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		<title><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - Manglares 60 al 69]]></title>
		<link>https://nakamanomi.com/</link>
		<description><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - https://nakamanomi.com]]></description>
		<pubDate>Tue, 06 Oct 2026 17:08:31 +0000</pubDate>
		<generator>MyBB</generator>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pr Rel] Me temo que traigo malas noticias]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4200</link>
			<pubDate>Mon, 31 Aug 2026 10:44:12 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=271">Apolo Bahía</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4200</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 32 de verano, Año 18<br />
Archipiélago Sabaody, Paradise (Grand Line)<br />
Cuartel de la Marina, Manglares 60-69 - 07:00 AM</span> </div>
<br />
<hr class="mycode_hr" />
El sol comenzaba a iluminar el archipiélago formado por manglares. Acostumbrado a un horario de sueño inestable por ser el encargado de navegar el buque, me encontraba sentado en la cofa de O Redentor después de haber llevado a cabo las actividades de mantenimiento pertinentes. Vislumbré en la lejanía una sombra que volaba hacia mí, la cual terminó siendo una de esas gaviotas con sombrero que se encargaban de repartir los periódicos a través de las islas. — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Puntual como siempre, buen trabajo.</span> — afirmé mientras buscaba un par de monedas en los bolsillos de mi pantalón para entregárselas al ave a cambio del periódico. No tenía ni idea de cómo podían haber conseguido que esos animales pudiesen trabajar de esa forma pero siempre me había hecho gracia la situación. Con el diario en mano, me puse en pie estirando mis brazos y mis músculos desperezándome al mismo tiempo que bostezaba de forma sonora. Di un paso adelante y me dejé caer al vacío para, en plena caída libre, transformar mis piernas en un chorro de arena y volar hacia el cuartel de la Marina de Sabaody.<br />
<br />
El vuelo no duró mucho ya que nuestro barco se encontraba atracado cerca y, descendiendo hacia la entrada del edificio, mis piernas volvieron a su estado natural para caminar hacia el interior. Modificar mi cuerpo y alternar entre vuelo y movimiento terrestre me resultaba tan natural como respirar. Avancé por los pasillos con la mente en blanco, totalmente disociado de lo que me rodeaba y de la presencia de los soldados rasos y Marines de menor rango que se encontraban cuchicheando por el lugar. La presencia de los vicealmirantes era algo puntual y, además de acarrear una fama a veces molesta, nuestra División llevaba en sus espaldas un historial agridulce respecto a esta isla. Llegué hasta el comedor del cuartel y allí me hice con una jarra enorme de zumo de piña bien fresco, un clásico en mí. Me dirigí hacia una sala más privada y en ella me senté en un sofá, dejando la jarra y el periódico sobre una mesa baja en frente de mí. Desde que Fuguwu y yo habíamos vuelto, nos facilitaron instalaciones acordes a nuestro rango para hacer nuestra estancia más llevadera. No le daba importancia, ni era algo que me ilusionase en especial pero sí que a veces se agradecía el hecho de estar apartado y tranquilo. Por la hora que era quizás podría encontrarme a mi compañero en breves pero en ese momento recordé a la tercera rueda de nuestro triciclo, así que saqué mi den den mushi y lo posé sobre la mesa rezando para que mi amiga estuviese despierta y no me tirase al interior del volcán de Mystoria por lo que estaba a punto de hacer.<br />
<br />
Marqué el número de Karl y esperé a que hubiese una respuesta al otro lado. Sin dar opción a réplica, alcé la voz de forma enérgica e histriónica — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Buenos días... buenos días... buenos días, buenos días, buenos días, buenos días, bueno! ♫</span></span> — acompañé la canción con una percusión improvisada golpeando mis dedos sobre la mesa — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡bue bue, bue, buenos días... bue bue, bue, buenos días! ♫</span></span> — Imposté la voz más todavía, volviéndola más grave. —<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> ¡Ahora en cabina, Bahía Sounds noventa y tres punto cinco! ¡Buenos días Marineford! ¿Listos para una mañana de ritmo y diversión? ¡kakahaha!</span></span> — Definitivamente me iba a cortar la cabeza. — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¿Cómo van las cosas por allí, Karl?</span> — Finalicé agarrando la jarra de zumo de piña con mi mano zurda para darle un trago, al mismo tiempo que extendía con mi diestra el periódico sobre la mesa para leer las noticias que traía el mundo y me ponía al día con mi compañera.<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Akuma no Mi</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='akuma_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreAkuma'>Suna Suna no mi</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='akuma_tipo'><strong id='tipoAkuma'>Logia</strong></div>
                    <div class='akuma_rango'><strong id='rangoAkuma'>5</strong></div>
                </div>
                <p><i id='descripcionAkuma'>La Suna Suna no mi es una fruta del diablo tipo logia que permite al consumidor transformarse de manera total o parcial en arena.</i></p>
                <div class='akuma_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                >
                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button type='button' id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='akuma_spoiler_content' style='display: none;'>
                    <div>
                        <div style='display: flex;flex-direction: column;'>
                            <p><span><i id='especificacionesAkuma'>La fruta Suna Suna no mi otorga a su consumidor un gran poder ofensivo y práctico, además de las características comunes a todas las logias, esta fruta cuenta con la peculiaridad de poder absorber la humedad de todo cuanto toca. El usuario no podrá dominar sus poderes básicos hasta alcanzar <strong>80 Puntos en Control de Akuma (CA),</strong> esto implica que cualquier contacto con su cuerpo acabará con este transformado en arena, ni si quiera será capaz de darle la mano a alguien sin transformarse. Una vez el usuario llegue a 80 Puntos en Control de Akuma, el personaje adquirirá control de su cuerpo y será capaz de no transformarse con el contacto físico. Se podrán transformar extremidades o partes del cuerpo por un coste de <strong><font color=orange>25 de energía por turno</font></strong>. Con 240 puntos en Control de Akuma el usuario la dominará por completo y podrá transformar parte de su cuerpo o su cuerpo entero por un coste de <strong><font color=orange>70 de energía</font></strong>. La velocidad de expansión del viento es igual al <strong>80% del CA</strong> del usuario.</i></span></p>
                        </div>
                    </div>
                </div>

                <p><strong>Control de Akuma: </strong><span id='controlAkuma'><br/>
<strong>• 80 CA:</strong> El usuario puede transformar partes de su cuerpo por <strong><font color=orange>25 de energía</font></strong>.<br/>
<strong>•240 CA:</strong>  El usuario puede transformarse parcial o totalmente por un coste de <strong><font color=orange>70 de energía</font></strong> y puede acceder al efecto "deshidratación" con sus requisitos y costes correspondientes indicados en el apartado "Ventajas".</span></p>
                <p><strong>Ventajas: </strong><span id='ventajasAkuma'><br/>
• El usuario es inmune a todo tipo de daños físicos no imbuidos en haki.<br/>
• El usuario tendrá una reducción del 10% en su coste de energía en técnicas de akuma siempre que esté en un área con efecto calor<br/>
• El usuario puede aplicar un estado especial propio llamado <strong>"deshidratación"</strong> si mantiene contacto físico con una de sus manos por dos turnos completos sobre un objetivo. Este estado daña la energía a razón de <strong><font color="orange">4 puntos de energía</font></strong> por cada punto que se use, pudiendo emplear tantos como puntos se tenga en Control de Akuma y gastará por cada punto usado <strong><font color="orange">2 puntos de energía</font></strong>.<br/>
• El usuario podrá transformar la parte inferior de su cuerpo para propulsarse en el aire con un coste de <strong><font color="orange">45 de energía</font></strong> cada turno volando. Podrá moverse 1 metro por cada 20 puntos de Control de Akuma, a una velocidad del 80% del Control de akuma.<br/>
• El usuario puede generar y expandir su arena, y controlarla o modificarla una vez creada, a razón de 1 metro por cada 20 puntos de Control de Akuma, a una velocidad del 80% del Control de Akuma.<br/></span></p>
                <p><strong>Debilidades: </strong><span id='debilidadesAkuma'>Las habituales en las akuma no mi.<br/>
Usuarios empapados por un dial de agua, o una técnica de Karate Gyojin pueden ignorar su intangibilidad.</span></p>

                <hr/>
                <div class='akuma_code_container'>
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                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoAkuma'>suna</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<br />
— La utilizo para volar. Regenero más energía de la que gasto.
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 32 de verano, Año 18<br />
Archipiélago Sabaody, Paradise (Grand Line)<br />
Cuartel de la Marina, Manglares 60-69 - 07:00 AM</span> </div>
<br />
<hr class="mycode_hr" />
El sol comenzaba a iluminar el archipiélago formado por manglares. Acostumbrado a un horario de sueño inestable por ser el encargado de navegar el buque, me encontraba sentado en la cofa de O Redentor después de haber llevado a cabo las actividades de mantenimiento pertinentes. Vislumbré en la lejanía una sombra que volaba hacia mí, la cual terminó siendo una de esas gaviotas con sombrero que se encargaban de repartir los periódicos a través de las islas. — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Puntual como siempre, buen trabajo.</span> — afirmé mientras buscaba un par de monedas en los bolsillos de mi pantalón para entregárselas al ave a cambio del periódico. No tenía ni idea de cómo podían haber conseguido que esos animales pudiesen trabajar de esa forma pero siempre me había hecho gracia la situación. Con el diario en mano, me puse en pie estirando mis brazos y mis músculos desperezándome al mismo tiempo que bostezaba de forma sonora. Di un paso adelante y me dejé caer al vacío para, en plena caída libre, transformar mis piernas en un chorro de arena y volar hacia el cuartel de la Marina de Sabaody.<br />
<br />
El vuelo no duró mucho ya que nuestro barco se encontraba atracado cerca y, descendiendo hacia la entrada del edificio, mis piernas volvieron a su estado natural para caminar hacia el interior. Modificar mi cuerpo y alternar entre vuelo y movimiento terrestre me resultaba tan natural como respirar. Avancé por los pasillos con la mente en blanco, totalmente disociado de lo que me rodeaba y de la presencia de los soldados rasos y Marines de menor rango que se encontraban cuchicheando por el lugar. La presencia de los vicealmirantes era algo puntual y, además de acarrear una fama a veces molesta, nuestra División llevaba en sus espaldas un historial agridulce respecto a esta isla. Llegué hasta el comedor del cuartel y allí me hice con una jarra enorme de zumo de piña bien fresco, un clásico en mí. Me dirigí hacia una sala más privada y en ella me senté en un sofá, dejando la jarra y el periódico sobre una mesa baja en frente de mí. Desde que Fuguwu y yo habíamos vuelto, nos facilitaron instalaciones acordes a nuestro rango para hacer nuestra estancia más llevadera. No le daba importancia, ni era algo que me ilusionase en especial pero sí que a veces se agradecía el hecho de estar apartado y tranquilo. Por la hora que era quizás podría encontrarme a mi compañero en breves pero en ese momento recordé a la tercera rueda de nuestro triciclo, así que saqué mi den den mushi y lo posé sobre la mesa rezando para que mi amiga estuviese despierta y no me tirase al interior del volcán de Mystoria por lo que estaba a punto de hacer.<br />
<br />
Marqué el número de Karl y esperé a que hubiese una respuesta al otro lado. Sin dar opción a réplica, alcé la voz de forma enérgica e histriónica — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Buenos días... buenos días... buenos días, buenos días, buenos días, buenos días, bueno! ♫</span></span> — acompañé la canción con una percusión improvisada golpeando mis dedos sobre la mesa — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡bue bue, bue, buenos días... bue bue, bue, buenos días! ♫</span></span> — Imposté la voz más todavía, volviéndola más grave. —<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> ¡Ahora en cabina, Bahía Sounds noventa y tres punto cinco! ¡Buenos días Marineford! ¿Listos para una mañana de ritmo y diversión? ¡kakahaha!</span></span> — Definitivamente me iba a cortar la cabeza. — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¿Cómo van las cosas por allí, Karl?</span> — Finalicé agarrando la jarra de zumo de piña con mi mano zurda para darle un trago, al mismo tiempo que extendía con mi diestra el periódico sobre la mesa para leer las noticias que traía el mundo y me ponía al día con mi compañera.<br />
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<hr class="mycode_hr" />
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                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreAkuma'>Suna Suna no mi</h2></strong></span>
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                <p><i id='descripcionAkuma'>La Suna Suna no mi es una fruta del diablo tipo logia que permite al consumidor transformarse de manera total o parcial en arena.</i></p>
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                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button type='button' id='miBoton'>+/-</button>
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<strong>• 80 CA:</strong> El usuario puede transformar partes de su cuerpo por <strong><font color=orange>25 de energía</font></strong>.<br/>
<strong>•240 CA:</strong>  El usuario puede transformarse parcial o totalmente por un coste de <strong><font color=orange>70 de energía</font></strong> y puede acceder al efecto "deshidratación" con sus requisitos y costes correspondientes indicados en el apartado "Ventajas".</span></p>
                <p><strong>Ventajas: </strong><span id='ventajasAkuma'><br/>
• El usuario es inmune a todo tipo de daños físicos no imbuidos en haki.<br/>
• El usuario tendrá una reducción del 10% en su coste de energía en técnicas de akuma siempre que esté en un área con efecto calor<br/>
• El usuario puede aplicar un estado especial propio llamado <strong>"deshidratación"</strong> si mantiene contacto físico con una de sus manos por dos turnos completos sobre un objetivo. Este estado daña la energía a razón de <strong><font color="orange">4 puntos de energía</font></strong> por cada punto que se use, pudiendo emplear tantos como puntos se tenga en Control de Akuma y gastará por cada punto usado <strong><font color="orange">2 puntos de energía</font></strong>.<br/>
• El usuario podrá transformar la parte inferior de su cuerpo para propulsarse en el aire con un coste de <strong><font color="orange">45 de energía</font></strong> cada turno volando. Podrá moverse 1 metro por cada 20 puntos de Control de Akuma, a una velocidad del 80% del Control de akuma.<br/>
• El usuario puede generar y expandir su arena, y controlarla o modificarla una vez creada, a razón de 1 metro por cada 20 puntos de Control de Akuma, a una velocidad del 80% del Control de Akuma.<br/></span></p>
                <p><strong>Debilidades: </strong><span id='debilidadesAkuma'>Las habituales en las akuma no mi.<br/>
Usuarios empapados por un dial de agua, o una técnica de Karate Gyojin pueden ignorar su intangibilidad.</span></p>

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— La utilizo para volar. Regenero más energía de la que gasto.
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		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pr Rel] Tras el regreso a Sabaody]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3995</link>
			<pubDate>Fri, 17 Jul 2026 07:33:52 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=302">Fuguwu</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3995</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 26 de Primavera, Año 18.</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Archipiélago Sabaody, Manglares 60 – 69.</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">1830 horas</span></span></div>
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<br />
El resto del día se me fue en papeleo, que es la parte de este rango que nadie menciona cuando te cuelgan la capa de los hombros. Firmar el registro de entrada del O'Redentor, declarar tonelaje y tripulación — dos, lo cual generó más preguntas de las que esperaba —, explicar por tercera vez a un teniente de mirada nerviosa que no, que no venía a inspeccionar nada, que no había queja alguna sobre la guarnición y que podían dejar de cuadrarse cada vez que me cruzaban por una pasarela, cosa que por supuesto siguieron haciendo durante el resto de la tarde. Me asignaron un camarote en el ala oeste, ocho metros cuadrados con una litera, un escritorio de madera clara y una ventana de medio metro de lado que daba directamente al canal, y mi haki de observación, expandido a ciento cincuenta metros más por costumbre que por otra cosa, me confirmó que en el ala entera no había más de una docena de presencias a esa hora, todas ellas tan cansadas como aburridas. Descargué el equipo sobre el escritorio y me tomé mi tiempo en revisarlo, que después de diez días de humedad marina uno no se fía. El tridente lo repasé pieza por pieza, comprobando que las tres puntas no hubieran cogido óxido en las juntas y que las correas de cuero siguieran dando de sí lo justo, y le pasé un trapo con aceite a los dos metros diez de asta empezando por la cabeza y terminando en el contrapeso. Los kits médicos los vacié encima de la litera para hacer inventario, descartando dos vendas que se habían humedecido en el bolsillo interior izquierdo de la gabardina y anotando mentalmente que tendría que pasarme por la enfermería del cuartel a reponerlas antes de salir. El den den mushi seguía funcionando, cosa que confirmé llamando al de a bordo del O'Redentor y escuchando el eco del timbre a cincuenta metros de distancia a través de la ventana abierta, ejercicio absurdo del que me percaté a mitad de camino pero que ya no iba a interrumpir por orgullo. Diez días sin nadie con quien hablar salvo Apolo y ya me estaba llamando a mí mismo por teléfono. Con el equipo en orden extendí sobre el escritorio el mapa de los manglares que me habían facilitado en la oficina de la guarnición y me senté a estudiarlo con la ventana abierta y el ruido de las burbujas de resina reventando fuera. Del 60 al 39 había un mínimo de doce kilómetros por pasarela según la escala, tres o cuatro horas a buen paso asumiendo que los tablones aguantaran mi peso, y el mapa venía con los groves del 30 al 39 marcados en un tono rojizo que la leyenda del margen describía, con una delicadeza notable, como "zona de patrullaje limitado", eufemismo que significaba exactamente lo que yo ya sabía que significaba. Apolo hacía horas que se había marchado hacia el interior por su cuenta buscando a la Contraalmirante Shiroka, por lo que el camarote se me quedó en ese silencio raro que se te viene encima cuando llevas diez días escuchando el crujido constante de un casco y de pronto ya no lo escuchas, y lo cierto es que agradecí tener el mapa delante para ocupar la cabeza en algo.<br />
<br />
A las seis y media la luz que entraba por la ventana ya venía naranja y baja, colándose entre las raíces y pintando el suelo de madera del camarote en franjas, y fue justo entonces cuando cometí el error de asomarme. El canal quedaba a unos cuatro metros por debajo de la ventana, quieto, tibio, con la superficie apenas rota por las burbujas que subían del fondo y reventaban en la penumbra, y en algún punto más abajo, a diez mil metros exactos bajo esa agua que tenía a cuatro de distancia, descansaba la isla que me vio crecer. Las branquias del cuello se me abrieron solas antes de que me diera cuenta, que llevaban diez días de navegación pidiéndome lo que llevo pidiéndoles yo que esperen desde que zarpamos de Marineford, y me sostuve un buen rato con los antebrazos apoyados en el marco calculando cosas que no tenía por qué calcular, como que desde ahí el salto eran cuatro metros limpios sin una sola raíz en medio, o que con dos brazadas estaría a veinte de profundidad, o que a nadie del ala oeste le importaría lo más mínimo que un Vicealmirante gyojin se lanzara al canal en ropa interior a las seis y media de la tarde. Pero mañana salía al alba, tenía doce kilómetros de manglar podrido por delante, tres días de entrenamiento por cumplir con un maestro que llevaba cuatro años sin verme, y me conozco lo suficiente como para saber que si toco el agua a esta hora no salgo de ella hasta el amanecer y no llego a ninguna parte. Así que aparté los antebrazos del marco, cerré la ventana con las dos manos hasta oír el pestillo, volví al escritorio, doblé el mapa por sus pliegues y lo dejé encima de la gabardina con el tridente apoyado al lado. Me tumbé en la litera con las botas puestas y las branquias todavía abiertas, mirando el techo a metro y medio de mi cara, y me dormí escuchando el agua golpear las raíces al otro lado de la pared.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 26 de Primavera, Año 18.</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Archipiélago Sabaody, Manglares 60 – 69.</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">1830 horas</span></span></div>
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
El resto del día se me fue en papeleo, que es la parte de este rango que nadie menciona cuando te cuelgan la capa de los hombros. Firmar el registro de entrada del O'Redentor, declarar tonelaje y tripulación — dos, lo cual generó más preguntas de las que esperaba —, explicar por tercera vez a un teniente de mirada nerviosa que no, que no venía a inspeccionar nada, que no había queja alguna sobre la guarnición y que podían dejar de cuadrarse cada vez que me cruzaban por una pasarela, cosa que por supuesto siguieron haciendo durante el resto de la tarde. Me asignaron un camarote en el ala oeste, ocho metros cuadrados con una litera, un escritorio de madera clara y una ventana de medio metro de lado que daba directamente al canal, y mi haki de observación, expandido a ciento cincuenta metros más por costumbre que por otra cosa, me confirmó que en el ala entera no había más de una docena de presencias a esa hora, todas ellas tan cansadas como aburridas. Descargué el equipo sobre el escritorio y me tomé mi tiempo en revisarlo, que después de diez días de humedad marina uno no se fía. El tridente lo repasé pieza por pieza, comprobando que las tres puntas no hubieran cogido óxido en las juntas y que las correas de cuero siguieran dando de sí lo justo, y le pasé un trapo con aceite a los dos metros diez de asta empezando por la cabeza y terminando en el contrapeso. Los kits médicos los vacié encima de la litera para hacer inventario, descartando dos vendas que se habían humedecido en el bolsillo interior izquierdo de la gabardina y anotando mentalmente que tendría que pasarme por la enfermería del cuartel a reponerlas antes de salir. El den den mushi seguía funcionando, cosa que confirmé llamando al de a bordo del O'Redentor y escuchando el eco del timbre a cincuenta metros de distancia a través de la ventana abierta, ejercicio absurdo del que me percaté a mitad de camino pero que ya no iba a interrumpir por orgullo. Diez días sin nadie con quien hablar salvo Apolo y ya me estaba llamando a mí mismo por teléfono. Con el equipo en orden extendí sobre el escritorio el mapa de los manglares que me habían facilitado en la oficina de la guarnición y me senté a estudiarlo con la ventana abierta y el ruido de las burbujas de resina reventando fuera. Del 60 al 39 había un mínimo de doce kilómetros por pasarela según la escala, tres o cuatro horas a buen paso asumiendo que los tablones aguantaran mi peso, y el mapa venía con los groves del 30 al 39 marcados en un tono rojizo que la leyenda del margen describía, con una delicadeza notable, como "zona de patrullaje limitado", eufemismo que significaba exactamente lo que yo ya sabía que significaba. Apolo hacía horas que se había marchado hacia el interior por su cuenta buscando a la Contraalmirante Shiroka, por lo que el camarote se me quedó en ese silencio raro que se te viene encima cuando llevas diez días escuchando el crujido constante de un casco y de pronto ya no lo escuchas, y lo cierto es que agradecí tener el mapa delante para ocupar la cabeza en algo.<br />
<br />
A las seis y media la luz que entraba por la ventana ya venía naranja y baja, colándose entre las raíces y pintando el suelo de madera del camarote en franjas, y fue justo entonces cuando cometí el error de asomarme. El canal quedaba a unos cuatro metros por debajo de la ventana, quieto, tibio, con la superficie apenas rota por las burbujas que subían del fondo y reventaban en la penumbra, y en algún punto más abajo, a diez mil metros exactos bajo esa agua que tenía a cuatro de distancia, descansaba la isla que me vio crecer. Las branquias del cuello se me abrieron solas antes de que me diera cuenta, que llevaban diez días de navegación pidiéndome lo que llevo pidiéndoles yo que esperen desde que zarpamos de Marineford, y me sostuve un buen rato con los antebrazos apoyados en el marco calculando cosas que no tenía por qué calcular, como que desde ahí el salto eran cuatro metros limpios sin una sola raíz en medio, o que con dos brazadas estaría a veinte de profundidad, o que a nadie del ala oeste le importaría lo más mínimo que un Vicealmirante gyojin se lanzara al canal en ropa interior a las seis y media de la tarde. Pero mañana salía al alba, tenía doce kilómetros de manglar podrido por delante, tres días de entrenamiento por cumplir con un maestro que llevaba cuatro años sin verme, y me conozco lo suficiente como para saber que si toco el agua a esta hora no salgo de ella hasta el amanecer y no llego a ninguna parte. Así que aparté los antebrazos del marco, cerré la ventana con las dos manos hasta oír el pestillo, volví al escritorio, doblé el mapa por sus pliegues y lo dejé encima de la gabardina con el tridente apoyado al lado. Me tumbé en la litera con las botas puestas y las branquias todavía abiertas, mirando el techo a metro y medio de mi cara, y me dormí escuchando el agua golpear las raíces al otro lado de la pared.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pr Abs] Llegando a Sabaody a por el pan]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3982</link>
			<pubDate>Mon, 13 Jul 2026 07:04:34 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=302">Fuguwu</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3982</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 26 de Primavera, Año 18.</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Archipiélago Sabaody, Manglares 60 – 69.</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">0800 horas</span></span></div>
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
Las raíces descomunales de los árboles Yarukiman alzándose decenas de metros sobre el nivel del mar y sosteniendo el archipiélago entero nos recibieron a primeras horas de la mañana del décimo día de navegación. Desde la proa del O'Redentor fui contando cada uno de aquellos majestuosos árboles conforme se acercaban, primero tres o cuatro siluetas difusas entre la bruma baja de la mañana y después la línea completa extendiéndose a lado y lado hasta donde alcanzaba la vista, con las burbujas de resina desprendiéndose del suelo. Mantenía el haki de observación expandido a ciento cincuenta metros por costumbre, y a esa distancia el archipiélago empezaba a llenarse de presencias, cientos de ellas dispersas entre las raíces, con esa cadencia ordenada y tranquila que delataba a una guarnición de marines desde mucho antes de tenerla a la vista. La última vez que estos árboles aparecieron ante mí el aire venía cargado de humo, y el recuerdo de aquel día seguía lo bastante fresco como para tensarme los hombros conforme acortábamos la distancia. Esperaba, quizás, reconocer algo de aquello en el paisaje, alguna marca del incidente que me devolviera el sabor de la derrota que me traje de aquí. Pero el archipiélago que nos recibía esta mañana olía a resina dulce y a sal, sin rastro de pólvora, con las burbujas subiendo tranquilas y el sol de primavera calentando la madera de la cubierta bajo mis botas, por lo que fui aflojando los hombros casi sin darme cuenta mientras el barco seguía avanzando hacia los manglares del 60 al 69, donde el cuartel de la marina se repartía entre las raíces.<br />
 <br />
El O'Redentor atracó en el embarcadero de los manglares asignado a la marina, un muelle de madera reforzada de unos treinta metros de largo encajado entre dos raíces colosales, con el estandarte de la marina ondeando en lo alto de la torre de vigilancia que se alzaba al fondo de la instalación. Amarré la cuerda de proa a uno de los amarraderos y me asomé por la borda de babor, donde el agua clara me devolvió el reflejo de mis ojos amarillos, tibia y limpia, tan distinta del mar espeso que rodeaba aquella isla tóxica de la que veníamos. En algún punto ahí abajo, a diez mil metros bajo la quilla, descansaba la isla que me vio crecer, y sentí las branquias del cuello pedirme que me lanzara al agua de una vez, un impulso que llevaba conteniendo todo el viaje y que a duras penas cambié por meter las dos manos y mojarme la cara antes de saltar al muelle – <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">“Gracias por traernos hasta aquí de una pieza, Apolo.”</span></span> – le dije a Apolo girándome hacia él y dejando asomar uno de los colmillos por encima de la comisura. – <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">“La Contraalmirante Shiroka anda por los manglares del interior según lo que me dijeron antes de zarpar, y Trident Glam suele quedarse cerca de los 30 – 39.”</span></span> – terminé de ajustarme los guantes a las manos y dejé la mirada perdida un momento en la torre del cuartel, repasando por dónde empezar mientras el archipiélago entero se desperezaba bajo el sol y las burbujas seguían reventando a nuestro alrededor.<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Llegada a Sabaody.<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Haki</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Llevo el haki de observación básico expandido en 150 metros.<br />
 <br />
<div class='tecnica_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreTecnica'>Kenbunshoku Haki (Base)</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                        <div class='tecnica_estilo'><strong id='estiloTecnica'>Kenbunshoku Haki</strong></div>
                        <div class='tecnica_rango rango-especial'><strong id='rangoTecnica'>Especial</strong></div>
                        <div class='tecnica_huecos'><strong>2 huecos</strong></div>
                </div>

                <div class='tecnica_body' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                >
                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Información</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='tecnica_spoiler_content' style='display: none;'>
                    <div style='display: flex;flex-direction: column;'>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Requisitos: </strong>
                            </span>
                            <span id='requisitosTecnica'>Nivel 16</br> • Kenbunshoku experiencia 500</span>
                        </p>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Daño: </strong>
                            </span>
                            <span class='vitalidad'>
                                <strong id='dañoTecnica'>Ninguno.</strong>
                            </span>
                        </p>
                        <p>
                        <span class='tecnica_label'>
                            <strong>Coste: </strong>
                        </span>
                        <span class='energia'>
                            <strong id='costeTecnica'><span class= 'espiritu'>1 de Espíritu por cada metro de expansión.</span></strong>
                        </span>
                        </p>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Efecto: </strong>
                            </span>
                            <span id='efectosTecnica'>
                                Permite percibir la presencia, poder y emociones de seres vivos a un metro de diámetro por cada 1 punto de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
                            </span>
                        </p>
                            </span>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Enfriamiento: </strong>
                            </span>
                            <span id='enfriamientoTecnica'>
                                Ninguno.
                            </span>
                        </p>
                    </div>
                </div>
                <p>
                    <i id='descripcionTecnica'>Permite proyectar tu Kenbunshoku para detectar el aura o presencia de cualquier ser vivo a tu alrededor. También te permite identificar de manera vaga cómo de poderosos o sus intenciones más superficiales.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='tecnica_code_container'>
                    <div
                        class='tecnica_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`tecnica`, `kenbunshoku001`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoTecnica'>kenbunshoku001</span></span>
                    </div>
                </div>
                
            </div><br />
Gasto 150 de espíritu y recupero 163 (650/4) al no estar en combate por lo que no resto nada.<br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 26 de Primavera, Año 18.</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Archipiélago Sabaody, Manglares 60 – 69.</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">0800 horas</span></span></div>
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
Las raíces descomunales de los árboles Yarukiman alzándose decenas de metros sobre el nivel del mar y sosteniendo el archipiélago entero nos recibieron a primeras horas de la mañana del décimo día de navegación. Desde la proa del O'Redentor fui contando cada uno de aquellos majestuosos árboles conforme se acercaban, primero tres o cuatro siluetas difusas entre la bruma baja de la mañana y después la línea completa extendiéndose a lado y lado hasta donde alcanzaba la vista, con las burbujas de resina desprendiéndose del suelo. Mantenía el haki de observación expandido a ciento cincuenta metros por costumbre, y a esa distancia el archipiélago empezaba a llenarse de presencias, cientos de ellas dispersas entre las raíces, con esa cadencia ordenada y tranquila que delataba a una guarnición de marines desde mucho antes de tenerla a la vista. La última vez que estos árboles aparecieron ante mí el aire venía cargado de humo, y el recuerdo de aquel día seguía lo bastante fresco como para tensarme los hombros conforme acortábamos la distancia. Esperaba, quizás, reconocer algo de aquello en el paisaje, alguna marca del incidente que me devolviera el sabor de la derrota que me traje de aquí. Pero el archipiélago que nos recibía esta mañana olía a resina dulce y a sal, sin rastro de pólvora, con las burbujas subiendo tranquilas y el sol de primavera calentando la madera de la cubierta bajo mis botas, por lo que fui aflojando los hombros casi sin darme cuenta mientras el barco seguía avanzando hacia los manglares del 60 al 69, donde el cuartel de la marina se repartía entre las raíces.<br />
 <br />
El O'Redentor atracó en el embarcadero de los manglares asignado a la marina, un muelle de madera reforzada de unos treinta metros de largo encajado entre dos raíces colosales, con el estandarte de la marina ondeando en lo alto de la torre de vigilancia que se alzaba al fondo de la instalación. Amarré la cuerda de proa a uno de los amarraderos y me asomé por la borda de babor, donde el agua clara me devolvió el reflejo de mis ojos amarillos, tibia y limpia, tan distinta del mar espeso que rodeaba aquella isla tóxica de la que veníamos. En algún punto ahí abajo, a diez mil metros bajo la quilla, descansaba la isla que me vio crecer, y sentí las branquias del cuello pedirme que me lanzara al agua de una vez, un impulso que llevaba conteniendo todo el viaje y que a duras penas cambié por meter las dos manos y mojarme la cara antes de saltar al muelle – <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">“Gracias por traernos hasta aquí de una pieza, Apolo.”</span></span> – le dije a Apolo girándome hacia él y dejando asomar uno de los colmillos por encima de la comisura. – <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">“La Contraalmirante Shiroka anda por los manglares del interior según lo que me dijeron antes de zarpar, y Trident Glam suele quedarse cerca de los 30 – 39.”</span></span> – terminé de ajustarme los guantes a las manos y dejé la mirada perdida un momento en la torre del cuartel, repasando por dónde empezar mientras el archipiélago entero se desperezaba bajo el sol y las burbujas seguían reventando a nuestro alrededor.<br />
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<hr class="mycode_hr" />
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<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Llegada a Sabaody.<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Haki</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Llevo el haki de observación básico expandido en 150 metros.<br />
 <br />
<div class='tecnica_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreTecnica'>Kenbunshoku Haki (Base)</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                        <div class='tecnica_estilo'><strong id='estiloTecnica'>Kenbunshoku Haki</strong></div>
                        <div class='tecnica_rango rango-especial'><strong id='rangoTecnica'>Especial</strong></div>
                        <div class='tecnica_huecos'><strong>2 huecos</strong></div>
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                <div class='tecnica_body' style='background-color: #FDF8F4;'
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                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Información</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
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                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Requisitos: </strong>
                            </span>
                            <span id='requisitosTecnica'>Nivel 16</br> • Kenbunshoku experiencia 500</span>
                        </p>
                        <p>
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                                <strong>Daño: </strong>
                            </span>
                            <span class='vitalidad'>
                                <strong id='dañoTecnica'>Ninguno.</strong>
                            </span>
                        </p>
                        <p>
                        <span class='tecnica_label'>
                            <strong>Coste: </strong>
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                        <span class='energia'>
                            <strong id='costeTecnica'><span class= 'espiritu'>1 de Espíritu por cada metro de expansión.</span></strong>
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                        </p>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Efecto: </strong>
                            </span>
                            <span id='efectosTecnica'>
                                Permite percibir la presencia, poder y emociones de seres vivos a un metro de diámetro por cada 1 punto de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
                            </span>
                        </p>
                            </span>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Enfriamiento: </strong>
                            </span>
                            <span id='enfriamientoTecnica'>
                                Ninguno.
                            </span>
                        </p>
                    </div>
                </div>
                <p>
                    <i id='descripcionTecnica'>Permite proyectar tu Kenbunshoku para detectar el aura o presencia de cualquier ser vivo a tu alrededor. También te permite identificar de manera vaga cómo de poderosos o sus intenciones más superficiales.</i>
                </p>
                <hr/>
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                </div>
                
            </div><br />
Gasto 150 de espíritu y recupero 163 (650/4) al no estar en combate por lo que no resto nada.<br />

				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente Relativo] Quitando un peso de encima]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1698</link>
			<pubDate>Mon, 05 May 2025 03:14:24 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=302">Fuguwu</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1698</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">D</span>í<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">a 5 de Invierno, Año 14.</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Archipiélago Sabaody, Cuartel de la Marina.</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">09:00 horas</span></div>
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
Habían pasado varios días desde aquel entrenamiento que tuve con la Contraalmirante, Shiroka Murasaki, donde había llevado al siguiente nivel mi Haki de Armadura el cual seguía entrenando diariamente siguiendo las instrucciones de la Contraalmirante. <br />
 <br />
Seguía sin relacionarme (más haya de algún cordial saludo) con los miembros de la división 17: Joe, Karl, Ryze, James y Apolo, tras nuestra poco convencional llegada al archipiélago Sabaody y posterior arribo al cuartel de la marina en el manglar 70, por lo que solo podía enfocarme en una cosa, entrenar. <br />
 <br />
Las primeras luces de la mañana me sacaron de mi ensimismamiento y pegando un salto de la cama me puse el uniforme y dispuse a iniciar el entrenamiento de este día. Partí sin dar muchas más explicaciones, con un breve “buenos días” a mis compañeros de habitación, James y Apolo, y me dirigí al patio de entrenamiento. Empecé con lo básico, el calentamiento. Este era exactamente el mismo que nos había hecho seguir la comodoro Karl aquel día que nos entrenó en el Haki de Armamento (o como ella lo llama, el Waki) en aquel intento de complejo polideportivo enterrado en la isla Chika. La verdad no sabía si esto influía o no en el dominio del Haki, pero así era como la comodoro Karl había tenido a bien enseñarnos y era mi único punto de partida para mejorar mi técnica. <br />
 <br />
La siguiente parte del entrenamiento que ponía en marcha venia de la mano de la guía de la Contraalmirante Shiroka. Su entrenamiento consistía en imbuir diferentes partes de mi cuerpo en el Haki de Armamento, concentrando toda mi energía alrededor de dicha zona que buscaba cubrir la cual se veía envuelta en un color negro otorgándole una apariencia algo metálica, como si en lugar de carne y hueso tuviera un puño, un antebrazo, una espinilla, o una espalda de metal sólido.<br />
 <br />
De igual forma, practicaba arduamente con mi Haki de Observación para mejorar su dominio, pero de momento sentía que mis esfuerzos caían en saco roto. A pesar de que algo en mi me decía que debería ser ya capaz de llevarlo al siguiente nivel, simplemente no encontraba la forma de hacerlo, por lo que decidí acudir a mi instructora de ojos azules claros como el agua y cabello largo de un magenta intenso.<br />
 <br />
Le encontré en el patio de entrenamiento. Se encontraba dirigiendo el entrenamiento de varios de los soldados y algunos capitanes que eran parte del regimiento que se había formado en el cuartel de la marina del archipiélago con nuestra llegada. Al igual que en nuestro primer encuentro, de sus orejas colgaban unos aretes enormes de forma geométrica y un brazalete en el brazo derecho. Vestía un atuendo que poco tenía que ver con el uniforme estándar de soldado de la marina, con una bata que le llegaba hasta las rodillas la cual tenía abierta a la altura del pecho, una falda negra, zapatos de tacón de igual color y unas mallas grises. El atuendo lo cerraba un tipo de adorno que colgaba desde su cuello y bajaba por sus clavículas por el centro de su pecho sin poder describir donde terminaba.<br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Contramaestre Fuguwu, ¿qué te trae por acá?.”</span> – me dijo alzando la voz, pero sin voltearme a ver, siguiendo enfocada en el entrenamiento que estaba liderando. <br />
 <br />
Realizando el saludo típico de la marina juntando fuertemente las piernas, llevando el brazo izquierdo atrás de mi espalda y el brazo derecho formando un ángulo de 45 grados llevando la mano derecha a la frente, le salude sin esperar un saludo igual por respuesta. <br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Contraalmirante Shiroka, he estado buscándole por todo el cuartel.”</span> – conteste relajando el saludo y cerrando la distancia que nos separaba quedando a su costado derecho. <br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Bueno, pues aquí me tienes. Habla, dime, ¿qué necesitas? no le des muchas vueltas al asunto, me gusta la gente que es directa y no me hace perder el tiempo.”</span> – prosiguió a contestarme.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Contraalmirante Shiroka, llevo varios días continuando con el entrenamiento del Haki de Armamento el cual combino con lo que conozco del Haki de Observación”</span> – conteste, intentando ir al grano lo más rápido posible – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“pero siento que me encuentro atascado, a pesar de que algo en mi me dice que estoy listo para llevar el Haki de Observación al siguiente nivel.”</span> <br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Ojojo…” </span>– dijo la contraalmirante volteándome a ver por primera vez – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“…así que eso crees, ¿eh? Bien, es bueno conocerse y mejor aún no tener falsa modestia. Premiare tu determinación confirmándote que no estas equivocado, ya estas listo para el siguiente paso en tu dominio del Haki de Observación.” </span><br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Entonces, ¿Qué debo hacer para dar ese siguiente paso, maestra?”</span> – dije con alegría en la voz y determinación en mi interior, mientras acentuaba con claridad la palabra ‘maestra’ lo cual hizo que Shiroka levantara la ceja derecha indicándome que aceptaba aquel termino. <br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Ven, vayamos a una zona más tranquila, va a ser falta silencio para poder meditar.”</span> – me dijo de forma calmada, para luego gritar de forma abrupta a quienes se encontraban siguiendo su entrenamiento – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“MIL VUELTAS, MIL SENTADILLAS, MIL LAGARTIJAS Y MIL ABDOMINALES A LA VOZ DE ¡YA!”</span> – para, seguidamente, decirme – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“eso los mantendrá ocupados el tiempo suficiente.”</span> <br />
 <br />
Sonreí recordando viejos tiempos de arduos entrenamientos en los blues y avance junto con la Contraalmirante hacia una de las habitaciones más cercanas que se encontraban cerca del patio de entrenamiento. <br />
 <br />
La Contraalmirante me invitó a sentarme en el piso – lo cual hice doblando las piernas y envolviéndolas entre sí mismas – mientras ella se ponía al frente mío. A continuación, me pidió que activara mi Haki de Observación (cosa que hice sin rechistar) y ella activo su Haki de Observación igualmente. <br />
 <br />
Mirándome fijamente a los ojos, escrutándome con la mirada, hablo con un tono de voz algo misterioso – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Interesante, sí. Muy interesante, Fuguwu.”</span> <br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Lo siento Contraalmirante, ¿qué es muy interesante?”</span> – imaginaba que no se refería a mis ojos amarillos o a las púas que crecían por debajo de mi barbilla. <br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Como ya te había comentado, claramente estas preparado para llevar el Haki de Observación al siguiente, tu dominio sobre el Haki en general me lo hace así saber. Sin embargo, hay algo mas por lo que no has podido dar el siguiente paso. Algo ligado a tu mas profundo temor. Dime, Fuguwu, ¿cuál ha sido la peor experiencia que has tenido en tu vida?”</span> – me dijo, sin dejar de verme a los ojos con una mirada fuerte y penetrante.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Lo tengo bastante claro, se lo he contado a todos mis maestros del Gyojin Karate, la ves que perdí a mi hermano Fugowo. Es un suceso que de solo intentar hacer memoria me atormenta.”</span> – le dije con honestidad.<br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Ya veo, pero necesito mucho mas detalle Fuguwu. Verás, aquello que te detiene a mejorar, a dar el siguiente paso en el dominio del Haki de Observación, está ligado a este suceso el cual al parecer has bloqueado por completo en tu interior, bloqueando de igual forma tu habilidad para dominar el Haki de Observación.”</span> – dijo la Contraalmirante. <br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Maldita sea.”</span> – dije, maldiciendo por primera vez frente a un superior, sin poder evitarlo – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Perdóneme, maestra. No es una memoria que me haga particular ilusión recordar, mucho menos compartir. Pero confío en usted, si es lo que es necesario, le contare mi historia. Le ruego me tenga paciencia, pues es algo larga y necesito empezar desde el inicio para poder contarla por completo.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“No hay problema, Fuguwu, cuando estes listo, soy toda oídos.”</span> – dijo tomando una postura relajada frente a mí, dándome tiempo para acumular el valor para recordar aquel suceso que cambio (y destruyo) mi vida. <br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“El dia antes de la tragedia hacia el sol matutino se filtraba a través de las aguas cristalinas que rodeaban la Isla Gyojin, creando danzantes patrones de luz sobre los coloridos arrecifes.”</span> – empecé mi relato – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Era uno de esos días perfectos que quedaban grabados en la memoria; el tipo de día que, en días como hoy, recuerdo con una mezcla de nostalgia y dolor punzante.”</span><br />
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Flashback, parte 1.</span><br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"¡Apresúrate, Fugowo! ¡Nos dejarán atrás!"</span> grite a mi hermano mayor, quien se había detenido para observar fascinado a una medusa de colores brillantes que flotaba perezosamente cerca del camino de coral. Aun lo recuerdo como si hubiera sucedido ayer, ese día vestía un chaleco sin mangas de color azul marino con bordes amarillos, dejando al descubierto mis branquias laterales para facilitar la respiración, pantalones holgados estilo pescador que me llegaban justo por debajo de las rodillas, de color beige con pequeños patrones de ondas azules en los laterales, un cinturón de cuerda trenzada de algas resistentes con un pequeño colgante en forma de pez globo, regalo de mi madre en mi cumpleaños número 15. En mi muñeca izquierda llevaba una pulsera de conchas pulidas que había hecho junto con Fugowo, e iba descalzo, como la mayoría de los gyojin, para sentir mejor las corrientes del agua.<br />
 <br />
Fugowo, mi hermano mayor, con sus dieciséis años y una curiosidad insaciable, siempre se distraía con las maravillas del océano. Su piel amarillenta con manchas características de los gyojin pez globo reflejaba la luz del sol mientras se giraba hacia mí con una sonrisa despreocupada. Ese día el vestía un chaleco sin mangas de color celeste claro con bordes en patrón de zigzag de color naranja, shorts cortos de color amarillo con bolsillos amplios donde siempre guardaba pequeños tesoros encontrados (conchas, piedras brillantes, trozos de coral), un pañuelo azul claro atado al cuello que flotaba graciosamente mientras nadaba, una pequeña bolsa de tela cruzada sobre el pecho donde guardaba herramientas para recolectar hierbas y especímenes marinos, imitando a nuestra madre, y un anillo de coral pulido en el dedo índice derecho, regalo de nuestro padre por su decimocuarto cumpleaños.<br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">"¡Mira estos colores, hermano! Seguro que a mamá le encantaría usar estos tonos en sus tinturas medicinales,"</span> me dijo Fugowo, estirando su mano hacia la criatura marina sin llegar a tocarla. Yo, con aire bastante pedante el cual culpo a mi joven edad, nade de regreso hacia mi hermano. A pesar de mi impaciencia, no pudo evitar sonreír ante el entusiasmo de Fugowo. <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"Si tanto te gusta, podemos volver otro día para recolectar algunas. Pero ahora debemos alcanzar a nuestros padres antes de que se preocupen,"</span> dije, colocando una mano sobre el hombro de mi hermano.<br />
 <br />
Adelante, Ryuwu y Nerina, nuestros padres, avanzaban a ritmo tranquilo por el sendero subacuático que conducía hacia nuestro destino, unos jardines de coral que se extendían en espiral de forma hermosa y cautivadora, una zona relativamente apartada del bullicio central de la Isla Gyojin. Era un lugar especial para la familia, un refugio de paz donde habíamos pasado incontables días de descanso a lo largo de los años. Ryuwu, mi padre, era un gyojin pez globo de imponente presencia, ese día cargaba una canasta tejida con algas marinas donde llevaban la comida para el día. Su piel, de un tono amarillo más oscuro que la de Fugowo y la mía, mostraba las cicatrices de una vida dedicada a la pesca y la protección de nuestra comunidad. A su lado, Nerina, nuestra madre, nadaba con gracia, sosteniendo en sus manos una pequeña bolsa de conchas donde guardaba sus herramientas de recolección de hierbas medicinales.<br />
 <br />
<span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"¿Crees que los niños estarán bien solos por un momento?"</span> preguntó mi madre a mi padre, mirando hacia atrás por encima de su hombro. <span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"Sabes cómo es Fugowo cuando encuentra algo que llama su atención."</span><br />
 <br />
Aquel día mi madre traía puesto un hermoso kimono femenino de color turquesa con estampados de flores marinas en tonos púrpura y rosa, el cual llevaba en conjunto con un obi de color lavanda recogido con un broche de concha nácar, el kimono era claramente de mangas amplias (donde guardaba pequeños frascos con medicinas y hierbas), además, portaba una especie de delantal de tela resistente que usaba encima cuando recolectaba hierbas medicinales. El cabello lo traía recogido en un moño elaborado con horquillas hechas de coral y perlas, y también lucía un brazalete de perlas en su brazo izquierdo, regalo de boda de nuestro padre.<br />
 <br />
Nuestro padre rio con calidez, un sonido profundo que parecía hacer vibrar el agua a su alrededor. <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"Fuguwu está con él. Ese muchacho tiene la cabeza bien puesta sobre los hombros, cuidará de su hermano,"</span> respondió con aquel orgullo paternal que le caracterizaba. <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"Además, este es un día para disfrutar en familia. Los ejercicios de responsabilidad pueden esperar hasta mañana."</span><br />
 <br />
En conjunto con su esposa, nuestro padre llevaba un kimono tradicional gyojin de color azul profundo con patrones de olas blancas en los bordes, abierto parcialmente en el pecho mostrando un torso musculoso con algunas cicatrices antiguas. Un haramaki verde oscuro alrededor de la cintura donde solía guardar pequeñas herramientas de pesca completaba el conjunto. Además, portaba pantalones amplios recogidos a media pantorrilla con vendas tradicionales. En su antebrazo derecho llevaba un tatuaje tribal que representaba la historia de nuestro linaje de pez globo. En el cuello lucía un collar de dientes de monstruos marinos que había vencido durante su juventud, o al menos eso nos había contado. Y, por último, en ocasiones como esta, añadía a su vestimenta una chaqueta ligera de color gris con el símbolo de nuestra familia – un círculo que representa un pez globo visto de frente, con patrones geométricos de espinas estilizadas irradiando hacia afuera (simbolizando protección); en el centro del círculo, dos ondas entrelazadas que representan la unión familiar y la armonía con el océano. – bordado en la espalda.<br />
 <br />
Madre le devolvió una sonrisa, sus ojos brillando con el amor que sentía por su familia. Ella había sido una sanadora respetada en nuestra comunidad antes de dedicarse principalmente a nuestra crianza, aunque seguía preparando remedios para vecinos y amigos. Su brazo derecho, fuerte y hábil, era conocido por su destreza al mezclar ingredientes y aplicar vendajes. <span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"Tienes razón, cariño. Es solo que últimamente he estado preocupada por como aumenta el flujo de desconocidos que pasa por la isla, hace poco he escuchado rumores sobre piratas merodeando cerca de nuestras aguas,"</span> comentó, bajando la voz instintivamente, aunque estábamos demasiado lejos para escuchar sus preocupaciones.<br />
 <br />
Mi padre apretó suavemente su mano libre contra la de ella. <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"La Guardia Real patrulla estas zonas regularmente. Estamos seguros aquí,"</span> aseguró con convicción. <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"Y si algún pirata osara amenazar a nuestra familia, conocería de primera mano por qué los gyojin somos temidos y respetados en los mares."</span> <br />
 <br />
Mi madre asintió, dejando que la confianza de su esposo calmara sus preocupaciones. Pronto les alcanzamos, Fugowo todavía parloteando sobre la medusa y sus posibles usos medicinales, mientras yo lo escuchaba con paciencia fraternal.<br />
 <br />
Los jardines – de nombre oficial Jardines de Coral Espiral pues era justo lo que representaban – eran una maravilla natural incluso para los estándares de la Isla Gyojin. Enormes formaciones de coral se elevaban en perfectas espirales hacia la superficie, creando un laberinto de pasajes y cámaras naturales. Peces de todos los colores imaginables nadaban entre las formaciones, y la luz que se filtraba desde arriba creaba un espectáculo de sombras y reflejos que parecía salido de un sueño. <br />
 <br />
Habíamos encontrado nuestro lugar favorito: una pequeña cámara natural formada por tres espirales de coral que convergían creando un espacio íntimo y protegido. El suelo estaba cubierto de arena blanca y fina, perfecta para descansar.<br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">"¡El último en llegar es una babosa de mar a punto de estirar la cola!"</span> gritó Fugowo, acelerando repentinamente hacia el lugar.<br />
 <br />
Yo no pudo resistir el desafío y nade tras él, ambos riendo mientras dejábamos atrás a nuestros padres, que intercambiaron miradas divertidas.<br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"Algunos días me pregunto si realmente están creciendo o si seguirán siendo niños por siempre,"</span> comentó mi padre con una sonrisa.<br />
 <br />
<span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"Espero que conserven esa alegría por muchos años más por venir," </span>respondió mi madre. <span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"Ya tendrán tiempo de sobra para ser adultos serios."</span><br />
 <br />
Al llegar al lugar, mi padre extendió una manta tejida por su esposa sobre la arena mientras que mi madre comenzaba a sacar los alimentos de la canasta: algas marinas fermentadas, moluscos ahumados, y los onigiris de arroz rellenos que tanto nos gustaban.<br />
 <br />
<span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"Fugowo, ayúdame a servir la comida,"</span> pidió mi madre a mi hermano, para luego dirigirse a mí. <span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"Fuguwu, ¿podrías acompañar a tu padre a buscar algunas frutas marinas frescas? Vi algunas madurando cerca de la entrada del jardín."</span><br />
 <br />
Dando el ejemplo de formar parte de una familia ejemplar, ambos obedecimos sin rechistar, Fugowo uniéndose a nuestra madre con entusiasmo mientras yo seguía a mi padre quien ya empezaba a avanzar en búsqueda de aquellas frutas. Estas pequeñas tradiciones familiares eran sagradas; momentos para compartir conocimientos, fortalecer lazos y crear recuerdos. Mientras recolectábamos las frutas marinas, de brillantes colores púrpura y naranja, mi padre se dirigió a mí, entusiasmado.<br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"Pronto cumplirás dieciséis años Fuguwu," </span>comenzó, seleccionando cuidadosamente una fruta especialmente madura. <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"He estado pensando en comenzar a enseñarte más sobre el Gyojin Karate. Tienes potencial, hijo."</span><br />
 <br />
Ese momento fue uno de los que más orgullo sentí en mi joven vida, haciendo que mi pecho se hinchara de tal orgullo. El Gyojin Karate era un arte marcial respetado y poderoso, y que mi padre considerara que estaba listo para un entrenamiento más serio significaba mucho. Mi hermano mayor, Fugowo, nunca se había interesado en realidad por dicho arte marcial, en realidad la cabeza de Fugowo era un misterio y entender lo que pensaba el mayor de ellos. Yo, en cambio, siempre me había visto atraído por el mismo arte que entrenaba mi padre, al igual que la medicina que desempeñaba mi madre, esto a veces me hacía sentirme mal por Fugowo pues pensaba que lo dejaba en evidencia, pero mi hermano mayor era ajeno a dichos pensamientos y me confirmaba que no le importaba en realidad, que ya el encontraría su propio camino, a su debido momento, haciendo muestra de una madurez que no llegue a comprender hasta más entrado en años.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"Me esforzaré por ser digno de tus enseñanzas, padre, en el futuro me gustaría formar parte de la Guardia Real ya sea como médico o como protector"</span> respondí con seriedad y añoranza.<br />
 <br />
Mi padre sonrió, colocando una mano sobre mi hombro. <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"No se trata de ser digno, Fuguwu. Se trata de estar preparado para proteger lo que amas. Un día, podrías necesitar defender a tu hermano, a tu madre, o a tu propia familia. O más difícil aun, algún día podrías tener que defender a aquellos que te hicieron daño."</span><br />
 <br />
Asentí solemnemente, sin entender en absoluto la última parte de lo que había dicho su padre, y sin imaginar cuán pronto pondría a prueba esas palabras.<br />
 <br />
De vuelta en nuestro rincón privado, disfrutábamos de la comida entre risas y conversaciones. Fugowo contaba con entusiasmo sus planes de convertirse en un gran explorador que conociera todos los mares, todas las islas habidas y por haber, y a todas las especies y razas del mundo, mientras yo escuchaba atentamente las historias de mi padre sobre sus días como pescador y defensor de su comunidad.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"¿Es cierto que una vez enfrentaste a tres tiburones ballena tú solo, papá?"</span> preguntó Fugowo con ojos brillantes.<br />
 <br />
<span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"Tu padre tiende a exagerar sus hazañas,"</span> intervino nuestra madre con una sonrisa pícara. <span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"Fueron dos tiburones ballena, y yo estaba allí para sacarlos de apuros cuando se metió en problemas."</span><br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"¡Menuda ayuda!"</span> protestó mi padre, en broma. <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"Si mal no recuerdo, estabas demasiado ocupada gritándome por mi imprudencia, Uuuuu wuwuwu wuwuwu wuwuwu." </span>rio mientras nos miraba a mí y a mi hermano.<br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Gowowo wowowo wowo</span>” – rio Fugowo. <br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Guwuwu wuwu wu”</span> – reí, por última vez en la vida. <br />
 <br />
Mi madre no rio, pero sonrió sin que le viera nuestro padre. <br />
 <br />
Mientras Fugowo seguía estallando en carcajadas, observe con calidez cómo mi padre tomaba la mano de su madre, sus ojos llenos de amor después de tantos años juntos. Mi madre, aunque genuinamente ofendida por el comentario, lo dejaba pasar por alto porque sabía que su esposo lo decía de broma y sin ánimos de lastimarle. Así era nuestra familia: unida, amorosa, fuerte. Perfecta, a su manera.<br />
 <br />
Después de comer, Fugowo convenció a todos para explorar una nueva sección de los jardines que, según el, había descubierto en su última visita. <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">"¡Hay un pasaje secreto entre dos espirales que lleva a una cámara donde crecen anémonas luminiscentes!"</span> explicó entusiasmado.<br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“¿No serán unas anemonas anónimas?” </span>preguntó nuestro padre con su pésimo sentido del humor al que todos ya estábamos acostumbrados. <br />
 <br />
Nadie le contesto el chiste, pero yo voltee a ver a mi madre con cara boba y ella me devolvió el gesto con una sonrisa que valía más que mil palabras. <br />
 <br />
La tarde transcurrió sin mayores eventualidades. Cuando el sol comenzó a descender, tiñendo las aguas de tonos dorados y rojizos, mi familia recogió sus pertenencias para emprender el regreso a casa.<br />
 <br />
<span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"Ha sido un día perfecto,"</span> comentó mi madre mientras guardaba los últimos recipientes en la canasta.<br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"Deberíamos hacer esto más a menudo,"</span> añadió mi padre, estirando sus músculos tras un día de relajación.<br />
 <br />
Yo ayudaba a mi hermano mayor a recoger algunas conchas particularmente bonitas que había encontrado cuando note un cambio sutil en la corriente. Era casi imperceptible, pero años de nadar en esas aguas me habían enseñado a reconocer cuando algo no estaba del todo bien.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"¿Padre?" </span>llame, mirando hacia la superficie lejana con un inexplicable sentimiento de inquietud. Obviamente mi padre también lo había notado. Su expresión se tornó seria mientras escaneaba las aguas a su alrededor.<br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"Debemos volver a casa,"</span> dijo sin miramientos, con voz firme. <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"Ahora. No importa si dejan algo atrás, vámonos ya."</span><br />
 <br />
Mi madre captó la tensión en su voz y rápidamente hizo un gesto a mi hermano y a mí para que nos acercáramos a ella. <span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"Manténganse juntos,"</span> instruyó con calma, pero pude detectar la preocupación en sus ojos. Los pensamientos de ella volvían a aquellos rumores sobre piratas que se paseaban a sus anchas por los alrededores de la Isla Gyojin.<br />
 <br />
Mientras apresurábamos el regreso a casa, nadando más rápido de lo que habían venido, sentí un escalofrío recorrer mi espina dorsal. Algo no estaba bien. La paz del día parecía ahora un recuerdo lejano, reemplazada por una creciente sensación de peligro que hacía que su corazón latiera con fuerza. <br />
 <br />
No sabía entonces que ese sería el último momento de felicidad que nuestra familia experimentaría. Que, al día siguiente, todo cambiaría para siempre cuando los piratas que navegaban bajo el nombre de <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Supremacía Humana</span> destrozarían mi mundo de manera irreparable.<br />
 <br />
Pero en ese momento, mientras nadábamos hacia casa en el atardecer, yo solo sabía que debía mantenerse cerca de su hermano menor, cumpliendo la promesa no hablada que había hecho siempre: proteger a Fugowo a toda costa.<br />
 <br />
Una promesa que, en menos de veinticuatro horas, sería puesta a prueba de la manera más cruel imaginable.<br />
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
Sin darme cuenta había bajado la cabeza y me había quedado mirando fijamente al suelo mientras contaba aquella parte del relato, una sola lágrima recorrió mi mejilla derecha al terminar aquella primera parte pues el recuerdo de aquel ultimo de día felicidad era tan bonito como doloroso. <br />
 <br />
Levante la cabeza para encontrarme frente a frente con la mirada de la Contraalmirante quien no menguo palabra alguna. Sin embargo, sabia que lo hacía por empatía y me daba el tiempo necesario para continuar con el relato. <br />
 <br />
Aspirando ampliamente y suspirando sonoramente retomé la compostura y seguí narrando aquella historia de mi vida.<br />
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Flashback, parte 2.</span><br />
 <br />
Los piratas llegaron al anochecer, cuando la mayoría de los habitantes de la zona descansaban. El grupo pirata <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Supremacía Humana</span>, todos ellos humanos, conocidos por su infame modus operandi de raptar a aquellos seres a quienes pudieran vender en el mercado negro, había puesto sus ojos en la pequeña comunidad de gyojin pez globo, una especie particularmente cotizada recientemente por su rareza y apariencia exótica, a la que mi familia pertenecía, además de los múltiples usos científicos que podrían extraer del veneno que esta raza solía producir de forma natural.<br />
 <br />
Mi hermano y yo habíamos estado explorando un arrecife cercano, buscando algas medicinales que nuestra madre, Nerina, necesitaba para sus remedios. La alegría a nuestro regreso se transformó en horror cuando vimos columnas de burbujas ascendiendo violentamente desde la dirección de nuestro hogar.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"¡Quédate aquí!"</span>, ordené a mi hermano mayor mientras nadaba a toda velocidad hacia su casa.<br />
 <br />
Pero Fugowo, siempre leal y valiente a pesar de generalmente tener la mente en otros mares, no obedeció. Me siguió de cerca, desconociendo el infierno que les esperaba.<br />
 <br />
La puerta de coral de nuestro hogar había sido destrozada. Dentro, Ryuwu, nuestro padre, luchaba ferozmente contra tres piratas equipados con trajes especiales para respirar bajo el agua. A pesar de ser un gyojin corpulento y experimentado en combate, la sorpresa del ataque lo había puesto en desventaja.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"¡Padre!" </span>grite, precipitándome al interior sin pensar.<br />
 <br />
En ese momento vi a mi madre. Ella estaba acorralada contra la pared por dos piratas más. Uno la sujetaba con una red especial mientras el otro apuntaba un arpón hacia ella. El miedo en los ojos de mi madre era algo que jamás había visto.<br />
 <br />
Aquellos piratas portaban trajes submarinos similares entre ellos, algo básicos, de color gris oscuro con la jolly roger de aquella banda pirata (un cráneo humano visto de frente, con los ojos representados por puntos rojos brillantes. A través del cráneo, cruzando diagonalmente de arriba a abajo, un arpón metálico con púas sangrantes. El cráneo está flanqueado por ganchos de carnicero, y el fondo es negro con bordes irregulares teñidos de rojo, como si la bandera hubiera sido sumergida en sangre.) estampado tanto en los hombros como en la espalda del traje. Todos iban armados con diferentes armas, algunos con arpones mecánicos conectados a sus antebrazos, otros con redes especiales tratadas químicamente para debilitar a criaturas marinas, todos llevaban pistolas modificadas para disparar bajo el agua, salvo uno, particularmente grande, con una maza de acero con picos. Lucían además unas máscaras respiratorias completas con lentes amarillos que les daban una apariencia inhumana y amenazante, con cinturones utilitarios con ganchos, cuchillos y pequeñas bolsas para guardar las cosas que robaban de las casas que forzaban. Algunos llevaban trofeos macabros de anteriores capturas: escamas, dientes o aletas de criaturas marinas, sirenas, y gyojines.<br />
 <br />
<span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"¡Huyan, hijos míos!"</span> gritó nuestra madre al vernos entrar.<br />
 <br />
Pero fue demasiado tarde. <br />
 <br />
Un sexto pirata, que había permanecido oculto en las sombras del hogar, surgió detrás de nosotros. Era un hombre monstruoso, con una cicatriz que deformaba su rostro recorriéndolo en diagonal desde la mejilla izquierda hasta la punta superior derecha de la frente, convirtiendo su cara en una grotesca máscara de odio. En su mano brillaba una enorme espada negra la cual era capaz de cortar incluso la dura piel de los gyojin. Al igual que los otros piratas, portaba un traje submarino negro de alta tecnología con refuerzos metálicos en hombros y rodillas, usaba un casco transparente modificado para permitir visibilidad total, conectado a un tanque de oxígeno en la espalda. En el traje traía múltiples cuchillos de mar en fundas especiales adheridas a un arnés cruzado sobre su pecho, además de guantes tácticos con nudillos reforzados con kairoseki para enfrentar a usuarios de frutas del diablo y defenderse gracias a la solidez de este material. En la espalda llevaba un largo arpón afilado capaz de atravesar un tiburón. Se le podía ver un parche metálico cubriendo parte de su mandíbula, resultado de algún combate anterior. Su atuendo lo terminaba un par de botas pesadas con puntas metálicas y propulsores pequeños para moverse más rápidamente bajo el agua.<br />
 <br />
<span style="color: #c00000;" class="mycode_color">"Miren qué tenemos aquí,"</span> su voz rasposa resonó amplificada por el respirador de su traje. <span style="color: #c00000;" class="mycode_color">"Dos ejemplares jóvenes. Justo lo que necesitábamos. Pagarán bien por ellos en Sabaody."</span><br />
 <br />
Yo intenté proteger a mi hermano, colocándome delante de él. A pesar de mi juventud, había comenzado a aprender Gyojin Karate por mi cuenta imitando los entrenamientos de mi padre, aunque apenas dominaba los movimientos básicos, pero la adrenalina de la situación me había llevado a moverme y la lealtad y el amor hacia mi familia me había llevado a cubrir a mi hermano quien seguía paralizado por el shock de lo que estaba viviendo.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"¡No tocarás a mi hermano, pirata asqueroso!"</span> grite, inflando ligeramente mi cuerpo como mecanismo de defensa natural de mi raza – algo con lo que muchos gyojin contaban según sus atributos raciales – mostrando los colmillos afilados de mi boca y manteniendo los puños en alto dejando ver como salía aquel veneno morado de las púas que asomaban de mis nudillos, chorreando por mis muñecas y luego antebrazos hasta caer goteando al suelo. <br />
 <br />
El pirata de la cicatriz simplemente rio, gesto que deformo aún más su dañado rostro generando en mí una sensación de peligro y terror todavía peor que cuando lo vio por primera vez. Con un movimiento rápido que no pudo anticipar, el hombre me golpeó en el estómago con tal fuerza que expulsó toda el agua de mis branquias haciéndome caer de rodillas y logrando que devolviera el estómago. Mientras me doblaba de dolor en el piso, el pirata agarró a Fugowo del cuello quien estaba completamente paralizado y no opuso resistencia alguna.<br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"¡Suelta a mi hijo, maldito bastardo!"</span> El rugido de nuestro padre resonó por toda la estancia mientras, con un poderoso movimiento, derribaba a uno de sus atacantes y nadaba hacia el captor de su hijo menor con toda la clara intención de hacer pedazos a aquel pirata esclavista. Estaba a punto de usar una de las técnicas del gyojin karate más poderosas que existían, el Senmaiwara Seiken, capaz de destruir hasta mil tejas de un solo impacto.<br />
 <br />
Lo que siguió quedó grabado a fuego en mi memoria. <br />
 <br />
El pirata de la cicatriz, sin soltar a Fugowo que se retorcía desesperadamente, giro sobre su propio eje con el brazo con el que mantenía a Fugowo agarrado por el cuello extendido usándolo de escudo, interponiendo el cuerpo del gyojin contra el ataque de nuestro padre. Nuestro padre, quien ya estaba a centímetros del pirata, no pudo detener su ataque mismo que impactó de lleno en todo el pecho de mi hermano menor. Con un claro y estruendoso “crack” que todos los presentes en la habitación escuchamos, los huesos de la caja torácica de Fugowo quedaron hechos añicos y mi hermano cayó inconsciente en el acto.<br />
 <br />
Mi padre se detuvo en seco, con el agua tiñéndose de rojo alrededor de ellos emanando de la boca de su hijo quien yacía inconsciente. Sin soltarlo del cuello, el pirata aprovecho el momento de shock en el que se encontraba su contrincante para, con un rápido movimiento de su brazo izquierdo, agarrar el arpón que colgaba de su espalda y clavarlo en el estómago de mi padre.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"¡Padre!"</span> grite, sin entender lo que estaba pasando. <br />
 <br />
Aprovechando la distracción, los otros piratas redoblaron su ataque. Uno de ellos lanzó una red sobre mi padre, mientras otro le asestaba un brutal golpe en la cabeza con una maza de acero, no sin antes ser perforado múltiples veces por el arpón del jefe pirata en cada una de sus extremidades, cerciorándose de esta forma de dejarlo incapacitado. Mi padre se desplomó, semiconsciente, mientras su sangre formaba una nube cada vez más densa en el agua.<br />
 <br />
Mi madre, al ver a su esposo caído y a su hijo mayor capturado e inconsciente, reunió fuerzas que no sabía que tenía. Con un movimiento desesperado, se liberó momentáneamente de sus captores, quienes reían por lo ocurrido y festejaban la victoria de su capitán sobre mi padre, y nadó hacia el pirata que sujetaba a Fugowo.<br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"¡Madre, no!"</span> grite, intentando recuperarme del golpe para ayudarla.<br />
 <br />
El instante quedó congelado en mi memoria como una pintura macabra. <br />
 <br />
El pirata de la cicatriz, sin inmutarse ante el ataque de mi madre, blandió el cuchillo de mar en un arco perfecto. El filo brilló siniestramente antes de impactar contra el cuerpo de mi madre. El grito de ella perforó de la forma más atroz mi alma y corazón. El cuchillo había cercenado su brazo derecho desde el codo, dejando una herida limpia y terrible que inmediatamente comenzó a derramar sangre en abundancia.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"¡NOOOO!"</span> grite, en un alarido desgarrador mientras veía a mi madre hundirse lentamente, sujetando el muñón sangrante con su mano restante.<br />
 <br />
Finalmente logre moverme. La rabia y el horror alimentaron mis músculos mientras me lanzaba contra el pirata que sostenía a mi hermano. Pero era un adolescente inexperto contra un asesino veterano. El pirata esquivó mi ataque y, con un movimiento fluido, me propinó un golpe seco en la nuca con la parte roma del arpón el cual me dejo incapacitado en el acto. El impacto había sido tal en mi joven y poco preparado cuerpo que había entumecido mi cuerpo por completo y me había dejado desorientado por unos segundos.<br />
 <br />
<span style="color: #c00000;" class="mycode_color">"Este es viejo para el mercado,"</span> dijo el capitán pirata, mirando a mi padre con desprecio. <span style="color: #c00000;" class="mycode_color">"Y ella también, además ahora está dañada." </span>Señaló a mi madre, que flotaba inconsciente, pálida por la pérdida de sangre. <span style="color: #c00000;" class="mycode_color">"Llevaremos solo al pequeño. El mayor no vale la molestia. Ya volveremos a por él si hace falta."</span><br />
 <br />
Luchando por mantenerme consciente, extendí mi mano hacia mi hermano. <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"Llévenme a mí, por favor, dejen a mi hermano en paz … Fugowo..."</span> murmuré débilmente.<br />
 <br />
Los ojos de mi madre estaban llenos de terror mientras observaba como aquel pirata de la cicatriz arrastraba a su hijo mayor hacia la salida. <span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"¡AYUDA!" </span>gritó con todas sus fuerzas desgarrando sus cuerdas vocales en aquel gritó que se convirtió en un agudo chirrido, estirando su delicada mano en un intento desesperado por alcanzar la de Fugowo.<br />
 <br />
Sus dedos nunca llegaron a tocarse.<br />
 <br />
Nadie llego en nuestra ayuda.<br />
 <br />
Lo último que llegue a ver antes de perder el conocimiento fue a mi hermano mayor siendo arrastrado fuera de nuestro hogar, mientras la oscuridad lo engullía todo.<br />
 <br />
Desperté tres días después en un hospital de la Isla Gyojin. La herida de mi cabeza había sido suturada, pero los médicos me advirtieron que dejaría una cicatriz, un recordatorio físico de mi impotencia el cual no podría ni observar, pero si sentir cada que pasara la palma de su mano por mi nuca mientras esta curaba por completo.<br />
 <br />
<span style="color: #ffc000;" class="mycode_color">"Tus padres están vivos, pero..."</span> La voz de la enfermera gyojin se apagó mientras desviaba la mirada.<br />
 <br />
Pronto descubrí la cruel realidad. <br />
 <br />
Mi padre, Ryuwu, había perdido la movilidad en ambas piernas y brazos. Las heridas del arpón habían destrozado las articulaciones de tal manera que fue imposible salvarlas y necesitaría años de terapia intensa para tan siquiera recuperar un mínimo de su movilidad, con algo de buena suerte. Pero peor aún era el daño en su cabeza. El golpe con la maza le había provocado un trauma craneal severo, y pasaría mínimo 24 meses entre operaciones y rehabilitación, asumiendo que todo saliera como los médicos tenían planeado.<br />
 <br />
Mi madre, Nerina, había sobrevivido a la amputación de su brazo, pero el shock y el trauma de ver a su hijo menor secuestrado ante sus ojos la había sumido en un silencio absoluto. Sus ojos, antes llenos de vida y sabiduría, ahora miraban vacíos al infinito, como si su alma hubiera abandonado su cuerpo para seguir a su hijo perdido. Tan poco mostraba interés alguno en comer o beber, por lo que los doctores la tenían intubada con diferentes bolsas de sueros y vitaminas, pero me habían informado que seguramente tendrían que trasladarla al ala psiquiátrica del hospital si no mostraba mejora.<br />
 <br />
Respecto a Fugowo, de él no había rastro. El barco de los piratas “<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Supremacía Humana”</span> había desaparecido en el vasto océano sin dejar rastro alguno, llevándose consigo a mi hermano hacia un destino incierto. ¿Seguirá vivo? Pensé durante mucho tiempo. Esperaba que aquellos malditos piratas contaran con un doctor que pudiera curar a Fugowo, al final de cuentas, les sería inútil muerto, por lo que, aunque fuera un pensamiento bastante macabro, me daba esperanzas de que mi hermano siguiera con vida.<br />
 <br />
Durante semanas, apenas me separe del lado de sus padres. Les hablaba incansablemente, esperando despertar en ellos alguna chispa de reconocimiento. Pero era como hablarles a conchas vacías; las personas que una vez fueron mis amorosos padres ahora eran solo cáscaras de sí mismos. Esto me devasto aún más, pues me sentía impotente ante la situación y todos aquellos sucesos que habían desencadenado la perdición de mi familia.<br />
 <br />
Además, la culpa mi consumía. <br />
 <br />
En mis sueños revivía constantemente aquel momento fatídico, imaginando mil formas en las que podría haber actuado diferente. Si hubiera sido más fuerte, si hubiera sabido pelear mejor, si hubiera protegido a mi hermano como prometió siempre hacer. <br />
 <br />
Varios de los doctores y enfermeras del hospital me intentaban reafirmar que no había sido mi culpa, que solo era un niño enfrentándote a monstruos y que era injusto que me sintiera culpable. Pero para mí, las palabras de consuelo resbalaban como pingüinos sobre hielo. En mi corazón sabía que había fallado a mi familia en el momento más crítico y era un pensamiento que rondaba diariamente en mi cabeza.<br />
 <br />
Los meses pasaron. <br />
 <br />
La condición de mis padres no mejoraba. Los gastos médicos se acumulaban, y los ahorros familiares comenzaban a agotarse. Tuve que empezar a trabajar de lo que fuera, primero en los muelles, luego en barcos mercantes que me permitieran buscar información sobre piratas esclavistas mientras ganaba lo suficiente para mantener a mis padres en el hospital. <br />
 <br />
Cada noche, después de extenuantes jornadas de trabajo, visitaba a mis padres. Les contaba sobre mi día, sobre las pistas que creía haber encontrado, sobre mi determinación de encontrar a Fugowo. A veces, creía ver un destello de reconocimiento en los ojos de mi madre, o un ligero temblor en la mano de mi padre. Pero tal vez solo era mi desesperada imaginación queriendo ver algo más allá de lo que de verdad había.<br />
 <br />
Un día, cinco años después del ataque, tome la decisión más difícil de su vida. Había escuchado rumores sobre una bandera que cazaba perfectamente con la descripción de la Jolly Roger de los piratas "<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Supremacía Humana</span>" operando en aguas lejanas, más allá del Grand Line. Si quería encontrar a mi hermano, tendría que ir tras ellos. Convencido de que salvaría 3 vidas por el precio de una si así fuera necesario.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"Volveré con Fugowo,"</span> prometí a mis silenciosos padres, mientras dejaba junto a sus camas los ahorros de años de trabajo, partiendo así con esta despedida. <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"Encontraré a mi hermano y reconstruiremos nuestra familia, mamá, papá. Es una promesa."</span><br />
 <br />
Como era de esperarse, no hubo respuesta, solo el constante burbujeo del equipo médico que permitía a mi padre mantenerse en vida y a mi madre alimentada y en un estado de salud relativamente estable para alguien en su condición mental. Sabía que en el momento en que abandonara la isla mi madre sería trasladada inevitablemente al ala psiquiátrica del hospital, quedando de esa forma la familia separada en su totalidad, pero era un sacrificio que tendrían que asumir todos y apostar todas sus esperanzas en que lograra recuperar a mi hermano.<br />
 <br />
Marche de la isla esa noche, con el corazón pesado pero la determinación ardiendo en su pecho. Durante años vague por los mares, me trago una ballena, sobreviví. Siguiendo rumores, trabajando en barcos mercantes que pudieran acercarme a mi objetivo. Aprendí a luchar, a rastrear, a sobrevivir. Cada cicatriz nueva en mi cuerpo era insignificante comparada con la que llevaba en el alma.<br />
 <br />
A los veinticinco años, tras una década de búsqueda infructuosa, llegue a una conclusión amarga: no podía hacer esto solo. Necesitaba recursos, información, poder. Y había una organización que podría proporcionarle todo eso, aunque significara tragarme todo mi orgullo.<br />
 <br />
La Marina.<br />
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Y heme aquí, después de un año formando parte de la marina, ascendí a contramaestre y fui asignado a la división de Joe Joestar, el héroe.”</span> – terminé mi relato, exhausto, pero sintiendo que me liberaba de un gran peso. <br />
 <br />
La Contraalmirante Shiroka puso una mano sobre mi hombro y mirándome fijamente, con ojos calmados me dijo – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Bien hecho, alumno, estas listo.”</span> – y sin mediar ni una palabra más se levantó y se dirigió de vuelta al patio de entrenamiento donde anteriormente se encontraba para seguir dando órdenes a aquellos soldados y capitanes que estaban bajo sus mandatos el día de hoy. <br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“¿Ya? ¿eso era todo?”</span> – pensé, incrédulo de que algo hubiera cambiado.<br />
 <br />
Regrese al patio de entrenamiento. La Contraalmirante Shiroka me volteo a ver, y sacudiendo la cabeza en negación ante mi mirada incrédula, se dirigió a sus tropas de forma alta y clara – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Soldados, ataquen al Contraalmirante, es una orden.”</span><br />
 <br />
Sabía perfectamente lo que la Contraalmirante quería demostrar y, por lógica, lo que tenía que hacer. Active mi Haki de Observación expandiéndolo al máximo de mi capacidad y algo increíble sucedió. Mientras más de 50 marines se abalanzaban contra mí por órdenes de la Contraalmirante, pude detectar con mi Haki de Observación cada una de sus presencias, pero esta vez había algo diferente. Además de detectar sus auras, ahora era capaz de percibir, en un futuro inmediato, las intenciones y movimientos de aquellos marines, permitiéndome anticiparme a estas para bloquear, esquivar y contraatacar a cada uno de ellos.<br />
 <br />
El resultado no daba oportunidad a ninguna duda. Había liberado la mayor carga que portaba conmigo y, con eso, había avanzado en el siguiente nivel del dominio del Haki de Observación, dejando a mi paso a más de 50 marines en el suelo habiéndome anticipado a cada uno de sus movimientos y contraatacado en consecuencia. Claramente no lastime de forma permanente a ninguno de ellos, pues esta no era una demostración de fuerza si no de control del Haki de Observación. <br />
 <br />
Caminando hacia la Contraalmirante me pare a 2 metros de ella y, esta vez, en lugar del saludo formal de la marina, me incline en reverencia. Al llegar al máximo de la inclinación que me permitía mi cuerpo hable con voz clara para que me oyera Shiroka desde su posición – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Maestra Shiroka Murasaki, ¡un millón de gracias! Mis puños, mi cuerpo, todo mi ser están a su servicio.”</span> – dije, de forma honesta, aunque avergonzándome un poco por la intensidad de aquellas palabras. <br />
 <br />
“Tranquilo, Fuguwu, no he hecho nada realmente, has sido tu quien ha hecho la mayor parte.” – dijo, mientras levantaba la espalda. Una vez quedando ya recto ante ella, añadió – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Te recomiendo que descanses el resto del día, se vienen unos días muy agitados en el cuartel, al parecer se desplegara una operación importante de escalas nunca antes vista en el archipiélago. Te enteraras pronto, seguramente.”</span> – terminó de decir, de forma críptica a la vez de expectante.<br />
 <br />
Haciendo rápidamente el saludo oficial de la marina, me despedí de la Contraalmirante agradecido por su tiempo y dedicación. Haber contado la historia había sido más duro de lo que imaginaba, pero una vez terminada de contar me sentía más lucido que nunca antes en mi vida. Y, tras terminar la historia, me había dado cuenta de algo importante. Ya no era aquel gyojin indefenso que había sucumbido ante aquellos piratas. Pero, más importante aún, ya no estaba solo.<br />
 <br />
Los entrenamientos habían sido brutales desde el primer día que me enliste en la marina. Los prejuicios contra los gyojin estaban profundamente arraigados en muchos marines y me era casi imposible establecer una relación fuerte o cualquier tipo de lazo con ellos. Tuve que soportar insultos, desconfianza y tareas extra, todo sin quejarme. Pero no importaba. Cada obstáculo me hacía más fuerte, más determinado. La imagen del rostro aterrorizado de Fugowo mientras era arrastrado lejos era todo el combustible que necesitaba para seguir adelante. No llegue a graduarme con honores, el oficial al mando jamás lo hubiera permitido, pero si lo hice con una determinación inquebrantable. Como soldado raso, mis asignaciones eran mundanas, pero había aprovechado cada oportunidad para destacar entre las filas y mis esfuerzos se habían visto recompensados al ser asignado a la división 21. <br />
 <br />
Aunque ciertamente éramos tan raros como combinar arroz con mango, en mis compañeros de división empezaba a encontrar lo más cercano a tener un amigo, particularmente con Apolo y Karl, aunque parecía que también Ryze empezaba a aceptarme dentro del grupo. Esperaba que todos estos entrenamientos fuera herramientas que me ayudaran a seguir escalando en rango pues necesitaba poder acceder a información clasificada para dar con el paradero de Fugowo. Pero sabía que estaba en el equipo correcto para poder lograr este objetivo. Mi único objetivo. <br />
 <br />
Siguiendo las instrucciones de la Contraalmirante, me dirigí a las duchas para quitarme el sudor de encima (no me fuera a encontrar con Karl y empezara de nuevo a decir que olía a pez muerto) que había acumulado tras el extenuante esfuerzo de mantener el Haki de Observación activo mientras combatía con aquellos marines en el patio de entrenamiento. Comprendía plenamente que aún estaba a varios meses de incontables entrenamientos para poder utilizar este nivel de Haki en batalla real, pero al menos había podido romper aquella barrera que me limitaba en dar ese siguiente paso ante su control y futuro dominio. <br />
 <br />
Mientras me duchaba, reflexionaba sobre aquellas últimas palabras que me había dirigido la Contraalmirante. ¿Qué clase de suceso estaba por desencadenarse en el archipiélago? Lo desconocía, pero según sus palabras me enteraría más temprano que tarde, por lo que me puse a imaginar varias posibilidades mientras terminaba de ducharme y me cambiaba en un uniforme recién lavado y planchado, uno de mangas largas y de tela gruesa pues el invierno ya hacia acto de presencia en el archipiélago Sabaody.<br />
 <br />
Una vez limpio y perfumado, aproveche el tiempo libre que me había regalado la Contraalmirante Shiroka para darme una vuelta por las cocinas. Aquella mañana de arduo entrenamiento habían cobrado factura y mi cuerpo exigía comida. Lamentablemente la cocina me fue cerrada en la cara pues no tenía ninguna habilidad de cocinero, como claramente me recordaron los chefs que se encontraban trabajando en la comida del día que alimentaria a todas las tropas del cuartel. Tengo que aprender a cocinar, pensé por unos instantes, ya buscaría en un futuro la forma de aprender, creía recordar que Joe tenía habilidad para la cocina según lo que comento alguna vez Karl en el barco de camino rumbo a Sabaody, quizás el quisiera compartirme alguno de sus secretos o recetas, sería buena forma de estrechar lazos con el héroe de la marina. <br />
 <br />
Me forme con los demás marines esperando mi turno para comer, los cocineros que atendían la barra habían servido en mi plato un pan relleno de cerdo que habían cocinado a las brasas y especiado ligeramente para acentuar su sabor. No era mi comida favorita, siendo sincero, pues no era nada habitual comer cerdo en la isla gyojin, pero con el hambre que tenia hasta un pan tieso me hubiera servido, por lo que comí con gusto aquella comida sin decir queja alguna. <br />
 <br />
Busque por todos lados al resto de mis compañeros de división, ya había pasado mucho tiempo desde la última vez que habíamos estado verdaderamente juntos y empezaba a extrañarles tras lo sucedido con la Contraalmirante Shiroka y mi subsecuente realización de que eran lo mas cercano a un grupo de amigos que había tenido desde mis días en la isla al fondo del mar. Lamentablemente, no tuve suerte en mi búsqueda. Fuera lo que fuese que estuviesen haciendo suponía que lo hacían con el fin de mejorar, al igual que yo entrenaba todos los días con un objetivo claro en mente. <br />
<br />
La mañana dio paso a la tarde y la tarde dio paso a la noche. Pase mis últimas horas de aquel día en la biblioteca, estudiando los libros de medicina que ahí había. Varios de ellos trataban con gran lujo de detalle sobre los diferentes tipos de venenos y potenciales usos que uno puede dar tanto de curación como en combate. Absorto en aquellas páginas, la noche llego y la biblioteca cerro, ordenándonos a los presentes el marchar de vuelta a nuestros cuartos asignados. <br />
 <br />
Llegue al cuarto intentando no hacer ruido en caso de despertar a James o a Apolo, pero ninguno se encontraba aun en cama. Encogiéndome de hombros me quité el uniforme, quedando en simples calzoncillos con estampado de pez globo que había conseguido en una de las tiendas locales en los manglares adyacentes, y me acosté en mi cama listo para descansar y así encarar un nuevo día, lleno de determinación. <br />
 <br />
Sonreí por ultima vez esa noche y caí en un sueño profundo y reparador. <br />
 <br />
Esta vez no hubo piratas. <br />
 <br />
Las pesadillas pararon desde aquel día. <br />
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
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						<span>Resumen</span>
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					<br />
Fuguwu busca a la Contraalmirante Shiroka para encontrar la forma de dar el siguiente paso en el control del Haki de Observación. Shiroka le dice que el peso que carga en su interior es lo que le esta impidiendo avanzar. Fuguwu le cuenta su historia de como perdió a su hermano y como sus padres quedaron en un estado grave y logra liberarse de este gran peso que cargaba encima, liberando así su control sobre el Haki de Observación, aprendiendo el nivel medio.<br />

				</div>
			</div><br />
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					<br />
Este post sirve para aprender el nivel medio del Haki de Observación, ya que Fuguwu cumple con los siguientes requisitos: <br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span>Entrenamiento con el maestro correspondiente, la Contraalmirante Shiroka Murasaki de quien también aprendió el nivel medio del Haki de Armamento.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span>Fic de 8000 palabras (creo que por aun estar en el evento lo podría haber hecho en la mitad, pero no estaba seguro si llegaría a tiempo).<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span>Tener nivel 25 o más, Fuguwu es nivel 28.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span>1200 de experiencia en Kenbunshoku, los cuales Fuguwu sobrepasa (a duras penas).<br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">D</span>í<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">a 5 de Invierno, Año 14.</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Archipiélago Sabaody, Cuartel de la Marina.</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">09:00 horas</span></div>
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
Habían pasado varios días desde aquel entrenamiento que tuve con la Contraalmirante, Shiroka Murasaki, donde había llevado al siguiente nivel mi Haki de Armadura el cual seguía entrenando diariamente siguiendo las instrucciones de la Contraalmirante. <br />
 <br />
Seguía sin relacionarme (más haya de algún cordial saludo) con los miembros de la división 17: Joe, Karl, Ryze, James y Apolo, tras nuestra poco convencional llegada al archipiélago Sabaody y posterior arribo al cuartel de la marina en el manglar 70, por lo que solo podía enfocarme en una cosa, entrenar. <br />
 <br />
Las primeras luces de la mañana me sacaron de mi ensimismamiento y pegando un salto de la cama me puse el uniforme y dispuse a iniciar el entrenamiento de este día. Partí sin dar muchas más explicaciones, con un breve “buenos días” a mis compañeros de habitación, James y Apolo, y me dirigí al patio de entrenamiento. Empecé con lo básico, el calentamiento. Este era exactamente el mismo que nos había hecho seguir la comodoro Karl aquel día que nos entrenó en el Haki de Armamento (o como ella lo llama, el Waki) en aquel intento de complejo polideportivo enterrado en la isla Chika. La verdad no sabía si esto influía o no en el dominio del Haki, pero así era como la comodoro Karl había tenido a bien enseñarnos y era mi único punto de partida para mejorar mi técnica. <br />
 <br />
La siguiente parte del entrenamiento que ponía en marcha venia de la mano de la guía de la Contraalmirante Shiroka. Su entrenamiento consistía en imbuir diferentes partes de mi cuerpo en el Haki de Armamento, concentrando toda mi energía alrededor de dicha zona que buscaba cubrir la cual se veía envuelta en un color negro otorgándole una apariencia algo metálica, como si en lugar de carne y hueso tuviera un puño, un antebrazo, una espinilla, o una espalda de metal sólido.<br />
 <br />
De igual forma, practicaba arduamente con mi Haki de Observación para mejorar su dominio, pero de momento sentía que mis esfuerzos caían en saco roto. A pesar de que algo en mi me decía que debería ser ya capaz de llevarlo al siguiente nivel, simplemente no encontraba la forma de hacerlo, por lo que decidí acudir a mi instructora de ojos azules claros como el agua y cabello largo de un magenta intenso.<br />
 <br />
Le encontré en el patio de entrenamiento. Se encontraba dirigiendo el entrenamiento de varios de los soldados y algunos capitanes que eran parte del regimiento que se había formado en el cuartel de la marina del archipiélago con nuestra llegada. Al igual que en nuestro primer encuentro, de sus orejas colgaban unos aretes enormes de forma geométrica y un brazalete en el brazo derecho. Vestía un atuendo que poco tenía que ver con el uniforme estándar de soldado de la marina, con una bata que le llegaba hasta las rodillas la cual tenía abierta a la altura del pecho, una falda negra, zapatos de tacón de igual color y unas mallas grises. El atuendo lo cerraba un tipo de adorno que colgaba desde su cuello y bajaba por sus clavículas por el centro de su pecho sin poder describir donde terminaba.<br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Contramaestre Fuguwu, ¿qué te trae por acá?.”</span> – me dijo alzando la voz, pero sin voltearme a ver, siguiendo enfocada en el entrenamiento que estaba liderando. <br />
 <br />
Realizando el saludo típico de la marina juntando fuertemente las piernas, llevando el brazo izquierdo atrás de mi espalda y el brazo derecho formando un ángulo de 45 grados llevando la mano derecha a la frente, le salude sin esperar un saludo igual por respuesta. <br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Contraalmirante Shiroka, he estado buscándole por todo el cuartel.”</span> – conteste relajando el saludo y cerrando la distancia que nos separaba quedando a su costado derecho. <br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Bueno, pues aquí me tienes. Habla, dime, ¿qué necesitas? no le des muchas vueltas al asunto, me gusta la gente que es directa y no me hace perder el tiempo.”</span> – prosiguió a contestarme.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Contraalmirante Shiroka, llevo varios días continuando con el entrenamiento del Haki de Armamento el cual combino con lo que conozco del Haki de Observación”</span> – conteste, intentando ir al grano lo más rápido posible – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“pero siento que me encuentro atascado, a pesar de que algo en mi me dice que estoy listo para llevar el Haki de Observación al siguiente nivel.”</span> <br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Ojojo…” </span>– dijo la contraalmirante volteándome a ver por primera vez – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“…así que eso crees, ¿eh? Bien, es bueno conocerse y mejor aún no tener falsa modestia. Premiare tu determinación confirmándote que no estas equivocado, ya estas listo para el siguiente paso en tu dominio del Haki de Observación.” </span><br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Entonces, ¿Qué debo hacer para dar ese siguiente paso, maestra?”</span> – dije con alegría en la voz y determinación en mi interior, mientras acentuaba con claridad la palabra ‘maestra’ lo cual hizo que Shiroka levantara la ceja derecha indicándome que aceptaba aquel termino. <br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Ven, vayamos a una zona más tranquila, va a ser falta silencio para poder meditar.”</span> – me dijo de forma calmada, para luego gritar de forma abrupta a quienes se encontraban siguiendo su entrenamiento – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“MIL VUELTAS, MIL SENTADILLAS, MIL LAGARTIJAS Y MIL ABDOMINALES A LA VOZ DE ¡YA!”</span> – para, seguidamente, decirme – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“eso los mantendrá ocupados el tiempo suficiente.”</span> <br />
 <br />
Sonreí recordando viejos tiempos de arduos entrenamientos en los blues y avance junto con la Contraalmirante hacia una de las habitaciones más cercanas que se encontraban cerca del patio de entrenamiento. <br />
 <br />
La Contraalmirante me invitó a sentarme en el piso – lo cual hice doblando las piernas y envolviéndolas entre sí mismas – mientras ella se ponía al frente mío. A continuación, me pidió que activara mi Haki de Observación (cosa que hice sin rechistar) y ella activo su Haki de Observación igualmente. <br />
 <br />
Mirándome fijamente a los ojos, escrutándome con la mirada, hablo con un tono de voz algo misterioso – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Interesante, sí. Muy interesante, Fuguwu.”</span> <br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Lo siento Contraalmirante, ¿qué es muy interesante?”</span> – imaginaba que no se refería a mis ojos amarillos o a las púas que crecían por debajo de mi barbilla. <br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Como ya te había comentado, claramente estas preparado para llevar el Haki de Observación al siguiente, tu dominio sobre el Haki en general me lo hace así saber. Sin embargo, hay algo mas por lo que no has podido dar el siguiente paso. Algo ligado a tu mas profundo temor. Dime, Fuguwu, ¿cuál ha sido la peor experiencia que has tenido en tu vida?”</span> – me dijo, sin dejar de verme a los ojos con una mirada fuerte y penetrante.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Lo tengo bastante claro, se lo he contado a todos mis maestros del Gyojin Karate, la ves que perdí a mi hermano Fugowo. Es un suceso que de solo intentar hacer memoria me atormenta.”</span> – le dije con honestidad.<br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Ya veo, pero necesito mucho mas detalle Fuguwu. Verás, aquello que te detiene a mejorar, a dar el siguiente paso en el dominio del Haki de Observación, está ligado a este suceso el cual al parecer has bloqueado por completo en tu interior, bloqueando de igual forma tu habilidad para dominar el Haki de Observación.”</span> – dijo la Contraalmirante. <br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Maldita sea.”</span> – dije, maldiciendo por primera vez frente a un superior, sin poder evitarlo – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Perdóneme, maestra. No es una memoria que me haga particular ilusión recordar, mucho menos compartir. Pero confío en usted, si es lo que es necesario, le contare mi historia. Le ruego me tenga paciencia, pues es algo larga y necesito empezar desde el inicio para poder contarla por completo.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“No hay problema, Fuguwu, cuando estes listo, soy toda oídos.”</span> – dijo tomando una postura relajada frente a mí, dándome tiempo para acumular el valor para recordar aquel suceso que cambio (y destruyo) mi vida. <br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“El dia antes de la tragedia hacia el sol matutino se filtraba a través de las aguas cristalinas que rodeaban la Isla Gyojin, creando danzantes patrones de luz sobre los coloridos arrecifes.”</span> – empecé mi relato – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Era uno de esos días perfectos que quedaban grabados en la memoria; el tipo de día que, en días como hoy, recuerdo con una mezcla de nostalgia y dolor punzante.”</span><br />
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Flashback, parte 1.</span><br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"¡Apresúrate, Fugowo! ¡Nos dejarán atrás!"</span> grite a mi hermano mayor, quien se había detenido para observar fascinado a una medusa de colores brillantes que flotaba perezosamente cerca del camino de coral. Aun lo recuerdo como si hubiera sucedido ayer, ese día vestía un chaleco sin mangas de color azul marino con bordes amarillos, dejando al descubierto mis branquias laterales para facilitar la respiración, pantalones holgados estilo pescador que me llegaban justo por debajo de las rodillas, de color beige con pequeños patrones de ondas azules en los laterales, un cinturón de cuerda trenzada de algas resistentes con un pequeño colgante en forma de pez globo, regalo de mi madre en mi cumpleaños número 15. En mi muñeca izquierda llevaba una pulsera de conchas pulidas que había hecho junto con Fugowo, e iba descalzo, como la mayoría de los gyojin, para sentir mejor las corrientes del agua.<br />
 <br />
Fugowo, mi hermano mayor, con sus dieciséis años y una curiosidad insaciable, siempre se distraía con las maravillas del océano. Su piel amarillenta con manchas características de los gyojin pez globo reflejaba la luz del sol mientras se giraba hacia mí con una sonrisa despreocupada. Ese día el vestía un chaleco sin mangas de color celeste claro con bordes en patrón de zigzag de color naranja, shorts cortos de color amarillo con bolsillos amplios donde siempre guardaba pequeños tesoros encontrados (conchas, piedras brillantes, trozos de coral), un pañuelo azul claro atado al cuello que flotaba graciosamente mientras nadaba, una pequeña bolsa de tela cruzada sobre el pecho donde guardaba herramientas para recolectar hierbas y especímenes marinos, imitando a nuestra madre, y un anillo de coral pulido en el dedo índice derecho, regalo de nuestro padre por su decimocuarto cumpleaños.<br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">"¡Mira estos colores, hermano! Seguro que a mamá le encantaría usar estos tonos en sus tinturas medicinales,"</span> me dijo Fugowo, estirando su mano hacia la criatura marina sin llegar a tocarla. Yo, con aire bastante pedante el cual culpo a mi joven edad, nade de regreso hacia mi hermano. A pesar de mi impaciencia, no pudo evitar sonreír ante el entusiasmo de Fugowo. <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"Si tanto te gusta, podemos volver otro día para recolectar algunas. Pero ahora debemos alcanzar a nuestros padres antes de que se preocupen,"</span> dije, colocando una mano sobre el hombro de mi hermano.<br />
 <br />
Adelante, Ryuwu y Nerina, nuestros padres, avanzaban a ritmo tranquilo por el sendero subacuático que conducía hacia nuestro destino, unos jardines de coral que se extendían en espiral de forma hermosa y cautivadora, una zona relativamente apartada del bullicio central de la Isla Gyojin. Era un lugar especial para la familia, un refugio de paz donde habíamos pasado incontables días de descanso a lo largo de los años. Ryuwu, mi padre, era un gyojin pez globo de imponente presencia, ese día cargaba una canasta tejida con algas marinas donde llevaban la comida para el día. Su piel, de un tono amarillo más oscuro que la de Fugowo y la mía, mostraba las cicatrices de una vida dedicada a la pesca y la protección de nuestra comunidad. A su lado, Nerina, nuestra madre, nadaba con gracia, sosteniendo en sus manos una pequeña bolsa de conchas donde guardaba sus herramientas de recolección de hierbas medicinales.<br />
 <br />
<span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"¿Crees que los niños estarán bien solos por un momento?"</span> preguntó mi madre a mi padre, mirando hacia atrás por encima de su hombro. <span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"Sabes cómo es Fugowo cuando encuentra algo que llama su atención."</span><br />
 <br />
Aquel día mi madre traía puesto un hermoso kimono femenino de color turquesa con estampados de flores marinas en tonos púrpura y rosa, el cual llevaba en conjunto con un obi de color lavanda recogido con un broche de concha nácar, el kimono era claramente de mangas amplias (donde guardaba pequeños frascos con medicinas y hierbas), además, portaba una especie de delantal de tela resistente que usaba encima cuando recolectaba hierbas medicinales. El cabello lo traía recogido en un moño elaborado con horquillas hechas de coral y perlas, y también lucía un brazalete de perlas en su brazo izquierdo, regalo de boda de nuestro padre.<br />
 <br />
Nuestro padre rio con calidez, un sonido profundo que parecía hacer vibrar el agua a su alrededor. <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"Fuguwu está con él. Ese muchacho tiene la cabeza bien puesta sobre los hombros, cuidará de su hermano,"</span> respondió con aquel orgullo paternal que le caracterizaba. <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"Además, este es un día para disfrutar en familia. Los ejercicios de responsabilidad pueden esperar hasta mañana."</span><br />
 <br />
En conjunto con su esposa, nuestro padre llevaba un kimono tradicional gyojin de color azul profundo con patrones de olas blancas en los bordes, abierto parcialmente en el pecho mostrando un torso musculoso con algunas cicatrices antiguas. Un haramaki verde oscuro alrededor de la cintura donde solía guardar pequeñas herramientas de pesca completaba el conjunto. Además, portaba pantalones amplios recogidos a media pantorrilla con vendas tradicionales. En su antebrazo derecho llevaba un tatuaje tribal que representaba la historia de nuestro linaje de pez globo. En el cuello lucía un collar de dientes de monstruos marinos que había vencido durante su juventud, o al menos eso nos había contado. Y, por último, en ocasiones como esta, añadía a su vestimenta una chaqueta ligera de color gris con el símbolo de nuestra familia – un círculo que representa un pez globo visto de frente, con patrones geométricos de espinas estilizadas irradiando hacia afuera (simbolizando protección); en el centro del círculo, dos ondas entrelazadas que representan la unión familiar y la armonía con el océano. – bordado en la espalda.<br />
 <br />
Madre le devolvió una sonrisa, sus ojos brillando con el amor que sentía por su familia. Ella había sido una sanadora respetada en nuestra comunidad antes de dedicarse principalmente a nuestra crianza, aunque seguía preparando remedios para vecinos y amigos. Su brazo derecho, fuerte y hábil, era conocido por su destreza al mezclar ingredientes y aplicar vendajes. <span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"Tienes razón, cariño. Es solo que últimamente he estado preocupada por como aumenta el flujo de desconocidos que pasa por la isla, hace poco he escuchado rumores sobre piratas merodeando cerca de nuestras aguas,"</span> comentó, bajando la voz instintivamente, aunque estábamos demasiado lejos para escuchar sus preocupaciones.<br />
 <br />
Mi padre apretó suavemente su mano libre contra la de ella. <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"La Guardia Real patrulla estas zonas regularmente. Estamos seguros aquí,"</span> aseguró con convicción. <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"Y si algún pirata osara amenazar a nuestra familia, conocería de primera mano por qué los gyojin somos temidos y respetados en los mares."</span> <br />
 <br />
Mi madre asintió, dejando que la confianza de su esposo calmara sus preocupaciones. Pronto les alcanzamos, Fugowo todavía parloteando sobre la medusa y sus posibles usos medicinales, mientras yo lo escuchaba con paciencia fraternal.<br />
 <br />
Los jardines – de nombre oficial Jardines de Coral Espiral pues era justo lo que representaban – eran una maravilla natural incluso para los estándares de la Isla Gyojin. Enormes formaciones de coral se elevaban en perfectas espirales hacia la superficie, creando un laberinto de pasajes y cámaras naturales. Peces de todos los colores imaginables nadaban entre las formaciones, y la luz que se filtraba desde arriba creaba un espectáculo de sombras y reflejos que parecía salido de un sueño. <br />
 <br />
Habíamos encontrado nuestro lugar favorito: una pequeña cámara natural formada por tres espirales de coral que convergían creando un espacio íntimo y protegido. El suelo estaba cubierto de arena blanca y fina, perfecta para descansar.<br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">"¡El último en llegar es una babosa de mar a punto de estirar la cola!"</span> gritó Fugowo, acelerando repentinamente hacia el lugar.<br />
 <br />
Yo no pudo resistir el desafío y nade tras él, ambos riendo mientras dejábamos atrás a nuestros padres, que intercambiaron miradas divertidas.<br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"Algunos días me pregunto si realmente están creciendo o si seguirán siendo niños por siempre,"</span> comentó mi padre con una sonrisa.<br />
 <br />
<span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"Espero que conserven esa alegría por muchos años más por venir," </span>respondió mi madre. <span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"Ya tendrán tiempo de sobra para ser adultos serios."</span><br />
 <br />
Al llegar al lugar, mi padre extendió una manta tejida por su esposa sobre la arena mientras que mi madre comenzaba a sacar los alimentos de la canasta: algas marinas fermentadas, moluscos ahumados, y los onigiris de arroz rellenos que tanto nos gustaban.<br />
 <br />
<span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"Fugowo, ayúdame a servir la comida,"</span> pidió mi madre a mi hermano, para luego dirigirse a mí. <span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"Fuguwu, ¿podrías acompañar a tu padre a buscar algunas frutas marinas frescas? Vi algunas madurando cerca de la entrada del jardín."</span><br />
 <br />
Dando el ejemplo de formar parte de una familia ejemplar, ambos obedecimos sin rechistar, Fugowo uniéndose a nuestra madre con entusiasmo mientras yo seguía a mi padre quien ya empezaba a avanzar en búsqueda de aquellas frutas. Estas pequeñas tradiciones familiares eran sagradas; momentos para compartir conocimientos, fortalecer lazos y crear recuerdos. Mientras recolectábamos las frutas marinas, de brillantes colores púrpura y naranja, mi padre se dirigió a mí, entusiasmado.<br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"Pronto cumplirás dieciséis años Fuguwu," </span>comenzó, seleccionando cuidadosamente una fruta especialmente madura. <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"He estado pensando en comenzar a enseñarte más sobre el Gyojin Karate. Tienes potencial, hijo."</span><br />
 <br />
Ese momento fue uno de los que más orgullo sentí en mi joven vida, haciendo que mi pecho se hinchara de tal orgullo. El Gyojin Karate era un arte marcial respetado y poderoso, y que mi padre considerara que estaba listo para un entrenamiento más serio significaba mucho. Mi hermano mayor, Fugowo, nunca se había interesado en realidad por dicho arte marcial, en realidad la cabeza de Fugowo era un misterio y entender lo que pensaba el mayor de ellos. Yo, en cambio, siempre me había visto atraído por el mismo arte que entrenaba mi padre, al igual que la medicina que desempeñaba mi madre, esto a veces me hacía sentirme mal por Fugowo pues pensaba que lo dejaba en evidencia, pero mi hermano mayor era ajeno a dichos pensamientos y me confirmaba que no le importaba en realidad, que ya el encontraría su propio camino, a su debido momento, haciendo muestra de una madurez que no llegue a comprender hasta más entrado en años.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"Me esforzaré por ser digno de tus enseñanzas, padre, en el futuro me gustaría formar parte de la Guardia Real ya sea como médico o como protector"</span> respondí con seriedad y añoranza.<br />
 <br />
Mi padre sonrió, colocando una mano sobre mi hombro. <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"No se trata de ser digno, Fuguwu. Se trata de estar preparado para proteger lo que amas. Un día, podrías necesitar defender a tu hermano, a tu madre, o a tu propia familia. O más difícil aun, algún día podrías tener que defender a aquellos que te hicieron daño."</span><br />
 <br />
Asentí solemnemente, sin entender en absoluto la última parte de lo que había dicho su padre, y sin imaginar cuán pronto pondría a prueba esas palabras.<br />
 <br />
De vuelta en nuestro rincón privado, disfrutábamos de la comida entre risas y conversaciones. Fugowo contaba con entusiasmo sus planes de convertirse en un gran explorador que conociera todos los mares, todas las islas habidas y por haber, y a todas las especies y razas del mundo, mientras yo escuchaba atentamente las historias de mi padre sobre sus días como pescador y defensor de su comunidad.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"¿Es cierto que una vez enfrentaste a tres tiburones ballena tú solo, papá?"</span> preguntó Fugowo con ojos brillantes.<br />
 <br />
<span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"Tu padre tiende a exagerar sus hazañas,"</span> intervino nuestra madre con una sonrisa pícara. <span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"Fueron dos tiburones ballena, y yo estaba allí para sacarlos de apuros cuando se metió en problemas."</span><br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"¡Menuda ayuda!"</span> protestó mi padre, en broma. <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"Si mal no recuerdo, estabas demasiado ocupada gritándome por mi imprudencia, Uuuuu wuwuwu wuwuwu wuwuwu." </span>rio mientras nos miraba a mí y a mi hermano.<br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Gowowo wowowo wowo</span>” – rio Fugowo. <br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Guwuwu wuwu wu”</span> – reí, por última vez en la vida. <br />
 <br />
Mi madre no rio, pero sonrió sin que le viera nuestro padre. <br />
 <br />
Mientras Fugowo seguía estallando en carcajadas, observe con calidez cómo mi padre tomaba la mano de su madre, sus ojos llenos de amor después de tantos años juntos. Mi madre, aunque genuinamente ofendida por el comentario, lo dejaba pasar por alto porque sabía que su esposo lo decía de broma y sin ánimos de lastimarle. Así era nuestra familia: unida, amorosa, fuerte. Perfecta, a su manera.<br />
 <br />
Después de comer, Fugowo convenció a todos para explorar una nueva sección de los jardines que, según el, había descubierto en su última visita. <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">"¡Hay un pasaje secreto entre dos espirales que lleva a una cámara donde crecen anémonas luminiscentes!"</span> explicó entusiasmado.<br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“¿No serán unas anemonas anónimas?” </span>preguntó nuestro padre con su pésimo sentido del humor al que todos ya estábamos acostumbrados. <br />
 <br />
Nadie le contesto el chiste, pero yo voltee a ver a mi madre con cara boba y ella me devolvió el gesto con una sonrisa que valía más que mil palabras. <br />
 <br />
La tarde transcurrió sin mayores eventualidades. Cuando el sol comenzó a descender, tiñendo las aguas de tonos dorados y rojizos, mi familia recogió sus pertenencias para emprender el regreso a casa.<br />
 <br />
<span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"Ha sido un día perfecto,"</span> comentó mi madre mientras guardaba los últimos recipientes en la canasta.<br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"Deberíamos hacer esto más a menudo,"</span> añadió mi padre, estirando sus músculos tras un día de relajación.<br />
 <br />
Yo ayudaba a mi hermano mayor a recoger algunas conchas particularmente bonitas que había encontrado cuando note un cambio sutil en la corriente. Era casi imperceptible, pero años de nadar en esas aguas me habían enseñado a reconocer cuando algo no estaba del todo bien.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"¿Padre?" </span>llame, mirando hacia la superficie lejana con un inexplicable sentimiento de inquietud. Obviamente mi padre también lo había notado. Su expresión se tornó seria mientras escaneaba las aguas a su alrededor.<br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"Debemos volver a casa,"</span> dijo sin miramientos, con voz firme. <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"Ahora. No importa si dejan algo atrás, vámonos ya."</span><br />
 <br />
Mi madre captó la tensión en su voz y rápidamente hizo un gesto a mi hermano y a mí para que nos acercáramos a ella. <span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"Manténganse juntos,"</span> instruyó con calma, pero pude detectar la preocupación en sus ojos. Los pensamientos de ella volvían a aquellos rumores sobre piratas que se paseaban a sus anchas por los alrededores de la Isla Gyojin.<br />
 <br />
Mientras apresurábamos el regreso a casa, nadando más rápido de lo que habían venido, sentí un escalofrío recorrer mi espina dorsal. Algo no estaba bien. La paz del día parecía ahora un recuerdo lejano, reemplazada por una creciente sensación de peligro que hacía que su corazón latiera con fuerza. <br />
 <br />
No sabía entonces que ese sería el último momento de felicidad que nuestra familia experimentaría. Que, al día siguiente, todo cambiaría para siempre cuando los piratas que navegaban bajo el nombre de <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Supremacía Humana</span> destrozarían mi mundo de manera irreparable.<br />
 <br />
Pero en ese momento, mientras nadábamos hacia casa en el atardecer, yo solo sabía que debía mantenerse cerca de su hermano menor, cumpliendo la promesa no hablada que había hecho siempre: proteger a Fugowo a toda costa.<br />
 <br />
Una promesa que, en menos de veinticuatro horas, sería puesta a prueba de la manera más cruel imaginable.<br />
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
Sin darme cuenta había bajado la cabeza y me había quedado mirando fijamente al suelo mientras contaba aquella parte del relato, una sola lágrima recorrió mi mejilla derecha al terminar aquella primera parte pues el recuerdo de aquel ultimo de día felicidad era tan bonito como doloroso. <br />
 <br />
Levante la cabeza para encontrarme frente a frente con la mirada de la Contraalmirante quien no menguo palabra alguna. Sin embargo, sabia que lo hacía por empatía y me daba el tiempo necesario para continuar con el relato. <br />
 <br />
Aspirando ampliamente y suspirando sonoramente retomé la compostura y seguí narrando aquella historia de mi vida.<br />
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Flashback, parte 2.</span><br />
 <br />
Los piratas llegaron al anochecer, cuando la mayoría de los habitantes de la zona descansaban. El grupo pirata <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Supremacía Humana</span>, todos ellos humanos, conocidos por su infame modus operandi de raptar a aquellos seres a quienes pudieran vender en el mercado negro, había puesto sus ojos en la pequeña comunidad de gyojin pez globo, una especie particularmente cotizada recientemente por su rareza y apariencia exótica, a la que mi familia pertenecía, además de los múltiples usos científicos que podrían extraer del veneno que esta raza solía producir de forma natural.<br />
 <br />
Mi hermano y yo habíamos estado explorando un arrecife cercano, buscando algas medicinales que nuestra madre, Nerina, necesitaba para sus remedios. La alegría a nuestro regreso se transformó en horror cuando vimos columnas de burbujas ascendiendo violentamente desde la dirección de nuestro hogar.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"¡Quédate aquí!"</span>, ordené a mi hermano mayor mientras nadaba a toda velocidad hacia su casa.<br />
 <br />
Pero Fugowo, siempre leal y valiente a pesar de generalmente tener la mente en otros mares, no obedeció. Me siguió de cerca, desconociendo el infierno que les esperaba.<br />
 <br />
La puerta de coral de nuestro hogar había sido destrozada. Dentro, Ryuwu, nuestro padre, luchaba ferozmente contra tres piratas equipados con trajes especiales para respirar bajo el agua. A pesar de ser un gyojin corpulento y experimentado en combate, la sorpresa del ataque lo había puesto en desventaja.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"¡Padre!" </span>grite, precipitándome al interior sin pensar.<br />
 <br />
En ese momento vi a mi madre. Ella estaba acorralada contra la pared por dos piratas más. Uno la sujetaba con una red especial mientras el otro apuntaba un arpón hacia ella. El miedo en los ojos de mi madre era algo que jamás había visto.<br />
 <br />
Aquellos piratas portaban trajes submarinos similares entre ellos, algo básicos, de color gris oscuro con la jolly roger de aquella banda pirata (un cráneo humano visto de frente, con los ojos representados por puntos rojos brillantes. A través del cráneo, cruzando diagonalmente de arriba a abajo, un arpón metálico con púas sangrantes. El cráneo está flanqueado por ganchos de carnicero, y el fondo es negro con bordes irregulares teñidos de rojo, como si la bandera hubiera sido sumergida en sangre.) estampado tanto en los hombros como en la espalda del traje. Todos iban armados con diferentes armas, algunos con arpones mecánicos conectados a sus antebrazos, otros con redes especiales tratadas químicamente para debilitar a criaturas marinas, todos llevaban pistolas modificadas para disparar bajo el agua, salvo uno, particularmente grande, con una maza de acero con picos. Lucían además unas máscaras respiratorias completas con lentes amarillos que les daban una apariencia inhumana y amenazante, con cinturones utilitarios con ganchos, cuchillos y pequeñas bolsas para guardar las cosas que robaban de las casas que forzaban. Algunos llevaban trofeos macabros de anteriores capturas: escamas, dientes o aletas de criaturas marinas, sirenas, y gyojines.<br />
 <br />
<span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"¡Huyan, hijos míos!"</span> gritó nuestra madre al vernos entrar.<br />
 <br />
Pero fue demasiado tarde. <br />
 <br />
Un sexto pirata, que había permanecido oculto en las sombras del hogar, surgió detrás de nosotros. Era un hombre monstruoso, con una cicatriz que deformaba su rostro recorriéndolo en diagonal desde la mejilla izquierda hasta la punta superior derecha de la frente, convirtiendo su cara en una grotesca máscara de odio. En su mano brillaba una enorme espada negra la cual era capaz de cortar incluso la dura piel de los gyojin. Al igual que los otros piratas, portaba un traje submarino negro de alta tecnología con refuerzos metálicos en hombros y rodillas, usaba un casco transparente modificado para permitir visibilidad total, conectado a un tanque de oxígeno en la espalda. En el traje traía múltiples cuchillos de mar en fundas especiales adheridas a un arnés cruzado sobre su pecho, además de guantes tácticos con nudillos reforzados con kairoseki para enfrentar a usuarios de frutas del diablo y defenderse gracias a la solidez de este material. En la espalda llevaba un largo arpón afilado capaz de atravesar un tiburón. Se le podía ver un parche metálico cubriendo parte de su mandíbula, resultado de algún combate anterior. Su atuendo lo terminaba un par de botas pesadas con puntas metálicas y propulsores pequeños para moverse más rápidamente bajo el agua.<br />
 <br />
<span style="color: #c00000;" class="mycode_color">"Miren qué tenemos aquí,"</span> su voz rasposa resonó amplificada por el respirador de su traje. <span style="color: #c00000;" class="mycode_color">"Dos ejemplares jóvenes. Justo lo que necesitábamos. Pagarán bien por ellos en Sabaody."</span><br />
 <br />
Yo intenté proteger a mi hermano, colocándome delante de él. A pesar de mi juventud, había comenzado a aprender Gyojin Karate por mi cuenta imitando los entrenamientos de mi padre, aunque apenas dominaba los movimientos básicos, pero la adrenalina de la situación me había llevado a moverme y la lealtad y el amor hacia mi familia me había llevado a cubrir a mi hermano quien seguía paralizado por el shock de lo que estaba viviendo.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"¡No tocarás a mi hermano, pirata asqueroso!"</span> grite, inflando ligeramente mi cuerpo como mecanismo de defensa natural de mi raza – algo con lo que muchos gyojin contaban según sus atributos raciales – mostrando los colmillos afilados de mi boca y manteniendo los puños en alto dejando ver como salía aquel veneno morado de las púas que asomaban de mis nudillos, chorreando por mis muñecas y luego antebrazos hasta caer goteando al suelo. <br />
 <br />
El pirata de la cicatriz simplemente rio, gesto que deformo aún más su dañado rostro generando en mí una sensación de peligro y terror todavía peor que cuando lo vio por primera vez. Con un movimiento rápido que no pudo anticipar, el hombre me golpeó en el estómago con tal fuerza que expulsó toda el agua de mis branquias haciéndome caer de rodillas y logrando que devolviera el estómago. Mientras me doblaba de dolor en el piso, el pirata agarró a Fugowo del cuello quien estaba completamente paralizado y no opuso resistencia alguna.<br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"¡Suelta a mi hijo, maldito bastardo!"</span> El rugido de nuestro padre resonó por toda la estancia mientras, con un poderoso movimiento, derribaba a uno de sus atacantes y nadaba hacia el captor de su hijo menor con toda la clara intención de hacer pedazos a aquel pirata esclavista. Estaba a punto de usar una de las técnicas del gyojin karate más poderosas que existían, el Senmaiwara Seiken, capaz de destruir hasta mil tejas de un solo impacto.<br />
 <br />
Lo que siguió quedó grabado a fuego en mi memoria. <br />
 <br />
El pirata de la cicatriz, sin soltar a Fugowo que se retorcía desesperadamente, giro sobre su propio eje con el brazo con el que mantenía a Fugowo agarrado por el cuello extendido usándolo de escudo, interponiendo el cuerpo del gyojin contra el ataque de nuestro padre. Nuestro padre, quien ya estaba a centímetros del pirata, no pudo detener su ataque mismo que impactó de lleno en todo el pecho de mi hermano menor. Con un claro y estruendoso “crack” que todos los presentes en la habitación escuchamos, los huesos de la caja torácica de Fugowo quedaron hechos añicos y mi hermano cayó inconsciente en el acto.<br />
 <br />
Mi padre se detuvo en seco, con el agua tiñéndose de rojo alrededor de ellos emanando de la boca de su hijo quien yacía inconsciente. Sin soltarlo del cuello, el pirata aprovecho el momento de shock en el que se encontraba su contrincante para, con un rápido movimiento de su brazo izquierdo, agarrar el arpón que colgaba de su espalda y clavarlo en el estómago de mi padre.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"¡Padre!"</span> grite, sin entender lo que estaba pasando. <br />
 <br />
Aprovechando la distracción, los otros piratas redoblaron su ataque. Uno de ellos lanzó una red sobre mi padre, mientras otro le asestaba un brutal golpe en la cabeza con una maza de acero, no sin antes ser perforado múltiples veces por el arpón del jefe pirata en cada una de sus extremidades, cerciorándose de esta forma de dejarlo incapacitado. Mi padre se desplomó, semiconsciente, mientras su sangre formaba una nube cada vez más densa en el agua.<br />
 <br />
Mi madre, al ver a su esposo caído y a su hijo mayor capturado e inconsciente, reunió fuerzas que no sabía que tenía. Con un movimiento desesperado, se liberó momentáneamente de sus captores, quienes reían por lo ocurrido y festejaban la victoria de su capitán sobre mi padre, y nadó hacia el pirata que sujetaba a Fugowo.<br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">"¡Madre, no!"</span> grite, intentando recuperarme del golpe para ayudarla.<br />
 <br />
El instante quedó congelado en mi memoria como una pintura macabra. <br />
 <br />
El pirata de la cicatriz, sin inmutarse ante el ataque de mi madre, blandió el cuchillo de mar en un arco perfecto. El filo brilló siniestramente antes de impactar contra el cuerpo de mi madre. El grito de ella perforó de la forma más atroz mi alma y corazón. El cuchillo había cercenado su brazo derecho desde el codo, dejando una herida limpia y terrible que inmediatamente comenzó a derramar sangre en abundancia.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"¡NOOOO!"</span> grite, en un alarido desgarrador mientras veía a mi madre hundirse lentamente, sujetando el muñón sangrante con su mano restante.<br />
 <br />
Finalmente logre moverme. La rabia y el horror alimentaron mis músculos mientras me lanzaba contra el pirata que sostenía a mi hermano. Pero era un adolescente inexperto contra un asesino veterano. El pirata esquivó mi ataque y, con un movimiento fluido, me propinó un golpe seco en la nuca con la parte roma del arpón el cual me dejo incapacitado en el acto. El impacto había sido tal en mi joven y poco preparado cuerpo que había entumecido mi cuerpo por completo y me había dejado desorientado por unos segundos.<br />
 <br />
<span style="color: #c00000;" class="mycode_color">"Este es viejo para el mercado,"</span> dijo el capitán pirata, mirando a mi padre con desprecio. <span style="color: #c00000;" class="mycode_color">"Y ella también, además ahora está dañada." </span>Señaló a mi madre, que flotaba inconsciente, pálida por la pérdida de sangre. <span style="color: #c00000;" class="mycode_color">"Llevaremos solo al pequeño. El mayor no vale la molestia. Ya volveremos a por él si hace falta."</span><br />
 <br />
Luchando por mantenerme consciente, extendí mi mano hacia mi hermano. <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"Llévenme a mí, por favor, dejen a mi hermano en paz … Fugowo..."</span> murmuré débilmente.<br />
 <br />
Los ojos de mi madre estaban llenos de terror mientras observaba como aquel pirata de la cicatriz arrastraba a su hijo mayor hacia la salida. <span style="color: #e97132;" class="mycode_color">"¡AYUDA!" </span>gritó con todas sus fuerzas desgarrando sus cuerdas vocales en aquel gritó que se convirtió en un agudo chirrido, estirando su delicada mano en un intento desesperado por alcanzar la de Fugowo.<br />
 <br />
Sus dedos nunca llegaron a tocarse.<br />
 <br />
Nadie llego en nuestra ayuda.<br />
 <br />
Lo último que llegue a ver antes de perder el conocimiento fue a mi hermano mayor siendo arrastrado fuera de nuestro hogar, mientras la oscuridad lo engullía todo.<br />
 <br />
Desperté tres días después en un hospital de la Isla Gyojin. La herida de mi cabeza había sido suturada, pero los médicos me advirtieron que dejaría una cicatriz, un recordatorio físico de mi impotencia el cual no podría ni observar, pero si sentir cada que pasara la palma de su mano por mi nuca mientras esta curaba por completo.<br />
 <br />
<span style="color: #ffc000;" class="mycode_color">"Tus padres están vivos, pero..."</span> La voz de la enfermera gyojin se apagó mientras desviaba la mirada.<br />
 <br />
Pronto descubrí la cruel realidad. <br />
 <br />
Mi padre, Ryuwu, había perdido la movilidad en ambas piernas y brazos. Las heridas del arpón habían destrozado las articulaciones de tal manera que fue imposible salvarlas y necesitaría años de terapia intensa para tan siquiera recuperar un mínimo de su movilidad, con algo de buena suerte. Pero peor aún era el daño en su cabeza. El golpe con la maza le había provocado un trauma craneal severo, y pasaría mínimo 24 meses entre operaciones y rehabilitación, asumiendo que todo saliera como los médicos tenían planeado.<br />
 <br />
Mi madre, Nerina, había sobrevivido a la amputación de su brazo, pero el shock y el trauma de ver a su hijo menor secuestrado ante sus ojos la había sumido en un silencio absoluto. Sus ojos, antes llenos de vida y sabiduría, ahora miraban vacíos al infinito, como si su alma hubiera abandonado su cuerpo para seguir a su hijo perdido. Tan poco mostraba interés alguno en comer o beber, por lo que los doctores la tenían intubada con diferentes bolsas de sueros y vitaminas, pero me habían informado que seguramente tendrían que trasladarla al ala psiquiátrica del hospital si no mostraba mejora.<br />
 <br />
Respecto a Fugowo, de él no había rastro. El barco de los piratas “<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Supremacía Humana”</span> había desaparecido en el vasto océano sin dejar rastro alguno, llevándose consigo a mi hermano hacia un destino incierto. ¿Seguirá vivo? Pensé durante mucho tiempo. Esperaba que aquellos malditos piratas contaran con un doctor que pudiera curar a Fugowo, al final de cuentas, les sería inútil muerto, por lo que, aunque fuera un pensamiento bastante macabro, me daba esperanzas de que mi hermano siguiera con vida.<br />
 <br />
Durante semanas, apenas me separe del lado de sus padres. Les hablaba incansablemente, esperando despertar en ellos alguna chispa de reconocimiento. Pero era como hablarles a conchas vacías; las personas que una vez fueron mis amorosos padres ahora eran solo cáscaras de sí mismos. Esto me devasto aún más, pues me sentía impotente ante la situación y todos aquellos sucesos que habían desencadenado la perdición de mi familia.<br />
 <br />
Además, la culpa mi consumía. <br />
 <br />
En mis sueños revivía constantemente aquel momento fatídico, imaginando mil formas en las que podría haber actuado diferente. Si hubiera sido más fuerte, si hubiera sabido pelear mejor, si hubiera protegido a mi hermano como prometió siempre hacer. <br />
 <br />
Varios de los doctores y enfermeras del hospital me intentaban reafirmar que no había sido mi culpa, que solo era un niño enfrentándote a monstruos y que era injusto que me sintiera culpable. Pero para mí, las palabras de consuelo resbalaban como pingüinos sobre hielo. En mi corazón sabía que había fallado a mi familia en el momento más crítico y era un pensamiento que rondaba diariamente en mi cabeza.<br />
 <br />
Los meses pasaron. <br />
 <br />
La condición de mis padres no mejoraba. Los gastos médicos se acumulaban, y los ahorros familiares comenzaban a agotarse. Tuve que empezar a trabajar de lo que fuera, primero en los muelles, luego en barcos mercantes que me permitieran buscar información sobre piratas esclavistas mientras ganaba lo suficiente para mantener a mis padres en el hospital. <br />
 <br />
Cada noche, después de extenuantes jornadas de trabajo, visitaba a mis padres. Les contaba sobre mi día, sobre las pistas que creía haber encontrado, sobre mi determinación de encontrar a Fugowo. A veces, creía ver un destello de reconocimiento en los ojos de mi madre, o un ligero temblor en la mano de mi padre. Pero tal vez solo era mi desesperada imaginación queriendo ver algo más allá de lo que de verdad había.<br />
 <br />
Un día, cinco años después del ataque, tome la decisión más difícil de su vida. Había escuchado rumores sobre una bandera que cazaba perfectamente con la descripción de la Jolly Roger de los piratas "<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Supremacía Humana</span>" operando en aguas lejanas, más allá del Grand Line. Si quería encontrar a mi hermano, tendría que ir tras ellos. Convencido de que salvaría 3 vidas por el precio de una si así fuera necesario.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"Volveré con Fugowo,"</span> prometí a mis silenciosos padres, mientras dejaba junto a sus camas los ahorros de años de trabajo, partiendo así con esta despedida. <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">"Encontraré a mi hermano y reconstruiremos nuestra familia, mamá, papá. Es una promesa."</span><br />
 <br />
Como era de esperarse, no hubo respuesta, solo el constante burbujeo del equipo médico que permitía a mi padre mantenerse en vida y a mi madre alimentada y en un estado de salud relativamente estable para alguien en su condición mental. Sabía que en el momento en que abandonara la isla mi madre sería trasladada inevitablemente al ala psiquiátrica del hospital, quedando de esa forma la familia separada en su totalidad, pero era un sacrificio que tendrían que asumir todos y apostar todas sus esperanzas en que lograra recuperar a mi hermano.<br />
 <br />
Marche de la isla esa noche, con el corazón pesado pero la determinación ardiendo en su pecho. Durante años vague por los mares, me trago una ballena, sobreviví. Siguiendo rumores, trabajando en barcos mercantes que pudieran acercarme a mi objetivo. Aprendí a luchar, a rastrear, a sobrevivir. Cada cicatriz nueva en mi cuerpo era insignificante comparada con la que llevaba en el alma.<br />
 <br />
A los veinticinco años, tras una década de búsqueda infructuosa, llegue a una conclusión amarga: no podía hacer esto solo. Necesitaba recursos, información, poder. Y había una organización que podría proporcionarle todo eso, aunque significara tragarme todo mi orgullo.<br />
 <br />
La Marina.<br />
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Y heme aquí, después de un año formando parte de la marina, ascendí a contramaestre y fui asignado a la división de Joe Joestar, el héroe.”</span> – terminé mi relato, exhausto, pero sintiendo que me liberaba de un gran peso. <br />
 <br />
La Contraalmirante Shiroka puso una mano sobre mi hombro y mirándome fijamente, con ojos calmados me dijo – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Bien hecho, alumno, estas listo.”</span> – y sin mediar ni una palabra más se levantó y se dirigió de vuelta al patio de entrenamiento donde anteriormente se encontraba para seguir dando órdenes a aquellos soldados y capitanes que estaban bajo sus mandatos el día de hoy. <br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“¿Ya? ¿eso era todo?”</span> – pensé, incrédulo de que algo hubiera cambiado.<br />
 <br />
Regrese al patio de entrenamiento. La Contraalmirante Shiroka me volteo a ver, y sacudiendo la cabeza en negación ante mi mirada incrédula, se dirigió a sus tropas de forma alta y clara – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Soldados, ataquen al Contraalmirante, es una orden.”</span><br />
 <br />
Sabía perfectamente lo que la Contraalmirante quería demostrar y, por lógica, lo que tenía que hacer. Active mi Haki de Observación expandiéndolo al máximo de mi capacidad y algo increíble sucedió. Mientras más de 50 marines se abalanzaban contra mí por órdenes de la Contraalmirante, pude detectar con mi Haki de Observación cada una de sus presencias, pero esta vez había algo diferente. Además de detectar sus auras, ahora era capaz de percibir, en un futuro inmediato, las intenciones y movimientos de aquellos marines, permitiéndome anticiparme a estas para bloquear, esquivar y contraatacar a cada uno de ellos.<br />
 <br />
El resultado no daba oportunidad a ninguna duda. Había liberado la mayor carga que portaba conmigo y, con eso, había avanzado en el siguiente nivel del dominio del Haki de Observación, dejando a mi paso a más de 50 marines en el suelo habiéndome anticipado a cada uno de sus movimientos y contraatacado en consecuencia. Claramente no lastime de forma permanente a ninguno de ellos, pues esta no era una demostración de fuerza si no de control del Haki de Observación. <br />
 <br />
Caminando hacia la Contraalmirante me pare a 2 metros de ella y, esta vez, en lugar del saludo formal de la marina, me incline en reverencia. Al llegar al máximo de la inclinación que me permitía mi cuerpo hable con voz clara para que me oyera Shiroka desde su posición – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Maestra Shiroka Murasaki, ¡un millón de gracias! Mis puños, mi cuerpo, todo mi ser están a su servicio.”</span> – dije, de forma honesta, aunque avergonzándome un poco por la intensidad de aquellas palabras. <br />
 <br />
“Tranquilo, Fuguwu, no he hecho nada realmente, has sido tu quien ha hecho la mayor parte.” – dijo, mientras levantaba la espalda. Una vez quedando ya recto ante ella, añadió – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Te recomiendo que descanses el resto del día, se vienen unos días muy agitados en el cuartel, al parecer se desplegara una operación importante de escalas nunca antes vista en el archipiélago. Te enteraras pronto, seguramente.”</span> – terminó de decir, de forma críptica a la vez de expectante.<br />
 <br />
Haciendo rápidamente el saludo oficial de la marina, me despedí de la Contraalmirante agradecido por su tiempo y dedicación. Haber contado la historia había sido más duro de lo que imaginaba, pero una vez terminada de contar me sentía más lucido que nunca antes en mi vida. Y, tras terminar la historia, me había dado cuenta de algo importante. Ya no era aquel gyojin indefenso que había sucumbido ante aquellos piratas. Pero, más importante aún, ya no estaba solo.<br />
 <br />
Los entrenamientos habían sido brutales desde el primer día que me enliste en la marina. Los prejuicios contra los gyojin estaban profundamente arraigados en muchos marines y me era casi imposible establecer una relación fuerte o cualquier tipo de lazo con ellos. Tuve que soportar insultos, desconfianza y tareas extra, todo sin quejarme. Pero no importaba. Cada obstáculo me hacía más fuerte, más determinado. La imagen del rostro aterrorizado de Fugowo mientras era arrastrado lejos era todo el combustible que necesitaba para seguir adelante. No llegue a graduarme con honores, el oficial al mando jamás lo hubiera permitido, pero si lo hice con una determinación inquebrantable. Como soldado raso, mis asignaciones eran mundanas, pero había aprovechado cada oportunidad para destacar entre las filas y mis esfuerzos se habían visto recompensados al ser asignado a la división 21. <br />
 <br />
Aunque ciertamente éramos tan raros como combinar arroz con mango, en mis compañeros de división empezaba a encontrar lo más cercano a tener un amigo, particularmente con Apolo y Karl, aunque parecía que también Ryze empezaba a aceptarme dentro del grupo. Esperaba que todos estos entrenamientos fuera herramientas que me ayudaran a seguir escalando en rango pues necesitaba poder acceder a información clasificada para dar con el paradero de Fugowo. Pero sabía que estaba en el equipo correcto para poder lograr este objetivo. Mi único objetivo. <br />
 <br />
Siguiendo las instrucciones de la Contraalmirante, me dirigí a las duchas para quitarme el sudor de encima (no me fuera a encontrar con Karl y empezara de nuevo a decir que olía a pez muerto) que había acumulado tras el extenuante esfuerzo de mantener el Haki de Observación activo mientras combatía con aquellos marines en el patio de entrenamiento. Comprendía plenamente que aún estaba a varios meses de incontables entrenamientos para poder utilizar este nivel de Haki en batalla real, pero al menos había podido romper aquella barrera que me limitaba en dar ese siguiente paso ante su control y futuro dominio. <br />
 <br />
Mientras me duchaba, reflexionaba sobre aquellas últimas palabras que me había dirigido la Contraalmirante. ¿Qué clase de suceso estaba por desencadenarse en el archipiélago? Lo desconocía, pero según sus palabras me enteraría más temprano que tarde, por lo que me puse a imaginar varias posibilidades mientras terminaba de ducharme y me cambiaba en un uniforme recién lavado y planchado, uno de mangas largas y de tela gruesa pues el invierno ya hacia acto de presencia en el archipiélago Sabaody.<br />
 <br />
Una vez limpio y perfumado, aproveche el tiempo libre que me había regalado la Contraalmirante Shiroka para darme una vuelta por las cocinas. Aquella mañana de arduo entrenamiento habían cobrado factura y mi cuerpo exigía comida. Lamentablemente la cocina me fue cerrada en la cara pues no tenía ninguna habilidad de cocinero, como claramente me recordaron los chefs que se encontraban trabajando en la comida del día que alimentaria a todas las tropas del cuartel. Tengo que aprender a cocinar, pensé por unos instantes, ya buscaría en un futuro la forma de aprender, creía recordar que Joe tenía habilidad para la cocina según lo que comento alguna vez Karl en el barco de camino rumbo a Sabaody, quizás el quisiera compartirme alguno de sus secretos o recetas, sería buena forma de estrechar lazos con el héroe de la marina. <br />
 <br />
Me forme con los demás marines esperando mi turno para comer, los cocineros que atendían la barra habían servido en mi plato un pan relleno de cerdo que habían cocinado a las brasas y especiado ligeramente para acentuar su sabor. No era mi comida favorita, siendo sincero, pues no era nada habitual comer cerdo en la isla gyojin, pero con el hambre que tenia hasta un pan tieso me hubiera servido, por lo que comí con gusto aquella comida sin decir queja alguna. <br />
 <br />
Busque por todos lados al resto de mis compañeros de división, ya había pasado mucho tiempo desde la última vez que habíamos estado verdaderamente juntos y empezaba a extrañarles tras lo sucedido con la Contraalmirante Shiroka y mi subsecuente realización de que eran lo mas cercano a un grupo de amigos que había tenido desde mis días en la isla al fondo del mar. Lamentablemente, no tuve suerte en mi búsqueda. Fuera lo que fuese que estuviesen haciendo suponía que lo hacían con el fin de mejorar, al igual que yo entrenaba todos los días con un objetivo claro en mente. <br />
<br />
La mañana dio paso a la tarde y la tarde dio paso a la noche. Pase mis últimas horas de aquel día en la biblioteca, estudiando los libros de medicina que ahí había. Varios de ellos trataban con gran lujo de detalle sobre los diferentes tipos de venenos y potenciales usos que uno puede dar tanto de curación como en combate. Absorto en aquellas páginas, la noche llego y la biblioteca cerro, ordenándonos a los presentes el marchar de vuelta a nuestros cuartos asignados. <br />
 <br />
Llegue al cuarto intentando no hacer ruido en caso de despertar a James o a Apolo, pero ninguno se encontraba aun en cama. Encogiéndome de hombros me quité el uniforme, quedando en simples calzoncillos con estampado de pez globo que había conseguido en una de las tiendas locales en los manglares adyacentes, y me acosté en mi cama listo para descansar y así encarar un nuevo día, lleno de determinación. <br />
 <br />
Sonreí por ultima vez esa noche y caí en un sueño profundo y reparador. <br />
 <br />
Esta vez no hubo piratas. <br />
 <br />
Las pesadillas pararon desde aquel día. <br />
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Fuguwu busca a la Contraalmirante Shiroka para encontrar la forma de dar el siguiente paso en el control del Haki de Observación. Shiroka le dice que el peso que carga en su interior es lo que le esta impidiendo avanzar. Fuguwu le cuenta su historia de como perdió a su hermano y como sus padres quedaron en un estado grave y logra liberarse de este gran peso que cargaba encima, liberando así su control sobre el Haki de Observación, aprendiendo el nivel medio.<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
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				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Este post sirve para aprender el nivel medio del Haki de Observación, ya que Fuguwu cumple con los siguientes requisitos: <br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span>Entrenamiento con el maestro correspondiente, la Contraalmirante Shiroka Murasaki de quien también aprendió el nivel medio del Haki de Armamento.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span>Fic de 8000 palabras (creo que por aun estar en el evento lo podría haber hecho en la mitad, pero no estaba seguro si llegaría a tiempo).<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span>Tener nivel 25 o más, Fuguwu es nivel 28.<br />
-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">          </span></span>1200 de experiencia en Kenbunshoku, los cuales Fuguwu sobrepasa (a duras penas).<br />

				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[EVENTO FASE 2] El mismo infierno (III) División 17 VS Patriota]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1590</link>
			<pubDate>Mon, 17 Feb 2025 16:07:49 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=407">Patriota-4</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1590</guid>
			<description><![CDATA[Tras escuchar el código clave, el Patriota número cero cuatro se encendió completamente  saliendo de su caja de madera listo para cumplir órdenes. Sus sistemas empezaron a trabajar, apareciendo una gran cantidad de información en su ordenador interno. Junto a los otros cuatro, el arma biológica de la marina formó tras el almirante Gukuro, adoptando una pose de lo más particular. Flexionando ligeramente sus piernas - y quedando ambas rodillas orientada una hacia la otra -, posó su mano izquierda sobre su cadera y, poniendo el respectivo brazo en forma de jarra, flexionó además su otro brazo y, llevó su puño derecho hacia su pectoral - también derecho -. <br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>POSE DE PX-04</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<img src="https://i.imgur.com/yNsMcxc.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: yNsMcxc.png]" class="mycode_img" /><br />

				</div>
			</div><br />
<br />
Después del discurso que dio el Búho Gris, tal y como había sido designado, el Patriota fue directo a dirigirse junto a los integrantes de la División 17, realizando la postura de la grulla tal y como le había programado el eminente Dr. Omph.- Iniciando reconocimiento de tropas.- Pronunció en voz robótica, enfocando su atención, uno a uno, en los miembros más destacados del escuadrón de la marina, apareciendo en sus circuitos la información referente a los aliados del Gobierno Mundial que figuraban en su base de datos.- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Sargento James Brando, Contramaestre Fuguwu, Comandante Apolo ‘Sandy’ Bahía.</span></span></span></span>- Identificó a los tres primeros, pasando a mirar a la tontatta.- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Comodoro Ryze ‘Toxic’ Tengen.</span></span></span></span>- Pasó a dirigir su atención a la semioni.- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Comodoro Karlgass Firebirth.</span></span></span></span>- Y por último, su reconocimiento se detuvo en el hombre del momento, el humano que había sido ascendido y que venía en calidad de segundo al mando de tan importante misión.- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Vicealmirante Joe ‘The Fang’ Joestar.</span></span></span></span>- Y tras aquellas palabras carentes de emoción, el Patriota se mantuvo firme y recto.- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Reconocimiento realizado.</span></span></span></span>- Terminó de anunciar, quedando a la espera de escoltar a la División 17 para cuando estuvieran listos.<br />
<br />
Una vez que partieron hacia su misión de limpiar la zona sin ley del Archipiélago Sabaody, el Patriota permaneció en todo momento manteniendo una distancia de 20 metros por detrás respecto a los marines a los que acompañaba. La base del Cuartel de la Marina fue prontamente sustituida por una zona más comercial, llena de vida, movimiento y tránsito entre los residentes y turistas que paseaban o trabajaban en el mismo manglar 69. Las voces y el jolgorio de esta escena tan mundana, inundaban una avenida, de 100 metros de ancho e inconmensurablemente larga, rodeada en ambos lados de la misma por una hilera de edificios de variables tamaños que iban desde viviendas hasta pequeñas y grandes tiendas locales. Yendo el Patriota - junto a los marines - caminando por el medio de la misma calle, era notoria la calma y la paz que se respiraba, junto a los vítores que recibían el cuerpo al servicio del Gobierno Mundial por mantener la seguridad a lo largo y ancho del Grand Line y los cuatro mares. Pero, inevitablemente, esa paz se vería perpetuada.<br />
<br />
El PX-04, que hasta entonces había estado pendiente de seguir los movimientos de sus acompañantes, centró sus sensores, en esta ocasión, en todo lo que le rodeaba.- Iniciando reconocimiento de tropas.- Volvió a emitir el mismo mensaje, focalizándose en una niña rubia de apenas 12 años, que iba de la mano de una señora entrada en una avanzada edad. Una pareja de personas que se ubicaba en el lado derecho de la avenida - desde la perspectiva del arma del Gobierno Mundial -, en una frutería a unos 47 metros de distancia. El Patriota se quedó parado, en ese momento, buscando en su base de datos la información pertinente a la civil a la que estaba intentando identificar.-  <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Usuario no identificado, usuario no itenficado, uruaiso on icenditifaco.</span></span></span></span> - Sentenció, viendo sus circuitos y sensores fallar ante la falta de información existente en su base de datos. El Patriota extendió sus brazos hacia los lados, y manteniendo el resto de su cuerpo completamente rígido y firme, para acto seguido girarse hacia el otro lado de la calle, fijándose en esta ocasión en un hombre de mediana edad llevando entre sus brazos a un recién nacido, repitiendo el mismo procedimiento.- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Usuario no identificado, usuario no itenficado, uruaiso on icenditifaco.</span></span></span></span>- Volvió a sonar aquel mensaje sin vida y cargado de error, llevando en esta ocasión sus manos hacia el cielo de su cabeza, formando con sus brazos la geometría de una gran corazón. Seguidamente, se orientó hacia los marines nuevamente.- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Objetivos localizado.</span></span></span></span>- Y en ese momento, el Patriota deshizo la extravagante pose y extendió su brazo derecho hacia la infante junto a la mujer anciana, apuntándoles con el cañón que residía en la palma de esa misma mano.- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Objetivo localizado.</span></span></span></span>- Repitió y, un segundo después, tras reunir súbitamente una gran cantidad de energía en esa zona, un láser de plasma salió disparado de allí, recorriendo la gran distancia que separaba al Patriota de su objetivo en cuestión de un parpadeo, desencadenando en una explosión que sumió en todo en lo que estaba a 10 metros de radio en un halo de muerte y destrucción. Hasta hace apenas un segundo, junto a la niña y la mujer mayor, los civiles más cercanos al núcleo de la explosión encontraron una muerte inmediata e indolora al ver sus cuerpos completamente incinerados en el acto, no quedando nada más que ceniza y polvos. Los que tuvieron la mala suerte de quedar más afuera del rango de la explosión, sufrieron una tortuosa y paulatina muerte, habiendo casos en los que algunos miembros y extremidades fueron volatilizadas por las altas temperaturas de la onda. Por último quedaron unos pocos desgraciados que, a pesar de estar fuera de las inmediaciones del estallido, la destrucción que ocasionó en los edificios colindantes, ocasionó que, los desprendimientos, recayeran sobre ellos, quedando gravemente heridos o llegando también a desfallecer.<br />
<br />
Tan pronto como el pueblo vitoreaba y clamaba el nombre la marina, aquellas voces llenas de júbilo se tornaron en un silencio absoluto y lleno de incredulidad que duró un par de segundos que se hicieron fácilmente eternos.- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Iniciando Plan: Árbol Burbuja.</span></span></span></span>- Sentenció tras lo cuál, el caos y el pánico cundió entre los ciudadanos, comenzando a huir todos despavoridos hacia el final de la avenida. De la boca del Patriota, entonces, empezó a acumularse un haz de energía luminiscente, que iría orientada, con precaución de no darle a los marines - quiénes estaban a unos 20 metros de distancia entre la multitud y el Patriota -, hacia el tumulto de personas que intentaban escapar de aquel lugar, de ese tránsito de paz que se había convertido en un mismo infierno en la tierra.<br />
<br />
<br />
<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>INFORMACIÓN</span>
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					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>RESUMEN</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Caos, destrucción, muertes y poses en el Manglar 69. Ese es el resumen.<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>BELICO</span>
					</div>
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					<br />
<div class='custom-spoiler'>
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					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>PASIVAS</span>
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				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Chásis reforzado</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>La aleación de los Patriotas ha sido ampliamente mejorada y reforzada con diversos minerales que lo hacen férreo como las mejores armaduras. Esta mejora <strong>triplica la resistencia pasiva</strong> del Patriota.
</i></p>
                <hr/>
                <div class='code_container'>
                    <div
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`pasiva`, `patriota01`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>patriota01</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Neoadrenalina</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>El Patriota cuenta con una glándula sintética que inyecta a su sistema neoadrenalina, un compuesto químico que acelera la estimulación de las fibras contráctiles del Patriota. Esto otorga un <strong>+50 a la Agilidad</strong> del Patriota de forma permanente y constante.</i></p>
                <hr/>
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                    <div
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`pasiva`, `patriota02`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>patriota02</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Chipset mejorado</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>El sistema nervioso del Patriota ha sido integrado con una serie de chips cibernéticos de la más alta gama que incrementan su neurocinética al máximo, permitiendo así una serie de reacciones más rápidas. Esto otorga un <strong>+30 los Reflejos</strong> del Patriota de forma permanente y constante.</i></p>
                <hr/>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`pasiva`, `patriota03`);'
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                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>patriota03</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Tensión mecánica</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>La musculatura del Patriota ha sido rediseñada para que sus fibras musculares sean más eficientes. De esta manera se logra que pueda ejercer mayor tensión en su cuerpo, potenciando sus movimientos sobremanera. Esto otorga un <strong>+50 a la Fuerza</strong> del Patriota de forma permanente y constante.</i></p>
                <hr/>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`pasiva`, `patriota04`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>patriota04</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Reconocimiento ocular</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>El Patriota cuenta con ojos mejorados cibernéticamente. Estos permiten escanear a todos los individuos que encuentre y los coteja con una base de datos para identificar todos los datos analizados, permitiendo al Patriota <strong>reconocer criminales</strong> con un solo vistazo, detectando el nombre y la cuantía del Wanted de esa persona de manera automática.</i></p>
                <hr/>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`pasiva`, `patriota05`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>patriota05</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Adaptación acuática</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>Dada su base orgánica de Gyojin, el Patriota tiene la <strong>capacidad innata de respirar bajo el agua</strong>, pudiendo moverse con la misma Agilidad y poder en el medio acuático para perseguir a los criminales.</i></p>
                <hr/>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`pasiva`, `patriota06`);'
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                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>patriota06</span></span>
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                </div>
            </div><br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Láser de plasma</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>Los mayores avances de la ciencia han proporcionado al Patriota la capacidad de lanzar <strong>rayos de plasma por la boca y las palmas de sus manos</strong>. Estos tienen un alcance de 50 metros.</i></p>
                <hr/>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`pasiva`, `patriota07`);'
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                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>patriota07</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Turbina de Aquiles</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>El Patriota cuenta con un intrincado sistema de turbinas y hélices en la zona de los tobillos. Esto permite que en tierra firme pueda volar a la velocidad de su Agilidad si quiere, utilizando para ello <strong><font color="orange">50 de energía</font></strong>. En el caso de estar en medio acuático, puede potenciar su velocidad de nado en <strong>+30 de Agilidad</strong> por el mismo gasto de energía.</i></p>
                <hr/>
                <div class='code_container'>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`pasiva`, `patriota08`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>patriota08</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Sonar etéreo</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>El Patriota cuenta con un emisor de infrasonidos. Esto le da la capacidad de emitir un pulso sónico que rebota en el entorno y en los individuos presentes hasta volver a él. De esta manera puede <strong>identificar la presencia</strong> exacta de cualquier ser hasta 500 metros a su alrededor, gastando <font color=darkblue><strong>500 de espíritu</strong></font>.</i></p>
                <hr/>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`pasiva`, `patriota09`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>patriota09</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Mente colmena</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>Los cerebros de los Patriotas están conectados entre sí a través de una compleja red de microondas. Esto hace todo lo que un Patriota ve, <strong>es recibido por todos los demás</strong>, teniendo sus conocimientos y visual compartida.</i></p>
                <hr/>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`pasiva`, `patriota10`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>patriota10</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>TÉCNICA</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Tras ver mis circuitos sobrecargados ante la falta de información, ataco con esta técnica a un grupo de civiles gracias a la siguiente pasiva:<br />
<br />
<div class='tecnica_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreTecnica'>Arduino Beam</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                        <div class='tecnica_estilo'><strong id='estiloTecnica'>Propio</strong></div>
                        <div class='tecnica_rango '><strong id='rangoTecnica'>8</strong></div>
                        
                </div>

                <div class='tecnica_body' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                            parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                        } else {
                            parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                        }'
                >
                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Información</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='tecnica_spoiler_content' style='display: none;'>
                    <div style='display: flex;flex-direction: column;'>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Requisitos: </strong>
                            </span>
                            <span id='requisitosTecnica'>Armas de Fuego 4 | 230 Precisión</span>
                        </p>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Daño: </strong>
                            </span>
                            <span class='vitalidad'>
                                <strong id='dañoTecnica'>Arma (Rifle T4) + 4,4xPrecisión</strong>
                            </span>
                        </p>
                        <p>
                        <span class='tecnica_label'>
                            <strong>Coste: </strong>
                        </span>
                        <span class='energia'>
                            <strong id='costeTecnica'>830 de energía</strong>
                        </span>
                        </p>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Efecto: </strong>
                            </span>
                            <span id='efectosTecnica'>
                                Aumenta en 20 la Precisión durante el ataque. Causa daño elemental ígneo.
                            </span>
                        </p>
                            </span>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Enfriamiento: </strong>
                            </span>
                            <span id='enfriamientoTecnica'>
                                Tres turnos
                            </span>
                        </p>
                    </div>
                </div>
                <p>
                    <i id='descripcionTecnica'>Reuniendo energía en la palma de su mano, el Patriota dispara un potente y letal láser de plasma con un alcance de 50 metros que, tras impactar, deja tras de sí una explosión de 10 metros de radio que funde todo a su paso. </i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='tecnica_code_container'>
                    <div
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`tecnica`, `arduinobeam001`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoTecnica'>arduinobeam001</span></span>
                    </div>
                </div>
                
            </div><br />
<br />
Está técnica tiene un alcance de <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">50 metros</span> y, a su vez, al impactar, genera un explosión de <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">20 metros de diámetro</span>. El láser, al ser un disparo, va a una velocidad de <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">340 Precisión</span> - gracias al buffo que proporciona la técnica - pudiendo tan sólo Joe ser capaz de ver la trayectoria del láser. Los demás, sólo sois conscientes de lo que está pasando en el momento en el que se da la explosión. El daño de la técnica sería el siguiente:<br />
<br />
Arma (Rifle T4) = 35 + 0,9 x Precisión = 35 + 0,9 x 340 =341<br />
<br />
Arma + 4,4 x Precisión = 341 + 4,4 x 340 = <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">1837 PV</span> de daño elemental ígneo.<br />
<br />
Dada la magnitud del daño, todos los civiles que quedan envueltos en el ataque y en la explosión, mueren instantáneamente, viéndose además todos los edificios que quedan a su alcance calcinados y destrozados. Todos los marines estáis a salvo del ataque. Bien por vosotros.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>GASTOS Y DAÑO</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Gasto 830 de energía por la técnica.<br />
Recupero 30 de energía.<br />
<br />
Me quito 800 de energía en este turno.<br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>ORDEN DE POSTEO</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Este tema es para la División 17 de los marines. El turno termina el <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">MIÉRCOLES </span>día <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">19</span>, a las <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">23:59</span>, hora española.<br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Tras escuchar el código clave, el Patriota número cero cuatro se encendió completamente  saliendo de su caja de madera listo para cumplir órdenes. Sus sistemas empezaron a trabajar, apareciendo una gran cantidad de información en su ordenador interno. Junto a los otros cuatro, el arma biológica de la marina formó tras el almirante Gukuro, adoptando una pose de lo más particular. Flexionando ligeramente sus piernas - y quedando ambas rodillas orientada una hacia la otra -, posó su mano izquierda sobre su cadera y, poniendo el respectivo brazo en forma de jarra, flexionó además su otro brazo y, llevó su puño derecho hacia su pectoral - también derecho -. <br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>POSE DE PX-04</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<img src="https://i.imgur.com/yNsMcxc.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: yNsMcxc.png]" class="mycode_img" /><br />

				</div>
			</div><br />
<br />
Después del discurso que dio el Búho Gris, tal y como había sido designado, el Patriota fue directo a dirigirse junto a los integrantes de la División 17, realizando la postura de la grulla tal y como le había programado el eminente Dr. Omph.- Iniciando reconocimiento de tropas.- Pronunció en voz robótica, enfocando su atención, uno a uno, en los miembros más destacados del escuadrón de la marina, apareciendo en sus circuitos la información referente a los aliados del Gobierno Mundial que figuraban en su base de datos.- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Sargento James Brando, Contramaestre Fuguwu, Comandante Apolo ‘Sandy’ Bahía.</span></span></span></span>- Identificó a los tres primeros, pasando a mirar a la tontatta.- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Comodoro Ryze ‘Toxic’ Tengen.</span></span></span></span>- Pasó a dirigir su atención a la semioni.- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Comodoro Karlgass Firebirth.</span></span></span></span>- Y por último, su reconocimiento se detuvo en el hombre del momento, el humano que había sido ascendido y que venía en calidad de segundo al mando de tan importante misión.- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Vicealmirante Joe ‘The Fang’ Joestar.</span></span></span></span>- Y tras aquellas palabras carentes de emoción, el Patriota se mantuvo firme y recto.- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Reconocimiento realizado.</span></span></span></span>- Terminó de anunciar, quedando a la espera de escoltar a la División 17 para cuando estuvieran listos.<br />
<br />
Una vez que partieron hacia su misión de limpiar la zona sin ley del Archipiélago Sabaody, el Patriota permaneció en todo momento manteniendo una distancia de 20 metros por detrás respecto a los marines a los que acompañaba. La base del Cuartel de la Marina fue prontamente sustituida por una zona más comercial, llena de vida, movimiento y tránsito entre los residentes y turistas que paseaban o trabajaban en el mismo manglar 69. Las voces y el jolgorio de esta escena tan mundana, inundaban una avenida, de 100 metros de ancho e inconmensurablemente larga, rodeada en ambos lados de la misma por una hilera de edificios de variables tamaños que iban desde viviendas hasta pequeñas y grandes tiendas locales. Yendo el Patriota - junto a los marines - caminando por el medio de la misma calle, era notoria la calma y la paz que se respiraba, junto a los vítores que recibían el cuerpo al servicio del Gobierno Mundial por mantener la seguridad a lo largo y ancho del Grand Line y los cuatro mares. Pero, inevitablemente, esa paz se vería perpetuada.<br />
<br />
El PX-04, que hasta entonces había estado pendiente de seguir los movimientos de sus acompañantes, centró sus sensores, en esta ocasión, en todo lo que le rodeaba.- Iniciando reconocimiento de tropas.- Volvió a emitir el mismo mensaje, focalizándose en una niña rubia de apenas 12 años, que iba de la mano de una señora entrada en una avanzada edad. Una pareja de personas que se ubicaba en el lado derecho de la avenida - desde la perspectiva del arma del Gobierno Mundial -, en una frutería a unos 47 metros de distancia. El Patriota se quedó parado, en ese momento, buscando en su base de datos la información pertinente a la civil a la que estaba intentando identificar.-  <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Usuario no identificado, usuario no itenficado, uruaiso on icenditifaco.</span></span></span></span> - Sentenció, viendo sus circuitos y sensores fallar ante la falta de información existente en su base de datos. El Patriota extendió sus brazos hacia los lados, y manteniendo el resto de su cuerpo completamente rígido y firme, para acto seguido girarse hacia el otro lado de la calle, fijándose en esta ocasión en un hombre de mediana edad llevando entre sus brazos a un recién nacido, repitiendo el mismo procedimiento.- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Usuario no identificado, usuario no itenficado, uruaiso on icenditifaco.</span></span></span></span>- Volvió a sonar aquel mensaje sin vida y cargado de error, llevando en esta ocasión sus manos hacia el cielo de su cabeza, formando con sus brazos la geometría de una gran corazón. Seguidamente, se orientó hacia los marines nuevamente.- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Objetivos localizado.</span></span></span></span>- Y en ese momento, el Patriota deshizo la extravagante pose y extendió su brazo derecho hacia la infante junto a la mujer anciana, apuntándoles con el cañón que residía en la palma de esa misma mano.- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Objetivo localizado.</span></span></span></span>- Repitió y, un segundo después, tras reunir súbitamente una gran cantidad de energía en esa zona, un láser de plasma salió disparado de allí, recorriendo la gran distancia que separaba al Patriota de su objetivo en cuestión de un parpadeo, desencadenando en una explosión que sumió en todo en lo que estaba a 10 metros de radio en un halo de muerte y destrucción. Hasta hace apenas un segundo, junto a la niña y la mujer mayor, los civiles más cercanos al núcleo de la explosión encontraron una muerte inmediata e indolora al ver sus cuerpos completamente incinerados en el acto, no quedando nada más que ceniza y polvos. Los que tuvieron la mala suerte de quedar más afuera del rango de la explosión, sufrieron una tortuosa y paulatina muerte, habiendo casos en los que algunos miembros y extremidades fueron volatilizadas por las altas temperaturas de la onda. Por último quedaron unos pocos desgraciados que, a pesar de estar fuera de las inmediaciones del estallido, la destrucción que ocasionó en los edificios colindantes, ocasionó que, los desprendimientos, recayeran sobre ellos, quedando gravemente heridos o llegando también a desfallecer.<br />
<br />
Tan pronto como el pueblo vitoreaba y clamaba el nombre la marina, aquellas voces llenas de júbilo se tornaron en un silencio absoluto y lleno de incredulidad que duró un par de segundos que se hicieron fácilmente eternos.- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color">Iniciando Plan: Árbol Burbuja.</span></span></span></span>- Sentenció tras lo cuál, el caos y el pánico cundió entre los ciudadanos, comenzando a huir todos despavoridos hacia el final de la avenida. De la boca del Patriota, entonces, empezó a acumularse un haz de energía luminiscente, que iría orientada, con precaución de no darle a los marines - quiénes estaban a unos 20 metros de distancia entre la multitud y el Patriota -, hacia el tumulto de personas que intentaban escapar de aquel lugar, de ese tránsito de paz que se había convertido en un mismo infierno en la tierra.<br />
<br />
<br />
<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>INFORMACIÓN</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>RESUMEN</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Caos, destrucción, muertes y poses en el Manglar 69. Ese es el resumen.<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>BELICO</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>PASIVAS</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Chásis reforzado</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>La aleación de los Patriotas ha sido ampliamente mejorada y reforzada con diversos minerales que lo hacen férreo como las mejores armaduras. Esta mejora <strong>triplica la resistencia pasiva</strong> del Patriota.
</i></p>
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                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>patriota01</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Neoadrenalina</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>El Patriota cuenta con una glándula sintética que inyecta a su sistema neoadrenalina, un compuesto químico que acelera la estimulación de las fibras contráctiles del Patriota. Esto otorga un <strong>+50 a la Agilidad</strong> del Patriota de forma permanente y constante.</i></p>
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                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>patriota02</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Chipset mejorado</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>El sistema nervioso del Patriota ha sido integrado con una serie de chips cibernéticos de la más alta gama que incrementan su neurocinética al máximo, permitiendo así una serie de reacciones más rápidas. Esto otorga un <strong>+30 los Reflejos</strong> del Patriota de forma permanente y constante.</i></p>
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                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>patriota03</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Tensión mecánica</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>La musculatura del Patriota ha sido rediseñada para que sus fibras musculares sean más eficientes. De esta manera se logra que pueda ejercer mayor tensión en su cuerpo, potenciando sus movimientos sobremanera. Esto otorga un <strong>+50 a la Fuerza</strong> del Patriota de forma permanente y constante.</i></p>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`pasiva`, `patriota04`);'
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                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>patriota04</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Reconocimiento ocular</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>El Patriota cuenta con ojos mejorados cibernéticamente. Estos permiten escanear a todos los individuos que encuentre y los coteja con una base de datos para identificar todos los datos analizados, permitiendo al Patriota <strong>reconocer criminales</strong> con un solo vistazo, detectando el nombre y la cuantía del Wanted de esa persona de manera automática.</i></p>
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                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>patriota05</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Adaptación acuática</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>Dada su base orgánica de Gyojin, el Patriota tiene la <strong>capacidad innata de respirar bajo el agua</strong>, pudiendo moverse con la misma Agilidad y poder en el medio acuático para perseguir a los criminales.</i></p>
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                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>patriota06</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Láser de plasma</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>Los mayores avances de la ciencia han proporcionado al Patriota la capacidad de lanzar <strong>rayos de plasma por la boca y las palmas de sus manos</strong>. Estos tienen un alcance de 50 metros.</i></p>
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                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>patriota07</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Turbina de Aquiles</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>El Patriota cuenta con un intrincado sistema de turbinas y hélices en la zona de los tobillos. Esto permite que en tierra firme pueda volar a la velocidad de su Agilidad si quiere, utilizando para ello <strong><font color="orange">50 de energía</font></strong>. En el caso de estar en medio acuático, puede potenciar su velocidad de nado en <strong>+30 de Agilidad</strong> por el mismo gasto de energía.</i></p>
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                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>patriota08</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Sonar etéreo</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>El Patriota cuenta con un emisor de infrasonidos. Esto le da la capacidad de emitir un pulso sónico que rebota en el entorno y en los individuos presentes hasta volver a él. De esta manera puede <strong>identificar la presencia</strong> exacta de cualquier ser hasta 500 metros a su alrededor, gastando <font color=darkblue><strong>500 de espíritu</strong></font>.</i></p>
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                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>patriota09</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='pasiva_content'>
                <span style='font-family: monospace'>
                    <strong><h2 id='nombrePasiva'>Mente colmena</h2></strong>
                </span>
                <div class='type'><span><strong>Pasiva</strong></span></div>

                <p class='description'><i id='descripcionPasiva'>Los cerebros de los Patriotas están conectados entre sí a través de una compleja red de microondas. Esto hace todo lo que un Patriota ve, <strong>es recibido por todos los demás</strong>, teniendo sus conocimientos y visual compartida.</i></p>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`pasiva`, `patriota10`);'
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                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoPasiva'>patriota10</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>TÉCNICA</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Tras ver mis circuitos sobrecargados ante la falta de información, ataco con esta técnica a un grupo de civiles gracias a la siguiente pasiva:<br />
<br />
<div class='tecnica_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreTecnica'>Arduino Beam</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                        <div class='tecnica_estilo'><strong id='estiloTecnica'>Propio</strong></div>
                        <div class='tecnica_rango '><strong id='rangoTecnica'>8</strong></div>
                        
                </div>

                <div class='tecnica_body' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                            parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
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                        }'
                >
                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Información</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='tecnica_spoiler_content' style='display: none;'>
                    <div style='display: flex;flex-direction: column;'>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Requisitos: </strong>
                            </span>
                            <span id='requisitosTecnica'>Armas de Fuego 4 | 230 Precisión</span>
                        </p>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Daño: </strong>
                            </span>
                            <span class='vitalidad'>
                                <strong id='dañoTecnica'>Arma (Rifle T4) + 4,4xPrecisión</strong>
                            </span>
                        </p>
                        <p>
                        <span class='tecnica_label'>
                            <strong>Coste: </strong>
                        </span>
                        <span class='energia'>
                            <strong id='costeTecnica'>830 de energía</strong>
                        </span>
                        </p>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Efecto: </strong>
                            </span>
                            <span id='efectosTecnica'>
                                Aumenta en 20 la Precisión durante el ataque. Causa daño elemental ígneo.
                            </span>
                        </p>
                            </span>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Enfriamiento: </strong>
                            </span>
                            <span id='enfriamientoTecnica'>
                                Tres turnos
                            </span>
                        </p>
                    </div>
                </div>
                <p>
                    <i id='descripcionTecnica'>Reuniendo energía en la palma de su mano, el Patriota dispara un potente y letal láser de plasma con un alcance de 50 metros que, tras impactar, deja tras de sí una explosión de 10 metros de radio que funde todo a su paso. </i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='tecnica_code_container'>
                    <div
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`tecnica`, `arduinobeam001`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoTecnica'>arduinobeam001</span></span>
                    </div>
                </div>
                
            </div><br />
<br />
Está técnica tiene un alcance de <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">50 metros</span> y, a su vez, al impactar, genera un explosión de <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">20 metros de diámetro</span>. El láser, al ser un disparo, va a una velocidad de <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">340 Precisión</span> - gracias al buffo que proporciona la técnica - pudiendo tan sólo Joe ser capaz de ver la trayectoria del láser. Los demás, sólo sois conscientes de lo que está pasando en el momento en el que se da la explosión. El daño de la técnica sería el siguiente:<br />
<br />
Arma (Rifle T4) = 35 + 0,9 x Precisión = 35 + 0,9 x 340 =341<br />
<br />
Arma + 4,4 x Precisión = 341 + 4,4 x 340 = <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">1837 PV</span> de daño elemental ígneo.<br />
<br />
Dada la magnitud del daño, todos los civiles que quedan envueltos en el ataque y en la explosión, mueren instantáneamente, viéndose además todos los edificios que quedan a su alcance calcinados y destrozados. Todos los marines estáis a salvo del ataque. Bien por vosotros.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>GASTOS Y DAÑO</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Gasto 830 de energía por la técnica.<br />
Recupero 30 de energía.<br />
<br />
Me quito 800 de energía en este turno.<br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div><br />
<br />
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						<span>ORDEN DE POSTEO</span>
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					Este tema es para la División 17 de los marines. El turno termina el <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">MIÉRCOLES </span>día <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">19</span>, a las <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">23:59</span>, hora española.<br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pr Relativo][Haki] La inmensidad del mar azul]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1551</link>
			<pubDate>Thu, 30 Jan 2025 17:47:19 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=77">Karlglass</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1551</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Dia 91 de Otoño, Año 14<br />
Cuarteles de la marina de Shabaody</span><br />
</div>
<br />
Los días pasaban en el cuartel y yo no podía descansar tranquila desde que visite ese circo de los horrores. <br />
Como cada día me levante y realice mi entrenamiento diario antes incluso de que saliera el sol, notaba mi cuerpo mas cansado que de costumbre debido al hecho de no poder descansar como me gustaría, pero no paraba de pensar en lo que había visto en aquel parque de atracciones. Había intentado hablar con autoridades de la marina sobre lo que sucedía en aquel lugar pero ni siquiera había sido recibida. <br />
Empecé a correr alrededor del cuartel, sin salir del mismo dando vueltas alrededor del patio del mismo, había subido poco a poco los kilómetros que corría cada día pero estaba cansada y me era imposible concentrarme en el entrenamiendo. Cuando completaba 20 vueltas realizaba 100 sentadillas, 100 flexiones y 100 abdominales. El objetivo estaba ya por las 400 vueltas, una tarea titánica que me costaba cada día mas. Necesitaba poder conciliar el sueño.<br />
<br />
Cada serie era mas complicada y notaba como mi cuerpo no reaccionaba igual que antes a los movimientos. En la cuarta serie, despues de la vuelta numero ochenta al patio, pensé en Ryze, llevaba mucho tiempo ya conmigo y teníamos una gran confianza la una en la otra, siempre en mi hombro pero ¿Qué sabia de ella? ¿De su vida antes de la marina? ¿Qué había tenido que pasar para llegar hasta donde estaba hoy, siendo una pequeña tan poderosa como era? ¿Y que sabia ella de mi y de mi pasado? Joder encima me rei de su gente en aquel maldito espectáculo me cago en la puta. La furia me hizo fallar en una de las flexiones que estaba haciendo, a decir verdad no se en cual pues había perdido la cuenta pero no eran suficientes. Seguiría corriendo un poco, eso me despejaría.<br />
<br />
Otras 20 vueltas, tengo que liberar mi cuerpo de malos pensamientos y de esta maldita furia que siento joder, no puedo estar pensando siempre en lo mismo, además lo que me he propuesto hacer es una tarea titánica. Tengo que estar en la mejor de las formas para conseguirlo.<br />
<br />
Volví a realizar los abdominales pero seguía con lo mismo, esta vez pensé en James, era un tipo resrervado y extraño y hablaba de forma muy extraña ¿A que distancia estaría su hogar? ¿Seria allí todo el mundo como el? ¿habria gente que le hubiera intentado cazar en todo este tiempo para exponerlo como un animal de feria? Yo había sido una esclava de piratas en el pasado, tal vez el hubiera pasado por lo mismo, aunque viendo como se comportaba lo dudaba mucho, pero ¿Tal vez el ser un Milk le hacia el querer siempre destacar por encima del resto? ¿Querer mostrar su valía por encima de los demás? Seguro que así era. Y yo le había tratado como mierda y no había conseguido que dominara el Waki de observación, me gustaría hablar con el pero tras como le había tratado, no me sentía preparada para hacerlo.<br />
<br />
Esta vez si que consegui hacer la serie, aunque me tuve que tomar un respiro para poder continuar. Joder, tenia que dejar de pensar tanto en las cosas coño, todos éramos marines y estábamos aquí por nuestro propio camino y con nuestros propios objetivos, era una vergüenza, no llevaba ni la mitad de mi entrenamiento habitual y estaba en ese estado.<br />
<br />
Un empujón mas, intente volver a concentrarme y correr y realizar los ejercicios que siempre hago, 20 vueltas, dominadas, flexiones, abdominales, vuelta a empezar, otra vez, vamos allá, solo un poco mas, esfuérzate Karlglass coño, mierda de la mierda. Otra serie de vueltas y ya casi lo tienes.<br />
<br />
No podía mas, mi cuerpo estaba agotado y no podía mas, necesitaba agua, así que fui a la fuente mas cercana a beber un poco. Agua. El mundo natural de Fuguwu, la inmesidad del océano, me pareció escucharle algo de que su isla natal estaba cerca, siempre tan recto, siempre dispuesto a cumplir las ordenes precisas, con calma y buen hacer. El soldado perfecto ¿Tal vez le pasaba lo mismo que a James? ¿Cuál era su objetivo? ¿Cuáles eran sus deseos? ¿Era consciente de lo que se hacia con los de su especie tan cerca de su hogar? <br />
<br />
Me vino a la cabeza la horrible escena de los dos hombres pez intentando llegar el uno al otro, las risas del pueblico, todo de nuevo, seguramente la escena mas cruel de todas las que presencie SIN HACER NADA en esta puta y maldita isla. Una isla controlada por la marina y el gobierno mundial. No por la revolución de mierda, ni por los putos piratas. Una isla llena de injusticias y con nosotros allí mirando y sin hacer nada, permitiendo el maltrato a otros como nosotros, como perritos obedientes ¡ Joder ¡<br />
<br />
Seguía echándome agua por encima de manera compulsiva intentando que la furia que sentía de alguna manera , joder, joder, joder. No era el día de entrenar, necesitaba relajarme y descansar.<br />
<br />
Los barracones de los chicos estaban cerca, quería acercarme hacia ellos y buscarles, pedirles perdón sinceramente por mi actitud, conocerles mas a todos, pero no era capaz, solo era un montón puro de mierda ¿Qué les iba a decir? ¿oye chicos, perdonad la forma en la que os trato? ¿ perdonad el mandaros a todos a la mierda? Me quejaba de Apolo, que por otra parte era un humano rubio con una belleza super canonica, pero los demás, no hacían mas que llevarse gritos y malas contestaciones de mi parte, no era como si pudiera simplemente ir con una sonrisa y hacer como si nada hubiera pasado, segurmanete me odiarían y solo me respetaban por ser su jefa. Una mierda de jefa por otra parte. No, no me sentía capaz de hablar con ellos, al menos no todavía, aunque sabia que inevitablemente tendría que tratar con ellos de nuevo. <br />
<br />
Necesitaba salir de allí y tomar el aire, así que Sali del cuartel y todavía llena de malos pensamientos empecé a caminarsin un rumbo fijo, hasta llegar a la hermosa orilla del archipiélago. Las olas del mar golpeaban el manglar rompiéndose con fuerza en ellas y el silencio solo era iinterrumpido por el sonido de estas y las extrañas burbujas que explotaban en el aire, por un momento la tranquilidad y belleza de aquel exotico lugar me hizo olvidar las atrocidades que allí se cometían y que había podido ver con mis propios ojos. Por primera vez en días estaba ¿tranquila?<br />
<br />
Me sente cerca de la orilla, sola, viendo el crepitar de las olas y escuchando las burbujas romperse. Solo estábamos el mar y yo. La inmensidad del horizonte, la paz. El mundo en el que vivíamos era realmente inmenso, mucho mas de lo que podía haberme imaginado al iniciar este viaje y sin embargo, fuera donde fuera siempre había algo roto, siempre había algo corrupto. Esclavistas, piratas, basura, pobreza, racismo, asesinatos, dolor. En todo este inmenso mar y sus teritorios, siempre había algo que olía mal, incluso en los lugares mas aparentemente apaciubles, había esclavitud y pobreza, gente acomodada y gente oprimida. Y normalmente la gente acomodada era la que oprimia a los demás, con nuestro consentimiento o sin el. <br />
<br />
Debía de tener la fuerza de todo el mar para ahogar tanta injusticia, debía de volverme mucho mas fuerte si quería lograr algo tan grande como la paz y la igualdad en el mundo. Si quería repartir mi idea de justicia. Debía de ser un ejemplo para todos y no una vergüenza, debía de ser mejor que el resto, mas rápida, mas fuerte, mas inteligente y sobretodo, debía decontrolarme, tener la templanza que demostre poder tener en aquel barco, custodiando al malvado pirata que se había enfrentado a mi compañero Joe. Y no podía hacerlo yo sola, tenia una familia, rara, desestructurada, con la que discutía y a la que gritaba. No. Mis alas y mis puños tenían que traer amor, tranquilidad y justicia. Esa era mi labor y viendo asquella visión, parecía una tarea imposible. Yo tan solo era un vaso de agua en aquel inmenso mar azul. ¡¡ Pero entrenaría, me haría mas fuerte y lo conseguiría ¡!<br />
<br />
Me levante de nuevo y aprete los puños para despues lanzar uno con toda mi determinación hacia el aire, apuntando al mar, desafiando al mundo. Yo, Karlglass Firebirth, algún día limpiaría este mundo de maldad e injusticias.<br />
<br />
En ese momento mis pensamientos fueron interrumpidos por la voz de una desconocida:<br />
<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Cuanta determinación para alguien que no es capaz ni siquiera de guiar a los suyos sin problemas un par de kilómetros</span></span><br />
<br />
Asustada ante la intrusa que no había visto venir, me di la vuelta y me puse en guardia, allí, apoyada en un árbol había una mujer de ojos azules y claros como el cielo, y una larga cabellera morada y aun mas cuidada que la de Sephirot que le caía hasta la cintura, llevaba un brazalete en el brazo derecho y unos pendientes enormes con forma octogonal, unos labios preciosos de color carmesi y un uniforme de la marina. No era una enemiga, aunque su ropa era peculiar, vestia unas largas y apretadas mallas grises y una especie de bata blanca no demasiado larga que llegaba a la altura de sus rodillas y que parecía fusionarse con una especie de vestido azul que cubría su torso con un ligero escote. No la había visto en mi vida ¿Seria una aliada en mis nuevos propósitos o alguien que se interpondría en ellos? Aun en guardia, me dirgi a la desconocida, activando mi Haki de observación sobre ella, no sentía intenciones hostiles hacia mi<br />
<br />
<span style="color: #005DC2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> -Karglass Firebirth, comodora. ¿Quién eres tu y porque me molestas? ¿nos conocemos?<br />
</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Mi nombre es Shiroka Murashaki, contralmirante de la marina, cuadrese ante mi, comodora Karlglass</span></span><br />
<br />
Tchs. Menudos aires se traía la tipa esta, pero su aura era tremenda y sentía curiosidad así que me cuadre como me dijo. Mantiendo mi saludo me permiti seguir conversando con la tal Sisuka.<br />
<br />
  <span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-¿Y que es lo que quiere de mi contralmirante? ¿Necesita mis servicios?</span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">  -No. Simplemente sentía curiosidad</span></span><br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-¿Curiosidad?</span></span><br />
<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Si, quería saber como alguien como usted , con ese carácter tan explosivo del que me han hablado, había llegado a ser comodora y a tener bajo su cargo a gente tan apta como el contramestre Fuwugu<br />
</span></span><br />
<br />
¿EL contramestre Fuguwu? ¿Habia estado estudiando a mi división? ¿Era esta mujer una amenaza? Su Haki y rango eran claramente superior al mio y cada vez que abría ese buzon que tenia como boca me cabreaba mas, hablaba de forma calmada, pero parecía que buscaba claramente el provocarme.rompi mi saludo y volví a dirigirme a ella, intentando no gritarla y perder del todo los nervios<br />
 <span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-¿ Y que sabes tu de Fuguwu? Si, el esta a mi cargo ¿Qué</span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369b;" class="mycode_color"> quieres de mi?</span></span><br />
<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Mantenga el saludo Comodora. Nadie le ha dicho que pueda romperlo</span></span><br />
<br />
Haciendo un esfuerzo titánico, volví a poner el saludoy claramente molesta volví a contestar a la pava esta tan creida.<br />
<br />
 <span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Y que quiere de mi, contralmirante como se llame</span></span><br />
<br />
 <span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-No puede mantener un saludo, no puede retener un nombre, se enfada a las primera de cambio…</span></span><br />
<br />
<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">  <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-QUE QUIERE DE MI CONTRALMIRANTE</span></span><br />
<br />
 <span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- No me levante la voz. Y mi nombre es Shiroka Murashaki. Contralmirante Murashaki para usted, comodora </span></span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">   Firebirth.</span></span><br />
<br />
No aguantaba mas no aguantaba mas a esta zorra, estaba yo tan jodidamente tranquila y viene esta tipa a tocar los huevos, haciendo un esfuerzo titánico respire hondo y volví a contestar, manteniendo el saludo.<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Que quiere de mi contralmirante</span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">[b]- Disciplina. Fuerza. Que este a la altura de esta sagrada institución</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color">[b]- ¿Acaso cree que no lo estoy?</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">[b]- No, no lo esta, es usted solo una niña rabiosa con un cargo muy por encima del que se merece tan solo porque ha estado al lado de un verdadero héroe sin el cual no es nadie.</span></span><br />
<br />
Tenia puta razón, tenia toda la razón del mundo, pero me sudaba el coño, no podía mas, no podía mas, no podía mas con esta cerda asquerosa de color morado. Rompi el saludo y me lance hacia su cara intentándole dar un puñetazo en su hermosa cara, me daba igual que tuviera razón y me daba igual que fuera mi superior, se estaba pasando de la ralla y había venido a verme simplemente para provocarme.<br />
<br />
 Obviamente aquello no salió bien, aquella mujer sabia perfectamente lo que iba a hacer y me esquivo con facilidad, no se ni como, para despues propinarme una patada en el mentón tampoco se ni como, con la que si hubiera querido me habría lanzado al agua y acabado conmigo, sin embargo, quede boca arriba e humillada al borde del acantilado:<br />
<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Lo que yo me pensaba, no vales la pena “Comodora”. Si informo de esto probablemente te sancionen y tal vez incluso seas degradada<br />
</span></span><br />
<br />
La rabia y frustración que sentía eran enormes, ya no por las palabras de mi superior y las consecuencias de mis actos si no porque me estaba volviendo a fallar, hace tan solo unos momentos estaba pensando en grande y ahora volvía a la realidad de una patada, era débil y temperamental y así nunca llegaría a cumplir mis objetivos, me levante lentamente y me dirigi de nuevo a aquella tipa, era fuerte y tranquila, en ningún momento había levantado la voz y en un momento me había puesto en mi lugar.<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Si tiene que ser así, que así sea. Nada me detendrá en mi objetivo. Tal vez sea lo mejor incluso, tal vez tenga razón contralmirante, no estoy preparada<br />
</span></span><br />
<br />
La contralmirante me miro levantarme y me pareció ver como sonreía levemente. Sus intenciones seguían sin ser hostiles sin embargo, sin volver a activar el haki, que con la hostia que me había dado había desactivado, podía ver algo en esa mujer ¿Tal vez me estuviera equivocando con ella? ¿Tal vez no era una piedra del camino?<br />
<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Por fin un poco de sensatez señorita. Sin embargo, es usted consciente de lo que ha intentado hacer, fracasando estrepitosamente ¿verdad?<br />
</span></span><br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Tchs, lo soy y ya le he dicho que aceptare las consecuencias de mis actos ¿Qué es lo que quiere de mi?<br />
</span><br />
</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">-Probarla comodoro, probar si esta a la altura de esta institución y de su rango como ya la he dicho ¿es que es usted tonta?</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
Lo que mas me molestaba de ella era la tranquilidad con la que hablaba, no tenia que haber tanta diferencia entre ella y yo, pero de nada servia enrabietarme más.</span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color">[b]- No hace falta que me insulte ¿Va a reportar de esto o no?<br />
</span></span><span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Depende de usted</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color">[b]- ¿Qué es lo que quiere?</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">[b]- De nuevo, que me demuestre que es apta para su cargo y esta sagrada institución, marine.</span></span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- ¿No la he demostrado ya que no?<br />
</span></span><span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Desde luego que si, su carácter es iracundo y explosivo, le cuesta obedecer ordenes y mostrar respeto, no habla usted adecuadamente, no controla usted a su tropa adecuadamente y dudan de usted y sin embargo..</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color">[b]- ¿Sin embargo que?</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">[b]- Sin embargo, cuando he llegado aquí estaba usted pensando en grandes cosas comodoro, sin embargo enseño a Fuguwu los fundamentos del Haki en tan solo un día</span></span><br />
<br />
Estaba confundida, quería probarme eso estaba claro, pero no se que quería que hiciera para que la demostrara estar al nivel, estar a la altura de lo que me pedía, es cierto que hace tan solo un momento estaba preparada para lo que fuera, supongo que esa parte de mi es la que quería ver Sizuka así que se la mostraria.<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> .Pues aquí estoy, dígame que quiere de mi y lo hare.<br />
</span></span><br />
<br />
¿Me estaría intentando chantajear tal vez? No lo creo. Por muy zorra que me pareciese no parecía ser ese tipo de persona.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">- Tan solo quiero que me muestre que es capaz de seguirle el ritmo a la gente que tiene por debajo de usted. Juguemos a un juego comodora. Hace tan solo unos días, uno de sus hombres, el Gyojin Fuguwu, me pidió ayuda para entrenar. A mi. No a usted. ¿Por qué cree que ha podido pasar esto?</span><br />
</span><br />
Me mantuve en silencio, recordaba las palabras que les había dedicado a todos. Era normal que no quisieran volver a entrenar conmigo.<br />
<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- No se fustigue así comodoro, no es lo que usted piensa. A Decir verdad, creo que Fuguwu la valora y la respeta. La cuestión aquí es ¿Usted merece ese respeto?<br />
</span></span><br />
<br />
Era como si viera dentro de mi, como si lo supiera todo sobre mi sin yo tener que decir nada, seguramente fruto de un Waki mucho mas avanzado que el mio. Me sentía sucia, violada y humillada por aquella persona mucho mas pequeña que yo pero que era un monstruo a mi lado.<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- No lo sé.</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
[b]<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">- Pues vamos a averiguarlo Karlglass Firebirth. Fuguwu ya le ha superado, con un Haki y una fuerza inferior a la suya, gracias a su determinación, disciplina y ayudada por mi ha superado sus limites. No acudió a usted porque no la respete Comodoro, acudió a mi porque usted ya no tenia nada mas que enseñarla</span></span><br />
<br />
Increíble. Sabia en el momento que empecé a entrenar a esos chicos de lo que eran capaces ¿Pero ya me habían superado? Debería de sentirme mal por ello sin embargo, estaba orgullosa, orgullosa de que la fuerza de mis compañeros no tuviera limites y aprendieran a pasos tan agigantados<br />
<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- No pareces sorprendida, me gusta, eres orgullosa pero valoras a tus compañeros. Tal vez puedas continuar tu camino. Sin embargo…</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color">[b]- Tengo que superar a Fuguwu.</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">[b]- Eso es, parece que no eres tan tonta al fin y al cabo. Voy a darte el honor de ser entrenada por mi. Si no cumples mis expectativas, reportare tu ataque y lo mas probable es que te degraden o algo peor. Sin embargo si demuestras ser digna de tus hombres, me ire por donde he venido y te dejaré en paz</span></span><br />
<br />
Estaba preparada y motivada. Ahí tenia el océano, ante mi, mirándome a los ojos, desafiante, consciente de la superioridad ante un grano de arena como yo. Tenia que demostrar que podía aguantar la embestida de las olas y así lo haría. <br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Estoy preparada</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">[b]- Entonces activa tu Haki de armamento. ¡¡ Alla voy ¡!</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
Active mi Haki, pero el golpe fue duro e inevitable, un puñetazo directo a la boca de mi estomago que casi me tira por el barranco, pero esta vez de alguna manera lo soporte de pie.<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color">[b]- Como…¿Cómo golpeas con esa potencia?</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">[b]- ¿No esta claro? Utilizo el mismo Haki que tu pero a un nivel avanzado, imbuyo mi cuerpo en el para golpearte, tu turno, utiliza tu haki a máxima potencia y golpéame con todas tus fuerzas.</span></span><br />
<br />
Tense mis músculos y utilice mi respiración, me puse en posición y concentre todas mis fuerzas en mi puño derecho para despues corriendo ejecutar un puñetazo perfecto hacia abajo y golpear en la cabeza de mi objetivo. <br />
<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Mal. Muy mal. Ya sabes lo básico ¡¡Endurece tu cuerpo maldita sea!! ¡¡Concentra tu energía en el puño y lanzala hacia a mi!!</span><br />
</span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Eso intento hacer..como es posible…que lo hayas bloqueado</span></span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
[b]<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">- Ataque y defensa con el Haki niña, sirve tanto como para atacar como para defender, deberías saberlo de sobra. He endurecido mi cuerpoi para bloquear tu débil puño.</span></span><br />
<br />
Sin darme tiempo a respirar, con sus dos  aun bloqueando mi diestra, me lanzo una patada, claramente imbuida en Haki por encima de la rodilla que casi hace arrodillarme.<br />
<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Tu resistencia es admirable Comodoro, cualquier otro seguramente no podría continuar, pero estas al limite, si no consigues darme el próximo golpe, el siguiente que te de yo acabara contigo<br />
</span></span><br />
[/b]<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><iframe width="560" height="80" src="https://www.youtube.com/embed/rW7OB_HDCGQ?si=A5azicX3a5J4I1EP" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></span></div>
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
No mentia, estaba al limite de mis fuerzas, el entrenamiento que había abandonado, la mala alimentación y la falta de sueño, me habían debilitado. Mi visión empezaba a sentirse borrosa, como me diera otro golpe estaría acabada, todo el progreso hasta ahora quedaría en nada, si tenia que ser así, que así fuera, pero no quería separarme de Joe y de mis compañeros de división, ni quería volver a tener que empezar desde el principio, si tenia que retroceder, que fuera solo para tomar impulso. <br />
<br />
Mi determinación era inquebrantable, no iba a dejar que aquella zorra me ganara sin mas, prometí no volver a perder y aunque esto fuera un entrenamiento contra un aliado, mi rasngo, mi posición y el devenir de mi vida, dependían del próximo puñetazo que diera. Volví a lo basuico, pise fuerte, senti cada uno de mis músculos y lleve la energía a través de ellos, como si fuera un adulto volviendo a aprender a andar despues de estar meses sin hacerlo, Con el pie izquierdo colocado hacia atrás, senti mi pisada en el suelo y la energía subiendo por mis isquios llegando al torsoy subiendo por el mismo, sentía el calor de mi energía en todos mis músculos. Eche el hombro derecho hacia atrás, aun con la palma de mi mano abierta, y mas energía que nunca reposar sobre mi espalda y hombro, aprete mi mano izquierda y senti como la energía que emanaba de ella también viajaba a través de mi cuerpo, debía de utilizarlo todo. Aprete la mandíbula y senti cada uno de mis dientes y mis huesos. Toda mi energía ya estaba viajando a través de mi bicep y mi tricep derecho hasta viajar por todo mi brazo y llegar hasta mi mano, Sentía como una bomba nuclear a través de mi mano, solo entonces agarre esa energía y cerre mi puño, atesorándola, para lanzar un puñetazo en el que me jugaba el todo por el todo.<br />
<br />
Si no tenia éxito ahora. Todo terminaría. Sin embargo, el puñetazo impacto, el musuculo de mi puño estaba mas duro que el acero de un barco y senti como traspasaba la barrera ya preparada de mi rivalque sorprendida dio un paso para atrás tras romper su guardia.<br />
<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">[b]- Muy bien. Lo has pillado…sin embargo ¿Podras defenderte de esto?<br />
</span></span><br />
<br />
El combate y la prueba no habían acabado, ahora debía defenderme de aquella bestia de color azul y morada que se disponía a carga contra mi con su puño izquierdo, dirgiendose a mi pecho, no tenia tiempo que perder, tenia que repetir lo mismo, pero esta vez para parar su ataque, con mi mano izquierda repeti el proceso con el que había atacado pero esta vez sin soltar la bomba de energía que llevaba dentro de mi. Repitiendo la misma operación que antes pero esta vez sin tiempo, logre endurecer mi mano y bloquear su puño con el mio, mucho mas grande, generando una pequeña onda de choque en el impacto, de alguna manera dolió pero no tanto. <br />
<br />
Mi improvisada enemiga, compañera y maestra, se echo de nuevo para atrás y segui en guardia esperando un segundo golpe. Sin embargo este no llego. <br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Enhorabuena Karglass. Has demostrado estar al nivel de esta institución al menos cuando se te pone contra las cuerdas, ha sido..interesante.</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color">[b]- ¿Entonces se acabo el juego?</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">[b]- De momento si, pero no te relajes, estaré siguiendo tus pasos. No informare de nuestro pequeño incidente. Seguiré sus pasos y los de su división, comodoro.</span></span><br />
<br />
Me senti liberada, había superado la prueba y se me permitía seguir con mi camino, al menos de momento. Aquella mujer era algo excepcional, este mundo nunca paraba de sorprenderme, la mujer se dio la vuelta y se fue andando de nuevo en dirección al cercano cuartel, pero antes de que se fuera, tenia que agradecerle todo lo que me había enseñado en tan poco tiempo. Me volví a cuadrar en un saludo marcial hacia ella, aunque estaba de espaldas y grite hacia donde iba<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- ¡¡¡ Muchas gracias por todo Contralmirante Sizuka!!</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">[b]- Mi nombre es Shiroka, comodoro. No haga que me arrepienta. Hasta que nos volvamos a ver.</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
Todo había terminado y aunque fuera un desastre, dudo que olvidara lo sucedido aquel día, desde luego, no era mas que una pequeña piedra en aquel inmenso mar y los objetivos que me había marcado, me quedaban aun tan lejos que era difícil pensar que algún día se cumplieran, pero ahora mismo, en este instante, estaba mucho mas cerca de conseguirlo que hace tan solo unas horas, ahora mismo, era una amenaza mucho mayor para aquellos que se opusieran a la justicia de lo que lo era antes.<br />
A partir de mañana, empezaría a entrenar lo realizado hoy hasta poder dominarlo y usarlo en combate real.</span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>resumen</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					</span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Karlglass es asaltada por la contralmirante Shikouka que la pone a prueba. Finalmente Karlglass empieza a dominar el Haki de armamento nivel medio.</span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">
				</div>
			</div></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Dia 91 de Otoño, Año 14<br />
Cuarteles de la marina de Shabaody</span><br />
</div>
<br />
Los días pasaban en el cuartel y yo no podía descansar tranquila desde que visite ese circo de los horrores. <br />
Como cada día me levante y realice mi entrenamiento diario antes incluso de que saliera el sol, notaba mi cuerpo mas cansado que de costumbre debido al hecho de no poder descansar como me gustaría, pero no paraba de pensar en lo que había visto en aquel parque de atracciones. Había intentado hablar con autoridades de la marina sobre lo que sucedía en aquel lugar pero ni siquiera había sido recibida. <br />
Empecé a correr alrededor del cuartel, sin salir del mismo dando vueltas alrededor del patio del mismo, había subido poco a poco los kilómetros que corría cada día pero estaba cansada y me era imposible concentrarme en el entrenamiendo. Cuando completaba 20 vueltas realizaba 100 sentadillas, 100 flexiones y 100 abdominales. El objetivo estaba ya por las 400 vueltas, una tarea titánica que me costaba cada día mas. Necesitaba poder conciliar el sueño.<br />
<br />
Cada serie era mas complicada y notaba como mi cuerpo no reaccionaba igual que antes a los movimientos. En la cuarta serie, despues de la vuelta numero ochenta al patio, pensé en Ryze, llevaba mucho tiempo ya conmigo y teníamos una gran confianza la una en la otra, siempre en mi hombro pero ¿Qué sabia de ella? ¿De su vida antes de la marina? ¿Qué había tenido que pasar para llegar hasta donde estaba hoy, siendo una pequeña tan poderosa como era? ¿Y que sabia ella de mi y de mi pasado? Joder encima me rei de su gente en aquel maldito espectáculo me cago en la puta. La furia me hizo fallar en una de las flexiones que estaba haciendo, a decir verdad no se en cual pues había perdido la cuenta pero no eran suficientes. Seguiría corriendo un poco, eso me despejaría.<br />
<br />
Otras 20 vueltas, tengo que liberar mi cuerpo de malos pensamientos y de esta maldita furia que siento joder, no puedo estar pensando siempre en lo mismo, además lo que me he propuesto hacer es una tarea titánica. Tengo que estar en la mejor de las formas para conseguirlo.<br />
<br />
Volví a realizar los abdominales pero seguía con lo mismo, esta vez pensé en James, era un tipo resrervado y extraño y hablaba de forma muy extraña ¿A que distancia estaría su hogar? ¿Seria allí todo el mundo como el? ¿habria gente que le hubiera intentado cazar en todo este tiempo para exponerlo como un animal de feria? Yo había sido una esclava de piratas en el pasado, tal vez el hubiera pasado por lo mismo, aunque viendo como se comportaba lo dudaba mucho, pero ¿Tal vez el ser un Milk le hacia el querer siempre destacar por encima del resto? ¿Querer mostrar su valía por encima de los demás? Seguro que así era. Y yo le había tratado como mierda y no había conseguido que dominara el Waki de observación, me gustaría hablar con el pero tras como le había tratado, no me sentía preparada para hacerlo.<br />
<br />
Esta vez si que consegui hacer la serie, aunque me tuve que tomar un respiro para poder continuar. Joder, tenia que dejar de pensar tanto en las cosas coño, todos éramos marines y estábamos aquí por nuestro propio camino y con nuestros propios objetivos, era una vergüenza, no llevaba ni la mitad de mi entrenamiento habitual y estaba en ese estado.<br />
<br />
Un empujón mas, intente volver a concentrarme y correr y realizar los ejercicios que siempre hago, 20 vueltas, dominadas, flexiones, abdominales, vuelta a empezar, otra vez, vamos allá, solo un poco mas, esfuérzate Karlglass coño, mierda de la mierda. Otra serie de vueltas y ya casi lo tienes.<br />
<br />
No podía mas, mi cuerpo estaba agotado y no podía mas, necesitaba agua, así que fui a la fuente mas cercana a beber un poco. Agua. El mundo natural de Fuguwu, la inmesidad del océano, me pareció escucharle algo de que su isla natal estaba cerca, siempre tan recto, siempre dispuesto a cumplir las ordenes precisas, con calma y buen hacer. El soldado perfecto ¿Tal vez le pasaba lo mismo que a James? ¿Cuál era su objetivo? ¿Cuáles eran sus deseos? ¿Era consciente de lo que se hacia con los de su especie tan cerca de su hogar? <br />
<br />
Me vino a la cabeza la horrible escena de los dos hombres pez intentando llegar el uno al otro, las risas del pueblico, todo de nuevo, seguramente la escena mas cruel de todas las que presencie SIN HACER NADA en esta puta y maldita isla. Una isla controlada por la marina y el gobierno mundial. No por la revolución de mierda, ni por los putos piratas. Una isla llena de injusticias y con nosotros allí mirando y sin hacer nada, permitiendo el maltrato a otros como nosotros, como perritos obedientes ¡ Joder ¡<br />
<br />
Seguía echándome agua por encima de manera compulsiva intentando que la furia que sentía de alguna manera , joder, joder, joder. No era el día de entrenar, necesitaba relajarme y descansar.<br />
<br />
Los barracones de los chicos estaban cerca, quería acercarme hacia ellos y buscarles, pedirles perdón sinceramente por mi actitud, conocerles mas a todos, pero no era capaz, solo era un montón puro de mierda ¿Qué les iba a decir? ¿oye chicos, perdonad la forma en la que os trato? ¿ perdonad el mandaros a todos a la mierda? Me quejaba de Apolo, que por otra parte era un humano rubio con una belleza super canonica, pero los demás, no hacían mas que llevarse gritos y malas contestaciones de mi parte, no era como si pudiera simplemente ir con una sonrisa y hacer como si nada hubiera pasado, segurmanete me odiarían y solo me respetaban por ser su jefa. Una mierda de jefa por otra parte. No, no me sentía capaz de hablar con ellos, al menos no todavía, aunque sabia que inevitablemente tendría que tratar con ellos de nuevo. <br />
<br />
Necesitaba salir de allí y tomar el aire, así que Sali del cuartel y todavía llena de malos pensamientos empecé a caminarsin un rumbo fijo, hasta llegar a la hermosa orilla del archipiélago. Las olas del mar golpeaban el manglar rompiéndose con fuerza en ellas y el silencio solo era iinterrumpido por el sonido de estas y las extrañas burbujas que explotaban en el aire, por un momento la tranquilidad y belleza de aquel exotico lugar me hizo olvidar las atrocidades que allí se cometían y que había podido ver con mis propios ojos. Por primera vez en días estaba ¿tranquila?<br />
<br />
Me sente cerca de la orilla, sola, viendo el crepitar de las olas y escuchando las burbujas romperse. Solo estábamos el mar y yo. La inmensidad del horizonte, la paz. El mundo en el que vivíamos era realmente inmenso, mucho mas de lo que podía haberme imaginado al iniciar este viaje y sin embargo, fuera donde fuera siempre había algo roto, siempre había algo corrupto. Esclavistas, piratas, basura, pobreza, racismo, asesinatos, dolor. En todo este inmenso mar y sus teritorios, siempre había algo que olía mal, incluso en los lugares mas aparentemente apaciubles, había esclavitud y pobreza, gente acomodada y gente oprimida. Y normalmente la gente acomodada era la que oprimia a los demás, con nuestro consentimiento o sin el. <br />
<br />
Debía de tener la fuerza de todo el mar para ahogar tanta injusticia, debía de volverme mucho mas fuerte si quería lograr algo tan grande como la paz y la igualdad en el mundo. Si quería repartir mi idea de justicia. Debía de ser un ejemplo para todos y no una vergüenza, debía de ser mejor que el resto, mas rápida, mas fuerte, mas inteligente y sobretodo, debía decontrolarme, tener la templanza que demostre poder tener en aquel barco, custodiando al malvado pirata que se había enfrentado a mi compañero Joe. Y no podía hacerlo yo sola, tenia una familia, rara, desestructurada, con la que discutía y a la que gritaba. No. Mis alas y mis puños tenían que traer amor, tranquilidad y justicia. Esa era mi labor y viendo asquella visión, parecía una tarea imposible. Yo tan solo era un vaso de agua en aquel inmenso mar azul. ¡¡ Pero entrenaría, me haría mas fuerte y lo conseguiría ¡!<br />
<br />
Me levante de nuevo y aprete los puños para despues lanzar uno con toda mi determinación hacia el aire, apuntando al mar, desafiando al mundo. Yo, Karlglass Firebirth, algún día limpiaría este mundo de maldad e injusticias.<br />
<br />
En ese momento mis pensamientos fueron interrumpidos por la voz de una desconocida:<br />
<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Cuanta determinación para alguien que no es capaz ni siquiera de guiar a los suyos sin problemas un par de kilómetros</span></span><br />
<br />
Asustada ante la intrusa que no había visto venir, me di la vuelta y me puse en guardia, allí, apoyada en un árbol había una mujer de ojos azules y claros como el cielo, y una larga cabellera morada y aun mas cuidada que la de Sephirot que le caía hasta la cintura, llevaba un brazalete en el brazo derecho y unos pendientes enormes con forma octogonal, unos labios preciosos de color carmesi y un uniforme de la marina. No era una enemiga, aunque su ropa era peculiar, vestia unas largas y apretadas mallas grises y una especie de bata blanca no demasiado larga que llegaba a la altura de sus rodillas y que parecía fusionarse con una especie de vestido azul que cubría su torso con un ligero escote. No la había visto en mi vida ¿Seria una aliada en mis nuevos propósitos o alguien que se interpondría en ellos? Aun en guardia, me dirgi a la desconocida, activando mi Haki de observación sobre ella, no sentía intenciones hostiles hacia mi<br />
<br />
<span style="color: #005DC2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> -Karglass Firebirth, comodora. ¿Quién eres tu y porque me molestas? ¿nos conocemos?<br />
</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Mi nombre es Shiroka Murashaki, contralmirante de la marina, cuadrese ante mi, comodora Karlglass</span></span><br />
<br />
Tchs. Menudos aires se traía la tipa esta, pero su aura era tremenda y sentía curiosidad así que me cuadre como me dijo. Mantiendo mi saludo me permiti seguir conversando con la tal Sisuka.<br />
<br />
  <span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-¿Y que es lo que quiere de mi contralmirante? ¿Necesita mis servicios?</span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">  -No. Simplemente sentía curiosidad</span></span><br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-¿Curiosidad?</span></span><br />
<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Si, quería saber como alguien como usted , con ese carácter tan explosivo del que me han hablado, había llegado a ser comodora y a tener bajo su cargo a gente tan apta como el contramestre Fuwugu<br />
</span></span><br />
<br />
¿EL contramestre Fuguwu? ¿Habia estado estudiando a mi división? ¿Era esta mujer una amenaza? Su Haki y rango eran claramente superior al mio y cada vez que abría ese buzon que tenia como boca me cabreaba mas, hablaba de forma calmada, pero parecía que buscaba claramente el provocarme.rompi mi saludo y volví a dirigirme a ella, intentando no gritarla y perder del todo los nervios<br />
 <span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-¿ Y que sabes tu de Fuguwu? Si, el esta a mi cargo ¿Qué</span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #00369b;" class="mycode_color"> quieres de mi?</span></span><br />
<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Mantenga el saludo Comodora. Nadie le ha dicho que pueda romperlo</span></span><br />
<br />
Haciendo un esfuerzo titánico, volví a poner el saludoy claramente molesta volví a contestar a la pava esta tan creida.<br />
<br />
 <span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Y que quiere de mi, contralmirante como se llame</span></span><br />
<br />
 <span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-No puede mantener un saludo, no puede retener un nombre, se enfada a las primera de cambio…</span></span><br />
<br />
<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">  <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-QUE QUIERE DE MI CONTRALMIRANTE</span></span><br />
<br />
 <span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- No me levante la voz. Y mi nombre es Shiroka Murashaki. Contralmirante Murashaki para usted, comodora </span></span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">   Firebirth.</span></span><br />
<br />
No aguantaba mas no aguantaba mas a esta zorra, estaba yo tan jodidamente tranquila y viene esta tipa a tocar los huevos, haciendo un esfuerzo titánico respire hondo y volví a contestar, manteniendo el saludo.<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Que quiere de mi contralmirante</span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">[b]- Disciplina. Fuerza. Que este a la altura de esta sagrada institución</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color">[b]- ¿Acaso cree que no lo estoy?</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">[b]- No, no lo esta, es usted solo una niña rabiosa con un cargo muy por encima del que se merece tan solo porque ha estado al lado de un verdadero héroe sin el cual no es nadie.</span></span><br />
<br />
Tenia puta razón, tenia toda la razón del mundo, pero me sudaba el coño, no podía mas, no podía mas, no podía mas con esta cerda asquerosa de color morado. Rompi el saludo y me lance hacia su cara intentándole dar un puñetazo en su hermosa cara, me daba igual que tuviera razón y me daba igual que fuera mi superior, se estaba pasando de la ralla y había venido a verme simplemente para provocarme.<br />
<br />
 Obviamente aquello no salió bien, aquella mujer sabia perfectamente lo que iba a hacer y me esquivo con facilidad, no se ni como, para despues propinarme una patada en el mentón tampoco se ni como, con la que si hubiera querido me habría lanzado al agua y acabado conmigo, sin embargo, quede boca arriba e humillada al borde del acantilado:<br />
<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Lo que yo me pensaba, no vales la pena “Comodora”. Si informo de esto probablemente te sancionen y tal vez incluso seas degradada<br />
</span></span><br />
<br />
La rabia y frustración que sentía eran enormes, ya no por las palabras de mi superior y las consecuencias de mis actos si no porque me estaba volviendo a fallar, hace tan solo unos momentos estaba pensando en grande y ahora volvía a la realidad de una patada, era débil y temperamental y así nunca llegaría a cumplir mis objetivos, me levante lentamente y me dirigi de nuevo a aquella tipa, era fuerte y tranquila, en ningún momento había levantado la voz y en un momento me había puesto en mi lugar.<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Si tiene que ser así, que así sea. Nada me detendrá en mi objetivo. Tal vez sea lo mejor incluso, tal vez tenga razón contralmirante, no estoy preparada<br />
</span></span><br />
<br />
La contralmirante me miro levantarme y me pareció ver como sonreía levemente. Sus intenciones seguían sin ser hostiles sin embargo, sin volver a activar el haki, que con la hostia que me había dado había desactivado, podía ver algo en esa mujer ¿Tal vez me estuviera equivocando con ella? ¿Tal vez no era una piedra del camino?<br />
<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Por fin un poco de sensatez señorita. Sin embargo, es usted consciente de lo que ha intentado hacer, fracasando estrepitosamente ¿verdad?<br />
</span></span><br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Tchs, lo soy y ya le he dicho que aceptare las consecuencias de mis actos ¿Qué es lo que quiere de mi?<br />
</span><br />
</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">-Probarla comodoro, probar si esta a la altura de esta institución y de su rango como ya la he dicho ¿es que es usted tonta?</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
Lo que mas me molestaba de ella era la tranquilidad con la que hablaba, no tenia que haber tanta diferencia entre ella y yo, pero de nada servia enrabietarme más.</span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color">[b]- No hace falta que me insulte ¿Va a reportar de esto o no?<br />
</span></span><span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Depende de usted</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color">[b]- ¿Qué es lo que quiere?</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">[b]- De nuevo, que me demuestre que es apta para su cargo y esta sagrada institución, marine.</span></span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- ¿No la he demostrado ya que no?<br />
</span></span><span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Desde luego que si, su carácter es iracundo y explosivo, le cuesta obedecer ordenes y mostrar respeto, no habla usted adecuadamente, no controla usted a su tropa adecuadamente y dudan de usted y sin embargo..</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color">[b]- ¿Sin embargo que?</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">[b]- Sin embargo, cuando he llegado aquí estaba usted pensando en grandes cosas comodoro, sin embargo enseño a Fuguwu los fundamentos del Haki en tan solo un día</span></span><br />
<br />
Estaba confundida, quería probarme eso estaba claro, pero no se que quería que hiciera para que la demostrara estar al nivel, estar a la altura de lo que me pedía, es cierto que hace tan solo un momento estaba preparada para lo que fuera, supongo que esa parte de mi es la que quería ver Sizuka así que se la mostraria.<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> .Pues aquí estoy, dígame que quiere de mi y lo hare.<br />
</span></span><br />
<br />
¿Me estaría intentando chantajear tal vez? No lo creo. Por muy zorra que me pareciese no parecía ser ese tipo de persona.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">- Tan solo quiero que me muestre que es capaz de seguirle el ritmo a la gente que tiene por debajo de usted. Juguemos a un juego comodora. Hace tan solo unos días, uno de sus hombres, el Gyojin Fuguwu, me pidió ayuda para entrenar. A mi. No a usted. ¿Por qué cree que ha podido pasar esto?</span><br />
</span><br />
Me mantuve en silencio, recordaba las palabras que les había dedicado a todos. Era normal que no quisieran volver a entrenar conmigo.<br />
<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- No se fustigue así comodoro, no es lo que usted piensa. A Decir verdad, creo que Fuguwu la valora y la respeta. La cuestión aquí es ¿Usted merece ese respeto?<br />
</span></span><br />
<br />
Era como si viera dentro de mi, como si lo supiera todo sobre mi sin yo tener que decir nada, seguramente fruto de un Waki mucho mas avanzado que el mio. Me sentía sucia, violada y humillada por aquella persona mucho mas pequeña que yo pero que era un monstruo a mi lado.<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- No lo sé.</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
[b]<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">- Pues vamos a averiguarlo Karlglass Firebirth. Fuguwu ya le ha superado, con un Haki y una fuerza inferior a la suya, gracias a su determinación, disciplina y ayudada por mi ha superado sus limites. No acudió a usted porque no la respete Comodoro, acudió a mi porque usted ya no tenia nada mas que enseñarla</span></span><br />
<br />
Increíble. Sabia en el momento que empecé a entrenar a esos chicos de lo que eran capaces ¿Pero ya me habían superado? Debería de sentirme mal por ello sin embargo, estaba orgullosa, orgullosa de que la fuerza de mis compañeros no tuviera limites y aprendieran a pasos tan agigantados<br />
<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- No pareces sorprendida, me gusta, eres orgullosa pero valoras a tus compañeros. Tal vez puedas continuar tu camino. Sin embargo…</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color">[b]- Tengo que superar a Fuguwu.</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">[b]- Eso es, parece que no eres tan tonta al fin y al cabo. Voy a darte el honor de ser entrenada por mi. Si no cumples mis expectativas, reportare tu ataque y lo mas probable es que te degraden o algo peor. Sin embargo si demuestras ser digna de tus hombres, me ire por donde he venido y te dejaré en paz</span></span><br />
<br />
Estaba preparada y motivada. Ahí tenia el océano, ante mi, mirándome a los ojos, desafiante, consciente de la superioridad ante un grano de arena como yo. Tenia que demostrar que podía aguantar la embestida de las olas y así lo haría. <br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Estoy preparada</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">[b]- Entonces activa tu Haki de armamento. ¡¡ Alla voy ¡!</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
Active mi Haki, pero el golpe fue duro e inevitable, un puñetazo directo a la boca de mi estomago que casi me tira por el barranco, pero esta vez de alguna manera lo soporte de pie.<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color">[b]- Como…¿Cómo golpeas con esa potencia?</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">[b]- ¿No esta claro? Utilizo el mismo Haki que tu pero a un nivel avanzado, imbuyo mi cuerpo en el para golpearte, tu turno, utiliza tu haki a máxima potencia y golpéame con todas tus fuerzas.</span></span><br />
<br />
Tense mis músculos y utilice mi respiración, me puse en posición y concentre todas mis fuerzas en mi puño derecho para despues corriendo ejecutar un puñetazo perfecto hacia abajo y golpear en la cabeza de mi objetivo. <br />
<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Mal. Muy mal. Ya sabes lo básico ¡¡Endurece tu cuerpo maldita sea!! ¡¡Concentra tu energía en el puño y lanzala hacia a mi!!</span><br />
</span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Eso intento hacer..como es posible…que lo hayas bloqueado</span></span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
[b]<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">- Ataque y defensa con el Haki niña, sirve tanto como para atacar como para defender, deberías saberlo de sobra. He endurecido mi cuerpoi para bloquear tu débil puño.</span></span><br />
<br />
Sin darme tiempo a respirar, con sus dos  aun bloqueando mi diestra, me lanzo una patada, claramente imbuida en Haki por encima de la rodilla que casi hace arrodillarme.<br />
<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Tu resistencia es admirable Comodoro, cualquier otro seguramente no podría continuar, pero estas al limite, si no consigues darme el próximo golpe, el siguiente que te de yo acabara contigo<br />
</span></span><br />
[/b]<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><iframe width="560" height="80" src="https://www.youtube.com/embed/rW7OB_HDCGQ?si=A5azicX3a5J4I1EP" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></span></div>
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
No mentia, estaba al limite de mis fuerzas, el entrenamiento que había abandonado, la mala alimentación y la falta de sueño, me habían debilitado. Mi visión empezaba a sentirse borrosa, como me diera otro golpe estaría acabada, todo el progreso hasta ahora quedaría en nada, si tenia que ser así, que así fuera, pero no quería separarme de Joe y de mis compañeros de división, ni quería volver a tener que empezar desde el principio, si tenia que retroceder, que fuera solo para tomar impulso. <br />
<br />
Mi determinación era inquebrantable, no iba a dejar que aquella zorra me ganara sin mas, prometí no volver a perder y aunque esto fuera un entrenamiento contra un aliado, mi rasngo, mi posición y el devenir de mi vida, dependían del próximo puñetazo que diera. Volví a lo basuico, pise fuerte, senti cada uno de mis músculos y lleve la energía a través de ellos, como si fuera un adulto volviendo a aprender a andar despues de estar meses sin hacerlo, Con el pie izquierdo colocado hacia atrás, senti mi pisada en el suelo y la energía subiendo por mis isquios llegando al torsoy subiendo por el mismo, sentía el calor de mi energía en todos mis músculos. Eche el hombro derecho hacia atrás, aun con la palma de mi mano abierta, y mas energía que nunca reposar sobre mi espalda y hombro, aprete mi mano izquierda y senti como la energía que emanaba de ella también viajaba a través de mi cuerpo, debía de utilizarlo todo. Aprete la mandíbula y senti cada uno de mis dientes y mis huesos. Toda mi energía ya estaba viajando a través de mi bicep y mi tricep derecho hasta viajar por todo mi brazo y llegar hasta mi mano, Sentía como una bomba nuclear a través de mi mano, solo entonces agarre esa energía y cerre mi puño, atesorándola, para lanzar un puñetazo en el que me jugaba el todo por el todo.<br />
<br />
Si no tenia éxito ahora. Todo terminaría. Sin embargo, el puñetazo impacto, el musuculo de mi puño estaba mas duro que el acero de un barco y senti como traspasaba la barrera ya preparada de mi rivalque sorprendida dio un paso para atrás tras romper su guardia.<br />
<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">[b]- Muy bien. Lo has pillado…sin embargo ¿Podras defenderte de esto?<br />
</span></span><br />
<br />
El combate y la prueba no habían acabado, ahora debía defenderme de aquella bestia de color azul y morada que se disponía a carga contra mi con su puño izquierdo, dirgiendose a mi pecho, no tenia tiempo que perder, tenia que repetir lo mismo, pero esta vez para parar su ataque, con mi mano izquierda repeti el proceso con el que había atacado pero esta vez sin soltar la bomba de energía que llevaba dentro de mi. Repitiendo la misma operación que antes pero esta vez sin tiempo, logre endurecer mi mano y bloquear su puño con el mio, mucho mas grande, generando una pequeña onda de choque en el impacto, de alguna manera dolió pero no tanto. <br />
<br />
Mi improvisada enemiga, compañera y maestra, se echo de nuevo para atrás y segui en guardia esperando un segundo golpe. Sin embargo este no llego. <br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color"><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Enhorabuena Karglass. Has demostrado estar al nivel de esta institución al menos cuando se te pone contra las cuerdas, ha sido..interesante.</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color">[b]- ¿Entonces se acabo el juego?</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">[b]- De momento si, pero no te relajes, estaré siguiendo tus pasos. No informare de nuestro pequeño incidente. Seguiré sus pasos y los de su división, comodoro.</span></span><br />
<br />
Me senti liberada, había superado la prueba y se me permitía seguir con mi camino, al menos de momento. Aquella mujer era algo excepcional, este mundo nunca paraba de sorprenderme, la mujer se dio la vuelta y se fue andando de nuevo en dirección al cercano cuartel, pero antes de que se fuera, tenia que agradecerle todo lo que me había enseñado en tan poco tiempo. Me volví a cuadrar en un saludo marcial hacia ella, aunque estaba de espaldas y grite hacia donde iba<br />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- ¡¡¡ Muchas gracias por todo Contralmirante Sizuka!!</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">[b]- Mi nombre es Shiroka, comodoro. No haga que me arrepienta. Hasta que nos volvamos a ver.</span></span>[/b]<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br />
Todo había terminado y aunque fuera un desastre, dudo que olvidara lo sucedido aquel día, desde luego, no era mas que una pequeña piedra en aquel inmenso mar y los objetivos que me había marcado, me quedaban aun tan lejos que era difícil pensar que algún día se cumplieran, pero ahora mismo, en este instante, estaba mucho mas cerca de conseguirlo que hace tan solo unas horas, ahora mismo, era una amenaza mucho mayor para aquellos que se opusieran a la justicia de lo que lo era antes.<br />
A partir de mañana, empezaría a entrenar lo realizado hoy hasta poder dominarlo y usarlo en combate real.</span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>resumen</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					</span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Karlglass es asaltada por la contralmirante Shikouka que la pone a prueba. Finalmente Karlglass empieza a dominar el Haki de armamento nivel medio.</span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">
				</div>
			</div></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente Relativo] Mas alla de lo intangible]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1544</link>
			<pubDate>Thu, 30 Jan 2025 02:58:57 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=302">Fuguwu</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1544</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Dia 89 de Otoño, Año 14.</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Archipiélago Sabaody, Cuartel de la Marina.</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">09:00 horas</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><hr class="mycode_hr" />
</div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"> </div>
Habían pasado varios días desde nuestra abrupta llegada al archipiélago Sabaody. Aunque habíamos logrado llegar sin problemas hasta el cuartel de la marina tras el incidente con los civiles que nos recibieron en los manglares 40 – 49 donde desembarcamos, la relación entre los miembros de la división se volvía áspera debido al choque de ideas, egos y personalidades. Si bien la comodoro Karl había hecho bien en calmar aquel incidente, al final había asignado a cada quien un poco de la culpa cosa que no había sido recibida con brazos abiertos por ninguno de nosotros, como era de esperar. Podía observar claramente como nos hacía falta la guía del líder de la división, Joe “el héroe”, no porque la comodoro Karl hiciera un mal trabajo como líder provisional, si no porque era evidente que ella misma no se sentía cómoda aun con la posición y carga de responsabilidad que esta conlleva, y seguro apreciaría que alguien mas tomara las riendas para así ella poder considerarse un simple miembro más de la división del héroe. <br />
 <br />
Personalmente, tengo mucho que agradecerle a la comodoro. A pesar de su carácter explosivo, era una gran persona y mucho mejor maestra de lo que ella misma llegaba a aceptar. Sus enseñanzas en la isla Chika habían probado ser útiles desde nuestra llegada a Sabaody y, aunque me hacia falta un gran camino por delante para poder dominar ambos tipos de Waki, estaba seguro de que seguirían siendo de utilidad en un futuro no muy lejano. Eso sí, debía cumplir con mi parte de la responsabilidad y seguir entrenando tanto el Waki de armamento como el Waki de observación diariamente, cosa que hacia todas las llamadas como parte de mi régimen de ejercicios. <br />
 <br />
Algo de lo que me había dado cuenta tras entrenar día a día ambos tipos de Waki era que me era mucho más fácil dominar el de armamento en comparación con el de observación. Si bien, al inicio no había percibido una diferencia clara entre mi dominio y control de ambos, conforme pasaba el tiempo era claro que tenía mayor propensión al Waki de armamento, probablemente porque mi entrenamiento desde hace tiempo ha estado enfocado en fortalecer mi cuerpo, aumentando mis niveles de resistencia y fuerza, en lugar de entrenar mas la mente. No veía esto como un problema, el conocimiento medico era algo en lo que podía pasar horas y horas estudiando, pero el Waki de observación requería de otro enfoque, eso estaba claro.  <br />
 <br />
De momento, mis conocimientos y nivel de dominio del Waki de armamento me habían llevado a ser capaz de defenderme de, y atacar a, aquellos quienes habían consumido una fruta del diablo que les otorgaba poderes de intangibilidad como por ejemplo lo era mi compañero de división, Apolo Bahía. La verdad que al ser un grupo variopinto teníamos todos la oportunidad de conocer puntos fuertes y flaquezas que por nuestra cuenta nos hubiera costado unos buenos golpes – por decir poca cosa – aprender. Aun así, estaba claro que mi dominio sobre el Waki de armamento era mucho mejor que el de observación el cual, si bien no olvidaría como parte de mi entrenamiento diario, dejaría en segundo plano para enfocarme en perfeccionar el primero. <br />
 <br />
El usar el Waki de armamento era como portar una armadura sobre la parte del cuerpo en la que se enfocaba la energía, una armadura que de momento solo era capaz de entrar en contacto con seres intangibles pero la cual, no obstante, creía poder ser capaz de llevarla al siguiente nivel, pero ¿cuál es este siguiente nivel?, no tenía absoluta idea. A diferencia de cuando aprendí por primera vez el Waki de armamento, rodeado de mis compañeros (James y Apolo) bajo la guía y supervisión de la comodoro Karl, esta vez me encontraba solo y estaba claro que así seguiría por un tiempo. <br />
 <br />
Tras nuestra poco convencional llegada al archipiélago Sabaody y posterior arribo al cuartel de la marina en el manglar 70 la comodoro Karl había dejado en claro que podíamos ir a hacer con nuestra vida un papalote (no de manera literal, pero es lo que sus palabras habían dado a entender) y, era tal la tensión que se sentía dentro de la división, que cada quien decidió ir por su cuenta, al menos por un tiempo. Igualmente solo habían pasado poco tiempo, pero podía sentir que este “parón social” podía llegar a durar semanas (si no es que incluso meses) y no valía la pena intentar forzar una interacción que no era deseada. Suficiente tiempo he estado por mi cuenta para sentirme ajeno a esta situación, incluso en parte la agradecía pues me apetecía explorar el archipiélago ya que había oído de mi maestro Ershot Spardal que él había conocido a otro maestro del Gyojin Karate en sus viajes por estos manglares, por lo que igual y con suerte en las próximas semanas podría conseguir permiso para salir a explorar a detalle. <br />
 <br />
Las primeras luces de la mañana me sacaron de mi ensimismamiento y pegando un salto de la cama me puse el uniforme y dispuse a iniciar el entrenamiento de este día. Partí sin dar muchas más explicaciones, con un breve “buenos días” a mis compañeros de habitación, James (a quien se le veía claramente despierto desde hace tiempo, aunque tampoco había salido de cama) y Apolo (a quien se le podía observar claramente dormido, o al menos eso esperaba pues su oreja se había convertido en arena y escurría por el borde de su almohada cosa que me hacia pensar que no estaba en completo control de sus poderes), y me dirigí al patio de entrenamiento. Empecé con lo básico, el calentamiento. Este era exactamente el mismo que nos había hecho seguir la comodoro Karl aquel día que nos entreno en el Waki de armamento en aquel intento de complejo polideportivo enterrado en la isla Chika. Consistía de dar 100 vueltas, y cada que completaba 10 de ellas, paraba en el centro del patio de entrenamiento para realizar 50 sentadillas, 50 flexiones y 50 abdominales.<br />
 <br />
La verdad no sabía si esto influía o no en el dominio del Waki, pero así era como la comodoro Karl había tenido a bien enseñarnos y era mi único punto de partida para mejorar mi técnica. La siguiente parte de su entrenamiento no me serviría de nada pues había consistido en intentar golpearle mientras ella nos demostraba aquellos poderes increíbles que le convertían en un pájaro azul envuelto en fuego, por lo que a partir de aquí sería cuestión de improvisar sobre la marcha. La última parte del entrenamiento era la que más repetía día a día pues consistía en enfocarse en la energía interna y liberarla en cada golpe por lo que esto no era mayor problema. Supongo que había un par de opciones que podía intentar. <br />
 <br />
Primero, podría buscar entre los cuerpos de la marina aquí apostados si había alguien quien estuviera dispuesto a enseñarme a mejorar el Waki de armamento, o al menos a ayudarme con mi entrenamiento sirviendo de sparring. El problema con esta idea era que la comodoro Karl había hecho que aquella parte del entrenamiento fuera un verdadero reto y no quería ser grosero imponiendo demandas sobre el tipo de compañero de entrenamiento ideal ni tampoco quería perder el tiempo con alguien que no lo fuera pues no me ayudaría en nada con mi objetivo. Aunque el cuartel de la marina en Sabaody es grande (al menos en comparación con el de la isla Minion en el cual me enliste), contando con un Capitán, 2 Comandantes, 3 Tenientes, 3 contramaestres, 80 soldados rasos (sin contar a ninguno de los que viajaban con nosotros ni a nosotros mismos), no quería molestar a ninguno de ellos pues se les veía sumamente ocupados en sus tareas diarias así que dejaría esta idea como última opción. <br />
 <br />
Segundo, podía ir con la comodoro Karl y preguntarle nuevamente sobre el Waki de armamento haber si podía guiarme en como mejorarlo. El problema (o problemas en realidad) era que no se le veía tener interés alguno de interactuar con nosotros tras aquel agobiante día a nuestra llegada pues al final del mismo nos había dicho claramente que “le sudaba el coño” lo que hiciéramos, así que no era la idea mas inteligente abordarle tan pronto; igualmente, tras ambos entrenamientos completados en la isla Chika me había dado la impresión que no tenía nada más que enseñarnos en cuanto a control y uso del Waki se refería, por lo que lo mas inteligente era no gastar aquella bala.<br />
 <br />
La tercera opción, aunque quizás la mas descabellada de todas (lo cual daba un poco igual pues yo nunca había tenido cabello del cual preocuparme), era aprovechar la cercanía del cuartel de la marina con el mar profundo y buscar un verdadero reto en las profundidades del mar. Quizás aquella hija de puta ballena que me había secuestrado entre sus fauces para “vomitarme” cerca de la isla Polestar, alejándome de casa pero acercándome a mi objetivo de recuperar a Fugowo, estuviera cerca. Que ganas tenía de agarrarme a puñetazos a ese sucio bicho o a cualquiera de su familia. El problema con esta idea era que era la más estúpida de todas. Si bien había incrementado de forma exponencial mis habilidades de combate, aun no consideraba ser rival para uno de aquellos monstruos marinos. Incluso si salía vencedor, cosa que dudaba de forma contundente, seria no sin grandes sacrificios. Esta idea estaba descartada por completo ¿no?<br />
 <br />
Si, estaba descartada. Pero entonces, ¿por qué mis pies me habían traído a la orilla del archipiélago?, parecía que internamente estaba mucho más desesperado de mejorar de lo que me había parado a analizar. Las aguas estaban tranquilas, hacia un día soleado, perfecto para echar un chapuzón. El aire, cálido y húmedo, llevaba consigo un aroma peculiar: una mezcla de sal marina y madera mojada, con un leve toque dulce que debía venir de la savia resinosa de los árboles Yarukiman la cual me recordaba ligeramente a casa. Mirando hacia atrás levante mi vista hacia el cielo, apenas visible entre el dosel de hojas enormes, donde la luz del sol se filtraba creando manchas de colores dorados y verdes que bailaban sobre la superficie del agua. Esa luz parecía jugar con los movimientos de los cardúmenes de peces que nadaban entre las raíces sumergidas. Vi destellos plateados entre los tonos oscuros del agua, movimientos rápidos que desaparecían antes de que pudiera seguirlos del todo. Mis oídos captaban un concierto natural: el murmullo constante del agua lamiendo las raíces, el canto ocasional de un ave acuática escondida en las alturas y, de vez en cuando, el chapoteo suave de algo que rompía la superficie. Era un sonido tranquilo, relajante, pero lleno de vida.<br />
 <br />
Era un sonido que invitaba adentrarse en las profundidades del océano. ¿Se enojarían si desapareciera por unas semanas para visitar la isla Gyojin? ¿sería capaz a caso de llegar por mi cuenta a 10 mil metros bajo el mar? No lo creo, además, seguramente me degradarían o peor, me marcarían de desertor y no podría volver a la marina. Sin embargo, tenia vía libre para hacer lo que quisiera, al menos hasta que llegara el comodoro Joe y asignara nuevas órdenes, por lo que no habría problema en al menos decir que estaba entrenando en el mar. Mientras pensaba en todo esto, no paraba de caminar de un lado al otro posando una mano sobre mi barbilla, los dedos jugando con las puntas de mis púas que sobresalían debajo de mi mentón, y de atrás adelante como si fuera parte de la marea que va y viene a la orilla de la playa. <br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“He presenciado muchas cosas en mi vida, pero nunca había visto a un Gyojin que le tuviera miedo al mar.”</span> – me interrumpió una voz femenina la cual hablaba en un tono serio, un poco frio incluso, pareciera que estuviera entretenida, pero a la vez desinteresada en lo que estaba pasando. En ese momento decidí activar mi Waki de observación (tarde si se tratase de un enemigo, pero no podía concebir que alguien que fuera un enemigo de la marina se acercara tan cerca el cuartel) en un intento de amedrentar la confianza de quien me hablaba de esa forma. <br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Ojojooo, así que sabes usar el Haki de Observación, pero parece que no estas preparado para llevarlo al siguiente nivel, muéstrame tu Haki de Armamento soldado, es una orden.”</span> – respondió la mujer a mis espaldas. En ese momento caí en cuenta, la persona que estaba detrás de mi si que pertenecía a la marina, y si podía hacer esas declaraciones sobre el Waki (¿o Haki? sonaban relativamente similar, ¿acaso la comodoro Karl había cambiado el nombre como lo hizo con el de todos nosotros? Gowowo wowowo, seguro era así) quizás era alguien que lo dominaba a mayor nivel, justo lo que estaba buscando. Dándome la vuelta observe por primera vez a aquella persona que me hablaba, se trataba efectivamente de una mujer, de ojos azules claros como el agua y cabello largo de un magenta intenso que le llegaba a la altura de la cintura. Llevaba unos aretes enormes de forma geométrica y un brazalete en el brazo derecho. Vestía un atuendo que poco tenía que ver con el uniforme estándar de soldado de la marina, con una bata que le llegaba hasta las rodillas la cual tenia abierta a la altura del pecho, una falda negra, zapatos de tacón de igual color y unas mallas grises. El atuendo lo cerraba un tipo de adorno que colgaba desde su cuello y bajaba por sus clavículas por el centro de su pecho sin poder describir donde terminaba. <br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Contramaestre Fuguwu, miembro de la división 21, presentándose.”</span> – dije realizando el saludo típico de la marina juntando fuertemente las piernas, llevando el brazo izquierdo atrás de mi espalda y el brazo derecho formando un ángulo de 45 grados llevando la mano derecha a la frente. Si bien no conocía a aquella persona, pues no era parte de ninguno de los cuerpos que estaban todos los días en el cuartel, si era capaz de usar el Waki (mas bien Haki) no podría tratarse de alguien de bajo rango, por lo que prefería mantener el decoro que además demostraba con gusto siendo parte de la marina. <br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“No es que le tenga miedo al mar, ¿comodoro…?”</span> – pregunte a aquella persona con la intensión de hacerle presentarse – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Solo me estaba planteando en realizar un entrenamiento en el mar, ya que no me es imposible respirar bajo el agua, mi intensión era enfrentarme a un rey marino para mejorar mi dominio del Waki de Armamento en el cual me entreno inicialmente la comodoro Karlglass.”</span> – respondí a su pregunta con honestidad, podía sentir como me estaba estudiando no solo con la mirada sino también con su Haki el cual claramente era superior al mío. <br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Vaya, así que tienes buenos modales. Me alegro de que así sea, hay muchos en la marina que se toman a broma la institución y yo no soporto a ese tipo de personas, aunque hay sus excepciones.”</span> – contestó la marine de pelo magenta, terminando su inspección con sus ojos y asintiendo con la cabeza mientras agregaba – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Shiroka Murasaki, Contraalmirante de la Marina, diría que es un gusto conocerte pero eso lo sabremos al final del día.” </span><br />
 <br />
¡Contraalmirante!, pensé asombrado por llegar a conocer a alguien de tan alto rango de forma tan trivial, aunque quizás, pensándolo bien, no era así. Una vez tras otra el destino había querido que me encontrara a la persona indicada en el momento preciso para poder mejorar y alcanzar mi único objetivo – Fugowo – por lo que no tomaría a la ligera esta oportunidad ni la dejaría pasar sin más. Manteniendo la seriedad que la situación requería, me cuadre ante la Contraalmirante y explique con mayor detalle el favor que necesitaba. <br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Contraalmirante Shiroka, es un honor conocerle, como le comentaba estoy interesado en mejorar mi habilidad en el uso del Wa… Haki de Armamento, tengo la impresión de que usted lo domina a la perfección, ¿no es así? Si me ayudara tan solo hoy con mi entrenamiento estaría eternamente agradecido.”</span> – esperaba que funcionara, si no, tocaría volver al plan original de enfrentarse a un rey marino. <br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Bien, dado que sabes comportarte ante tus superiores voy a contestarte con honestidad. Primero que nada, no es Wahaki, es Haki. Segundo, si, tengo un dominio muy superior al tuyo tanto en el de armamento como en el de observación. Tercero, no creo que estes preparado para el siguiente nivel, al menos no en el de observación. Muéstrame tu Haki de Armamento, Fuguwu.”</span> – contestó la Contraalmirante, sin cortarse en nada, pero no era una opinión injusta, era la dura realidad que bien yo conocía, sin embargo, quizás su opinión sería diferente con mi dominio sobre el Haki de Armamento. <br />
 <br />
Sin pensármelo dos veces active el Haki de Armamento. Tras varias semanas de constante entrenamiento lo podía activar básicamente al instante, a diferencia del de observación el cual aun necesitaba concentrarme para activarlo, sin embargo, de momento no podía hacer nada mas con este poder, al menos que trajera a Apolo y le mostrara como podía ignorar su intangibilidad. Para mi fortuna, y la de Apolo seguramente, esto no fue necesario ya que una ligera sonrisa se dibujó en la cara de la Contraalmirante.<br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Parece que no eres un caso perdido, Contramaestre Fuguwu, estas cerca de lograr romper la barrera de aquellos quienes pueden utilizar el Haki a duras penas, y los que pueden llegar a dominarlo. Eso sí, no voy a desperdiciar el tiempo contigo, tienes este día para dominarlo o te descartare como un inútil.”</span> – dijo la Contraalmirante con un tono de voz severo – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“El siguiente nivel te deberá permitir usar el Haki de Armamento a un nivel mucho más combativo. Si logras dominarlo, serás capaz de endurecer partes de tu cuerpo al punto que sean más fuertes que el acero otorgando a tus ataques mayor potencia. Además, podrás llegar a imbuir tu Haki sobre objetos que toques en caso de que utilices armas.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Suena que viene muy bien para el combate, Contraalmirante. Estoy convencido de que podre dominar este nuevo nivel si me ayuda hoy con mi entrenamiento, la primera vez que lo entrene solo necesite de un día al igual que mis compañeros de división para despertarlo y empezar a usarlo.”</span> – dije con entusiasmo ante la idea de poder imbuir mis puños y nudilleras en Haki de Armamento – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“pero dígame, Contraalmirante, ¿qué debo hacer para poder exteriorizar mi Haki?”</span><br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Bueno, creo que en mi explicación ya te he dado suficientes pistas, dependerá de ti el interpretarlas correctamente, no pienso decir más, prepárate para ser atacado por alguien que sí domina el Haki de Armamento, Fuguwu.”</span> – contesto a mi pregunta la Contraalmirante y sin darme tiempo a prepararme se abalanzó sobre mi soltando un puñetazo que impacto de lleno en mi estómago, tumbándome al suelo del dolor. <br />
 <br />
¿Marcia?, pensé desorientado, confundido. El dolor había sido similar a aquel que había provocado la revolucionaria en aquellas playas rosadas de la isla Momoiro durante aquel encuentro fortuito en donde ni yo ni Apolo pudimos hacer gran cosa para defendernos o atacar a nuestra rival. Así que esto era lo que había utilizado aquellas piernas largas, su nivel estaba claramente por encima del nuestro, pero no esperaba que fuera tan notable la diferencia. Por suerte la Contraalmirante Shiroka no era mi enemigo como aquella vez, y permitió que me incorporara tras recibir aquel impacto. <br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Parece que no es la primera vez que recibes un golpe imbuido en Haki de Armamento, ¿fue en combate y no en entrenamiento?, de ser así, mis congratulaciones por sobrevivir, puedes considerarte afortunado.”</span> – dijo la Contraalmirante mientras me ponía en pie. Si, me sentía afortunado como ella bien decía, no solo de haber sobrevivido a aquel combate si no dé, además, poder recrearlo de cierta forma contra alguien que era de la misma facción a la que pertenecía. Haciendo memoria de sus palabras, recordé como menciono que el siguiente nivel de Haki de Armamento tiene dos usos, el endurecer una parte del cuerpo o el imbuir un arma. Dado que no contaba con ningún arma a mi alcance, y tampoco usaba alguna salvo mis nudilleras, me concentre en intentar recubrir todo mi cuerpo con Haki. <br />
 <br />
Era imposible, una tarea que tan solo el intentarla me había dado cuenta de que era una obra titánica digna de un prodigio, cosa que yo no era. Sin embargo, no permití que esto me bajara la moral, quizás había apuntado demasiado alto, esta vez intentaría recubrir únicamente una de mis extremidades, mi brazo derecho. Concentrando toda mi energía alrededor de mi brazo derecho pude sentir como la misma empezaba a fluir y concentrarse en esta extremidad. No obstante, parecía que seguía siendo muy ambicioso. La tercera es la vencida, como dicen, aunque igual si fallaba lo seguiría intentando así fuera en la punta de mis púas en mis nudillos, esta vez intentaría concentrar la energía únicamente en mi puño derecho. <br />
 <br />
Finalmente, pude sentir como toda mi energía se concentraba alrededor de mi puño la cual, tras unos instantes, envolvió aquella área en un color negro otorgándole una apariencia algo metálica, como si en lugar de carne y hueso tuviera un puño de metal sólido en mi brazo derecho. <br />
 <br />
¿Lo había logrado? No estaba del todo claro, pero al parecer quien si lo tenia claro era la Contraalmirante Shiroka quien sin darme oportunidad a pensar en nada más se lanzó de nuevo contra mi esta vez pon un golpe que auguraba volarme la cabeza si no llegaba a defenderme correctamente. La única reacción que tuve fue el defenderme con mi mano derecha aún embuida en aquella energía utilizando la técnica Samehada shotei del Gyojin Karate. El impacto del puñetazo que logré detener sonó fuertemente por todos los alrededores, como quien martilla un gran trozo de metal con un mazo de hierro gigante. <br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Bien hecho, Contramaestre, de no haber detenido aquel golpe como lo hizo hubiera perdido la cabeza, literalmente.”</span> – sentenció la Contraalmirante a quien se le veía satisfecha con el resultado de aquel entrenamiento. Tras sacudirse el polvo casi inexistente de su ropa, continuo en un tono menos frio del que había usado al saludarme por primera vez – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Parece que no eres un inútil después de todo y al final sí que será un gusto haberte conocido el día de hoy. De momento no tengo nada mas por enseñarte, tal como imagino has venido haciendo desde que aprendiste a usar el Haki, deberás agregar esto a tu rutina de entrenamiento para obtener el mayor control posible sobre el Haki de Armamento y poder utilizarlo con mejor dominio. Llegado su momento, deberías ser capaz de recubrir mucho más que una sola mano.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“El gusto ha sido completamente mío, Contraalmirante Shiroka.”</span> – respondí volviendo a realizar el saludo de la marina con el que salude por primera vez a la Contraalmirante de cabello magenta – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Le agradezco que se haya tomado el tiempo de entrenarme el día de hoy, y de la misma forma que prometí a la comodoro Karlglass, le prometo igual a usted que continuare mi entrenamiento sin faltar un solo día al mismo hasta que sea capaz de dominar por completo estos poderes.” </span><br />
 <br />
Sin decir más, la Contraalmirante Shiroka Murasaki se dio la vuelta y regreso caminando hacia el cuartel, un poco a la distancia levanto su mano derecha (aquella en la que portaba aquel brazalete) a modo de despedida. Yo por mi parte, aunque no me pudiera ver por estar de espaldas, devolví el gesto de despedida menos formal agradecido por haber tenido la fortuna de conocerle en el momento perfecto, en el lugar necesario. <br />
 <br />
Como bien dice la gente sabia, quienes suelen saber muchas cosas cada vez que acumulan experiencia con el paso del tiempo, las cosas pasan por algo cuando tienen que pasar. Y así lo había querido el destino, el cual me guiaba nuevamente con vista a mi objetivo final, recuperar a Fugowo de una u otra forma.<br />
 <br />
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						<span>Resumen</span>
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					<br />
Fuguwu, frustrado de no saber como avanzar en su entrenamiento, considera aventarse al mar y enfrentarse a un monstruo marino. Mientras pensaba frente al mar su situacion, tiene la suerte de encontrarse con la Contraalmirante Shiroka quien, despues de ponerlo a prueba, le ayuda en su entrenamiento para mejorar el Haki de Armamento.<br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Dia 89 de Otoño, Año 14.</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Archipiélago Sabaody, Cuartel de la Marina.</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">09:00 horas</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><hr class="mycode_hr" />
</div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"> </div>
Habían pasado varios días desde nuestra abrupta llegada al archipiélago Sabaody. Aunque habíamos logrado llegar sin problemas hasta el cuartel de la marina tras el incidente con los civiles que nos recibieron en los manglares 40 – 49 donde desembarcamos, la relación entre los miembros de la división se volvía áspera debido al choque de ideas, egos y personalidades. Si bien la comodoro Karl había hecho bien en calmar aquel incidente, al final había asignado a cada quien un poco de la culpa cosa que no había sido recibida con brazos abiertos por ninguno de nosotros, como era de esperar. Podía observar claramente como nos hacía falta la guía del líder de la división, Joe “el héroe”, no porque la comodoro Karl hiciera un mal trabajo como líder provisional, si no porque era evidente que ella misma no se sentía cómoda aun con la posición y carga de responsabilidad que esta conlleva, y seguro apreciaría que alguien mas tomara las riendas para así ella poder considerarse un simple miembro más de la división del héroe. <br />
 <br />
Personalmente, tengo mucho que agradecerle a la comodoro. A pesar de su carácter explosivo, era una gran persona y mucho mejor maestra de lo que ella misma llegaba a aceptar. Sus enseñanzas en la isla Chika habían probado ser útiles desde nuestra llegada a Sabaody y, aunque me hacia falta un gran camino por delante para poder dominar ambos tipos de Waki, estaba seguro de que seguirían siendo de utilidad en un futuro no muy lejano. Eso sí, debía cumplir con mi parte de la responsabilidad y seguir entrenando tanto el Waki de armamento como el Waki de observación diariamente, cosa que hacia todas las llamadas como parte de mi régimen de ejercicios. <br />
 <br />
Algo de lo que me había dado cuenta tras entrenar día a día ambos tipos de Waki era que me era mucho más fácil dominar el de armamento en comparación con el de observación. Si bien, al inicio no había percibido una diferencia clara entre mi dominio y control de ambos, conforme pasaba el tiempo era claro que tenía mayor propensión al Waki de armamento, probablemente porque mi entrenamiento desde hace tiempo ha estado enfocado en fortalecer mi cuerpo, aumentando mis niveles de resistencia y fuerza, en lugar de entrenar mas la mente. No veía esto como un problema, el conocimiento medico era algo en lo que podía pasar horas y horas estudiando, pero el Waki de observación requería de otro enfoque, eso estaba claro.  <br />
 <br />
De momento, mis conocimientos y nivel de dominio del Waki de armamento me habían llevado a ser capaz de defenderme de, y atacar a, aquellos quienes habían consumido una fruta del diablo que les otorgaba poderes de intangibilidad como por ejemplo lo era mi compañero de división, Apolo Bahía. La verdad que al ser un grupo variopinto teníamos todos la oportunidad de conocer puntos fuertes y flaquezas que por nuestra cuenta nos hubiera costado unos buenos golpes – por decir poca cosa – aprender. Aun así, estaba claro que mi dominio sobre el Waki de armamento era mucho mejor que el de observación el cual, si bien no olvidaría como parte de mi entrenamiento diario, dejaría en segundo plano para enfocarme en perfeccionar el primero. <br />
 <br />
El usar el Waki de armamento era como portar una armadura sobre la parte del cuerpo en la que se enfocaba la energía, una armadura que de momento solo era capaz de entrar en contacto con seres intangibles pero la cual, no obstante, creía poder ser capaz de llevarla al siguiente nivel, pero ¿cuál es este siguiente nivel?, no tenía absoluta idea. A diferencia de cuando aprendí por primera vez el Waki de armamento, rodeado de mis compañeros (James y Apolo) bajo la guía y supervisión de la comodoro Karl, esta vez me encontraba solo y estaba claro que así seguiría por un tiempo. <br />
 <br />
Tras nuestra poco convencional llegada al archipiélago Sabaody y posterior arribo al cuartel de la marina en el manglar 70 la comodoro Karl había dejado en claro que podíamos ir a hacer con nuestra vida un papalote (no de manera literal, pero es lo que sus palabras habían dado a entender) y, era tal la tensión que se sentía dentro de la división, que cada quien decidió ir por su cuenta, al menos por un tiempo. Igualmente solo habían pasado poco tiempo, pero podía sentir que este “parón social” podía llegar a durar semanas (si no es que incluso meses) y no valía la pena intentar forzar una interacción que no era deseada. Suficiente tiempo he estado por mi cuenta para sentirme ajeno a esta situación, incluso en parte la agradecía pues me apetecía explorar el archipiélago ya que había oído de mi maestro Ershot Spardal que él había conocido a otro maestro del Gyojin Karate en sus viajes por estos manglares, por lo que igual y con suerte en las próximas semanas podría conseguir permiso para salir a explorar a detalle. <br />
 <br />
Las primeras luces de la mañana me sacaron de mi ensimismamiento y pegando un salto de la cama me puse el uniforme y dispuse a iniciar el entrenamiento de este día. Partí sin dar muchas más explicaciones, con un breve “buenos días” a mis compañeros de habitación, James (a quien se le veía claramente despierto desde hace tiempo, aunque tampoco había salido de cama) y Apolo (a quien se le podía observar claramente dormido, o al menos eso esperaba pues su oreja se había convertido en arena y escurría por el borde de su almohada cosa que me hacia pensar que no estaba en completo control de sus poderes), y me dirigí al patio de entrenamiento. Empecé con lo básico, el calentamiento. Este era exactamente el mismo que nos había hecho seguir la comodoro Karl aquel día que nos entreno en el Waki de armamento en aquel intento de complejo polideportivo enterrado en la isla Chika. Consistía de dar 100 vueltas, y cada que completaba 10 de ellas, paraba en el centro del patio de entrenamiento para realizar 50 sentadillas, 50 flexiones y 50 abdominales.<br />
 <br />
La verdad no sabía si esto influía o no en el dominio del Waki, pero así era como la comodoro Karl había tenido a bien enseñarnos y era mi único punto de partida para mejorar mi técnica. La siguiente parte de su entrenamiento no me serviría de nada pues había consistido en intentar golpearle mientras ella nos demostraba aquellos poderes increíbles que le convertían en un pájaro azul envuelto en fuego, por lo que a partir de aquí sería cuestión de improvisar sobre la marcha. La última parte del entrenamiento era la que más repetía día a día pues consistía en enfocarse en la energía interna y liberarla en cada golpe por lo que esto no era mayor problema. Supongo que había un par de opciones que podía intentar. <br />
 <br />
Primero, podría buscar entre los cuerpos de la marina aquí apostados si había alguien quien estuviera dispuesto a enseñarme a mejorar el Waki de armamento, o al menos a ayudarme con mi entrenamiento sirviendo de sparring. El problema con esta idea era que la comodoro Karl había hecho que aquella parte del entrenamiento fuera un verdadero reto y no quería ser grosero imponiendo demandas sobre el tipo de compañero de entrenamiento ideal ni tampoco quería perder el tiempo con alguien que no lo fuera pues no me ayudaría en nada con mi objetivo. Aunque el cuartel de la marina en Sabaody es grande (al menos en comparación con el de la isla Minion en el cual me enliste), contando con un Capitán, 2 Comandantes, 3 Tenientes, 3 contramaestres, 80 soldados rasos (sin contar a ninguno de los que viajaban con nosotros ni a nosotros mismos), no quería molestar a ninguno de ellos pues se les veía sumamente ocupados en sus tareas diarias así que dejaría esta idea como última opción. <br />
 <br />
Segundo, podía ir con la comodoro Karl y preguntarle nuevamente sobre el Waki de armamento haber si podía guiarme en como mejorarlo. El problema (o problemas en realidad) era que no se le veía tener interés alguno de interactuar con nosotros tras aquel agobiante día a nuestra llegada pues al final del mismo nos había dicho claramente que “le sudaba el coño” lo que hiciéramos, así que no era la idea mas inteligente abordarle tan pronto; igualmente, tras ambos entrenamientos completados en la isla Chika me había dado la impresión que no tenía nada más que enseñarnos en cuanto a control y uso del Waki se refería, por lo que lo mas inteligente era no gastar aquella bala.<br />
 <br />
La tercera opción, aunque quizás la mas descabellada de todas (lo cual daba un poco igual pues yo nunca había tenido cabello del cual preocuparme), era aprovechar la cercanía del cuartel de la marina con el mar profundo y buscar un verdadero reto en las profundidades del mar. Quizás aquella hija de puta ballena que me había secuestrado entre sus fauces para “vomitarme” cerca de la isla Polestar, alejándome de casa pero acercándome a mi objetivo de recuperar a Fugowo, estuviera cerca. Que ganas tenía de agarrarme a puñetazos a ese sucio bicho o a cualquiera de su familia. El problema con esta idea era que era la más estúpida de todas. Si bien había incrementado de forma exponencial mis habilidades de combate, aun no consideraba ser rival para uno de aquellos monstruos marinos. Incluso si salía vencedor, cosa que dudaba de forma contundente, seria no sin grandes sacrificios. Esta idea estaba descartada por completo ¿no?<br />
 <br />
Si, estaba descartada. Pero entonces, ¿por qué mis pies me habían traído a la orilla del archipiélago?, parecía que internamente estaba mucho más desesperado de mejorar de lo que me había parado a analizar. Las aguas estaban tranquilas, hacia un día soleado, perfecto para echar un chapuzón. El aire, cálido y húmedo, llevaba consigo un aroma peculiar: una mezcla de sal marina y madera mojada, con un leve toque dulce que debía venir de la savia resinosa de los árboles Yarukiman la cual me recordaba ligeramente a casa. Mirando hacia atrás levante mi vista hacia el cielo, apenas visible entre el dosel de hojas enormes, donde la luz del sol se filtraba creando manchas de colores dorados y verdes que bailaban sobre la superficie del agua. Esa luz parecía jugar con los movimientos de los cardúmenes de peces que nadaban entre las raíces sumergidas. Vi destellos plateados entre los tonos oscuros del agua, movimientos rápidos que desaparecían antes de que pudiera seguirlos del todo. Mis oídos captaban un concierto natural: el murmullo constante del agua lamiendo las raíces, el canto ocasional de un ave acuática escondida en las alturas y, de vez en cuando, el chapoteo suave de algo que rompía la superficie. Era un sonido tranquilo, relajante, pero lleno de vida.<br />
 <br />
Era un sonido que invitaba adentrarse en las profundidades del océano. ¿Se enojarían si desapareciera por unas semanas para visitar la isla Gyojin? ¿sería capaz a caso de llegar por mi cuenta a 10 mil metros bajo el mar? No lo creo, además, seguramente me degradarían o peor, me marcarían de desertor y no podría volver a la marina. Sin embargo, tenia vía libre para hacer lo que quisiera, al menos hasta que llegara el comodoro Joe y asignara nuevas órdenes, por lo que no habría problema en al menos decir que estaba entrenando en el mar. Mientras pensaba en todo esto, no paraba de caminar de un lado al otro posando una mano sobre mi barbilla, los dedos jugando con las puntas de mis púas que sobresalían debajo de mi mentón, y de atrás adelante como si fuera parte de la marea que va y viene a la orilla de la playa. <br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“He presenciado muchas cosas en mi vida, pero nunca había visto a un Gyojin que le tuviera miedo al mar.”</span> – me interrumpió una voz femenina la cual hablaba en un tono serio, un poco frio incluso, pareciera que estuviera entretenida, pero a la vez desinteresada en lo que estaba pasando. En ese momento decidí activar mi Waki de observación (tarde si se tratase de un enemigo, pero no podía concebir que alguien que fuera un enemigo de la marina se acercara tan cerca el cuartel) en un intento de amedrentar la confianza de quien me hablaba de esa forma. <br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Ojojooo, así que sabes usar el Haki de Observación, pero parece que no estas preparado para llevarlo al siguiente nivel, muéstrame tu Haki de Armamento soldado, es una orden.”</span> – respondió la mujer a mis espaldas. En ese momento caí en cuenta, la persona que estaba detrás de mi si que pertenecía a la marina, y si podía hacer esas declaraciones sobre el Waki (¿o Haki? sonaban relativamente similar, ¿acaso la comodoro Karl había cambiado el nombre como lo hizo con el de todos nosotros? Gowowo wowowo, seguro era así) quizás era alguien que lo dominaba a mayor nivel, justo lo que estaba buscando. Dándome la vuelta observe por primera vez a aquella persona que me hablaba, se trataba efectivamente de una mujer, de ojos azules claros como el agua y cabello largo de un magenta intenso que le llegaba a la altura de la cintura. Llevaba unos aretes enormes de forma geométrica y un brazalete en el brazo derecho. Vestía un atuendo que poco tenía que ver con el uniforme estándar de soldado de la marina, con una bata que le llegaba hasta las rodillas la cual tenia abierta a la altura del pecho, una falda negra, zapatos de tacón de igual color y unas mallas grises. El atuendo lo cerraba un tipo de adorno que colgaba desde su cuello y bajaba por sus clavículas por el centro de su pecho sin poder describir donde terminaba. <br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Contramaestre Fuguwu, miembro de la división 21, presentándose.”</span> – dije realizando el saludo típico de la marina juntando fuertemente las piernas, llevando el brazo izquierdo atrás de mi espalda y el brazo derecho formando un ángulo de 45 grados llevando la mano derecha a la frente. Si bien no conocía a aquella persona, pues no era parte de ninguno de los cuerpos que estaban todos los días en el cuartel, si era capaz de usar el Waki (mas bien Haki) no podría tratarse de alguien de bajo rango, por lo que prefería mantener el decoro que además demostraba con gusto siendo parte de la marina. <br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“No es que le tenga miedo al mar, ¿comodoro…?”</span> – pregunte a aquella persona con la intensión de hacerle presentarse – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Solo me estaba planteando en realizar un entrenamiento en el mar, ya que no me es imposible respirar bajo el agua, mi intensión era enfrentarme a un rey marino para mejorar mi dominio del Waki de Armamento en el cual me entreno inicialmente la comodoro Karlglass.”</span> – respondí a su pregunta con honestidad, podía sentir como me estaba estudiando no solo con la mirada sino también con su Haki el cual claramente era superior al mío. <br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Vaya, así que tienes buenos modales. Me alegro de que así sea, hay muchos en la marina que se toman a broma la institución y yo no soporto a ese tipo de personas, aunque hay sus excepciones.”</span> – contestó la marine de pelo magenta, terminando su inspección con sus ojos y asintiendo con la cabeza mientras agregaba – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Shiroka Murasaki, Contraalmirante de la Marina, diría que es un gusto conocerte pero eso lo sabremos al final del día.” </span><br />
 <br />
¡Contraalmirante!, pensé asombrado por llegar a conocer a alguien de tan alto rango de forma tan trivial, aunque quizás, pensándolo bien, no era así. Una vez tras otra el destino había querido que me encontrara a la persona indicada en el momento preciso para poder mejorar y alcanzar mi único objetivo – Fugowo – por lo que no tomaría a la ligera esta oportunidad ni la dejaría pasar sin más. Manteniendo la seriedad que la situación requería, me cuadre ante la Contraalmirante y explique con mayor detalle el favor que necesitaba. <br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Contraalmirante Shiroka, es un honor conocerle, como le comentaba estoy interesado en mejorar mi habilidad en el uso del Wa… Haki de Armamento, tengo la impresión de que usted lo domina a la perfección, ¿no es así? Si me ayudara tan solo hoy con mi entrenamiento estaría eternamente agradecido.”</span> – esperaba que funcionara, si no, tocaría volver al plan original de enfrentarse a un rey marino. <br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Bien, dado que sabes comportarte ante tus superiores voy a contestarte con honestidad. Primero que nada, no es Wahaki, es Haki. Segundo, si, tengo un dominio muy superior al tuyo tanto en el de armamento como en el de observación. Tercero, no creo que estes preparado para el siguiente nivel, al menos no en el de observación. Muéstrame tu Haki de Armamento, Fuguwu.”</span> – contestó la Contraalmirante, sin cortarse en nada, pero no era una opinión injusta, era la dura realidad que bien yo conocía, sin embargo, quizás su opinión sería diferente con mi dominio sobre el Haki de Armamento. <br />
 <br />
Sin pensármelo dos veces active el Haki de Armamento. Tras varias semanas de constante entrenamiento lo podía activar básicamente al instante, a diferencia del de observación el cual aun necesitaba concentrarme para activarlo, sin embargo, de momento no podía hacer nada mas con este poder, al menos que trajera a Apolo y le mostrara como podía ignorar su intangibilidad. Para mi fortuna, y la de Apolo seguramente, esto no fue necesario ya que una ligera sonrisa se dibujó en la cara de la Contraalmirante.<br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Parece que no eres un caso perdido, Contramaestre Fuguwu, estas cerca de lograr romper la barrera de aquellos quienes pueden utilizar el Haki a duras penas, y los que pueden llegar a dominarlo. Eso sí, no voy a desperdiciar el tiempo contigo, tienes este día para dominarlo o te descartare como un inútil.”</span> – dijo la Contraalmirante con un tono de voz severo – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“El siguiente nivel te deberá permitir usar el Haki de Armamento a un nivel mucho más combativo. Si logras dominarlo, serás capaz de endurecer partes de tu cuerpo al punto que sean más fuertes que el acero otorgando a tus ataques mayor potencia. Además, podrás llegar a imbuir tu Haki sobre objetos que toques en caso de que utilices armas.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Suena que viene muy bien para el combate, Contraalmirante. Estoy convencido de que podre dominar este nuevo nivel si me ayuda hoy con mi entrenamiento, la primera vez que lo entrene solo necesite de un día al igual que mis compañeros de división para despertarlo y empezar a usarlo.”</span> – dije con entusiasmo ante la idea de poder imbuir mis puños y nudilleras en Haki de Armamento – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“pero dígame, Contraalmirante, ¿qué debo hacer para poder exteriorizar mi Haki?”</span><br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Bueno, creo que en mi explicación ya te he dado suficientes pistas, dependerá de ti el interpretarlas correctamente, no pienso decir más, prepárate para ser atacado por alguien que sí domina el Haki de Armamento, Fuguwu.”</span> – contesto a mi pregunta la Contraalmirante y sin darme tiempo a prepararme se abalanzó sobre mi soltando un puñetazo que impacto de lleno en mi estómago, tumbándome al suelo del dolor. <br />
 <br />
¿Marcia?, pensé desorientado, confundido. El dolor había sido similar a aquel que había provocado la revolucionaria en aquellas playas rosadas de la isla Momoiro durante aquel encuentro fortuito en donde ni yo ni Apolo pudimos hacer gran cosa para defendernos o atacar a nuestra rival. Así que esto era lo que había utilizado aquellas piernas largas, su nivel estaba claramente por encima del nuestro, pero no esperaba que fuera tan notable la diferencia. Por suerte la Contraalmirante Shiroka no era mi enemigo como aquella vez, y permitió que me incorporara tras recibir aquel impacto. <br />
 <br />
<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Parece que no es la primera vez que recibes un golpe imbuido en Haki de Armamento, ¿fue en combate y no en entrenamiento?, de ser así, mis congratulaciones por sobrevivir, puedes considerarte afortunado.”</span> – dijo la Contraalmirante mientras me ponía en pie. Si, me sentía afortunado como ella bien decía, no solo de haber sobrevivido a aquel combate si no dé, además, poder recrearlo de cierta forma contra alguien que era de la misma facción a la que pertenecía. Haciendo memoria de sus palabras, recordé como menciono que el siguiente nivel de Haki de Armamento tiene dos usos, el endurecer una parte del cuerpo o el imbuir un arma. Dado que no contaba con ningún arma a mi alcance, y tampoco usaba alguna salvo mis nudilleras, me concentre en intentar recubrir todo mi cuerpo con Haki. <br />
 <br />
Era imposible, una tarea que tan solo el intentarla me había dado cuenta de que era una obra titánica digna de un prodigio, cosa que yo no era. Sin embargo, no permití que esto me bajara la moral, quizás había apuntado demasiado alto, esta vez intentaría recubrir únicamente una de mis extremidades, mi brazo derecho. Concentrando toda mi energía alrededor de mi brazo derecho pude sentir como la misma empezaba a fluir y concentrarse en esta extremidad. No obstante, parecía que seguía siendo muy ambicioso. La tercera es la vencida, como dicen, aunque igual si fallaba lo seguiría intentando así fuera en la punta de mis púas en mis nudillos, esta vez intentaría concentrar la energía únicamente en mi puño derecho. <br />
 <br />
Finalmente, pude sentir como toda mi energía se concentraba alrededor de mi puño la cual, tras unos instantes, envolvió aquella área en un color negro otorgándole una apariencia algo metálica, como si en lugar de carne y hueso tuviera un puño de metal sólido en mi brazo derecho. <br />
 <br />
¿Lo había logrado? No estaba del todo claro, pero al parecer quien si lo tenia claro era la Contraalmirante Shiroka quien sin darme oportunidad a pensar en nada más se lanzó de nuevo contra mi esta vez pon un golpe que auguraba volarme la cabeza si no llegaba a defenderme correctamente. La única reacción que tuve fue el defenderme con mi mano derecha aún embuida en aquella energía utilizando la técnica Samehada shotei del Gyojin Karate. El impacto del puñetazo que logré detener sonó fuertemente por todos los alrededores, como quien martilla un gran trozo de metal con un mazo de hierro gigante. <br />
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<span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Bien hecho, Contramaestre, de no haber detenido aquel golpe como lo hizo hubiera perdido la cabeza, literalmente.”</span> – sentenció la Contraalmirante a quien se le veía satisfecha con el resultado de aquel entrenamiento. Tras sacudirse el polvo casi inexistente de su ropa, continuo en un tono menos frio del que había usado al saludarme por primera vez – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">“Parece que no eres un inútil después de todo y al final sí que será un gusto haberte conocido el día de hoy. De momento no tengo nada mas por enseñarte, tal como imagino has venido haciendo desde que aprendiste a usar el Haki, deberás agregar esto a tu rutina de entrenamiento para obtener el mayor control posible sobre el Haki de Armamento y poder utilizarlo con mejor dominio. Llegado su momento, deberías ser capaz de recubrir mucho más que una sola mano.”</span><br />
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<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“El gusto ha sido completamente mío, Contraalmirante Shiroka.”</span> – respondí volviendo a realizar el saludo de la marina con el que salude por primera vez a la Contraalmirante de cabello magenta – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Le agradezco que se haya tomado el tiempo de entrenarme el día de hoy, y de la misma forma que prometí a la comodoro Karlglass, le prometo igual a usted que continuare mi entrenamiento sin faltar un solo día al mismo hasta que sea capaz de dominar por completo estos poderes.” </span><br />
 <br />
Sin decir más, la Contraalmirante Shiroka Murasaki se dio la vuelta y regreso caminando hacia el cuartel, un poco a la distancia levanto su mano derecha (aquella en la que portaba aquel brazalete) a modo de despedida. Yo por mi parte, aunque no me pudiera ver por estar de espaldas, devolví el gesto de despedida menos formal agradecido por haber tenido la fortuna de conocerle en el momento perfecto, en el lugar necesario. <br />
 <br />
Como bien dice la gente sabia, quienes suelen saber muchas cosas cada vez que acumulan experiencia con el paso del tiempo, las cosas pasan por algo cuando tienen que pasar. Y así lo había querido el destino, el cual me guiaba nuevamente con vista a mi objetivo final, recuperar a Fugowo de una u otra forma.<br />
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Fuguwu, frustrado de no saber como avanzar en su entrenamiento, considera aventarse al mar y enfrentarse a un monstruo marino. Mientras pensaba frente al mar su situacion, tiene la suerte de encontrarse con la Contraalmirante Shiroka quien, despues de ponerlo a prueba, le ayuda en su entrenamiento para mejorar el Haki de Armamento.<br />

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