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		<title><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - East Ballywood]]></title>
		<link>https://nakamanomi.com/</link>
		<description><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - https://nakamanomi.com]]></description>
		<pubDate>Mon, 28 Sep 2026 03:22:01 +0000</pubDate>
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		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado] Ashes & Blood.]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1618</link>
			<pubDate>Fri, 14 Mar 2025 17:15:24 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=197">Zorak</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1618</guid>
			<description><![CDATA[<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Taverna de Vander, Ballywood.</span></span></span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">69 de verano. Hace 7 años. 00:45h</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Llevábamos ya un tiempo estirados en el tejado de la taberna de Vander, "La última gota." La noche había sido más que fructifica, Oxxy y un servidor se habían ganado a pulso la bolsa de berries que reposaba entre ambos, otro golpe exitoso de los futuros jefes de la nueva generación de ladrones, no solo nos caíamos bien, hacíamos un equipo espectacularmente bueno e incluso me sorprendía la manera en la que alguien de tanto tamaño pudiera pasar desapercibido como lo hacía mi amigo peludo, pero ahora nos encontrábamos allí, solos con la fresca brisa nocturna del verano, las estrellas brillaban con fuerza en el firmamento y mirarlas producía el peculiar efecto de que por un pequeño instante, todos los problemas derivados de nacer y vivir en el east ballywood, con todo lo que ello conllevaba, se vieran insignificantemente pequeños, pero ahora mismo tocaba celebrar el éxito del golpe.</span></span><br />
<br />
<span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #444444;" class="mycode_color">"</span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Otro éxito más para "Ashes & Blood" BAATOTOTO. Ojalá hubieras podido ver la cara del tío cuando ha escuchado tu voz a su espalda, ha sido para morirse de la risa!!</span><span style="color: #444444;" class="mycode_color">"</span></span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Reía rozando la carcajada recordando la cara del tipo al que le habían robado, pasando de una actitud chulesca por sacarme una cabeza de altura a una de terror absoluto al escuchar a su espalda una voz que venía de un par de cabezas suyas más arriba y eso siendo generoso con el pobre diablo.</span></span><br />
<br />
<span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #444444;" class="mycode_color">"</span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">En que vas a invertir el dinero esta vez? Powder y yo tenemos algo pensado para una parte del dinero, pero no te voy a decir que es. Pero por favor, no me digas que tú le vas a dar algo a tu hermana, ella ya sabe de sobras como sacar dinero no me jodas Oxxy.</span><span style="color: #444444;" class="mycode_color">"</span></span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Estaba contento, pero eso no quitaba de mi cabeza el hecho de que la hermana de Oxxy había estado actuando extraño últimamente, aunque por más que lo intentaba hablar con Oxxy él solo se cerraba en banda y soltaba un discurso de porque la familia siempre es lo primero y es imposible que la familia te traicione, bla bla bla bla sin sentido para mí la verdad, al fin y al cabo lo que hizo mi propia madre conmigo y mi padre no era una traición? Pero que podía hacer más que entender su punto y callarme la boca, quizás él estuviera en lo cierto, quizás mamá nunca nos traicionó.</span></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Taverna de Vander, Ballywood.</span></span></span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">69 de verano. Hace 7 años. 00:45h</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Llevábamos ya un tiempo estirados en el tejado de la taberna de Vander, "La última gota." La noche había sido más que fructifica, Oxxy y un servidor se habían ganado a pulso la bolsa de berries que reposaba entre ambos, otro golpe exitoso de los futuros jefes de la nueva generación de ladrones, no solo nos caíamos bien, hacíamos un equipo espectacularmente bueno e incluso me sorprendía la manera en la que alguien de tanto tamaño pudiera pasar desapercibido como lo hacía mi amigo peludo, pero ahora nos encontrábamos allí, solos con la fresca brisa nocturna del verano, las estrellas brillaban con fuerza en el firmamento y mirarlas producía el peculiar efecto de que por un pequeño instante, todos los problemas derivados de nacer y vivir en el east ballywood, con todo lo que ello conllevaba, se vieran insignificantemente pequeños, pero ahora mismo tocaba celebrar el éxito del golpe.</span></span><br />
<br />
<span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #444444;" class="mycode_color">"</span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Otro éxito más para "Ashes & Blood" BAATOTOTO. Ojalá hubieras podido ver la cara del tío cuando ha escuchado tu voz a su espalda, ha sido para morirse de la risa!!</span><span style="color: #444444;" class="mycode_color">"</span></span><br />
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<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Reía rozando la carcajada recordando la cara del tipo al que le habían robado, pasando de una actitud chulesca por sacarme una cabeza de altura a una de terror absoluto al escuchar a su espalda una voz que venía de un par de cabezas suyas más arriba y eso siendo generoso con el pobre diablo.</span></span><br />
<br />
<span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #444444;" class="mycode_color">"</span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">En que vas a invertir el dinero esta vez? Powder y yo tenemos algo pensado para una parte del dinero, pero no te voy a decir que es. Pero por favor, no me digas que tú le vas a dar algo a tu hermana, ella ya sabe de sobras como sacar dinero no me jodas Oxxy.</span><span style="color: #444444;" class="mycode_color">"</span></span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Estaba contento, pero eso no quitaba de mi cabeza el hecho de que la hermana de Oxxy había estado actuando extraño últimamente, aunque por más que lo intentaba hablar con Oxxy él solo se cerraba en banda y soltaba un discurso de porque la familia siempre es lo primero y es imposible que la familia te traicione, bla bla bla bla sin sentido para mí la verdad, al fin y al cabo lo que hizo mi propia madre conmigo y mi padre no era una traición? Pero que podía hacer más que entender su punto y callarme la boca, quizás él estuviera en lo cierto, quizás mamá nunca nos traicionó.</span></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado-Fic] La perdida de lo irremplazable.]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1425</link>
			<pubDate>Fri, 22 Nov 2024 15:55:07 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=197">Zorak</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1425</guid>
			<description><![CDATA[<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">En algún lugar de los Barrios bajos de East Ballywood. </span></span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">76 de verano. Hace 7 años.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">Corría por las calles del East Bollywood a toda la velocidad que me permitían las piernas, no hacía ni diez minutos que Apolo había llegado corriendo como si su vida dependiera de ellos a la taberna de Vander, abriendo el portón al grito de "Se han llevado a Powder buscaré en la zona de los pijos, tú ve al East lo conoces mejor que yo" y salió disparado con la misma prisa con la que llegó. Buscaba por todos lados desesperado por encontrar alguna pista sobre el paradero de mi hermana sin éxito alguno.</span><br />
<br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">Fue entonces que desde uno de los callejones que estaban a unos 600 metros comenzó a ascender una columna de humo azul, me estaba llamando, me ne estaba al punto de usar la vengala que le di hace tantos años. "<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Aguanta Pow, tu hermano va en camino</span>." Pensé mientras me dirigía dirección al humo, intentaba convencerme a mi mismo que Powder aguantaría hasta que llegase, no en bando fue aprendíz de Ridel, aún así tenía un mal presentimiento</span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"> </span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">El cual se confirmó en cuanto llegue al callejón en del que provenía el humo azulado, mi corazón se encogió con lo que vi.</span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><a href="https://youtu.be/N5EmkqZ0mU0?si=4qUVjb_gvOSXHcSW" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">OST</a></span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">Mi hermana yacía tirada en el suelo, corrí hacia ella tan rápido como pude y me arrodille a su lado, tenía la mirada perdida y su sangre brotaba profusamente de su boca, la cual formaba un charco de sangre al rededor de su cabeza, las manos me temblaban mientras las acercaba hacia su rostro, al tocarle la cara su mirada se movió erráticamente para encontrarse con la mía, abrió la boca como querido hablar, mostrando que su lengua había sido arrancada. Fue entonces cuando lo supe, mi hermana se estaba muriendo frente a mi, estaba intentando despedirse y lo único que pude hacer fue acariciar su mejilla con toda la delicadeza del mundo, mis ojos comenzaron a lagrimear, quise gritar pero se hizo un nudo en mi garganta y las lágrimas brotaron como cascadas.</span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">"</span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">AYUDA POR FAVOR, QUIEN SEA, MI HERMANA SÉ MUERE</span><span style="color: #444444;" class="mycode_color">"</span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">El eco fue lo que me contestó mientras gritaba una y otra vez esa frase, mientras veía como la luz de mi vida, la razón por qué la estaba haciendo las cosas legalmente se apagaba lentamente frente a mis impotentes ojos.</span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">La mano de Power se poso suavemente en mi pecho, justo en la zona donde se encuentra el corazón, gesto que solía hacer para calmarme, me miro con la luz de sus ojos casi extinta por completo mientras me sonreía y su mano lentamente se deslizaba desde mi pecho, cayendo al suelo con un sonido de peso muerto, en sus ojos ya no habia luz, se habia ido.</span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">Quedé en shock y Melissa me encontro unas horas más tarde, inconsciente por el shock abrazando el cuerpo sin vida de mi hermana, la gente llegaba al enterarse que la pequeña de los Ideale habia sido asesinada, pero yo era ajeno a todo, pues en mi mente solo se conservaban esos tristes ojos grises.</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">En algún lugar de los Barrios bajos de East Ballywood. </span></span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">76 de verano. Hace 7 años.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">Corría por las calles del East Bollywood a toda la velocidad que me permitían las piernas, no hacía ni diez minutos que Apolo había llegado corriendo como si su vida dependiera de ellos a la taberna de Vander, abriendo el portón al grito de "Se han llevado a Powder buscaré en la zona de los pijos, tú ve al East lo conoces mejor que yo" y salió disparado con la misma prisa con la que llegó. Buscaba por todos lados desesperado por encontrar alguna pista sobre el paradero de mi hermana sin éxito alguno.</span><br />
<br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">Fue entonces que desde uno de los callejones que estaban a unos 600 metros comenzó a ascender una columna de humo azul, me estaba llamando, me ne estaba al punto de usar la vengala que le di hace tantos años. "<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Aguanta Pow, tu hermano va en camino</span>." Pensé mientras me dirigía dirección al humo, intentaba convencerme a mi mismo que Powder aguantaría hasta que llegase, no en bando fue aprendíz de Ridel, aún así tenía un mal presentimiento</span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"> </span><br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">El cual se confirmó en cuanto llegue al callejón en del que provenía el humo azulado, mi corazón se encogió con lo que vi.</span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><a href="https://youtu.be/N5EmkqZ0mU0?si=4qUVjb_gvOSXHcSW" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">OST</a></span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">Mi hermana yacía tirada en el suelo, corrí hacia ella tan rápido como pude y me arrodille a su lado, tenía la mirada perdida y su sangre brotaba profusamente de su boca, la cual formaba un charco de sangre al rededor de su cabeza, las manos me temblaban mientras las acercaba hacia su rostro, al tocarle la cara su mirada se movió erráticamente para encontrarse con la mía, abrió la boca como querido hablar, mostrando que su lengua había sido arrancada. Fue entonces cuando lo supe, mi hermana se estaba muriendo frente a mi, estaba intentando despedirse y lo único que pude hacer fue acariciar su mejilla con toda la delicadeza del mundo, mis ojos comenzaron a lagrimear, quise gritar pero se hizo un nudo en mi garganta y las lágrimas brotaron como cascadas.</span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">"</span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">AYUDA POR FAVOR, QUIEN SEA, MI HERMANA SÉ MUERE</span><span style="color: #444444;" class="mycode_color">"</span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">El eco fue lo que me contestó mientras gritaba una y otra vez esa frase, mientras veía como la luz de mi vida, la razón por qué la estaba haciendo las cosas legalmente se apagaba lentamente frente a mis impotentes ojos.</span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">La mano de Power se poso suavemente en mi pecho, justo en la zona donde se encuentra el corazón, gesto que solía hacer para calmarme, me miro con la luz de sus ojos casi extinta por completo mientras me sonreía y su mano lentamente se deslizaba desde mi pecho, cayendo al suelo con un sonido de peso muerto, en sus ojos ya no habia luz, se habia ido.</span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color">Quedé en shock y Melissa me encontro unas horas más tarde, inconsciente por el shock abrazando el cuerpo sin vida de mi hermana, la gente llegaba al enterarse que la pequeña de los Ideale habia sido asesinada, pero yo era ajeno a todo, pues en mi mente solo se conservaban esos tristes ojos grises.</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Auto T1] - Justicia retributiva]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1258</link>
			<pubDate>Tue, 06 Aug 2024 11:44:09 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=271">Apolo Bahía</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1258</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">17 de verano, año 13<br />
Reino de Ballywood, West Blue</span></div>
<br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Escurrí el mocho y contemplé la obra que me había llevado toda la mañana, el cuartel había quedado impoluto. Ni siquiera hacía falta tener que limpiarlo tan a fondo a diario, más bien parecía que no le caía demasiado bien a mi superior y me ordenaba hacerlo como castigo. Admito que algunos sí pude habérmelos ganado pero algo me decía que a ese marine le encantaba presumir de medallas. Tampoco era para tanto, ni siquiera su rango era gran cosa. Con toda la parsimonia del mundo y entre bostezos, recorrí los pasillos mirando por las ventanas hacia el patio, mis compañeros se encontraban entrenando como de costumbre: ejercicio físico, pruebas de tiro, combates... El fusil no era lo mío, si el destino del mundo dependiese de que yo pudiese dispararle a un elefante a medio metro, entonces espero que el más allá nos tuviese preparada una buena fiesta de bienvenida. Ahora bien, si me dejasen entrenar un rato aunque sea un simulacro de combate, sé que nadie en ese cuartel podría pararme. Al menos podía ganarme la vida con algo.</span><br />
<br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Entré al vestuario y recogí mi mochila, allí estaba mi skate acoplado a ella </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">y más vale que así fuese. Mi reloj biológico acompañado del rugido de mis tripas me estaban diciendo que era hora de comer algo, así que recorrí los pasillos de vuelta y salí del cuartel. Hacía una temperatura agradable pero el día estaba nublado así que no merecía la pena ir a comer a Bollywood beach como de costumbre. Me senté en las escaleras de la entrada y de la mochila saqué un bocadillo. Comencé a comerlo lentamente con la mirada perdida clavada en el suelo, únicamente quería estar un momento a solas sin hacer nada, hasta que, minutos después, una voz me chirrió la cabeza mientras veía aparecer unas botas en mi campo de visión. Levanté la mirada como si la cosa no fuese conmigo. Mi maldito superior...</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">—</span><span style="color: #008e02;" class="mycode_color"> Apolo! Necesito que hoy hagas patrulla por East Ballywood, así que ponte en marcha</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¿Y por qué no mandas a uno de tus soldados favoritos? ¿no ves que estoy comiendo?</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — Nunca había estado por East Ballywood y la verdad es que no podía darme más pereza la idea. Esa zona era el principal foco de criminalidad de la isla, mucha gente lo trataba como un estercolero pero yo no podía hacerlo, no conocía el lugar y no todo el mundo de allí era culpable de que la vida les pusiese en aquel barrio. Pese a ello, la idea de que algún borracho tuviese ganas de bronca o cualquier persona desubicada le apeteciese montar un numerito era algo que ya me fatigaba de primeras, no por miedo o algo similar, sino por la pereza que me daba tener que ponerme a repartir golpes.</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¿Y tú acaso no ves que soy tu superior?</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — Empezaba a perder la paciencia demasiado rápido</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Y a mí qué me cuentas, todos tenemos problemas en esta vida, ¿me sigues?</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — seguí a lo mío, la verdad es que en ese momento me importaba más ese bocadillo que lo que tuviese que decirme </span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Quizás adónde me vas a seguir tú es al calabozo, o a tomar por culo de esta isla</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — le empezaba a temblar la ceja y poco a poco estaba aumentando el tono de su voz</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— Suspiré, me levanté desganado y me cuadré ante él de la forma más floja que podía — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Si es que qué poca paciencia... ¡Al toque!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — tuve que apretar mis labios con fuerza porque la situación me causaba demasiada risa y, reírme ante él, sí que me habría causado problemas</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Mientras mi superior seguía su camino hacia dentro del cuartel, me quité el pañuelo del cuello y la gorra de marine, guardándolos en mi mochila junto al bocadillo. Me desabroché entera mi camisa blanca, me peiné el pelo hacia atrás con los dedos, cogí mis cosas y puse rumbo hacia East Ballywood. Él dijo que patrullase por la zona pero en ningún momento dijo que tenía que ir identificado como Marine, así que mi plan era simple, dar una vuelta por la zona, tener una tarde tranquila y volver a mi casa. Si hubiese entrado allí uniformado y solo, seguramente la cosa se habría puesto tensa. ¡Así que gracias por nada, protocolo de vestimenta!</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Podías darte cuenta de que estabas llegando al lugar porque a poco iban apareciendo cada vez más fábricas, las casas eran baratas y el pavimento estaba descuidado. El contraste con Ballywood Hills era notorio, ni siquiera parecía que perteneciesen a la misma isla. Empecé a dar vueltas por el barrio con parsimonia y las manos en los bolsillos, el barrio estaba embarrado por las lluvias de la noche anterior y eso era una faena porque ni siquiera podría matar el tiempo patinando por el lugar. La postal era bastante deprimente: un día nublado y húmedo, fábricas contaminando y suciedad por el suelo. Al menos que fuese de día ayudaba a la calma, por la noche seguramente eso se convertiría en un hervidero de gente alcoholizada, drogada y quizás algún que otro pirata buscando desfogarse con alguna trabajadora de la calle. Otros quizás sólo vaguen por la calle al no tener techo. Otros quizás simplemente buscasen algo que comer entre la basura. Pero yo no era un héroe, ni podía cambiar el mundo, así que simplemente mi objetivo allí era estar atento y atrapar a los terribles malhechores que pudiesen causar el pánico en nuestra querida isla. Irónico, cuanto menos, porque seguro que la Marina podría encontrar gente peor entre la población de Ballywood Hills ocultos y disfrazados bajo el lujo y el materialismo. Pero qué sabré yo, como repito, no soy un héroe.</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Tras casi una hora dando vueltas por el lugar me cansé, así que decidí entrar en la primera taberna que vi cruzando una puerta de madera al lado de una cristalera grande, eso sí, me quité la mayor cantidad de barro posible del calzado antes de entrar. El lugar era bastante lúgubre y las tablas del suelo crujían cada vez que mis botas las presionaba. Tenía una barra en frente de la puerta y cuatro mesas a la derecha. No había mucho ruido, tan sólo se oía a un grupo de ancianos tomándose un vino en la mesa pegada a la cristalera. Yo decidí sentarme en la esquina, era un buen lugar para estar tranquilo y poder controlar todo el lugar a la vez. No era el lugar más bonito del mundo pero tampoco parecía malo, simplemente era humilde. Estaba dirigido por un señor en la barra y una mujer rubia de mi edad que atendía las mesas, tenía pinta de ser su hija, la cual vino a atenderme y yo le dediqué una de mis mejores sonrisas</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Hola monada! ¡ha sido un duro día pero cómo me alegro de verte! No sé qué tendrás para este pobre y cansado hombre</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — sujeté con delicadeza la palma de su mano comprobando su dedo anular— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">pero quizás un tremendo y vigoroso zumo de piña estaría perfecto ¡kakahaha!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — una de dos, o ese numerito provocaba que la camarera me cruzase la cara, o quizás la hacía reír y conseguía que me invitase. Sea como fuere, uno tiene que aprovechar los dones que su madre le dio y luego ya se verá qué ocurre. Por lo pronto ella se rio y un minuto después me trajo mi zumo. La cosa no empezaba mal. La sensación fría recorriendo mi garganta y ese sabor siempre me resultaba agradable, me recordaba a mi casa, a mi auténtica casa en el South Blue, me refiero. Allí me quedé un rato largo sumido en mis pensamientos hasta que una imagen rompió mi burbuja: vi a dos niños entrar al bar a pedir agua. Estaban bastante delgados y llenos de hollín, con una camiseta blanca manchada y rota y unos pantalones marrones parcheados. Pero lo peor de todo era que estaban llenos de cicatrices, moratones y heridas por los brazos. No me quería ni imaginar en qué estado estarían las partes del cuerpo que sus ropas ocultaban</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Dejé un par de monedas sobre la mesa y salí detrás de esos niños, siguiéndoles desde una distancia prudente para ver qué ocurría, la situación no me daba buenas vibraciones. Estuvieron un par de minutos callejeando hasta que los vi entrar en un pequeño almacén oculto entre las fábricas. Sumé dos más dos y, aunque en muchas ocasiones me diese pereza actuar, hay líneas que conmigo no se deben cruzar. Monté guardia cerca de la zona, disimulando sentado en el suelo con la espalda apoyada en el ladrillo de las paredes de las fábricas cercanas. Horas después, cuando ya estaba atardeciendo, los niños salieron del almacén así que una vez se fueron alejando, era mi turno de actuar. Me acerqué a la puerta metálica del almacén y la golpee con los nudillos esperando respuesta. Unos segundos después, una mirilla se deslizó y a través de ella vi dos ojos redondos como canicas</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¿Qué quieres? ¿Quién eres?</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Hola!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — puse una sonrisa y una cara amigable — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">mi nombre es Jack y soy un mercader que viene del Reino de Ilisia, me han pasado tu contacto y me han dicho que posees este almacén, necesito hacer negocios contigo, ¿me sigues?</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — oí cómo las llaves se deslizaban y comenzaban a abrir la cerradura de la puerta, no me podía creer que algo tan improvisado fuese a funcionar. Aunque a decir verdad, sí me lo podía imaginar ya que el Reino de Ilisia comercia con piedras preciosas y artesanía... y por la plata baila el mono, todo este tipo de escoria es igual — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡dígame su nombre, amigo, por favor!</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">La puerta se abrió y desde dentro me invitó a entrar, a lo cual accedí. Eché un vistazo rápido al almacén y pude ver que la única entrada y salida era esa puerta, las ventanas no podían abrirse y estaban demasiado altas, olía a humedad y entraba una tenue luz anaranjada del atardecer. Todo estaba lleno de cajas de madera enormes apiladas por todas partes, barriles y herramientas. También había un pequeño despacho, que imagino que es lo que utilizaría este tipo, tipo que me miraba con una cara curiosa</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Pasa, pasa y llámame Mr Davis</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Encantado, Mr Davis!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — me tocaba hacer el papelón de mi vida ya que su cara me resultaba repugnante. No había visto una expresión más interesada en mi vida. Era un señor entrado ya en su cuarentena, con una buena panza y con la camisa y los pantalones a punto de reventar. Le quedaban cuatro pelos sudados los cuales se peinaba a modo de cortinilla, como intentando negarse a la evidencia y la verdad es que su bigotillo de roedor me daba bastante grima. Era el prototipo de persona conservadora que vendería a su familia por cuatro monedas de oro, cuyos hijos no le deberían tener mucho aprecio, su mujer seguramente tuviese un amante y que él tenía toda la pinta de desfogarse a escondidas con prostitutas. Su olor a puros, whisky, colonia barata y sudor no ayudaba a la situación y daba la sensación de que a pesar de no ser anciano, podría morirse en cualquier momento ahogado. — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Verás... me dedico a la exportación y venta de piedras preciosas y me preguntaría si podría utilizar este almacén para esconder la mercancía. Pagando una buena parte de mis ingresos, claro está, me han dicho que eres un socio bastante cualificado y discreto. Sobre todo discreto</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — le di una palmada en el hombro, a modo de complicidad</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡Por supuesto!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — se frotaba las manos— </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">y dígame, ¿quién le ha pasado mi contacto?</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Primero tendremos que establecer una confianza mutua, ¿me sigue, Mr Davis? Ya sabe que el mundo de los negocios son complicados ¡kakahaha! Parece éste un buen almacén</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — buscaba el halago fácil, manipular a este tipo de imbéciles era lo más sencillo del mundo — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¿lo lleva usted solo?</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Sí, bueno, ya sabe, al final soy la principal mano de obra, me encargo de generar mi propia riqueza, aunque también un par de empleados ¡hihihihi!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — su risa me estaba amargando</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Perfecto, pues mire, hagamos un contrato improvisado, puro paripé para quitarnos a la Marina de encima y ya le voy contando mi plan, ¿me sigue?</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">El empresario asintió con la cabeza y se metió en su pequeño despacho, en lo que venía, cerré la puerta del almacén con llave y me la guardé. El muy imbécil se la había dejado en la cerradura. Volví al lugar en el que estaba y esperé a que volviese. Me tocaba hacer las cosas a mi manera.</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Antes de nada, ¿puedes enseñarme el tipo de mercancía que almacenas? Quizás podamos buscarle una mejor salida, tengo contactos por todo el West Blue</span></div>
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<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Mr Davis accedió y comenzó a abrir las cajas de madera con una palanca. Casi todas ellas estaban llenas de piezas metálicas de todos los tamaños, trabajadas en las fábricas para poder darles varios usos, ya sea en la construcción de barcos, de armas, o de cualquier tipo de material. Sin embargo, en otras cajas también había armas, algo normal visto el comercio de Ballywood pero la forma de almacenarlos me confirmaron que, efectivamente, además de explotar a aquellos dos niños, este tipo era un contrabandista. En los barriles simplemente había alcohol en unos y todo tipo de alimentos en otros, ya sea vegetales, frutas o tarros varios</span></div>
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<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Me senté sobre un barril, hurgué en mi mochila, saqué la gorra de Marine y se la lancé. El hombrecillo, al observarla, se quedó pálido. Miré dentro de un barril y con toda la parsimonia del mundo saqué una manzana verde, ácida, las que más me gustan y con la vista cansada me quedé mirando a Mr Davis. Él empezó a ponerse nervioso y se dirigió hacia la puerta metálica, dándole tirones</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Kakahahaha! ¡corre, corre! Te propongo un trato, barrigón, si consigues salir de aquí mientras me como esta manzana, eres libre</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Mr Davis intentaba tirar la puerta a patadas, algo imposible ya que era metálica, mientras yo comía tranquilamente la manzana. Le enseñé las llaves</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Yo probaría otra cosa</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — su desesperación me estaba empezando a divertir, era hora de cobrar</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Mr Davis daba saltitos intentando llegar a las ventanas, pero estaban demasiado altas y no podía subirse ni atravesar el cristal. Intentaba hacer torres con las cajas pero era muy lento e intentar quitarme las llaves a la fuerza era una opción irreal </span></div>
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<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">La manzana se acaba, Mr Davis, vamos, tú puedes</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — El empresario seguía intentando mil ideas pero era incapaz de poder salir, estaba atrapado. Terminé de comer, me acerqué a él y le di una palmada en la espalda —</span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"> Bueno, quizás lo de ser un gato no es tu fuerte, he ganado</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — bostecé sonoramente— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Ahora te propongo una cosa, te vienes tranquilito conmigo al cuartel y no me das la tarde, ¿me sigues?</span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡que te den Marine!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — intentó apartarme empujándome con el hombro y fue hacia una caja, de reojo vi que era una de las que contenía armas. Estaba intentando agarrar una daga. Sin darle opción, lo derribé con un barrido de jiu-jitsu con la pierna</span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">No estarás pensando... ¡oh no Mr Davis! No podemos empezar una amistad de esta forma, me romperías el corazón... tengo una balanza que está desequilibrada así que tú me ayudarás a equilibrarla, ¿vale?</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — como si de un balón de fútbol se tratase, le solté una patada en el lateral derecho de su cuerpo, en las costillas. Podía oír como el golpe provocó que le costase respirar. El mensaje estaba enviado y su única opción era obedecerme. — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Verás... tengo un juego que me gusta mucho jugar, consiste en que ahora mismo, tu misión es vaciar absolutamente todas las cajas y barriles de este almacén, ¿me sigues?</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">S...Sí</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — Mr Davis tembloroso no tuvo más remecio que hacer caso a mis peticiones. Comenzó a vaciar todas las cajas</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Pero más rápido!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — saqué otra manzana de un barril y se la tiré con fuerza a la espalda — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡y ni una queja!</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pasaron los minutos y por fin todas las cajas estaban completamente vacías</span></div>
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<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Ahora quiero que las vuelvas a llenar. Y una vez llenas, las quiero apiladas ¡kakahaha!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — Mr Davis me miraba paralizado, no sé si por verme sonreír o porque se pensaba que me faltaba un tornillo — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Oye Mr Davis, una pregunta... ¿tú te ves la polla? Nah, déjalo, no me respondas, dios qué asco me acaba de dar eso ¡kakahaha!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — cada vez escuchaba al hombre respirar más fuerte, sólo esperaba que no le diese un infarto allí mismo, si no a ver cómo explicaba yo esta situación en el cuartel.</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">El tiempo siguió pasando hasta que las cajas estaban llenas y apiladas de nuevo</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¿Y ahora sabes qué... Mr Davis...? con educación</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — abrí los ojos con una sonrisa esperando una respuesta</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">D-Dígame señor Jack</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — estaba agotado y temblando</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Kakahahaha! Jack dice, mira que eres burro. Mr Davis, está la cosa muy clara, ahora baja las cajas y vacíalas de nuevo. Y luego las quiero llenas y apiladas. Y luego las quiero vacías. Y luego llenas y apiladas ¿Me sigues? ¡kakahahaha!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — empecé a aplaudir, provocando la desesperación en él</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Las horas pasaron en ese almacén con Mr Davis repitiendo el mismo trabajo una y otra vez sin tener descanso. Miré por la ventana y me di cuenta de que faltaba poco para que volviese a amanecer</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Mr Davis, me aburro. ¡Tienes que ponerle un poco de voluntad a tu trabajo, hombre! ¡ya sé! Cantemos algo. Conozco una canción que cantábamos en el South Blue cuando era pequeño. Yo empiezo y tú me sigues, ¿vale?</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — me empece a aclarar la voz preparado para entonar— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Qué bien te veees ~~ te adelanto no me importa quién sea éééél ~~</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — me fui acercando a él poco a poco moviéndome de lado a lado, bailando — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">dígame usteeed ~~ si ha hecho algo travieso alguna veeez ~~</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — Mr Davis me miraba incrédulo, deseando simplemente haber estado entre rejas — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">una aventura es más divertida si huele a peligrooooo ~~</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — le sonreí apuntándole con los dos dedos índices esperando a que siguiese la canción</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">P-por f-favor... llé-llévame a c-cuartel....</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — El hombre me hablaba casi sin energías</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Mal, Mr Davis!</span> </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— le agarré de la nuca y golpeé su cara contra una de las cajas llenas de piezas metálicas, provocando que su nariz sangrase — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">la canción sigue con un "y si te invito a una copa y me acerco a tu boca"</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Agghhh e-esto es i-ilegal, l-los Marines t-te...neis unos p-pro...tocolos. T-Tus supe...riores... no lo permi...tirían</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — del golpe estaba desorientado</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Oh... no... Mr Davis! ¿pero acaso tú ves a alguno de mis superiores por aquí?</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — Dejé de fingir una expresión sonriente e irónica para ponerme serio por fin — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Verás... esta tarde vi a un par de niños desnutridos, llenos de golpes y heridas salir de este mismo almacén... y ya te he dicho que tengo una balanza que equilibrar, contrabandista explotador de niños</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — Ese hombre había cruzado mi línea así que comencé a patearle como si fuese mi saco de entrenamiento. Un golpe tras otro, en el torso, la cara, las extremidades... sólo podía pensar en lo que habrían vivido aquellos dos niños y cómo se habría aprovechado de su situación, todo parecía apuntar que eran huérfanos. A Mr Davis le tocaba recibir una retribución de mi propia justicia: recibir el daño que él mismo causó. Eso no le devolvería nada a esos dos niños pero al menos yo me quedaba más tranquilo mandando un mensaje.</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">El hombre acabó malherido e inconsciente, así que yo aproveché para dejarle en calzoncillos, atarle los pies con una cuerda, lanzarla a través de una viga del techo y atarla colgándole boca abajo del techo. Recogí mis cosas y cerré la puerta desde fuera — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Mierda... necesito una coartada... ¡Ya sé! <span style="color: #000000;" class="mycode_color">—</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> Saqué la gorra y el pañuelo de Marine de la mochila, me los puse y empecé a tirarme barro por la ropa y a dar vueltas por el suelo. Rompí un poco la camisa y el pantalón, me ensucié un poco la cara y puse rumbo al cuartel de vuelta.</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Ya era primera hora por la mañana, así que mi superior ya tendría que estar por allí. Entré al cuartel fingiendo una cojera, llegué hasta la puerta de su despacho, llamé, entré y me cuadré ante él</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡He descubierto a un contrabandista que explotaba niños!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — tenía que volver a hacer un papelón</span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">El superior me miraba de arriba a abajo... — </span><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¿qué cojones has hecho, Apolo? ¿por qué vienes lleno de mierda y con el uniforme para tirar?</span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">El contrabandista que descubrí me atacó por sorpresa al ver mi ropa de Marine pero pude con él. Lo he dejado encerrado en el almacén en el que operaba</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — lancé las llaves a su mesa</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¿Y por qué cojones no lo has traído tú, Apolo?</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — se llevaba la mano a la frente, era primera hora y ya estaba agotado</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¿No ves que estoy cojo? ¿Cómo cargo con él? Además... mucho he hecho ya, tú me dijiste que estuviese de patrulla, no que salvase el barrio, tienes que ser más claro con tus órdenes. También hay dos niños huérfanos por la zona, que la Marina se encargue de ellos. Trabajo en equipo, yo me encargo del problema y que otro haga la otra parte</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — le ofrecí el puño sonriendo para chocarlo</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Maldigo el día en el que apareciste en este cuartel. Mandaré a un soldado, ahora sal de mi vista</span></div>
<br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Me fui cojeando por la puerta aguantándome la risa, seguramente mi superior no se hubiese creído que me habían atacado pero tampoco tenía pruebas para demostrar lo contrario. Me metí en el vestuario, me limpié la suciedad con agua y decidí escaquearme un rato. Había pasado la noche en vela y estaba cansado, así que salí al patio del cuartel, me metí entre unos arbustos escondido y me tumbé sobre el césped, tapándome la cara con la gorra. Era hora de dormir un rato, los problemas ya los resolvería el Apolo del futuro.</span><br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Información</span>
					</div>
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					<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
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						<span>Resumen</span>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					El capitán del cuartel de la marina de Ballywood ordena a Apolo ir a patrullar la zona de East Ballywood. Apolo se dirige hacia allá de mala gana, patrulla un rato y al meterse en una taberna descubre a dos niños en mal estado. Apolo les sigue, llega a un almacén oculto y allí se encuentra a un contrabandista que explotaba a esos niños. Apolo decide aplicar el mismo castigo al contrabandista que los niños sufrieron y vuelve al cuartel entregándole y pidiendo a la Marina que le busque ayuda a esos niños
				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Karmas utilizados</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Positivos:<br />
- Belleza<br />
- Popularidad<br />
- Fama<br />
- Mentiroso<br />
- Seductor<br />
- Pico de oro<br />
<br />
Negativos:<br />
- Charlatán<br />
- Tic<br />
- Muletilla<br />
- Risa excéntrica<br />
- Código de honor (proteger siempre a los niños)<br />
<br />
<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<br />
<br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">17 de verano, año 13<br />
Reino de Ballywood, West Blue</span></div>
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Escurrí el mocho y contemplé la obra que me había llevado toda la mañana, el cuartel había quedado impoluto. Ni siquiera hacía falta tener que limpiarlo tan a fondo a diario, más bien parecía que no le caía demasiado bien a mi superior y me ordenaba hacerlo como castigo. Admito que algunos sí pude habérmelos ganado pero algo me decía que a ese marine le encantaba presumir de medallas. Tampoco era para tanto, ni siquiera su rango era gran cosa. Con toda la parsimonia del mundo y entre bostezos, recorrí los pasillos mirando por las ventanas hacia el patio, mis compañeros se encontraban entrenando como de costumbre: ejercicio físico, pruebas de tiro, combates... El fusil no era lo mío, si el destino del mundo dependiese de que yo pudiese dispararle a un elefante a medio metro, entonces espero que el más allá nos tuviese preparada una buena fiesta de bienvenida. Ahora bien, si me dejasen entrenar un rato aunque sea un simulacro de combate, sé que nadie en ese cuartel podría pararme. Al menos podía ganarme la vida con algo.</span><br />
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Entré al vestuario y recogí mi mochila, allí estaba mi skate acoplado a ella </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">y más vale que así fuese. Mi reloj biológico acompañado del rugido de mis tripas me estaban diciendo que era hora de comer algo, así que recorrí los pasillos de vuelta y salí del cuartel. Hacía una temperatura agradable pero el día estaba nublado así que no merecía la pena ir a comer a Bollywood beach como de costumbre. Me senté en las escaleras de la entrada y de la mochila saqué un bocadillo. Comencé a comerlo lentamente con la mirada perdida clavada en el suelo, únicamente quería estar un momento a solas sin hacer nada, hasta que, minutos después, una voz me chirrió la cabeza mientras veía aparecer unas botas en mi campo de visión. Levanté la mirada como si la cosa no fuese conmigo. Mi maldito superior...</span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">—</span><span style="color: #008e02;" class="mycode_color"> Apolo! Necesito que hoy hagas patrulla por East Ballywood, así que ponte en marcha</span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¿Y por qué no mandas a uno de tus soldados favoritos? ¿no ves que estoy comiendo?</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — Nunca había estado por East Ballywood y la verdad es que no podía darme más pereza la idea. Esa zona era el principal foco de criminalidad de la isla, mucha gente lo trataba como un estercolero pero yo no podía hacerlo, no conocía el lugar y no todo el mundo de allí era culpable de que la vida les pusiese en aquel barrio. Pese a ello, la idea de que algún borracho tuviese ganas de bronca o cualquier persona desubicada le apeteciese montar un numerito era algo que ya me fatigaba de primeras, no por miedo o algo similar, sino por la pereza que me daba tener que ponerme a repartir golpes.</span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¿Y tú acaso no ves que soy tu superior?</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — Empezaba a perder la paciencia demasiado rápido</span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Y a mí qué me cuentas, todos tenemos problemas en esta vida, ¿me sigues?</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — seguí a lo mío, la verdad es que en ese momento me importaba más ese bocadillo que lo que tuviese que decirme </span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Quizás adónde me vas a seguir tú es al calabozo, o a tomar por culo de esta isla</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — le empezaba a temblar la ceja y poco a poco estaba aumentando el tono de su voz</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— Suspiré, me levanté desganado y me cuadré ante él de la forma más floja que podía — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Si es que qué poca paciencia... ¡Al toque!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — tuve que apretar mis labios con fuerza porque la situación me causaba demasiada risa y, reírme ante él, sí que me habría causado problemas</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Mientras mi superior seguía su camino hacia dentro del cuartel, me quité el pañuelo del cuello y la gorra de marine, guardándolos en mi mochila junto al bocadillo. Me desabroché entera mi camisa blanca, me peiné el pelo hacia atrás con los dedos, cogí mis cosas y puse rumbo hacia East Ballywood. Él dijo que patrullase por la zona pero en ningún momento dijo que tenía que ir identificado como Marine, así que mi plan era simple, dar una vuelta por la zona, tener una tarde tranquila y volver a mi casa. Si hubiese entrado allí uniformado y solo, seguramente la cosa se habría puesto tensa. ¡Así que gracias por nada, protocolo de vestimenta!</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Podías darte cuenta de que estabas llegando al lugar porque a poco iban apareciendo cada vez más fábricas, las casas eran baratas y el pavimento estaba descuidado. El contraste con Ballywood Hills era notorio, ni siquiera parecía que perteneciesen a la misma isla. Empecé a dar vueltas por el barrio con parsimonia y las manos en los bolsillos, el barrio estaba embarrado por las lluvias de la noche anterior y eso era una faena porque ni siquiera podría matar el tiempo patinando por el lugar. La postal era bastante deprimente: un día nublado y húmedo, fábricas contaminando y suciedad por el suelo. Al menos que fuese de día ayudaba a la calma, por la noche seguramente eso se convertiría en un hervidero de gente alcoholizada, drogada y quizás algún que otro pirata buscando desfogarse con alguna trabajadora de la calle. Otros quizás sólo vaguen por la calle al no tener techo. Otros quizás simplemente buscasen algo que comer entre la basura. Pero yo no era un héroe, ni podía cambiar el mundo, así que simplemente mi objetivo allí era estar atento y atrapar a los terribles malhechores que pudiesen causar el pánico en nuestra querida isla. Irónico, cuanto menos, porque seguro que la Marina podría encontrar gente peor entre la población de Ballywood Hills ocultos y disfrazados bajo el lujo y el materialismo. Pero qué sabré yo, como repito, no soy un héroe.</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Tras casi una hora dando vueltas por el lugar me cansé, así que decidí entrar en la primera taberna que vi cruzando una puerta de madera al lado de una cristalera grande, eso sí, me quité la mayor cantidad de barro posible del calzado antes de entrar. El lugar era bastante lúgubre y las tablas del suelo crujían cada vez que mis botas las presionaba. Tenía una barra en frente de la puerta y cuatro mesas a la derecha. No había mucho ruido, tan sólo se oía a un grupo de ancianos tomándose un vino en la mesa pegada a la cristalera. Yo decidí sentarme en la esquina, era un buen lugar para estar tranquilo y poder controlar todo el lugar a la vez. No era el lugar más bonito del mundo pero tampoco parecía malo, simplemente era humilde. Estaba dirigido por un señor en la barra y una mujer rubia de mi edad que atendía las mesas, tenía pinta de ser su hija, la cual vino a atenderme y yo le dediqué una de mis mejores sonrisas</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Hola monada! ¡ha sido un duro día pero cómo me alegro de verte! No sé qué tendrás para este pobre y cansado hombre</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — sujeté con delicadeza la palma de su mano comprobando su dedo anular— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">pero quizás un tremendo y vigoroso zumo de piña estaría perfecto ¡kakahaha!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — una de dos, o ese numerito provocaba que la camarera me cruzase la cara, o quizás la hacía reír y conseguía que me invitase. Sea como fuere, uno tiene que aprovechar los dones que su madre le dio y luego ya se verá qué ocurre. Por lo pronto ella se rio y un minuto después me trajo mi zumo. La cosa no empezaba mal. La sensación fría recorriendo mi garganta y ese sabor siempre me resultaba agradable, me recordaba a mi casa, a mi auténtica casa en el South Blue, me refiero. Allí me quedé un rato largo sumido en mis pensamientos hasta que una imagen rompió mi burbuja: vi a dos niños entrar al bar a pedir agua. Estaban bastante delgados y llenos de hollín, con una camiseta blanca manchada y rota y unos pantalones marrones parcheados. Pero lo peor de todo era que estaban llenos de cicatrices, moratones y heridas por los brazos. No me quería ni imaginar en qué estado estarían las partes del cuerpo que sus ropas ocultaban</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Dejé un par de monedas sobre la mesa y salí detrás de esos niños, siguiéndoles desde una distancia prudente para ver qué ocurría, la situación no me daba buenas vibraciones. Estuvieron un par de minutos callejeando hasta que los vi entrar en un pequeño almacén oculto entre las fábricas. Sumé dos más dos y, aunque en muchas ocasiones me diese pereza actuar, hay líneas que conmigo no se deben cruzar. Monté guardia cerca de la zona, disimulando sentado en el suelo con la espalda apoyada en el ladrillo de las paredes de las fábricas cercanas. Horas después, cuando ya estaba atardeciendo, los niños salieron del almacén así que una vez se fueron alejando, era mi turno de actuar. Me acerqué a la puerta metálica del almacén y la golpee con los nudillos esperando respuesta. Unos segundos después, una mirilla se deslizó y a través de ella vi dos ojos redondos como canicas</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¿Qué quieres? ¿Quién eres?</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Hola!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — puse una sonrisa y una cara amigable — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">mi nombre es Jack y soy un mercader que viene del Reino de Ilisia, me han pasado tu contacto y me han dicho que posees este almacén, necesito hacer negocios contigo, ¿me sigues?</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — oí cómo las llaves se deslizaban y comenzaban a abrir la cerradura de la puerta, no me podía creer que algo tan improvisado fuese a funcionar. Aunque a decir verdad, sí me lo podía imaginar ya que el Reino de Ilisia comercia con piedras preciosas y artesanía... y por la plata baila el mono, todo este tipo de escoria es igual — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡dígame su nombre, amigo, por favor!</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">La puerta se abrió y desde dentro me invitó a entrar, a lo cual accedí. Eché un vistazo rápido al almacén y pude ver que la única entrada y salida era esa puerta, las ventanas no podían abrirse y estaban demasiado altas, olía a humedad y entraba una tenue luz anaranjada del atardecer. Todo estaba lleno de cajas de madera enormes apiladas por todas partes, barriles y herramientas. También había un pequeño despacho, que imagino que es lo que utilizaría este tipo, tipo que me miraba con una cara curiosa</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Pasa, pasa y llámame Mr Davis</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Encantado, Mr Davis!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — me tocaba hacer el papelón de mi vida ya que su cara me resultaba repugnante. No había visto una expresión más interesada en mi vida. Era un señor entrado ya en su cuarentena, con una buena panza y con la camisa y los pantalones a punto de reventar. Le quedaban cuatro pelos sudados los cuales se peinaba a modo de cortinilla, como intentando negarse a la evidencia y la verdad es que su bigotillo de roedor me daba bastante grima. Era el prototipo de persona conservadora que vendería a su familia por cuatro monedas de oro, cuyos hijos no le deberían tener mucho aprecio, su mujer seguramente tuviese un amante y que él tenía toda la pinta de desfogarse a escondidas con prostitutas. Su olor a puros, whisky, colonia barata y sudor no ayudaba a la situación y daba la sensación de que a pesar de no ser anciano, podría morirse en cualquier momento ahogado. — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Verás... me dedico a la exportación y venta de piedras preciosas y me preguntaría si podría utilizar este almacén para esconder la mercancía. Pagando una buena parte de mis ingresos, claro está, me han dicho que eres un socio bastante cualificado y discreto. Sobre todo discreto</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — le di una palmada en el hombro, a modo de complicidad</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡Por supuesto!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — se frotaba las manos— </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">y dígame, ¿quién le ha pasado mi contacto?</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Primero tendremos que establecer una confianza mutua, ¿me sigue, Mr Davis? Ya sabe que el mundo de los negocios son complicados ¡kakahaha! Parece éste un buen almacén</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — buscaba el halago fácil, manipular a este tipo de imbéciles era lo más sencillo del mundo — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¿lo lleva usted solo?</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Sí, bueno, ya sabe, al final soy la principal mano de obra, me encargo de generar mi propia riqueza, aunque también un par de empleados ¡hihihihi!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — su risa me estaba amargando</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Perfecto, pues mire, hagamos un contrato improvisado, puro paripé para quitarnos a la Marina de encima y ya le voy contando mi plan, ¿me sigue?</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">El empresario asintió con la cabeza y se metió en su pequeño despacho, en lo que venía, cerré la puerta del almacén con llave y me la guardé. El muy imbécil se la había dejado en la cerradura. Volví al lugar en el que estaba y esperé a que volviese. Me tocaba hacer las cosas a mi manera.</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Antes de nada, ¿puedes enseñarme el tipo de mercancía que almacenas? Quizás podamos buscarle una mejor salida, tengo contactos por todo el West Blue</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Mr Davis accedió y comenzó a abrir las cajas de madera con una palanca. Casi todas ellas estaban llenas de piezas metálicas de todos los tamaños, trabajadas en las fábricas para poder darles varios usos, ya sea en la construcción de barcos, de armas, o de cualquier tipo de material. Sin embargo, en otras cajas también había armas, algo normal visto el comercio de Ballywood pero la forma de almacenarlos me confirmaron que, efectivamente, además de explotar a aquellos dos niños, este tipo era un contrabandista. En los barriles simplemente había alcohol en unos y todo tipo de alimentos en otros, ya sea vegetales, frutas o tarros varios</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Me senté sobre un barril, hurgué en mi mochila, saqué la gorra de Marine y se la lancé. El hombrecillo, al observarla, se quedó pálido. Miré dentro de un barril y con toda la parsimonia del mundo saqué una manzana verde, ácida, las que más me gustan y con la vista cansada me quedé mirando a Mr Davis. Él empezó a ponerse nervioso y se dirigió hacia la puerta metálica, dándole tirones</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Kakahahaha! ¡corre, corre! Te propongo un trato, barrigón, si consigues salir de aquí mientras me como esta manzana, eres libre</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Mr Davis intentaba tirar la puerta a patadas, algo imposible ya que era metálica, mientras yo comía tranquilamente la manzana. Le enseñé las llaves</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Yo probaría otra cosa</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — su desesperación me estaba empezando a divertir, era hora de cobrar</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Mr Davis daba saltitos intentando llegar a las ventanas, pero estaban demasiado altas y no podía subirse ni atravesar el cristal. Intentaba hacer torres con las cajas pero era muy lento e intentar quitarme las llaves a la fuerza era una opción irreal </span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">La manzana se acaba, Mr Davis, vamos, tú puedes</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — El empresario seguía intentando mil ideas pero era incapaz de poder salir, estaba atrapado. Terminé de comer, me acerqué a él y le di una palmada en la espalda —</span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"> Bueno, quizás lo de ser un gato no es tu fuerte, he ganado</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — bostecé sonoramente— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Ahora te propongo una cosa, te vienes tranquilito conmigo al cuartel y no me das la tarde, ¿me sigues?</span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡que te den Marine!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — intentó apartarme empujándome con el hombro y fue hacia una caja, de reojo vi que era una de las que contenía armas. Estaba intentando agarrar una daga. Sin darle opción, lo derribé con un barrido de jiu-jitsu con la pierna</span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">No estarás pensando... ¡oh no Mr Davis! No podemos empezar una amistad de esta forma, me romperías el corazón... tengo una balanza que está desequilibrada así que tú me ayudarás a equilibrarla, ¿vale?</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — como si de un balón de fútbol se tratase, le solté una patada en el lateral derecho de su cuerpo, en las costillas. Podía oír como el golpe provocó que le costase respirar. El mensaje estaba enviado y su única opción era obedecerme. — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Verás... tengo un juego que me gusta mucho jugar, consiste en que ahora mismo, tu misión es vaciar absolutamente todas las cajas y barriles de este almacén, ¿me sigues?</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">S...Sí</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — Mr Davis tembloroso no tuvo más remecio que hacer caso a mis peticiones. Comenzó a vaciar todas las cajas</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Pero más rápido!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — saqué otra manzana de un barril y se la tiré con fuerza a la espalda — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡y ni una queja!</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pasaron los minutos y por fin todas las cajas estaban completamente vacías</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Ahora quiero que las vuelvas a llenar. Y una vez llenas, las quiero apiladas ¡kakahaha!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — Mr Davis me miraba paralizado, no sé si por verme sonreír o porque se pensaba que me faltaba un tornillo — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Oye Mr Davis, una pregunta... ¿tú te ves la polla? Nah, déjalo, no me respondas, dios qué asco me acaba de dar eso ¡kakahaha!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — cada vez escuchaba al hombre respirar más fuerte, sólo esperaba que no le diese un infarto allí mismo, si no a ver cómo explicaba yo esta situación en el cuartel.</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">El tiempo siguió pasando hasta que las cajas estaban llenas y apiladas de nuevo</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¿Y ahora sabes qué... Mr Davis...? con educación</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — abrí los ojos con una sonrisa esperando una respuesta</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">D-Dígame señor Jack</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — estaba agotado y temblando</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Kakahahaha! Jack dice, mira que eres burro. Mr Davis, está la cosa muy clara, ahora baja las cajas y vacíalas de nuevo. Y luego las quiero llenas y apiladas. Y luego las quiero vacías. Y luego llenas y apiladas ¿Me sigues? ¡kakahahaha!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — empecé a aplaudir, provocando la desesperación en él</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Las horas pasaron en ese almacén con Mr Davis repitiendo el mismo trabajo una y otra vez sin tener descanso. Miré por la ventana y me di cuenta de que faltaba poco para que volviese a amanecer</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Mr Davis, me aburro. ¡Tienes que ponerle un poco de voluntad a tu trabajo, hombre! ¡ya sé! Cantemos algo. Conozco una canción que cantábamos en el South Blue cuando era pequeño. Yo empiezo y tú me sigues, ¿vale?</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — me empece a aclarar la voz preparado para entonar— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Qué bien te veees ~~ te adelanto no me importa quién sea éééél ~~</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — me fui acercando a él poco a poco moviéndome de lado a lado, bailando — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">dígame usteeed ~~ si ha hecho algo travieso alguna veeez ~~</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — Mr Davis me miraba incrédulo, deseando simplemente haber estado entre rejas — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">una aventura es más divertida si huele a peligrooooo ~~</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — le sonreí apuntándole con los dos dedos índices esperando a que siguiese la canción</span></div>
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<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">P-por f-favor... llé-llévame a c-cuartel....</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — El hombre me hablaba casi sin energías</span></div>
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<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Mal, Mr Davis!</span> </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— le agarré de la nuca y golpeé su cara contra una de las cajas llenas de piezas metálicas, provocando que su nariz sangrase — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">la canción sigue con un "y si te invito a una copa y me acerco a tu boca"</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Agghhh e-esto es i-ilegal, l-los Marines t-te...neis unos p-pro...tocolos. T-Tus supe...riores... no lo permi...tirían</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — del golpe estaba desorientado</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Oh... no... Mr Davis! ¿pero acaso tú ves a alguno de mis superiores por aquí?</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — Dejé de fingir una expresión sonriente e irónica para ponerme serio por fin — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Verás... esta tarde vi a un par de niños desnutridos, llenos de golpes y heridas salir de este mismo almacén... y ya te he dicho que tengo una balanza que equilibrar, contrabandista explotador de niños</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — Ese hombre había cruzado mi línea así que comencé a patearle como si fuese mi saco de entrenamiento. Un golpe tras otro, en el torso, la cara, las extremidades... sólo podía pensar en lo que habrían vivido aquellos dos niños y cómo se habría aprovechado de su situación, todo parecía apuntar que eran huérfanos. A Mr Davis le tocaba recibir una retribución de mi propia justicia: recibir el daño que él mismo causó. Eso no le devolvería nada a esos dos niños pero al menos yo me quedaba más tranquilo mandando un mensaje.</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">El hombre acabó malherido e inconsciente, así que yo aproveché para dejarle en calzoncillos, atarle los pies con una cuerda, lanzarla a través de una viga del techo y atarla colgándole boca abajo del techo. Recogí mis cosas y cerré la puerta desde fuera — </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Mierda... necesito una coartada... ¡Ya sé! <span style="color: #000000;" class="mycode_color">—</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> Saqué la gorra y el pañuelo de Marine de la mochila, me los puse y empecé a tirarme barro por la ropa y a dar vueltas por el suelo. Rompí un poco la camisa y el pantalón, me ensucié un poco la cara y puse rumbo al cuartel de vuelta.</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Ya era primera hora por la mañana, así que mi superior ya tendría que estar por allí. Entré al cuartel fingiendo una cojera, llegué hasta la puerta de su despacho, llamé, entré y me cuadré ante él</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡He descubierto a un contrabandista que explotaba niños!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — tenía que volver a hacer un papelón</span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">El superior me miraba de arriba a abajo... — </span><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¿qué cojones has hecho, Apolo? ¿por qué vienes lleno de mierda y con el uniforme para tirar?</span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">El contrabandista que descubrí me atacó por sorpresa al ver mi ropa de Marine pero pude con él. Lo he dejado encerrado en el almacén en el que operaba</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — lancé las llaves a su mesa</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¿Y por qué cojones no lo has traído tú, Apolo?</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — se llevaba la mano a la frente, era primera hora y ya estaba agotado</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¿No ves que estoy cojo? ¿Cómo cargo con él? Además... mucho he hecho ya, tú me dijiste que estuviese de patrulla, no que salvase el barrio, tienes que ser más claro con tus órdenes. También hay dos niños huérfanos por la zona, que la Marina se encargue de ellos. Trabajo en equipo, yo me encargo del problema y que otro haga la otra parte</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> — le ofrecí el puño sonriendo para chocarlo</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">— </span><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Maldigo el día en el que apareciste en este cuartel. Mandaré a un soldado, ahora sal de mi vista</span></div>
<br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Me fui cojeando por la puerta aguantándome la risa, seguramente mi superior no se hubiese creído que me habían atacado pero tampoco tenía pruebas para demostrar lo contrario. Me metí en el vestuario, me limpié la suciedad con agua y decidí escaquearme un rato. Había pasado la noche en vela y estaba cansado, así que salí al patio del cuartel, me metí entre unos arbustos escondido y me tumbé sobre el césped, tapándome la cara con la gorra. Era hora de dormir un rato, los problemas ya los resolvería el Apolo del futuro.</span><br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<div class='custom-spoiler'>
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					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Información</span>
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					<br />
<br />
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						<span>Resumen</span>
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				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					El capitán del cuartel de la marina de Ballywood ordena a Apolo ir a patrullar la zona de East Ballywood. Apolo se dirige hacia allá de mala gana, patrulla un rato y al meterse en una taberna descubre a dos niños en mal estado. Apolo les sigue, llega a un almacén oculto y allí se encuentra a un contrabandista que explotaba a esos niños. Apolo decide aplicar el mismo castigo al contrabandista que los niños sufrieron y vuelve al cuartel entregándole y pidiendo a la Marina que le busque ayuda a esos niños
				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
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						<span>Karmas utilizados</span>
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					<br />
Positivos:<br />
- Belleza<br />
- Popularidad<br />
- Fama<br />
- Mentiroso<br />
- Seductor<br />
- Pico de oro<br />
<br />
Negativos:<br />
- Charlatán<br />
- Tic<br />
- Muletilla<br />
- Risa excéntrica<br />
- Código de honor (proteger siempre a los niños)<br />
<br />
<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<br />
<br />

				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado] Un descenso a la locura muy bello]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1044</link>
			<pubDate>Wed, 15 May 2024 15:32:58 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=197">Zorak</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1044</guid>
			<description><![CDATA[<span style="color: #666666;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> Hace algunos años</span></span></span><br />
<span style="color: #666666;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">día 13 de invierno.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Me encontraba en la azotea de la taberna regida por Vander, disfrutando de un cigarro a escondidas mientras miraba hacia el patio interior, aun llevando un año ya trabajando con Ride era un habito que no estaba dispuesto a perder, sabia bien que me metería en un problema si Ridel me agarraba fumando, pero que puedo decir, "peligro" es mi segundo nombre.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">En el patio interior Powder y Jerry entrenaban peleando el uno contra el otro, Jerry siempre había sido un portento de la naturaleza en lo que a agilidad concierne, pero Powder en este año había mejorado notablemente, podía ver a simple vista que Jerry no estaba peleando enserio, Powder por su parte estaba dando todo lo que tenía y para ser justos no lo estaba haciendo nada mal, esquivaba todo golpe que lanzaba Jerry y este a su vez esquivaba todos los contraataques de la chica, de pronto Powder comenzó a moverse mejor, su respiración, su postura, las descargas de golpes que mandaba hacia Jerry, el cual ya no podía esquivar con tanta facilidad, estaban cerca que la perfección de la que nos hablaba Ridel.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Tan absorto estaba viendo a mis amigos luchar que no me di cuenta de una presencia que tenia a mi izquierda, en cuanto la note solté el cigarro y lo pisé, solo una persona sería capaz de llegar tan cerca de mi sin que lo notará y el brazo que rodeó mis hombros solo confirmo mis sospechas, Ridel me había encontrado.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Haremos como que no he visto nada por esta vez, te parece? Powder lo hace cada vez mejor, Te dije que la protegías demasiado.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Una sonrisa nació en mi cara al escuchar esas palabras, desde hace unos meses lo sabia, Powder estaba creciendo a pasos agigantados y aunque seguía tan pura como siempre, estaba comenzando a aprender como defenderse, aunque a mi parecer aún le faltaba mucho como para no vigilarla en las misiones mas comprometidas, pero parecía que Ridel siempre fue capaz de ver algo en ella que yo no y aunque me molestaba un poco, no podía evitar el sentirme orgulloso de ella.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Aún recuerdo la primera vez que la vi, una pequeña niña de tres años llorando por el hambre que sus padres al no poder saciar, decidieron deshacerse de una niña inocente para poder comer ellos, los primeros días que pasó en casa, entrando a escondidas de papá, no podía dejar de mirar por ella, me sentía reflejado en ella ya que mamá me abandonó también. Yo mismo tomé la decisión de que ella sería mi responsabilidad.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Jerry no va enserio, aún le falta mucho.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Ridel comenzó a reír a carcajadas mientras señalaba el patio donde los golpes no cesaban.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Eso díselo a el.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Volví a posar mi atención hacía la pelea y para mi sorpresa Powder tenía totalmente arrinconado a Jerry, este ultimo estaba sudando mucho y le costaba respirar, mientras Powder por su parte se la veía fresca.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Quizás sus golpes no sean tan potentes como los tuyos, Zorak</span>" Dijo mientras se subía el borde de la azotea. "<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Pero sabe moverse mejor que tu y que Jerry.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Saltó hacia el patio, frenando el entrenamiento y acariciando la cabeza de Powder como muestra de un buen trabajo, Jerry lanzó los guantes al suelo y se metió en la taberna con una mirada taciturna, Ridel me hizo señas para que fuera dentro de la taberna, seguramente quería hablar sobre el golpe que nos había conseguido Vander.</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="color: #666666;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> Hace algunos años</span></span></span><br />
<span style="color: #666666;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">día 13 de invierno.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Me encontraba en la azotea de la taberna regida por Vander, disfrutando de un cigarro a escondidas mientras miraba hacia el patio interior, aun llevando un año ya trabajando con Ride era un habito que no estaba dispuesto a perder, sabia bien que me metería en un problema si Ridel me agarraba fumando, pero que puedo decir, "peligro" es mi segundo nombre.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">En el patio interior Powder y Jerry entrenaban peleando el uno contra el otro, Jerry siempre había sido un portento de la naturaleza en lo que a agilidad concierne, pero Powder en este año había mejorado notablemente, podía ver a simple vista que Jerry no estaba peleando enserio, Powder por su parte estaba dando todo lo que tenía y para ser justos no lo estaba haciendo nada mal, esquivaba todo golpe que lanzaba Jerry y este a su vez esquivaba todos los contraataques de la chica, de pronto Powder comenzó a moverse mejor, su respiración, su postura, las descargas de golpes que mandaba hacia Jerry, el cual ya no podía esquivar con tanta facilidad, estaban cerca que la perfección de la que nos hablaba Ridel.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Tan absorto estaba viendo a mis amigos luchar que no me di cuenta de una presencia que tenia a mi izquierda, en cuanto la note solté el cigarro y lo pisé, solo una persona sería capaz de llegar tan cerca de mi sin que lo notará y el brazo que rodeó mis hombros solo confirmo mis sospechas, Ridel me había encontrado.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Haremos como que no he visto nada por esta vez, te parece? Powder lo hace cada vez mejor, Te dije que la protegías demasiado.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Una sonrisa nació en mi cara al escuchar esas palabras, desde hace unos meses lo sabia, Powder estaba creciendo a pasos agigantados y aunque seguía tan pura como siempre, estaba comenzando a aprender como defenderse, aunque a mi parecer aún le faltaba mucho como para no vigilarla en las misiones mas comprometidas, pero parecía que Ridel siempre fue capaz de ver algo en ella que yo no y aunque me molestaba un poco, no podía evitar el sentirme orgulloso de ella.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Aún recuerdo la primera vez que la vi, una pequeña niña de tres años llorando por el hambre que sus padres al no poder saciar, decidieron deshacerse de una niña inocente para poder comer ellos, los primeros días que pasó en casa, entrando a escondidas de papá, no podía dejar de mirar por ella, me sentía reflejado en ella ya que mamá me abandonó también. Yo mismo tomé la decisión de que ella sería mi responsabilidad.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Jerry no va enserio, aún le falta mucho.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Ridel comenzó a reír a carcajadas mientras señalaba el patio donde los golpes no cesaban.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Eso díselo a el.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Volví a posar mi atención hacía la pelea y para mi sorpresa Powder tenía totalmente arrinconado a Jerry, este ultimo estaba sudando mucho y le costaba respirar, mientras Powder por su parte se la veía fresca.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Quizás sus golpes no sean tan potentes como los tuyos, Zorak</span>" Dijo mientras se subía el borde de la azotea. "<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Pero sabe moverse mejor que tu y que Jerry.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Saltó hacia el patio, frenando el entrenamiento y acariciando la cabeza de Powder como muestra de un buen trabajo, Jerry lanzó los guantes al suelo y se metió en la taberna con una mirada taciturna, Ridel me hizo señas para que fuera dentro de la taberna, seguramente quería hablar sobre el golpe que nos había conseguido Vander.</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Presente Absoluto [T3 Autonarrada] Reunión y Despedida]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=969</link>
			<pubDate>Sun, 17 Mar 2024 12:52:51 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=197">Zorak</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=969</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">Día 51 de primavera.</span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">21:30/ East Ballywood</span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">La noche caía sobre East ballywood y Zorak llego a la taberna de Melisa, se paró un segundo ante la puerta y cerro los ojos mientras intentaba calmarse, suspiro y poso su mano sobre el pomo de la puerta, girándolo y abriendo, el corazón le latía a mil por hora, pero le debía una disculpa a Mel, ella siempre había sido como una madre para Zorak, este entro en la taberna y se dirigió hacia la barra, Melisa se giró y cuando vio a Zorak frunció el ceño y le hizo un gesto con la cabeza indicando las escaleras, este se encaminó hacia ellas con la mirada baja, se apoyó en el pomo de la puerta y comenzó a subir lentamente las escaleras, llego al rellano de la segunda planta y se encaminó hacia la habitación en la cual había hablado por última vez con Mel, giro el pomo de la puerta y entro en ella, siguió caminando hasta la ventana en la que vio al hijo de Mel.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Ese tipo de situaciones no se le daban bien al mestizo, pero era algo que le debía a Melisa, mientras se preguntaba como podría iniciar con sus disculpas la puerta se abrió tras de él y una Melisa iracunda entro como un torbellino, la puerta se cerró tras de ella con un fuerte portazo, Zorak se giró y se quedó mirando a Melisa a los ojos, sintiendo un profundo arrepentimiento y vergüenza, Melisa comenzó a hablar.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #f012be;" class="mycode_color">Como te atreves a volver por aquí después de lo que has hecho?</span>" La mirada de Melisa desprendía desprecio, Zorak abrió la boca y comenzó a hablar.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Yo... Lo siento Melis...</span>" un firme bofetón cruzo la cara del mestizo, Zorak dejo que su cara se moviera con la inercia del golpe, y bajo la mirada.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #f012be;" class="mycode_color">Sé que hizo cosas malas!</span>" Melisa apretaba los dientes de rabia y comenzaron a caerle lágrimas por las mejillas. "<span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">Pero le has quitado el padre a mi hijo, has hecho lo mismo que te hicieron a ti</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak no sabía que contestarle, tenía toda la razón del mundo, solo pudo seguir con la mirada baja, no le salían las palabras y tampoco sabia que podría decir para reconfortar a Melisa, a fin de cuentas estaba frente al asesino de Ridel, Melisa estallo en llanto.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">Eres un monstruo Zorak, no quise creerlo la última vez que viniste</span>" la mujer hipaba por las lágrimas que caían descontroladas por su rostro. "<span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">No quiero que mi hijo siga vuestro estúpido juego de orgullo y venganza.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Lo siento, de verdad.</span>" Zorak estaba siendo totalmente sincero, el último discurso de Ridel seguía resonando en su cabeza y a Melisa solo le había traído oscuridad en vez de luz, a la misma Melisa que siempre dio la cara por el y la misma que le ayudaba cuando su padre estaba en su espiral autodestructiva.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">Largate de aquí y no vuelvas, no quiero volverte a ver me entiendes?</span>" Melisa se giró dando la espalda a Zorak y le señalo la puerta. "<span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">Por favor...</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Sin decir una palabra más, Zorak comenzó a caminar hacia la puerta, la abrió y salió al rellano dirigiéndose a las escaleras, una vez las bajo encontró al hijo de Melisa en la barra, era increíble cuanto se parecía el chico a su padre, el mestizo se encaminó hacia la puerta que daba a la calle y a medio camino el chico hablo.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #c14700;" class="mycode_color">Eres el tío Zorak, verdad? Mamá me ha hablado mucho de ti.</span>" Zorak enmudeció y se giró hacia el chico.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El chico le sonreía mientras limpiaba un vaso de cristal, Zorak le devolvió la sonrisa y asintió.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #c14700;" class="mycode_color">También me hablo del tío Jerry y de la tía Powder, espero conocerles algún día.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak tuvo que hacer de tripas corazón para no romper en llanto allí mismo, aun con las facciones de su padre el chico se parecía a Jerry, tanto en la forma de expresarse como en esa mirada noble, el mestizo encaro la puerta y mientras la abría y salía por ella dijo, si Mel le había hablado de ellos, pero no le había contado nada más, tampoco lo haría él.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Hazme un favor Jerry, cuida bien de mamá, vale?</span>" Zorak cerro la puerta tras de él y apenas pudo escuchar al chico decir que por supuesto cuidaría bien de su madre.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Siguió caminando por las calles de Ballywood, mientras se encendía un cigarro y lo disfrutaba, dando un último vistazo al barrio que le vio crecer y rememorando momentos con sus compañeros, siguió caminando y para cuando quiso darse cuenta, estaba frente al mural que pinto años atras, un mural donde estaban las caras de todos aquellos que había perdido, su mirada se posó sobre el rostro de Powder, la echaba tanto de menos... Luego poso su mirada sobre el rostro de Vander, de pequeño nunca comprendió bien las palabras de ese hombre. "<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Pero a fin de cuentas, si tomas una mala decisión y les pasa algo, la culpa será tuya. ¿Entiendes eso?</span></span>" Lo había aprendido de la peor manera posible, estando aún en sus pensamientos una voz hablo a sus espaldas.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Las noticias vuelan sabes? Por que no me dijiste que ya estabas de vuelta?</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El mestizo sin girarse ni apartar la mirada del mural contesto a la voz que venía de su espalda.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Necesitaba un tiempo, no fue un trabajo sencillo.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El chico del que provenía la voz se posicionó a su lado, llevaba una máscara blanca y una capucha que impedía ver el color de pelo del chico, este continuo la charla.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Entonces es cierto? Se acabó?</span>" La voz del muchacho sonaba emocionada.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak llevo su mano hacia la frente y comenzó a jugar con el mechón de su pelo, suspiro y dijo.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Si, ya se ha acabado por fin.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak se giró para encarar al chico, casi tan alto como él, con un cuerpo atlético, bajo su axila derecha nacía una muleta que ayudaba a que el chico pudiera mantener el equilibrio, puesto que le faltaba la pierna derecha, este encaro al mestizo y sé bajo la capucha, dejando ver un pelo de color blanco, con trenzas pequeñas que daban el aspecto de pequeñas rastas, acto seguido alzo su mano izquierda hacia la máscara que portaba en la cara y se la quito, dejándola caer, esta no cayo al suelo, ya que una cuerda unía la mascara con el pantalón, haciendo que esta quedara colgada sobre su muslo, Zorak lo miro a los ojos mientras sonreía y el rostro que le devolvía la sonrisa era el mismísimo Jerry.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak lo abrazó y Jerry comenzó a llorar, el mestizo entendía como se sentía su hermano jurado, los dos hubieran dado la vida por Ridel y los dos lo pasaron igual de mal cuando murió Powder, la pequeña hermana jurada de ambos, incluso lisiado como estaba quiso acompañar a Zorak en busca de pistas, cosa a la cual el mestizo de negó rotundamente.</span><br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Jerry comenzó a llorar cada vez más fuerte, Zorak se preguntaba cuanto llevaba aguantando esas lágrimas, pero no las juzgaba, simplemente aferraba más fuerte a su amigo, dejando que se desahogase su hombro, así se quedaron por unos largos diez minutos, tras los cuales Jerry comenzó a hablar.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Eso significa que volverás y lideraras las líneas?</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak tomo su decisión el mismo día que acabo con Ridel, acepto la invitación de Kisuke para formar un grupo revolucionario y marcharía pronto.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Las líneas ya tienen al mejor líder que se podría pedir</span>" Dijo sonriendo a Jerry "<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Además, me iré pronto, tengo que reunirme con una persona.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Jerry puso una cara rara y abrió los ojos de par en par mientras decía.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Por cierto, recuerdas de la chica que me hablaste? Como era... la chica de hielo!</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak miro con curiosidad a Jerry, estaba hablando de Maeve?</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Te refieres a Maeve?</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Jerry puso la cara de cuando se recuerda algo.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Esa misma! Hace poco estuvo por aquí, me llegaron rumores sobre que vieron a una chica albina transformarse en pájaro tras matar a un tipo, dicen que le arranco la polla</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak no pudo aguantar la risa, sin duda alguna era el tipo de cosa que esperaba de ella.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">BAAATOTOTOTO! No tienes que preocuparte, algo habría hecho el imbécil ese para que Maeve le hiciera eso.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Desde que Zorak vio en el periódico que Maeve había formado su propia tripulación había querido conocerlos, para ver si realmente eran dignos de defender a su capitana.</span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Los dos comenzaron a caminar por las calles de East ballywood, mientras rememoraban momentos de cuando eran unos críos, sus primeros golpes, las primeras peleas que tuvieron con la gente del barrio, los consejos de Vander y el tiempo voló hasta que llegaron a un pequeño bosque que aún se abría paso en las sucias calles de East Ballywood, comenzaron a seguir el camino de tierra y se quedaron en silencio nada más entrar en él, continuaron caminando durante diez minutos hasta que llegaron a un claro en el que reposaban tres tumbas, Zorak se acercó a ellas mientras Jerry se sentaba en una roca, en las tumbas podían leerse los nombres, "Vander Strike", "Powder" y "Zero Ideale". </span></span><span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Habló primero mirando la tumba de Vander.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"</span></span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Siento no haber sido un mejor aprendiz Vander, tus consejos valían oro y lo comprendí demasiado tarde, pero he cumplido con mi obligación, ahora podéis descansar en paz</span></span><span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">" Se giró hacia la tumba de Powder.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"</span></span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Powpow... no hay un solo día en el que no te eche de menos, eras demasiado pura para este mundo de mierda, pero descuida, tu hermanito cambiará eso para las próximas generaciones, tú solo observame y procura guardar un buen sitio para cuando tu hermano mayor vaya contigo, vale?</span></span><span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">" La mirada de Zorak estaba perdida en la piedra de la tumba de la joven, casi podía verla sonreir y escuchar su dulce voz. Esperaba que le hubiera traído la paz que necesitaba para descansar en paz, luego giro lentamente la cabeza hasta quedarse mirando la tumba de su padre, "Zero Ideale" la última vez que Zorak estuvo frente a la tumba de su padre fue el día del entierro de este, se había prohibido a el mismo el ir a visitarlo hasta que cumpliera su venganza, no sabía que decir, sabía que su padre no apoyaba el estilo de vida que había tomado Zorak y mucho menos apoyaría el reguero de muertes que había dejado a su espalda, </span></span><span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">suspiro y se paró frente a la tumba de su padre, Zero Ideale.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Papá... sé que no apoyabas mi camino, siempre cuidaste de mí aunque mamá nos abandonara y te jodiste la vida trabajando como una máquina hasta que no pudiste más y todo para intentar que tuviera un futuro, ahora es mi turno de hacer lo mismo por las nuevas generaciones del mundo, mirame papá, voy a cambiar el mundo.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak se giró hacia Jerry y comenzaron a caminar dirección a Ballywood Beach, donde Zorak tenía apalabrado un trasporte en barco, uno de los cocineros le debía una de hacía tiempo y le había conseguido un billete a mitad de precio con dirección a Ohara, los dos amigos hicieron el camino en silencio, posiblemente era la última vez que se verían en sus vidas, tras una hora de camino, por fin llegaron al puerto donde estaba el barco y Zorak volvió a abrazar a Jerry y este le devolvió el abrazo con fuerza.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Gracias de corazón hermano.</span>" Musito Jerry "<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Jamás te olvidaré.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak aguanto las lágrimas y rio.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">BATOTOTO yo tampoco a ti hermano.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Se separó de Jerry y comenzó a subir al barco, no llevaba mucha carga, tan solo un macuto con varios de sus libros favoritos, algo de comida y dinero, se subió al barco y al girarse se encontró a Jerry despidiéndolo con aspavientos, su nueva vida comenzaba hoy, pensaba el joven mestizo mientras se despedía de su hermano juramentado.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Estaba ansioso por reunirse con Kisuke, habían quedado en verse en Ohara y allí le pondría al día y comenzarían a limpiar el mundo de basura, estaba decidido a dar su vida para romper el engranaje de este sistema corrupto que no mira por el de abajo mas que para pisarles el cuello.</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">Día 51 de primavera.</span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">21:30/ East Ballywood</span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">La noche caía sobre East ballywood y Zorak llego a la taberna de Melisa, se paró un segundo ante la puerta y cerro los ojos mientras intentaba calmarse, suspiro y poso su mano sobre el pomo de la puerta, girándolo y abriendo, el corazón le latía a mil por hora, pero le debía una disculpa a Mel, ella siempre había sido como una madre para Zorak, este entro en la taberna y se dirigió hacia la barra, Melisa se giró y cuando vio a Zorak frunció el ceño y le hizo un gesto con la cabeza indicando las escaleras, este se encaminó hacia ellas con la mirada baja, se apoyó en el pomo de la puerta y comenzó a subir lentamente las escaleras, llego al rellano de la segunda planta y se encaminó hacia la habitación en la cual había hablado por última vez con Mel, giro el pomo de la puerta y entro en ella, siguió caminando hasta la ventana en la que vio al hijo de Mel.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Ese tipo de situaciones no se le daban bien al mestizo, pero era algo que le debía a Melisa, mientras se preguntaba como podría iniciar con sus disculpas la puerta se abrió tras de él y una Melisa iracunda entro como un torbellino, la puerta se cerró tras de ella con un fuerte portazo, Zorak se giró y se quedó mirando a Melisa a los ojos, sintiendo un profundo arrepentimiento y vergüenza, Melisa comenzó a hablar.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #f012be;" class="mycode_color">Como te atreves a volver por aquí después de lo que has hecho?</span>" La mirada de Melisa desprendía desprecio, Zorak abrió la boca y comenzó a hablar.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Yo... Lo siento Melis...</span>" un firme bofetón cruzo la cara del mestizo, Zorak dejo que su cara se moviera con la inercia del golpe, y bajo la mirada.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #f012be;" class="mycode_color">Sé que hizo cosas malas!</span>" Melisa apretaba los dientes de rabia y comenzaron a caerle lágrimas por las mejillas. "<span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">Pero le has quitado el padre a mi hijo, has hecho lo mismo que te hicieron a ti</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak no sabía que contestarle, tenía toda la razón del mundo, solo pudo seguir con la mirada baja, no le salían las palabras y tampoco sabia que podría decir para reconfortar a Melisa, a fin de cuentas estaba frente al asesino de Ridel, Melisa estallo en llanto.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">Eres un monstruo Zorak, no quise creerlo la última vez que viniste</span>" la mujer hipaba por las lágrimas que caían descontroladas por su rostro. "<span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">No quiero que mi hijo siga vuestro estúpido juego de orgullo y venganza.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Lo siento, de verdad.</span>" Zorak estaba siendo totalmente sincero, el último discurso de Ridel seguía resonando en su cabeza y a Melisa solo le había traído oscuridad en vez de luz, a la misma Melisa que siempre dio la cara por el y la misma que le ayudaba cuando su padre estaba en su espiral autodestructiva.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">Largate de aquí y no vuelvas, no quiero volverte a ver me entiendes?</span>" Melisa se giró dando la espalda a Zorak y le señalo la puerta. "<span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">Por favor...</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Sin decir una palabra más, Zorak comenzó a caminar hacia la puerta, la abrió y salió al rellano dirigiéndose a las escaleras, una vez las bajo encontró al hijo de Melisa en la barra, era increíble cuanto se parecía el chico a su padre, el mestizo se encaminó hacia la puerta que daba a la calle y a medio camino el chico hablo.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #c14700;" class="mycode_color">Eres el tío Zorak, verdad? Mamá me ha hablado mucho de ti.</span>" Zorak enmudeció y se giró hacia el chico.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El chico le sonreía mientras limpiaba un vaso de cristal, Zorak le devolvió la sonrisa y asintió.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #c14700;" class="mycode_color">También me hablo del tío Jerry y de la tía Powder, espero conocerles algún día.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak tuvo que hacer de tripas corazón para no romper en llanto allí mismo, aun con las facciones de su padre el chico se parecía a Jerry, tanto en la forma de expresarse como en esa mirada noble, el mestizo encaro la puerta y mientras la abría y salía por ella dijo, si Mel le había hablado de ellos, pero no le había contado nada más, tampoco lo haría él.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Hazme un favor Jerry, cuida bien de mamá, vale?</span>" Zorak cerro la puerta tras de él y apenas pudo escuchar al chico decir que por supuesto cuidaría bien de su madre.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Siguió caminando por las calles de Ballywood, mientras se encendía un cigarro y lo disfrutaba, dando un último vistazo al barrio que le vio crecer y rememorando momentos con sus compañeros, siguió caminando y para cuando quiso darse cuenta, estaba frente al mural que pinto años atras, un mural donde estaban las caras de todos aquellos que había perdido, su mirada se posó sobre el rostro de Powder, la echaba tanto de menos... Luego poso su mirada sobre el rostro de Vander, de pequeño nunca comprendió bien las palabras de ese hombre. "<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Pero a fin de cuentas, si tomas una mala decisión y les pasa algo, la culpa será tuya. ¿Entiendes eso?</span></span>" Lo había aprendido de la peor manera posible, estando aún en sus pensamientos una voz hablo a sus espaldas.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Las noticias vuelan sabes? Por que no me dijiste que ya estabas de vuelta?</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El mestizo sin girarse ni apartar la mirada del mural contesto a la voz que venía de su espalda.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Necesitaba un tiempo, no fue un trabajo sencillo.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El chico del que provenía la voz se posicionó a su lado, llevaba una máscara blanca y una capucha que impedía ver el color de pelo del chico, este continuo la charla.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Entonces es cierto? Se acabó?</span>" La voz del muchacho sonaba emocionada.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak llevo su mano hacia la frente y comenzó a jugar con el mechón de su pelo, suspiro y dijo.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Si, ya se ha acabado por fin.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak se giró para encarar al chico, casi tan alto como él, con un cuerpo atlético, bajo su axila derecha nacía una muleta que ayudaba a que el chico pudiera mantener el equilibrio, puesto que le faltaba la pierna derecha, este encaro al mestizo y sé bajo la capucha, dejando ver un pelo de color blanco, con trenzas pequeñas que daban el aspecto de pequeñas rastas, acto seguido alzo su mano izquierda hacia la máscara que portaba en la cara y se la quito, dejándola caer, esta no cayo al suelo, ya que una cuerda unía la mascara con el pantalón, haciendo que esta quedara colgada sobre su muslo, Zorak lo miro a los ojos mientras sonreía y el rostro que le devolvía la sonrisa era el mismísimo Jerry.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak lo abrazó y Jerry comenzó a llorar, el mestizo entendía como se sentía su hermano jurado, los dos hubieran dado la vida por Ridel y los dos lo pasaron igual de mal cuando murió Powder, la pequeña hermana jurada de ambos, incluso lisiado como estaba quiso acompañar a Zorak en busca de pistas, cosa a la cual el mestizo de negó rotundamente.</span><br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Jerry comenzó a llorar cada vez más fuerte, Zorak se preguntaba cuanto llevaba aguantando esas lágrimas, pero no las juzgaba, simplemente aferraba más fuerte a su amigo, dejando que se desahogase su hombro, así se quedaron por unos largos diez minutos, tras los cuales Jerry comenzó a hablar.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Eso significa que volverás y lideraras las líneas?</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak tomo su decisión el mismo día que acabo con Ridel, acepto la invitación de Kisuke para formar un grupo revolucionario y marcharía pronto.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Las líneas ya tienen al mejor líder que se podría pedir</span>" Dijo sonriendo a Jerry "<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Además, me iré pronto, tengo que reunirme con una persona.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Jerry puso una cara rara y abrió los ojos de par en par mientras decía.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Por cierto, recuerdas de la chica que me hablaste? Como era... la chica de hielo!</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak miro con curiosidad a Jerry, estaba hablando de Maeve?</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Te refieres a Maeve?</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Jerry puso la cara de cuando se recuerda algo.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Esa misma! Hace poco estuvo por aquí, me llegaron rumores sobre que vieron a una chica albina transformarse en pájaro tras matar a un tipo, dicen que le arranco la polla</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak no pudo aguantar la risa, sin duda alguna era el tipo de cosa que esperaba de ella.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">BAAATOTOTOTO! No tienes que preocuparte, algo habría hecho el imbécil ese para que Maeve le hiciera eso.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Desde que Zorak vio en el periódico que Maeve había formado su propia tripulación había querido conocerlos, para ver si realmente eran dignos de defender a su capitana.</span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Los dos comenzaron a caminar por las calles de East ballywood, mientras rememoraban momentos de cuando eran unos críos, sus primeros golpes, las primeras peleas que tuvieron con la gente del barrio, los consejos de Vander y el tiempo voló hasta que llegaron a un pequeño bosque que aún se abría paso en las sucias calles de East Ballywood, comenzaron a seguir el camino de tierra y se quedaron en silencio nada más entrar en él, continuaron caminando durante diez minutos hasta que llegaron a un claro en el que reposaban tres tumbas, Zorak se acercó a ellas mientras Jerry se sentaba en una roca, en las tumbas podían leerse los nombres, "Vander Strike", "Powder" y "Zero Ideale". </span></span><span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Habló primero mirando la tumba de Vander.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"</span></span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Siento no haber sido un mejor aprendiz Vander, tus consejos valían oro y lo comprendí demasiado tarde, pero he cumplido con mi obligación, ahora podéis descansar en paz</span></span><span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">" Se giró hacia la tumba de Powder.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"</span></span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Powpow... no hay un solo día en el que no te eche de menos, eras demasiado pura para este mundo de mierda, pero descuida, tu hermanito cambiará eso para las próximas generaciones, tú solo observame y procura guardar un buen sitio para cuando tu hermano mayor vaya contigo, vale?</span></span><span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">" La mirada de Zorak estaba perdida en la piedra de la tumba de la joven, casi podía verla sonreir y escuchar su dulce voz. Esperaba que le hubiera traído la paz que necesitaba para descansar en paz, luego giro lentamente la cabeza hasta quedarse mirando la tumba de su padre, "Zero Ideale" la última vez que Zorak estuvo frente a la tumba de su padre fue el día del entierro de este, se había prohibido a el mismo el ir a visitarlo hasta que cumpliera su venganza, no sabía que decir, sabía que su padre no apoyaba el estilo de vida que había tomado Zorak y mucho menos apoyaría el reguero de muertes que había dejado a su espalda, </span></span><span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">suspiro y se paró frente a la tumba de su padre, Zero Ideale.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Papá... sé que no apoyabas mi camino, siempre cuidaste de mí aunque mamá nos abandonara y te jodiste la vida trabajando como una máquina hasta que no pudiste más y todo para intentar que tuviera un futuro, ahora es mi turno de hacer lo mismo por las nuevas generaciones del mundo, mirame papá, voy a cambiar el mundo.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak se giró hacia Jerry y comenzaron a caminar dirección a Ballywood Beach, donde Zorak tenía apalabrado un trasporte en barco, uno de los cocineros le debía una de hacía tiempo y le había conseguido un billete a mitad de precio con dirección a Ohara, los dos amigos hicieron el camino en silencio, posiblemente era la última vez que se verían en sus vidas, tras una hora de camino, por fin llegaron al puerto donde estaba el barco y Zorak volvió a abrazar a Jerry y este le devolvió el abrazo con fuerza.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Gracias de corazón hermano.</span>" Musito Jerry "<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Jamás te olvidaré.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak aguanto las lágrimas y rio.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">BATOTOTO yo tampoco a ti hermano.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Se separó de Jerry y comenzó a subir al barco, no llevaba mucha carga, tan solo un macuto con varios de sus libros favoritos, algo de comida y dinero, se subió al barco y al girarse se encontró a Jerry despidiéndolo con aspavientos, su nueva vida comenzaba hoy, pensaba el joven mestizo mientras se despedía de su hermano juramentado.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Estaba ansioso por reunirse con Kisuke, habían quedado en verse en Ohara y allí le pondría al día y comenzarían a limpiar el mundo de basura, estaba decidido a dar su vida para romper el engranaje de este sistema corrupto que no mira por el de abajo mas que para pisarles el cuello.</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[T1 Autonarrada] [+18] Una mañana de compras movidita]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=941</link>
			<pubDate>Mon, 04 Mar 2024 06:35:37 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=160">Eaa</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=941</guid>
			<description><![CDATA[<div class='custom-spoiler'>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Guía de Color:</span><ul class="mycode_list"><li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Eaa</span><br />
</li>
<li><span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Habla (rojo)</span></span><br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Piensa (morado, cursiva)</span></span></span><br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">NPCs</span><br />
</li>
<li><span style="color: #005dc2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Dependienta (azul)</span></span><br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #17b529;" class="mycode_color">Maleantes (verde)</span></span><br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #E86E04;" class="mycode_color">Dueño de la tienda (naranja)</span></span><br />
</li>
</ul>

				</div>
			</div><br />
Primavera, Año 12<br />
East Ballywood,<br />
Día 11, al mediodía<br />
<br />
En nuestra larga travesía en el mar, tuvimos tiempo de sobra para repartir las distintas tareas no solo en el barco si no también de cara a cuando llegáramos a las distintas islas. Tras mucho esfuerzo (ninguno, de hecho) conseguí convencer a la capitana Maeve y a Peteiro de que me permitieran a mí encargarme de conseguir provisiones y el resto de compras varias. No es que no me fiara de ellos, bueno de Peteiro sí que no me fiaba a la hora de comprar comida, pero quería asegurarme de poder comprar<br />
los mejores ingredientes. Yo me encargaba de preparar las comidas (por decisión propia) y era la que más conocimiento tenía acerca de las cosas que teníamos o necesitábamos en la bodega.<br />
<br />
Por ello, me dirigí temprano al mercado, con intención de conseguir los mejores ingredientes. No me llevó demasiado tiempo el tema de las compras. Había dejado al pequeño Mandarina en el barco, para así poder ir más rápido. - <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Seguro que está jugando con su regalo</span></span> - pensé, con una sincera sonrisa en el rostro. Me acordé entonces de que dentro de poco iban a ser los cumpleaños de mis compañeros. Tenía una ligera idea de qué podría gustarle a Maeve, pero sobre el gyojin no tenía ni idea. Caminé por las distintas calles de Ballywood, en busca de algo que pudiera gustarle a este último. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Ya lo tengo</span> - dije, emocionada por mi idea. Entré entonces en una tienda.<br />
<br />
- <span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Buenos días jovencita</span> - me saludó la dependienta. - <span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">¿En qué te puedo ayudar?</span> - me analizaba de arriba a abajo. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">¿No tendrás un perro de goma, no?</span> - me miró extrañada. Esperable - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Como los huesos esos de goma para que muerdan los perros, pero con forma de perro.</span> - sonreí. Asintió, entendiendo ahora que no era ninguna especie de pervertida perturbada. A decir verdad, la idea era perfecta. Peteiro me había dicho que su plato favorito era el perro, y a veces parecía que le faltaba tiempo para recordarnos aquella vez que se comió un perro callejero. No le pegué porque los perros no me provocan tanta simpatía como los gatos, la verdad. - <span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Vale, espera un momentito aquí. Por cierto, tienes una cara muy bonita.</span> - me sonrió la mujer antes de dirigirse hacia la trastienda. Volvió con toda clase de perros de goma. Había un montón de razas, desde los más pequeños hasta uno que era enorme. - <span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Toma, te los dejo aquí para que los mires.</span> - habló y comenzó a reponer varias cosas por la tienda. - <span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">No puede ser demasiado pequeño porque si no Peteiro se lo va a tragar.</span></span> - pensé. Deseché de esa forma todos los perros pequeños. Hice lo mismo con el Corgi, pues por alguna razón esos perros sí me agradaban. Pude ver de reojo como la dependienta no me quitaba ojo. - <span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">¿Acaso me habrá reconocido?</span></span> - pensé. - <span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Nah, no creo. No soy tan famosa</span></span> - me sentía bastante aliviada, a decir verdad. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Creo que este</span> - llamé a la mujer, levantando el que parecía un Rottweiler.<br />
<br />
La mujer dejó entonces sobre el mostrador un par de papeles que estaba mirando, antes de acercarse. No pude ver lo que era, pero aquello me dio muy mala espina. - <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Mierda</span></span> - pensé. -<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color"> Oh, este. Es bonito, ¿a que sí?</span> - sonrió. Se podía ver a la legua lo fingida que era su sonrisa. - <span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">¿Te lo envuelvo para regalo?</span> - me preguntó. Me negué. Era evidente que estaba tratando de ganar tiempo. Casi seguro que había avisado a los marines. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">¿Me puedes traer papel de regalo? Esque quiero envolver una cosita más, y así lo pongo todo junto.</span> - sonreí, nuevamente. La mujer insistió en envolver el regalo. Que lo iba a hacer gratis, dijo. Agarró entonces el perro de goma por el otro extremo. Aquello me hizo ponerme nerviosa. Tiré del muñeco, tratando de quitárselo de las manos con intención de irme. Tras un breve forcejeo, finalmente conseguí quitárselo. Aunque, de manera inesperada, la mujer salió volando en dirección a una de las estanterías. Tras un buen golpe, esta le cayó encima. ¿Debería haber utilizado menos fuerza para quitárselo? Seguro. Pero en aquel momento no estaba yo como para calcular fuerzas y perder más tiempo. Levanté la estantería, dejándola nuevamente en su sitio. Tampoco era una salvaje que iba a dejar a una mujer sepultada. Me acerqué con curiosidad al mostrador. Como me temía, tenía nuestros carteles de recompensa. Una mueca de molestia se dibujó en mi rostro. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Que pena. Parecía maja</span> - suspiré y saqué mi pluma. Decidí entonces firmar el cartel. "Con cariño, Eaa" dibujé un pequeño corazón "Gracias por el perrete, lo voy a cuidar bien". Tras eso cogí el perro de goma y salí de la tienda corriendo. Di un portazo, el cual, sin yo darme cuenta, desequilibró la estantería, haciendo que volviera a caer.<br />
<br />
Tras guardar como pude el perro de goma continué con mi camino. Ahora faltaba el segundo regalo. Este lo tenía más claro. Iba a comprarle un nuevo látigo a Maeve. No sabía si le iba a gustar, lo cual me daba un poco de miedo. Se la veía muy apegada a su látigo. Lo llevaba siempre encima y lo cuidaba mucho. De hecho, busqué la ocasión de tomarlo prestado momentáneamente para poder medirlo y utilizarlo de referencia pero no hubo manera.<br />
- <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">En el fondo tampoco es que vaya a sustituir a su látigo. Puede usar los dos a la vez</span> - Sonreí, imaginándome la idea. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Podrá dar el doble de latigazos, y el doble de latigazos significa el doble de marines muertos. Seguro que le gusta.</span> - realmente llegar a esas conclusiones me hacía sentirme orgullosísima de mí misma.<br />
Pregunté, animada, por un lugar donde poder comprar un látigo, o en su caso encontrar a un artesano que pudiera fabricarlo. La idea que tenía en mente era clara, placas pequeñas de metal unidas entre sí. Como esas espadas convertibles de algunas historias, pero que fuera únicamente un látigo, pues Maeve no tenía pinta de que le fuera a gustar una espada. Pasé un par de horas preguntando en diversos sitios, sin obtener ningún resultado. Posiblemente mi aspecto, y llevar una gran bolsa con comida y un enorme bulto en el abrigo no es que inspirara mucha confianza.<br />
<br />
De esa forma, terminé recorriendo las calles de East Ballywood. Esa zona me recordaba a Toroa, pero bastante peor. No llovía, lo cual por primera vez descubrí que era algo malo, pues la lluvia hubiera ayudado a paliar el insufrible olor que desprendían las calles que transitaba. Vómito, alcohol, orina. Un cóltel realmente nauseabundo. Estaba algo cansada a la par que hambrienta hambrienta. Me hubiera gustado entrar en alguna cantina a picar algo, pero seguía recordando las palabras de Maeve - <span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">Si vas a East Ballywood no comas nada en un sitio que se llama <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">El Cascarón</span>. Bueno, mejor no comas nada en ningún sitio allí.</span> - Seguramente esas no fueran las palabras que mi amiga utilizó, pero era como las recordaba. No me había llegado a explicar la razón detrás de ello, pero tampoco me hacía falta. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Es una orden de la capitana, y las órdenes de la capitana hay que cumplirlas</span> - repetí mi respuesta, con una risita, recordando la cara que puso.<br />
<br />
Por suerte para mí, antes de desistir y volver al barco a dejar las cosas, un hombre pareció dispuesto a ayudarme. Me comentó que conocía un sitio donde podría conseguir el arma que buscaba. También me dijo que era algo realmente exótico, y que por ello iba a ser algo caro. A decir verdad, el dinero me importaba entre nada y menos. Decidí seguirle, caminando por las estrechas calles. Caminamos durante aproximadamente quince minutos, antes de entrar en un pequeño tugurio. Tras rechazar cortesmente una cerveza le seguí a la trastienda. - <span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Tan solo quiero coger el látigo e irme de vuelta al barco</span></span> - me decía a mí misma. Para mi sorpresa, la puerta de la trastienda se cerró de golpe tan pronto la crucé. - <span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Eaa, eres la más tonta.</span></span> - murmuré. - <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">Tenías que habértelo esperado, la verdad</span></span> - miré levemente a los costados, viendo cómo un grupo de hombres me rodeaba.<br />
- <span style="color: #17B529;" class="mycode_color">Vaya, qué espécimen tenemos aquí</span> - habló uno de ellos, en concreto el que me había guiado hasta aquella trampa. - <span style="color: #17B529;" class="mycode_color">Cuando me he levantado esta mañana en el burdel lo último que me esperaba era que fueran a caerme doce talegos del cielo.</span> - continuó hablando. Cómo no, otra persona que me había reconocido. - <span style="color: #17B529;" class="mycode_color">Además, está bien buena.</span> - suspiré, molesta. Miré a mi alrededor. Había dos hombres detrás de mí, otros dos a los lados y otros tres delante, formando un heptágono extraño, sin contar al primer hombre, quien estaba dentro de este, un par de metros delante de mí. - <span style="color: #17B529;" class="mycode_color">Uf, me muero de ganas por meterle la polla.</span> - habló otro de ellos, esta vez uno de los que tenía detrás. - <span style="color: #17B529;" class="mycode_color">¿Oye jefe, crees que si nos la follamos todos los marines nos darán menos por ella?</span> - preguntó otro, esta vez el de mi izquierda. Cada palabra que decían me daba más náuseas, y a su vez hacía que me hirviera la sangre. - <span style="color: #17B529;" class="mycode_color">Bueno, mientras sea reconocible no creo que haya problema. Si total, tiene pinta de que ellos van a hacer lo mismo.</span> - miró a los tres que tenía detrás. - <span style="color: #17B529;" class="mycode_color">Por mí podéis hacer con ella lo que queráis, pero yo soy el primero, eso seguro. Y parece que vais a tener que sujetarla, porque vaya bicho más gigante. Aunque seguro que es igual de estrecha que el resto</span> - se giró nuevamente, mirándome esta vez a mí directamente. - <span style="color: #17B529;" class="mycode_color">Vamos, se buena y así seguro que te lo pasas bien</span> - hablaba con un tono repulsivo. - <span style="color: #17B529;" class="mycode_color">Si te portas mal te vamos a tener que domar.</span> - Domar. Esa palabra me encendió por completo. Había escuchado bastantes veces aquella palabra, y la situación era siempre la misma para todas las veces. Una visita nocturna, el hombre que me esclavizó, y yo resistiéndome a lo que trataba de hacerme.<br />
<br />
No le dejé terminar la frase. Dejé caer la bolsa de comida y salí corriendo en su dirección. Me abalancé sobre él, clavando mis cuernos en su abdomen. Con un grito de furia me levanté y le agarré. Seguía empalado en mis cuernos. Hice toda la fuerza que pude y aunque me supuso un gasto de energía mayor del esperado, su carne no tardó en desgarrarse. Me quedé entonces con las dos mitades del hombre, una en cada mano, mientras los otros siete me miraban aterrados. Una gran cantidad de sangre inundó la sala. Líneas rojas se dibujaban en mi rostro. Tiré a este al suelo y me dirigí corriendo hacia otro de ellos, el que tenía justo en frente. Le di una patada en el tobillo que lo tiró al suelo, y mientras caía aproveché la inercia para pisarle la cabeza. Sonó como si un elefante pisara una sandía. Cinco segundos pasaron, en los que lo único que se escuchó fue mi grito y los sonidos derivados de mis dos acciones anteriores. Entonces un coro de gritos emergió. Se habían dado cuenta de que trancar la puerta de la trastienda había sido una pésima idea, pues ahora todos ellos se encontraban allí, encerrados conmigo. - <span style="color: #17b529;" class="mycode_color">¡Es... es un demonio!</span> - Aquellos gritos de pavor eran como música para mis oídos en aquel momento. Sentí entonces un ligero pinchazo en mi brazo izquierdo. Uno de los desgraciados había perdido completamente la cabeza y había decidido atacarme. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Me he hecho cortes peores cocinando</span> - le dije y le agarré de la cara. Le estampé entonces contra una de las columnas, hasta que quedó prácticamente hecho puré. Parecía que aquella acción había motivado a algunos de sus compañeros. Gritaban despavoridos mientras corrían en mi dirección, con pequeños cuchillos en las manos. Una patada fue suficiente para acabar con estos.<br />
<br />
Poco a poco el coro de gritos se fue apagando hasta que solo quedó el silencio en aquella sala. Bueno, en la sala quedamos el silencio, la bolsa con las compras la cual sorprendentemente estaba impoluta, una gran cantidad de trozos de carne, sesos, sangre y vísceras y yo. Me limpié las manos, antes de agacharme. Quité trozos de carne de entre mis mechones. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Que puto asco. Tengo que dejar de hacer eso</span> - hablé, terminando de peinarme, antes de levantarme bruscamente. Cogí la bolsa y reventé la puerta de una patada. Ni siquiera me costó, pues el estado de la madera era lamentable. Era irónico pensar en que podría haberme ido de allí sin problema si hubiera querido sin montar aquella carnicería, pero bueno, la próxima vez tal vez. Como era de esperar, nadie en aquel antro dijo nada. Todos habrían escuchado lo sucedido y nadie parecía tener ganas de tratar siquiera de comprobarlo. Caminé pesadamente por el local en dirección a la puerta. Me puse la capucha antes de salir. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Bastante gente me ha reconocido ya hoy</span><br />
<br />
Enormemente desanimada, decidí que lo mejor era volver al barco. Tenía todavía líneas rojas en la cara, un corte superficial en el muslo derecho y otro en el antebrazo izquierdo. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Me da igual si Maeve tiene el baño ocupado cuando llegue. Pienso bañarme, para quitarme toda esta mierda.</span> - aunque por fuera pareciera enfadada, estaba bastante triste. Había perdido mucho tiempo, y no solo eso, si no también la ilusión de encontrar el regalo para mi amiga. Mientras caminaba , cabizbaja, por las estrechas y malolientes calles, pude ver una tienda. "Todo lo que necesitas para tu aventura en el Grand Line. Ven y conviértete en el nuevo Rey de los Piratas" decía el eslogan. Miré sin mucho ánimo al escaparate y entonces lo vi. Un maravilloso Log Pose. Algo hizo click en mi cabeza y entré rápidamente en el local. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Hola, quiero uno de esos</span> - señalé efusivamente. Casi le da un ataque al pobre dueño de la tienda. Seguramente el pobre anciano creyó que era algún ladrón tratando de atracarle, aunque mi voz le hizo calmarse. - <span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">Oh, bueno, entonces estás de suerte. Es el último que me queda.</span> - fue entonces al escaparate a recogerlo. -<span style="color: #e86e04;" class="mycode_color"> Aunque... lamento decir que no hay de tu talla. Y no creo que me vayan a llegar más.</span> - me miró, algo preocupado por aquel inconveniente. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">No pasa nada. Es un regalo para una amiga</span> - sonreí. Volvía a estar animada. Esto seguro que le iba a gustar. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">¿Se puede grabar algo en la correa?</span> - pregunté. Tras su respuesta afirmativa le pedí a ver si podía grabar un pequeño dibujo de un gatito negro, obviamente haciendo referencia a Mandarina. Tras ver lo bonito que quedaba y pagarle, me regaló una cajita para guardarlo. - <span style="color: #E82A1F;" class="mycode_color">¿Podrías grabar también unas palabras en la caja, porfis?</span> - obviamente, el anciano asintió. Estuve hablando con él un rato mientras terminaba de grabar las cosas. Me dijo que le conocían como "El Barbas", que en sus tiempos mozos regentaba una librería y que ahora estaba a punto de jubilarse. Sabía que este hombre no iba a delatarme, por lo que me quité la capucha. Estuvimos un poco hablando de lo que me había sucedido hacía unos minutos, en parte debido a lo sucia que me encontraba. Tras firmarle mi cartel de Se Busca y prometerle que íbamos a ser unas grandes piratas, me puse nuevamente la capucha y salí de la tienda.<br />
<br />
"Para que nos guíes hacia nuevas aventuras" Sonreí, leyendo las palabras grabadas en la caja, la cual guardé con extremo cuidado y cariño antes de proseguir mi camino en dirección al barco.<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<div class='custom-spoiler'>
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						<span>Info</span>
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					<br />
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						<span>Resumen</span>
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				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Eaa va a comprar a la ciudad. Decide, además de las provisiones, comprar regalos de cumpleaños para sus amigos. Tras un forcejeo y dejar muy maltrecha a la dependienta de una tienda (la cual había avisado a los marines de su presencia) consigue el regalo de Peteiro. Para el regalo de Maeve tiene más problemas, pues lo que busca es algo realmente complicado de encontrar. Es engañada por un hombre y termina en una trastienda, teniendo que pelear con ocho maleantes que pretenden hacer cosas malas con ella antes de entregarla a las autoridades para cobrar su recompensa. Tras masacrarlos en un nuevo arrebato salvaje se va de allí triste por no haber encontrado lo que había ido buscando, pero finalmente ve en una tienda el que podría ser el regalo perfecto, un Log Pose, y lo compra.<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
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						<span>Aclaración</span>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
En el post he puesto que compro un Log Pose. La idea es que con la recompensa de la aventura ya me llega para comprarlo.<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Akuma</span>
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					<br />
<div class='akuma_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreAkuma'>Tama Tama No Mi: Modelo Huevo</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='akuma_tipo'><strong id='tipoAkuma'>Zoan</strong></div>
                    <div class='akuma_rango'><strong id='rangoAkuma'>3</strong></div>
                </div>
                <p><i id='descripcionAkuma'>¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? Esta fruta convierte al usuario en las distintas "fases" de un gallo, convirtiéndolo en un humano huevo, un humano pollito y un humano gallo respectivamente.</i></p>
                <div class='akuma_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                >
                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button type='button' id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='akuma_spoiler_content' style='display: none;'>
                    <div>
                        <div style='display: flex;flex-direction: column;'>
                            <p><span><i id='especificacionesAkuma'>Esta fruta Zoan cuenta con distintas especificaciones que la hacen muy diferente de las demás:</br>
La primera de todas es que el usuario no puede alternar su transformación y siempre está en forma híbrida y sus bonos siempre están presentes, y dicha transformación no consume su <strong><font color=orange>energía</font></strong>. Por el mismo motivo, su transformación no puede ser interrumpida por los métodos convencionales de umbral del dolor. Como consecuencia de esto, es una zoan que <strong>no cuenta</strong> con un estado de regeneración pasiva aumentado.</br>
De igual modo su muerte es un estado de transición entre una forma y la siguiente, siendo el orden natural de estas: Huevo > Pollito > Gallo. El usuario llegará a este "estado de transición" cuando se cumpla la normativa de "muertes" del foro, es decir, cuando alcance una acumulación de daño en negativo superior a su Voluntad X2. En ese momento estará en su forma más vulnerable pasando de una fase a la siguiente, inconsciente, durante dos turnos, y si acumula una cantidad de daño en negativo total superior a <strong>la mitad de su Vitalidad total</strong> el usuario morirá irremediablemente.</br>
</br>
En su Modo Tamago el usuario no ve alterada su apariencia, peso, ni altura, pero en cambio llevará la parte inferior de un cascarón de huevo que le cubrirá la cintura y la cadera, y en la que tendrá introducidas las piernas. El cascarón es blanco con motas del mismo color de su cabello.</br>
En su Modo Hiyoko el usuario se transformará por completo en una versión antropomórfica de un pollito. Sus pies y piernas se convierten en las patas de un ave, sus brazos se convierten en alas cuya última pluma tiene capacidad prensil. Todas las articulaciones mantienen su longitud original aunque se transformen. De igual modo, toda su piel se llena de plumas del mismo color del cabello del usuario y le brota un pequeño pico sustituyendo su boca y labios, de veinte centímetros de largo y de tono anaranjado, y conservará su cabello.</br>
En su Modo Niwatori el usuario se transformará por completo en una versión antropomórfica de un gallo. Sus pies y piernas se convierten en las patas de un ave, sus brazos se convierten en alas cuya última pluma tiene capacidad prensil. Todas las articulaciones mantienen su longitud original aunque se transformen. De igual modo, toda su piel se llena de plumas de color blanco, le brotará una cola emplumada negra, en cascada, de sesenta centímetros, perderá el cabello y ganará una cresta roja de treinta centímetros, un colgajo del mismo color y de la misma longitud, y le brotará un gran pico sustituyendo su boca y labios, de cuarenta centímetros de largo y de tono amarillento</br></i></span></p>
                        </div>
                    </div>
                </div>

                <p><strong>Control de Akuma: </strong><span id='controlAkuma'>100 CA.</span></p>
                <p><strong>Ventajas: </strong><span id='ventajasAkuma'>Te otorga 3 habilidades raciales basadas en la fase en la que te encuentres y obtienes los siguientes bonos fijos y no acumulables en cada una de ellas respectivamente:</br>
· Modo Tamago: +40RES y +10FUE.</br>
· Modo Hiyoko: +30AGI y +20FUE.</br>
· Modo Niwatori: +15RES, +15AGI, +15FUE y +5VOL.
</span></p>
                <p><strong>Debilidades: </strong><span id='debilidadesAkuma'>Las habituales de las Akuma No Mi.</span></p>

                <hr/>
                <div class='akuma_code_container'>
                    <div
                        class='akuma_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`akuma`, `tama`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoAkuma'>tama</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />

				</div>
			</div><br />
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				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Karmas Relevantes</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<ul class="mycode_list"><li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Belleza </span>y <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Toque Divino</span>: Eaa siendo guapa<br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Identificable</span>: Lo que hace que la reconozcan en la primera tienda y luego en East Ballywood.<br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Tic</span>: Lo de siempre.<br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Carterista</span>: Para guardar el perro de goma, a saber cómo lo habrá hecho.<br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Voz amable</span>: Cuando habla con la dependienta y luego en la tienda del log pose. A los maleantes no se les habla bien.<br />
</li>
</ul>

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
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						<span>Leyenda</span>
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				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Guía de Color:</span><ul class="mycode_list"><li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Eaa</span><br />
</li>
<li><span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Habla (rojo)</span></span><br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Piensa (morado, cursiva)</span></span></span><br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">NPCs</span><br />
</li>
<li><span style="color: #005dc2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Dependienta (azul)</span></span><br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #17b529;" class="mycode_color">Maleantes (verde)</span></span><br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #E86E04;" class="mycode_color">Dueño de la tienda (naranja)</span></span><br />
</li>
</ul>

				</div>
			</div><br />
Primavera, Año 12<br />
East Ballywood,<br />
Día 11, al mediodía<br />
<br />
En nuestra larga travesía en el mar, tuvimos tiempo de sobra para repartir las distintas tareas no solo en el barco si no también de cara a cuando llegáramos a las distintas islas. Tras mucho esfuerzo (ninguno, de hecho) conseguí convencer a la capitana Maeve y a Peteiro de que me permitieran a mí encargarme de conseguir provisiones y el resto de compras varias. No es que no me fiara de ellos, bueno de Peteiro sí que no me fiaba a la hora de comprar comida, pero quería asegurarme de poder comprar<br />
los mejores ingredientes. Yo me encargaba de preparar las comidas (por decisión propia) y era la que más conocimiento tenía acerca de las cosas que teníamos o necesitábamos en la bodega.<br />
<br />
Por ello, me dirigí temprano al mercado, con intención de conseguir los mejores ingredientes. No me llevó demasiado tiempo el tema de las compras. Había dejado al pequeño Mandarina en el barco, para así poder ir más rápido. - <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Seguro que está jugando con su regalo</span></span> - pensé, con una sincera sonrisa en el rostro. Me acordé entonces de que dentro de poco iban a ser los cumpleaños de mis compañeros. Tenía una ligera idea de qué podría gustarle a Maeve, pero sobre el gyojin no tenía ni idea. Caminé por las distintas calles de Ballywood, en busca de algo que pudiera gustarle a este último. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Ya lo tengo</span> - dije, emocionada por mi idea. Entré entonces en una tienda.<br />
<br />
- <span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Buenos días jovencita</span> - me saludó la dependienta. - <span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">¿En qué te puedo ayudar?</span> - me analizaba de arriba a abajo. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">¿No tendrás un perro de goma, no?</span> - me miró extrañada. Esperable - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Como los huesos esos de goma para que muerdan los perros, pero con forma de perro.</span> - sonreí. Asintió, entendiendo ahora que no era ninguna especie de pervertida perturbada. A decir verdad, la idea era perfecta. Peteiro me había dicho que su plato favorito era el perro, y a veces parecía que le faltaba tiempo para recordarnos aquella vez que se comió un perro callejero. No le pegué porque los perros no me provocan tanta simpatía como los gatos, la verdad. - <span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Vale, espera un momentito aquí. Por cierto, tienes una cara muy bonita.</span> - me sonrió la mujer antes de dirigirse hacia la trastienda. Volvió con toda clase de perros de goma. Había un montón de razas, desde los más pequeños hasta uno que era enorme. - <span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Toma, te los dejo aquí para que los mires.</span> - habló y comenzó a reponer varias cosas por la tienda. - <span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">No puede ser demasiado pequeño porque si no Peteiro se lo va a tragar.</span></span> - pensé. Deseché de esa forma todos los perros pequeños. Hice lo mismo con el Corgi, pues por alguna razón esos perros sí me agradaban. Pude ver de reojo como la dependienta no me quitaba ojo. - <span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">¿Acaso me habrá reconocido?</span></span> - pensé. - <span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Nah, no creo. No soy tan famosa</span></span> - me sentía bastante aliviada, a decir verdad. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Creo que este</span> - llamé a la mujer, levantando el que parecía un Rottweiler.<br />
<br />
La mujer dejó entonces sobre el mostrador un par de papeles que estaba mirando, antes de acercarse. No pude ver lo que era, pero aquello me dio muy mala espina. - <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Mierda</span></span> - pensé. -<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color"> Oh, este. Es bonito, ¿a que sí?</span> - sonrió. Se podía ver a la legua lo fingida que era su sonrisa. - <span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">¿Te lo envuelvo para regalo?</span> - me preguntó. Me negué. Era evidente que estaba tratando de ganar tiempo. Casi seguro que había avisado a los marines. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">¿Me puedes traer papel de regalo? Esque quiero envolver una cosita más, y así lo pongo todo junto.</span> - sonreí, nuevamente. La mujer insistió en envolver el regalo. Que lo iba a hacer gratis, dijo. Agarró entonces el perro de goma por el otro extremo. Aquello me hizo ponerme nerviosa. Tiré del muñeco, tratando de quitárselo de las manos con intención de irme. Tras un breve forcejeo, finalmente conseguí quitárselo. Aunque, de manera inesperada, la mujer salió volando en dirección a una de las estanterías. Tras un buen golpe, esta le cayó encima. ¿Debería haber utilizado menos fuerza para quitárselo? Seguro. Pero en aquel momento no estaba yo como para calcular fuerzas y perder más tiempo. Levanté la estantería, dejándola nuevamente en su sitio. Tampoco era una salvaje que iba a dejar a una mujer sepultada. Me acerqué con curiosidad al mostrador. Como me temía, tenía nuestros carteles de recompensa. Una mueca de molestia se dibujó en mi rostro. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Que pena. Parecía maja</span> - suspiré y saqué mi pluma. Decidí entonces firmar el cartel. "Con cariño, Eaa" dibujé un pequeño corazón "Gracias por el perrete, lo voy a cuidar bien". Tras eso cogí el perro de goma y salí de la tienda corriendo. Di un portazo, el cual, sin yo darme cuenta, desequilibró la estantería, haciendo que volviera a caer.<br />
<br />
Tras guardar como pude el perro de goma continué con mi camino. Ahora faltaba el segundo regalo. Este lo tenía más claro. Iba a comprarle un nuevo látigo a Maeve. No sabía si le iba a gustar, lo cual me daba un poco de miedo. Se la veía muy apegada a su látigo. Lo llevaba siempre encima y lo cuidaba mucho. De hecho, busqué la ocasión de tomarlo prestado momentáneamente para poder medirlo y utilizarlo de referencia pero no hubo manera.<br />
- <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">En el fondo tampoco es que vaya a sustituir a su látigo. Puede usar los dos a la vez</span> - Sonreí, imaginándome la idea. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Podrá dar el doble de latigazos, y el doble de latigazos significa el doble de marines muertos. Seguro que le gusta.</span> - realmente llegar a esas conclusiones me hacía sentirme orgullosísima de mí misma.<br />
Pregunté, animada, por un lugar donde poder comprar un látigo, o en su caso encontrar a un artesano que pudiera fabricarlo. La idea que tenía en mente era clara, placas pequeñas de metal unidas entre sí. Como esas espadas convertibles de algunas historias, pero que fuera únicamente un látigo, pues Maeve no tenía pinta de que le fuera a gustar una espada. Pasé un par de horas preguntando en diversos sitios, sin obtener ningún resultado. Posiblemente mi aspecto, y llevar una gran bolsa con comida y un enorme bulto en el abrigo no es que inspirara mucha confianza.<br />
<br />
De esa forma, terminé recorriendo las calles de East Ballywood. Esa zona me recordaba a Toroa, pero bastante peor. No llovía, lo cual por primera vez descubrí que era algo malo, pues la lluvia hubiera ayudado a paliar el insufrible olor que desprendían las calles que transitaba. Vómito, alcohol, orina. Un cóltel realmente nauseabundo. Estaba algo cansada a la par que hambrienta hambrienta. Me hubiera gustado entrar en alguna cantina a picar algo, pero seguía recordando las palabras de Maeve - <span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">Si vas a East Ballywood no comas nada en un sitio que se llama <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">El Cascarón</span>. Bueno, mejor no comas nada en ningún sitio allí.</span> - Seguramente esas no fueran las palabras que mi amiga utilizó, pero era como las recordaba. No me había llegado a explicar la razón detrás de ello, pero tampoco me hacía falta. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Es una orden de la capitana, y las órdenes de la capitana hay que cumplirlas</span> - repetí mi respuesta, con una risita, recordando la cara que puso.<br />
<br />
Por suerte para mí, antes de desistir y volver al barco a dejar las cosas, un hombre pareció dispuesto a ayudarme. Me comentó que conocía un sitio donde podría conseguir el arma que buscaba. También me dijo que era algo realmente exótico, y que por ello iba a ser algo caro. A decir verdad, el dinero me importaba entre nada y menos. Decidí seguirle, caminando por las estrechas calles. Caminamos durante aproximadamente quince minutos, antes de entrar en un pequeño tugurio. Tras rechazar cortesmente una cerveza le seguí a la trastienda. - <span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Tan solo quiero coger el látigo e irme de vuelta al barco</span></span> - me decía a mí misma. Para mi sorpresa, la puerta de la trastienda se cerró de golpe tan pronto la crucé. - <span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Eaa, eres la más tonta.</span></span> - murmuré. - <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">Tenías que habértelo esperado, la verdad</span></span> - miré levemente a los costados, viendo cómo un grupo de hombres me rodeaba.<br />
- <span style="color: #17B529;" class="mycode_color">Vaya, qué espécimen tenemos aquí</span> - habló uno de ellos, en concreto el que me había guiado hasta aquella trampa. - <span style="color: #17B529;" class="mycode_color">Cuando me he levantado esta mañana en el burdel lo último que me esperaba era que fueran a caerme doce talegos del cielo.</span> - continuó hablando. Cómo no, otra persona que me había reconocido. - <span style="color: #17B529;" class="mycode_color">Además, está bien buena.</span> - suspiré, molesta. Miré a mi alrededor. Había dos hombres detrás de mí, otros dos a los lados y otros tres delante, formando un heptágono extraño, sin contar al primer hombre, quien estaba dentro de este, un par de metros delante de mí. - <span style="color: #17B529;" class="mycode_color">Uf, me muero de ganas por meterle la polla.</span> - habló otro de ellos, esta vez uno de los que tenía detrás. - <span style="color: #17B529;" class="mycode_color">¿Oye jefe, crees que si nos la follamos todos los marines nos darán menos por ella?</span> - preguntó otro, esta vez el de mi izquierda. Cada palabra que decían me daba más náuseas, y a su vez hacía que me hirviera la sangre. - <span style="color: #17B529;" class="mycode_color">Bueno, mientras sea reconocible no creo que haya problema. Si total, tiene pinta de que ellos van a hacer lo mismo.</span> - miró a los tres que tenía detrás. - <span style="color: #17B529;" class="mycode_color">Por mí podéis hacer con ella lo que queráis, pero yo soy el primero, eso seguro. Y parece que vais a tener que sujetarla, porque vaya bicho más gigante. Aunque seguro que es igual de estrecha que el resto</span> - se giró nuevamente, mirándome esta vez a mí directamente. - <span style="color: #17B529;" class="mycode_color">Vamos, se buena y así seguro que te lo pasas bien</span> - hablaba con un tono repulsivo. - <span style="color: #17B529;" class="mycode_color">Si te portas mal te vamos a tener que domar.</span> - Domar. Esa palabra me encendió por completo. Había escuchado bastantes veces aquella palabra, y la situación era siempre la misma para todas las veces. Una visita nocturna, el hombre que me esclavizó, y yo resistiéndome a lo que trataba de hacerme.<br />
<br />
No le dejé terminar la frase. Dejé caer la bolsa de comida y salí corriendo en su dirección. Me abalancé sobre él, clavando mis cuernos en su abdomen. Con un grito de furia me levanté y le agarré. Seguía empalado en mis cuernos. Hice toda la fuerza que pude y aunque me supuso un gasto de energía mayor del esperado, su carne no tardó en desgarrarse. Me quedé entonces con las dos mitades del hombre, una en cada mano, mientras los otros siete me miraban aterrados. Una gran cantidad de sangre inundó la sala. Líneas rojas se dibujaban en mi rostro. Tiré a este al suelo y me dirigí corriendo hacia otro de ellos, el que tenía justo en frente. Le di una patada en el tobillo que lo tiró al suelo, y mientras caía aproveché la inercia para pisarle la cabeza. Sonó como si un elefante pisara una sandía. Cinco segundos pasaron, en los que lo único que se escuchó fue mi grito y los sonidos derivados de mis dos acciones anteriores. Entonces un coro de gritos emergió. Se habían dado cuenta de que trancar la puerta de la trastienda había sido una pésima idea, pues ahora todos ellos se encontraban allí, encerrados conmigo. - <span style="color: #17b529;" class="mycode_color">¡Es... es un demonio!</span> - Aquellos gritos de pavor eran como música para mis oídos en aquel momento. Sentí entonces un ligero pinchazo en mi brazo izquierdo. Uno de los desgraciados había perdido completamente la cabeza y había decidido atacarme. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Me he hecho cortes peores cocinando</span> - le dije y le agarré de la cara. Le estampé entonces contra una de las columnas, hasta que quedó prácticamente hecho puré. Parecía que aquella acción había motivado a algunos de sus compañeros. Gritaban despavoridos mientras corrían en mi dirección, con pequeños cuchillos en las manos. Una patada fue suficiente para acabar con estos.<br />
<br />
Poco a poco el coro de gritos se fue apagando hasta que solo quedó el silencio en aquella sala. Bueno, en la sala quedamos el silencio, la bolsa con las compras la cual sorprendentemente estaba impoluta, una gran cantidad de trozos de carne, sesos, sangre y vísceras y yo. Me limpié las manos, antes de agacharme. Quité trozos de carne de entre mis mechones. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Que puto asco. Tengo que dejar de hacer eso</span> - hablé, terminando de peinarme, antes de levantarme bruscamente. Cogí la bolsa y reventé la puerta de una patada. Ni siquiera me costó, pues el estado de la madera era lamentable. Era irónico pensar en que podría haberme ido de allí sin problema si hubiera querido sin montar aquella carnicería, pero bueno, la próxima vez tal vez. Como era de esperar, nadie en aquel antro dijo nada. Todos habrían escuchado lo sucedido y nadie parecía tener ganas de tratar siquiera de comprobarlo. Caminé pesadamente por el local en dirección a la puerta. Me puse la capucha antes de salir. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Bastante gente me ha reconocido ya hoy</span><br />
<br />
Enormemente desanimada, decidí que lo mejor era volver al barco. Tenía todavía líneas rojas en la cara, un corte superficial en el muslo derecho y otro en el antebrazo izquierdo. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Me da igual si Maeve tiene el baño ocupado cuando llegue. Pienso bañarme, para quitarme toda esta mierda.</span> - aunque por fuera pareciera enfadada, estaba bastante triste. Había perdido mucho tiempo, y no solo eso, si no también la ilusión de encontrar el regalo para mi amiga. Mientras caminaba , cabizbaja, por las estrechas y malolientes calles, pude ver una tienda. "Todo lo que necesitas para tu aventura en el Grand Line. Ven y conviértete en el nuevo Rey de los Piratas" decía el eslogan. Miré sin mucho ánimo al escaparate y entonces lo vi. Un maravilloso Log Pose. Algo hizo click en mi cabeza y entré rápidamente en el local. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Hola, quiero uno de esos</span> - señalé efusivamente. Casi le da un ataque al pobre dueño de la tienda. Seguramente el pobre anciano creyó que era algún ladrón tratando de atracarle, aunque mi voz le hizo calmarse. - <span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">Oh, bueno, entonces estás de suerte. Es el último que me queda.</span> - fue entonces al escaparate a recogerlo. -<span style="color: #e86e04;" class="mycode_color"> Aunque... lamento decir que no hay de tu talla. Y no creo que me vayan a llegar más.</span> - me miró, algo preocupado por aquel inconveniente. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">No pasa nada. Es un regalo para una amiga</span> - sonreí. Volvía a estar animada. Esto seguro que le iba a gustar. - <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">¿Se puede grabar algo en la correa?</span> - pregunté. Tras su respuesta afirmativa le pedí a ver si podía grabar un pequeño dibujo de un gatito negro, obviamente haciendo referencia a Mandarina. Tras ver lo bonito que quedaba y pagarle, me regaló una cajita para guardarlo. - <span style="color: #E82A1F;" class="mycode_color">¿Podrías grabar también unas palabras en la caja, porfis?</span> - obviamente, el anciano asintió. Estuve hablando con él un rato mientras terminaba de grabar las cosas. Me dijo que le conocían como "El Barbas", que en sus tiempos mozos regentaba una librería y que ahora estaba a punto de jubilarse. Sabía que este hombre no iba a delatarme, por lo que me quité la capucha. Estuvimos un poco hablando de lo que me había sucedido hacía unos minutos, en parte debido a lo sucia que me encontraba. Tras firmarle mi cartel de Se Busca y prometerle que íbamos a ser unas grandes piratas, me puse nuevamente la capucha y salí de la tienda.<br />
<br />
"Para que nos guíes hacia nuevas aventuras" Sonreí, leyendo las palabras grabadas en la caja, la cual guardé con extremo cuidado y cariño antes de proseguir mi camino en dirección al barco.<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<div class='custom-spoiler'>
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						<span>Info</span>
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					<br />
<div class='custom-spoiler'>
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						<span>Resumen</span>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Eaa va a comprar a la ciudad. Decide, además de las provisiones, comprar regalos de cumpleaños para sus amigos. Tras un forcejeo y dejar muy maltrecha a la dependienta de una tienda (la cual había avisado a los marines de su presencia) consigue el regalo de Peteiro. Para el regalo de Maeve tiene más problemas, pues lo que busca es algo realmente complicado de encontrar. Es engañada por un hombre y termina en una trastienda, teniendo que pelear con ocho maleantes que pretenden hacer cosas malas con ella antes de entregarla a las autoridades para cobrar su recompensa. Tras masacrarlos en un nuevo arrebato salvaje se va de allí triste por no haber encontrado lo que había ido buscando, pero finalmente ve en una tienda el que podría ser el regalo perfecto, un Log Pose, y lo compra.<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Aclaración</span>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
En el post he puesto que compro un Log Pose. La idea es que con la recompensa de la aventura ya me llega para comprarlo.<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Akuma</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='akuma_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreAkuma'>Tama Tama No Mi: Modelo Huevo</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='akuma_tipo'><strong id='tipoAkuma'>Zoan</strong></div>
                    <div class='akuma_rango'><strong id='rangoAkuma'>3</strong></div>
                </div>
                <p><i id='descripcionAkuma'>¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? Esta fruta convierte al usuario en las distintas "fases" de un gallo, convirtiéndolo en un humano huevo, un humano pollito y un humano gallo respectivamente.</i></p>
                <div class='akuma_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                >
                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button type='button' id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='akuma_spoiler_content' style='display: none;'>
                    <div>
                        <div style='display: flex;flex-direction: column;'>
                            <p><span><i id='especificacionesAkuma'>Esta fruta Zoan cuenta con distintas especificaciones que la hacen muy diferente de las demás:</br>
La primera de todas es que el usuario no puede alternar su transformación y siempre está en forma híbrida y sus bonos siempre están presentes, y dicha transformación no consume su <strong><font color=orange>energía</font></strong>. Por el mismo motivo, su transformación no puede ser interrumpida por los métodos convencionales de umbral del dolor. Como consecuencia de esto, es una zoan que <strong>no cuenta</strong> con un estado de regeneración pasiva aumentado.</br>
De igual modo su muerte es un estado de transición entre una forma y la siguiente, siendo el orden natural de estas: Huevo > Pollito > Gallo. El usuario llegará a este "estado de transición" cuando se cumpla la normativa de "muertes" del foro, es decir, cuando alcance una acumulación de daño en negativo superior a su Voluntad X2. En ese momento estará en su forma más vulnerable pasando de una fase a la siguiente, inconsciente, durante dos turnos, y si acumula una cantidad de daño en negativo total superior a <strong>la mitad de su Vitalidad total</strong> el usuario morirá irremediablemente.</br>
</br>
En su Modo Tamago el usuario no ve alterada su apariencia, peso, ni altura, pero en cambio llevará la parte inferior de un cascarón de huevo que le cubrirá la cintura y la cadera, y en la que tendrá introducidas las piernas. El cascarón es blanco con motas del mismo color de su cabello.</br>
En su Modo Hiyoko el usuario se transformará por completo en una versión antropomórfica de un pollito. Sus pies y piernas se convierten en las patas de un ave, sus brazos se convierten en alas cuya última pluma tiene capacidad prensil. Todas las articulaciones mantienen su longitud original aunque se transformen. De igual modo, toda su piel se llena de plumas del mismo color del cabello del usuario y le brota un pequeño pico sustituyendo su boca y labios, de veinte centímetros de largo y de tono anaranjado, y conservará su cabello.</br>
En su Modo Niwatori el usuario se transformará por completo en una versión antropomórfica de un gallo. Sus pies y piernas se convierten en las patas de un ave, sus brazos se convierten en alas cuya última pluma tiene capacidad prensil. Todas las articulaciones mantienen su longitud original aunque se transformen. De igual modo, toda su piel se llena de plumas de color blanco, le brotará una cola emplumada negra, en cascada, de sesenta centímetros, perderá el cabello y ganará una cresta roja de treinta centímetros, un colgajo del mismo color y de la misma longitud, y le brotará un gran pico sustituyendo su boca y labios, de cuarenta centímetros de largo y de tono amarillento</br></i></span></p>
                        </div>
                    </div>
                </div>

                <p><strong>Control de Akuma: </strong><span id='controlAkuma'>100 CA.</span></p>
                <p><strong>Ventajas: </strong><span id='ventajasAkuma'>Te otorga 3 habilidades raciales basadas en la fase en la que te encuentres y obtienes los siguientes bonos fijos y no acumulables en cada una de ellas respectivamente:</br>
· Modo Tamago: +40RES y +10FUE.</br>
· Modo Hiyoko: +30AGI y +20FUE.</br>
· Modo Niwatori: +15RES, +15AGI, +15FUE y +5VOL.
</span></p>
                <p><strong>Debilidades: </strong><span id='debilidadesAkuma'>Las habituales de las Akuma No Mi.</span></p>

                <hr/>
                <div class='akuma_code_container'>
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                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoAkuma'>tama</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />

				</div>
			</div><br />
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					<ul class="mycode_list"><li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Belleza </span>y <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Toque Divino</span>: Eaa siendo guapa<br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Identificable</span>: Lo que hace que la reconozcan en la primera tienda y luego en East Ballywood.<br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Tic</span>: Lo de siempre.<br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Carterista</span>: Para guardar el perro de goma, a saber cómo lo habrá hecho.<br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Voz amable</span>: Cuando habla con la dependienta y luego en la tienda del log pose. A los maleantes no se les habla bien.<br />
</li>
</ul>

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Auto T1] [+18] - No soy justiciera]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=939</link>
			<pubDate>Mon, 04 Mar 2024 02:36:13 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=162">Maeve Knox</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=939</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 11, 22:17h, primavera, año 12</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">West Blue | Reino de Ballywood | East Ballywood</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Imagina un lugar donde las ratas campan a sus anchas. Pero no las ratas a las que podrías haberte acostumbrado: esos pequeños roedores de cola larga y patas veloces. No. Me refiero a las ratas que caminan a dos patas, cuya existencia se reduce a una vida miserable donde los conceptos del bien y del mal se adecúan a sus propias necesidades.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Sí, yo misma podría encajar en esa descripción. La mayoría de la gente, de hecho.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Pero ahora estoy hablando, en concreto, de un nivel superior de rata. O inferior, según se mire. Las ratas que deambulan por East Ballywood oliendo a rancio, a alcohol barato y a sexo aún más miserable. Con suerte, los hay que no pagan por este último; otros solo lo consiguen a cambio de unos berries, y algunos más deciden tomarlo por la fuerza, como la puta escoria que son.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Aunque en East Ballywood ese no es, ni de lejos, el único tipo de delitos cometidos. Estafas, extorsiones, robos, sobornos, tráfico de armas, tráfico de personas, secuestros o asesinatos, entre otros.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Así pues, este es el lugar que tienes que imaginar. El mismo por el que yo deambulaba ahora. El mismo por el que había caminado hacía poco más de un año atrás. Y, por supuesto, la misma mierda que entonces.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Habíamos llegado al Reino de Ballywood hacía un par de días. Cuando hablo en plural, me refiero a la pequeña tripulación de la que ahora formaba parte. “Iban un gyojin, una semioni y una humana…”. Parece un chiste, pero nosotros no lo éramos. Desde nuestra victoria en Murkhold, los tres decidimos viajar juntos. Por algún motivo, les pareció correcto que yo fuese la capitana de nuestro recién adquirido barco. Una preciosidad oscura presidida con una blanca harpía en la proa. Muy metafórico, muy poético.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Eso no significaba que tuviésemos que ir juntos a todas partes. Cada uno de nosotros valora su libertad y espacio personal por separado, y mantener esa dinámica era importante para esa parte de mí que exigía su dosis de soledad. Al fin y al cabo, llevaba unos diez u once años viajando sin más compañía que mi mente. No recuerdo exactamente cuánto hacía desde que abandoné la tripulación de Jasper O’Rourke. Si es que “abandonar” es la palabra adecuada.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     La cuestión es que ahora me encontraba regresando a esa cuna de ponzoña que ya había visitado en una estancia anterior en aquella isla. Como cuando el asesino regresa a la escena del crimen porque una fuerza mayor tira de él. En ese momento, tiraba de mí. Hacía un rato que había dejado atrás el emplazamiento de lo que un día fue <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">El Cascarón</span>. Fue, en pasado, porque ya no existía, tan solo quedaban unos cimientos calcinados que, al parecer, nadie se había preocupado en arreglar.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Mea culpa.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     No sentí ni una gota de remordimiento por haber dejado ese sitio reducido a cenizas, ni siquiera por aquellos comensales que no se hubiesen podido salvar del fuego, si los había. Fue el precio de nuestra supervivencia.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Inevitablemente, recordé a Kisuke. Si no llega a ser por ese hombre, las llamas me habrían devorado a mí también. ¿Qué habría sido de él? ¿Se habría unido ya al Ejército Revolucionario? Recuerdo la conversación que tuvimos en su casa. Me preguntaba si, si es que acaso nos volvíamos a encontrar, sobreviviría esa pequeña ¿amistad? que nos había unido en aquella oscura aventura. La vida podía dar muchas vueltas y los fuertes valores de ambos bien podrían sobreponerse a todo lo demás. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Las calles de East Ballywood seguían tan tétricas como recordaba, con esa mierda de iluminación que invitaba al crimen. Una oscuridad que se fundía con mis ropas de cuero oscuro, ceñidas a mi cuerpo como una segunda piel. Una oscuridad que imitaba mi maquillaje: párpados y labios negros, siempre en contraste con mi piel y cabello de color nieve virgen. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">Sí, sí, por supuesto, la que a usted le guste</span>.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Esa voz llegó a mis oídos de pronto, procedente de una de las callejuelas que desembocaban en aquella por la que yo caminaba. Era un tono grave y áspero. Quien le respondió sonó más autoritario:</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Eso espero. No he venido a East Ballywood a por una fulana cualquiera, de esas hay en cualquier parte. Si me he dignado a viajar hasta aquí es porque dicen que son de buena calidad.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">Así es, las mejores, las que harán lo que usted les pida. Lo que sea.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Me había detenido al escuchar la palabra “fulana” y, oculta en las sombras —no me resultaba difícil—, quise saber más. Hijos de la gran puta. La conversación, sin duda, hablaba de mujeres como si fueran ganado en un catálogo. La sangre ya me hervía.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Muy bien, muy bien</span> —continuó el segundo de ellos, a todas luces, el cliente—. <span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¿Y qué edades manejáis? Porque las que más me gusta son…</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Mierda. Habían comenzado a andar, alejándose, y no había escuchado el final. En realidad, no estaba segura de si quería oír eso.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Déjalo, no es tu problema</span>.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     No, no lo era, es cierto. Pero si el mundo está podrido es por los problemas que nunca son nuestros. Nunca pretendí arreglarlo, pero hay cosas que simplemente no puedo pasar por alto.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Con la oscuridad y el sigilo como aliados, fui tras ellos. La distancia que dejaba era prudencial, por supuesto. No imaginaban que alguien pudiese seguirlos, de lo contrario, habrían sido más cuidadosos.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">Por aquí, embajador.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Embajador. De dónde, no me importaba, tan solo que era una muestra más de que aquellos con puestos de poder creen que todo es de su propiedad. Reprimí un insulto por el bien de la discreción.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Cuando atravesaron una puerta de la callejuela, conseguí llegar antes de que se cerrara. No es fácil no hacer ruido en una persecución, así que me empleaba al máximo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Deseé que no hubiese nadie en los pasillos de luz roja en los que ahora me hallaba inmersa dentro del edificio, pues mi plan se iría a la mierda. ¿Cuál era mi plan? Ni idea, tan solo que no me descubrieran. Y lo estaba haciendo bastante bien.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Necesité especial cuidado en las zonas con espejos en la pared, pues podían llegar a ser muy traicioneros. Logré escabullirme. Subieron unas escaleras. Yo también. Allí no había sombras que me protegiesen, y las que encontraba no me servían, así que tuve que doblar mis esfuerzos. Al menos, el suelo era de moqueta y amortiguaba mis pasos.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">…también tontattas y Lunarian</span> —logré escucharle al “vendedor”.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¿Y sirenas? </span>—preguntó el embajador.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">Sirenas también, y tritones. De verdad, solo pídalo y lo tendrá. Nunca habrá estado más satisfecho.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Sentí un hormigueo ascender por mi columna y alcanzarme ambos brazos de pura anticipación mientras avanzaba con cuidado por aquel pasillo con tantas puertas.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">Ya hemos llegado </span>—anunció el lameculos.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Escuché las desengrasadas bisagras de una de las puertas antes de fijarme en cuál era. Me escondí tras la esquina cuando vi cómo el guía miraba para ambos lados, supongo que para asegurarse de que su asquerosa actividad no era interrumpida.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">    <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> Estás a tiempo de darte la vuelta, no es tu problema</span>, me repitió mi crítica conciencia.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Todavía me sentía herida por la pelea contra Waj “El Luces”. No se trataba de una herida física, sino aquella que me laceraba el orgullo. No solo no había conseguido hacerle daño al gilipollas ese —tuvieron que encargarse Peteiro y Eaa—, sino que encima me tuvo cautiva en el interior de su mano durante un rato que se me hizo eterno. En aquel momento había tenido que tirar de engaño y fingida lascivia para ganar ventaja, pero bien podría haberme aplastado tan solo con apretar los dedos. Era vergonzoso recordar que, en estricta batalla, mi aportación había sido entre estúpida y ridícula.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Alguien debía pagar mi frustración, el recuerdo de lo que no pude hacer y que ahora ansiaba.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Me deslicé hacia la puerta por la que sabía que habían entrado. Oía voces amortiguadas en el interior, pero mi paciencia no quiso aguardar a intentar descifrar algo. Le propiné una patada a la madera y esta simplemente cedió. Así de fácil.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">¿Qué cojones…?</span> —El cabrón del guía se había sobresaltado.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¿Quién es esta? ¿También puedo contratar servicios de dominatrix?</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Lo que me encontré fue desolador: una hilera de chicas semidesnudas, cada cual más joven que la anterior y de diferentes razas, donde cada una esperaba, con gran miedo en el rostro, no ser ella la elegida.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Los recuerdos, de pronto, se agolparon en mi mente, intentando trasladarme a un pasado que no era momento de rescatar.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     La joven que más cerca se encontraba del embajador sollozaba en silencio.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Posé mi mano derecha sobre el látigo que descansaba, enrollado, sobre mi cintura.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Me gusta, va al grano</span> —se relamió el embajador.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Cállate, hijo de puta.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Eso es, sigue.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Ese puto cerdo no se molestó en disimular la protuberancia del pantalón que ahora tocaba por encima de la tela.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">Señor, ella no es nuestr…</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Le cerré la boca de un latigazo. El metal impactó sobre su cara. Gritó, llevándose ambas manos a la zona herida y que ya comenzaba a sangrar. Después, más gritos, los de las pobres muchachas que, cuando eran niñas, jamás llegaron a pensar lo que les aguardaba en el futuro.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¡Ni te atrevas a acercarte!</span> —alzó la voz el embajador, que parecía haberse dado cuenta que esto no se trataba de ninguna de sus putas fantasías sexuales—. <span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¿Es que acaso no sabes quién soy?</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Sí, un puto cerdo asqueroso</span> —respondí con tranquilidad.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Soy el emb…</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Si te digo que te calles, te callas.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Con él fui aún más precisa. Levanté el látigo con un tirón rápido y lo dejé caer sobre él con mayor velocidad. Lo enrollé en su cuello. Después, otro tirón. Lo atraje hacia mí y el tipo cayó. He de decir que dos pusilánimes como esos no suponían reto alguno, pero ahora no buscaba satisfacer mi ego, y menos con un hombre que superaba los setenta seguro.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     En mi rostro, una expresión de infinito desprecio; bajo mi bota derecha, el cuello del tipo: había levantado la rodilla y dejado caer la pierna con fuerza. Un “clac” precedió a la sangre que después empezó a abandonar sus asquerosos labios.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Las chicas gritaron de nuevo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Repetí operación con el primero de los hombres, que intentaba reptar por el suelo, hasta que ya no lo intentó más.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Vestíos y marchaos de aquí</span> —ordené. Ni siquiera me había despeinado, ni el pulso se me había acelerado. Pero ellas, en lugar de obedecer, retrocedieron y se pegaron a las paredes—. <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Creo que ha quedado claro que no voy con ellos, podéis iros. Ya.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #b20080;" class="mycode_color">Es que… los gritos habrán alertado a los matones de fuera.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Bravo, todavía no he terminado.</span> No es que me importase demasiado, con esos dos no había tenido ni para empezar.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¿Qué matones?</span> —pregunté. Ni me molesté en sorprenderme.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #b20080;" class="mycode_color">Los de la entrada, son los de seguridad.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Por supuesto. El embajador muerto y su acompañante también muerto habían usado una puerta de la callejuela, debía de haber otra principal para la plebe. Porque, claro, un cargo respetable debía mostrarse como tal, por eso debía esconderse para llevar a cabo sus perversiones. Típico de esos hijos de puta.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Las palabras de la chica actuaron como un presagio.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Se escucharon unos pasos fuertes, con prisa, aproximándose.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¿De dónde han salido los gritos? </span>—escuché decir.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">No lo sé, de este pasillo</span> —le respondió otro.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Les pondría las cosas muy, muy fáciles.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Esperad, no salgáis todavía</span> —les indiqué a las trémulas muchachas.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Entonces, salí al pasillo y cerré la puerta a mis espaldas. Primero, para ponerles más difícil la localización, y segundo para ahorrarles a las pobres almas del interior un posible trauma.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¿Os habéis perdido?</span> —dije en voz alta para asegurarse de que me escuchaban y vinieran en mi dirección.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Funcionó.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Eran tres. Ninguno medía menos de dos metros.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¿Quién coño eres tú?</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Se pararon en seco al verme. Tal vez no esperaban a alguien como yo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     No alargaría aquello más de lo que era necesario, así que actué. Mi cuerpo comenzó a crecer en altura y envergadura, sintiendo cómo las plumas blancas comenzaban a cubrir gran parte de mi cuerpo, dándole la bienvenida a las patas y el pico —ambos rosados—. Alas en lugar de brazos y, aun así, no dejaba de sujetar el látigo con la derecha. En mi forma híbrida de buitre, prefería sostener el arma con la pata y no con el ala, pero, aunque no tuve problemas con mis nuevas dimensiones, allí el margen de maniobra era más bien escaso.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Pronto, me hice más alta y ancha que ellos.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">¿Qué este puto monstruo?</span> —gritó alguno de los tres.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Como respuesta, un latigazo al que estaba más cerca. Golpeé sus piernas, derribándolo y, de paso, barriendo a uno de sus secuaces. Así, dos ya estaban en el suelo. Me subí encima de ellos, asegurándome de que mi peso les impedía moverse y repetí operación con el embajador y el otro: con mis patas en sus cuellos, pisoteé hasta que sus tráqueas cedieron. Tantos kilos de masa muscular reducidos en apenas segundos.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     El tercero fue más difícil. Sacó un revólver y comenzó a dispararme. Supongo que la roja penumbra y los nervios hicieron que el tipo no acertase como quisiera, pero dos de sus balas rozaron mis plumas. Sentí la ráfaga. Suerte que no había sido piel, pues el rastro habría sido más doloroso. Pronto, el inconfundible sonido de que ya no quedaban balas en el tambor.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Me giré hacia él, pero, para su estatura, era rápido: se hizo con el machete que colgaba de su cinturón y me apuntó con él. Comenzó a cortar el aire mientras avanzaba hacia mí. Sus movimientos eran torpes. Entonces, con un veloz latigazo enganché el brazo con el que sujetaba el arma. El machete cayó al suelo. Intentó zafarse de mí. Tiré hacia él y acerqué su cuerpo contra el mío. Olía a tabaco, whiskey y miedo. Lo envolví con mis alas y corté todo su movimiento. Antes de que comenzase a hacer fuerza para intentar soltarse, una vez más, mi decisión fue no perder el tiempo. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Dirigí mi pico contra su cuello. Sentí cómo la punta, la parte más afilada, se hundía en su carne. El familiar sabor de la sangre cobró intensidad en mi boca. Enganché tejido muscular. Tiré de él, rompiéndolo. Su grito fue espeluznante. La carne se rompió y la sangre manó del cuello del matón como una fuente. Sus piernas fueron perdiendo fuerza y mis alas dejaron de encontrar tanta resistencia. Aceleré el proceso: comencé a picotear fuerte y rápido hasta que todo lo que unía la cabeza con el cuerpo se convirtió en una masa informe y sanguinolenta.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Pronto, el tipo fue un peso muerto. Todo él lo era. Lo dejé caer contra el suelo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     De momento, no parecía haber ningún otro enemigo inminente, así que regresé a mi forma humana. Reparé en la presencia de un espejo cercano en la pared. La zona de mi boca y parte de mi cabello se habían manchado de sangre, además de las salpicaduras repartidas por diferentes partes de mi cara y cuerpo. Sobre mi lengua, algunos trozos de carne de ese imbécil. Tragué.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Dejando los cuerpos tras de mí, regresé a la habitación. Obedientes, las chicas seguían allí. Al menos, ya no estaban en ropa interior, lo cual me hizo sentir bien. Volvieron a gritar, por supuesto, cuando me vieron aparecer cubierta de sangre.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Sois libres, marchaos</span> —repetí.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #b20080;" class="mycode_color">¿Y a dónde vamos a ir? No tenemos nada aquí</span> —lloró una de ellas.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Di por hecho que sus presencias allí eran forzadas y no voluntarias, a juzgar por sus expresiones y lenguaje corporal.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Cualquier sitio es mejor que uno en el que os esclavizan</span> —respondí y, por mucho que me pesara, añadí—: <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Buscad a los guardias de Boulevard o Ballywood Beach, os ayudarán. En cualquier otra zona de esta isla estaréis más a salvo que aquí. </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #b20080;" class="mycode_color">¿Y si nos vuelven a capturar antes de salir del distrito?</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Cierto. No podía salvarlas de esos desgraciados y abandonarlas para que corrieran la misma suerte, o algo peor. No podía desentenderme ahora.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Les dije que me acompañaran por los pasillos que habían recorrido hasta llegar hasta allí hasta que alcanzamos la puerta exterior, la que daba a la callejuela. Por suerte, no encontramos a nadie en nuestro camino.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">No os asustéis</span> —las previne.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Y me transformé en buitre, en mi forma completa. Y sí se asustaron, cómo no hacerlo, pero lograron no emitir ningún ruido, tal vez por mi advertencia.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Sé salir de este sitio de mierda, iré volando por encima de los edificios, solo tenéis que seguirme.</span> —Mi voz siendo un animal era más aguda de lo habitual—. <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Me aseguraré de que me veáis. Y no os preocupéis, nadie os pondrá una mano encima.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Confiaron en mí.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Fue así como ese grupo de pobres muchachas consiguió dejar atrás East Ballywood. Siguiendo mis instrucciones, no hubo ningún problema. Era verdad que, desde las alturas, no les quitaba el ojo para evitar que cualquiera pudiese atacarlas, y también procuraba siempre estar a su vista. ¿Quién imaginaría que un buitre estaba escoltándolas?</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Solo cuando, habiendo entrado en Ballywood Boulevard, las vi adentrarse en las dependencias de la Marina —interesante saber de estos malnacidos allí—, me permití alejarme del lugar volando a gran altura.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Al comenzar la noche, desde luego, no había pensado que mi paseo por el estercolero de East Ballywood terminaría convirtiéndose en una operación de rescate.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Mientras volaba, pensé en regresar al barco y descansar allí tras la improvisada aventura, pero sentía que había dejado algo sin resolver en aquel burdel de mala muerte, así que, asumiendo los riesgos, regresé. Y volví a entrar por la callejuela. Y volví a la habitación de las chicas. Y recogí al embajador muerto del suelo, no sin antes bajarle los pantalones, rodear su asquerosa polla con el látigo y arrancársela de cuajo. Ya no la necesitaría.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Pensaba que me costaría más cargar con él, pero ya dije que el tipo no era gran cosa.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Salí con su cuerpo al exterior y lo saqué por esa misma callejuela, llegando hasta la calle principal. Allí lo dejé tirado en el suelo, asegurándome de que quedase visible con los pantalones bajados, tanto él como el reguero de sangre que dejaba y que conducía solo a un sitio. Debía quedar expuesto qué clase de persona era ese embajador.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     No soy ninguna clase de justiciera. Ni lo busco, ni lo pretendo. Pero hay cosas que no puedo tolerar, fin de la historia.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Regresé a las sombras.<br />
<br/></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>INFORMACIÓN</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>RESUMEN</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Maeve, tras haber llegado con su tripulación al Reino de Ballywood, decide ir sola a East Ballywood. Durante el paseo piensa en su última aventura en Murkhold, así como recuerda lo vivido precisamente en East Ballywood con Kisuke hace poco más de un año. Por casualidad, se encuentra con dos tipos a los que sigue, pues por su conversación intuye que va a ocurrir algo que no le gusta ni un pelo. Descubre que es un embajador al que conducen a un burdel donde las chicas, de diferentes razas, están por la fuerza. Maeve mata a los dos hombres para dejarlas ir, así como a otros tres seguratas que vienen, alarmados por los gritos. Luego, en forma de buitre, guía a las chicas para salir del distrito, dejándolas (en la distancia, claro) en las dependencias de la Marina.<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>KARMAS</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<ul class="mycode_list"><li>Belleza: Recibes un trato más favorable por parte de los NPCs, a no ser que hagas algo que perjudique la buena impresión que tendrán de ti.<br />
</li>
<li>Seductor: Los personajes o NPC cuya orientación sexual te favorezca, te darán un trato más amable y sus karmas negativos que te afecten se verán mitigados (por ejemplo: racismo, homofobia, rivalidad...)<br />
</li>
<li>Voz temida: Tienes un tono de voz que tiende a intimidar ligeramente para que los NPCs se muestran amedrentados ante ti.<br />
</li>
<li>Exceso de confianza: Tienes una opinión exagerada e inamovible de tu propia valía y aptitudes aún en situaciones en las que corres el riesgo de ser derrotado, haciéndote inmune al amedrentamiento de cualquier tipo, excepto el Haki del Conquistador.<br />
</li>
<li>Colérico: Tiendes a adoptar una posición defensiva u ofensiva ante la mínima provocación verbal.<br />
</li>
<li>Infiltrado: Te resulta más fácil realizar actos en sigilo.<br />
</li>
</ul>

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>ARMA</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/0BYV7N8.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Latigo</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Objetos bélicos</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>1</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>5 FUE / 30 DES</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>10</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>0,5 DES</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>2</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>5000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Instrumento que consiste en una tira larga y flexible, de cuerda o cuero, unida por un extremo a una vara por donde se sujeta.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `latigo001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>latigo001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
Longitud: 2,10 metros<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>AKUMA NO MI</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='akuma_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreAkuma'>Tori Tori No Mi: Modelo Buitre</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='akuma_tipo'><strong id='tipoAkuma'>Zoan</strong></div>
                    <div class='akuma_rango'><strong id='rangoAkuma'>1</strong></div>
                </div>
                <p><i id='descripcionAkuma'>Permite al usuario convertirse en un buitre y en la forma híbrida de este.</i></p>
                <div class='akuma_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button type='button' id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='akuma_spoiler_content' style='display: none;'>
                    <div>
                        <div style='display: flex;flex-direction: column;'>
                            <p><span><i id='especificacionesAkuma'>El buitre en su forma completa, mide un metro y veinte centímetros. La distancia entre la punta de un ala y la otra es de dos metros y medio. En forma híbrida el usuario camina a dos patas, que se han convertido en las patas con garras del animal, ve incrementada su altura en +1/2 de la que posea y doblará su peso. La parte superior de su cabeza, hasta la nariz, será sustituida por la forma del animal, incluyendo la nariz por el pico, cambiando su morfología y sustituyendo su piel por la de un ave, repleto de plumas, a excepción de la mandíbula y la boca, el pecho y el vientre. Perderá ambos brazos para ganar dos grandes alas que medirán, de punta a punta, cinco metros. Las plumas finales de estas alas serán semiprensiles, permitiendo al usuario sujetar herramientas y objetos con ellas. Le brotará una pequeña cola emplumada.

Se tarda un turno completo en cambiar de una forma a otra, a menos que se tenga 80 puntos en CA, cuando se puede realizar una transformación inmediata. Nunca se puede usar la transformación para esquivar un ataque de forma pasiva solo por haber cambiado de tamaño. Para la transformación híbrida se necesitan 20 CA y para la completa 50 CA. La transformación cuesta <strong><font color=orange>30 de energía</font></strong> y, después, <strong><font color=orange>10 de energía por turno</font></strong>.</i></span></p>
                        </div>
                    </div>
                </div>

                <p><strong>Control de Akuma: </strong><span id='controlAkuma'>20 CA: Híbrida | 50 CA: Completa |80 CA: Transformación inmediata</span></p>
                <p><strong>Ventajas: </strong><span id='ventajasAkuma'>- Otorga 2 habilidades raciales y un bono mientras se esté en forma híbrida de +30 a la agilidad y +10 a la precisión.</span></p>
                <p><strong>Debilidades: </strong><span id='debilidadesAkuma'>- Las habituales en las akuma no mi.</span></p>

                <hr/>
                <div class='akuma_code_container'>
                    <div
                        class='akuma_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`akuma`, `Buitre`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoAkuma'>Buitre</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div> <br/><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: large;" class="mycode_size">PASIVAS ASOCIADAS</span></span><br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Bestia Salvaje</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>Adquieres de forma permanente un +5 al atributo FUERZA. Además, tus garras y pico estando transformado en forma completa o híbrida, ganan la peculiaridad de ser calificados como "arma de filo" pudiendo hacer ataques de este estilo con ellos.</i></p>
                <hr/>
                <div class='code_container'>
                    <div
                        class='code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`pasiva`, `zoanbuitre01`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>zoanbuitre01</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div> <div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Vigilante</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>Debido a la peculiar vista de las frutas Tori Tori y a tu condición general de Zoan aérea, obtienes de forma permanente un +5 a la REFLEJOS.</i></p>
                <hr/>
                <div class='code_container'>
                    <div
                        class='code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`pasiva`, `zoanbuitre02`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>zoanbuitre02</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 11, 22:17h, primavera, año 12</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">West Blue | Reino de Ballywood | East Ballywood</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Imagina un lugar donde las ratas campan a sus anchas. Pero no las ratas a las que podrías haberte acostumbrado: esos pequeños roedores de cola larga y patas veloces. No. Me refiero a las ratas que caminan a dos patas, cuya existencia se reduce a una vida miserable donde los conceptos del bien y del mal se adecúan a sus propias necesidades.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Sí, yo misma podría encajar en esa descripción. La mayoría de la gente, de hecho.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Pero ahora estoy hablando, en concreto, de un nivel superior de rata. O inferior, según se mire. Las ratas que deambulan por East Ballywood oliendo a rancio, a alcohol barato y a sexo aún más miserable. Con suerte, los hay que no pagan por este último; otros solo lo consiguen a cambio de unos berries, y algunos más deciden tomarlo por la fuerza, como la puta escoria que son.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Aunque en East Ballywood ese no es, ni de lejos, el único tipo de delitos cometidos. Estafas, extorsiones, robos, sobornos, tráfico de armas, tráfico de personas, secuestros o asesinatos, entre otros.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Así pues, este es el lugar que tienes que imaginar. El mismo por el que yo deambulaba ahora. El mismo por el que había caminado hacía poco más de un año atrás. Y, por supuesto, la misma mierda que entonces.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Habíamos llegado al Reino de Ballywood hacía un par de días. Cuando hablo en plural, me refiero a la pequeña tripulación de la que ahora formaba parte. “Iban un gyojin, una semioni y una humana…”. Parece un chiste, pero nosotros no lo éramos. Desde nuestra victoria en Murkhold, los tres decidimos viajar juntos. Por algún motivo, les pareció correcto que yo fuese la capitana de nuestro recién adquirido barco. Una preciosidad oscura presidida con una blanca harpía en la proa. Muy metafórico, muy poético.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Eso no significaba que tuviésemos que ir juntos a todas partes. Cada uno de nosotros valora su libertad y espacio personal por separado, y mantener esa dinámica era importante para esa parte de mí que exigía su dosis de soledad. Al fin y al cabo, llevaba unos diez u once años viajando sin más compañía que mi mente. No recuerdo exactamente cuánto hacía desde que abandoné la tripulación de Jasper O’Rourke. Si es que “abandonar” es la palabra adecuada.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     La cuestión es que ahora me encontraba regresando a esa cuna de ponzoña que ya había visitado en una estancia anterior en aquella isla. Como cuando el asesino regresa a la escena del crimen porque una fuerza mayor tira de él. En ese momento, tiraba de mí. Hacía un rato que había dejado atrás el emplazamiento de lo que un día fue <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">El Cascarón</span>. Fue, en pasado, porque ya no existía, tan solo quedaban unos cimientos calcinados que, al parecer, nadie se había preocupado en arreglar.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Mea culpa.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     No sentí ni una gota de remordimiento por haber dejado ese sitio reducido a cenizas, ni siquiera por aquellos comensales que no se hubiesen podido salvar del fuego, si los había. Fue el precio de nuestra supervivencia.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Inevitablemente, recordé a Kisuke. Si no llega a ser por ese hombre, las llamas me habrían devorado a mí también. ¿Qué habría sido de él? ¿Se habría unido ya al Ejército Revolucionario? Recuerdo la conversación que tuvimos en su casa. Me preguntaba si, si es que acaso nos volvíamos a encontrar, sobreviviría esa pequeña ¿amistad? que nos había unido en aquella oscura aventura. La vida podía dar muchas vueltas y los fuertes valores de ambos bien podrían sobreponerse a todo lo demás. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Las calles de East Ballywood seguían tan tétricas como recordaba, con esa mierda de iluminación que invitaba al crimen. Una oscuridad que se fundía con mis ropas de cuero oscuro, ceñidas a mi cuerpo como una segunda piel. Una oscuridad que imitaba mi maquillaje: párpados y labios negros, siempre en contraste con mi piel y cabello de color nieve virgen. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">Sí, sí, por supuesto, la que a usted le guste</span>.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Esa voz llegó a mis oídos de pronto, procedente de una de las callejuelas que desembocaban en aquella por la que yo caminaba. Era un tono grave y áspero. Quien le respondió sonó más autoritario:</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Eso espero. No he venido a East Ballywood a por una fulana cualquiera, de esas hay en cualquier parte. Si me he dignado a viajar hasta aquí es porque dicen que son de buena calidad.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">Así es, las mejores, las que harán lo que usted les pida. Lo que sea.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Me había detenido al escuchar la palabra “fulana” y, oculta en las sombras —no me resultaba difícil—, quise saber más. Hijos de la gran puta. La conversación, sin duda, hablaba de mujeres como si fueran ganado en un catálogo. La sangre ya me hervía.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Muy bien, muy bien</span> —continuó el segundo de ellos, a todas luces, el cliente—. <span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¿Y qué edades manejáis? Porque las que más me gusta son…</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Mierda. Habían comenzado a andar, alejándose, y no había escuchado el final. En realidad, no estaba segura de si quería oír eso.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Déjalo, no es tu problema</span>.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     No, no lo era, es cierto. Pero si el mundo está podrido es por los problemas que nunca son nuestros. Nunca pretendí arreglarlo, pero hay cosas que simplemente no puedo pasar por alto.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Con la oscuridad y el sigilo como aliados, fui tras ellos. La distancia que dejaba era prudencial, por supuesto. No imaginaban que alguien pudiese seguirlos, de lo contrario, habrían sido más cuidadosos.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">Por aquí, embajador.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Embajador. De dónde, no me importaba, tan solo que era una muestra más de que aquellos con puestos de poder creen que todo es de su propiedad. Reprimí un insulto por el bien de la discreción.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Cuando atravesaron una puerta de la callejuela, conseguí llegar antes de que se cerrara. No es fácil no hacer ruido en una persecución, así que me empleaba al máximo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Deseé que no hubiese nadie en los pasillos de luz roja en los que ahora me hallaba inmersa dentro del edificio, pues mi plan se iría a la mierda. ¿Cuál era mi plan? Ni idea, tan solo que no me descubrieran. Y lo estaba haciendo bastante bien.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Necesité especial cuidado en las zonas con espejos en la pared, pues podían llegar a ser muy traicioneros. Logré escabullirme. Subieron unas escaleras. Yo también. Allí no había sombras que me protegiesen, y las que encontraba no me servían, así que tuve que doblar mis esfuerzos. Al menos, el suelo era de moqueta y amortiguaba mis pasos.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">…también tontattas y Lunarian</span> —logré escucharle al “vendedor”.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¿Y sirenas? </span>—preguntó el embajador.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">Sirenas también, y tritones. De verdad, solo pídalo y lo tendrá. Nunca habrá estado más satisfecho.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Sentí un hormigueo ascender por mi columna y alcanzarme ambos brazos de pura anticipación mientras avanzaba con cuidado por aquel pasillo con tantas puertas.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">Ya hemos llegado </span>—anunció el lameculos.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Escuché las desengrasadas bisagras de una de las puertas antes de fijarme en cuál era. Me escondí tras la esquina cuando vi cómo el guía miraba para ambos lados, supongo que para asegurarse de que su asquerosa actividad no era interrumpida.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">    <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> Estás a tiempo de darte la vuelta, no es tu problema</span>, me repitió mi crítica conciencia.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Todavía me sentía herida por la pelea contra Waj “El Luces”. No se trataba de una herida física, sino aquella que me laceraba el orgullo. No solo no había conseguido hacerle daño al gilipollas ese —tuvieron que encargarse Peteiro y Eaa—, sino que encima me tuvo cautiva en el interior de su mano durante un rato que se me hizo eterno. En aquel momento había tenido que tirar de engaño y fingida lascivia para ganar ventaja, pero bien podría haberme aplastado tan solo con apretar los dedos. Era vergonzoso recordar que, en estricta batalla, mi aportación había sido entre estúpida y ridícula.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Alguien debía pagar mi frustración, el recuerdo de lo que no pude hacer y que ahora ansiaba.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Me deslicé hacia la puerta por la que sabía que habían entrado. Oía voces amortiguadas en el interior, pero mi paciencia no quiso aguardar a intentar descifrar algo. Le propiné una patada a la madera y esta simplemente cedió. Así de fácil.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">¿Qué cojones…?</span> —El cabrón del guía se había sobresaltado.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¿Quién es esta? ¿También puedo contratar servicios de dominatrix?</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Lo que me encontré fue desolador: una hilera de chicas semidesnudas, cada cual más joven que la anterior y de diferentes razas, donde cada una esperaba, con gran miedo en el rostro, no ser ella la elegida.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Los recuerdos, de pronto, se agolparon en mi mente, intentando trasladarme a un pasado que no era momento de rescatar.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     La joven que más cerca se encontraba del embajador sollozaba en silencio.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Posé mi mano derecha sobre el látigo que descansaba, enrollado, sobre mi cintura.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Me gusta, va al grano</span> —se relamió el embajador.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Cállate, hijo de puta.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Eso es, sigue.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Ese puto cerdo no se molestó en disimular la protuberancia del pantalón que ahora tocaba por encima de la tela.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">Señor, ella no es nuestr…</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Le cerré la boca de un latigazo. El metal impactó sobre su cara. Gritó, llevándose ambas manos a la zona herida y que ya comenzaba a sangrar. Después, más gritos, los de las pobres muchachas que, cuando eran niñas, jamás llegaron a pensar lo que les aguardaba en el futuro.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¡Ni te atrevas a acercarte!</span> —alzó la voz el embajador, que parecía haberse dado cuenta que esto no se trataba de ninguna de sus putas fantasías sexuales—. <span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¿Es que acaso no sabes quién soy?</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Sí, un puto cerdo asqueroso</span> —respondí con tranquilidad.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Soy el emb…</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Si te digo que te calles, te callas.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Con él fui aún más precisa. Levanté el látigo con un tirón rápido y lo dejé caer sobre él con mayor velocidad. Lo enrollé en su cuello. Después, otro tirón. Lo atraje hacia mí y el tipo cayó. He de decir que dos pusilánimes como esos no suponían reto alguno, pero ahora no buscaba satisfacer mi ego, y menos con un hombre que superaba los setenta seguro.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     En mi rostro, una expresión de infinito desprecio; bajo mi bota derecha, el cuello del tipo: había levantado la rodilla y dejado caer la pierna con fuerza. Un “clac” precedió a la sangre que después empezó a abandonar sus asquerosos labios.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Las chicas gritaron de nuevo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Repetí operación con el primero de los hombres, que intentaba reptar por el suelo, hasta que ya no lo intentó más.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Vestíos y marchaos de aquí</span> —ordené. Ni siquiera me había despeinado, ni el pulso se me había acelerado. Pero ellas, en lugar de obedecer, retrocedieron y se pegaron a las paredes—. <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Creo que ha quedado claro que no voy con ellos, podéis iros. Ya.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #b20080;" class="mycode_color">Es que… los gritos habrán alertado a los matones de fuera.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Bravo, todavía no he terminado.</span> No es que me importase demasiado, con esos dos no había tenido ni para empezar.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¿Qué matones?</span> —pregunté. Ni me molesté en sorprenderme.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #b20080;" class="mycode_color">Los de la entrada, son los de seguridad.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Por supuesto. El embajador muerto y su acompañante también muerto habían usado una puerta de la callejuela, debía de haber otra principal para la plebe. Porque, claro, un cargo respetable debía mostrarse como tal, por eso debía esconderse para llevar a cabo sus perversiones. Típico de esos hijos de puta.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Las palabras de la chica actuaron como un presagio.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Se escucharon unos pasos fuertes, con prisa, aproximándose.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¿De dónde han salido los gritos? </span>—escuché decir.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">No lo sé, de este pasillo</span> —le respondió otro.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Les pondría las cosas muy, muy fáciles.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Esperad, no salgáis todavía</span> —les indiqué a las trémulas muchachas.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Entonces, salí al pasillo y cerré la puerta a mis espaldas. Primero, para ponerles más difícil la localización, y segundo para ahorrarles a las pobres almas del interior un posible trauma.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¿Os habéis perdido?</span> —dije en voz alta para asegurarse de que me escuchaban y vinieran en mi dirección.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Funcionó.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Eran tres. Ninguno medía menos de dos metros.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¿Quién coño eres tú?</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Se pararon en seco al verme. Tal vez no esperaban a alguien como yo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     No alargaría aquello más de lo que era necesario, así que actué. Mi cuerpo comenzó a crecer en altura y envergadura, sintiendo cómo las plumas blancas comenzaban a cubrir gran parte de mi cuerpo, dándole la bienvenida a las patas y el pico —ambos rosados—. Alas en lugar de brazos y, aun así, no dejaba de sujetar el látigo con la derecha. En mi forma híbrida de buitre, prefería sostener el arma con la pata y no con el ala, pero, aunque no tuve problemas con mis nuevas dimensiones, allí el margen de maniobra era más bien escaso.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Pronto, me hice más alta y ancha que ellos.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">¿Qué este puto monstruo?</span> —gritó alguno de los tres.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Como respuesta, un latigazo al que estaba más cerca. Golpeé sus piernas, derribándolo y, de paso, barriendo a uno de sus secuaces. Así, dos ya estaban en el suelo. Me subí encima de ellos, asegurándome de que mi peso les impedía moverse y repetí operación con el embajador y el otro: con mis patas en sus cuellos, pisoteé hasta que sus tráqueas cedieron. Tantos kilos de masa muscular reducidos en apenas segundos.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     El tercero fue más difícil. Sacó un revólver y comenzó a dispararme. Supongo que la roja penumbra y los nervios hicieron que el tipo no acertase como quisiera, pero dos de sus balas rozaron mis plumas. Sentí la ráfaga. Suerte que no había sido piel, pues el rastro habría sido más doloroso. Pronto, el inconfundible sonido de que ya no quedaban balas en el tambor.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Me giré hacia él, pero, para su estatura, era rápido: se hizo con el machete que colgaba de su cinturón y me apuntó con él. Comenzó a cortar el aire mientras avanzaba hacia mí. Sus movimientos eran torpes. Entonces, con un veloz latigazo enganché el brazo con el que sujetaba el arma. El machete cayó al suelo. Intentó zafarse de mí. Tiré hacia él y acerqué su cuerpo contra el mío. Olía a tabaco, whiskey y miedo. Lo envolví con mis alas y corté todo su movimiento. Antes de que comenzase a hacer fuerza para intentar soltarse, una vez más, mi decisión fue no perder el tiempo. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Dirigí mi pico contra su cuello. Sentí cómo la punta, la parte más afilada, se hundía en su carne. El familiar sabor de la sangre cobró intensidad en mi boca. Enganché tejido muscular. Tiré de él, rompiéndolo. Su grito fue espeluznante. La carne se rompió y la sangre manó del cuello del matón como una fuente. Sus piernas fueron perdiendo fuerza y mis alas dejaron de encontrar tanta resistencia. Aceleré el proceso: comencé a picotear fuerte y rápido hasta que todo lo que unía la cabeza con el cuerpo se convirtió en una masa informe y sanguinolenta.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Pronto, el tipo fue un peso muerto. Todo él lo era. Lo dejé caer contra el suelo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     De momento, no parecía haber ningún otro enemigo inminente, así que regresé a mi forma humana. Reparé en la presencia de un espejo cercano en la pared. La zona de mi boca y parte de mi cabello se habían manchado de sangre, además de las salpicaduras repartidas por diferentes partes de mi cara y cuerpo. Sobre mi lengua, algunos trozos de carne de ese imbécil. Tragué.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Dejando los cuerpos tras de mí, regresé a la habitación. Obedientes, las chicas seguían allí. Al menos, ya no estaban en ropa interior, lo cual me hizo sentir bien. Volvieron a gritar, por supuesto, cuando me vieron aparecer cubierta de sangre.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Sois libres, marchaos</span> —repetí.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #b20080;" class="mycode_color">¿Y a dónde vamos a ir? No tenemos nada aquí</span> —lloró una de ellas.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Di por hecho que sus presencias allí eran forzadas y no voluntarias, a juzgar por sus expresiones y lenguaje corporal.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Cualquier sitio es mejor que uno en el que os esclavizan</span> —respondí y, por mucho que me pesara, añadí—: <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Buscad a los guardias de Boulevard o Ballywood Beach, os ayudarán. En cualquier otra zona de esta isla estaréis más a salvo que aquí. </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #b20080;" class="mycode_color">¿Y si nos vuelven a capturar antes de salir del distrito?</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Cierto. No podía salvarlas de esos desgraciados y abandonarlas para que corrieran la misma suerte, o algo peor. No podía desentenderme ahora.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Les dije que me acompañaran por los pasillos que habían recorrido hasta llegar hasta allí hasta que alcanzamos la puerta exterior, la que daba a la callejuela. Por suerte, no encontramos a nadie en nuestro camino.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">No os asustéis</span> —las previne.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Y me transformé en buitre, en mi forma completa. Y sí se asustaron, cómo no hacerlo, pero lograron no emitir ningún ruido, tal vez por mi advertencia.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     —<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Sé salir de este sitio de mierda, iré volando por encima de los edificios, solo tenéis que seguirme.</span> —Mi voz siendo un animal era más aguda de lo habitual—. <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Me aseguraré de que me veáis. Y no os preocupéis, nadie os pondrá una mano encima.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Confiaron en mí.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Fue así como ese grupo de pobres muchachas consiguió dejar atrás East Ballywood. Siguiendo mis instrucciones, no hubo ningún problema. Era verdad que, desde las alturas, no les quitaba el ojo para evitar que cualquiera pudiese atacarlas, y también procuraba siempre estar a su vista. ¿Quién imaginaría que un buitre estaba escoltándolas?</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Solo cuando, habiendo entrado en Ballywood Boulevard, las vi adentrarse en las dependencias de la Marina —interesante saber de estos malnacidos allí—, me permití alejarme del lugar volando a gran altura.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Al comenzar la noche, desde luego, no había pensado que mi paseo por el estercolero de East Ballywood terminaría convirtiéndose en una operación de rescate.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Mientras volaba, pensé en regresar al barco y descansar allí tras la improvisada aventura, pero sentía que había dejado algo sin resolver en aquel burdel de mala muerte, así que, asumiendo los riesgos, regresé. Y volví a entrar por la callejuela. Y volví a la habitación de las chicas. Y recogí al embajador muerto del suelo, no sin antes bajarle los pantalones, rodear su asquerosa polla con el látigo y arrancársela de cuajo. Ya no la necesitaría.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Pensaba que me costaría más cargar con él, pero ya dije que el tipo no era gran cosa.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Salí con su cuerpo al exterior y lo saqué por esa misma callejuela, llegando hasta la calle principal. Allí lo dejé tirado en el suelo, asegurándome de que quedase visible con los pantalones bajados, tanto él como el reguero de sangre que dejaba y que conducía solo a un sitio. Debía quedar expuesto qué clase de persona era ese embajador.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     No soy ninguna clase de justiciera. Ni lo busco, ni lo pretendo. Pero hay cosas que no puedo tolerar, fin de la historia.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Regresé a las sombras.<br />
<br/></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>INFORMACIÓN</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>RESUMEN</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Maeve, tras haber llegado con su tripulación al Reino de Ballywood, decide ir sola a East Ballywood. Durante el paseo piensa en su última aventura en Murkhold, así como recuerda lo vivido precisamente en East Ballywood con Kisuke hace poco más de un año. Por casualidad, se encuentra con dos tipos a los que sigue, pues por su conversación intuye que va a ocurrir algo que no le gusta ni un pelo. Descubre que es un embajador al que conducen a un burdel donde las chicas, de diferentes razas, están por la fuerza. Maeve mata a los dos hombres para dejarlas ir, así como a otros tres seguratas que vienen, alarmados por los gritos. Luego, en forma de buitre, guía a las chicas para salir del distrito, dejándolas (en la distancia, claro) en las dependencias de la Marina.<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>KARMAS</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<ul class="mycode_list"><li>Belleza: Recibes un trato más favorable por parte de los NPCs, a no ser que hagas algo que perjudique la buena impresión que tendrán de ti.<br />
</li>
<li>Seductor: Los personajes o NPC cuya orientación sexual te favorezca, te darán un trato más amable y sus karmas negativos que te afecten se verán mitigados (por ejemplo: racismo, homofobia, rivalidad...)<br />
</li>
<li>Voz temida: Tienes un tono de voz que tiende a intimidar ligeramente para que los NPCs se muestran amedrentados ante ti.<br />
</li>
<li>Exceso de confianza: Tienes una opinión exagerada e inamovible de tu propia valía y aptitudes aún en situaciones en las que corres el riesgo de ser derrotado, haciéndote inmune al amedrentamiento de cualquier tipo, excepto el Haki del Conquistador.<br />
</li>
<li>Colérico: Tiendes a adoptar una posición defensiva u ofensiva ante la mínima provocación verbal.<br />
</li>
<li>Infiltrado: Te resulta más fácil realizar actos en sigilo.<br />
</li>
</ul>

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>ARMA</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/0BYV7N8.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Latigo</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Objetos bélicos</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>1</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
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                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>5 FUE / 30 DES</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>10</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>0,5 DES</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>2</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>5000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Instrumento que consiste en una tira larga y flexible, de cuerda o cuero, unida por un extremo a una vara por donde se sujeta.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `latigo001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>latigo001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
Longitud: 2,10 metros<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>AKUMA NO MI</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='akuma_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreAkuma'>Tori Tori No Mi: Modelo Buitre</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='akuma_tipo'><strong id='tipoAkuma'>Zoan</strong></div>
                    <div class='akuma_rango'><strong id='rangoAkuma'>1</strong></div>
                </div>
                <p><i id='descripcionAkuma'>Permite al usuario convertirse en un buitre y en la forma híbrida de este.</i></p>
                <div class='akuma_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
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                    }'
                >
                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button type='button' id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='akuma_spoiler_content' style='display: none;'>
                    <div>
                        <div style='display: flex;flex-direction: column;'>
                            <p><span><i id='especificacionesAkuma'>El buitre en su forma completa, mide un metro y veinte centímetros. La distancia entre la punta de un ala y la otra es de dos metros y medio. En forma híbrida el usuario camina a dos patas, que se han convertido en las patas con garras del animal, ve incrementada su altura en +1/2 de la que posea y doblará su peso. La parte superior de su cabeza, hasta la nariz, será sustituida por la forma del animal, incluyendo la nariz por el pico, cambiando su morfología y sustituyendo su piel por la de un ave, repleto de plumas, a excepción de la mandíbula y la boca, el pecho y el vientre. Perderá ambos brazos para ganar dos grandes alas que medirán, de punta a punta, cinco metros. Las plumas finales de estas alas serán semiprensiles, permitiendo al usuario sujetar herramientas y objetos con ellas. Le brotará una pequeña cola emplumada.

Se tarda un turno completo en cambiar de una forma a otra, a menos que se tenga 80 puntos en CA, cuando se puede realizar una transformación inmediata. Nunca se puede usar la transformación para esquivar un ataque de forma pasiva solo por haber cambiado de tamaño. Para la transformación híbrida se necesitan 20 CA y para la completa 50 CA. La transformación cuesta <strong><font color=orange>30 de energía</font></strong> y, después, <strong><font color=orange>10 de energía por turno</font></strong>.</i></span></p>
                        </div>
                    </div>
                </div>

                <p><strong>Control de Akuma: </strong><span id='controlAkuma'>20 CA: Híbrida | 50 CA: Completa |80 CA: Transformación inmediata</span></p>
                <p><strong>Ventajas: </strong><span id='ventajasAkuma'>- Otorga 2 habilidades raciales y un bono mientras se esté en forma híbrida de +30 a la agilidad y +10 a la precisión.</span></p>
                <p><strong>Debilidades: </strong><span id='debilidadesAkuma'>- Las habituales en las akuma no mi.</span></p>

                <hr/>
                <div class='akuma_code_container'>
                    <div
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`akuma`, `Buitre`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoAkuma'>Buitre</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div> <br/><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: large;" class="mycode_size">PASIVAS ASOCIADAS</span></span><br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Bestia Salvaje</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>Adquieres de forma permanente un +5 al atributo FUERZA. Además, tus garras y pico estando transformado en forma completa o híbrida, ganan la peculiaridad de ser calificados como "arma de filo" pudiendo hacer ataques de este estilo con ellos.</i></p>
                <hr/>
                <div class='code_container'>
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                        class='code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`pasiva`, `zoanbuitre01`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>zoanbuitre01</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div> <div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Vigilante</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>Debido a la peculiar vista de las frutas Tori Tori y a tu condición general de Zoan aérea, obtienes de forma permanente un +5 a la REFLEJOS.</i></p>
                <hr/>
                <div class='code_container'>
                    <div
                        class='code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`pasiva`, `zoanbuitre02`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>zoanbuitre02</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div></div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado] [+18] - El mundo está borracho]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=913</link>
			<pubDate>Wed, 14 Feb 2024 10:53:52 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=162">Maeve Knox</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=913</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #666666;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #444444;" class="mycode_color">Día 59, invierno, año 10</span></span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #666666;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #444444;" class="mycode_color">East Ballywood | Reino de Ballywood | West Blue</span></span></span></span></div>
<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><a href="https://www.youtube.com/watch?v=gYH1SNJpbdg&amp;ab_channel=Fantasy%26WorldMusicbytheFiechters" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">OST PARA LA ESCENA</a></span><br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Pensaba que Ballywood Boulevard me daría lo que estaba buscando, pero el tipo de comercios de aquella zona de la isla no me satisfizo. ¿Una espada? No. ¿Un bate? Por favor. ¿Un arco? Tampoco. ¿Un tirachinas? ¿UN TIRACHINAS?</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Estaba buscando un arma más... menos... No sabía el qué, pero no eso, desde luego. Aquellas eran armas típicas y yo no quería algo así. Bueno, típicas... Definamos "típico". La cuestión era que no me veía blandiendo nada de aquello. En mi cabeza lucía espectacular encontrar algún tipo de arma con la que me sintiese cómoda, una prolongación de mí. De momento, llevaba dos dagas, pero me eran insuficientes, como si hubiese algo que me estuviese perdiendo y no lograse dar con qué era.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Llevaba dos días por Ballywood Boulevard cuando, en uno de mis whiskeys nocturnos de rigor, un tipo que me importaba un carajo intentó hacerse con su conquista nocturna de rigor y, vaya por dios, tuvo que tocarme a mí. Ligar, no ligó conmigo, pero conseguí llevar la conversación de modo que me reveló que, si quería buenas armas, armas de verdad, debía dirigirme a East Ballywood. Que, además de las fábricas y las viviendas de los trabajadores, también podía encontrar mercado negro si sabía dónde buscar. Y la mitad de la búsqueda me la reveló él: las tabernas.<br />
     Por supuesto: todo conduce a las tabernas.<br />
     El mundo está borracho.<br />
     O, tal vez, alguien a quien le gusta beber se mueve en un ambiente de borrachos, como borracho que es.<br />
     O borracha.<br />
     Y, ni aun borracha, le daría a aquel ser tan simple el privilegio de liarse conmigo. Bastante lujo le había dado ya solo con dejarle hablarme. Y me había sido útil.<br />
     Así que al día siguiente dejé mi hostal, que ni recuerdo el nombre, de Ballywood Boulevard para hospedarme en algún otro de East Ballywood. El ambiente era bastante distinto: más sucio, más industrial. Más oscuro. Más para alguien como yo. <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">El Mirador</span> era mi nuevo alojamiento. Mirador de no sé el qué exactamente, porque más bien miraba a ningún sitio. Una callejuela lóbrega y solitaria no contaba.<br />
     Dormí hasta la noche para matar el tiempo y el aburrimiento. Luego, antes de salir a mi caza particular, me miré en el espejo. Guapa, sí, pero no tan oscura como para satisfacerme. Ahumé mis párpados con maquillaje negro, el mismo que empleé para colorear mis labios. Mi cabello caía, liso en toda su longitud, sobre mis hombros. Blanco, contrastaba con mis ropas de cuero también negro. La mirada oscura venía de serie, dibujada por mis iris grises demasiado claros y con tonalidades rojizas.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     En la calle hacía un frío horrible y las nubes que tapizaban la noche amenazaban con dejar caer la nieve en cualquier momento. No en vano había restos blancos de la noche anterior. Quien dice blancos, dice grises de pura suciedad.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     De hecho, estaban empezando a caer los primeros copos.<br />
     <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">El Cascarón</span> era la taberna que el pobre diablo me había indicado. Una vez dentro, debía revelar una contraseña a quien regentase la barra. Si me pagasen por visitar tabernas —y por consumir lo que había dentro—, podría costearme un barco en condiciones. Pero no engañemos a nadie: un barco que se precie no puede manejarse con una tripulación de uno, por muchos conocimientos de navegación que yo tuviese. De momento, me bastaba como estaba.<br />
     Con ambas manos empujé las puertas de madera que cerraban el local. La luz anaranjada del interior me hizo entrecerrar los ojos.<br />
<br/></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>INFORMACIÓN</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>RESUMEN</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Después de recorrer las tiendas de Ballywood Boulevard sin encontrar un arma que le convenciese, que fuese más allá de las típicas que veía, Maeve conoce a un borracho que le revela que, si quiere armas buenas, debe acudir a East Boulevard, pues se conoce que el mercado negro opera bien por allí. Le da la dirección de una taberna: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">El Cascarón</span>. Se dispone a entrar.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>CALLEJÓN QUE LLEVA A "EL CASCARÓN"</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<img src="https://i.imgur.com/LQhsxo9.jpg" title="Callejón de "El Cascarón"" /></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">
				</div>
			</div></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">
				</div>
			</div></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #666666;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #444444;" class="mycode_color">Día 59, invierno, año 10</span></span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #666666;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #444444;" class="mycode_color">East Ballywood | Reino de Ballywood | West Blue</span></span></span></span></div>
<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><a href="https://www.youtube.com/watch?v=gYH1SNJpbdg&amp;ab_channel=Fantasy%26WorldMusicbytheFiechters" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">OST PARA LA ESCENA</a></span><br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Pensaba que Ballywood Boulevard me daría lo que estaba buscando, pero el tipo de comercios de aquella zona de la isla no me satisfizo. ¿Una espada? No. ¿Un bate? Por favor. ¿Un arco? Tampoco. ¿Un tirachinas? ¿UN TIRACHINAS?</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Estaba buscando un arma más... menos... No sabía el qué, pero no eso, desde luego. Aquellas eran armas típicas y yo no quería algo así. Bueno, típicas... Definamos "típico". La cuestión era que no me veía blandiendo nada de aquello. En mi cabeza lucía espectacular encontrar algún tipo de arma con la que me sintiese cómoda, una prolongación de mí. De momento, llevaba dos dagas, pero me eran insuficientes, como si hubiese algo que me estuviese perdiendo y no lograse dar con qué era.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     Llevaba dos días por Ballywood Boulevard cuando, en uno de mis whiskeys nocturnos de rigor, un tipo que me importaba un carajo intentó hacerse con su conquista nocturna de rigor y, vaya por dios, tuvo que tocarme a mí. Ligar, no ligó conmigo, pero conseguí llevar la conversación de modo que me reveló que, si quería buenas armas, armas de verdad, debía dirigirme a East Ballywood. Que, además de las fábricas y las viviendas de los trabajadores, también podía encontrar mercado negro si sabía dónde buscar. Y la mitad de la búsqueda me la reveló él: las tabernas.<br />
     Por supuesto: todo conduce a las tabernas.<br />
     El mundo está borracho.<br />
     O, tal vez, alguien a quien le gusta beber se mueve en un ambiente de borrachos, como borracho que es.<br />
     O borracha.<br />
     Y, ni aun borracha, le daría a aquel ser tan simple el privilegio de liarse conmigo. Bastante lujo le había dado ya solo con dejarle hablarme. Y me había sido útil.<br />
     Así que al día siguiente dejé mi hostal, que ni recuerdo el nombre, de Ballywood Boulevard para hospedarme en algún otro de East Ballywood. El ambiente era bastante distinto: más sucio, más industrial. Más oscuro. Más para alguien como yo. <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">El Mirador</span> era mi nuevo alojamiento. Mirador de no sé el qué exactamente, porque más bien miraba a ningún sitio. Una callejuela lóbrega y solitaria no contaba.<br />
     Dormí hasta la noche para matar el tiempo y el aburrimiento. Luego, antes de salir a mi caza particular, me miré en el espejo. Guapa, sí, pero no tan oscura como para satisfacerme. Ahumé mis párpados con maquillaje negro, el mismo que empleé para colorear mis labios. Mi cabello caía, liso en toda su longitud, sobre mis hombros. Blanco, contrastaba con mis ropas de cuero también negro. La mirada oscura venía de serie, dibujada por mis iris grises demasiado claros y con tonalidades rojizas.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     En la calle hacía un frío horrible y las nubes que tapizaban la noche amenazaban con dejar caer la nieve en cualquier momento. No en vano había restos blancos de la noche anterior. Quien dice blancos, dice grises de pura suciedad.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">     De hecho, estaban empezando a caer los primeros copos.<br />
     <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">El Cascarón</span> era la taberna que el pobre diablo me había indicado. Una vez dentro, debía revelar una contraseña a quien regentase la barra. Si me pagasen por visitar tabernas —y por consumir lo que había dentro—, podría costearme un barco en condiciones. Pero no engañemos a nadie: un barco que se precie no puede manejarse con una tripulación de uno, por muchos conocimientos de navegación que yo tuviese. De momento, me bastaba como estaba.<br />
     Con ambas manos empujé las puertas de madera que cerraban el local. La luz anaranjada del interior me hizo entrecerrar los ojos.<br />
<br/></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>INFORMACIÓN</span>
					</div>
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				</div>
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					<br />
<div class='custom-spoiler'>
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					</div>
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					<br />
Después de recorrer las tiendas de Ballywood Boulevard sin encontrar un arma que le convenciese, que fuese más allá de las típicas que veía, Maeve conoce a un borracho que le revela que, si quiere armas buenas, debe acudir a East Boulevard, pues se conoce que el mercado negro opera bien por allí. Le da la dirección de una taberna: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">El Cascarón</span>. Se dispone a entrar.</div>
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				</div>
			</div><br />
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						<span>CALLEJÓN QUE LLEVA A "EL CASCARÓN"</span>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<img src="https://i.imgur.com/LQhsxo9.jpg" title="Callejón de "El Cascarón"" /></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">
				</div>
			</div></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">
				</div>
			</div></div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente Relativo] Vieja conocida]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=836</link>
			<pubDate>Sat, 27 Jan 2024 01:11:15 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=197">Zorak</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=836</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 80 de Otoño, Año 11</span></span><br />
<span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">East Ballywood 8:30 am</span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak estaba acabando de recoger ropa y enseres personales, metiéndolo en una mochila, después del atentado a la fábrica la presencia de guardias había aumentado así que debía moverse de lugar, por un momento se quedó pensativo mientras jugaba con el mechón de su pelo con el dedo índice de su mano derecha, sabia que Ridel estaba vivo, pero no sabía donde encontrarle, como podría tirar de ese hilo, mientras pensativo agarraba unas mudas le llego un recuerdo, Melisa la posadera, ahora era posadera pero en su dia fue parte del grupo del mismo Ridel y si no recordaba mal, también fue su amante. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Si alguien en ballywood podía saber donde estaba Ridel era ella, agarro su mochila y se la coloco a la espalda, llevándola agarrada por el asa derecha y sobre el hombro derecho, se encendió un cigarro y salió a la calle de East Ballywood, girando hacia la izquierda y caminando calle abajo mientras pensaba como podría entablar la conversación, hacía años que no veía a Melisa después de lo que Zorak pensó que hizo con Ridel no tuvo el valor de mirarla a la cara, pero eso cambiaba ahora, necesitaba conocer el paradero de Ridel y seguir tirando del hilo.<br />
</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Más pronto que tarde llego a la posada "Melisa's Inn" entro y miro alrededor, el puto antro no había cambiado nada en estos ocho años, se acercó a la barra donde estaba Melisa sirviendo bebidas y se apoyó justo frente a ella. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Un café, por favor.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Dijo mientras sonreía a la mujer y esta ponía sus ojos como platos. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Zorak? Dichosos los ojos, donde mierdas estabas metido! Hace siglos que no te veo.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Melisa le dio un golpecito a Zorak en la frente. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Ahora te lo preparo, lo quieres solo?</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Se giró para comenzar a preparar los granos de café. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Sí, sin azúcar.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Se podía ver a simple vista que el negocio le iba bien, Zorak al mirar por la ventana, no pudo evitar ver a una niña jugando junto a un niño, moreno, con ojos negros y facciones bastante familiares para él. </span><span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Melisa sirvió el café y se percató de que Zorak estaba mirando a los chiquillos. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Mi hijo, Jerry. Es guapo, eh?</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak sonrió y asintió mientras se tomaba el café de un trago. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Melisa, tengo que hablar contigo un asunto y es serio.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">La mirada de Zorak se topó con la de Melisa. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">En privado, si puede ser.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Melisa le señalo las escaleras y se encaminó hacia ellas, subieron y Melisa le hizo pasar al despacho que tenía en la segunda planta, Zorak camino hasta quedarse mirando por la ventana y estando de espaldas a Melisa comenzó a hablar.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Melisa, donde está Ridel?</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Lo soltó sin miramientos, Melisa no era el tipo de persona que Zorak pudiera engatusar, se conocían demasiado. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Ridel murió hace ocho años Zorak, lo único que me queda de él es Jerry.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Dijo mientras se la veía visiblemente nerviosa. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">No me mientas Melisa, sé que está vivo, me lo confirmo un amigo suyo el otro día.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Dijo mientras lanzaba una de sus tarjetas a los pies de Melisa, la misma tarjeta con la Z estampada que se encontró cerca de la fábrica que el otro día se quemó. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">No quiero hacerte daño, pero tengo asuntos pendientes con él.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">La mujer agarró la tarjeta y se acercó hasta Zorak. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Dime que no fuiste tú el que el otro día quemo la fábrica, por favor... dime que no fuiste tú el que mato a esas personas.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak seguía mirándola serio, con sus ojos totalmente vacíos. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Escuchame bien Melisa, solo voy a decirlo una vez, si no me dices donde está ahora mismo bajaré las escaleras y le arrancaré la cabeza al bastardo del hijo de Ridel, si no lo he hecho ya es por dos motivos, primero tú nunca me has fallado y segundo, un hijo no debe cargar con los pecados de su padre.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak esperaba haber sido lo suficientemente claro con Melisa, cosa que pareció funcionar. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">El país de Kano...</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">dijo mientras miraba con lástima a Zorak. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Te lo agradezco Melisa, siempre fuiste una buena amiga.</span>"</span><br />
<br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">dijo Zorak mientras se dirigía hacia la puerta, mientras Melisa trataba de controlar sus lágrimas, pero sin llegar a conseguirlo, cuando Zorak puso la mano en el pomo de la puerta, Melisa lo abrazo por detrás. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Que es lo que pasa Zorak, tú antes no eras así.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak se zafó del abrazo de la mujer y se giró para encararla. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">El chico que conociste murió hace ocho años, cuando Ridel asesino a mi padre.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Abrió la puerta y se marchó bajando las escaleras, dejando a Melisa llorando en el piso de arriba.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Unas horas después estaba negociando con uno de los barcos mercantes que se dirigían al país de Kano, a cambio de mano de obra viajaría gratis. Al subirse al barco fue dirección al camarote que le habían asignado y mientras se tumbaba en la cama, mirando al techo, se encendió un cigarro pensando que su objetivo estaba cada vez más cerca y preguntándose si hizo bien en ceder a sus sentimientos y no acabar con Melisa para que no contactara a Ridel, el destino era incierto, pero Zorak estaba mas que decidido a acabar con Ridel.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font"><a href="https://www.youtube.com/watch?v=RSJZTNmPBmQ" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Canción de Ending épica mientras fuma en el camarote</a></span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font"><div class='custom-spoiler'>
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					</span><br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Vicio (Tabaco)</span><br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Tic (Jugar con el mechón de pelo)</span><br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">
				</div>
			</div></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 80 de Otoño, Año 11</span></span><br />
<span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">East Ballywood 8:30 am</span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak estaba acabando de recoger ropa y enseres personales, metiéndolo en una mochila, después del atentado a la fábrica la presencia de guardias había aumentado así que debía moverse de lugar, por un momento se quedó pensativo mientras jugaba con el mechón de su pelo con el dedo índice de su mano derecha, sabia que Ridel estaba vivo, pero no sabía donde encontrarle, como podría tirar de ese hilo, mientras pensativo agarraba unas mudas le llego un recuerdo, Melisa la posadera, ahora era posadera pero en su dia fue parte del grupo del mismo Ridel y si no recordaba mal, también fue su amante. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Si alguien en ballywood podía saber donde estaba Ridel era ella, agarro su mochila y se la coloco a la espalda, llevándola agarrada por el asa derecha y sobre el hombro derecho, se encendió un cigarro y salió a la calle de East Ballywood, girando hacia la izquierda y caminando calle abajo mientras pensaba como podría entablar la conversación, hacía años que no veía a Melisa después de lo que Zorak pensó que hizo con Ridel no tuvo el valor de mirarla a la cara, pero eso cambiaba ahora, necesitaba conocer el paradero de Ridel y seguir tirando del hilo.<br />
</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Más pronto que tarde llego a la posada "Melisa's Inn" entro y miro alrededor, el puto antro no había cambiado nada en estos ocho años, se acercó a la barra donde estaba Melisa sirviendo bebidas y se apoyó justo frente a ella. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Un café, por favor.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Dijo mientras sonreía a la mujer y esta ponía sus ojos como platos. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Zorak? Dichosos los ojos, donde mierdas estabas metido! Hace siglos que no te veo.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Melisa le dio un golpecito a Zorak en la frente. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Ahora te lo preparo, lo quieres solo?</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Se giró para comenzar a preparar los granos de café. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Sí, sin azúcar.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Se podía ver a simple vista que el negocio le iba bien, Zorak al mirar por la ventana, no pudo evitar ver a una niña jugando junto a un niño, moreno, con ojos negros y facciones bastante familiares para él. </span><span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Melisa sirvió el café y se percató de que Zorak estaba mirando a los chiquillos. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Mi hijo, Jerry. Es guapo, eh?</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak sonrió y asintió mientras se tomaba el café de un trago. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Melisa, tengo que hablar contigo un asunto y es serio.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">La mirada de Zorak se topó con la de Melisa. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">En privado, si puede ser.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Melisa le señalo las escaleras y se encaminó hacia ellas, subieron y Melisa le hizo pasar al despacho que tenía en la segunda planta, Zorak camino hasta quedarse mirando por la ventana y estando de espaldas a Melisa comenzó a hablar.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Melisa, donde está Ridel?</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Lo soltó sin miramientos, Melisa no era el tipo de persona que Zorak pudiera engatusar, se conocían demasiado. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Ridel murió hace ocho años Zorak, lo único que me queda de él es Jerry.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Dijo mientras se la veía visiblemente nerviosa. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">No me mientas Melisa, sé que está vivo, me lo confirmo un amigo suyo el otro día.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Dijo mientras lanzaba una de sus tarjetas a los pies de Melisa, la misma tarjeta con la Z estampada que se encontró cerca de la fábrica que el otro día se quemó. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">No quiero hacerte daño, pero tengo asuntos pendientes con él.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">La mujer agarró la tarjeta y se acercó hasta Zorak. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Dime que no fuiste tú el que el otro día quemo la fábrica, por favor... dime que no fuiste tú el que mato a esas personas.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak seguía mirándola serio, con sus ojos totalmente vacíos. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Escuchame bien Melisa, solo voy a decirlo una vez, si no me dices donde está ahora mismo bajaré las escaleras y le arrancaré la cabeza al bastardo del hijo de Ridel, si no lo he hecho ya es por dos motivos, primero tú nunca me has fallado y segundo, un hijo no debe cargar con los pecados de su padre.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak esperaba haber sido lo suficientemente claro con Melisa, cosa que pareció funcionar. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">El país de Kano...</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">dijo mientras miraba con lástima a Zorak. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Te lo agradezco Melisa, siempre fuiste una buena amiga.</span>"</span><br />
<br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">dijo Zorak mientras se dirigía hacia la puerta, mientras Melisa trataba de controlar sus lágrimas, pero sin llegar a conseguirlo, cuando Zorak puso la mano en el pomo de la puerta, Melisa lo abrazo por detrás. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Que es lo que pasa Zorak, tú antes no eras así.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak se zafó del abrazo de la mujer y se giró para encararla. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">El chico que conociste murió hace ocho años, cuando Ridel asesino a mi padre.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Abrió la puerta y se marchó bajando las escaleras, dejando a Melisa llorando en el piso de arriba.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Unas horas después estaba negociando con uno de los barcos mercantes que se dirigían al país de Kano, a cambio de mano de obra viajaría gratis. Al subirse al barco fue dirección al camarote que le habían asignado y mientras se tumbaba en la cama, mirando al techo, se encendió un cigarro pensando que su objetivo estaba cada vez más cerca y preguntándose si hizo bien en ceder a sus sentimientos y no acabar con Melisa para que no contactara a Ridel, el destino era incierto, pero Zorak estaba mas que decidido a acabar con Ridel.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font"><a href="https://www.youtube.com/watch?v=RSJZTNmPBmQ" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Canción de Ending épica mientras fuma en el camarote</a></span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font"><div class='custom-spoiler'>
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					</span><br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Vicio (Tabaco)</span><br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Tic (Jugar con el mechón de pelo)</span><br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">
				</div>
			</div></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente Relativo] Declaración de Guerra]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=811</link>
			<pubDate>Wed, 24 Jan 2024 01:38:35 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=197">Zorak</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=811</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 70 de Otoño del año 11</span><br />
          <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">02:00  A.M</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">La noche se cernía sobre East Ballywood y Zorak despertaba de una breve siesta, estaba nervioso, hoy podría ser el día en que por fin encontrara algo de lo que tirar, pues se había enterado de que el jefe de una de las fábricas, tendría una reunión con uno de los tipos de las armas, era la oportunidad perfecta para sacar información.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Se dirigió a la pequeña cocina y comenzó a moler los granos de café mientras se embriagaba con el olor, una vez puso la cafetera a hacer café agarro un cigarro y se lo llevo a la boca, sacando el zippo de su padre para encenderlo, dando una profunda calada y soltando el humo mientras levantaba la vista al techo, estaba nervioso, no por la infiltración, no por los asesinatos que estaba a punto de llevar a cabo, sino por la emoción de poder tener algo de lo que tirar después de estos ocho años viviendo como un perro, la tetera silbó sacándolo de sus pensamientos, se sirvió una taza y la degustó tranquilo mientras miraba por la ventana, viendo la precaria situación en el que se hallaba East Ballywood, dio la última calada al cigarro y lo apagó, había llegado la hora, agarro una tarjeta y salió de la casa comenzando a caminar en dirección a la fábrica, mientras caminaba con la mirada fija al frente recordaba a su padre, lo hacía siempre que tenía la mínima duda ante lo que tenía que hacer, debía acabar con esto antes de que a otro pobre desgraciado le pasara lo mismo que a él.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Pasados veinte minutos llego a la fábrica, dio un ágil salto y se posó sobre la gruesa rama de un árbol que tenía a tan solo dos metros, observando desde la penumbra y la altura por encima del muro, podía contar cinco guardias, dos en la entrada al recinto, uno en el patio y otros dos apostados en la puerta de la fábrica, estos estaban armados y uniformados, estaba claro que la reunión ya se estaba llevando a cabo y era una fiesta que no me iba a perder por nada del mundo.</span><br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">No debía alertar al contacto que se había reunido con el dueño de la fábrica, así que opte por saltar con cuidado al muro y dejarme caer al otro lado, descendiendo los 3 metros de altura del muro en un suspiro y aterrizando agazapado, mire hacia el guardia que patrullaba y no parecía haberse dado cuenta de mi presencia, así que con cuidado comencé a avanzar entre la penumbra, caminando hacia el lateral izquierdo de la fábrica, dirección a una de las ventanas que daba a al vestuario de los trabajadores, abrí la ventana y entre sigilosamente, ya estaba dentro, pero tenía que ir con cuidado por si tenían más perros vigilando dentro, para mi fortuna la puerta estaba entre abierta así que asome el ojo derecho, mirando a un lado y a otro, otros tres perros guardianes, dos frente a una puerta grande al final de la fábrica y otro apenas a un metro de mí, una sonrisa se dibujó en mi cara mientras sacaba la mitad de mi cuerpo y la extendía la mano derecha hacia la boca de ese pobre desgraciado, pasando a pocos centímetros de su nuca y apresando su boca y fosas nasales, para arrastrarlo con cuidado dentro del vestuario, una vez dentro apoye mi mano izquierda sobre su hombro derecho y gire la cabeza del desgraciado con mi mano derecha, rompiéndole el cuello y matándolo en el acto, me quede en silencio un momento escuchando por el ruido del crujido alerto a alguien, parecía que la suerte seguía de mi parte así que deje el cuerpo sin vida del guarda espaldas tumbado con cuidado para no levantar ruidos y le quite la ropa, vistiéndola encima de la mía, me quedaba algo grande, pero para lo que la quería cumplía su función completamente.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Salí del vestuario, dirigiéndome hacia los que ahora podría decirse que eran mis compañeros, al verme comenzaron a murmurar entre ellos, debía hacer algo para que no sospecharan, así que tire un triple por si encestaba.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font"> "<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Apuesto diez mil berries a que alguno de vosotros tiene tabaco, mataría por un cigarro ahora mismo</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">se miraron extrañados y uno asintió con la cabeza y saco el paquete de tabaco, haciendo un movimiento de muñeca que hizo que uno de los cigarros sobresaliera más que el resto, lo agarre y saque el zippo de mi padre, encendí el cigarro y le di una buena calada, cerré el zippo y con este aún dentro de mi puño derecho solté un rápido golpe al mentón del guardia, haciendo que cayera desplomado en un instante, el otro estaba por gritar cuando le metí el cigarro en la boca con la mano izquierda y agarre su pelo con el pulgar, el índice y el anular de mi mano derecha, tirando de él hacia abajo y recibiendo su barbilla con mi rodilla, otro más caía desplomado.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #ff5f54;" class="mycode_color">Johnny, que pasa ahí fuera? ¿Todo bien?</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">escuche decir a una voz dentro de la sala, una sonrisa se dibujaba en mi rostro, "<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">por fin solos</span></span>" pensé mientras abría la puerta y entraba con seguridad.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Todo bien, parece que Johnny tenía sueño y se ha dormido. Baaatototo</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">solo había dos personas en la sala, un viejo sentado en la silla presidencial de la fábrica y un tipo con pintas de pandillero de tres al cuarto que no comprendía que estaba pasando a juzgar por su cara desencajada. Cerré la puerta tras de mí y mire al pandillero por un momento, después gire mi cabeza hacia el viejo y en un pestañeo recorrí los 4 metros que me separaban de él, dejando al puto pandillero a metro y medio de mí a mi izquierda. Agarrando al viejo como si de un amigo de toda la vida se tratará, posando mi brazo sobre su nuca y dejando caer mi mano derecha sobre su pecho.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El viejo estaba visiblemente asustado y el pandillero no sabía muy bien que hacer, parecía que les acabara de cortar un polvo. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Tranquilo viejo</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">le dije al hombre que ya estaba temblando. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">La información que busco...</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">dije mientras levantaba mi mano hacia el pandillero y lo señalaba </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">la tiene él.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Le miré ;con una sonrisa falsamente tranquilizadora y el muy estúpido comenzó a relajarse, mire de nuevo al pandillero y mientras mantenía la misma sonrisa que le había dedicado al viejo. Apreté mi brazo hasta que un sonoro crack resonó en el despacho, el viejo estaba muerto. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Bueno, eso debe darte una idea de lo que pasará si no me dices lo que quiero escuchar.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Dije mientras dejaba caer el cuerpo del viejo sobre el escritorio que tenía enfrente con un sonoro golpe seco.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El pandillero comenzó a temblar, parecía que entendía la situación, comencé a acercarme lentamente hacia él y él retrocedía, seguimos ese patrón hasta que él choco con la pared y yo me acerque a tan solo medio metro, posando mi mano derecha sobre la pared, a la izquierda de su cabeza. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Para quién son las armas.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">No era el momento de sutilezas, el hombre entre temblores consiguió decir. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #ff5f54;" class="mycode_color">N..o no.. te lo.. puedo decir...</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Mala respuesta, baje mi mano derecha para agarrar su antebrazo y apreté hasta que sonó el indistinto sonido de huesos rompiéndose, el tipo comenzó a gritar y llorar, sin cambiar mi expresión volví a decir. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Para quién son las armas, para quién trabajas.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El muy hijo de puta me escupió a la cara, parece que al final si tenía algo de agallas, pero conocía métodos para solucionar eso, con calma agarre sus hombros y mientras le miraba a los ojos pose mi pie derecho sobre su rodilla izquierda y descargue una patada hundiéndole la rodilla hacia atrás. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Tú mismo, tenemos toda la noche.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El tipo estaba en el suelo gritando como un cerdo. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #ff5f54;" class="mycode_color">POR FAVOR, TE LO DIRÉ, NO ME HAGAS MÁS DAÑO, TE DARÉ DINERO</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">me agaché hacia el mientras sacaba un cigarro y lo encendía, dándole una calada y soltando el humo en la cara de aquel pobre diablo. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Soy todo oídos, si me lo dices te dejaré vivir</span>".</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">obviamente no iba a dejar cabos sueltos, pero una mentira puede ahorrar mucho tiempo. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #ff5f54;" class="mycode_color">Ridel... se llama Ridel Martin</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">agarre el pelo del hijo de puta y le espeté en la cara. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">¡NO ME MIENTAS!</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">sabía de sobra que Ridel estaba muerto, yo mismo lo maté hace ocho años. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #ff5f54;" class="mycode_color">Es la verdad, es moreno con ojos negros como la misma noche y tiene una curiosa...</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">antes de que el hombre pudiera acabar su frase, dije en un susurro. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Cicatriz en forma de serpiente...</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">al pobre infeliz se le iluminó la cara. "¡Ese, ese es!", parecia que de alguna manera Ridel había sobrevivido y no solo eso, escalado puestos.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Sin dudarlo me acerqué al hombre, agarrando su cuello y apretándolo, mientras miraba como sus ojos se apagaban poco a poco. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Lo siento, no puedo dejar cabos sueltos, al fin y al cabo son negocios</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">dije con énfasis la palabra negocios, ya que no les importaba matar por silenciar a gente con tal de mantener su panza llena, pero la situación cambiaba ahora sabia no solo que Ridel estaba vivo, también sabía que tenía conexión con mi objetivo, desnude a los dos cuerpos y me lleve la ropa conmigo hasta la sala de máquinas, atascando la ropa en la maquinaria y prendiéndole fuego con el zippo de mi padre, dirigiéndome a la entrada mientras los guarda espaldas por fin hacían lo que se suponía que debían hacer, pero ya era tarde.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Salte hacia ellos dándole un rodillazo a uno en la cara y al otro una patada directa a la nuez del cuello, nada más aterrizar, para acabar la maniobra pisándole el cuello al que recibió mi rodillazo, seguidamente agarre las cabezas de otros dos y las choque con toda la fuerza que tenía, girándome hacia el ultimo y darle un potente cabezazo en la nariz. Satisfecho comencé a caminar hacia la salida de la fábrica, mientras tras de mí todo comenzaba a arder, empuje las puertas para recibir el frío aire de la madrugada y comencé a alejarme con la idea de cambiar de ubicación mi base. Al llegar al linde de la fábrica metí la mano derecha en el bolsillo del pantalón para sacar una tarjeta y dejarla frente al muro de la fábrica, pisada en una esquina con una roca para que no volara, tras levantarme me encendí un cigarro mientras caminaba de vuelta a casa. Este era el primer réquiem para Papá.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Tarjeta que deja Zorak</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					</span><br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font"><img src="https://cdn.discordapp.com/attachments/683242024593391629/1199631602339287060/z_zorak.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: z_zorak.png]" class="mycode_img" /></span><br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">
				</div>
			</div></span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Karmas</span>
					</div>
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						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">• Mentiroso</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">• Infiltrado </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">• Peso pluma </span><span style="color: #ffffff;" class="mycode_color"><span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Open Sans', Inter, sans-serif;" class="mycode_font"> yúica.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">• Vicio</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">• Risa excéntrica</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">•Apostador</span><br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">
				</div>
			</div></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 70 de Otoño del año 11</span><br />
          <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">02:00  A.M</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">La noche se cernía sobre East Ballywood y Zorak despertaba de una breve siesta, estaba nervioso, hoy podría ser el día en que por fin encontrara algo de lo que tirar, pues se había enterado de que el jefe de una de las fábricas, tendría una reunión con uno de los tipos de las armas, era la oportunidad perfecta para sacar información.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Se dirigió a la pequeña cocina y comenzó a moler los granos de café mientras se embriagaba con el olor, una vez puso la cafetera a hacer café agarro un cigarro y se lo llevo a la boca, sacando el zippo de su padre para encenderlo, dando una profunda calada y soltando el humo mientras levantaba la vista al techo, estaba nervioso, no por la infiltración, no por los asesinatos que estaba a punto de llevar a cabo, sino por la emoción de poder tener algo de lo que tirar después de estos ocho años viviendo como un perro, la tetera silbó sacándolo de sus pensamientos, se sirvió una taza y la degustó tranquilo mientras miraba por la ventana, viendo la precaria situación en el que se hallaba East Ballywood, dio la última calada al cigarro y lo apagó, había llegado la hora, agarro una tarjeta y salió de la casa comenzando a caminar en dirección a la fábrica, mientras caminaba con la mirada fija al frente recordaba a su padre, lo hacía siempre que tenía la mínima duda ante lo que tenía que hacer, debía acabar con esto antes de que a otro pobre desgraciado le pasara lo mismo que a él.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Pasados veinte minutos llego a la fábrica, dio un ágil salto y se posó sobre la gruesa rama de un árbol que tenía a tan solo dos metros, observando desde la penumbra y la altura por encima del muro, podía contar cinco guardias, dos en la entrada al recinto, uno en el patio y otros dos apostados en la puerta de la fábrica, estos estaban armados y uniformados, estaba claro que la reunión ya se estaba llevando a cabo y era una fiesta que no me iba a perder por nada del mundo.</span><br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">No debía alertar al contacto que se había reunido con el dueño de la fábrica, así que opte por saltar con cuidado al muro y dejarme caer al otro lado, descendiendo los 3 metros de altura del muro en un suspiro y aterrizando agazapado, mire hacia el guardia que patrullaba y no parecía haberse dado cuenta de mi presencia, así que con cuidado comencé a avanzar entre la penumbra, caminando hacia el lateral izquierdo de la fábrica, dirección a una de las ventanas que daba a al vestuario de los trabajadores, abrí la ventana y entre sigilosamente, ya estaba dentro, pero tenía que ir con cuidado por si tenían más perros vigilando dentro, para mi fortuna la puerta estaba entre abierta así que asome el ojo derecho, mirando a un lado y a otro, otros tres perros guardianes, dos frente a una puerta grande al final de la fábrica y otro apenas a un metro de mí, una sonrisa se dibujó en mi cara mientras sacaba la mitad de mi cuerpo y la extendía la mano derecha hacia la boca de ese pobre desgraciado, pasando a pocos centímetros de su nuca y apresando su boca y fosas nasales, para arrastrarlo con cuidado dentro del vestuario, una vez dentro apoye mi mano izquierda sobre su hombro derecho y gire la cabeza del desgraciado con mi mano derecha, rompiéndole el cuello y matándolo en el acto, me quede en silencio un momento escuchando por el ruido del crujido alerto a alguien, parecía que la suerte seguía de mi parte así que deje el cuerpo sin vida del guarda espaldas tumbado con cuidado para no levantar ruidos y le quite la ropa, vistiéndola encima de la mía, me quedaba algo grande, pero para lo que la quería cumplía su función completamente.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Salí del vestuario, dirigiéndome hacia los que ahora podría decirse que eran mis compañeros, al verme comenzaron a murmurar entre ellos, debía hacer algo para que no sospecharan, así que tire un triple por si encestaba.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font"> "<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Apuesto diez mil berries a que alguno de vosotros tiene tabaco, mataría por un cigarro ahora mismo</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">se miraron extrañados y uno asintió con la cabeza y saco el paquete de tabaco, haciendo un movimiento de muñeca que hizo que uno de los cigarros sobresaliera más que el resto, lo agarre y saque el zippo de mi padre, encendí el cigarro y le di una buena calada, cerré el zippo y con este aún dentro de mi puño derecho solté un rápido golpe al mentón del guardia, haciendo que cayera desplomado en un instante, el otro estaba por gritar cuando le metí el cigarro en la boca con la mano izquierda y agarre su pelo con el pulgar, el índice y el anular de mi mano derecha, tirando de él hacia abajo y recibiendo su barbilla con mi rodilla, otro más caía desplomado.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #ff5f54;" class="mycode_color">Johnny, que pasa ahí fuera? ¿Todo bien?</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">escuche decir a una voz dentro de la sala, una sonrisa se dibujaba en mi rostro, "<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">por fin solos</span></span>" pensé mientras abría la puerta y entraba con seguridad.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Todo bien, parece que Johnny tenía sueño y se ha dormido. Baaatototo</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">solo había dos personas en la sala, un viejo sentado en la silla presidencial de la fábrica y un tipo con pintas de pandillero de tres al cuarto que no comprendía que estaba pasando a juzgar por su cara desencajada. Cerré la puerta tras de mí y mire al pandillero por un momento, después gire mi cabeza hacia el viejo y en un pestañeo recorrí los 4 metros que me separaban de él, dejando al puto pandillero a metro y medio de mí a mi izquierda. Agarrando al viejo como si de un amigo de toda la vida se tratará, posando mi brazo sobre su nuca y dejando caer mi mano derecha sobre su pecho.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El viejo estaba visiblemente asustado y el pandillero no sabía muy bien que hacer, parecía que les acabara de cortar un polvo. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Tranquilo viejo</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">le dije al hombre que ya estaba temblando. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">La información que busco...</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">dije mientras levantaba mi mano hacia el pandillero y lo señalaba </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">la tiene él.</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Le miré ;con una sonrisa falsamente tranquilizadora y el muy estúpido comenzó a relajarse, mire de nuevo al pandillero y mientras mantenía la misma sonrisa que le había dedicado al viejo. Apreté mi brazo hasta que un sonoro crack resonó en el despacho, el viejo estaba muerto. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Bueno, eso debe darte una idea de lo que pasará si no me dices lo que quiero escuchar.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Dije mientras dejaba caer el cuerpo del viejo sobre el escritorio que tenía enfrente con un sonoro golpe seco.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El pandillero comenzó a temblar, parecía que entendía la situación, comencé a acercarme lentamente hacia él y él retrocedía, seguimos ese patrón hasta que él choco con la pared y yo me acerque a tan solo medio metro, posando mi mano derecha sobre la pared, a la izquierda de su cabeza. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Para quién son las armas.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">No era el momento de sutilezas, el hombre entre temblores consiguió decir. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #ff5f54;" class="mycode_color">N..o no.. te lo.. puedo decir...</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Mala respuesta, baje mi mano derecha para agarrar su antebrazo y apreté hasta que sonó el indistinto sonido de huesos rompiéndose, el tipo comenzó a gritar y llorar, sin cambiar mi expresión volví a decir. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Para quién son las armas, para quién trabajas.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El muy hijo de puta me escupió a la cara, parece que al final si tenía algo de agallas, pero conocía métodos para solucionar eso, con calma agarre sus hombros y mientras le miraba a los ojos pose mi pie derecho sobre su rodilla izquierda y descargue una patada hundiéndole la rodilla hacia atrás. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Tú mismo, tenemos toda la noche.</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El tipo estaba en el suelo gritando como un cerdo. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #ff5f54;" class="mycode_color">POR FAVOR, TE LO DIRÉ, NO ME HAGAS MÁS DAÑO, TE DARÉ DINERO</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">me agaché hacia el mientras sacaba un cigarro y lo encendía, dándole una calada y soltando el humo en la cara de aquel pobre diablo. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Soy todo oídos, si me lo dices te dejaré vivir</span>".</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">obviamente no iba a dejar cabos sueltos, pero una mentira puede ahorrar mucho tiempo. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #ff5f54;" class="mycode_color">Ridel... se llama Ridel Martin</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">agarre el pelo del hijo de puta y le espeté en la cara. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">¡NO ME MIENTAS!</span>"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">sabía de sobra que Ridel estaba muerto, yo mismo lo maté hace ocho años. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #ff5f54;" class="mycode_color">Es la verdad, es moreno con ojos negros como la misma noche y tiene una curiosa...</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">antes de que el hombre pudiera acabar su frase, dije en un susurro. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Cicatriz en forma de serpiente...</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">al pobre infeliz se le iluminó la cara. "¡Ese, ese es!", parecia que de alguna manera Ridel había sobrevivido y no solo eso, escalado puestos.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Sin dudarlo me acerqué al hombre, agarrando su cuello y apretándolo, mientras miraba como sus ojos se apagaban poco a poco. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Lo siento, no puedo dejar cabos sueltos, al fin y al cabo son negocios</span>" </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">dije con énfasis la palabra negocios, ya que no les importaba matar por silenciar a gente con tal de mantener su panza llena, pero la situación cambiaba ahora sabia no solo que Ridel estaba vivo, también sabía que tenía conexión con mi objetivo, desnude a los dos cuerpos y me lleve la ropa conmigo hasta la sala de máquinas, atascando la ropa en la maquinaria y prendiéndole fuego con el zippo de mi padre, dirigiéndome a la entrada mientras los guarda espaldas por fin hacían lo que se suponía que debían hacer, pero ya era tarde.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Salte hacia ellos dándole un rodillazo a uno en la cara y al otro una patada directa a la nuez del cuello, nada más aterrizar, para acabar la maniobra pisándole el cuello al que recibió mi rodillazo, seguidamente agarre las cabezas de otros dos y las choque con toda la fuerza que tenía, girándome hacia el ultimo y darle un potente cabezazo en la nariz. Satisfecho comencé a caminar hacia la salida de la fábrica, mientras tras de mí todo comenzaba a arder, empuje las puertas para recibir el frío aire de la madrugada y comencé a alejarme con la idea de cambiar de ubicación mi base. Al llegar al linde de la fábrica metí la mano derecha en el bolsillo del pantalón para sacar una tarjeta y dejarla frente al muro de la fábrica, pisada en una esquina con una roca para que no volara, tras levantarme me encendí un cigarro mientras caminaba de vuelta a casa. Este era el primer réquiem para Papá.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Tarjeta que deja Zorak</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					</span><br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font"><img src="https://cdn.discordapp.com/attachments/683242024593391629/1199631602339287060/z_zorak.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: z_zorak.png]" class="mycode_img" /></span><br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">
				</div>
			</div></span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font"><div class='custom-spoiler'>
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					</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">• Mentiroso</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">• Infiltrado </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">• Peso pluma </span><span style="color: #ffffff;" class="mycode_color"><span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Open Sans', Inter, sans-serif;" class="mycode_font"> yúica.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">• Vicio</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">• Risa excéntrica</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">•Apostador</span><br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">
				</div>
			</div></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Auto T1] Iniciales]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=795</link>
			<pubDate>Sun, 21 Jan 2024 09:20:11 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=197">Zorak</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=795</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 62, East Ballywood</span><br />
       <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Otoño del año 11 16:50</span><br />
<br />
<br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">La apacible tarde envolvía los callejones de East Ballywood en una calma silenciosa, como un cómplice perfecto para las actividades clandestinas de Zorak. El joven antisistema, con años de experiencia a sus espaldas, se movía entre los callejones con una agilidad felina. Sus ojos rastreaban a dos hombres que avanzaban despreocupadamente, ignorantes de que su destino estaba siendo marcado por el acecho de un depredador.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak se deslizaba entre los recovecos de la ciudad, siguiendo a los hombres con una habilidad aprendida en los callejones que lo vieron crecer. Los susurros de las calles eran su guía, y su figura se fusionaba con la negrura que le proporcionaban las callejuelas. No solo buscaba esos documentos, quería conocer para quienes trabajaban, quería acorralar a los marionetistas que movían los hilos detrás de las cortinas de East Ballywood.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El joven se movía como una sombra, su silueta apenas perceptible entre las penumbras que proporcionaban los espacios entre edificios. Su determinación iba más allá del simple robo, era una búsqueda de venganza. Quería desentrañar el entramado de corrupción que tejía su maraña sobre la isla. Chanchullos, tráfico de estupefacientes, fábricas clandestinas de armas, todo se tejía en las sombras y Zorak estaba decidido a descubrir cada hilo de ese oscuro tapiz.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Los dos hombres, ajenos a la presencia acechante, continuaban su camino, inconscientes de que el destino estaba escribiendo su capítulo más oscuro. Zorak, entre las sombras, escuchaba cada palabra, siguiendo los ecos de su conversación. Los hombres hablaban de su último trabajo, una tarea macabra que involucraba la intimidación de un niño huérfano, burlándose cruelmente de la tragedia ajena. Aquella revelación resonó en los oídos de Zorak, desatando una furia contenida que ardía en su pecho.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Con cada paso que daban, la furia de Zorak crecía, alimentada por la impotencia de un niño que había perdido a su padre a manos de aquellos que ahora seguía, le traía malos recuerdos. Decidido a obtener la verdad que anhelaba, Zorak dejó que la oscuridad lo envolviera, avanzando con sigilo hacia los hombres que eran, sin saberlo, sus propias presas.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El murmullo del rio hacia el camino de Zorak mas silencioso, quien emergió de las sombras para plantarse detrás de esos dos hombres. La mirada fría del joven antisistema se clavó en los dos hombres, que al notar su presencia, se detuvieron en seco. La inquietud se apoderó de ellos al reconocer que un individuo se dirigía hacia ellos.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak avanzó lentamente, sus pasos resonando en el silencio de la noche. Su mirada intensa, cargada de determinación, se clavó en los hombres. "<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Debo calmarme, no es el momento... aún no...</span></span>", pensó Zorak, intentando contener las ganas de arrancarles la cabeza de un puñetazo.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">A medida que se acercaba, a apenas medio metro de distancia, Zorak ejecutó su jugada maestra. Fingió un tropiezo, chocando con el hombre de la derecha, aquel que había observado guardar un sobre en el bolsillo trasero de su pantalón. La colisión fue sutil, pero suficiente para que el sobre cambiara de dueño sin que los hombres notaran el intercambio.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak se disculpó con rapidez, su movimiento de manos fue tan veloz que dejó a los hombres desconcertados. "<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Lo siento</span>" El joven volvió a su posición, ocultando la victoria en su rostro. Había conseguido el botín: el sobre con los documentos que revelarían la red de corrupción que había asolado su vida.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">La furia de Zorak, sin embargo, aún no se aplacaba. Ansiaba la sangre de aquellos que se autodenominaban "élite", y la venganza se cocía a fuego lento en su interior.</span><br />
<br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">La isla de Ballywood sería testigo de su astucia y determinación, presenciaría pronto el siguiente acto de esta obra de justicia improvisada. El juego estaba en marcha, y Zorak, estaba listo para desencadenar su tormenta sobre aquellos que creían que podían controlar el destino de la isla.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Después del hábil robo, Zorak se retiró a su guarida, un refugio oculto entre los callejones de East Ballywood. La oscuridad de los callejones era su aliada mientras se deslizaba como una sombra hacia su morada. Al llegar a su pequeño escondite, cerró la puerta tras de sí, sumiendo la habitación en una penumbra protectora.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">En la humilde cocina, Zorak encendió una luz tenue que apenas iluminaba la estancia. El aroma a café molido llenó el aire mientras el joven preparaba su única indulgencia: una taza de café. Su habilidad para extraer cada matiz de sabor de esos granos era digna de un artista. Aunque su paladar había perdido la capacidad de apreciar la delicadeza de los alimentos, el café seguía siendo su refugio, el único placer que le recordaba que aún saboreaba algo.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak dedicó un cuidado meticuloso al proceso. Molió los granos con un molinillo desgastado pero querido, sintiendo el crujir de los granos bajo sus manos. El agua caliente goteó lentamente sobre el café molido en la cafetera. El vapor se elevaba en espirales, llevando consigo la promesa de un sabor fuerte y reconfortante.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Mientras la cafetera trabajaba, Zorak se permitió encender un cigarro. El humo se mezclaba con el aroma del café, creando una atmósfera íntima en la pequeña cocina. Cada inhalación del humo era como un suspiro de liberación, una pausa en la vorágine de su vida en los bajos fondos, mientras esperaba a que la cafetera hiciera su trabajo, comenzó a jugar con su mechón con el dedo índice</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">La cafetera chisporroteó, anunciando que el café estaba listo. Zorak sirvió la oscura bebida en una taza desgastada. El líquido caliente se deslizaba por la taza, liberando una fragancia que llenó la habitación. A pesar de la contaminación que asolaba la ciudad, el aroma del café seguía siendo puro y reconfortante.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Con la taza en la mano, Zorak se sentó en un rincón tranquilo, dejando que el vapor del café acariciara su rostro. Cerró los ojos por un momento, sumiéndose en la sensación de calor y tranquilidad. Cuando abrió los ojos, su mirada se posó en el sobre que yacía sobre la mesa, el fruto de su incursión nocturna.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Con un sorbo de café, Zorak abrió el sobre y comenzó a leer el contenido. Sus ojos recorrían las palabras con atención, absorbiendo cada detalle. La información que revelaba era inquietante: un acuerdo armamentístico entre los fabricantes clandestinos de armas de East Ballywood. Un negocio sucio que amenazaba la seguridad de la ciudad.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Vaya, así que realmente fabrican armas, ¿eh? apuesto un millón de berries a que esto no lo cuenta la prensa</span>" murmuró Zorak al aire, su tono monótono resonando en la habitación. Pero lo que captó su atención no fue el acuerdo en sí, sino la firma. "M.R"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El joven antisistema frunció el ceño, su mente comenzando a hilar conexiones. Cada trago de café parecía llevar consigo el amargo sabor de la verdad. Aquellas iniciales no eran solo letras al azar; eran un indicio, una pista que lo acercaba al corazón de la corrupción que había jurado erradicar.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Con un suspiro profundo, Zorak se sumergió en la lectura detallada del documento, extrayendo cada pieza de información que lo acercaría a su siguiente objetivo. East Ballywood, que ya había sido testigo de su astucia en las sombras, se convertía ahora en cómplice silenciosa de su búsqueda de justicia en las páginas impresas del oscuro acuerdo armamentístico.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak dejó el sobre sobre la mesa, sus ojos clavados en las iniciales "M.R". Con la mente inquieta, se levantó del escritorio y se dirigió hacia la librería que ocupaba una pared de su escondite. Entre los libros gastados y las carpetas desordenadas, había almacenado una cantidad considerable de información recolectada durante años.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El sonido de libros siendo sacados y abiertos resonaba en la habitación mientras Zorak buscaba desesperadamente pistas sobre esas iniciales misteriosas. Hojeó con rapidez, sus ojos escudriñando cada página en busca de la conexión que sabía que estaba allí. Aquella librería era su arsenal de conocimiento, su herramienta para desentrañar los oscuros secretos de la isla.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Pasó horas examinando documentos, recordatorios y recortes de periódicos. La tensión en su rostro se reflejaba en cada gesto, cada hoja pasada con premura. Había leído algo sobre "M.R" antes, estaba seguro de ello. Cada papel que pasaba y no revelaba la información deseada aumentaba su frustración.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">De repente, entre las páginas amarillentas de uno de los libros, algo captó su atención. "M.R", las mismas iniciales que estaba buscando, saltaron de las páginas. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak leyó con avidez, sus ojos escaneando las líneas con una intensidad creciente. Descubrió que "M.R" las iniciales revelaban el nombre de un empresario, "<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Marcel Royal...</span>". acaso era este el hombre que estaba buscando?.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Con un suspiro de frustración, Zorak se enderezó. Ahora tenía un nombre, una entidad a la que rastrear. Pero aún quedaban muchos cabos sueltos por atar. La revelación planteaba más preguntas: ¿Era realmente el tal Marcel Royal el hombre que buscaba? ¿Cuál era el objetivo de "M.R" en East Ballywood?</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El cansancio empezaba a pesar sobre los hombros de Zorak. Otro cigarrillo se encendió entre sus dedos mientras se servía otra taza de café. El humo del cigarro se mezclaba con el aroma del café</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak miró el reloj en la pared. La noche se había extendido hasta las primeras sombras del anochecer. Se dio cuenta de que necesitaba descansar, permitir que su mente procesara toda la información recopilada. Guardó el informe en el bolsillo con cuidado, consciente de que contenía la clave para desentrañar la conspiración que amenazaba a su ciudad.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Decidió dejar la investigación para otro día, para cuando su mente estuviera más clara. Se recostó en su cama improvisada, el cansancio pesando en cada músculo de su cuerpo. "<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Podre dormir bien esta noche...</span>", murmuró para sí mismo mientras cerraba los ojos y jugaba con el mechón que caía sobre su frente. La oscuridad lo envolvió, llevándolo hacia un sueño intranquilo lleno de sombras y conspiraciones.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font"><div class='custom-spoiler'>
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					</span><br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Infiltrado: Te resulta más fácil realizar actos en sigilo.<br />
</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Carterista: Puedes esconder un objeto que tengas en la mano en tu bolsillo u otro lugar de tu ropa, de la vista de todo el mundo. Una vez por tema.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Tic: Tu personaje tiene un tic recurrente que tendrás que mostrarlo una vez por tema. (jugar con el mechon de su pelo)</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Sentidos atenuados: gusto</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Vicio: Tienes una gran dependencia a una sustancia concreta: Tabaco</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Apostador: Tienes que jugarte dinero apostando mínimo una vez por tema, por poco que sea. No puedes rechazar ninguna apuesta que te hagan.</span><br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">
				</div>
			</div></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 62, East Ballywood</span><br />
       <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Otoño del año 11 16:50</span><br />
<br />
<br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">La apacible tarde envolvía los callejones de East Ballywood en una calma silenciosa, como un cómplice perfecto para las actividades clandestinas de Zorak. El joven antisistema, con años de experiencia a sus espaldas, se movía entre los callejones con una agilidad felina. Sus ojos rastreaban a dos hombres que avanzaban despreocupadamente, ignorantes de que su destino estaba siendo marcado por el acecho de un depredador.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak se deslizaba entre los recovecos de la ciudad, siguiendo a los hombres con una habilidad aprendida en los callejones que lo vieron crecer. Los susurros de las calles eran su guía, y su figura se fusionaba con la negrura que le proporcionaban las callejuelas. No solo buscaba esos documentos, quería conocer para quienes trabajaban, quería acorralar a los marionetistas que movían los hilos detrás de las cortinas de East Ballywood.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El joven se movía como una sombra, su silueta apenas perceptible entre las penumbras que proporcionaban los espacios entre edificios. Su determinación iba más allá del simple robo, era una búsqueda de venganza. Quería desentrañar el entramado de corrupción que tejía su maraña sobre la isla. Chanchullos, tráfico de estupefacientes, fábricas clandestinas de armas, todo se tejía en las sombras y Zorak estaba decidido a descubrir cada hilo de ese oscuro tapiz.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Los dos hombres, ajenos a la presencia acechante, continuaban su camino, inconscientes de que el destino estaba escribiendo su capítulo más oscuro. Zorak, entre las sombras, escuchaba cada palabra, siguiendo los ecos de su conversación. Los hombres hablaban de su último trabajo, una tarea macabra que involucraba la intimidación de un niño huérfano, burlándose cruelmente de la tragedia ajena. Aquella revelación resonó en los oídos de Zorak, desatando una furia contenida que ardía en su pecho.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Con cada paso que daban, la furia de Zorak crecía, alimentada por la impotencia de un niño que había perdido a su padre a manos de aquellos que ahora seguía, le traía malos recuerdos. Decidido a obtener la verdad que anhelaba, Zorak dejó que la oscuridad lo envolviera, avanzando con sigilo hacia los hombres que eran, sin saberlo, sus propias presas.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El murmullo del rio hacia el camino de Zorak mas silencioso, quien emergió de las sombras para plantarse detrás de esos dos hombres. La mirada fría del joven antisistema se clavó en los dos hombres, que al notar su presencia, se detuvieron en seco. La inquietud se apoderó de ellos al reconocer que un individuo se dirigía hacia ellos.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak avanzó lentamente, sus pasos resonando en el silencio de la noche. Su mirada intensa, cargada de determinación, se clavó en los hombres. "<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Debo calmarme, no es el momento... aún no...</span></span>", pensó Zorak, intentando contener las ganas de arrancarles la cabeza de un puñetazo.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">A medida que se acercaba, a apenas medio metro de distancia, Zorak ejecutó su jugada maestra. Fingió un tropiezo, chocando con el hombre de la derecha, aquel que había observado guardar un sobre en el bolsillo trasero de su pantalón. La colisión fue sutil, pero suficiente para que el sobre cambiara de dueño sin que los hombres notaran el intercambio.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak se disculpó con rapidez, su movimiento de manos fue tan veloz que dejó a los hombres desconcertados. "<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Lo siento</span>" El joven volvió a su posición, ocultando la victoria en su rostro. Había conseguido el botín: el sobre con los documentos que revelarían la red de corrupción que había asolado su vida.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">La furia de Zorak, sin embargo, aún no se aplacaba. Ansiaba la sangre de aquellos que se autodenominaban "élite", y la venganza se cocía a fuego lento en su interior.</span><br />
<br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">La isla de Ballywood sería testigo de su astucia y determinación, presenciaría pronto el siguiente acto de esta obra de justicia improvisada. El juego estaba en marcha, y Zorak, estaba listo para desencadenar su tormenta sobre aquellos que creían que podían controlar el destino de la isla.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Después del hábil robo, Zorak se retiró a su guarida, un refugio oculto entre los callejones de East Ballywood. La oscuridad de los callejones era su aliada mientras se deslizaba como una sombra hacia su morada. Al llegar a su pequeño escondite, cerró la puerta tras de sí, sumiendo la habitación en una penumbra protectora.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">En la humilde cocina, Zorak encendió una luz tenue que apenas iluminaba la estancia. El aroma a café molido llenó el aire mientras el joven preparaba su única indulgencia: una taza de café. Su habilidad para extraer cada matiz de sabor de esos granos era digna de un artista. Aunque su paladar había perdido la capacidad de apreciar la delicadeza de los alimentos, el café seguía siendo su refugio, el único placer que le recordaba que aún saboreaba algo.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak dedicó un cuidado meticuloso al proceso. Molió los granos con un molinillo desgastado pero querido, sintiendo el crujir de los granos bajo sus manos. El agua caliente goteó lentamente sobre el café molido en la cafetera. El vapor se elevaba en espirales, llevando consigo la promesa de un sabor fuerte y reconfortante.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Mientras la cafetera trabajaba, Zorak se permitió encender un cigarro. El humo se mezclaba con el aroma del café, creando una atmósfera íntima en la pequeña cocina. Cada inhalación del humo era como un suspiro de liberación, una pausa en la vorágine de su vida en los bajos fondos, mientras esperaba a que la cafetera hiciera su trabajo, comenzó a jugar con su mechón con el dedo índice</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">La cafetera chisporroteó, anunciando que el café estaba listo. Zorak sirvió la oscura bebida en una taza desgastada. El líquido caliente se deslizaba por la taza, liberando una fragancia que llenó la habitación. A pesar de la contaminación que asolaba la ciudad, el aroma del café seguía siendo puro y reconfortante.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Con la taza en la mano, Zorak se sentó en un rincón tranquilo, dejando que el vapor del café acariciara su rostro. Cerró los ojos por un momento, sumiéndose en la sensación de calor y tranquilidad. Cuando abrió los ojos, su mirada se posó en el sobre que yacía sobre la mesa, el fruto de su incursión nocturna.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Con un sorbo de café, Zorak abrió el sobre y comenzó a leer el contenido. Sus ojos recorrían las palabras con atención, absorbiendo cada detalle. La información que revelaba era inquietante: un acuerdo armamentístico entre los fabricantes clandestinos de armas de East Ballywood. Un negocio sucio que amenazaba la seguridad de la ciudad.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">"<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Vaya, así que realmente fabrican armas, ¿eh? apuesto un millón de berries a que esto no lo cuenta la prensa</span>" murmuró Zorak al aire, su tono monótono resonando en la habitación. Pero lo que captó su atención no fue el acuerdo en sí, sino la firma. "M.R"</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El joven antisistema frunció el ceño, su mente comenzando a hilar conexiones. Cada trago de café parecía llevar consigo el amargo sabor de la verdad. Aquellas iniciales no eran solo letras al azar; eran un indicio, una pista que lo acercaba al corazón de la corrupción que había jurado erradicar.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Con un suspiro profundo, Zorak se sumergió en la lectura detallada del documento, extrayendo cada pieza de información que lo acercaría a su siguiente objetivo. East Ballywood, que ya había sido testigo de su astucia en las sombras, se convertía ahora en cómplice silenciosa de su búsqueda de justicia en las páginas impresas del oscuro acuerdo armamentístico.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak dejó el sobre sobre la mesa, sus ojos clavados en las iniciales "M.R". Con la mente inquieta, se levantó del escritorio y se dirigió hacia la librería que ocupaba una pared de su escondite. Entre los libros gastados y las carpetas desordenadas, había almacenado una cantidad considerable de información recolectada durante años.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El sonido de libros siendo sacados y abiertos resonaba en la habitación mientras Zorak buscaba desesperadamente pistas sobre esas iniciales misteriosas. Hojeó con rapidez, sus ojos escudriñando cada página en busca de la conexión que sabía que estaba allí. Aquella librería era su arsenal de conocimiento, su herramienta para desentrañar los oscuros secretos de la isla.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Pasó horas examinando documentos, recordatorios y recortes de periódicos. La tensión en su rostro se reflejaba en cada gesto, cada hoja pasada con premura. Había leído algo sobre "M.R" antes, estaba seguro de ello. Cada papel que pasaba y no revelaba la información deseada aumentaba su frustración.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">De repente, entre las páginas amarillentas de uno de los libros, algo captó su atención. "M.R", las mismas iniciales que estaba buscando, saltaron de las páginas. </span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak leyó con avidez, sus ojos escaneando las líneas con una intensidad creciente. Descubrió que "M.R" las iniciales revelaban el nombre de un empresario, "<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Marcel Royal...</span>". acaso era este el hombre que estaba buscando?.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Con un suspiro de frustración, Zorak se enderezó. Ahora tenía un nombre, una entidad a la que rastrear. Pero aún quedaban muchos cabos sueltos por atar. La revelación planteaba más preguntas: ¿Era realmente el tal Marcel Royal el hombre que buscaba? ¿Cuál era el objetivo de "M.R" en East Ballywood?</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">El cansancio empezaba a pesar sobre los hombros de Zorak. Otro cigarrillo se encendió entre sus dedos mientras se servía otra taza de café. El humo del cigarro se mezclaba con el aroma del café</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Zorak miró el reloj en la pared. La noche se había extendido hasta las primeras sombras del anochecer. Se dio cuenta de que necesitaba descansar, permitir que su mente procesara toda la información recopilada. Guardó el informe en el bolsillo con cuidado, consciente de que contenía la clave para desentrañar la conspiración que amenazaba a su ciudad.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Decidió dejar la investigación para otro día, para cuando su mente estuviera más clara. Se recostó en su cama improvisada, el cansancio pesando en cada músculo de su cuerpo. "<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">Podre dormir bien esta noche...</span>", murmuró para sí mismo mientras cerraba los ojos y jugaba con el mechón que caía sobre su frente. La oscuridad lo envolvió, llevándolo hacia un sueño intranquilo lleno de sombras y conspiraciones.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font"><div class='custom-spoiler'>
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<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Infiltrado: Te resulta más fácil realizar actos en sigilo.<br />
</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Carterista: Puedes esconder un objeto que tengas en la mano en tu bolsillo u otro lugar de tu ropa, de la vista de todo el mundo. Una vez por tema.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Tic: Tu personaje tiene un tic recurrente que tendrás que mostrarlo una vez por tema. (jugar con el mechon de su pelo)</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Sentidos atenuados: gusto</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Vicio: Tienes una gran dependencia a una sustancia concreta: Tabaco</span><br />
<br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">Apostador: Tienes que jugarte dinero apostando mínimo una vez por tema, por poco que sea. No puedes rechazar ninguna apuesta que te hagan.</span><br />
<span style="font-family: Arial Black;" class="mycode_font">
				</div>
			</div></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Auto T1] Novecientos noventa y nueve]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=773</link>
			<pubDate>Wed, 17 Jan 2024 11:14:59 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=173">Hécate</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=773</guid>
			<description><![CDATA[Día 51 - Otoño - Año 11<br />
<br />
En Cobo me contaron sobre Ballywood. Cuando insistí en saber por qué seguían con armas tan sencillas si producían y exportaban metal y piedra, me dijeron que no tenían forma de producir algo menos rudimentario que lo que ya tenían. De eso se encargaban las fábricas de Ballywood y no tenían una ruta comercial directa que les comunicara, ni demasiados recursos para adquirirlas.<br />
<br />
Me llamaron la atención las fábricas que comentaron, quería investigar sobre la producción de armas: cómo las hacían, quién las hacía y a quién se las vendían. Me contaron que esa isla tenía una gran ciudad y, aunque me diera una gran pereza por las miradas hacia mis alas, quizás sería interesante visitarla. Aún me quedaban algunas plantas del bosque de Korossasu que podía intentar comerciar. A parte, en las ciudades, una se entera de lo que pasa en el mundo. Iba con la idea de averiguar si había salido un periódico nuevo, quizás había alguna noticia sobre los revolucionarios, en el de verano no hubo precisamente buenas noticias. Además, en general me interesaba ir conociendo las islas del West. Me sobraban razones por visitar Ballywood, y con tan solo una ya la hubiera visitado, así que partí sin dudarlo.<br />
<br />
Después de atracar en el embarcadero con mi destartalado barco – tenía que conseguir algo mejor con urgencia – y sobrevolar un tranquilo lago que acaricié con mis manos, llegué a la ciudad y ya me mareé al poco de pisarla. Qué asco, de verdad no podía entender cómo podía haber personas que les gustara vivir aquí. Reflexioné que realmente no sabía nada sobre Ballywood más que lo que los cobenses me habían contado. La ciudad era grande y me sentía totalmente desubicada. Observé a mi alrededor y me di cuenta que el alboroto urbano estaba especialmente activo, estaba rodeada de comercios. Gritos, risas y cánticos ensayados para conseguir ventas. Ruido. Cuando me encontraba en medio de la ciudad me planteaba seriamente por qué quería dedicar mi vida a luchar por personas que en su gran mayoría me parecían molestas. Cualquier día me hacía pirata y me los cargaba a todos. Un correteo de pasos ligeros interrumpió mis pensamientos, me giré en dirección al ruido y me encontré con un niño humano observándome con unos ojos engrandecidos de ilusión que, señalando mis alas, dijo: <span style="color: #ff66ff;" class="mycode_color">¡Uau! ¿Puedes volar?</span> Rápidamente apareció una mujer que me sonrió nerviosamente a modo de disculpa, y tiró de la mano del niño. Oí cómo le regañaba. Sonreí. Pirata… jamás podría ser pirata. El mundo estaba podrido, pero seguía pensando que construir un mundo más agradable para esos niños aún exentos de prejuicios tenía sentido para mí. <br />
<br />
Suspiré hastiada por mi masoquismo y reprendí mi marcha. Tenía que preguntar a alguien dónde mierda estaba y hacia donde tenía que-<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Marines</span>. – susurré para mí. Un grupo de soldados rasos con alguien que parecía comandarles apareció bastantes metros enfrente, patrullando las calles. Intuitivamente desvié mi recorrido para no cruzármelos. Tampoco es que hubiera hecho nada para temerles, quizás no era miedo y más bien era evitar situaciones que pondrían en riesgo mi autocontrol. Ah, eso y que había degollado un par de guardias. Culpa suya, por corruptos. Seguí andando y a lo lejos vislumbré otra pareja de marines, no eran los mismos que los del grupo.<br />
<br />
- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Oiga, vieja chepada. ¿Por qué hay tanta marina aquí? </span>– dije a una señora mayor que se encontraba a mi derecha.<br />
- <span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">¿Qué? </span>– dijo la señora rodeando su oreja con su mano. Con la sorda había topado.<br />
- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Que ¡POR QÚE HAY TANTA MARINA POR AQUÍ! ¡MA-RI-NA!</span><br />
- No vendo cortinas, señorita, esto es una zapatería. ¿Quiere pasar? No sé si tengo algunos de su talla, déjeme ver… - y se perdió su aguda voz mientras entraba en su tienda.<br />
<br />
Reí para mis adentros. Esto no iba a llegar a ningún sitio.<br />
<br />
<span style="color: #c45911;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #c45911;" class="mycode_color">¿Eres nueva por aquí, verdad?</span><br />
<br />
Me giré para reconocer quién me estaba hablando. Un señor mayor con cara de pocas amistades me miró por encima de las gafas. Estaba sentado en una silla enfrente del que parecía su comercio. En sus manos tenía una revista y en la boca, un puro que apestaba toda la zona con su fumarada.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">A usted qué le importa, viejo arrugado.</span><br />
<span style="color: #c45911;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #c45911;" class="mycode_color">¡Já! Jovencita maleducada… </span>- soltó una risita que acabó en una tos violenta. – <span style="color: #c45911;" class="mycode_color">Estamos en el Boulevard pero por allá cerca empieza el Hills. Es normal que algunos marines salgan del cuartel para venir a abastecerse en la zona comercial.</span><br />
¿Qué dijo? ¿Cuar-qué?<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Cu-cuartel?</span> – dije con la mayor indiferencia que fui capaz que, por cierto, fue poca. <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">No me jodas, viejo. Cómo que cuartel.</span><br />
<span style="color: #c45911;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #c45911;" class="mycode_color">Sí, el cuartel de la marina. Hay un capitán así que olvídate de hacer ninguna tontería.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Qué tontería voy a hacer? ¿Es porque soy lunarian? ¡No sea racista! – </span>los nervios me hicieron acusarle porque sí.<br />
<span style="color: #c45911;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #c45911;" class="mycode_color">¿Racista yo? ¡Qué estupidez! La mujer más guapa que he conocido en mi vida era una semi-oni. ¡Oh! Qué pedazo de mujer…</span><br />
<br />
No quería oír una sola palabra más, así que desvié la conversación hacia mi interés.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Así que cuartel? ¿Toda la isla está repleta de marines</span>? – un sí y me largaba rápido. No iba a quedarme en una isla petada de ratas yendo sola. Me sentí mal por las ratas, son unos animales muy inteligentes, no hacía falta faltarles de esa manera.<br />
<span style="color: #c45911;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #c45911;" class="mycode_color">Bueno, hay zonas que les gustan más que otras. Mayormente se encuentran en el Hills, obviamente. Por aquí vienen de vez en cuando y por el East casi que ni se pasan…</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿El East?</span><br />
<span style="color: #c45911;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #c45911;" class="mycode_color">Sí, el barrio de las fábricas y sus trabajadores. Creo que les importa más sus productos que los productores.</span><br />
<br />
¡Las fábricas!<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #c45911;" class="mycode_color">Olvida que he dicho eso. </span>– dijo señalándome con los dedos con los que sujetaba el puro.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Oiga viejo ¿dónde están las fábricas?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #c45911;" class="mycode_color">¿El East? A ver si adivinas… </span>- dijo burlón mientras bajaba las gafas para observarme mejor por encima de ellas.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Al este. Muy gracioso.</span><br />
<br />
Empezó a reír y de nuevo terminó tosiendo ruidosamente.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Gracias, viejo. ¡Y deje de fumar! </span><br />
<br />
El viejo se despidió haciendo gestos con la mano que invitaban a perderme de su vista. Alcancé a ver cómo aspiraba una profunda calada de su puro. Revoleé los ojos y me dirigí al este. Já, me cayó bien el viejo ese.<br />
 <br />
 ____________________________________________________________________________________________<br />
<br />
Supe claramente cuando había cambiado de barrio. Los colores y alboroto se tornaron gris y silencio, sin transición. Mucho mejor, pensé. Casas idénticas y sin gracia se repetían una y otra vez. Las calles estaban asfaltadas, acorde con el gris general, y algunas farolas empezaban a encenderse, otras se quedaron en un eterno parpadeo. Empezaba a oscurecer y tomé consciencia en que no había comido nada en todo el día desde que dejé el barco, ni siquiera bebido. No estar en mi hábitat pasaba factura. Distinguí un local que parecía una taberna en la misma calle que estaba transitando, un poco más adelante. Quizás podría comer algo.<br />
<br />
Abrí la puerta y todas las miradas cayeron sobre mí. Un silencio absoluto invadió el lugar con mi entrada. Observé a mi alrededor y vi grupos de hombres con ropas similares, que parecían uniformes. Grises, cómo no. A mi izquierda, un grupo de chicos más jóvenes bebía jarras de cerveza y me miró con prudencia. A mi derecha, un grupo de bastante más edad fumaba y jugaba a cartas. Cinco viejos, cinco copas de vino. Cuando se giraron hacia mí mostraron su más clara indiferencia y siguieron jugando.<br />
<br />
<span style="color: #385623;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385623;" class="mycode_color">¡No hay mus!</span><br />
<span style="color: #a8d08d;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #548235;" class="mycode_color">Oh, maldita sea, Ronald. ¡Deja de trucar las cartas!</span><br />
<span style="color: #385623;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385623;" class="mycode_color">No es culpa mía que no sepas ni montar una culata.</span><br />
<br />
El resto del grupo empezó a reírse y el quejoso parecía molesto, aunque terminó riéndose con todos. Delante de mí había un grupo de tres personas, que se quedaron mirándome fijamente. El tipo corpulento que estaba apoyado en la barra, propinó:<br />
<br />
<span style="color: #2e74b5;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #2e74b5;" class="mycode_color">¿Te has perdido, chata?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No me he perdido, estoy dónde quiero estar. Y tu barriga es de todo menos chata</span>.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #bf9000;" class="mycode_color">Sólo oigo verdades, Michael. </span>– comentó uno con sorna. El tal Michael parecía que iba a rebatirle, cuando:<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">¡¿A qué huele aquí?! </span>– gritó una mujer de mediana edad que salió decidida de una puerta interior detrás de la barra. Era rolliza, iba con un delantal y se movía con soltura. Miró hasta verme. – <span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">Tú, ven aquí. ¿Qué llevas en esa bolsa?</span><br />
<br />
Me quedé confusa por un momento, no supe qué decir. <br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">No tengo todo el día, muchacha. Tengo tres ollas en marcha ¿tienes hierbas de bosque? </span>– la mujer hablaba muy rápido y no paraba de moverse.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Puede parar, histérica?</span> – la miré y me sentí un poco mal, pero me había puesto nerviosa con tanto movimiento. A ella no pareció importarle.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">¿Llantén o borraja? </span>– me sorprendió. ¿De verdad podía identificar las plantas sólo con el olor a esa distancia? Increíble.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Llantén</span>.<br />
<span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">¿Lo otro qué es? ¿Hierbabuena?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Menta</span>.<br />
<span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">Oh, genial. ¿Vas a comer?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Estaría bien</span>.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #2e74b5;" class="mycode_color">Eres demasiado confiada, Julia. No sabemos nada de ella.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">No necesito saber nada para saber que come, todos comemos Michael. Y si alguien quiere comer en mi taberna, será servido. ¿Alguna preferencia?</span> – preguntó al centrar su mirada en mí.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Mmmm, prefiero que no sea carne</span>.<br />
<span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">¿Bebida?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Zumo de calabaza</span>.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">¡Marchando! </span>– volvió a irse con la misma intensidad con la que vino. Aproveché para sentarme en la barra mientras una calma volvía a emerger. Una calma, que duró poco.<br />
 <br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">Seré claro, Lunarian. ¿A qué has venido aquí?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No me llamo Lunarian, tengo un nombre</span> – dije molesta porque siempre me redujeran a eso.<br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">¿Y cuál es ese nombre?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Hécate.</span><br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">Está bien, Hécate. Yo me llamo Michael.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lo sé</span>. – Julia salió con desparpajo y me sirvió una jarra con mi zumo y moví la cabeza en agradecimiento.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">Bonita serpiente </span>– dijo ella con una sonrisa. Se la correspondí.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">Aquí somos los mismos cada día, bebiendo lo mismo y haciendo lo mismo. Está claro que tú no estabas ayer ni anteayer. ¿A qué has venido, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hécate?</span> </span>– incidió.<br />
 <br />
A qué vine. Ni siquiera yo lo tenía claro, sólo que ¿una ciudad que fabricaba y comerciaba armas? Ese barrio de obreros tenía el conocimiento y habilidad para armar a un ejército entero y revolucionar la isla, como poco. Tenía que vincularme con ellos de alguna manera. Pero ¿acaso querrían hacer algo así? ¿Qué clase de personas vivían ahí? No tenía ni idea. Terminé mi primer sorbo de zumo que, por cierto, estaba espectacular.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Quería conocer el barrio</span>.<br />
<br />
Se puso a reír ruidosamente.<br />
<br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">¿A conocer el barrio? ¡Já! ¿Viste dos calles? Ya viste todo, ya lo conoces. Es todo igual, aunque no creo que vengas a ver aburridas casas grises. Di la verdad, vienes a robar armamento ¿cierto? ¿Eres pirata?</span><br />
<br />
Oí un movimiento leve por toda la sala: espaldas enderezándose, recolocaciones en los asientos, un cigarrillo se encendió. Noté el nerviosismo, quizás porque era parte de él. No era mi plan enemistarme con esta gente, al contrario. Aún así, si nos íbamos a llevar bien tenía que ser de manera real, así que le propiné una dura mirada. <br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Yo no robo a la clase obrera</span>. – tomé otro trago que aportó un ligero suspense –<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> Código ético.</span><br />
<br />
El tipo alzó ambas cejas. Se le podía ver claramente sorprendido por mi respuesta, pero pronto volvió a la burla.<br />
<br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">Oh, vaya, ¡mirad eso chicos! La muchacha tiene código ético.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Sí, lo tengo. ¿Por qué no hablamos sobre el tuyo? </span>-  me lo quedé mirando fijamente mientras me debatía sobre si preguntarle o no. Al carajo:<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> - ¿A quién le vendéis las armas?</span><br />
<br />
Soltó una risita que denotaba más molestia que gracia.<br />
<br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">Nosotros no vendemos las armas, nosotros las hacemos. Esas preguntas son para el patrón.</span><br />
<br />
Bingo: eran obreros de las fábricas de armamento. Tenía que intervenir inteligentemente, esto tenía que salir bien. Le miré de reojo sin decir nada.<br />
<br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">Parece que no sabes tanto de la clase obrera como quieres aparentar.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Puede ser que aún me quede mucho por aprender, pero lo que sé es que esta isla está plagada de marines y todos van armados. Así que era una pregunta retórica, por supuesto que la fábrica se las vende al cuartel de la marina.</span><br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">Mira, bonita. No me vengas con tus discursos baratos ¿crees que quiero salvar el mundo? Tengo una familia que alimentar. Me levanto a las cinco de la mañana, fabrico lo que me piden y luego me tomo una cerveza. Y así cada día. ¿Quieres juzgarme? Adelante, no vas a cambiar nada.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No te juzgo, entiendo tu posición. Yo también tuve una familia que hizo todo por mí</span>.<br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">¿Entonces?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Que fueron las armas de esos marines las que me jodieron la vida. Así que entiende tú también que no les tengo aprecio a esos bastardos</span>.<br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">¿Crees que nosotros les tenemos aprecio? Esta ciudad está llena de criminales. ¿Qué barrio crees que protegen? ¿El nuestro? ¡Já! Ni siquiera se pasan por aquí, están demasiado ocupados protegiendo a los ricachones.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Y con qué los protegen, Michael?</span> – dejé un breve silencio – <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Con las armas que tú haces.</span><br />
<br />
Suspiró. La conversación claramente le estaba cansando y hizo un amago por irse, pareciera que donde fuera, pero lejos de mí. No podía dejarlo ahí.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No me entiendas mal. No es tanto una crítica, es más bien: un reconocimiento de poder.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">¿De poder? </span>- volvió - <span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">¿Qué puto poder tengo yo? ¿Crees que si tuviera poder llevaría este uniforme? </span>– dijo zarandeándose el atuendo.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Justamente porque llevas uniforme eres quién tiene el poder. No tú, todos vosotros</span> – dije alzando la voz.<br />
<br />
Miradas de reojo desde la mesa de los jóvenes estaban pendientes. La mesa de los viejos parecía no interesarle en absoluto la conversación y seguían con su juego de cartas.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">¿Y qué se supone que quieres decir con eso?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Nada, sólo quería recordároslo. La tierra es de quién la trabaja. La fábrica es de quién la hace funcionar.</span><br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">¿Qué es lo que estás proponiendo exactamente? Que vaya al patrón y le diga: Sí, ¿hola señor jefe? ¿Sabe quién soy? No, por supuesto que no, porque hay <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">cientos</span> de trabajadores aquí como yo y ni siquiera se sabe mi puto nombre, aunque lleve veinte años trabajando para usted. Solo que: he tenido una idea. A partir de hoy, usted no va a decidir más quién vender las armas, lo vamos a decidir nosotros. ¿Sabe por qué? Porque Hécate, la revolucionaria, dice que tenemos poder.</span><br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hécate, la revolucionaria</span>. Sonreí.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Suena bien ¿no?</span><br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">No, no suena bien ni mierdas. ¡Suena a que vamos a morir todos si alguno se atreve a hacer semejante estupidez! ¿Crees que el patrón vive en el East? El patrón vive en Hills, rodeado de marines.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Bueno, el poder tiene muchas formas. Quizás ahora no podéis hacerlo, no tenéis poder militar. Aunque tiene guasa que las personas más formadas en hacer armamento no tengan poder militar ¿cierto?</span><br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">Uy sí, me parto. ¿No lo estás viendo? </span>– dijo con cara enfadada.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Ahora es así, pero no tiene por qué ser así siempre.</span><br />
<br />
Ahí sí empezó a reírse, era una risa desesperada.<br />
<br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">¿Acaso vas a venir con un ejército?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No tengo un ejército.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">¡Por supuesto que no, infeliz! </span>– golpeó con fuerza la barra y se levantó aparentemente muy molesto y se alejó de mí.<br />
<br />
Claramente no tenía un ejército. No tenía ni un solo compañero, por no tener. Mi barco de mierda se caía a pedazos. Sólo estábamos Fenrir, mi hacha y yo. La situación era desesperante, así nunca iba a conseguir nada. Julia apareció con una sopa vegetal y me limité a observarla, absorta. No había nada que hacer. Siempre iba a ser igual, no podría conseguir nunca nada si no tenía nada que ofrecer. Empecé a comer mi sopa, deprimida. Al cuarto sorbo de mi sopa, oí movimiento a mi izquierda y vi como el grupo de jóvenes se levantó y se acercó hacia mí.<br />
<br />
<span style="color: #9966ff;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #9966ff;" class="mycode_color">Si tuvieras un ejército ¿lo traerías hacia aquí? </span>– por poco me atraganté, pero disimulé lo más que pude. Ni siquiera le miré.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">¿Qué? </span>– dijo Michael, acercándose de nuevo.<br />
<span style="color: #9966ff;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #9966ff;" class="mycode_color">Contesta. </span>– al joven no parecía importarle mucho la opinión del otro y seguía mirándome fijamente. <br />
<span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">¿Os estáis volviendo locos?</span><br />
<span style="color: #9966ff;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #9966ff;" class="mycode_color">Cállate Michael. </span>– Sí, cállate Michael.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Puede. ¿Si trajera un ejército, haríais algo para cambiar las cosas? </span>– ahí sí me giré hacia él.<br />
<span style="color: #9966ff;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #9966ff;" class="mycode_color">No te creas tan especial. Cada día me levanto pensando en el asco que me da producir esas armas para los putos ricachones mientras nosotros nos comemos una mierda.</span><br />
<br />
Sonreí.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Está bien, haremos un trato. Yo os traigo un ejército y vosotros os empezáis a organizar. Para cuando llegue, ya estará todo en marcha. – </span>Me estaba tirando un triple estratosférico. Pero no podía desaprovechar esta oportunidad de alborotar consciencias. <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">La revolución está en el espíritu</span>. Maldito Tudeau.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">No la conocemos de una mierda ¡sois unos irresponsables! ¡Nos van a matar a todos! </span>– el tipo estaba visiblemente nervioso.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Ya era hora de que viniera alguien a animar las cosas. ¿No crees, Richard? </span>– dijo el viejo del mus, aún sentado en la mesa jugando a las cartas.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #548235;" class="mycode_color">Ya te digo, Ronald. Hace mucho de aquello… Qué buenos tiempos ¿eh? Huelgas, protestas… ¡já!</span><br />
<span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">¿De qué estáis hablando? ¡No inventéis batallitas, viejos!</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Michael, no me toques los cojones. </span>- propinó el viejo mientras golpeaba las cartas contra la mesa. Se levantó y se posicionó muy cerca del otro hombre, cara a cara, a pocos centímetros. - <span style="color: #385723;" class="mycode_color">¿Cuántas horas trabajas al día?</span><br />
<span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">¿Qué? Lo sabes perfectamente.</span><br />
<span style="color: #385723;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">No, dime. ¿Cuántas?</span><br />
<span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">Ocho.</span><br />
<span style="color: #385723;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Oh, mira tú. Richard. ¿Cuántas horas trabaja tu hijo al día?</span><br />
<span style="color: #548235;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #548235;" class="mycode_color">Ocho.</span><br />
<span style="color: #385723;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Ah bueno, ¿el tuyo Scott?</span><br />
<span style="color: #a9d18e;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #a9d18e;" class="mycode_color">Ocho, amigo.</span><br />
<span style="color: #385723;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Ya. ¿Cuántas trabajábamos nosotros cuando empezamos?</span><br />
<span style="color: #548235;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #548235;" class="mycode_color">Uuuh, ni me acuerdo. Todo el día, creo. ¿Doce? ¿Catorce?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">¿Qué? </span>– dijo Michael con sorpresa.<br />
<span style="color: #385723;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Cómeme los huevos, Michael. ¿Te crees que siempre han sido así las cosas? Trabajáis ocho horas porque un día vi a mi hijo con barba y no tenía ni idea de cuando le había crecido. Y ahí me di cuenta: no podíamos seguir así. Nosotros también teníamos derecho a una vida.</span><br />
<span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">¡Está bien! Y la tenemos, más o menos.</span><br />
<span style="color: #385723;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">La tenéis porque un día nos pusimos en pie y le dijimos al patrón que no se hacía ni media pieza hasta que no cambiara eso.</span><br />
<br />
Michael se quedó en silencio. Yo me limitaba a sonreír, ni siquiera tenía que decir nada.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Y como bien dices, tenéis vida pero más menos que más. ¿Qué tiene si estos jóvenes quieren más? Vuestra generación se quedó cómoda con lo que nosotros conseguimos y ni siquiera sois conscientes de ello. Si no quieres luchar, está bien, no te juzgo, pero no impidas que los otros se muevan</span>. – le seguía mirando de forma desafiante.<br />
<br />
Parecía que había algo latente en ese barrio que sólo hacía falta apretar algunos botones para despertarlo.<br />
<br />
<span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">Vamos a hacerlo, joder. ¿Por qué tienen que quedarse con lo que nosotros hacemos? ¡No es justo! ¿Por qué tenemos que producir unas armas que ni siquiera nos protegen? Cada día hay crímenes en el barrio y nadie viene a hacer nada. ¡Estoy harto de esta mierda! Nos plantaremos delante del patrón y la liaremos.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #6600cc;" class="mycode_color">¡Síii!¡Vamooos!</span> – empezaron a gritar el resto de jóvenes, medio borrachos.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Estos son gilipollas </span>– dijo el viejo, asqueado, y se dirigió hacia su mesa, de nuevo.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Calmaos</span>. – dije con severidad – <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Como bien dice Michael, si hacéis esto con los recursos que tenéis ahora mismo, os van a matar a todos.</span><br />
<span style="color: #0070c0;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #0070c0;" class="mycode_color">¡Menos mal! La de fuera es la que tiene más cabeza de todos. ¡Esto es increíble!</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Como ya he dicho, esto no tiene por qué ser siempre así. Pero quizás pueda hacer algo. Sólo necesito tiempo, y vosotros también: tenéis que organizaros</span>. – Me giré hacia la mesa del grupo de mayores –<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> Eh, viejos. ¿Cuento con vosotros?</span><br />
<span style="color: #385723;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Ni de coña.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Cómo?</span> – eso no me lo esperaba.<br />
<span style="color: #385723;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Estás totalmente drogada, niña. ¿Crees que voy a ponerme a pelear después de años de jubilación? </span>– soltó una ligera risa mientras ordenaba las cartas en su mano – <span style="color: #385723;" class="mycode_color">Yo ya hice lo mío, habla con los yogurines. Nosotros ya estamos de vuelta de todo. ¡Mus!</span><br />
<span style="color: #548235;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #548235;" class="mycode_color">¡Y una mierda Ronald! ¡Vuelve a repartir!</span><br />
<br />
Me giré hacia los jóvenes.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Chico, ¿cómo te llamas?</span><br />
<span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">Arnold.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Arnold, esto es el principio de una larga carrera. Empezad a organizaros y no deis mucho al cante. No quiero volver aquí e iros a visitar al cementerio. Usad la cabeza.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #548235;" class="mycode_color">Pides mucho </span>– añadió Richard desde la mesa - <span style="color: #548235;" class="mycode_color">¡no hay mus!</span><br />
<span style="color: #385723;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Eres vengativo, Richard. No sabes perder.</span><br />
<span style="color: #548235;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #548235;" class="mycode_color">¡Chúpate esa, Ronald!</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Arnold, escúchame. ¿Me escuchas?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">Sí</span> – dijo muy ilusionado.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Tengo una sopa deliciosa enfriándose. Así que por ahora lo vamos a dejar aquí, pero volveré.</span> – tomé otra cucharada y no pude sino añadir: <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Uau, ¡está realmente deliciosa!</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">¡Graciaaas! </span>– se escuchó desde la cocina.<br />
<br />
Arnold asintió con la cabeza y me dio la mano enérgicamente, se le veía contento. Fue a sentarse con los demás y empezaron una conversación animada.<br />
<br />
<span style="color: #6600cc;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #6600cc;" class="mycode_color">Si vienen, cuántos, ¿mil lunarians con hachas como esa? ¿Habéis visto sus alas? ¡Seremos invencibles!</span><br />
<br />
¡¿Mil lunarians?! Nada más lejos de la realidad. No sabía si reírme o llorar. No aclaré nada, por no bajar entusiasmo, y me limité a seguir comiendo. Cuando terminé, fui directa hacia la mesa de los ancianos. Esos viejos… los viejos eran la clave. Los jóvenes tenían el entusiasmo, pero algo me decía que necesitaban una guía. Me puse de cuclillas para mantener el contacto visual.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Está bien, no cuento con vuestra fuerza, pero cuento con vuestro espíritu. Mantened esto activo hasta que vuelva.</span><br />
<span style="color: #385723;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">El espíritu, dice. ¿Tenemos cara de exorcistas?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Julia!</span> – dije incorporándome. – <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Cóbrame, por favor. Será mejor que me marche.</span> <br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">Invita la casaaaa </span>– gritó sin salir.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No, porfavor, sal.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">La casa manda, reina</span>. – se asomó por la puerta y me guiñó un ojo. Volvió a entrar con su rapidez habitual.<br />
<br />
Sonreí. Otra vez. Hacía mucho que no sonreía tanto. Dejé la bolsa con las hierbas en la barra, era lo mínimo que podía hacer y parecía que a Julia le habían gustado. Salí de esa taberna con una gran sensación: había ido mucho mejor de lo que esperaba. Los viejos de esta ciudad eran realmente increíbles. Alcé el vuelo para volver cerca del lago, ahí encontraría algún sitio para pasar la noche. Mientras volaba reflexioné sobre el pequeño detalle de que necesitaba…un ejército. Y de momento era… una. Bien, sólo quedaban… novecientos noventa y nueve.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Día 51 - Otoño - Año 11<br />
<br />
En Cobo me contaron sobre Ballywood. Cuando insistí en saber por qué seguían con armas tan sencillas si producían y exportaban metal y piedra, me dijeron que no tenían forma de producir algo menos rudimentario que lo que ya tenían. De eso se encargaban las fábricas de Ballywood y no tenían una ruta comercial directa que les comunicara, ni demasiados recursos para adquirirlas.<br />
<br />
Me llamaron la atención las fábricas que comentaron, quería investigar sobre la producción de armas: cómo las hacían, quién las hacía y a quién se las vendían. Me contaron que esa isla tenía una gran ciudad y, aunque me diera una gran pereza por las miradas hacia mis alas, quizás sería interesante visitarla. Aún me quedaban algunas plantas del bosque de Korossasu que podía intentar comerciar. A parte, en las ciudades, una se entera de lo que pasa en el mundo. Iba con la idea de averiguar si había salido un periódico nuevo, quizás había alguna noticia sobre los revolucionarios, en el de verano no hubo precisamente buenas noticias. Además, en general me interesaba ir conociendo las islas del West. Me sobraban razones por visitar Ballywood, y con tan solo una ya la hubiera visitado, así que partí sin dudarlo.<br />
<br />
Después de atracar en el embarcadero con mi destartalado barco – tenía que conseguir algo mejor con urgencia – y sobrevolar un tranquilo lago que acaricié con mis manos, llegué a la ciudad y ya me mareé al poco de pisarla. Qué asco, de verdad no podía entender cómo podía haber personas que les gustara vivir aquí. Reflexioné que realmente no sabía nada sobre Ballywood más que lo que los cobenses me habían contado. La ciudad era grande y me sentía totalmente desubicada. Observé a mi alrededor y me di cuenta que el alboroto urbano estaba especialmente activo, estaba rodeada de comercios. Gritos, risas y cánticos ensayados para conseguir ventas. Ruido. Cuando me encontraba en medio de la ciudad me planteaba seriamente por qué quería dedicar mi vida a luchar por personas que en su gran mayoría me parecían molestas. Cualquier día me hacía pirata y me los cargaba a todos. Un correteo de pasos ligeros interrumpió mis pensamientos, me giré en dirección al ruido y me encontré con un niño humano observándome con unos ojos engrandecidos de ilusión que, señalando mis alas, dijo: <span style="color: #ff66ff;" class="mycode_color">¡Uau! ¿Puedes volar?</span> Rápidamente apareció una mujer que me sonrió nerviosamente a modo de disculpa, y tiró de la mano del niño. Oí cómo le regañaba. Sonreí. Pirata… jamás podría ser pirata. El mundo estaba podrido, pero seguía pensando que construir un mundo más agradable para esos niños aún exentos de prejuicios tenía sentido para mí. <br />
<br />
Suspiré hastiada por mi masoquismo y reprendí mi marcha. Tenía que preguntar a alguien dónde mierda estaba y hacia donde tenía que-<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Marines</span>. – susurré para mí. Un grupo de soldados rasos con alguien que parecía comandarles apareció bastantes metros enfrente, patrullando las calles. Intuitivamente desvié mi recorrido para no cruzármelos. Tampoco es que hubiera hecho nada para temerles, quizás no era miedo y más bien era evitar situaciones que pondrían en riesgo mi autocontrol. Ah, eso y que había degollado un par de guardias. Culpa suya, por corruptos. Seguí andando y a lo lejos vislumbré otra pareja de marines, no eran los mismos que los del grupo.<br />
<br />
- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Oiga, vieja chepada. ¿Por qué hay tanta marina aquí? </span>– dije a una señora mayor que se encontraba a mi derecha.<br />
- <span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">¿Qué? </span>– dijo la señora rodeando su oreja con su mano. Con la sorda había topado.<br />
- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Que ¡POR QÚE HAY TANTA MARINA POR AQUÍ! ¡MA-RI-NA!</span><br />
- No vendo cortinas, señorita, esto es una zapatería. ¿Quiere pasar? No sé si tengo algunos de su talla, déjeme ver… - y se perdió su aguda voz mientras entraba en su tienda.<br />
<br />
Reí para mis adentros. Esto no iba a llegar a ningún sitio.<br />
<br />
<span style="color: #c45911;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #c45911;" class="mycode_color">¿Eres nueva por aquí, verdad?</span><br />
<br />
Me giré para reconocer quién me estaba hablando. Un señor mayor con cara de pocas amistades me miró por encima de las gafas. Estaba sentado en una silla enfrente del que parecía su comercio. En sus manos tenía una revista y en la boca, un puro que apestaba toda la zona con su fumarada.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">A usted qué le importa, viejo arrugado.</span><br />
<span style="color: #c45911;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #c45911;" class="mycode_color">¡Já! Jovencita maleducada… </span>- soltó una risita que acabó en una tos violenta. – <span style="color: #c45911;" class="mycode_color">Estamos en el Boulevard pero por allá cerca empieza el Hills. Es normal que algunos marines salgan del cuartel para venir a abastecerse en la zona comercial.</span><br />
¿Qué dijo? ¿Cuar-qué?<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Cu-cuartel?</span> – dije con la mayor indiferencia que fui capaz que, por cierto, fue poca. <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">No me jodas, viejo. Cómo que cuartel.</span><br />
<span style="color: #c45911;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #c45911;" class="mycode_color">Sí, el cuartel de la marina. Hay un capitán así que olvídate de hacer ninguna tontería.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Qué tontería voy a hacer? ¿Es porque soy lunarian? ¡No sea racista! – </span>los nervios me hicieron acusarle porque sí.<br />
<span style="color: #c45911;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #c45911;" class="mycode_color">¿Racista yo? ¡Qué estupidez! La mujer más guapa que he conocido en mi vida era una semi-oni. ¡Oh! Qué pedazo de mujer…</span><br />
<br />
No quería oír una sola palabra más, así que desvié la conversación hacia mi interés.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Así que cuartel? ¿Toda la isla está repleta de marines</span>? – un sí y me largaba rápido. No iba a quedarme en una isla petada de ratas yendo sola. Me sentí mal por las ratas, son unos animales muy inteligentes, no hacía falta faltarles de esa manera.<br />
<span style="color: #c45911;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #c45911;" class="mycode_color">Bueno, hay zonas que les gustan más que otras. Mayormente se encuentran en el Hills, obviamente. Por aquí vienen de vez en cuando y por el East casi que ni se pasan…</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿El East?</span><br />
<span style="color: #c45911;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #c45911;" class="mycode_color">Sí, el barrio de las fábricas y sus trabajadores. Creo que les importa más sus productos que los productores.</span><br />
<br />
¡Las fábricas!<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #c45911;" class="mycode_color">Olvida que he dicho eso. </span>– dijo señalándome con los dedos con los que sujetaba el puro.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Oiga viejo ¿dónde están las fábricas?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #c45911;" class="mycode_color">¿El East? A ver si adivinas… </span>- dijo burlón mientras bajaba las gafas para observarme mejor por encima de ellas.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Al este. Muy gracioso.</span><br />
<br />
Empezó a reír y de nuevo terminó tosiendo ruidosamente.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Gracias, viejo. ¡Y deje de fumar! </span><br />
<br />
El viejo se despidió haciendo gestos con la mano que invitaban a perderme de su vista. Alcancé a ver cómo aspiraba una profunda calada de su puro. Revoleé los ojos y me dirigí al este. Já, me cayó bien el viejo ese.<br />
 <br />
 ____________________________________________________________________________________________<br />
<br />
Supe claramente cuando había cambiado de barrio. Los colores y alboroto se tornaron gris y silencio, sin transición. Mucho mejor, pensé. Casas idénticas y sin gracia se repetían una y otra vez. Las calles estaban asfaltadas, acorde con el gris general, y algunas farolas empezaban a encenderse, otras se quedaron en un eterno parpadeo. Empezaba a oscurecer y tomé consciencia en que no había comido nada en todo el día desde que dejé el barco, ni siquiera bebido. No estar en mi hábitat pasaba factura. Distinguí un local que parecía una taberna en la misma calle que estaba transitando, un poco más adelante. Quizás podría comer algo.<br />
<br />
Abrí la puerta y todas las miradas cayeron sobre mí. Un silencio absoluto invadió el lugar con mi entrada. Observé a mi alrededor y vi grupos de hombres con ropas similares, que parecían uniformes. Grises, cómo no. A mi izquierda, un grupo de chicos más jóvenes bebía jarras de cerveza y me miró con prudencia. A mi derecha, un grupo de bastante más edad fumaba y jugaba a cartas. Cinco viejos, cinco copas de vino. Cuando se giraron hacia mí mostraron su más clara indiferencia y siguieron jugando.<br />
<br />
<span style="color: #385623;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385623;" class="mycode_color">¡No hay mus!</span><br />
<span style="color: #a8d08d;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #548235;" class="mycode_color">Oh, maldita sea, Ronald. ¡Deja de trucar las cartas!</span><br />
<span style="color: #385623;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385623;" class="mycode_color">No es culpa mía que no sepas ni montar una culata.</span><br />
<br />
El resto del grupo empezó a reírse y el quejoso parecía molesto, aunque terminó riéndose con todos. Delante de mí había un grupo de tres personas, que se quedaron mirándome fijamente. El tipo corpulento que estaba apoyado en la barra, propinó:<br />
<br />
<span style="color: #2e74b5;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #2e74b5;" class="mycode_color">¿Te has perdido, chata?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No me he perdido, estoy dónde quiero estar. Y tu barriga es de todo menos chata</span>.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #bf9000;" class="mycode_color">Sólo oigo verdades, Michael. </span>– comentó uno con sorna. El tal Michael parecía que iba a rebatirle, cuando:<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">¡¿A qué huele aquí?! </span>– gritó una mujer de mediana edad que salió decidida de una puerta interior detrás de la barra. Era rolliza, iba con un delantal y se movía con soltura. Miró hasta verme. – <span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">Tú, ven aquí. ¿Qué llevas en esa bolsa?</span><br />
<br />
Me quedé confusa por un momento, no supe qué decir. <br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">No tengo todo el día, muchacha. Tengo tres ollas en marcha ¿tienes hierbas de bosque? </span>– la mujer hablaba muy rápido y no paraba de moverse.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Puede parar, histérica?</span> – la miré y me sentí un poco mal, pero me había puesto nerviosa con tanto movimiento. A ella no pareció importarle.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">¿Llantén o borraja? </span>– me sorprendió. ¿De verdad podía identificar las plantas sólo con el olor a esa distancia? Increíble.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Llantén</span>.<br />
<span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">¿Lo otro qué es? ¿Hierbabuena?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Menta</span>.<br />
<span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">Oh, genial. ¿Vas a comer?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Estaría bien</span>.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #2e74b5;" class="mycode_color">Eres demasiado confiada, Julia. No sabemos nada de ella.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">No necesito saber nada para saber que come, todos comemos Michael. Y si alguien quiere comer en mi taberna, será servido. ¿Alguna preferencia?</span> – preguntó al centrar su mirada en mí.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Mmmm, prefiero que no sea carne</span>.<br />
<span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">¿Bebida?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Zumo de calabaza</span>.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">¡Marchando! </span>– volvió a irse con la misma intensidad con la que vino. Aproveché para sentarme en la barra mientras una calma volvía a emerger. Una calma, que duró poco.<br />
 <br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">Seré claro, Lunarian. ¿A qué has venido aquí?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No me llamo Lunarian, tengo un nombre</span> – dije molesta porque siempre me redujeran a eso.<br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">¿Y cuál es ese nombre?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Hécate.</span><br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">Está bien, Hécate. Yo me llamo Michael.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lo sé</span>. – Julia salió con desparpajo y me sirvió una jarra con mi zumo y moví la cabeza en agradecimiento.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color">Bonita serpiente </span>– dijo ella con una sonrisa. Se la correspondí.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">Aquí somos los mismos cada día, bebiendo lo mismo y haciendo lo mismo. Está claro que tú no estabas ayer ni anteayer. ¿A qué has venido, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hécate?</span> </span>– incidió.<br />
 <br />
A qué vine. Ni siquiera yo lo tenía claro, sólo que ¿una ciudad que fabricaba y comerciaba armas? Ese barrio de obreros tenía el conocimiento y habilidad para armar a un ejército entero y revolucionar la isla, como poco. Tenía que vincularme con ellos de alguna manera. Pero ¿acaso querrían hacer algo así? ¿Qué clase de personas vivían ahí? No tenía ni idea. Terminé mi primer sorbo de zumo que, por cierto, estaba espectacular.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Quería conocer el barrio</span>.<br />
<br />
Se puso a reír ruidosamente.<br />
<br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">¿A conocer el barrio? ¡Já! ¿Viste dos calles? Ya viste todo, ya lo conoces. Es todo igual, aunque no creo que vengas a ver aburridas casas grises. Di la verdad, vienes a robar armamento ¿cierto? ¿Eres pirata?</span><br />
<br />
Oí un movimiento leve por toda la sala: espaldas enderezándose, recolocaciones en los asientos, un cigarrillo se encendió. Noté el nerviosismo, quizás porque era parte de él. No era mi plan enemistarme con esta gente, al contrario. Aún así, si nos íbamos a llevar bien tenía que ser de manera real, así que le propiné una dura mirada. <br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Yo no robo a la clase obrera</span>. – tomé otro trago que aportó un ligero suspense –<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> Código ético.</span><br />
<br />
El tipo alzó ambas cejas. Se le podía ver claramente sorprendido por mi respuesta, pero pronto volvió a la burla.<br />
<br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">Oh, vaya, ¡mirad eso chicos! La muchacha tiene código ético.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Sí, lo tengo. ¿Por qué no hablamos sobre el tuyo? </span>-  me lo quedé mirando fijamente mientras me debatía sobre si preguntarle o no. Al carajo:<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> - ¿A quién le vendéis las armas?</span><br />
<br />
Soltó una risita que denotaba más molestia que gracia.<br />
<br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">Nosotros no vendemos las armas, nosotros las hacemos. Esas preguntas son para el patrón.</span><br />
<br />
Bingo: eran obreros de las fábricas de armamento. Tenía que intervenir inteligentemente, esto tenía que salir bien. Le miré de reojo sin decir nada.<br />
<br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">Parece que no sabes tanto de la clase obrera como quieres aparentar.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Puede ser que aún me quede mucho por aprender, pero lo que sé es que esta isla está plagada de marines y todos van armados. Así que era una pregunta retórica, por supuesto que la fábrica se las vende al cuartel de la marina.</span><br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">Mira, bonita. No me vengas con tus discursos baratos ¿crees que quiero salvar el mundo? Tengo una familia que alimentar. Me levanto a las cinco de la mañana, fabrico lo que me piden y luego me tomo una cerveza. Y así cada día. ¿Quieres juzgarme? Adelante, no vas a cambiar nada.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No te juzgo, entiendo tu posición. Yo también tuve una familia que hizo todo por mí</span>.<br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">¿Entonces?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Que fueron las armas de esos marines las que me jodieron la vida. Así que entiende tú también que no les tengo aprecio a esos bastardos</span>.<br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">¿Crees que nosotros les tenemos aprecio? Esta ciudad está llena de criminales. ¿Qué barrio crees que protegen? ¿El nuestro? ¡Já! Ni siquiera se pasan por aquí, están demasiado ocupados protegiendo a los ricachones.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Y con qué los protegen, Michael?</span> – dejé un breve silencio – <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Con las armas que tú haces.</span><br />
<br />
Suspiró. La conversación claramente le estaba cansando y hizo un amago por irse, pareciera que donde fuera, pero lejos de mí. No podía dejarlo ahí.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No me entiendas mal. No es tanto una crítica, es más bien: un reconocimiento de poder.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">¿De poder? </span>- volvió - <span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">¿Qué puto poder tengo yo? ¿Crees que si tuviera poder llevaría este uniforme? </span>– dijo zarandeándose el atuendo.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Justamente porque llevas uniforme eres quién tiene el poder. No tú, todos vosotros</span> – dije alzando la voz.<br />
<br />
Miradas de reojo desde la mesa de los jóvenes estaban pendientes. La mesa de los viejos parecía no interesarle en absoluto la conversación y seguían con su juego de cartas.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">¿Y qué se supone que quieres decir con eso?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Nada, sólo quería recordároslo. La tierra es de quién la trabaja. La fábrica es de quién la hace funcionar.</span><br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">¿Qué es lo que estás proponiendo exactamente? Que vaya al patrón y le diga: Sí, ¿hola señor jefe? ¿Sabe quién soy? No, por supuesto que no, porque hay <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">cientos</span> de trabajadores aquí como yo y ni siquiera se sabe mi puto nombre, aunque lleve veinte años trabajando para usted. Solo que: he tenido una idea. A partir de hoy, usted no va a decidir más quién vender las armas, lo vamos a decidir nosotros. ¿Sabe por qué? Porque Hécate, la revolucionaria, dice que tenemos poder.</span><br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hécate, la revolucionaria</span>. Sonreí.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Suena bien ¿no?</span><br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">No, no suena bien ni mierdas. ¡Suena a que vamos a morir todos si alguno se atreve a hacer semejante estupidez! ¿Crees que el patrón vive en el East? El patrón vive en Hills, rodeado de marines.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Bueno, el poder tiene muchas formas. Quizás ahora no podéis hacerlo, no tenéis poder militar. Aunque tiene guasa que las personas más formadas en hacer armamento no tengan poder militar ¿cierto?</span><br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">Uy sí, me parto. ¿No lo estás viendo? </span>– dijo con cara enfadada.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Ahora es así, pero no tiene por qué ser así siempre.</span><br />
<br />
Ahí sí empezó a reírse, era una risa desesperada.<br />
<br />
<span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">¿Acaso vas a venir con un ejército?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No tengo un ejército.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #4472c4;" class="mycode_color">¡Por supuesto que no, infeliz! </span>– golpeó con fuerza la barra y se levantó aparentemente muy molesto y se alejó de mí.<br />
<br />
Claramente no tenía un ejército. No tenía ni un solo compañero, por no tener. Mi barco de mierda se caía a pedazos. Sólo estábamos Fenrir, mi hacha y yo. La situación era desesperante, así nunca iba a conseguir nada. Julia apareció con una sopa vegetal y me limité a observarla, absorta. No había nada que hacer. Siempre iba a ser igual, no podría conseguir nunca nada si no tenía nada que ofrecer. Empecé a comer mi sopa, deprimida. Al cuarto sorbo de mi sopa, oí movimiento a mi izquierda y vi como el grupo de jóvenes se levantó y se acercó hacia mí.<br />
<br />
<span style="color: #9966ff;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #9966ff;" class="mycode_color">Si tuvieras un ejército ¿lo traerías hacia aquí? </span>– por poco me atraganté, pero disimulé lo más que pude. Ni siquiera le miré.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">¿Qué? </span>– dijo Michael, acercándose de nuevo.<br />
<span style="color: #9966ff;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #9966ff;" class="mycode_color">Contesta. </span>– al joven no parecía importarle mucho la opinión del otro y seguía mirándome fijamente. <br />
<span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">¿Os estáis volviendo locos?</span><br />
<span style="color: #9966ff;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #9966ff;" class="mycode_color">Cállate Michael. </span>– Sí, cállate Michael.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Puede. ¿Si trajera un ejército, haríais algo para cambiar las cosas? </span>– ahí sí me giré hacia él.<br />
<span style="color: #9966ff;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #9966ff;" class="mycode_color">No te creas tan especial. Cada día me levanto pensando en el asco que me da producir esas armas para los putos ricachones mientras nosotros nos comemos una mierda.</span><br />
<br />
Sonreí.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Está bien, haremos un trato. Yo os traigo un ejército y vosotros os empezáis a organizar. Para cuando llegue, ya estará todo en marcha. – </span>Me estaba tirando un triple estratosférico. Pero no podía desaprovechar esta oportunidad de alborotar consciencias. <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">La revolución está en el espíritu</span>. Maldito Tudeau.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">No la conocemos de una mierda ¡sois unos irresponsables! ¡Nos van a matar a todos! </span>– el tipo estaba visiblemente nervioso.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Ya era hora de que viniera alguien a animar las cosas. ¿No crees, Richard? </span>– dijo el viejo del mus, aún sentado en la mesa jugando a las cartas.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #548235;" class="mycode_color">Ya te digo, Ronald. Hace mucho de aquello… Qué buenos tiempos ¿eh? Huelgas, protestas… ¡já!</span><br />
<span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">¿De qué estáis hablando? ¡No inventéis batallitas, viejos!</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Michael, no me toques los cojones. </span>- propinó el viejo mientras golpeaba las cartas contra la mesa. Se levantó y se posicionó muy cerca del otro hombre, cara a cara, a pocos centímetros. - <span style="color: #385723;" class="mycode_color">¿Cuántas horas trabajas al día?</span><br />
<span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">¿Qué? Lo sabes perfectamente.</span><br />
<span style="color: #385723;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">No, dime. ¿Cuántas?</span><br />
<span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">Ocho.</span><br />
<span style="color: #385723;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Oh, mira tú. Richard. ¿Cuántas horas trabaja tu hijo al día?</span><br />
<span style="color: #548235;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #548235;" class="mycode_color">Ocho.</span><br />
<span style="color: #385723;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Ah bueno, ¿el tuyo Scott?</span><br />
<span style="color: #a9d18e;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #a9d18e;" class="mycode_color">Ocho, amigo.</span><br />
<span style="color: #385723;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Ya. ¿Cuántas trabajábamos nosotros cuando empezamos?</span><br />
<span style="color: #548235;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #548235;" class="mycode_color">Uuuh, ni me acuerdo. Todo el día, creo. ¿Doce? ¿Catorce?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">¿Qué? </span>– dijo Michael con sorpresa.<br />
<span style="color: #385723;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Cómeme los huevos, Michael. ¿Te crees que siempre han sido así las cosas? Trabajáis ocho horas porque un día vi a mi hijo con barba y no tenía ni idea de cuando le había crecido. Y ahí me di cuenta: no podíamos seguir así. Nosotros también teníamos derecho a una vida.</span><br />
<span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #2e75b6;" class="mycode_color">¡Está bien! Y la tenemos, más o menos.</span><br />
<span style="color: #385723;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">La tenéis porque un día nos pusimos en pie y le dijimos al patrón que no se hacía ni media pieza hasta que no cambiara eso.</span><br />
<br />
Michael se quedó en silencio. Yo me limitaba a sonreír, ni siquiera tenía que decir nada.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Y como bien dices, tenéis vida pero más menos que más. ¿Qué tiene si estos jóvenes quieren más? Vuestra generación se quedó cómoda con lo que nosotros conseguimos y ni siquiera sois conscientes de ello. Si no quieres luchar, está bien, no te juzgo, pero no impidas que los otros se muevan</span>. – le seguía mirando de forma desafiante.<br />
<br />
Parecía que había algo latente en ese barrio que sólo hacía falta apretar algunos botones para despertarlo.<br />
<br />
<span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">Vamos a hacerlo, joder. ¿Por qué tienen que quedarse con lo que nosotros hacemos? ¡No es justo! ¿Por qué tenemos que producir unas armas que ni siquiera nos protegen? Cada día hay crímenes en el barrio y nadie viene a hacer nada. ¡Estoy harto de esta mierda! Nos plantaremos delante del patrón y la liaremos.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #6600cc;" class="mycode_color">¡Síii!¡Vamooos!</span> – empezaron a gritar el resto de jóvenes, medio borrachos.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Estos son gilipollas </span>– dijo el viejo, asqueado, y se dirigió hacia su mesa, de nuevo.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Calmaos</span>. – dije con severidad – <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Como bien dice Michael, si hacéis esto con los recursos que tenéis ahora mismo, os van a matar a todos.</span><br />
<span style="color: #0070c0;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #0070c0;" class="mycode_color">¡Menos mal! La de fuera es la que tiene más cabeza de todos. ¡Esto es increíble!</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Como ya he dicho, esto no tiene por qué ser siempre así. Pero quizás pueda hacer algo. Sólo necesito tiempo, y vosotros también: tenéis que organizaros</span>. – Me giré hacia la mesa del grupo de mayores –<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> Eh, viejos. ¿Cuento con vosotros?</span><br />
<span style="color: #385723;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Ni de coña.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Cómo?</span> – eso no me lo esperaba.<br />
<span style="color: #385723;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Estás totalmente drogada, niña. ¿Crees que voy a ponerme a pelear después de años de jubilación? </span>– soltó una ligera risa mientras ordenaba las cartas en su mano – <span style="color: #385723;" class="mycode_color">Yo ya hice lo mío, habla con los yogurines. Nosotros ya estamos de vuelta de todo. ¡Mus!</span><br />
<span style="color: #548235;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #548235;" class="mycode_color">¡Y una mierda Ronald! ¡Vuelve a repartir!</span><br />
<br />
Me giré hacia los jóvenes.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Chico, ¿cómo te llamas?</span><br />
<span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">Arnold.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Arnold, esto es el principio de una larga carrera. Empezad a organizaros y no deis mucho al cante. No quiero volver aquí e iros a visitar al cementerio. Usad la cabeza.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #548235;" class="mycode_color">Pides mucho </span>– añadió Richard desde la mesa - <span style="color: #548235;" class="mycode_color">¡no hay mus!</span><br />
<span style="color: #385723;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">Eres vengativo, Richard. No sabes perder.</span><br />
<span style="color: #548235;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #548235;" class="mycode_color">¡Chúpate esa, Ronald!</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Arnold, escúchame. ¿Me escuchas?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">Sí</span> – dijo muy ilusionado.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Tengo una sopa deliciosa enfriándose. Así que por ahora lo vamos a dejar aquí, pero volveré.</span> – tomé otra cucharada y no pude sino añadir: <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Uau, ¡está realmente deliciosa!</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">¡Graciaaas! </span>– se escuchó desde la cocina.<br />
<br />
Arnold asintió con la cabeza y me dio la mano enérgicamente, se le veía contento. Fue a sentarse con los demás y empezaron una conversación animada.<br />
<br />
<span style="color: #6600cc;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #6600cc;" class="mycode_color">Si vienen, cuántos, ¿mil lunarians con hachas como esa? ¿Habéis visto sus alas? ¡Seremos invencibles!</span><br />
<br />
¡¿Mil lunarians?! Nada más lejos de la realidad. No sabía si reírme o llorar. No aclaré nada, por no bajar entusiasmo, y me limité a seguir comiendo. Cuando terminé, fui directa hacia la mesa de los ancianos. Esos viejos… los viejos eran la clave. Los jóvenes tenían el entusiasmo, pero algo me decía que necesitaban una guía. Me puse de cuclillas para mantener el contacto visual.<br />
<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Está bien, no cuento con vuestra fuerza, pero cuento con vuestro espíritu. Mantened esto activo hasta que vuelva.</span><br />
<span style="color: #385723;" class="mycode_color">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span></span><span style="color: #385723;" class="mycode_color">El espíritu, dice. ¿Tenemos cara de exorcistas?</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Julia!</span> – dije incorporándome. – <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Cóbrame, por favor. Será mejor que me marche.</span> <br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">Invita la casaaaa </span>– gritó sin salir.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No, porfavor, sal.</span><br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">La casa manda, reina</span>. – se asomó por la puerta y me guiñó un ojo. Volvió a entrar con su rapidez habitual.<br />
<br />
Sonreí. Otra vez. Hacía mucho que no sonreía tanto. Dejé la bolsa con las hierbas en la barra, era lo mínimo que podía hacer y parecía que a Julia le habían gustado. Salí de esa taberna con una gran sensación: había ido mucho mejor de lo que esperaba. Los viejos de esta ciudad eran realmente increíbles. Alcé el vuelo para volver cerca del lago, ahí encontraría algún sitio para pasar la noche. Mientras volaba reflexioné sobre el pequeño detalle de que necesitaba…un ejército. Y de momento era… una. Bien, sólo quedaban… novecientos noventa y nueve.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado] - "El esfuerzo es recompensado"]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=531</link>
			<pubDate>Thu, 09 Nov 2023 01:24:43 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=125">Kevin Fojobs</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=531</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #444444;" class="mycode_color">Hace 14 años</span></span></span></span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">West Blue - Reino de Ballywood - East Ballywood</span></span></span></span></div>
<br />
Amanecía otro día en el Reino de Ballywood y, con los primeros rayos de sol atravesando el horizonte, un joven Kevin se despierta de su cama con ganas de aprender y comerse el mundo. Salió de la cama de un salto. Con su pijama de rayas azules y blancas, corrió hacia el comedor para tomarse el desayuno, no sin antes saludar a Mr. Whiskers, su conejo blanco, el cual dormía en un cojín en el suelo.- <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">¡Buenos días Mr. Whiskers! ¿Preparado para un día más en este maravilloso mundo? </span><span style="color: #444444;" class="mycode_color">- Le hablaba, de cuclillas, para tener cara a cara el animalito. Mr. Whiskers emitió un ronroneo, como si estuviera respondiendo al adolescente.- </span><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Jajaja, ¡así me gusta! </span><span style="color: #444444;" class="mycode_color">- Pasó suavemente su mano derecha por su minúscula cabecita. Prosiguió su caminata hacia el comedor. <br />
<br />
Al llegar allí, sacó de la nevera una botella de cristal de leche, y la echó sobre uno de los vasos que estaban ya lavados en la encimera. Con su vaso de leche en la mano derecha, y un montón de galletas en su izquierda que recolectó del tarro situado en la misma encimera, al lado del frigorífico, se sentó en la mesa, con su desayuno listo para comer. En esa misma mesa, Kevin pudo ver, como ya era habitual, la fiambrera que sus padres le preparaban para comer. Ellos trabajaban en la fábrica desde muy temprano, así que nunca llegaba a verlos por la mañana. Aún así, siempre conseguían dejarle una pequeña nota deseándole buen día a su hijo. Kevin dio un último sorbo a su bebida rica en calcio, fue al baño a lavarse y, acto seguido, a su  dormitorio para vestirse. Se puso su clásica camisa blanca, una pequeña corbata, unos pantalones largos negros y unos zapatos. Otra cosa no, pero siempre iba hecho un pincel. Lleno de confianza, el adolescente agarró la fiambrera con su almuerzo y se dirigió hacia el centro de estudio, el cual se ubicaba en Ballywood Boulevard, a unos treinta minutos andando.<br />
<br />
A pesar de lo desalentador que resultaba el paisaje por el que caminaba, lleno de fábricas, humo, viviendas en no muy buen estado y personas zombificadas dirigiéndose a la zona de trabajo, Kevin disfrutaba de estos pequeños paseos. Para él, no dejaban de ser meros trámites rutinarios que le llevarían a convertirse en un gran hombre. Sin embargo, cuando cruzaba la frontera que daba paso de East Ballywood a Ballywood Boulevard, los ojos del joven comenzaban a brillar de la emoción, ¡no tenía nada que ver con el lugar en el que vivían él y sus padres! Algún día, a Kevin le encantaría tener el suficiente dinero como para vivir en un sitio así, lleno de vida y júbilo, aunque el chico no tenía ni idea de la cantidad de crímenes que se cometían en este tipo de lugares, bendita ignorancia. Estando ya casi al caer del centro de estudios, a sus espaldas, una mano se posó, fuertemente, en el hombro izquierdo de Kevin, impidiendo que prosiguiera su marcha.- </span><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color">Empollón, ¿de que es el almuerzo de hoy? </span><span style="color: #444444;" class="mycode_color">- Era ese abusón, Chris. Con su aparición, llegaron los problemas.</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #444444;" class="mycode_color">Hace 14 años</span></span></span></span></span></span></div>
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<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #444444;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">West Blue - Reino de Ballywood - East Ballywood</span></span></span></span></div>
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Amanecía otro día en el Reino de Ballywood y, con los primeros rayos de sol atravesando el horizonte, un joven Kevin se despierta de su cama con ganas de aprender y comerse el mundo. Salió de la cama de un salto. Con su pijama de rayas azules y blancas, corrió hacia el comedor para tomarse el desayuno, no sin antes saludar a Mr. Whiskers, su conejo blanco, el cual dormía en un cojín en el suelo.- <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">¡Buenos días Mr. Whiskers! ¿Preparado para un día más en este maravilloso mundo? </span><span style="color: #444444;" class="mycode_color">- Le hablaba, de cuclillas, para tener cara a cara el animalito. Mr. Whiskers emitió un ronroneo, como si estuviera respondiendo al adolescente.- </span><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Jajaja, ¡así me gusta! </span><span style="color: #444444;" class="mycode_color">- Pasó suavemente su mano derecha por su minúscula cabecita. Prosiguió su caminata hacia el comedor. <br />
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Al llegar allí, sacó de la nevera una botella de cristal de leche, y la echó sobre uno de los vasos que estaban ya lavados en la encimera. Con su vaso de leche en la mano derecha, y un montón de galletas en su izquierda que recolectó del tarro situado en la misma encimera, al lado del frigorífico, se sentó en la mesa, con su desayuno listo para comer. En esa misma mesa, Kevin pudo ver, como ya era habitual, la fiambrera que sus padres le preparaban para comer. Ellos trabajaban en la fábrica desde muy temprano, así que nunca llegaba a verlos por la mañana. Aún así, siempre conseguían dejarle una pequeña nota deseándole buen día a su hijo. Kevin dio un último sorbo a su bebida rica en calcio, fue al baño a lavarse y, acto seguido, a su  dormitorio para vestirse. Se puso su clásica camisa blanca, una pequeña corbata, unos pantalones largos negros y unos zapatos. Otra cosa no, pero siempre iba hecho un pincel. Lleno de confianza, el adolescente agarró la fiambrera con su almuerzo y se dirigió hacia el centro de estudio, el cual se ubicaba en Ballywood Boulevard, a unos treinta minutos andando.<br />
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A pesar de lo desalentador que resultaba el paisaje por el que caminaba, lleno de fábricas, humo, viviendas en no muy buen estado y personas zombificadas dirigiéndose a la zona de trabajo, Kevin disfrutaba de estos pequeños paseos. Para él, no dejaban de ser meros trámites rutinarios que le llevarían a convertirse en un gran hombre. Sin embargo, cuando cruzaba la frontera que daba paso de East Ballywood a Ballywood Boulevard, los ojos del joven comenzaban a brillar de la emoción, ¡no tenía nada que ver con el lugar en el que vivían él y sus padres! Algún día, a Kevin le encantaría tener el suficiente dinero como para vivir en un sitio así, lleno de vida y júbilo, aunque el chico no tenía ni idea de la cantidad de crímenes que se cometían en este tipo de lugares, bendita ignorancia. Estando ya casi al caer del centro de estudios, a sus espaldas, una mano se posó, fuertemente, en el hombro izquierdo de Kevin, impidiendo que prosiguiera su marcha.- </span><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color">Empollón, ¿de que es el almuerzo de hoy? </span><span style="color: #444444;" class="mycode_color">- Era ese abusón, Chris. Con su aparición, llegaron los problemas.</span>]]></content:encoded>
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