<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/">
	<channel>
		<title><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - Ballywood Boulevard]]></title>
		<link>https://nakamanomi.com/</link>
		<description><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - https://nakamanomi.com]]></description>
		<pubDate>Sat, 26 Sep 2026 19:51:57 +0000</pubDate>
		<generator>MyBB</generator>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente Absoluto] Aventura T1: No quiero mas rancho.]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1263</link>
			<pubDate>Wed, 07 Aug 2024 18:27:19 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=258">Datenshi</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1263</guid>
			<description><![CDATA[¿Cómo había acabado todo el día encerrada entre 4 paredes? Me uní a la Marina para poder salir de la isla, encerrada en ese pequeño territorio, siempre con los mismos árboles,  la misma gente, sin poder alejarme de la orilla, había soñado con el momento de abandonar ese lugar miles de veces…  Y mírame ahora, ¡no creo que en su momento eso me pareciera una prisión, esto lo es! Rodeado de metal y humo, casi sin verde, más que en pequeñas zonas localizadas.<br />
<br />
Cuándo me alisté esperaba ser designada a alguna unidad de combate, conociendo mundo, defendiendo a los inocentes, ilusa de mí, la vida de soldado raso no es lo que esperaba... He pasado los últimos años aprendiendo a defenderme y habilidades básicas de supervivencia esperando este momento ¿Y para qué? Cuando llegué iban necesitados de personal médico y todos mis sueños de aventura parecieron esfumarse. Mi vida se fue relegada a la rutina de limpiar, ayudar en la enfermería y entrenar, cada uno de los días de la semana. ¡Qué aburrimiento!<br />
<br />
No todo era malo tampoco, estando ahí me enteraba de todo lo que sucedía en el cuartel, podía hablar con muchos soldados, todos tenían alguna historia interesante que contar, aunque no todos les apetecía compartirla. Aun así, echaba de menos el respirar aire libre, subir a lo alto de un árbol y observar todo lo que la vista le permitía. Lo más parecido que había tenido a una experiencia así era el ver un poco la ciudad por las ventanas de los pisos superiores cuando el tiempo lo permitía y el humo no nublaba todo alrededor. ¡Qué frustración!<br />
Pero bueno, ya basta de lamentarse, hoy es un día emocionante, este es mi primer día libre en semanas, había que aprovecharlo. <br />
<br />
<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">-Por fin tengo tiempo de ir a ver la ciudad, desde que llegue a esta isla no he hecho más que trabajar.</span><br />
<br />
Tenía clarísimo lo primero que quería hacer, hace unos días me habían hablado de una panadería en Ballywood Boulevard. ¡Se me hace la boca agua de solo pensar en la conversación!<br />
<br />
<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">-No puede ser para tanto. He de reconocer que solo por sus ingredientes seguro que está delicioso, pero tanto como decir que es el mejor que has probado nunca… Wow es mucho decir.</span><br />
<br />
<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Te lo juro, nunca había comido ninguno igual, no era ni húmedo ni seco. Al morderlo sientes un estallido de sabor firme y crujiente por fuera; suave y  tierno por dentro, las nueces estaban bien repartidas por toda la masa, confiriéndole un sabor intenso y tostado. </span><br />
<br />
<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">-Wow, no me digas eso por favor, desde que llegue aquí no he podido probar ni una triste nuez. Se me acabaron las reservas 3 días después de llegar, ya estoy harta de esa cosa insípida que nos dan cada día más parecido al rancho que a la comida</span>.<br />
<br />
Anduve sumida en mis pensamientos, intentando recordar la ubicación del lugar, recorriendo las calles de la ciudad hasta llegar a mi destino, el Boulevard. A partir de ahí no  tenía demasiado claro donde debía ir, ese lugar era más grande de lo esperado-<br />
La zona mercantil era completamente distinta a la base, si no fuera por las volutas de humo que se divisaban a lo lejos procedente de las fábricas y el olor a metal que lo impregnaba todo, podría pensar que incluso estoy en otra isla.<br />
El ambiente, rebosante de vida, era un continuo estallido de color, no le parecía tan gris como lo que había visto hasta ahora. Las innumerables fachadas, toldos y carteles armonizaban con las personas, combinando los colores vívidos que trae el verano, entremezclándose con el ambiente entre los colores que las decoraban. <br />
La muchedumbre invadía la vía, casi pareciendo un océano humano, se veía algún que otro uniforme blanco de la marina por las calles. Saliendo de la librería me pareció ver salir a uno de los superiores, quizá fuera la ropa, pero su figura imponente se destacaba sobremanera, ¿Quién sería?<br />
Seguí mi camino por esas transitadas calles, acurrucándome en el dulce bullicio de las conversaciones ajenas: un niño llorando porque quería un caramelo, una familia que acababa de llegar buscaba alojamiento, unas jóvenes comentando alegremente sobre una tienda de postres que acababa de abrir… ¡Buah me había estado muriendo de ganas de salir!<br />
<br />
No me detuve hasta que el dulce, tentador, aromático y reconocible olor del pan llego hasta mí, parecía que estaba cerca de mi destino, me adentré en la calle de las panaderías hasta la entrada de un callejón como me dijo el soldado y ahí estaba: pequeño y escondido, un cartel del tamaño de una bala de cañón en forma de panecillo, colgando a unos palmos de la cabeza. Giré la esquina y fui hacia la única puerta que había. La puerta, de una madera blanca finamente tratada, destacaba contra el edificio de un color café que se perdía en la oscuridad de la calle, si no hubiera sido por las indicaciones, jamás hubieras pensado que ahí había nada.<br />
Una campana tintineó ligeramente al abrir la puerta, el olor que ya se percibía fuera se intensificó, pudiendo reconocer el extasiante y tostado aroma de las nueces recién horneadas<br />
<br />
-<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Buenos días</span>- saludó una voz cálida- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Soy Nastasia ¿En qué puedo ayudarla?</span><br />
<br />
-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">Buenos días</span>-Intente contener mi entusiasmo lo más que pude mientras acariciaba levemente mi cola- <span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">Wow Natalia es un nombre muy bonito, soy Datenshi, mira me habían hablado maravillas de su pan de nueces y he venido en cuanto he tenido ocasión.</span><br />
<br />
-<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Ejem,Nastasia, así que el pan de nueces, eh, es una de nuestras especialidades, suele agotarse a primera hora, pero hoy estas de suerte, justo acabo de sacar una tanda del horno. ¿Te gustaría probar un pedazo?</span><br />
<br />
-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">¡Wow! Eso estaría increíble, me muero por comer algo rico después de tanto tiempo,no sabes lo mal que lo he pasado Taser, estoy harta de comer rancho.</span><br />
La joven sonrió cortésmente mientras me entregaba una generosa rebanada envuelta cuidadosamente en un paño. Tan buen punto como la tuve en mis manos le peque un mordisco. <br />
<br />
-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">Wow. Sin duda es aún mejor a como me lo habían descrito</span>- dije aún con la boca llena- <span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">El pan firme y crujiente por fuera encuentra la armonía perfecta con el interior suave y tierno, junto a las nueces perfectamente mezcladas, confiriendo un sabor intenso y tostado aunque insípido, le falta nuez, con un toque suavemente crujiente, aportando una calidez calmante y consoladora, como el sol durante una tarde de verano en un campo de trigo.</span><br />
<br />
-<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Ja, ja, ja. Vaya, me alegra que te guste tanto. Es una receta familiar que ha pasado de generación en generación.</span><br />
Me disponía a comprar uno de esos panes cuando un ruido llamó mi atención, estaba sucediendo algo fuera. Abrí la puerta sin pensármelo dos veces. <br />
Al otro lado, un hombre, no parece demasiado alto, sobre el 1.70m había acorralado a un niño que sujetaba algo entre sus manos hasta el punto de tener los dedos blancos.<br />
<br />
-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">Wow. Debería darte vergüenza un hombre fuerte como tú atracando a un niño. -Me acerqué lentamente cerrando la puerta tras de mí- ¿No tienes ni una pizca de vergüenza?</span><br />
<br />
-<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Tú quédate ahí quieta, mocosa, no te acerques¿quién te crees que eres?</span><br />
<br />
-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">¿Que diría tu madre si te viera?</span>- Mostré el logo de la marina en mi uniforme, seguí moviéndome para intentar interponerme entre él y el niño- <span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">si no quieres recibir una paliza sería mejor que te fueras en silencio, no me gustaría hacer un desastre cascando un par de nueces delante de la criatura</span>- señale al infante que se hallaba aterrorizando tras de mí.<br />
El hombre vaciló, se quedó mirando la insignia pensativo y tras un silencio gruñó.<br />
<br />
-<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">No te pienses que esto quedara así mocoso.</span>- Se alejó hacia el bullicio perdiéndolo de vista.<br />
Me acerqué al chico aún tembloroso.<br />
<br />
-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">¿Estás bien, necesitas algo?</span>- le pregunté tocándole el hombro ligeramente, intentando reconfortarlo mientras con la otra amasaba levemente su propia cola.<br />
<br />
-<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Oh, no necesito nada en absoluto, estoy bien gracias a usted</span>- dijo entrecortadamente-<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"> si usted no hubiera llegado no sé qué habría pasado.</span><br />
<br />
-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">¿Sabes que quería ese hombre? ¿Que llevas en la bolsa?</span><br />
<br />
-<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Eh, no, nada mi bolsa supongo</span>-agachó la cabeza abriendo el paquete y me lo mostró- <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">nada, comida</span>-me acerqué descubriendo un poco de fruta en un casi cuestionable estado, así como un pan por llamarlo de alguna manera. No podía dejarlo asi.<br />
<br />
-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">Wow eso sin duda no tiene buena pinta</span>- Le di unas monedas- <span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">Te daría más, pero si vas por ahí tintineando como una campanilla y gastando como si fuera agua de un día para otro dudo que tarden en robarte y quién sabe que más. Intenta comer algo decente, aunque sea el día de hoy los niños deberían tener el estómago lleno y no pasar miedo en las calles.</span><br />
<br />
-<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Eh... Ah... Gracias señorita</span> -cogió el dinero algo confundido y se fue directo al puesto de comida que había en la salida del callejón.<br />
<br />
Era mi turno. Volví a entrar en la tienda. Volvió a sonar ese leve murmullo repiquetearte al entrar.<br />
<br />
-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">Bueno, eso ha sido algo inesperado </span>-Afirmé tranquilamente como si nada-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">¿Me podría llevar unos 10 de esos esponjosos y crujientes panes de nuez por favor?</span>- se me hacía la boca agua.<br />
<br />
-<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Sin duda tiene usted una vida ajetreada</span>- los puso en un par de bolsas opacas.<br />
<br />
-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">Wow más me gustaría,Nidia</span>- tocaba inconscientemente la cola viendo como preparaban su pedido-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color"> este tipo de cosas no suelen pasarme.</span><br />
Pagué la compra y me marché de aquel lugar para guardar el pan a buen recaudo. Tendría para un par de semanas.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Info</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Resumen</span></span></span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Datenshi se queja un poco de su vida diaria mientras se va a buscar pan de nueces paseando tranquilamente por el Boulevard, la compra de ve interrumpida por un pequeño altercado que parece acabar bien. Y vuelve feliz con su pan para la base<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Karmas relevantes</span></span></span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Positivos</span><ul class="mycode_list"><li>Fama<br />
</li>
<li>Popularidad<br />
</li>
<li>Sentidos aumentados-vista<br />
</li>
<li>Belleza<br />
</li>
<li>Ojo felino<br />
</li>
</ul>
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Negativos</span><ul class="mycode_list"><li>Charlatán<br />
</li>
<li>Tic<br />
</li>
<li>Muletilla<br />
</li>
<li>Sentidos atenuados<br />
</li>
<li>Olvidadizo<br />
</li>
<li>Ruidoso<br />
</li>
<li>Animadversión<br />
</li>
<li>Cotilla<br />
</li>
</ul>

				</div>
			</div>
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[¿Cómo había acabado todo el día encerrada entre 4 paredes? Me uní a la Marina para poder salir de la isla, encerrada en ese pequeño territorio, siempre con los mismos árboles,  la misma gente, sin poder alejarme de la orilla, había soñado con el momento de abandonar ese lugar miles de veces…  Y mírame ahora, ¡no creo que en su momento eso me pareciera una prisión, esto lo es! Rodeado de metal y humo, casi sin verde, más que en pequeñas zonas localizadas.<br />
<br />
Cuándo me alisté esperaba ser designada a alguna unidad de combate, conociendo mundo, defendiendo a los inocentes, ilusa de mí, la vida de soldado raso no es lo que esperaba... He pasado los últimos años aprendiendo a defenderme y habilidades básicas de supervivencia esperando este momento ¿Y para qué? Cuando llegué iban necesitados de personal médico y todos mis sueños de aventura parecieron esfumarse. Mi vida se fue relegada a la rutina de limpiar, ayudar en la enfermería y entrenar, cada uno de los días de la semana. ¡Qué aburrimiento!<br />
<br />
No todo era malo tampoco, estando ahí me enteraba de todo lo que sucedía en el cuartel, podía hablar con muchos soldados, todos tenían alguna historia interesante que contar, aunque no todos les apetecía compartirla. Aun así, echaba de menos el respirar aire libre, subir a lo alto de un árbol y observar todo lo que la vista le permitía. Lo más parecido que había tenido a una experiencia así era el ver un poco la ciudad por las ventanas de los pisos superiores cuando el tiempo lo permitía y el humo no nublaba todo alrededor. ¡Qué frustración!<br />
Pero bueno, ya basta de lamentarse, hoy es un día emocionante, este es mi primer día libre en semanas, había que aprovecharlo. <br />
<br />
<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">-Por fin tengo tiempo de ir a ver la ciudad, desde que llegue a esta isla no he hecho más que trabajar.</span><br />
<br />
Tenía clarísimo lo primero que quería hacer, hace unos días me habían hablado de una panadería en Ballywood Boulevard. ¡Se me hace la boca agua de solo pensar en la conversación!<br />
<br />
<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">-No puede ser para tanto. He de reconocer que solo por sus ingredientes seguro que está delicioso, pero tanto como decir que es el mejor que has probado nunca… Wow es mucho decir.</span><br />
<br />
<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Te lo juro, nunca había comido ninguno igual, no era ni húmedo ni seco. Al morderlo sientes un estallido de sabor firme y crujiente por fuera; suave y  tierno por dentro, las nueces estaban bien repartidas por toda la masa, confiriéndole un sabor intenso y tostado. </span><br />
<br />
<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">-Wow, no me digas eso por favor, desde que llegue aquí no he podido probar ni una triste nuez. Se me acabaron las reservas 3 días después de llegar, ya estoy harta de esa cosa insípida que nos dan cada día más parecido al rancho que a la comida</span>.<br />
<br />
Anduve sumida en mis pensamientos, intentando recordar la ubicación del lugar, recorriendo las calles de la ciudad hasta llegar a mi destino, el Boulevard. A partir de ahí no  tenía demasiado claro donde debía ir, ese lugar era más grande de lo esperado-<br />
La zona mercantil era completamente distinta a la base, si no fuera por las volutas de humo que se divisaban a lo lejos procedente de las fábricas y el olor a metal que lo impregnaba todo, podría pensar que incluso estoy en otra isla.<br />
El ambiente, rebosante de vida, era un continuo estallido de color, no le parecía tan gris como lo que había visto hasta ahora. Las innumerables fachadas, toldos y carteles armonizaban con las personas, combinando los colores vívidos que trae el verano, entremezclándose con el ambiente entre los colores que las decoraban. <br />
La muchedumbre invadía la vía, casi pareciendo un océano humano, se veía algún que otro uniforme blanco de la marina por las calles. Saliendo de la librería me pareció ver salir a uno de los superiores, quizá fuera la ropa, pero su figura imponente se destacaba sobremanera, ¿Quién sería?<br />
Seguí mi camino por esas transitadas calles, acurrucándome en el dulce bullicio de las conversaciones ajenas: un niño llorando porque quería un caramelo, una familia que acababa de llegar buscaba alojamiento, unas jóvenes comentando alegremente sobre una tienda de postres que acababa de abrir… ¡Buah me había estado muriendo de ganas de salir!<br />
<br />
No me detuve hasta que el dulce, tentador, aromático y reconocible olor del pan llego hasta mí, parecía que estaba cerca de mi destino, me adentré en la calle de las panaderías hasta la entrada de un callejón como me dijo el soldado y ahí estaba: pequeño y escondido, un cartel del tamaño de una bala de cañón en forma de panecillo, colgando a unos palmos de la cabeza. Giré la esquina y fui hacia la única puerta que había. La puerta, de una madera blanca finamente tratada, destacaba contra el edificio de un color café que se perdía en la oscuridad de la calle, si no hubiera sido por las indicaciones, jamás hubieras pensado que ahí había nada.<br />
Una campana tintineó ligeramente al abrir la puerta, el olor que ya se percibía fuera se intensificó, pudiendo reconocer el extasiante y tostado aroma de las nueces recién horneadas<br />
<br />
-<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Buenos días</span>- saludó una voz cálida- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Soy Nastasia ¿En qué puedo ayudarla?</span><br />
<br />
-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">Buenos días</span>-Intente contener mi entusiasmo lo más que pude mientras acariciaba levemente mi cola- <span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">Wow Natalia es un nombre muy bonito, soy Datenshi, mira me habían hablado maravillas de su pan de nueces y he venido en cuanto he tenido ocasión.</span><br />
<br />
-<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Ejem,Nastasia, así que el pan de nueces, eh, es una de nuestras especialidades, suele agotarse a primera hora, pero hoy estas de suerte, justo acabo de sacar una tanda del horno. ¿Te gustaría probar un pedazo?</span><br />
<br />
-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">¡Wow! Eso estaría increíble, me muero por comer algo rico después de tanto tiempo,no sabes lo mal que lo he pasado Taser, estoy harta de comer rancho.</span><br />
La joven sonrió cortésmente mientras me entregaba una generosa rebanada envuelta cuidadosamente en un paño. Tan buen punto como la tuve en mis manos le peque un mordisco. <br />
<br />
-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">Wow. Sin duda es aún mejor a como me lo habían descrito</span>- dije aún con la boca llena- <span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">El pan firme y crujiente por fuera encuentra la armonía perfecta con el interior suave y tierno, junto a las nueces perfectamente mezcladas, confiriendo un sabor intenso y tostado aunque insípido, le falta nuez, con un toque suavemente crujiente, aportando una calidez calmante y consoladora, como el sol durante una tarde de verano en un campo de trigo.</span><br />
<br />
-<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Ja, ja, ja. Vaya, me alegra que te guste tanto. Es una receta familiar que ha pasado de generación en generación.</span><br />
Me disponía a comprar uno de esos panes cuando un ruido llamó mi atención, estaba sucediendo algo fuera. Abrí la puerta sin pensármelo dos veces. <br />
Al otro lado, un hombre, no parece demasiado alto, sobre el 1.70m había acorralado a un niño que sujetaba algo entre sus manos hasta el punto de tener los dedos blancos.<br />
<br />
-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">Wow. Debería darte vergüenza un hombre fuerte como tú atracando a un niño. -Me acerqué lentamente cerrando la puerta tras de mí- ¿No tienes ni una pizca de vergüenza?</span><br />
<br />
-<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Tú quédate ahí quieta, mocosa, no te acerques¿quién te crees que eres?</span><br />
<br />
-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">¿Que diría tu madre si te viera?</span>- Mostré el logo de la marina en mi uniforme, seguí moviéndome para intentar interponerme entre él y el niño- <span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">si no quieres recibir una paliza sería mejor que te fueras en silencio, no me gustaría hacer un desastre cascando un par de nueces delante de la criatura</span>- señale al infante que se hallaba aterrorizando tras de mí.<br />
El hombre vaciló, se quedó mirando la insignia pensativo y tras un silencio gruñó.<br />
<br />
-<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">No te pienses que esto quedara así mocoso.</span>- Se alejó hacia el bullicio perdiéndolo de vista.<br />
Me acerqué al chico aún tembloroso.<br />
<br />
-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">¿Estás bien, necesitas algo?</span>- le pregunté tocándole el hombro ligeramente, intentando reconfortarlo mientras con la otra amasaba levemente su propia cola.<br />
<br />
-<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Oh, no necesito nada en absoluto, estoy bien gracias a usted</span>- dijo entrecortadamente-<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"> si usted no hubiera llegado no sé qué habría pasado.</span><br />
<br />
-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">¿Sabes que quería ese hombre? ¿Que llevas en la bolsa?</span><br />
<br />
-<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Eh, no, nada mi bolsa supongo</span>-agachó la cabeza abriendo el paquete y me lo mostró- <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">nada, comida</span>-me acerqué descubriendo un poco de fruta en un casi cuestionable estado, así como un pan por llamarlo de alguna manera. No podía dejarlo asi.<br />
<br />
-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">Wow eso sin duda no tiene buena pinta</span>- Le di unas monedas- <span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">Te daría más, pero si vas por ahí tintineando como una campanilla y gastando como si fuera agua de un día para otro dudo que tarden en robarte y quién sabe que más. Intenta comer algo decente, aunque sea el día de hoy los niños deberían tener el estómago lleno y no pasar miedo en las calles.</span><br />
<br />
-<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Eh... Ah... Gracias señorita</span> -cogió el dinero algo confundido y se fue directo al puesto de comida que había en la salida del callejón.<br />
<br />
Era mi turno. Volví a entrar en la tienda. Volvió a sonar ese leve murmullo repiquetearte al entrar.<br />
<br />
-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">Bueno, eso ha sido algo inesperado </span>-Afirmé tranquilamente como si nada-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">¿Me podría llevar unos 10 de esos esponjosos y crujientes panes de nuez por favor?</span>- se me hacía la boca agua.<br />
<br />
-<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Sin duda tiene usted una vida ajetreada</span>- los puso en un par de bolsas opacas.<br />
<br />
-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">Wow más me gustaría,Nidia</span>- tocaba inconscientemente la cola viendo como preparaban su pedido-<span style="color: #ffa339;" class="mycode_color"> este tipo de cosas no suelen pasarme.</span><br />
Pagué la compra y me marché de aquel lugar para guardar el pan a buen recaudo. Tendría para un par de semanas.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Info</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Resumen</span></span></span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Datenshi se queja un poco de su vida diaria mientras se va a buscar pan de nueces paseando tranquilamente por el Boulevard, la compra de ve interrumpida por un pequeño altercado que parece acabar bien. Y vuelve feliz con su pan para la base<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Karmas relevantes</span></span></span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Positivos</span><ul class="mycode_list"><li>Fama<br />
</li>
<li>Popularidad<br />
</li>
<li>Sentidos aumentados-vista<br />
</li>
<li>Belleza<br />
</li>
<li>Ojo felino<br />
</li>
</ul>
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Negativos</span><ul class="mycode_list"><li>Charlatán<br />
</li>
<li>Tic<br />
</li>
<li>Muletilla<br />
</li>
<li>Sentidos atenuados<br />
</li>
<li>Olvidadizo<br />
</li>
<li>Ruidoso<br />
</li>
<li>Animadversión<br />
</li>
<li>Cotilla<br />
</li>
</ul>

				</div>
			</div>
				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente relativo] - Gambas y chocolate]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=800</link>
			<pubDate>Mon, 22 Jan 2024 05:45:07 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=163">Dexter Minio</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=800</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #666666;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #444444;" class="mycode_color">Día 65, 14:31h, otoño, año 11</span></span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #666666;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #444444;" class="mycode_color">Ballywood Boulebard | Reino de Ballywood | West Blue</span></span></span></span></div>
<br />
Me tiré un par de semanas en el hostal descansando. Aproveché para acicalar a mi gato Pelusa para que estuviera precioso. Le corté el pelo, se lo teñí de color morado (le voy cambiando los colores de vez en cuando), le alimenté correctamente y le di de comer alimentos la zona. Quiero mucho a mi pelusilla. <br />
<br />
Se nos estaba quedando pequeña la habitación del hostal con lo que salimos a recorrer Ballywood Boulevard. Le puse la correa a Pelusa y fuimos a buscar comida callejera. <br />
<br />
- <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Vamos, enano, a ver que encontramos por ahí</span> - le dije mientras le señalaba a la puerta.<br />
- <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Ru</span> - contestó.<br />
<br />
Tras pasear un rato por las calles, encontramos unos puestos de comida. Parecían kebaps de monstruo marino. "Messirve". <br />
<br />
- <span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">Ey, amigo, le compro a su gato. Tiene mucha carne y quiero probar recetas nuevas</span> - dijo una voz a mi espalda.<br />
- <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Claro que sí, my friend. Se lo cambio por su madre, que me han dicho que también tiene buenas carnes y me quiero hacer una barbacoa</span> - contesté sonriente y tendiéndole la mano para cerrar el trato. <br />
<br />
El tipo no me tomó en serio y se marchó con un rostro entre asustado y asqueado. En fin, otra vez será.<br />
<br />
- <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Tranquilo, enano, nunca te vendería si no fuese por una muy buena oferta JIIIIIAAAAAJAJAJA.</span> - Pelusa me miraba incrédulo, básicamente porque no me entiende. Por eso puedo hacerle este tipo de bromas. <span style="color: #ffffff;" class="mycode_color"><span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Open Sans', Inter, sans-serif;" class="mycode_font">JIIIIIAAAAAJAJAJA</span></span></span><br />
<br />
Salimos del mercado y encontré una cafetería/bar/restaurante/karaoke llamado "El todo en uno". Hacia allí que fuimos. Además era Pet Friendly, brutal. <br />
<br />
Al entrar me acerqué a una mesa. Me senté en la silla y Pelusa se puso en la silla de al lado que yo había sacado previamente. Llegó el camarero.<br />
<br />
- <span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¿Qué desea, forastero?</span><br />
<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">- </span><span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Una ración de gambas y un chocolate caliente, por favor.</span><br />
- <span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Mmmm, vale.</span> - Escribió la comanda con cara extrañada -.<span style="color: #008e02;" class="mycode_color"> ¿Algo más?</span><br />
- <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Sí, una cerveza para el gato. En un cuenco, si me hace el favor, my friend.</span><br />
<br />
Su cara volvió a extrañarse. Sin decir nada, partió a la cocina y escuché una carcajada de fondo. Me gustaba este sitio, el personal parecía tener buen humor.<br />
<br />
El camarero trajo lo que había pedido. Pelusa comenzó a beber su cervecita fresquita de su cuenco. Yo cogí una de las gambas, la pelé y la mojé en el chocolate.<br />
<br />
- <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">¡¡MIERDA!!</span> - grité a la vez que golpeaba la mesa -. <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">¡¡NO ME PEDÍ UN KEBAB EN EL MERCADO!!</span><br />
<br />
Lamenté profundamente no comprármelo. Y todo por culpa del tipo ese que me quería comprar a mi enano... en fin. Me comí la gamba con chocolate.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #666666;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #444444;" class="mycode_color">Día 65, 14:31h, otoño, año 11</span></span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #666666;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #444444;" class="mycode_color">Ballywood Boulebard | Reino de Ballywood | West Blue</span></span></span></span></div>
<br />
Me tiré un par de semanas en el hostal descansando. Aproveché para acicalar a mi gato Pelusa para que estuviera precioso. Le corté el pelo, se lo teñí de color morado (le voy cambiando los colores de vez en cuando), le alimenté correctamente y le di de comer alimentos la zona. Quiero mucho a mi pelusilla. <br />
<br />
Se nos estaba quedando pequeña la habitación del hostal con lo que salimos a recorrer Ballywood Boulevard. Le puse la correa a Pelusa y fuimos a buscar comida callejera. <br />
<br />
- <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Vamos, enano, a ver que encontramos por ahí</span> - le dije mientras le señalaba a la puerta.<br />
- <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Ru</span> - contestó.<br />
<br />
Tras pasear un rato por las calles, encontramos unos puestos de comida. Parecían kebaps de monstruo marino. "Messirve". <br />
<br />
- <span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">Ey, amigo, le compro a su gato. Tiene mucha carne y quiero probar recetas nuevas</span> - dijo una voz a mi espalda.<br />
- <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Claro que sí, my friend. Se lo cambio por su madre, que me han dicho que también tiene buenas carnes y me quiero hacer una barbacoa</span> - contesté sonriente y tendiéndole la mano para cerrar el trato. <br />
<br />
El tipo no me tomó en serio y se marchó con un rostro entre asustado y asqueado. En fin, otra vez será.<br />
<br />
- <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Tranquilo, enano, nunca te vendería si no fuese por una muy buena oferta JIIIIIAAAAAJAJAJA.</span> - Pelusa me miraba incrédulo, básicamente porque no me entiende. Por eso puedo hacerle este tipo de bromas. <span style="color: #ffffff;" class="mycode_color"><span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Open Sans', Inter, sans-serif;" class="mycode_font">JIIIIIAAAAAJAJAJA</span></span></span><br />
<br />
Salimos del mercado y encontré una cafetería/bar/restaurante/karaoke llamado "El todo en uno". Hacia allí que fuimos. Además era Pet Friendly, brutal. <br />
<br />
Al entrar me acerqué a una mesa. Me senté en la silla y Pelusa se puso en la silla de al lado que yo había sacado previamente. Llegó el camarero.<br />
<br />
- <span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¿Qué desea, forastero?</span><br />
<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">- </span><span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Una ración de gambas y un chocolate caliente, por favor.</span><br />
- <span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Mmmm, vale.</span> - Escribió la comanda con cara extrañada -.<span style="color: #008e02;" class="mycode_color"> ¿Algo más?</span><br />
- <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Sí, una cerveza para el gato. En un cuenco, si me hace el favor, my friend.</span><br />
<br />
Su cara volvió a extrañarse. Sin decir nada, partió a la cocina y escuché una carcajada de fondo. Me gustaba este sitio, el personal parecía tener buen humor.<br />
<br />
El camarero trajo lo que había pedido. Pelusa comenzó a beber su cervecita fresquita de su cuenco. Yo cogí una de las gambas, la pelé y la mojé en el chocolate.<br />
<br />
- <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">¡¡MIERDA!!</span> - grité a la vez que golpeaba la mesa -. <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">¡¡NO ME PEDÍ UN KEBAB EN EL MERCADO!!</span><br />
<br />
Lamenté profundamente no comprármelo. Y todo por culpa del tipo ese que me quería comprar a mi enano... en fin. Me comí la gamba con chocolate.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Auto T1] - El duelo de baile]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=736</link>
			<pubDate>Mon, 08 Jan 2024 11:43:34 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=163">Dexter Minio</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=736</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Día 24, 22:17h, otoño, año 11</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #666666;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Ballywood Boulebard | Reino de Ballywood | West Blue</span></span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Iba paseando por las calles de Ballywood Boulevard y se me cayó un berrie. Me agaché a recogerlo y, de pronto, vi un reflejo en el envoltorio de un bollito que estaba en el suelo. Eran unos bollitos muy famosos en la ciudad aunque eran ilegales ya que los vendía un comerciante ambulante y no tenía los papeles correspondientes para la venta de alimentos, es más, dudo que tuviera el carné de manipulador de alimentos. En ese reflejo, noté unos colores llamativos. Tras recoger el berrie, no pierdo un berrie ni loco, miré hacia el sitio del que provenían esas luces de colores que iluminaban la calle, incluido el envoltorio. Era el cartel luminoso de un local nocturno. El local se llamaba “TaBEERna”. Con ese nombre ¿cómo no iba a entrar?</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Me quité el polvo de mi abrigo y le di un repaso a la chaqueta americana. Cerré el primer botón de la misma recordando las palabras sabias del sastre que me lo hizo: “<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">Nunca se abrochan los dos botones de una americana, sólo el primero</span>”. Apreté el nudo de la corbata, recoloqué mis gafas aviador marca Carolina Perrea y comencé a andar en dirección al local. Iba con la cabeza alta, con cara de prepotencia, sintiéndome el más guapo del lugar y comiéndome el mundo. Todos me miraban por la calle. Yo les saludaba de forma chulesca. Sé que me miraban con caras incrédulas, como de ¿WTF, y este tío?, pero me daba igual, me sentía el rey de la noche. Paré en el carrito del famoso vendedor ambulante y le compré un bollito. Hostias, ya sé por qué eran tan famosos: estaba buenísimo.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Tras terminarme el preciado bollo, llegué a la puerta del TaBEERna y había un gorila. Pese a mis 3,30 metros de altura, el bicharraco me sacaba una cabeza. No me amedrenté y le dije al mostrenco:</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">- ¿Qué pasa, my friend? ¿Hay buen ambiente por aquí o qué? </span>- El gorila me miraba como con desprecio. No sé por qué...</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">- <span style="color: #888888;" class="mycode_color">Pues claro. ¿Vas a entrar?</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">- Pues claro. ¿Tú no?</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Después de hacerle la típica gracieta de cuñado, abrí la puerta y entré al local. Tenía razón el colega, aquel sitio estaba bastante lleno y había mucho alboroto. Me fui a la barra y pedí una cerveza, cortita, una jarra de 1 litro. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Tras unos minutos noté que en una zona del local había mucho barullo. Me acerqué al corro de gente mientras iba bailando sutilmente y bebiendo de mi cerveza fresquita. De repente se cortó la música y dieron un mensaje por megafonía: “<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">ATENCIÓN A TODOS. EL CONCURSO DE BAILE VA A COMENZAR. LA INSCRIPCIÓN SON 2000 BERRIES Y EL PREMIO POR GANAR ES UNA AKUMA NO MI</span>”. Todo el antro comenzó a gritar y aplaudir. Del fondo, un señor con aires de gángster y que parecía ser el jefe del lugar, sacó un cofre y lo alzó para enseñarlo. Todo el mundo estaba enloquecido. El tipo llevaba un traje negro, camisa blanca y corbata roja. A su lado, una chica rubia, igual vestida que él pero le había añadido un sombrero borsalino de color rojo a juego con la corbata y sus labios. Parecían de una misma banda al ir vestidos con el mismo estilo. La mujer agarró el cofre y lo puso a su lado, protegiéndolo. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Obviamente me apunté, una Akuma no mi no se gana todos los días. Tras soltar el dinero de la inscripción me mostraron al contrincante. Sí, efectivamente, al contrincante, en singular, porque solo nos habíamos apuntado dos personas al concurso. Algo olía a chamusquina.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Dijeron mi nombre: “<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Dexter Minio, a la pista de baile</span>”. Me coloqué en posición. “<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Paco Jones, a la pista de baile</span>”, dijeron por los altavoces. Delante de mí apareció mi contrincante, el mismo notas que estaba previamente levantando el cofre. Mi puto rival era el mismo que lo había organizado... se iba a cagar igualmente.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">- Te voy a reventar, my friend!! </span>- le dije al tipo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">- Inténtalo, papanatas</span> – contestó, chulesco.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Comenzó la música y era mi turno. Una música pop amenizaba el concurso. Mis pasos de baile eran dignos de cualquier gimnasta. La gente aplaudía efusivamente cada vez que hacía un paso con las piernas. La gente gritaba con cada paso de manos. La gente gemía de placer con cada movimiento de caderas. Obviamente, gané ese turno porque no podían parar de gritar mi nombre.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">“<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Vamos, Paquito</span>”, pensé, <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">“no podrás conmigo, my friend”</span>. Mi rival comenzó a bailar la misma música que me tocó a mi. Todo se jugaba a dos rondas con lo que, si el tiparraco este lo hacía mejor que yo, aún tendría otra oportunidad. Se acercó demasiado a mí mientras bailaba. Sus manos pasaban muy cerca de mi cara, de mis brazos, de mi cintura y de mis piernas con cada paso de baile que hacía. Pasos de baile, por otro lado, que eran ridículos. Parecía un mono con epilepsia más que un supuesto bailarín. Aún con lo ridículo del baile, la gente no paraba de vitorearle y aplaudirle. “<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">¿Cómo puede ser que les esté gustando más esta mierda que mi baile? Esto no va a quedar as</span>í”, grité en mis pensamientos con la impotencia que me estaba produciendo aquel suceso.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Al acabar su truño, perdón, turno de baile, por megafonía indicaron que el ganador de esa ronda era Paco Jones, el rey del dance... una carcajada salió de mi boca sin poder evitarla: “<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">JIIIIIAAAAAJAJAJA </span>“. Cuando conseguí parar de reír, la mirada de Paco era más chula que cuando empezó el concurso. Me estaba cabreando mucho, con lo que decidí sacar mis pasos prohibidos.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Primeros compases de la nueva canción y llevé mis manos a los bolsillos de mi pantalón. Así empezaban los siguientes pasos de baile, solo con las piernas, pero noté algo raro. Me faltaban todas mis pertenencias de los bolsillos. Fruncí el ceño y miré a Paco, que seguía sonriendo con sinvergonzonería. “<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">¿Este cabrón me ha robado mientras bailaba?</span>”, pensé mientras revisaba disimuladamente todos mis compartimentos de la vestimenta al hacer distintos pasos de baile. Ahora era yo el que parecía una ardilla con la rabia mientras rebuscaba. “<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Pues sí, el hijo puta me ha robado todo... Ahora si que te vas a cagar, my friend</span>”.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Me dirigí hacia él alternando pases ridículos, total, el concurso ya me daba igual. Comencé a hacer unos pasos de baile parecidos a los que me hizo para robarme, pero con una diferencia... le estaba partiendo la cara a la vez. Gracias a la oscuridad del antro, el ruido, los gritos y el gentío, nadie se enteró de que le estaba reventando hasta que paró la música y mi compañero de concurso cayó al suelo de espaldas. Los espectadores no se dieron cuenta de lo ocurrido, simplemente pensaban que el pobre Paco Jones se había desmayado con mis movimientos envolventes. Me agaché sonriendo a darle unas palmaditas sobre los costados. Parecía que me estaba riendo de él pero en realidad estaba recogiendo mis cosas, que eran pocas, pero eran mías.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Dejé al notas en el suelo y fui directo al cofre. Había ganado y me iba a llevar mi premio. La chica que estaba custodiando el cofre, temblorosa, me lo dio a regañadientes, ya que el plan no había salido como ellos querían. Obviamente, era su compinche en esta estafa.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La gente gritaba: “<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">QUE LO ABRA, QUE LO ABRA</span>”. Abrí el cofre como me solicitaba el gentío. Al hacerlo y mirar la Akuma no mi que había ganado, me quedé asombrado. Era magnífica, era impresionante, tenía un color verde que te dejaba anonadado, era redonda, era gigantesca, era... una puta sandía normal y corriente. “<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">QUE SE LA COMA, QUE SE LA COMA</span>”, gritaban los fans histéricos. Ellos no habían llegado a ver la fruta, con lo que no sabían que todo esto era una estafa. Sonreí a la gente y grité:</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">- <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Tranquilos, que esta akuma no mi se va a comer, pero bien comida.</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Cogí la sandía y me dirigí al soplapollas de Paco Jones que se estaba despertando de los bofetones que le había dado bailando. Justo cuando se quedó medio incorporado, sentado en el suelo, una sandía golpeo su cara violentamente reventándose al instante (la sandía, no su cara... ojalá). Quedó inconsciente en el suelo de nuevo pero esta vez ahogándose en la sandía que le había entrado por la nariz y hasta la garganta. Me fui de allí sin mirar mientras iba gente a ayudar al pobre estafador desgraciado. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Salí del local cabreado pero relajado, le había devuelto a aquel gilipollas que me hubiera vacilado e intentado robar y me centré en llegar a otro local. Iba andando por la calle colocándome bien el traje, ya que todos aquellos movimientos me lo habían descolocado, cuando, de repente, vi dos carteles de se busca en una fachada. Eran mis dos nuevos “amigos”: Paco Jones y Elna Bogordo, buscados por pertenecer a la banda “Los Glandes”. Su recompensa no llegaba ni a 200 berries entre ambos. Es decir, unos mindundis me habían intentado estafar y robar. “<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Qué hijos de puta</span>”, pensé. Quería quitarme a estos imbéciles de la cabeza cuando me di cuenta de una cosa... al final sí que me habían estafado, ya que se quedaron los 2000 berries de la inscripción y no los recuperé. "<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Mierda...</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">"</span></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Día 24, 22:17h, otoño, año 11</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #666666;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Ballywood Boulebard | Reino de Ballywood | West Blue</span></span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Iba paseando por las calles de Ballywood Boulevard y se me cayó un berrie. Me agaché a recogerlo y, de pronto, vi un reflejo en el envoltorio de un bollito que estaba en el suelo. Eran unos bollitos muy famosos en la ciudad aunque eran ilegales ya que los vendía un comerciante ambulante y no tenía los papeles correspondientes para la venta de alimentos, es más, dudo que tuviera el carné de manipulador de alimentos. En ese reflejo, noté unos colores llamativos. Tras recoger el berrie, no pierdo un berrie ni loco, miré hacia el sitio del que provenían esas luces de colores que iluminaban la calle, incluido el envoltorio. Era el cartel luminoso de un local nocturno. El local se llamaba “TaBEERna”. Con ese nombre ¿cómo no iba a entrar?</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Me quité el polvo de mi abrigo y le di un repaso a la chaqueta americana. Cerré el primer botón de la misma recordando las palabras sabias del sastre que me lo hizo: “<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">Nunca se abrochan los dos botones de una americana, sólo el primero</span>”. Apreté el nudo de la corbata, recoloqué mis gafas aviador marca Carolina Perrea y comencé a andar en dirección al local. Iba con la cabeza alta, con cara de prepotencia, sintiéndome el más guapo del lugar y comiéndome el mundo. Todos me miraban por la calle. Yo les saludaba de forma chulesca. Sé que me miraban con caras incrédulas, como de ¿WTF, y este tío?, pero me daba igual, me sentía el rey de la noche. Paré en el carrito del famoso vendedor ambulante y le compré un bollito. Hostias, ya sé por qué eran tan famosos: estaba buenísimo.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Tras terminarme el preciado bollo, llegué a la puerta del TaBEERna y había un gorila. Pese a mis 3,30 metros de altura, el bicharraco me sacaba una cabeza. No me amedrenté y le dije al mostrenco:</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">- ¿Qué pasa, my friend? ¿Hay buen ambiente por aquí o qué? </span>- El gorila me miraba como con desprecio. No sé por qué...</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">- <span style="color: #888888;" class="mycode_color">Pues claro. ¿Vas a entrar?</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">- Pues claro. ¿Tú no?</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Después de hacerle la típica gracieta de cuñado, abrí la puerta y entré al local. Tenía razón el colega, aquel sitio estaba bastante lleno y había mucho alboroto. Me fui a la barra y pedí una cerveza, cortita, una jarra de 1 litro. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Tras unos minutos noté que en una zona del local había mucho barullo. Me acerqué al corro de gente mientras iba bailando sutilmente y bebiendo de mi cerveza fresquita. De repente se cortó la música y dieron un mensaje por megafonía: “<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">ATENCIÓN A TODOS. EL CONCURSO DE BAILE VA A COMENZAR. LA INSCRIPCIÓN SON 2000 BERRIES Y EL PREMIO POR GANAR ES UNA AKUMA NO MI</span>”. Todo el antro comenzó a gritar y aplaudir. Del fondo, un señor con aires de gángster y que parecía ser el jefe del lugar, sacó un cofre y lo alzó para enseñarlo. Todo el mundo estaba enloquecido. El tipo llevaba un traje negro, camisa blanca y corbata roja. A su lado, una chica rubia, igual vestida que él pero le había añadido un sombrero borsalino de color rojo a juego con la corbata y sus labios. Parecían de una misma banda al ir vestidos con el mismo estilo. La mujer agarró el cofre y lo puso a su lado, protegiéndolo. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Obviamente me apunté, una Akuma no mi no se gana todos los días. Tras soltar el dinero de la inscripción me mostraron al contrincante. Sí, efectivamente, al contrincante, en singular, porque solo nos habíamos apuntado dos personas al concurso. Algo olía a chamusquina.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Dijeron mi nombre: “<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Dexter Minio, a la pista de baile</span>”. Me coloqué en posición. “<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Paco Jones, a la pista de baile</span>”, dijeron por los altavoces. Delante de mí apareció mi contrincante, el mismo notas que estaba previamente levantando el cofre. Mi puto rival era el mismo que lo había organizado... se iba a cagar igualmente.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">- Te voy a reventar, my friend!! </span>- le dije al tipo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">- Inténtalo, papanatas</span> – contestó, chulesco.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Comenzó la música y era mi turno. Una música pop amenizaba el concurso. Mis pasos de baile eran dignos de cualquier gimnasta. La gente aplaudía efusivamente cada vez que hacía un paso con las piernas. La gente gritaba con cada paso de manos. La gente gemía de placer con cada movimiento de caderas. Obviamente, gané ese turno porque no podían parar de gritar mi nombre.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">“<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Vamos, Paquito</span>”, pensé, <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">“no podrás conmigo, my friend”</span>. Mi rival comenzó a bailar la misma música que me tocó a mi. Todo se jugaba a dos rondas con lo que, si el tiparraco este lo hacía mejor que yo, aún tendría otra oportunidad. Se acercó demasiado a mí mientras bailaba. Sus manos pasaban muy cerca de mi cara, de mis brazos, de mi cintura y de mis piernas con cada paso de baile que hacía. Pasos de baile, por otro lado, que eran ridículos. Parecía un mono con epilepsia más que un supuesto bailarín. Aún con lo ridículo del baile, la gente no paraba de vitorearle y aplaudirle. “<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">¿Cómo puede ser que les esté gustando más esta mierda que mi baile? Esto no va a quedar as</span>í”, grité en mis pensamientos con la impotencia que me estaba produciendo aquel suceso.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Al acabar su truño, perdón, turno de baile, por megafonía indicaron que el ganador de esa ronda era Paco Jones, el rey del dance... una carcajada salió de mi boca sin poder evitarla: “<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">JIIIIIAAAAAJAJAJA </span>“. Cuando conseguí parar de reír, la mirada de Paco era más chula que cuando empezó el concurso. Me estaba cabreando mucho, con lo que decidí sacar mis pasos prohibidos.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Primeros compases de la nueva canción y llevé mis manos a los bolsillos de mi pantalón. Así empezaban los siguientes pasos de baile, solo con las piernas, pero noté algo raro. Me faltaban todas mis pertenencias de los bolsillos. Fruncí el ceño y miré a Paco, que seguía sonriendo con sinvergonzonería. “<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">¿Este cabrón me ha robado mientras bailaba?</span>”, pensé mientras revisaba disimuladamente todos mis compartimentos de la vestimenta al hacer distintos pasos de baile. Ahora era yo el que parecía una ardilla con la rabia mientras rebuscaba. “<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Pues sí, el hijo puta me ha robado todo... Ahora si que te vas a cagar, my friend</span>”.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Me dirigí hacia él alternando pases ridículos, total, el concurso ya me daba igual. Comencé a hacer unos pasos de baile parecidos a los que me hizo para robarme, pero con una diferencia... le estaba partiendo la cara a la vez. Gracias a la oscuridad del antro, el ruido, los gritos y el gentío, nadie se enteró de que le estaba reventando hasta que paró la música y mi compañero de concurso cayó al suelo de espaldas. Los espectadores no se dieron cuenta de lo ocurrido, simplemente pensaban que el pobre Paco Jones se había desmayado con mis movimientos envolventes. Me agaché sonriendo a darle unas palmaditas sobre los costados. Parecía que me estaba riendo de él pero en realidad estaba recogiendo mis cosas, que eran pocas, pero eran mías.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Dejé al notas en el suelo y fui directo al cofre. Había ganado y me iba a llevar mi premio. La chica que estaba custodiando el cofre, temblorosa, me lo dio a regañadientes, ya que el plan no había salido como ellos querían. Obviamente, era su compinche en esta estafa.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La gente gritaba: “<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">QUE LO ABRA, QUE LO ABRA</span>”. Abrí el cofre como me solicitaba el gentío. Al hacerlo y mirar la Akuma no mi que había ganado, me quedé asombrado. Era magnífica, era impresionante, tenía un color verde que te dejaba anonadado, era redonda, era gigantesca, era... una puta sandía normal y corriente. “<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">QUE SE LA COMA, QUE SE LA COMA</span>”, gritaban los fans histéricos. Ellos no habían llegado a ver la fruta, con lo que no sabían que todo esto era una estafa. Sonreí a la gente y grité:</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">- <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Tranquilos, que esta akuma no mi se va a comer, pero bien comida.</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Cogí la sandía y me dirigí al soplapollas de Paco Jones que se estaba despertando de los bofetones que le había dado bailando. Justo cuando se quedó medio incorporado, sentado en el suelo, una sandía golpeo su cara violentamente reventándose al instante (la sandía, no su cara... ojalá). Quedó inconsciente en el suelo de nuevo pero esta vez ahogándose en la sandía que le había entrado por la nariz y hasta la garganta. Me fui de allí sin mirar mientras iba gente a ayudar al pobre estafador desgraciado. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Salí del local cabreado pero relajado, le había devuelto a aquel gilipollas que me hubiera vacilado e intentado robar y me centré en llegar a otro local. Iba andando por la calle colocándome bien el traje, ya que todos aquellos movimientos me lo habían descolocado, cuando, de repente, vi dos carteles de se busca en una fachada. Eran mis dos nuevos “amigos”: Paco Jones y Elna Bogordo, buscados por pertenecer a la banda “Los Glandes”. Su recompensa no llegaba ni a 200 berries entre ambos. Es decir, unos mindundis me habían intentado estafar y robar. “<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Qué hijos de puta</span>”, pensé. Quería quitarme a estos imbéciles de la cabeza cuando me di cuenta de una cosa... al final sí que me habían estafado, ya que se quedaron los 2000 berries de la inscripción y no los recuperé. "<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Mierda...</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">"</span></div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Aventura T2- Presente Absoluto] Una química explosiva]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=732</link>
			<pubDate>Sun, 07 Jan 2024 22:45:12 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=116">Ikirami</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=732</guid>
			<description><![CDATA[Gracias a la generosidad de unos pescadores que os ofrecieron viaje gratuito al Reino de Ballywood a cambio de ayuda con sus redes, lograsteis llegar con éxito. A medida que os acercabais, Ballywood emergía, recibiéndoos con una brisa gélida. Aunque aún era otoño, la necesidad de abrigarse con chaquetas ligeras era evidente para combatir el frío. Este clima, en contraste con el calor del verano, os brindaba una sensación revitalizante, a menos que prefirieseis temperaturas más cálidas.<br />
<br />
Desde la distancia, se destacaba una bulliciosa ciudad con altos edificios y amplios ventanales en el centro de la isla, ocupando una extensión considerable. También era visible un conjunto de fábricas despidiendo vapores, dispersados por el viento, y una vasta playa a la que os aproximabais, observando finalmente un puerto.<br />
<br />
Tras atracar, os despedisteis de la amable tripulación y, con el olor a pescado aún en vuestras ropas, buscasteis una posada para descansar y disfrutar de una ducha caliente. En el activo puerto, os dirigieron a un lugar dentro de la ciudad. Era más un hotel que una posada, con una recepcionista que os entregó las llaves y pasillos largos llenos de habitaciones numeradas, cada una equipada para una estancia confortable.<br />
<br />
Para vuestra sorpresa, la tarifa era bastante accesible, ya que el hotel estaba ubicado en la zona comercial de Ballywood Boulevard. Elegir otros barrios habría sido prohibitivamente caro. A pesar del bullicio, encontrasteis un lugar cómodo y limpio en el que hospedaros. Listos para explorar, os adentrasteis en la ciudad, disfrutando de sus delicias y sorpresas hasta el anochecer. <br />
<br />
En una de las calles que transitasteis, todas llenas de comercios, restaurantes y puestos de comida callejera, encontrasteis algo que llamó vuestra atención. Había toda una pared repleta de carteles con lo siguiente:<br />
<br />
<span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">“Espectáculo del Gran Sabio de Ohara, el Dr. Infinito. Los sonidos de la ciencia. Una actuación asombrosa que combina arte, ciencia y pólvora. Esta noche a las 23:00 en La Mano de Oro. Entrada gratuita. Botella de vino con DOP de Toroa para los primeros 20 espectadores. ¡Una oportunidad única! No habrá más funciones.”</span></span></span><br />
<br />
En los carteles, se indicaba el cómo llegar desde aquella posición, facilitando la tarea a aquellos que deseasen acudir. Quedaban un par de horas para el espectáculo, y aproximasteis que el lugar estaba a unos veinte minutos.<br />
<br />
Caminando hacia allí, la multitud disminuía, alejándonos del bullicio central. Los restaurantes y tiendas daban paso a bares y lugares menos atractivos. Al final, una calle desembocaba en un espacio que antaño debió ser un descampado, pero ahora se alzaba un imponente edificio dorado, el último en ese área. <br />
<br />
El espacio lucía así:<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Aspecto de La Mano de Oro</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<img src="https://cdn.discordapp.com/attachments/1082352859032584283/1193784811291148320/ikiramichuan_a_building_made_of_gold_old_looking_It_resembles_a_f1e9e402-6865-4851-af09-289a68047e94.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: ikiramichuan_a_building_made_of_gold_old...047e94.png]" class="mycode_img" /><br />

				</div>
			</div><br />
<br />
Afuera, una fila de personas esperaba. A las 22:50 comenzaron a ser guiadas al interior por el personal, que vestía con trajes y vestidos dorados.<br />
<br />
El espectáculo estaba a punto de dar comienzo.<br />
<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Los participantes de esta narración, Erika y Shoto, llegan con éxito al Reino de Ballywood. Allí consiguen un lugar en el que hospedarse y visitan la ciudad entre sus quehaceres. Descubren un cartel que, por varios aspectos de él, llama la atención de sus personajes.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Info del Narrador</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Bueno, chicos, espero que disfrutéis de la aventura que os espera. Os he dado vía libre para relatar más en detalle si queréis vuestra llegada y exploración en la ciudad. Sois totalmente libres de hacer lo que queráis y yo actuaré en consecuencia.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">T</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">enéis 48h para postear.</span><br />
<br />
¡Que comience el espectáculo!<br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Gracias a la generosidad de unos pescadores que os ofrecieron viaje gratuito al Reino de Ballywood a cambio de ayuda con sus redes, lograsteis llegar con éxito. A medida que os acercabais, Ballywood emergía, recibiéndoos con una brisa gélida. Aunque aún era otoño, la necesidad de abrigarse con chaquetas ligeras era evidente para combatir el frío. Este clima, en contraste con el calor del verano, os brindaba una sensación revitalizante, a menos que prefirieseis temperaturas más cálidas.<br />
<br />
Desde la distancia, se destacaba una bulliciosa ciudad con altos edificios y amplios ventanales en el centro de la isla, ocupando una extensión considerable. También era visible un conjunto de fábricas despidiendo vapores, dispersados por el viento, y una vasta playa a la que os aproximabais, observando finalmente un puerto.<br />
<br />
Tras atracar, os despedisteis de la amable tripulación y, con el olor a pescado aún en vuestras ropas, buscasteis una posada para descansar y disfrutar de una ducha caliente. En el activo puerto, os dirigieron a un lugar dentro de la ciudad. Era más un hotel que una posada, con una recepcionista que os entregó las llaves y pasillos largos llenos de habitaciones numeradas, cada una equipada para una estancia confortable.<br />
<br />
Para vuestra sorpresa, la tarifa era bastante accesible, ya que el hotel estaba ubicado en la zona comercial de Ballywood Boulevard. Elegir otros barrios habría sido prohibitivamente caro. A pesar del bullicio, encontrasteis un lugar cómodo y limpio en el que hospedaros. Listos para explorar, os adentrasteis en la ciudad, disfrutando de sus delicias y sorpresas hasta el anochecer. <br />
<br />
En una de las calles que transitasteis, todas llenas de comercios, restaurantes y puestos de comida callejera, encontrasteis algo que llamó vuestra atención. Había toda una pared repleta de carteles con lo siguiente:<br />
<br />
<span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">“Espectáculo del Gran Sabio de Ohara, el Dr. Infinito. Los sonidos de la ciencia. Una actuación asombrosa que combina arte, ciencia y pólvora. Esta noche a las 23:00 en La Mano de Oro. Entrada gratuita. Botella de vino con DOP de Toroa para los primeros 20 espectadores. ¡Una oportunidad única! No habrá más funciones.”</span></span></span><br />
<br />
En los carteles, se indicaba el cómo llegar desde aquella posición, facilitando la tarea a aquellos que deseasen acudir. Quedaban un par de horas para el espectáculo, y aproximasteis que el lugar estaba a unos veinte minutos.<br />
<br />
Caminando hacia allí, la multitud disminuía, alejándonos del bullicio central. Los restaurantes y tiendas daban paso a bares y lugares menos atractivos. Al final, una calle desembocaba en un espacio que antaño debió ser un descampado, pero ahora se alzaba un imponente edificio dorado, el último en ese área. <br />
<br />
El espacio lucía así:<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Aspecto de La Mano de Oro</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<img src="https://cdn.discordapp.com/attachments/1082352859032584283/1193784811291148320/ikiramichuan_a_building_made_of_gold_old_looking_It_resembles_a_f1e9e402-6865-4851-af09-289a68047e94.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: ikiramichuan_a_building_made_of_gold_old...047e94.png]" class="mycode_img" /><br />

				</div>
			</div><br />
<br />
Afuera, una fila de personas esperaba. A las 22:50 comenzaron a ser guiadas al interior por el personal, que vestía con trajes y vestidos dorados.<br />
<br />
El espectáculo estaba a punto de dar comienzo.<br />
<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Los participantes de esta narración, Erika y Shoto, llegan con éxito al Reino de Ballywood. Allí consiguen un lugar en el que hospedarse y visitan la ciudad entre sus quehaceres. Descubren un cartel que, por varios aspectos de él, llama la atención de sus personajes.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Info del Narrador</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Bueno, chicos, espero que disfrutéis de la aventura que os espera. Os he dado vía libre para relatar más en detalle si queréis vuestra llegada y exploración en la ciudad. Sois totalmente libres de hacer lo que queráis y yo actuaré en consecuencia.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">T</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">enéis 48h para postear.</span><br />
<br />
¡Que comience el espectáculo!<br />

				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
	</channel>
</rss>