, y, ahora que tenía algo de dinero ahorrado, esperaba poder hacerse con una espada de buena calidad.<br />
<br />
Estaba terminando de fumarse el cigarrillo cuando, sorpresivamente el den den mushi empezó a sonar. Creía recordar que hacía muchísimo que no recibía una llamada, siempre solía ser él el que llamaba. Intrigado descolgó el teléfono.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C10300;" class="mycode_color">-Ha llamado a <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Pescadería Kageyama</span>, le dejaremos el atún tan fresco y tan barato que no sabrá si relamerse de gusto o de lo que se va a ahorrar</span></span><br />
<br />
Tenía que cambiar ese saludo culero, ciertamente, su ingenio brillaba por su ausencia a la hora de hacer marketing. La voz al otro lado del den den mushi, rio con una risa suave, grave y cadenciosa.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-Supongo que hablo con Kisuke Kageyama, ¿cierto?</span></span><br />
<br />
Kisuke se quedó pensativo. No reconocía la voz, pero ese tipo parecía que si le conocía a él, al menos de nombre.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C10300;" class="mycode_color">-¿De parte de quién? Si es por alguna reclamación, sólo se puede en persona, señor </span></span><br />
<br />
Tuvo que contenerse para no insultarlo, ese feo hábito ya le había costado clientes en el pasado.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-No tiene nada que ver con su negocio, puede estar tranquilo.</span></span><br />
<br />
Kisuke estaba desconcertado, no tenía ni idea de por qué le llamaba entonces.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C10300;" class="mycode_color">-Entonces, ¿qué cojones quieres, pesado? No tengo todo el día para perderlo al teléfono.</span></span><br />
<br />
El otro rio aún más fuerte que antes.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-Ciertamente, eres tan gruñón como me habían comentado-</span></span>hizo una pausa antes de continuar.<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-Soy el capitán del ejército revolucionario, Ninel, y le he contactado porque han llegado a nuestros oídos, por medio de nuestros informantes, sus hazañas tanto en Ballywood como lo acontecido ayer en el Reino de Kano. Supongo que sigue allí, ¿verdad?</span></span><br />
<br />
Kisuke se quedó de piedra.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C10300;" class="mycode_color">-Sí, sigo aquí, para asegurarme que todo se hace según lo acordado con ese comerciante avaro.</span></span><br />
<br />
El otro asintió con un gruñidito.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-Excelente. Además de intrépido y altruísta, se ve que eres alguien con buen juicio. Cualquiera con menos cerebro podría haber hecho lo que tú hiciste ayer, pero demostraste que te importa la gente al decidir permanecer en esa isla hasta asegurar que lo pactado se cumple.</span></span><br />
<br />
Kisuke no daba crédito; sabía todo. El capitán Ninel prosiguió.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-No obstante, no está bien usar el nombre de los demás en vano.</span></span><br />
<br />
Kisuke tragó saliva, sabía a qué se estaba refiriendo. <br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C10300;" class="mycode_color">-¿Como sabe que...?</span></span><br />
<br />
El otro le cortó rápidamente.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-No tienes que excusarte. La buena publicidad siempre es bien recibida.</span></span><br />
<br />
Hubo un silencio que al pescador se le hizo eterno.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-Parece que el elocuente Kisuke Kageyama se ha quedado sin palabras. No importa. Te explico. Llevábamos tiempo siguiéndote la pista y sabemos que hiciste contacto con Hécate, pero necesitábamos un desempeño altruísta una vez salieses de Ballywood para confirmar que estarías dispuesto a todo por la causa. Por eso y en retribución a tus actos hasta el momento, se te concede el rango de Sargento del Ejército Revolucionario. Así ya podrás hacer lo que hiciste con toda oficialidad, camarada</span></span><br />
<br />
Kisuke al fin consiguió articular algunas palabras.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C10300;" class="mycode_color">-Es un honor, capitán... Aunque, si se me permite decirlo, me sorprende que me hayan estado vigilando tanto tiempo.</span></span><br />
<br />
El otro tipo se rio de nuevo.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-En realidad soy yo el que te ha estado vigilando, ya que un día paseando por Ballywood Beach te vi entrenando con tu katana y me gustó tu estilo. Luego, con la ayuda del cuerpo de inteligencia, tuve un ojo puesto en ti, evaluándote hasta que ayer en la noche se tomó la decisión.</span></span><br />
<br />
Kisuke se rascó la parte de atrás de la cabeza.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C10300;" class="mycode_color">-Comprendo, capitán. </span></span><br />
<br />
El otro tomó la palabra.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-Bueno, sargento Kageyama, nos gustaría contar con tu fuerza en el West Blue y cuando consideres oportuno, en el Grand Line, y, si puedes unirte o formar algún escuadrón mejor que mejor. Los problemas lo son menos si uno está acompañado, pero eso lo dejamos a tu elección. Esperamos que tu viaje a Ohara sea provechoso, cuando decidas ir hacia allá. Estaremos en contarcto, sargento.</span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C10300;" class="mycode_color">-Hasta otra, capitán, y gracias.</span></span><br />
<br />
Kisuke colgó el auricular, no podía creérselo, acababa de convertirse oficialmente en sargento del ejército revolucionario. Seguía avanzando en su camino, aunque aún le quedase un tiempo en esa isla.</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 73 de otoño, año 11</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Kisuke colgó el Den den mushi, con un suspiro, esperaba que Hécate no se hubiese molestado con él. Tras lo acontecido en la explotación de bambú de Tao Hua, Kisuke había decidido llamar y avisar a la mujer revolucionaria que iba a retrasarse en llegar a Ohara; seguramente tardaría todo el invierno en llegar a la isla donde habían quedado. Le había explicado con todo detalle lo que había pasado y el principal motivo de su retraso en el viaje, pero no estaba seguro de como habría tomado la joven aquella noticia.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #C10300;" class="mycode_color">"No tenía más remedio, es la única manera de asegurarme que ese cabrón cumpla su palabra.</span></span><br />
<br />
Aunque en realidad detestaba estar ocioso. Así que tendría que encontrar algo que hacer en ese tiempo además de entrenar y vigilar al Bigote-rata. Encendió un cigarro mientras pensaba en que, quizá había llegado el momento de conseguir su segunda espada, ya que siempre había deseado convertirse en usuario del Nitoryuu, y, ahora que tenía algo de dinero ahorrado, esperaba poder hacerse con una espada de buena calidad.<br />
<br />
Estaba terminando de fumarse el cigarrillo cuando, sorpresivamente el den den mushi empezó a sonar. Creía recordar que hacía muchísimo que no recibía una llamada, siempre solía ser él el que llamaba. Intrigado descolgó el teléfono.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C10300;" class="mycode_color">-Ha llamado a <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Pescadería Kageyama</span>, le dejaremos el atún tan fresco y tan barato que no sabrá si relamerse de gusto o de lo que se va a ahorrar</span></span><br />
<br />
Tenía que cambiar ese saludo culero, ciertamente, su ingenio brillaba por su ausencia a la hora de hacer marketing. La voz al otro lado del den den mushi, rio con una risa suave, grave y cadenciosa.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-Supongo que hablo con Kisuke Kageyama, ¿cierto?</span></span><br />
<br />
Kisuke se quedó pensativo. No reconocía la voz, pero ese tipo parecía que si le conocía a él, al menos de nombre.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C10300;" class="mycode_color">-¿De parte de quién? Si es por alguna reclamación, sólo se puede en persona, señor </span></span><br />
<br />
Tuvo que contenerse para no insultarlo, ese feo hábito ya le había costado clientes en el pasado.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-No tiene nada que ver con su negocio, puede estar tranquilo.</span></span><br />
<br />
Kisuke estaba desconcertado, no tenía ni idea de por qué le llamaba entonces.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C10300;" class="mycode_color">-Entonces, ¿qué cojones quieres, pesado? No tengo todo el día para perderlo al teléfono.</span></span><br />
<br />
El otro rio aún más fuerte que antes.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-Ciertamente, eres tan gruñón como me habían comentado-</span></span>hizo una pausa antes de continuar.<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-Soy el capitán del ejército revolucionario, Ninel, y le he contactado porque han llegado a nuestros oídos, por medio de nuestros informantes, sus hazañas tanto en Ballywood como lo acontecido ayer en el Reino de Kano. Supongo que sigue allí, ¿verdad?</span></span><br />
<br />
Kisuke se quedó de piedra.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C10300;" class="mycode_color">-Sí, sigo aquí, para asegurarme que todo se hace según lo acordado con ese comerciante avaro.</span></span><br />
<br />
El otro asintió con un gruñidito.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-Excelente. Además de intrépido y altruísta, se ve que eres alguien con buen juicio. Cualquiera con menos cerebro podría haber hecho lo que tú hiciste ayer, pero demostraste que te importa la gente al decidir permanecer en esa isla hasta asegurar que lo pactado se cumple.</span></span><br />
<br />
Kisuke no daba crédito; sabía todo. El capitán Ninel prosiguió.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-No obstante, no está bien usar el nombre de los demás en vano.</span></span><br />
<br />
Kisuke tragó saliva, sabía a qué se estaba refiriendo. <br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C10300;" class="mycode_color">-¿Como sabe que...?</span></span><br />
<br />
El otro le cortó rápidamente.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-No tienes que excusarte. La buena publicidad siempre es bien recibida.</span></span><br />
<br />
Hubo un silencio que al pescador se le hizo eterno.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-Parece que el elocuente Kisuke Kageyama se ha quedado sin palabras. No importa. Te explico. Llevábamos tiempo siguiéndote la pista y sabemos que hiciste contacto con Hécate, pero necesitábamos un desempeño altruísta una vez salieses de Ballywood para confirmar que estarías dispuesto a todo por la causa. Por eso y en retribución a tus actos hasta el momento, se te concede el rango de Sargento del Ejército Revolucionario. Así ya podrás hacer lo que hiciste con toda oficialidad, camarada</span></span><br />
<br />
Kisuke al fin consiguió articular algunas palabras.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C10300;" class="mycode_color">-Es un honor, capitán... Aunque, si se me permite decirlo, me sorprende que me hayan estado vigilando tanto tiempo.</span></span><br />
<br />
El otro tipo se rio de nuevo.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-En realidad soy yo el que te ha estado vigilando, ya que un día paseando por Ballywood Beach te vi entrenando con tu katana y me gustó tu estilo. Luego, con la ayuda del cuerpo de inteligencia, tuve un ojo puesto en ti, evaluándote hasta que ayer en la noche se tomó la decisión.</span></span><br />
<br />
Kisuke se rascó la parte de atrás de la cabeza.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C10300;" class="mycode_color">-Comprendo, capitán. </span></span><br />
<br />
El otro tomó la palabra.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">-Bueno, sargento Kageyama, nos gustaría contar con tu fuerza en el West Blue y cuando consideres oportuno, en el Grand Line, y, si puedes unirte o formar algún escuadrón mejor que mejor. Los problemas lo son menos si uno está acompañado, pero eso lo dejamos a tu elección. Esperamos que tu viaje a Ohara sea provechoso, cuando decidas ir hacia allá. Estaremos en contarcto, sargento.</span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C10300;" class="mycode_color">-Hasta otra, capitán, y gracias.</span></span><br />
<br />
Kisuke colgó el auricular, no podía creérselo, acababa de convertirse oficialmente en sargento del ejército revolucionario. Seguía avanzando en su camino, aunque aún le quedase un tiempo en esa isla.</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado] El primer peldaño, Isla de Kano]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=814</link>
			<pubDate>Wed, 24 Jan 2024 11:24:26 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=198">Kisuke Kageyama</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=814</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Puerto Xueyu, isla de Kano, 13:00<br />
Día 67 de otoño, año 11<br />
Venimos de <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=803&amp;pid=6336#pid6336" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">aquí</a></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">_________________________________________________________________________________________________________________<br />
<br />
</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Kisuke bajaba la pasarela del barco hacia el embarcadero en el que habían atracado apenas un cuarto de hora antes. Llevaba su fardo al hombro y la katana prendida del cinto, como era habitual, y de su labio colgaba un cigarrillo del que daba caladas regulares. El clima era caluroso y húmedo, a pesar de estar ya pasado el ecuador del otoño. La camiseta del pescador se pegaba a su fornido cuerpo a causa de la humedad ambiental que hacía que al mínimo esfuerzo, arrancase a sudar, dejándole en la piel una desagradable sensación pegajosa.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">"Bueno, espero finiquitar esto rápido, que este calor es una puta mierda. A ver si puedo largarme cuanto antes de aquí."</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Haciéndose visera con su enorme mano para mirar el paisaje, vislumbro un bosque de bambú a lo lejos, y supuso que allí era donde tendría que llevar a cabo su misión. También vio algunos arrozales y casas humildes en las cercanías. Así como una zona de alojamientos en las inmediaciones de la playa junto al puerto. En lo alto de una colina, se veía un palacete bastante grande, que debía pertenecer al "Bigote-rata" como llamaba a Tao Hua en su fuero interno el bueno de Kisuke.</span><br />
<br />
<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Bueno, pues hemos llegado Kisuke, mi casa, como habrás supuesto es la que está en la colina de allá a lo lejos. Tardaremos un rato en llegar, pero ya han dispuesto unos aposentos para ti.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Kisuke negó con la cabeza y señaló las cabañas junto a la playa.</span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">-En realidad había pensado alojarme en alguna de esas. No estoy acostumbrado a los lujos y mucho menos a estar lejos del mar, así que, si no le importa, preferiría quedarme aquí.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">El comerciante lo miró con rostro impasible.</span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-No es problema, dispondré con el dueño un alojamiento para ti, mientras estés a mi servicio. Me resulta curioso como los pescadores viven tan ligado al mar.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Kisuke esbozó una sonrisa torcida.</span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">-Mi idea nunca fue ser pescador, pero la vida te obliga a comer.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Un destello breve cruzó por los ojos del Tao Hua.</span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Supongo que sí. Espera junto a la cabaña que elijas, en cuanto mi mensajero hable con el dueño irán a acomodarte. Tómate unos días tranquilos para adaptarte a la isla y hacer algún preparativo, si es lo que necesitas. </span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Sin decir una palabra más, subió en su carruaje y se encaminó a la mansión. </span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">________________________________________________________________________________________________________________</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Kisuke estuvo esperando cerca de media hora hasta que llegó el dueño de los alojamientos, que debían estar pensados para los turistas. Era bajito, con algo de chepa, se peinaba a cortinilla intentando tapar su incipiente calva y tenía la dentadura ennegrecida. Tenía pinta de ser un tipo bastante avaro, y venía frotándose las manos; a saber cuanto dinero le había prometido Tao Hua a aquel tipo.</span><br />
<br />
<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">-<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Usted debe de ser Kisuke, ¿cierto?. Aquí tiene las llaves y le informo que cualquier desperfecto que pueda producir en los muebles tendrá que abonarlo antes de marcharse.<br />
<br />
</span></span>Mientras decía esto miró de arriba a abajo a Kisuke, como suponiendo que dado su gran tamaño, algo rompería. Kisuke sacó un cigarrillo y se lo prendió, y echándole el humo deliberadamente a la cara a aquel tipo le contesto.<br />
<br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Está en lo cierto, boca-cloaca. Así que no se preocupe, que lo que rompa lo pagaré y además, como me siento generoso, le daré un consejo, rápese y acepte la calvicie, que es mejor un calvo orgulloso que un Quasimodo peinado con cortinilla... kuhahahaha.<br />
<br />
</span></span>Cogió las llaves de la mano del tipo que se había quedado sin habla y entró en la cabaña. Era pequeña, muy espartana, pero no necesitaba nada más que una cama una cocina y un cagadero. Tiró bajo la cama el fardo y se tumbó en ella a pensar en que era lo que debía hacer a continuación.<br />
<br />
<br />
<br />
</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Puerto Xueyu, isla de Kano, 13:00<br />
Día 67 de otoño, año 11<br />
Venimos de <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=803&amp;pid=6336#pid6336" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">aquí</a></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">_________________________________________________________________________________________________________________<br />
<br />
</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Kisuke bajaba la pasarela del barco hacia el embarcadero en el que habían atracado apenas un cuarto de hora antes. Llevaba su fardo al hombro y la katana prendida del cinto, como era habitual, y de su labio colgaba un cigarrillo del que daba caladas regulares. El clima era caluroso y húmedo, a pesar de estar ya pasado el ecuador del otoño. La camiseta del pescador se pegaba a su fornido cuerpo a causa de la humedad ambiental que hacía que al mínimo esfuerzo, arrancase a sudar, dejándole en la piel una desagradable sensación pegajosa.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">"Bueno, espero finiquitar esto rápido, que este calor es una puta mierda. A ver si puedo largarme cuanto antes de aquí."</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Haciéndose visera con su enorme mano para mirar el paisaje, vislumbro un bosque de bambú a lo lejos, y supuso que allí era donde tendría que llevar a cabo su misión. También vio algunos arrozales y casas humildes en las cercanías. Así como una zona de alojamientos en las inmediaciones de la playa junto al puerto. En lo alto de una colina, se veía un palacete bastante grande, que debía pertenecer al "Bigote-rata" como llamaba a Tao Hua en su fuero interno el bueno de Kisuke.</span><br />
<br />
<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Bueno, pues hemos llegado Kisuke, mi casa, como habrás supuesto es la que está en la colina de allá a lo lejos. Tardaremos un rato en llegar, pero ya han dispuesto unos aposentos para ti.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Kisuke negó con la cabeza y señaló las cabañas junto a la playa.</span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">-En realidad había pensado alojarme en alguna de esas. No estoy acostumbrado a los lujos y mucho menos a estar lejos del mar, así que, si no le importa, preferiría quedarme aquí.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">El comerciante lo miró con rostro impasible.</span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-No es problema, dispondré con el dueño un alojamiento para ti, mientras estés a mi servicio. Me resulta curioso como los pescadores viven tan ligado al mar.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Kisuke esbozó una sonrisa torcida.</span><br />
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<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">-Mi idea nunca fue ser pescador, pero la vida te obliga a comer.</span></span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Un destello breve cruzó por los ojos del Tao Hua.</span><br />
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<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Supongo que sí. Espera junto a la cabaña que elijas, en cuanto mi mensajero hable con el dueño irán a acomodarte. Tómate unos días tranquilos para adaptarte a la isla y hacer algún preparativo, si es lo que necesitas. </span></span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Sin decir una palabra más, subió en su carruaje y se encaminó a la mansión. </span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">________________________________________________________________________________________________________________</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Kisuke estuvo esperando cerca de media hora hasta que llegó el dueño de los alojamientos, que debían estar pensados para los turistas. Era bajito, con algo de chepa, se peinaba a cortinilla intentando tapar su incipiente calva y tenía la dentadura ennegrecida. Tenía pinta de ser un tipo bastante avaro, y venía frotándose las manos; a saber cuanto dinero le había prometido Tao Hua a aquel tipo.</span><br />
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<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">-<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Usted debe de ser Kisuke, ¿cierto?. Aquí tiene las llaves y le informo que cualquier desperfecto que pueda producir en los muebles tendrá que abonarlo antes de marcharse.<br />
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</span></span>Mientras decía esto miró de arriba a abajo a Kisuke, como suponiendo que dado su gran tamaño, algo rompería. Kisuke sacó un cigarrillo y se lo prendió, y echándole el humo deliberadamente a la cara a aquel tipo le contesto.<br />
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<span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Está en lo cierto, boca-cloaca. Así que no se preocupe, que lo que rompa lo pagaré y además, como me siento generoso, le daré un consejo, rápese y acepte la calvicie, que es mejor un calvo orgulloso que un Quasimodo peinado con cortinilla... kuhahahaha.<br />
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</span></span>Cogió las llaves de la mano del tipo que se había quedado sin habla y entró en la cabaña. Era pequeña, muy espartana, pero no necesitaba nada más que una cama una cocina y un cagadero. Tiró bajo la cama el fardo y se tumbó en ella a pensar en que era lo que debía hacer a continuación.<br />
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</div>]]></content:encoded>
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