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		<title><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - Foso de Briss]]></title>
		<link>https://nakamanomi.com/</link>
		<description><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - https://nakamanomi.com]]></description>
		<pubDate>Sat, 26 Sep 2026 20:43:25 +0000</pubDate>
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		<item>
			<title><![CDATA[Dinero Sucio como el alquitran [Aventura Tier 1][Kazan]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2947</link>
			<pubDate>Sun, 11 Jan 2026 10:01:55 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=666">Hiiragi Kaminari</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2947</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Día 13 de Primavera, Año 17.</span> Hora: 20:30 hs</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Localización: Reino de Briss, Foso de Briss, Punto de extracción Sur.</span></div>
<br />
La noche había caído ya hace más de una hora, era el final del turno de la gente que había llegado a trabajar al mediodía y hora de que ingresasen las personas que trabajarían hasta las cuatro de la madrugada en el foso de alquitrán del Reino de Briss, el aire era pegajoso por la humedad, el calor y los olores que se reunían en aquel lugar donde el descanso era poco y la paga aún menor.<br />
 <br />
En cada salida se reunían los empleados de la ronda con su capataz para recibir el pago correspondiente por las horas trabajadas y seguir con su vida, al menos así era la mitad de las veces, hoy no era una de esas veces. El Capataz Philip Burgues-Edim estaba esa noche a cargo de la salida sur <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: darkblue;" class="mycode_color">-Buenas noches, gusanos malagradecidos, sigan arrastrándose como lo que son.-</span></span> saludó burlándose de los empleados allí presentes mientras detrás suyo un grupo de seguridad de aproximadamente una decena de soldados particulares le reían la gracia por miedo a ser los próximos objetivos de los abusos de Philip. <br />
 <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.imgur.com/v4VfIuy.jpeg" loading="lazy"  alt="[Imagen: v4VfIuy.jpeg]" class="mycode_img" /></div>
 <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: darkblue;" class="mycode_color">-Hoy les pagaremos la mitad del sueldo porque lo he visto holgazaneando mucho ¡Y al que tenga algún problema que se prepare para no tener ninguno más!-</span></span> Gritó de forma autoritaria mientras sacaba de su espalda su pistola dorada apuntando a uno de los hombres, entre los trabajadores, que había dado un paso con intención de quejarse una enorme sonrisa vil se dibujaba en los labios del capataz mientras sus fríos ojos azules se entornaban desafiando al habitante de Briss, pero no fue necesario tomar acciones pues simplemente retrocedió con aquella amenaza. <br />
 <br />
El viento hediondo acaricio a todos los allí presentes e hizo ondear el cabello rubio que coronaba la sonriente cara del capataz que se sentía intocable, con tres bolsas de dinero colgando de su cinturón, el pago para los empleados en una bolsa, una segunda bolsa donde iba depositando el dinero que restaba de cada uno de los pagos y un tercer bolso con el dinero que había acumulado a lo largo del día probablemente.<br />
 <br />
A cada empleado que se acercaba se le daba solo la mitad de su dinero y se los dejaba marchar, los trabajadores estaban reuniéndose afuera de la zona de trabajo a un par de decenas de metros para quejarse de Philip a medida que iban saliendo mientras que la otra mitad esperaba su paga reducida en una triste fila que era recta a diferencia de las espaldas y espíritus de aquellos hombres que habían trabajado sin secar durante ocho duras horas. Entre aquellas figuras resaltaba un hombre de diez metros de altura, de piel azul y con cuernos, un hombre que se había infiltrado para comprobar el estado de la gente común en el reino de Briss, al menos en el foso de alquitrán. <br />
 <br />
Era la primera vez que el capataz veía a aquel individuo, e incluso si no le había visto ya tenía listo el reclamo apropiado para alguien “de su tipo” <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: darkblue;" class="mycode_color">-Tu recolectaste poco para tu tamaño, deberías haberlo hecho mejor gusano de mar.-</span></span> le regaño mientras que le extendía un par de billete, unas míseras berries que no cubrían adecuadamente la comida y hospedaje de un empleado que debería volver a pasar por aquello un día más.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Contenido Oculto</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					 Capataz Philip<br />
Fuerza:9  Resistencia:9 Destreza:36 Precisión:50<br />
Agilidad:40 Reflejos:20 Inteligencia:9 Voluntad:21<br />
Vitalidad: 252 Energía:275 <br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/tcXDaE3.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Pistola</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Objetos bélicos</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>1</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>5 FUE / 5 DES / 10 PREC</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>10</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>0,1 DES / 0,4 PRE</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>15</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>5000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Un arma de fuego de tamaño pequeño a mediano diseñada para ser disparada con una mano. Tiene un cañón corto y es capaz de disparar proyectiles a alta velocidad.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `pistola001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>pistola001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div> <div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/JykEHjM.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Munición</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Munición</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>2</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                    } else {
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                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>15</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>20000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Pack de 10 balas. Una versión ligeramente mejorada y de más calibre comparándola con la munición convencional. Cada una provoca 15 de daño.</i>
                </p>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `municion002`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>municion002</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div> 
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Off</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					 Muy buenas, por lo visto Kazan tiene opciones a su disposición, aceptar la crueldad y extorción que ocurre ante sus ojos, desafiar el orden establecido, tomar la información y marcharse de forma pacífica o incluso alguna idea creativa que no esté determinada aún, la aventura puede ir por donde tú quieras, nunca te sientas restringido por cómo ha comenzado al narración.<br />
<br />
En caso de que elijas el camino de la Retribución para el malhechor, aquí tienes los datos iniciales para el Bélico.<br />
Posicionamiento inicial: <br />
<img src="https://i.imgur.com/dyKUGSs.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: dyKUGSs.png]" class="mycode_img" /><br />
Cada cuadrado representa un metro aproximadamente<br />
Los círculos negros son civiles<br />
Los círculos rojos son las tropas de seguridad de Philip<br />
El circulo Verde es la posición inicial de Kazan<br />
Los dos rectángulos cerca de Kazan y Philip son paredes del “punto de extracción” 
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>El capataz con su gente</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					 <img src="https://i.imgur.com/fNqo2af.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: fNqo2af.png]" class="mycode_img" /> 
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Día 13 de Primavera, Año 17.</span> Hora: 20:30 hs</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Localización: Reino de Briss, Foso de Briss, Punto de extracción Sur.</span></div>
<br />
La noche había caído ya hace más de una hora, era el final del turno de la gente que había llegado a trabajar al mediodía y hora de que ingresasen las personas que trabajarían hasta las cuatro de la madrugada en el foso de alquitrán del Reino de Briss, el aire era pegajoso por la humedad, el calor y los olores que se reunían en aquel lugar donde el descanso era poco y la paga aún menor.<br />
 <br />
En cada salida se reunían los empleados de la ronda con su capataz para recibir el pago correspondiente por las horas trabajadas y seguir con su vida, al menos así era la mitad de las veces, hoy no era una de esas veces. El Capataz Philip Burgues-Edim estaba esa noche a cargo de la salida sur <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: darkblue;" class="mycode_color">-Buenas noches, gusanos malagradecidos, sigan arrastrándose como lo que son.-</span></span> saludó burlándose de los empleados allí presentes mientras detrás suyo un grupo de seguridad de aproximadamente una decena de soldados particulares le reían la gracia por miedo a ser los próximos objetivos de los abusos de Philip. <br />
 <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.imgur.com/v4VfIuy.jpeg" loading="lazy"  alt="[Imagen: v4VfIuy.jpeg]" class="mycode_img" /></div>
 <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: darkblue;" class="mycode_color">-Hoy les pagaremos la mitad del sueldo porque lo he visto holgazaneando mucho ¡Y al que tenga algún problema que se prepare para no tener ninguno más!-</span></span> Gritó de forma autoritaria mientras sacaba de su espalda su pistola dorada apuntando a uno de los hombres, entre los trabajadores, que había dado un paso con intención de quejarse una enorme sonrisa vil se dibujaba en los labios del capataz mientras sus fríos ojos azules se entornaban desafiando al habitante de Briss, pero no fue necesario tomar acciones pues simplemente retrocedió con aquella amenaza. <br />
 <br />
El viento hediondo acaricio a todos los allí presentes e hizo ondear el cabello rubio que coronaba la sonriente cara del capataz que se sentía intocable, con tres bolsas de dinero colgando de su cinturón, el pago para los empleados en una bolsa, una segunda bolsa donde iba depositando el dinero que restaba de cada uno de los pagos y un tercer bolso con el dinero que había acumulado a lo largo del día probablemente.<br />
 <br />
A cada empleado que se acercaba se le daba solo la mitad de su dinero y se los dejaba marchar, los trabajadores estaban reuniéndose afuera de la zona de trabajo a un par de decenas de metros para quejarse de Philip a medida que iban saliendo mientras que la otra mitad esperaba su paga reducida en una triste fila que era recta a diferencia de las espaldas y espíritus de aquellos hombres que habían trabajado sin secar durante ocho duras horas. Entre aquellas figuras resaltaba un hombre de diez metros de altura, de piel azul y con cuernos, un hombre que se había infiltrado para comprobar el estado de la gente común en el reino de Briss, al menos en el foso de alquitrán. <br />
 <br />
Era la primera vez que el capataz veía a aquel individuo, e incluso si no le había visto ya tenía listo el reclamo apropiado para alguien “de su tipo” <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: darkblue;" class="mycode_color">-Tu recolectaste poco para tu tamaño, deberías haberlo hecho mejor gusano de mar.-</span></span> le regaño mientras que le extendía un par de billete, unas míseras berries que no cubrían adecuadamente la comida y hospedaje de un empleado que debería volver a pasar por aquello un día más.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Contenido Oculto</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					 Capataz Philip<br />
Fuerza:9  Resistencia:9 Destreza:36 Precisión:50<br />
Agilidad:40 Reflejos:20 Inteligencia:9 Voluntad:21<br />
Vitalidad: 252 Energía:275 <br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/tcXDaE3.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Pistola</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Objetos bélicos</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>1</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>5 FUE / 5 DES / 10 PREC</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>10</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>0,1 DES / 0,4 PRE</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>15</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>5000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Un arma de fuego de tamaño pequeño a mediano diseñada para ser disparada con una mano. Tiene un cañón corto y es capaz de disparar proyectiles a alta velocidad.</i>
                </p>
                <hr/>
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                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>pistola001</strong></span>
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                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/JykEHjM.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Munición</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Munición</strong></div>
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                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>15</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>20000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Pack de 10 balas. Una versión ligeramente mejorada y de más calibre comparándola con la munición convencional. Cada una provoca 15 de daño.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `municion002`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>municion002</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div> 
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
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						<span>Off</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					 Muy buenas, por lo visto Kazan tiene opciones a su disposición, aceptar la crueldad y extorción que ocurre ante sus ojos, desafiar el orden establecido, tomar la información y marcharse de forma pacífica o incluso alguna idea creativa que no esté determinada aún, la aventura puede ir por donde tú quieras, nunca te sientas restringido por cómo ha comenzado al narración.<br />
<br />
En caso de que elijas el camino de la Retribución para el malhechor, aquí tienes los datos iniciales para el Bélico.<br />
Posicionamiento inicial: <br />
<img src="https://i.imgur.com/dyKUGSs.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: dyKUGSs.png]" class="mycode_img" /><br />
Cada cuadrado representa un metro aproximadamente<br />
Los círculos negros son civiles<br />
Los círculos rojos son las tropas de seguridad de Philip<br />
El circulo Verde es la posición inicial de Kazan<br />
Los dos rectángulos cerca de Kazan y Philip son paredes del “punto de extracción” 
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>El capataz con su gente</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					 <img src="https://i.imgur.com/fNqo2af.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: fNqo2af.png]" class="mycode_img" /> 
				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[FIC  :  +18  / Pasado  ︵ ⃰  ᅠCogito, ergo sum.]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2805</link>
			<pubDate>Tue, 23 Dec 2025 17:51:02 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=673">Zalik Blutrichter</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2805</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><iframe width="500" height="75" src="https://www.youtube.com/embed/x9cghmfHtK4?si=p0Pm5AxdLlJ6fdcE" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></span></span></span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><hr class="mycode_hr" />
</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 77 de Invierno, Año 16.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Entes, cosas; seres; seres pensantes. Los entes o las cosas son y, sin embargo, su ser permanece velado a sí mismo y a toda mirada que no sea la del pensar humano. Sólo hay un ámbito donde el ser no se limita a ser, sino que se muestra y comparece formalmente como tal; ese ámbito es el del hombre, el del pensar, el del espíritu o la conciencia, como diríamos. A través del método fenomenológico se ha recuperado la verdad de la intencionalidad de la actividad y del ser humano, verdad que sitúa al hombre de manera singular entre los entes en medio de los cuales estamos; es el único capaz de aprehender su propio ser y el de los demás. Con todo, se ha dado cabida a posturas que expulsan el pensar del dominio de los conceptos y de la actividad intelectiva, de aquello que denominan pensar lógico, para ubicarlo en el ser mismo del hombre.</span></span></div>
</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">¿Qué es, entonces, ese pensar previo al pensar lógico, aparentemente identificado con el propio ser del hombre, que frente al ser de los entes se manifiesta como presencia o patencia en la acogida del pensar? </span>Podría parecer que ese pensar, identificado con el ser del hombre o con el ser aquí, no es más que una intuición empírica despojada de permanencia o sustancia y que, en términos filosóficos, no supera la intuición sensitiva; allí sujeto y objeto, pensar y ser, aún no develan su oposición real porque no han revelado su verdadero ser, accesible sólo a la mirada del espíritu o, más concretamente, de la inteligencia, tan a menudo menospreciada en el existencialismo. Sea cual sea el alcance efectivo de esta concepción en el pensamiento humano, el punto decisivo permanece oscuro y ambiguo, quizá de manera deliberada. Porque, entonces, ¿es el pensar, o la acogida de la presencia de lo presente, algo distinto de esa presencia misma? Es decir, ¿el ser del ente acogido es realmente distinto de la acogida en la que el ser revela su presencia? ¿Pensar nos confiere existencia y, por ello, el pensar que pretende aniquilar lo existente asume nuestra inexistencia pese a que pensemos?</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Padre. Madre. Piratas. Existencia. Dejar de pensar.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Noche.</span></span></span> Una hora impía que se nutre del sueño ajeno y para la cual el insomnio resulta una afrenta. La luna se alza con una belleza casi irreal; apenas hay luces que no provengan de las rendijas de innumerables casas. Una brisa fría, propia de la hora, circula cuando el sol ya no ejerce dominio sobre la tierra y concede a quien la cruza la sensación de un aire nuevo, poco respirado, limpio y concreto para suscitar una limpieza interior. La brisa roza los rostros de muchos jóvenes, aunque parece concentrarse en uno que se mimetiza con los colores nocturnos, como si hubiera en el aire un recelo que obligara al propio suceso a concluir en los brazos de un hombre que apenas alza la mirada y fija su atención en el centro de todo origen sonoro. Avanza solo, con las manos en los bolsillos y una sonrisa tibia; en su contención, las cejas se elevan lo justo para conferir una calma absoluta.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">A paso lento, capturando miradas de mujeres y de algún hombre prevenido por el rechazo social hacia su sexualidad, entra en un pequeño local donde se ejerce la prostitución bajo la premisa de que las mujeres sólo bailan y se dejan tocar si así lo desean. Muchos rostros se vuelven hacia la nueva presencia, un intruso entre borrachos y personas poco delicadas. Desentona sin ser reconocido; y, en su contradicción, resulta lógico, pues una belleza cercana a la de un ángel caído no tiene por qué ser popular. Avanza sin pronunciar palabra; no era habitual verlo en tales entornos. Era pulcro y exigente con una ley rígida, fundada en caricias que tocaban la materia gris del ser vivo, con independencia de su cuantía. Caricias que eran palabras, con plena verdad.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Dos mujeres se acercan; una muestra alivio tras una sucesión de hombres, cada cual más desagradable que el anterior. Se aferran a su cuerpo y piden clemencia. Zalik sonríe y asume un papel que, conforme a sus preferencias, no cumpliría de manera normativa. Las rodea con los brazos, ciñendo cinturas, y se acomoda con ellas en un sofá de esquina desde el que observar sin delatar su posición. La conversación fluye; él espera a alguien. Espera con ánimo, con la esperanza de hallar a una persona concreta cuya presencia en antros de tal calaña le había sido revelada. La espera se prolonga; entretanto, y gracias a palabras suaves y a un rostro infrecuente, recibe el favor de una bebida gratuita y la compañía de las dos mujeres, que alternan anécdotas irrelevantes con relatos traumáticos, detallados con rostros y nombres. Zalik escucha más allá de la escucha activa y piensa en la posibilidad de acabar con los implicados en la piratería. Sin oferta no hay demanda; sin criminalidad, estas mujeres no tendrían que exponerse como carne tras tela transparente. Un cáncer que se expande; una cura que no llega. Pero está él; él puede ser el acontecimiento, la prevención primaria.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">⸻Disculpadme, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">feich</span>⸻se acomoda ante su pequeño público, sostenido por una confianza efímera. Su mirada sigue los pasos de a quien observa y delimita su figura. Ahí; justo ahí. Su manzana. Su desapego hacia figuras ajenas resulta evidente, de modo que debe encaminar el cierre. Debe hacerlo. La mente humana opera en sumas y restas cuando razona de manera directa; la fragmentación surge en ambientes propicios al pensamiento crítico o, en su contrariedad, cuando un trauma desvía el aprendizaje motriz y emocional ante la posibilidad de repetición.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">⸻No es mi intención haceros repetir una historia de tan mal gusto; temo, sin embargo, no haber escuchado bien el último acontecimiento. ¿Podríais concederme el placer de oír vuestra voz una vez más, aun en este contexto?⸻se inclina hacia la mujer, con unos ojos azabache que escrutan su interior. Sonríe; y acierta.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="color: #ff5f54;" class="mycode_color">⸻Qué bien huele… menudos ojos⸻</span>susurra la más joven, con una envidia leve hacia la mayor por el protagonismo que Zalik le concede. Es la más próxima al objetivo y, sin apartar la vista, escucha hasta que decide que lo oído basta para concluir que su presencia no es ventajosa, sino de interés común.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">⸻Comprendo⸻interrumpe; abre los ojos en una “o” apenas perceptible y emite un sonido de sorpresa, todo en unísono que garantiza la corrección del gesto⸻se me había olvidado… debo irme. Espero volver a coincidir con vosotras; vuestra compañía ha sido la más agradable que he tenido en años.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Las mujeres no se molestan pese a la pena del momento. Lo favorable es que se sienten aliviadas; el desahogo ha mitigado el estrés que su oficio, si cabe llamarlo así a algo intrínsecamente nocivo, les impone. Se disuelven hacia la izquierda; Zalik, entre la multitud y con la mirada baja, aprovecha para adherir una nota, ya preparada en su bolsillo, al hombro de un tirano, de un pirata; sí, de ese pirata, de su presa. Como era previsible, la inteligencia brilla por su ausencia; al leerla, y con la ingenuidad de un niño, concluye que una letra tan cuidada sólo puede pertenecer a una mujer bella. Obedece sin demora las dos instrucciones para un encuentro íntimo. La primera exige acudir solo, por tratarse de su primera vez con un hombre de tales características, lo que le ha despertado curiosidad. La adulación siempre surte efecto en quienes se creen líderes o destacan. La segunda indica esperar en el baño de hombres, en el cubículo quinto. El pirata no vacila; ello confirma la convicción de Zalik de que no sólo son ávidos, sino desesperados hasta el punto de no advertir un peligro tan evidente. Le gustaría que hubiera algo más abstracto y complejo; teme, sin embargo, que la mente criminal no supere el estadio más básico, empeñada en levantar un castillo de poder e intimidación que se derrumba ante la intervención comunitaria, ante la prevención del crecimiento.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Avanza y delimita las instrucciones; al entrar, algo ha cambiado. Una voz femenina de timbre bajo abre paso; y “frente” a ella, un hombre enmascarado. No hay nadie más. En el entusiasmo, el ajeno se baja los pantalones; el tintineo del cinturón acompaña el gesto. El cambio, de no portar máscara a llevarla, apenas inquieta; el ambiente está saturado de alcohol y mujeres que acaparan la atención. El baño está vacío; al fondo, una ventana da al exterior, la más próxima al quinto habitáculo. ¿Casualidad? No; premeditación. Conciencia forense. Conocer el entorno antes de ejecutar; conocer la debilidad del enemigo antes de erradicar, antes de dejar de pensarlo, antes de reducir su existencia.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">⸻Oh, ¿qué escucho por ahí? ¿Eres tú… mi hermoso pirata?</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">⸻Joder, qué voz más bonita. Sí, sí… soy yo. Dijiste que estuviera aquí. ¿Me la vas a mamar ya o qué? Tengo unas ganas de follarme una buena boca.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">⸻Mi dulce capitán, no sabes lo cachonda que estoy ahora mismo⸻</span>avanza de puntillas para no hacer ruido. Una navaja, obtenida en el intercambio previo con varias prostitutas, sirve de instrumento. El paso es ligero, aunque no oculta la impaciencia de Zalik al imaginar al pirata sin vida.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">⸻¿Estás aquí? <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Me apostaría diez berries a que no</span>⸻</span>golpetea la puerta con suavidad, como nudillos frágiles; la voz, atontada, traiciona el olvido del lugar pactado. Muñeca rasca y chicle es movido a la mejilla zurda con la lengua.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">⸻Sí, como tú especificaste; y no sabes lo que te espera. Mira⸻</span>de una patada abre la puerta y contempla lo inesperado. Entre el pantalón bajado y la intención de dominar a una mujer sufriente, hay un hombre con una navaja y una máscara.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">⸻¿¡Qué cojones!?⸻</span>la sorpresa se disipa en palabras al aire; enseguida, dos puñaladas al cuello, una a cada lado. La voz se extingue; el ahogo llega con los propios fluidos. Zalik rompe la ventana y escapa, amparado por la hora, la escasa luz y los rostros anónimos. Guarda el arma para arrojarla al pozo más cercano. Conciencia forense.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No hubo palabra; no hubo nacimiento de culpa ni de arrepentimiento.</span> El cadáver sería hallado por otro hombre que entró a mear y encontró la escena.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Las palabras son para quienes piensan</span>; piensan para los demás. Un culto perdido en la elegancia de la normalización de un mundo partido entre una libertad de la mar lamentable en lo moral y una justicia incapaz de acertar a dos metros de su diana.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Zalik no explica por qué erradica piratas. </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Porque los <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">piratas no deberían existir</span>; <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">no deberían ser pensados. </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Ellos deben explicar al mundo que su existencia es consecuencia de la avaricia disfrazada de libertad condicional.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Los piratas <span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">deben</span> palabras a Zalik.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Zalik tan sólo es la goma que borra del borrador de la existencia aquello que no debió salir de los límites de la inexistencia. Del no pensar.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Los piratas <span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">no piensan.</span></span></span></span></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><iframe width="500" height="75" src="https://www.youtube.com/embed/x9cghmfHtK4?si=p0Pm5AxdLlJ6fdcE" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></span></span></span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><hr class="mycode_hr" />
</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 77 de Invierno, Año 16.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Entes, cosas; seres; seres pensantes. Los entes o las cosas son y, sin embargo, su ser permanece velado a sí mismo y a toda mirada que no sea la del pensar humano. Sólo hay un ámbito donde el ser no se limita a ser, sino que se muestra y comparece formalmente como tal; ese ámbito es el del hombre, el del pensar, el del espíritu o la conciencia, como diríamos. A través del método fenomenológico se ha recuperado la verdad de la intencionalidad de la actividad y del ser humano, verdad que sitúa al hombre de manera singular entre los entes en medio de los cuales estamos; es el único capaz de aprehender su propio ser y el de los demás. Con todo, se ha dado cabida a posturas que expulsan el pensar del dominio de los conceptos y de la actividad intelectiva, de aquello que denominan pensar lógico, para ubicarlo en el ser mismo del hombre.</span></span></div>
</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">¿Qué es, entonces, ese pensar previo al pensar lógico, aparentemente identificado con el propio ser del hombre, que frente al ser de los entes se manifiesta como presencia o patencia en la acogida del pensar? </span>Podría parecer que ese pensar, identificado con el ser del hombre o con el ser aquí, no es más que una intuición empírica despojada de permanencia o sustancia y que, en términos filosóficos, no supera la intuición sensitiva; allí sujeto y objeto, pensar y ser, aún no develan su oposición real porque no han revelado su verdadero ser, accesible sólo a la mirada del espíritu o, más concretamente, de la inteligencia, tan a menudo menospreciada en el existencialismo. Sea cual sea el alcance efectivo de esta concepción en el pensamiento humano, el punto decisivo permanece oscuro y ambiguo, quizá de manera deliberada. Porque, entonces, ¿es el pensar, o la acogida de la presencia de lo presente, algo distinto de esa presencia misma? Es decir, ¿el ser del ente acogido es realmente distinto de la acogida en la que el ser revela su presencia? ¿Pensar nos confiere existencia y, por ello, el pensar que pretende aniquilar lo existente asume nuestra inexistencia pese a que pensemos?</span></span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Padre. Madre. Piratas. Existencia. Dejar de pensar.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Noche.</span></span></span> Una hora impía que se nutre del sueño ajeno y para la cual el insomnio resulta una afrenta. La luna se alza con una belleza casi irreal; apenas hay luces que no provengan de las rendijas de innumerables casas. Una brisa fría, propia de la hora, circula cuando el sol ya no ejerce dominio sobre la tierra y concede a quien la cruza la sensación de un aire nuevo, poco respirado, limpio y concreto para suscitar una limpieza interior. La brisa roza los rostros de muchos jóvenes, aunque parece concentrarse en uno que se mimetiza con los colores nocturnos, como si hubiera en el aire un recelo que obligara al propio suceso a concluir en los brazos de un hombre que apenas alza la mirada y fija su atención en el centro de todo origen sonoro. Avanza solo, con las manos en los bolsillos y una sonrisa tibia; en su contención, las cejas se elevan lo justo para conferir una calma absoluta.</span></span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">A paso lento, capturando miradas de mujeres y de algún hombre prevenido por el rechazo social hacia su sexualidad, entra en un pequeño local donde se ejerce la prostitución bajo la premisa de que las mujeres sólo bailan y se dejan tocar si así lo desean. Muchos rostros se vuelven hacia la nueva presencia, un intruso entre borrachos y personas poco delicadas. Desentona sin ser reconocido; y, en su contradicción, resulta lógico, pues una belleza cercana a la de un ángel caído no tiene por qué ser popular. Avanza sin pronunciar palabra; no era habitual verlo en tales entornos. Era pulcro y exigente con una ley rígida, fundada en caricias que tocaban la materia gris del ser vivo, con independencia de su cuantía. Caricias que eran palabras, con plena verdad.</span></span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Dos mujeres se acercan; una muestra alivio tras una sucesión de hombres, cada cual más desagradable que el anterior. Se aferran a su cuerpo y piden clemencia. Zalik sonríe y asume un papel que, conforme a sus preferencias, no cumpliría de manera normativa. Las rodea con los brazos, ciñendo cinturas, y se acomoda con ellas en un sofá de esquina desde el que observar sin delatar su posición. La conversación fluye; él espera a alguien. Espera con ánimo, con la esperanza de hallar a una persona concreta cuya presencia en antros de tal calaña le había sido revelada. La espera se prolonga; entretanto, y gracias a palabras suaves y a un rostro infrecuente, recibe el favor de una bebida gratuita y la compañía de las dos mujeres, que alternan anécdotas irrelevantes con relatos traumáticos, detallados con rostros y nombres. Zalik escucha más allá de la escucha activa y piensa en la posibilidad de acabar con los implicados en la piratería. Sin oferta no hay demanda; sin criminalidad, estas mujeres no tendrían que exponerse como carne tras tela transparente. Un cáncer que se expande; una cura que no llega. Pero está él; él puede ser el acontecimiento, la prevención primaria.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">⸻Disculpadme, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">feich</span>⸻se acomoda ante su pequeño público, sostenido por una confianza efímera. Su mirada sigue los pasos de a quien observa y delimita su figura. Ahí; justo ahí. Su manzana. Su desapego hacia figuras ajenas resulta evidente, de modo que debe encaminar el cierre. Debe hacerlo. La mente humana opera en sumas y restas cuando razona de manera directa; la fragmentación surge en ambientes propicios al pensamiento crítico o, en su contrariedad, cuando un trauma desvía el aprendizaje motriz y emocional ante la posibilidad de repetición.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">⸻No es mi intención haceros repetir una historia de tan mal gusto; temo, sin embargo, no haber escuchado bien el último acontecimiento. ¿Podríais concederme el placer de oír vuestra voz una vez más, aun en este contexto?⸻se inclina hacia la mujer, con unos ojos azabache que escrutan su interior. Sonríe; y acierta.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="color: #ff5f54;" class="mycode_color">⸻Qué bien huele… menudos ojos⸻</span>susurra la más joven, con una envidia leve hacia la mayor por el protagonismo que Zalik le concede. Es la más próxima al objetivo y, sin apartar la vista, escucha hasta que decide que lo oído basta para concluir que su presencia no es ventajosa, sino de interés común.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">⸻Comprendo⸻interrumpe; abre los ojos en una “o” apenas perceptible y emite un sonido de sorpresa, todo en unísono que garantiza la corrección del gesto⸻se me había olvidado… debo irme. Espero volver a coincidir con vosotras; vuestra compañía ha sido la más agradable que he tenido en años.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Las mujeres no se molestan pese a la pena del momento. Lo favorable es que se sienten aliviadas; el desahogo ha mitigado el estrés que su oficio, si cabe llamarlo así a algo intrínsecamente nocivo, les impone. Se disuelven hacia la izquierda; Zalik, entre la multitud y con la mirada baja, aprovecha para adherir una nota, ya preparada en su bolsillo, al hombro de un tirano, de un pirata; sí, de ese pirata, de su presa. Como era previsible, la inteligencia brilla por su ausencia; al leerla, y con la ingenuidad de un niño, concluye que una letra tan cuidada sólo puede pertenecer a una mujer bella. Obedece sin demora las dos instrucciones para un encuentro íntimo. La primera exige acudir solo, por tratarse de su primera vez con un hombre de tales características, lo que le ha despertado curiosidad. La adulación siempre surte efecto en quienes se creen líderes o destacan. La segunda indica esperar en el baño de hombres, en el cubículo quinto. El pirata no vacila; ello confirma la convicción de Zalik de que no sólo son ávidos, sino desesperados hasta el punto de no advertir un peligro tan evidente. Le gustaría que hubiera algo más abstracto y complejo; teme, sin embargo, que la mente criminal no supere el estadio más básico, empeñada en levantar un castillo de poder e intimidación que se derrumba ante la intervención comunitaria, ante la prevención del crecimiento.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Avanza y delimita las instrucciones; al entrar, algo ha cambiado. Una voz femenina de timbre bajo abre paso; y “frente” a ella, un hombre enmascarado. No hay nadie más. En el entusiasmo, el ajeno se baja los pantalones; el tintineo del cinturón acompaña el gesto. El cambio, de no portar máscara a llevarla, apenas inquieta; el ambiente está saturado de alcohol y mujeres que acaparan la atención. El baño está vacío; al fondo, una ventana da al exterior, la más próxima al quinto habitáculo. ¿Casualidad? No; premeditación. Conciencia forense. Conocer el entorno antes de ejecutar; conocer la debilidad del enemigo antes de erradicar, antes de dejar de pensarlo, antes de reducir su existencia.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">⸻Oh, ¿qué escucho por ahí? ¿Eres tú… mi hermoso pirata?</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">⸻Joder, qué voz más bonita. Sí, sí… soy yo. Dijiste que estuviera aquí. ¿Me la vas a mamar ya o qué? Tengo unas ganas de follarme una buena boca.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">⸻Mi dulce capitán, no sabes lo cachonda que estoy ahora mismo⸻</span>avanza de puntillas para no hacer ruido. Una navaja, obtenida en el intercambio previo con varias prostitutas, sirve de instrumento. El paso es ligero, aunque no oculta la impaciencia de Zalik al imaginar al pirata sin vida.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">⸻¿Estás aquí? <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Me apostaría diez berries a que no</span>⸻</span>golpetea la puerta con suavidad, como nudillos frágiles; la voz, atontada, traiciona el olvido del lugar pactado. Muñeca rasca y chicle es movido a la mejilla zurda con la lengua.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">⸻Sí, como tú especificaste; y no sabes lo que te espera. Mira⸻</span>de una patada abre la puerta y contempla lo inesperado. Entre el pantalón bajado y la intención de dominar a una mujer sufriente, hay un hombre con una navaja y una máscara.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">⸻¿¡Qué cojones!?⸻</span>la sorpresa se disipa en palabras al aire; enseguida, dos puñaladas al cuello, una a cada lado. La voz se extingue; el ahogo llega con los propios fluidos. Zalik rompe la ventana y escapa, amparado por la hora, la escasa luz y los rostros anónimos. Guarda el arma para arrojarla al pozo más cercano. Conciencia forense.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No hubo palabra; no hubo nacimiento de culpa ni de arrepentimiento.</span> El cadáver sería hallado por otro hombre que entró a mear y encontró la escena.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Las palabras son para quienes piensan</span>; piensan para los demás. Un culto perdido en la elegancia de la normalización de un mundo partido entre una libertad de la mar lamentable en lo moral y una justicia incapaz de acertar a dos metros de su diana.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Zalik no explica por qué erradica piratas. </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Porque los <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">piratas no deberían existir</span>; <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">no deberían ser pensados. </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Ellos deben explicar al mundo que su existencia es consecuencia de la avaricia disfrazada de libertad condicional.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Los piratas <span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">deben</span> palabras a Zalik.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Zalik tan sólo es la goma que borra del borrador de la existencia aquello que no debió salir de los límites de la inexistencia. Del no pensar.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Los piratas <span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">no piensan.</span></span></span></span></div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Perdidos [Aventura T2, Presente Absoluto]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2118</link>
			<pubDate>Thu, 11 Sep 2025 11:03:01 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=495">Krysser</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2118</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Día 54, Verano</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">10:00</span></div>
<br />
El viaje había sido largo y solitario, pero, por fortuna para tu pequeña mascota y comida de emergencia, el destino estaba ya al alcance de tu prodigiosa vista. Desde el aire, tras el siniestro del pequeño bote de remos, distinguías al fin la costa sur de la isla de Briss. <br />
<br />
Aquel lugar no se parecía en nada a la mayoría de islas que hubieras pisado o a la idea típica de una, pues no ofrecía ni palmeras, ni playas doradas, ni pueblos pintorescos recibiendo a los viajeros con bullicio. Lo primero que se alzaba ante tus ojos era un paisaje áspero, casi inhóspito.<br />
<br />
El contraste con el lugar de donde habías partido era abrumador, de los bosques de bonsáis a un páramo ennegrecido y aceitoso, de un aire cargado de vitalidad a uno que parecía querer aplastarte con su densidad desde tu llegada.<br />
<br />
El aire mismo tenía un peso extraño. A medida que te acercaras podría notarse, de no ser por tu mal olfato, un olor espeso y penetrante a alquitrán. No era un aroma ocasional, sino uno persistente, casi asfixiante, que impregnaba incluso la brisa marina. El mar cercano a la orilla parecía teñido de reflejos oscuros, como si el foso de brea que dominaba la zona hubiera extendido parte de su contenido hasta el océano.<br />
<br />
La costa no era de arena suave, sino de roca oscura y húmeda, con vetas brillantes que parecían sudar petróleo. A lo lejos, el terreno descendía hacia una gigantesca hondonada, un foso profundo del que emergían columnas de humo y un calor tenue, como si la tierra entera exhalara. El alquitrán, grueso y viscoso, se acumulaba en charcos que burbujeaban de tanto en tanto, recordando a un monstruo dormido bajo la superficie.<br />
<br />
No había gente a la vista, al menos no de inmediato, pues en la distancia habías podido discernir algo que podía parecer una ciudad. Pero, en aquel claro, el silencio era inquietante. Ni gaviotas, ni pescadores, ni ninguna fuente de vida conocida, tan solo el sonido denso de las burbujas reventando y el chapoteo suave de tu bote, o lo que quedaba de él, chocando contra las rocas.<br />
<br />
Sin embargo, había algo en esa crudeza que tal vez sintieras que encajaba contigo. La isla, con su tono oscuro y sombrío, parecía un espejo de las cicatrices que cargabas en el rostro y en el alma. <br />
<br />
El sol se filtraba apenas entre las columnas de humo lejanas, pintando el foso y la costa con un resplandor rojizo y lúgubre. En ese instante, instintivamente, podías sentir que aquel sur hostil te iba a deparar problemas. Y, sin embargo, en el fondo eso seguramente solo te daba la bienvenida a la isla.<br />
<br />
Y no fue lo único en hacerlo, pues a pesar de las condiciones que impedían la llegada de las ondas de radio de aquellos instrumentos a sus espaldas, el den den Mushi que portabas finalmente comenzó a hablar. Era sin duda la voz de Krysser, aunque el mensaje sería difícil de entender.<br />
<br />
-<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">... en la ciudad... reunirnos... pronto. -</span>Tras aquello, la conexión se cortó de forma definitiva, haciendo imposible comunicarse por el momento.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
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					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Off</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Bueno, comenzamos una aventura de reencuentro (?) <br />
<br />
Ya hemos establecido la llegada y los primeros pasos, nos vamos coordinando para cuadrar todo. Traté de ajustar la llegada a tus karmas, recuerda comer bien para no pasar problemas, yatusaeh (?) Y vamos a divertirnos <img src="https://nakamanomi.com/images/smilies/biggrin.png" alt="Big Grin" title="Big Grin" class="smilie smilie_4" /><br />
<br />
Pd: hay que cambiarse de compañía de caracolofono, esta va fatal (?)<br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Día 54, Verano</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">10:00</span></div>
<br />
El viaje había sido largo y solitario, pero, por fortuna para tu pequeña mascota y comida de emergencia, el destino estaba ya al alcance de tu prodigiosa vista. Desde el aire, tras el siniestro del pequeño bote de remos, distinguías al fin la costa sur de la isla de Briss. <br />
<br />
Aquel lugar no se parecía en nada a la mayoría de islas que hubieras pisado o a la idea típica de una, pues no ofrecía ni palmeras, ni playas doradas, ni pueblos pintorescos recibiendo a los viajeros con bullicio. Lo primero que se alzaba ante tus ojos era un paisaje áspero, casi inhóspito.<br />
<br />
El contraste con el lugar de donde habías partido era abrumador, de los bosques de bonsáis a un páramo ennegrecido y aceitoso, de un aire cargado de vitalidad a uno que parecía querer aplastarte con su densidad desde tu llegada.<br />
<br />
El aire mismo tenía un peso extraño. A medida que te acercaras podría notarse, de no ser por tu mal olfato, un olor espeso y penetrante a alquitrán. No era un aroma ocasional, sino uno persistente, casi asfixiante, que impregnaba incluso la brisa marina. El mar cercano a la orilla parecía teñido de reflejos oscuros, como si el foso de brea que dominaba la zona hubiera extendido parte de su contenido hasta el océano.<br />
<br />
La costa no era de arena suave, sino de roca oscura y húmeda, con vetas brillantes que parecían sudar petróleo. A lo lejos, el terreno descendía hacia una gigantesca hondonada, un foso profundo del que emergían columnas de humo y un calor tenue, como si la tierra entera exhalara. El alquitrán, grueso y viscoso, se acumulaba en charcos que burbujeaban de tanto en tanto, recordando a un monstruo dormido bajo la superficie.<br />
<br />
No había gente a la vista, al menos no de inmediato, pues en la distancia habías podido discernir algo que podía parecer una ciudad. Pero, en aquel claro, el silencio era inquietante. Ni gaviotas, ni pescadores, ni ninguna fuente de vida conocida, tan solo el sonido denso de las burbujas reventando y el chapoteo suave de tu bote, o lo que quedaba de él, chocando contra las rocas.<br />
<br />
Sin embargo, había algo en esa crudeza que tal vez sintieras que encajaba contigo. La isla, con su tono oscuro y sombrío, parecía un espejo de las cicatrices que cargabas en el rostro y en el alma. <br />
<br />
El sol se filtraba apenas entre las columnas de humo lejanas, pintando el foso y la costa con un resplandor rojizo y lúgubre. En ese instante, instintivamente, podías sentir que aquel sur hostil te iba a deparar problemas. Y, sin embargo, en el fondo eso seguramente solo te daba la bienvenida a la isla.<br />
<br />
Y no fue lo único en hacerlo, pues a pesar de las condiciones que impedían la llegada de las ondas de radio de aquellos instrumentos a sus espaldas, el den den Mushi que portabas finalmente comenzó a hablar. Era sin duda la voz de Krysser, aunque el mensaje sería difícil de entender.<br />
<br />
-<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">... en la ciudad... reunirnos... pronto. -</span>Tras aquello, la conexión se cortó de forma definitiva, haciendo imposible comunicarse por el momento.<br />
<br />
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					Bueno, comenzamos una aventura de reencuentro (?) <br />
<br />
Ya hemos establecido la llegada y los primeros pasos, nos vamos coordinando para cuadrar todo. Traté de ajustar la llegada a tus karmas, recuerda comer bien para no pasar problemas, yatusaeh (?) Y vamos a divertirnos <img src="https://nakamanomi.com/images/smilies/biggrin.png" alt="Big Grin" title="Big Grin" class="smilie smilie_4" /><br />
<br />
Pd: hay que cambiarse de compañía de caracolofono, esta va fatal (?)<br />

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