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		<title><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - Selva Anozama]]></title>
		<link>https://nakamanomi.com/</link>
		<description><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - https://nakamanomi.com]]></description>
		<pubDate>Sat, 26 Sep 2026 20:16:55 +0000</pubDate>
		<generator>MyBB</generator>
		<item>
			<title><![CDATA[Deteniendo bobis [Pasado - Road]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4356</link>
			<pubDate>Fri, 18 Sep 2026 16:59:46 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=879">Mika Reze</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4356</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">66 de verano / Año 16</span></div>
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
Son las 10 de la mañana y esta historia nos remonta a la Selva Anozama. A diario, Mika recorre este lugar para ir desde un sector de Samba hasta el otro, en el cual siempre se reúne con sus amigos o comparte con ciudadanos mucho más humildes y de piel que aquellos que hay en donde ella vive con las dos personas que la adoptaron. Por mucho que intente vivir en alta sociedad, o media alta, para no ser tan arribistas, los barrios humildes son en los que se desenvuelve mejor. No porque prefiera a algunos antes que a otros, sino porque recibe una mejor respuesta por parte de ellos.<br />
<br />
Dejando eso de lado, hoy, a diferencia del resto de días, sus pasos se detienen en medio del bosque. La indicación dice que debe reunirse aquí con uno de sus compañeros. ¿Pero cómo sabrán en qué lugar en específico encontrarse? Eso es bastante sencillo. Depende de Road dar con ella. Para empezar, debido a su tamaño y el peso que maneja su cuerpo, cada paso que da es sonoro, sobre todo porque ella ni se esfuerza en callar sus pasos. También, su cuerpo desprende un fuerte olor a fresa. A algunos les gusta, a otros les incomoda. Ella es feliz. Además, el chicle del mismo sabor que mastica una y otra vez crea un globo del tamaño de toda su cara y explota, haciendo bastante ruido. Luego, sigue disfrutando del sabor.<br />
<br />
— <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Anda, bobi, aparece!</span> </span>— Su voz se asemeja al de un rugido, provocando que aves que descansaban tranquilas sobre las ramas de árboles alcen el vuelo, alejándose como si huyesen de un peligro inminente. — <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Ey! ¿Por qué se van? No quería molestarlas?</span></span> — Infla las mejillas y hace un puchero. No le agrada que los animales escapen al sentir su presencia. Desearía que fuese todo lo contrario.<br />
<br />
Entendiendo que su compañero no aparece por ningún lado, usará otro de sus trucos para llamar la atención. Se asemeja a gritar, pero la recepción por parte de los seres vivos es totalmente distinta en comparación a las aves de recién.<br />
<br />
Carraspea, aclarando la garganta, mientras se toma la clavícula con los dedos índice y pulgar de la mano derecha. Respira tranquila y cierra los ojos. Procede a abrir los brazos y su voz se hace notar.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">¡Sigue adelante sin miedo a fracasar!<br />
Pues nuestro triunfo ya está muy próximo…<br />
¡Nuestro destino es batallar y triunfar!<br />
¡Pero entregando siempre lo máximo!<br />
Lograré mi anhelo…<br />
¡En el destino hay que creer!</span></div>
<br />
Sí, se puso a cantar. En Samba, o eso cree Mika, ella es la única persona que se atreve a cantar a todo pulmón en cualquier lugar. No piensa en el contexto, ni en si hay oyentes o no. Ella hace lo que quiere. Cuando quiere. Como quiere. No hay más. — <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">De seguro ahora ese bobi sí me encuentra.</span></span><br />
<br />
Pero sigue siendo un misterio el motivo por el que deben reunirse aquí hoy en vez de ir con el resto en sociedad. Revelando la respuesta, ocurre que, según rumores que llegaron al pueblo recientemente, un grupo de cazadores se ha visto merodeando la selva cazando animales violentamente. Algunos aprueban esto y simplemente los dejan. Otros como Mika, que adora a todo animal, declara inadmisible que se desempeñe tal actividad. Si nadie se atreve a detenerlos, ella lo hará. Y bueno, casi obligado es que ha arrastrado a Road a este problema. ¡Pero de seguro él también está motivado!<br />
<br />
Para que sea más sencilla de ubicar, encuentra una piedra de buen tamaño y sienta sobre ella. Quedándose quieta, su aroma podría atraer al tipo que espera. —<span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">O quizás se quedó demasiado frente al espejo. ¿Es que no entiende que jamás estará a mi altura?</span></span> — No en tamaño, sino en belleza. Y bueno, en tamaño también, para qué nos vamos a engañar.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">66 de verano / Año 16</span></div>
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
Son las 10 de la mañana y esta historia nos remonta a la Selva Anozama. A diario, Mika recorre este lugar para ir desde un sector de Samba hasta el otro, en el cual siempre se reúne con sus amigos o comparte con ciudadanos mucho más humildes y de piel que aquellos que hay en donde ella vive con las dos personas que la adoptaron. Por mucho que intente vivir en alta sociedad, o media alta, para no ser tan arribistas, los barrios humildes son en los que se desenvuelve mejor. No porque prefiera a algunos antes que a otros, sino porque recibe una mejor respuesta por parte de ellos.<br />
<br />
Dejando eso de lado, hoy, a diferencia del resto de días, sus pasos se detienen en medio del bosque. La indicación dice que debe reunirse aquí con uno de sus compañeros. ¿Pero cómo sabrán en qué lugar en específico encontrarse? Eso es bastante sencillo. Depende de Road dar con ella. Para empezar, debido a su tamaño y el peso que maneja su cuerpo, cada paso que da es sonoro, sobre todo porque ella ni se esfuerza en callar sus pasos. También, su cuerpo desprende un fuerte olor a fresa. A algunos les gusta, a otros les incomoda. Ella es feliz. Además, el chicle del mismo sabor que mastica una y otra vez crea un globo del tamaño de toda su cara y explota, haciendo bastante ruido. Luego, sigue disfrutando del sabor.<br />
<br />
— <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Anda, bobi, aparece!</span> </span>— Su voz se asemeja al de un rugido, provocando que aves que descansaban tranquilas sobre las ramas de árboles alcen el vuelo, alejándose como si huyesen de un peligro inminente. — <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Ey! ¿Por qué se van? No quería molestarlas?</span></span> — Infla las mejillas y hace un puchero. No le agrada que los animales escapen al sentir su presencia. Desearía que fuese todo lo contrario.<br />
<br />
Entendiendo que su compañero no aparece por ningún lado, usará otro de sus trucos para llamar la atención. Se asemeja a gritar, pero la recepción por parte de los seres vivos es totalmente distinta en comparación a las aves de recién.<br />
<br />
Carraspea, aclarando la garganta, mientras se toma la clavícula con los dedos índice y pulgar de la mano derecha. Respira tranquila y cierra los ojos. Procede a abrir los brazos y su voz se hace notar.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">¡Sigue adelante sin miedo a fracasar!<br />
Pues nuestro triunfo ya está muy próximo…<br />
¡Nuestro destino es batallar y triunfar!<br />
¡Pero entregando siempre lo máximo!<br />
Lograré mi anhelo…<br />
¡En el destino hay que creer!</span></div>
<br />
Sí, se puso a cantar. En Samba, o eso cree Mika, ella es la única persona que se atreve a cantar a todo pulmón en cualquier lugar. No piensa en el contexto, ni en si hay oyentes o no. Ella hace lo que quiere. Cuando quiere. Como quiere. No hay más. — <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">De seguro ahora ese bobi sí me encuentra.</span></span><br />
<br />
Pero sigue siendo un misterio el motivo por el que deben reunirse aquí hoy en vez de ir con el resto en sociedad. Revelando la respuesta, ocurre que, según rumores que llegaron al pueblo recientemente, un grupo de cazadores se ha visto merodeando la selva cazando animales violentamente. Algunos aprueban esto y simplemente los dejan. Otros como Mika, que adora a todo animal, declara inadmisible que se desempeñe tal actividad. Si nadie se atreve a detenerlos, ella lo hará. Y bueno, casi obligado es que ha arrastrado a Road a este problema. ¡Pero de seguro él también está motivado!<br />
<br />
Para que sea más sencilla de ubicar, encuentra una piedra de buen tamaño y sienta sobre ella. Quedándose quieta, su aroma podría atraer al tipo que espera. —<span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">O quizás se quedó demasiado frente al espejo. ¿Es que no entiende que jamás estará a mi altura?</span></span> — No en tamaño, sino en belleza. Y bueno, en tamaño también, para qué nos vamos a engañar.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Aventura T1] En búsqueda del ave misteriosa | Daphne Duff]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4128</link>
			<pubDate>Fri, 21 Aug 2026 20:55:51 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=589">Ryota Miyamoto</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4128</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><a href="https://www.youtube.com/watch?v=tCRlgnuVB0c&amp;t=111s" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">- Ost -</a><br />
<br />
¡Bienvenidos seáis, viajeros, a esta aventura cargada de pasión! ¡dolor! ¡y botin!</div>
<br />
¿En qué lugar os encontráis? Ya deberíais saberlo, la extensa, salvaje y peligrosa selva Anozama; hogar de criaturas sin igual, peligrosos nativos y toda clase de vegetación asesina preparada para engulliros de un bocado. <br />
<br />
¿Qué porque os encontráis en un entorno tan peligroso? La respuesta es sencilla, buscáis el inhóspito plumaje del ave más hermosa de la isla, cuyas leyendas que pudisteis escuchar a voz de un viejo marino en medio de vuestros viajes, dictan que tiene el color más hermoso, brillante y centelleante del mundo. <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">“Es como si el sol mismo se convirtiera en un animal brillando con esplendor en lo más profundo de la isla.”</span></span> Fueron sus palabras exactas. <br />
<br />
Dichas palabras te llevaron hasta la Isla Samba en la búsqueda de este misterioso botín y tras contratar a un explorador conocedor de la selva por tan solo 3 mil berrys, prometió llevarte hasta el corazón de la misma. <br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src=" https://i.imgur.com/DgcenzC.jpeg" width="600"></div>
<br />
¿Su nombre? Kevin Black, explorador de profesión, apuesto, serio y metódico, quien avanza entre la selva con sus dos espadas a la espalda dirigiendo la caminata desde que os adentrasteis entre la maleza. ¿Confías en él? Bueno, más allá de confiar, tan solo crees en su profesionalismo, puesto que te lo recomendó una apacible ancianita en el puerto y su semblante parece lo bastante experimentado como para creer que al menos, cumplirá su palabra. <br />
<br />
¿Le contasteis sobre lo que buscas? Aún no, mas depende de ti. <br />
<br />
La charla que ha envuelto la caminata en medio de la vegetación ha sido nula, no parece ser un hombre de muchas palabras o que brille por su perspicacia, sin embargo, parece centrado en el tramo que recorréis. <span style="color: #C19E00;" class="mycode_color">“Eso está resbaloso.” “Cuidado con la liana.” “Eso es caca de leopardo”</span> son tan solo algunas de las acotaciones que te ha hecho los últimos veinte minutos de caminata. <br />
<br />
Aunque todo cambió, de forma repentina, ambos escuchan un doloroso alarido gutural cerca de su posición. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C19E00;" class="mycode_color">“Eso es…”</span></span> pensó en voz alta, sorprendido, antes de comenzar a caminar en la dirección de donde eso provino. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C19E00;" class="mycode_color">“Debe estar cerca.”</span></span> Comentó desenvainando una de sus espadas, agarrándola con la diestra y cortando la maleza hasta que consiguieron llegar a un pequeño claro en la selva. <br />
<br />
  <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src=" https://i.imgur.com/dLUAmP1.jpeg" width="600"></div>
<br />
Una indefensa cría de hipopótamo se encuentra sola, graznando de miedo y con marcas de batalla. <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C19E00;" class="mycode_color">“Qué raro, no es común ver hipopótamos por esta zona…”</span></span> Dijo Kevin observando detenidamente a la cría y guardando su arma, al no percibir peligro. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C19E00;" class="mycode_color">“Vámonos, la caminata será larga, si se perdió de su madre, la selva se encargará.”</span></span> Sentencio con serenidad, buscando abandonar al pequeño animal. <br />
<br />
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						<span>Contenido Oculto</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					1) Si se decide investigar al animal, podréis ver marcas de rasguños y sangre en ella, los primeros auxilios pueden tratarla tranquilamente, pero morderá quitando 40 PV a quien la auxilie.
				</div>
			</div><br />
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				</div>
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					2) Al Ayudarla, abren el camino a que en el próximo turno, cazadores que mataron a su madre aparezcan de improvisto, atacándolos. 
				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
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					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Bienvenida Duff a esta pequeña aventura, espero lo disfrutes te lo goces y juegues, tienes via libre para tomar decisiones, ya he dejado varios hides en este post, preparados para ser desvelados, asi que cuidado. Diviertete.<br />
<br />
1/4 Post.
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><a href="https://www.youtube.com/watch?v=tCRlgnuVB0c&amp;t=111s" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">- Ost -</a><br />
<br />
¡Bienvenidos seáis, viajeros, a esta aventura cargada de pasión! ¡dolor! ¡y botin!</div>
<br />
¿En qué lugar os encontráis? Ya deberíais saberlo, la extensa, salvaje y peligrosa selva Anozama; hogar de criaturas sin igual, peligrosos nativos y toda clase de vegetación asesina preparada para engulliros de un bocado. <br />
<br />
¿Qué porque os encontráis en un entorno tan peligroso? La respuesta es sencilla, buscáis el inhóspito plumaje del ave más hermosa de la isla, cuyas leyendas que pudisteis escuchar a voz de un viejo marino en medio de vuestros viajes, dictan que tiene el color más hermoso, brillante y centelleante del mundo. <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">“Es como si el sol mismo se convirtiera en un animal brillando con esplendor en lo más profundo de la isla.”</span></span> Fueron sus palabras exactas. <br />
<br />
Dichas palabras te llevaron hasta la Isla Samba en la búsqueda de este misterioso botín y tras contratar a un explorador conocedor de la selva por tan solo 3 mil berrys, prometió llevarte hasta el corazón de la misma. <br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src=" https://i.imgur.com/DgcenzC.jpeg" width="600"></div>
<br />
¿Su nombre? Kevin Black, explorador de profesión, apuesto, serio y metódico, quien avanza entre la selva con sus dos espadas a la espalda dirigiendo la caminata desde que os adentrasteis entre la maleza. ¿Confías en él? Bueno, más allá de confiar, tan solo crees en su profesionalismo, puesto que te lo recomendó una apacible ancianita en el puerto y su semblante parece lo bastante experimentado como para creer que al menos, cumplirá su palabra. <br />
<br />
¿Le contasteis sobre lo que buscas? Aún no, mas depende de ti. <br />
<br />
La charla que ha envuelto la caminata en medio de la vegetación ha sido nula, no parece ser un hombre de muchas palabras o que brille por su perspicacia, sin embargo, parece centrado en el tramo que recorréis. <span style="color: #C19E00;" class="mycode_color">“Eso está resbaloso.” “Cuidado con la liana.” “Eso es caca de leopardo”</span> son tan solo algunas de las acotaciones que te ha hecho los últimos veinte minutos de caminata. <br />
<br />
Aunque todo cambió, de forma repentina, ambos escuchan un doloroso alarido gutural cerca de su posición. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C19E00;" class="mycode_color">“Eso es…”</span></span> pensó en voz alta, sorprendido, antes de comenzar a caminar en la dirección de donde eso provino. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C19E00;" class="mycode_color">“Debe estar cerca.”</span></span> Comentó desenvainando una de sus espadas, agarrándola con la diestra y cortando la maleza hasta que consiguieron llegar a un pequeño claro en la selva. <br />
<br />
  <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src=" https://i.imgur.com/dLUAmP1.jpeg" width="600"></div>
<br />
Una indefensa cría de hipopótamo se encuentra sola, graznando de miedo y con marcas de batalla. <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C19E00;" class="mycode_color">“Qué raro, no es común ver hipopótamos por esta zona…”</span></span> Dijo Kevin observando detenidamente a la cría y guardando su arma, al no percibir peligro. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #C19E00;" class="mycode_color">“Vámonos, la caminata será larga, si se perdió de su madre, la selva se encargará.”</span></span> Sentencio con serenidad, buscando abandonar al pequeño animal. <br />
<br />
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					1) Si se decide investigar al animal, podréis ver marcas de rasguños y sangre en ella, los primeros auxilios pueden tratarla tranquilamente, pero morderá quitando 40 PV a quien la auxilie.
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			</div><br />
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					2) Al Ayudarla, abren el camino a que en el próximo turno, cazadores que mataron a su madre aparezcan de improvisto, atacándolos. 
				</div>
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<br />
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					Bienvenida Duff a esta pequeña aventura, espero lo disfrutes te lo goces y juegues, tienes via libre para tomar decisiones, ya he dejado varios hides en este post, preparados para ser desvelados, asi que cuidado. Diviertete.<br />
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1/4 Post.
				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente Relativo] [Av.Recolección Autonarrada] When I Get Low, I Get High]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3465</link>
			<pubDate>Mon, 30 Mar 2026 20:23:04 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=728">Massimo Dooti</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3465</guid>
			<description><![CDATA[<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Día 64 de Verano, Año 17.</span></span></span><br />
<br />
La isla aún seguía dormida para cuando Massimo salió de su casa.<br />
<br />
La noche se había ido hace poco, dejando tras de sí un cielo grisáceo y una humedad que se pegaba a la gabardina como si de una segunda piel se tratara. No había dormido. O sí, pero no lo recordaba. Llevaba varios días con la cabeza en otro sitio, dándole vueltas a una idea que no se iba. Una idea que necesitaba cosas. Cosas que no tenía. Cosas que solo se encontraban en la montaña.<br />
<br />
No sabía si lo que buscaba existía siquiera. Había oído historias, rumores, cosas que los viejos del puerto contaban cuando el ron los ponía nostálgicos. Minerales raros. Piedras que brillaban en la oscuridad. Metales que no eran como los demás. Massimo no creía en esas historias. Pero tampoco podía permitirse ignorarlas.<br />
<br />
Así que se puso en camino. Dejó atrás las casas de madera de la zona pobre, las que se apiñaban cerca del río como si el agua fuera lo único que las sujetara. Cruzó el puente de cuerda que tantos evitaban, el que separaba la miseria de la comodidad, y se adentró en la espesura.<br />
<br />
La subida fue dura. Más dura de lo que recordaba. Las piernas le pesaban, la espalda le dolía, y cada paso era una pequeña victoria contra la gravedad. El sendero se perdía entre las rocas, a veces tan empinado que tenía que usar las manos para trepar. Los guantes se le llenaron de barro. La gabardina se enganchó en varias ramas, y en una de ellas sintió cómo la tela se rasgaba. Lo ignoró. La gabardina ya tenía tantos remiendos que uno más no iba a notarse.<br />
<br />
A medida que subía, la vegetación se volvía más escasa. La selva Anozama, tan frondosa en el centro de la isla, daba paso a arbustos y piedras peladas. Desde allí arriba, Massimo podía ver el río partiendo Samba en dos mitades, las casas de madera en una orilla y los adosados de piedra y azulejos en la otra. Los ricos, al fondo, rodeados de plantas tropicales. Los pobres, pegados al agua, ahogándose en la humedad.<br />
<br />
El aire se volvía más fresco, más limpio. Massimo respiró hondo, sintiendo cómo sus pulmones se llenaban de ese olor a montaña que tanto le gustaba.<br />
<br />
A media mañana, encontró lo que parecía una vieja mina abandonada. No era grande. Un agujero en la ladera, medio tapado por derrubios, con paredes de roca oscura que brillaban bajo el sol. Massimo se detuvo en la entrada, examinando el terreno. Había señales de que alguien había trabajado allí, pero hacía mucho tiempo. Herramientas oxidadas, restos de maderas podridas, un carro volcado que las plantas ya habían empezado a engullir. Probablemente era de las minas que abastecían de metal a los artesanos de la zona rica, antes de que se agotaran o de que los dueños decidieran que no valía la pena seguir extrayendo.<br />
<br />
Se agachó, las rodillas le crujieron como siempre, y examinó el suelo.<br />
<br />
Había fragmentos de roca esparcidos por todas partes. Algunos eran grises, opacos, sin nada especial. Otros tenían vetas de colores: rojizos, verdosos, incluso un azul pálido que le llamó la atención. Massimo recogió uno de los azules, lo sostuvo contra la luz. Era pequeño, no más grande que su uña, pero brillaba de una forma extraña. Como si tuviera luz propia.<br />
<br />
Lo guardó en la bolsa. No sabía qué era, pero parecía especial.<br />
<br />
Siguió explorando. La mina era más profunda de lo que parecía desde fuera. Un túnel se adentraba en la montaña, tan bajo que Massimo tuvo que encorvarse para pasar. La oscuridad era casi absoluta, tuvo que afinar la visto todo lo que podia y depender de su fino oido para evitar caerse por donde no debía. Incluso llevó sus manos a uno de los bolsillos interiores, en busca de una caja de cerillas que hace poco le dieron. Con calma encendió una, aunque sabía que poco iba a durar su ayuda. La luz amarillenta bailaba sobre las paredes, iluminando vetas de mineral que antes no había visto. Algunas de esas vetas eran anchas, prometedoras. Otras no eran más que hilillos finos y tenues que se perdían en la roca.<br />
<br />
Se detuvo frente a una de las anchas. Era diferente a las demás. Más oscura, casi negra, pero con pequeños destellos plateados que parecían moverse cuando la tenue luz del sol incidía sobre ellos. Massimo extendió la mano y tocó la veta. El mineral era frío, más frío que la roca que lo rodeaba, y tenía una textura extraña. Suave, casi jabonosa.<br />
<br />
Sacó la piqueta y empezó a golpear. El sonido resonó en el túnel, apagado, sordo. No era el mismo ruido que hacía el hierro cuando lo golpeaba. Era diferente. Más profundo. Como si el mineral no quisiera soltarse.<br />
<br />
Golpeó una vez. Otra. Otra. Un fragmento se desprendió y cayó al suelo.<br />
<br />
Massimo lo recogió. Era pesado. Más pesado de lo que parecía por su tamaño. Sacó una de las cerillas, posó su uña sobre la base de la cabeza, de un rapidó movimiento, la encendió. La tenue luz impactó contra el mineral, haciendo que los destellos plateados brillaran con más intensidad, como si el mineral estuviera vivo. Lo guardó con cuidado, envuelto en un trapo para que no se mezclara con los demás.<br />
<br />
Pasó horas en la mina. A veces encontraba algo que valía la pena. Otras, solo piedra. Pero no se desanimaba. Sabía que esto era así. Que para encontrar algo bueno había que pasar mucho tiempo buscando. Que la paciencia era la única herramienta que nunca fallaba.<br />
<br />
La bolsa se fue llenando poco a poco. El mineral azul, el plateado, un par de trozos de un metal verde que no supo identificar, algunos fragmentos de hierro común que podían servir para otras cosas. Nada espectacular. Pero era un comienzo.<br />
<br />
Cuando la luz del sol empezó a filtrarse por la entrada del túnel, Massimo se dio cuenta de que llevaba horas dentro. La espalda le dolía. Los brazos le temblaban. Los dedos, dentro de los guantes, le ardían.<br />
<br />
Guardó la piqueta, estiró su espalda y brazos, y salió.<br />
<br />
El sol estaba bajo, casi tocando el horizonte. Massimo parpadeó varias veces hasta que sus ojos se acostumbraron a la luz. Se sentó en una roca, cerca de la entrada, y vació la bolsa. Extendió los hallazgos sobre la piedra, clasificándolos con los dedos torcidos.<br />
<br />
El mineral azul era el que más le llamaba la atención. No sabía qué era, pero algo le decía que era especial. Quizá podía servir para lo que tenía en mente. Quizá no. Pero lo guardó igualmente.<br />
<br />
El plateado también. Ese pesaba más de lo normal. Y tenía una densidad extraña, como si fuera más pesado de lo que parecía. Massimo lo sostuvo un momento, sintiendo su peso en la palma de la mano. No sabía si serviría. Pero era la única opción que tenía.<br />
<br />
Guardó todo en la bolsa, se ajustó la gabardina, se ajustó el fedora y empezó a bajar.<br />
<br />
El camino de vuelta fue más fácil. La bajada siempre era más fácil que la subida. Las piernas le pesaban menos, aunque la bolsa seguía tirando de su hombro. El sol se ocultó tras las montañas, y la oscuridad empezó a envolverlo todo. Massimo caminaba despacio, con cuidado, probando cada pisada antes de apoyar todo su peso. No quería caerse. No con la bolsa llena.<br />
<br />
A lo lejos, veía las luces de la zona rica, los adosados de piedra iluminados, las plantas tropicales recortándose contra el cielo. Más cerca, las casas de madera de la zona pobre, algunas con velas encendidas, otras a oscuras. El río, partiendo la isla en dos, brillaba bajo la luna como una cuchara de plata oxidada.<br />
<br />
Cuando llegó a su casa, la luna ya estaba alta. Entró, dejó la bolsa en un rincón y se sentó en el suelo soltando un largo suspiro como culmen. La espalda apoyada en la pared. Los ojos cerrados. La respiración pesada.<br />
<br />
La bolsa estaba ahí. Llena de cosas que no sabía si le servirían. Pero era todo lo que tenía.<br />
<br />
Mañana empezaría a trabajar, o al menos, a intentarlo. A ver si con lo que había encontrado podía hacer lo que tenía en mente. Y si no, volvería a la montaña a buscar más. Siempre había más. Solo hacía falta buscarlo.<br />
<br />
No sabía lo que el futuro le deparaba, pero los minerales que llevaba en la bolsa, esos que había sacado de la tierra con sus propias manos, con la paciencia de quien no espera nada a cambio, cual madre sosteniendo a su recién nacido por primera vez, le daban una pequeña esperanza. La esperanza de que, quizá, las cosas podrían empezar a cambiar. La esperanza de que, quizá, después de todo el esfuerzo, la música que llevaba dentro podría por fin tomar forma. A darle un nuevo ritmo a su vida.<br />
<br />
-<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Ahora solo necesito a alguien que sepa construir eso…</span></span><br />
<br />
Eso se puede apañar, compañero…<br />
Todo se puede apañar.<br />
<br />
Cerró los ojos y, antes de dormirse, pensó que al día siguiente solo quería tocar un rato junto al río. Sin más pretensiones. Solo él, el saxofón y el agua. Un día tranquilo. Eso era todo lo que pedía.<br />
La montaña había sido generosa, y esa noche Massimo durmió mejor de lo que lo había hecho en semanas.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Día 64 de Verano, Año 17.</span></span></span><br />
<br />
La isla aún seguía dormida para cuando Massimo salió de su casa.<br />
<br />
La noche se había ido hace poco, dejando tras de sí un cielo grisáceo y una humedad que se pegaba a la gabardina como si de una segunda piel se tratara. No había dormido. O sí, pero no lo recordaba. Llevaba varios días con la cabeza en otro sitio, dándole vueltas a una idea que no se iba. Una idea que necesitaba cosas. Cosas que no tenía. Cosas que solo se encontraban en la montaña.<br />
<br />
No sabía si lo que buscaba existía siquiera. Había oído historias, rumores, cosas que los viejos del puerto contaban cuando el ron los ponía nostálgicos. Minerales raros. Piedras que brillaban en la oscuridad. Metales que no eran como los demás. Massimo no creía en esas historias. Pero tampoco podía permitirse ignorarlas.<br />
<br />
Así que se puso en camino. Dejó atrás las casas de madera de la zona pobre, las que se apiñaban cerca del río como si el agua fuera lo único que las sujetara. Cruzó el puente de cuerda que tantos evitaban, el que separaba la miseria de la comodidad, y se adentró en la espesura.<br />
<br />
La subida fue dura. Más dura de lo que recordaba. Las piernas le pesaban, la espalda le dolía, y cada paso era una pequeña victoria contra la gravedad. El sendero se perdía entre las rocas, a veces tan empinado que tenía que usar las manos para trepar. Los guantes se le llenaron de barro. La gabardina se enganchó en varias ramas, y en una de ellas sintió cómo la tela se rasgaba. Lo ignoró. La gabardina ya tenía tantos remiendos que uno más no iba a notarse.<br />
<br />
A medida que subía, la vegetación se volvía más escasa. La selva Anozama, tan frondosa en el centro de la isla, daba paso a arbustos y piedras peladas. Desde allí arriba, Massimo podía ver el río partiendo Samba en dos mitades, las casas de madera en una orilla y los adosados de piedra y azulejos en la otra. Los ricos, al fondo, rodeados de plantas tropicales. Los pobres, pegados al agua, ahogándose en la humedad.<br />
<br />
El aire se volvía más fresco, más limpio. Massimo respiró hondo, sintiendo cómo sus pulmones se llenaban de ese olor a montaña que tanto le gustaba.<br />
<br />
A media mañana, encontró lo que parecía una vieja mina abandonada. No era grande. Un agujero en la ladera, medio tapado por derrubios, con paredes de roca oscura que brillaban bajo el sol. Massimo se detuvo en la entrada, examinando el terreno. Había señales de que alguien había trabajado allí, pero hacía mucho tiempo. Herramientas oxidadas, restos de maderas podridas, un carro volcado que las plantas ya habían empezado a engullir. Probablemente era de las minas que abastecían de metal a los artesanos de la zona rica, antes de que se agotaran o de que los dueños decidieran que no valía la pena seguir extrayendo.<br />
<br />
Se agachó, las rodillas le crujieron como siempre, y examinó el suelo.<br />
<br />
Había fragmentos de roca esparcidos por todas partes. Algunos eran grises, opacos, sin nada especial. Otros tenían vetas de colores: rojizos, verdosos, incluso un azul pálido que le llamó la atención. Massimo recogió uno de los azules, lo sostuvo contra la luz. Era pequeño, no más grande que su uña, pero brillaba de una forma extraña. Como si tuviera luz propia.<br />
<br />
Lo guardó en la bolsa. No sabía qué era, pero parecía especial.<br />
<br />
Siguió explorando. La mina era más profunda de lo que parecía desde fuera. Un túnel se adentraba en la montaña, tan bajo que Massimo tuvo que encorvarse para pasar. La oscuridad era casi absoluta, tuvo que afinar la visto todo lo que podia y depender de su fino oido para evitar caerse por donde no debía. Incluso llevó sus manos a uno de los bolsillos interiores, en busca de una caja de cerillas que hace poco le dieron. Con calma encendió una, aunque sabía que poco iba a durar su ayuda. La luz amarillenta bailaba sobre las paredes, iluminando vetas de mineral que antes no había visto. Algunas de esas vetas eran anchas, prometedoras. Otras no eran más que hilillos finos y tenues que se perdían en la roca.<br />
<br />
Se detuvo frente a una de las anchas. Era diferente a las demás. Más oscura, casi negra, pero con pequeños destellos plateados que parecían moverse cuando la tenue luz del sol incidía sobre ellos. Massimo extendió la mano y tocó la veta. El mineral era frío, más frío que la roca que lo rodeaba, y tenía una textura extraña. Suave, casi jabonosa.<br />
<br />
Sacó la piqueta y empezó a golpear. El sonido resonó en el túnel, apagado, sordo. No era el mismo ruido que hacía el hierro cuando lo golpeaba. Era diferente. Más profundo. Como si el mineral no quisiera soltarse.<br />
<br />
Golpeó una vez. Otra. Otra. Un fragmento se desprendió y cayó al suelo.<br />
<br />
Massimo lo recogió. Era pesado. Más pesado de lo que parecía por su tamaño. Sacó una de las cerillas, posó su uña sobre la base de la cabeza, de un rapidó movimiento, la encendió. La tenue luz impactó contra el mineral, haciendo que los destellos plateados brillaran con más intensidad, como si el mineral estuviera vivo. Lo guardó con cuidado, envuelto en un trapo para que no se mezclara con los demás.<br />
<br />
Pasó horas en la mina. A veces encontraba algo que valía la pena. Otras, solo piedra. Pero no se desanimaba. Sabía que esto era así. Que para encontrar algo bueno había que pasar mucho tiempo buscando. Que la paciencia era la única herramienta que nunca fallaba.<br />
<br />
La bolsa se fue llenando poco a poco. El mineral azul, el plateado, un par de trozos de un metal verde que no supo identificar, algunos fragmentos de hierro común que podían servir para otras cosas. Nada espectacular. Pero era un comienzo.<br />
<br />
Cuando la luz del sol empezó a filtrarse por la entrada del túnel, Massimo se dio cuenta de que llevaba horas dentro. La espalda le dolía. Los brazos le temblaban. Los dedos, dentro de los guantes, le ardían.<br />
<br />
Guardó la piqueta, estiró su espalda y brazos, y salió.<br />
<br />
El sol estaba bajo, casi tocando el horizonte. Massimo parpadeó varias veces hasta que sus ojos se acostumbraron a la luz. Se sentó en una roca, cerca de la entrada, y vació la bolsa. Extendió los hallazgos sobre la piedra, clasificándolos con los dedos torcidos.<br />
<br />
El mineral azul era el que más le llamaba la atención. No sabía qué era, pero algo le decía que era especial. Quizá podía servir para lo que tenía en mente. Quizá no. Pero lo guardó igualmente.<br />
<br />
El plateado también. Ese pesaba más de lo normal. Y tenía una densidad extraña, como si fuera más pesado de lo que parecía. Massimo lo sostuvo un momento, sintiendo su peso en la palma de la mano. No sabía si serviría. Pero era la única opción que tenía.<br />
<br />
Guardó todo en la bolsa, se ajustó la gabardina, se ajustó el fedora y empezó a bajar.<br />
<br />
El camino de vuelta fue más fácil. La bajada siempre era más fácil que la subida. Las piernas le pesaban menos, aunque la bolsa seguía tirando de su hombro. El sol se ocultó tras las montañas, y la oscuridad empezó a envolverlo todo. Massimo caminaba despacio, con cuidado, probando cada pisada antes de apoyar todo su peso. No quería caerse. No con la bolsa llena.<br />
<br />
A lo lejos, veía las luces de la zona rica, los adosados de piedra iluminados, las plantas tropicales recortándose contra el cielo. Más cerca, las casas de madera de la zona pobre, algunas con velas encendidas, otras a oscuras. El río, partiendo la isla en dos, brillaba bajo la luna como una cuchara de plata oxidada.<br />
<br />
Cuando llegó a su casa, la luna ya estaba alta. Entró, dejó la bolsa en un rincón y se sentó en el suelo soltando un largo suspiro como culmen. La espalda apoyada en la pared. Los ojos cerrados. La respiración pesada.<br />
<br />
La bolsa estaba ahí. Llena de cosas que no sabía si le servirían. Pero era todo lo que tenía.<br />
<br />
Mañana empezaría a trabajar, o al menos, a intentarlo. A ver si con lo que había encontrado podía hacer lo que tenía en mente. Y si no, volvería a la montaña a buscar más. Siempre había más. Solo hacía falta buscarlo.<br />
<br />
No sabía lo que el futuro le deparaba, pero los minerales que llevaba en la bolsa, esos que había sacado de la tierra con sus propias manos, con la paciencia de quien no espera nada a cambio, cual madre sosteniendo a su recién nacido por primera vez, le daban una pequeña esperanza. La esperanza de que, quizá, las cosas podrían empezar a cambiar. La esperanza de que, quizá, después de todo el esfuerzo, la música que llevaba dentro podría por fin tomar forma. A darle un nuevo ritmo a su vida.<br />
<br />
-<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Ahora solo necesito a alguien que sepa construir eso…</span></span><br />
<br />
Eso se puede apañar, compañero…<br />
Todo se puede apañar.<br />
<br />
Cerró los ojos y, antes de dormirse, pensó que al día siguiente solo quería tocar un rato junto al río. Sin más pretensiones. Solo él, el saxofón y el agua. Un día tranquilo. Eso era todo lo que pedía.<br />
La montaña había sido generosa, y esa noche Massimo durmió mejor de lo que lo había hecho en semanas.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[T1 Auto-Narrada] Entrenamiento bajo clima tropical]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3113</link>
			<pubDate>Mon, 02 Feb 2026 10:15:34 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=666">Hiiragi Kaminari</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3113</guid>
			<description><![CDATA[El sol de la mañana en el Reino Samba no era una bendición, sino un peso tangible que se desplomaba sobre el dosel arbóreo de la selva Anozama. La humedad era tan densa que el aire parecía tener que ser masticado en vez de respirado, saturado con el vapor que emanaba de la tierra negra. Hiiragi se encontraba en el centro de un pequeño claro que había convertido en su campamento improvisado, donde una lona de arpillera atada entre dos troncos servía como único refugio contra el rocío que nunca terminaba de evaporarse, y si terminaba en algún momento, ella no era capaz de darse cuenta.<br />
 <br />
La peliblanca se había despojado de su capa, quedando únicamente con su conjunto de ropa interior sencilla que permitía que su piel y su pelaje respiraran. El sudor perleaba su frente y descendía por su cuello, empapando el vello blanco que cubría sus hombros. A cada movimiento, sentía cómo la humedad pegajosa hacía que sus extremidades se sintieran más pesadas, como si el mismo bosque intentara ralentizarla. Sin embargo, al tensar los músculos de sus piernas, donde el pelaje blanco nacía sobre sus rodillas para descender por las mismas, Hiiragi solo sentía urgencia por moverse o más bien sentía hastío de quedarse quieta en aquel ambiente.<br />
 <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #BF5741;" class="mycode_color">-Por todos los mares, el red-line y el grand line, la humedad es suficiente para matar a alguien en este punto y mi resistencia parece haber disminuido un quinto desde la última vez que pisé este fango.-</span></span> murmuró para sí misma mientras ajustaba sus botas punteras. Se puso en posición de salida, con los dedos rozando el suelo húmedo.<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #BF5741;" class="mycode_color">-No es suficiente. Nada de esto es suficiente todavía.-</span></span> se quejó para sí misma, solo para ella pues nadie más se encontraba en ese lugar, al menos nadie que ella pudiera percibir.<br />
 <br />
En un estallido de energía, la Humink se lanzó hacia adelante. Su velocidad aumentó drásticamente en pocos segundos, convirtiéndose en una exhalación blanca que esquivaba raíces y troncos con una gracia salvaje. Al correr a esa velocidad, el viento generado por su propio movimiento se convirtió en su único alivio; una corriente de aire forzada que enfriaba el sudor en sus brazos y piernas, dándole una sensación efímera de ligereza. Pero en cuanto se detenía por una fracción de segundo, el calor volvía a golpearla como un muro.<br />
 <br />
Se propulsó contra el tronco de un árbol de caucho, usando la elasticidad de sus fibras para dar un salto de ocho metros que la llevó hacia una rama alta. En el aire, su cuerpo se contrajo y giró, lanzando una patada de hacha que impactó contra un saco de harpillera relleno de arena que ella misma había colgado previamente. El golpe resonó en el claro, pero Hiiragi aterrizó con un gesto de insatisfacción, sus orejas blancas pegadas a la nuca mientras veía aquel bolso que tanto le había costado subir a las alturas, apenas moviéndose un tercio de lo que ella hubiera considerado ideal.<br />
 <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #BF5741;" class="mycode_color">-Todavía soy demasiado lenta en la transición del salto al impacto.-</span></span> pensó, sintiendo un nudo de frustración en la boca del estómago. Sus ojos rubíes escanearon sus propias manos, las cuales temblaban ligeramente por el esfuerzo con el que latía constantemente su corazón, temblaban con cada pulsación que le daba la energía y fuerza para lograr aquellas proezas <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #BF5741;" class="mycode_color">-Si un malhechor de los de antes me viera ahora, se reiría de mi técnica. La debilidad es una invitación a la cadena, y yo no voy a dejar que vuelvan a encadenarme por el simple hecho de no ser débil, si vuelvo a estar relacionada a una cadena seré yo quien la sujete y no al revés, nunca más.-</span></span> Aquel pensamiento la transportó por un instante a los años de encierro, donde su falta de fuerza física la había dejado a merced de voluntades ajenas. Recordaba la vulnerabilidad de ser una mercancía, de cómo sus piernas no eran lo suficientemente rápidas para huir y sus brazos no tenían la potencia para golpear. Esa impotencia era un quimera espectral que la perseguía incluso ahora que era libre. La libertad sin fuerza era solo un permiso temporal, y Hiiragi no aceptaba términos temporales, no ahora que había saboreado los néctares de ser libre.<br />
 <br />
Volvió a la carga, esta vez con más ferocidad. Corrió en círculos alrededor del campamento, saltando sobre troncos caídos y lanzando ráfagas de patadas laterales y circulares contra el aire pesado. Su estilo era puramente autodidacta, una mezcla de observación, instinto animal y la necesidad desesperada de convertir su cuerpo en un arma. No había maestros en su vida hasta aquel momento, solo la urgencia de no volver a ser una víctima. Cada patada que lanzaba era un intento de romper un eslabón invisible del pasado, cada paso que daba era para alejarse de aquel barco maldito, cada intento de puñetazo era una expresión de la frustración que había padecido por tanto tiempo que ya no importaba cuanto fuera en concreto, lo importante era que había ocurrido y que podría volver a pasar si ella se descuidaba o se confiaba como había hecho durante estos últimos años que tuvo de paz.<br />
 <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #BF5741;" class="mycode_color">-¿Por qué me cuesta tanto mantener el equilibrio tras el tercer giro?.- </span></span>se preguntó en voz alta, jadeando mientras el sudor le molestaba en los ojos, molesta por primera vez por sus rasgos animales pues el pelaje absorbía de mala manera el sudor, la humedad y no la refrescaba tanto como la piel sudada de los humanos. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #BF5741;" class="mycode_color">-Quizás es porque sigo confiando demasiado en mi agilidad y no lo suficiente en mi centro de gravedad. Si no puedo controlar mi propio peso, ¿cómo espero controlar una negociación con un enemigo armado? Tener una posición desventajosa siempre ha sido una posibilidad, en la negociaciones lo he podido manejar con mi encanto y servicialidad, pero no siempre ha funcionado y no siempre será la solución- </span></span>Se tomó un breve respiro para beber agua de su cantimplora, sentada sobre una raíz sobresaliente. A pesar del cansancio, su mente tanto de comercial como ahora aventurera no descansaba. Había elegido este sector de Anozama no solo por su aislamiento, sino por su riqueza biológica. A unos metros de su lona, tenía ya preparadas dos jaulas de mimbre que ella misma había tejido. En una de ellas, un par de aves exóticas de plumaje iridiscente piaban con molestia; en la otra, varios roedores de cola larga, cuya carne era relativamente apreciada en los mercados de la zona media y baja de Samba, se removían inquietos.<br />
 <br />
También había recolectado una buena cantidad de "Frutas de Fuego", unas bayas picantes que crecían en las zonas más sombrías y húmedas del bosque y que eran muy cotizadas por los destiladores de licor locales. Hiiragi sabía que el entrenamiento no podía ser su única prioridad; cada día en el bosque debía ser rentable. La autonomía requería berries, y los animales y frutas que llevaría de regreso al próximo pueblo asegurarían que su estancia en el bosque no fuera un gasto, sino una inversión. Calculó mentalmente mientras se levantaba de nuevo. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #BF5741;" class="mycode_color">-Es un buen botín para un par de días de aislamiento, pero mi cuerpo sigue siendo la mayor inversión de alto riesgo si no logro estabilizar estas patadas de remolino y aprender a hacer algún truco nuevo que pueda sacarme de apuros en el futuro.- </span></span><br />
 <br />
Regresó al entrenamiento con una inercia renovada. Esta vez, se enfocó en los saltos largos. Se posicionó en un extremo del claro y, con una carrera explosiva, se lanzó hacia un banco de tierra al otro lado del arroyo casi seco. Voló los ocho metros con el cuerpo extendido, sintiendo cómo el viento silbaba en sus orejas, dándole esa frescura necesaria que evaporaba el sudor de su pelaje. Al aterrizar, giró sobre sí misma y lanzó una patada de barrido que levantó una nube de tierra y hojas muertas.<br />
 <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #BF5741;" class="mycode_color">-Mejor. Mucho mejor.- </span></span>admitió con una sonrisa atrevida, aunque su corazón seguía bombeando con una violencia que podía sentir en las sienes. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #BF5741;" class="mycode_color">-Pero un marine como Dashrath se reiría de este esfuerzo. Él busca ser el más fuerte del mundo, mientras que yo solo busco ser lo suficientemente fuerte para que el mundo me deje en paz… Me pregunto ¿Qué estará haciendo Dashrath? Espero que siga en buen contacto con su padre, mentor o lo que sea ese viejo con el que se manda cartas.- </span></span>Ella no buscaba la gloria, buscaba la auto preservación. La insatisfacción con su fuerza actual era el combustible que la mantenía moviéndose bajo el sol tan encantador pero fuerte de Samba. Sabía que su cuerpo tenía límites, que su estatura de metro setenta y su fisionomía de conejo no la convertirían en una gigante de la guerra, pero se negaba a aceptar que eso significara ser débil, especialmente después de ver que un individuo como el excéntrico Lázaro era capaz de portar armas y luchar con ellas con competencia suficiente para dejarles mella pequeñas por la dureza de los impactos pero evitar daños mayores con la técnica suficientemente pulida.<br />
 <br />
Continuó golpeando y saltando hasta que el sol alcanzó su cenit y las sombras desaparecieron bajo sus pies. Sus músculos ardían y su piel estaba cubierta de una capa de polvo y sudor, pero se sentía más conectada con su propio cuerpo que al despertar. Realizó una última serie de patadas frontales, imaginando que cada golpe alejaba un poco más los recuerdos del barco y los grilletes.<br />
 <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #BF5741;" class="mycode_color">-La próxima vez que alguien intente ponerme la mano encima, no se encontrará con una niña asustada, sino con una ráfaga de viento blanco que sabe exactamente dónde golpear… bueno aún no sé dónde golpear pero será una ráfaga de dolor que no podrá olvidar.- </span></span>sentenció mientras regresaba a su campamento para preparar su magra comida y revisar sus capturas.<br />
 <br />
Hiiragi Kamikiri seguía siendo su propia maestra y su propia crítica más feroz. El bosque de Anozama era testigo de su lucha interna, una danza de sudor, saltos y patadas que buscaba, por encima de todo, que el control de su vida nunca volviera a escaparse de entre sus dedos. Con las jaulas llenas y los músculos agotados, la peliblanca se dispuso a pasar su última noche de retiro, sabiendo que al regresar a la ciudad, no solo llevaría mercancía para vender, sino una voluntad un poco más templada que al partir.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[El sol de la mañana en el Reino Samba no era una bendición, sino un peso tangible que se desplomaba sobre el dosel arbóreo de la selva Anozama. La humedad era tan densa que el aire parecía tener que ser masticado en vez de respirado, saturado con el vapor que emanaba de la tierra negra. Hiiragi se encontraba en el centro de un pequeño claro que había convertido en su campamento improvisado, donde una lona de arpillera atada entre dos troncos servía como único refugio contra el rocío que nunca terminaba de evaporarse, y si terminaba en algún momento, ella no era capaz de darse cuenta.<br />
 <br />
La peliblanca se había despojado de su capa, quedando únicamente con su conjunto de ropa interior sencilla que permitía que su piel y su pelaje respiraran. El sudor perleaba su frente y descendía por su cuello, empapando el vello blanco que cubría sus hombros. A cada movimiento, sentía cómo la humedad pegajosa hacía que sus extremidades se sintieran más pesadas, como si el mismo bosque intentara ralentizarla. Sin embargo, al tensar los músculos de sus piernas, donde el pelaje blanco nacía sobre sus rodillas para descender por las mismas, Hiiragi solo sentía urgencia por moverse o más bien sentía hastío de quedarse quieta en aquel ambiente.<br />
 <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #BF5741;" class="mycode_color">-Por todos los mares, el red-line y el grand line, la humedad es suficiente para matar a alguien en este punto y mi resistencia parece haber disminuido un quinto desde la última vez que pisé este fango.-</span></span> murmuró para sí misma mientras ajustaba sus botas punteras. Se puso en posición de salida, con los dedos rozando el suelo húmedo.<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #BF5741;" class="mycode_color">-No es suficiente. Nada de esto es suficiente todavía.-</span></span> se quejó para sí misma, solo para ella pues nadie más se encontraba en ese lugar, al menos nadie que ella pudiera percibir.<br />
 <br />
En un estallido de energía, la Humink se lanzó hacia adelante. Su velocidad aumentó drásticamente en pocos segundos, convirtiéndose en una exhalación blanca que esquivaba raíces y troncos con una gracia salvaje. Al correr a esa velocidad, el viento generado por su propio movimiento se convirtió en su único alivio; una corriente de aire forzada que enfriaba el sudor en sus brazos y piernas, dándole una sensación efímera de ligereza. Pero en cuanto se detenía por una fracción de segundo, el calor volvía a golpearla como un muro.<br />
 <br />
Se propulsó contra el tronco de un árbol de caucho, usando la elasticidad de sus fibras para dar un salto de ocho metros que la llevó hacia una rama alta. En el aire, su cuerpo se contrajo y giró, lanzando una patada de hacha que impactó contra un saco de harpillera relleno de arena que ella misma había colgado previamente. El golpe resonó en el claro, pero Hiiragi aterrizó con un gesto de insatisfacción, sus orejas blancas pegadas a la nuca mientras veía aquel bolso que tanto le había costado subir a las alturas, apenas moviéndose un tercio de lo que ella hubiera considerado ideal.<br />
 <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #BF5741;" class="mycode_color">-Todavía soy demasiado lenta en la transición del salto al impacto.-</span></span> pensó, sintiendo un nudo de frustración en la boca del estómago. Sus ojos rubíes escanearon sus propias manos, las cuales temblaban ligeramente por el esfuerzo con el que latía constantemente su corazón, temblaban con cada pulsación que le daba la energía y fuerza para lograr aquellas proezas <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #BF5741;" class="mycode_color">-Si un malhechor de los de antes me viera ahora, se reiría de mi técnica. La debilidad es una invitación a la cadena, y yo no voy a dejar que vuelvan a encadenarme por el simple hecho de no ser débil, si vuelvo a estar relacionada a una cadena seré yo quien la sujete y no al revés, nunca más.-</span></span> Aquel pensamiento la transportó por un instante a los años de encierro, donde su falta de fuerza física la había dejado a merced de voluntades ajenas. Recordaba la vulnerabilidad de ser una mercancía, de cómo sus piernas no eran lo suficientemente rápidas para huir y sus brazos no tenían la potencia para golpear. Esa impotencia era un quimera espectral que la perseguía incluso ahora que era libre. La libertad sin fuerza era solo un permiso temporal, y Hiiragi no aceptaba términos temporales, no ahora que había saboreado los néctares de ser libre.<br />
 <br />
Volvió a la carga, esta vez con más ferocidad. Corrió en círculos alrededor del campamento, saltando sobre troncos caídos y lanzando ráfagas de patadas laterales y circulares contra el aire pesado. Su estilo era puramente autodidacta, una mezcla de observación, instinto animal y la necesidad desesperada de convertir su cuerpo en un arma. No había maestros en su vida hasta aquel momento, solo la urgencia de no volver a ser una víctima. Cada patada que lanzaba era un intento de romper un eslabón invisible del pasado, cada paso que daba era para alejarse de aquel barco maldito, cada intento de puñetazo era una expresión de la frustración que había padecido por tanto tiempo que ya no importaba cuanto fuera en concreto, lo importante era que había ocurrido y que podría volver a pasar si ella se descuidaba o se confiaba como había hecho durante estos últimos años que tuvo de paz.<br />
 <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #BF5741;" class="mycode_color">-¿Por qué me cuesta tanto mantener el equilibrio tras el tercer giro?.- </span></span>se preguntó en voz alta, jadeando mientras el sudor le molestaba en los ojos, molesta por primera vez por sus rasgos animales pues el pelaje absorbía de mala manera el sudor, la humedad y no la refrescaba tanto como la piel sudada de los humanos. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #BF5741;" class="mycode_color">-Quizás es porque sigo confiando demasiado en mi agilidad y no lo suficiente en mi centro de gravedad. Si no puedo controlar mi propio peso, ¿cómo espero controlar una negociación con un enemigo armado? Tener una posición desventajosa siempre ha sido una posibilidad, en la negociaciones lo he podido manejar con mi encanto y servicialidad, pero no siempre ha funcionado y no siempre será la solución- </span></span>Se tomó un breve respiro para beber agua de su cantimplora, sentada sobre una raíz sobresaliente. A pesar del cansancio, su mente tanto de comercial como ahora aventurera no descansaba. Había elegido este sector de Anozama no solo por su aislamiento, sino por su riqueza biológica. A unos metros de su lona, tenía ya preparadas dos jaulas de mimbre que ella misma había tejido. En una de ellas, un par de aves exóticas de plumaje iridiscente piaban con molestia; en la otra, varios roedores de cola larga, cuya carne era relativamente apreciada en los mercados de la zona media y baja de Samba, se removían inquietos.<br />
 <br />
También había recolectado una buena cantidad de "Frutas de Fuego", unas bayas picantes que crecían en las zonas más sombrías y húmedas del bosque y que eran muy cotizadas por los destiladores de licor locales. Hiiragi sabía que el entrenamiento no podía ser su única prioridad; cada día en el bosque debía ser rentable. La autonomía requería berries, y los animales y frutas que llevaría de regreso al próximo pueblo asegurarían que su estancia en el bosque no fuera un gasto, sino una inversión. Calculó mentalmente mientras se levantaba de nuevo. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #BF5741;" class="mycode_color">-Es un buen botín para un par de días de aislamiento, pero mi cuerpo sigue siendo la mayor inversión de alto riesgo si no logro estabilizar estas patadas de remolino y aprender a hacer algún truco nuevo que pueda sacarme de apuros en el futuro.- </span></span><br />
 <br />
Regresó al entrenamiento con una inercia renovada. Esta vez, se enfocó en los saltos largos. Se posicionó en un extremo del claro y, con una carrera explosiva, se lanzó hacia un banco de tierra al otro lado del arroyo casi seco. Voló los ocho metros con el cuerpo extendido, sintiendo cómo el viento silbaba en sus orejas, dándole esa frescura necesaria que evaporaba el sudor de su pelaje. Al aterrizar, giró sobre sí misma y lanzó una patada de barrido que levantó una nube de tierra y hojas muertas.<br />
 <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #BF5741;" class="mycode_color">-Mejor. Mucho mejor.- </span></span>admitió con una sonrisa atrevida, aunque su corazón seguía bombeando con una violencia que podía sentir en las sienes. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #BF5741;" class="mycode_color">-Pero un marine como Dashrath se reiría de este esfuerzo. Él busca ser el más fuerte del mundo, mientras que yo solo busco ser lo suficientemente fuerte para que el mundo me deje en paz… Me pregunto ¿Qué estará haciendo Dashrath? Espero que siga en buen contacto con su padre, mentor o lo que sea ese viejo con el que se manda cartas.- </span></span>Ella no buscaba la gloria, buscaba la auto preservación. La insatisfacción con su fuerza actual era el combustible que la mantenía moviéndose bajo el sol tan encantador pero fuerte de Samba. Sabía que su cuerpo tenía límites, que su estatura de metro setenta y su fisionomía de conejo no la convertirían en una gigante de la guerra, pero se negaba a aceptar que eso significara ser débil, especialmente después de ver que un individuo como el excéntrico Lázaro era capaz de portar armas y luchar con ellas con competencia suficiente para dejarles mella pequeñas por la dureza de los impactos pero evitar daños mayores con la técnica suficientemente pulida.<br />
 <br />
Continuó golpeando y saltando hasta que el sol alcanzó su cenit y las sombras desaparecieron bajo sus pies. Sus músculos ardían y su piel estaba cubierta de una capa de polvo y sudor, pero se sentía más conectada con su propio cuerpo que al despertar. Realizó una última serie de patadas frontales, imaginando que cada golpe alejaba un poco más los recuerdos del barco y los grilletes.<br />
 <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #BF5741;" class="mycode_color">-La próxima vez que alguien intente ponerme la mano encima, no se encontrará con una niña asustada, sino con una ráfaga de viento blanco que sabe exactamente dónde golpear… bueno aún no sé dónde golpear pero será una ráfaga de dolor que no podrá olvidar.- </span></span>sentenció mientras regresaba a su campamento para preparar su magra comida y revisar sus capturas.<br />
 <br />
Hiiragi Kamikiri seguía siendo su propia maestra y su propia crítica más feroz. El bosque de Anozama era testigo de su lucha interna, una danza de sudor, saltos y patadas que buscaba, por encima de todo, que el control de su vida nunca volviera a escaparse de entre sus dedos. Con las jaulas llenas y los músculos agotados, la peliblanca se dispuso a pasar su última noche de retiro, sabiendo que al regresar a la ciudad, no solo llevaría mercancía para vender, sino una voluntad un poco más templada que al partir.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Cazando al cazador [Aventura Tier 1][Tatián Degtyaryov]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3102</link>
			<pubDate>Fri, 30 Jan 2026 09:44:08 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=666">Hiiragi Kaminari</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3102</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 60 de Primavera, Año 17 . <br />
Localización: Reino Samba,  Selva Anozama. <br />
Con un clima cálido, aproximadamente 30 C°. </span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hora= 18:43 hs || Anochecer= 20:14 </span></span></div>
 <br />
La selva de Anozama era un lugar lleno de vida tanto animal como vegetal, era normal que hubiera cazadores deambulando por el territorio  donde los ciudadanos comunes preferían mantenerse apartados, era normal que hubiera chozas de cazadores esparcidas por todo el territorio pues cada aldea o villa estaba acostumbrada a tener algún recluido que prefería alejarse de la sociedad cuanto le fuera posible, lo que no era normal es que un tipo que había atacado a un miembro de la marina se escondiera en una de dichas cabañas para refugiarse de quienes le cazaban a él. <br />
 <br />
Crav era un hombre larguirucho de más de dos metros de alto delgado por todos lados pero bien fornido gracias a su dieta mayormente de proteína animal y largas cacerías, ya se notaba que llevaba un tiempo en la selva, no quedaba casi nada del atuendo con el que originalmente huyó de la ciudad, ahora solo poseía harapos y prendas que había hecho con el pelaje de uno de los depredadores de la zona que había logrado cazar.<br />
 <br />
Se encontraba sentado frente a la choza, disfrutando del clima primaveral mientras alimentaba una hoguera con la que estaba lentamente secando varias tiras de carne de aves y pescados que había cazado recientemente <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: darkgreen;" class="mycode_color">-Pick, te lo digo, el gobierno mundial planes causar una hambruna masiva en las otras islas para generar una guerra y reforzar su poder en los blues.-</span></span> afirmo con certeza absoluta y una mirada entre demencial y preocupada a su compañero emplumado, un ave selvática que se limitó a mirarlo para luego graznar y comer un bicho del suelo <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: darkgreen;" class="mycode_color">-¿Qué? Eso es una tontería, no hay ningún gobernante entre las sombras que esté por encima de todos los reyes y dragones celestiales, cerebro de pájaro, pareces un conspiranoico, regresa a la realidad.-</span></span> rebatió mientras lanzaba un último trozo de madera al fuego antes de empezar a afilar su machete mientras discutía en voz alta con su emplumado camarada.<br />
 <br />
La choza estaba en el centro de un claro que era mayormente artificial, era obvio que se habían talado los arboles cercanos para expandir lo que originalmente era un claro pequeño donde se puso la cabaña, construida con la misma madera, ahora el claro se extendía unos quince (15) metros en todas las direcciones y sin embargo la naturaleza estaba reclamando el terreno, había lianas, pequeños fosos, madrigueras de animales pequeños recientemente desalojado o convertidos en parte de la dieta del humano invasor que había ocupado la cabaña del centro. La cabaña no era particularmente grande, ocupaba unos veinte metros cuadrados de forma circular con una puerta delantera de un metro de ancho y dos de alto, en el techo se podía ver que había un hueco de parte de la estructura derrumbándose por la falta de mantenimiento en los años. <br />
 <br />
El viento estaba particularmente calmando aquella tarde, los arboles apenas y movían la parte más alta de sus copas, el humo de la fogata de Crav ascendía formando una línea bastante más recta de lo habitual y los animales se dejaban oír en la distancia, pero solo aquellos suficientemente lejos para haber salido del radio en que se sentían amenazados por el cazador que había estado arrasando con todas las criaturas poco sigilosas de sus alrededores.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Contenido Oculto</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					El objetivo: Crav el Cazador.<br />
<img src="https://i.imgur.com/ZarTlvK.jpeg" loading="lazy"  alt="[Imagen: ZarTlvK.jpeg]" class="mycode_img" /><br />
Karmas: <br />
Positivos: Guia +2<br />
Infiltrado +2<br />
Sueño ligero +1<br />
Salud de hierro +2<br />
Músculos de Hierro +5<br />
Mascota +1<br />
<br />
Negativos:<br />
Honesto -2<br />
Herida Permanente -3<br />
Herida Permanente -3<br />
Rivalidad -1 <br />
Rivalidad Extrema -3<br />
Cotilla -1<br />
<br />
Machete <br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/TSwNW8c.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Daga</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Objetos bélicos</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>1</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
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                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>7 FUE / 12 DES / 12 PREC</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>10</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>1 FUE / 0,4 DES</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>5000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Similar a un cuchillo, pero con una hoja más corta y ancha, generalmente de doble filo. Suelen ser armas secundarias o de ataque sorpresa en combate cercano.</i>
                </p>
                <hr/>
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                        <span style='font-family:monospace;'><strong>daga001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div>
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 60 de Primavera, Año 17 . <br />
Localización: Reino Samba,  Selva Anozama. <br />
Con un clima cálido, aproximadamente 30 C°. </span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hora= 18:43 hs || Anochecer= 20:14 </span></span></div>
 <br />
La selva de Anozama era un lugar lleno de vida tanto animal como vegetal, era normal que hubiera cazadores deambulando por el territorio  donde los ciudadanos comunes preferían mantenerse apartados, era normal que hubiera chozas de cazadores esparcidas por todo el territorio pues cada aldea o villa estaba acostumbrada a tener algún recluido que prefería alejarse de la sociedad cuanto le fuera posible, lo que no era normal es que un tipo que había atacado a un miembro de la marina se escondiera en una de dichas cabañas para refugiarse de quienes le cazaban a él. <br />
 <br />
Crav era un hombre larguirucho de más de dos metros de alto delgado por todos lados pero bien fornido gracias a su dieta mayormente de proteína animal y largas cacerías, ya se notaba que llevaba un tiempo en la selva, no quedaba casi nada del atuendo con el que originalmente huyó de la ciudad, ahora solo poseía harapos y prendas que había hecho con el pelaje de uno de los depredadores de la zona que había logrado cazar.<br />
 <br />
Se encontraba sentado frente a la choza, disfrutando del clima primaveral mientras alimentaba una hoguera con la que estaba lentamente secando varias tiras de carne de aves y pescados que había cazado recientemente <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: darkgreen;" class="mycode_color">-Pick, te lo digo, el gobierno mundial planes causar una hambruna masiva en las otras islas para generar una guerra y reforzar su poder en los blues.-</span></span> afirmo con certeza absoluta y una mirada entre demencial y preocupada a su compañero emplumado, un ave selvática que se limitó a mirarlo para luego graznar y comer un bicho del suelo <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: darkgreen;" class="mycode_color">-¿Qué? Eso es una tontería, no hay ningún gobernante entre las sombras que esté por encima de todos los reyes y dragones celestiales, cerebro de pájaro, pareces un conspiranoico, regresa a la realidad.-</span></span> rebatió mientras lanzaba un último trozo de madera al fuego antes de empezar a afilar su machete mientras discutía en voz alta con su emplumado camarada.<br />
 <br />
La choza estaba en el centro de un claro que era mayormente artificial, era obvio que se habían talado los arboles cercanos para expandir lo que originalmente era un claro pequeño donde se puso la cabaña, construida con la misma madera, ahora el claro se extendía unos quince (15) metros en todas las direcciones y sin embargo la naturaleza estaba reclamando el terreno, había lianas, pequeños fosos, madrigueras de animales pequeños recientemente desalojado o convertidos en parte de la dieta del humano invasor que había ocupado la cabaña del centro. La cabaña no era particularmente grande, ocupaba unos veinte metros cuadrados de forma circular con una puerta delantera de un metro de ancho y dos de alto, en el techo se podía ver que había un hueco de parte de la estructura derrumbándose por la falta de mantenimiento en los años. <br />
 <br />
El viento estaba particularmente calmando aquella tarde, los arboles apenas y movían la parte más alta de sus copas, el humo de la fogata de Crav ascendía formando una línea bastante más recta de lo habitual y los animales se dejaban oír en la distancia, pero solo aquellos suficientemente lejos para haber salido del radio en que se sentían amenazados por el cazador que había estado arrasando con todas las criaturas poco sigilosas de sus alrededores.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Contenido Oculto</span>
					</div>
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						Mostrar
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					El objetivo: Crav el Cazador.<br />
<img src="https://i.imgur.com/ZarTlvK.jpeg" loading="lazy"  alt="[Imagen: ZarTlvK.jpeg]" class="mycode_img" /><br />
Karmas: <br />
Positivos: Guia +2<br />
Infiltrado +2<br />
Sueño ligero +1<br />
Salud de hierro +2<br />
Músculos de Hierro +5<br />
Mascota +1<br />
<br />
Negativos:<br />
Honesto -2<br />
Herida Permanente -3<br />
Herida Permanente -3<br />
Rivalidad -1 <br />
Rivalidad Extrema -3<br />
Cotilla -1<br />
<br />
Machete <br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
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                    <strong><h2>Daga</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Objetos bélicos</strong></div>
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                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
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                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
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                        <p><strong>Requisitos: </strong>7 FUE / 12 DES / 12 PREC</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>10</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>1 FUE / 0,4 DES</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>5000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Similar a un cuchillo, pero con una hoja más corta y ancha, generalmente de doble filo. Suelen ser armas secundarias o de ataque sorpresa en combate cercano.</i>
                </p>
                <hr/>
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                </div>
            </div>
				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Héroe o villano |  Aventura T2  | Presente R.]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3096</link>
			<pubDate>Thu, 29 Jan 2026 17:05:20 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=585">Dharma</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3096</guid>
			<description><![CDATA[<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Reino de Samba | Selva Anozama </span></span></span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 54 de Primavera, año 17</span></span></span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: Open Sans, Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">10:00 a.m. Aprox.</span></span></span><br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El despertar de la mañana puede traer consigo la esperanza o la tragedia, ¿Qué es lo que puede brindar el destino ante una situación caótica? ¿Qué es lo que alguien puede hacer para cambiar el caos por orden?. Un par de grupos armados y violentos, <span style="color: #008e02;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">las águilas verdes </span></span></span><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">y </span><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">los jaguares rojos</span></span></span><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"> se denominan ellos mismos y  están surgiendo en las profundidades de la selva Anazoma en el Reino de Samba, sin embargo solo abusan de los turistas perdidos y residentes mas débiles e inofensivos. Alguien debe hacerse cargo de la situación, pues se están comenzando a armar con espadas, lanzas y demás armas, causando temor e intriga en los alrededores. Quien decida alzarse para dominar la zona o erradicar a ambos grupos lleno de novatos soñadores, podrá conseguir aquella recompensa que ha sido recaudada por robos por parte de ambas bandas. La selva se alza en su nuevo día que permite ver el roció de la noche y la humedad constante en sus cientos y variadas especies de flora, todo puede ser letal o todo puede ser incluso comestible, dependería mucho de la dieta que tenga quien la visite. Su espesor es tan denso como la maraña que esconde una cueva o como la paja de una granja enorme. Cada paso cuesta para los poco habituados.<br />
<br />
Pero aun entre tanta abundancia de animales, plantas, flores, arbustos y demás tipos de insectos o reptiles, hay dentro de esta selva tan fructífera, húmeda y verde, ciertas zonas con bastos claros, con valles tranquilos, algunos por designios de un creador divino otro por obra de los seres más pensantes. Dentro de estas locaciones y separados por no muchos kilómetros (2km) se había erigido una banda que se dedicaba al trafico de armas, al robo y extorsión hacia la gente mas débil e incluso algunos turistas curiosos que podrían rondar por la selva. Si bien eran un grupo bastante grande y variado, carecían realmente de una fuerza que pudiera representar una gran amenaza, sin embargo su cantidad era lo que podría preocupar a cualquiera o atraer las miradas de otros o de alguien que quisiera hacerse son las pequeñas riquezas que esta banda había logrado obtener y por eso mismo terminaron separados formando 2 grupos, pues estaban los que ya se querían retirar hacia zonas mas pobladas y causar mas caos y otro grupo que buscaba aun mantenerse en la incógnita por más tiempo y fortalecerse, esa dicotomía de pensamiento llevo a los "Salvajes" como se llamaban anteriormente a dividirse y por ende comenzar a pelear entre ellos. <br />
<br />
La noticia de sus riquezas obtenidas de forma ilegal y poco honorable se comenzaban a hacer populares, pero también la de que había una separación y muchos pobladores y forasteros tenían la esperanza de que se mataran los unos a los otros, pues al final era un grupo de bandoleros que nadie quería encontrarse. Por esta misma situación  y en un día cualquiera, Sanemi Togue se encontró con la información, lo cual podría llamar la atención del pirata, miembro del grupo criminal Rakshasa, un tumulto de sujetos bastante interesantes, que comenzaban a forjar su camino. De igual forma que Sanemi, entendía que era una gran oportunidad de hacerse con un buen botín y comenzar a hacer notar su propio nombre junto con el de su tripulación, pues el era el segundo al mando, era tiempo de que comenzara a ser conocido en el South blue.</span><br />
<br />
Ahora lo que acontecía en esa división, era dos pequeños valles compuestos por numerosas carpas echas de madera y distintas plantas que sirven para techo, sin embargo en ambos campamentos se podía destacar algunas atalayas e incluso cuartos bien cerrados y rodeados de fuerte madera, aunque no eran tan fuertes, ambas bandas no eran tontas y preferían tener un buen resguardo de sus recursos además de altas cantidades de miembros, pues en total podrían superar los 200, sin embargo no siempre estaban todos en el mismo lugar, pues al final tenían que estarse en constante movimiento para seguir aumentando sus riquezas, todo parecía ir bien aun ante la separación pues se habían ideado la manera de convivir sin dañarse. Pero quizá eso podría cambiar.  Así entre la selva boscosa es como se mantenían ocultos estas dos bandas, la espesa frondosidad de los arboles no permite que se introduzca la luz solar de forma adecuada, dando una sensación de tiempo nublado a cualquier hora.</div>
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Imagen de Campamentos</span>
					</div>
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				</div>
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					<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><img src="https://lens.usercontent.google.com/banana?agsi=CmdnbG9iYWw6OjAwMDA1NWNmZWM3MDAyNmQ6MDAwMDAwZWI6MTo4NzNlNTgzZGE2OTc0OTljOjAwMDA1NWNmZWM3MDAyNmQ6MDAwMDAxNmQ3NTkwMzM2ODowMDA2NDk4ZmE1Y2M3YzBmEAI=" loading="lazy"  alt="[Imagen: banana?agsi=CmdnbG9iYWw6OjAwMDA1NWNmZWM3...M3YzBmEAI=]" class="mycode_img" /><br />
</div>

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
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						<span> Off Detalles</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Bueno, bienvenido a esta Aventura T2, si tienes alguna duda puedes hacérmela llegar por privado, sin embargo te puedo aclarar los detalles rápidamente: Son 2 campamentos del tamaño de media cancha de futbol, para que tengas una idea en estos campamentos hay diferentes construcciones unas mas endebles otras más fuertes, también tienen varias atalayas, dejare que tu dispongas de la cantidad y localización de ellas. Lo unico que te puedo enfatizar es que deberas actuar con inteligencia y lidiar con 1 o 2 grupos armados si las cosas salen mal. También podras lograr que peleen entre ellos, pero eso solo son sugerencias del sistema (narrador). <br />
<br />
Espero te la pases bien y animo. <br />
<br />
Te dejo la introducción de como llegas a esta zona, que ya te ha sido delimitada. Recuerda la cantidad de enemigos que puede haber, se vera traducido en "Hordas" en el sistema del foro, así que ten cuidado con atacar.<br />
<br />
<span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Cantidad de usuarios:</span></span><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"> 2 (1 Jugador, 1 Narrador)</span></span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Cantidad de horas máxima por ronda: </span></span><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">48 horas 
				</div>
			</div></span></span></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Reino de Samba | Selva Anozama </span></span></span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 54 de Primavera, año 17</span></span></span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: Open Sans, Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">10:00 a.m. Aprox.</span></span></span><br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El despertar de la mañana puede traer consigo la esperanza o la tragedia, ¿Qué es lo que puede brindar el destino ante una situación caótica? ¿Qué es lo que alguien puede hacer para cambiar el caos por orden?. Un par de grupos armados y violentos, <span style="color: #008e02;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">las águilas verdes </span></span></span><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">y </span><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">los jaguares rojos</span></span></span><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"> se denominan ellos mismos y  están surgiendo en las profundidades de la selva Anazoma en el Reino de Samba, sin embargo solo abusan de los turistas perdidos y residentes mas débiles e inofensivos. Alguien debe hacerse cargo de la situación, pues se están comenzando a armar con espadas, lanzas y demás armas, causando temor e intriga en los alrededores. Quien decida alzarse para dominar la zona o erradicar a ambos grupos lleno de novatos soñadores, podrá conseguir aquella recompensa que ha sido recaudada por robos por parte de ambas bandas. La selva se alza en su nuevo día que permite ver el roció de la noche y la humedad constante en sus cientos y variadas especies de flora, todo puede ser letal o todo puede ser incluso comestible, dependería mucho de la dieta que tenga quien la visite. Su espesor es tan denso como la maraña que esconde una cueva o como la paja de una granja enorme. Cada paso cuesta para los poco habituados.<br />
<br />
Pero aun entre tanta abundancia de animales, plantas, flores, arbustos y demás tipos de insectos o reptiles, hay dentro de esta selva tan fructífera, húmeda y verde, ciertas zonas con bastos claros, con valles tranquilos, algunos por designios de un creador divino otro por obra de los seres más pensantes. Dentro de estas locaciones y separados por no muchos kilómetros (2km) se había erigido una banda que se dedicaba al trafico de armas, al robo y extorsión hacia la gente mas débil e incluso algunos turistas curiosos que podrían rondar por la selva. Si bien eran un grupo bastante grande y variado, carecían realmente de una fuerza que pudiera representar una gran amenaza, sin embargo su cantidad era lo que podría preocupar a cualquiera o atraer las miradas de otros o de alguien que quisiera hacerse son las pequeñas riquezas que esta banda había logrado obtener y por eso mismo terminaron separados formando 2 grupos, pues estaban los que ya se querían retirar hacia zonas mas pobladas y causar mas caos y otro grupo que buscaba aun mantenerse en la incógnita por más tiempo y fortalecerse, esa dicotomía de pensamiento llevo a los "Salvajes" como se llamaban anteriormente a dividirse y por ende comenzar a pelear entre ellos. <br />
<br />
La noticia de sus riquezas obtenidas de forma ilegal y poco honorable se comenzaban a hacer populares, pero también la de que había una separación y muchos pobladores y forasteros tenían la esperanza de que se mataran los unos a los otros, pues al final era un grupo de bandoleros que nadie quería encontrarse. Por esta misma situación  y en un día cualquiera, Sanemi Togue se encontró con la información, lo cual podría llamar la atención del pirata, miembro del grupo criminal Rakshasa, un tumulto de sujetos bastante interesantes, que comenzaban a forjar su camino. De igual forma que Sanemi, entendía que era una gran oportunidad de hacerse con un buen botín y comenzar a hacer notar su propio nombre junto con el de su tripulación, pues el era el segundo al mando, era tiempo de que comenzara a ser conocido en el South blue.</span><br />
<br />
Ahora lo que acontecía en esa división, era dos pequeños valles compuestos por numerosas carpas echas de madera y distintas plantas que sirven para techo, sin embargo en ambos campamentos se podía destacar algunas atalayas e incluso cuartos bien cerrados y rodeados de fuerte madera, aunque no eran tan fuertes, ambas bandas no eran tontas y preferían tener un buen resguardo de sus recursos además de altas cantidades de miembros, pues en total podrían superar los 200, sin embargo no siempre estaban todos en el mismo lugar, pues al final tenían que estarse en constante movimiento para seguir aumentando sus riquezas, todo parecía ir bien aun ante la separación pues se habían ideado la manera de convivir sin dañarse. Pero quizá eso podría cambiar.  Así entre la selva boscosa es como se mantenían ocultos estas dos bandas, la espesa frondosidad de los arboles no permite que se introduzca la luz solar de forma adecuada, dando una sensación de tiempo nublado a cualquier hora.</div>
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<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Imagen de Campamentos</span>
					</div>
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					<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><img src="https://lens.usercontent.google.com/banana?agsi=CmdnbG9iYWw6OjAwMDA1NWNmZWM3MDAyNmQ6MDAwMDAwZWI6MTo4NzNlNTgzZGE2OTc0OTljOjAwMDA1NWNmZWM3MDAyNmQ6MDAwMDAxNmQ3NTkwMzM2ODowMDA2NDk4ZmE1Y2M3YzBmEAI=" loading="lazy"  alt="[Imagen: banana?agsi=CmdnbG9iYWw6OjAwMDA1NWNmZWM3...M3YzBmEAI=]" class="mycode_img" /><br />
</div>

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			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
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						<span> Off Detalles</span>
					</div>
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					Bueno, bienvenido a esta Aventura T2, si tienes alguna duda puedes hacérmela llegar por privado, sin embargo te puedo aclarar los detalles rápidamente: Son 2 campamentos del tamaño de media cancha de futbol, para que tengas una idea en estos campamentos hay diferentes construcciones unas mas endebles otras más fuertes, también tienen varias atalayas, dejare que tu dispongas de la cantidad y localización de ellas. Lo unico que te puedo enfatizar es que deberas actuar con inteligencia y lidiar con 1 o 2 grupos armados si las cosas salen mal. También podras lograr que peleen entre ellos, pero eso solo son sugerencias del sistema (narrador). <br />
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Espero te la pases bien y animo. <br />
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Te dejo la introducción de como llegas a esta zona, que ya te ha sido delimitada. Recuerda la cantidad de enemigos que puede haber, se vera traducido en "Hordas" en el sistema del foro, así que ten cuidado con atacar.<br />
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<span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Cantidad de usuarios:</span></span><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"> 2 (1 Jugador, 1 Narrador)</span></span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Cantidad de horas máxima por ronda: </span></span><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">48 horas 
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			</div></span></span></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Entrenamiento] Hekireki | Presente Relativo]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3054</link>
			<pubDate>Fri, 23 Jan 2026 17:14:31 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=659">Hasegawa Shin</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3054</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">10 de Primavera, Año 17. 15:13 PM.</span></div>
<br />
La vida había dado tumbos extraños últimamente, entre poderes increíbles ajenos a su comprensión y por supuesto, la reunión de un grupo con quienes iniciaría nuevamente un camino en los mares del mundo, tan amplio como indescifrable en los puntos más alejados y escondidos existentes. <br />
<br />
Ese tipo de cuestiones siempre conlleva escenarios en donde los pensamientos del marine se vuelven variables y profundos, recordando las miradas fantasma de sus antiguos compañeros, acompañándolo en silencio, con expresiones tan frías como el trágico destino que sufrieron. Arraigando miedos, traumas, deseos de escapar de lo que en principio podía llegar a ser un nuevo inicio, mucho mejor que lo vivido hasta ahora, al menos si se habla de contemplar la experiencia adquirida y las formas de, bueno, no volver a perderlo todo.<br />
<br />
Quizás por esa razón, en mitad del servicio, se quedó observando el largo lago de agua dulce (cuya única entrada por su amplio tamaño era desde esa zona, considerando además que es el sitio aproximado donde se encuentra el punto de interés) a unos diez metros de distancia de su posición, apoyado en uno de los pocos árboles cercanos, pues la cadencia de los mismos era de al menos uno cada veinte metros de distancia entre sí. La sombra no mermaba el calor, menos utilizando su característico uniforme que lo asociaba a la fuerza del gobierno mundial, los marine, y el resto del amplio campo de tierra y césped dejaba muy a la vista a cualquiera que se asomase en la distancia.<br />
<br />
¿La misión de Hasegawa? Simple, ante los rumores de un posible tesoro en los alrededores, más concretamente en esa zona puntual, lo enviaron a patrullar en lo que se preparaba un equipo marine especializado en la recolección. Sus habilidades nuevas lo ubicaban como un soldado de altas capacidades combativas y dejarlo ahí en soledad, con lo tranquilo que resultaba ser en muchas ocasiones el reino de Samba, se asemejaba a algo parecido a un acierto.<br />
<br />
Pero Shin incluso se había quitado la gorra de marine para dejarla a un costado, junto a su katana, cruzado de brazos mientras suspiraba, su cabello albino denotando algunas gotas de sudor en el clima primaveral con aroma a selva. Hablando de la susodicha, el bosque recién comenzaba a hacerse denso a un kilómetro de distancia, la zona de campo abierto donde se encontraba era uno de esos pequeños lugares donde el sol se permitía reinar, y de qué forma. En ese momento, y a esa hora, en el cielo azul no se asomaba ni siquiera una nube.<br />
<br />
Según los rumores, el tesoro estaba oculto en el lago, así que de una u otra forma quien quisiera comprobar si el oro, los mapas o lo que sea que se encontrase allí (de existir) valía la pena, debía mojarse. No iba a ser el caso de Hasegawa, desde luego. —<span style="color: slateblue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Que fastidio... esperar debe ser una de las torturas más grandes de la humanidad.</span></span> —su voz, agotada desde lo mental, expresaba con claridad el amplio aburrimiento que lo asolaba, y por dentro esperaba que algo ocurriese pronto.<br />
<br />
Desde hace tiempo, y más en los últimos meses, no se le da bien estarse quieto.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Info</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Shin espera de guardia a refuerzos marine, un equipo especializado en recolección. La misión de Hasegawa es custodiar la zona, donde se sospecha que hay un tesoro según rumores, y claro, los marine se lo quieren expropiar y lo mandaron a cuidar la zona.<br />
<br />
Karmas:<br />
Charlatán.<br />
<br />
Sobre el terreno: Todos los datos están en la narración, los faltantes, como bien indican las normas, pueden añadirse en la narración del usuario que responda el tema. Pero lo más importante a saber, es que hay un sol incesante sin nubes a la vista, el campo es abierto, con unos pocos árboles con distancias de veinte metros entre sí en un kilómetro a la redonda (pasado ese margen, empieza una selva más densa), aproximadamente. El lago es amplio, llegando a otro extremo de tierra a dos kilómetros, y la zona de los rumores sobre el tesoro parten desde el extremo donde está Shin. Las posiciones se indicarán aparte.
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Posiciones</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Shin se encuentra bajo un árbol a unos diez metros del lago.
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Bélico</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Nada de momento.
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Inventario</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/AybGycn.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Shirogiri</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>3</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
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                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>20 Fuerza / 30 Destreza</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>1500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>60</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>1 Fuerza / 0,5 Destreza</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>0</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Se trata de una katana larga, de un diámetro total de 105 centímetros. Su empuñadura, de un color azul oscuro, mide 30 centímetros, mientras que la hoja, con un azulado marino, más claro, donde en la parte inferior lleva los siguientes tres kanjis: 正 (Sei). 律 (Ritsu). 義 (Gi). Representando los valores de su clan y la familia, quien se la ha heredado.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `shirogiri001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>shirogiri001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://imgur.com/AmHCPFI.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Den den mushi</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Comunicación</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

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                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
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                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>4000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.</i>
                </p>
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                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>dendenmushi001</strong></span>
                    </div>
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            </div>
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			</div><br />
<br />
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					Podemos fijar la contestación al tema en 48 horas, o en su defecto el turno del contrario será salteado, para evitar inconvenientes.
				</div>
			</div>
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">10 de Primavera, Año 17. 15:13 PM.</span></div>
<br />
La vida había dado tumbos extraños últimamente, entre poderes increíbles ajenos a su comprensión y por supuesto, la reunión de un grupo con quienes iniciaría nuevamente un camino en los mares del mundo, tan amplio como indescifrable en los puntos más alejados y escondidos existentes. <br />
<br />
Ese tipo de cuestiones siempre conlleva escenarios en donde los pensamientos del marine se vuelven variables y profundos, recordando las miradas fantasma de sus antiguos compañeros, acompañándolo en silencio, con expresiones tan frías como el trágico destino que sufrieron. Arraigando miedos, traumas, deseos de escapar de lo que en principio podía llegar a ser un nuevo inicio, mucho mejor que lo vivido hasta ahora, al menos si se habla de contemplar la experiencia adquirida y las formas de, bueno, no volver a perderlo todo.<br />
<br />
Quizás por esa razón, en mitad del servicio, se quedó observando el largo lago de agua dulce (cuya única entrada por su amplio tamaño era desde esa zona, considerando además que es el sitio aproximado donde se encuentra el punto de interés) a unos diez metros de distancia de su posición, apoyado en uno de los pocos árboles cercanos, pues la cadencia de los mismos era de al menos uno cada veinte metros de distancia entre sí. La sombra no mermaba el calor, menos utilizando su característico uniforme que lo asociaba a la fuerza del gobierno mundial, los marine, y el resto del amplio campo de tierra y césped dejaba muy a la vista a cualquiera que se asomase en la distancia.<br />
<br />
¿La misión de Hasegawa? Simple, ante los rumores de un posible tesoro en los alrededores, más concretamente en esa zona puntual, lo enviaron a patrullar en lo que se preparaba un equipo marine especializado en la recolección. Sus habilidades nuevas lo ubicaban como un soldado de altas capacidades combativas y dejarlo ahí en soledad, con lo tranquilo que resultaba ser en muchas ocasiones el reino de Samba, se asemejaba a algo parecido a un acierto.<br />
<br />
Pero Shin incluso se había quitado la gorra de marine para dejarla a un costado, junto a su katana, cruzado de brazos mientras suspiraba, su cabello albino denotando algunas gotas de sudor en el clima primaveral con aroma a selva. Hablando de la susodicha, el bosque recién comenzaba a hacerse denso a un kilómetro de distancia, la zona de campo abierto donde se encontraba era uno de esos pequeños lugares donde el sol se permitía reinar, y de qué forma. En ese momento, y a esa hora, en el cielo azul no se asomaba ni siquiera una nube.<br />
<br />
Según los rumores, el tesoro estaba oculto en el lago, así que de una u otra forma quien quisiera comprobar si el oro, los mapas o lo que sea que se encontrase allí (de existir) valía la pena, debía mojarse. No iba a ser el caso de Hasegawa, desde luego. —<span style="color: slateblue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Que fastidio... esperar debe ser una de las torturas más grandes de la humanidad.</span></span> —su voz, agotada desde lo mental, expresaba con claridad el amplio aburrimiento que lo asolaba, y por dentro esperaba que algo ocurriese pronto.<br />
<br />
Desde hace tiempo, y más en los últimos meses, no se le da bien estarse quieto.<br />
<br />
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						<span>Info</span>
					</div>
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						<span>Resumen</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Shin espera de guardia a refuerzos marine, un equipo especializado en recolección. La misión de Hasegawa es custodiar la zona, donde se sospecha que hay un tesoro según rumores, y claro, los marine se lo quieren expropiar y lo mandaron a cuidar la zona.<br />
<br />
Karmas:<br />
Charlatán.<br />
<br />
Sobre el terreno: Todos los datos están en la narración, los faltantes, como bien indican las normas, pueden añadirse en la narración del usuario que responda el tema. Pero lo más importante a saber, es que hay un sol incesante sin nubes a la vista, el campo es abierto, con unos pocos árboles con distancias de veinte metros entre sí en un kilómetro a la redonda (pasado ese margen, empieza una selva más densa), aproximadamente. El lago es amplio, llegando a otro extremo de tierra a dos kilómetros, y la zona de los rumores sobre el tesoro parten desde el extremo donde está Shin. Las posiciones se indicarán aparte.
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Posiciones</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Shin se encuentra bajo un árbol a unos diez metros del lago.
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Bélico</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Nada de momento.
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
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					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Inventario</span>
					</div>
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					<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/AybGycn.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Shirogiri</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>3</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>20 Fuerza / 30 Destreza</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>1500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>60</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>1 Fuerza / 0,5 Destreza</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>0</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Se trata de una katana larga, de un diámetro total de 105 centímetros. Su empuñadura, de un color azul oscuro, mide 30 centímetros, mientras que la hoja, con un azulado marino, más claro, donde en la parte inferior lleva los siguientes tres kanjis: 正 (Sei). 律 (Ritsu). 義 (Gi). Representando los valores de su clan y la familia, quien se la ha heredado.</i>
                </p>
                <hr/>
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                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>shirogiri001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://imgur.com/AmHCPFI.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Den den mushi</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Comunicación</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

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                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                    } else {
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                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>4000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `dendenmushi001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>dendenmushi001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div>
				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Off</span>
					</div>
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						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Podemos fijar la contestación al tema en 48 horas, o en su defecto el turno del contrario será salteado, para evitar inconvenientes.
				</div>
			</div>
				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[¡Rock & Bunny roll! - [P.Relativo][Iggy Rock]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3033</link>
			<pubDate>Tue, 20 Jan 2026 16:27:52 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=666">Hiiragi Kaminari</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3033</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 40 de Primavera, Año 17</span></span></div>
 <br />
Tras haberse unido a la tripulación pirata futuramente conocida como "Misfit Pirates" Hiiragi estaba teniendo que re-plantearse seriamente muchas cosas en su vida y en sus planes tanto económicos como de vida, una de ellas era la necesidad de volverse aún más fuerte de lo que era en aquellos momentos, su capacidad de combate estaba bastante limitada no solo porque aún no había logrado dominar el uso de aquel extraño rifle que había robado, sino que tampoco había dedicado demasiado tiempo a la lucha directa más allá de tres veces a lo largo de su estadía en Samba.  <br />
 <br />
Con motivo de resolver al menos parte de aquellos inconvenientes que aquejaban a la Humink, había coordinado para ese día una reunión con el capitán de su tripulación, el que se supone que sería su líder, su ejemplo a seguir, el hombre al que más tenía que respetar y el hombre en quien debería depositar su fe en situaciones tensas o de emergencia en el futuro.<br />
 <br />
Lo había citado en el cierto lugar del bosque de Anozama para que pudieran entrenar físicamente sin interferencia de gente inocente en caso de que las cosas se volvieran loca con las frutas del diablo que había de por medio, ya que el truco de las galletas gigantes como mínimo preocupaba a Hiiragi y ella tampoco sabía bien el límite de su propia fruta del diablo, lo que si sabía es que estando apartados de los ciudadanos nadie saldría herido por accidente ni vería de lo que eran capaces antes de tiempo, en caso de que alguien husmeando de la marina fuera por allí reportando lo visto sobre alguno de ellos. <br />
 <br />
El otro gran punto de tener el entrenamiento tan apartado del resto de la gente, era para tener una charla cara a cara y corazón a corazón con su capitán, ya que había cosas que probablemente ambos evitarían decir delante del resto de la tripulación siendo que apenas estaban empezando a conocerse mutuamente entre la mayoría de ellos.<br />
 <br />
El punto de encuentro era un claro de una docena de metros al cual se podía acceder con relativa facilidad gracias a que al parecer era un punto de acampando o descanso común para gente que se adentraba más profundo en el bosque en otras ocasiones, allí estaba Hiiragi con sus orejas levantadas buscando cualquier ruido que pudiera delatar la proximidad de su capitán o algún peligro, estaba envuelta en su capa de viaje y había dejado a un lado de un tronco su mochila de viaje, por debajo de la capa que envolvía su cuerpo se podían ver las punteras de metal listas para luchar y a un lado de la mochila estaba el rifle de múltiples clavijas y zonas de carga, listo para ser tomado, cargado y utilizado cuando llegase su momento. En el interior de su capa podía sentir el atuendo específicamente diseñado para luchar que un amigo de Samba le había diseñado y explicado que era de un estilo tradicional de pelea, flexionó los dedos dentro de los guanteletes y esperó la llegada de su capitán.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 40 de Primavera, Año 17</span></span></div>
 <br />
Tras haberse unido a la tripulación pirata futuramente conocida como "Misfit Pirates" Hiiragi estaba teniendo que re-plantearse seriamente muchas cosas en su vida y en sus planes tanto económicos como de vida, una de ellas era la necesidad de volverse aún más fuerte de lo que era en aquellos momentos, su capacidad de combate estaba bastante limitada no solo porque aún no había logrado dominar el uso de aquel extraño rifle que había robado, sino que tampoco había dedicado demasiado tiempo a la lucha directa más allá de tres veces a lo largo de su estadía en Samba.  <br />
 <br />
Con motivo de resolver al menos parte de aquellos inconvenientes que aquejaban a la Humink, había coordinado para ese día una reunión con el capitán de su tripulación, el que se supone que sería su líder, su ejemplo a seguir, el hombre al que más tenía que respetar y el hombre en quien debería depositar su fe en situaciones tensas o de emergencia en el futuro.<br />
 <br />
Lo había citado en el cierto lugar del bosque de Anozama para que pudieran entrenar físicamente sin interferencia de gente inocente en caso de que las cosas se volvieran loca con las frutas del diablo que había de por medio, ya que el truco de las galletas gigantes como mínimo preocupaba a Hiiragi y ella tampoco sabía bien el límite de su propia fruta del diablo, lo que si sabía es que estando apartados de los ciudadanos nadie saldría herido por accidente ni vería de lo que eran capaces antes de tiempo, en caso de que alguien husmeando de la marina fuera por allí reportando lo visto sobre alguno de ellos. <br />
 <br />
El otro gran punto de tener el entrenamiento tan apartado del resto de la gente, era para tener una charla cara a cara y corazón a corazón con su capitán, ya que había cosas que probablemente ambos evitarían decir delante del resto de la tripulación siendo que apenas estaban empezando a conocerse mutuamente entre la mayoría de ellos.<br />
 <br />
El punto de encuentro era un claro de una docena de metros al cual se podía acceder con relativa facilidad gracias a que al parecer era un punto de acampando o descanso común para gente que se adentraba más profundo en el bosque en otras ocasiones, allí estaba Hiiragi con sus orejas levantadas buscando cualquier ruido que pudiera delatar la proximidad de su capitán o algún peligro, estaba envuelta en su capa de viaje y había dejado a un lado de un tronco su mochila de viaje, por debajo de la capa que envolvía su cuerpo se podían ver las punteras de metal listas para luchar y a un lado de la mochila estaba el rifle de múltiples clavijas y zonas de carga, listo para ser tomado, cargado y utilizado cuando llegase su momento. En el interior de su capa podía sentir el atuendo específicamente diseñado para luchar que un amigo de Samba le había diseñado y explicado que era de un estilo tradicional de pelea, flexionó los dedos dentro de los guanteletes y esperó la llegada de su capitán.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[T1  Auto-narrada | Enigmas]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3015</link>
			<pubDate>Fri, 16 Jan 2026 23:37:46 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=585">Dharma</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3015</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El reino de Samba era un destino que tenía predestinado, detrás de sus proezas y escenas como pirata, había algo más por parte de Dharma, algo que solo el tenía muy claro. Algunas personas iban y venían, aun cuando la noche caía en las lejanías del reino, los Zar eran una facción oculta y realmente desconocida, servían a sus propios propósitos, muy loables y justos a su medida, pero no servía de mucho ir cambiando el mundo de a poco, el poder siempre permanecía para unos pocos y esos se mantenían inmutados ante lo que pudiera suceder en los mares del sur. Pero las cosas estarían por cambiar, aunque su propia familia no lo entendiera por completo, lo importante era que Altair el líder compartía algo de la visión del joven espadachín, pues entendía que desde un punto de anonimato las cosas eran difíciles de conseguir, aunque era un método seguro para todos, Dharma tenía sus propias maneras a pesar de ser joven, su mentalidad y su sabiduría podrían equipararse a la de grandes pensadores, pero no todo lo que es, siempre es del todo bueno, pues aquella personalidad tan especial, a veces chocaba con esos puntos positivos de la sabiduría, sin embargo, conforme iba creciendo y madurando eso podría ir tomando distintos rumbos, el mal y el bien no era algo en lo que creyera plenamente el Zar, sin embargo creía en lo que para él era lo justo y lo necesario.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color">|No nos distraigamos con las trivialidades de los demás Kaizer, hoy podrías morir así que miremos el abismo a los ojos y a ver si nos mira de vuelta.|</span><br />
<br />
Dharma no se trataba de concentrar, no tenía ganas de socializar con aquella pariente, ni siquiera volteo a mirarla, no era algo que tuviera que hacer, para muchos de los otros Zar ellos eran desertores, egoístas y superficiales que buscaban su propio camino a costa de lo que según todos los demás, era lo importante. Sin más detenimiento el pelinegro de mayor altura comenzó a caminar en dirección derecha del pequeño puerto/muelle que se encontraba en una zona oculta de este nuevo reino, no era coincidencia el haber llegado, en dirección a donde era el camino para subir hacia el bosque selvático y la montaña que servía de escudo, eran unos 20 kilómetros.<span style="color: #c10300;" class="mycode_color"> | Ese par tardo aproximadamente 4 horas... algo realmente impresionante sin contar la subida a la cueva...Así que apuremos. |</span> Decía mientras comenzaba a andar en dirección hacia el bosque, lugar que poco a poco se iba llenando de niebla espesa, Dharma con su mano se despedía de lo que podía ser una de sus últimas misiones personales, sin decir nada más, para después asegurar su espadón una arma relativamente común que le había servido de forma fortuita los últimos años, pero necesitaba ir por aquella espada sin nombre pues dicen que era usada por uno de los primeros enemigos del Clan Zar un hombre|demonio que solo pudo ser asesinado por su propia espada y esta fue recluida en dicha cueva, no pudieron fundirla ni romperla, necesita la voluntad o la fusión de alguien que comparta esa sed de violencia y caos, ¿Dharma podría ser?.<br />
<br />
Podría ser solo un mito, un pedazo de metal, pero de los mitos pueden surgir pistas más que interesantes. Por su parte Kaizer el fiel acompañante oculto entre las sombras, resguardando y analizando los hechos que ocurrían respecto a la familia, no es de los que se preocupe plenamente por los demás, pensaba que la chica tomó la decisión de cazadora y era, cuanto menos, algo interesante. Es eso, no tiene por qué verlo de buena o mala manera, es simple curiosidad juzgarlo, sería imprudente si tan siquiera tratar de ponerse en su lugar. Los motivos cada uno los debe tener y si eso los hace mínimamente feliz o realizados, bien por ellos.  El hecho de que los demás miembros les tomaran como desertores, traidores o lo que sea; a Kaizer, le viene, en términos vulgares, resbalando. Mientras ese resentimiento se viera enfocado en ellos y no en sus familias, todo estaba bien ¿Quién podría quejarse después de todo? Si bien separaban sus caminos estaban atados a su apellido, un apellido que no negaban y les traería mayor reconocimiento. Era un ganar, ganar.<br />
<br />
<span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">|Sí, sí… Era solo una observación |</span> Dijo mientras suspiraba, cerraba los ojos y ladeaba un poco su cabeza <span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">|Ahora lo que realmente importa es romper el record de esos 2 |</span>Ahora mostraba una cara más animosa. Sus ojos desprenden un brillo especial, ese característico resplandor que los ilumina como cuando combate o hace algo que lo emociona hasta el tuétano. Sin decir nada más comenzaron a caminar, uno al costado de otro. El bosque es temido por muchos ya que lo que se dice que las bestias no te dan tregua. El camino es sinuoso en muchos tramos y la niebla es la cereza que termina por decorar un paste plagado de sorpresas.<br />
<br />
Nuestro protagonista levantó su mano derecha en señal de comprender lo que quería señalar Dharma, era seguro que cuando regresaran las cosas no serían igual y a partir de este momento tendrían que reasignar sus encomiendas; si regresan, claro está. Y así comenzaba tras un breve periodo de tiempo la niebla antes mencionada, espesa y que a duras penas comienza a dejar notar unos escasos metros delante de ellos. Todo eso lograba llevar la adrenalina de un lado a otro por todo el cuerpo del menor de los Zar. La emoción está a flor de piel <span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">| Esto es emocionante ¡Hahaha! | </span>Ahora es cuando el cronómetro comenzaba a marcar el segundo uno. Si bien su objetivo primordial es regresar con vida, romper el record de tiempo no sonaba para nada despreciable. Si alguien, después de tanto tiempo, es capaz de superarlos son ese par de primos.<br />
<br />
Los Primos Zar los mejor posicionados entre la generación estrella, por decirlo de alguna forma ya que realmente no había una lista, pero las verdaderas listas son las que iban de boca en boca, por sus logros, por su habilidad, por su fuerza y por su voluntad. No eran cualquier cosa estos dos chicos, muchos los comparaban ciertamente con Altair un gran espadachín en sus tiempos más brillantes y aun siendo mayor tenia gran técnica y también estaba el otro que por ahora había dejado de existir por cuestiones de salud, el destino le había cobrado, pero igual ya tenía bastantes años el buen tío Midir un gran peleador que solo uso un par de guantes toda su vida con una fuerza descomunal y gran habilidad. Dharma y Kaizer habían aprendido respectivamente de cada uno de ellos, desde las artes marciales hasta las artes de combate en distinta ramas, para después concentrarse de mejor y más específico en alguna que más les agradara, también de ellos recibieron grandes conocimientos sobre el Haki y sus diferentes versiones. La realidad es que ambos eran grandes guerreros y esta noche darían cuenta de ello al sortear la naturaleza misma.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color">|Si realmente esto es algo que debíamos hacer hace tiempo y creo que ahora somos lo bastante fuertes para lograrlo Kaizer.|</span><br />
<br />
Su andar era tranquilo, pero no relajado, sus pasos eran ágiles, aun iban caminando pero llevaban buen ritmo, solo era para acostumbrarse a la altura, en algún momento tendrían que comenzar a moverse más rápido. Así el par de Zars con todo el ánimo iban subiendo el camino marcado, hasta unos 10 kilómetros era algo relativamente sencillo, se darían cuenta cuando la segunda mitad llegara, pues ahí el camino se acabaría, mientras tanto Dharma podía notar como la luz del a luna se reflejaba en la niebla, dando pequeños destellos de visión, pero igual no podían ver más allá de unos 5 metros, conforme avanzara la niebla disminuiría pero el camino sencillo también terminaría. Así el pelinegro de largos cabellos comenzaba a acelerar su paso esperando que su primo hiciera lo mismo. <span style="color: #C10300;" class="mycode_color">|Vamos por ese record ¡JahJah!.|</span> Su zancada se hizo más larga tras dirigirse a su primo que sin duda era tan rápido o más que él, Dharma comenzó a acelerar el paso raudamente, mientras el camino terroso se dejaba ver, un camino amplio de unos 6 metros de ancho que se formó por el uso continuo del andar de las personas.<br />
<br />
Era su primera aventura en conjunto. Es perfecto para demostrar qué tan bien se pueden llevar en busca de un mismo objetivo. Si bien ambos han peleado, estudiado y hecho tareas varias dentro de las paredes del clan nunca fueron enviados en misiones iguales. Siempre se esperó que ambos comanden sus propios barcos para una “correcta distribución de las estrategias” de los Zar. Ese tipo de cosas y expectativas quedaron en un plano bastante hundido para ese par. Estaban más que conscientes de sus posibilidades, no les preocupaba si pueden salir vivo o no, era un hecho. Lo verdaderamente difícil sería superar el tiempo record.<br />
<br />
<span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">| Si logramos superarlos se lamentarán aún más ¡Hahaha! |</span> Si la voz se corre, que lo haría, una noticia de tal calibre alteraría aún más a los viejos. Una vez más en la mente de Kaizer imaginaba sus rostros, y eso era un impulso más para llevar a cabo tal hazaña. El primer tramo sería el fácil, con todo y neblina. La segunda parte es donde las cosas comienzan a ponerse de otro color. Las leyendas cuentan que se pueden encontrar huesos, pertenencias y símbolos del clan regados por todos lados. Nadie, por la dificultad, se ha atrevido siquiera a recoger los símbolos que detrás de ellos llevan el nombre del propietario.<br />
<br />
<span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">| Te sigo, primo |</span>Dijo emprendiendo carrera para mantenerse en su costado. Un camino labrado por el constante golpe de los que por ahí caminaban se dejó ver. La luna sería lo más cercano que tendrían a una forma de iluminación. Es en este tramo donde las denominadas bestias comienzan a salir de sus escondrijos. Es una lucha de supervivencia. Existen toda clase de animales que se han dedicado durante todos estos años a la destrucción de los que se han atrevido a invadir su territorio. Conforme avanzaban se puede escuchar, aunque muy ligeramente, el sonido de patas que comienzan a querer rodearlos. Ese sentimiento de sangre se puede palpitar.<br />
<br />
Escuchaba las siempre animadas palabras de su primo, mientras comenzaban a moverse de forma más rápida en ese camino, podrían decirse que estaba comenzando a correr, pero eran sus pasos de gran zancada, al mismo tiempo trataba de poner atención a lo que ahí ocurría. Puesto que las alimañas suelen salir a altas horas de la noche y el reloj mental que poseían les daba entender que podrían ser no más de las 10p.m. por lo tanto el movimiento de la luna les haría comprender el tiempo que llevarían subiendo la gran montaña, que realmente lo complicado era lo que estaría por allá arriba en el más espeso bosque, que ya no poseía ningún camino. Pero por ahora debían andar con calma sin perder la concentración.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color">|Cuando lleguemos a la cima de la montaña, según los libros que he leído, ahí hay una espeso bosque, deberíamos movernos por los árboles, ¿Recuerdas ese juego de los ninjas? Bueno cuando lleguemos lo recordaras seguramente, es algo que nos servirá para avanzar más rápido dentro de ese gran bosque. |</span><br />
<br />
Dharma a veces pecaba de seriedad, sin embargo, él tenía muy fijo el objetivo, más que vencer la marca de ambos viejos, lo que importaba era conseguir la  gran espada que necesitaba, pero el ánimo de Kaizer lo iba contagiando de a poco. Los Zar se movían con mucha soltura y velocidad mientras se iban acercando a la montaña, ya había recorrido un cuarto de hora de esta misma que serían unos buenos kilómetros, pero aún les faltaba un poco más para llegar a la cima, las cosas ahí se pondrían más interesantes pues el camino se acabaría, por ahora el viaje era tranquilo de cierta forma, así que deberían prepararse ambos para algo un tanto más complicado.</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El reino de Samba era un destino que tenía predestinado, detrás de sus proezas y escenas como pirata, había algo más por parte de Dharma, algo que solo el tenía muy claro. Algunas personas iban y venían, aun cuando la noche caía en las lejanías del reino, los Zar eran una facción oculta y realmente desconocida, servían a sus propios propósitos, muy loables y justos a su medida, pero no servía de mucho ir cambiando el mundo de a poco, el poder siempre permanecía para unos pocos y esos se mantenían inmutados ante lo que pudiera suceder en los mares del sur. Pero las cosas estarían por cambiar, aunque su propia familia no lo entendiera por completo, lo importante era que Altair el líder compartía algo de la visión del joven espadachín, pues entendía que desde un punto de anonimato las cosas eran difíciles de conseguir, aunque era un método seguro para todos, Dharma tenía sus propias maneras a pesar de ser joven, su mentalidad y su sabiduría podrían equipararse a la de grandes pensadores, pero no todo lo que es, siempre es del todo bueno, pues aquella personalidad tan especial, a veces chocaba con esos puntos positivos de la sabiduría, sin embargo, conforme iba creciendo y madurando eso podría ir tomando distintos rumbos, el mal y el bien no era algo en lo que creyera plenamente el Zar, sin embargo creía en lo que para él era lo justo y lo necesario.<br />
<br />
<span style="color: #C10300;" class="mycode_color">|No nos distraigamos con las trivialidades de los demás Kaizer, hoy podrías morir así que miremos el abismo a los ojos y a ver si nos mira de vuelta.|</span><br />
<br />
Dharma no se trataba de concentrar, no tenía ganas de socializar con aquella pariente, ni siquiera volteo a mirarla, no era algo que tuviera que hacer, para muchos de los otros Zar ellos eran desertores, egoístas y superficiales que buscaban su propio camino a costa de lo que según todos los demás, era lo importante. Sin más detenimiento el pelinegro de mayor altura comenzó a caminar en dirección derecha del pequeño puerto/muelle que se encontraba en una zona oculta de este nuevo reino, no era coincidencia el haber llegado, en dirección a donde era el camino para subir hacia el bosque selvático y la montaña que servía de escudo, eran unos 20 kilómetros.<span style="color: #c10300;" class="mycode_color"> | Ese par tardo aproximadamente 4 horas... algo realmente impresionante sin contar la subida a la cueva...Así que apuremos. |</span> Decía mientras comenzaba a andar en dirección hacia el bosque, lugar que poco a poco se iba llenando de niebla espesa, Dharma con su mano se despedía de lo que podía ser una de sus últimas misiones personales, sin decir nada más, para después asegurar su espadón una arma relativamente común que le había servido de forma fortuita los últimos años, pero necesitaba ir por aquella espada sin nombre pues dicen que era usada por uno de los primeros enemigos del Clan Zar un hombre|demonio que solo pudo ser asesinado por su propia espada y esta fue recluida en dicha cueva, no pudieron fundirla ni romperla, necesita la voluntad o la fusión de alguien que comparta esa sed de violencia y caos, ¿Dharma podría ser?.<br />
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Podría ser solo un mito, un pedazo de metal, pero de los mitos pueden surgir pistas más que interesantes. Por su parte Kaizer el fiel acompañante oculto entre las sombras, resguardando y analizando los hechos que ocurrían respecto a la familia, no es de los que se preocupe plenamente por los demás, pensaba que la chica tomó la decisión de cazadora y era, cuanto menos, algo interesante. Es eso, no tiene por qué verlo de buena o mala manera, es simple curiosidad juzgarlo, sería imprudente si tan siquiera tratar de ponerse en su lugar. Los motivos cada uno los debe tener y si eso los hace mínimamente feliz o realizados, bien por ellos.  El hecho de que los demás miembros les tomaran como desertores, traidores o lo que sea; a Kaizer, le viene, en términos vulgares, resbalando. Mientras ese resentimiento se viera enfocado en ellos y no en sus familias, todo estaba bien ¿Quién podría quejarse después de todo? Si bien separaban sus caminos estaban atados a su apellido, un apellido que no negaban y les traería mayor reconocimiento. Era un ganar, ganar.<br />
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<span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">|Sí, sí… Era solo una observación |</span> Dijo mientras suspiraba, cerraba los ojos y ladeaba un poco su cabeza <span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">|Ahora lo que realmente importa es romper el record de esos 2 |</span>Ahora mostraba una cara más animosa. Sus ojos desprenden un brillo especial, ese característico resplandor que los ilumina como cuando combate o hace algo que lo emociona hasta el tuétano. Sin decir nada más comenzaron a caminar, uno al costado de otro. El bosque es temido por muchos ya que lo que se dice que las bestias no te dan tregua. El camino es sinuoso en muchos tramos y la niebla es la cereza que termina por decorar un paste plagado de sorpresas.<br />
<br />
Nuestro protagonista levantó su mano derecha en señal de comprender lo que quería señalar Dharma, era seguro que cuando regresaran las cosas no serían igual y a partir de este momento tendrían que reasignar sus encomiendas; si regresan, claro está. Y así comenzaba tras un breve periodo de tiempo la niebla antes mencionada, espesa y que a duras penas comienza a dejar notar unos escasos metros delante de ellos. Todo eso lograba llevar la adrenalina de un lado a otro por todo el cuerpo del menor de los Zar. La emoción está a flor de piel <span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">| Esto es emocionante ¡Hahaha! | </span>Ahora es cuando el cronómetro comenzaba a marcar el segundo uno. Si bien su objetivo primordial es regresar con vida, romper el record de tiempo no sonaba para nada despreciable. Si alguien, después de tanto tiempo, es capaz de superarlos son ese par de primos.<br />
<br />
Los Primos Zar los mejor posicionados entre la generación estrella, por decirlo de alguna forma ya que realmente no había una lista, pero las verdaderas listas son las que iban de boca en boca, por sus logros, por su habilidad, por su fuerza y por su voluntad. No eran cualquier cosa estos dos chicos, muchos los comparaban ciertamente con Altair un gran espadachín en sus tiempos más brillantes y aun siendo mayor tenia gran técnica y también estaba el otro que por ahora había dejado de existir por cuestiones de salud, el destino le había cobrado, pero igual ya tenía bastantes años el buen tío Midir un gran peleador que solo uso un par de guantes toda su vida con una fuerza descomunal y gran habilidad. Dharma y Kaizer habían aprendido respectivamente de cada uno de ellos, desde las artes marciales hasta las artes de combate en distinta ramas, para después concentrarse de mejor y más específico en alguna que más les agradara, también de ellos recibieron grandes conocimientos sobre el Haki y sus diferentes versiones. La realidad es que ambos eran grandes guerreros y esta noche darían cuenta de ello al sortear la naturaleza misma.<br />
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<span style="color: #C10300;" class="mycode_color">|Si realmente esto es algo que debíamos hacer hace tiempo y creo que ahora somos lo bastante fuertes para lograrlo Kaizer.|</span><br />
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Su andar era tranquilo, pero no relajado, sus pasos eran ágiles, aun iban caminando pero llevaban buen ritmo, solo era para acostumbrarse a la altura, en algún momento tendrían que comenzar a moverse más rápido. Así el par de Zars con todo el ánimo iban subiendo el camino marcado, hasta unos 10 kilómetros era algo relativamente sencillo, se darían cuenta cuando la segunda mitad llegara, pues ahí el camino se acabaría, mientras tanto Dharma podía notar como la luz del a luna se reflejaba en la niebla, dando pequeños destellos de visión, pero igual no podían ver más allá de unos 5 metros, conforme avanzara la niebla disminuiría pero el camino sencillo también terminaría. Así el pelinegro de largos cabellos comenzaba a acelerar su paso esperando que su primo hiciera lo mismo. <span style="color: #C10300;" class="mycode_color">|Vamos por ese record ¡JahJah!.|</span> Su zancada se hizo más larga tras dirigirse a su primo que sin duda era tan rápido o más que él, Dharma comenzó a acelerar el paso raudamente, mientras el camino terroso se dejaba ver, un camino amplio de unos 6 metros de ancho que se formó por el uso continuo del andar de las personas.<br />
<br />
Era su primera aventura en conjunto. Es perfecto para demostrar qué tan bien se pueden llevar en busca de un mismo objetivo. Si bien ambos han peleado, estudiado y hecho tareas varias dentro de las paredes del clan nunca fueron enviados en misiones iguales. Siempre se esperó que ambos comanden sus propios barcos para una “correcta distribución de las estrategias” de los Zar. Ese tipo de cosas y expectativas quedaron en un plano bastante hundido para ese par. Estaban más que conscientes de sus posibilidades, no les preocupaba si pueden salir vivo o no, era un hecho. Lo verdaderamente difícil sería superar el tiempo record.<br />
<br />
<span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">| Si logramos superarlos se lamentarán aún más ¡Hahaha! |</span> Si la voz se corre, que lo haría, una noticia de tal calibre alteraría aún más a los viejos. Una vez más en la mente de Kaizer imaginaba sus rostros, y eso era un impulso más para llevar a cabo tal hazaña. El primer tramo sería el fácil, con todo y neblina. La segunda parte es donde las cosas comienzan a ponerse de otro color. Las leyendas cuentan que se pueden encontrar huesos, pertenencias y símbolos del clan regados por todos lados. Nadie, por la dificultad, se ha atrevido siquiera a recoger los símbolos que detrás de ellos llevan el nombre del propietario.<br />
<br />
<span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">| Te sigo, primo |</span>Dijo emprendiendo carrera para mantenerse en su costado. Un camino labrado por el constante golpe de los que por ahí caminaban se dejó ver. La luna sería lo más cercano que tendrían a una forma de iluminación. Es en este tramo donde las denominadas bestias comienzan a salir de sus escondrijos. Es una lucha de supervivencia. Existen toda clase de animales que se han dedicado durante todos estos años a la destrucción de los que se han atrevido a invadir su territorio. Conforme avanzaban se puede escuchar, aunque muy ligeramente, el sonido de patas que comienzan a querer rodearlos. Ese sentimiento de sangre se puede palpitar.<br />
<br />
Escuchaba las siempre animadas palabras de su primo, mientras comenzaban a moverse de forma más rápida en ese camino, podrían decirse que estaba comenzando a correr, pero eran sus pasos de gran zancada, al mismo tiempo trataba de poner atención a lo que ahí ocurría. Puesto que las alimañas suelen salir a altas horas de la noche y el reloj mental que poseían les daba entender que podrían ser no más de las 10p.m. por lo tanto el movimiento de la luna les haría comprender el tiempo que llevarían subiendo la gran montaña, que realmente lo complicado era lo que estaría por allá arriba en el más espeso bosque, que ya no poseía ningún camino. Pero por ahora debían andar con calma sin perder la concentración.<br />
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<span style="color: #C10300;" class="mycode_color">|Cuando lleguemos a la cima de la montaña, según los libros que he leído, ahí hay una espeso bosque, deberíamos movernos por los árboles, ¿Recuerdas ese juego de los ninjas? Bueno cuando lleguemos lo recordaras seguramente, es algo que nos servirá para avanzar más rápido dentro de ese gran bosque. |</span><br />
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Dharma a veces pecaba de seriedad, sin embargo, él tenía muy fijo el objetivo, más que vencer la marca de ambos viejos, lo que importaba era conseguir la  gran espada que necesitaba, pero el ánimo de Kaizer lo iba contagiando de a poco. Los Zar se movían con mucha soltura y velocidad mientras se iban acercando a la montaña, ya había recorrido un cuarto de hora de esta misma que serían unos buenos kilómetros, pero aún les faltaba un poco más para llegar a la cima, las cosas ahí se pondrían más interesantes pues el camino se acabaría, por ahora el viaje era tranquilo de cierta forma, así que deberían prepararse ambos para algo un tanto más complicado.</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[P.R.] [Aventura Tier 1] Los Piratas Power Rangers]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2979</link>
			<pubDate>Wed, 14 Jan 2026 13:36:32 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=557">Kiyoshi Maeda</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2979</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Reino de Samba | 01 de primavera – Año 17</span></div>
<br />
<br />
La historia comienza a las 09:00 am en una casa bastante acomodada y llena de lujos. Consta de muchos empleados, piletas, plantas, todo un lugar en donde cualquiera desearía ser el amo y señor de sus dominios. Lamentablemente, lo que debería ser felicidad para el dueño, últimamente se ha vuelto un dolor de cabeza. Lo que sucede es que, en las últimas semanas, unos supuestos piratas justicieros se las han arreglado para interceptar los transportes de mercancía de sus hombres, quitándoles todo para luego repartirlos por ahí. Y por supuesto, el dueño de casa no posee tanto poder como para llegar y confrontar a la ciudadanía para contratar lo que es suyo. Por este motivo es que ha decidido contratarte a ti, Yuqi, para que te encargues de este asunto de una vez y para siempre.<br />
<br />
Te encuentras en el living de la casa, uno muy lujoso, sofás aterciopelados, mesa de centro de cristal, distintos muebles de la mejor madera que se puede encontrar en estos mares. Pareces realmente una princesa dentro de tu castillo. En lo que esperas ya sea sentada o de pie, según tu decisión, ves pasar mucha gente por los pasillos. Todos muestran expresiones de preocupación en sus rostros.<br />
<br />
Ante ti finalmente aparece aquel que desenfundará el dinero para que tú puedas regocijarte con la paga una vez te encargues de los tipos que le molestan. El hombre es bastante bajito, mas no lo suficiente para ser considerado un tontatta. Posee cabellos y cejas bastante excéntricas, las cuales causan risa en todos los rincones del mundo que visita desde su infancia. Su nombre es Jean Napon.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.imgur.com/h0gfyJA.jpeg" loading="lazy"  alt="[Imagen: h0gfyJA.jpeg]" class="mycode_img" /></div>
<br />
— <span style="color: #B10DC9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Mira, chiquilla, esto es bastante simple. No te pido que les robes nada, solo asegúrate de que no sean capaces de levantarse como para atreverse a robarme algo de nuevo, ¿lo entiendes? Son un piratas de lo peor. Creen que ayudan a los pobres y son buenos, pero…</span></span> — Cada palabra que dice solo enseña que está más y más enojado. — <span style="color: #B10DC9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Solo son viles ladrones, cucarachas que debemos aplastar con todo el peso de la justicia. Así que ve, que no te arrepentirás de trabajar para mí, niñita.</span></span> — Menciona mientras hace un gesto con la mano para que acto seguido ingrese en escena una mujer alta y delgada que le entrega un mapa a la peliverde en el cual está tachado con una equis la zona de la isla en donde se les ha visto por última vez.<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Selva Anozama</span></div>
<br />
<br />
Calor, mucho calor es lo que experimentas, siendo casi imposible no sudar al caminar por esta zona. Cada vez que te adentres más por la selva, escuchas más y más ruido, seguramente te estás acercando a un grupo. Ya sea vayas de frente o oculta, en un terreno sin tanto matorral pero sí mucho árbol de gran tamaño es que se encuentra un grupo de 20 personas, todos armados con espadas o pistolas. Ninguno de ellos destaca más de lo común, pero sí podemos valorar que todos lucen muy felices. Comparten jarras de sake y algunos hasta muestran sus distintivos pasos de baile. Parece que celebran el éxito del último robo, uno que a tu actual jefe no le sentó muy bien.<br />
<br />
Gracias a tu capacidad auditiva superior al ser vivo promedio es que logras escuchar una que otra conversación entre ellos, llegando a ti incluso un dato clave que podrías aprovechar si es esa tu decisión.<br />
<br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Qué gratificante fue ver la cara de espanto de esos tipos cuando se vieron rodeados. Son fuertes aprovechándose de los débiles, pero con nosotros huyeron como niños asustados.</span><br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Sí, dentro de poco llevaremos a ese enano gordinflón a la ruina y dejará de robarle a los pobres. Se topó con tipos más fuertes y de seguro debe andar oculto bajo su cama llorando día y noche.</span><br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Bueno, bueno, no pensemos en ese tipo de cosas. Aprovechemos para descansar y relajarnos. El jefe dijo que llegaría pronto porque tiene una noticia importante que darnos. Pronto tendremos que volver al trabajo.</span><br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Tienes razón, aunque faltan chicas en nuestra tripulación. Entre tanto hombre no es tan divertido a veces.</span><br />
<br />
Todos ríen ante el último comentario; no saben que una mujer bastante peculiar aparecerá pronto cerca de ellos, aunque no de la forma amistosa que desean.<br />
<br />
De entre todo lo que dicen puedes sacar en limpio que su capitán no está presente, pero que está pronto a llegar. ¿Qué es lo que harás, cazadora? ¿Ir de frente para enseñarle al grupo que su justicia no es la única que triunfa? ¿O prefieres ir lentamente por sus espaldas para darles la perdición que hoy se te ha confiado? El método que elijas servirá, pero lo clave es que debes pelear.<br />
<br />
Y debes hacerlo, antes de que sea demasiado tarde para ti. Llegó tu hora de trabajar, Rata.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>OFF ROL</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Bienvenida a tu primera aventura, espero que sea la primera de muchas. Al ser de Tier 1, intentaremos ir viendo cosas básicas para que poco a poco puedas ir habituándote a los sistemas del foro. <br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Yo no hago resúmenes, no leo lloros.
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Instrucciones</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Para esta primera ronda deberás tener tu primera interacción con quien te ha contratado para este trabajo. Luego, narrar el camino hacia la selva en donde encontrarás al <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">grupo de 20 piratas</span> celebrando su presunta victoria. Tras escuchar a los enemigos, se te abre la brecha para atacar.<br />
<br />
Utilizaremos el <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">sistema de hordas</span> cuya guía puedes encontrarla en el siguiente <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=469" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">enlace.</a> En esta ocasión usaremos una de rango 2, la cual te pedirá gastar un total de 200 de energía para derrotar a todos tus enemigos.<br />
<br />
Tienes<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> libertad narrativa</span> para decidir cómo vencerlos, ya sea utilizando tu maestría bélica, karmas, o lo que consideres necesario. Crea una historia de la que te sientas digna de transmitir a los que vendrán después de ti. 
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Puntos a tomar en cuenta</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					— Debes restar tu energía en las casilla que se encuentran debajo de la zona de escritura de posts. De lo contrario, tu accionar podría verse invalidado.<br />
— Si usas un arma, debes estar atenta, también debajo de la zona de escritura, a tener bien configurado tu inventario, teniéndolo oculto o visible según corresponda. Arma que no esté en tu inventario, arma que no puedes usar en el tema.<br />
— En caso de usar arma, en tus spoilers deberás colocar el código de la misma.<br />
— Debes escribir un breve resumen de tu post para que te vayas acostumbrando a los temas importantes.<br />
— También es relevante agregar en un spoiler no todos tus karmas, pues pueden revisarse en tu ficha, pero sí aquellos a los que hagas mención rolísticamente en tu post.<br />
<br />
Creo que no se me pasa ningún detalle, pero, ante cualquier duda, puedes consultarme.<br />
<br />
¡Ánimo!
				</div>
			</div>
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Reino de Samba | 01 de primavera – Año 17</span></div>
<br />
<br />
La historia comienza a las 09:00 am en una casa bastante acomodada y llena de lujos. Consta de muchos empleados, piletas, plantas, todo un lugar en donde cualquiera desearía ser el amo y señor de sus dominios. Lamentablemente, lo que debería ser felicidad para el dueño, últimamente se ha vuelto un dolor de cabeza. Lo que sucede es que, en las últimas semanas, unos supuestos piratas justicieros se las han arreglado para interceptar los transportes de mercancía de sus hombres, quitándoles todo para luego repartirlos por ahí. Y por supuesto, el dueño de casa no posee tanto poder como para llegar y confrontar a la ciudadanía para contratar lo que es suyo. Por este motivo es que ha decidido contratarte a ti, Yuqi, para que te encargues de este asunto de una vez y para siempre.<br />
<br />
Te encuentras en el living de la casa, uno muy lujoso, sofás aterciopelados, mesa de centro de cristal, distintos muebles de la mejor madera que se puede encontrar en estos mares. Pareces realmente una princesa dentro de tu castillo. En lo que esperas ya sea sentada o de pie, según tu decisión, ves pasar mucha gente por los pasillos. Todos muestran expresiones de preocupación en sus rostros.<br />
<br />
Ante ti finalmente aparece aquel que desenfundará el dinero para que tú puedas regocijarte con la paga una vez te encargues de los tipos que le molestan. El hombre es bastante bajito, mas no lo suficiente para ser considerado un tontatta. Posee cabellos y cejas bastante excéntricas, las cuales causan risa en todos los rincones del mundo que visita desde su infancia. Su nombre es Jean Napon.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.imgur.com/h0gfyJA.jpeg" loading="lazy"  alt="[Imagen: h0gfyJA.jpeg]" class="mycode_img" /></div>
<br />
— <span style="color: #B10DC9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Mira, chiquilla, esto es bastante simple. No te pido que les robes nada, solo asegúrate de que no sean capaces de levantarse como para atreverse a robarme algo de nuevo, ¿lo entiendes? Son un piratas de lo peor. Creen que ayudan a los pobres y son buenos, pero…</span></span> — Cada palabra que dice solo enseña que está más y más enojado. — <span style="color: #B10DC9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Solo son viles ladrones, cucarachas que debemos aplastar con todo el peso de la justicia. Así que ve, que no te arrepentirás de trabajar para mí, niñita.</span></span> — Menciona mientras hace un gesto con la mano para que acto seguido ingrese en escena una mujer alta y delgada que le entrega un mapa a la peliverde en el cual está tachado con una equis la zona de la isla en donde se les ha visto por última vez.<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Selva Anozama</span></div>
<br />
<br />
Calor, mucho calor es lo que experimentas, siendo casi imposible no sudar al caminar por esta zona. Cada vez que te adentres más por la selva, escuchas más y más ruido, seguramente te estás acercando a un grupo. Ya sea vayas de frente o oculta, en un terreno sin tanto matorral pero sí mucho árbol de gran tamaño es que se encuentra un grupo de 20 personas, todos armados con espadas o pistolas. Ninguno de ellos destaca más de lo común, pero sí podemos valorar que todos lucen muy felices. Comparten jarras de sake y algunos hasta muestran sus distintivos pasos de baile. Parece que celebran el éxito del último robo, uno que a tu actual jefe no le sentó muy bien.<br />
<br />
Gracias a tu capacidad auditiva superior al ser vivo promedio es que logras escuchar una que otra conversación entre ellos, llegando a ti incluso un dato clave que podrías aprovechar si es esa tu decisión.<br />
<br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Qué gratificante fue ver la cara de espanto de esos tipos cuando se vieron rodeados. Son fuertes aprovechándose de los débiles, pero con nosotros huyeron como niños asustados.</span><br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Sí, dentro de poco llevaremos a ese enano gordinflón a la ruina y dejará de robarle a los pobres. Se topó con tipos más fuertes y de seguro debe andar oculto bajo su cama llorando día y noche.</span><br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Bueno, bueno, no pensemos en ese tipo de cosas. Aprovechemos para descansar y relajarnos. El jefe dijo que llegaría pronto porque tiene una noticia importante que darnos. Pronto tendremos que volver al trabajo.</span><br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Tienes razón, aunque faltan chicas en nuestra tripulación. Entre tanto hombre no es tan divertido a veces.</span><br />
<br />
Todos ríen ante el último comentario; no saben que una mujer bastante peculiar aparecerá pronto cerca de ellos, aunque no de la forma amistosa que desean.<br />
<br />
De entre todo lo que dicen puedes sacar en limpio que su capitán no está presente, pero que está pronto a llegar. ¿Qué es lo que harás, cazadora? ¿Ir de frente para enseñarle al grupo que su justicia no es la única que triunfa? ¿O prefieres ir lentamente por sus espaldas para darles la perdición que hoy se te ha confiado? El método que elijas servirá, pero lo clave es que debes pelear.<br />
<br />
Y debes hacerlo, antes de que sea demasiado tarde para ti. Llegó tu hora de trabajar, Rata.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>OFF ROL</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Bienvenida a tu primera aventura, espero que sea la primera de muchas. Al ser de Tier 1, intentaremos ir viendo cosas básicas para que poco a poco puedas ir habituándote a los sistemas del foro. <br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Yo no hago resúmenes, no leo lloros.
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Instrucciones</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Para esta primera ronda deberás tener tu primera interacción con quien te ha contratado para este trabajo. Luego, narrar el camino hacia la selva en donde encontrarás al <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">grupo de 20 piratas</span> celebrando su presunta victoria. Tras escuchar a los enemigos, se te abre la brecha para atacar.<br />
<br />
Utilizaremos el <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">sistema de hordas</span> cuya guía puedes encontrarla en el siguiente <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=469" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">enlace.</a> En esta ocasión usaremos una de rango 2, la cual te pedirá gastar un total de 200 de energía para derrotar a todos tus enemigos.<br />
<br />
Tienes<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> libertad narrativa</span> para decidir cómo vencerlos, ya sea utilizando tu maestría bélica, karmas, o lo que consideres necesario. Crea una historia de la que te sientas digna de transmitir a los que vendrán después de ti. 
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<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
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						<span>Puntos a tomar en cuenta</span>
					</div>
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				</div>
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					— Debes restar tu energía en las casilla que se encuentran debajo de la zona de escritura de posts. De lo contrario, tu accionar podría verse invalidado.<br />
— Si usas un arma, debes estar atenta, también debajo de la zona de escritura, a tener bien configurado tu inventario, teniéndolo oculto o visible según corresponda. Arma que no esté en tu inventario, arma que no puedes usar en el tema.<br />
— En caso de usar arma, en tus spoilers deberás colocar el código de la misma.<br />
— Debes escribir un breve resumen de tu post para que te vayas acostumbrando a los temas importantes.<br />
— También es relevante agregar en un spoiler no todos tus karmas, pues pueden revisarse en tu ficha, pero sí aquellos a los que hagas mención rolísticamente en tu post.<br />
<br />
Creo que no se me pasa ningún detalle, pero, ante cualquier duda, puedes consultarme.<br />
<br />
¡Ánimo!
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			</div>
				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Entrenamiento][Shin]Una apuesta sin banderas [P.R]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2904</link>
			<pubDate>Mon, 05 Jan 2026 15:17:05 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=675">Cill Blinton</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2904</guid>
			<description><![CDATA[<hr class="mycode_hr" />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size"><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">Algun lugar en la jungla, Reino de Samba</span></span></span></div></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><div style="text-align: right;" class="mycode_align">Mediodia, 1 de primavera, año 17</div></span></span></span></span><br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
El mediodía estaba teñido de gris, en aquella región tropical, la lluvia diluviaba torrencialmente azotando la región, siendo inclemente contra la tierra. El sol estaba oculto entre las oscuras nubes que anunciaban a viva voz que era una tormenta y no iba a frenar, aquel día, no habría clima tropical, era una tormeta de trópico. El viento no soplaba suavemente, rugía con violencia en su soplar haciendo bailar a los árboles en una danza coreografiada de un vaivén rítmico todos a una, no obstante era un viento, que a los humanos no afectaba de la misma forma. Y aquella alejada zona de las urbes pobladas era un mojadero… El suelo empapado, mezclando pasto con barro, y la lluvia que no dejaba de caer pintaba un cuadro cargado de melancolía para el ojo sensible, y un cuadro totalmente cargado de paz para aquel que encontraba reconfortante el sonido de la lluvia.<br />
<br />
¿Qué hacía perdido allí en la tormenta? Sencillo, lo que cualquier buen pirata y vago… Había oído que había un campamento selva adentro, con un claro justo frente a un arrollo de poca profundidad, donde en la cercanía yacía oculto un tesoro… No había escuchado más que un rumor, pero, nunca necesité más que eso… Dinero fácil y aventura, la lluvia nunca me había molestado en el afán de saciar mi emoción, diversión y ganas de ganar algo de dinero gratis… Si era dorado y brillaba, claramente iría a buscarlo… <br />
<br />
Había comenzado temprano mi día, entrenando y desayunando bien, mientras pensaba sobre el rumor que había oído la noche anterior, coqueteaba con la idea de ir o no ir en su búsqueda… Lo único que me hacía dudar era que tan sencillo podría ser encontrarlo con semejante lluvia arrastrada desde la noche y que no parecía querer parar en lo que seguía del día… Aunque no me costó decidirme cuando me di cuenta que el ron no se pagaría solo… Y que necesitaba comprar un barco… Puesto que me llamaba el mar ya… Sin dudarlo me adentré a la selva y como siempre fiel a mi estilo, no hubo mucha preparación previa, sin pensar en las consecuencias o lo que fuera a necesitar luego… Solo yo, en mi traje, mi katana descansando a mi izquierda colgando de la cintura, mis cigarros, el encendedor y mi cruz, siempre pegada a mi pecho. No necesitaba más, o si, pero no me detuve a pensarlo, sobre la marcha vería como resolver si era necesario… <br />
<br />
Luego de unas cuantas horas dando vueltas bajo el diluvio, empapado, llegué al dichoso campamento, con una fogata inservible gracias al clima y cuateo tiendas de campaña como húmedo y casi inutil refugio del agua… Que para mi suerte, dos de ellas, estaban agujereadas y empapadas por dentro y fuera, pero una de las del centro, aún servía… Y yo llevaba rato sin fumar, así que no le di vueltas… Ubicandome dentro de ella, con mis piernas cruzadas para adentro entre sí, como quien medita, me senté a su resguardo observando como fluía el arrollo bajo la lluvia torrencial. <br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #E82A1F;" class="mycode_color">~Que día de mierda para buscar un tesoro eh~</span></span> pensaba soltando una risa muda al exhalar de golpe y encendí un cigarro con una buena pitada que me llenó de placer… Llevaba horas sin fumar, mientras, mi katana yacia perpendicular a mí en noventa grados sobre mis piernas. <br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Cosas</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Stats</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Atributos Personaje</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div style='display:flex; justify-content: center;'>
                        <span class='personaje_stats_title'>Estadísticas de Cill Blinton:</span>
                    </div>
                    <div style='display:flex; justify-content: center; gap: 0.5rem;'>
                        <span class='personaje_stats'>
                            113 FUE
                        </span>
                        <span class='personaje_stats'>
                            140 RES
                        </span>
                        <span class='personaje_stats'>
                            213 DES
                        </span>
                        <span class='personaje_stats'>
                            51 PRE
                        </span>
                        <span class='personaje_stats'>
                            83 AGI
                        </span>
                        <span class='personaje_stats'>
                            173 REF
                        </span>
                        <span class='personaje_stats'>
                            63 INT
                        </span>
                        <span class='personaje_stats'>
                            150 VOL
                        </span>
                        <span class='personaje_stats'>
                            20 CH
                        </span>
                        <span class='personaje_stats'>
                            261 CA
                        </span>
                    </div>
                    <br/>
                    <div style='display:flex; flex-direction:column; gap: 1rem;'>
                        <div>
                            Vitalidad: <span class='personaje_vitalidad'>3116 / 3116</span>
                        </div>
                        <div>
                            Energía: <span class='personaje_energia'>2772 / 2772</span>
                        </div>
                        <div>
                            Espirítu: <span class='personaje_espiritu'>760 / 760</span>
                        </div>
                        <div>
                            Nivel: <span><strong>17</strong></span>
                        </div>
                    </div>
				</div>
			</div>
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>inventario</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					- Lucky Sharp (katana personalizada)
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Karmas</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>resumen</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Cill está sentado fumando un cigarro dentro de la tienda del medio
				</div>
			</div><br />
<br />
<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Mapa</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<img src="https://i.imgur.com/JXux3zc.jpg" loading="lazy"  alt="[Imagen: JXux3zc.jpg]" class="mycode_img" /><br />
- Cada cuadro (grande) representa 1 metro.<br />
- La profundidad del arroyo es de 70cm<br />
- Los árboles tienen la resistencia pautada según las guías y una altura de 6 metros. <br />
- Hay lluvia torrencial, y todo el terreno se encuentra empapado
				</div>
			</div><br />
<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Off</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Consideraciones:<br />
- Por mas que no empiece el combate ni bien arranca el tema, postear los stats del pj ni bien entrar.<br />
- Todo lo que no este roleado y aclarado en nuestro inventario en spoiler, por mas que se tenga en sistema, no puede ser tenido en cuenta on rol.<br />
- No me mates ni me arrestes (? xd a darle duro bro!!  
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<hr class="mycode_hr" />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size"><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">Algun lugar en la jungla, Reino de Samba</span></span></span></div></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><div style="text-align: right;" class="mycode_align">Mediodia, 1 de primavera, año 17</div></span></span></span></span><br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
El mediodía estaba teñido de gris, en aquella región tropical, la lluvia diluviaba torrencialmente azotando la región, siendo inclemente contra la tierra. El sol estaba oculto entre las oscuras nubes que anunciaban a viva voz que era una tormenta y no iba a frenar, aquel día, no habría clima tropical, era una tormeta de trópico. El viento no soplaba suavemente, rugía con violencia en su soplar haciendo bailar a los árboles en una danza coreografiada de un vaivén rítmico todos a una, no obstante era un viento, que a los humanos no afectaba de la misma forma. Y aquella alejada zona de las urbes pobladas era un mojadero… El suelo empapado, mezclando pasto con barro, y la lluvia que no dejaba de caer pintaba un cuadro cargado de melancolía para el ojo sensible, y un cuadro totalmente cargado de paz para aquel que encontraba reconfortante el sonido de la lluvia.<br />
<br />
¿Qué hacía perdido allí en la tormenta? Sencillo, lo que cualquier buen pirata y vago… Había oído que había un campamento selva adentro, con un claro justo frente a un arrollo de poca profundidad, donde en la cercanía yacía oculto un tesoro… No había escuchado más que un rumor, pero, nunca necesité más que eso… Dinero fácil y aventura, la lluvia nunca me había molestado en el afán de saciar mi emoción, diversión y ganas de ganar algo de dinero gratis… Si era dorado y brillaba, claramente iría a buscarlo… <br />
<br />
Había comenzado temprano mi día, entrenando y desayunando bien, mientras pensaba sobre el rumor que había oído la noche anterior, coqueteaba con la idea de ir o no ir en su búsqueda… Lo único que me hacía dudar era que tan sencillo podría ser encontrarlo con semejante lluvia arrastrada desde la noche y que no parecía querer parar en lo que seguía del día… Aunque no me costó decidirme cuando me di cuenta que el ron no se pagaría solo… Y que necesitaba comprar un barco… Puesto que me llamaba el mar ya… Sin dudarlo me adentré a la selva y como siempre fiel a mi estilo, no hubo mucha preparación previa, sin pensar en las consecuencias o lo que fuera a necesitar luego… Solo yo, en mi traje, mi katana descansando a mi izquierda colgando de la cintura, mis cigarros, el encendedor y mi cruz, siempre pegada a mi pecho. No necesitaba más, o si, pero no me detuve a pensarlo, sobre la marcha vería como resolver si era necesario… <br />
<br />
Luego de unas cuantas horas dando vueltas bajo el diluvio, empapado, llegué al dichoso campamento, con una fogata inservible gracias al clima y cuateo tiendas de campaña como húmedo y casi inutil refugio del agua… Que para mi suerte, dos de ellas, estaban agujereadas y empapadas por dentro y fuera, pero una de las del centro, aún servía… Y yo llevaba rato sin fumar, así que no le di vueltas… Ubicandome dentro de ella, con mis piernas cruzadas para adentro entre sí, como quien medita, me senté a su resguardo observando como fluía el arrollo bajo la lluvia torrencial. <br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #E82A1F;" class="mycode_color">~Que día de mierda para buscar un tesoro eh~</span></span> pensaba soltando una risa muda al exhalar de golpe y encendí un cigarro con una buena pitada que me llenó de placer… Llevaba horas sin fumar, mientras, mi katana yacia perpendicular a mí en noventa grados sobre mis piernas. <br />
<br />
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					<br />
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					<br />
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                        <span class='personaje_stats_title'>Estadísticas de Cill Blinton:</span>
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                        <span class='personaje_stats'>
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                            63 INT
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                        <span class='personaje_stats'>
                            150 VOL
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                    </div>
                    <br/>
                    <div style='display:flex; flex-direction:column; gap: 1rem;'>
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                            Vitalidad: <span class='personaje_vitalidad'>3116 / 3116</span>
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                        <div>
                            Nivel: <span><strong>17</strong></span>
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                    </div>
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			</div>
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
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						<span>inventario</span>
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					- Lucky Sharp (katana personalizada)
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			</div><br />
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					<br />
<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
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						<span>resumen</span>
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				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Cill está sentado fumando un cigarro dentro de la tienda del medio
				</div>
			</div><br />
<br />
<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
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						<span>Mapa</span>
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					<br />
<img src="https://i.imgur.com/JXux3zc.jpg" loading="lazy"  alt="[Imagen: JXux3zc.jpg]" class="mycode_img" /><br />
- Cada cuadro (grande) representa 1 metro.<br />
- La profundidad del arroyo es de 70cm<br />
- Los árboles tienen la resistencia pautada según las guías y una altura de 6 metros. <br />
- Hay lluvia torrencial, y todo el terreno se encuentra empapado
				</div>
			</div><br />
<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
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					<br />
Consideraciones:<br />
- Por mas que no empiece el combate ni bien arranca el tema, postear los stats del pj ni bien entrar.<br />
- Todo lo que no este roleado y aclarado en nuestro inventario en spoiler, por mas que se tenga en sistema, no puede ser tenido en cuenta on rol.<br />
- No me mates ni me arrestes (? xd a darle duro bro!!  
				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado | Social | Lampedusa] Jungle Beasts]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2763</link>
			<pubDate>Wed, 17 Dec 2025 16:07:02 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=661">Mei Blackclaw</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2763</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 5, Invierno, Año 16</span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<br />
La Selva Anozama, una de las más frondosas en el mundo, un núcleo de biodiversidad EN EL South Blue, por no decir la más grande maravilla natural del Reino Samba. Lleno de animales salvajes, plantas exóticas y más de un sendero confuso de seguir, la clase de lugar con el que niños y adultos fantasean al imaginar épicas aventuras y travesías. ¿Tal vez reinos olvidados se esconderían allí? ¿Secretos más antiguos que la Samba mismas? ¿Algún tesoro olvidado por piratas de antaño buscando evadir a la marina? ¡Una infinidad de posibilidades para los valientes, los insensatos, y todo lo que hubiese entre ambos grupos!<br />
<br />
Para cierta Mink liebre, no era más que la selva donde pasar el verano, como ya hacía desde sus tiernos doce años. <br />
<br />
- <span style="color: #475ca0;" class="mycode_color">Ah, que bien sienta el calor tropical~</span> -Era, como mínimo, una imagen curiosa. Como quien se pasea por su casa, caminaba la imponente figura de Mei Blackclaw, cuatro metros de Mink que no debía de envidiarle en lo más mínimo su tamaño a los depredadores que pudiesen estar rondando. Básicamente desnuda, cubierta con nada más que unas bragas negras -Claramente hechas a mano- y sus propias masivas orejas recayendo sobre su pecho, la enorme liebre no parecía tener preocupación alguna. Su pelaje goteaba, por suerte no sudor, solo agua que ya empezaba a secarse un poco. Cargando con ella una lanza de madera recién tallada -Que considerando su tamaño, parecía más un enorme poste con una punta afilada-, esta tenía ensartados varios peces en distintos estados de medio morir, algunos aun moviéndose un poco por espasmos post mortem. <br />
<br />
- <span style="color: #475ca0;" class="mycode_color">Pescado, pescado, asamos el pescado~</span> -Canturreo para sí misma, ya llegando a una rudimentaria fogata, contenida por simples piedras que ella misma había movido unas horas antes. A su derecha descansaba un refugio rudimentario, construido con troncos y hojas y un par de lianas para mantenerlo todo atado, así como una cama de hojas y enormes cabezas de flores que, sinceramente, debía de ser mejor que dormir directamente sobre el piso. No era nada del otro mundo, pero aun así era un campamento más funcional de lo que muchos podrían preparar. Para Mei, no era más que tradición, el mismo refugio que su padre armaba para ellos todos los inviernos, dispuestos a pasar los meses más fríos del año disfrutando del calor tropical. Era… Bueno, era su primer año desde su arresto, estando sola en aquel lugar. Por más que intentaba mantener arriba el ánimo, no se sentía igual. <br />
<br />
- <span style="color: #475ca0;" class="mycode_color">Esto aquí…</span> -Trabajando lento y con calma, porque prisa realmente no tenía, Mei se dispuso a acomodar su botín sobre el fuego. Usando su propia garra índice derecha, haría un tajo en los vientres de todos los peces, sacándoles las entrañas y tirándolas a un costado. No era el trabajo más limpio, que ni ella era cocinera ni sus garras eran cuchillos, pero era suficiente. Hecho eso, cada pescado terminaría atravesado por una estaca más pequeña y puesto al fuego abierto para asarse. Tomaría un rato y sin sal no sabrían espectacular, pero…- <span style="color: #475ca0;" class="mycode_color">A ti te quedaban mejor pá</span> -Un susurro al aire, lleno de nostalgia y anhelo, todo lo que le quedaba.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 5, Invierno, Año 16</span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<br />
La Selva Anozama, una de las más frondosas en el mundo, un núcleo de biodiversidad EN EL South Blue, por no decir la más grande maravilla natural del Reino Samba. Lleno de animales salvajes, plantas exóticas y más de un sendero confuso de seguir, la clase de lugar con el que niños y adultos fantasean al imaginar épicas aventuras y travesías. ¿Tal vez reinos olvidados se esconderían allí? ¿Secretos más antiguos que la Samba mismas? ¿Algún tesoro olvidado por piratas de antaño buscando evadir a la marina? ¡Una infinidad de posibilidades para los valientes, los insensatos, y todo lo que hubiese entre ambos grupos!<br />
<br />
Para cierta Mink liebre, no era más que la selva donde pasar el verano, como ya hacía desde sus tiernos doce años. <br />
<br />
- <span style="color: #475ca0;" class="mycode_color">Ah, que bien sienta el calor tropical~</span> -Era, como mínimo, una imagen curiosa. Como quien se pasea por su casa, caminaba la imponente figura de Mei Blackclaw, cuatro metros de Mink que no debía de envidiarle en lo más mínimo su tamaño a los depredadores que pudiesen estar rondando. Básicamente desnuda, cubierta con nada más que unas bragas negras -Claramente hechas a mano- y sus propias masivas orejas recayendo sobre su pecho, la enorme liebre no parecía tener preocupación alguna. Su pelaje goteaba, por suerte no sudor, solo agua que ya empezaba a secarse un poco. Cargando con ella una lanza de madera recién tallada -Que considerando su tamaño, parecía más un enorme poste con una punta afilada-, esta tenía ensartados varios peces en distintos estados de medio morir, algunos aun moviéndose un poco por espasmos post mortem. <br />
<br />
- <span style="color: #475ca0;" class="mycode_color">Pescado, pescado, asamos el pescado~</span> -Canturreo para sí misma, ya llegando a una rudimentaria fogata, contenida por simples piedras que ella misma había movido unas horas antes. A su derecha descansaba un refugio rudimentario, construido con troncos y hojas y un par de lianas para mantenerlo todo atado, así como una cama de hojas y enormes cabezas de flores que, sinceramente, debía de ser mejor que dormir directamente sobre el piso. No era nada del otro mundo, pero aun así era un campamento más funcional de lo que muchos podrían preparar. Para Mei, no era más que tradición, el mismo refugio que su padre armaba para ellos todos los inviernos, dispuestos a pasar los meses más fríos del año disfrutando del calor tropical. Era… Bueno, era su primer año desde su arresto, estando sola en aquel lugar. Por más que intentaba mantener arriba el ánimo, no se sentía igual. <br />
<br />
- <span style="color: #475ca0;" class="mycode_color">Esto aquí…</span> -Trabajando lento y con calma, porque prisa realmente no tenía, Mei se dispuso a acomodar su botín sobre el fuego. Usando su propia garra índice derecha, haría un tajo en los vientres de todos los peces, sacándoles las entrañas y tirándolas a un costado. No era el trabajo más limpio, que ni ella era cocinera ni sus garras eran cuchillos, pero era suficiente. Hecho eso, cada pescado terminaría atravesado por una estaca más pequeña y puesto al fuego abierto para asarse. Tomaría un rato y sin sal no sabrían espectacular, pero…- <span style="color: #475ca0;" class="mycode_color">A ti te quedaban mejor pá</span> -Un susurro al aire, lleno de nostalgia y anhelo, todo lo que le quedaba.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Autonarrada T1]La bella y el tonto del bote[Presente absoluto]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2675</link>
			<pubDate>Fri, 05 Dec 2025 15:38:07 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=641">Akashi Lampedusa</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2675</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 40 de invierno/Año 16</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Puerto de Samba.</span><br />
__________________________________________________________________<br />
<br />
Atardecía, y no había conseguido llegar al puerto. Maldito fuera el mundo por moverse cuando ella caminaba para desorientarla. No se podía confiar ni en el pastelero. Lo había perdido de vista hacía ya bastante tiempo. Y eso que le había prometido buscar un bote para poder largarse de la isla cuando le saliera de las narices. El problema era que el mundo le había escondido el puerto y ahora a ver quién lo encontraba. Maldita fuera su suerte.<br />
 <br />
Tendría que buscar en otra parte. Siempre que se ponía a caminar con un rumbo determinado en mente, no lo encontraba. Todo aparecía por casualidad. Estaba empezando a impacientarse, tanto que ya solo tenía ganas de gritar. Pero decidió contenerse. Con las manos en la cintura, decidió girar a la derecha a ver si tenía mayor suerte.<br />
 <br />
Otro giro a la izquierda, tres calles seguidas de frente, una a la derecha, otras dos a la izquierda… Nada, que no había manera. Empezaba a hartarse de una manera que iba a estallar de un momento a otro. Hasta que ya no pudo más y, cual volcán en erupción, gritó a los cuatro vientos.<br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—¡Me cago en la madre que te parió mil veces, mundo! ¿Dónde coño está el puerto de los cojones? ¡Como no aparezca de una vez ante mis ojos juro por lo más sagrado que me voy a cargar el mismo suelo hasta llegar a tus entrañas hijo de la grandísima!</span><br />
 <br />
<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—Lo tienes ahí enfrente.</span><br />
 <br />
Lampedusa se volvió hacia la niña que señalaba con el dedo hacia una dirección concreta, con cara de pocos amigos. A punto estuvo de decirle cuatro cosas, pero al fijar la vista en su dedo y seguir con los ojos la trayectoria que le indicaba, comprendió que tenía razón.<br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—Joder, ¡gracias! ¡Ha tenido que venir una niña que no levanta ni un palmo del suelo con más pelotas que vosotros!</span> —Miró a un par de hombres que la miraron raro, a lo que ella les devolvió la mirada con furia—. <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Sí, hablo de vosotros, medios mierda, ¡que vais de sobrados por la vida y no tenéis pelotas!</span> —Volvió la mirada a la cría con una sonrisa, antes de revolverle el pelo—. <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Gracias, renacuaja, cuando crezcas no dejes que ningún gilipollas gobierne tu vida, ¡gobiérnasela a ellos!</span><br />
 <br />
<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—¿Incluso a mis papás?</span><br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—¡No seas tonta del culo! ¡A los papás se les respeta siempre!</span> —Le dio la espalda y se despidió con un gesto—. <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Hasta luego, niña con cara de huevo.</span><br />
 <br />
—<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Vas en dirección equivocada, ¡no es por ahí!</span> —Maldición. Ya le estaba haciendo la jugarreta el mundo. ¡Otra vez! Se volvió hacia la derecha y empezó a caminar recto—. <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Tampoco es por ahí. No, por ahí no.</span><br />
 <br />
La niña no paraba de reírse. ¡Será cerda! Seguro que era ella quien controlaba el mundo desde las sombras y lo alteraba para que no pudiera jamás encontrar el puerto. La buscó con la mirada, avanzó hacia ella y la levantó del suelo, sus ojos rabiosos fijos en los suyos. Mierda, esa mirada de niño, ¡no podía enfrentarse a esa cosa!<br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—Vale, criaja de tres al cuarto.</span> —Trató de mantenerse serena en todo momento—. <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Me vas a decir donde está el puerto. Y después me vas a llevar hasta el puerto agarrándome de la mano como si fuera una ciega. Y como no encontremos el puñetero puerto… ¡Te juro que te entierro en el suelo! ¡Puff!</span><br />
 <br />
En cuanto la dejó de pie abajo, en vez de ayudarla a encontrar el jodido lugar que tanto buscaba, se largó llorando mientras gritaba mamá todo el rato. Mierda, adiós a su plan para encontrar el dichoso puerto.<br />
 <br />
Un momento. Se había ido. La había dejado irse. La cría que sabía dónde estaba ese puñetero sitio. ¿Ahora cómo cojones encontraba ella sola la localización? Avanzó a toda velocidad en su búsqueda, pero no la veía por ninguna parte. Joder, ¿tanto corría la pequeña renacuaja? No solo no se había salido con la suya, sino que ahora la única oportunidad que había tenido se le había escapado de las manos. Jo. Der.<br />
 <br />
Cansada y harta de todo, terminó por apoyarse en una jodida barandilla y observó las olas que chocaban una y otra vez con la playa que había debajo. Una y otra vez… La verdad es que eso la ayudó a relajarse. El mar, ese enemigo implacable que estaba lleno de peligros, tesoros, aventuras, puertos… Como el que tenía a un metro escaso, por ejemplo. <br />
 <br />
Un momento… Puerto… Tenía el jodido puerto justo al lado. ¡Por fin! La euforia hizo que comenzara a saltar como una loca delante de un montón de turistas de mierda. Le importó poquísimo hacer el gilipollas allí. Por fin había conseguido lo que tanto había deseado: alcanzar el puerto donde podría encontrar un jodido bote.<br />
 <br />
Caminó despacio hacia delante, sin perder de vista ni un solo segundo su preciado tesoro visual. Como fuera una jodida broma del destino se iba a cagar en todo lo cagable durante mil millones de años. Incluso aunque la palmara seguiría así años y años y años. Lo acababa de jurar por lo más sagrado y lo cumpliría.<br />
 <br />
Por fin llegó a su destino después de tanto tiempo. Allí ya casi no quedaba nadie. Algún que otro pescador que recogía las redes y amarraba bien el barco, no se fuera a hundir. No estaría de más robar uno de esos pesqueros para viajar y largarse de esa mierda de selva, pero ella quería ser más discreta. No, lo mejor era robar un pequeño bote. Con eso tendría suficiente para viajar ella junto al pastelero y la comida de emergencia. Por fin halló un pequeño bote de remos, aparcado en un lado y atado a la orilla. No había ni un alma por la zona en la que se encontraba. Si se daba prisa, habría conseguido lo que tanto había buscado.<br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—Vamos, pequeñín, no hagas ruido</span> —dijo al tiempo que arrastraba la cuerda hacia ella para atraer el bote—, <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">porque como hagas ruido me voy a cabrear muy fuerte, ¡y no estoy para juegos!</span><br />
 <br />
<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">—¿Qué se supone que haces? ¡Ese bote es mío!</span><br />
 <br />
Lampedusa parpadeó varias veces. Mierda, tenía un tipo delante, un pringado de piel morena y barba lampiña, ropa propia de salir a faenar y que le sacaba un palmo de altura. Que le quería robar el bote que tanto le había costado encontrar, decía el muy capullo. ¡Y una polla como una olla!<br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—¿De qué hablas, picha floja? ¡Este bote lo he visto yo primero! ¡Ya estás dándote una vuelta por ahí y te acuestas, que este me lo llevo yo!</span><br />
 <br />
<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">—¿Qué estás diciendo, imbécil? ¡Ese bote lo construí yo con madera de varios árboles de la selva!</span> —El tipo se remangó y caminó hacia ella con los puños preparados para pelear.<br />
 <br />
Bueno, si quería una pelea haberlo dicho antes. Ella tan solo movió los puños, ansiosa. Hacía tiempo que no se cagaba a piñas con nadie. Balanceó los brazos, para después trotar hacia delante, los puños listos para propinar golpes. <br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—Venga, listillo, ¡a ver si aciertas al menos un…!</span><br />
 <br />
El derechazo la hizo retroceder de golpe unos pasos. Madre mía, pegaba como un tren. El hombre, no contento con ello, avanzó hacia delante y lanzó una serie de puñetazos, izquierda, derecha. El primero lo esquivó de milagro, pero el segundo fue certero como una flecha, directo a su estómago. Lampedusa lo sintió pero bien. Fuera coñas, no pegaba como tren, ¡pegaba como un cañón!<br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—Vale, gorila de pecho plateado, ¿quieres guerra? La vas a tener, picha brava.</span><br />
 <br />
Desvió un puñetazo, y luego otro. Movió los pies con soltura, ahora menos confiada que antes, y logró impactar su puño contra el del rival. Ambos retrocedieron y volvieron a la carga. Lampedusa lanzó un potente derechazo, el otro un demoledor jab que le dio de lleno en la nariz. Pese a la rapidez del golpe, la chica no se inmutó y su puñetazo le alcanzó en la mandíbula. Un diente saltó de su sitio y cayó a pocos metros del agua, a punto de caerse y quedando justo al borde.<br />
 <br />
<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">—Hija de puta, no solo vas a pagar el intento de robo, ¡también me vas a pagar el dentista!</span><br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—¡Y una polla como una olla, subnormal!</span><br />
 <br />
Esquivó como pudo los golpes, pero uno de ellos le dio de lleno en el ojo derecho. Maldición, tenía que jugar con más astucia. Se agachó antes de recibir dos golpes consecutivos, saltó y le propinó un jab que por poco no lo tumbó de espaldas. Sin darle tiempo a recuperarse, le agarró la cabeza tras volver a saltar y se la estampó con fuerza contra el suelo.<br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—¿Qué pasa, idiota? ¿No querías que me comiera el suelo?</span> —Golpe tras golpe, Lampedusa le rompió la nariz y algo más. Poco a poco convirtió esa cara en algo destrozado que apenas podía ver por el lado derecho. Diablos, eso sí que la puso de mal humor. Se le empezaba a hinchar, pero lo iba a pagar con creces.<br />
 <br />
Harta y algo cansada, trató de recuperar aire. El tipo estaba boca arriba, también intentando descansar de la golpiza en la cara. Intentó darse la vuelta, pero de eso nada. Lampedusa lo agarró, volvió a ponerlo boca arriba, se sentó encima de su barriga y empezó a golpearle hasta que los nudillos le escocieron cosa mala.<br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—Eso… Eso te va a… Joder… Con eso te vas caliente a casa, pringado. ¡Puff!</span><br />
 <br />
Quitó la cuerda como pudo del pequeño bote y la fue arrastrando, con cuidado de que no chocara demasiado contra el borde del muelle. Si seguía bordeando de esa forma la línea de costa, tal vez conseguiría llegar hasta el pastelero. Ni zorra de donde estaba, pero bueno. Con eso, si había suerte, tal vez lo encontraría. Ahora solo faltaba que el puñetero mundo no volviera a jugársela y la mareara durante días sin encontrar al cabrón y al pajarraco.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 40 de invierno/Año 16</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Puerto de Samba.</span><br />
__________________________________________________________________<br />
<br />
Atardecía, y no había conseguido llegar al puerto. Maldito fuera el mundo por moverse cuando ella caminaba para desorientarla. No se podía confiar ni en el pastelero. Lo había perdido de vista hacía ya bastante tiempo. Y eso que le había prometido buscar un bote para poder largarse de la isla cuando le saliera de las narices. El problema era que el mundo le había escondido el puerto y ahora a ver quién lo encontraba. Maldita fuera su suerte.<br />
 <br />
Tendría que buscar en otra parte. Siempre que se ponía a caminar con un rumbo determinado en mente, no lo encontraba. Todo aparecía por casualidad. Estaba empezando a impacientarse, tanto que ya solo tenía ganas de gritar. Pero decidió contenerse. Con las manos en la cintura, decidió girar a la derecha a ver si tenía mayor suerte.<br />
 <br />
Otro giro a la izquierda, tres calles seguidas de frente, una a la derecha, otras dos a la izquierda… Nada, que no había manera. Empezaba a hartarse de una manera que iba a estallar de un momento a otro. Hasta que ya no pudo más y, cual volcán en erupción, gritó a los cuatro vientos.<br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—¡Me cago en la madre que te parió mil veces, mundo! ¿Dónde coño está el puerto de los cojones? ¡Como no aparezca de una vez ante mis ojos juro por lo más sagrado que me voy a cargar el mismo suelo hasta llegar a tus entrañas hijo de la grandísima!</span><br />
 <br />
<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—Lo tienes ahí enfrente.</span><br />
 <br />
Lampedusa se volvió hacia la niña que señalaba con el dedo hacia una dirección concreta, con cara de pocos amigos. A punto estuvo de decirle cuatro cosas, pero al fijar la vista en su dedo y seguir con los ojos la trayectoria que le indicaba, comprendió que tenía razón.<br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—Joder, ¡gracias! ¡Ha tenido que venir una niña que no levanta ni un palmo del suelo con más pelotas que vosotros!</span> —Miró a un par de hombres que la miraron raro, a lo que ella les devolvió la mirada con furia—. <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Sí, hablo de vosotros, medios mierda, ¡que vais de sobrados por la vida y no tenéis pelotas!</span> —Volvió la mirada a la cría con una sonrisa, antes de revolverle el pelo—. <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Gracias, renacuaja, cuando crezcas no dejes que ningún gilipollas gobierne tu vida, ¡gobiérnasela a ellos!</span><br />
 <br />
<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—¿Incluso a mis papás?</span><br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—¡No seas tonta del culo! ¡A los papás se les respeta siempre!</span> —Le dio la espalda y se despidió con un gesto—. <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Hasta luego, niña con cara de huevo.</span><br />
 <br />
—<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Vas en dirección equivocada, ¡no es por ahí!</span> —Maldición. Ya le estaba haciendo la jugarreta el mundo. ¡Otra vez! Se volvió hacia la derecha y empezó a caminar recto—. <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Tampoco es por ahí. No, por ahí no.</span><br />
 <br />
La niña no paraba de reírse. ¡Será cerda! Seguro que era ella quien controlaba el mundo desde las sombras y lo alteraba para que no pudiera jamás encontrar el puerto. La buscó con la mirada, avanzó hacia ella y la levantó del suelo, sus ojos rabiosos fijos en los suyos. Mierda, esa mirada de niño, ¡no podía enfrentarse a esa cosa!<br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—Vale, criaja de tres al cuarto.</span> —Trató de mantenerse serena en todo momento—. <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Me vas a decir donde está el puerto. Y después me vas a llevar hasta el puerto agarrándome de la mano como si fuera una ciega. Y como no encontremos el puñetero puerto… ¡Te juro que te entierro en el suelo! ¡Puff!</span><br />
 <br />
En cuanto la dejó de pie abajo, en vez de ayudarla a encontrar el jodido lugar que tanto buscaba, se largó llorando mientras gritaba mamá todo el rato. Mierda, adiós a su plan para encontrar el dichoso puerto.<br />
 <br />
Un momento. Se había ido. La había dejado irse. La cría que sabía dónde estaba ese puñetero sitio. ¿Ahora cómo cojones encontraba ella sola la localización? Avanzó a toda velocidad en su búsqueda, pero no la veía por ninguna parte. Joder, ¿tanto corría la pequeña renacuaja? No solo no se había salido con la suya, sino que ahora la única oportunidad que había tenido se le había escapado de las manos. Jo. Der.<br />
 <br />
Cansada y harta de todo, terminó por apoyarse en una jodida barandilla y observó las olas que chocaban una y otra vez con la playa que había debajo. Una y otra vez… La verdad es que eso la ayudó a relajarse. El mar, ese enemigo implacable que estaba lleno de peligros, tesoros, aventuras, puertos… Como el que tenía a un metro escaso, por ejemplo. <br />
 <br />
Un momento… Puerto… Tenía el jodido puerto justo al lado. ¡Por fin! La euforia hizo que comenzara a saltar como una loca delante de un montón de turistas de mierda. Le importó poquísimo hacer el gilipollas allí. Por fin había conseguido lo que tanto había deseado: alcanzar el puerto donde podría encontrar un jodido bote.<br />
 <br />
Caminó despacio hacia delante, sin perder de vista ni un solo segundo su preciado tesoro visual. Como fuera una jodida broma del destino se iba a cagar en todo lo cagable durante mil millones de años. Incluso aunque la palmara seguiría así años y años y años. Lo acababa de jurar por lo más sagrado y lo cumpliría.<br />
 <br />
Por fin llegó a su destino después de tanto tiempo. Allí ya casi no quedaba nadie. Algún que otro pescador que recogía las redes y amarraba bien el barco, no se fuera a hundir. No estaría de más robar uno de esos pesqueros para viajar y largarse de esa mierda de selva, pero ella quería ser más discreta. No, lo mejor era robar un pequeño bote. Con eso tendría suficiente para viajar ella junto al pastelero y la comida de emergencia. Por fin halló un pequeño bote de remos, aparcado en un lado y atado a la orilla. No había ni un alma por la zona en la que se encontraba. Si se daba prisa, habría conseguido lo que tanto había buscado.<br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—Vamos, pequeñín, no hagas ruido</span> —dijo al tiempo que arrastraba la cuerda hacia ella para atraer el bote—, <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">porque como hagas ruido me voy a cabrear muy fuerte, ¡y no estoy para juegos!</span><br />
 <br />
<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">—¿Qué se supone que haces? ¡Ese bote es mío!</span><br />
 <br />
Lampedusa parpadeó varias veces. Mierda, tenía un tipo delante, un pringado de piel morena y barba lampiña, ropa propia de salir a faenar y que le sacaba un palmo de altura. Que le quería robar el bote que tanto le había costado encontrar, decía el muy capullo. ¡Y una polla como una olla!<br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—¿De qué hablas, picha floja? ¡Este bote lo he visto yo primero! ¡Ya estás dándote una vuelta por ahí y te acuestas, que este me lo llevo yo!</span><br />
 <br />
<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">—¿Qué estás diciendo, imbécil? ¡Ese bote lo construí yo con madera de varios árboles de la selva!</span> —El tipo se remangó y caminó hacia ella con los puños preparados para pelear.<br />
 <br />
Bueno, si quería una pelea haberlo dicho antes. Ella tan solo movió los puños, ansiosa. Hacía tiempo que no se cagaba a piñas con nadie. Balanceó los brazos, para después trotar hacia delante, los puños listos para propinar golpes. <br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—Venga, listillo, ¡a ver si aciertas al menos un…!</span><br />
 <br />
El derechazo la hizo retroceder de golpe unos pasos. Madre mía, pegaba como un tren. El hombre, no contento con ello, avanzó hacia delante y lanzó una serie de puñetazos, izquierda, derecha. El primero lo esquivó de milagro, pero el segundo fue certero como una flecha, directo a su estómago. Lampedusa lo sintió pero bien. Fuera coñas, no pegaba como tren, ¡pegaba como un cañón!<br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—Vale, gorila de pecho plateado, ¿quieres guerra? La vas a tener, picha brava.</span><br />
 <br />
Desvió un puñetazo, y luego otro. Movió los pies con soltura, ahora menos confiada que antes, y logró impactar su puño contra el del rival. Ambos retrocedieron y volvieron a la carga. Lampedusa lanzó un potente derechazo, el otro un demoledor jab que le dio de lleno en la nariz. Pese a la rapidez del golpe, la chica no se inmutó y su puñetazo le alcanzó en la mandíbula. Un diente saltó de su sitio y cayó a pocos metros del agua, a punto de caerse y quedando justo al borde.<br />
 <br />
<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">—Hija de puta, no solo vas a pagar el intento de robo, ¡también me vas a pagar el dentista!</span><br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—¡Y una polla como una olla, subnormal!</span><br />
 <br />
Esquivó como pudo los golpes, pero uno de ellos le dio de lleno en el ojo derecho. Maldición, tenía que jugar con más astucia. Se agachó antes de recibir dos golpes consecutivos, saltó y le propinó un jab que por poco no lo tumbó de espaldas. Sin darle tiempo a recuperarse, le agarró la cabeza tras volver a saltar y se la estampó con fuerza contra el suelo.<br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—¿Qué pasa, idiota? ¿No querías que me comiera el suelo?</span> —Golpe tras golpe, Lampedusa le rompió la nariz y algo más. Poco a poco convirtió esa cara en algo destrozado que apenas podía ver por el lado derecho. Diablos, eso sí que la puso de mal humor. Se le empezaba a hinchar, pero lo iba a pagar con creces.<br />
 <br />
Harta y algo cansada, trató de recuperar aire. El tipo estaba boca arriba, también intentando descansar de la golpiza en la cara. Intentó darse la vuelta, pero de eso nada. Lampedusa lo agarró, volvió a ponerlo boca arriba, se sentó encima de su barriga y empezó a golpearle hasta que los nudillos le escocieron cosa mala.<br />
 <br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—Eso… Eso te va a… Joder… Con eso te vas caliente a casa, pringado. ¡Puff!</span><br />
 <br />
Quitó la cuerda como pudo del pequeño bote y la fue arrastrando, con cuidado de que no chocara demasiado contra el borde del muelle. Si seguía bordeando de esa forma la línea de costa, tal vez conseguiría llegar hasta el pastelero. Ni zorra de donde estaba, pero bueno. Con eso, si había suerte, tal vez lo encontraría. Ahora solo faltaba que el puñetero mundo no volviera a jugársela y la mareara durante días sin encontrar al cabrón y al pajarraco.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Social] Pan de gamba [Presente relativo]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2645</link>
			<pubDate>Tue, 02 Dec 2025 05:03:16 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=616">Iggy Rock</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2645</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 34 de invierno/ Año 16<br />
Puerto de Samba</span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">El compás de las olas rompiendo contra las rocas marcaba el ritmo de una mañana de temporal, el soleado clima de samba había sido sustituido por viento y nubes, además de un frío húmedo que calaba hasta los huesos. No había casi nadie por las calles pues hoy era un día para quedarse en casa con una bebida caliente y no salir de ahí. Pero yo tenía deudas que pagar.<br />
<br />
Debajo de los embarcaderos, sobre un montón de rocas apiladas trataba de encajar mi brazo por las grietas entre estas, a la vez que procuraba no resbalar y caer al agua teniendo la muerte más absurda que cualquiera pudiera observar. Mi águila me observaba desde una plataforma cercana con mirada de prepotencia. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Cabrón de mierda, sé que he sido yo quien ha perdido la apuesta y te tengo que invitar a la mariscada pero podrías ayudarme un poco, si sigo a este ritmo me voy a pasar todo el día aquí y es probable que me congele. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Mi mascota me conocía bien y sabía que estaba buscando cualquier excusa para hacer el vago el resto del día por lo que se limitó a negar con la cabeza. Yo le saqué el dedo del medio, y con la otra mano sacaba un cangrejo de entre las rocas, tirándolo a un cubo de hierro donde tenía un par de capturas más. <br />
<br />
Quien me mandaba a mi apostar con un pájaro, solo yo podía ser tan imbecil. Según me lamentaba encontré la solución para no pasarme el día trabajando como lo haría una persona honrada. Una chica preciosa de cabello oscuro, alta y con porte de saber pelar captó mi atención. Tras ello señalé a mi mascota mirándole con determinación. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Doble o nada, si conquisto a esa chica con mi poder de galletas no te debo nada.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">No le di tiempo a contestar, llegué a su lado de un solo salgo y comencé a caminar a su lado. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Una señorita tan bella no debería estar a la intemperie en un día como este. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Me quité mi chaleco, y se lo puse sobre sus hombros para cubrirle del frío. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Y también deberías depilarte el bigote, no queda muy femenino de tu parte. -</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Solté como si nada señalándole la comisura de sus labios. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Pero tú estarías preciosa aunque tuvieras el bigote más frondoso de la isla. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Según hablaba Travis se posó sobre mi cabeza como si nada, como si fuese lo más normal del mundo que un águila se posara en la cabeza de la gente. <br />
<br />
Justo al pensar lo que había dicho deduje que posiblemente no había sido el mejor comentario que había podido soltar así que fui directo a mostrar la artillería pesada. Con un aplauso, una enorme galleta apareció frente a nosotros a lo que yo me subí encima de ella de un salto, y con el dulce aún levitando en el aire, como una balsa flotando en el aire, me arrodillé y le extendí la mano para que montara también sobre él. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-¿Necesitas ir a algún sitio? Puedo llevarte hasta el fin del mundo encima de esta preciosidad. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Solté da do unas palmaditas sobre la superficie del vehículo improvisado. </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><div class='custom-spoiler'>
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						<span>Karmas</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					-Charlatan <br />
-Hipersexualizado. (Dejad de poneros el karma de belleza porfavor, no quiero actuar como un pervertido siempre)<br />
-Gruñón <br />
-Mascota
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Akuma</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='akuma_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreAkuma'>Bisu Bisu no mi</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='akuma_tipo'><strong id='tipoAkuma'>Paramecia</strong></div>
                    <div class='akuma_rango'><strong id='rangoAkuma'>3</strong></div>
                </div>
                <p><i id='descripcionAkuma'>La Bisu Bisu no mi es una fruta del diablo que permite a su usuario crear y controlar las galletas.</i></p>
                <div class='akuma_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                >
                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button type='button' id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='akuma_spoiler_content' style='display: none;'>
                    <div>
                        <div style='display: flex;flex-direction: column;'>
                            <p><span><i id='especificacionesAkuma'>La Bisu Bisu no mi otorga al usuario la capacidad de crear galletas, tras dar palmas con las manos, que puede manipular a su antojo en una distancia relacionada de su Control de Akuma. Es una fruta versátil cuyo potencial es solo alcanzable de manera absoluta mediante el uso de técnicas. Se obtendrá control sobre la fruta al llegar a los <strong>60 Puntos de Control de Akuma</strong>, desde este momento el usuario podrá crear galletas de hasta 20x30 centímetros de superficie y 5cm de grosor con <strong><font color=green>25 de Vitalidad</font></strong> y por un coste de <strong><font color=orange>15 de energía</font></strong> por galleta. Se pueden manipular hasta 2 galletas a la vez y, si se quisiera controlar una tercera, la primera desaparecería y así sucesivamente. Se necesitará dar palmadas durante un turno entero para crearlas y, para manipularlas, el usuario deberá desplazar ambas manos hacia la zona a la que desee moverlas. <br/><br/>

Al llegar a <strong>180 Puntos de Control de Akuma</strong> se podrá crear y controlar las galletas de hasta 60x90 centímetros de superficie y 10cm de grosor con <strong><font color=green>40 de Vitalidad</font></strong> y por un coste de <strong><font color=orange>9 de energía</font></strong> por galleta. Se pueden manipular hasta 4 galletas a la vez y, si se quisiera controlar una quinta, la primera pasaría a desaparecer y así sucesivamente. Las galletas se crearan inmediatamente después de dar una palmada, siendo necesario dar una palmada por galleta creada y, para manipularlas, el usuario deberá desplazar cualquier mano hacia la zona a la que desee moverlas. <br/><br/>

Al llegar a 240 Puntos de Control de Akuma se podrá crear y controlar las galletas de hasta 120x180 centímetros de superficie y 50cm de grosor con <strong><font color=green>60 de Vitalidad</font></strong> por un coste de <strong><font color=orange>6 de energía</font></strong> por galleta. Se pueden manipular hasta 8 galletas a la vez y, si se quisiera controlar una novena, la primera desaparecería y así sucesivamente. Las galletas se crearan inmediatamente después de dar una palmada, siendo necesario dar una palmada por galleta creada, y podrá manipularlas telequinéticamente. <br/><br/>

El usuario puede controlarlas hasta a <strong>1 metro de distancia</strong> por cada <strong>6 puntos de Control de Akuma</strong> y se desplazarán a una velocidad igual al <strong>60% de su Control de Akuma</strong>.</i></span></p>
                        </div>
                    </div>
                </div>

                <p><strong>Control de Akuma: </strong><span id='controlAkuma'><br/>
<strong>— 60 Control de Akuma:</strong> Permite crear hasta dos galletas simultáneas de 20x30 centímetros de superficie y 5cm de grosor tras estar dando palmadas durante un turno entero, pudiéndolas controlar con ambas manos.<br/>
<strong>— 180 Control de Akuma:</strong> Permite crear hasta cuatro galletas simultáneas de hasta 60x90 centímetros de superficie y 10cm de grosor tras dar una palmada para cada galleta, pudiéndolas controlar con solo una mano.<br/>
<strong>— 240 Control de Akuma:</strong> Permite crear hasta ocho galletas simultáneas de hasta 120x180 centímetros de superficie y 50cm de grosor tras dar una palmada para cada galleta, pudiéndolas controlar telequinéticamente.<br/></span></p>
                <p><strong>Ventajas: </strong><span id='ventajasAkuma'></br>
• Gracias a la dureza natural de estas galletas, cada una de ellas tiene una <strong>resistencia pasiva de 5 puntos</strong>.</br></span></p>
                <p><strong>Debilidades: </strong><span id='debilidadesAkuma'></br>
• Las habituales en las akuma no mi.</br>
• Las galletas ven reducidas su resistencia pasiva a 0 al ser mojadas.</br></span></p>

                <hr/>
                <div class='akuma_code_container'>
                    <div
                        class='akuma_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`akuma`, `bisu`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoAkuma'>bisu</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
uso el uso básico de mi akuma no mi, creando una galleta por 6 de energía pero no me resto nada pues al no estar en bélico regenero 20 por turno
				</div>
			</div>
				</div>
			</div></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 34 de invierno/ Año 16<br />
Puerto de Samba</span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">El compás de las olas rompiendo contra las rocas marcaba el ritmo de una mañana de temporal, el soleado clima de samba había sido sustituido por viento y nubes, además de un frío húmedo que calaba hasta los huesos. No había casi nadie por las calles pues hoy era un día para quedarse en casa con una bebida caliente y no salir de ahí. Pero yo tenía deudas que pagar.<br />
<br />
Debajo de los embarcaderos, sobre un montón de rocas apiladas trataba de encajar mi brazo por las grietas entre estas, a la vez que procuraba no resbalar y caer al agua teniendo la muerte más absurda que cualquiera pudiera observar. Mi águila me observaba desde una plataforma cercana con mirada de prepotencia. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Cabrón de mierda, sé que he sido yo quien ha perdido la apuesta y te tengo que invitar a la mariscada pero podrías ayudarme un poco, si sigo a este ritmo me voy a pasar todo el día aquí y es probable que me congele. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Mi mascota me conocía bien y sabía que estaba buscando cualquier excusa para hacer el vago el resto del día por lo que se limitó a negar con la cabeza. Yo le saqué el dedo del medio, y con la otra mano sacaba un cangrejo de entre las rocas, tirándolo a un cubo de hierro donde tenía un par de capturas más. <br />
<br />
Quien me mandaba a mi apostar con un pájaro, solo yo podía ser tan imbecil. Según me lamentaba encontré la solución para no pasarme el día trabajando como lo haría una persona honrada. Una chica preciosa de cabello oscuro, alta y con porte de saber pelar captó mi atención. Tras ello señalé a mi mascota mirándole con determinación. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Doble o nada, si conquisto a esa chica con mi poder de galletas no te debo nada.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">No le di tiempo a contestar, llegué a su lado de un solo salgo y comencé a caminar a su lado. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Una señorita tan bella no debería estar a la intemperie en un día como este. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Me quité mi chaleco, y se lo puse sobre sus hombros para cubrirle del frío. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Y también deberías depilarte el bigote, no queda muy femenino de tu parte. -</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Solté como si nada señalándole la comisura de sus labios. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Pero tú estarías preciosa aunque tuvieras el bigote más frondoso de la isla. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Según hablaba Travis se posó sobre mi cabeza como si nada, como si fuese lo más normal del mundo que un águila se posara en la cabeza de la gente. <br />
<br />
Justo al pensar lo que había dicho deduje que posiblemente no había sido el mejor comentario que había podido soltar así que fui directo a mostrar la artillería pesada. Con un aplauso, una enorme galleta apareció frente a nosotros a lo que yo me subí encima de ella de un salto, y con el dulce aún levitando en el aire, como una balsa flotando en el aire, me arrodillé y le extendí la mano para que montara también sobre él. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-¿Necesitas ir a algún sitio? Puedo llevarte hasta el fin del mundo encima de esta preciosidad. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Solté da do unas palmaditas sobre la superficie del vehículo improvisado. </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
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				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Karmas</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					-Charlatan <br />
-Hipersexualizado. (Dejad de poneros el karma de belleza porfavor, no quiero actuar como un pervertido siempre)<br />
-Gruñón <br />
-Mascota
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Akuma</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='akuma_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreAkuma'>Bisu Bisu no mi</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='akuma_tipo'><strong id='tipoAkuma'>Paramecia</strong></div>
                    <div class='akuma_rango'><strong id='rangoAkuma'>3</strong></div>
                </div>
                <p><i id='descripcionAkuma'>La Bisu Bisu no mi es una fruta del diablo que permite a su usuario crear y controlar las galletas.</i></p>
                <div class='akuma_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button type='button' id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='akuma_spoiler_content' style='display: none;'>
                    <div>
                        <div style='display: flex;flex-direction: column;'>
                            <p><span><i id='especificacionesAkuma'>La Bisu Bisu no mi otorga al usuario la capacidad de crear galletas, tras dar palmas con las manos, que puede manipular a su antojo en una distancia relacionada de su Control de Akuma. Es una fruta versátil cuyo potencial es solo alcanzable de manera absoluta mediante el uso de técnicas. Se obtendrá control sobre la fruta al llegar a los <strong>60 Puntos de Control de Akuma</strong>, desde este momento el usuario podrá crear galletas de hasta 20x30 centímetros de superficie y 5cm de grosor con <strong><font color=green>25 de Vitalidad</font></strong> y por un coste de <strong><font color=orange>15 de energía</font></strong> por galleta. Se pueden manipular hasta 2 galletas a la vez y, si se quisiera controlar una tercera, la primera desaparecería y así sucesivamente. Se necesitará dar palmadas durante un turno entero para crearlas y, para manipularlas, el usuario deberá desplazar ambas manos hacia la zona a la que desee moverlas. <br/><br/>

Al llegar a <strong>180 Puntos de Control de Akuma</strong> se podrá crear y controlar las galletas de hasta 60x90 centímetros de superficie y 10cm de grosor con <strong><font color=green>40 de Vitalidad</font></strong> y por un coste de <strong><font color=orange>9 de energía</font></strong> por galleta. Se pueden manipular hasta 4 galletas a la vez y, si se quisiera controlar una quinta, la primera pasaría a desaparecer y así sucesivamente. Las galletas se crearan inmediatamente después de dar una palmada, siendo necesario dar una palmada por galleta creada y, para manipularlas, el usuario deberá desplazar cualquier mano hacia la zona a la que desee moverlas. <br/><br/>

Al llegar a 240 Puntos de Control de Akuma se podrá crear y controlar las galletas de hasta 120x180 centímetros de superficie y 50cm de grosor con <strong><font color=green>60 de Vitalidad</font></strong> por un coste de <strong><font color=orange>6 de energía</font></strong> por galleta. Se pueden manipular hasta 8 galletas a la vez y, si se quisiera controlar una novena, la primera desaparecería y así sucesivamente. Las galletas se crearan inmediatamente después de dar una palmada, siendo necesario dar una palmada por galleta creada, y podrá manipularlas telequinéticamente. <br/><br/>

El usuario puede controlarlas hasta a <strong>1 metro de distancia</strong> por cada <strong>6 puntos de Control de Akuma</strong> y se desplazarán a una velocidad igual al <strong>60% de su Control de Akuma</strong>.</i></span></p>
                        </div>
                    </div>
                </div>

                <p><strong>Control de Akuma: </strong><span id='controlAkuma'><br/>
<strong>— 60 Control de Akuma:</strong> Permite crear hasta dos galletas simultáneas de 20x30 centímetros de superficie y 5cm de grosor tras estar dando palmadas durante un turno entero, pudiéndolas controlar con ambas manos.<br/>
<strong>— 180 Control de Akuma:</strong> Permite crear hasta cuatro galletas simultáneas de hasta 60x90 centímetros de superficie y 10cm de grosor tras dar una palmada para cada galleta, pudiéndolas controlar con solo una mano.<br/>
<strong>— 240 Control de Akuma:</strong> Permite crear hasta ocho galletas simultáneas de hasta 120x180 centímetros de superficie y 50cm de grosor tras dar una palmada para cada galleta, pudiéndolas controlar telequinéticamente.<br/></span></p>
                <p><strong>Ventajas: </strong><span id='ventajasAkuma'></br>
• Gracias a la dureza natural de estas galletas, cada una de ellas tiene una <strong>resistencia pasiva de 5 puntos</strong>.</br></span></p>
                <p><strong>Debilidades: </strong><span id='debilidadesAkuma'></br>
• Las habituales en las akuma no mi.</br>
• Las galletas ven reducidas su resistencia pasiva a 0 al ser mojadas.</br></span></p>

                <hr/>
                <div class='akuma_code_container'>
                    <div
                        class='akuma_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`akuma`, `bisu`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoAkuma'>bisu</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
uso el uso básico de mi akuma no mi, creando una galleta por 6 de energía pero no me resto nada pues al no estar en bélico regenero 20 por turno
				</div>
			</div>
				</div>
			</div></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Auto T1] El hormiguero [P. A]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2642</link>
			<pubDate>Mon, 01 Dec 2025 18:29:35 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=616">Iggy Rock</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2642</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 33 de invierno/año 16<br />
Algún lugar perdido de la selva.</span><br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
Había normalizado demasiado rápido el hecho de poder volar en galletas mágicas gigantes. Surcaba el cielo de samba junto a mi águila, montado en uno de estos dulces como si fuera un skate haciendo vez en cuando hacía piruetas y carambolas en el aire. El hecho de poder  volar era espectacular, respiraba e inhalaba una sensación abrumadora de libertad. Estiré los brazos sintiéndome como un ave, incliné mi torso levemente para ganar aerodinámica y de golpe caí en picado hacia la selva. Mi pájaro me siguió detrás de mí y haciendo un aterrizaje perfecto en un pequeño claro, salté hacia el suelo haciendo crujir las ramas se as bajo mis pies.<br />
<br />
<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Pausita para descansar. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Solté a la par que mi mano se movía veloz hacia el bolsillo de mi chaleco sacando la petaca que me regaló mi padre para darle un enorme sorbo al ron que contenía. Sonreí al sentir el ardor del licor en mi garganta y miré alrededor. El sitio era tranquilo, alejado del ruido y la música de ciudad. Posiblemente era la primera persona que lo pisaba en mucho tiempo. Fui a subir de nuevo a mi vehículo pero a echar otro vistazo algo llamó mi atención. El claro estaba rodeado por árboles en todas direcciones salvo en dirección norte, pues este estaba interrumpido por una enorme pared rocosa que medía posiblemente entre quince veinte y treinta metros de altura, y en medio de esta cubierta por lianas y hierbas se as un enorme agujero perforaba la piedra. <br />
<br />
Miré a mi mascota y me encogí de hombros, me senté con las piernas cruzadas y me elevé unos metros en el aire pues este no estaba a ras de suelo, sino más bien a unos cinco metros de la superficie. Aparté la vegetación para no ver más que oscuridad. Travis el cual cansado de volar se había posado sobre la galleta picoteando un poco de esta. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-¿Entramos? </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Le pregunté, sin estar seguro a dónde conducía, pero por experiencia sabía que la selva escondía miles de tesoros ocultos por revelar y quién sabe, a lo mejor este era el lugar de uno de ellos.<br />
<br />
Sin pensármelo mucho decidí entrar, pese a la oscuridad, era bastante intuitivo, solamente continuaba en línea recta. Me dio la sensación de que aquel túnel era obra de alguien pues las cuevas naturales tenían muchas más irregularidades que esta. Según la luz de la entrada se desvanecía, el sonido del agua filtrándose por las paredes se mezclaba con otro más antinatural. Tambores, en la lejanía se escuchaba un ritmo incesante, lento pero constante. </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Cada vez se escuchaban más fuerte, y de nuevo la cueva volvía a estar iluminada pero no por el sol. Al final del túnel la luz naranja e intermitente de alguna hoguera iluminaba una</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> cámara más amplia que se hallaba a uno metros frente a mí. No estaba solo, la percusión se entrelazaba con el latido de mi corazón como si fuesen una única melodía, sonreí, pues si había gente significaba que podría robarles lo que tuvieran.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Finalmente la galleta llegó al borde del túnel. El cual conectaba con un amplio lugar mucho más grande de lo que podría haber imaginado en un inicio. Una decena más de galerías conectaban con este lugar dando la sensación de que todo esto era un hormiguero enorme, del cual esta era su sala principal, pues un enorme campamento rudimentario, con tiendas de diminuto tamaño situadas</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> en círculos concéntricos, las paredes estaban pintadas con motivos de caza y recolección en algún tipo de pintura roja y una población entera de tontattas hacían labores cotidianas del día a día. </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">No parecieron percatarse de mi presencia pues la galería por la que había entrado se hallaba a varios metros del suelo, además de que traté de ser lo más sigiloso que pude. Todos vestían indumentarias arcaicas, pieles y huesos de pequeños animales cubriendo sus cabezas, y muchos de ellos llevaban tatuajes por toda su piel. Me fijé que los que tocaban los tambores estaban algo apartados del resto, acompañados de dos bailarinas haciendo algún tipo de ritual. Eran monísimos, me quedaría observándoles durante horas, pero era hora de que les enseñara un poco de modernidad.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Acomodándome la guitarra, me puse de pie sobre la galleta y comencé a descender tocando un solo de guitarra  que acompañaba perfectamente a la percusión. Al verme todos los enanos empezaron a enloquecer, corriendo de un lado a otro, algunos ocultándose en sus hogares y otros disparándome pequeños dados de cerbatana, los cuales detenía con el propio dulce según iba descendido. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-¡Eh, cabronazos, no me disparéis o hago que el pájaro ps devore uno a uno! Que yo vengo en son de paz joder. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Dije de golpe saltando al suelo de tierra haciendo retumbar todo el poblado y mi águila comenzó a volar en círculos por encima de sus cabezas</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">. Me volví a colocar la guitarra a la espalda, poniéndome de rodillas para hablar con los pocos que se quedaron cerca de mí, con caras de entre terror y sorpresa. -</span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">¿Donde está vuestro jefe? He venido a negociar, ¿veis la cosa que he creado? </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Le di un puñetazo a la galleta partiéndola en pequeños pedazos y se los ofrecí a aquellos tontattas que me rodeaban. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Es comida, puedo daros mucha si a cambio me dais oro. </span><br />
<br />
<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">-No tenemos aquello que buscas forastero. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Una voz de pito surgió de entre la multitud, la cual ya había comenzado a probar de los trozos de galleta que les había ofrecido. Un hombre corpulento, moreno mucho más anciano que el resto pues a pesar de tener la cara cubierta por un cráneo de roedor decorado con pequeñas plumas rojas, una larga y frondosa barba caía desde su mandíbula. </span><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">-Nosotros no buscamos riquezas, solo buscamos sobrevivir en esta inhóspita jungla así que te agradecemos tu obsequio pero ya puedes irte.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Su tono era serio pero al tener un timbre tan agudo y su aspecto de carcamal comencé a descojonarme en su cara descontroladamente ante la mirada de molestia del parte del resto de la tribu. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Vaya voz de mierda viejales, parece como si me estuviera hablando una niña de ocho años. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Continué riéndome, casi ahogándome en el proceso, alguno de los allí presentes hizo el ademán de ir a lanzarme un dardo, pero con un gesto sutil, el anciano tranquilizó al resto de su pueblo. </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Una vez me fui calmando sequé las lágrimas de mis ojos con el reverso de mis manos y tomando grandes bocanadas de aire, tratando de volver a recuperar el aliento solté. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Joder vaya mierda entonces… Sois solo unos pobretones de mierda como yo. Muchas galletas y pocos berries. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Dije aplaudiendo, creando otra para subirme sobre ella, no sin antes quitarle la máscara a uno de los habitantes de aquel lugar para quedármela, pues me parecían bastante monas. </span><br />
<br />
<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">-Espera… ¿Las galletas las creas tú de la nada? ¿No las controlas con ningun truco? </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Pude ver como sus ojos brillaban detrás de su máscara. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Si, ¿Por? </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Dije elevándome de nuevo hacia el techo de la cámara, para observar con mas detalles las pinturas que había sobre las paredes de esta, sacando mi neceser de maquillaje y comenzando a pintar sobre estas una polla sin respeto alguno por el arte primitivo, ignorando lo que me fuesen a decir. </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pero en lugar de escuchar críticas comenzaron a cantar a unísono entre todo el poblando. </span><span style="color: #666666;" class="mycode_color">-Es un espíritu del cielo, es un mago, los dioses nos han bendecido. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Miré con sorpresa hacia abajo, viendo como la gente que se había ocultado tras mi llegada comenzaban a salir y a reunirse junto en el centro de la cámara alzando sus manos hacia mi, con miradas de júbilo y adoración. </span><br />
<br />
<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Espera, espera… </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Terminé de dibujar vello púbico en mi obra de arte, antes de descender un poco, tratando de calmarles, pues yo era el primero que me encantaba que me halagaran de esta forma, pero la responsabilidad de ser un dios para esta gente era demasiado alta. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Vale que soy muy guapo, inteligente, fuerte, como un miura, cuido de los animales y… ¿Ya he dicho que soy guapo? Pero no soy vuestro dios, además no tenéis oro que ofrecerme. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-El viejo fue el primero en pronunciarse, sumado al jolgorio que se había montado alrededor mía, los tambores comenzaron a rugir de nuevo con furia, todos bailaban, en frenesí y júbilo, algunos trataban de hacer escaleras humanas para llegar a mí. </span><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">-No tenemos oro pero podemos sacrificar una virgen en tu honor. </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Parpadeé de sorpresa, no sabiendo si se refería a que me iban a ofrecer una virgen para que me complaciera o si la iban a sacrificar, en plan matarla y eso para mí disfrute. Siendo sinceros, no quería quedarme para averiguarlo. Con una mirada furtiva a mi pájaro le dije. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Pirémonos Travis. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Conduje rápido la galleta voladora al túnel por el cual había usado de entrada en un inicio, pues al ser recto volví a salir al exterior enseguida. </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">No miré atrás, no quería saber nada más de esos pequeños psicopatas devotos. Finalmente crucé las enredaderas saliendo de nuevo al exterior, respirando aire puro y aliviado. El águila me sigió detrás mía hasta volver a apoyarse sobre mi cabeza. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-A la siguiente debería mostrar esto de crear galletas enormes a un grupo de chicas preciosas en bikini, te apuesto una mariscada a que también me comienzan a adorar como a un dios al igual que estos mierdecillas. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-El ave batió sus alas además de asentir con la cabeza por lo que lo tomé como un si. Sonreí y puse en marcha rumbo a la ciudad, dispuesto a probar a ver si funcionaba. </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					 En todo momento estoy usando el uso básico de mi Akuma no mi para viajar encima de galletas por lo que dejo la tabla por aquí.</span><br />
<div class='akuma_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreAkuma'>Bisu Bisu no mi</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='akuma_tipo'><strong id='tipoAkuma'>Paramecia</strong></div>
                    <div class='akuma_rango'><strong id='rangoAkuma'>3</strong></div>
                </div>
                <p><i id='descripcionAkuma'>La Bisu Bisu no mi es una fruta del diablo que permite a su usuario crear y controlar las galletas.</i></p>
                <div class='akuma_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                >
                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button type='button' id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='akuma_spoiler_content' style='display: none;'>
                    <div>
                        <div style='display: flex;flex-direction: column;'>
                            <p><span><i id='especificacionesAkuma'>La Bisu Bisu no mi otorga al usuario la capacidad de crear galletas, tras dar palmas con las manos, que puede manipular a su antojo en una distancia relacionada de su Control de Akuma. Es una fruta versátil cuyo potencial es solo alcanzable de manera absoluta mediante el uso de técnicas. Se obtendrá control sobre la fruta al llegar a los <strong>60 Puntos de Control de Akuma</strong>, desde este momento el usuario podrá crear galletas de hasta 20x30 centímetros de superficie y 5cm de grosor con <strong><font color=green>25 de Vitalidad</font></strong> y por un coste de <strong><font color=orange>15 de energía</font></strong> por galleta. Se pueden manipular hasta 2 galletas a la vez y, si se quisiera controlar una tercera, la primera desaparecería y así sucesivamente. Se necesitará dar palmadas durante un turno entero para crearlas y, para manipularlas, el usuario deberá desplazar ambas manos hacia la zona a la que desee moverlas. <br/><br/>

Al llegar a <strong>180 Puntos de Control de Akuma</strong> se podrá crear y controlar las galletas de hasta 60x90 centímetros de superficie y 10cm de grosor con <strong><font color=green>40 de Vitalidad</font></strong> y por un coste de <strong><font color=orange>9 de energía</font></strong> por galleta. Se pueden manipular hasta 4 galletas a la vez y, si se quisiera controlar una quinta, la primera pasaría a desaparecer y así sucesivamente. Las galletas se crearan inmediatamente después de dar una palmada, siendo necesario dar una palmada por galleta creada y, para manipularlas, el usuario deberá desplazar cualquier mano hacia la zona a la que desee moverlas. <br/><br/>

Al llegar a 240 Puntos de Control de Akuma se podrá crear y controlar las galletas de hasta 120x180 centímetros de superficie y 50cm de grosor con <strong><font color=green>60 de Vitalidad</font></strong> por un coste de <strong><font color=orange>6 de energía</font></strong> por galleta. Se pueden manipular hasta 8 galletas a la vez y, si se quisiera controlar una novena, la primera desaparecería y así sucesivamente. Las galletas se crearan inmediatamente después de dar una palmada, siendo necesario dar una palmada por galleta creada, y podrá manipularlas telequinéticamente. <br/><br/>

El usuario puede controlarlas hasta a <strong>1 metro de distancia</strong> por cada <strong>6 puntos de Control de Akuma</strong> y se desplazarán a una velocidad igual al <strong>60% de su Control de Akuma</strong>.</i></span></p>
                        </div>
                    </div>
                </div>

                <p><strong>Control de Akuma: </strong><span id='controlAkuma'><br/>
<strong>— 60 Control de Akuma:</strong> Permite crear hasta dos galletas simultáneas de 20x30 centímetros de superficie y 5cm de grosor tras estar dando palmadas durante un turno entero, pudiéndolas controlar con ambas manos.<br/>
<strong>— 180 Control de Akuma:</strong> Permite crear hasta cuatro galletas simultáneas de hasta 60x90 centímetros de superficie y 10cm de grosor tras dar una palmada para cada galleta, pudiéndolas controlar con solo una mano.<br/>
<strong>— 240 Control de Akuma:</strong> Permite crear hasta ocho galletas simultáneas de hasta 120x180 centímetros de superficie y 50cm de grosor tras dar una palmada para cada galleta, pudiéndolas controlar telequinéticamente.<br/></span></p>
                <p><strong>Ventajas: </strong><span id='ventajasAkuma'></br>
• Gracias a la dureza natural de estas galletas, cada una de ellas tiene una <strong>resistencia pasiva de 5 puntos</strong>.</br></span></p>
                <p><strong>Debilidades: </strong><span id='debilidadesAkuma'></br>
• Las habituales en las akuma no mi.</br>
• Las galletas ven reducidas su resistencia pasiva a 0 al ser mojadas.</br></span></p>

                <hr/>
                <div class='akuma_code_container'>
                    <div
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`akuma`, `bisu`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoAkuma'>bisu</span></span>
                    </div>
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            </div>
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 33 de invierno/año 16<br />
Algún lugar perdido de la selva.</span><br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
Había normalizado demasiado rápido el hecho de poder volar en galletas mágicas gigantes. Surcaba el cielo de samba junto a mi águila, montado en uno de estos dulces como si fuera un skate haciendo vez en cuando hacía piruetas y carambolas en el aire. El hecho de poder  volar era espectacular, respiraba e inhalaba una sensación abrumadora de libertad. Estiré los brazos sintiéndome como un ave, incliné mi torso levemente para ganar aerodinámica y de golpe caí en picado hacia la selva. Mi pájaro me siguió detrás de mí y haciendo un aterrizaje perfecto en un pequeño claro, salté hacia el suelo haciendo crujir las ramas se as bajo mis pies.<br />
<br />
<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Pausita para descansar. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Solté a la par que mi mano se movía veloz hacia el bolsillo de mi chaleco sacando la petaca que me regaló mi padre para darle un enorme sorbo al ron que contenía. Sonreí al sentir el ardor del licor en mi garganta y miré alrededor. El sitio era tranquilo, alejado del ruido y la música de ciudad. Posiblemente era la primera persona que lo pisaba en mucho tiempo. Fui a subir de nuevo a mi vehículo pero a echar otro vistazo algo llamó mi atención. El claro estaba rodeado por árboles en todas direcciones salvo en dirección norte, pues este estaba interrumpido por una enorme pared rocosa que medía posiblemente entre quince veinte y treinta metros de altura, y en medio de esta cubierta por lianas y hierbas se as un enorme agujero perforaba la piedra. <br />
<br />
Miré a mi mascota y me encogí de hombros, me senté con las piernas cruzadas y me elevé unos metros en el aire pues este no estaba a ras de suelo, sino más bien a unos cinco metros de la superficie. Aparté la vegetación para no ver más que oscuridad. Travis el cual cansado de volar se había posado sobre la galleta picoteando un poco de esta. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-¿Entramos? </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Le pregunté, sin estar seguro a dónde conducía, pero por experiencia sabía que la selva escondía miles de tesoros ocultos por revelar y quién sabe, a lo mejor este era el lugar de uno de ellos.<br />
<br />
Sin pensármelo mucho decidí entrar, pese a la oscuridad, era bastante intuitivo, solamente continuaba en línea recta. Me dio la sensación de que aquel túnel era obra de alguien pues las cuevas naturales tenían muchas más irregularidades que esta. Según la luz de la entrada se desvanecía, el sonido del agua filtrándose por las paredes se mezclaba con otro más antinatural. Tambores, en la lejanía se escuchaba un ritmo incesante, lento pero constante. </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Cada vez se escuchaban más fuerte, y de nuevo la cueva volvía a estar iluminada pero no por el sol. Al final del túnel la luz naranja e intermitente de alguna hoguera iluminaba una</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> cámara más amplia que se hallaba a uno metros frente a mí. No estaba solo, la percusión se entrelazaba con el latido de mi corazón como si fuesen una única melodía, sonreí, pues si había gente significaba que podría robarles lo que tuvieran.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Finalmente la galleta llegó al borde del túnel. El cual conectaba con un amplio lugar mucho más grande de lo que podría haber imaginado en un inicio. Una decena más de galerías conectaban con este lugar dando la sensación de que todo esto era un hormiguero enorme, del cual esta era su sala principal, pues un enorme campamento rudimentario, con tiendas de diminuto tamaño situadas</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> en círculos concéntricos, las paredes estaban pintadas con motivos de caza y recolección en algún tipo de pintura roja y una población entera de tontattas hacían labores cotidianas del día a día. </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">No parecieron percatarse de mi presencia pues la galería por la que había entrado se hallaba a varios metros del suelo, además de que traté de ser lo más sigiloso que pude. Todos vestían indumentarias arcaicas, pieles y huesos de pequeños animales cubriendo sus cabezas, y muchos de ellos llevaban tatuajes por toda su piel. Me fijé que los que tocaban los tambores estaban algo apartados del resto, acompañados de dos bailarinas haciendo algún tipo de ritual. Eran monísimos, me quedaría observándoles durante horas, pero era hora de que les enseñara un poco de modernidad.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Acomodándome la guitarra, me puse de pie sobre la galleta y comencé a descender tocando un solo de guitarra  que acompañaba perfectamente a la percusión. Al verme todos los enanos empezaron a enloquecer, corriendo de un lado a otro, algunos ocultándose en sus hogares y otros disparándome pequeños dados de cerbatana, los cuales detenía con el propio dulce según iba descendido. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-¡Eh, cabronazos, no me disparéis o hago que el pájaro ps devore uno a uno! Que yo vengo en son de paz joder. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Dije de golpe saltando al suelo de tierra haciendo retumbar todo el poblado y mi águila comenzó a volar en círculos por encima de sus cabezas</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">. Me volví a colocar la guitarra a la espalda, poniéndome de rodillas para hablar con los pocos que se quedaron cerca de mí, con caras de entre terror y sorpresa. -</span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">¿Donde está vuestro jefe? He venido a negociar, ¿veis la cosa que he creado? </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Le di un puñetazo a la galleta partiéndola en pequeños pedazos y se los ofrecí a aquellos tontattas que me rodeaban. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Es comida, puedo daros mucha si a cambio me dais oro. </span><br />
<br />
<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">-No tenemos aquello que buscas forastero. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Una voz de pito surgió de entre la multitud, la cual ya había comenzado a probar de los trozos de galleta que les había ofrecido. Un hombre corpulento, moreno mucho más anciano que el resto pues a pesar de tener la cara cubierta por un cráneo de roedor decorado con pequeñas plumas rojas, una larga y frondosa barba caía desde su mandíbula. </span><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">-Nosotros no buscamos riquezas, solo buscamos sobrevivir en esta inhóspita jungla así que te agradecemos tu obsequio pero ya puedes irte.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Su tono era serio pero al tener un timbre tan agudo y su aspecto de carcamal comencé a descojonarme en su cara descontroladamente ante la mirada de molestia del parte del resto de la tribu. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Vaya voz de mierda viejales, parece como si me estuviera hablando una niña de ocho años. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Continué riéndome, casi ahogándome en el proceso, alguno de los allí presentes hizo el ademán de ir a lanzarme un dardo, pero con un gesto sutil, el anciano tranquilizó al resto de su pueblo. </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Una vez me fui calmando sequé las lágrimas de mis ojos con el reverso de mis manos y tomando grandes bocanadas de aire, tratando de volver a recuperar el aliento solté. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Joder vaya mierda entonces… Sois solo unos pobretones de mierda como yo. Muchas galletas y pocos berries. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Dije aplaudiendo, creando otra para subirme sobre ella, no sin antes quitarle la máscara a uno de los habitantes de aquel lugar para quedármela, pues me parecían bastante monas. </span><br />
<br />
<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">-Espera… ¿Las galletas las creas tú de la nada? ¿No las controlas con ningun truco? </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Pude ver como sus ojos brillaban detrás de su máscara. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Si, ¿Por? </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Dije elevándome de nuevo hacia el techo de la cámara, para observar con mas detalles las pinturas que había sobre las paredes de esta, sacando mi neceser de maquillaje y comenzando a pintar sobre estas una polla sin respeto alguno por el arte primitivo, ignorando lo que me fuesen a decir. </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pero en lugar de escuchar críticas comenzaron a cantar a unísono entre todo el poblando. </span><span style="color: #666666;" class="mycode_color">-Es un espíritu del cielo, es un mago, los dioses nos han bendecido. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Miré con sorpresa hacia abajo, viendo como la gente que se había ocultado tras mi llegada comenzaban a salir y a reunirse junto en el centro de la cámara alzando sus manos hacia mi, con miradas de júbilo y adoración. </span><br />
<br />
<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Espera, espera… </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Terminé de dibujar vello púbico en mi obra de arte, antes de descender un poco, tratando de calmarles, pues yo era el primero que me encantaba que me halagaran de esta forma, pero la responsabilidad de ser un dios para esta gente era demasiado alta. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Vale que soy muy guapo, inteligente, fuerte, como un miura, cuido de los animales y… ¿Ya he dicho que soy guapo? Pero no soy vuestro dios, además no tenéis oro que ofrecerme. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-El viejo fue el primero en pronunciarse, sumado al jolgorio que se había montado alrededor mía, los tambores comenzaron a rugir de nuevo con furia, todos bailaban, en frenesí y júbilo, algunos trataban de hacer escaleras humanas para llegar a mí. </span><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">-No tenemos oro pero podemos sacrificar una virgen en tu honor. </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Parpadeé de sorpresa, no sabiendo si se refería a que me iban a ofrecer una virgen para que me complaciera o si la iban a sacrificar, en plan matarla y eso para mí disfrute. Siendo sinceros, no quería quedarme para averiguarlo. Con una mirada furtiva a mi pájaro le dije. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Pirémonos Travis. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-Conduje rápido la galleta voladora al túnel por el cual había usado de entrada en un inicio, pues al ser recto volví a salir al exterior enseguida. </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">No miré atrás, no quería saber nada más de esos pequeños psicopatas devotos. Finalmente crucé las enredaderas saliendo de nuevo al exterior, respirando aire puro y aliviado. El águila me sigió detrás mía hasta volver a apoyarse sobre mi cabeza. </span><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-A la siguiente debería mostrar esto de crear galletas enormes a un grupo de chicas preciosas en bikini, te apuesto una mariscada a que también me comienzan a adorar como a un dios al igual que estos mierdecillas. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">-El ave batió sus alas además de asentir con la cabeza por lo que lo tomé como un si. Sonreí y puse en marcha rumbo a la ciudad, dispuesto a probar a ver si funcionaba. </span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><div class='custom-spoiler'>
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					 En todo momento estoy usando el uso básico de mi Akuma no mi para viajar encima de galletas por lo que dejo la tabla por aquí.</span><br />
<div class='akuma_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreAkuma'>Bisu Bisu no mi</h2></strong></span>
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                    <div class='akuma_tipo'><strong id='tipoAkuma'>Paramecia</strong></div>
                    <div class='akuma_rango'><strong id='rangoAkuma'>3</strong></div>
                </div>
                <p><i id='descripcionAkuma'>La Bisu Bisu no mi es una fruta del diablo que permite a su usuario crear y controlar las galletas.</i></p>
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                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button type='button' id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='akuma_spoiler_content' style='display: none;'>
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                            <p><span><i id='especificacionesAkuma'>La Bisu Bisu no mi otorga al usuario la capacidad de crear galletas, tras dar palmas con las manos, que puede manipular a su antojo en una distancia relacionada de su Control de Akuma. Es una fruta versátil cuyo potencial es solo alcanzable de manera absoluta mediante el uso de técnicas. Se obtendrá control sobre la fruta al llegar a los <strong>60 Puntos de Control de Akuma</strong>, desde este momento el usuario podrá crear galletas de hasta 20x30 centímetros de superficie y 5cm de grosor con <strong><font color=green>25 de Vitalidad</font></strong> y por un coste de <strong><font color=orange>15 de energía</font></strong> por galleta. Se pueden manipular hasta 2 galletas a la vez y, si se quisiera controlar una tercera, la primera desaparecería y así sucesivamente. Se necesitará dar palmadas durante un turno entero para crearlas y, para manipularlas, el usuario deberá desplazar ambas manos hacia la zona a la que desee moverlas. <br/><br/>

Al llegar a <strong>180 Puntos de Control de Akuma</strong> se podrá crear y controlar las galletas de hasta 60x90 centímetros de superficie y 10cm de grosor con <strong><font color=green>40 de Vitalidad</font></strong> y por un coste de <strong><font color=orange>9 de energía</font></strong> por galleta. Se pueden manipular hasta 4 galletas a la vez y, si se quisiera controlar una quinta, la primera pasaría a desaparecer y así sucesivamente. Las galletas se crearan inmediatamente después de dar una palmada, siendo necesario dar una palmada por galleta creada y, para manipularlas, el usuario deberá desplazar cualquier mano hacia la zona a la que desee moverlas. <br/><br/>

Al llegar a 240 Puntos de Control de Akuma se podrá crear y controlar las galletas de hasta 120x180 centímetros de superficie y 50cm de grosor con <strong><font color=green>60 de Vitalidad</font></strong> por un coste de <strong><font color=orange>6 de energía</font></strong> por galleta. Se pueden manipular hasta 8 galletas a la vez y, si se quisiera controlar una novena, la primera desaparecería y así sucesivamente. Las galletas se crearan inmediatamente después de dar una palmada, siendo necesario dar una palmada por galleta creada, y podrá manipularlas telequinéticamente. <br/><br/>

El usuario puede controlarlas hasta a <strong>1 metro de distancia</strong> por cada <strong>6 puntos de Control de Akuma</strong> y se desplazarán a una velocidad igual al <strong>60% de su Control de Akuma</strong>.</i></span></p>
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                <p><strong>Control de Akuma: </strong><span id='controlAkuma'><br/>
<strong>— 60 Control de Akuma:</strong> Permite crear hasta dos galletas simultáneas de 20x30 centímetros de superficie y 5cm de grosor tras estar dando palmadas durante un turno entero, pudiéndolas controlar con ambas manos.<br/>
<strong>— 180 Control de Akuma:</strong> Permite crear hasta cuatro galletas simultáneas de hasta 60x90 centímetros de superficie y 10cm de grosor tras dar una palmada para cada galleta, pudiéndolas controlar con solo una mano.<br/>
<strong>— 240 Control de Akuma:</strong> Permite crear hasta ocho galletas simultáneas de hasta 120x180 centímetros de superficie y 50cm de grosor tras dar una palmada para cada galleta, pudiéndolas controlar telequinéticamente.<br/></span></p>
                <p><strong>Ventajas: </strong><span id='ventajasAkuma'></br>
• Gracias a la dureza natural de estas galletas, cada una de ellas tiene una <strong>resistencia pasiva de 5 puntos</strong>.</br></span></p>
                <p><strong>Debilidades: </strong><span id='debilidadesAkuma'></br>
• Las habituales en las akuma no mi.</br>
• Las galletas ven reducidas su resistencia pasiva a 0 al ser mojadas.</br></span></p>

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