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		<title><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - Ciudad Piston]]></title>
		<link>https://nakamanomi.com/</link>
		<description><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - https://nakamanomi.com]]></description>
		<pubDate>Sat, 26 Sep 2026 02:11:13 +0000</pubDate>
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			<title><![CDATA[[Autonarrada T3][P.A.] Alegría en medio de la tristeza]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4424</link>
			<pubDate>Fri, 25 Sep 2026 17:09:26 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=879">Mika Reze</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4424</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">82 de verano | Año 18</span></div>
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
— <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Qué isla tan… apagada.</span></span> — Quién diría que si viaje para conocer el mundo tendría este destino como el primero. Debido a la ausencia de capital económico junto a sus amigos para comprar un barco, y que Mika no quiso seguir esperando para poder salir de Samba. Tomó un barco público, pagó, y se lanzó a la vida. Eso sí, con Road principalmente dejó algo bastante claro. Se volverían a encontrar, y esta vez teniendo una tripulación pirata oficial. Él se ofreció a buscar más integrantes que compartan su filosofía y estén emocionados por demostrarle al mundo de qué están hechos. En un principio, dudó sobre si era apto dejarle a alguien inferior a ella semejante tarea. Por muy amigo de la infancia que sea, el poder de elegir quién los acompaña y quién no es bastante grande. Cuando entendió que Puchero estaría presente para supervisar todo, estaría más tranquila. Reza para que ese pequeño y dulce animal sea capaz de controlarlos a todos en su ausencia. <br />
<br />
¿Pero por qué Mika decidió irse sola en vez de con el resto? ¿Hay algo en particular que desee hacer? Por supuesto que sí. ¡Deben escucharle cantar! No es solo que quiera ser pirata para conseguir tesoros y todo eso, sino que también para que su voz sea reconocida mundialmente. Para eso, ya no puede seguir perdiendo el tiempo encerrada en casa. Tras hablarlo con sus padres adoptivos, y que estos le repitiesen muchas veces que no creían que fuera buena idea de que se fuera de la isla tan pronto, ella hizo oídos sordos y se marchó. Cualquiera pensaría que se pondría triste al dejar atrás la tierra que conoce desde que era niña. Conocidos, amigos, animales, la selva que tanto disfrutaba pasear día a día… Pero no, se fue con una sonrisa en la cara. Muchos fueron a despedirla, a pedirle que no se fuera. Ella solo les dijo que jamás dejaría de estar a su lado, que pronto la verían destacando por todo el mundo.<br />
<br />
Mentiría si dijese que, durante algunas de las noches de viaje en las que estaba sola y en silencio, no extrañó a los suyos. Sin embargo, aquel sentimiento negativo nunca se transformó en un deseo de regresar. Mika estaba totalmente segura del paso que estaba dando. Era, es y será una persona que confía mucho en sí misma. Rara vez se arrepiente de sus decisiones y, aún cuando pierde, se levanta y sigue para adelante. No se deja derribar tan fácil. <br />
<br />
Únicamente con la pulsera que le recuerda a sus amigos, las dos alabardas en la espalda y el micrófono en la cintura, inició su travesía.<br />
<br />
La Isla Kutsukku tiene la peculiaridad de dividirse en cuatro ciudades. Samba también tiene una división, aunque en menos partes. Cuando se bajó del barco, le llamó la atención que, a diferencia de otras detenciones, descendió mucha menos gente. Pareciera que Kutsukku no es tan popular entre los turistas. — <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Significa que solo los que no somos bobis venimos a este lugar. Haré que incluso los bobis vengan cuando vean que puedo lograr que la isla sea genial.</span> </span>— Si Mika tiene un talento es que intenta sacarle agua hasta a las piedras. Si algo luce mal, confía en que ella hará que parezca excelente. No cree que haya límites en su capacidad para ningún rubro en el que la puedan poner. — <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Bien, veamos qué hay en este lugar.</span></span><br />
<br />
Ella no lo sabe, pero la ciudad a la que se ha metido es Piston. La niebla que abunda no le gusta, por lo que se le ve con una cara seria, a diferencia de sus clásicas sonrisas. — <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">¿Es que he venido a meterme en un cementerio?</span> </span>— Tampoco ve muchas personas, solo unas pocas que ni siquiera levantan la cabeza para mirarla. ¿Es que no se dan cuenta de la belleza creada por la naturaleza que ha llegado a su isla? Asume que solo con su imponente presencia no logrará nada, debe ponerse manos a la obra y demostrarles que ha llegado hasta ellos una mujer que quedará grabada en los libros de historia… Libros que ella no puede ni podrá leer nunca, pero quizás Eele pueda leerle alguno cuando se reencuentren.<br />
<br />
Primero se dispone a buscar un lugar apto para que todos la vean —como si su tamaño no fuese lo suficientemente grande como para que la miren sin dificultad, pero bueno—, identificando una casa cuyo techo se ve firme. Da un gran salto que le permite situarse en la altura. El ruido de sus pesadas piernas cayendo sobre el lugar llama la atención de algunos que estiran sus cuellos para ver en donde se encuentra. Pero es su voz la que termina por destacar.<br />
<br />
— <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿DÓNDE ESTÁ TODO EL MUNDO? ¡VENGAN A VER A LA INCREÍBLE ESTRELLA QUE HA VENIDO A DESLUMBRARLOS CON SU TALENTO!</span> </span>— Rápidamente, un hombre delgado, de unos cincuenta años, que parece llevar mucho tiempo sin alimentarse como debería, pues se le ve piel colgando debido a la ausencia de carne en su físico, se le acerca visiblemente preocupado.<br />
<br />
— Chiquilla, ¿qué estás haciendo? ¿Es que no te das cuenta de en dónde estás?<br />
— <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Estoy en un sitio donde deslumbraré a todos con mi talento!</span></span><br />
— No, no… Por favor, bájate ahora mis… — Sus palabras no terminan; alguien lo interrumpe.<br />
<br />
Dos individuos de apariencia poco agraciada se presentan. Visten ropa oscura y tienen la clásica pinta de matones. Cada uno anda armado de un bate de béisbol.<br />
<br />
— ¿Pero quién es la gorila que acaba de llegar a nuestro territorio?<br />
— No lo sé, hermano, pero parece que tiene pinta de querer entretenernos.<br />
<br />
Mika malentiende, creyendo que han venido a escucharla cantar, por lo que de inmediato les sonríe mientras asiente enérgicamente con la cabeza. — <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Claro que los entretendré!</span> </span>— Pareciera que los ignora, pero solo es debido a su ingenuidad. Toma el micrófono, lo acera a su boca, e inicia el espectáculo.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Yo solamente quiero amarte y todo mi calor brindarte<br />
Te haré olvidar esas penas que te hacen mal<br />
Hay que dar el sentimiento y cada momento vivirlo<br />
Te haré olvidar esas penas que te hacen mal</span></div>
<br />
Si fuera por ella, seguiría cantando, pero los tipos de antes tienen otros planes para la cantante. Uno de ellos ya subió al techo en donde ella se ubica y le da con el bate en la espalda, deteniendo su canto y causando que la rodilla derecha caiga al suelo. Los espectadores que, gustosos estaban de escucharla, se llevan las manos a la boca, preocupados por lo que está a punto de pasar. Esto no es raro de ver para ellos, pues están acostumbrados a vivir en un contexto donde bandas criminales controlan todo y hacen lo que quieren. Ahora que ven a una mucha extranjera con ánimos de hacer algo diferente, por mucho que les emocione verla, saben cómo terminará la historia.<br />
<br />
Sin embargo, lo que ellos ignoran es que Mika no es una persona cualquiera. Otros estarían tirados en el piso y no se pararían de nuevo, pero ella se incorpora y deja más clara la diferencia de estatura con su agresor, el cual se siente intimidado al estirar su cuello hacia arriba para ver el rostro serio de la pelirrosa. —<span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Acaso crees tener la osadía de poder golpear a una mujer tan espectacular como yo?</span></span> — A gran velocidad toma una de las alabardas que lleva en la espalda, específicamente Furia Carmesí, y apunta con el filo directamente a la muñeca ajena, no cortándole la mano, pero sí ocasionándole un sagrado y obligándolo a soltar su bate. — <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡A tu casa, bobi! ¡Trolololo!</span></span> — No parece asustada, sino que todo lo contrario: está emocionada. Es una cantante, sí, pero, por sobre todo, quiere ser una pirata.<br />
<br />
Una capitana pirata.<br />
<br />
El otro tipo, enfurecido por los gritos de dolor de su amigo, escala hasta el techo y directamente se dirige a atacar a la chica grandota. Esta, sin problema, sujetando con ambas manos su arma y aprovechándose del largo de esta, lo golpea con fuerza antes de que sea capaz de tocarla. Utiliza la fuerza de sus brazos para que, a la vez que impacta el filo contra sus costillas, empujarle hacia el costado los suficientes metros como para tirarlo del techo. A eso le llamamos un <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">home run.</span><br />
<br />
—<span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Ahora ya puedo seguir cantando? No sientas celos de mi capacidad, tengo talento para compartir con todos, trolololo.</span></span> — Está a punto de continuar, pero los ciudadanos comunes y corrientes le hacen gestos para que baje y vaya con ellos. Al ver que ya nadie está interesado en su espectáculo, decide descender de un salto y seguirlos. Por supuesto, debido a su porte, no pasa muy desapercibida. — <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Qué pasa? No es necesario huir, esos tipos eran bastante débiles.</span> </span>— Una de las personas le pide silencio usando el dedo índice.<br />
<br />
— Señorita, ¿es que no sabe dónde está? Su banda es la que controla la ciudad. Cuando sus compañeros se enteren, seguramente vendrán a por ti y no te dejarán en paz.<br />
— <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Pues les daré una paliza a todos! No me gusta esconderme por miedo. El bobi de Road se reiría si me viera huir de esta forma.</span></span><br />
— No, no. Vimos que es bastante fuerte, pero iniciar una guerra no tiene sentido. Las otras ciudades también tienen bandas como esta. Si ven que una cae, seguramente vengan todas a pelear e intentar apoderarse del territorio. Eso solo haría que nos veamos envueltos en una masacre.<br />
<br />
Mika no es una persona brillante en cuanto a pensar se refiere, pero incluso ella se da cuenta de que esa sería una situación que no puede propiciar. Mientras corre, toma desde el bolsillo derecho de su pantalón una de sus queridas gomas de mascar y se la echa a la boca, comenzando a masticarla. Esto le permite concentrarse, tratando de dar con una solución. Finalmente, se le enciende la ampolleta dentro de la cabeza.<br />
<br />
— <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Hay algún lugar en la isla que no sea controlado por estos bobis? O al menos donde pueda estar tranquila.</span></span><br />
— Hay un lugar, pero no sé si vaya a gus…<br />
— <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡No importa! Llévame hasta allá. ¡El resto! ¡Vayan a por sus amigos y tráiganlos también! ¡Mientras más seamos, mucho mejor!</span></span><br />
<br />
Las personas no se muestran del todo convencidos, pero el tono alegre y decidido que usa Mika los motiva, decidiendo creer en ella. Se separan de su lado y van a buscar a los suyos. El viejo del principio se cansa, pero Mika se lo echa al hombro mientras le pide que le siga indicando hacia dónde ir. Es así que llegan al centro de la isla. No se compara en nada, pero en nada, a Samba. Chatarra, armas rotas, huesos… Realmente es un escenario decepcionante. Montar un espectáculo aquí no tiene mucho sentido. O eso es lo que pensaría cualquiera. Mika, apoyándose en el ego y la confianza que se tiene, se mete en la cabeza que, gracias a su luz, todo será espectacular.<br />
<br />
— <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡VENGAN TODOS! ¡SERÁN TESTIGOS DE MI TALENTO! ¡INCLUSO ESTA ISLA SOMBRÍA VERÁ SALIR EL SOL GRACIAS A MI GRAN VOZ!</span></span><br />
<br />
En cuestión de minutos, Mika ya estaba a unos cinco metros de altura ya que juntó varios restos de chatarra para subirse encima. A su alrededor se reunió una buena cantidad de personas, más de los que la escuchaban en Samba. Aún sin el sol de allá, o un escenario limpio y dispuesto, con el solo hecho de tener oyentes, sus ojos se transforman en estrellas. Está contenta. Realmente ha iniciado su viaje.<br />
<br />
Y así, inicia la canción.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Pasa el tiempo y los recuerdos se van alejando ya<br />
Ángeles fuimos y desde el cielo semillas dimos de amor<br />
La tristeza de este mundo se borró y viendo el cielo azul…<br />
La amistad y el amor siempre brillaron y hoy también lo harán<br />
Mis alas no tengoooo, ¡desaparecieron ya!<br />
¡Pero conmigo tengo aún el poder!<br />
¡En su pupila el arcoíris se reflejó y el amor florece en tu corazón!<br />
¡Sigue teniendo fe y esperanza en que el mañana va a cambiar!</span></div>
<br />
Canta con alegría. Con entusiasmo. Con el corazón. Bandidos desde distintas ciudades comienzan a acercarse, no contentos con que una desconocida se robe los pocos focos que tiene de por sí la isla. Los espectadores, asustados, comienzan a huir. Mika hace lo mismo, pero se mantiene cantando, contenta, mientras se va. <br />
<br />
Muchos asocian a los piratas como individuos crueles que buscan hacer daño a otros con tal de conseguir lo que quieren. Riqueza, fama, poder… Mika no es de ese estilo. Ama a los piratas, por eso es, pues ya se considera una, pero quiere convertirse oficialmente en ello, porque así será libre. En el mar. En el mundo. Solo quiere disfrutar. Pelear. Cantar. Reír. De todo un poco.<br />
<br />
Solo falta que ellos, sus queridos amigos y compañeros, estén listos para iniciar todos juntos la aventura.<br />
<br />
— <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Y la pasaremos en grande. ¿A que sí, bobis?</span><br />
</span><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>El que abre este spoiler es bobi</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Cumplo con las 2000 palabras pedidas para una Autonarrada Tier 3. Este es el primer tema en presente que tiene este personaje.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Armas y objetos utilizados</span>
					</div>
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					<br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/JNmtp9q.jpeg' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Furia carmesí</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>2</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>30 FUE / 45 DES</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>1000</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>65</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>1 FUE / 0,3 DES</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>0</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>La primera arma conseguida por Mika, ya habiendo decidido que seguiría el camino de la piratería. Se trata de una alabarda de 6 metros de largo total, siendo los últimos 1.5 los que comprenden el hacha y la púa para estocada. Aparte del color rojo y negro, destaca sobre todo el símbolo de un zorro, animal favorito de su portadora. La porta en su espalda, sujeta por un broche especial que posee su bikini.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `furiacarmesi001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>furiacarmesi001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/jwgPYoa.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Coral Flama</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>1</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>0</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>De un tamaño total de 65 cm, combina el color blanco, rosa y el rojo. Destaca en él el símbolo de coral puro, al considerar el canto la forma más pura de expresión de sus sentimientos. Lo porta en el lado izquierdo de la cintura, sujetado por una correa en el bolsillo del pantalón.</i>
                </p>
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                    <div
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `coralflama001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>coralflama001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/aQQa32f.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>El valor de la libertad</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>1</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>0</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Tras años de amistad, Mika tuvo la gran idea de crear un objeto a compartir con sus amigos como símbolo de camaradería. Tras convencer a una humilde artesana de Samba, creó pulseras con la palabra “freedom” para todos. En cuanto a la de Mika, predomina el color dorado en la cadena y el color rosa en las perlas. La porta en la muñeca izquierda.</i>
                </p>
                <hr/>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `elvalordelalibertad1`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>elvalordelalibertad1</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div>
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Karmas referenciados</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					— Poder oculto.<br />
— Popularidad [no como tal, pero para lograr que todos se reúnan alrededor de ella].<br />
— Lealtad.<br />
— Muletilla.<br />
— Risa excéntrica.<br />
— Egocéntrico.<br />
— Vicio.<br />
— Exhibicionista [viste como en el avatar].
				</div>
			</div>
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">82 de verano | Año 18</span></div>
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
— <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Qué isla tan… apagada.</span></span> — Quién diría que si viaje para conocer el mundo tendría este destino como el primero. Debido a la ausencia de capital económico junto a sus amigos para comprar un barco, y que Mika no quiso seguir esperando para poder salir de Samba. Tomó un barco público, pagó, y se lanzó a la vida. Eso sí, con Road principalmente dejó algo bastante claro. Se volverían a encontrar, y esta vez teniendo una tripulación pirata oficial. Él se ofreció a buscar más integrantes que compartan su filosofía y estén emocionados por demostrarle al mundo de qué están hechos. En un principio, dudó sobre si era apto dejarle a alguien inferior a ella semejante tarea. Por muy amigo de la infancia que sea, el poder de elegir quién los acompaña y quién no es bastante grande. Cuando entendió que Puchero estaría presente para supervisar todo, estaría más tranquila. Reza para que ese pequeño y dulce animal sea capaz de controlarlos a todos en su ausencia. <br />
<br />
¿Pero por qué Mika decidió irse sola en vez de con el resto? ¿Hay algo en particular que desee hacer? Por supuesto que sí. ¡Deben escucharle cantar! No es solo que quiera ser pirata para conseguir tesoros y todo eso, sino que también para que su voz sea reconocida mundialmente. Para eso, ya no puede seguir perdiendo el tiempo encerrada en casa. Tras hablarlo con sus padres adoptivos, y que estos le repitiesen muchas veces que no creían que fuera buena idea de que se fuera de la isla tan pronto, ella hizo oídos sordos y se marchó. Cualquiera pensaría que se pondría triste al dejar atrás la tierra que conoce desde que era niña. Conocidos, amigos, animales, la selva que tanto disfrutaba pasear día a día… Pero no, se fue con una sonrisa en la cara. Muchos fueron a despedirla, a pedirle que no se fuera. Ella solo les dijo que jamás dejaría de estar a su lado, que pronto la verían destacando por todo el mundo.<br />
<br />
Mentiría si dijese que, durante algunas de las noches de viaje en las que estaba sola y en silencio, no extrañó a los suyos. Sin embargo, aquel sentimiento negativo nunca se transformó en un deseo de regresar. Mika estaba totalmente segura del paso que estaba dando. Era, es y será una persona que confía mucho en sí misma. Rara vez se arrepiente de sus decisiones y, aún cuando pierde, se levanta y sigue para adelante. No se deja derribar tan fácil. <br />
<br />
Únicamente con la pulsera que le recuerda a sus amigos, las dos alabardas en la espalda y el micrófono en la cintura, inició su travesía.<br />
<br />
La Isla Kutsukku tiene la peculiaridad de dividirse en cuatro ciudades. Samba también tiene una división, aunque en menos partes. Cuando se bajó del barco, le llamó la atención que, a diferencia de otras detenciones, descendió mucha menos gente. Pareciera que Kutsukku no es tan popular entre los turistas. — <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Significa que solo los que no somos bobis venimos a este lugar. Haré que incluso los bobis vengan cuando vean que puedo lograr que la isla sea genial.</span> </span>— Si Mika tiene un talento es que intenta sacarle agua hasta a las piedras. Si algo luce mal, confía en que ella hará que parezca excelente. No cree que haya límites en su capacidad para ningún rubro en el que la puedan poner. — <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Bien, veamos qué hay en este lugar.</span></span><br />
<br />
Ella no lo sabe, pero la ciudad a la que se ha metido es Piston. La niebla que abunda no le gusta, por lo que se le ve con una cara seria, a diferencia de sus clásicas sonrisas. — <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">¿Es que he venido a meterme en un cementerio?</span> </span>— Tampoco ve muchas personas, solo unas pocas que ni siquiera levantan la cabeza para mirarla. ¿Es que no se dan cuenta de la belleza creada por la naturaleza que ha llegado a su isla? Asume que solo con su imponente presencia no logrará nada, debe ponerse manos a la obra y demostrarles que ha llegado hasta ellos una mujer que quedará grabada en los libros de historia… Libros que ella no puede ni podrá leer nunca, pero quizás Eele pueda leerle alguno cuando se reencuentren.<br />
<br />
Primero se dispone a buscar un lugar apto para que todos la vean —como si su tamaño no fuese lo suficientemente grande como para que la miren sin dificultad, pero bueno—, identificando una casa cuyo techo se ve firme. Da un gran salto que le permite situarse en la altura. El ruido de sus pesadas piernas cayendo sobre el lugar llama la atención de algunos que estiran sus cuellos para ver en donde se encuentra. Pero es su voz la que termina por destacar.<br />
<br />
— <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿DÓNDE ESTÁ TODO EL MUNDO? ¡VENGAN A VER A LA INCREÍBLE ESTRELLA QUE HA VENIDO A DESLUMBRARLOS CON SU TALENTO!</span> </span>— Rápidamente, un hombre delgado, de unos cincuenta años, que parece llevar mucho tiempo sin alimentarse como debería, pues se le ve piel colgando debido a la ausencia de carne en su físico, se le acerca visiblemente preocupado.<br />
<br />
— Chiquilla, ¿qué estás haciendo? ¿Es que no te das cuenta de en dónde estás?<br />
— <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Estoy en un sitio donde deslumbraré a todos con mi talento!</span></span><br />
— No, no… Por favor, bájate ahora mis… — Sus palabras no terminan; alguien lo interrumpe.<br />
<br />
Dos individuos de apariencia poco agraciada se presentan. Visten ropa oscura y tienen la clásica pinta de matones. Cada uno anda armado de un bate de béisbol.<br />
<br />
— ¿Pero quién es la gorila que acaba de llegar a nuestro territorio?<br />
— No lo sé, hermano, pero parece que tiene pinta de querer entretenernos.<br />
<br />
Mika malentiende, creyendo que han venido a escucharla cantar, por lo que de inmediato les sonríe mientras asiente enérgicamente con la cabeza. — <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Claro que los entretendré!</span> </span>— Pareciera que los ignora, pero solo es debido a su ingenuidad. Toma el micrófono, lo acera a su boca, e inicia el espectáculo.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Yo solamente quiero amarte y todo mi calor brindarte<br />
Te haré olvidar esas penas que te hacen mal<br />
Hay que dar el sentimiento y cada momento vivirlo<br />
Te haré olvidar esas penas que te hacen mal</span></div>
<br />
Si fuera por ella, seguiría cantando, pero los tipos de antes tienen otros planes para la cantante. Uno de ellos ya subió al techo en donde ella se ubica y le da con el bate en la espalda, deteniendo su canto y causando que la rodilla derecha caiga al suelo. Los espectadores que, gustosos estaban de escucharla, se llevan las manos a la boca, preocupados por lo que está a punto de pasar. Esto no es raro de ver para ellos, pues están acostumbrados a vivir en un contexto donde bandas criminales controlan todo y hacen lo que quieren. Ahora que ven a una mucha extranjera con ánimos de hacer algo diferente, por mucho que les emocione verla, saben cómo terminará la historia.<br />
<br />
Sin embargo, lo que ellos ignoran es que Mika no es una persona cualquiera. Otros estarían tirados en el piso y no se pararían de nuevo, pero ella se incorpora y deja más clara la diferencia de estatura con su agresor, el cual se siente intimidado al estirar su cuello hacia arriba para ver el rostro serio de la pelirrosa. —<span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Acaso crees tener la osadía de poder golpear a una mujer tan espectacular como yo?</span></span> — A gran velocidad toma una de las alabardas que lleva en la espalda, específicamente Furia Carmesí, y apunta con el filo directamente a la muñeca ajena, no cortándole la mano, pero sí ocasionándole un sagrado y obligándolo a soltar su bate. — <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡A tu casa, bobi! ¡Trolololo!</span></span> — No parece asustada, sino que todo lo contrario: está emocionada. Es una cantante, sí, pero, por sobre todo, quiere ser una pirata.<br />
<br />
Una capitana pirata.<br />
<br />
El otro tipo, enfurecido por los gritos de dolor de su amigo, escala hasta el techo y directamente se dirige a atacar a la chica grandota. Esta, sin problema, sujetando con ambas manos su arma y aprovechándose del largo de esta, lo golpea con fuerza antes de que sea capaz de tocarla. Utiliza la fuerza de sus brazos para que, a la vez que impacta el filo contra sus costillas, empujarle hacia el costado los suficientes metros como para tirarlo del techo. A eso le llamamos un <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">home run.</span><br />
<br />
—<span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Ahora ya puedo seguir cantando? No sientas celos de mi capacidad, tengo talento para compartir con todos, trolololo.</span></span> — Está a punto de continuar, pero los ciudadanos comunes y corrientes le hacen gestos para que baje y vaya con ellos. Al ver que ya nadie está interesado en su espectáculo, decide descender de un salto y seguirlos. Por supuesto, debido a su porte, no pasa muy desapercibida. — <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Qué pasa? No es necesario huir, esos tipos eran bastante débiles.</span> </span>— Una de las personas le pide silencio usando el dedo índice.<br />
<br />
— Señorita, ¿es que no sabe dónde está? Su banda es la que controla la ciudad. Cuando sus compañeros se enteren, seguramente vendrán a por ti y no te dejarán en paz.<br />
— <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Pues les daré una paliza a todos! No me gusta esconderme por miedo. El bobi de Road se reiría si me viera huir de esta forma.</span></span><br />
— No, no. Vimos que es bastante fuerte, pero iniciar una guerra no tiene sentido. Las otras ciudades también tienen bandas como esta. Si ven que una cae, seguramente vengan todas a pelear e intentar apoderarse del territorio. Eso solo haría que nos veamos envueltos en una masacre.<br />
<br />
Mika no es una persona brillante en cuanto a pensar se refiere, pero incluso ella se da cuenta de que esa sería una situación que no puede propiciar. Mientras corre, toma desde el bolsillo derecho de su pantalón una de sus queridas gomas de mascar y se la echa a la boca, comenzando a masticarla. Esto le permite concentrarse, tratando de dar con una solución. Finalmente, se le enciende la ampolleta dentro de la cabeza.<br />
<br />
— <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Hay algún lugar en la isla que no sea controlado por estos bobis? O al menos donde pueda estar tranquila.</span></span><br />
— Hay un lugar, pero no sé si vaya a gus…<br />
— <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡No importa! Llévame hasta allá. ¡El resto! ¡Vayan a por sus amigos y tráiganlos también! ¡Mientras más seamos, mucho mejor!</span></span><br />
<br />
Las personas no se muestran del todo convencidos, pero el tono alegre y decidido que usa Mika los motiva, decidiendo creer en ella. Se separan de su lado y van a buscar a los suyos. El viejo del principio se cansa, pero Mika se lo echa al hombro mientras le pide que le siga indicando hacia dónde ir. Es así que llegan al centro de la isla. No se compara en nada, pero en nada, a Samba. Chatarra, armas rotas, huesos… Realmente es un escenario decepcionante. Montar un espectáculo aquí no tiene mucho sentido. O eso es lo que pensaría cualquiera. Mika, apoyándose en el ego y la confianza que se tiene, se mete en la cabeza que, gracias a su luz, todo será espectacular.<br />
<br />
— <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡VENGAN TODOS! ¡SERÁN TESTIGOS DE MI TALENTO! ¡INCLUSO ESTA ISLA SOMBRÍA VERÁ SALIR EL SOL GRACIAS A MI GRAN VOZ!</span></span><br />
<br />
En cuestión de minutos, Mika ya estaba a unos cinco metros de altura ya que juntó varios restos de chatarra para subirse encima. A su alrededor se reunió una buena cantidad de personas, más de los que la escuchaban en Samba. Aún sin el sol de allá, o un escenario limpio y dispuesto, con el solo hecho de tener oyentes, sus ojos se transforman en estrellas. Está contenta. Realmente ha iniciado su viaje.<br />
<br />
Y así, inicia la canción.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Pasa el tiempo y los recuerdos se van alejando ya<br />
Ángeles fuimos y desde el cielo semillas dimos de amor<br />
La tristeza de este mundo se borró y viendo el cielo azul…<br />
La amistad y el amor siempre brillaron y hoy también lo harán<br />
Mis alas no tengoooo, ¡desaparecieron ya!<br />
¡Pero conmigo tengo aún el poder!<br />
¡En su pupila el arcoíris se reflejó y el amor florece en tu corazón!<br />
¡Sigue teniendo fe y esperanza en que el mañana va a cambiar!</span></div>
<br />
Canta con alegría. Con entusiasmo. Con el corazón. Bandidos desde distintas ciudades comienzan a acercarse, no contentos con que una desconocida se robe los pocos focos que tiene de por sí la isla. Los espectadores, asustados, comienzan a huir. Mika hace lo mismo, pero se mantiene cantando, contenta, mientras se va. <br />
<br />
Muchos asocian a los piratas como individuos crueles que buscan hacer daño a otros con tal de conseguir lo que quieren. Riqueza, fama, poder… Mika no es de ese estilo. Ama a los piratas, por eso es, pues ya se considera una, pero quiere convertirse oficialmente en ello, porque así será libre. En el mar. En el mundo. Solo quiere disfrutar. Pelear. Cantar. Reír. De todo un poco.<br />
<br />
Solo falta que ellos, sus queridos amigos y compañeros, estén listos para iniciar todos juntos la aventura.<br />
<br />
— <span style="color: #F012BE;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Y la pasaremos en grande. ¿A que sí, bobis?</span><br />
</span><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>El que abre este spoiler es bobi</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Cumplo con las 2000 palabras pedidas para una Autonarrada Tier 3. Este es el primer tema en presente que tiene este personaje.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Armas y objetos utilizados</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/JNmtp9q.jpeg' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Furia carmesí</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>2</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>30 FUE / 45 DES</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>1000</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>65</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>1 FUE / 0,3 DES</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>0</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>La primera arma conseguida por Mika, ya habiendo decidido que seguiría el camino de la piratería. Se trata de una alabarda de 6 metros de largo total, siendo los últimos 1.5 los que comprenden el hacha y la púa para estocada. Aparte del color rojo y negro, destaca sobre todo el símbolo de un zorro, animal favorito de su portadora. La porta en su espalda, sujeta por un broche especial que posee su bikini.</i>
                </p>
                <hr/>
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                        <span style='font-family:monospace;'><strong>furiacarmesi001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/jwgPYoa.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Coral Flama</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>1</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>0</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>De un tamaño total de 65 cm, combina el color blanco, rosa y el rojo. Destaca en él el símbolo de coral puro, al considerar el canto la forma más pura de expresión de sus sentimientos. Lo porta en el lado izquierdo de la cintura, sujetado por una correa en el bolsillo del pantalón.</i>
                </p>
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                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `coralflama001`);'
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                        <span style='font-family:monospace;'><strong>coralflama001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/aQQa32f.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>El valor de la libertad</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>1</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>0</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Tras años de amistad, Mika tuvo la gran idea de crear un objeto a compartir con sus amigos como símbolo de camaradería. Tras convencer a una humilde artesana de Samba, creó pulseras con la palabra “freedom” para todos. En cuanto a la de Mika, predomina el color dorado en la cadena y el color rosa en las perlas. La porta en la muñeca izquierda.</i>
                </p>
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                        <span style='font-family:monospace;'><strong>elvalordelalibertad1</strong></span>
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            </div>
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Karmas referenciados</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					— Poder oculto.<br />
— Popularidad [no como tal, pero para lograr que todos se reúnan alrededor de ella].<br />
— Lealtad.<br />
— Muletilla.<br />
— Risa excéntrica.<br />
— Egocéntrico.<br />
— Vicio.<br />
— Exhibicionista [viste como en el avatar].
				</div>
			</div>
				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[PA | Autonarrada T1] ¿Violento flow o flow violento?]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4423</link>
			<pubDate>Fri, 25 Sep 2026 11:25:40 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=834">Kai T. Gomi</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4423</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Dia 82 de Verano<br />
Año 18<br />
Isla Kutsukku, Ciudad Piston</span></span></span></div>
<br />
<br />
<br />
Nuevo destino, nueva isla que pisaba el callejero, en esta ocasión una que le recordaba demasiado a su isla natal, un hogar duro. Un ambiente corrompido por las pasiones de alguien más, en esta ocasión Kutsukku era un lugar donde el maleante era el ciudadano promedio y donde aquel que quería hacer las cosas bien terminaría emigrando hacia otra, muy probablemente. El joven solo había ido allí por un único motivo, por dos de hecho. Ambos guantes ahora adornaban las manos y relucían en destellos metálicos y peligrosidad contenida. Si bien aquí el metal abundaba no lo hacía de la forma en la que él creía, chapas y restos de otros objetos era lo común y, para él, con un poco maña hacían el apaño perfectamente. <br />
<br />
Había conocido a aquel forjador del destino, un herrero bastante malo pero que sin duda tenía más recorrido y experiencia que él, pero a parte de él, nadie más. Se había encargado durante las primeras semanas de alejarse de la multitud, no por elección propia si no por sus intereses y resguardar los pocos bienes que tenía, repitiendo la misma jugada que había hecho en Karate. Había optado por meterse en una cueva que partía desde el suelo, en pendiente, un par metros hacia el interior y pocos más de habitabilidad a su alrededor. Estuvo allí un tiempo hasta que se dio cuenta de que mucha de la chatarra y montones que había en el exterior terminaban allí dentro. Lo cual no era un problema para él, pero el hecho de quedar sepultado por un montón de mierda era una idea que no le resultaba demasiado atractiva. Así que terminó por coger lo poco que tenía, cargárselo al hombro y salir de aquel lugar para adentrarse en lo que se suponía que era uno de los corazones de la isla. <br />
<br />
Ciudad Piston era la elegida, de nuevo no por elección propio, si no porque su andar de turista lo llevó a adentrarse en el primer sitio con gente que había visto. Su andar era evidente y llamativo entre las calles de Piston. El constante tintineo de las monedas de sus bolsillos era un más que buen reclamo para muchos de los habitantes de aquellas paralelas. Kai, acostumbrado a esos ambientes sabía que tarde o temprano sería un objetivo, así que no tenía otra que enseñar los dientes primero. Aseguró el agarre de la bolsa que cargaba al hombro con sus manos, deteniéndose en seco en mitad de una transitada avenida, dejando ver los puntiagudos guantes que portaba, era la única arma que tenía a parte del kanabo que vestía en la espalda y que poco uso le había dado. Aquellos que ya estaban estudiando la mejor manera de acceder a sus bolsillos pararon para volverlo a analizar de arriba a abajo al joven. Muchos comenzaron a disimular en cuanto vieron lo que portaba en las manos, tampoco mucho, se girarían a cuchichear. El peliblanco no tenía una reputación que lo precediese, tampoco tenía un aspecto grande e intimidante, por eso a veces había que enseñar como un estúpido y comportarse como uno. Aunque esto último ya le venía de serie, no hacía falta casi ningún detonante para demostrarlo. <br />
<br />
Reanudó su caminata, esta vez con más energía y se acercó al primer hostal que vio, no se complicó demasiado. Entró empujando la puerta, una campana tintineó con fuerza, aguda, dando el aviso a sus ocupantes de que había llegado un nuevo huésped. La puerta se cerró tras el luchador y fue entonces cuando se dio cuenta del sonido infernal que había fuera, en aquella maltrecha recepción solo se escuchaba el funcionar de un aire acondicionado roñoso y viejo, como una nevera por detrás. No le disgustaba el sonido de un ambiente movido, pero no se había dado cuenta de que existía hasta que lo había perdido.<br />
<br />
Alzó la vista. No había nadie. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">¿Nadie? Raro. Aquí puede entrar alguien a robar easy bro, aunque... no creo que tengan mucho que robar... </span></span>- Paseo la vista pro todo el receptáculo. Frente a él la barra de recepción, a un costado un pasillo al mismo nivel que daría a quién sabe donde, tras él una puerta cerrada y a dos metros de ésta una escalera con media barandilla que subía a los pisos superiores. Al fondo de aquel pasillo se escuchaba el arrastrar de lo que parecía papel de lija. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color">Ya voy, ya voy...</span></span> - Se escuchó una voz femenina por la cual habrían pasado ya muchos años. Al cabo de unos segundos apareció una mujer, o bueno. ¿Una babosa? <br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.pinimg.com/736x/de/f0/a2/def0a2b788727a81991ad290622306fd.jpg" loading="lazy"  width="200" height="275" alt="[Imagen: def0a2b788727a81991ad290622306fd.jpg]" class="mycode_img" /></div>
Tenía pinta de una, pero seguramente sería una gyojin. Su piel era verde como el moco, su textura parecía el de un pepinillo reseco, sobre su cabeza una gran cabellera blanca erizada y grisácea, casi blanca, sobre sus rasgados ojos unas gafas afiladas, como lo sería su lengua probablemente, en sus labios un carmín que parecía más parte de ellos que del pintalabios que salió. En su mejilla un lunar oscuro como su corazón y su cuerpo, por suerte para todo aquel que se hospedase allí, cubierto por ropas sencillas. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color">Ejem </span></span>- Carraspeó. -<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color"> ¡¿Qué quieres niñato?! ¡¿No ves que estaba viendo mi telenovela?!</span></span> - El grito gutural salió desde el fondo del estómago de la mujer. Kai por un segundo dudó de si había escuchado bien. ¿Qué coño le pasaba a esta vieja?<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.pinimg.com/736x/dd/4a/63/dd4a63bf603ab9a99295d10464f4eda1.jpg" loading="lazy"  width="200" height="200" alt="[Imagen: dd4a63bf603ab9a99295d10464f4eda1.jpg]" class="mycode_img" /></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"> - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">¿Uh?</span></span> - </div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.pinimg.com/736x/79/ac/7f/79ac7f93290979adc37696778ecae679.jpg" loading="lazy"  width="180" height="225" alt="[Imagen: 79ac7f93290979adc37696778ecae679.jpg]" class="mycode_img" /></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Procesó. -<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color"> ¡Y A MI QUE COÑO ME IMPORTA QUE ESTÉS VIENDO TUS MIERDAS, PEJELAGARTO!</span></span> -</div>
<br />
 La vena en su cuello se marcó y dejó caer la bolsa que llevó al hombro con un agresivo tintineo de monedas, a lo que la mujer se quedó mirando. En un instante algo en su postura cambió, su mirada no era la misma, sus ojos habían transmutado hasta parecer el símbolo del Berrie. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color">Ay perdona muchachón, hoy es uno de mis días, no me lo tengas en cuenta corazón </span></span>- Se mordía su propia lengua bífida con tal de hacerse con algunos de las monedas que llevaba en la bolsa. Kai la miró entre serio y enfurruñado. Sin decir mucho metió la mano en su bolsillo y sacó un par de billetes y dio un manotazo sobre el mostrador. Allí en la madera quedarían un par de orificios abiertos por las púas de sus guantes. -<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color"> Una habitación ¿Dónde?</span></span> - La mujer se reclinó hacia atrás sorprendida por el sonido del golpe, no mucho porque en aquella ciudad era lo habitual, y tomó el dinero con lentitud antes de tomar una llave de bajo el mostrador y dársela. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color">Ultima planta corazón, es la única que...</span></span> - El peliblanco tomó malhumorado la llave y subió la escalera a base de pisotones mientras murmuraba el nombre de los familiares de la recepcionista. - <span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: small;" class="mycode_size">Niñato engreído...</span></span> </span>- Murmuró ella por lo bajo. El peliblanco detuvo sus pasos y se asomó por lo que quedaba de barandilla. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">¡¿Qué has dicho?!</span></span> - - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color">¡Que si quieres que te lleve algo de comida corazón! </span></span>- Aquel intento de tono meloso revolvió el estómago del luchador que retomó su caminata hacia la habitación del último piso. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size">Tché</span></span></span> - Chasqueó su babosa lengua.<br />
<br />
Abrió de un portazo tras girar la llave, cerró con un portazo de igual manera y volvió a girar la llave nuevamente, esta vez desde dentro para cerrar la puerta con seguridad. Lanzó el saco y el kanabo sobre la cama y se acostó a su lado. Inspiró aire cerrando los ojos. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">Puta vieja, qué se cree. Tch</span></span> - Estaba molesto de verdad, pero lo reconfortante que era escuchar el constante repiqueteo de estímulos de la calle calmaban su mente inquieta.<br />
<br />
- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">Estaba cansado ya de ver arrozales. Pero... </span></span>- Llevó la mano a su bolsillo y sacó el den den mushi, marcó un número y descolgó el auricular, teniendo como respuesta la inquietante estática. Abotargado por su tristeza dejó caer el caracol sobre la cama. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">Bah...</span></span> - Estaba claro que no podía poner su confianza en otros así como así, ni llamarlos amigos.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.pinimg.com/736x/dc/03/b7/dc03b71f1ac8f5756a2c001b2a279719.jpg" loading="lazy"  width="200" height="200" alt="[Imagen: dc03b71f1ac8f5756a2c001b2a279719.jpg]" class="mycode_img" /></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">- <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Siempre es igual</span> - Mentó. </div>
<br />
Se levantó con desgana y miró por la ventana, fuera de ella había una escalera de incendios, por lo que se le antojó salir. Cogió una de las sillas de aquella habitación y la apoyó sobre el pomo de la puerta, bloqueando así para que nadie pudiese entrar al interior, no sin reventarla en el proceso al menos. Salió a través de la ventana de un salto felino y sus pies quedaron sobre aquella rejilla metálica negra y oxidada, dejando su cuerpo en suspensión sobre diez metros de caída. Se apoyó sobre el límite con sus brazos y, sin pensarlo mucho, se precipitó al vacío tras un suspiro y un gas más orgánico que la recepcionista. Las plantas de sus pies chocaron contra el suelo, sus músculos resonaron al contraerse y amortiguar toda la caída. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">Facilito</span></span> - Dijo casi contento por el aumento de sus capacidades.<br />
<br />
Necesitaba despejarse un poco del mal de amistades por lo que comenzó a deambular con parsimonia entre los callejones, con las manos metidas en los bolsillos. Hasta que un par de pasos a su espalda resonaron, sus pensamientos no le habían dejado espacio a su cerebro como para estar atento a su entorno y ahora lo pagaría. ¿Lo pagaría? - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">Tch, tch, eh. Pimpollo. Eh. Famélico </span></span>- Su voz hizo presencia en escena, a lo que el proyecto de pirata se giró y vio no solo al que había hablado, venía con acompañante. Ambos vestían ropas desgastadas, probablemente de tanto farandulear por la calle, uno de ellos, el portavoz del dúo, vestía en su cabeza algo así como una piel de lobo que partía desde su cabeza y que seguía hasta el inicio de su espalda. -<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color"> ¿Quieres algo perrito?</span></span> - Se giró no dejando sobreponerse por la intimidación. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">Jaja, mira, un cerdito valiente </span></span>- Entre risas codeó a su compañero para que acompañara su chiste con una risa. - Dame lo que lleves ahora mismo chaval - El peliblanco sacó sus bolsillos hacia afuera, con una sonrisa pícara, indicando que no llevaba encima más de lo que veía. -<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"> ¿Te hace gracia chaval? Jaja ¡A mi me hace gracia! JAJA ¿Sabes lo que le pasa a los cerditos que se hacen los valientes? ¡Que viene el lobo y se los come!</span></span> - Su mirada parecía querer desorbitarse, quizá porque sentía que se estaban burlando de él.<br />
<br />
Rápidamente se llevó la mano al bolsillo y sacó un cuchillo de buenas dimensiones, perfectamente sería para cazar, lo que explicaría la piel de lobo que vestía. -<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"> ¡Pues se lo quitaré a tu puto cadáver! </span></span>- Alargó su mano con la asesina intención de atravesar el estómago del más joven, a lo que sorprendido metió las manos hacia delante. Un arma blanca era algo que no tenía que pasar por alto. Sus manos sujetaron el brazo contrario con un brote de adrenalina, pensando que iba a ser más fuerte. Tenía antecedentes, el último lo intentó aplastar entre las palmas de sus manos. -<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color"> Ah. Pero si eres un blandengue</span></span> - Dijo al mismo tiempo que movía el brazo de su asaltante con la misma facilidad con la que movía el cepillo de dientes al lavárselos. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">Que decepción manito</span></span> -  Arrugó los labios y comenzó a apretar y retorcer el brazo del asaltante. La piel crujía y pronto lo harían los huesos si quería seguir con su asalto. -<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"> ¡Para, para, para! ¡El cuchillo es tuyo si quieres, pero suéltame! </span></span>- En su rostro una expresión de dolor y miedo, nunca le había apretado el brazo así, a parte las púas del guante comenzaban a atravesar su piel con facilidad. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">Me mola ese gorro tuyo, dámelo y dejo ir, matao </span></span>- El brazo libre del asaltante tomó la piel de lobo hecha gorro y lo lanzó al suelo frente a él. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">Good boy </span></span>- Soltó el brazo tan de repente que el que forcejaba para escapar cayó al suelo, pero poco tardaría su acompañante en ayudarlo a levantarse para largarse corriendo de allí.<br />
<br />
-<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color"> Jeje</span></span> - Carcajeó agachándose y recogiendo la prenda de ropa. Para cuando quiso mirar, sus nuevos amigos ya estaban muy, muy lejos. -<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color"> Pa que repete</span></span> - Sacudió aquella curiosa prenda de ropa y la vistió. <br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.ibb.co/Wv77Nz14/Chat-GPT-Image-23-sept-2026-01-02-00.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: Chat-GPT-Image-23-sept-2026-01-02-00.png]" class="mycode_img" /></div>
Es así como empezó a deambular por las calles de Ciudad Piston, andando con un flow bien violento.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Dia 82 de Verano<br />
Año 18<br />
Isla Kutsukku, Ciudad Piston</span></span></span></div>
<br />
<br />
<br />
Nuevo destino, nueva isla que pisaba el callejero, en esta ocasión una que le recordaba demasiado a su isla natal, un hogar duro. Un ambiente corrompido por las pasiones de alguien más, en esta ocasión Kutsukku era un lugar donde el maleante era el ciudadano promedio y donde aquel que quería hacer las cosas bien terminaría emigrando hacia otra, muy probablemente. El joven solo había ido allí por un único motivo, por dos de hecho. Ambos guantes ahora adornaban las manos y relucían en destellos metálicos y peligrosidad contenida. Si bien aquí el metal abundaba no lo hacía de la forma en la que él creía, chapas y restos de otros objetos era lo común y, para él, con un poco maña hacían el apaño perfectamente. <br />
<br />
Había conocido a aquel forjador del destino, un herrero bastante malo pero que sin duda tenía más recorrido y experiencia que él, pero a parte de él, nadie más. Se había encargado durante las primeras semanas de alejarse de la multitud, no por elección propia si no por sus intereses y resguardar los pocos bienes que tenía, repitiendo la misma jugada que había hecho en Karate. Había optado por meterse en una cueva que partía desde el suelo, en pendiente, un par metros hacia el interior y pocos más de habitabilidad a su alrededor. Estuvo allí un tiempo hasta que se dio cuenta de que mucha de la chatarra y montones que había en el exterior terminaban allí dentro. Lo cual no era un problema para él, pero el hecho de quedar sepultado por un montón de mierda era una idea que no le resultaba demasiado atractiva. Así que terminó por coger lo poco que tenía, cargárselo al hombro y salir de aquel lugar para adentrarse en lo que se suponía que era uno de los corazones de la isla. <br />
<br />
Ciudad Piston era la elegida, de nuevo no por elección propio, si no porque su andar de turista lo llevó a adentrarse en el primer sitio con gente que había visto. Su andar era evidente y llamativo entre las calles de Piston. El constante tintineo de las monedas de sus bolsillos era un más que buen reclamo para muchos de los habitantes de aquellas paralelas. Kai, acostumbrado a esos ambientes sabía que tarde o temprano sería un objetivo, así que no tenía otra que enseñar los dientes primero. Aseguró el agarre de la bolsa que cargaba al hombro con sus manos, deteniéndose en seco en mitad de una transitada avenida, dejando ver los puntiagudos guantes que portaba, era la única arma que tenía a parte del kanabo que vestía en la espalda y que poco uso le había dado. Aquellos que ya estaban estudiando la mejor manera de acceder a sus bolsillos pararon para volverlo a analizar de arriba a abajo al joven. Muchos comenzaron a disimular en cuanto vieron lo que portaba en las manos, tampoco mucho, se girarían a cuchichear. El peliblanco no tenía una reputación que lo precediese, tampoco tenía un aspecto grande e intimidante, por eso a veces había que enseñar como un estúpido y comportarse como uno. Aunque esto último ya le venía de serie, no hacía falta casi ningún detonante para demostrarlo. <br />
<br />
Reanudó su caminata, esta vez con más energía y se acercó al primer hostal que vio, no se complicó demasiado. Entró empujando la puerta, una campana tintineó con fuerza, aguda, dando el aviso a sus ocupantes de que había llegado un nuevo huésped. La puerta se cerró tras el luchador y fue entonces cuando se dio cuenta del sonido infernal que había fuera, en aquella maltrecha recepción solo se escuchaba el funcionar de un aire acondicionado roñoso y viejo, como una nevera por detrás. No le disgustaba el sonido de un ambiente movido, pero no se había dado cuenta de que existía hasta que lo había perdido.<br />
<br />
Alzó la vista. No había nadie. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">¿Nadie? Raro. Aquí puede entrar alguien a robar easy bro, aunque... no creo que tengan mucho que robar... </span></span>- Paseo la vista pro todo el receptáculo. Frente a él la barra de recepción, a un costado un pasillo al mismo nivel que daría a quién sabe donde, tras él una puerta cerrada y a dos metros de ésta una escalera con media barandilla que subía a los pisos superiores. Al fondo de aquel pasillo se escuchaba el arrastrar de lo que parecía papel de lija. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color">Ya voy, ya voy...</span></span> - Se escuchó una voz femenina por la cual habrían pasado ya muchos años. Al cabo de unos segundos apareció una mujer, o bueno. ¿Una babosa? <br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.pinimg.com/736x/de/f0/a2/def0a2b788727a81991ad290622306fd.jpg" loading="lazy"  width="200" height="275" alt="[Imagen: def0a2b788727a81991ad290622306fd.jpg]" class="mycode_img" /></div>
Tenía pinta de una, pero seguramente sería una gyojin. Su piel era verde como el moco, su textura parecía el de un pepinillo reseco, sobre su cabeza una gran cabellera blanca erizada y grisácea, casi blanca, sobre sus rasgados ojos unas gafas afiladas, como lo sería su lengua probablemente, en sus labios un carmín que parecía más parte de ellos que del pintalabios que salió. En su mejilla un lunar oscuro como su corazón y su cuerpo, por suerte para todo aquel que se hospedase allí, cubierto por ropas sencillas. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color">Ejem </span></span>- Carraspeó. -<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color"> ¡¿Qué quieres niñato?! ¡¿No ves que estaba viendo mi telenovela?!</span></span> - El grito gutural salió desde el fondo del estómago de la mujer. Kai por un segundo dudó de si había escuchado bien. ¿Qué coño le pasaba a esta vieja?<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.pinimg.com/736x/dd/4a/63/dd4a63bf603ab9a99295d10464f4eda1.jpg" loading="lazy"  width="200" height="200" alt="[Imagen: dd4a63bf603ab9a99295d10464f4eda1.jpg]" class="mycode_img" /></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"> - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">¿Uh?</span></span> - </div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.pinimg.com/736x/79/ac/7f/79ac7f93290979adc37696778ecae679.jpg" loading="lazy"  width="180" height="225" alt="[Imagen: 79ac7f93290979adc37696778ecae679.jpg]" class="mycode_img" /></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Procesó. -<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color"> ¡Y A MI QUE COÑO ME IMPORTA QUE ESTÉS VIENDO TUS MIERDAS, PEJELAGARTO!</span></span> -</div>
<br />
 La vena en su cuello se marcó y dejó caer la bolsa que llevó al hombro con un agresivo tintineo de monedas, a lo que la mujer se quedó mirando. En un instante algo en su postura cambió, su mirada no era la misma, sus ojos habían transmutado hasta parecer el símbolo del Berrie. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color">Ay perdona muchachón, hoy es uno de mis días, no me lo tengas en cuenta corazón </span></span>- Se mordía su propia lengua bífida con tal de hacerse con algunos de las monedas que llevaba en la bolsa. Kai la miró entre serio y enfurruñado. Sin decir mucho metió la mano en su bolsillo y sacó un par de billetes y dio un manotazo sobre el mostrador. Allí en la madera quedarían un par de orificios abiertos por las púas de sus guantes. -<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color"> Una habitación ¿Dónde?</span></span> - La mujer se reclinó hacia atrás sorprendida por el sonido del golpe, no mucho porque en aquella ciudad era lo habitual, y tomó el dinero con lentitud antes de tomar una llave de bajo el mostrador y dársela. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color">Ultima planta corazón, es la única que...</span></span> - El peliblanco tomó malhumorado la llave y subió la escalera a base de pisotones mientras murmuraba el nombre de los familiares de la recepcionista. - <span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: small;" class="mycode_size">Niñato engreído...</span></span> </span>- Murmuró ella por lo bajo. El peliblanco detuvo sus pasos y se asomó por lo que quedaba de barandilla. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">¡¿Qué has dicho?!</span></span> - - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color">¡Que si quieres que te lleve algo de comida corazón! </span></span>- Aquel intento de tono meloso revolvió el estómago del luchador que retomó su caminata hacia la habitación del último piso. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size">Tché</span></span></span> - Chasqueó su babosa lengua.<br />
<br />
Abrió de un portazo tras girar la llave, cerró con un portazo de igual manera y volvió a girar la llave nuevamente, esta vez desde dentro para cerrar la puerta con seguridad. Lanzó el saco y el kanabo sobre la cama y se acostó a su lado. Inspiró aire cerrando los ojos. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">Puta vieja, qué se cree. Tch</span></span> - Estaba molesto de verdad, pero lo reconfortante que era escuchar el constante repiqueteo de estímulos de la calle calmaban su mente inquieta.<br />
<br />
- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">Estaba cansado ya de ver arrozales. Pero... </span></span>- Llevó la mano a su bolsillo y sacó el den den mushi, marcó un número y descolgó el auricular, teniendo como respuesta la inquietante estática. Abotargado por su tristeza dejó caer el caracol sobre la cama. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">Bah...</span></span> - Estaba claro que no podía poner su confianza en otros así como así, ni llamarlos amigos.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.pinimg.com/736x/dc/03/b7/dc03b71f1ac8f5756a2c001b2a279719.jpg" loading="lazy"  width="200" height="200" alt="[Imagen: dc03b71f1ac8f5756a2c001b2a279719.jpg]" class="mycode_img" /></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">- <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Siempre es igual</span> - Mentó. </div>
<br />
Se levantó con desgana y miró por la ventana, fuera de ella había una escalera de incendios, por lo que se le antojó salir. Cogió una de las sillas de aquella habitación y la apoyó sobre el pomo de la puerta, bloqueando así para que nadie pudiese entrar al interior, no sin reventarla en el proceso al menos. Salió a través de la ventana de un salto felino y sus pies quedaron sobre aquella rejilla metálica negra y oxidada, dejando su cuerpo en suspensión sobre diez metros de caída. Se apoyó sobre el límite con sus brazos y, sin pensarlo mucho, se precipitó al vacío tras un suspiro y un gas más orgánico que la recepcionista. Las plantas de sus pies chocaron contra el suelo, sus músculos resonaron al contraerse y amortiguar toda la caída. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">Facilito</span></span> - Dijo casi contento por el aumento de sus capacidades.<br />
<br />
Necesitaba despejarse un poco del mal de amistades por lo que comenzó a deambular con parsimonia entre los callejones, con las manos metidas en los bolsillos. Hasta que un par de pasos a su espalda resonaron, sus pensamientos no le habían dejado espacio a su cerebro como para estar atento a su entorno y ahora lo pagaría. ¿Lo pagaría? - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">Tch, tch, eh. Pimpollo. Eh. Famélico </span></span>- Su voz hizo presencia en escena, a lo que el proyecto de pirata se giró y vio no solo al que había hablado, venía con acompañante. Ambos vestían ropas desgastadas, probablemente de tanto farandulear por la calle, uno de ellos, el portavoz del dúo, vestía en su cabeza algo así como una piel de lobo que partía desde su cabeza y que seguía hasta el inicio de su espalda. -<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color"> ¿Quieres algo perrito?</span></span> - Se giró no dejando sobreponerse por la intimidación. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">Jaja, mira, un cerdito valiente </span></span>- Entre risas codeó a su compañero para que acompañara su chiste con una risa. - Dame lo que lleves ahora mismo chaval - El peliblanco sacó sus bolsillos hacia afuera, con una sonrisa pícara, indicando que no llevaba encima más de lo que veía. -<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"> ¿Te hace gracia chaval? Jaja ¡A mi me hace gracia! JAJA ¿Sabes lo que le pasa a los cerditos que se hacen los valientes? ¡Que viene el lobo y se los come!</span></span> - Su mirada parecía querer desorbitarse, quizá porque sentía que se estaban burlando de él.<br />
<br />
Rápidamente se llevó la mano al bolsillo y sacó un cuchillo de buenas dimensiones, perfectamente sería para cazar, lo que explicaría la piel de lobo que vestía. -<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"> ¡Pues se lo quitaré a tu puto cadáver! </span></span>- Alargó su mano con la asesina intención de atravesar el estómago del más joven, a lo que sorprendido metió las manos hacia delante. Un arma blanca era algo que no tenía que pasar por alto. Sus manos sujetaron el brazo contrario con un brote de adrenalina, pensando que iba a ser más fuerte. Tenía antecedentes, el último lo intentó aplastar entre las palmas de sus manos. -<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color"> Ah. Pero si eres un blandengue</span></span> - Dijo al mismo tiempo que movía el brazo de su asaltante con la misma facilidad con la que movía el cepillo de dientes al lavárselos. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">Que decepción manito</span></span> -  Arrugó los labios y comenzó a apretar y retorcer el brazo del asaltante. La piel crujía y pronto lo harían los huesos si quería seguir con su asalto. -<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"> ¡Para, para, para! ¡El cuchillo es tuyo si quieres, pero suéltame! </span></span>- En su rostro una expresión de dolor y miedo, nunca le había apretado el brazo así, a parte las púas del guante comenzaban a atravesar su piel con facilidad. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">Me mola ese gorro tuyo, dámelo y dejo ir, matao </span></span>- El brazo libre del asaltante tomó la piel de lobo hecha gorro y lo lanzó al suelo frente a él. - <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">Good boy </span></span>- Soltó el brazo tan de repente que el que forcejaba para escapar cayó al suelo, pero poco tardaría su acompañante en ayudarlo a levantarse para largarse corriendo de allí.<br />
<br />
-<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color"> Jeje</span></span> - Carcajeó agachándose y recogiendo la prenda de ropa. Para cuando quiso mirar, sus nuevos amigos ya estaban muy, muy lejos. -<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color"> Pa que repete</span></span> - Sacudió aquella curiosa prenda de ropa y la vistió. <br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.ibb.co/Wv77Nz14/Chat-GPT-Image-23-sept-2026-01-02-00.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: Chat-GPT-Image-23-sept-2026-01-02-00.png]" class="mycode_img" /></div>
Es así como empezó a deambular por las calles de Ciudad Piston, andando con un flow bien violento.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[— La cuarta persona [PASADO]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4362</link>
			<pubDate>Sat, 19 Sep 2026 18:41:03 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=864">Taito</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4362</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: x-small;" class="mycode_size">70 de Primavera del año 16<br />
02:16. Ciudad Piston.</span></span></div>
<br />
— <span style="color: #c2a14f;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Música Grigori, música</span></span> — dije mientras caminaba por las calles de la ciudad Piston con las manos en los bolsillos y mi fiel amigo y compañero Grigori en mi hombro — <span style="color: #c2a14f;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Es de las cosas que más echo de menos del campamento ¡esta gente no tiene arte-hmm!</span></span> — afirmé entretenido elucubrando sobre nuestra conversación más reciente. Grigori por su parte graznó una vez y me miró atentamente — <span style="color: #c2a14f;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Sólo metal cayendo y gritos de personas discutiendo o peleando ¡no hay ni una triste melodía! ¡ni un quejío! ¡nada de duende!</span></span> — el cuervo rebuscó entre sus plumas — <span style="color: #c2a14f;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Y te apuesto un berry a que vamos a seguir así el año que nos queda! Sin escuchar ni una sola melodía decente</span></span> — saqué las manos de los bolsillos y me recoloqué el anillo mirando hacia delante en el camino, caminando unos cuantos pasos en silencio y escuchando efectivamente el sonido del ambiente del lugar atentamente. Nada de armonías o melodías, sólo el gris de la rutina y el tedio.<br />
<br />
Era algo que había aprendido a detestar durante estos años de Aramenté: lo rutinario. Vivir y viajar de ciudad en ciudad, las mismas gentes, las mismas tradiciones, las mismas costumbres... era todo una copia de la copia de la copia del día anterior, y no me llenaba en absoluto. La perspectiva de un futuro calcado al pasado ya no era algo que removiese mi corazón, y el motivo y el fin del viaje como tal se había impuesto sobre la ilusión misma de poder completarlo que tenía inicialmente.<br />
— <span style="color: #c2a14f;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">A veces pienso en lo que nos dijo Vixen, ¿sabes?</span></span> — dije en tono bajo — <span style="color: #c2a14f;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Y los gyojins de Sump ¿crees que todos cumplirán su promesa de vernos en Pinion dentro de esos años?</span></span> — suspiré y encogí los hombros, mientras Grigori me daba dos picotazos muy leves en el cráneo a modo de continuidad a mi discurso, pues me entendía de sobra.<br />
<br />
Continué caminando sin rumbo fijo por esas calles de la ciudad Piston, sin nada que hacer y nada que querer hacer. Ya no intentaba ganar dinero para sobrevivir, teníamos de sobra, y tampoco trataba de viajar y descubrir cosas o gente nueva. Sólo quería que los años terminasen para poder volver y plantearme realmente la vida desde ese punto. ¿Podría reemprender otro viaje? ¿podría cancelar este? ¿podría empezar mi propia aventura? No podía saberlo, no al menos hasta que mirase los ojos de padre y madre y les diera la satisfacción de verme volver, completando mi Aramenté como un hombre.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: x-small;" class="mycode_size">70 de Primavera del año 16<br />
02:16. Ciudad Piston.</span></span></div>
<br />
— <span style="color: #c2a14f;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Música Grigori, música</span></span> — dije mientras caminaba por las calles de la ciudad Piston con las manos en los bolsillos y mi fiel amigo y compañero Grigori en mi hombro — <span style="color: #c2a14f;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Es de las cosas que más echo de menos del campamento ¡esta gente no tiene arte-hmm!</span></span> — afirmé entretenido elucubrando sobre nuestra conversación más reciente. Grigori por su parte graznó una vez y me miró atentamente — <span style="color: #c2a14f;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Sólo metal cayendo y gritos de personas discutiendo o peleando ¡no hay ni una triste melodía! ¡ni un quejío! ¡nada de duende!</span></span> — el cuervo rebuscó entre sus plumas — <span style="color: #c2a14f;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Y te apuesto un berry a que vamos a seguir así el año que nos queda! Sin escuchar ni una sola melodía decente</span></span> — saqué las manos de los bolsillos y me recoloqué el anillo mirando hacia delante en el camino, caminando unos cuantos pasos en silencio y escuchando efectivamente el sonido del ambiente del lugar atentamente. Nada de armonías o melodías, sólo el gris de la rutina y el tedio.<br />
<br />
Era algo que había aprendido a detestar durante estos años de Aramenté: lo rutinario. Vivir y viajar de ciudad en ciudad, las mismas gentes, las mismas tradiciones, las mismas costumbres... era todo una copia de la copia de la copia del día anterior, y no me llenaba en absoluto. La perspectiva de un futuro calcado al pasado ya no era algo que removiese mi corazón, y el motivo y el fin del viaje como tal se había impuesto sobre la ilusión misma de poder completarlo que tenía inicialmente.<br />
— <span style="color: #c2a14f;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">A veces pienso en lo que nos dijo Vixen, ¿sabes?</span></span> — dije en tono bajo — <span style="color: #c2a14f;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Y los gyojins de Sump ¿crees que todos cumplirán su promesa de vernos en Pinion dentro de esos años?</span></span> — suspiré y encogí los hombros, mientras Grigori me daba dos picotazos muy leves en el cráneo a modo de continuidad a mi discurso, pues me entendía de sobra.<br />
<br />
Continué caminando sin rumbo fijo por esas calles de la ciudad Piston, sin nada que hacer y nada que querer hacer. Ya no intentaba ganar dinero para sobrevivir, teníamos de sobra, y tampoco trataba de viajar y descubrir cosas o gente nueva. Sólo quería que los años terminasen para poder volver y plantearme realmente la vida desde ese punto. ¿Podría reemprender otro viaje? ¿podría cancelar este? ¿podría empezar mi propia aventura? No podía saberlo, no al menos hasta que mirase los ojos de padre y madre y les diera la satisfacción de verme volver, completando mi Aramenté como un hombre.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[FIC-PASADO] Canciones aún por escribir]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4282</link>
			<pubDate>Wed, 09 Sep 2026 18:52:01 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=866">Shō Bao</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4282</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #44b8ff;" class="mycode_color"><span style="font-family: serif;" class="mycode_font">"Impulsado por el viento del atardecer,<br />
iba yo hacia el cabo del arcoiris..."</span></span></span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><hr class="mycode_hr" />
</div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><iframe width="600" height="150" src="https://www.youtube.com/embed/sEn-KlIDhRI?si=QtKBPvuVzniJKAtz" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></div>
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">8 de primavera, año 15<br />
10:28</span></span></span></span></div>
<br />
El viento soplaba con algo de fuerza aquella mañana, haciendo que mi pelaje se agitase mientras contemplaba el mar. Permanecía sentado en aquel barco, relajado, dejando que el vaivén de las olas me acompañase mientras admiraba aquel vasto horizonte que parecía no tener fin.<br />
Atrás había dejado, tiempo ha, mi hogar; delante, en cambio, no había más que agua, un cielo inmenso y un mundo que todavía estaba por descubrir.<br />
<br />
Había pasado mucho tiempo pensando en aquel momento. No porque no quisiera marcharme, sino precisamente porque llevaba demasiado tiempo deseándolo. No sabía muy bien cuánto tiempo estaría lejos de casa, ni qué esperaba encontrar al otro lado del mar.<br />
Nuevas tierras, nuevas personas, nuevas historias... todo aquello podía convertirse en una fuente de inspiración.<br />
Quizás ese era el verdadero motivo por el que había decidido embarcarme: quería conocer el mundo, escuchar sus historias y descubrir qué sonidos se escondían más allá de aquello que siempre había conocido, qué canciones podían aguardarme en él.<br />
<br />
Lo que sí sabía era que quería convertir todo aquello en canciones.<br />
<br />
Cerré los ojos durante unos instantes y agarré el colgante de mi familia, que descansaba sobre mi pecho. Una leve sonrisa se dibujó en mi rostro. Pensé en madre. En padre. En algunos de mis viejos amigos: Wuan Chú, Zi Fó, Fai Xí... Por mucho que desease descubrir qué había más allá, no podía evitar pensar en todo aquello que había dejado atrás. Quizás echaría de menos mi hogar más de lo que quería admitir, pero sabía que siempre llevaría una parte de él conmigo.<br />
Solté el colgante y dejé escapar un suspiro antes de echar mano de la hierbabuena que tanto me gustaba. Me llevé unas cuantas hojas a la boca, dejando que su frescor me invadiese mientras aprovechaba para mesarme un poco la barba.<br />
<br />
— <span style="color: #44b8ff;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡SI HAY HISTORIAS ESPERÁNDOME, HARÉ QUE TENGAN SU PROPIA CANCIÓN, BAMBURÚ!</span></span></span></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #44b8ff;" class="mycode_color"><span style="font-family: serif;" class="mycode_font">"Impulsado por el viento del atardecer,<br />
iba yo hacia el cabo del arcoiris..."</span></span></span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><hr class="mycode_hr" />
</div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><iframe width="600" height="150" src="https://www.youtube.com/embed/sEn-KlIDhRI?si=QtKBPvuVzniJKAtz" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></div>
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">8 de primavera, año 15<br />
10:28</span></span></span></span></div>
<br />
El viento soplaba con algo de fuerza aquella mañana, haciendo que mi pelaje se agitase mientras contemplaba el mar. Permanecía sentado en aquel barco, relajado, dejando que el vaivén de las olas me acompañase mientras admiraba aquel vasto horizonte que parecía no tener fin.<br />
Atrás había dejado, tiempo ha, mi hogar; delante, en cambio, no había más que agua, un cielo inmenso y un mundo que todavía estaba por descubrir.<br />
<br />
Había pasado mucho tiempo pensando en aquel momento. No porque no quisiera marcharme, sino precisamente porque llevaba demasiado tiempo deseándolo. No sabía muy bien cuánto tiempo estaría lejos de casa, ni qué esperaba encontrar al otro lado del mar.<br />
Nuevas tierras, nuevas personas, nuevas historias... todo aquello podía convertirse en una fuente de inspiración.<br />
Quizás ese era el verdadero motivo por el que había decidido embarcarme: quería conocer el mundo, escuchar sus historias y descubrir qué sonidos se escondían más allá de aquello que siempre había conocido, qué canciones podían aguardarme en él.<br />
<br />
Lo que sí sabía era que quería convertir todo aquello en canciones.<br />
<br />
Cerré los ojos durante unos instantes y agarré el colgante de mi familia, que descansaba sobre mi pecho. Una leve sonrisa se dibujó en mi rostro. Pensé en madre. En padre. En algunos de mis viejos amigos: Wuan Chú, Zi Fó, Fai Xí... Por mucho que desease descubrir qué había más allá, no podía evitar pensar en todo aquello que había dejado atrás. Quizás echaría de menos mi hogar más de lo que quería admitir, pero sabía que siempre llevaría una parte de él conmigo.<br />
Solté el colgante y dejé escapar un suspiro antes de echar mano de la hierbabuena que tanto me gustaba. Me llevé unas cuantas hojas a la boca, dejando que su frescor me invadiese mientras aprovechaba para mesarme un poco la barba.<br />
<br />
— <span style="color: #44b8ff;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡SI HAY HISTORIAS ESPERÁNDOME, HARÉ QUE TENGAN SU PROPIA CANCIÓN, BAMBURÚ!</span></span></span></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[FIC-PASADO] - Compañia infantil]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4180</link>
			<pubDate>Sat, 29 Aug 2026 07:41:20 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=473">Wheke Ta Moko</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4180</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: small;" class="mycode_size">13 de Primavera del año 18</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Ya hacia muchos dias que en mis paseos rutinarios por la ciudad en mis busquedas de inspiracion para mis obras, no encontraba interacciones que realmente fuesen influyentes como para dedicarle tiempo a realizar algun boceto o pintura que despues pudiese plasmar en algun sitio, cuando de entre las montañas de chatarra encontre un pequeño grupo de pequeños humanos jugando en el suelo con los restos de lo que parecia algun tipo de maquina que se encontraba entre la chatarra. O eso era lo que yo pensaba hasta que pasando por su lado y echando una mirada inofensiva me di cuenta de la verdadera realidad: estaban intentandose dibujar con la carbonilla y el aceite unos a otros, dibujos bastante inocentes y divertidos teniendo en cuenta de las edades de aquellos niños.<br />
</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Me puse en cuclillas intentando quedar a la altura de ellos y les dije sonriente:<br />
<span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">-Que dibujos tan graciosos, puedo echaros una mano con estos colores si quereis, PURU.</span><br />
</span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Los niños se giraron sorprendidos al ver un gran calamar gigante extendiendo sus ocho manos con distintas tintas de colores, pero sin dudar en coger cada uno varios colores para adornar sus preciosos dibujos.</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #17b529;" class="mycode_color">-Yo elijo el rojo y verde.</span>- dijo una niña con dos lindas coletas en los lados de su cabeza.</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">-Yo quiero el amarillo y marron, aunque que peste a sal sueltan.</span>- comento un pequeño niño con la ropa destartalada y con las manos completamente manchadas de aceite mientras se tapaba la nariz con ellas.</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">-No se de que olor me estas hablando, aqui solo huele al aceite de las maquinas BURUBURUBURUBURU.</span></span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #cf2be7;" class="mycode_color">-Yo quiero el naranja y morado.</span>- dijo otro niño con un pelo pincho que costaba saber si era natural o por la cantidad de grasa de la chatarra del lugar.</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">-Ese es el azul.</span>- le dije completamente confiado.</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #cf2be7;" class="mycode_color">-¿Estas seguro? Yo lo veo completamente morado.</span></span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Gire el bote para mirar la etiqueta para darme cuenta de que que tenia dibujada una uva y que realmente si era el color que me estaban diciendo.</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">-Es cierto, me cuesta distinguir entre estos colores, PURU.</span>- dije sacandome el bote con etiqueta de una ola dibujada y dandoselo junto al color rosa a la ultima niña que estaba con ellos.</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">-Y estos dos son para ti pequeña.</span><br />
<span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">-¡Muchas gracias señor!-</span>. dijo ella con una gran sonrisa de oreja a oreja.</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Me sente de piernas cruzadas junto a ellos para con mis manos ayudarles a dibujar un bello fondo para acompañar a aquellos dibujos. No se las horas que pasaron mientras me venian recuerdos de cuando dibujaba con mis amigos en la infancia.</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Cuando terminaron, todos nos levantamos a admirar la bellisima  obra de arte que habiamos realizado entre todos, para despues en un hermoso y largo abrazo agradecerme entre todos ellos: <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">-¡MUC</span><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color">HAS</span> <span style="color: #cf2be7;" class="mycode_color">GRAC</span><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">IAS!</span></span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">-No hay de que pequeños, nunca olvideis que dentro de este lugar oscuro tambien podeis encontrar un mundo lleno de colores.</span></span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Me despedi de ellos mientras me marchaba feliz por haber podido dar un recuerdo valioso a esos pequeños y por haber encontrado, por fin, algo de inspiracion en este sitio tan lugubre y lleno de tristeza.</span></span></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: small;" class="mycode_size">13 de Primavera del año 18</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Ya hacia muchos dias que en mis paseos rutinarios por la ciudad en mis busquedas de inspiracion para mis obras, no encontraba interacciones que realmente fuesen influyentes como para dedicarle tiempo a realizar algun boceto o pintura que despues pudiese plasmar en algun sitio, cuando de entre las montañas de chatarra encontre un pequeño grupo de pequeños humanos jugando en el suelo con los restos de lo que parecia algun tipo de maquina que se encontraba entre la chatarra. O eso era lo que yo pensaba hasta que pasando por su lado y echando una mirada inofensiva me di cuenta de la verdadera realidad: estaban intentandose dibujar con la carbonilla y el aceite unos a otros, dibujos bastante inocentes y divertidos teniendo en cuenta de las edades de aquellos niños.<br />
</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Me puse en cuclillas intentando quedar a la altura de ellos y les dije sonriente:<br />
<span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">-Que dibujos tan graciosos, puedo echaros una mano con estos colores si quereis, PURU.</span><br />
</span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Los niños se giraron sorprendidos al ver un gran calamar gigante extendiendo sus ocho manos con distintas tintas de colores, pero sin dudar en coger cada uno varios colores para adornar sus preciosos dibujos.</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #17b529;" class="mycode_color">-Yo elijo el rojo y verde.</span>- dijo una niña con dos lindas coletas en los lados de su cabeza.</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">-Yo quiero el amarillo y marron, aunque que peste a sal sueltan.</span>- comento un pequeño niño con la ropa destartalada y con las manos completamente manchadas de aceite mientras se tapaba la nariz con ellas.</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">-No se de que olor me estas hablando, aqui solo huele al aceite de las maquinas BURUBURUBURUBURU.</span></span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #cf2be7;" class="mycode_color">-Yo quiero el naranja y morado.</span>- dijo otro niño con un pelo pincho que costaba saber si era natural o por la cantidad de grasa de la chatarra del lugar.</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">-Ese es el azul.</span>- le dije completamente confiado.</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #cf2be7;" class="mycode_color">-¿Estas seguro? Yo lo veo completamente morado.</span></span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Gire el bote para mirar la etiqueta para darme cuenta de que que tenia dibujada una uva y que realmente si era el color que me estaban diciendo.</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">-Es cierto, me cuesta distinguir entre estos colores, PURU.</span>- dije sacandome el bote con etiqueta de una ola dibujada y dandoselo junto al color rosa a la ultima niña que estaba con ellos.</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">-Y estos dos son para ti pequeña.</span><br />
<span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">-¡Muchas gracias señor!-</span>. dijo ella con una gran sonrisa de oreja a oreja.</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Me sente de piernas cruzadas junto a ellos para con mis manos ayudarles a dibujar un bello fondo para acompañar a aquellos dibujos. No se las horas que pasaron mientras me venian recuerdos de cuando dibujaba con mis amigos en la infancia.</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Cuando terminaron, todos nos levantamos a admirar la bellisima  obra de arte que habiamos realizado entre todos, para despues en un hermoso y largo abrazo agradecerme entre todos ellos: <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">-¡MUC</span><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color">HAS</span> <span style="color: #cf2be7;" class="mycode_color">GRAC</span><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">IAS!</span></span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #e86e04;" class="mycode_color">-No hay de que pequeños, nunca olvideis que dentro de este lugar oscuro tambien podeis encontrar un mundo lleno de colores.</span></span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Me despedi de ellos mientras me marchaba feliz por haber podido dar un recuerdo valioso a esos pequeños y por haber encontrado, por fin, algo de inspiracion en este sitio tan lugubre y lleno de tristeza.</span></span></div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[FIC - PASADO] ¡Empezando con buen pie!]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4147</link>
			<pubDate>Mon, 24 Aug 2026 17:49:24 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=860">Fumi Gan</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4147</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><div style="text-align: right;" class="mycode_align">                                                                                                                                                10 Primavera - Año 18</div>
<br />
Una vez más un cálido brillo se alza entre la neblina que cubre constantemente la isla, y no, no me refiero al sol amaneciendo <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡NO! </span>Esa luz que se alza no es otra que la firme luz de la justicia, la cual llega otro día más a llenar los corazones de los habitantes de la isla Kutsukku, de la mano ni más ni menos que de nuestra queridísima <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Centella!</span><br />
<br />
<span style="color: #B62B1B;" class="mycode_color">— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡AHÁ!</span> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡No os preocupéis más queridos ciudadanos pues la emisaria de la justicia Centella vuelve a entrar en escena un día más a castigar el mal!</span> — </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Grité tan alto como mi pasión me permitió desde un aún más alto tejado, al cual, no sabría decir a ciencia cierta cómo he llegado, y mucho menos, como bajar. Pero una nimiedad como esa no iba a preocupar a una justiciera de mi calibre, mi verdadera preocupación ahora mismo no es otra que calmar el inquieto espíritu de la gente haciéndoles saber sobre mi presencia. Aunque poco sabía yo que ese gran enigma encontraría pronto ávida solución, pues cuando me disponía a realizar mi tercera pose de mi repertorio de poses tranquilizadoras mañaneras, fui golpeada por un misterioso objeto volador no identificado perdiendo el equilibrio en el acto, pues hacer el pino puente a la pata coja sobre unas tejas no es tarea sencilla, y  precipitándome del edificio.</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Mientras me dirigía hacía mi inevitable destino (el suelo) pude oír como los ciudadanos alzaban sus voces hacía mí</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Quieres callarte que son las seis de la mañana! ¡Todos los día con la miasma cantinela!</span> —</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Aunque sus palabras no fueron más que tristemente bloqueadas por el viento, no puedo imaginar más que vítores hacía mi persona y gritos de preocupación ante mi tesitura, más no temáis, pues si hay algo más duro que el suelo es el orgullo de una heroína, eso, y mi casco, que también viene bien para estas situaciones.</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Tras lo que fue un fuerte y sonoro golpe en la calle se alza una gran cortina de polvo y de su interior comienza a surgir una figura <span style="color: #B62B1B;" class="mycode_color">— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">JAJAJAHIIIJAJA! No os preocu-</span> coof coof... <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No os pre-</span> coof... Joer cuanto polvo se ha levantado coño — </span>Tras parar un momento a aclarar mi garganta y desempolvarme la capa retome <span style="color: #B62B1B;" class="mycode_color">— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No os preocupéis por mi ya que- ¡AU!</span> — </span>Volví a ser interrumpida, esta vez al ser recibida por la familiar sensación de un golpe en mi cocorota. Esta ya estaba empezando a mosquearme, mas esas emociones no llegaron a terminar de florecer, ya que fueron opacadas por mi gran descubrimiento. El objeto volador que atentó contra mi persona ya en dos ocasiones acababa de ser identificado, se trataba de una bota talla cuarenta y siete ya conocida por mi persona. Toda mi anterior frustración fue sustituida en ese mismo instante por asombro, dirigiendo mi mirada al hombre de ceño fruncido asomado a su ventana y que anteriormente me dirigió sus halagos y exclamé: <span style="color: #B62B1B;" class="mycode_color">— Antonio no te lo vas a creer pero he vuelto a encontrar tu bota, no puedes seguir perdiéndola así de fácil hombre que ya es el sexto día seguido que me la encuentro, empiezo a pensar que si no fuera por mí andarías descalzo <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡JAJAJAHIIIJAJA!</span> — </span>Y procedí a devolverle al descuidado ciudadano su bota con un suave pero efectivo lanzamiento lateral en arco, dejando la prenda delicadamente en el alféizar de su ventana.</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Una vez terminado mi saludo matutino continúe con mi camino patrullando por las calles, guiada solo por mi instinto de justicia y mis queridas piernas, las cuales andaban más rápido de lo que mi cabeza pudiera indicarles, llenas de júbilo, pues el día no había hecho más que comenzar y ya había podido ayudar a un pobre ciudadano.</span></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><div style="text-align: right;" class="mycode_align">                                                                                                                                                10 Primavera - Año 18</div>
<br />
Una vez más un cálido brillo se alza entre la neblina que cubre constantemente la isla, y no, no me refiero al sol amaneciendo <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡NO! </span>Esa luz que se alza no es otra que la firme luz de la justicia, la cual llega otro día más a llenar los corazones de los habitantes de la isla Kutsukku, de la mano ni más ni menos que de nuestra queridísima <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Centella!</span><br />
<br />
<span style="color: #B62B1B;" class="mycode_color">— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡AHÁ!</span> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡No os preocupéis más queridos ciudadanos pues la emisaria de la justicia Centella vuelve a entrar en escena un día más a castigar el mal!</span> — </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Grité tan alto como mi pasión me permitió desde un aún más alto tejado, al cual, no sabría decir a ciencia cierta cómo he llegado, y mucho menos, como bajar. Pero una nimiedad como esa no iba a preocupar a una justiciera de mi calibre, mi verdadera preocupación ahora mismo no es otra que calmar el inquieto espíritu de la gente haciéndoles saber sobre mi presencia. Aunque poco sabía yo que ese gran enigma encontraría pronto ávida solución, pues cuando me disponía a realizar mi tercera pose de mi repertorio de poses tranquilizadoras mañaneras, fui golpeada por un misterioso objeto volador no identificado perdiendo el equilibrio en el acto, pues hacer el pino puente a la pata coja sobre unas tejas no es tarea sencilla, y  precipitándome del edificio.</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Mientras me dirigía hacía mi inevitable destino (el suelo) pude oír como los ciudadanos alzaban sus voces hacía mí</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Quieres callarte que son las seis de la mañana! ¡Todos los día con la miasma cantinela!</span> —</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Aunque sus palabras no fueron más que tristemente bloqueadas por el viento, no puedo imaginar más que vítores hacía mi persona y gritos de preocupación ante mi tesitura, más no temáis, pues si hay algo más duro que el suelo es el orgullo de una heroína, eso, y mi casco, que también viene bien para estas situaciones.</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Tras lo que fue un fuerte y sonoro golpe en la calle se alza una gran cortina de polvo y de su interior comienza a surgir una figura <span style="color: #B62B1B;" class="mycode_color">— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">JAJAJAHIIIJAJA! No os preocu-</span> coof coof... <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No os pre-</span> coof... Joer cuanto polvo se ha levantado coño — </span>Tras parar un momento a aclarar mi garganta y desempolvarme la capa retome <span style="color: #B62B1B;" class="mycode_color">— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No os preocupéis por mi ya que- ¡AU!</span> — </span>Volví a ser interrumpida, esta vez al ser recibida por la familiar sensación de un golpe en mi cocorota. Esta ya estaba empezando a mosquearme, mas esas emociones no llegaron a terminar de florecer, ya que fueron opacadas por mi gran descubrimiento. El objeto volador que atentó contra mi persona ya en dos ocasiones acababa de ser identificado, se trataba de una bota talla cuarenta y siete ya conocida por mi persona. Toda mi anterior frustración fue sustituida en ese mismo instante por asombro, dirigiendo mi mirada al hombre de ceño fruncido asomado a su ventana y que anteriormente me dirigió sus halagos y exclamé: <span style="color: #B62B1B;" class="mycode_color">— Antonio no te lo vas a creer pero he vuelto a encontrar tu bota, no puedes seguir perdiéndola así de fácil hombre que ya es el sexto día seguido que me la encuentro, empiezo a pensar que si no fuera por mí andarías descalzo <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡JAJAJAHIIIJAJA!</span> — </span>Y procedí a devolverle al descuidado ciudadano su bota con un suave pero efectivo lanzamiento lateral en arco, dejando la prenda delicadamente en el alféizar de su ventana.</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Una vez terminado mi saludo matutino continúe con mi camino patrullando por las calles, guiada solo por mi instinto de justicia y mis queridas piernas, las cuales andaban más rápido de lo que mi cabeza pudiera indicarles, llenas de júbilo, pues el día no había hecho más que comenzar y ya había podido ayudar a un pobre ciudadano.</span></div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[❝ El tío de Negro y el Dentado. ❞ [ Pasado. ]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2728</link>
			<pubDate>Wed, 10 Dec 2025 17:00:24 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=651">Shirel</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2728</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 4 de Otoño, año 16.</span></span></span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><br />
Día intranquilo. El aire, impregnado minuciosamente de sal, y unas gaviotas que, con su canto insistente, parecen anunciar un mal augurio. El sol cae con la intensidad suficiente como para resultar molesto y el viento, ausente por completo, convierte la jornada en una suerte de verano antelado; astro que brilla con tal fuerza que las nubes, casi con alergia a dichoso fulgor, se retiran en masa... La gente suele ponerse de mal humor con el calor ¿en eso estamos de acuerdo, verdad?; sin embargo, Shirel parecía estar hecho de otra materia, pues precisamente el calor era lo que inclinaba su balanza hacia la vitalidad. Adoraba la calidez en todas sus formas y quizá por esa razón le fascinaba tanto el picante: el ardor, esa sensación de estar vivo, de sudar como si no hubiese un mañana; para él, ese era el recordatorio más veraz de que aún pisaba el planeta Tierra.<br />
<br />
Cuanto más avanza hacia la ciudad, más alborotadas encuentra las calles, y ese ambiente lo percibe de inmediato cuando, a unas horas ambiguamente mañaneras, se dirige a un bar con la intención de pedir comida y, con suerte, ayuda. Había viajado hasta aquel lugar por motivos personales, movido por un rumor peculiar sobre la isla donde nació. Porque sí: aunque figuraba oficialmente como oriundo de esa tierra, aquella ciudad no le pertenecía del todo. Era de "la otra". Un intruso, vaya, y cualquiera que conociera mínimamente la situación política de la isla entendería la contradicción. Y en caso de que no, bastaba con preguntar; era un "secreto" a voces, de esos que nadie articula en público pero todos conocen.<br />
<br />
Mientras avanza entre la multitud, Shirel termina envuelto en un círculo humano del que destaca, sorprendentemente, una "capa" negra que pronto descubre no ser capa sino gabardina. La porta un chico peculiar, distinto al resto; su presencia parecía ajena al paisaje local, como si perteneciera a otro tipo de mundo, quizá uno más prometedor. O quizá no. A Shirel le daba por pensar en positivo y encumbrar mentalmente a cualquiera que llamara su atención.<br />
<br />
Lo toma por la gabardina, sin pedir permiso porque así era él, y tira suavemente. Shirel era extrovertido, casi expansivo; si alguien despertaba su curiosidad, era perfectamente capaz de interceptarlo sin más preámbulos. Allí estaban ambos, en medio del círculo, frente a un bar de poca monta que, pese a su aspecto, servía desayunos bastante aceptables.<br />
⸻Hostias… tú de aquí no eres, ¿verdad? Se te nota, chati; no hace falta ni que hables⸻comenta, sin preocuparse demasiado de si acierta o no. Para él, lanzar supuestos era casi una herramienta social.<br />
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Su apariencia resultaba, de por sí, llamativa: chaqueta amarilla de neón, chándal gris y unas chanclas negras con calcetines. Aun así, era guapo; sus ojos carmesí, su pelo casi blanco y esos dientes afilados, impropios de un humano, aunque lo fuera, componían una imagen extraña pero... increíblemente magnética.<br />
⸻Soy <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Shirel L. Cariban</span></span>, chati. ¿Cómo te llamas? ¿Ibas para la movida del barete este? Joder, ¡te invito, va! Seguro que eres de esos tipos fuertes que algún día me salvarán de la inanición o de que me arranquen la cabeza; quién sabe. A no ser que… <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">hostias</span>, ¿te imaginas que nos <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">peleamos</span>? Nah, no podrías contra mí. Soy un tío de lo más molón, joder.</span></span></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 4 de Otoño, año 16.</span></span></span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><br />
Día intranquilo. El aire, impregnado minuciosamente de sal, y unas gaviotas que, con su canto insistente, parecen anunciar un mal augurio. El sol cae con la intensidad suficiente como para resultar molesto y el viento, ausente por completo, convierte la jornada en una suerte de verano antelado; astro que brilla con tal fuerza que las nubes, casi con alergia a dichoso fulgor, se retiran en masa... La gente suele ponerse de mal humor con el calor ¿en eso estamos de acuerdo, verdad?; sin embargo, Shirel parecía estar hecho de otra materia, pues precisamente el calor era lo que inclinaba su balanza hacia la vitalidad. Adoraba la calidez en todas sus formas y quizá por esa razón le fascinaba tanto el picante: el ardor, esa sensación de estar vivo, de sudar como si no hubiese un mañana; para él, ese era el recordatorio más veraz de que aún pisaba el planeta Tierra.<br />
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Cuanto más avanza hacia la ciudad, más alborotadas encuentra las calles, y ese ambiente lo percibe de inmediato cuando, a unas horas ambiguamente mañaneras, se dirige a un bar con la intención de pedir comida y, con suerte, ayuda. Había viajado hasta aquel lugar por motivos personales, movido por un rumor peculiar sobre la isla donde nació. Porque sí: aunque figuraba oficialmente como oriundo de esa tierra, aquella ciudad no le pertenecía del todo. Era de "la otra". Un intruso, vaya, y cualquiera que conociera mínimamente la situación política de la isla entendería la contradicción. Y en caso de que no, bastaba con preguntar; era un "secreto" a voces, de esos que nadie articula en público pero todos conocen.<br />
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Mientras avanza entre la multitud, Shirel termina envuelto en un círculo humano del que destaca, sorprendentemente, una "capa" negra que pronto descubre no ser capa sino gabardina. La porta un chico peculiar, distinto al resto; su presencia parecía ajena al paisaje local, como si perteneciera a otro tipo de mundo, quizá uno más prometedor. O quizá no. A Shirel le daba por pensar en positivo y encumbrar mentalmente a cualquiera que llamara su atención.<br />
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Lo toma por la gabardina, sin pedir permiso porque así era él, y tira suavemente. Shirel era extrovertido, casi expansivo; si alguien despertaba su curiosidad, era perfectamente capaz de interceptarlo sin más preámbulos. Allí estaban ambos, en medio del círculo, frente a un bar de poca monta que, pese a su aspecto, servía desayunos bastante aceptables.<br />
⸻Hostias… tú de aquí no eres, ¿verdad? Se te nota, chati; no hace falta ni que hables⸻comenta, sin preocuparse demasiado de si acierta o no. Para él, lanzar supuestos era casi una herramienta social.<br />
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Su apariencia resultaba, de por sí, llamativa: chaqueta amarilla de neón, chándal gris y unas chanclas negras con calcetines. Aun así, era guapo; sus ojos carmesí, su pelo casi blanco y esos dientes afilados, impropios de un humano, aunque lo fuera, componían una imagen extraña pero... increíblemente magnética.<br />
⸻Soy <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Shirel L. Cariban</span></span>, chati. ¿Cómo te llamas? ¿Ibas para la movida del barete este? Joder, ¡te invito, va! Seguro que eres de esos tipos fuertes que algún día me salvarán de la inanición o de que me arranquen la cabeza; quién sabe. A no ser que… <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">hostias</span>, ¿te imaginas que nos <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">peleamos</span>? Nah, no podrías contra mí. Soy un tío de lo más molón, joder.</span></span></div>]]></content:encoded>
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