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		<title><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - Centaurea]]></title>
		<link>https://nakamanomi.com/</link>
		<description><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - https://nakamanomi.com]]></description>
		<pubDate>Sat, 26 Sep 2026 21:27:53 +0000</pubDate>
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		<item>
			<title><![CDATA[[Presente absoluto, viaje] Nunca viene mal pasar por casa]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4198</link>
			<pubDate>Mon, 31 Aug 2026 07:42:44 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=767">Kasui</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4198</guid>
			<description><![CDATA[El joven revolucionario se despertó, tras eso salió de la caja de dulces y empezó a estirarse antes de asomarse a la pequeña ventana que tenía en el lugar donde estaba. Escucho a la gente moverse por el exterior del barco además de conversaciones típicas que le harían saber que pronto iba a llegar a la isla. <br />
<br />
<br />
Finalmente el barco llegó, había sido un viaje bastante corto y cómodo si lo comparamos con el de baltigo, de hecho, aquel viaje entre pescado podrido y gente que hablaba hasta por los codos, hacía que este viaje hubiera sido un viaje prácticamente VIP y reconfortante para el joven Dino Nino. <br />
<br />
Así mismo, el barco atraco en el puerto. Y para cuando el capitán del barco fue a avisar a Kasui de que ya podía salir, este habría marchado hacia un rato, sin llamar la atención de nadie y ni tan si quiera ser visto, dando así otra muestra de su habilidad como persona sigilosa. <br />
<br />
<br />
El joven miró el puerto y decidió dar un paseo para explorar aquella isla.<br />
<br />
Isla centaurea era bastante grande pero el joven Kasui se la conocía bastante bien. Siempre fue un muchacho muy explorador y no podemos olvidar que esta, es su isla natal.<br />
<br />
Por esa razón el joven decidió ir directamente hacia la selva, lugar donde durante mucho tiempo se podría decir que fue feliz, pues ahí pasaba largas horas recogiendo flores o pasando tiempo con su hermano mayor. De camino pasó por la ciudad Orchyd, recordó la primera vez que fue ahí sin querer y como conoció a Heras.<br />
<br />
El joven tuvo múltiples recuerdos en aquel lugar tanto buenos como malos.<br />
<br />
Estando en la selva, saludó a un par de animales, a pesar de ser salvajes estos se alegraban de ver al muchacho pues durante años convivieron con el, el joven se lamentaba no hablar el mismo idioma que ellos, sin embargo, no dudó en contarle todas sus vivencias a un águila que se posó en su brazo mientras estaba recostado en una rama.<br />
<br />
Le habló sobre la revolución, baltigo, Papá Noel, el panda, Shirohime, Dean, Roger e incluso mencionó a Louis, el niño que está secuestrado por su culpa (el cual se halla buscando). Llego a mencionar su encuentro con Magnuz, le hablo de que era un tipo enorme que realmente tenía talento, mencionando como seguramente se encontrarían en un futuro donde podrían enfrentarse.<br />
<br />
A todo esto, el joven siempre vigiló que no estuvieran siendo vigilados.<br />
<br />
Suspiro, y decidió despedirse de aquella tierra, algo le decía que seguramente no la volvería a ver en mucho tiempo pues, dudaba que volviera a tener pronto un viaje de estos al grand line donde volviese al poco tiempo. De hecho, algo le decía que pronto se marcharía al GL y quizás, nunca volvería a él south blue.<br />
<br />
<br />
Pero antes de aquello, el joven se puso en pie y decidió que no podía marcharse sin tomar venganza de los dos piratas y sin salvar a aquel niño. Al menos no sin intentar enmendar su error.<br />
<br />
Así mismo, Kasui empezó a andar hacia el puerto, nada parecía indicar que estuvieran por ahí aquellos piratas pues no vio su barco por ningún sitio, siendo así como tomaría otro barco. Los comerciales estaban fuera de fecha por lo que esta vez tendría que colarse en un crucero. Nuevamente le pagó a la persona adecuada y se marchó de ahí habiendo robado un par de carteras de manera rápida y sigilosa con el fin de rebajar un poco el coste del viaje.<br />
<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
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					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Leeme</span>
					</div>
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						Mostrar
					</button>
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					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<br />
Kasui llega a su isla natal, se pasa el día entero recorriendo la misma reviviendo sus memorias, le  cuenta su vida a un águila y se marcha tras no encontrar pruebas de los piratas que busca, tomando un crucero  donde le robaría a varias personas con el fin de reducir gastos.<br />
<br />
El joven arqueo sus cejas una detrás de otra antes de nuevamente esconderse en la bodega de aquel barco.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
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					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Gasto en cruceros.</span>
					</div>
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						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<br />
Kasui tiene 50M de recompensa, por lo que, como bien dicen las guías debe pagar un + en ambos barcos. <br />
<br />
Cito guía:<br />
<br />
Barco comercial:<br />
-“Embarcar en ellos es totalmente gratuito, al menos para aquellas personas que no posean un wanted por su cabeza y no tengan el karma Alter Ego. En este caso, es posible realizar un soborno, pagando 6.000 berries por cada unidad de espacio que ocupe el usuario, más un añadido de 500 berries por cada millón que tenga el usuario por su cabeza.”-<br />
<br />
Crucero:<br />
-“En este caso, al concederte más libertad para navegar, embarcarse en uno de estos navíos costará de base 12.000 berries por cada unidad de espacio que ocupe el usuario, indiferentemente de si tiene o no recompensa por su cabeza. Sin embargo, en caso de poseerla y no contar con el karma Alter Ego, a este precio se le deberán añadir 1.000 berries por cada millón que tenga el usuario por su cabeza.”-<br />
<br />
<br />
Por esta misma razón, en el barco comercial debería pagar la cantidad de : 31.000 berries <br />
<br />
En el crucero la cantidad aumentaría a los: 62.000 berries. <br />
<br />
Dando un total de 93k berries.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
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						<span>apunte</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					 <br />
Kasui se roba un par de carteras buscando compensar un poco el gasto de los barcos, si no es posible que encuentre nada lo usaremos como algo meramente narrativo.<br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[El joven revolucionario se despertó, tras eso salió de la caja de dulces y empezó a estirarse antes de asomarse a la pequeña ventana que tenía en el lugar donde estaba. Escucho a la gente moverse por el exterior del barco además de conversaciones típicas que le harían saber que pronto iba a llegar a la isla. <br />
<br />
<br />
Finalmente el barco llegó, había sido un viaje bastante corto y cómodo si lo comparamos con el de baltigo, de hecho, aquel viaje entre pescado podrido y gente que hablaba hasta por los codos, hacía que este viaje hubiera sido un viaje prácticamente VIP y reconfortante para el joven Dino Nino. <br />
<br />
Así mismo, el barco atraco en el puerto. Y para cuando el capitán del barco fue a avisar a Kasui de que ya podía salir, este habría marchado hacia un rato, sin llamar la atención de nadie y ni tan si quiera ser visto, dando así otra muestra de su habilidad como persona sigilosa. <br />
<br />
<br />
El joven miró el puerto y decidió dar un paseo para explorar aquella isla.<br />
<br />
Isla centaurea era bastante grande pero el joven Kasui se la conocía bastante bien. Siempre fue un muchacho muy explorador y no podemos olvidar que esta, es su isla natal.<br />
<br />
Por esa razón el joven decidió ir directamente hacia la selva, lugar donde durante mucho tiempo se podría decir que fue feliz, pues ahí pasaba largas horas recogiendo flores o pasando tiempo con su hermano mayor. De camino pasó por la ciudad Orchyd, recordó la primera vez que fue ahí sin querer y como conoció a Heras.<br />
<br />
El joven tuvo múltiples recuerdos en aquel lugar tanto buenos como malos.<br />
<br />
Estando en la selva, saludó a un par de animales, a pesar de ser salvajes estos se alegraban de ver al muchacho pues durante años convivieron con el, el joven se lamentaba no hablar el mismo idioma que ellos, sin embargo, no dudó en contarle todas sus vivencias a un águila que se posó en su brazo mientras estaba recostado en una rama.<br />
<br />
Le habló sobre la revolución, baltigo, Papá Noel, el panda, Shirohime, Dean, Roger e incluso mencionó a Louis, el niño que está secuestrado por su culpa (el cual se halla buscando). Llego a mencionar su encuentro con Magnuz, le hablo de que era un tipo enorme que realmente tenía talento, mencionando como seguramente se encontrarían en un futuro donde podrían enfrentarse.<br />
<br />
A todo esto, el joven siempre vigiló que no estuvieran siendo vigilados.<br />
<br />
Suspiro, y decidió despedirse de aquella tierra, algo le decía que seguramente no la volvería a ver en mucho tiempo pues, dudaba que volviera a tener pronto un viaje de estos al grand line donde volviese al poco tiempo. De hecho, algo le decía que pronto se marcharía al GL y quizás, nunca volvería a él south blue.<br />
<br />
<br />
Pero antes de aquello, el joven se puso en pie y decidió que no podía marcharse sin tomar venganza de los dos piratas y sin salvar a aquel niño. Al menos no sin intentar enmendar su error.<br />
<br />
Así mismo, Kasui empezó a andar hacia el puerto, nada parecía indicar que estuvieran por ahí aquellos piratas pues no vio su barco por ningún sitio, siendo así como tomaría otro barco. Los comerciales estaban fuera de fecha por lo que esta vez tendría que colarse en un crucero. Nuevamente le pagó a la persona adecuada y se marchó de ahí habiendo robado un par de carteras de manera rápida y sigilosa con el fin de rebajar un poco el coste del viaje.<br />
<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
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					<br />
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					<br />
<br />
Kasui llega a su isla natal, se pasa el día entero recorriendo la misma reviviendo sus memorias, le  cuenta su vida a un águila y se marcha tras no encontrar pruebas de los piratas que busca, tomando un crucero  donde le robaría a varias personas con el fin de reducir gastos.<br />
<br />
El joven arqueo sus cejas una detrás de otra antes de nuevamente esconderse en la bodega de aquel barco.<br />

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<br />
<div class='custom-spoiler'>
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					<br />
<br />
Kasui tiene 50M de recompensa, por lo que, como bien dicen las guías debe pagar un + en ambos barcos. <br />
<br />
Cito guía:<br />
<br />
Barco comercial:<br />
-“Embarcar en ellos es totalmente gratuito, al menos para aquellas personas que no posean un wanted por su cabeza y no tengan el karma Alter Ego. En este caso, es posible realizar un soborno, pagando 6.000 berries por cada unidad de espacio que ocupe el usuario, más un añadido de 500 berries por cada millón que tenga el usuario por su cabeza.”-<br />
<br />
Crucero:<br />
-“En este caso, al concederte más libertad para navegar, embarcarse en uno de estos navíos costará de base 12.000 berries por cada unidad de espacio que ocupe el usuario, indiferentemente de si tiene o no recompensa por su cabeza. Sin embargo, en caso de poseerla y no contar con el karma Alter Ego, a este precio se le deberán añadir 1.000 berries por cada millón que tenga el usuario por su cabeza.”-<br />
<br />
<br />
Por esta misma razón, en el barco comercial debería pagar la cantidad de : 31.000 berries <br />
<br />
En el crucero la cantidad aumentaría a los: 62.000 berries. <br />
<br />
Dando un total de 93k berries.<br />

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Kasui se roba un par de carteras buscando compensar un poco el gasto de los barcos, si no es posible que encuentre nada lo usaremos como algo meramente narrativo.<br />

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				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente Absoluto] - Vuelta a Baterilla.]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3292</link>
			<pubDate>Thu, 26 Feb 2026 10:47:26 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=538">KuroVongola</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3292</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Día 24, Año 17, Verano</span></span></span></div>
Permanecí en Centaurea algunos días más después de recuperarme por completo. Mi cuerpo respondió bien al tratamiento y las heridas cerraron sin complicaciones, pero mi mente estaba inquieta. No era dolor ni cansancio. Era una sensación constante, difícil de explicar, como una presión leve en el pecho que aparecía cada vez que pensaba en el mar. Intenté ignorarla dedicándome a ordenar mis notas y completar los últimos registros de la selva, pero cuanto más trataba de concentrarme en las plantas y en los patrones de lluvia, más clara se volvía esa impresión: debía regresar a Baterilla.<br />
<br />
No sabía la razón exacta. No había recibido cartas ni rumores recientes. Aun así, mi instinto rara vez se equivocaba. Algo grande se estaba moviendo, y sentía que tenía relación con ese lugar.<br />
<br />
Tomé la decisión al amanecer. Doblé mi ropa con cuidado y la guardé en la maleta. Revisé el material de investigación. Mi cuaderno, ya gastado en las esquinas, lo coloqué en el compartimento interior donde siempre lo llevaba. Pasé un paño por la hoja de mi espada y comprobé el filo. La daga, más ligera, la aseguré en su funda.<br />
<br />
Antes de dirigirme al puerto, fui a despedirme de Cyan y su familia. La clínica estaba abierta y el aroma de hierbas medicinales llenaba el aire. Cyan fue el primero en verme desde el pasillo y se acercó con una mezcla de sorpresa y entusiasmo.<br />
<br />
<span style="color: #17b529;" class="mycode_color">—¿Te vas? —</span>preguntó.<br />
<br />
<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">—Sí. —</span><br />
<br />
Sus padres salieron poco después. El padre asintió con comprensión, como si esperara esa respuesta desde hacía días. La madre, más seria, me agradeció nuevamente lo ocurrido tiempo atrás. No hicieron preguntas innecesarias. En sus miradas había respeto, y también preocupación silenciosa.<br />
<br />
<span style="color: #17b529;" class="mycode_color">—Cuídate —</span>dijo Cyan, intentando mantener firme la voz.<br />
<br />
<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">—Sigue estudiando.—</span>respondí.<br />
<br />
El niño asintió con una pequeña sonrisa. No añadimos nada más. A veces las despedidas sobran cuando ambas partes entienden lo esencial.<br />
<br />
Caminé hacia el puerto de Orchyd con paso constante. La actividad era la habitual: comerciantes descargando cajas, marineros asegurando cuerdas, viajeros negociando pasajes. El olor a sal y madera húmeda dominaba el ambiente. Observé los barcos atracados hasta encontrar el crucero que se dirigía hacia mi destino. Era una embarcación sólida, de tamaño considerable, preparada para trayectos largos.<br />
<br />
Me acerqué al encargado y solicité un billete. Pagué sin discutir y guardé el comprobante entre mis cosas. El embarque no tardaría.<br />
<br />
Mientras esperaba, apoyado cerca de la barandilla, miré el horizonte. Respiré hondo. <br />
<br />
Cuando anunciaron la salida, subí a bordo sin mirar atrás. No por desinterés, sino porque las decisiones deben mantenerse firmes una vez tomadas. Me acomodé en un rincón de la cubierta, dejando el equipaje a mi lado. El barco comenzó a separarse del muelle lentamente, las cuerdas fueron retiradas y la distancia con Centaurea empezó a crecer.<br />
<br />
Baterilla me esperaba.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Off</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
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					 -62.000 berries. 
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Día 24, Año 17, Verano</span></span></span></div>
Permanecí en Centaurea algunos días más después de recuperarme por completo. Mi cuerpo respondió bien al tratamiento y las heridas cerraron sin complicaciones, pero mi mente estaba inquieta. No era dolor ni cansancio. Era una sensación constante, difícil de explicar, como una presión leve en el pecho que aparecía cada vez que pensaba en el mar. Intenté ignorarla dedicándome a ordenar mis notas y completar los últimos registros de la selva, pero cuanto más trataba de concentrarme en las plantas y en los patrones de lluvia, más clara se volvía esa impresión: debía regresar a Baterilla.<br />
<br />
No sabía la razón exacta. No había recibido cartas ni rumores recientes. Aun así, mi instinto rara vez se equivocaba. Algo grande se estaba moviendo, y sentía que tenía relación con ese lugar.<br />
<br />
Tomé la decisión al amanecer. Doblé mi ropa con cuidado y la guardé en la maleta. Revisé el material de investigación. Mi cuaderno, ya gastado en las esquinas, lo coloqué en el compartimento interior donde siempre lo llevaba. Pasé un paño por la hoja de mi espada y comprobé el filo. La daga, más ligera, la aseguré en su funda.<br />
<br />
Antes de dirigirme al puerto, fui a despedirme de Cyan y su familia. La clínica estaba abierta y el aroma de hierbas medicinales llenaba el aire. Cyan fue el primero en verme desde el pasillo y se acercó con una mezcla de sorpresa y entusiasmo.<br />
<br />
<span style="color: #17b529;" class="mycode_color">—¿Te vas? —</span>preguntó.<br />
<br />
<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">—Sí. —</span><br />
<br />
Sus padres salieron poco después. El padre asintió con comprensión, como si esperara esa respuesta desde hacía días. La madre, más seria, me agradeció nuevamente lo ocurrido tiempo atrás. No hicieron preguntas innecesarias. En sus miradas había respeto, y también preocupación silenciosa.<br />
<br />
<span style="color: #17b529;" class="mycode_color">—Cuídate —</span>dijo Cyan, intentando mantener firme la voz.<br />
<br />
<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">—Sigue estudiando.—</span>respondí.<br />
<br />
El niño asintió con una pequeña sonrisa. No añadimos nada más. A veces las despedidas sobran cuando ambas partes entienden lo esencial.<br />
<br />
Caminé hacia el puerto de Orchyd con paso constante. La actividad era la habitual: comerciantes descargando cajas, marineros asegurando cuerdas, viajeros negociando pasajes. El olor a sal y madera húmeda dominaba el ambiente. Observé los barcos atracados hasta encontrar el crucero que se dirigía hacia mi destino. Era una embarcación sólida, de tamaño considerable, preparada para trayectos largos.<br />
<br />
Me acerqué al encargado y solicité un billete. Pagué sin discutir y guardé el comprobante entre mis cosas. El embarque no tardaría.<br />
<br />
Mientras esperaba, apoyado cerca de la barandilla, miré el horizonte. Respiré hondo. <br />
<br />
Cuando anunciaron la salida, subí a bordo sin mirar atrás. No por desinterés, sino porque las decisiones deben mantenerse firmes una vez tomadas. Me acomodé en un rincón de la cubierta, dejando el equipaje a mi lado. El barco comenzó a separarse del muelle lentamente, las cuerdas fueron retiradas y la distancia con Centaurea empezó a crecer.<br />
<br />
Baterilla me esperaba.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
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				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Lelith en el País de las Pesadillas - [Aventura, T1, Presente Absoluto]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2556</link>
			<pubDate>Mon, 17 Nov 2025 11:45:24 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=495">Krysser</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2556</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 4, Invierno</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">12:17</span></span></div>
<br />
<br />
El sol del mediodía caía a plomo sobre Centáurea, filtrándose entre las copas inmensas de los árboles como lanzas doradas que fragmentaban la sombra. Lelith había decidido adentrarse en la selva, y ahora avanzaba sin prisa por el sendero de tierra que conducía hacia la espesura, seguramente más por curiosidad que por necesidad. El calor hacía brillar su piel perlada, resaltando aún más los reflejos rojizos de su cabello oscuro, que opacaban con su brillo las hebras negras. Su paso, ligero y silencioso, apenas levantaba polvo; y mucho menos sonido alguno.<br />
<br />
La frontera entre los asentamientos y la jungla no era un límite claro; era más bien una transición, un desvanecerse paulatino del orden humano. A sus espaldas quedaban las estructuras elevadas de Hydrangea, casas de madera suspendidas entre ramas colosales, conectadas por puentes que crujían suavemente con la brisa. Desde lo alto se oían voces dispersas, el sonido metálico de herramientas, la vida cotidiana de aquellos que habían decidido convivir con la selva en lugar de combatirla.<br />
<br />
Pero delante empezaba otro mundo.<br />
<br />
La vegetación era exuberante, desbordada. Helechos del tamaño de personas, raíces que rompían la tierra como serpientes petrificadas, flores de colores imposibles que exhalaban perfumes dulces, casi intoxicantes. Cada ruido, un crujido de ramas, el zumbido de insectos o el batir lejano de alas, parecía parte de una orquesta indomable. La luz del mediodía, tan abierta y sincera en los claros, se volvía tamizada y misteriosa apenas unos pasos dentro de la maleza.<br />
<br />
La jungla estaba repleta de presencias, algunas diminutas, otras demasiado grandes como para mostrarse. Podía sentir el pulso del lugar bajo los pies, un latido lento que invitaba y advertía al mismo tiempo. Ese tipo de ambigüedad que seguramente la haría sonreír.<br />
<br />
Entonces, tras un buen rato avanzando, algo perturbó la armonía del paisaje.<br />
<br />
Un movimiento súbito, pequeño, blanco como una chispa de luz entre tanta sombra. Allí, sobre una raíz gruesa y retorcida, un conejito blanco la miraba fijamente. Su pelaje resaltaba de manera casi absurda entre el verde profundo del entorno, como si hubiese escapado de otro lugar, de otro contexto. Ladeó la cabeza, arqueó las orejas y, en un gesto casi teatral, dio la vuelta y saltó entre unos matorrales.<br />
<br />
Era una criatura insignificante y débil, sí. Pero no era eso lo que más llamaba la atención, sino lo fuera de lugar que aquel indefenso animalito estaba. ¿Cómo podía sobrevivir un tierno conejito en aquel ambiente hostil? Seguramente, Lelith pronto lo descubriría. <br />
<br />
<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
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					<div class='custom-spoiler-title-text'>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					¡Tu primera aventura! Miedo me da lo que le harás al pobre conejito (?)<br />
<br />
Por cierto, te adjunto una imagen referencial del mismo, para ver si consigo que le cojas cariño y no lo eches a la paella XDDD<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.pinimg.com/564x/9b/0b/a0/9b0ba0168bd31a042a844a6a23272588.jpg" loading="lazy"  width="300" height="300" alt="[Imagen: 9b0ba0168bd31a042a844a6a23272588.jpg]" class="mycode_img" /></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Mira como llora, pide que no lo mates (?)<br />
<br />
Bueno, como has visto me he tomado la libertad de llevarte a la selva, pero que sepas que tienes total libertad para narrar tu llegada a ésta y tu camino hasta encontrarte con el conejito. ¡DALE DURO!</div>
 
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 4, Invierno</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">12:17</span></span></div>
<br />
<br />
El sol del mediodía caía a plomo sobre Centáurea, filtrándose entre las copas inmensas de los árboles como lanzas doradas que fragmentaban la sombra. Lelith había decidido adentrarse en la selva, y ahora avanzaba sin prisa por el sendero de tierra que conducía hacia la espesura, seguramente más por curiosidad que por necesidad. El calor hacía brillar su piel perlada, resaltando aún más los reflejos rojizos de su cabello oscuro, que opacaban con su brillo las hebras negras. Su paso, ligero y silencioso, apenas levantaba polvo; y mucho menos sonido alguno.<br />
<br />
La frontera entre los asentamientos y la jungla no era un límite claro; era más bien una transición, un desvanecerse paulatino del orden humano. A sus espaldas quedaban las estructuras elevadas de Hydrangea, casas de madera suspendidas entre ramas colosales, conectadas por puentes que crujían suavemente con la brisa. Desde lo alto se oían voces dispersas, el sonido metálico de herramientas, la vida cotidiana de aquellos que habían decidido convivir con la selva en lugar de combatirla.<br />
<br />
Pero delante empezaba otro mundo.<br />
<br />
La vegetación era exuberante, desbordada. Helechos del tamaño de personas, raíces que rompían la tierra como serpientes petrificadas, flores de colores imposibles que exhalaban perfumes dulces, casi intoxicantes. Cada ruido, un crujido de ramas, el zumbido de insectos o el batir lejano de alas, parecía parte de una orquesta indomable. La luz del mediodía, tan abierta y sincera en los claros, se volvía tamizada y misteriosa apenas unos pasos dentro de la maleza.<br />
<br />
La jungla estaba repleta de presencias, algunas diminutas, otras demasiado grandes como para mostrarse. Podía sentir el pulso del lugar bajo los pies, un latido lento que invitaba y advertía al mismo tiempo. Ese tipo de ambigüedad que seguramente la haría sonreír.<br />
<br />
Entonces, tras un buen rato avanzando, algo perturbó la armonía del paisaje.<br />
<br />
Un movimiento súbito, pequeño, blanco como una chispa de luz entre tanta sombra. Allí, sobre una raíz gruesa y retorcida, un conejito blanco la miraba fijamente. Su pelaje resaltaba de manera casi absurda entre el verde profundo del entorno, como si hubiese escapado de otro lugar, de otro contexto. Ladeó la cabeza, arqueó las orejas y, en un gesto casi teatral, dio la vuelta y saltó entre unos matorrales.<br />
<br />
Era una criatura insignificante y débil, sí. Pero no era eso lo que más llamaba la atención, sino lo fuera de lugar que aquel indefenso animalito estaba. ¿Cómo podía sobrevivir un tierno conejito en aquel ambiente hostil? Seguramente, Lelith pronto lo descubriría. <br />
<br />
<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
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				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					¡Tu primera aventura! Miedo me da lo que le harás al pobre conejito (?)<br />
<br />
Por cierto, te adjunto una imagen referencial del mismo, para ver si consigo que le cojas cariño y no lo eches a la paella XDDD<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.pinimg.com/564x/9b/0b/a0/9b0ba0168bd31a042a844a6a23272588.jpg" loading="lazy"  width="300" height="300" alt="[Imagen: 9b0ba0168bd31a042a844a6a23272588.jpg]" class="mycode_img" /></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Mira como llora, pide que no lo mates (?)<br />
<br />
Bueno, como has visto me he tomado la libertad de llevarte a la selva, pero que sepas que tienes total libertad para narrar tu llegada a ésta y tu camino hasta encontrarte con el conejito. ¡DALE DURO!</div>
 
				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Detalles de la isla]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1508</link>
			<pubDate>Sun, 12 Jan 2025 11:19:03 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=19">Pandaman</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1508</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Tamaño</span>: Pequeña.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Clima</span>: Cuatro estaciones convencionales y clima tropical.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Desarrollo</span>: Ciudad<br />
La actividad principal de la isla se desarrolla en su capital.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Recursos</span>: <br />
<ul class="mycode_list"><li>Una amplia biodiversidad autóctona de la isla.<br />
</li>
<li>Conocimiento en flora y fauna<br />
</li>
</ul>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Comercio</span>: -<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Afiliación</span>: Afiliado al Gobierno.<br />
Presidida por un líder en la capital escogido mediante votación.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Defensas</span>: <br />
<ul class="mycode_list"><li>Cuerpo de seguridad: 50 guardias.<br />
</li>
<li>Manadas de bestias salvajes que habitan en la isla.<br />
</li>
</ul>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Descripción</span>: Al contrario que muchas otras islas selváticas donde predomina la vida salvaje y no hay atisbos de vida humana, los habitantes de Centaurea, han sabido ver más allá del riesgo y de los peligros que acarrea vivir entre bestias, desarrollando una compleja civilización basada en la creación de grandes casas construidas en lo alto de los árboles e interconectadas entre sí en un entramado de estables puentes colgantes de madera robusta. La belleza del ecosistema que rodea a la isla, poseyendo una inconmensurable cantidad de especies - tanto del reino animal como vegetal - autóctonas y exóticas, han llevado a muchos exploradores a inmigrar a la capital para poder estudiarla con profundidad, hasta el punto de crear un gremio de investigación en la capital, Orchyd, con el mismo nombre de la isla. Otros pequeños asentamientos que hay en la isla son Chrysan e Hydrangea.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugares de Interés</span>: Ciudad Orchyd, Asociación Centaurea, Pueblo Chrysan, Pueblo Hydrangea y Selva Centaurea.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Tamaño</span>: Pequeña.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Clima</span>: Cuatro estaciones convencionales y clima tropical.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Desarrollo</span>: Ciudad<br />
La actividad principal de la isla se desarrolla en su capital.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Recursos</span>: <br />
<ul class="mycode_list"><li>Una amplia biodiversidad autóctona de la isla.<br />
</li>
<li>Conocimiento en flora y fauna<br />
</li>
</ul>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Comercio</span>: -<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Afiliación</span>: Afiliado al Gobierno.<br />
Presidida por un líder en la capital escogido mediante votación.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Defensas</span>: <br />
<ul class="mycode_list"><li>Cuerpo de seguridad: 50 guardias.<br />
</li>
<li>Manadas de bestias salvajes que habitan en la isla.<br />
</li>
</ul>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Descripción</span>: Al contrario que muchas otras islas selváticas donde predomina la vida salvaje y no hay atisbos de vida humana, los habitantes de Centaurea, han sabido ver más allá del riesgo y de los peligros que acarrea vivir entre bestias, desarrollando una compleja civilización basada en la creación de grandes casas construidas en lo alto de los árboles e interconectadas entre sí en un entramado de estables puentes colgantes de madera robusta. La belleza del ecosistema que rodea a la isla, poseyendo una inconmensurable cantidad de especies - tanto del reino animal como vegetal - autóctonas y exóticas, han llevado a muchos exploradores a inmigrar a la capital para poder estudiarla con profundidad, hasta el punto de crear un gremio de investigación en la capital, Orchyd, con el mismo nombre de la isla. Otros pequeños asentamientos que hay en la isla son Chrysan e Hydrangea.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugares de Interés</span>: Ciudad Orchyd, Asociación Centaurea, Pueblo Chrysan, Pueblo Hydrangea y Selva Centaurea.]]></content:encoded>
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