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		<title><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - Isla Mystoria]]></title>
		<link>https://nakamanomi.com/</link>
		<description><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - https://nakamanomi.com]]></description>
		<pubDate>Sat, 26 Sep 2026 09:46:10 +0000</pubDate>
		<generator>MyBB</generator>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente Absoluto] Viaje al centro de la justicia]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3143</link>
			<pubDate>Fri, 06 Feb 2026 02:03:01 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=77">Karlglass</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3143</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Dia 73 de Primavera del año 17, </span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Costa de Mystoria.</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">08:00 AM</span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<br />
Habían pasado ya 20 días desde que aquel espadachín dejo la isla. <br />
Mas no lo dejo sin mas, nos dejo un mensaje, nos quería ver en Marineford. nos citaba allí.<br />
A mi la idea de abandonar nuestro nuevo hogar no me hacia mucha gracia, ya me había acostumbrado a el, aunque al principio lo odie, allí tenia tiempo para estudiar, para relajarme, para ser una mas con la naturaleza de la isla virgen en la cual nos habíamos asentado. No me gustaba la idea de partir de allí sin todavía habernos establecido adecuadamente.<br />
<br />
Y habíamos tenido tiempo, pero las negociaciones no avanzaban, ni yo ni Joe ni ninguno de nosotros habíamos conseguido el apoyo suficiente aun para comenzar las obras en la isla y convertirlo en "el faro de la justicia" que queríamos que fuera aun pero el deber nos llamaba y nos llamaba a todos. <br />
<br />
Yo no se porque tenemos que hacer caso a una nota puesta en una nevera, pero Joe insistió en que seria importante, la verdad es que el tal Victor no parecía mala honda como su compañero el fueguitos, este me provocaba calor al verlo, pero no precisamente por trucos extraños o frutas del diablo, mas bien porque estaba de toma pan y moja, aunque fuera en principio un poco sieso. Era amigo de Joe y Joe insistía en hacerle caso y volver a Marineford, además había ayudado a mejorar a Fuguwu y no se si había hecho algo también con Apolo, yo quería conocerle mas pero había dos cosas que me echaban para atrás en ello, primero, la mas infantil, en un momento de necesidad y borrachera me avergoncé a mi misma insinuándome al tipo ( y siendo rechazada). La segunda, y la mas importante, era amigo de Joe si, pero también un hombre de Sohem y un Chichibukai de esos.<br />
<br />
Ser un Chichibukai te convertía en pirata, un pirata a sueldo del gobierno pero pirata al fin y al cabo. Si, nos citábamos en el centro de la marina mas importante del mundo, pero con un pirata a sueldo de Sohem al fin y al cabo. Aun así mi desconfianza hacia el no era muy justificada, teniendo el tiempo que había estado con nosotros y la amistad que tenia con Joe. Realmente a mi tampoco me había tratado mal nunca, que yo recordara.<br />
<br />
No tenia sentido seguir pensando en la enigmática nota. El viaje estaba decidido, esa mañana había cogido mis cosas y a Joseba y ya estaba a bordo de nuestro barco, con mi capa de vicealmirante, esperando instrucciones de Apolo para abandonar Mystoria. <br />
<br />
Le eché un ultimo vistazo a la isla, mientras la miraba desde el estribor del barco como haciéndole una promesa. Esperaba volver pronto y por fin convertirla en la mase de la marina mas importante del nuevo mundo. Pero ahora, teníamos que zarpar. <br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>resumen</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Tema de salida de Mystoria hacia Marineford. Monologo interno de Karl sobre su relacion con Viktor y el abandono de la isla<br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Dia 73 de Primavera del año 17, </span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Costa de Mystoria.</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">08:00 AM</span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<br />
Habían pasado ya 20 días desde que aquel espadachín dejo la isla. <br />
Mas no lo dejo sin mas, nos dejo un mensaje, nos quería ver en Marineford. nos citaba allí.<br />
A mi la idea de abandonar nuestro nuevo hogar no me hacia mucha gracia, ya me había acostumbrado a el, aunque al principio lo odie, allí tenia tiempo para estudiar, para relajarme, para ser una mas con la naturaleza de la isla virgen en la cual nos habíamos asentado. No me gustaba la idea de partir de allí sin todavía habernos establecido adecuadamente.<br />
<br />
Y habíamos tenido tiempo, pero las negociaciones no avanzaban, ni yo ni Joe ni ninguno de nosotros habíamos conseguido el apoyo suficiente aun para comenzar las obras en la isla y convertirlo en "el faro de la justicia" que queríamos que fuera aun pero el deber nos llamaba y nos llamaba a todos. <br />
<br />
Yo no se porque tenemos que hacer caso a una nota puesta en una nevera, pero Joe insistió en que seria importante, la verdad es que el tal Victor no parecía mala honda como su compañero el fueguitos, este me provocaba calor al verlo, pero no precisamente por trucos extraños o frutas del diablo, mas bien porque estaba de toma pan y moja, aunque fuera en principio un poco sieso. Era amigo de Joe y Joe insistía en hacerle caso y volver a Marineford, además había ayudado a mejorar a Fuguwu y no se si había hecho algo también con Apolo, yo quería conocerle mas pero había dos cosas que me echaban para atrás en ello, primero, la mas infantil, en un momento de necesidad y borrachera me avergoncé a mi misma insinuándome al tipo ( y siendo rechazada). La segunda, y la mas importante, era amigo de Joe si, pero también un hombre de Sohem y un Chichibukai de esos.<br />
<br />
Ser un Chichibukai te convertía en pirata, un pirata a sueldo del gobierno pero pirata al fin y al cabo. Si, nos citábamos en el centro de la marina mas importante del mundo, pero con un pirata a sueldo de Sohem al fin y al cabo. Aun así mi desconfianza hacia el no era muy justificada, teniendo el tiempo que había estado con nosotros y la amistad que tenia con Joe. Realmente a mi tampoco me había tratado mal nunca, que yo recordara.<br />
<br />
No tenia sentido seguir pensando en la enigmática nota. El viaje estaba decidido, esa mañana había cogido mis cosas y a Joseba y ya estaba a bordo de nuestro barco, con mi capa de vicealmirante, esperando instrucciones de Apolo para abandonar Mystoria. <br />
<br />
Le eché un ultimo vistazo a la isla, mientras la miraba desde el estribor del barco como haciéndole una promesa. Esperaba volver pronto y por fin convertirla en la mase de la marina mas importante del nuevo mundo. Pero ahora, teníamos que zarpar. <br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>resumen</span>
					</div>
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						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Tema de salida de Mystoria hacia Marineford. Monologo interno de Karl sobre su relacion con Viktor y el abandono de la isla<br />

				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[P.Absoluto] Hacer cosas cambia cosas]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3094</link>
			<pubDate>Thu, 29 Jan 2026 13:34:28 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=94">Viktor</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3094</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">58 de primavera, año 17<br />
05:45 a.m. — Costa de Mystoria</span></span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font">— </span><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">El viento aulla.</span></span></span><span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font"> —</span></div>
<span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font"><br />
Mystoria era un lugar impresionante. Había pasado largo tiempo en sus tierras y no dejaba de fascinarme. Desde los pies del faro blanco de los Marines, sentado sobre una piedra con un amargo y ardiente café en la mano, esperaba en la oscuridad mientras dialogaba de manera interna sobre todas las implicaciones de nuestros actos. El viento mecía las hojas del follaje de Mystoria con severidad y sus hojas y flores volaban libres por la fuerza de este. La fauna del lugar, quizá alertada por el inminente alba, comenzaba a movilizarse mientras los depredadores emprendían su viaje de vuelta a sus madrigueras, extenuados por la caza nocturna. A mi espalda, el enorme faro que albergaba a las únicas cuatro tropas Marines ubicadas en el Nuevo Mundo. La División 9. No dejaban de ser una puta panda de Marines disfuncionales, cada uno con sus problemas y sus terquedades. Pero eran una unidad. Un único componente que se respetaban y valoraban entre ellos. Y eso lo hacía poderosos. Más allá de sus fortalezas físicas. <br />
<br />
Me erguí, a apenas una media hora antes del amanecer, dirigiéndome al faro. Pasé por la cocina, que acostumbraba a estar más limpia de lo que la de Magna estuvo nunca, gracias a la compulsión de algún Marine -y mía, ¿por qué no?- dejando la taza de café bajo el grifo y abriendo el agua. Tras lavarla rápidamente la dejé hacia abajo, permitiendo que el agua escurriera y se secara. Hoy no había dejado café. Sé que se habían acostumbrado de cierta manera a ello pero, hoy era diferente. Subí las escaleras a recoger las cosas que la noche anterior había preparado y me abrigué. Mis espadas en mi cinturón, mi libro en mi bolsillo y la bolsa con el cuchillo, el den den mushi y algunos enseres al hombro. Todo listo para comenzar a bajar hacia el Eidfrost.<br />
 <br />
Como vivas tu vida, define lo que eres. Bueno, quizás no es la única variable, pero para el ejemplo, asumiremos que es así. Hay quien vive esperando que las oportunidades lleguen. -Volví a la cocina y dejé sobre la mesa donde acostumbrábamos a comer juntos una nota. Acto seguido atravesé la entrada hasta la puerta de salida y cerré al salir.- Se quedan ahí, sentados. Pensando que el éxito llamará a tu puerta. A esos la espera se les hace larga. Extremadamente larga, a no ser que alguien bien colocado les lleve la suerte a casa. -Respiré profundo mientras frenaba y miraba hacia el faro antes de emprender la bajada hacia la costa.- Los hay que viven golpeando cada muro, cada barrera y cada obstáculo, atravesando toda dificultad hasta llegar a su meta. Esta gente imparable, suele tener éxito al cabo del tiempo. -Crucé la playa donde entrené con Apolo hundiendo poco a poco las botas en la arena.- Por desgracia, no todos somos miembros de este selecto grupo de personas. Algunos que intentan seguir este método, desisten al ver que el final no llega, pierden las fuerzas y fracasan. Y finalmente, están los que esperan la oportunidad, soportando y luchando, y, llegado el momento, la agarran con más fuerza que nadie. A mi, en particular, se me da bastante bien ese juego. El de aguantar. El de soportar los golpes hasta ver la apertura. El de esperar y aprovechar el día que la puerta de salida se abra.<br />
<br />
Subí al barco con la bolsa al hombro mientras Kraven observaba fumando -como siempre- y me miraba con parsimonia. — <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Se terminaron las vacaciones.</span></span> — dije con ironía, sabiendo que realmente no estábamos de vacaciones, estábamos curándonos. Estábamos preparándonos. Estábamos alejándonos. Y ahora teníamos todo lo que necesitábamos: poder y aliados. Kraven asintió con su terquedad habitual y comenzó a movilizar el barco, casi como su hubiera profetizado que nos iríamos hoy. O como si cada día estuviera preparado para partir de urgencia a donde fuera menester. Me apoyé sobre la baranda estribor, mientras comenzábamos a alejarnos de la costa. <br />
<br />
A veces para que las cosas cambien, hay que cambiar. Así que llega el momento de hacerlo. De cambiar de estrategia, de cazador a depredador. <br />
</span><br />
<blockquote class="mycode_quote"><cite>Cita:</cite><div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">”La suerte favorece a la mente preparada.”</span></span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><br />
Les veo en Marineford, iré haciendo los preparativos.<br />
Ha llegado el momento de trabajar.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">V.</span></span></div></blockquote>
<span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font"><br />
— <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Adiós, Mystoria.</span></span> — dije al aire mientras el sol comenzaba a asomar por el este. El último amanecer sobre Mystoria. Llevé la mano hacia mi Den Den Mushi, pulsando el botón y sintonizando la comunicación para espetar con confianza:</span><br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font">— <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Volvemos a Marineford, haz las maletas.</span></span> —</span></div>
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Navegación</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Barco: Eidfrost (Corbeta tier 3)<br />
Navegante: Kraven (NPC Timonel 3)<br />
Destino: Marineford.<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Eidfrost</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='card-barco'>
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                    <div class='d-flex flex-column align-items-even gap-05 w-100 p-05'>
                        <div class='d-flex gap-1 align-items-center'>
                            <strong id='nombreBarco' class='fs-20'>Eidfrost</strong>
                            <span class='fs-13' style='padding: 2px 8px; border-radius: 999px; background: rgba(0,0,0,0.35); border: 1px solid rgba(255,255,255,0.55);'>Muelle</span>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Barcos</strong></div>
                            <div id='tipoBarco' class='tipo'><strong>corbeta</strong></div>
                        </div>
                    </div>
                    <img id='imagenBarco' class='imagen' src='https://i.imgur.com/efcVLkz.png' alt='Imagen barco'/>
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                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button class='boton-desplegable'>+/-</button>
                </div>
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                                <strong id='tierBarco'>3</strong>
                                <span>Tier</span>
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                                <span>Puntos de vitalidad</span>
                            </div>
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                                <span>Res/Pas</span>
                            </div>
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                                <strong id='espaciosBarco'>14</strong>
                                <span>Espacios</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
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                                <span>Velocidad</span>
                            </div>
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                                <strong id='reduccionRiesgoBarco'>-4</strong>
                                <span>Riesgo</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='equipadoBarco'>No</strong>
                                <span>¿Equipado?</span>
                            </div>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-center w-90' style='border-top: 1px solid black; border-bottom: 1px solid black; padding: auto 5px'>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                <strong class='fs-16'>Modificaciones</strong>
                                <em class='fs-14'>(Disponibles <span id='modificacionesDisponiblesBarco'>0</span>)</em>
                            </div>
                        </div>
                        <div id='modificacionesBarco' class='d-grid grid-3-columns grid-column-gap-2 grid-row-gap-1 w-90 fs-16'>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Refuerzo mayor</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Refuerzo mesana</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Refuerzo trinquete</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Cañones</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Refuerzo de popa</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Cañones de popa</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Punta de proa</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Archivos</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Forja</span>
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                                            <span class='text-center'>Refuerzo estructural</span>
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                                            <span class='text-center'>Madera reforzada</span>
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                                            <span class='text-center'>Recubrimiento</span>
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                </div>
                <p>
                    Descripción: <i id='descripcionBarco'>El Eidfrost es una imponente corbeta militar cuyo mascarón es la cabeza de un lobo. Su madera azulada puede surcar los mares con celeridad y atrapar sus rivales en cualquier océano. Provisto de velas mejoradas, un casco preparado para soportar cualquier reyerta y las instalaciones para un cazador, el Eidfrost es un presagio de muerte.</i>
                </p>
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			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">58 de primavera, año 17<br />
05:45 a.m. — Costa de Mystoria</span></span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font">— </span><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">El viento aulla.</span></span></span><span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font"> —</span></div>
<span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font"><br />
Mystoria era un lugar impresionante. Había pasado largo tiempo en sus tierras y no dejaba de fascinarme. Desde los pies del faro blanco de los Marines, sentado sobre una piedra con un amargo y ardiente café en la mano, esperaba en la oscuridad mientras dialogaba de manera interna sobre todas las implicaciones de nuestros actos. El viento mecía las hojas del follaje de Mystoria con severidad y sus hojas y flores volaban libres por la fuerza de este. La fauna del lugar, quizá alertada por el inminente alba, comenzaba a movilizarse mientras los depredadores emprendían su viaje de vuelta a sus madrigueras, extenuados por la caza nocturna. A mi espalda, el enorme faro que albergaba a las únicas cuatro tropas Marines ubicadas en el Nuevo Mundo. La División 9. No dejaban de ser una puta panda de Marines disfuncionales, cada uno con sus problemas y sus terquedades. Pero eran una unidad. Un único componente que se respetaban y valoraban entre ellos. Y eso lo hacía poderosos. Más allá de sus fortalezas físicas. <br />
<br />
Me erguí, a apenas una media hora antes del amanecer, dirigiéndome al faro. Pasé por la cocina, que acostumbraba a estar más limpia de lo que la de Magna estuvo nunca, gracias a la compulsión de algún Marine -y mía, ¿por qué no?- dejando la taza de café bajo el grifo y abriendo el agua. Tras lavarla rápidamente la dejé hacia abajo, permitiendo que el agua escurriera y se secara. Hoy no había dejado café. Sé que se habían acostumbrado de cierta manera a ello pero, hoy era diferente. Subí las escaleras a recoger las cosas que la noche anterior había preparado y me abrigué. Mis espadas en mi cinturón, mi libro en mi bolsillo y la bolsa con el cuchillo, el den den mushi y algunos enseres al hombro. Todo listo para comenzar a bajar hacia el Eidfrost.<br />
 <br />
Como vivas tu vida, define lo que eres. Bueno, quizás no es la única variable, pero para el ejemplo, asumiremos que es así. Hay quien vive esperando que las oportunidades lleguen. -Volví a la cocina y dejé sobre la mesa donde acostumbrábamos a comer juntos una nota. Acto seguido atravesé la entrada hasta la puerta de salida y cerré al salir.- Se quedan ahí, sentados. Pensando que el éxito llamará a tu puerta. A esos la espera se les hace larga. Extremadamente larga, a no ser que alguien bien colocado les lleve la suerte a casa. -Respiré profundo mientras frenaba y miraba hacia el faro antes de emprender la bajada hacia la costa.- Los hay que viven golpeando cada muro, cada barrera y cada obstáculo, atravesando toda dificultad hasta llegar a su meta. Esta gente imparable, suele tener éxito al cabo del tiempo. -Crucé la playa donde entrené con Apolo hundiendo poco a poco las botas en la arena.- Por desgracia, no todos somos miembros de este selecto grupo de personas. Algunos que intentan seguir este método, desisten al ver que el final no llega, pierden las fuerzas y fracasan. Y finalmente, están los que esperan la oportunidad, soportando y luchando, y, llegado el momento, la agarran con más fuerza que nadie. A mi, en particular, se me da bastante bien ese juego. El de aguantar. El de soportar los golpes hasta ver la apertura. El de esperar y aprovechar el día que la puerta de salida se abra.<br />
<br />
Subí al barco con la bolsa al hombro mientras Kraven observaba fumando -como siempre- y me miraba con parsimonia. — <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Se terminaron las vacaciones.</span></span> — dije con ironía, sabiendo que realmente no estábamos de vacaciones, estábamos curándonos. Estábamos preparándonos. Estábamos alejándonos. Y ahora teníamos todo lo que necesitábamos: poder y aliados. Kraven asintió con su terquedad habitual y comenzó a movilizar el barco, casi como su hubiera profetizado que nos iríamos hoy. O como si cada día estuviera preparado para partir de urgencia a donde fuera menester. Me apoyé sobre la baranda estribor, mientras comenzábamos a alejarnos de la costa. <br />
<br />
A veces para que las cosas cambien, hay que cambiar. Así que llega el momento de hacerlo. De cambiar de estrategia, de cazador a depredador. <br />
</span><br />
<blockquote class="mycode_quote"><cite>Cita:</cite><div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">”La suerte favorece a la mente preparada.”</span></span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><br />
Les veo en Marineford, iré haciendo los preparativos.<br />
Ha llegado el momento de trabajar.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">V.</span></span></div></blockquote>
<span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font"><br />
— <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Adiós, Mystoria.</span></span> — dije al aire mientras el sol comenzaba a asomar por el este. El último amanecer sobre Mystoria. Llevé la mano hacia mi Den Den Mushi, pulsando el botón y sintonizando la comunicación para espetar con confianza:</span><br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font">— <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Volvemos a Marineford, haz las maletas.</span></span> —</span></div>
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Navegación</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Barco: Eidfrost (Corbeta tier 3)<br />
Navegante: Kraven (NPC Timonel 3)<br />
Destino: Marineford.<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Eidfrost</span>
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					</button>
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					<div class='card-barco'>
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                        <div class='d-flex gap-1 align-items-center'>
                            <strong id='nombreBarco' class='fs-20'>Eidfrost</strong>
                            <span class='fs-13' style='padding: 2px 8px; border-radius: 999px; background: rgba(0,0,0,0.35); border: 1px solid rgba(255,255,255,0.55);'>Muelle</span>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Barcos</strong></div>
                            <div id='tipoBarco' class='tipo'><strong>corbeta</strong></div>
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                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button class='boton-desplegable'>+/-</button>
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                                <strong id='tierBarco'>3</strong>
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                                <span>Puntos de vitalidad</span>
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                                <strong class='fs-16'>Modificaciones</strong>
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                                            <span class='text-center'>Cañones</span>
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                    Descripción: <i id='descripcionBarco'>El Eidfrost es una imponente corbeta militar cuyo mascarón es la cabeza de un lobo. Su madera azulada puede surcar los mares con celeridad y atrapar sus rivales en cualquier océano. Provisto de velas mejoradas, un casco preparado para soportar cualquier reyerta y las instalaciones para un cazador, el Eidfrost es un presagio de muerte.</i>
                </p>
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		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Fic Oficio] Astillado y Hundido]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2938</link>
			<pubDate>Sat, 10 Jan 2026 02:55:04 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=302">Fuguwu</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2938</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Dia 1 de Primavera, Año 17.</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Nuevo Mundo, Mystoria, Costa Este</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">0900 horas</span></span></div>
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<hr class="mycode_hr" />
 <br />
Había pasado una semana desde que envié la solicitud formal a la base principal de la Marina. Libros de carpintería básica, manuales de construcción naval, cualquier texto que pudiera guiarme en este nuevo oficio que había decidido aprender pues, luego de que Apolo adquiriera el O’Redentor, habíamos navegado poco por falta de varias habilidades (excepto navegación, pues Apolo ya dominaba esa) incluida la de mantener un galeón de su envergadura. La respuesta llegó tres días después mediante Den Den Mushi: los libros estaban en camino, pero tardarían meses en llegar a Mystoria. La burocracia y las rutas de suministro de la Marina funcionaban a su propio ritmo, especialmente hacia una isla tan remota como esta. Pero no iba a quedarme de brazos cruzados esperando. Aquella mañana desperté con el alba como siempre, el calor del volcán ya perceptible, parecía que el invierno empezaba a dejar la isla y daba paso a la entrada de la primavera. Después de la ducha y el desayuno, me vestí con mi uniforme reglamentario; la capa de Comodoro quedó colgada en el faro, no tenía sentido arruinarla con lo que tenía planeado. Opté por la camisa de manga larga con patrones de mi isla natal, los pantalones estándar y las botas bien amarradas. Empaqué agua, algo de comida, vendas y ungüentos básicos en mi mochila. Nunca se es demasiado precavido. Salí del faro a las 9am con un objetivo claro en mente: construir una balsa. Sonaba simple en teoría - atar troncos juntos y ponerle una vela – ¿Qué tan difícil podía ser? Caminé hacia la zona este de la playa, a unos 800 metros del faro, donde había visto varios árboles caídos durante mis patrullajes diarios. La playa aquí era más amplia, con unos 30 metros de arena desde la línea de vegetación hasta el agua. El sol ya calentaba con fuerza, reflejándose en la superficie del mar que se extendía tranquilo frente a mí. Expandí mi haki de observación a 140 metros por costumbre, detectando solo las presencias familiares de los animales de la zona, algunos pájaros en los árboles cercanos, y nada más. Perfecto. Privacidad para fracasar sin testigos.<br />
 <br />
El primer árbol caído medía aproximadamente 6 metros de largo y 40 centímetros de diámetro. Yacía a 15 metros de la línea del agua, medio enterrado en la arena. Me acerqué y lo examiné con cuidado. Tenía la corteza estaba parcialmente podrida en algunas secciones, pero la madera interior parecía sólida. Lo agarré por un extremo y tiré. Mi fuerza de gyojin hizo que se deslizara por la arena sin mayor problema, dejando un surco profundo de unos 8 centímetros detrás. Arrastré el tronco hasta dejarlo paralelo al agua, a 3 metros de la orilla. Ahora necesitaba más troncos. Regresé a la vegetación y encontré otros tres árboles caídos en un radio de 50 metros, uno de 5 metros de largo y 35 centímetros de diámetro, otro de 4 metros y apenas 25 centímetros de grosor, y el último de 7 metros pero tan podrido que se desmoronó parcialmente cuando intenté levantarlo. Tres troncos utilizables. Los arrastré uno por uno hasta colocarlos paralelos al primero, separados por aproximadamente 20 centímetros entre sí. Los alineé lo mejor que pude, aunque noté inmediatamente que sus longitudes dispares hacían que la formación se viera irregular.<br />
 <br />
El primer problema evidente, necesitaba algo para atarlos juntos. Miré a mi alrededor. No había traído cuerda, un descuido que ahora me parecía obvio. Caminé hacia los árboles cercanos buscando enredaderas. Encontré varias a unos 40 metros tierra adentro, gruesas lianas que colgaban de las ramas superiores. Salté hasta alcanzar una a 12 metros de altura y tiré con fuerza. La enredadera se desprendió con un chasquido satisfactorio, cayendo al suelo en una masa verde de unos 15 metros de longitud. Repetí el proceso cuatro veces más hasta tener cinco enredaderas de longitudes variables entre 10 y 18 metros. Las arrastré de vuelta a la playa, dejándolas caer junto a mis troncos. El sol ya estaba alto, calculé que eran cerca de las 11am. Dos horas invertidas solo en reunir materiales. Tomé la primera enredadera e intenté enrollarla alrededor de los dos troncos del extremo izquierdo. La pasé por debajo, la subí por encima, intenté crear un nudo... y la enredadera se deslizó. La tensé más fuerte. Se deslizó de nuevo. Los troncos eran cilíndricos y la superficie lisa de la madera recién desprendida de su corteza hacía que todo resbalara. Intenté un enfoque diferente. Corté secciones de la enredadera con mis dientes afilados (no tenía cuchillo, otra herramienta que evidentemente necesitaba) y las usé para crear múltiples ataduras a lo largo de los troncos. Una cada 50 centímetros aproximadamente. Tensaba cada nudo con toda la fuerza que podía aplicar sin romper la enredadera. Después de 40 minutos, había logrado unir los cuatro troncos con un total de catorce ataduras distribuidas a lo largo de su longitud. La estructura se veía cuestionable. Las diferentes longitudes de los troncos creaban una forma asimétrica. Las ataduras parecían firmes, pero cada vez que aplicaba presión lateral, los troncos se movían ligeramente unos contra otros. Y lo más preocupante era que no tenía idea de si esto realmente flotaría.<br />
 <br />
Solo había una forma de averiguarlo. Arrastré la construcción hacia el agua. Pesaba considerablemente pero no era nada para mí, los cuatro troncos juntos debían rondar los 300 kilogramos. Dejé un surco profundo en la arena mientras los arrastraba los últimos 3 metros hasta que la parte frontal tocó el agua. Empujé más. Las olas pequeñas lamían la madera. Seguí empujando hasta que la mitad de la estructura estaba en el agua, las olas alcanzando ahora los 15 centímetros de altura debido a la brisa que había comenzado a soplar. La balsa flotaba. Técnicamente. Subí con cuidado, colocando primero un pie en el tronco más grueso. La estructura se hundió inmediatamente unos 10 centímetros. Puse el otro pie. Se hundió otros 5 centímetros. El agua ahora cubría la superficie superior de los troncos, mojándome las botas. Di un paso hacia el centro y escuché un crujido preocupante. Una de las ataduras del extremo derecho se había aflojado. Di otro paso y - CRACK - la enredadera se rompió completamente. El tronco más delgado comenzó a separarse del resto. Me lancé de vuelta a la playa justo antes de que toda la estructura se desarmara. Los troncos se dispersaron flotando libremente, las enredaderas rotas flotando entre ellos como algas marinas.<br />
 <br />
Fracaso total.<br />
 <br />
Pasé la siguiente hora recuperando los troncos de donde las corrientes los habían llevado, el más lejano había llegado a 80 metros de distancia. Los arrastré de vuelta a la playa y los dejé secar al sol mientras comía algo de mi mochila y bebía agua. Eran las 2pm aproximadamente, por lo que pare a comer algo ligero. Para el segundo intento, decidí un enfoque diferente. Necesitaba crear muescas en los troncos para que las ataduras tuvieran donde agarrarse. Sin herramientas para tallar, usé piedras afiladas que encontré cerca de los acantilados a 200 metros al sur. Pasé 90 minutos golpeando y raspando la madera, creando surcos irregulares de 3 centímetros de profundidad cada 40 centímetros a lo largo de cada tronco. Mis manos quedaron cubiertas de astillas, tuve que detenerme tres veces para extraer las más grandes con mis utensilios médicos. Las púas venenosas de mis nudillos no servían de nada contra la madera inanimada. Anoté mentalmente el conseguir guantes de trabajo. Una vez terminadas las muescas, volví a atar los troncos usando las enredaderas que había recuperado y algunas nuevas que corté. Esta vez los nudos se asentaban en los surcos, proporcionando mucha más estabilidad. La estructura se sentía más firme cuando la empujaba lateralmente. La arrastré de nuevo al agua a las 4pm. El sol comenzaba su descenso, proyectando sombras más largas en la playa. Empujé la balsa hasta que flotaba completamente, sosteniéndola mientras las olas la mecían suavemente. Subí de nuevo. Esta vez la estructura aguantó mi peso completo sin desarmarse inmediatamente. Progreso. Me puse de pie con cuidado, los brazos extendidos para mantener el equilibrio mientras el agua cubría la superficie de los troncos hasta la altura de mis tobillos. Di tres pasos hacia el centro. La balsa se hundió más, el agua llegando ahora a la mitad de mis pantorrillas. Di otro paso y sentí como toda la estructura comenzaba a rotar sobre su eje. Los troncos de diferentes grosores creaban un desbalance que hacía que el lado izquierdo se hundiera más que el derecho. Intenté compensar moviendo mi peso, pero eso solo empeoró las cosas. La rotación se aceleró. Me lancé al agua justo antes de volcar completamente, nadando de regreso a la playa mientras observaba mi segunda balsa darse vuelta y dispersarse lentamente, las ataduras aflojándose con el movimiento.<br />
 <br />
Al menos había flotado brevemente.<br />
 <br />
Recuperé los troncos de nuevo - este proceso se estaba volviendo rutinario - y los dejé en la playa. El sol tocaba ya el horizonte. Eran casi las 6pm. Diez horas de trabajo para dos intentos fallidos. Me senté en la arena, observando el mar mientras el cielo se teñía de naranjas y rojos. Las olas iban y venían con su ritmo hipnótico. Necesitaba herramientas. Una sierra para cortar, al menos un cuchillo para tallar, un martillo y clavos serían ideales. Necesitaba un método de atadura más resistente, quizás múltiples capas de enredadera, o cuerda real. Y, sobre todo, necesitaba esos libros que tardarían meses en llegar. Me levanté, me colgué la mochila mojada a la espalda y comencé a caminar de regreso al faro. Los 800 metros de distancia me dieron tiempo para pensar. Mañana volvería a intentarlo. Buscaría troncos más uniformes. Experimentaría con diferentes configuraciones. Aprendería de cada fracaso. <br />
 <br />
La carpintería, resultaba, era mucho más compleja de lo que había anticipado. Pero si había algo que años de vida me habían enseñado, era perseverancia.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Dia 1 de Primavera, Año 17.</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Nuevo Mundo, Mystoria, Costa Este</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">0900 horas</span></span></div>
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
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Había pasado una semana desde que envié la solicitud formal a la base principal de la Marina. Libros de carpintería básica, manuales de construcción naval, cualquier texto que pudiera guiarme en este nuevo oficio que había decidido aprender pues, luego de que Apolo adquiriera el O’Redentor, habíamos navegado poco por falta de varias habilidades (excepto navegación, pues Apolo ya dominaba esa) incluida la de mantener un galeón de su envergadura. La respuesta llegó tres días después mediante Den Den Mushi: los libros estaban en camino, pero tardarían meses en llegar a Mystoria. La burocracia y las rutas de suministro de la Marina funcionaban a su propio ritmo, especialmente hacia una isla tan remota como esta. Pero no iba a quedarme de brazos cruzados esperando. Aquella mañana desperté con el alba como siempre, el calor del volcán ya perceptible, parecía que el invierno empezaba a dejar la isla y daba paso a la entrada de la primavera. Después de la ducha y el desayuno, me vestí con mi uniforme reglamentario; la capa de Comodoro quedó colgada en el faro, no tenía sentido arruinarla con lo que tenía planeado. Opté por la camisa de manga larga con patrones de mi isla natal, los pantalones estándar y las botas bien amarradas. Empaqué agua, algo de comida, vendas y ungüentos básicos en mi mochila. Nunca se es demasiado precavido. Salí del faro a las 9am con un objetivo claro en mente: construir una balsa. Sonaba simple en teoría - atar troncos juntos y ponerle una vela – ¿Qué tan difícil podía ser? Caminé hacia la zona este de la playa, a unos 800 metros del faro, donde había visto varios árboles caídos durante mis patrullajes diarios. La playa aquí era más amplia, con unos 30 metros de arena desde la línea de vegetación hasta el agua. El sol ya calentaba con fuerza, reflejándose en la superficie del mar que se extendía tranquilo frente a mí. Expandí mi haki de observación a 140 metros por costumbre, detectando solo las presencias familiares de los animales de la zona, algunos pájaros en los árboles cercanos, y nada más. Perfecto. Privacidad para fracasar sin testigos.<br />
 <br />
El primer árbol caído medía aproximadamente 6 metros de largo y 40 centímetros de diámetro. Yacía a 15 metros de la línea del agua, medio enterrado en la arena. Me acerqué y lo examiné con cuidado. Tenía la corteza estaba parcialmente podrida en algunas secciones, pero la madera interior parecía sólida. Lo agarré por un extremo y tiré. Mi fuerza de gyojin hizo que se deslizara por la arena sin mayor problema, dejando un surco profundo de unos 8 centímetros detrás. Arrastré el tronco hasta dejarlo paralelo al agua, a 3 metros de la orilla. Ahora necesitaba más troncos. Regresé a la vegetación y encontré otros tres árboles caídos en un radio de 50 metros, uno de 5 metros de largo y 35 centímetros de diámetro, otro de 4 metros y apenas 25 centímetros de grosor, y el último de 7 metros pero tan podrido que se desmoronó parcialmente cuando intenté levantarlo. Tres troncos utilizables. Los arrastré uno por uno hasta colocarlos paralelos al primero, separados por aproximadamente 20 centímetros entre sí. Los alineé lo mejor que pude, aunque noté inmediatamente que sus longitudes dispares hacían que la formación se viera irregular.<br />
 <br />
El primer problema evidente, necesitaba algo para atarlos juntos. Miré a mi alrededor. No había traído cuerda, un descuido que ahora me parecía obvio. Caminé hacia los árboles cercanos buscando enredaderas. Encontré varias a unos 40 metros tierra adentro, gruesas lianas que colgaban de las ramas superiores. Salté hasta alcanzar una a 12 metros de altura y tiré con fuerza. La enredadera se desprendió con un chasquido satisfactorio, cayendo al suelo en una masa verde de unos 15 metros de longitud. Repetí el proceso cuatro veces más hasta tener cinco enredaderas de longitudes variables entre 10 y 18 metros. Las arrastré de vuelta a la playa, dejándolas caer junto a mis troncos. El sol ya estaba alto, calculé que eran cerca de las 11am. Dos horas invertidas solo en reunir materiales. Tomé la primera enredadera e intenté enrollarla alrededor de los dos troncos del extremo izquierdo. La pasé por debajo, la subí por encima, intenté crear un nudo... y la enredadera se deslizó. La tensé más fuerte. Se deslizó de nuevo. Los troncos eran cilíndricos y la superficie lisa de la madera recién desprendida de su corteza hacía que todo resbalara. Intenté un enfoque diferente. Corté secciones de la enredadera con mis dientes afilados (no tenía cuchillo, otra herramienta que evidentemente necesitaba) y las usé para crear múltiples ataduras a lo largo de los troncos. Una cada 50 centímetros aproximadamente. Tensaba cada nudo con toda la fuerza que podía aplicar sin romper la enredadera. Después de 40 minutos, había logrado unir los cuatro troncos con un total de catorce ataduras distribuidas a lo largo de su longitud. La estructura se veía cuestionable. Las diferentes longitudes de los troncos creaban una forma asimétrica. Las ataduras parecían firmes, pero cada vez que aplicaba presión lateral, los troncos se movían ligeramente unos contra otros. Y lo más preocupante era que no tenía idea de si esto realmente flotaría.<br />
 <br />
Solo había una forma de averiguarlo. Arrastré la construcción hacia el agua. Pesaba considerablemente pero no era nada para mí, los cuatro troncos juntos debían rondar los 300 kilogramos. Dejé un surco profundo en la arena mientras los arrastraba los últimos 3 metros hasta que la parte frontal tocó el agua. Empujé más. Las olas pequeñas lamían la madera. Seguí empujando hasta que la mitad de la estructura estaba en el agua, las olas alcanzando ahora los 15 centímetros de altura debido a la brisa que había comenzado a soplar. La balsa flotaba. Técnicamente. Subí con cuidado, colocando primero un pie en el tronco más grueso. La estructura se hundió inmediatamente unos 10 centímetros. Puse el otro pie. Se hundió otros 5 centímetros. El agua ahora cubría la superficie superior de los troncos, mojándome las botas. Di un paso hacia el centro y escuché un crujido preocupante. Una de las ataduras del extremo derecho se había aflojado. Di otro paso y - CRACK - la enredadera se rompió completamente. El tronco más delgado comenzó a separarse del resto. Me lancé de vuelta a la playa justo antes de que toda la estructura se desarmara. Los troncos se dispersaron flotando libremente, las enredaderas rotas flotando entre ellos como algas marinas.<br />
 <br />
Fracaso total.<br />
 <br />
Pasé la siguiente hora recuperando los troncos de donde las corrientes los habían llevado, el más lejano había llegado a 80 metros de distancia. Los arrastré de vuelta a la playa y los dejé secar al sol mientras comía algo de mi mochila y bebía agua. Eran las 2pm aproximadamente, por lo que pare a comer algo ligero. Para el segundo intento, decidí un enfoque diferente. Necesitaba crear muescas en los troncos para que las ataduras tuvieran donde agarrarse. Sin herramientas para tallar, usé piedras afiladas que encontré cerca de los acantilados a 200 metros al sur. Pasé 90 minutos golpeando y raspando la madera, creando surcos irregulares de 3 centímetros de profundidad cada 40 centímetros a lo largo de cada tronco. Mis manos quedaron cubiertas de astillas, tuve que detenerme tres veces para extraer las más grandes con mis utensilios médicos. Las púas venenosas de mis nudillos no servían de nada contra la madera inanimada. Anoté mentalmente el conseguir guantes de trabajo. Una vez terminadas las muescas, volví a atar los troncos usando las enredaderas que había recuperado y algunas nuevas que corté. Esta vez los nudos se asentaban en los surcos, proporcionando mucha más estabilidad. La estructura se sentía más firme cuando la empujaba lateralmente. La arrastré de nuevo al agua a las 4pm. El sol comenzaba su descenso, proyectando sombras más largas en la playa. Empujé la balsa hasta que flotaba completamente, sosteniéndola mientras las olas la mecían suavemente. Subí de nuevo. Esta vez la estructura aguantó mi peso completo sin desarmarse inmediatamente. Progreso. Me puse de pie con cuidado, los brazos extendidos para mantener el equilibrio mientras el agua cubría la superficie de los troncos hasta la altura de mis tobillos. Di tres pasos hacia el centro. La balsa se hundió más, el agua llegando ahora a la mitad de mis pantorrillas. Di otro paso y sentí como toda la estructura comenzaba a rotar sobre su eje. Los troncos de diferentes grosores creaban un desbalance que hacía que el lado izquierdo se hundiera más que el derecho. Intenté compensar moviendo mi peso, pero eso solo empeoró las cosas. La rotación se aceleró. Me lancé al agua justo antes de volcar completamente, nadando de regreso a la playa mientras observaba mi segunda balsa darse vuelta y dispersarse lentamente, las ataduras aflojándose con el movimiento.<br />
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Al menos había flotado brevemente.<br />
 <br />
Recuperé los troncos de nuevo - este proceso se estaba volviendo rutinario - y los dejé en la playa. El sol tocaba ya el horizonte. Eran casi las 6pm. Diez horas de trabajo para dos intentos fallidos. Me senté en la arena, observando el mar mientras el cielo se teñía de naranjas y rojos. Las olas iban y venían con su ritmo hipnótico. Necesitaba herramientas. Una sierra para cortar, al menos un cuchillo para tallar, un martillo y clavos serían ideales. Necesitaba un método de atadura más resistente, quizás múltiples capas de enredadera, o cuerda real. Y, sobre todo, necesitaba esos libros que tardarían meses en llegar. Me levanté, me colgué la mochila mojada a la espalda y comencé a caminar de regreso al faro. Los 800 metros de distancia me dieron tiempo para pensar. Mañana volvería a intentarlo. Buscaría troncos más uniformes. Experimentaría con diferentes configuraciones. Aprendería de cada fracaso. <br />
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La carpintería, resultaba, era mucho más compleja de lo que había anticipado. Pero si había algo que años de vida me habían enseñado, era perseverancia.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[P.Relativo - Entrenamiento Rokushiki] El lobo y el zorro]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2803</link>
			<pubDate>Tue, 23 Dec 2025 14:06:43 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=271">Apolo Bahía</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2803</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 76 de invierno, año 16<br />
Playa bajo el faro blanco, Isla Mystoria, Nuevo Mundo<br />
10:07 AM</span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<br />
Rokushiki, el arte de los seis estilos. Una disciplina marcial capaz de romper los límites del cuerpo humano y convertir a un simple recluta en un superhombre: controlar tu propio cuerpo con la flexibilidad de una hoja de papel; endurecer los músculos hasta alcanzar el nivel del hierro; correr a velocidades casi imperceptibles para el ojo perezoso; poder lograr a través de patadas el saltar sobre la nada o incluso comprimir el propio aire, convirtiéndolo en cuchillas cortantes; atravesar al objetivo con fuerza y velocidad en los dedos, convirtiéndolos en balas de corto alcance. Cualquiera que dominase esas seis habilidades se le podría catalogar como maestro del rokushiki y, por supuesto, yo era uno de ellos.<br />
<br />
A diferencia de mis compañeros, yo siempre había delegado toda mi confianza en mis capacidades elementales, siendo dependiente de mi propia akuma no mi. Sin embargo a las malas aprendí que eso no me podría salvar siempre. En la Marina acostumbraban a entrenar a los reclutas con este arte marcial, dependiendo de sus capacidades a la hora de escalar rangos. Quizás por pereza o por confianza, nunca presté atención a estas habilidades y siempre me escaqueé a la hora de entrenarlas, al fin y al cabo siempre fui intocable... hasta que dejé de serlo. Durante estos dos años en Marineford me dediqué a fortalecerme tanto física, como mentalmente. Presté atención a los entrenamientos y traté de emularlos por mi propia cuenta, hasta que poco a poco fui incorporando estas técnicas a mi repertorio, algo que a día de hoy debería ser mínimo para alguien perteneciente al vicealmirantazgo. Parte del rokushiki lo consideré bastante fácil de aprender, más que el haki, aunque por otro lado había técnicas que requerían de más esfuerzo.<br />
<br />
Esa mañana me encontraba en la playa bajo el faro blanco, la cual servía como muelle improvisado para el O Redentor y el Eidfrost, mientras tratábamos de convertir que nuestro trozo de tierra volcánica sobre el mar fuese medianamente habitable. Había bajado a entrenar temprano, puesto que a pesar de que estábamos en invierno, el calor de la isla seguía apretando cuando el sol estaba en lo alto del cielo. Me encontraba sobre la arena, en silencio tras haber estado unos minutos meditando y vestido únicamente con el pantalón de mi uniforme y mi media máscara. Sobre mi espalda podía verse el tatuaje que la ocupaba de forma entera, un dibujo tradicional a tinta en la que se mostraba la picardía y astucia de un zorro rojo, junto a unas ramas de cerezo y un par de mariposas. Una marca que no solía enseñar pero que siempre me acompañaría. Mi capa de vicealmirante y mis botas estaban al final del camino ascendente que separaba la playa con la cordillera del faro. Respiraba pensativo, mientras movía los pies y los dedos notando el contacto de la arena volcánica hasta que con mi mano diestra comencé a emitir mi elemento, tornándolo en un cubo de tres metros, a diez de distancia respecto a mí. Una vez preparado, empecé la danza con los pasos de ginga, agachado y moviéndome de un lado a otro llevando el ritmo en mi cabeza. Con cada paso empecé a lanzar patadas circulares con las piernas totalmente estiradas, acelerando más y más. Torné mis piernas completamente en arena y, girando a mi izquierda sobre mi propio eje usando mi pierna derecha como apoyo, lancé mi zurda — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Rankyaku </span>— dije mientras notaba cómo pateaba el aire de una forma rápida, fuerte y firme, comprimiéndolo y desplazándolo hacia adelante. El aire se convirtió en una cuchilla diagonal que empezó a viajar a toda velocidad hacia el cubo de arena que había creado. Una vez lo golpeó, éste se dividió en dos con un corte limpio, haciendo que la división superior patinase sobre la inferior y cayese sobre la arena de la playa, deshaciéndose. Sin embargo negué con la cabeza, ya que había visto cómo en medio del viaje de la cuchilla, una explosión arenosa lo rodeó como si algo se hubiese desprendido de ella. Necesitaba trabajar en el equilibrio de ambas para lograr evolucionar la técnica.<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Bélico</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='akuma_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreAkuma'>Suna Suna no mi</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='akuma_tipo'><strong id='tipoAkuma'>Logia</strong></div>
                    <div class='akuma_rango'><strong id='rangoAkuma'>5</strong></div>
                </div>
                <p><i id='descripcionAkuma'>La Suna Suna no mi es una fruta del diablo tipo logia que permite al consumidor transformarse de manera total o parcial en arena.</i></p>
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                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button type='button' id='miBoton'>+/-</button>
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                <div class='akuma_spoiler_content' style='display: none;'>
                    <div>
                        <div style='display: flex;flex-direction: column;'>
                            <p><span><i id='especificacionesAkuma'>La fruta Suna Suna no mi otorga a su consumidor un gran poder ofensivo y práctico, además de las características comunes a todas las logias, esta fruta cuenta con la peculiaridad de poder absorber la humedad de todo cuanto toca. El usuario no podrá dominar sus poderes básicos hasta alcanzar <strong>80 Puntos en Control de Akuma (CA),</strong> esto implica que cualquier contacto con su cuerpo acabará con este transformado en arena, ni si quiera será capaz de darle la mano a alguien sin transformarse. Una vez el usuario llegue a 80 Puntos en Control de Akuma, el personaje adquirirá control de su cuerpo y será capaz de no transformarse con el contacto físico. Se podrán transformar extremidades o partes del cuerpo por un coste de <strong><font color=orange>25 de energía por turno</font></strong>. Con 240 puntos en Control de Akuma el usuario la dominará por completo y podrá transformar parte de su cuerpo o su cuerpo entero por un coste de <strong><font color=orange>70 de energía</font></strong>. La velocidad de expansión del viento es igual al <strong>80% del CA</strong> del usuario.</i></span></p>
                        </div>
                    </div>
                </div>

                <p><strong>Control de Akuma: </strong><span id='controlAkuma'><br/>
<strong>• 80 CA:</strong> El usuario puede transformar partes de su cuerpo por <strong><font color=orange>25 de energía</font></strong>.<br/>
<strong>•240 CA:</strong>  El usuario puede transformarse parcial o totalmente por un coste de <strong><font color=orange>70 de energía</font></strong> y puede acceder al efecto "deshidratación" con sus requisitos y costes correspondientes indicados en el apartado "Ventajas".</span></p>
                <p><strong>Ventajas: </strong><span id='ventajasAkuma'><br/>
• El usuario es inmune a todo tipo de daños físicos no imbuidos en haki.<br/>
• El usuario tendrá una reducción del 10% en su coste de energía en técnicas de akuma siempre que esté en un área con efecto calor<br/>
• El usuario puede aplicar un estado especial propio llamado <strong>"deshidratación"</strong> si mantiene contacto físico con una de sus manos por dos turnos completos sobre un objetivo. Este estado daña la energía a razón de <strong><font color="orange">4 puntos de energía</font></strong> por cada punto que se use, pudiendo emplear tantos como puntos se tenga en Control de Akuma y gastará por cada punto usado <strong><font color="orange">2 puntos de energía</font></strong>.<br/>
• El usuario podrá transformar la parte inferior de su cuerpo para propulsarse en el aire con un coste de <strong><font color="orange">45 de energía</font></strong> cada turno volando. Podrá moverse 1 metro por cada 20 puntos de Control de Akuma, a una velocidad del 80% del Control de akuma.<br/>
• El usuario puede generar y expandir su arena, y controlarla o modificarla una vez creada, a razón de 1 metro por cada 20 puntos de Control de Akuma, a una velocidad del 80% del Control de Akuma.<br/></span></p>
                <p><strong>Debilidades: </strong><span id='debilidadesAkuma'>Las habituales en las akuma no mi.<br/>
Usuarios empapados por un dial de agua, o una técnica de Karate Gyojin pueden ignorar su intangibilidad.</span></p>

                <hr/>
                <div class='akuma_code_container'>
                    <div
                        class='akuma_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`akuma`, `suna`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoAkuma'>suna</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<br />
— Utilizo la akuma no mi para crear el cubo de arena y transformar mis piernas en mi elemento<br />
<br />
<div class='tecnica_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreTecnica'>Rankyaku («Patada de tormenta»)</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                        <div class='tecnica_estilo'><strong id='estiloTecnica'>Rokushiki</strong></div>
                        <div class='tecnica_rango '><strong id='rangoTecnica'>7</strong></div>
                        
                </div>

                <div class='tecnica_body' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                            parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                        } else {
                            parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                        }'
                >
                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Información</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='tecnica_spoiler_content' style='display: none;'>
                    <div style='display: flex;flex-direction: column;'>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Requisitos: </strong>
                            </span>
                            <span id='requisitosTecnica'>CP7 | Nivel 18 | Fuerza 140 | Conocer Soru</span>
                        </p>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Daño: </strong>
                            </span>
                            <span class='vitalidad'>
                                <strong id='dañoTecnica'>200+3,8xFuerza</strong>
                            </span>
                        </p>
                        <p>
                        <span class='tecnica_label'>
                            <strong>Coste: </strong>
                        </span>
                        <span class='energia'>
                            <strong id='costeTecnica'>400 de energía</strong>
                        </span>
                        </p>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Efecto: </strong>
                            </span>
                            <span id='efectosTecnica'>
                                Ataque a distancia con efecto cortante.
                            </span>
                        </p>
                            </span>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Enfriamiento: </strong>
                            </span>
                            <span id='enfriamientoTecnica'>
                                Dos turnos.
                            </span>
                        </p>
                    </div>
                </div>
                <p>
                    <i id='descripcionTecnica'>Es una técnica de proyectil de gran alcance, en el que los usuarios pueden dar patadas a gran velocidad y fuerza, enviando una hoja afilada de aire comprimido que puede cortar objetos y dañar en gran medida un cuerpo humano. Esta onda avanzará un máximo de 25 metros de distancia y será de un largo de 4 metros.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='tecnica_code_container'>
                    <div
                        class='tecnica_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`tecnica`, `roku004`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoTecnica'>roku004</span></span>
                    </div>
                </div>
                
            </div><br />
<br />
— Al ser puramente narrativo, es irrelevante calcular los daños y velocidades al cubo jajaja
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Gastos</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					— Transformar mis piernas en arena: -50 de energía<br />
— Rankyaku: -400 de energía<br />
— Regeneración pasiva: +36 de energía<br />
<br />
Total: <span style="color: #e86e04;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-414 de energía</span></span>
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 76 de invierno, año 16<br />
Playa bajo el faro blanco, Isla Mystoria, Nuevo Mundo<br />
10:07 AM</span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<br />
Rokushiki, el arte de los seis estilos. Una disciplina marcial capaz de romper los límites del cuerpo humano y convertir a un simple recluta en un superhombre: controlar tu propio cuerpo con la flexibilidad de una hoja de papel; endurecer los músculos hasta alcanzar el nivel del hierro; correr a velocidades casi imperceptibles para el ojo perezoso; poder lograr a través de patadas el saltar sobre la nada o incluso comprimir el propio aire, convirtiéndolo en cuchillas cortantes; atravesar al objetivo con fuerza y velocidad en los dedos, convirtiéndolos en balas de corto alcance. Cualquiera que dominase esas seis habilidades se le podría catalogar como maestro del rokushiki y, por supuesto, yo era uno de ellos.<br />
<br />
A diferencia de mis compañeros, yo siempre había delegado toda mi confianza en mis capacidades elementales, siendo dependiente de mi propia akuma no mi. Sin embargo a las malas aprendí que eso no me podría salvar siempre. En la Marina acostumbraban a entrenar a los reclutas con este arte marcial, dependiendo de sus capacidades a la hora de escalar rangos. Quizás por pereza o por confianza, nunca presté atención a estas habilidades y siempre me escaqueé a la hora de entrenarlas, al fin y al cabo siempre fui intocable... hasta que dejé de serlo. Durante estos dos años en Marineford me dediqué a fortalecerme tanto física, como mentalmente. Presté atención a los entrenamientos y traté de emularlos por mi propia cuenta, hasta que poco a poco fui incorporando estas técnicas a mi repertorio, algo que a día de hoy debería ser mínimo para alguien perteneciente al vicealmirantazgo. Parte del rokushiki lo consideré bastante fácil de aprender, más que el haki, aunque por otro lado había técnicas que requerían de más esfuerzo.<br />
<br />
Esa mañana me encontraba en la playa bajo el faro blanco, la cual servía como muelle improvisado para el O Redentor y el Eidfrost, mientras tratábamos de convertir que nuestro trozo de tierra volcánica sobre el mar fuese medianamente habitable. Había bajado a entrenar temprano, puesto que a pesar de que estábamos en invierno, el calor de la isla seguía apretando cuando el sol estaba en lo alto del cielo. Me encontraba sobre la arena, en silencio tras haber estado unos minutos meditando y vestido únicamente con el pantalón de mi uniforme y mi media máscara. Sobre mi espalda podía verse el tatuaje que la ocupaba de forma entera, un dibujo tradicional a tinta en la que se mostraba la picardía y astucia de un zorro rojo, junto a unas ramas de cerezo y un par de mariposas. Una marca que no solía enseñar pero que siempre me acompañaría. Mi capa de vicealmirante y mis botas estaban al final del camino ascendente que separaba la playa con la cordillera del faro. Respiraba pensativo, mientras movía los pies y los dedos notando el contacto de la arena volcánica hasta que con mi mano diestra comencé a emitir mi elemento, tornándolo en un cubo de tres metros, a diez de distancia respecto a mí. Una vez preparado, empecé la danza con los pasos de ginga, agachado y moviéndome de un lado a otro llevando el ritmo en mi cabeza. Con cada paso empecé a lanzar patadas circulares con las piernas totalmente estiradas, acelerando más y más. Torné mis piernas completamente en arena y, girando a mi izquierda sobre mi propio eje usando mi pierna derecha como apoyo, lancé mi zurda — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Rankyaku </span>— dije mientras notaba cómo pateaba el aire de una forma rápida, fuerte y firme, comprimiéndolo y desplazándolo hacia adelante. El aire se convirtió en una cuchilla diagonal que empezó a viajar a toda velocidad hacia el cubo de arena que había creado. Una vez lo golpeó, éste se dividió en dos con un corte limpio, haciendo que la división superior patinase sobre la inferior y cayese sobre la arena de la playa, deshaciéndose. Sin embargo negué con la cabeza, ya que había visto cómo en medio del viaje de la cuchilla, una explosión arenosa lo rodeó como si algo se hubiese desprendido de ella. Necesitaba trabajar en el equilibrio de ambas para lograr evolucionar la técnica.<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Bélico</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='akuma_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreAkuma'>Suna Suna no mi</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='akuma_tipo'><strong id='tipoAkuma'>Logia</strong></div>
                    <div class='akuma_rango'><strong id='rangoAkuma'>5</strong></div>
                </div>
                <p><i id='descripcionAkuma'>La Suna Suna no mi es una fruta del diablo tipo logia que permite al consumidor transformarse de manera total o parcial en arena.</i></p>
                <div class='akuma_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button type='button' id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='akuma_spoiler_content' style='display: none;'>
                    <div>
                        <div style='display: flex;flex-direction: column;'>
                            <p><span><i id='especificacionesAkuma'>La fruta Suna Suna no mi otorga a su consumidor un gran poder ofensivo y práctico, además de las características comunes a todas las logias, esta fruta cuenta con la peculiaridad de poder absorber la humedad de todo cuanto toca. El usuario no podrá dominar sus poderes básicos hasta alcanzar <strong>80 Puntos en Control de Akuma (CA),</strong> esto implica que cualquier contacto con su cuerpo acabará con este transformado en arena, ni si quiera será capaz de darle la mano a alguien sin transformarse. Una vez el usuario llegue a 80 Puntos en Control de Akuma, el personaje adquirirá control de su cuerpo y será capaz de no transformarse con el contacto físico. Se podrán transformar extremidades o partes del cuerpo por un coste de <strong><font color=orange>25 de energía por turno</font></strong>. Con 240 puntos en Control de Akuma el usuario la dominará por completo y podrá transformar parte de su cuerpo o su cuerpo entero por un coste de <strong><font color=orange>70 de energía</font></strong>. La velocidad de expansión del viento es igual al <strong>80% del CA</strong> del usuario.</i></span></p>
                        </div>
                    </div>
                </div>

                <p><strong>Control de Akuma: </strong><span id='controlAkuma'><br/>
<strong>• 80 CA:</strong> El usuario puede transformar partes de su cuerpo por <strong><font color=orange>25 de energía</font></strong>.<br/>
<strong>•240 CA:</strong>  El usuario puede transformarse parcial o totalmente por un coste de <strong><font color=orange>70 de energía</font></strong> y puede acceder al efecto "deshidratación" con sus requisitos y costes correspondientes indicados en el apartado "Ventajas".</span></p>
                <p><strong>Ventajas: </strong><span id='ventajasAkuma'><br/>
• El usuario es inmune a todo tipo de daños físicos no imbuidos en haki.<br/>
• El usuario tendrá una reducción del 10% en su coste de energía en técnicas de akuma siempre que esté en un área con efecto calor<br/>
• El usuario puede aplicar un estado especial propio llamado <strong>"deshidratación"</strong> si mantiene contacto físico con una de sus manos por dos turnos completos sobre un objetivo. Este estado daña la energía a razón de <strong><font color="orange">4 puntos de energía</font></strong> por cada punto que se use, pudiendo emplear tantos como puntos se tenga en Control de Akuma y gastará por cada punto usado <strong><font color="orange">2 puntos de energía</font></strong>.<br/>
• El usuario podrá transformar la parte inferior de su cuerpo para propulsarse en el aire con un coste de <strong><font color="orange">45 de energía</font></strong> cada turno volando. Podrá moverse 1 metro por cada 20 puntos de Control de Akuma, a una velocidad del 80% del Control de akuma.<br/>
• El usuario puede generar y expandir su arena, y controlarla o modificarla una vez creada, a razón de 1 metro por cada 20 puntos de Control de Akuma, a una velocidad del 80% del Control de Akuma.<br/></span></p>
                <p><strong>Debilidades: </strong><span id='debilidadesAkuma'>Las habituales en las akuma no mi.<br/>
Usuarios empapados por un dial de agua, o una técnica de Karate Gyojin pueden ignorar su intangibilidad.</span></p>

                <hr/>
                <div class='akuma_code_container'>
                    <div
                        class='akuma_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`akuma`, `suna`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoAkuma'>suna</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<br />
— Utilizo la akuma no mi para crear el cubo de arena y transformar mis piernas en mi elemento<br />
<br />
<div class='tecnica_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreTecnica'>Rankyaku («Patada de tormenta»)</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                        <div class='tecnica_estilo'><strong id='estiloTecnica'>Rokushiki</strong></div>
                        <div class='tecnica_rango '><strong id='rangoTecnica'>7</strong></div>
                        
                </div>

                <div class='tecnica_body' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                            parentNode.getElementsByClassName(`tecnica_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
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                        }'
                >
                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Información</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='tecnica_spoiler_content' style='display: none;'>
                    <div style='display: flex;flex-direction: column;'>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Requisitos: </strong>
                            </span>
                            <span id='requisitosTecnica'>CP7 | Nivel 18 | Fuerza 140 | Conocer Soru</span>
                        </p>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Daño: </strong>
                            </span>
                            <span class='vitalidad'>
                                <strong id='dañoTecnica'>200+3,8xFuerza</strong>
                            </span>
                        </p>
                        <p>
                        <span class='tecnica_label'>
                            <strong>Coste: </strong>
                        </span>
                        <span class='energia'>
                            <strong id='costeTecnica'>400 de energía</strong>
                        </span>
                        </p>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Efecto: </strong>
                            </span>
                            <span id='efectosTecnica'>
                                Ataque a distancia con efecto cortante.
                            </span>
                        </p>
                            </span>
                        <p>
                            <span class='tecnica_label'>
                                <strong>Enfriamiento: </strong>
                            </span>
                            <span id='enfriamientoTecnica'>
                                Dos turnos.
                            </span>
                        </p>
                    </div>
                </div>
                <p>
                    <i id='descripcionTecnica'>Es una técnica de proyectil de gran alcance, en el que los usuarios pueden dar patadas a gran velocidad y fuerza, enviando una hoja afilada de aire comprimido que puede cortar objetos y dañar en gran medida un cuerpo humano. Esta onda avanzará un máximo de 25 metros de distancia y será de un largo de 4 metros.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='tecnica_code_container'>
                    <div
                        class='tecnica_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`tecnica`, `roku004`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoTecnica'>roku004</span></span>
                    </div>
                </div>
                
            </div><br />
<br />
— Al ser puramente narrativo, es irrelevante calcular los daños y velocidades al cubo jajaja
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Gastos</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					— Transformar mis piernas en arena: -50 de energía<br />
— Rankyaku: -400 de energía<br />
— Regeneración pasiva: +36 de energía<br />
<br />
Total: <span style="color: #e86e04;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-414 de energía</span></span>
				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Presente Absoluto / T9 - Social Piratismo]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2650</link>
			<pubDate>Tue, 02 Dec 2025 12:21:22 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=265">Tenoch Titlan</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2650</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">Dia 33  de Invierno, Año 16.<br />
Isla Mystoria - Nuevo Mundo<br />
13:22 PM</div>
<hr class="mycode_hr" />
El día y el viento era propicios para navegar, los piratas conocidos como “El Comando MaiSanta” navegaban a bordo de sus 3 galeones Insignias, estos llevaban por nombre, “Revolución Permanente”, “Pueblo en Armas” y el “Socialismo o Muerte”, sus imponentes cascos estaban pintados de rojo sangre y sus velas del mismo color.  Aunque lo mas llamativo de estos, era la Jolly Rogger que portaban, esta era una calavera con una protuberante verruga en la parte izquierda de la frente y la atravesaban una Hoz y un Martillo, símbolo del socialismo que pregonaban. Para ellos la hoz significa la unión de sus trabajadores y el martillo es para golpear a aquellos que se reúsan a aceptar el verdadero socialismo (El Suyo). <br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">A bordo del “Socialismo o Muerte”, iba el camarada mayor, el verdadero capitan del Comando MaiSanta, este individuo tenía por nombre Ugo Xabecs, un hombre que no escatimaba en títulos para sí mismo, pues se definía como pirata, comunista, socialista e ideólogo de lo que él llama “Social Piratismo” del Siglo nuevo. Ugo era un hombre de piel morena, con una nariz achatada y larga, tenía una prominente verruga en el lado derecho de su frente, Ugo siempre vestía con un traje militar de color verde y botas de combate, llevaba ademas siempre a su lado, un sable, que según el perteneció al libertador, un tal Saimon Volivar, un pirata que en antaño libero varias islas del yugo del gobierno mundial. Esto nunca ha sido confirmado por nadie.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El segundo al mando navegaba a bordo del “Revolución Permanente”, este hombre era Naikodelast Madur, Un pirata alto, con un bigote muy prominente y de contextura gruesa, siempre andaba armado de su fiel revolver “Patria” un fierro de color rojo, con un tambor de 5 balas, que no dudada accionar si era necesario.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Por ultimo y no por eso menos importante, el comandante del “Pueblo en Armas”, Era Emil Liano Zapara, gyojin, prefería usar los puños que las armas, era él quien se encargaba de navegar y de ubicar islas para esparcir el “Social Piratismo”. Emil Liano, tomo un Den Den Mushi, marco un número y escucho la voz de Ugo que le decia. -<span style="color: #ee0000;" class="mycode_color">Camarada Emillll, digame en que le puedo ayudar chicooo. </span>Emil Liano aclaro la garganta y dijo. – <span style="color: #0070c0;" class="mycode_color">Que onde weee, aca andamos firmes en la lucha, para llevar al Social Piratismo a todas partes. </span>Al otro lado de la linea se escuchó una risa. – <span style="color: #ee0000;" class="mycode_color">jiiijiiiiijii claro que si CAMARADA!!, SEGUIMOS FIRMEESSS. Pero cuentame chico para que me llamaste. </span>Emil tambien esbozo una sonrisa y le contesto. – <span style="color: #0070c0;" class="mycode_color">En un par de horas llegaremos a la isla Mystoria</span>. De la nada otro de los Den Den Mushi empezó a sonar, Emil Liano, lo levanto y escucho que decia. – <span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">Miren, tengan buenos dias, ve, Aquí Naikodelast ve, cuanto nos falta para llegar a Mystoria ve. </span>– <span style="color: #0070c0;" class="mycode_color">Solo un par de horas compañero y compatriota. </span> En ese momento Ugo tomo la palabra y dijo. –<span style="color: #ee0000;" class="mycode_color"> Vamos preparando a los muchachos, camaradas, que debemos llegar RAMPANTES a esa isla y empezar a construir en ella nuestra utopía socialista. ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!</span> – ¡<span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">VENCEREMOS! </span>–<span style="color: #0070c0;" class="mycode_color"> ¡VENCEREMOS!</span> .</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La navegación de los 3 barcos hacia la isla fue tranquila, mientras tanto en estos las tropas del Comando MaiSanta, iban y venían, preparando todo, si bien los jefes sabían que la isla estaba desierta de personas, ya que estos no tenían conocimiento alguno de que hace unos meses, la isla habia sido tomada por la división 9 de la marina. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Cuando se encontraban a unos 500 metros de la isla, Ugo tomo su catalejo y miro sorprendido como el faro de la isla estaba funcionando, frunció el ceño, tomo 2 Den Den Mushi marco 1 numero distinto para cada 1 y al momento en que sus compañeros contestaron les dijo. – <span style="color: #ee0000;" class="mycode_color">Camaradas miren al faro, el mismo está operativo, eso es raro chico…. Se supone que la isla esta deshabitada vale, salvo que la fauna haya aprendido a usar el faro, eso quiere decir que quizás haya gente allí.. JIJIJIJIJIJI. Quiero aclararles algo y por favor coloquen el Den Den Mushi para que me escuchen todos los camaradas. </span>Ugo espero a que sus comandantes le confirmaran que lo escuchaban todos aclaro la garganta y comenzó a hablar. – <span style="color: #ee0000;" class="mycode_color">CAMARADAS. DENTRO DE POCO LLEGAREMOS A LA ISLA Y LA RECLAMAREMOS COMO NUESTRA. LUCHAREMOS CONTRA TODO AQUELLO QUE SE NOS OPONGA. EN ELLA CONSTRUIREMOS LO QUE SIEMPRE HEMOS PERSEGUIDO, FUNDAR UNA REPUBLICA DONDE NAZCA Y FLORESCA EL SOCIAL PIRATISMO…. CAMARADAS PREPARENSE. ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Los gritos de los tripulantes ensordecieron a </span>Ugo durante un largo minuto, pero este no cerro la comunicación sabia que en la linea habían quedado Naikodelast y Emil, se claro la garganta y les dijo. – <span style="color: #ee0000;" class="mycode_color">Camadas, tenemos que emplear el movimiento, “Tridente Victorioso”, separémonos e invadamos la isla por 3 frentes.  El Socialismo o Muerte, ira en dirección a la península que es la trompa de la isla, Revolución permanente me da apoyo por mi flanco izquierdo, por último, Pueblo en Armas será el que más se acerque al faro. Para tomar precauciones y limpiar el terreno, hacer tres ataques con los cañones sobre nuestros objetivos… Recuerden camaradas… ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE! </span>– ¡<span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">VENCEREMOS! </span>–<span style="color: #0070c0;" class="mycode_color"> ¡VENCEREMOS!</span> .</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Los comandantes dieron las ordenes pertinentes a sus tripulantes. Estos enfilaron los barcos hacia las posiciones indicadas, prepararon los cañones y cuando se encontraba cada uno de los barcos a 300 metros de la isla, los 3 al mismo tiempo dispararon las 3 ráfagas de cañonazos. Las balas de cañon cayeron en un abrir y cerrar de ojos sobre el terreno de la isla. Su objetivo si bien sencillo, era barrer con las defensas de aquellos que quizás habían encendido el faro y ahora custodiaban la isla.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><br></span><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
El Comando MaiSanta se enfila hacia Mystoria con el fin de hacerla suya.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Para los Participantes</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Bueno muchachos, sean bienvenidos a Esta aventura, al ser una T9, quiero darles un desafío. Espero la pasemos bien. Tienen 48horas para postear, en caso de que necesiten más tiempo es solo cuestión de que me avisen. Exitos y a derrotar a esos sucios comunistas.<br />
<br />
PD: Para hacerlo más divertido, que les parece si dejamos de lado el Haoshoku(?)<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Toda la Info</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Bueno Muchachos, Vamos con la aventura. Primero les dejo un Croquis de la isla (<span style="text-decoration: line-through;" class="mycode_s">Claro que no me robe el de la proeza</span>).<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Isla Mystoria</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<span style="color: #ffffff;" class="mycode_color"><span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Proxima Nova Regular', 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><img src="https://i.imgur.com/J8GxZ5r.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: J8GxZ5r.png]" class="mycode_img" /></span></span></span><br />

				</div>
			</div><br />
<br />
Para simplificarme la vida, decidi separarlos. Cada uno escogio un numero, esto era para saber contra que barco deberian enfrentarte. Las Luchas quedaron asi.<br />
<br />
Karl: Deberás hacer frente al "<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Socialismo o Muerte</span>".<br />
<br />
Apolo: Deberás hacer frente al "<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Revolución Permanente</span>".<br />
<br />
Fugu: Deberás hacer frente al "<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Pueblo en Armas</span>".<br />
<br />
Luego de definir a quien se iban a enfrentar les hice tirar un dado de 9 caras, para saber en que cuadricula iban a empezar la aventura.<br />
<br />
Karl, Saco 2.<br />
Apolo, Saco 1.<br />
Fugu, Saco 6.<br />
<br />
Esa es la posición en la que inician segun la tripulación que van a enfrentar. Ahora como comento en ni narración, cada 1 de los barcos ataca 3 veces a cañonazo limpio. La zona de impacto estuvo definida por el numero que me indicaron los dados.  La casilla que ataca cada barco fue el resultado del dado, es decir que si estan posicionados en alguno de esos numeros recibirán daño. (Todas las tiradas estan en el canal OFF de Discord)<br />
<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Karl</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Los primeros 3 dados, iban dirigidos a Karl, quien esta posicionada en la casilla 2. Por lo tanto recibes los 3 cañonazos (Ya que en las tiradas salio el numero 2, tres veces, vaya suerte amigo). Cada Cañonazo hace<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">500 PV</span></span> de daño, a los que les deberás restar tu resistencia pasiva por cada 1.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Apolo</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Los segundos 3 dados, iban dirigidos a Apolo, quien esta posicionado en la casilla 1. Por lo tanto recibes 1 solo cañonazos. Cada Cañonazo hace<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">500 PV</span></span> de daño, a los que les deberás restar tu resistencia pasiva.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Fugu</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Los terceros 3 dados, iban dirigidos a Fugu, quien esta posicionado en la casilla 6. Por lo que no recibes daño (El bendecido por dios.).<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Reglas de Movimiento</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Podrían moverse de un cuadro a otro, pero esto les consumirá un turno completo. Aclaro que pueden comunicarse entre ustedes mediante un Den Den Mushi.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
Los piratas del Comando MaiSanta Llegaran a la isla en el turno 3, en el turno siguiente, realizare otra lanzada de dados para ver si reciben daño de los cañonazos una vez más.<br />
<br />
Les dejo las apariencias de los comandastes, sus estadisticas, inventarios y demas cosas, serán revelados en su momento.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Piratas del Comando MaiSanta</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Ugo Xabecs</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Nivel:xx<br />
Fue:xx<br />
Res:xx<br />
Des:xx<br />
Pre:xx<br />
Agi:xx<br />
Ref:xx<br />
Int:xx<br />
Vol:xx<br />
CH:xx<br />
CA:XX<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Apariencia</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<span style="color: #ffffff;" class="mycode_color"><span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Proxima Nova Regular', 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><img src="https://i.imgur.com/Tp1XdBy.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: Tp1XdBy.png]" class="mycode_img" /></span></span></span><br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Naikodelast de Last</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Nivel:xx<br />
Fue:xx<br />
Res:xx<br />
Des:xx<br />
Pre:xx<br />
Agi:xx<br />
Ref:xx<br />
Int:xx<br />
Vol:xx<br />
CH:xx<br />
CA:XX<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Apariencia</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<span style="color: #ffffff;" class="mycode_color"><span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Proxima Nova Regular', 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><img src="https://i.imgur.com/gctw2JE.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: gctw2JE.png]" class="mycode_img" /></span></span></span><br />
<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Emil Liano Zapara</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Nivel:xx<br />
Fue:xx<br />
Res:xx<br />
Des:xx<br />
Pre:xx<br />
Agi:xx<br />
Ref:xx<br />
Int:xx<br />
Vol:xx<br />
CH:xx<br />
CA:XX<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Apariencia</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<span style="color: #ffffff;" class="mycode_color"><span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Proxima Nova Regular', 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><img src="https://i.imgur.com/0RmNz3P.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: 0RmNz3P.png]" class="mycode_img" /></span></span></span><br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Jolly Rogers de los piratas</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<span style="color: #ffffff;" class="mycode_color"><span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Proxima Nova Regular', 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><img src="https://i.imgur.com/s3CCPyB.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: s3CCPyB.png]" class="mycode_img" /></span></span></span><br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Contenido Oculto</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
En caso de que los participantes decidan comunicarse mediante Den Den Mushi, si no usan un Den Den Blanco, los piratas sabrán que efectivamente en la isla hay personas.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Contenido Oculto</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
En cada uno de los barcos viaja una horda de nivel 15, quedando las mismas de esta manera:<br />
<br />
<blockquote class="mycode_quote"><cite>Cita:</cite><ul class="mycode_list"><li>
Tomando de Partida la Horda Nivel 10 de la Guia de Hordas, una LVL 15 seria:<br />
</li>
<li>Formada por 100 + 15 x 5 = 175 Personas.<br />
</li>
<li>Tienen<span style="color: #17b529;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> 1750 PV</span></span> (10PV cada miembro). Si llega a 0PV serán derrotados.<br />
</li>
<li>Dañan el 100% de sus PV totales por turno. Su velocidad de ataque y movimiento es 150 + 30 x 4 = 270<br />
</li>
<li>Se pueden derrotar de una sola vez a cambio de <span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">1750 energía</span></span><br />
</li>
</ul>
</blockquote>
<br />
Todos son Soldados de Infantería.<br />
<br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">Dia 33  de Invierno, Año 16.<br />
Isla Mystoria - Nuevo Mundo<br />
13:22 PM</div>
<hr class="mycode_hr" />
El día y el viento era propicios para navegar, los piratas conocidos como “El Comando MaiSanta” navegaban a bordo de sus 3 galeones Insignias, estos llevaban por nombre, “Revolución Permanente”, “Pueblo en Armas” y el “Socialismo o Muerte”, sus imponentes cascos estaban pintados de rojo sangre y sus velas del mismo color.  Aunque lo mas llamativo de estos, era la Jolly Rogger que portaban, esta era una calavera con una protuberante verruga en la parte izquierda de la frente y la atravesaban una Hoz y un Martillo, símbolo del socialismo que pregonaban. Para ellos la hoz significa la unión de sus trabajadores y el martillo es para golpear a aquellos que se reúsan a aceptar el verdadero socialismo (El Suyo). <br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">A bordo del “Socialismo o Muerte”, iba el camarada mayor, el verdadero capitan del Comando MaiSanta, este individuo tenía por nombre Ugo Xabecs, un hombre que no escatimaba en títulos para sí mismo, pues se definía como pirata, comunista, socialista e ideólogo de lo que él llama “Social Piratismo” del Siglo nuevo. Ugo era un hombre de piel morena, con una nariz achatada y larga, tenía una prominente verruga en el lado derecho de su frente, Ugo siempre vestía con un traje militar de color verde y botas de combate, llevaba ademas siempre a su lado, un sable, que según el perteneció al libertador, un tal Saimon Volivar, un pirata que en antaño libero varias islas del yugo del gobierno mundial. Esto nunca ha sido confirmado por nadie.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El segundo al mando navegaba a bordo del “Revolución Permanente”, este hombre era Naikodelast Madur, Un pirata alto, con un bigote muy prominente y de contextura gruesa, siempre andaba armado de su fiel revolver “Patria” un fierro de color rojo, con un tambor de 5 balas, que no dudada accionar si era necesario.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Por ultimo y no por eso menos importante, el comandante del “Pueblo en Armas”, Era Emil Liano Zapara, gyojin, prefería usar los puños que las armas, era él quien se encargaba de navegar y de ubicar islas para esparcir el “Social Piratismo”. Emil Liano, tomo un Den Den Mushi, marco un número y escucho la voz de Ugo que le decia. -<span style="color: #ee0000;" class="mycode_color">Camarada Emillll, digame en que le puedo ayudar chicooo. </span>Emil Liano aclaro la garganta y dijo. – <span style="color: #0070c0;" class="mycode_color">Que onde weee, aca andamos firmes en la lucha, para llevar al Social Piratismo a todas partes. </span>Al otro lado de la linea se escuchó una risa. – <span style="color: #ee0000;" class="mycode_color">jiiijiiiiijii claro que si CAMARADA!!, SEGUIMOS FIRMEESSS. Pero cuentame chico para que me llamaste. </span>Emil tambien esbozo una sonrisa y le contesto. – <span style="color: #0070c0;" class="mycode_color">En un par de horas llegaremos a la isla Mystoria</span>. De la nada otro de los Den Den Mushi empezó a sonar, Emil Liano, lo levanto y escucho que decia. – <span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">Miren, tengan buenos dias, ve, Aquí Naikodelast ve, cuanto nos falta para llegar a Mystoria ve. </span>– <span style="color: #0070c0;" class="mycode_color">Solo un par de horas compañero y compatriota. </span> En ese momento Ugo tomo la palabra y dijo. –<span style="color: #ee0000;" class="mycode_color"> Vamos preparando a los muchachos, camaradas, que debemos llegar RAMPANTES a esa isla y empezar a construir en ella nuestra utopía socialista. ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!</span> – ¡<span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">VENCEREMOS! </span>–<span style="color: #0070c0;" class="mycode_color"> ¡VENCEREMOS!</span> .</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La navegación de los 3 barcos hacia la isla fue tranquila, mientras tanto en estos las tropas del Comando MaiSanta, iban y venían, preparando todo, si bien los jefes sabían que la isla estaba desierta de personas, ya que estos no tenían conocimiento alguno de que hace unos meses, la isla habia sido tomada por la división 9 de la marina. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Cuando se encontraban a unos 500 metros de la isla, Ugo tomo su catalejo y miro sorprendido como el faro de la isla estaba funcionando, frunció el ceño, tomo 2 Den Den Mushi marco 1 numero distinto para cada 1 y al momento en que sus compañeros contestaron les dijo. – <span style="color: #ee0000;" class="mycode_color">Camaradas miren al faro, el mismo está operativo, eso es raro chico…. Se supone que la isla esta deshabitada vale, salvo que la fauna haya aprendido a usar el faro, eso quiere decir que quizás haya gente allí.. JIJIJIJIJIJI. Quiero aclararles algo y por favor coloquen el Den Den Mushi para que me escuchen todos los camaradas. </span>Ugo espero a que sus comandantes le confirmaran que lo escuchaban todos aclaro la garganta y comenzó a hablar. – <span style="color: #ee0000;" class="mycode_color">CAMARADAS. DENTRO DE POCO LLEGAREMOS A LA ISLA Y LA RECLAMAREMOS COMO NUESTRA. LUCHAREMOS CONTRA TODO AQUELLO QUE SE NOS OPONGA. EN ELLA CONSTRUIREMOS LO QUE SIEMPRE HEMOS PERSEGUIDO, FUNDAR UNA REPUBLICA DONDE NAZCA Y FLORESCA EL SOCIAL PIRATISMO…. CAMARADAS PREPARENSE. ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Los gritos de los tripulantes ensordecieron a </span>Ugo durante un largo minuto, pero este no cerro la comunicación sabia que en la linea habían quedado Naikodelast y Emil, se claro la garganta y les dijo. – <span style="color: #ee0000;" class="mycode_color">Camadas, tenemos que emplear el movimiento, “Tridente Victorioso”, separémonos e invadamos la isla por 3 frentes.  El Socialismo o Muerte, ira en dirección a la península que es la trompa de la isla, Revolución permanente me da apoyo por mi flanco izquierdo, por último, Pueblo en Armas será el que más se acerque al faro. Para tomar precauciones y limpiar el terreno, hacer tres ataques con los cañones sobre nuestros objetivos… Recuerden camaradas… ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE! </span>– ¡<span style="color: #7030a0;" class="mycode_color">VENCEREMOS! </span>–<span style="color: #0070c0;" class="mycode_color"> ¡VENCEREMOS!</span> .</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Los comandantes dieron las ordenes pertinentes a sus tripulantes. Estos enfilaron los barcos hacia las posiciones indicadas, prepararon los cañones y cuando se encontraba cada uno de los barcos a 300 metros de la isla, los 3 al mismo tiempo dispararon las 3 ráfagas de cañonazos. Las balas de cañon cayeron en un abrir y cerrar de ojos sobre el terreno de la isla. Su objetivo si bien sencillo, era barrer con las defensas de aquellos que quizás habían encendido el faro y ahora custodiaban la isla.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><br></span><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
El Comando MaiSanta se enfila hacia Mystoria con el fin de hacerla suya.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Para los Participantes</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Bueno muchachos, sean bienvenidos a Esta aventura, al ser una T9, quiero darles un desafío. Espero la pasemos bien. Tienen 48horas para postear, en caso de que necesiten más tiempo es solo cuestión de que me avisen. Exitos y a derrotar a esos sucios comunistas.<br />
<br />
PD: Para hacerlo más divertido, que les parece si dejamos de lado el Haoshoku(?)<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Toda la Info</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Bueno Muchachos, Vamos con la aventura. Primero les dejo un Croquis de la isla (<span style="text-decoration: line-through;" class="mycode_s">Claro que no me robe el de la proeza</span>).<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Isla Mystoria</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<span style="color: #ffffff;" class="mycode_color"><span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Proxima Nova Regular', 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><img src="https://i.imgur.com/J8GxZ5r.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: J8GxZ5r.png]" class="mycode_img" /></span></span></span><br />

				</div>
			</div><br />
<br />
Para simplificarme la vida, decidi separarlos. Cada uno escogio un numero, esto era para saber contra que barco deberian enfrentarte. Las Luchas quedaron asi.<br />
<br />
Karl: Deberás hacer frente al "<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Socialismo o Muerte</span>".<br />
<br />
Apolo: Deberás hacer frente al "<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Revolución Permanente</span>".<br />
<br />
Fugu: Deberás hacer frente al "<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Pueblo en Armas</span>".<br />
<br />
Luego de definir a quien se iban a enfrentar les hice tirar un dado de 9 caras, para saber en que cuadricula iban a empezar la aventura.<br />
<br />
Karl, Saco 2.<br />
Apolo, Saco 1.<br />
Fugu, Saco 6.<br />
<br />
Esa es la posición en la que inician segun la tripulación que van a enfrentar. Ahora como comento en ni narración, cada 1 de los barcos ataca 3 veces a cañonazo limpio. La zona de impacto estuvo definida por el numero que me indicaron los dados.  La casilla que ataca cada barco fue el resultado del dado, es decir que si estan posicionados en alguno de esos numeros recibirán daño. (Todas las tiradas estan en el canal OFF de Discord)<br />
<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Karl</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Los primeros 3 dados, iban dirigidos a Karl, quien esta posicionada en la casilla 2. Por lo tanto recibes los 3 cañonazos (Ya que en las tiradas salio el numero 2, tres veces, vaya suerte amigo). Cada Cañonazo hace<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">500 PV</span></span> de daño, a los que les deberás restar tu resistencia pasiva por cada 1.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Apolo</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Los segundos 3 dados, iban dirigidos a Apolo, quien esta posicionado en la casilla 1. Por lo tanto recibes 1 solo cañonazos. Cada Cañonazo hace<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">500 PV</span></span> de daño, a los que les deberás restar tu resistencia pasiva.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Fugu</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Los terceros 3 dados, iban dirigidos a Fugu, quien esta posicionado en la casilla 6. Por lo que no recibes daño (El bendecido por dios.).<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Reglas de Movimiento</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Podrían moverse de un cuadro a otro, pero esto les consumirá un turno completo. Aclaro que pueden comunicarse entre ustedes mediante un Den Den Mushi.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
Los piratas del Comando MaiSanta Llegaran a la isla en el turno 3, en el turno siguiente, realizare otra lanzada de dados para ver si reciben daño de los cañonazos una vez más.<br />
<br />
Les dejo las apariencias de los comandastes, sus estadisticas, inventarios y demas cosas, serán revelados en su momento.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Piratas del Comando MaiSanta</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Ugo Xabecs</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Nivel:xx<br />
Fue:xx<br />
Res:xx<br />
Des:xx<br />
Pre:xx<br />
Agi:xx<br />
Ref:xx<br />
Int:xx<br />
Vol:xx<br />
CH:xx<br />
CA:XX<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Apariencia</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<span style="color: #ffffff;" class="mycode_color"><span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Proxima Nova Regular', 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><img src="https://i.imgur.com/Tp1XdBy.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: Tp1XdBy.png]" class="mycode_img" /></span></span></span><br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Naikodelast de Last</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Nivel:xx<br />
Fue:xx<br />
Res:xx<br />
Des:xx<br />
Pre:xx<br />
Agi:xx<br />
Ref:xx<br />
Int:xx<br />
Vol:xx<br />
CH:xx<br />
CA:XX<br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Apariencia</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<span style="color: #ffffff;" class="mycode_color"><span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Proxima Nova Regular', 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><img src="https://i.imgur.com/gctw2JE.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: gctw2JE.png]" class="mycode_img" /></span></span></span><br />
<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Emil Liano Zapara</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Nivel:xx<br />
Fue:xx<br />
Res:xx<br />
Des:xx<br />
Pre:xx<br />
Agi:xx<br />
Ref:xx<br />
Int:xx<br />
Vol:xx<br />
CH:xx<br />
CA:XX<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Apariencia</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<span style="color: #ffffff;" class="mycode_color"><span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Proxima Nova Regular', 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><img src="https://i.imgur.com/0RmNz3P.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: 0RmNz3P.png]" class="mycode_img" /></span></span></span><br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Jolly Rogers de los piratas</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<span style="color: #ffffff;" class="mycode_color"><span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Proxima Nova Regular', 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><img src="https://i.imgur.com/s3CCPyB.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: s3CCPyB.png]" class="mycode_img" /></span></span></span><br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Contenido Oculto</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
En caso de que los participantes decidan comunicarse mediante Den Den Mushi, si no usan un Den Den Blanco, los piratas sabrán que efectivamente en la isla hay personas.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Contenido Oculto</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
En cada uno de los barcos viaja una horda de nivel 15, quedando las mismas de esta manera:<br />
<br />
<blockquote class="mycode_quote"><cite>Cita:</cite><ul class="mycode_list"><li>
Tomando de Partida la Horda Nivel 10 de la Guia de Hordas, una LVL 15 seria:<br />
</li>
<li>Formada por 100 + 15 x 5 = 175 Personas.<br />
</li>
<li>Tienen<span style="color: #17b529;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> 1750 PV</span></span> (10PV cada miembro). Si llega a 0PV serán derrotados.<br />
</li>
<li>Dañan el 100% de sus PV totales por turno. Su velocidad de ataque y movimiento es 150 + 30 x 4 = 270<br />
</li>
<li>Se pueden derrotar de una sola vez a cambio de <span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">1750 energía</span></span><br />
</li>
</ul>
</blockquote>
<br />
Todos son Soldados de Infantería.<br />
<br />

				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[P.Relativo-Mejora Wazamono]El faro]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2648</link>
			<pubDate>Tue, 02 Dec 2025 11:22:17 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=94">Viktor</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2648</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><iframe width="150" height="85" src="https://www.youtube.com/embed/qFzsAsRgaj4?si=1M0-MdHpxrUMrMws" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">21 de Invierno, Año 16<br />
07:00 a.m. — Mystoria, Nuevo mundo</span></div>
<br />
<span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font">La oscuridad crecía.<br />
Conforme mi propio poder aumentaba, parecía que el poder de mi oscuridad también lo hacía en consecuencia. Shimei Kaeru, la espada de mi madre, mi legado y maldición, había poseído siempre la increíble habilidad de aumentar su poder de alguna manera. Conforme mi propia fuerza crecía, la espada se tornaba más poderosa y se emparejaba con mi capacidad para seguir siendo útil. En ocasiones creía que era algo mágico pero, creo que simplemente era la naturaleza del propio arma. Una naturaleza ligada a mi oscuridad y temor, mi pánico por necesitar más poder para validar mi propia existencia. Es por esa razón que creé a Saba, su hermana blanca. Un filo que era la luz en mi sombra y que me recordaba que la fuerza no siempre es golpear con más potencia, si no hacerlo por una causa que lo merezca. Sin embargo, hacía tiempo sus filos habían dejado de ser hermanos y… necesitaba remediarlo. Con la luz del alba, partí del faro donde me estaba alojando con los Marines de la División 9 con el objetivo claro de conseguir dos cosas para mejorar mi espada blanca: agua pura y cristalina del lago de Mystoria y piedra volcánica. La misión estaba clara y al finalizar el día, la luz debería recuperar su poder. Casi me parecía alegórico que eso ocurriera en un lugar donde la única edificación era un faro. <br />
<br />
Abandoné la base Marine para comenzar el descenso a la llanura y dirigirme al lago. Ya había venido aquí con Joe en una ocasión buscando víveres para sus recetas milenarias y me había percatado del agua de este. Era pura, cristalina y clara, pero se apreciaban en ella pequeñas partícuals en suspensión que, imaginaba, serían restos y sedimentos del volcán en erupción. La pureza del agua sería clave para la tarea de hoy. Tras acercarme lentamente al lago, pues ya había sido advertido de las criaturas que lo habitaban, saqué una cantimplora de gran tamaño y llené varios litros en ella para llevarla conmigo. Para mi suerte, no hubo animal que osara atacarme, aunque Dios sabe por qué lo hicieron con Joe y los suyos. El siguiente punto de referncia era el volcán, varias horas me demoré en llegar a la base y, comencé el ascenso de inmediato. Durante la subida, el calor se intensificó e hizo caer gotas de sudor por mi frente. Mi respiración se volvía más pesada conforme ascendía y mis latidos se aceleraban, presa del cansancio. Las botas en mis pies se sentían como lava y casi parecían derretirse por el calor del suelo. Media hora después pude alcanzar casi la cima, sintiendo el calor golpear mi piel con furia, como si mi mismo jefe estuviera en la montaña pasando un mal día. Por suerte para mí, lo que buscaba era polvo de obsidiana, un fino polvo volcánico que era fácil de recoger en este terreno por lo que, una vez llegada a la altura suficiente en la montaña, saqué una bolsa de pequeño tamaño y llené en ella todo el polvo que pude con mis manos, esperando que fuera suficiente para pulir con tesón el filo de Saba. Ahora solo quedaba volver al barco, por lo que me dispuse a bajar del volcán y deshacer lo andado hasta el lago y de ahí hacia el Eidfrost, mi nuevo navío, donde tenía todas mis herramientas y mi forja lista para el trabajo que nos esperaba. Estaba ansioso por ver la capacidad de corte de Saba cuando todo el proceso terminara pues, estaba seguro que podría hacer de su filo un arma de magnífica factura.<br />
<br />
Una vez en el Eidfrost daría paso el ritual. Avisé a Kraven de que no quería ser molestado y me metí en la forja sin fecha de salida. Una vez dentro solté a Saba sobre el banco de trabajo y me acerqué a la puerta, ya cerrada, donde un perchero me sirvió para dejar mi abrigo azul y quedarme únicamente con el chaleco, dejando así mis brazos al aire. Cogí a Saba y comencé a desmontar el arma inmaculada. Primero la extraje de su saya y retiré los topes de la tsuka para sacarla. Apartándola a un lado junto a los encastres y retirando el habaki, así como otras piezas de latón, finalicé sacando la tsuba y dejando la hoja limpia y preparada para su tratamiento. El proceso era simple pero peligroso. Primero realizaría un tratamiento térmico de alto choque. Calentaría el arma a la temperatura adecuada durante el tiempo adecuado para, posteriormente, enfriarla de manera abrupta<br />
de un único soplido de mi akuma no mi. Esto produciría un cambio térmico lo suficientemente poderoso para que los átomos de acero se contrajeran y se volvieran más duros y peligrosos para mis rivales. Sin embargo, un fallo en el cálculo, un ápice de calor o frío más de lo esperado y calculado sería fatal, pudiendo quebrar la hoja y perderla para siempre. Me aterraba la idea, pero confiaba en mis habilidades para la forja y estaba seguro que Saba tenía la fortaleza interna y el alma suficiente como para soportarlo. Una vez hecho esto, el trabajo final sería el pulido. Utilizando parte del polvo de obsidiana conseguido en el volcán y algunas herramientas de forja, podría pulir su superficia y su filo todo lo posible, haciendo de ella un arma más mortífera y bella si cabe.<br />
<br />
Agarré un cuenco de madera pequeño. Tenía bastantes utensilios que había ido acumulando con el tiempo y siempre encontraba un roto para un descosido. Esta no era su función, pero serviría. Volqué en el cuenco una parte del polvo de obsidiana y, acto seguido, unas gotas del agua recogida del lago. Con una varilla de madera comencé a removerlo enérgicamente hasta que el polvo y el agua se fuera integrando. El espesor era demasiado por lo que fui introduciendo a la mezcla agua de manera paulatina hasta que la mezcla fuera lo suficientemente consistente como para adherirse al metal y lo suficientemente líquida como para manejarlo de manera adecuada. Una vez hecho esto, recubrí el lomo de Saba con la mezcla negra de polvo de obsidiana y agua del lago hasta casi el filo. La primera parte fue sencilla y después, con un pequeño puntal de madera, comencé a realizar el dibujo del hamon en el filo. Esperé ligeramente mientras la forja se calentaba y entonces introduje la espada en el carbón ardiente. El soplido del fuelle sobre las brasas incrementaba la temperatura de la hoja poco a poco, permitiendo que la arcilla creada a su alrededor protegiera el acero. La idea era mejorar su temple, hacer un nuevo tratamiento térmico, pero protegiendo su parte trasera. De esta manera, al enfriarse el filo más abruptamente que el lomo, adoptaría una dureza superior, manteniendo el lomo más flexible y resistente a los impactos, asegurando así la integridad estructural de la espada. La hoja comenzó a calentarse levemente mientras yo observaba. Cruzado de brazos frente a la forja, sentado sobre un pequeño tocón de madera que usaba de taburete cuando creaba cosas a ras de suelo, me deleitaba con el hipnótico y abrasador sonido de las llamas del carbón y el fuelle, pisando el abanico que impulsaba el aire a través de los conductos hacia la base del carbón de manera rítmica y constante. Lenta pero segura. La hoja blanca de Saba poco a poco comenzó a cambiar de color, desde su blanco característico hacia un naranja oscuro y, con más tiempo, hacia un naranja blanquecino. Este era el momento idóneo para realizar el temple. Comencé a transformarme. Aumentando el tamaño de mi cuerpo y músculos y asumiendo el manto blanco del lobo, enfriando ligeramente la forja y teniendo que pulsar el empujador de aire con más frecuencia para mantener la temperatura de la forja y de la hoja por consiguiente. Cuando, ya transformado en forma híbrida, el color en la hoja era el adecuado, extraje, agarrando con mis propias manos imbuidas en todo el haki de armamento posible que pude extraer de mis adentros, sujetando desde la guardia la hoja de Saba y soplé poderosamente sobre ella, enfriando su metal de manera rápida y feroz. La hoja chilló. Un sonido agudo de temperatura inconfundible. No hubo sonidos de grietas, no hubo señales de ruptura. Pero hubo tensión, tensión en mí. Una vez con el metal frío y preparado para el siguiente paso, comencé a retirar la arcilla de obsidiana ya calcinada y enfriada para descubrir la hoja templada mientras volvía a mi forma humana lentamente. Aprovechando los rayos del sol de la ventana, observé detenidamente cada centímetro de la hoja, apreciando que no había fisuras, roturas y mellas en su estructura y que por tanto, el proceso había sido un completo éxito para mi sorpresa, ya que tenía el miedo de que la factura original de Saba no diera la talla para el agresivo tratamiento térmico que había aplicado sobre ella. Por suerte para mí, la voluntad de mi arma era superior a la mía.<br />
<br />
Ahora tocaba el momento ritual y ceremonial del pulido. Una tarea en la que me demoraría las horas y días necesarios hasta que el resultado fuera idóneo. Lo primero sería preparar la zona de trabajo. Agarrando otro tocón y poniendo sobre él la primera piedra de pulido, eché algo de agua  del lago encima de ella para humedecerla y comencé a frotar la hoja ennegrecida por el carbón. Poco a poco la piedra se fue manchando de negro y esto me obligaba a limpiarla para evitar erosionar con el carbón la hoja. Con las pasadas repetidas, el carbón residual desaparecía y la hoja blanca volvía a aparecer. Esta primera piedra tenía el propósito de eliminar las impurezas del temple, toda la morralla y ganga que se había adherido a la hoja. Una hora, quizá dos, fueron las necesarias cambiando la piedra de posición y pasando rápidamente la hoja por todos su puntos. Una vez retirado todo el exceso de carbón, pasé a la segunda de tres piedras. Esta comenzaría el pulido del filo, por lo que el ángulo de exposición a la piedra sería importante ahora, teniendo que hacerse en rigurosos grados de inclinación de manera constante para asegurar el filo uniforme. Las pasadas se ralentizaron a un rítmico vaivén por la piedra en secciones. Me aseguraba que, cada diez o quince pasadas, colocara una zona nueva de la espada y así hasta llegar al kissaki o punta de la katana. Repetí este proceso por un mismo lado varias veces hasta que, usando mi uña, noté una rebaba o borde en el lado contrario del filo, asegurando así el afilado. La operación se repitió por el lado contrario y así la segunda piedra terminaba su cometido para dejar paso a la tercera, que puliría el filo al máximo nivel. El método era el mismo, pero en este me demoraría mucho más. Mucho mucho más. Las horas fueron desapareciendo del día y el reloj avanzó mientras yo, con toda la calma y concentración del mundo, iba realizando pasadas cada vez más lentas en la piedra de afilado. Cada pasada era lenta como una edad en el mundo, y cada una tenía un sentido e intención. Tras el proceso, y usando por última vez el polvo de obsidiana y el agua para una mezcla -esta vez mucho más líquida- aproveché para pulir el lomo de la espada por completo en una sola dirección. De esta manera le daba un brillo especial a la hoja que, en conjunto con su color blanco, parecía estar reflejando la misma luna en todo momento. Finalmente, cuando el brillo me satisfizo, cogí un trapo de algodón y limpié concienzudamente toda la hoja, retirando todo el material de pulido restante y dejando la hoja tal y como debía estar antes de ser ensamblada y recibir su tratamiento antióxido y su cuidado ceremonial necesario para volver a mi cinturón y a nuestras aventuras. Estaba contento con el resultado, aunque perdí la noción del tiempo mientras realizaba toda la mejora.<br />
<br />
Una vez terminado el pulido ensamblé el arma en sentido inverso al inicio de la mejora. Introduje el habaki, el separador seppa, la guardia o tsuba -la cual también pulí ligeramente-, el separador fuchi y, después la guardia o tsuka. Esta la encordé de nuevo con cordón blanco nuevo e inmaculado, ya que el que tenía estaba bastante viejo y deteriorado. Tras colocar el kashira del final y asegurar todo con unos golpes que introdujeron los mekugis o espigas de madera en los agujeros, el arma estaba lista para su tratamiento. Comencé echando polvo de arroz con la bola de papel lentamente y la froté de forma suave con un paño fino. Finalmente retiré el exceso y dejé caer unas gotas de aceite mineral sobre su filo, que extendí con un paño distinto para formar así una capa única de aceite protector que impediría que los agentes externos dañaran mi creación. Cuando todo terminó y volví a meter el arma en su funda, pude darme cuenta de que era absolutamente de noche. La luz ambiente había desaparecido y si no fuera por la luz de la forja, no había manera de ver nada. — <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Dichoso hiper foco… pero, el resultado ha merecido la pena.</span></span> — dije observando por la ventana el mar en calma y volviendo la vista al banco de trabajo. Ahora solo quedaba abandonar el Eidfrost para volver al faro y descansar de un día de trabajo. Estaba feliz con lo que había logrado y sentía que, de alguna manera inexplicable, trabajar en Saba me mejoraba a mi como persona. Siempre vi a Shimei Kaeru y a Saba como dos entidades opuestas y, no necesariamente tiene por qué serlo, aunque bien es cierto que esa dualidad, que yo mismo poseía, era la que me definía y también a mis armas.<br />
<br />
Saliendo del navío, de nuevo en cubierta, Kraven estaba fumando apoyado sobre el timón observando las estrellas. Saludé con la cabeza y mi arma renovada en la zurda. Bajé a tierra con el objetivo de volver al faro con la División pero tuve que detenerme a observar el faro. El faro blanco de Mystoria, que en las oscuras noches como la de hoy iluminaba con fuerza el horizonte. Su halo de luz blanca se dispersaba como un rayo hacia las tinieblas y desde ahí, en la playa de Mystoria, a las orillas del mar del Nuevo Mundo y bajo la supervisión del lobo blanco de mi navío, desenvainé a Saba. Su filo era bello y me cautivó como la primera vez que la empuñé. Alcé su hoja en dirección al faro, dejando que los rayos de luz de este reflejaran sobre la pulida superficie de la misma, para acto seguido apuntar hacia donde el haz de luz del faro indicaba. — <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Tú… Tú serás el faro en el camino. La luz a la maldición de mi familia.</span></span> — afirmé a mi hoja para acto seguido enfundarla y comenzar el ascenso hasta el faro. Mañana sería otro día, pero mi amanecer tendría un nuevo sol: Reimei Saba, la Hoja Serena del Amanecer.</span><br />
<hr class="mycode_hr" />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Mejora</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Tal como indica la guía de Wazamono, para subir de rango son 3 de diferencia. El coste de creación de una O Wazamono es de 5000 palabras. Con la fórmula de mejora son 5000/1,5=3333 palabras y, sumando el descuento por mi Forja en el Eidfrost, son 2500.
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><iframe width="150" height="85" src="https://www.youtube.com/embed/qFzsAsRgaj4?si=1M0-MdHpxrUMrMws" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">21 de Invierno, Año 16<br />
07:00 a.m. — Mystoria, Nuevo mundo</span></div>
<br />
<span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font">La oscuridad crecía.<br />
Conforme mi propio poder aumentaba, parecía que el poder de mi oscuridad también lo hacía en consecuencia. Shimei Kaeru, la espada de mi madre, mi legado y maldición, había poseído siempre la increíble habilidad de aumentar su poder de alguna manera. Conforme mi propia fuerza crecía, la espada se tornaba más poderosa y se emparejaba con mi capacidad para seguir siendo útil. En ocasiones creía que era algo mágico pero, creo que simplemente era la naturaleza del propio arma. Una naturaleza ligada a mi oscuridad y temor, mi pánico por necesitar más poder para validar mi propia existencia. Es por esa razón que creé a Saba, su hermana blanca. Un filo que era la luz en mi sombra y que me recordaba que la fuerza no siempre es golpear con más potencia, si no hacerlo por una causa que lo merezca. Sin embargo, hacía tiempo sus filos habían dejado de ser hermanos y… necesitaba remediarlo. Con la luz del alba, partí del faro donde me estaba alojando con los Marines de la División 9 con el objetivo claro de conseguir dos cosas para mejorar mi espada blanca: agua pura y cristalina del lago de Mystoria y piedra volcánica. La misión estaba clara y al finalizar el día, la luz debería recuperar su poder. Casi me parecía alegórico que eso ocurriera en un lugar donde la única edificación era un faro. <br />
<br />
Abandoné la base Marine para comenzar el descenso a la llanura y dirigirme al lago. Ya había venido aquí con Joe en una ocasión buscando víveres para sus recetas milenarias y me había percatado del agua de este. Era pura, cristalina y clara, pero se apreciaban en ella pequeñas partícuals en suspensión que, imaginaba, serían restos y sedimentos del volcán en erupción. La pureza del agua sería clave para la tarea de hoy. Tras acercarme lentamente al lago, pues ya había sido advertido de las criaturas que lo habitaban, saqué una cantimplora de gran tamaño y llené varios litros en ella para llevarla conmigo. Para mi suerte, no hubo animal que osara atacarme, aunque Dios sabe por qué lo hicieron con Joe y los suyos. El siguiente punto de referncia era el volcán, varias horas me demoré en llegar a la base y, comencé el ascenso de inmediato. Durante la subida, el calor se intensificó e hizo caer gotas de sudor por mi frente. Mi respiración se volvía más pesada conforme ascendía y mis latidos se aceleraban, presa del cansancio. Las botas en mis pies se sentían como lava y casi parecían derretirse por el calor del suelo. Media hora después pude alcanzar casi la cima, sintiendo el calor golpear mi piel con furia, como si mi mismo jefe estuviera en la montaña pasando un mal día. Por suerte para mí, lo que buscaba era polvo de obsidiana, un fino polvo volcánico que era fácil de recoger en este terreno por lo que, una vez llegada a la altura suficiente en la montaña, saqué una bolsa de pequeño tamaño y llené en ella todo el polvo que pude con mis manos, esperando que fuera suficiente para pulir con tesón el filo de Saba. Ahora solo quedaba volver al barco, por lo que me dispuse a bajar del volcán y deshacer lo andado hasta el lago y de ahí hacia el Eidfrost, mi nuevo navío, donde tenía todas mis herramientas y mi forja lista para el trabajo que nos esperaba. Estaba ansioso por ver la capacidad de corte de Saba cuando todo el proceso terminara pues, estaba seguro que podría hacer de su filo un arma de magnífica factura.<br />
<br />
Una vez en el Eidfrost daría paso el ritual. Avisé a Kraven de que no quería ser molestado y me metí en la forja sin fecha de salida. Una vez dentro solté a Saba sobre el banco de trabajo y me acerqué a la puerta, ya cerrada, donde un perchero me sirvió para dejar mi abrigo azul y quedarme únicamente con el chaleco, dejando así mis brazos al aire. Cogí a Saba y comencé a desmontar el arma inmaculada. Primero la extraje de su saya y retiré los topes de la tsuka para sacarla. Apartándola a un lado junto a los encastres y retirando el habaki, así como otras piezas de latón, finalicé sacando la tsuba y dejando la hoja limpia y preparada para su tratamiento. El proceso era simple pero peligroso. Primero realizaría un tratamiento térmico de alto choque. Calentaría el arma a la temperatura adecuada durante el tiempo adecuado para, posteriormente, enfriarla de manera abrupta<br />
de un único soplido de mi akuma no mi. Esto produciría un cambio térmico lo suficientemente poderoso para que los átomos de acero se contrajeran y se volvieran más duros y peligrosos para mis rivales. Sin embargo, un fallo en el cálculo, un ápice de calor o frío más de lo esperado y calculado sería fatal, pudiendo quebrar la hoja y perderla para siempre. Me aterraba la idea, pero confiaba en mis habilidades para la forja y estaba seguro que Saba tenía la fortaleza interna y el alma suficiente como para soportarlo. Una vez hecho esto, el trabajo final sería el pulido. Utilizando parte del polvo de obsidiana conseguido en el volcán y algunas herramientas de forja, podría pulir su superficia y su filo todo lo posible, haciendo de ella un arma más mortífera y bella si cabe.<br />
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Agarré un cuenco de madera pequeño. Tenía bastantes utensilios que había ido acumulando con el tiempo y siempre encontraba un roto para un descosido. Esta no era su función, pero serviría. Volqué en el cuenco una parte del polvo de obsidiana y, acto seguido, unas gotas del agua recogida del lago. Con una varilla de madera comencé a removerlo enérgicamente hasta que el polvo y el agua se fuera integrando. El espesor era demasiado por lo que fui introduciendo a la mezcla agua de manera paulatina hasta que la mezcla fuera lo suficientemente consistente como para adherirse al metal y lo suficientemente líquida como para manejarlo de manera adecuada. Una vez hecho esto, recubrí el lomo de Saba con la mezcla negra de polvo de obsidiana y agua del lago hasta casi el filo. La primera parte fue sencilla y después, con un pequeño puntal de madera, comencé a realizar el dibujo del hamon en el filo. Esperé ligeramente mientras la forja se calentaba y entonces introduje la espada en el carbón ardiente. El soplido del fuelle sobre las brasas incrementaba la temperatura de la hoja poco a poco, permitiendo que la arcilla creada a su alrededor protegiera el acero. La idea era mejorar su temple, hacer un nuevo tratamiento térmico, pero protegiendo su parte trasera. De esta manera, al enfriarse el filo más abruptamente que el lomo, adoptaría una dureza superior, manteniendo el lomo más flexible y resistente a los impactos, asegurando así la integridad estructural de la espada. La hoja comenzó a calentarse levemente mientras yo observaba. Cruzado de brazos frente a la forja, sentado sobre un pequeño tocón de madera que usaba de taburete cuando creaba cosas a ras de suelo, me deleitaba con el hipnótico y abrasador sonido de las llamas del carbón y el fuelle, pisando el abanico que impulsaba el aire a través de los conductos hacia la base del carbón de manera rítmica y constante. Lenta pero segura. La hoja blanca de Saba poco a poco comenzó a cambiar de color, desde su blanco característico hacia un naranja oscuro y, con más tiempo, hacia un naranja blanquecino. Este era el momento idóneo para realizar el temple. Comencé a transformarme. Aumentando el tamaño de mi cuerpo y músculos y asumiendo el manto blanco del lobo, enfriando ligeramente la forja y teniendo que pulsar el empujador de aire con más frecuencia para mantener la temperatura de la forja y de la hoja por consiguiente. Cuando, ya transformado en forma híbrida, el color en la hoja era el adecuado, extraje, agarrando con mis propias manos imbuidas en todo el haki de armamento posible que pude extraer de mis adentros, sujetando desde la guardia la hoja de Saba y soplé poderosamente sobre ella, enfriando su metal de manera rápida y feroz. La hoja chilló. Un sonido agudo de temperatura inconfundible. No hubo sonidos de grietas, no hubo señales de ruptura. Pero hubo tensión, tensión en mí. Una vez con el metal frío y preparado para el siguiente paso, comencé a retirar la arcilla de obsidiana ya calcinada y enfriada para descubrir la hoja templada mientras volvía a mi forma humana lentamente. Aprovechando los rayos del sol de la ventana, observé detenidamente cada centímetro de la hoja, apreciando que no había fisuras, roturas y mellas en su estructura y que por tanto, el proceso había sido un completo éxito para mi sorpresa, ya que tenía el miedo de que la factura original de Saba no diera la talla para el agresivo tratamiento térmico que había aplicado sobre ella. Por suerte para mí, la voluntad de mi arma era superior a la mía.<br />
<br />
Ahora tocaba el momento ritual y ceremonial del pulido. Una tarea en la que me demoraría las horas y días necesarios hasta que el resultado fuera idóneo. Lo primero sería preparar la zona de trabajo. Agarrando otro tocón y poniendo sobre él la primera piedra de pulido, eché algo de agua  del lago encima de ella para humedecerla y comencé a frotar la hoja ennegrecida por el carbón. Poco a poco la piedra se fue manchando de negro y esto me obligaba a limpiarla para evitar erosionar con el carbón la hoja. Con las pasadas repetidas, el carbón residual desaparecía y la hoja blanca volvía a aparecer. Esta primera piedra tenía el propósito de eliminar las impurezas del temple, toda la morralla y ganga que se había adherido a la hoja. Una hora, quizá dos, fueron las necesarias cambiando la piedra de posición y pasando rápidamente la hoja por todos su puntos. Una vez retirado todo el exceso de carbón, pasé a la segunda de tres piedras. Esta comenzaría el pulido del filo, por lo que el ángulo de exposición a la piedra sería importante ahora, teniendo que hacerse en rigurosos grados de inclinación de manera constante para asegurar el filo uniforme. Las pasadas se ralentizaron a un rítmico vaivén por la piedra en secciones. Me aseguraba que, cada diez o quince pasadas, colocara una zona nueva de la espada y así hasta llegar al kissaki o punta de la katana. Repetí este proceso por un mismo lado varias veces hasta que, usando mi uña, noté una rebaba o borde en el lado contrario del filo, asegurando así el afilado. La operación se repitió por el lado contrario y así la segunda piedra terminaba su cometido para dejar paso a la tercera, que puliría el filo al máximo nivel. El método era el mismo, pero en este me demoraría mucho más. Mucho mucho más. Las horas fueron desapareciendo del día y el reloj avanzó mientras yo, con toda la calma y concentración del mundo, iba realizando pasadas cada vez más lentas en la piedra de afilado. Cada pasada era lenta como una edad en el mundo, y cada una tenía un sentido e intención. Tras el proceso, y usando por última vez el polvo de obsidiana y el agua para una mezcla -esta vez mucho más líquida- aproveché para pulir el lomo de la espada por completo en una sola dirección. De esta manera le daba un brillo especial a la hoja que, en conjunto con su color blanco, parecía estar reflejando la misma luna en todo momento. Finalmente, cuando el brillo me satisfizo, cogí un trapo de algodón y limpié concienzudamente toda la hoja, retirando todo el material de pulido restante y dejando la hoja tal y como debía estar antes de ser ensamblada y recibir su tratamiento antióxido y su cuidado ceremonial necesario para volver a mi cinturón y a nuestras aventuras. Estaba contento con el resultado, aunque perdí la noción del tiempo mientras realizaba toda la mejora.<br />
<br />
Una vez terminado el pulido ensamblé el arma en sentido inverso al inicio de la mejora. Introduje el habaki, el separador seppa, la guardia o tsuba -la cual también pulí ligeramente-, el separador fuchi y, después la guardia o tsuka. Esta la encordé de nuevo con cordón blanco nuevo e inmaculado, ya que el que tenía estaba bastante viejo y deteriorado. Tras colocar el kashira del final y asegurar todo con unos golpes que introdujeron los mekugis o espigas de madera en los agujeros, el arma estaba lista para su tratamiento. Comencé echando polvo de arroz con la bola de papel lentamente y la froté de forma suave con un paño fino. Finalmente retiré el exceso y dejé caer unas gotas de aceite mineral sobre su filo, que extendí con un paño distinto para formar así una capa única de aceite protector que impediría que los agentes externos dañaran mi creación. Cuando todo terminó y volví a meter el arma en su funda, pude darme cuenta de que era absolutamente de noche. La luz ambiente había desaparecido y si no fuera por la luz de la forja, no había manera de ver nada. — <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Dichoso hiper foco… pero, el resultado ha merecido la pena.</span></span> — dije observando por la ventana el mar en calma y volviendo la vista al banco de trabajo. Ahora solo quedaba abandonar el Eidfrost para volver al faro y descansar de un día de trabajo. Estaba feliz con lo que había logrado y sentía que, de alguna manera inexplicable, trabajar en Saba me mejoraba a mi como persona. Siempre vi a Shimei Kaeru y a Saba como dos entidades opuestas y, no necesariamente tiene por qué serlo, aunque bien es cierto que esa dualidad, que yo mismo poseía, era la que me definía y también a mis armas.<br />
<br />
Saliendo del navío, de nuevo en cubierta, Kraven estaba fumando apoyado sobre el timón observando las estrellas. Saludé con la cabeza y mi arma renovada en la zurda. Bajé a tierra con el objetivo de volver al faro con la División pero tuve que detenerme a observar el faro. El faro blanco de Mystoria, que en las oscuras noches como la de hoy iluminaba con fuerza el horizonte. Su halo de luz blanca se dispersaba como un rayo hacia las tinieblas y desde ahí, en la playa de Mystoria, a las orillas del mar del Nuevo Mundo y bajo la supervisión del lobo blanco de mi navío, desenvainé a Saba. Su filo era bello y me cautivó como la primera vez que la empuñé. Alcé su hoja en dirección al faro, dejando que los rayos de luz de este reflejaran sobre la pulida superficie de la misma, para acto seguido apuntar hacia donde el haz de luz del faro indicaba. — <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Tú… Tú serás el faro en el camino. La luz a la maldición de mi familia.</span></span> — afirmé a mi hoja para acto seguido enfundarla y comenzar el ascenso hasta el faro. Mañana sería otro día, pero mi amanecer tendría un nuevo sol: Reimei Saba, la Hoja Serena del Amanecer.</span><br />
<hr class="mycode_hr" />
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					Tal como indica la guía de Wazamono, para subir de rango son 3 de diferencia. El coste de creación de una O Wazamono es de 5000 palabras. Con la fórmula de mejora son 5000/1,5=3333 palabras y, sumando el descuento por mi Forja en el Eidfrost, son 2500.
				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pr Relativo - Entrenamiento] El Filo Helado De Una Espada]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2620</link>
			<pubDate>Fri, 28 Nov 2025 02:02:10 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=302">Fuguwu</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2620</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 25 de Invierno, Año 16</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Mystoria, Costa Sureste</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">12:00 PM (Mediodía)</span></span></div>
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><iframe width="500" height="150" src="https://www.youtube.com/embed/eKoD2CRr_KA?si=uaHNOPwkeSARtaIV" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></div>
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
El sol de mediodía colgaba sobre Mystoria como un juez observando el duelo que estaba por desarrollarse. Los animales de la isla, testigos de incontables batallas desde que la División 9 la reclamara para la Marina, parecían contener el aliento pues la zona donde se llevaría a cabo el combate había quedado completamente deshabitada tras la devastación del fuego dracónico. Las olas del mar rompían con un ritmo constante contra la costa, como tambores de guerra marcando el compás de lo que vendría. En el Nuevo Mundo, donde cada día podía ser el último y cada combate determinaba quién sobreviviría y quién caería en el olvido, los entrenamientos eran pruebas de fuego donde se forjaba el temple necesario para enfrentar a los monstruos que habitaban estas aguas. Hoy mediría mis habilidades contra uno de los espadachines más letales que navegaban los mares. Desde la derrota del dragón que había dominado estas tierras con su presencia ígnea, el calor extremo que antes hacía imposible respirar había cedido a temperaturas más tolerables. Aún hacía calor, a pesar del invierno, pero era un calor seco y manejable, muy distinto al infierno abrasador de semanas atrás. <br />
 <br />
Caminé por la playa de arena volcánica gris oscuro que se extendía a lo largo de 400 metros en la costa sureste de la isla, específicamente en la zona apodada como ‘la trompa del elefante’ (aunque en más de una taberna del Paraíso le hubieran llamado ‘la tanga de Garnet’), un nombre apropiado considerando la forma característica que Mystoria presentaba desde el aire. Mis pies descalzos se hundían ligeramente en la arena caliente con cada paso, dejando huellas claramente marcadas. La capa blanca del uniforme de la Marina ondeaba suavemente con las ráfagas de viento, sus bordes dorados colgando de mis hombros sobre mi camisa abierta que revelaba mi torso desnudo decorado con patrones tribales verde neón. Los guantes de combate que cubrían mis manos se ajustaban perfectamente a mis dedos. El faro blanco se alzaba a 120 metros tierra adentro desde donde me encontraba, su estructura de 25 metros de altura proyectando una sombra larga hacia el oeste. El terreno alrededor era completamente abierto, pues el fuego del dragón había consumido toda la vegetación que alguna vez creció aquí, dejando solo cenizas, rocas volcánicas negras dispersas y tierra quemada, el agua besando mis pies dejando una sensación familiar que me invitaba a nadar. Era el lugar perfecto para lo que tenía en mente.<br />
 <br />
Le había pedido este favor a Viktor hace tres días, después de observarlo entrenar con sus katanas cerca del campamento base de la División 9. Su reputación como espadachín era conocida en todo el mundo, sus hazañas alado de Sohem y Shoto siendo contadas por los periódicos desde mucho antes que me enlistara en la Marina. Yo necesitaba mejorar mi combate contra oponentes armados, mi estilo de lucha se basaba en golpes y técnicas de gyojin karate, pero enfrentar espadachines de alto nivel requería precisión, timing y una comprensión profunda de cómo leer movimientos de espada de la que carecía totalmente al no haber enfrentado a ninguno en un combate en igualdad de condiciones pues aquel espadachín de un solo brazo que enfrente en Sabaody apenas y soporto un par de golpes, su compañero alado-enmascarado de quien aún conservaba la pluma que me regalo tras el combate era quien en realidad había supuesto un peligro en aquella ocasión. Viktor había aceptado con una sonrisa tranquila que no revelaba si consideraba esto un entrenamiento casual o una oportunidad para vapulear a un Comodoro de la Marina. Me quede esperando a 120 metros del faro, donde la arena daba paso a tierra compacta y oscura. Desde aquí tenía una vista clara de todo el perímetro, el mar a mis espaldas a 2 metros, el faro delante, y espacio abierto en todas direcciones. Tres rocas volcánicas de 3 metros de radio esférico descansaban dispersas en el área, una a 15 metros en diagonal a mi izquierda, otra a 25 metros al frente de mí, y la tercera igual a 15 metros en diagonal, pero hacia el faro, formando un rombo entre las tres piedras y yo. El viento soplaba constante desde el oeste con la fuerza suficiente para hacer ondear mi capa hacia atrás. <br />
 <br />
El sol brillaba directamente sobre nosotros sin nubes que lo obstruyeran. La visibilidad era perfecta en todas direcciones, podía ver claramente hasta el horizonte marino al este y las montañas distantes al oeste a varios kilómetros. El silencio era casi absoluto excepto por el sonido rítmico de las olas rompiendo contra la playa cada 8 segundos y el ocasional graznido de gaviotas que volaban en círculos a 60 metros de altura sobre la bahía. Esperé, sintiendo cómo el calor de la arena se filtraba a través de mis pies mientras escaneaba el perímetro buscando la figura distintiva del hombre de pelo blanco como la nieve y su característica capa azul. Hoy no habría sangre ni muerte, pero la lección sería igual de valiosa pues la diferencia entre la vida y la muerte en estas aguas a menudo se reducía a segundos, a decisiones tomadas en fracciones de momento cuando el acero cortaba el aire y el instinto era lo único que separaba la victoria de la derrota, a la vida de la muerte. Porque en el fondo, cada combate - incluso entre aliados - era una danza con la mortalidad, un recordatorio de que, en cualquier momento, el próximo oponente podría no ser tan benevolente. Y por eso estaba aquí, bajo el sol implacable de Mystoria, listo para aprender lo que solo el filo de una espada podía enseñar.<br />
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
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						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Describo el área y la razón de estar aquí, dejo una imagen en el siguiente spoiler para que se entienda mejor, espero la llegada de Viktor. <br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
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					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Mapa de la Zona</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<img src="https://i.imgur.com/iaFdtEq.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: iaFdtEq.png]" class="mycode_img" /> <br />

				</div>
			</div><br />
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Tengo muchas ganas de este entrenamiento, espero poder estar a la altura, ¡gracias por aceptar Viktor! <br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 25 de Invierno, Año 16</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Mystoria, Costa Sureste</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">12:00 PM (Mediodía)</span></span></div>
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><iframe width="500" height="150" src="https://www.youtube.com/embed/eKoD2CRr_KA?si=uaHNOPwkeSARtaIV" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></div>
<hr class="mycode_hr" />
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El sol de mediodía colgaba sobre Mystoria como un juez observando el duelo que estaba por desarrollarse. Los animales de la isla, testigos de incontables batallas desde que la División 9 la reclamara para la Marina, parecían contener el aliento pues la zona donde se llevaría a cabo el combate había quedado completamente deshabitada tras la devastación del fuego dracónico. Las olas del mar rompían con un ritmo constante contra la costa, como tambores de guerra marcando el compás de lo que vendría. En el Nuevo Mundo, donde cada día podía ser el último y cada combate determinaba quién sobreviviría y quién caería en el olvido, los entrenamientos eran pruebas de fuego donde se forjaba el temple necesario para enfrentar a los monstruos que habitaban estas aguas. Hoy mediría mis habilidades contra uno de los espadachines más letales que navegaban los mares. Desde la derrota del dragón que había dominado estas tierras con su presencia ígnea, el calor extremo que antes hacía imposible respirar había cedido a temperaturas más tolerables. Aún hacía calor, a pesar del invierno, pero era un calor seco y manejable, muy distinto al infierno abrasador de semanas atrás. <br />
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Caminé por la playa de arena volcánica gris oscuro que se extendía a lo largo de 400 metros en la costa sureste de la isla, específicamente en la zona apodada como ‘la trompa del elefante’ (aunque en más de una taberna del Paraíso le hubieran llamado ‘la tanga de Garnet’), un nombre apropiado considerando la forma característica que Mystoria presentaba desde el aire. Mis pies descalzos se hundían ligeramente en la arena caliente con cada paso, dejando huellas claramente marcadas. La capa blanca del uniforme de la Marina ondeaba suavemente con las ráfagas de viento, sus bordes dorados colgando de mis hombros sobre mi camisa abierta que revelaba mi torso desnudo decorado con patrones tribales verde neón. Los guantes de combate que cubrían mis manos se ajustaban perfectamente a mis dedos. El faro blanco se alzaba a 120 metros tierra adentro desde donde me encontraba, su estructura de 25 metros de altura proyectando una sombra larga hacia el oeste. El terreno alrededor era completamente abierto, pues el fuego del dragón había consumido toda la vegetación que alguna vez creció aquí, dejando solo cenizas, rocas volcánicas negras dispersas y tierra quemada, el agua besando mis pies dejando una sensación familiar que me invitaba a nadar. Era el lugar perfecto para lo que tenía en mente.<br />
 <br />
Le había pedido este favor a Viktor hace tres días, después de observarlo entrenar con sus katanas cerca del campamento base de la División 9. Su reputación como espadachín era conocida en todo el mundo, sus hazañas alado de Sohem y Shoto siendo contadas por los periódicos desde mucho antes que me enlistara en la Marina. Yo necesitaba mejorar mi combate contra oponentes armados, mi estilo de lucha se basaba en golpes y técnicas de gyojin karate, pero enfrentar espadachines de alto nivel requería precisión, timing y una comprensión profunda de cómo leer movimientos de espada de la que carecía totalmente al no haber enfrentado a ninguno en un combate en igualdad de condiciones pues aquel espadachín de un solo brazo que enfrente en Sabaody apenas y soporto un par de golpes, su compañero alado-enmascarado de quien aún conservaba la pluma que me regalo tras el combate era quien en realidad había supuesto un peligro en aquella ocasión. Viktor había aceptado con una sonrisa tranquila que no revelaba si consideraba esto un entrenamiento casual o una oportunidad para vapulear a un Comodoro de la Marina. Me quede esperando a 120 metros del faro, donde la arena daba paso a tierra compacta y oscura. Desde aquí tenía una vista clara de todo el perímetro, el mar a mis espaldas a 2 metros, el faro delante, y espacio abierto en todas direcciones. Tres rocas volcánicas de 3 metros de radio esférico descansaban dispersas en el área, una a 15 metros en diagonal a mi izquierda, otra a 25 metros al frente de mí, y la tercera igual a 15 metros en diagonal, pero hacia el faro, formando un rombo entre las tres piedras y yo. El viento soplaba constante desde el oeste con la fuerza suficiente para hacer ondear mi capa hacia atrás. <br />
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El sol brillaba directamente sobre nosotros sin nubes que lo obstruyeran. La visibilidad era perfecta en todas direcciones, podía ver claramente hasta el horizonte marino al este y las montañas distantes al oeste a varios kilómetros. El silencio era casi absoluto excepto por el sonido rítmico de las olas rompiendo contra la playa cada 8 segundos y el ocasional graznido de gaviotas que volaban en círculos a 60 metros de altura sobre la bahía. Esperé, sintiendo cómo el calor de la arena se filtraba a través de mis pies mientras escaneaba el perímetro buscando la figura distintiva del hombre de pelo blanco como la nieve y su característica capa azul. Hoy no habría sangre ni muerte, pero la lección sería igual de valiosa pues la diferencia entre la vida y la muerte en estas aguas a menudo se reducía a segundos, a decisiones tomadas en fracciones de momento cuando el acero cortaba el aire y el instinto era lo único que separaba la victoria de la derrota, a la vida de la muerte. Porque en el fondo, cada combate - incluso entre aliados - era una danza con la mortalidad, un recordatorio de que, en cualquier momento, el próximo oponente podría no ser tan benevolente. Y por eso estaba aquí, bajo el sol implacable de Mystoria, listo para aprender lo que solo el filo de una espada podía enseñar.<br />
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 <br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
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						<span>Resumen</span>
					</div>
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					<br />
Describo el área y la razón de estar aquí, dejo una imagen en el siguiente spoiler para que se entienda mejor, espero la llegada de Viktor. <br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
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						<span>Mapa de la Zona</span>
					</div>
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					<br />
<img src="https://i.imgur.com/iaFdtEq.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: iaFdtEq.png]" class="mycode_img" /> <br />

				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
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					</div>
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					<br />
Tengo muchas ganas de este entrenamiento, espero poder estar a la altura, ¡gracias por aceptar Viktor! <br />

				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente absoluto]El tiempo no cambia nada]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2546</link>
			<pubDate>Sat, 15 Nov 2025 15:31:04 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=94">Viktor</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2546</guid>
			<description><![CDATA[Vengo de <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2545&amp;action=lastpost" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">aquí</a>.<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">93 de otorño, año 16</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">13:50 p.m. Costa de Mystoria.</span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font">— <span style="color: purple;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Jefe!¡Tenemos tierra a la vista por fin!</span></span> — dijo Kraven, llamando mi atención a cubierta. Yo estaba en mi camarote. Se me seguía haciendo raro dormir en un sitio solo, sin mis amigos al lado, pero, por alguna razón, me preocupaba que no hubiera pesadillas. Casi se había convertido en una tónica y después de la pelea con Ren se habían agravado. Terminé de ajustar mis armas en el cinturón. No hacía mucho tenía la sospecha de ciertas cosas relacionadas con mis armas y tenía ganas de comprobarlo en mi nuevo destino. Tras enfundarme el manto celeste y colocar correctamente la placa de mi hombro, que dejaba caer el pequeño haori blanco por mi hombro izquierdo, salí hacia cubierta, donde Kraven estaba al timón. El navegante había hecho del viaje una delicia con el timón en sus manos. Casi parecía que conociera la embarcación al cien por cien y pudiera manejarla el solo.<br />
<br />
— <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Buenos días, capitán.</span></span> — saludé al navegante ex marine. — <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Largas ganas tenía de tomar tierra, aunque no lo creas.</span></span> — dije subiendo a la segunda cubierta donde el timón se encontraba. — <span style="color: purple;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No me gusta inmiscuirme, señor. ¿Pero qué se le ha perdido a un Shichibukai en una isla desierta?</span></span> — preguntó el hombre, mientras encendía otra pipa. — <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Amigos, Kraven. Viejos amigos.</span></span> — respondí golpeando con confianza su espalda a media altura -donde llegaba- y volviendo a cubierta para acercarme a la escalera de bajada mientras Kraven aproximaba el Eidfrost a la costa. Delante de mi, una costa casi inmaculada con una subida escarpada que dirigía hacia un faro blanco inmenso. Supuse que ya habrían detectado mi presencia desde hace tiempo pues no me había molestado ni lo más mínimo en ocultar el barco ni mi aura. Tenía ganas de ver como habían pasado los años para mis conocidos de la marina. Cuando Kraven atracó, bajé a la costa y sentí la arena de playa cuando mis botas se hundían en ella mientras avanzaba hacia el límite de la playa. Sonreía.<br />
<br />
</span><br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font">— <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Hay alguien en casa?</span></span> —</span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Viktor desembarca en Mystoria en la zona del faro.
				</div>
			</div><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Inventario</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
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				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>armas</span>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/72LnzAE.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Shimei Kaeru (指名変える)</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>20 Fuerza / 30 Destreza</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>5000</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>200</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>1,2 Fuerza / 0,9 Destreza</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>2</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>9999999</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Shimei Kaeru es una katana con una hoja de 100 centímetros, considerada un Õdachi. Tiene una saya negra de color mate que termina en un remate dorado. Esta, además, tiene un sageo negro que suele ir totalmente suelto. Su tsuka es negra y está cubierta por un cordaje blanco con el clásico patrón de diamante. La tsuba está formada por dos secciones ovaladas negras con bordes dorados, posee patrones florales y cuatro pequeños dientes en las puntas de los óvalos. La hoja es de acero negro, siendo está totalmente oscura sin un hamon visible. Esta espada representa el monstruo dentro de Viktor, arañando las paredes para salir.
</br>
</br>
<strong>Shimei Kaeru (指名変える) es una Meito, concretamente una de las 21 Õ Wazamono.</strong></i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
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                        <span style='font-family:monospace;'><strong>viktor001</strong></span>
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                </div>
            </div><div class='objeto_content'>
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                    <strong><h2>Reimei Saba (黎明冴刃)</h2></strong>
                </span>
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                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                        <p><strong>Requisitos: </strong>20 Fuerza / 30 Destreza</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>5000</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>200</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>1 Fuerza / 1,1 Destreza</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>2</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>9999999</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Saba es una es katana con hoja de 90 centímetros hecha por Viktor en su estancia en Báltigo. Su saya es de color blanco inmaculado, adornada por un remate dorado en la punta que lo protege de los impactos. Además, posee un sageo dorado que suele ir suelto. La tsuka o mango es tiene un cordaje de cuero negro en un patrón de diamante tradicional. Su tsuba es circular y sin adornos, de color dorado a juego con el sageo y el remate de la saya. Su hoja es totalmente blanca con un hamon visible y marcado de ondas de mar, cuyo filo ilumina la noche como los primeros rayos del día. Esta espada representa el bien que habita dentro de Viktor luchando por sobrevivir.</br></br>
<strong>Reimei Saba (黎明冴刃) es una Meito, concretamente una de las 21 Õ Wazamono.</strong></i>
                </p>
                <hr/>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `saba001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>saba001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/0BYV7N8.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Santoral</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>3</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>30 FUE / 5 DES</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>1500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>20</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>Fuerza x 0,8</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>5 metros</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>3</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>9999999</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Santoral es rosario gigante que cumple las funciones de un látigo. Cuenta con un mango de cuero endurecido para sujetarlo, de no más de veinte centímetros de largo, y después cinco metros de largo del cuerpo de dicho arma, que son cuentas eclesiásticas, esferas de diez centímetros de diámetro todas ellas. En el extremo la última de estas esferas ha sido sustituida por un crucifijo de treinta centímetros de largo cuyo lado más largo acaba en punta y tiene propiedades cortantes o perforantes, según su uso.</br>
Es un látigo muy pesado, por lo que su uso depende más de la fuerza del usuario que de su destreza.</i>
                </p>
                <hr/>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `blackmore001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>blackmore001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div>
				</div>
			</div><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>comunicaciones</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://imgur.com/TRE1tHL.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Den den mushi blanco</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Comunicación</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>100000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Tiene una función contraria a la del den den mushi negro que intercepta llamadas, se usa para evitar las intercepciones de las llamadas.</i>
                </p>
                <hr/>
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                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>dendenmushiblanco001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div>
				</div>
			</div><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>varios</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/nEBOgbg.jpeg' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Libro de Poemas</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>1</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>999999999</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Se trata de un libro de bolsillo de un grosor considerable. Su cubierta es marrón y de tapa dura, con detalles grabados a oro, entre los que destacan un enorme marco y una V. Está escrito hasta la mitad, relatando poesías que Viktor suele recitar. La segunda mitad está sin escribir y sirve a su portador de cuaderno de apuntes para lo que necesite.</i>
                </p>
                <hr/>
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                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>libroviktor001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/qD5p4ZW.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Manto Celeste</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>5</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>2500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>50 metros</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>99999999</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Se trata de un enorme abrigo de cuero azul. Mejorada por Viktor, tiene adornos oro color plata como ribetes y líneas. Esta suele ir abierta, mostrando las capas inferiores y otorgándole una apariencia elegante sin molestar a su movilidad. Este posee dos grandes bolsillos internos, uno a cada lado. Sobre el hombro izquierdo lleva una placa metálica oscura, grabada con un símbolo personal. Sobre el haori, el tejido muestra en vertical con tinta azul marino el kanji 捕食者, Depredador. Posee en su espalda, a la altura de las escápulas, una modificación hecha por Shoto Data para incorporar un dial de rechazo. Este posee un cable que se extiende por la manga derecha del abrigo hasta un botón incorporado en el ribete de la manga. Con una pulsación firme, Viktor puede liberar el poder del dial para propulsarse.</i>
                </p>
                <hr/>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `mantoceleste001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>mantoceleste001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div>
				</div>
			</div>
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Vengo de <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2545&amp;action=lastpost" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">aquí</a>.<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">93 de otorño, año 16</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">13:50 p.m. Costa de Mystoria.</span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font">— <span style="color: purple;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Jefe!¡Tenemos tierra a la vista por fin!</span></span> — dijo Kraven, llamando mi atención a cubierta. Yo estaba en mi camarote. Se me seguía haciendo raro dormir en un sitio solo, sin mis amigos al lado, pero, por alguna razón, me preocupaba que no hubiera pesadillas. Casi se había convertido en una tónica y después de la pelea con Ren se habían agravado. Terminé de ajustar mis armas en el cinturón. No hacía mucho tenía la sospecha de ciertas cosas relacionadas con mis armas y tenía ganas de comprobarlo en mi nuevo destino. Tras enfundarme el manto celeste y colocar correctamente la placa de mi hombro, que dejaba caer el pequeño haori blanco por mi hombro izquierdo, salí hacia cubierta, donde Kraven estaba al timón. El navegante había hecho del viaje una delicia con el timón en sus manos. Casi parecía que conociera la embarcación al cien por cien y pudiera manejarla el solo.<br />
<br />
— <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Buenos días, capitán.</span></span> — saludé al navegante ex marine. — <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Largas ganas tenía de tomar tierra, aunque no lo creas.</span></span> — dije subiendo a la segunda cubierta donde el timón se encontraba. — <span style="color: purple;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">No me gusta inmiscuirme, señor. ¿Pero qué se le ha perdido a un Shichibukai en una isla desierta?</span></span> — preguntó el hombre, mientras encendía otra pipa. — <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Amigos, Kraven. Viejos amigos.</span></span> — respondí golpeando con confianza su espalda a media altura -donde llegaba- y volviendo a cubierta para acercarme a la escalera de bajada mientras Kraven aproximaba el Eidfrost a la costa. Delante de mi, una costa casi inmaculada con una subida escarpada que dirigía hacia un faro blanco inmenso. Supuse que ya habrían detectado mi presencia desde hace tiempo pues no me había molestado ni lo más mínimo en ocultar el barco ni mi aura. Tenía ganas de ver como habían pasado los años para mis conocidos de la marina. Cuando Kraven atracó, bajé a la costa y sentí la arena de playa cuando mis botas se hundían en ella mientras avanzaba hacia el límite de la playa. Sonreía.<br />
<br />
</span><br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: trebuchet ms;" class="mycode_font">— <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Hay alguien en casa?</span></span> —</span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Viktor desembarca en Mystoria en la zona del faro.
				</div>
			</div><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Inventario</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>armas</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/72LnzAE.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Shimei Kaeru (指名変える)</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>20 Fuerza / 30 Destreza</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>5000</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>200</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>1,2 Fuerza / 0,9 Destreza</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>2</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>9999999</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Shimei Kaeru es una katana con una hoja de 100 centímetros, considerada un Õdachi. Tiene una saya negra de color mate que termina en un remate dorado. Esta, además, tiene un sageo negro que suele ir totalmente suelto. Su tsuka es negra y está cubierta por un cordaje blanco con el clásico patrón de diamante. La tsuba está formada por dos secciones ovaladas negras con bordes dorados, posee patrones florales y cuatro pequeños dientes en las puntas de los óvalos. La hoja es de acero negro, siendo está totalmente oscura sin un hamon visible. Esta espada representa el monstruo dentro de Viktor, arañando las paredes para salir.
</br>
</br>
<strong>Shimei Kaeru (指名変える) es una Meito, concretamente una de las 21 Õ Wazamono.</strong></i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `viktor001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>viktor001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://imgur.com/w4h9raG.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Reimei Saba (黎明冴刃)</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>20 Fuerza / 30 Destreza</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>5000</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>200</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>1 Fuerza / 1,1 Destreza</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>2</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>9999999</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Saba es una es katana con hoja de 90 centímetros hecha por Viktor en su estancia en Báltigo. Su saya es de color blanco inmaculado, adornada por un remate dorado en la punta que lo protege de los impactos. Además, posee un sageo dorado que suele ir suelto. La tsuka o mango es tiene un cordaje de cuero negro en un patrón de diamante tradicional. Su tsuba es circular y sin adornos, de color dorado a juego con el sageo y el remate de la saya. Su hoja es totalmente blanca con un hamon visible y marcado de ondas de mar, cuyo filo ilumina la noche como los primeros rayos del día. Esta espada representa el bien que habita dentro de Viktor luchando por sobrevivir.</br></br>
<strong>Reimei Saba (黎明冴刃) es una Meito, concretamente una de las 21 Õ Wazamono.</strong></i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `saba001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>saba001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/0BYV7N8.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Santoral</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>3</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>30 FUE / 5 DES</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>1500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>20</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>Fuerza x 0,8</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>5 metros</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>3</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>9999999</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Santoral es rosario gigante que cumple las funciones de un látigo. Cuenta con un mango de cuero endurecido para sujetarlo, de no más de veinte centímetros de largo, y después cinco metros de largo del cuerpo de dicho arma, que son cuentas eclesiásticas, esferas de diez centímetros de diámetro todas ellas. En el extremo la última de estas esferas ha sido sustituida por un crucifijo de treinta centímetros de largo cuyo lado más largo acaba en punta y tiene propiedades cortantes o perforantes, según su uso.</br>
Es un látigo muy pesado, por lo que su uso depende más de la fuerza del usuario que de su destreza.</i>
                </p>
                <hr/>
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `blackmore001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>blackmore001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div>
				</div>
			</div><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>comunicaciones</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://imgur.com/TRE1tHL.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Den den mushi blanco</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Comunicación</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>100000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Tiene una función contraria a la del den den mushi negro que intercepta llamadas, se usa para evitar las intercepciones de las llamadas.</i>
                </p>
                <hr/>
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                    <div
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `dendenmushiblanco001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>dendenmushiblanco001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div>
				</div>
			</div><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>varios</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/nEBOgbg.jpeg' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Libro de Poemas</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>1</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>999999999</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Se trata de un libro de bolsillo de un grosor considerable. Su cubierta es marrón y de tapa dura, con detalles grabados a oro, entre los que destacan un enorme marco y una V. Está escrito hasta la mitad, relatando poesías que Viktor suele recitar. La segunda mitad está sin escribir y sirve a su portador de cuaderno de apuntes para lo que necesite.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
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                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `libroviktor001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>libroviktor001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/qD5p4ZW.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Manto Celeste</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>5</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>2500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>50 metros</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>99999999</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Se trata de un enorme abrigo de cuero azul. Mejorada por Viktor, tiene adornos oro color plata como ribetes y líneas. Esta suele ir abierta, mostrando las capas inferiores y otorgándole una apariencia elegante sin molestar a su movilidad. Este posee dos grandes bolsillos internos, uno a cada lado. Sobre el hombro izquierdo lleva una placa metálica oscura, grabada con un símbolo personal. Sobre el haori, el tejido muestra en vertical con tinta azul marino el kanji 捕食者, Depredador. Posee en su espalda, a la altura de las escápulas, una modificación hecha por Shoto Data para incorporar un dial de rechazo. Este posee un cable que se extiende por la manga derecha del abrigo hasta un botón incorporado en el ribete de la manga. Con una pulsación firme, Viktor puede liberar el poder del dial para propulsarse.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `mantoceleste001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>mantoceleste001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div>
				</div>
			</div>
				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente Relativo] Forjando el poder de nuestra voluntad]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2517</link>
			<pubDate>Sun, 09 Nov 2025 05:34:37 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=77">Karlglass</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2517</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 80 de Otoño, Año 16. </span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Volcán de Mystoria. 16:00 horas.</span></div>
<br />
¿Qué es lo que quería conseguir?<br />
¿Comprendía los poderes que este mundo me había otorgado?<br />
<br />
Las vistas desde la cima del volcán de la isla era increíble, llevábamos ya tiempo en nuestro nuevo hogar, pero aún quedaba mucho por hacer. Tras reflexionar durante días sobre lo ocurrido en nuestra llegada empezaba a entender mi poder, cada vez estaba más segura de que tenía algo que ver con el Waki y cuanto más fuerte era mi determinación y mis objetivos, cuanto más acorralada me sentía, más fácil era sacar este misterioso poder a relucir. Ahora tenía una pregunta ¿Podría enseñar este poder? ¿Podría resistirse?<br />
<br />
Había citado allí a mis compañeros Joe y Fuguwu, sin decirles mucho, de forma algo misteriosa, porque aún no sabía que pretendía hacer, pero mis motivos estaban claros.<br />
<br />
Me había parecido que Joe usaba "el poder de Sohem" mientras explorábamos la isla, de forma más débil que yo, pero estaba casi segura de que él tenía el mismo poder que yo. Tenía que comprobarlo y si era así, tenía que ayudarle a dominarlo. Aún no tenía claro como, pero tal vez si le llevaba al límite, sería capaz de evolucionar lo suficiente para usar tremendo poder.<br />
<br />
A Fuguwu, sin embargo, le había llamado por otro motivo, era fuerte, tenía una determinación inquebrantable, pero había caído ante mi poder, mi objetivo con el también era claro ¿Cuál era el límite de este misterioso "Waki"? ¿De alguna manera se podría soportar? Quería saber si podría soportar el poder de Sohem sin desmayarse, si eso era de alguna manera posible, pues era un inconveniente que al usarlo tuviera que tener cuidado de no dejar KO también a mis compañeros de mayor confianza. <br />
<br />
El dia estaba despejado, hacía muchísimo calor, el volcán rugía tranquilo mientras yo esperaba estoica a que mis compañeros llegaran. aún me estaba acostumbrando al clima de la isla, pero cada vez me gustaba más ¿Podría llamarlo hogar? Ese no era el interrogante hoy, hoy el interrogante era hasta donde podíamos llevar este poder capaz de derrotar inmensos dragones o decenas de bestias con tan solo la fuerza de nuestra voluntad y si se podía resistir tremendo poder. <br />
<br />
Lo daría todo para averiguarlo. Y mis compañeros me iban a ayudar a descubrirlo.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 80 de Otoño, Año 16. </span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Volcán de Mystoria. 16:00 horas.</span></div>
<br />
¿Qué es lo que quería conseguir?<br />
¿Comprendía los poderes que este mundo me había otorgado?<br />
<br />
Las vistas desde la cima del volcán de la isla era increíble, llevábamos ya tiempo en nuestro nuevo hogar, pero aún quedaba mucho por hacer. Tras reflexionar durante días sobre lo ocurrido en nuestra llegada empezaba a entender mi poder, cada vez estaba más segura de que tenía algo que ver con el Waki y cuanto más fuerte era mi determinación y mis objetivos, cuanto más acorralada me sentía, más fácil era sacar este misterioso poder a relucir. Ahora tenía una pregunta ¿Podría enseñar este poder? ¿Podría resistirse?<br />
<br />
Había citado allí a mis compañeros Joe y Fuguwu, sin decirles mucho, de forma algo misteriosa, porque aún no sabía que pretendía hacer, pero mis motivos estaban claros.<br />
<br />
Me había parecido que Joe usaba "el poder de Sohem" mientras explorábamos la isla, de forma más débil que yo, pero estaba casi segura de que él tenía el mismo poder que yo. Tenía que comprobarlo y si era así, tenía que ayudarle a dominarlo. Aún no tenía claro como, pero tal vez si le llevaba al límite, sería capaz de evolucionar lo suficiente para usar tremendo poder.<br />
<br />
A Fuguwu, sin embargo, le había llamado por otro motivo, era fuerte, tenía una determinación inquebrantable, pero había caído ante mi poder, mi objetivo con el también era claro ¿Cuál era el límite de este misterioso "Waki"? ¿De alguna manera se podría soportar? Quería saber si podría soportar el poder de Sohem sin desmayarse, si eso era de alguna manera posible, pues era un inconveniente que al usarlo tuviera que tener cuidado de no dejar KO también a mis compañeros de mayor confianza. <br />
<br />
El dia estaba despejado, hacía muchísimo calor, el volcán rugía tranquilo mientras yo esperaba estoica a que mis compañeros llegaran. aún me estaba acostumbrando al clima de la isla, pero cada vez me gustaba más ¿Podría llamarlo hogar? Ese no era el interrogante hoy, hoy el interrogante era hasta donde podíamos llevar este poder capaz de derrotar inmensos dragones o decenas de bestias con tan solo la fuerza de nuestra voluntad y si se podía resistir tremendo poder. <br />
<br />
Lo daría todo para averiguarlo. Y mis compañeros me iban a ayudar a descubrirlo.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Auto T7 - Presente Absoluto] El Puño Olvidado de Mystoria]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2466</link>
			<pubDate>Mon, 03 Nov 2025 09:14:06 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=302">Fuguwu</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=2466</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 68 de Otoño, Año 16</span></span><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><br />
 <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Isla de Mystoria - 08:00 AM</span></span></div>
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
La brisa matutina era diferente ahora. Desde que activamos el faro hace semanas, Mystoria – nombre oficial de la isla – había cambiado. El calor opresivo que antes dominaba la isla se había moderado a una temperatura soportable, casi agradable incluso, aunque capaz la realidad era que comenzaba a aclimatarme poco a poco a las condiciones meteorológicas de la isla. Caminaba solo por la costa oeste, a 3 kilómetros del cuartel improvisado que habíamos establecido cerca del faro. Mis branquias se abrían ligeramente con cada respiración, disfrutando de la humedad marina que el viento traía desde el mar. Había salido temprano con un propósito simple, buscar hierbas medicinales. Después de los combates contra el Obsidrake, nuestras reservas médicas estaban peligrosamente bajas. Pero Mystoria tenía otros planes para mí esa mañana. El sendero que seguía bordeaba el antiguo lago occidental, ese que apenas tenía medio metro de profundidad cuando llegamos. Ahora, tras las lluvias post-conquista, había crecido hasta alcanzar 2 metros en su centro. Los animales que habíamos visto antes ahora proliferaban, algunos con sus panzas doradas brillando bajo el agua clara cada vez que saltaban. Me detuve a 10 metros de la orilla para observarlos. Sus secreciones podrían ser útiles para ungüentos cicatrizantes. Fue entonces cuando lo vi. No era natural, eso era obvio. A 15 metros dentro del lago, parcialmente enterrado en el lodo del fondo, algo metálico reflejaba la luz del sol. No era grande, tal vez del tamaño de dos puños cerrados, pero su brillo era diferente a cualquier roca o mineral que hubiera visto en la isla.<br />
 <br />
Me quité la capa y la camisa del uniforme y las dejé dobladas sobre una roca. El agua estaba a una temperatura perfecta, si te apetecía una sopa tibia. Nadé los 15 metros en segundos, mi cuerpo de pez moviéndose con gracia natural bajo la superficie. Al acercarme, activé mi haki de observación por instinto. No había peligro inmediato, pero sí... algo. Una sensación extraña, como un eco de violencia antigua impregnado en el metal. Lo desenterré con cuidado. Era más pesado de lo esperado. Al sacarlo del lodo, las partículas se desprendieron revelando su verdadera forma: unos puños americanos. Tenía cinco anillos para los dedos, cada uno octogonal, y cinco púas de 8 centímetros sobresaliendo hacia adelante. El metal era oscuro, casi negro, pero con vetas rojizas que parecían sangre seca. No había óxido. Ni una marca de corrosión a pesar de quién sabe cuánto tiempo bajo el agua. Salí del lago sosteniendo el arma. Al examinarla bajo la luz directa del sol, noté grabados en el interior de los anillos. Caracteres antiguos que no podía leer, pero que formaban patrones intrincados. El balance era perfecto. Cuando deslicé mis dedos por los anillos (más por curiosidad que intención) el ajuste fue exacto. Como si hubiera sido forjado para una mano de mi tamaño exacto. El metal era extraño al tacto, ni frío ni caliente, sino con una temperatura que parecía adaptarse a mi piel. Lo giré en mis manos, estudiando cada detalle. Las púas del arma eran lisas, sin marcas, como esperando escribir su propia historia. Decidí hacer una prueba preliminar allí mismo. Activé mi haki de observación, expandiéndolo en un radio de 50 metros. No había nadie cerca, solo los animales que habían huido al verme emerger del agua. Me coloqué uno de los puños en la mano derecha. El peso se distribuía perfectamente, como si mi centro de gravedad se hubiera ajustado automáticamente para compensar. Realicé un kata básico del Gyojin Karate, movimientos que había practicado miles de veces. Con el arma puesta, cada movimiento fluía con la misma precisión que había experimentado antes. No era que el arma me hiciera menos hábil ni me desbalanceaba de ninguna forma. Cuando ejecuté un “Karakusagawara seiken” al aire, la onda de impacto fue visible, distorsionando el aire en un cono de 5 metros frente a mí.<br />
 <br />
Decidí explorar más. Si había un arma así en el lago, tal vez había más cosas. O al menos alguna pista de cómo llegó aquí. Caminé por la orilla oeste, alejándome otros 500 metros del punto inicial. El terreno aquí era más rocoso, con formaciones de piedra caliza que se elevaban 4 metros sobre el nivel del agua. Entre dos de estas formaciones, a 30 metros del lago, encontré… una pista. Un esqueleto. Humano, sin duda. Su vestimenta parecía ser algún tipo de uniforme, aunque tan deteriorado que era imposible determinar la facción o el rango. Estaba sentado contra la roca, como si se hubiera recostado a descansar y hubiera muerto en el acto. Me acerqué con cautela. El esqueleto tenía el brazo derecho extendido, los huesos de los dedos cerrados como si hubiera estado sosteniendo algo. Algo del tamaño del puño americano que ahora yo llevaba. Pero lo más perturbador era el brazo izquierdo. Los huesos mostraban marcas profundas, cortes limpios en el húmero y radio. Marcas de púas. Del mismo espaciado que las púas del arma. Junto al esqueleto había una bolsa de cuero, milagrosamente preservada. Dentro, un diario. Las páginas estaban amarillentas y frágiles, pero aún legibles. Me senté a 2 metros del esqueleto y comencé a leer:<br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Día 15 desde el naufragio. Encontré el arma en las ruinas submarinas al norte. Es magnífica. Los locales huyeron cuando la vieron. La llaman 'Hanoken' - Ira Negra. Dicen que perteneció a un gladiador que enloqueció y mató a 200 personas en una noche antes de lanzarse al volcán.”</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Día 23. He estado practicando con Hanoken. Es... intoxicante. Cada golpe se siente perfecto. Pero hay algo más. A veces siento como si el arma quisiera más. Más sangre. Más violencia. Tonterías de marino supersticioso, seguro.”</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Día 31. Maté a Tanaka. No quería hacerlo. Discutimos sobre las raciones y antes de darme cuenta, las púas estaban en su cuello. El arma pareció vibrar de satisfacción. Los otros huyeron. Estoy solo ahora.”</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Día 45. No puedo soltarla. Lo he intentado. La lancé al lago ayer. Esta mañana estaba junto a mí cuando desperté. Los susurros son más fuertes ahora. Me dice que hay enemigos cerca. Siempre hay enemigos cerca.”</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Día 52. Me corté el brazo para liberarme de la furia del arma, pero es muy tarde. Si alguien encuentra esto... si encuentra a Hanoken... que los mares tengan piedad."</span><br />
 <br />
El diario tenía más páginas que había pasado por alto inicialmente. Páginas pegadas por la humedad que se separaron con cuidado. Había dibujos, esquemas del arma desde diferentes ángulos, notas sobre su peso, y lo más interesante: un mapa. El mapa mostraba la isla antes de los cambios volcánicos recientes. Marcaba varios puntos como ‘Primer hallazgo’, ‘Batalla del acantilado’, ‘La masacre", ‘Duelo final’, ninguno me hizo sentido alguno. Cada punto carecía de fecha por lo que abarcaba un período de tiempo desconocido ¿Podría ser que Hanoken haya estado en Mystoria desde hace siglos? pasando de mano en mano, dejando un rastro de sangre…  jamás lo sabría a ciencia cierta. Pero había un patrón. Los portadores que sobrevivían más tiempo eran aquellos descritos como personas de voluntad férrea. Los que sucumbían rápidamente eran los iracundos, ambiciosos sin medida, o sedientos de poder. La persona que escribió aquella entrada en su diario había durado 52 días, ¿era esto más o menos de lo que los demás habían durado con el arma? Otra cosa que desconocía. Demasiadas preguntas y muy pocas respuestas. Seguí el mapa hacia el punto marcado como ‘La masacre’. Estaba a 1.5 kilómetros al noroeste de mi posición. El terreno se volvía más agreste, con barrancos de 15 metros de profundidad cortando el paisaje. Al llegar, encontré lo que el mapa prometía. Los restos de un campamento, o lo que quedaba de él después de décadas. Miré el puño americano en mi mano. No sentía nada extraño. Ningún susurro. Ninguna compulsión. Solo metal frío y bien forjado. Tal vez aquella persona había enloquecido o tenía alguna enfermedad a la que sucumbió. <br />
 <br />
Me levanté y caminé hacia el norte, donde el diario mencionaba ruinas submarinas. El terreno se volvía más escarpado, con acantilados de 20 metros que caían directo al mar. Después de caminar 2 kilómetros, llegué a una bahía natural, protegida del oleaje por formaciones rocosas que sobresalían 10 metros del agua. Con mi haki de observación activo, escaneé el fondo marino para confirmar que no había gran peligro. Me sumergí. Ahí estaban, a 25 metros de profundidad, estructuras que definitivamente no eran naturales. Columnas rotas, lo que parecían ser muros derrumbados. Ruinas antiguas, anteriores incluso al faro, posiblemente. La presión a 25 metros era cómoda para un gyojin como yo. Las ruinas eran más extensas de lo que parecían desde arriba. Un complejo de al menos 200 metros cuadrados. En el centro, un pedestal de piedra negra, diferente a todo lo demás. Tenía una hendidura con la forma exacta del puño americano. Cuando me acerqué, mi haki detectó algo. No peligro exactamente, pero sí presencia. Había inscripciones en el pedestal, en un idioma que no lograba comprender. Pero había también algo más reciente, tallado toscamente en el costado:<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span><br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Aquí yace el último trabajo del forjador Tetsu Kokoro. Hanoken, forjada con hierro de meteorito y templada en sangre de reyes del mar. Que solo aquel con voluntad inquebrantable la empuñe, pues se alimenta de la duda y la ira del débil.”</span></span></div>
 <br />
Nadé alrededor del pedestal. Había más. Esqueletos, docenas de ellos, dispuestos en círculo a 5 metros del centro. Todos con las manos extendidas hacia el pedestal, como si hubieran muerto tratando de alcanzarlo. O huyendo de él. Emergí a la superficie para pensar. El sol estaba alto ahora, marcando el mediodía. El arma en mi mano seguía sintiéndose normal. No había voces, no había compulsiones. Tal vez la leyenda era solo eso, una leyenda. Decidí hacer una prueba. Regresé nadando a la orilla y encontré un árbol muerto, pequeño, de unos 30 centímetros de diámetro. Me puse el puño americano correctamente, sintiendo cómo los anillos se ajustaban perfectamente a mis dedos. Activé mi Haki de armadura, mi brazo derecho volviéndose negro metálico. El golpe fue sublime. Las púas atravesaron la madera como si fuera papel. El árbol no se partió, se desintegró en el punto de impacto. Astillas volaron en un radio de 10 metros. Mi brazo no sintió ni el más mínimo impacto. Era como si el arma hubiera absorbido y redirigido toda la fuerza. Pero algo más sucedió. Por una fracción de segundo, sentí algo. No una voz, sino una sensación. Satisfacción. No mía, sino del arma misma. Como si hubiera estado dormida y acabara de despertar un poco. <br />
 <br />
La destrucción del árbol me había dejado pensativo. Caminé hacia una zona rocosa cercana, a 200 metros del lago. Aquí, formaciones de granito de 5 metros de altura creaban un anfiteatro natural. Era el lugar perfecto para probar los límites del arma de forma segura. Primero, practiqué sin haki. Golpeé una roca de 1 metro de diámetro. Las púas penetraron 5 centímetros en el granito sólido, dejando cinco agujeros perfectos. El impacto no reverberó por mi brazo como debería, era como si el arma hubiera absorbido la energía del contragolpe. Luego, con haki de armadura. Esta vez, la roca se fracturó en líneas radiales desde el punto de impacto, como una telaraña de 2 metros de diámetro. Fragmentos de granito salieron disparados a 15 metros de distancia. La potencia era exponencialmente mayor. Pero fue cuando combiné el Gyojin Karate con el arma cuando sucedió algo extraordinario. Ejecuté un "Karakusagawara Seiken", un puñetazo directo potenciado por la manipulación del agua en el aire. Normalmente, esta técnica crea una onda de choque de agua. Con el arma, la onda tampoco se volvió visible, por lo que no había cambio alguno. El arma no había amplificado mi técnica de ninguna forma, solo que el potencial del impacto era mucho mayor. Me quité el arma inmediatamente. La observé bajo el sol. Se veía igual, pero ahora podía sentir con mi haki que no era un objeto inerte. Había algo en ella, no una consciencia exactamente, pero sí una, naturaleza. No al grado de aquellas espadas legendarias de las que había oído hablar, armas que más que armas eran obras de arte creadas por los mejores y más virtuosos forjadores, pero bastante cerca, al menos esa sensación me daba. <br />
 <br />
Las ruinas submarinas merecían una exploración más detallada. Hice varias inmersiones, cada una revelando nuevos secretos. En la tercera inmersión, a 30 metros de profundidad, encontré lo que parecía ser una forja antigua. Yunques de piedra volcánica, moldes rotos, y herramientas que el tiempo había vuelto irreconocibles. Pero lo más fascinante estaba en una cámara sellada que tuve que forzar para abrir. Dentro, preservados por algún método que no comprendía, había pergaminos. No podía leerlos bajo el agua, así que los envolví cuidadosamente en algas resistentes y los llevé a la superficie. En la orilla, con el sol secando los antiguos documentos, pude descifrar parte del texto. Estaba en un dialecto antiguo, pero algunos caracteres eran similares al idioma común que pude interpretar de la siguiente forma: “Tetsu Kokoro, último de los forjadores celestes, creó siete armas supremas antes de su muerte. Hanoken fue la quinta, forjada durante un eclipse lunar con metal caído del cielo. La leyenda dice que cada arma contiene un fragmento del espíritu de su creador, esperando al portador digno.” Había ilustraciones de las otras seis armas. Una katana que parecía cortar a su enemigo sin tocar, un arco que daba la impresión de nunca fallar, una lanza que parecía podía atravesar cualquier defensa, un escudo que reflejaba todo daño según las ilustraciones, una daga que volvía un asesino silencioso a su portador, y un martillo que podía forjar o destruir por igual. Leyendas que nunca sabría si fueron reales o no, pero que igualmente daban sentido al arma que había encontrado.<br />
 <br />
Caminé de vuelta hacia el lago occidental, necesitaba pensar. En el camino, a unos 800 metros del esqueleto del último portador del arma, encontré más evidencia del pasado de la isla. Marcas de batalla en las rocas. Cráteres de 2 metros de diámetro que solo podrían haber sido causados por impactos tremendos. Y más huesos, algunos humanos, otros de especies que no reconocía. Llegué a una conclusión mientras observaba el sol comenzar su descenso hacia el oeste. Hanoken era peligrosa, sí, pero no maldita. Era simplemente una herramienta extremadamente poderosa que amplificaba el poder destructivo de quien la portaba. En manos de alguien con ira y dudas, se convertía en un catalizador de violencia, que era la historia que parecía con contar el arma, pero eran sus portadores quienes en realidad así lo habían dispuesto. Me senté en una roca plana a orillas del lago, el arma descansando en mi regazo. Pensé en mi hermano, secuestrado hace tantos años. En mis padres mutilados. En mi división, mi verdadera familia ahora. Pensé en la justicia que servía, no como venganza sino como protección para los inocentes. El arma no reaccionó a estos pensamientos. Permanecía inerte, fría. Bien.<br />
 <br />
El sol tocaba el horizonte cuando tomé mi decisión. Hanoken era demasiado peligrosa para dejarla aquí donde cualquiera podría encontrarla. Pero destruirla sería un desperdicio de una herramienta que podría usar para proteger a los inocentes. La llevaría conmigo, la estudiaría, aprendería sus secretos. Y si algún día sentía que comenzaba a influenciarme, la sellaría donde nadie pudiera encontrarla jamás. Me levanté y comencé el camino de regreso al cuartel. Llevaba los puños americanos envueltos en mi camisa. Había salido buscando hierbas medicinales y regresaba con algo mucho más peligroso y valioso. Un arma de calidad envidiable, aunque yo no conociera su verdadera clasificación, quizás Karl sabría apreciar mejor esta obra de arte. Un arma con historia sangrienta pero potencial para redención. Mientras caminaba, el viento del atardecer agitó las páginas del diario que aún llevaba conmigo, una ráfaga me lo arrebato de las manos y salió volando para perderse en el olvido. Bueno, tampoco es que estuviera obsesionado con el pasado de las cosas o su historia. Yo construiría mi propia historia, y una nueva para Hanoken. Tal vez no era coincidencia que yo la hubiera encontrado. O tal vez Mystoria, la isla de los misterios al parecer, tenía un último secreto que revelar.<br />
 <br />
En el camino de regreso, me detuve en el punto más alto del sendero, una elevación de 50 metros que ofrecía una vista panorámica de Mystoria. Desde aquí podía ver toda la transformación de la isla. Donde antes había desolación, ahora crecía vegetación. Los lagos se habían llenado, los animales habían regresado. Habíamos devuelto la vida a este lugar. Pensé en mis compañeros de división. Karl probablemente querría estudiar el arma, catalogarla, entender su historia. Joe se preocuparía por los riesgos, insistiría en pruebas de seguridad. Apolo... Apolo probablemente querría verla en acción, testear sus límites en un combate real, o seguramente intentaría usarla de instrumento musical. Ese último pensamiento me arranco una sonrisa. Pero esta decisión era mía. Había encontrado Hanoken solo, y solo debía decidir qué hacer con ella. La responsabilidad pesaba más que el arma misma. En mis manos estaba un poder que había corrompido a muchos antes que yo. ¿Qué me hacía diferente? ¿Qué me hacía digno? La respuesta no llegó, pues carecía de la sabiduría de mis maestros, pero llegue a una conclusión que me pareció aceptable. No era sobre ser digno. Era sobre ser consciente. Consciente del peligro, consciente de la tentación, consciente de que el poder sin control es el camino a la destrucción. Mi entrenamiento médico me había enseñado que un bisturí puede salvar o matar, la diferencia está en la mano que lo sostiene y la intención detrás de ella.<br />
 <br />
El faro brillaba en la distancia, su luz blanca girando lentamente, guiándome a casa. En mi mano, envuelta pero presente, Hanoken descansaba. Ya no era un arma perdida en el fondo de un lago. Era mi responsabilidad ahora. Y con el tiempo, tal vez, podría convertirla de un símbolo de locura en una herramienta de justicia. La primera estrella apareció en el cielo cuando llegué a las primeras estructuras del cuartel. Mystoria había sido domada, pero aún guardaba secretos. Y yo ahora portaba uno de los más peligrosos.<br />
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Aventura autonarrada tier 7 para justificar como consigo el arma que canje gracias al ticket. <br />
 <br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/4v9ny3L.jpeg' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Hanoken (歯の拳)</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>5</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
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                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
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                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>5 FUE / 10 RES</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>5000</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>200</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>0,7 FUE</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>2</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>2147483647</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Ligeros en apariencia, pero pesados en consecuencia, los &#39;Ha no Ken&#39; son más que un simple objeto de combate. Estos simbolizan el filo oculto en la mano cerrada, un recordatorio de que incluso el gesto más básico, un puñetazo, puede convertirse en un arma tan certera como cualquier espada.
<b>Atacan con daño Perforante.</b>
</br>
</br>
<strong>Hanoken (歯の拳) es una Meito, concretamente una de las 21 Õ Wazamono.</strong></i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `kennoha001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>kennoha001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
Al ser narrador oficial, siendo mi primera autonarrada en esta isla, y tener mi presente absoluto libre, puedo hacer esta autonarrada tier 7 en el nuevo mundo como indica la <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=22" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">guía de aventuras</a>. He contado 3.024 palabras sin considerar el off ni la ubicación/fecha. <br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 68 de Otoño, Año 16</span></span><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><br />
 <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Isla de Mystoria - 08:00 AM</span></span></div>
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<hr class="mycode_hr" />
 <br />
La brisa matutina era diferente ahora. Desde que activamos el faro hace semanas, Mystoria – nombre oficial de la isla – había cambiado. El calor opresivo que antes dominaba la isla se había moderado a una temperatura soportable, casi agradable incluso, aunque capaz la realidad era que comenzaba a aclimatarme poco a poco a las condiciones meteorológicas de la isla. Caminaba solo por la costa oeste, a 3 kilómetros del cuartel improvisado que habíamos establecido cerca del faro. Mis branquias se abrían ligeramente con cada respiración, disfrutando de la humedad marina que el viento traía desde el mar. Había salido temprano con un propósito simple, buscar hierbas medicinales. Después de los combates contra el Obsidrake, nuestras reservas médicas estaban peligrosamente bajas. Pero Mystoria tenía otros planes para mí esa mañana. El sendero que seguía bordeaba el antiguo lago occidental, ese que apenas tenía medio metro de profundidad cuando llegamos. Ahora, tras las lluvias post-conquista, había crecido hasta alcanzar 2 metros en su centro. Los animales que habíamos visto antes ahora proliferaban, algunos con sus panzas doradas brillando bajo el agua clara cada vez que saltaban. Me detuve a 10 metros de la orilla para observarlos. Sus secreciones podrían ser útiles para ungüentos cicatrizantes. Fue entonces cuando lo vi. No era natural, eso era obvio. A 15 metros dentro del lago, parcialmente enterrado en el lodo del fondo, algo metálico reflejaba la luz del sol. No era grande, tal vez del tamaño de dos puños cerrados, pero su brillo era diferente a cualquier roca o mineral que hubiera visto en la isla.<br />
 <br />
Me quité la capa y la camisa del uniforme y las dejé dobladas sobre una roca. El agua estaba a una temperatura perfecta, si te apetecía una sopa tibia. Nadé los 15 metros en segundos, mi cuerpo de pez moviéndose con gracia natural bajo la superficie. Al acercarme, activé mi haki de observación por instinto. No había peligro inmediato, pero sí... algo. Una sensación extraña, como un eco de violencia antigua impregnado en el metal. Lo desenterré con cuidado. Era más pesado de lo esperado. Al sacarlo del lodo, las partículas se desprendieron revelando su verdadera forma: unos puños americanos. Tenía cinco anillos para los dedos, cada uno octogonal, y cinco púas de 8 centímetros sobresaliendo hacia adelante. El metal era oscuro, casi negro, pero con vetas rojizas que parecían sangre seca. No había óxido. Ni una marca de corrosión a pesar de quién sabe cuánto tiempo bajo el agua. Salí del lago sosteniendo el arma. Al examinarla bajo la luz directa del sol, noté grabados en el interior de los anillos. Caracteres antiguos que no podía leer, pero que formaban patrones intrincados. El balance era perfecto. Cuando deslicé mis dedos por los anillos (más por curiosidad que intención) el ajuste fue exacto. Como si hubiera sido forjado para una mano de mi tamaño exacto. El metal era extraño al tacto, ni frío ni caliente, sino con una temperatura que parecía adaptarse a mi piel. Lo giré en mis manos, estudiando cada detalle. Las púas del arma eran lisas, sin marcas, como esperando escribir su propia historia. Decidí hacer una prueba preliminar allí mismo. Activé mi haki de observación, expandiéndolo en un radio de 50 metros. No había nadie cerca, solo los animales que habían huido al verme emerger del agua. Me coloqué uno de los puños en la mano derecha. El peso se distribuía perfectamente, como si mi centro de gravedad se hubiera ajustado automáticamente para compensar. Realicé un kata básico del Gyojin Karate, movimientos que había practicado miles de veces. Con el arma puesta, cada movimiento fluía con la misma precisión que había experimentado antes. No era que el arma me hiciera menos hábil ni me desbalanceaba de ninguna forma. Cuando ejecuté un “Karakusagawara seiken” al aire, la onda de impacto fue visible, distorsionando el aire en un cono de 5 metros frente a mí.<br />
 <br />
Decidí explorar más. Si había un arma así en el lago, tal vez había más cosas. O al menos alguna pista de cómo llegó aquí. Caminé por la orilla oeste, alejándome otros 500 metros del punto inicial. El terreno aquí era más rocoso, con formaciones de piedra caliza que se elevaban 4 metros sobre el nivel del agua. Entre dos de estas formaciones, a 30 metros del lago, encontré… una pista. Un esqueleto. Humano, sin duda. Su vestimenta parecía ser algún tipo de uniforme, aunque tan deteriorado que era imposible determinar la facción o el rango. Estaba sentado contra la roca, como si se hubiera recostado a descansar y hubiera muerto en el acto. Me acerqué con cautela. El esqueleto tenía el brazo derecho extendido, los huesos de los dedos cerrados como si hubiera estado sosteniendo algo. Algo del tamaño del puño americano que ahora yo llevaba. Pero lo más perturbador era el brazo izquierdo. Los huesos mostraban marcas profundas, cortes limpios en el húmero y radio. Marcas de púas. Del mismo espaciado que las púas del arma. Junto al esqueleto había una bolsa de cuero, milagrosamente preservada. Dentro, un diario. Las páginas estaban amarillentas y frágiles, pero aún legibles. Me senté a 2 metros del esqueleto y comencé a leer:<br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Día 15 desde el naufragio. Encontré el arma en las ruinas submarinas al norte. Es magnífica. Los locales huyeron cuando la vieron. La llaman 'Hanoken' - Ira Negra. Dicen que perteneció a un gladiador que enloqueció y mató a 200 personas en una noche antes de lanzarse al volcán.”</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Día 23. He estado practicando con Hanoken. Es... intoxicante. Cada golpe se siente perfecto. Pero hay algo más. A veces siento como si el arma quisiera más. Más sangre. Más violencia. Tonterías de marino supersticioso, seguro.”</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Día 31. Maté a Tanaka. No quería hacerlo. Discutimos sobre las raciones y antes de darme cuenta, las púas estaban en su cuello. El arma pareció vibrar de satisfacción. Los otros huyeron. Estoy solo ahora.”</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Día 45. No puedo soltarla. Lo he intentado. La lancé al lago ayer. Esta mañana estaba junto a mí cuando desperté. Los susurros son más fuertes ahora. Me dice que hay enemigos cerca. Siempre hay enemigos cerca.”</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Día 52. Me corté el brazo para liberarme de la furia del arma, pero es muy tarde. Si alguien encuentra esto... si encuentra a Hanoken... que los mares tengan piedad."</span><br />
 <br />
El diario tenía más páginas que había pasado por alto inicialmente. Páginas pegadas por la humedad que se separaron con cuidado. Había dibujos, esquemas del arma desde diferentes ángulos, notas sobre su peso, y lo más interesante: un mapa. El mapa mostraba la isla antes de los cambios volcánicos recientes. Marcaba varios puntos como ‘Primer hallazgo’, ‘Batalla del acantilado’, ‘La masacre", ‘Duelo final’, ninguno me hizo sentido alguno. Cada punto carecía de fecha por lo que abarcaba un período de tiempo desconocido ¿Podría ser que Hanoken haya estado en Mystoria desde hace siglos? pasando de mano en mano, dejando un rastro de sangre…  jamás lo sabría a ciencia cierta. Pero había un patrón. Los portadores que sobrevivían más tiempo eran aquellos descritos como personas de voluntad férrea. Los que sucumbían rápidamente eran los iracundos, ambiciosos sin medida, o sedientos de poder. La persona que escribió aquella entrada en su diario había durado 52 días, ¿era esto más o menos de lo que los demás habían durado con el arma? Otra cosa que desconocía. Demasiadas preguntas y muy pocas respuestas. Seguí el mapa hacia el punto marcado como ‘La masacre’. Estaba a 1.5 kilómetros al noroeste de mi posición. El terreno se volvía más agreste, con barrancos de 15 metros de profundidad cortando el paisaje. Al llegar, encontré lo que el mapa prometía. Los restos de un campamento, o lo que quedaba de él después de décadas. Miré el puño americano en mi mano. No sentía nada extraño. Ningún susurro. Ninguna compulsión. Solo metal frío y bien forjado. Tal vez aquella persona había enloquecido o tenía alguna enfermedad a la que sucumbió. <br />
 <br />
Me levanté y caminé hacia el norte, donde el diario mencionaba ruinas submarinas. El terreno se volvía más escarpado, con acantilados de 20 metros que caían directo al mar. Después de caminar 2 kilómetros, llegué a una bahía natural, protegida del oleaje por formaciones rocosas que sobresalían 10 metros del agua. Con mi haki de observación activo, escaneé el fondo marino para confirmar que no había gran peligro. Me sumergí. Ahí estaban, a 25 metros de profundidad, estructuras que definitivamente no eran naturales. Columnas rotas, lo que parecían ser muros derrumbados. Ruinas antiguas, anteriores incluso al faro, posiblemente. La presión a 25 metros era cómoda para un gyojin como yo. Las ruinas eran más extensas de lo que parecían desde arriba. Un complejo de al menos 200 metros cuadrados. En el centro, un pedestal de piedra negra, diferente a todo lo demás. Tenía una hendidura con la forma exacta del puño americano. Cuando me acerqué, mi haki detectó algo. No peligro exactamente, pero sí presencia. Había inscripciones en el pedestal, en un idioma que no lograba comprender. Pero había también algo más reciente, tallado toscamente en el costado:<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span><br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Aquí yace el último trabajo del forjador Tetsu Kokoro. Hanoken, forjada con hierro de meteorito y templada en sangre de reyes del mar. Que solo aquel con voluntad inquebrantable la empuñe, pues se alimenta de la duda y la ira del débil.”</span></span></div>
 <br />
Nadé alrededor del pedestal. Había más. Esqueletos, docenas de ellos, dispuestos en círculo a 5 metros del centro. Todos con las manos extendidas hacia el pedestal, como si hubieran muerto tratando de alcanzarlo. O huyendo de él. Emergí a la superficie para pensar. El sol estaba alto ahora, marcando el mediodía. El arma en mi mano seguía sintiéndose normal. No había voces, no había compulsiones. Tal vez la leyenda era solo eso, una leyenda. Decidí hacer una prueba. Regresé nadando a la orilla y encontré un árbol muerto, pequeño, de unos 30 centímetros de diámetro. Me puse el puño americano correctamente, sintiendo cómo los anillos se ajustaban perfectamente a mis dedos. Activé mi Haki de armadura, mi brazo derecho volviéndose negro metálico. El golpe fue sublime. Las púas atravesaron la madera como si fuera papel. El árbol no se partió, se desintegró en el punto de impacto. Astillas volaron en un radio de 10 metros. Mi brazo no sintió ni el más mínimo impacto. Era como si el arma hubiera absorbido y redirigido toda la fuerza. Pero algo más sucedió. Por una fracción de segundo, sentí algo. No una voz, sino una sensación. Satisfacción. No mía, sino del arma misma. Como si hubiera estado dormida y acabara de despertar un poco. <br />
 <br />
La destrucción del árbol me había dejado pensativo. Caminé hacia una zona rocosa cercana, a 200 metros del lago. Aquí, formaciones de granito de 5 metros de altura creaban un anfiteatro natural. Era el lugar perfecto para probar los límites del arma de forma segura. Primero, practiqué sin haki. Golpeé una roca de 1 metro de diámetro. Las púas penetraron 5 centímetros en el granito sólido, dejando cinco agujeros perfectos. El impacto no reverberó por mi brazo como debería, era como si el arma hubiera absorbido la energía del contragolpe. Luego, con haki de armadura. Esta vez, la roca se fracturó en líneas radiales desde el punto de impacto, como una telaraña de 2 metros de diámetro. Fragmentos de granito salieron disparados a 15 metros de distancia. La potencia era exponencialmente mayor. Pero fue cuando combiné el Gyojin Karate con el arma cuando sucedió algo extraordinario. Ejecuté un "Karakusagawara Seiken", un puñetazo directo potenciado por la manipulación del agua en el aire. Normalmente, esta técnica crea una onda de choque de agua. Con el arma, la onda tampoco se volvió visible, por lo que no había cambio alguno. El arma no había amplificado mi técnica de ninguna forma, solo que el potencial del impacto era mucho mayor. Me quité el arma inmediatamente. La observé bajo el sol. Se veía igual, pero ahora podía sentir con mi haki que no era un objeto inerte. Había algo en ella, no una consciencia exactamente, pero sí una, naturaleza. No al grado de aquellas espadas legendarias de las que había oído hablar, armas que más que armas eran obras de arte creadas por los mejores y más virtuosos forjadores, pero bastante cerca, al menos esa sensación me daba. <br />
 <br />
Las ruinas submarinas merecían una exploración más detallada. Hice varias inmersiones, cada una revelando nuevos secretos. En la tercera inmersión, a 30 metros de profundidad, encontré lo que parecía ser una forja antigua. Yunques de piedra volcánica, moldes rotos, y herramientas que el tiempo había vuelto irreconocibles. Pero lo más fascinante estaba en una cámara sellada que tuve que forzar para abrir. Dentro, preservados por algún método que no comprendía, había pergaminos. No podía leerlos bajo el agua, así que los envolví cuidadosamente en algas resistentes y los llevé a la superficie. En la orilla, con el sol secando los antiguos documentos, pude descifrar parte del texto. Estaba en un dialecto antiguo, pero algunos caracteres eran similares al idioma común que pude interpretar de la siguiente forma: “Tetsu Kokoro, último de los forjadores celestes, creó siete armas supremas antes de su muerte. Hanoken fue la quinta, forjada durante un eclipse lunar con metal caído del cielo. La leyenda dice que cada arma contiene un fragmento del espíritu de su creador, esperando al portador digno.” Había ilustraciones de las otras seis armas. Una katana que parecía cortar a su enemigo sin tocar, un arco que daba la impresión de nunca fallar, una lanza que parecía podía atravesar cualquier defensa, un escudo que reflejaba todo daño según las ilustraciones, una daga que volvía un asesino silencioso a su portador, y un martillo que podía forjar o destruir por igual. Leyendas que nunca sabría si fueron reales o no, pero que igualmente daban sentido al arma que había encontrado.<br />
 <br />
Caminé de vuelta hacia el lago occidental, necesitaba pensar. En el camino, a unos 800 metros del esqueleto del último portador del arma, encontré más evidencia del pasado de la isla. Marcas de batalla en las rocas. Cráteres de 2 metros de diámetro que solo podrían haber sido causados por impactos tremendos. Y más huesos, algunos humanos, otros de especies que no reconocía. Llegué a una conclusión mientras observaba el sol comenzar su descenso hacia el oeste. Hanoken era peligrosa, sí, pero no maldita. Era simplemente una herramienta extremadamente poderosa que amplificaba el poder destructivo de quien la portaba. En manos de alguien con ira y dudas, se convertía en un catalizador de violencia, que era la historia que parecía con contar el arma, pero eran sus portadores quienes en realidad así lo habían dispuesto. Me senté en una roca plana a orillas del lago, el arma descansando en mi regazo. Pensé en mi hermano, secuestrado hace tantos años. En mis padres mutilados. En mi división, mi verdadera familia ahora. Pensé en la justicia que servía, no como venganza sino como protección para los inocentes. El arma no reaccionó a estos pensamientos. Permanecía inerte, fría. Bien.<br />
 <br />
El sol tocaba el horizonte cuando tomé mi decisión. Hanoken era demasiado peligrosa para dejarla aquí donde cualquiera podría encontrarla. Pero destruirla sería un desperdicio de una herramienta que podría usar para proteger a los inocentes. La llevaría conmigo, la estudiaría, aprendería sus secretos. Y si algún día sentía que comenzaba a influenciarme, la sellaría donde nadie pudiera encontrarla jamás. Me levanté y comencé el camino de regreso al cuartel. Llevaba los puños americanos envueltos en mi camisa. Había salido buscando hierbas medicinales y regresaba con algo mucho más peligroso y valioso. Un arma de calidad envidiable, aunque yo no conociera su verdadera clasificación, quizás Karl sabría apreciar mejor esta obra de arte. Un arma con historia sangrienta pero potencial para redención. Mientras caminaba, el viento del atardecer agitó las páginas del diario que aún llevaba conmigo, una ráfaga me lo arrebato de las manos y salió volando para perderse en el olvido. Bueno, tampoco es que estuviera obsesionado con el pasado de las cosas o su historia. Yo construiría mi propia historia, y una nueva para Hanoken. Tal vez no era coincidencia que yo la hubiera encontrado. O tal vez Mystoria, la isla de los misterios al parecer, tenía un último secreto que revelar.<br />
 <br />
En el camino de regreso, me detuve en el punto más alto del sendero, una elevación de 50 metros que ofrecía una vista panorámica de Mystoria. Desde aquí podía ver toda la transformación de la isla. Donde antes había desolación, ahora crecía vegetación. Los lagos se habían llenado, los animales habían regresado. Habíamos devuelto la vida a este lugar. Pensé en mis compañeros de división. Karl probablemente querría estudiar el arma, catalogarla, entender su historia. Joe se preocuparía por los riesgos, insistiría en pruebas de seguridad. Apolo... Apolo probablemente querría verla en acción, testear sus límites en un combate real, o seguramente intentaría usarla de instrumento musical. Ese último pensamiento me arranco una sonrisa. Pero esta decisión era mía. Había encontrado Hanoken solo, y solo debía decidir qué hacer con ella. La responsabilidad pesaba más que el arma misma. En mis manos estaba un poder que había corrompido a muchos antes que yo. ¿Qué me hacía diferente? ¿Qué me hacía digno? La respuesta no llegó, pues carecía de la sabiduría de mis maestros, pero llegue a una conclusión que me pareció aceptable. No era sobre ser digno. Era sobre ser consciente. Consciente del peligro, consciente de la tentación, consciente de que el poder sin control es el camino a la destrucción. Mi entrenamiento médico me había enseñado que un bisturí puede salvar o matar, la diferencia está en la mano que lo sostiene y la intención detrás de ella.<br />
 <br />
El faro brillaba en la distancia, su luz blanca girando lentamente, guiándome a casa. En mi mano, envuelta pero presente, Hanoken descansaba. Ya no era un arma perdida en el fondo de un lago. Era mi responsabilidad ahora. Y con el tiempo, tal vez, podría convertirla de un símbolo de locura en una herramienta de justicia. La primera estrella apareció en el cielo cuando llegué a las primeras estructuras del cuartel. Mystoria había sido domada, pero aún guardaba secretos. Y yo ahora portaba uno de los más peligrosos.<br />
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<hr class="mycode_hr" />
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<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
Aventura autonarrada tier 7 para justificar como consigo el arma que canje gracias al ticket. <br />
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<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/4v9ny3L.jpeg' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Hanoken (歯の拳)</h2></strong>
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                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>5</strong></div>
                    
                </div>

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                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
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                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>5 FUE / 10 RES</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>5000</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>200</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>0,7 FUE</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>2</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>2147483647</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Ligeros en apariencia, pero pesados en consecuencia, los &#39;Ha no Ken&#39; son más que un simple objeto de combate. Estos simbolizan el filo oculto en la mano cerrada, un recordatorio de que incluso el gesto más básico, un puñetazo, puede convertirse en un arma tan certera como cualquier espada.
<b>Atacan con daño Perforante.</b>
</br>
</br>
<strong>Hanoken (歯の拳) es una Meito, concretamente una de las 21 Õ Wazamono.</strong></i>
                </p>
                <hr/>
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                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>kennoha001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
Al ser narrador oficial, siendo mi primera autonarrada en esta isla, y tener mi presente absoluto libre, puedo hacer esta autonarrada tier 7 en el nuevo mundo como indica la <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=22" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">guía de aventuras</a>. He contado 3.024 palabras sin considerar el off ni la ubicación/fecha. <br />

				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[EVENTO LOCAL - DIVISIÓN 9] - El faro blanco de Mystoria]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1930</link>
			<pubDate>Sat, 09 Aug 2025 03:40:43 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=81">Voz Seductora</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1930</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><iframe width="500" height="80" src="https://www.youtube.com/embed/jtIdhmb8vXY?si=7IlLtPXLjLnzvDrK" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align">06:00 AM, día 79 de primavera, Año 16<br />
Isla de Mystoria</div>
<br />
El camino de la justicia es recto, firme, y camina con el paso prieto. Pero incluso los más aguerridos y rectos Marines encuentran muros que no pueden sortear, si no atravesar… no siempre usando la fuerza bruta.<br />
Tras lo acontecido en Sabaody donde la antaño División 17 se vio involucrada en la catástrofe que destruyó un Manglar completo, los años habían pasado con un ritmo frenético para los Marines. El archipiélago, que era un crisol de razas y de tiendas, oficios, piratas y delincuencia, vislumbró el poder de un emperador del mar en primera persona. Odki Murray, quien se personó allí para confrontar al Almirante que acompañaba a la División 17, arrasó con todo lo que tuvo a su paso sin miramientos. No fue sin los esfuerzos combinados de la División 17, el Almirante, los Patriotas y el gremio de cazadores que los apoyaba que pudieron frenar momentáneamente la embestida casi titánica del pirata de barba rojiza y de esa manera salvar, por primera vez quizá en su historia, a más que ellos mismos: si no a todo el archipiélago. Esto les granjeó a todos el ascenso pertinente y el reconocimiento por su gran desempeño como Marines, haciendo que el Vicealmirante Nanashi los recompensara en el G-1, donde los miembros de la ahora afamada División 9 pasaron los dos siguientes años.<br />
Apolo, quien había sido quien más perdiera en el archipiélago, pudo ocultar sus cicatrices y entrenar para con suerte en su próxima batalla, desarrollar todo el potencial que tanto sus compañeros como superiores sabían que tenía. Su ímpetu solo era superado por su poder latente y su peligrosidad como usuario de la Suna Suna no mi. Fuguwu, quien estoicamente había cumplido sus órdenes en la batalla y había sido un papel crucial junto a sus compañeros, pasó el tiempo entrenando y mejorando su poder con el Haki, llegando a convertirse en un notable usuario de este arte. Karl, quien había aplacado su nervio y rabia convirtiéndose en un valioso activo, no solo por su poder como usuaria de la fruta mitológica del ave fénix, si no como probablemente el miembro más leal de la División 9, había despertado su poder como reina y estaba lista para plantar cara a cualquier desafío junto a los suyos. Y por último, Joe, quien antaño fue nombrado el “Héroe de los Cabos Gemelos”, había encontrado la horma de su zapato cuando, tras consumir la nueva fruta que le acompañaría en sus batallas, frenó el ataque de un Yonko con la ayuda de su viejo amigo. Los antiguos poderes ya no servirían más y solo quedaba fortalecerse. Ganarse el apodo del “Héroe” fue sencillo, pero en el momento en el que defendió al Almirante validó de manera definitiva su apodo y se consagró como la promesa cumplida de la justicia. Tras dos años, los Marines se embarcaron en su nuevo navío, el O Redentor, en dirección a su nuevo destino, un lugar donde establecer su base y comenzar operaciones de manera eficiente.<br />
<br />
Mystoria. Cuna de lo desconocido y lo salvaje. <br />
Antaño quizás habitada, ahora era un páramo vacío donde solo algunos animales capaces de adaptarse al terrible calor ambiental habían podido prosperar. Este calor ambiental era perceptible desde cientos de metros de la costa, siendo pesado y molesto para todo aquel que se acercara sin la costumbre necesaria. La isla, de tamaño medio, poseía una forma característica de cabeza de elefante que era el reclamo perfecto para cartógrafos y aficionados a la geografía. Su extensión, que bien podría recorrerse en relativo poco tiempo por sujetos entrenados, constaba de un cuerpo principal y dos salientes en el sureste. En la cabeza del elefante, en la región noroeste, se alzaba un volcán activo que era la causa directa del enorme calor de toda la isla. Su lava tendía a esparcirse hasta los ríos cercanos y el mar a menudo, siendo la amenaza más poderosa del lugar. En el oeste, pegadas al mar, un entramado de montañas de gran altura e intrincados caminos se alzaba, solo permitiendo su paso a los más aventureros. A sus pies, un lago donde si hubiera algo de vida en la isla, sería el lugar que elegirían para vivir. Un lugar casi confortable y quizá la mejor opción para una pausa táctica, primero por el agua potable y segundo por su ubicación casi central en la isla. En el noreste, un enorme y profundo lago que hacía las veces de ojo del elefante. Un agujero hacia un infierno oscuro y desolado donde quien caía jamás retornaba. Finalmente, en la región sureste, dos cabos. Uno de ellos largo y que hacía las veces de trompa para la cabeza, llena de vegetación residual y de gran espesura. La otra, que formaba el colmillo del elefante, poseía una cordillera que lo dibujaba perfectamente en los mapas, siendo un extremo perfecto para ver el mar y el sol ocultarse -la base del colmillo- y el otro -la punta del colmillo- adornado con un edificio blanco. Un enorme pilar de piedra que se erigía como la única construcción no natural de la isla y que desentonaba con el paisaje salvaje y austero de Mystoria.<br />
<br />
La Division 9, a bordo de su navío, arribó a la costa este, justo en el centro de la isla, pudiendo anclar su barco sin problemas y desembarcando en el que podía ser su próximo hogar… o su tumba, ya que desde que pusieron pie en tierra se pudieron percatar de que sus Den Den Mushis no tenían nigún tipo de conexión con el exterior. Con una inminente tormenta en las proximidades que amenazaba con destruir cualquier navío en la mar, su única posibilidad era sobrevivir en una isla sin apenas recursos. Desde la posición de los Marines, al frente se extendía el enorme centro de la isla, con diversas colinas y lomas, a su izquierda la cordillera del colmillo con su imponente edificio abandonado y a la diestra el lago del ojo. Al fondo tras las lomas, se puede vislumbrar el volcán.<br />
<br />
¿Cuál será el movimiento de los Marines?<br />
<hr class="mycode_hr" />
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					<br />
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						<span>Resumen</span>
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					Llegáis a la isla de Mystoria, atracando en la playa este, en el centro de la isla.
				</div>
			</div><br />
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						<span>Mystoria</span>
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					Como he descrito, la isla tiene forma de elefante. <br />
Creo que con la descripción y el mapa es más que suficiente para que os ubiquéis. <br />
<br />
Detalles importantes:<br />
<br />
- Desde que os acercáis, <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">TODOS</span> estáis sufriendo el efecto <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">CALOR</span>. Rolead acorde, restad vuestros atributos en función de si tenéis karmas o no.<br />
- Desde vuestra posición solo aquellos con <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Sentidos aumentados Vista</span> podrán discernir bien la estructura construida o el volcán activo.<br />
- Desde vuestra posición solo aquellos con <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Sentidos aumentados Olfato</span> podrán identificar el olor a azufre del volcán.<br />
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						<span>MAPA</span>
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					¡Sed bienvenidos a vuestra narración de las proezas, División 9! <br />
Esperamos enormemente que esta pequeña introducción haya sido de vuestro agrado y que, al igual que nosotros, tengáis muchas ganas de ver cómo se desarrolla esta trepidante aventura. Recordad abasteceros bien con todo lo que necesitéis, pues lo que no llevéis con vosotros en vuestro post inicial se quedará en el barco, lo que significa que no podréis utilizarlo.<br />
<br />
Esta ronda durará <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">máximo hasta el día 11 de agosto a las 23:59</span>, dado que soy consciente de las circunstancias particulares del grupo. A partir de ahí, empezaremos las rondas mucho más rápido, con 48h o incluso menos si podemos todos.<br />
<br />
Recordad que si posteáis antes, puedo acelerar el posteo para que avancemos rápido. En caso de que alguno tuvieráis cualquier problema recordad que podéis poneros en contacto con el staff vía Creaciones de Personaje.<br />
<br />
¡Mucho ánimo y dadlo todo en la narración!<br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div><br />
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						<span>Contenido Oculto</span>
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				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					El edificio de la punta del colmillo es un faro antiguo y abandonado. Para quedaros la isla, deberéis reactivarlo. Es vuestro objetivo principal, ya que así podréis llamar la atención de otros Marines y finalmente haceros con la isla.
				</div>
			</div><br />
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					Para reactivar el faro se deben encontrar 5 piedras “elementales” y colocarlas en el altar del faro. Cada piedra tiene su ubicación y sus pruebas para conseguirlas que se detallarán cuando lleguéis a las inmediaciones de cada piedra. Revelaré los Hides de la piedra cuando la hayáis encontrado para verificar que está todo correcto.
				</div>
			</div><br />
<br />
<br />
<br />
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					La piedra lunar está en las montañas, a simple vista, pero volver es un laberinto.
				</div>
			</div><br />
<br />
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					Cada turno desde el segundo se tirará un dado de 10 caras y se decidirá si sois emboscados por hordas de animales salvajes.
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><iframe width="500" height="80" src="https://www.youtube.com/embed/jtIdhmb8vXY?si=7IlLtPXLjLnzvDrK" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align">06:00 AM, día 79 de primavera, Año 16<br />
Isla de Mystoria</div>
<br />
El camino de la justicia es recto, firme, y camina con el paso prieto. Pero incluso los más aguerridos y rectos Marines encuentran muros que no pueden sortear, si no atravesar… no siempre usando la fuerza bruta.<br />
Tras lo acontecido en Sabaody donde la antaño División 17 se vio involucrada en la catástrofe que destruyó un Manglar completo, los años habían pasado con un ritmo frenético para los Marines. El archipiélago, que era un crisol de razas y de tiendas, oficios, piratas y delincuencia, vislumbró el poder de un emperador del mar en primera persona. Odki Murray, quien se personó allí para confrontar al Almirante que acompañaba a la División 17, arrasó con todo lo que tuvo a su paso sin miramientos. No fue sin los esfuerzos combinados de la División 17, el Almirante, los Patriotas y el gremio de cazadores que los apoyaba que pudieron frenar momentáneamente la embestida casi titánica del pirata de barba rojiza y de esa manera salvar, por primera vez quizá en su historia, a más que ellos mismos: si no a todo el archipiélago. Esto les granjeó a todos el ascenso pertinente y el reconocimiento por su gran desempeño como Marines, haciendo que el Vicealmirante Nanashi los recompensara en el G-1, donde los miembros de la ahora afamada División 9 pasaron los dos siguientes años.<br />
Apolo, quien había sido quien más perdiera en el archipiélago, pudo ocultar sus cicatrices y entrenar para con suerte en su próxima batalla, desarrollar todo el potencial que tanto sus compañeros como superiores sabían que tenía. Su ímpetu solo era superado por su poder latente y su peligrosidad como usuario de la Suna Suna no mi. Fuguwu, quien estoicamente había cumplido sus órdenes en la batalla y había sido un papel crucial junto a sus compañeros, pasó el tiempo entrenando y mejorando su poder con el Haki, llegando a convertirse en un notable usuario de este arte. Karl, quien había aplacado su nervio y rabia convirtiéndose en un valioso activo, no solo por su poder como usuaria de la fruta mitológica del ave fénix, si no como probablemente el miembro más leal de la División 9, había despertado su poder como reina y estaba lista para plantar cara a cualquier desafío junto a los suyos. Y por último, Joe, quien antaño fue nombrado el “Héroe de los Cabos Gemelos”, había encontrado la horma de su zapato cuando, tras consumir la nueva fruta que le acompañaría en sus batallas, frenó el ataque de un Yonko con la ayuda de su viejo amigo. Los antiguos poderes ya no servirían más y solo quedaba fortalecerse. Ganarse el apodo del “Héroe” fue sencillo, pero en el momento en el que defendió al Almirante validó de manera definitiva su apodo y se consagró como la promesa cumplida de la justicia. Tras dos años, los Marines se embarcaron en su nuevo navío, el O Redentor, en dirección a su nuevo destino, un lugar donde establecer su base y comenzar operaciones de manera eficiente.<br />
<br />
Mystoria. Cuna de lo desconocido y lo salvaje. <br />
Antaño quizás habitada, ahora era un páramo vacío donde solo algunos animales capaces de adaptarse al terrible calor ambiental habían podido prosperar. Este calor ambiental era perceptible desde cientos de metros de la costa, siendo pesado y molesto para todo aquel que se acercara sin la costumbre necesaria. La isla, de tamaño medio, poseía una forma característica de cabeza de elefante que era el reclamo perfecto para cartógrafos y aficionados a la geografía. Su extensión, que bien podría recorrerse en relativo poco tiempo por sujetos entrenados, constaba de un cuerpo principal y dos salientes en el sureste. En la cabeza del elefante, en la región noroeste, se alzaba un volcán activo que era la causa directa del enorme calor de toda la isla. Su lava tendía a esparcirse hasta los ríos cercanos y el mar a menudo, siendo la amenaza más poderosa del lugar. En el oeste, pegadas al mar, un entramado de montañas de gran altura e intrincados caminos se alzaba, solo permitiendo su paso a los más aventureros. A sus pies, un lago donde si hubiera algo de vida en la isla, sería el lugar que elegirían para vivir. Un lugar casi confortable y quizá la mejor opción para una pausa táctica, primero por el agua potable y segundo por su ubicación casi central en la isla. En el noreste, un enorme y profundo lago que hacía las veces de ojo del elefante. Un agujero hacia un infierno oscuro y desolado donde quien caía jamás retornaba. Finalmente, en la región sureste, dos cabos. Uno de ellos largo y que hacía las veces de trompa para la cabeza, llena de vegetación residual y de gran espesura. La otra, que formaba el colmillo del elefante, poseía una cordillera que lo dibujaba perfectamente en los mapas, siendo un extremo perfecto para ver el mar y el sol ocultarse -la base del colmillo- y el otro -la punta del colmillo- adornado con un edificio blanco. Un enorme pilar de piedra que se erigía como la única construcción no natural de la isla y que desentonaba con el paisaje salvaje y austero de Mystoria.<br />
<br />
La Division 9, a bordo de su navío, arribó a la costa este, justo en el centro de la isla, pudiendo anclar su barco sin problemas y desembarcando en el que podía ser su próximo hogar… o su tumba, ya que desde que pusieron pie en tierra se pudieron percatar de que sus Den Den Mushis no tenían nigún tipo de conexión con el exterior. Con una inminente tormenta en las proximidades que amenazaba con destruir cualquier navío en la mar, su única posibilidad era sobrevivir en una isla sin apenas recursos. Desde la posición de los Marines, al frente se extendía el enorme centro de la isla, con diversas colinas y lomas, a su izquierda la cordillera del colmillo con su imponente edificio abandonado y a la diestra el lago del ojo. Al fondo tras las lomas, se puede vislumbrar el volcán.<br />
<br />
¿Cuál será el movimiento de los Marines?<br />
<hr class="mycode_hr" />
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					Llegáis a la isla de Mystoria, atracando en la playa este, en el centro de la isla.
				</div>
			</div><br />
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					Como he descrito, la isla tiene forma de elefante. <br />
Creo que con la descripción y el mapa es más que suficiente para que os ubiquéis. <br />
<br />
Detalles importantes:<br />
<br />
- Desde que os acercáis, <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">TODOS</span> estáis sufriendo el efecto <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">CALOR</span>. Rolead acorde, restad vuestros atributos en función de si tenéis karmas o no.<br />
- Desde vuestra posición solo aquellos con <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Sentidos aumentados Vista</span> podrán discernir bien la estructura construida o el volcán activo.<br />
- Desde vuestra posición solo aquellos con <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Sentidos aumentados Olfato</span> podrán identificar el olor a azufre del volcán.<br />
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Esperamos enormemente que esta pequeña introducción haya sido de vuestro agrado y que, al igual que nosotros, tengáis muchas ganas de ver cómo se desarrolla esta trepidante aventura. Recordad abasteceros bien con todo lo que necesitéis, pues lo que no llevéis con vosotros en vuestro post inicial se quedará en el barco, lo que significa que no podréis utilizarlo.<br />
<br />
Esta ronda durará <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">máximo hasta el día 11 de agosto a las 23:59</span>, dado que soy consciente de las circunstancias particulares del grupo. A partir de ahí, empezaremos las rondas mucho más rápido, con 48h o incluso menos si podemos todos.<br />
<br />
Recordad que si posteáis antes, puedo acelerar el posteo para que avancemos rápido. En caso de que alguno tuvieráis cualquier problema recordad que podéis poneros en contacto con el staff vía Creaciones de Personaje.<br />
<br />
¡Mucho ánimo y dadlo todo en la narración!<br />

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					Cada turno desde el segundo se tirará un dado de 10 caras y se decidirá si sois emboscados por hordas de animales salvajes.
				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Fic Rec Pr Abs] La Isla]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1909</link>
			<pubDate>Mon, 04 Aug 2025 14:01:56 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=302">Fuguwu</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1909</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 70 de Primavera, Año 16</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Nuevo Mundo, Isla Mystoria</span></span></div>
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
No pude dormir. Otra vez. El calor de la isla a la que habíamos llegado apenas unos días atrás se colaba por cada rendija del O Redentor, pero no era eso lo que me mantenía despierto. Era esa maldita pregunta que me carcomía desde que pisamos la isla: ¿por qué no había ni una sola planta en toda esta roca ardiente?<br />
 <br />
Me levanté del catre empapado en sudor, pensando que sería bueno tener a Viktor (el cazador peliblanco) para que nos refrescara un poco, o mínimo al Almirante Yugu para que nos soplara un poco de aire fresco, y me acerqué al escritorio donde había esparcido mis notas de los últimos dos días. Dibujos de las criaturas que habíamos visto, mediciones de temperatura, observaciones del terreno. Todo apuntaba a algo que no terminaba de cuadrar. Había visto desiertos, había estudiado volcanes, pero esto era diferente.<br />
 <br />
La luna llena se filtraba por la ventana, creando sombras danzantes que curioseaban sobre mis papeles y notas. Tomé uno de los bocetos que había hecho el primer día. El perfil de la isla con su forma de elefante, el volcán como una corona de destrucción perpetua. Algo en esa imagen me molestaba. No era solo la ausencia de vegetación; era la ausencia total de cualquier intento de vida vegetal. Ni siquiera había restos fosilizados, ni señales de que alguna vez hubiera existido.<br />
 <br />
Uno de los kits médicos que había preparado con anterioridad descansaba en la esquina, reorganizado por quinta vez desde el anochecer. Frascos de vidrio, termómetros, jeringas, instrumentos que había comprado con mis ahorros durante nuestra última parada antes de venir al Nuevo Mundo. Cada pieza tenía un propósito específico que había memorizado durante las largas noches de estudio, primero en Marineford, y luego en el barco. Si iba a entender qué diablos pasaba en esta isla, necesitaría más que teorías de libros, nada como la práctica, la prueba y el error para obtener resultados.<br />
 <br />
Me acerqué a la ventana y observé la silueta oscura del elefante de roca volcánica contra el cielo estrellado. Incluso de noche, podía ver el resplandor rojizo del volcán, como un ojo malévolo que nunca dormía. Las corrientes de aire caliente creaban distorsiones que hacían parecer que la isla respiraba, inhalando y exhalando fuego lentamente. La decisión se formó en mi mente antes de que pudiera detenerla. Iría solo. Era una locura, lo sabía, pero también sabía que como Comodoro ya no necesitaba pedir permiso para cada cosa. Además, un grupo grande solo espantaría a las criaturas y me distraería de las observaciones que necesitaba hacer. Necesitaba silencio, concentración, la capacidad de detenerme cuando mi instinto médico me lo pidiera, algo que no encontraría sin lugar a dudas si se me unieran Karl, Apolo y Joe, principalmente los primeros dos, aunque el líder no se quedaba atrás con sus entradas épicas de héroe en batalla.<br />
 <br />
Mientras preparaba mi equipamiento, mis manos se movían con la precisión que había desarrollado durante años de práctica médica. Cada instrumento tenía su lugar específico, como si estuviera completando un rompecabezas en tres dimensiones, cada frasco estaba sellado perfectamente. Era un ritual que me calmaba, me recordaba que, aunque estuviera a punto de hacer algo peligroso, no era un novato impulsivo. Era un médico entrenado con una misión científica por delante. La emoción de descubrir nuevas especies, la anticipación de encontrar lo desconocido, me llenaban de vida.<br />
 <br />
No pude evitar pensar en Fugowo mientras ataba las correas de mi mochila. ¿Qué diría si me viera ahora, a punto de meterme solo en una isla llena de bestias que ni siquiera entendíamos? En las fauces de una isla que representaba un opuesto a lo que era la isla que nos vio nacer. Probablemente se reiría y me diría que dejara de pensar tanto. <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">"A veces hay que lanzarse, hermanito"</span> – solía decir en su bendita y mundana despreocupación cuando me veía paralizado por la indecisión – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">"El mundo no espera a que termines de analizar cada posibilidad. Las oportunidades son de los valientes."</span><br />
 <br />
Maldita sea, cómo extrañaba su voz. Habían pasado más de trece años, pero aún podía escucharla claramente en mi memoria. A veces me preguntaba si él también pensaba en mí, dondequiera que estuviera. Si seguía vivo. Si...Sacudí la cabeza y me golpee las mejillas con las manos de las palmas abiertas para despertar de aquel sueño en el que amenazaba por adentrarme. Este no era momento para perderse en melancolía. Tenía trabajo que hacer.<br />
Revisé mi equipamiento una última vez. Agua suficiente para seis horas bajo el sol infernal de esta isla volcánica. Raciones de emergencia que había aprendido a preparar durante mi entrenamiento las cuales incluían barras de proteína concentrada que podían mantenerme funcionando incluso en condiciones extremas. Kit médico completo con antídotos generales, vendajes reforzados, y jeringas cargadas con estimulantes que prefería no tener que usar. Y por supuesto, todo mi equipo de investigación: frascos de diferentes tamaños, instrumentos de medición, bolsas sellables para muestras, libretas impermeables, y una cámara que había costado tres meses de salario pero que valdría cada berry si lograba documentar lo que sospechaba.<br />
 <br />
Salí a cubierta cuando el sol apenas comenzaba a asomar por el horizonte. El contraste de temperatura me golpeó como una bofetada. Dentro del barco, con la protección de las paredes y la brisa marina, el calor era manejable. Aquí afuera, incluso a esta hora temprana, el aire ya vibraba con la promesa de un día infernal.<br />
 <br />
Joe ya estaba ahí, porque por supuesto que estaba ahí. El hombre dormía menos que yo, si es que dormía. Estaba apoyado contra la barandilla, observando la isla con esa expresión calculadora que había aprendido a reconocer. Estaba evaluando amenazas, rutas de escape, puntos estratégicos. Incluso después de todos estos meses juntos, su dedicación a mantenernos seguros seguía impresionándome.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Buenos días”</span> – dije, acercándome con mi equipamiento completo terminando de ajustar las correas de la mochila sobre mi espalda.<br />
 <br />
Joe giró hacia mí, y vi cómo sus ojos recorrían cada pieza de mi equipo en un inventario rápido. Su ceja se arqueó ligeramente al notar la cantidad de instrumentos científicos.<br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Voy a investigar la zona norte”</span> – le dije sin rodeos, respondiendo a una pregunta que no tuvo necesidad de formular – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Necesito entender por qué nada crece aquí.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“¿Solo?”</span> – su tono era neutro, pero conocía a Joe lo suficiente para detectar la preocupación subyacente.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Mi haki me mantendrá alerta. Además, necesito concentrarme y no puedo hacerlo con un escuadrón pisándome los talones. Con Apolo cantándole a cada bicho con el que me atraviese en el camino, o con Karl gritando a cada paso lo mucho que detesta el calor que hace en la isla por muy incoherente que sea considerando que ella misma puede convertirse en un ser de fuego.” </span>– dije, sonriendo al final imaginando como de verdad aquellas escenas planteadas de forma ficticia se darían en un momento u otro de esta nueva aventura en la que nos habíamos embarcado. <br />
 <br />
No era toda la verdad. También necesitaba probarme algo a mí mismo después de tantos meses de entrenamiento. Necesitaba saber si realmente había crecido o solo me estaba engañando. Las derrotas pasadas aún pesaban en mi mente, especialmente la humillación contra Sohem. Necesitaba una victoria, aunque fuera pequeña, aunque fuera solo contra mi propio miedo.<br />
 <br />
Joe me estudió por un largo momento. Podía ver los cálculos pasando por su mente: el riesgo versus el beneficio, mi capacidad actual versus las amenazas conocidas, la importancia de la información que podría obtener versus la posibilidad de perder un miembro valioso de la División.<br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“Has mejorado mucho tu haki de observación”</span> – dijo finalmente, mientras asentía con la cabeza – <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“Pero esas criaturas son impredecibles. No siguen patrones de caza normales. Yo también les he estado observando detenidamente.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Lo sé.” </span>– conteste asintiendo igualmente – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Por eso mismo necesito estudiarlas en su ambiente natural, sin perturbaciones. Sabes que soy el mas indicado para dicha misión, soy el único que puede volver al barco nadando en caso de complicarse las cosas.” </span><br />
 <br />
Otro silencio. El sol seguía subiendo, pintando el cielo de tonos rosados que contrastaban bellamente con el rojo furioso del volcán de la isla con forma de elefante.<br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“Venga, va. Si no regresas para el mediodía, vamos por ti.” </span>– dijo finalmente, cediendo casi a regañadientes, aunque mi haki me confirmaba que gran parte de él coincidía con mi evaluación de la situación.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Estaré de vuelta antes”</span> – prometí, esperando no estar mintiendo.<br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“Fuguwu…”</span> – me detuvo cuando me dirigía hacia el bote, pues no estaba dispuesto a ensuciar mi capa de Comodoro, al menos que la situación así lo exigiera – <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“Ten cuidado. No solo con las criaturas. Ese calor... he visto a hombres fuertes colapsar por menos.”</span><br />
 <br />
Asentí, agradecido por su preocupación. Era reconfortante saber que alguien notaría si no regresaba. Empecé a caminar rumbo al bote, la capa que cargaba a mis espaldas ondeaba ligeramente siendo movida por la brisa del mar. El descenso por la escalera de cuerda hacia el bote fue rutinario, pero mis manos temblaban ligeramente. No por miedo, me dije, sino por anticipación. Era la misma sensación que tenía antes de una pelea real donde la vida es lo único que esta en juego, esa mezcla de nerviosismo y concentración que agudizaba todos mis sentidos.<br />
 <br />
El trayecto en bote hacia la costa fue tenso. Cada golpe de remo me acercaba a lo desconocido, y mi haki de observación ya comenzaba a detectar las presencias hostiles que merodeaban el interior. Eran, ciertamente, diferentes. No como los animales normales que cazaban por hambre o defendían territorio. Estas criaturas emanaban una agresividad que no tenía sentido evolutivo, como si el simple acto de existir en este infierno las hubiera vuelto permanentemente furiosas.<br />
 <br />
El agua alrededor del bote comenzó a calentarse notablemente a medida que me acercaba a la costa. No era mi imaginación; podía ver vapor elevándose donde los remos cortaban la superficie. ¿Cómo era posible? Estábamos a poco más de cien metros de la orilla. La actividad geotérmica de esta isla era más intensa de lo que cualquier texto había sugerido. Al pisar la costa rocosa, el calor se volvió opresivo. No era como el calor del desierto que te seca. Era húmedo, pesado, como si el aire mismo estuviera hirviendo. Mi piel de gyojin, acostumbrada a la frescura del océano, protestó inmediatamente. Podía sentir cómo la humedad natural de mi cuerpo comenzaba a evaporarse, y tuve que resistir el impulso de volver al agua.<br />
 <br />
La playa, si es que podía llamársele así, era una extensión de roca volcánica negra pulida por siglos de actividad térmica. La arena era negra como si de ceniza misma se tratara, no había conchas, no había ninguna señal de vida marina que se hubiera atrevido a acercarse. Incluso las olas parecían reticentes, lamiendo la costa rápidamente antes de retirarse como si el contacto las quemara.<br />
 <br />
Aseguré el bote en una grieta profunda entre las rocas, usando nudos marineros que Apolo me había enseñado. Era sorprendente cómo los pequeños conocimientos se acumulaban con el tiempo. Hace dos años, habría amarrado el bote de cualquier manera. Ahora, cada nudo tenía un propósito, cada vuelta de cuerda estaba calculada para resistir las mareas y el calor. Comencé mi ascenso hacia el interior de la isla, y cada paso requería una decisión consciente. Las rocas no solo estaban calientes; estaban pulidas de manera desigual, creando superficies traicioneras que podían parecer estables pero ceder bajo el peso. Mi haki de observación trabajaba ‘overtime’, no solo detectando amenazas vivas sino también evaluando el terreno inmediato.<br />
 <br />
A unos doscientos metros de la costa, hice mi primera parada para tomar mediciones y lecturas del terreno. La temperatura del aire ya había subido a cuarenta y dos grados. Saqué mi libreta impermeable y comencé a documentar todo: temperatura, humedad (prácticamente inexistente), composición visual del suelo, olores presentes. El azufre era obvio, pero había algo más, algo metálico y ácido que no podía identificar completamente. Tomé mi primera muestra de suelo aquí, usando guantes reforzados que comenzaron a mostrar señales de desgaste casi inmediatamente. El material no era tierra en ningún sentido tradicional. Era una mezcla de ceniza volcánica compactada, cristales minerales, y algo que parecía vidrio molido. Ninguna raíz podría penetrar esto, ninguna semilla podría encontrar nutrientes aquí.<br />
 <br />
Continué ascendiendo, deteniéndome cada cien metros para repetir el proceso. Cada nueva elevación revelaba aspectos diferentes del ambiente hostil de la isla. A trescientos metros, encontré las primeras formaciones cristalinas significativas. Eran hermosas de una manera terrible, brillando con colores que parecían tóxicos: verdes que recordaban al veneno, rojos que parecían sangre coagulada, amarillos que quemaban los ojos. Mi entrenamiento médico me gritaba que no tocara nada directamente, y tenía razón. Cuando usé una vara de metal para golpear suavemente uno de los cristales, se desprendió un polvo fino que hizo que mis ojos lagrimearan inmediatamente. Retrocedí rápidamente, cubriéndome la cara con un pañuelo húmedo que había preparado para esta posibilidad.<br />
 <br />
A quinientos metros de altura, tuve que parar. El calor del suelo atravesaba mis botas como si fueran de papel. Por primera vez desde que llegamos, empecé a entender por qué esta isla estaba muerta. No era solo caliente, era activamente hostil a la vida. Saqué el termómetro con manos que temblaban ligeramente, no por miedo sino por el esfuerzo de mantener la precisión en estas condiciones. Cuarenta y ocho grados en el aire. Sesenta y tres en la roca. Números que no deberían existir fuera de un horno. Pero los instrumentos no mentían, y las gotas de sudor que se evaporaban antes de tocar el suelo confirmaban la realidad de estas mediciones. Fue entonces cuando mi haki detectó movimiento. No era como las presencias distantes que había estado monitoreando. Esto era cercano, deliberado, y se acercaba con una intención que no podía malinterpretar. Algo me estaba observando, cual cazador que vigila a su presa.<br />
 <br />
Me quedé perfectamente quieto, cada músculo tenso mientras expandía mi percepción. La criatura estaba a unos cincuenta metros, moviéndose en un patrón circular que me recordó desagradablemente a un tiburón rodeando a su presa. Pero esto no estaba en el agua, y yo no era un pez indefenso. Lentamente, sin hacer movimientos bruscos, comencé a recolectar la muestra que había estado preparando. Si iba a ser atacado, al menos me llevaría algo de información conmigo. Mis manos trabajaban automáticamente, años de práctica médica bajo presión guiando mis movimientos mientras mi mente se enfocaba en la amenaza que se acercaba.<br />
 <br />
El ataque vino de donde lo esperaba. Mi haki me gritó peligro con el suficiente tiempo antes de que el suelo a mi izquierda explotara en una lluvia de rocas y fuego. La criatura que emergió me quitó el aliento. Era como un lagarto, pero mal. Todo en él estaba mal. Medía fácilmente tres metros de largo, sus escamas brillaban con un tono rojizo antinatural que parecía absorber y reflejar el calor simultáneamente. Pero fueron los ojos lo que me heló la sangre. Demasiado inteligentes, demasiado conscientes. Me miraban no como una presa, sino como un intruso que debía ser evaluado antes de ser eliminado.<br />
 <br />
Nos quedamos inmóviles por un momento que se sintió eterno. Podía ver cómo sus músculos se tensaban bajo las escamas, cómo sus garras se flexionaban contra la roca caliente sin mostrar incomodidad alguna. Esta cosa había nacido del fuego, vivía en el fuego, era fuego hecho carne. Mi mente proceso esta información a mil por hora víctima de la adrenalina del momento, esa parte de mí que nunca dejaba de analizar, notó detalles fascinantes incluso en medio del terror. Las escamas no eran uniformes; tenían patrones que sugerían una adaptación específica para disipar calor. Los ojos tenían una membrana secundaria que probablemente los protegía de las cenizas volcánicas. Las fosas nasales estaban ubicadas de manera que podría respirar incluso en ambientes saturados de gases tóxicos.<br />
 <br />
La criatura dio un paso hacia mí, y el suelo crujió bajo su peso. Fue entonces cuando noté algo crucial. Aquella criatura que había emergido del mismísimo averno no estaba sola. Mi haki detectó dos presencias más, flanqueándome desde posiciones que cortaban mis rutas de escape más obvias. Estaban cazando en grupo. Estas cosas no solo eran resistentes al calor; eran inteligentes y organizadas.<br />
 <br />
Mi mano se movió lentamente hacia uno de los frascos en mi cinturón. No era un arma, pero contenía una sustancia que había preparado como parte de mi kit médico. Un ungüento concentrado diseñado para curar heridas por quemadura. Si la química de estas criaturas era tan extrema como parecía, tal vez lo necesitaría mas pronto de lo que había anticipado. El lagarto principal atacó sin previo aviso. Un momento estaba a diez metros, al siguiente estaba sobre mí, mandíbulas abiertas revelando dientes que brillaban como obsidiana. Mi cuerpo reaccionó antes que mi mente, años de entrenamiento tomando el control. Rodé hacia la derecha, el calor de la roca quemando a través de mi ropa, y lancé un puñetazo recubierto con haki de armadura hacia sus ojos.<br />
 <br />
El efecto fue inmediato y dramático. El lagarto retrocedió con un chillido que sonaba como metal raspando contra metal, sacudiendo violentamente la cabeza. Los otros dos se detuvieron, claramente desconcertados por la reacción de su líder. No esperé a ver qué pasaba después. Corrí. No había honor en quedarse a pelear contra tres depredadores perfectamente adaptados a un ambiente que me estaba matando lentamente. Mi haki me guiaba, mostrándome las rutas más seguras mientras esquivaba rocas ardientes y grietas que vomitaban vapor.<br />
 <br />
Los lagartos me persiguieron, por supuesto. Podía sentirlos ganando terreno, sus cuerpos diseñados para moverse eficientemente en este infierno mientras yo tropezaba y resbalaba. Pero también notaba algo más: no estaban atacando con toda su capacidad. Me estaban arreando, dirigiéndome hacia algún lugar específico. La realización llegó justo a tiempo. Mi haki detectó el peligro adelante, a poco más de 50 metros de donde me estaban llevando mis acelerados pasos. Un campo de géiseres que no había notado en mi ascenso. El suelo aquí era una trampa mortal de presión subterránea esperando ser liberada. Un paso en falso y sería cocinado vivo por vapor sobrecalentado.<br />
 <br />
Me detuve tan abruptamente que casi caigo. Los lagartos también se detuvieron, formando un semicírculo a mi alrededor. Ahora entendía. No me estaban cazando por hambre. Me estaban probando. Querían ver si era lo suficientemente inteligente para detectar la trampa, lo suficientemente fuerte para sobrevivir en su territorio. Lentamente, manteniendo contacto visual con el líder, comencé a retroceder. No hacia el campo de géiseres, sino en diagonal, hacia una ruta que mi haki me indicaba estaba despejada. Los lagartos me siguieron con la mirada pero no se movieron. Cuando estuve a una distancia segura, el líder hizo algo que me heló más que cualquier ataque; inclinó ligeramente la cabeza, como reconociendo mi decisión. Continué mi retirada, moviéndome cuidadosamente pero sin correr. Mostrar pánico ahora sería fatal. Los lagartos me escoltaron hasta el límite de lo que claramente consideraban su territorio, siempre manteniendo la misma distancia, siempre observando.<br />
 <br />
Solo cuando estuve a varios cientos de metros de distancia me permití acelerar el paso. Mis piernas temblaban, mi garganta ardía por la deshidratación, y podía sentir quemaduras de primer grado formándose donde mi ropa se había pegado a la piel por el sudor y el calor. Pero estaba vivo. Y más importante aún, había aprendido algo crucial. Las criaturas de la isla no eran simples bestias enloquecidas por el calor. Eran inteligentes, territoriales, y tenían un código de conducta propio. La agresividad que emanaban no era locura; era una advertencia constante, un campo de fuerza psicológico que mantenía a los intrusos alejados de territorios específicos.<br />
 <br />
Me detuve en una saliente rocosa relativamente fría (solo treinta y ocho grados) para recuperar el aliento y documentar el encuentro. Mis manos temblaban mientras escribía, pero forcé cada palabra a ser clara y precisa. Esta información podría salvar vidas en el futuro. Mientras escribía, no pude evitar reír. Una risa nerviosa, aliviada, ligeramente histérica. Había venido buscando respuestas sobre la esterilidad de la isla y casi termino siendo el almuerzo de lagartos superinteligentes. Fugowo definitivamente se habría reído de mí – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">"¿Ves lo que pasa cuando piensas demasiado, hermanito? A veces el mundo te recuerda que eres solo un invitado."</span> – imagine que me decía, su voz era la misma que escuche la ultima vez que le vi, no la había olvidado en absoluto.<br />
 <br />
Pero el encuentro, por aterrador que fuera, me había dado información valiosa. Si estas criaturas podían organizarse y planear, si podían reconocer inteligencia en otros seres, entonces tal vez podrían ser estudiadas sin necesidad de conflicto directo. Tal vez incluso podrían ser aliadas en la comprensión de los secretos de esta isla elefantuosa. Reanudé mi expedición con renovada cautela pero también con nuevo propósito. Ahora sabía qué buscar. No me limitaría a solo tomar muestras de suelo y mediciones de temperatura, sino patrones de territorio, señales de comunicación entre las criaturas, evidencia de su organización social.<br />
<br />
A ochocientos metros de la costa, el paisaje cambió dramáticamente. Aquí, las formaciones rocosas no solo estaban deformadas por el calor; estaban esculpidas en patrones que parecían casi artificiales. Espirales de roca que canalizaban el viento caliente en corrientes específicas, creando microclimas aún más extremos. Depresiones perfectamente circulares que recolectaban y concentraban el calor como lupas naturales. Tomé fotografías desde todos los ángulos posibles, documentando cada detalle. Mi teoría comenzaba a solidificarse. Paquiderlandia no era solo una isla volcánica. Era un ecosistema extremófilo completo, donde la ausencia de vida vegetal había sido compensada por adaptaciones aún más extraordinarias.<br />
 <br />
A mil metros de la costa y habiendo ganado unos doscientos metros de altura con respecto a la misma, encontré lo que había estado buscando sin saberlo. Una zona donde el suelo mostraba signos claros de actividad biológica, pero no vegetal. Rastros de lo que parecían ser senderos, marcados no por pisadas sino por patrones de desgaste en la roca. Lugares donde las criaturas claramente se reunían, evidenciado por la acumulación de escamas mudadas y marcas de garras. Y entonces lo vi. En una grieta protegida del calor directo, había algo que no debería existir: agua. No mucha, apenas un charco del tamaño de mi puño, pero agua líquida en un lugar donde debería haberse evaporado instantáneamente.<br />
 <br />
Me acerqué con cuidado, mi haki alerta ante cualquier señal de peligro. El agua no era normal. Tenía un tinte rojizo y burbujeaba ligeramente, pero estaba ahí, desafiando todas las leyes de la física y la termodinámica que conocía. Tomé muestras con el cuidado de quien maneja oro líquido. Este podría ser el descubrimiento más importante del día. Si había agua aquí, agua que podía existir en estas condiciones extremas, entonces tal vez la vida en la isla volcánica había tomado formas que ni siquiera había considerado. El análisis preliminar con mis instrumentos de campo fue revelador. El agua tenía una concentración mineral altísima, tan alta que técnicamente no debería ser líquida. Pero alguna combinación de presión, temperatura y química única la mantenía en ese estado. Era, a todos los efectos, agua viva en un lugar muerto.<br />
 <br />
Mi mente médica ya estaba corriendo con las posibilidades. Si esta agua podía mantener su estado líquido en condiciones tan extremas, ¿qué propiedades tendría para la preservación de tejidos? ¿Podría ser la base para nuevos sueros que funcionaran en condiciones de combate extremas? ¿Sería posible sintetizar sus propiedades? Estaba tan absorto en mis pensamientos que casi no noté el cambio en el ambiente. Mi haki me alertó justo a tiempo. No era una criatura esta vez, sino algo mucho más peligroso. <br />
 <br />
El suelo comenzó a temblar, primero suavemente, luego con creciente violencia con movimientos sísmicos que amenazaban con no detenerse nunca, por más imposible que pareciera, pero mi sentido de la supervivencia se impuso al de la razón en esta situación precaria en la que me encontraba. El volcán de la isla estaba recordándome quién era el verdadero dueño, amo y señor de este lugar. Grietas comenzaron a aparecer en la roca, vomitando vapor y gases que hicieron mis ojos lagrimear incluso a través del pañuelo. <br />
 <br />
Era hora de irse. Ya.<br />
 <br />
El descenso fue una pesadilla controlada. El terremoto había alterado el terreno, creando nuevos obstáculos y destruyendo rutas que había memorizado. Mi haki trabajaba al límite, no solo detectando peligros inmediatos sino prediciendo dónde aparecerían las próximas grietas. Las criaturas también estaban en movimiento. Podía sentir docenas de presencias convergiendo desde todas las direcciones, no hacia mí sino hacia puntos específicos de la isla. Refugios, caí en cuenta luego de unos instantes. Estas cosas sabían dónde estar seguras durante la actividad volcánica. Otra prueba de su inteligencia y adaptación. <br />
 <br />
Una grieta se abrió directamente en mi camino, forzándome a saltar. Por un momento aterrador, pensé que no lo lograría. El borde opuesto parecía alejarse mientras estaba en el aire, el calor distorsionando mi percepción de la distancia. Pero mis meses de entrenamiento físico rindieron frutos. Aterricé duro pero seguro, rodando para dispersar el impacto. Detrás de mí, la grieta se amplió, revelando un resplandor rojo profundo que sugería magma no muy lejos de la superficie. El aire se volvió casi irrespirable, saturado de gases volcánicos que quemaban mis pulmones con cada inhalación. Pero no podía parar. Cada segundo que permaneciera en la montaña aumentaba exponencialmente el peligro. Mi cuerpo operaba en puro instinto ahora, saltando, rodando, esquivando, mientras mi mente se enfocaba únicamente en la supervivencia.<br />
 <br />
Cuando finalmente llegué a elevaciones más bajas, el terremoto había disminuido a temblores intermitentes. Pero el daño estaba hecho. El paisaje había cambiado significativamente, con nuevas formaciones de roca y grietas humeantes donde antes había habido terreno sólido. Me permití un momento de descanso, bebiendo agua que sabía a néctar después de la deshidratación extrema. Mis manos temblaban incontrolablemente ahora que la adrenalina comenzaba a disiparse. Cada músculo gritaba en protesta, y podía sentir múltiples quemaduras y cortes que no recordaba haber recibido. <br />
 <br />
Pero estaba vivo. Y más importante aún, las muestras estaban intactas. De alguna manera, a través de persecuciones de lagartos y terremotos, había logrado mantener seguro mi precioso cargamento científico. El último tramo hasta la costa fue borroso. Mi cuerpo operaba en automático, un pie delante del otro, mientras mi mente flotaba en ese estado extraño entre el cansancio extremo y la euforia. Había sobrevivido. Había conseguido las muestras. Había visto cosas que cambiarían fundamentalmente nuestra comprensión de esta isla a la que habíamos llegado hace apenas un par de días.<br />
 <br />
Cuando finalmente vi mi bote, intacto milagrosamente en su grieta protegida, casi lloré de alivio – “No voy a dañar mi capa.” – pensé de forma estúpida, pero verdaderamente aliviado pues era muy importante para mí ya que solo había traído otras 33 de repuesto a esta expedición al Nuevo Mundo. Las manos me temblaban tanto que tardé tres intentos en desatar los nudos. Cuando finalmente empujé la embarcación al agua y sentí la relativa frescura del océano, fue como volver a nacer.<br />
 <br />
El viaje de regreso al O Redentor fue surreal. Cada golpe de remo enviaba ondas de dolor por mis brazos quemados, pero también me recordaba que estaba vivo. El sol, que ahora se acercaba a su cenit, parecía benevolente comparado con el infierno que había dejado atrás. Podía ver figuras en la cubierta del barco, y mi haki detectó la preocupación que emanaba de ellas. Joe, Karl, Apolo. Mi familia elegida, esperando el regreso de su hermano idiota que había decidido explorar solo una isla mortal. Karl fue la primera en alcanzarme cuando subí por la escalera de cuerda, sus manos ya brillando con el poder curativo del fuego azul. Pero la detuve con un gesto.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Las muestras primero”</span> – dije con voz rasposa – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Necesito asegurar las muestras.”</span><br />
 <br />
Ella parpadeó, luego negando con la cabeza grito a todo pulmón – <span style="color: #ee0000;" class="mycode_color">“¡Y una polla!”</span> – con esa mezcla de exasperación y orgullo que había llegado a conocer bien me dijo.<br />
 <br />
Sin embargo no hice caso y seguí mi camino, consciente de que me podía curar mientras caminábamos rumbo a mi cuarto que servía de improvisada enfermería, área médica, y mini laboratorio. Joe y Apolo nos siguieron, y pude sentir sus evaluaciones silenciosas. Sabían que algo significativo había pasado. No solo por mi estado físico, sino por la energía que emanaba de mí. No era la energía de la victoria en combate, sino todo lo contrario. Mi corazón y espíritu latían con el pulso de quien ha sobrevivido de milagro y era consciente de que lo podían sentir con sus propios hakis.<br />
 <br />
En el ínfimo laboratorio improvisado de mi habitación en del barco, mientras Karl trabajaba en mis heridas más serias, comencé a organizar las muestras con manos que por fin habían dejado de temblar. Cada frasco fue etiquetado meticulosamente, cada observación documentada mientras aún estaba fresca en mi memoria.<br />
 <br />
<span style="color: #ee0000;" class="mycode_color">“Te ves como si hubieras visto un fantasma”</span> – comentó Karl mientras curaba una quemadura particularmente fea en mi antebrazo.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Peor”</span> – respondí sin permitir que mis manos pararan de su ardua tarea – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Vi el futuro de la medicina, y casi me come.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #002060;" class="mycode_color">“Kakahaha, te ves hecho mierda amigo ¿me sigues? ¿encontraste lo que buscabas por lo menos?”</span> – Apolo se rio desde su posición junto a la puerta.<br />
 <br />
Levanté el frasco con el agua imposible, observando cómo la luz se refractaba a través del líquido rojizo.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Encontré mucho más de lo que buscaba.”</span> – respondí con tono de victoria en mi voz – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Esta isla no está muerta, amigos. Solo está viva de maneras que no habíamos imaginado.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">¿Valió la pena el riesgo?</span> – preguntó Joe mientras se acercaba a la mesa donde había dejado reposando el frasco, estudiando las muestras con ojo crítico.<br />
 <br />
La pregunta flotó en el aire por un momento. Pensé en el terror de ser cazado, en el pánico del terremoto, en cada momento donde había estado a segundos de la muerte. Luego pensé en los descubrimientos, en las respuestas a preguntas que ni siquiera sabía cómo formular, en el conocimiento que podría salvar vidas en el futuro.<br />
<br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Sí,”</span> – dije finalmente – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Valió cada segundo de terror.”</span> – pero luego, con honestidad que solo podía compartir con ellos, añadí – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Aunque la próxima vez, preferiría no ir solo. Algunas lecciones solo necesitas aprenderlas una vez. Gowowo wowowo.”</span><br />
 <br />
Karl terminó con las curaciones peores y se sentó, viéndose cansada pero satisfecha.<br />
 <br />
<span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Entonces, doctor explorador, ¿qué es exactamente lo que descubriste que casi te cuesta la vida?”</span> – preguntó, su colera calmada tras mi risa y el final de sus curaciones, con esa mezcla de sarcasmo y genuina curiosidad que la caracterizaba.<br />
 <br />
Me levanté, ignorando las protestas de mi cuerpo, y comencé a organizar las muestras en la mesa de análisis – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Primero, la razón por la que no hay plantas. Aunque hace falta analizarlo, mi teoría es que el culpable no es solo el calor.”</span> – Tomé una de las muestras de suelo y la vertí cuidadosamente en una placa de Petri – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“El suelo parece estar químicamente muerto. No, peor que muerto. Es activamente hostil a la vida vegetal. Los niveles de acidez son tan altos que disuelven materia orgánica al contacto. Y hay concentraciones de metales pesados que serían tóxicas para cualquier sistema de raíces.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“Venga, va. Eso explica la esterilidad”</span> – comentó Joe – <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“pero dijiste que la isla está viva.”</span> – recordó con un tono de curiosidad en su voz.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Porque lo está.”</span> – sonreí, sintiendo esa emoción que solo viene con el descubrimiento científico de lo aun desconocido, pero pronto por entender – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Las criaturas que viven aquí no son solo animales resistentes al calor. Son organismos que han evolucionado específicamente para este ambiente. Y son inteligentes. Cazaron en grupo, me tendieron una trampa, y cuando demostré que podía pensar, me dejaron ir.”</span><br />
 <br />
Apolo silbó bajo – <span style="color: #002060;" class="mycode_color">“¿Estás diciendo que esas cosas tienen una sociedad? Creo que estas delirando”</span> – dijo lo último en tono serio.<br />
<br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Al menos tienen organización y territorio. Y eso no es lo más increíble.”</span> – levanté el frasco con el agua imposible – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Encontré esto a mil metros de la costa, en un lugar donde el aire estaba a más de cincuenta grados. Agua que, según las leyes de la física, no debería existir.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #002060;" class="mycode_color">“Kahaha”</span> – rio Apolo nuevamente – <span style="color: #002060;" class="mycode_color">“de verdad estas delirando Fuguwu, es solo agua pintada lo que tienes ahí.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">“¿Cómo es posible?”</span> – murmuró Karl, quien se había acostumbrado a aceptar mis valoraciones médicas, mientras se acercaba lentamente estudiando el líquido rojizo con fascinación.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Aún no lo sé completamente.”</span> – dije dejando el frasco de nuevo en la mesa donde reposaba hacía unos instantes – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Pero las pruebas preliminares muestran una concentración mineral única. De alguna manera, la química de esta isla ha creado un compuesto que mantiene el agua líquida en condiciones extremas. Si podemos entender y replicar esto,” </span>– continue, mientras el tono de mi voz pasaba de calmada a exitada – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Podríamos crear sueros que no se degraden en combate. Medicinas que funcionen en cualquier ambiente. Pero hay más.”</span> – saqué mi libreta, mostrando los bocetos que había hecho – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Las formaciones rocosas no son aleatorias. Están moldeadas, ya sea por las criaturas o por algún proceso natural que no entendemos, para crear microclimas específicos. Es como si toda la isla fuera un organismo gigante con diferentes órganos.”</span><br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color"> </span><br />
Joe tomó la libreta, estudiando los dibujos con ojo estratégico, su mente ágil de líder calculando las posibilidades e implicaciones para decidir nuestra siguiente jugada – <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“Esto cambia nuestro enfoque de la misión completamente. Si las criaturas son territoriales e inteligentes, podemos mapear zonas seguras. Evitar conflictos innecesarios.”</span> – dijo mientras continuaba estudiando los bocetos.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Y tal vez incluso comunicarnos con ellas eventualmente”</span> – añadí, con un deje de incredulidad en mi tono pues aún no lo consideraba del todo posible – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“El líder de los lagartos me reconoció como inteligente. Hay potencial ahí.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #0e2841;" class="mycode_color">“Estás loco”</span> – dijo Apolo mientras seguía riéndose con su risa característica – <span style="color: #0e2841;" class="mycode_color">“Quieres hacer amigos con lagartos de fuego. Dudo que te vayan a aceptar la invitación aunque llegues con cocteles de lava ¿me sigues?”</span><br />
<br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“No amigos.”</span> – explique con calma, acostumbrado ya a estas interacciones con los miembros de la división 17 – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Pero tal vez no enemigos. Esta isla tiene demasiado que enseñarnos como para tratarla solo como una amenaza.”</span><br />
 <br />
Pasamos las siguientes horas analizando las muestras con el equipo del barco. Cada prueba revelaba nuevos misterios. El suelo no solo era ácido; contenía compuestos que nunca había visto, posibles solo en las condiciones extremas de esta isla. Los cristales que había recolectado mostraban estructuras moleculares que desafiaban la mineralogía convencional. Pero fue el agua lo que más me intrigaba. Bajo el microscopio, podía ver estructuras casi cristalinas suspendidas en el líquido, manteniéndolo en un estado que mi educación decía que era imposible. Era como si las leyes de la química se hubieran reescrito para acomodarse a las condiciones de la isla volcánica.<br />
 <br />
Mientras trabajaba, mi mente no podía evitar volver a Fugowo. ¿Qué pensaría de todo esto? Probablemente me regañaría por correr riesgos innecesarios, luego me pediría que le contara cada detalle. Siempre había sido así. Protector pero también mi mayor animador cuando se trataba de perseguir el conocimiento. En esta ocasión había sido valiente, tan valiente como Fugowo alguna vez me llego a creer capaz de ser. Tal vez estúpidamente valiente, pero valiente al fin. Y había descubierto algo que podría cambiar la manera en que entendíamos la vida en ambientes extremos.<br />
 <br />
Esa noche, después de que Karl insistiera en una sesión más completa de curación y Joe organizara una reunión para discutir los nuevos protocolos de exploración basados en mis descubrimientos, me encontré solo en el laboratorio otra vez. Las muestras estaban organizadas, catalogadas, preservadas para análisis más profundos cuando llegáramos a una base con mejor equipamiento. Pero ya sabía que este era solo el comienzo. Aquella isla misteriosa que ahora dormía tranquilamente con la llegada de la noche había mostrado apenas una fracción de sus secretos. Tomé mi libreta y comencé a escribir un informe más formal, algo que eventualmente podría convertirse en una tesis de investigación médica. Pero las palabras técnicas se sentían inadecuadas para capturar la experiencia real. ¿Cómo describir el momento de terror puro cuando el lagarto había saltado? ¿Cómo explicar la sensación de pequeñez ante fuerzas geológicas que podían borrarme en un instante? ¿Cómo transmitir la euforia del descubrimiento que hacía que todo el riesgo valiera la pena?<br />
 <br />
Al final, añadí una nota personal al final del informe que rezaba: <br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">La isla nos enseña que la vida no siempre toma las formas que esperamos. En un lugar donde las plantas no pueden existir, otras formas de vida han florecido. Donde el agua no debería permanecer líquida, encontramos agua que desafía nuestro entendimiento. Esta isla no es un desierto estéril; es un laboratorio donde la naturaleza experimenta con los límites de lo posible.</span><br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Como médicos, como científicos, como marines, tenemos la obligación de entender estos lugares no solo como amenazas sino como oportunidades de expandir nuestro conocimiento. Cada secreto que descubrimos aquí podría traducirse en vidas salvadas en el futuro. Pero también debemos recordar la humildad. Fui arrogante al ir solo, confiando demasiado en mis habilidades. Sobreviví por una combinación de suerte, preparación, y el reconocimiento de inteligencia por parte de criaturas que fácilmente podrían haberme eliminado. La próxima expedición será diferente. Iremos en equipo, con respeto por los peligros y los habitantes de la isla con forma paquidérmica. </span><br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Porque esta isla tiene mucho más que enseñarnos, y pretendo estar vivo para aprenderlo todo.</span><br />
 <br />
Cerré la libreta y me recosté en la silla, sintiendo el peso de la exhaustión finalmente alcanzarme. Mañana comenzaría el análisis detallado. Mañana planearíamos expediciones más seguras y comprehensivas. Mañana continuaría desentrañando los misterios de esta isla de fuego y terror. Pero esta noche, me permití un momento de satisfacción. Había enfrentado mis miedos, había expandido mi conocimiento, y había regresado con tesoros científicos que ningún marine había recolectado antes. Me levanté, apagué las luces del laboratorio, y me dirigí a mi camarote. El calor de la isla aún se filtraba por las paredes del barco, pero ahora no me molestaba tanto. Era un recordatorio constante de que afuera, a solo unos cientos de metros, existía un mundo que desafiaba todo lo que creíamos saber. Y mañana, con mi familia elegida a mi lado, continuaríamos explorándolo.<br />
 <br />
El amanecer me encontró nuevamente en el laboratorio, pero esta vez no estaba solo. Karl había insistido en unirse a mi análisis, trayendo su propia perspectiva médica única. Joe y Apolo también estaban presentes, estudiando mapas y planificando rutas basadas en mis observaciones del día anterior.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Miren esto”</span> – dije, mostrando los resultados del análisis nocturno que el equipo de mi laboratorio improvisado había completado – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“La concentración de químicos en el suelo es suficiente para matar a un humano en minutos. Pero hay trazas del mismo elemento en las escamas que recolecté de los rastros de las criaturas. De alguna manera, han incorporado dicho químico en su biología.”</span><br />
 <br />
Joe se inclinó sobre el microscopio, ajustando el enfoque – <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“No es solo resistencia. Es integración. Como si usaran los elementos tóxicos como parte de su sistema inmunológico.”</span> – dijo tras unos minutos de observación. <br />
 <br />
<span style="color: #ee0000;" class="mycode_color">“Lo que explicaría por qué son tan agresivos”</span> – añadió Karl – <span style="color: #ee0000;" class="mycode_color">“No es solo territorialidad. Su propia biología es un arma.”</span><br />
 <br />
Apolo había estado callado, estudiando mis notas sobre las formaciones rocosas. De repente, golpeó la mesa con entusiasmo.<br />
 <br />
<span style="color: #0e2841;" class="mycode_color">“Las formaciones no son aleatorias. Miren.”</span> – desplegó una hoja con los detalles de la isla que había tomado el día anterior durante mi exploración – <span style="color: #0e2841;" class="mycode_color">“Si superpongo tus observaciones con los patrones de viento que he registrado, las formaciones canalizan el aire caliente en espirales específicas. Crean corrientes ascendentes.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“¿Para qué?”</span> – pregunté, intrigado.<br />
 <br />
<span style="color: #0e2841;" class="mycode_color">“Nos faltan más detalles, pero una posibilidad de muchas seria la termorregulación a gran escala. La isla entera funciona como un sistema de ventilación.”</span> – dijo, mientras terminaba de actualizar la hoja que había estado dibujando – <span style="color: #0e2841;" class="mycode_color">“Eso explicaría en parte porque algunas áreas son habitables para las criaturas y otras no. No es solo temperatura; es flujo de aire, presión, humedad residual. Todo está conectado.”</span><br />
 <br />
De ser correcto, era brillante. Y aterrador. Si esta isla realmente funcionaba como un organismo único, entonces nuestras intervenciones podrían tener consecuencias imprevistas.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Necesitamos ser más cuidadosos de lo que pensaba”</span> – murmuré, una parte de mi absorto en mis pensamientos – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“si alteramos el equilibrio natural de la isla…”</span> <br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“Podríamos desencadenar algo peor que un terremoto”</span> – completó Joe.<br />
 <br />
Pasamos horas refinando nuestra comprensión y comentando otras posibles teorías, cada nueva posibilidad añadía capas de complejidad al misterio de la isla con forma de elefante. Pero cada respuesta traía nuevas preguntas. ¿Cómo había evolucionado este ecosistema? ¿Había otras islas similares en el Nuevo Mundo? ¿Qué otras adaptaciones imposibles esperaban ser descubiertas?<br />
 <br />
Mientras discutíamos las implicaciones, no pude evitar sentir que estábamos al borde de algo monumental. Aquella isla inhóspita no era solo una isla peligrosa que navegar; era una ventana a formas de vida que la ciencia convencional decía que no deberían existir. Y yo, un simple médico marino buscando a su hermano perdido, había sido el primero (por lo menos según lo que nos habían informado los altos mandos al enviarnos en esta misión) en mirar a través de esa ventana y sobrevivir para contarlo.<br />
 <br />
La ironía no se me escapaba. Había venido a los mares buscando a Fugowo, y en el proceso había encontrado misterios que podrían cambiar nuestra comprensión del mundo mismo. ¿Era esto lo que él había sentido cuando partió en su propia aventura hace tantos años? ¿Esta mezcla de terror y maravilla, de propósito y descubrimiento? No tenía respuestas. Pero mientras trabajaba junto a mi familia elegida, analizando lo imposible y planificando lo improbable, sabía que estaba exactamente donde necesitaba estar.<br />
 <br />
La isla aún guardaba secretos. Y nosotros, la División 17, los descubriríamos. Juntos.<br />
<br />
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<br />
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					<br />
Fic de recoleccion de materiales para creacion de utensilios como se solicita en la hoja de creaciones. <br />
<br />
Espero que si alguien de la division 17 lee este Fic vea bien reflejado a su personaje, me he basado en post anteriores e interacciones pasadas para intentar plasmar las reacciones de cada uno lo mejor que pude.<br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Día 70 de Primavera, Año 16</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Nuevo Mundo, Isla Mystoria</span></span></div>
 <br />
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 <br />
No pude dormir. Otra vez. El calor de la isla a la que habíamos llegado apenas unos días atrás se colaba por cada rendija del O Redentor, pero no era eso lo que me mantenía despierto. Era esa maldita pregunta que me carcomía desde que pisamos la isla: ¿por qué no había ni una sola planta en toda esta roca ardiente?<br />
 <br />
Me levanté del catre empapado en sudor, pensando que sería bueno tener a Viktor (el cazador peliblanco) para que nos refrescara un poco, o mínimo al Almirante Yugu para que nos soplara un poco de aire fresco, y me acerqué al escritorio donde había esparcido mis notas de los últimos dos días. Dibujos de las criaturas que habíamos visto, mediciones de temperatura, observaciones del terreno. Todo apuntaba a algo que no terminaba de cuadrar. Había visto desiertos, había estudiado volcanes, pero esto era diferente.<br />
 <br />
La luna llena se filtraba por la ventana, creando sombras danzantes que curioseaban sobre mis papeles y notas. Tomé uno de los bocetos que había hecho el primer día. El perfil de la isla con su forma de elefante, el volcán como una corona de destrucción perpetua. Algo en esa imagen me molestaba. No era solo la ausencia de vegetación; era la ausencia total de cualquier intento de vida vegetal. Ni siquiera había restos fosilizados, ni señales de que alguna vez hubiera existido.<br />
 <br />
Uno de los kits médicos que había preparado con anterioridad descansaba en la esquina, reorganizado por quinta vez desde el anochecer. Frascos de vidrio, termómetros, jeringas, instrumentos que había comprado con mis ahorros durante nuestra última parada antes de venir al Nuevo Mundo. Cada pieza tenía un propósito específico que había memorizado durante las largas noches de estudio, primero en Marineford, y luego en el barco. Si iba a entender qué diablos pasaba en esta isla, necesitaría más que teorías de libros, nada como la práctica, la prueba y el error para obtener resultados.<br />
 <br />
Me acerqué a la ventana y observé la silueta oscura del elefante de roca volcánica contra el cielo estrellado. Incluso de noche, podía ver el resplandor rojizo del volcán, como un ojo malévolo que nunca dormía. Las corrientes de aire caliente creaban distorsiones que hacían parecer que la isla respiraba, inhalando y exhalando fuego lentamente. La decisión se formó en mi mente antes de que pudiera detenerla. Iría solo. Era una locura, lo sabía, pero también sabía que como Comodoro ya no necesitaba pedir permiso para cada cosa. Además, un grupo grande solo espantaría a las criaturas y me distraería de las observaciones que necesitaba hacer. Necesitaba silencio, concentración, la capacidad de detenerme cuando mi instinto médico me lo pidiera, algo que no encontraría sin lugar a dudas si se me unieran Karl, Apolo y Joe, principalmente los primeros dos, aunque el líder no se quedaba atrás con sus entradas épicas de héroe en batalla.<br />
 <br />
Mientras preparaba mi equipamiento, mis manos se movían con la precisión que había desarrollado durante años de práctica médica. Cada instrumento tenía su lugar específico, como si estuviera completando un rompecabezas en tres dimensiones, cada frasco estaba sellado perfectamente. Era un ritual que me calmaba, me recordaba que, aunque estuviera a punto de hacer algo peligroso, no era un novato impulsivo. Era un médico entrenado con una misión científica por delante. La emoción de descubrir nuevas especies, la anticipación de encontrar lo desconocido, me llenaban de vida.<br />
 <br />
No pude evitar pensar en Fugowo mientras ataba las correas de mi mochila. ¿Qué diría si me viera ahora, a punto de meterme solo en una isla llena de bestias que ni siquiera entendíamos? En las fauces de una isla que representaba un opuesto a lo que era la isla que nos vio nacer. Probablemente se reiría y me diría que dejara de pensar tanto. <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">"A veces hay que lanzarse, hermanito"</span> – solía decir en su bendita y mundana despreocupación cuando me veía paralizado por la indecisión – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">"El mundo no espera a que termines de analizar cada posibilidad. Las oportunidades son de los valientes."</span><br />
 <br />
Maldita sea, cómo extrañaba su voz. Habían pasado más de trece años, pero aún podía escucharla claramente en mi memoria. A veces me preguntaba si él también pensaba en mí, dondequiera que estuviera. Si seguía vivo. Si...Sacudí la cabeza y me golpee las mejillas con las manos de las palmas abiertas para despertar de aquel sueño en el que amenazaba por adentrarme. Este no era momento para perderse en melancolía. Tenía trabajo que hacer.<br />
Revisé mi equipamiento una última vez. Agua suficiente para seis horas bajo el sol infernal de esta isla volcánica. Raciones de emergencia que había aprendido a preparar durante mi entrenamiento las cuales incluían barras de proteína concentrada que podían mantenerme funcionando incluso en condiciones extremas. Kit médico completo con antídotos generales, vendajes reforzados, y jeringas cargadas con estimulantes que prefería no tener que usar. Y por supuesto, todo mi equipo de investigación: frascos de diferentes tamaños, instrumentos de medición, bolsas sellables para muestras, libretas impermeables, y una cámara que había costado tres meses de salario pero que valdría cada berry si lograba documentar lo que sospechaba.<br />
 <br />
Salí a cubierta cuando el sol apenas comenzaba a asomar por el horizonte. El contraste de temperatura me golpeó como una bofetada. Dentro del barco, con la protección de las paredes y la brisa marina, el calor era manejable. Aquí afuera, incluso a esta hora temprana, el aire ya vibraba con la promesa de un día infernal.<br />
 <br />
Joe ya estaba ahí, porque por supuesto que estaba ahí. El hombre dormía menos que yo, si es que dormía. Estaba apoyado contra la barandilla, observando la isla con esa expresión calculadora que había aprendido a reconocer. Estaba evaluando amenazas, rutas de escape, puntos estratégicos. Incluso después de todos estos meses juntos, su dedicación a mantenernos seguros seguía impresionándome.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Buenos días”</span> – dije, acercándome con mi equipamiento completo terminando de ajustar las correas de la mochila sobre mi espalda.<br />
 <br />
Joe giró hacia mí, y vi cómo sus ojos recorrían cada pieza de mi equipo en un inventario rápido. Su ceja se arqueó ligeramente al notar la cantidad de instrumentos científicos.<br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Voy a investigar la zona norte”</span> – le dije sin rodeos, respondiendo a una pregunta que no tuvo necesidad de formular – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Necesito entender por qué nada crece aquí.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“¿Solo?”</span> – su tono era neutro, pero conocía a Joe lo suficiente para detectar la preocupación subyacente.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Mi haki me mantendrá alerta. Además, necesito concentrarme y no puedo hacerlo con un escuadrón pisándome los talones. Con Apolo cantándole a cada bicho con el que me atraviese en el camino, o con Karl gritando a cada paso lo mucho que detesta el calor que hace en la isla por muy incoherente que sea considerando que ella misma puede convertirse en un ser de fuego.” </span>– dije, sonriendo al final imaginando como de verdad aquellas escenas planteadas de forma ficticia se darían en un momento u otro de esta nueva aventura en la que nos habíamos embarcado. <br />
 <br />
No era toda la verdad. También necesitaba probarme algo a mí mismo después de tantos meses de entrenamiento. Necesitaba saber si realmente había crecido o solo me estaba engañando. Las derrotas pasadas aún pesaban en mi mente, especialmente la humillación contra Sohem. Necesitaba una victoria, aunque fuera pequeña, aunque fuera solo contra mi propio miedo.<br />
 <br />
Joe me estudió por un largo momento. Podía ver los cálculos pasando por su mente: el riesgo versus el beneficio, mi capacidad actual versus las amenazas conocidas, la importancia de la información que podría obtener versus la posibilidad de perder un miembro valioso de la División.<br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“Has mejorado mucho tu haki de observación”</span> – dijo finalmente, mientras asentía con la cabeza – <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“Pero esas criaturas son impredecibles. No siguen patrones de caza normales. Yo también les he estado observando detenidamente.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Lo sé.” </span>– conteste asintiendo igualmente – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Por eso mismo necesito estudiarlas en su ambiente natural, sin perturbaciones. Sabes que soy el mas indicado para dicha misión, soy el único que puede volver al barco nadando en caso de complicarse las cosas.” </span><br />
 <br />
Otro silencio. El sol seguía subiendo, pintando el cielo de tonos rosados que contrastaban bellamente con el rojo furioso del volcán de la isla con forma de elefante.<br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“Venga, va. Si no regresas para el mediodía, vamos por ti.” </span>– dijo finalmente, cediendo casi a regañadientes, aunque mi haki me confirmaba que gran parte de él coincidía con mi evaluación de la situación.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Estaré de vuelta antes”</span> – prometí, esperando no estar mintiendo.<br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“Fuguwu…”</span> – me detuvo cuando me dirigía hacia el bote, pues no estaba dispuesto a ensuciar mi capa de Comodoro, al menos que la situación así lo exigiera – <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“Ten cuidado. No solo con las criaturas. Ese calor... he visto a hombres fuertes colapsar por menos.”</span><br />
 <br />
Asentí, agradecido por su preocupación. Era reconfortante saber que alguien notaría si no regresaba. Empecé a caminar rumbo al bote, la capa que cargaba a mis espaldas ondeaba ligeramente siendo movida por la brisa del mar. El descenso por la escalera de cuerda hacia el bote fue rutinario, pero mis manos temblaban ligeramente. No por miedo, me dije, sino por anticipación. Era la misma sensación que tenía antes de una pelea real donde la vida es lo único que esta en juego, esa mezcla de nerviosismo y concentración que agudizaba todos mis sentidos.<br />
 <br />
El trayecto en bote hacia la costa fue tenso. Cada golpe de remo me acercaba a lo desconocido, y mi haki de observación ya comenzaba a detectar las presencias hostiles que merodeaban el interior. Eran, ciertamente, diferentes. No como los animales normales que cazaban por hambre o defendían territorio. Estas criaturas emanaban una agresividad que no tenía sentido evolutivo, como si el simple acto de existir en este infierno las hubiera vuelto permanentemente furiosas.<br />
 <br />
El agua alrededor del bote comenzó a calentarse notablemente a medida que me acercaba a la costa. No era mi imaginación; podía ver vapor elevándose donde los remos cortaban la superficie. ¿Cómo era posible? Estábamos a poco más de cien metros de la orilla. La actividad geotérmica de esta isla era más intensa de lo que cualquier texto había sugerido. Al pisar la costa rocosa, el calor se volvió opresivo. No era como el calor del desierto que te seca. Era húmedo, pesado, como si el aire mismo estuviera hirviendo. Mi piel de gyojin, acostumbrada a la frescura del océano, protestó inmediatamente. Podía sentir cómo la humedad natural de mi cuerpo comenzaba a evaporarse, y tuve que resistir el impulso de volver al agua.<br />
 <br />
La playa, si es que podía llamársele así, era una extensión de roca volcánica negra pulida por siglos de actividad térmica. La arena era negra como si de ceniza misma se tratara, no había conchas, no había ninguna señal de vida marina que se hubiera atrevido a acercarse. Incluso las olas parecían reticentes, lamiendo la costa rápidamente antes de retirarse como si el contacto las quemara.<br />
 <br />
Aseguré el bote en una grieta profunda entre las rocas, usando nudos marineros que Apolo me había enseñado. Era sorprendente cómo los pequeños conocimientos se acumulaban con el tiempo. Hace dos años, habría amarrado el bote de cualquier manera. Ahora, cada nudo tenía un propósito, cada vuelta de cuerda estaba calculada para resistir las mareas y el calor. Comencé mi ascenso hacia el interior de la isla, y cada paso requería una decisión consciente. Las rocas no solo estaban calientes; estaban pulidas de manera desigual, creando superficies traicioneras que podían parecer estables pero ceder bajo el peso. Mi haki de observación trabajaba ‘overtime’, no solo detectando amenazas vivas sino también evaluando el terreno inmediato.<br />
 <br />
A unos doscientos metros de la costa, hice mi primera parada para tomar mediciones y lecturas del terreno. La temperatura del aire ya había subido a cuarenta y dos grados. Saqué mi libreta impermeable y comencé a documentar todo: temperatura, humedad (prácticamente inexistente), composición visual del suelo, olores presentes. El azufre era obvio, pero había algo más, algo metálico y ácido que no podía identificar completamente. Tomé mi primera muestra de suelo aquí, usando guantes reforzados que comenzaron a mostrar señales de desgaste casi inmediatamente. El material no era tierra en ningún sentido tradicional. Era una mezcla de ceniza volcánica compactada, cristales minerales, y algo que parecía vidrio molido. Ninguna raíz podría penetrar esto, ninguna semilla podría encontrar nutrientes aquí.<br />
 <br />
Continué ascendiendo, deteniéndome cada cien metros para repetir el proceso. Cada nueva elevación revelaba aspectos diferentes del ambiente hostil de la isla. A trescientos metros, encontré las primeras formaciones cristalinas significativas. Eran hermosas de una manera terrible, brillando con colores que parecían tóxicos: verdes que recordaban al veneno, rojos que parecían sangre coagulada, amarillos que quemaban los ojos. Mi entrenamiento médico me gritaba que no tocara nada directamente, y tenía razón. Cuando usé una vara de metal para golpear suavemente uno de los cristales, se desprendió un polvo fino que hizo que mis ojos lagrimearan inmediatamente. Retrocedí rápidamente, cubriéndome la cara con un pañuelo húmedo que había preparado para esta posibilidad.<br />
 <br />
A quinientos metros de altura, tuve que parar. El calor del suelo atravesaba mis botas como si fueran de papel. Por primera vez desde que llegamos, empecé a entender por qué esta isla estaba muerta. No era solo caliente, era activamente hostil a la vida. Saqué el termómetro con manos que temblaban ligeramente, no por miedo sino por el esfuerzo de mantener la precisión en estas condiciones. Cuarenta y ocho grados en el aire. Sesenta y tres en la roca. Números que no deberían existir fuera de un horno. Pero los instrumentos no mentían, y las gotas de sudor que se evaporaban antes de tocar el suelo confirmaban la realidad de estas mediciones. Fue entonces cuando mi haki detectó movimiento. No era como las presencias distantes que había estado monitoreando. Esto era cercano, deliberado, y se acercaba con una intención que no podía malinterpretar. Algo me estaba observando, cual cazador que vigila a su presa.<br />
 <br />
Me quedé perfectamente quieto, cada músculo tenso mientras expandía mi percepción. La criatura estaba a unos cincuenta metros, moviéndose en un patrón circular que me recordó desagradablemente a un tiburón rodeando a su presa. Pero esto no estaba en el agua, y yo no era un pez indefenso. Lentamente, sin hacer movimientos bruscos, comencé a recolectar la muestra que había estado preparando. Si iba a ser atacado, al menos me llevaría algo de información conmigo. Mis manos trabajaban automáticamente, años de práctica médica bajo presión guiando mis movimientos mientras mi mente se enfocaba en la amenaza que se acercaba.<br />
 <br />
El ataque vino de donde lo esperaba. Mi haki me gritó peligro con el suficiente tiempo antes de que el suelo a mi izquierda explotara en una lluvia de rocas y fuego. La criatura que emergió me quitó el aliento. Era como un lagarto, pero mal. Todo en él estaba mal. Medía fácilmente tres metros de largo, sus escamas brillaban con un tono rojizo antinatural que parecía absorber y reflejar el calor simultáneamente. Pero fueron los ojos lo que me heló la sangre. Demasiado inteligentes, demasiado conscientes. Me miraban no como una presa, sino como un intruso que debía ser evaluado antes de ser eliminado.<br />
 <br />
Nos quedamos inmóviles por un momento que se sintió eterno. Podía ver cómo sus músculos se tensaban bajo las escamas, cómo sus garras se flexionaban contra la roca caliente sin mostrar incomodidad alguna. Esta cosa había nacido del fuego, vivía en el fuego, era fuego hecho carne. Mi mente proceso esta información a mil por hora víctima de la adrenalina del momento, esa parte de mí que nunca dejaba de analizar, notó detalles fascinantes incluso en medio del terror. Las escamas no eran uniformes; tenían patrones que sugerían una adaptación específica para disipar calor. Los ojos tenían una membrana secundaria que probablemente los protegía de las cenizas volcánicas. Las fosas nasales estaban ubicadas de manera que podría respirar incluso en ambientes saturados de gases tóxicos.<br />
 <br />
La criatura dio un paso hacia mí, y el suelo crujió bajo su peso. Fue entonces cuando noté algo crucial. Aquella criatura que había emergido del mismísimo averno no estaba sola. Mi haki detectó dos presencias más, flanqueándome desde posiciones que cortaban mis rutas de escape más obvias. Estaban cazando en grupo. Estas cosas no solo eran resistentes al calor; eran inteligentes y organizadas.<br />
 <br />
Mi mano se movió lentamente hacia uno de los frascos en mi cinturón. No era un arma, pero contenía una sustancia que había preparado como parte de mi kit médico. Un ungüento concentrado diseñado para curar heridas por quemadura. Si la química de estas criaturas era tan extrema como parecía, tal vez lo necesitaría mas pronto de lo que había anticipado. El lagarto principal atacó sin previo aviso. Un momento estaba a diez metros, al siguiente estaba sobre mí, mandíbulas abiertas revelando dientes que brillaban como obsidiana. Mi cuerpo reaccionó antes que mi mente, años de entrenamiento tomando el control. Rodé hacia la derecha, el calor de la roca quemando a través de mi ropa, y lancé un puñetazo recubierto con haki de armadura hacia sus ojos.<br />
 <br />
El efecto fue inmediato y dramático. El lagarto retrocedió con un chillido que sonaba como metal raspando contra metal, sacudiendo violentamente la cabeza. Los otros dos se detuvieron, claramente desconcertados por la reacción de su líder. No esperé a ver qué pasaba después. Corrí. No había honor en quedarse a pelear contra tres depredadores perfectamente adaptados a un ambiente que me estaba matando lentamente. Mi haki me guiaba, mostrándome las rutas más seguras mientras esquivaba rocas ardientes y grietas que vomitaban vapor.<br />
 <br />
Los lagartos me persiguieron, por supuesto. Podía sentirlos ganando terreno, sus cuerpos diseñados para moverse eficientemente en este infierno mientras yo tropezaba y resbalaba. Pero también notaba algo más: no estaban atacando con toda su capacidad. Me estaban arreando, dirigiéndome hacia algún lugar específico. La realización llegó justo a tiempo. Mi haki detectó el peligro adelante, a poco más de 50 metros de donde me estaban llevando mis acelerados pasos. Un campo de géiseres que no había notado en mi ascenso. El suelo aquí era una trampa mortal de presión subterránea esperando ser liberada. Un paso en falso y sería cocinado vivo por vapor sobrecalentado.<br />
 <br />
Me detuve tan abruptamente que casi caigo. Los lagartos también se detuvieron, formando un semicírculo a mi alrededor. Ahora entendía. No me estaban cazando por hambre. Me estaban probando. Querían ver si era lo suficientemente inteligente para detectar la trampa, lo suficientemente fuerte para sobrevivir en su territorio. Lentamente, manteniendo contacto visual con el líder, comencé a retroceder. No hacia el campo de géiseres, sino en diagonal, hacia una ruta que mi haki me indicaba estaba despejada. Los lagartos me siguieron con la mirada pero no se movieron. Cuando estuve a una distancia segura, el líder hizo algo que me heló más que cualquier ataque; inclinó ligeramente la cabeza, como reconociendo mi decisión. Continué mi retirada, moviéndome cuidadosamente pero sin correr. Mostrar pánico ahora sería fatal. Los lagartos me escoltaron hasta el límite de lo que claramente consideraban su territorio, siempre manteniendo la misma distancia, siempre observando.<br />
 <br />
Solo cuando estuve a varios cientos de metros de distancia me permití acelerar el paso. Mis piernas temblaban, mi garganta ardía por la deshidratación, y podía sentir quemaduras de primer grado formándose donde mi ropa se había pegado a la piel por el sudor y el calor. Pero estaba vivo. Y más importante aún, había aprendido algo crucial. Las criaturas de la isla no eran simples bestias enloquecidas por el calor. Eran inteligentes, territoriales, y tenían un código de conducta propio. La agresividad que emanaban no era locura; era una advertencia constante, un campo de fuerza psicológico que mantenía a los intrusos alejados de territorios específicos.<br />
 <br />
Me detuve en una saliente rocosa relativamente fría (solo treinta y ocho grados) para recuperar el aliento y documentar el encuentro. Mis manos temblaban mientras escribía, pero forcé cada palabra a ser clara y precisa. Esta información podría salvar vidas en el futuro. Mientras escribía, no pude evitar reír. Una risa nerviosa, aliviada, ligeramente histérica. Había venido buscando respuestas sobre la esterilidad de la isla y casi termino siendo el almuerzo de lagartos superinteligentes. Fugowo definitivamente se habría reído de mí – <span style="color: #0f9ed5;" class="mycode_color">"¿Ves lo que pasa cuando piensas demasiado, hermanito? A veces el mundo te recuerda que eres solo un invitado."</span> – imagine que me decía, su voz era la misma que escuche la ultima vez que le vi, no la había olvidado en absoluto.<br />
 <br />
Pero el encuentro, por aterrador que fuera, me había dado información valiosa. Si estas criaturas podían organizarse y planear, si podían reconocer inteligencia en otros seres, entonces tal vez podrían ser estudiadas sin necesidad de conflicto directo. Tal vez incluso podrían ser aliadas en la comprensión de los secretos de esta isla elefantuosa. Reanudé mi expedición con renovada cautela pero también con nuevo propósito. Ahora sabía qué buscar. No me limitaría a solo tomar muestras de suelo y mediciones de temperatura, sino patrones de territorio, señales de comunicación entre las criaturas, evidencia de su organización social.<br />
<br />
A ochocientos metros de la costa, el paisaje cambió dramáticamente. Aquí, las formaciones rocosas no solo estaban deformadas por el calor; estaban esculpidas en patrones que parecían casi artificiales. Espirales de roca que canalizaban el viento caliente en corrientes específicas, creando microclimas aún más extremos. Depresiones perfectamente circulares que recolectaban y concentraban el calor como lupas naturales. Tomé fotografías desde todos los ángulos posibles, documentando cada detalle. Mi teoría comenzaba a solidificarse. Paquiderlandia no era solo una isla volcánica. Era un ecosistema extremófilo completo, donde la ausencia de vida vegetal había sido compensada por adaptaciones aún más extraordinarias.<br />
 <br />
A mil metros de la costa y habiendo ganado unos doscientos metros de altura con respecto a la misma, encontré lo que había estado buscando sin saberlo. Una zona donde el suelo mostraba signos claros de actividad biológica, pero no vegetal. Rastros de lo que parecían ser senderos, marcados no por pisadas sino por patrones de desgaste en la roca. Lugares donde las criaturas claramente se reunían, evidenciado por la acumulación de escamas mudadas y marcas de garras. Y entonces lo vi. En una grieta protegida del calor directo, había algo que no debería existir: agua. No mucha, apenas un charco del tamaño de mi puño, pero agua líquida en un lugar donde debería haberse evaporado instantáneamente.<br />
 <br />
Me acerqué con cuidado, mi haki alerta ante cualquier señal de peligro. El agua no era normal. Tenía un tinte rojizo y burbujeaba ligeramente, pero estaba ahí, desafiando todas las leyes de la física y la termodinámica que conocía. Tomé muestras con el cuidado de quien maneja oro líquido. Este podría ser el descubrimiento más importante del día. Si había agua aquí, agua que podía existir en estas condiciones extremas, entonces tal vez la vida en la isla volcánica había tomado formas que ni siquiera había considerado. El análisis preliminar con mis instrumentos de campo fue revelador. El agua tenía una concentración mineral altísima, tan alta que técnicamente no debería ser líquida. Pero alguna combinación de presión, temperatura y química única la mantenía en ese estado. Era, a todos los efectos, agua viva en un lugar muerto.<br />
 <br />
Mi mente médica ya estaba corriendo con las posibilidades. Si esta agua podía mantener su estado líquido en condiciones tan extremas, ¿qué propiedades tendría para la preservación de tejidos? ¿Podría ser la base para nuevos sueros que funcionaran en condiciones de combate extremas? ¿Sería posible sintetizar sus propiedades? Estaba tan absorto en mis pensamientos que casi no noté el cambio en el ambiente. Mi haki me alertó justo a tiempo. No era una criatura esta vez, sino algo mucho más peligroso. <br />
 <br />
El suelo comenzó a temblar, primero suavemente, luego con creciente violencia con movimientos sísmicos que amenazaban con no detenerse nunca, por más imposible que pareciera, pero mi sentido de la supervivencia se impuso al de la razón en esta situación precaria en la que me encontraba. El volcán de la isla estaba recordándome quién era el verdadero dueño, amo y señor de este lugar. Grietas comenzaron a aparecer en la roca, vomitando vapor y gases que hicieron mis ojos lagrimear incluso a través del pañuelo. <br />
 <br />
Era hora de irse. Ya.<br />
 <br />
El descenso fue una pesadilla controlada. El terremoto había alterado el terreno, creando nuevos obstáculos y destruyendo rutas que había memorizado. Mi haki trabajaba al límite, no solo detectando peligros inmediatos sino prediciendo dónde aparecerían las próximas grietas. Las criaturas también estaban en movimiento. Podía sentir docenas de presencias convergiendo desde todas las direcciones, no hacia mí sino hacia puntos específicos de la isla. Refugios, caí en cuenta luego de unos instantes. Estas cosas sabían dónde estar seguras durante la actividad volcánica. Otra prueba de su inteligencia y adaptación. <br />
 <br />
Una grieta se abrió directamente en mi camino, forzándome a saltar. Por un momento aterrador, pensé que no lo lograría. El borde opuesto parecía alejarse mientras estaba en el aire, el calor distorsionando mi percepción de la distancia. Pero mis meses de entrenamiento físico rindieron frutos. Aterricé duro pero seguro, rodando para dispersar el impacto. Detrás de mí, la grieta se amplió, revelando un resplandor rojo profundo que sugería magma no muy lejos de la superficie. El aire se volvió casi irrespirable, saturado de gases volcánicos que quemaban mis pulmones con cada inhalación. Pero no podía parar. Cada segundo que permaneciera en la montaña aumentaba exponencialmente el peligro. Mi cuerpo operaba en puro instinto ahora, saltando, rodando, esquivando, mientras mi mente se enfocaba únicamente en la supervivencia.<br />
 <br />
Cuando finalmente llegué a elevaciones más bajas, el terremoto había disminuido a temblores intermitentes. Pero el daño estaba hecho. El paisaje había cambiado significativamente, con nuevas formaciones de roca y grietas humeantes donde antes había habido terreno sólido. Me permití un momento de descanso, bebiendo agua que sabía a néctar después de la deshidratación extrema. Mis manos temblaban incontrolablemente ahora que la adrenalina comenzaba a disiparse. Cada músculo gritaba en protesta, y podía sentir múltiples quemaduras y cortes que no recordaba haber recibido. <br />
 <br />
Pero estaba vivo. Y más importante aún, las muestras estaban intactas. De alguna manera, a través de persecuciones de lagartos y terremotos, había logrado mantener seguro mi precioso cargamento científico. El último tramo hasta la costa fue borroso. Mi cuerpo operaba en automático, un pie delante del otro, mientras mi mente flotaba en ese estado extraño entre el cansancio extremo y la euforia. Había sobrevivido. Había conseguido las muestras. Había visto cosas que cambiarían fundamentalmente nuestra comprensión de esta isla a la que habíamos llegado hace apenas un par de días.<br />
 <br />
Cuando finalmente vi mi bote, intacto milagrosamente en su grieta protegida, casi lloré de alivio – “No voy a dañar mi capa.” – pensé de forma estúpida, pero verdaderamente aliviado pues era muy importante para mí ya que solo había traído otras 33 de repuesto a esta expedición al Nuevo Mundo. Las manos me temblaban tanto que tardé tres intentos en desatar los nudos. Cuando finalmente empujé la embarcación al agua y sentí la relativa frescura del océano, fue como volver a nacer.<br />
 <br />
El viaje de regreso al O Redentor fue surreal. Cada golpe de remo enviaba ondas de dolor por mis brazos quemados, pero también me recordaba que estaba vivo. El sol, que ahora se acercaba a su cenit, parecía benevolente comparado con el infierno que había dejado atrás. Podía ver figuras en la cubierta del barco, y mi haki detectó la preocupación que emanaba de ellas. Joe, Karl, Apolo. Mi familia elegida, esperando el regreso de su hermano idiota que había decidido explorar solo una isla mortal. Karl fue la primera en alcanzarme cuando subí por la escalera de cuerda, sus manos ya brillando con el poder curativo del fuego azul. Pero la detuve con un gesto.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Las muestras primero”</span> – dije con voz rasposa – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Necesito asegurar las muestras.”</span><br />
 <br />
Ella parpadeó, luego negando con la cabeza grito a todo pulmón – <span style="color: #ee0000;" class="mycode_color">“¡Y una polla!”</span> – con esa mezcla de exasperación y orgullo que había llegado a conocer bien me dijo.<br />
 <br />
Sin embargo no hice caso y seguí mi camino, consciente de que me podía curar mientras caminábamos rumbo a mi cuarto que servía de improvisada enfermería, área médica, y mini laboratorio. Joe y Apolo nos siguieron, y pude sentir sus evaluaciones silenciosas. Sabían que algo significativo había pasado. No solo por mi estado físico, sino por la energía que emanaba de mí. No era la energía de la victoria en combate, sino todo lo contrario. Mi corazón y espíritu latían con el pulso de quien ha sobrevivido de milagro y era consciente de que lo podían sentir con sus propios hakis.<br />
 <br />
En el ínfimo laboratorio improvisado de mi habitación en del barco, mientras Karl trabajaba en mis heridas más serias, comencé a organizar las muestras con manos que por fin habían dejado de temblar. Cada frasco fue etiquetado meticulosamente, cada observación documentada mientras aún estaba fresca en mi memoria.<br />
 <br />
<span style="color: #ee0000;" class="mycode_color">“Te ves como si hubieras visto un fantasma”</span> – comentó Karl mientras curaba una quemadura particularmente fea en mi antebrazo.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Peor”</span> – respondí sin permitir que mis manos pararan de su ardua tarea – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Vi el futuro de la medicina, y casi me come.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #002060;" class="mycode_color">“Kakahaha, te ves hecho mierda amigo ¿me sigues? ¿encontraste lo que buscabas por lo menos?”</span> – Apolo se rio desde su posición junto a la puerta.<br />
 <br />
Levanté el frasco con el agua imposible, observando cómo la luz se refractaba a través del líquido rojizo.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Encontré mucho más de lo que buscaba.”</span> – respondí con tono de victoria en mi voz – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Esta isla no está muerta, amigos. Solo está viva de maneras que no habíamos imaginado.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">¿Valió la pena el riesgo?</span> – preguntó Joe mientras se acercaba a la mesa donde había dejado reposando el frasco, estudiando las muestras con ojo crítico.<br />
 <br />
La pregunta flotó en el aire por un momento. Pensé en el terror de ser cazado, en el pánico del terremoto, en cada momento donde había estado a segundos de la muerte. Luego pensé en los descubrimientos, en las respuestas a preguntas que ni siquiera sabía cómo formular, en el conocimiento que podría salvar vidas en el futuro.<br />
<br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Sí,”</span> – dije finalmente – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Valió cada segundo de terror.”</span> – pero luego, con honestidad que solo podía compartir con ellos, añadí – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Aunque la próxima vez, preferiría no ir solo. Algunas lecciones solo necesitas aprenderlas una vez. Gowowo wowowo.”</span><br />
 <br />
Karl terminó con las curaciones peores y se sentó, viéndose cansada pero satisfecha.<br />
 <br />
<span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Entonces, doctor explorador, ¿qué es exactamente lo que descubriste que casi te cuesta la vida?”</span> – preguntó, su colera calmada tras mi risa y el final de sus curaciones, con esa mezcla de sarcasmo y genuina curiosidad que la caracterizaba.<br />
 <br />
Me levanté, ignorando las protestas de mi cuerpo, y comencé a organizar las muestras en la mesa de análisis – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Primero, la razón por la que no hay plantas. Aunque hace falta analizarlo, mi teoría es que el culpable no es solo el calor.”</span> – Tomé una de las muestras de suelo y la vertí cuidadosamente en una placa de Petri – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“El suelo parece estar químicamente muerto. No, peor que muerto. Es activamente hostil a la vida vegetal. Los niveles de acidez son tan altos que disuelven materia orgánica al contacto. Y hay concentraciones de metales pesados que serían tóxicas para cualquier sistema de raíces.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“Venga, va. Eso explica la esterilidad”</span> – comentó Joe – <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“pero dijiste que la isla está viva.”</span> – recordó con un tono de curiosidad en su voz.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Porque lo está.”</span> – sonreí, sintiendo esa emoción que solo viene con el descubrimiento científico de lo aun desconocido, pero pronto por entender – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Las criaturas que viven aquí no son solo animales resistentes al calor. Son organismos que han evolucionado específicamente para este ambiente. Y son inteligentes. Cazaron en grupo, me tendieron una trampa, y cuando demostré que podía pensar, me dejaron ir.”</span><br />
 <br />
Apolo silbó bajo – <span style="color: #002060;" class="mycode_color">“¿Estás diciendo que esas cosas tienen una sociedad? Creo que estas delirando”</span> – dijo lo último en tono serio.<br />
<br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Al menos tienen organización y territorio. Y eso no es lo más increíble.”</span> – levanté el frasco con el agua imposible – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Encontré esto a mil metros de la costa, en un lugar donde el aire estaba a más de cincuenta grados. Agua que, según las leyes de la física, no debería existir.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #002060;" class="mycode_color">“Kahaha”</span> – rio Apolo nuevamente – <span style="color: #002060;" class="mycode_color">“de verdad estas delirando Fuguwu, es solo agua pintada lo que tienes ahí.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">“¿Cómo es posible?”</span> – murmuró Karl, quien se había acostumbrado a aceptar mis valoraciones médicas, mientras se acercaba lentamente estudiando el líquido rojizo con fascinación.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Aún no lo sé completamente.”</span> – dije dejando el frasco de nuevo en la mesa donde reposaba hacía unos instantes – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Pero las pruebas preliminares muestran una concentración mineral única. De alguna manera, la química de esta isla ha creado un compuesto que mantiene el agua líquida en condiciones extremas. Si podemos entender y replicar esto,” </span>– continue, mientras el tono de mi voz pasaba de calmada a exitada – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Podríamos crear sueros que no se degraden en combate. Medicinas que funcionen en cualquier ambiente. Pero hay más.”</span> – saqué mi libreta, mostrando los bocetos que había hecho – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Las formaciones rocosas no son aleatorias. Están moldeadas, ya sea por las criaturas o por algún proceso natural que no entendemos, para crear microclimas específicos. Es como si toda la isla fuera un organismo gigante con diferentes órganos.”</span><br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color"> </span><br />
Joe tomó la libreta, estudiando los dibujos con ojo estratégico, su mente ágil de líder calculando las posibilidades e implicaciones para decidir nuestra siguiente jugada – <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“Esto cambia nuestro enfoque de la misión completamente. Si las criaturas son territoriales e inteligentes, podemos mapear zonas seguras. Evitar conflictos innecesarios.”</span> – dijo mientras continuaba estudiando los bocetos.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Y tal vez incluso comunicarnos con ellas eventualmente”</span> – añadí, con un deje de incredulidad en mi tono pues aún no lo consideraba del todo posible – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“El líder de los lagartos me reconoció como inteligente. Hay potencial ahí.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #0e2841;" class="mycode_color">“Estás loco”</span> – dijo Apolo mientras seguía riéndose con su risa característica – <span style="color: #0e2841;" class="mycode_color">“Quieres hacer amigos con lagartos de fuego. Dudo que te vayan a aceptar la invitación aunque llegues con cocteles de lava ¿me sigues?”</span><br />
<br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“No amigos.”</span> – explique con calma, acostumbrado ya a estas interacciones con los miembros de la división 17 – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Pero tal vez no enemigos. Esta isla tiene demasiado que enseñarnos como para tratarla solo como una amenaza.”</span><br />
 <br />
Pasamos las siguientes horas analizando las muestras con el equipo del barco. Cada prueba revelaba nuevos misterios. El suelo no solo era ácido; contenía compuestos que nunca había visto, posibles solo en las condiciones extremas de esta isla. Los cristales que había recolectado mostraban estructuras moleculares que desafiaban la mineralogía convencional. Pero fue el agua lo que más me intrigaba. Bajo el microscopio, podía ver estructuras casi cristalinas suspendidas en el líquido, manteniéndolo en un estado que mi educación decía que era imposible. Era como si las leyes de la química se hubieran reescrito para acomodarse a las condiciones de la isla volcánica.<br />
 <br />
Mientras trabajaba, mi mente no podía evitar volver a Fugowo. ¿Qué pensaría de todo esto? Probablemente me regañaría por correr riesgos innecesarios, luego me pediría que le contara cada detalle. Siempre había sido así. Protector pero también mi mayor animador cuando se trataba de perseguir el conocimiento. En esta ocasión había sido valiente, tan valiente como Fugowo alguna vez me llego a creer capaz de ser. Tal vez estúpidamente valiente, pero valiente al fin. Y había descubierto algo que podría cambiar la manera en que entendíamos la vida en ambientes extremos.<br />
 <br />
Esa noche, después de que Karl insistiera en una sesión más completa de curación y Joe organizara una reunión para discutir los nuevos protocolos de exploración basados en mis descubrimientos, me encontré solo en el laboratorio otra vez. Las muestras estaban organizadas, catalogadas, preservadas para análisis más profundos cuando llegáramos a una base con mejor equipamiento. Pero ya sabía que este era solo el comienzo. Aquella isla misteriosa que ahora dormía tranquilamente con la llegada de la noche había mostrado apenas una fracción de sus secretos. Tomé mi libreta y comencé a escribir un informe más formal, algo que eventualmente podría convertirse en una tesis de investigación médica. Pero las palabras técnicas se sentían inadecuadas para capturar la experiencia real. ¿Cómo describir el momento de terror puro cuando el lagarto había saltado? ¿Cómo explicar la sensación de pequeñez ante fuerzas geológicas que podían borrarme en un instante? ¿Cómo transmitir la euforia del descubrimiento que hacía que todo el riesgo valiera la pena?<br />
 <br />
Al final, añadí una nota personal al final del informe que rezaba: <br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">La isla nos enseña que la vida no siempre toma las formas que esperamos. En un lugar donde las plantas no pueden existir, otras formas de vida han florecido. Donde el agua no debería permanecer líquida, encontramos agua que desafía nuestro entendimiento. Esta isla no es un desierto estéril; es un laboratorio donde la naturaleza experimenta con los límites de lo posible.</span><br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Como médicos, como científicos, como marines, tenemos la obligación de entender estos lugares no solo como amenazas sino como oportunidades de expandir nuestro conocimiento. Cada secreto que descubrimos aquí podría traducirse en vidas salvadas en el futuro. Pero también debemos recordar la humildad. Fui arrogante al ir solo, confiando demasiado en mis habilidades. Sobreviví por una combinación de suerte, preparación, y el reconocimiento de inteligencia por parte de criaturas que fácilmente podrían haberme eliminado. La próxima expedición será diferente. Iremos en equipo, con respeto por los peligros y los habitantes de la isla con forma paquidérmica. </span><br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Porque esta isla tiene mucho más que enseñarnos, y pretendo estar vivo para aprenderlo todo.</span><br />
 <br />
Cerré la libreta y me recosté en la silla, sintiendo el peso de la exhaustión finalmente alcanzarme. Mañana comenzaría el análisis detallado. Mañana planearíamos expediciones más seguras y comprehensivas. Mañana continuaría desentrañando los misterios de esta isla de fuego y terror. Pero esta noche, me permití un momento de satisfacción. Había enfrentado mis miedos, había expandido mi conocimiento, y había regresado con tesoros científicos que ningún marine había recolectado antes. Me levanté, apagué las luces del laboratorio, y me dirigí a mi camarote. El calor de la isla aún se filtraba por las paredes del barco, pero ahora no me molestaba tanto. Era un recordatorio constante de que afuera, a solo unos cientos de metros, existía un mundo que desafiaba todo lo que creíamos saber. Y mañana, con mi familia elegida a mi lado, continuaríamos explorándolo.<br />
 <br />
El amanecer me encontró nuevamente en el laboratorio, pero esta vez no estaba solo. Karl había insistido en unirse a mi análisis, trayendo su propia perspectiva médica única. Joe y Apolo también estaban presentes, estudiando mapas y planificando rutas basadas en mis observaciones del día anterior.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Miren esto”</span> – dije, mostrando los resultados del análisis nocturno que el equipo de mi laboratorio improvisado había completado – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“La concentración de químicos en el suelo es suficiente para matar a un humano en minutos. Pero hay trazas del mismo elemento en las escamas que recolecté de los rastros de las criaturas. De alguna manera, han incorporado dicho químico en su biología.”</span><br />
 <br />
Joe se inclinó sobre el microscopio, ajustando el enfoque – <span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“No es solo resistencia. Es integración. Como si usaran los elementos tóxicos como parte de su sistema inmunológico.”</span> – dijo tras unos minutos de observación. <br />
 <br />
<span style="color: #ee0000;" class="mycode_color">“Lo que explicaría por qué son tan agresivos”</span> – añadió Karl – <span style="color: #ee0000;" class="mycode_color">“No es solo territorialidad. Su propia biología es un arma.”</span><br />
 <br />
Apolo había estado callado, estudiando mis notas sobre las formaciones rocosas. De repente, golpeó la mesa con entusiasmo.<br />
 <br />
<span style="color: #0e2841;" class="mycode_color">“Las formaciones no son aleatorias. Miren.”</span> – desplegó una hoja con los detalles de la isla que había tomado el día anterior durante mi exploración – <span style="color: #0e2841;" class="mycode_color">“Si superpongo tus observaciones con los patrones de viento que he registrado, las formaciones canalizan el aire caliente en espirales específicas. Crean corrientes ascendentes.”</span><br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“¿Para qué?”</span> – pregunté, intrigado.<br />
 <br />
<span style="color: #0e2841;" class="mycode_color">“Nos faltan más detalles, pero una posibilidad de muchas seria la termorregulación a gran escala. La isla entera funciona como un sistema de ventilación.”</span> – dijo, mientras terminaba de actualizar la hoja que había estado dibujando – <span style="color: #0e2841;" class="mycode_color">“Eso explicaría en parte porque algunas áreas son habitables para las criaturas y otras no. No es solo temperatura; es flujo de aire, presión, humedad residual. Todo está conectado.”</span><br />
 <br />
De ser correcto, era brillante. Y aterrador. Si esta isla realmente funcionaba como un organismo único, entonces nuestras intervenciones podrían tener consecuencias imprevistas.<br />
 <br />
<span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“Necesitamos ser más cuidadosos de lo que pensaba”</span> – murmuré, una parte de mi absorto en mis pensamientos – <span style="color: #a02b93;" class="mycode_color">“si alteramos el equilibrio natural de la isla…”</span> <br />
 <br />
<span style="color: #196b24;" class="mycode_color">“Podríamos desencadenar algo peor que un terremoto”</span> – completó Joe.<br />
 <br />
Pasamos horas refinando nuestra comprensión y comentando otras posibles teorías, cada nueva posibilidad añadía capas de complejidad al misterio de la isla con forma de elefante. Pero cada respuesta traía nuevas preguntas. ¿Cómo había evolucionado este ecosistema? ¿Había otras islas similares en el Nuevo Mundo? ¿Qué otras adaptaciones imposibles esperaban ser descubiertas?<br />
 <br />
Mientras discutíamos las implicaciones, no pude evitar sentir que estábamos al borde de algo monumental. Aquella isla inhóspita no era solo una isla peligrosa que navegar; era una ventana a formas de vida que la ciencia convencional decía que no deberían existir. Y yo, un simple médico marino buscando a su hermano perdido, había sido el primero (por lo menos según lo que nos habían informado los altos mandos al enviarnos en esta misión) en mirar a través de esa ventana y sobrevivir para contarlo.<br />
 <br />
La ironía no se me escapaba. Había venido a los mares buscando a Fugowo, y en el proceso había encontrado misterios que podrían cambiar nuestra comprensión del mundo mismo. ¿Era esto lo que él había sentido cuando partió en su propia aventura hace tantos años? ¿Esta mezcla de terror y maravilla, de propósito y descubrimiento? No tenía respuestas. Pero mientras trabajaba junto a mi familia elegida, analizando lo imposible y planificando lo improbable, sabía que estaba exactamente donde necesitaba estar.<br />
 <br />
La isla aún guardaba secretos. Y nosotros, la División 17, los descubriríamos. Juntos.<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
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					<br />
Fic de recoleccion de materiales para creacion de utensilios como se solicita en la hoja de creaciones. <br />
<br />
Espero que si alguien de la division 17 lee este Fic vea bien reflejado a su personaje, me he basado en post anteriores e interacciones pasadas para intentar plasmar las reacciones de cada uno lo mejor que pude.<br />

				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[FIC - Salto Temporal] - Menú completo]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1893</link>
			<pubDate>Sun, 03 Aug 2025 03:40:30 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=71">Joe</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1893</guid>
			<description><![CDATA[<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Por fin un poco de paz. Por fin un poco de tranquilidad. Aunque, ¿por cuanto tiempo? Estas últimas semanas han sido un completo caos. Alegrías, tristezas, perdidas, esperanzas... Ya no sé ni como sentirme. Pensaba que no iba a poder aguantar más pero, aquí estoy, aquí sigo, sin agachar la cabeza, poniéndome de pie una vez más.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">La operación en el archipiélago Sabaody no terminó como se esperaba que terminase, pero, si que acabó mejor de lo que podía haber acabado, y ya es decir. Por lo que a mí respecta, cumplí mi misión y encargo que se me dio: Capturar a Rapax Gin, un miembro de la banda pirata Mushoku, el cual tenía una fruta destructiva de tal magnitud como para que la Marina no le dejase avanzar más allá y dejarle a sus anchas. No fue un problema para mí, lo derroté fácilmente, y sin usar mi fruta del diablo. No sé si se estaba conteniendo, si era pacifico, o si realmente aún no había despertado todo su potencial, pero desde luego, y estaba más que claro, que la Marina tenía razón. Y ahora anda suelto, otra vez, tuve que dejar su cuerpo abandonado en el campo de batalla por otras obligaciones mayores. Me pregunto donde estará ahora, ya no solo el, si no todos sus compañeros, los cuales, uno de ellos, Korg según su cartel de recompensa, acabó con la vida de James. No sé que fue lo que pasó, pero estaba convencido de que no tuvo que ser fácil. James sería un completo descerebrado para algunas cosas y ordenes que se le llegaban a ordenar, pero, por otro lado, si el enemigo era un criminal, no dudaba ¿Quizás podría haberlo impedido? ¿Tanto yo, o alguno de los demás? No lo sé, y no creo que tenga respuesta ahora ni nunca. Lo pasado, pasado está, aunque no olvido lo que hicieron, tanto a James, como a Sephiroth.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pero, la muerte de Ryze fue la que más me tocó en lo personal de las dos. Llevaba más tiempo con ella, la conocía mejor que a James. Era dulce, amable, compañera y solidaria. Incluso le costaba pelear muchas veces, pues su naturaleza pacifista estaba por encima, aunque si la cosa se ponía mal, no dudaba tampoco. Estaba muy acostumbrado a verla siempre en el hombro de Karl, siendo muchas veces la conciencia de la propia semioni, apaciguandola y calmándola cuando tocaba. Eran inseparables, y ahora, esas ratas de los Alas Negras, acabaron con su vida, más concretamente, Kenzo "The Kid" Fugiwara, un chaval dentro de una banda pirata la cual ya llevan un puñado de asesinatos, entre ellos dos marines (al menos que yo sepa), y encima, uno de ellos un Zoodiacool. Ahora me arrepiento de aquella tarde en esa taberna de Momoiro, donde conversé con Triana Tempesta y su compañera paleta, Jolyne Jones. No estaba en buena posición siendo territorio enemigo revolucionario pero, si llego a saber esto, no las hubiera dejado escapar de allí. Parece ser que, aún con su capitán en Impel Down van a seguir su camino y haciendo de las suyas. Y eso me parece perfecto. No pienso dejarles escapar la próxima vez que tan solo vea a alguno de ellos. Pienso destruir completamente su banda.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pero, el tiempo pasa muy lento en Marineford. Más cuando debemos quedarnos aquí fortaleciéndonos para avanzar a lo que llaman, "el nuevo mundo". Y, aunque pueda ser más o menos aburrido o incluso tedioso por el tiempo, lo comprendo perfectamente. He podido ver con mis ojos lo que es capaz de hacer uno de los que están considerados como piratas más peligrosos de los mares, y tan solo era una pizca de su monstruosa fuerza. Gracias a mi fruta, y por supuesto, a mi amigo cazador, Viktor, pude aguantar un golpe de aquel demonio. Estaba vivo de milagro, y pudimos salir de allí sanos y salvos, es lo importante. Es por eso que debía hacerme más fuerte, dominar aún más mi fruta del diablo, la cual, por suerte, poco a poco la controlo mejor. Estaba demasiado acostumbrado a ser una serpiente ágil y rápida, no un mastodonte de casi veinticinco metros de altura y que pesa toneladas. Pero las cosas como son, esta fruta me hacía más fuerte.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">También el uso de los Hakis, el cual gracias a Fuguwu pudimos aprender que hay un siguiente nivel, tanto en el haki de observación como en el de armamento. Estaba claro que se me daba mejor el primero de todos, no me costó mucho poder aprender gracias al entrenamiento de nuestro compañero gyojin. Estando donde estamos, el peligro era casi nulo, por lo que era difícil de poder ponerlo en practica muchas veces, así que les pedí a toda la División que, cuando tuvieran la ocasión, me atacaran por sorpresa y así poder ir entrenándolo. Era algo raro de ver a veces, sobre todo a ojos de los demás marines, pero era más que eficiente para poder dominarlo poco a poco. Por otra parte, el haki de armamento también iba a un paso más allá. En este, Karl fue una vez más mi tutora, y por supuesto, cumplió perfectamente a la hora de enseñarme. Entrenamientos duros, difíciles e intensos, como nos gusta a ambos. El siguiente nivel hacía que mi cuerpo se endureciera mucho más, llegando así a poder defenderme mejor, pero también a tener una mejor ofensiva, y no solo el poder golpear a los usuarios de frutas Logia, si no también de manera normal, haciendo que mis golpes fueran más duros. Así pudimos perfeccionar el haki de armamento, que, la verdad, juntándolo con el poder de mi fruta del diablo, me sentía totalmente un acorazado, un buque. Era como, un bastión. Así que proseguí en mejorarlo todo lo que podía, poco a poco, hasta que mi piel fuera totalmente inquebrantable e inamovible. Lo estaba consiguiéndolo, me sentía más fuerte. Pero no todo era fuerza física y estar preparado para la pelea. También me centré en mejorar mi conocimiento, no solo saber de cocina. Así que me puse a estudiar allí medicina, para que cuando fuera la ocasión, estar preparado para al menos unos auxilios básicos, mínimo eso, pero por supuesto, ir a más con ello, hasta donde pudiera. Me sentía totalmente un erudito cuando estudiaba en la biblioteca de Marineford, rodeado de médicos muy aptos y cualificados, y aquello daba sus frutos; aprendí rápido y muy bien sobre ello, aunque, me interesaba mucho más siempre por la rama de medicina. El poder crearlas tu con tus propias manos era algo increíble, hasta el punto de poder jugar con lo inmoral. Pero, esto es asunto para mucho más adelante en el tiempo. Por el momento, con el conocimiento que estaba adquiriendo estaba más que satisfecho.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pero por supuesto, independientemente de todo esto, mi pasión era la que era: la cocina, los fogones, la gastronomía. Era algo que nunca iba a irse de mi propio ser. Llevaba mucho tiempo sin poder hacer platos y recetas, desde aquel día que iba a preparar un festín en Momoiro, donde necesitaba ingredientes de calidad, y Gol D. Ick interrumpió totalmente mis intenciones. De vez en cuando, me dejaba caer por los comedores de las instalaciones de Marineford, ayudando a los cocineros y novatos de cocina. Algunos veían mal que, alguien con el cargo de Vicealmirante estuviera ahí, haciendo platos de comida, sirviéndolos incluso a los demás, pero a mí eso me daba igual. Cuando me ponía el delantal y entraba dentro de una cocina, el resto de cosas se me olvidaban, y me dedicaba a lo que más me gusta. El ver como los demás estaban tan contentos y como disfrutaban cada uno de los platos de comida era algo que no podía explicar, me llenaba como persona.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Uno de los días que estuve ayudando, los cocineros y aprendices estaban bastante nerviosos. No paraban quietos, intentando dejar todo en el mayor orden posible, todo limpio, todo impecable, mientras algunos de ellos exclamaban "¡No tardará en llegar, más rápido!", no estaba entendiendo bien lo que pasaba allí, así que cogí por banda a uno de los aprendices más jóvenes que había por allí y le pregunté que quien tenía que venir - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">¿¡Acaso no lo sabe, Vicealmirante Joestar!? ¡Hoy viene Ameg Gho, uno de los mejores cocineros que tiene la Marina! ¡Sus recetas son legendarias y cualquier bocado es digno de los dioses!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo muy entusiasmado. Yo no tenía ni idea de quien era pero, no iba a desaprovechar la ocasión de conocerlo y aprender algo de el - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Hmmm, entiendo, si que tiene que ser importante... ¡Así que os ayudaré a tenerlo todo preparado!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Choqué ambas palmas de mi mano y las froté - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡Dime en que puedo ayudar!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Finalice mostrando interés en todo este asunto. El joven me encargó que colocase y ordenase las cosas de las estanterías más altas, mientras el apañaba lo que había más abajo. Aquello era un baile de prisas y perfección, todos querían que estuviera perfecto para la llegada del gran chef. Pasaron unos cuarenta minutos y todo estaba ya listo y preparado. Todos los trabajadores se colocaron en fila, mirando hacia la puerta esperando la llegada de aquel tipo, yo no fui menos y me situé entre todos los demás, como uno más, cuando de pronto, el joven al que ayudé, tiró de mi delantal desde la derecha con su mano - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">Vicealmirante Joestar, usted debería de estar más adelante, para darle la bienvenida a Ameg Gho, por su alto cargo</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo en un tono bajo - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¿Yo? Pero apenas le conozco, no sé ni de donde viene ni que logros tiene ni nada...</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dije algo preocupado - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">¡Da igual! ¡Solamente dele la bienvenida y le da paso a que empiece a enseñarnos!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Exclamó con nerviosismo - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Esta bien esta bien... Si insistes lo haré...</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dije dando un paso al frente, situándome así por delante del resto. Cuando de repente, por la puerta entraron 3 personas, siendo la del medio la más destacada, un hombre bastante musculado, con ropas de la Marina pero no las normales y comunes de siempre, era algo más "fresquitas", y su lado, dos soldados de la marina, esta vez si, con su uniforme normal, uno a cada lado.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
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						<span>apariencia Ameg Gho</span>
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					<img src="https://scontent.fbcn10-1.fna.fbcdn.net/v/t39.30808-6/492057683_1240445164753711_3298906684365346641_n.jpg?stp=dst-jpg_p417x417_tt6&amp;_nc_cat=100&amp;ccb=1-7&amp;_nc_sid=f727a1&amp;_nc_ohc=KJ9qHS0jcIEQ7kNvwFNvjzs&amp;_nc_oc=Adngpjw0bJaLwD63Sl-ck_d2NrwqFa6pl8UuNz_UctQc-U8vKhQc9tyqw6X9WaFdd-A&amp;_nc_zt=23&amp;_nc_ht=scontent.fbcn10-1.fna&amp;_nc_gid=9cQLWjRTWb5YPA_wZiDMHQ&amp;oh=00_AfTpcE1XkisqNnT0M7onU0Jx8nQpgxIXeGW8WjWAqsTUJg&amp;oe=6894F070" loading="lazy"  alt="[Imagen: 492057683_1240445164753711_3298906684365...e=6894F070]" class="mycode_img" />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">El tenia que ser Ameg Gho, pero, la verdad, su apariencia no es que fuera muy cercana a lo que un maestro chef se refiere. Pero no hay que juzgar por las apariencias. Mi mentor Kofu no era precisamente el más elegante y refinado ser humano, pero cuando se trataba de hacer comida no había quien le ganase.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Extendí mi mano derecha, con la mano abierta - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡Bienvenido señor Ameg Gho, es un honor recibirle en esta cocina y que nos enseñe sus mejores platos! Soy el Vicealmirante Joe Joestar, un placer</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dije en un tono amable y agradable - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Se se, ya se quien ser tu. Tu ser héroe de Cabos gemelos. Tu salir mucho en periódicos ¿ah? Ahora además tu ser hijo adoptivo de Tucrow</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo de una manera totalmente despreocupada, como si no le importase nada, mientras se acercaba para darme la mano - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Ahora yo no saber que tu gustar el mundo de la cocina, estoy sorprendido</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Terminó mientras soltaba mi mano y me miraba de reojo, adelantándome y sin darme tiempo a poder responderle.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">- </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¡HOLA TODOS AMIGOS! ¡ES UN PLACER ESTAR AQUÍ PARA YO PODER ENSEÑAROS COMO COCINAR RICO Y BIEN!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Gritó a todos los demás, con los brazos en alto mientras de su bolsillo sacó un delantal perfectamente doblado, para extenderlo y colocárselo a la vez que caminaba detrás de la mesa principal de la cocina - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Yo no tener mucho tiempo. Se que yo estar en base más importante de Marina pero me reclaman de muchos sitios ¿si? Lamento que vaya a ser corto, pero yo enseñar receta definitiva</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Mis sentidos se centraron totalmente en el. Mis oídos en escuchar cada una de las palabras de Ameg. Mis ojos en no perder de vista cualquier cosa que hiciera con las manos, aunque si para ello tuviera que usar mi propio Haki. Mi olfato preparado para poder captar cualquier tipo de olor de los ingredientes que usase y combinase. Solamente tuve que contener mi cuerpo en quedarme estático y quieto, para no moverme de allí y hacer lo que el hiciera a la vez, pues seria un gesto bastante feo.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Ameg miró todo lo que había preparado en la mesa, desde ingredientes hasta utensilios, mientras se frotaba la barbilla pensativo -</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color"> Vale vale, tener todo lo que necesito, me gusta lo que veo, buen trabajo y gracias</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo mientras se crujía los dedos de las manos y respiraba hondo - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¡CHOW TAIM BEIBEEEEEE! </span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">- Gritó de manera muy ridícula y comenzó a cocinar.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">- </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Primero de todo yo hacer la masa. Vamos a hacer un tipo de pan distinto pero rico en proteína vegetal</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Agarró harina de trigo, levadura, agua, aceite de oliva y sal. Mezcló todo en un bol y comenzó a removerlo - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Si alguno quiere puede añadir queso, hace que el pan esté cremoso y con sabor diferente</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Asentí con la cabeza mientras le escuchaba. No necesitaba lápiz y papel, daba gracias que tuviera una memoria eidética para estas cosas - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Cuando tengamos todo mezclado hacer una bola. Dejar reposar un par de horas a temperatura ambiente...</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Ameg nos miró a todos, lentamente - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">... pero yo no tener tanto tiempo así que ya venir preparado</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - De repente, dio una palmada con las manos - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¡NADLOR, AHORA!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Por la puerta corriendo, entró un muchacho muy joven con un bol tapado con plástico y una bola - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Yo traer ya masa preparada para clase, yo siempre paso por delante</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo mientras el crio le entregaba el ingrediente y volvía a irse corriendo por donde había venido, esto parecía un circo, pero me gustaba.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Ameg se acercó a las neveras para abrir una de ellas y observar lo que había dentro - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Mmmmm, perfecto, carne fresca y primera calidad</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Agarró dos pechugas de pollo y dos paletillas de cordero y las llevó a la mesa - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Ahora parte importante de la receta, la carne, la chicha como decir algunos</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Agarró un cuchillo y empezó a trocear todas las piezas, quitando huesos, partes dura, y la mayor grasa posible, aunque siempre dejando un poco - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Grasa ser buena, sobre todo en cordero, pero no dejar demasiada, si no uno se pone tocinete, hay que cuidarse</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo mientras cortaba concentrado cuando de repente, nos miró a todos - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Pondremos ambas carnes, pollo y cordero, o también conocido como carne mixto. Hay gente que solo poner una de las dos, pero esa gente estar mal de la cabeza, mejor las dos, mas sabroso y rico</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo con bastante mala leche, mientras terminaba de cortar las carnes en finas y perfectas láminas.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">A continuación, encendió un par de fogones, agarró dos sartenes grande, y en cada una puso un par de gotas de aceite y la carne, separándolas - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Ahora cocinar bien carne, que quede tostada pero no quemada, hay que saber encontrar punto perfecto para que sigan estando jugosas y tiernas. Esto hacerse mejor con maquina especial pero aquí no tener. Yo tener que hablar con almirante de flota para que os ponga aquí esas maquinas y cocinar más fácil, si si</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo mientras miraba al techo de la cocina, casi con orgullo - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¡AH! Mientras carne hacerse ahora toca lo más fácil</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - volvió a la nevera, esta vez a la de verduras y vegetales, agarrando lechuga, cebolla, tomate y lombarda - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">No olvidar poner un poco de verde y campo, así hacer plato equilibrado con todo, rico y sano</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Comenzó a trocear la lechuga en juliana, la cebolla en aros perfectos, la lombarda cruda de manera irregular, y por último el tomate, un poco en rodajas y otro poco en trozos pequeños. Cuando de repente, nos miró a todos casi con una mirada asesina - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">... Tomate poder ponerse, estar rico. Pero tomate romper pan de pita que nos ha costado mucho hacer ¡SIN TOMATE!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Y procedió a tirar el tomate a la basura, algo que no me gustó en absoluto, pues está desperdiciando un alimento, pero me contuve y dejé pasarlo esta vez por la ocasión.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">A continuación, dejó todas las verduras cortadas encima de la tabla de madera, y pasó a sacar la bola de masa del bol que trajo aquel muchacho. Nos miró a todos - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Ahora mirar como hacer bien la forma de pan de pita, mucho ojo</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo mientras hábilmente con sus manos, arrancó un poco de masa y comenzó a darle forma. Era aplanada, pero dejando espacio dentro, para así, supuse, poder rellenarlo con todos los demás ingredientes por una apertura horizontal -</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color"> Así se hace, no misterio alguno</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo riéndose, y una vez más, una palmada - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¡NADLOR!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - El crio entró de nuevo corriendo a la cocina, esta vez con una bandeja de horno y varios de esos panes que estaba haciendo, pero ya horneados y listos para rellenar -</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color"> Ya decir yo, no tener mucho tiempo, tener todo preparado ¿ah?</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo mientras cogía la bandeja y el muchacho volvió a salir de allí como una centella. Parecía que la receta estaba ya terminada, un par de golpes con la espátula a las dos sartenes con carnes, la cual ya estaba perfectamente hecha, sin llegar a quemarse.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">- </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Ahora mucho ojo</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Ameg comenzó a rellenar aquellos panes con todos los demás ingredientes, estaba en lo cierto. Era como una especie de bocadillo pero, diferente, no sabía decir, pero tenía una pinta estupenda, mezclando todo entre aquel pan, se podía notar el calor que desprendía la carne. Al terminar, lo puso en un plato, como si de una obra de arte se tratara, y lo puso en el centro de la mesa donde todos podíamos verlo. Nos miró de nuevo - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Pero falta toque mágico</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - De repente, de ambos de sus bolsillos del pantalón, como si de un vaquero se tratase, se sacó dos botes: Uno blanco y uno rojo, y comenzó, empezando por el blanco, a echar una especie de salsa -</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color"> Salsa blanca es salsa yogurt con ajo, zumo limón, pimienta negra, comido y otras especias al gusto, fácil de hacer y rica</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Luego, agarró la roja e hizo el mismo procedimiento, hasta que se paró en seco y volvió a mirarnos a todos de manera muy seria - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Esta salsa no poder decir que lleva, es un secreto que pocos conocen, es la que da... TOQUE, a nuestro plato, difícil de hacer</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Sentenció, finalizando así su plato. Me miró fijamente a mi a los ojos - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Joestar, toma, prueba</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo mientras me acercaba un poco más el plato por la mesa. Me adelanté sin decir nada y agarré aquel manjar. Olía que daba gusto, era difícil de explicar pero era asombroso. Sin media palabra, procedí y le pegué un bocado, manchándome la barba de aquellas salsas, pero... me daba igual. Aquello estaba buenísimo, no podía contener la alegría - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Ameg... Esto está increíble...</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dije mientras degustaba cada uno de los sabores, y en especial, aquella salsa roja la cual no quiso decirnos. Pero, creo que pude descifrar que es lo que llevaba, me moría de ganas de decirlo y ver su reacción, pero preferí callarme, y cuando estuviera en una cocina yo solo, poder intentar replicarla. Volví a dejarlo en el plato y me eché hacia atrás.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">- </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Aquí terminar mi clase, se que ser muy rápida, pero creo que quedar claro como hacer uno de los mejores platos. Ahora os toca a vosotros. Eso es todo. Adiós y gracias</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Y tras esto, como quien no quiere la cosa, se fue sin más, como si aquí nada hubiera pasado. Puede que fuera un hombre bastante ocupado o que tuviera poco tiempo, pero bastante descortés por su parte. Por mi parte, yo salí de la cocina lentamente, pensando y analizando los sabores que aún estaban por todo mi paladar - </span><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Esta receta la haré... Y la mejoraré...</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Pensé, casi como si fuera un desafío indirecto a Ameg, aunque era algo más como propósito personal que otra cosa.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Estos dos últimos años han sido raros, pero al menos, he conseguido avanzar como persona y como Marine. Y ahora, nos íbamos a un nuevo destino, y nada más y nada menos que, por fin, en nuestro propio barco. Esta tarea se la encargué expresamente a Apolo, ya que el era quien iba a navegar por los mares, y también que pudiera coger un poco de energías tras todo lo vivido. Y bueno... el resultado fue lo menos esperado. Un barco super exótico, colorido, muy "Apolo". Quizás no era lo más acertado para una División de la Marina pero... me daba igual. Todo aquello que hicieran mis compañeros, me parecía bien y lo iba a aceptar sin problema, y si a Apolo le gustó este barco, a mi también. Quizás no no venga mal algo de alegría para arrancar otra vez, esta vez, dirección el Nuevo Mundo.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Y nuestra primera parada, era una isla llamada Mystoria. Un isla totalmente salvaje, llena de todo tipo de fauna, y aislada y deshabitada por humanos. Según nos íbamos acercando, se podía notar el calor que hacía allí, pues como se podía divisar a lo lejos, un enorme volcán era la guinda del pastel de aquel sitio. Nos estábamos adentrando a lo desconocido, y a un nuevo mundo que no iba a ser amable. Pero, nos hemos vuelto más fuertes, todos y cada uno de nosotros estábamos más que preparados para afrontar lo que se nos pusiera por delante. De momento, teníamos un plan para hacer en esta isla, pero primero habría que investigarla bien, saber que nos íbamos a encontrar por allí, la idea de que por la isla anden sueltas bestias de todo tipo no era muy tranquilo que digamos, y eso de que estaba totalmente deshabitada por humanos tampoco me convencía demasiado, mejor prevenir, para que no nos pillase por sorpresa nada. Apolo atracó el galeón perfectamente a la isla, para que pudiéramos bajar sin problema alguno. Toqué tierra tras varios días navegando, era el momento.</span><br />
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">- </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">División 17, en marcha</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> -</span></span></div>
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><div class='custom-spoiler'>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Mi FIC (tanto individual como grupal), supero las 3.615 palabras que tenía que hacer. Como eran poquitas cosas, he justificado lo que es el "volverme más fuerte", y la subida de oficios. Espero que haya sido divertido de leer al menos.
				</div>
			</div></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Por fin un poco de paz. Por fin un poco de tranquilidad. Aunque, ¿por cuanto tiempo? Estas últimas semanas han sido un completo caos. Alegrías, tristezas, perdidas, esperanzas... Ya no sé ni como sentirme. Pensaba que no iba a poder aguantar más pero, aquí estoy, aquí sigo, sin agachar la cabeza, poniéndome de pie una vez más.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">La operación en el archipiélago Sabaody no terminó como se esperaba que terminase, pero, si que acabó mejor de lo que podía haber acabado, y ya es decir. Por lo que a mí respecta, cumplí mi misión y encargo que se me dio: Capturar a Rapax Gin, un miembro de la banda pirata Mushoku, el cual tenía una fruta destructiva de tal magnitud como para que la Marina no le dejase avanzar más allá y dejarle a sus anchas. No fue un problema para mí, lo derroté fácilmente, y sin usar mi fruta del diablo. No sé si se estaba conteniendo, si era pacifico, o si realmente aún no había despertado todo su potencial, pero desde luego, y estaba más que claro, que la Marina tenía razón. Y ahora anda suelto, otra vez, tuve que dejar su cuerpo abandonado en el campo de batalla por otras obligaciones mayores. Me pregunto donde estará ahora, ya no solo el, si no todos sus compañeros, los cuales, uno de ellos, Korg según su cartel de recompensa, acabó con la vida de James. No sé que fue lo que pasó, pero estaba convencido de que no tuvo que ser fácil. James sería un completo descerebrado para algunas cosas y ordenes que se le llegaban a ordenar, pero, por otro lado, si el enemigo era un criminal, no dudaba ¿Quizás podría haberlo impedido? ¿Tanto yo, o alguno de los demás? No lo sé, y no creo que tenga respuesta ahora ni nunca. Lo pasado, pasado está, aunque no olvido lo que hicieron, tanto a James, como a Sephiroth.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pero, la muerte de Ryze fue la que más me tocó en lo personal de las dos. Llevaba más tiempo con ella, la conocía mejor que a James. Era dulce, amable, compañera y solidaria. Incluso le costaba pelear muchas veces, pues su naturaleza pacifista estaba por encima, aunque si la cosa se ponía mal, no dudaba tampoco. Estaba muy acostumbrado a verla siempre en el hombro de Karl, siendo muchas veces la conciencia de la propia semioni, apaciguandola y calmándola cuando tocaba. Eran inseparables, y ahora, esas ratas de los Alas Negras, acabaron con su vida, más concretamente, Kenzo "The Kid" Fugiwara, un chaval dentro de una banda pirata la cual ya llevan un puñado de asesinatos, entre ellos dos marines (al menos que yo sepa), y encima, uno de ellos un Zoodiacool. Ahora me arrepiento de aquella tarde en esa taberna de Momoiro, donde conversé con Triana Tempesta y su compañera paleta, Jolyne Jones. No estaba en buena posición siendo territorio enemigo revolucionario pero, si llego a saber esto, no las hubiera dejado escapar de allí. Parece ser que, aún con su capitán en Impel Down van a seguir su camino y haciendo de las suyas. Y eso me parece perfecto. No pienso dejarles escapar la próxima vez que tan solo vea a alguno de ellos. Pienso destruir completamente su banda.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pero, el tiempo pasa muy lento en Marineford. Más cuando debemos quedarnos aquí fortaleciéndonos para avanzar a lo que llaman, "el nuevo mundo". Y, aunque pueda ser más o menos aburrido o incluso tedioso por el tiempo, lo comprendo perfectamente. He podido ver con mis ojos lo que es capaz de hacer uno de los que están considerados como piratas más peligrosos de los mares, y tan solo era una pizca de su monstruosa fuerza. Gracias a mi fruta, y por supuesto, a mi amigo cazador, Viktor, pude aguantar un golpe de aquel demonio. Estaba vivo de milagro, y pudimos salir de allí sanos y salvos, es lo importante. Es por eso que debía hacerme más fuerte, dominar aún más mi fruta del diablo, la cual, por suerte, poco a poco la controlo mejor. Estaba demasiado acostumbrado a ser una serpiente ágil y rápida, no un mastodonte de casi veinticinco metros de altura y que pesa toneladas. Pero las cosas como son, esta fruta me hacía más fuerte.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">También el uso de los Hakis, el cual gracias a Fuguwu pudimos aprender que hay un siguiente nivel, tanto en el haki de observación como en el de armamento. Estaba claro que se me daba mejor el primero de todos, no me costó mucho poder aprender gracias al entrenamiento de nuestro compañero gyojin. Estando donde estamos, el peligro era casi nulo, por lo que era difícil de poder ponerlo en practica muchas veces, así que les pedí a toda la División que, cuando tuvieran la ocasión, me atacaran por sorpresa y así poder ir entrenándolo. Era algo raro de ver a veces, sobre todo a ojos de los demás marines, pero era más que eficiente para poder dominarlo poco a poco. Por otra parte, el haki de armamento también iba a un paso más allá. En este, Karl fue una vez más mi tutora, y por supuesto, cumplió perfectamente a la hora de enseñarme. Entrenamientos duros, difíciles e intensos, como nos gusta a ambos. El siguiente nivel hacía que mi cuerpo se endureciera mucho más, llegando así a poder defenderme mejor, pero también a tener una mejor ofensiva, y no solo el poder golpear a los usuarios de frutas Logia, si no también de manera normal, haciendo que mis golpes fueran más duros. Así pudimos perfeccionar el haki de armamento, que, la verdad, juntándolo con el poder de mi fruta del diablo, me sentía totalmente un acorazado, un buque. Era como, un bastión. Así que proseguí en mejorarlo todo lo que podía, poco a poco, hasta que mi piel fuera totalmente inquebrantable e inamovible. Lo estaba consiguiéndolo, me sentía más fuerte. Pero no todo era fuerza física y estar preparado para la pelea. También me centré en mejorar mi conocimiento, no solo saber de cocina. Así que me puse a estudiar allí medicina, para que cuando fuera la ocasión, estar preparado para al menos unos auxilios básicos, mínimo eso, pero por supuesto, ir a más con ello, hasta donde pudiera. Me sentía totalmente un erudito cuando estudiaba en la biblioteca de Marineford, rodeado de médicos muy aptos y cualificados, y aquello daba sus frutos; aprendí rápido y muy bien sobre ello, aunque, me interesaba mucho más siempre por la rama de medicina. El poder crearlas tu con tus propias manos era algo increíble, hasta el punto de poder jugar con lo inmoral. Pero, esto es asunto para mucho más adelante en el tiempo. Por el momento, con el conocimiento que estaba adquiriendo estaba más que satisfecho.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pero por supuesto, independientemente de todo esto, mi pasión era la que era: la cocina, los fogones, la gastronomía. Era algo que nunca iba a irse de mi propio ser. Llevaba mucho tiempo sin poder hacer platos y recetas, desde aquel día que iba a preparar un festín en Momoiro, donde necesitaba ingredientes de calidad, y Gol D. Ick interrumpió totalmente mis intenciones. De vez en cuando, me dejaba caer por los comedores de las instalaciones de Marineford, ayudando a los cocineros y novatos de cocina. Algunos veían mal que, alguien con el cargo de Vicealmirante estuviera ahí, haciendo platos de comida, sirviéndolos incluso a los demás, pero a mí eso me daba igual. Cuando me ponía el delantal y entraba dentro de una cocina, el resto de cosas se me olvidaban, y me dedicaba a lo que más me gusta. El ver como los demás estaban tan contentos y como disfrutaban cada uno de los platos de comida era algo que no podía explicar, me llenaba como persona.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Uno de los días que estuve ayudando, los cocineros y aprendices estaban bastante nerviosos. No paraban quietos, intentando dejar todo en el mayor orden posible, todo limpio, todo impecable, mientras algunos de ellos exclamaban "¡No tardará en llegar, más rápido!", no estaba entendiendo bien lo que pasaba allí, así que cogí por banda a uno de los aprendices más jóvenes que había por allí y le pregunté que quien tenía que venir - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">¿¡Acaso no lo sabe, Vicealmirante Joestar!? ¡Hoy viene Ameg Gho, uno de los mejores cocineros que tiene la Marina! ¡Sus recetas son legendarias y cualquier bocado es digno de los dioses!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo muy entusiasmado. Yo no tenía ni idea de quien era pero, no iba a desaprovechar la ocasión de conocerlo y aprender algo de el - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Hmmm, entiendo, si que tiene que ser importante... ¡Así que os ayudaré a tenerlo todo preparado!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Choqué ambas palmas de mi mano y las froté - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡Dime en que puedo ayudar!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Finalice mostrando interés en todo este asunto. El joven me encargó que colocase y ordenase las cosas de las estanterías más altas, mientras el apañaba lo que había más abajo. Aquello era un baile de prisas y perfección, todos querían que estuviera perfecto para la llegada del gran chef. Pasaron unos cuarenta minutos y todo estaba ya listo y preparado. Todos los trabajadores se colocaron en fila, mirando hacia la puerta esperando la llegada de aquel tipo, yo no fui menos y me situé entre todos los demás, como uno más, cuando de pronto, el joven al que ayudé, tiró de mi delantal desde la derecha con su mano - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">Vicealmirante Joestar, usted debería de estar más adelante, para darle la bienvenida a Ameg Gho, por su alto cargo</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo en un tono bajo - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¿Yo? Pero apenas le conozco, no sé ni de donde viene ni que logros tiene ni nada...</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dije algo preocupado - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">¡Da igual! ¡Solamente dele la bienvenida y le da paso a que empiece a enseñarnos!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Exclamó con nerviosismo - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Esta bien esta bien... Si insistes lo haré...</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dije dando un paso al frente, situándome así por delante del resto. Cuando de repente, por la puerta entraron 3 personas, siendo la del medio la más destacada, un hombre bastante musculado, con ropas de la Marina pero no las normales y comunes de siempre, era algo más "fresquitas", y su lado, dos soldados de la marina, esta vez si, con su uniforme normal, uno a cada lado.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><div class='custom-spoiler'>
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						<span>apariencia Ameg Gho</span>
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">El tenia que ser Ameg Gho, pero, la verdad, su apariencia no es que fuera muy cercana a lo que un maestro chef se refiere. Pero no hay que juzgar por las apariencias. Mi mentor Kofu no era precisamente el más elegante y refinado ser humano, pero cuando se trataba de hacer comida no había quien le ganase.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Extendí mi mano derecha, con la mano abierta - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡Bienvenido señor Ameg Gho, es un honor recibirle en esta cocina y que nos enseñe sus mejores platos! Soy el Vicealmirante Joe Joestar, un placer</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dije en un tono amable y agradable - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Se se, ya se quien ser tu. Tu ser héroe de Cabos gemelos. Tu salir mucho en periódicos ¿ah? Ahora además tu ser hijo adoptivo de Tucrow</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo de una manera totalmente despreocupada, como si no le importase nada, mientras se acercaba para darme la mano - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Ahora yo no saber que tu gustar el mundo de la cocina, estoy sorprendido</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Terminó mientras soltaba mi mano y me miraba de reojo, adelantándome y sin darme tiempo a poder responderle.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">- </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¡HOLA TODOS AMIGOS! ¡ES UN PLACER ESTAR AQUÍ PARA YO PODER ENSEÑAROS COMO COCINAR RICO Y BIEN!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Gritó a todos los demás, con los brazos en alto mientras de su bolsillo sacó un delantal perfectamente doblado, para extenderlo y colocárselo a la vez que caminaba detrás de la mesa principal de la cocina - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Yo no tener mucho tiempo. Se que yo estar en base más importante de Marina pero me reclaman de muchos sitios ¿si? Lamento que vaya a ser corto, pero yo enseñar receta definitiva</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Mis sentidos se centraron totalmente en el. Mis oídos en escuchar cada una de las palabras de Ameg. Mis ojos en no perder de vista cualquier cosa que hiciera con las manos, aunque si para ello tuviera que usar mi propio Haki. Mi olfato preparado para poder captar cualquier tipo de olor de los ingredientes que usase y combinase. Solamente tuve que contener mi cuerpo en quedarme estático y quieto, para no moverme de allí y hacer lo que el hiciera a la vez, pues seria un gesto bastante feo.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Ameg miró todo lo que había preparado en la mesa, desde ingredientes hasta utensilios, mientras se frotaba la barbilla pensativo -</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color"> Vale vale, tener todo lo que necesito, me gusta lo que veo, buen trabajo y gracias</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo mientras se crujía los dedos de las manos y respiraba hondo - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¡CHOW TAIM BEIBEEEEEE! </span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">- Gritó de manera muy ridícula y comenzó a cocinar.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">- </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Primero de todo yo hacer la masa. Vamos a hacer un tipo de pan distinto pero rico en proteína vegetal</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Agarró harina de trigo, levadura, agua, aceite de oliva y sal. Mezcló todo en un bol y comenzó a removerlo - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Si alguno quiere puede añadir queso, hace que el pan esté cremoso y con sabor diferente</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Asentí con la cabeza mientras le escuchaba. No necesitaba lápiz y papel, daba gracias que tuviera una memoria eidética para estas cosas - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Cuando tengamos todo mezclado hacer una bola. Dejar reposar un par de horas a temperatura ambiente...</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Ameg nos miró a todos, lentamente - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">... pero yo no tener tanto tiempo así que ya venir preparado</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - De repente, dio una palmada con las manos - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¡NADLOR, AHORA!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Por la puerta corriendo, entró un muchacho muy joven con un bol tapado con plástico y una bola - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Yo traer ya masa preparada para clase, yo siempre paso por delante</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo mientras el crio le entregaba el ingrediente y volvía a irse corriendo por donde había venido, esto parecía un circo, pero me gustaba.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Ameg se acercó a las neveras para abrir una de ellas y observar lo que había dentro - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Mmmmm, perfecto, carne fresca y primera calidad</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Agarró dos pechugas de pollo y dos paletillas de cordero y las llevó a la mesa - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Ahora parte importante de la receta, la carne, la chicha como decir algunos</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Agarró un cuchillo y empezó a trocear todas las piezas, quitando huesos, partes dura, y la mayor grasa posible, aunque siempre dejando un poco - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Grasa ser buena, sobre todo en cordero, pero no dejar demasiada, si no uno se pone tocinete, hay que cuidarse</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo mientras cortaba concentrado cuando de repente, nos miró a todos - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Pondremos ambas carnes, pollo y cordero, o también conocido como carne mixto. Hay gente que solo poner una de las dos, pero esa gente estar mal de la cabeza, mejor las dos, mas sabroso y rico</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo con bastante mala leche, mientras terminaba de cortar las carnes en finas y perfectas láminas.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">A continuación, encendió un par de fogones, agarró dos sartenes grande, y en cada una puso un par de gotas de aceite y la carne, separándolas - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Ahora cocinar bien carne, que quede tostada pero no quemada, hay que saber encontrar punto perfecto para que sigan estando jugosas y tiernas. Esto hacerse mejor con maquina especial pero aquí no tener. Yo tener que hablar con almirante de flota para que os ponga aquí esas maquinas y cocinar más fácil, si si</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo mientras miraba al techo de la cocina, casi con orgullo - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¡AH! Mientras carne hacerse ahora toca lo más fácil</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - volvió a la nevera, esta vez a la de verduras y vegetales, agarrando lechuga, cebolla, tomate y lombarda - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">No olvidar poner un poco de verde y campo, así hacer plato equilibrado con todo, rico y sano</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Comenzó a trocear la lechuga en juliana, la cebolla en aros perfectos, la lombarda cruda de manera irregular, y por último el tomate, un poco en rodajas y otro poco en trozos pequeños. Cuando de repente, nos miró a todos casi con una mirada asesina - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">... Tomate poder ponerse, estar rico. Pero tomate romper pan de pita que nos ha costado mucho hacer ¡SIN TOMATE!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Y procedió a tirar el tomate a la basura, algo que no me gustó en absoluto, pues está desperdiciando un alimento, pero me contuve y dejé pasarlo esta vez por la ocasión.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">A continuación, dejó todas las verduras cortadas encima de la tabla de madera, y pasó a sacar la bola de masa del bol que trajo aquel muchacho. Nos miró a todos - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Ahora mirar como hacer bien la forma de pan de pita, mucho ojo</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo mientras hábilmente con sus manos, arrancó un poco de masa y comenzó a darle forma. Era aplanada, pero dejando espacio dentro, para así, supuse, poder rellenarlo con todos los demás ingredientes por una apertura horizontal -</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color"> Así se hace, no misterio alguno</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo riéndose, y una vez más, una palmada - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¡NADLOR!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - El crio entró de nuevo corriendo a la cocina, esta vez con una bandeja de horno y varios de esos panes que estaba haciendo, pero ya horneados y listos para rellenar -</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color"> Ya decir yo, no tener mucho tiempo, tener todo preparado ¿ah?</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo mientras cogía la bandeja y el muchacho volvió a salir de allí como una centella. Parecía que la receta estaba ya terminada, un par de golpes con la espátula a las dos sartenes con carnes, la cual ya estaba perfectamente hecha, sin llegar a quemarse.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">- </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Ahora mucho ojo</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Ameg comenzó a rellenar aquellos panes con todos los demás ingredientes, estaba en lo cierto. Era como una especie de bocadillo pero, diferente, no sabía decir, pero tenía una pinta estupenda, mezclando todo entre aquel pan, se podía notar el calor que desprendía la carne. Al terminar, lo puso en un plato, como si de una obra de arte se tratara, y lo puso en el centro de la mesa donde todos podíamos verlo. Nos miró de nuevo - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Pero falta toque mágico</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - De repente, de ambos de sus bolsillos del pantalón, como si de un vaquero se tratase, se sacó dos botes: Uno blanco y uno rojo, y comenzó, empezando por el blanco, a echar una especie de salsa -</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color"> Salsa blanca es salsa yogurt con ajo, zumo limón, pimienta negra, comido y otras especias al gusto, fácil de hacer y rica</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Luego, agarró la roja e hizo el mismo procedimiento, hasta que se paró en seco y volvió a mirarnos a todos de manera muy seria - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Esta salsa no poder decir que lleva, es un secreto que pocos conocen, es la que da... TOQUE, a nuestro plato, difícil de hacer</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Sentenció, finalizando así su plato. Me miró fijamente a mi a los ojos - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Joestar, toma, prueba</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dijo mientras me acercaba un poco más el plato por la mesa. Me adelanté sin decir nada y agarré aquel manjar. Olía que daba gusto, era difícil de explicar pero era asombroso. Sin media palabra, procedí y le pegué un bocado, manchándome la barba de aquellas salsas, pero... me daba igual. Aquello estaba buenísimo, no podía contener la alegría - </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Ameg... Esto está increíble...</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Dije mientras degustaba cada uno de los sabores, y en especial, aquella salsa roja la cual no quiso decirnos. Pero, creo que pude descifrar que es lo que llevaba, me moría de ganas de decirlo y ver su reacción, pero preferí callarme, y cuando estuviera en una cocina yo solo, poder intentar replicarla. Volví a dejarlo en el plato y me eché hacia atrás.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">- </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Aquí terminar mi clase, se que ser muy rápida, pero creo que quedar claro como hacer uno de los mejores platos. Ahora os toca a vosotros. Eso es todo. Adiós y gracias</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Y tras esto, como quien no quiere la cosa, se fue sin más, como si aquí nada hubiera pasado. Puede que fuera un hombre bastante ocupado o que tuviera poco tiempo, pero bastante descortés por su parte. Por mi parte, yo salí de la cocina lentamente, pensando y analizando los sabores que aún estaban por todo mi paladar - </span><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Esta receta la haré... Y la mejoraré...</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Pensé, casi como si fuera un desafío indirecto a Ameg, aunque era algo más como propósito personal que otra cosa.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Estos dos últimos años han sido raros, pero al menos, he conseguido avanzar como persona y como Marine. Y ahora, nos íbamos a un nuevo destino, y nada más y nada menos que, por fin, en nuestro propio barco. Esta tarea se la encargué expresamente a Apolo, ya que el era quien iba a navegar por los mares, y también que pudiera coger un poco de energías tras todo lo vivido. Y bueno... el resultado fue lo menos esperado. Un barco super exótico, colorido, muy "Apolo". Quizás no era lo más acertado para una División de la Marina pero... me daba igual. Todo aquello que hicieran mis compañeros, me parecía bien y lo iba a aceptar sin problema, y si a Apolo le gustó este barco, a mi también. Quizás no no venga mal algo de alegría para arrancar otra vez, esta vez, dirección el Nuevo Mundo.</span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Y nuestra primera parada, era una isla llamada Mystoria. Un isla totalmente salvaje, llena de todo tipo de fauna, y aislada y deshabitada por humanos. Según nos íbamos acercando, se podía notar el calor que hacía allí, pues como se podía divisar a lo lejos, un enorme volcán era la guinda del pastel de aquel sitio. Nos estábamos adentrando a lo desconocido, y a un nuevo mundo que no iba a ser amable. Pero, nos hemos vuelto más fuertes, todos y cada uno de nosotros estábamos más que preparados para afrontar lo que se nos pusiera por delante. De momento, teníamos un plan para hacer en esta isla, pero primero habría que investigarla bien, saber que nos íbamos a encontrar por allí, la idea de que por la isla anden sueltas bestias de todo tipo no era muy tranquilo que digamos, y eso de que estaba totalmente deshabitada por humanos tampoco me convencía demasiado, mejor prevenir, para que no nos pillase por sorpresa nada. Apolo atracó el galeón perfectamente a la isla, para que pudiéramos bajar sin problema alguno. Toqué tierra tras varios días navegando, era el momento.</span><br />
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">- </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">División 17, en marcha</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> -</span></span></div>
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><div class='custom-spoiler'>
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					Mi FIC (tanto individual como grupal), supero las 3.615 palabras que tenía que hacer. Como eran poquitas cosas, he justificado lo que es el "volverme más fuerte", y la subida de oficios. Espero que haya sido divertido de leer al menos.
				</div>
			</div></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[FIC - Salto temporal] Eufrasia]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1862</link>
			<pubDate>Tue, 29 Jul 2025 15:55:11 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=271">Apolo Bahía</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1862</guid>
			<description><![CDATA[Los días se sucedieron uno tras otro, de forma lenta y aburrida, en el cuartel general de Marineford. Había pasado ya casi una semana desde el fatídico día en el que la División 17 tuvimos esa reunión con el estirado y el abuelo senil. No dejaba de darle vueltas al hecho de que nos reconociese en nuestra cara que, el día en el que nos topamos con el yonko pelirrojo, fuimos enviados como carnaza para ganar tiempo y así proteger una piedra que servía de interés para el Gobierno Mundial, organización que yo siempre he repudiado. Todo lo sucedido en aquel archipiélago hacía temblar cada vez más los cimientos de mis ideales acerca de por lo que servía y trabajaba: Subastas de esclavos que eran vox populi, como si fuese lo más normal del mundo; experimentos en personas fallidos, lo cual nos llevó a desfilar como verdugos a través de las calles de la resinosa isla sin que lo supiésemos; ser puras herramientas desechables, ya que antes de nosotros hubo otros tantos que cayeron y cuando lo hagamos nosotros, otros tantos vendrán a sustituirnos. Pero claro, tenía que estar contento y agradecido porque, a pesar de haber perdido media cara y vivir limitado sin vista ni oído, había sido ascendido a comodoro. Comodoro Bahía. Podía ir por los pasillos de tal digna organización presumiendo de tener una enorme capa cubriendo mi espalda, pura fachada ostentosa que hacía emitir una imagen de respeto a los demás, como si yo fuese una persona diferente la tuviese o no. Estaría agradecido de no ser porque no me importaba lo más mínimo ser comodoro, soldado raso o churrero. La única parte positiva que saqué en claro de aquella reunión fue ver como Karl, mi compañera y maestra en el arte del waki, se alteró tanto como yo ante el desfiladero de sandeces que escuchamos. Karl estaba a un paso de poder ser almirante y quizás lo más sensato era ayudarla a que alcanzase ese rango. Siendo uno de los mayores pilares de la Marina, quizás pudiésemos ganar algo más de independencia... y definitivamente me fiaba más de ella que de aquellos que nos habían dado órdenes hasta ahora. <br />
<br />
El combate contra el mercenario aquella tarde también había resultado ser un fracaso... o eso me dijeron. La verdad es que no podía recordar nada más allá de haber sentido calor, acompañado de aquella sensación de mareo y presión sobre mi propia alma que había sentado varias veces desde que había llegado al Grand Line. Lo único que podría haber sacado de aquel combate habría sido una muesca más en el filo de mi orgullo pero al no haber podido hacer ni recordar nada, era como si no me importase. Ni siquiera podía entender qué era esa fuerza que sentí por primera vez en Momoiro, con la bienvenida de aquella revolucionaria tan extraña y de piernas como columnas dóricas. Aquel enfrentamiento había sido más doloroso para el orgullo propio. No sólo porque nuestra recién conocida compañera nos había abandonado a Fuguwu y a mí, sino porque ambos, esforzándonos, no podíamos dejar de sentir que estábamos siendo tratados como juguetes por una persona mucho más poderosa que los dos juntos. Por no mencionar que aquel incidente fue lo que provocó que entrase con el pie izquierdo en la nueva división. Aunque tampoco me arrepentía, no podía saber que nuestro jefe no tendría la humildad y el liderazgo de dar la cara por sus subordinados para al menos disculparse.<br />
<br />
Lo genuinamente extraño de todo ésto, es el hecho de que mi camino parece marcado por soldados de la revolución allá dónde vaya. Más allá de Marcia, en Sabaody se topó en mi camino aquel mink panda que resultaba ser más diplomático que lo que acostumbraba a encontrarme. Recuerdo que le observaba y oía, sin bajar la guardia por si me estaban preparando otra trampa, pero se veía que ambos teníamos el mismo objetivo a pesar de estar en bandos diferentes. El cartel de recompensa del mink había salido en los periódicos junto a otro revolucionario más, el cual conocía desde mi adolescencia desde que mi vida cambió para mal y tuve que reiniciar todo en Ballywood. Hijos de la revolución mirase dónde mirase... y quizás aliados en algún punto de mi vida ya que me había ganado tener el contacto del panda. Visto los acontecimientos de todo lo que me ocurría, tenerlo no era algo baladí.<br />
<br />
Esa noche me encontraba en la habitación que me habían cedido, dentro del cuartel general. Desde las ventanas del imponente edificio que se situaba encima de la inmensa base rocosa, se podía ver completamente la semiluna que formaba el terreno de la isla junto a su bahía. Era impresionante ver la batería de cañones que recorrían todo el perímetro, así como los búnkeres y las torres de vigilancia que hacían que el lugar se viese como una fortaleza imposible de invadir. Gracias a tener un rango alto dentro de la institución, podía tener una habitación propia. No era muy ostentosa, de hecho sólo tenía una cama, librerías y un escritorio de tocador junto a su espejo... pero tampoco necesitaba nada especial. Me incorporé de la cama y caminé hacia la ventana del habitáculo, haciendo crujir de forma sonora las tablas del suelo con mis pisadas. La abrí y apoyé mis antebrazos en el borde, admirando el reflejo de la luna sobre el mar en el horizonte y las luces que aún quedaban encendidas en la pequeña ciudadela que se situaba debajo del cuartel general. Ciudadela en la que habitaban algunos soldados junto a sus familias. Aún estábamos en invierno pero, a pesar de proceder de una isla tropical del sur, me gustaba sentir también el frescor de la brisa marina, la cual invadió la habitación. Desde que aquel emperador me había mutilado me costaba dormir por las noches pero poco a poco estaba volviendo al a normalidad y la herida ya no me dolía. Perdí la cuenta de los minutos que me quedé allí de pie, reflexivo en medio de la tranquilidad de la noche, en medio de la oscuridad de mi habitación ya que la única luz que entraba era la que la luna llena emitía. La ausencia de dolor en mi rostro me hizo sentir que era la hora, así que caminé hacia el tocador y me senté en frente del espejo, mirando cómo los vendajes todavía cubrían diagonalmente mi cara. Poco a poco empecé a retirarlos con mucho cuidado. A pesar de estar curado, el haber sentido un dolor tan intenso durante días, hacía que sintiese extraño tocar esa zona por lo que quedaban trazos de paranoia dentro de mi cabeza. Dejé caer la tela de los vendajes sobre el tocador y permanecí inmóvil y sereno mirando mi nuevo rostro. Mi firmeza e impasibilidad daba la sensación de que me habían extraído el propio alma. No oía nada. Y de repente, ruido. Tamborileé los dedos de forma repetida y constante, cada vez más rápido y fuerte. Mi cabeza se estaba llenando de ruido viendo como mi bello rostro se había destrozado de esa forma, de cómo me costaba poder ver, oír, reaccionar a lo que ocurría a mi alrededor. De cómo me limitaría todo, de las miradas de los desconocidos que atraería todo esto, puesto que ver a alguien mutilado de esta forma impacta y no es común. El ruido me estaba sobrepasando y estaba alterando a mi cánido interior. Inconscientemente rompí el espejo con una volea con mi puño diestro y, con mi zurda, generé una corriente de arena que levantó al tocador por los aires, haciendo que volase y atravesase la puerta de mi habitación, rompiéndose ambos en trozos de madera y provocando un escándalo en medio de la noche. Otra vez estaba actuando por puro instinto, como el día en el que en Sabaody me descontrolé al ver al Patriota aniquilar a aquella niña delante de mis narices. Volví a la ventana, apoyé mis manos en ambos lados de los marcos y empecé a respirar la brisa marina invernal. Tras respirar profundamente un par de veces, sin darme cuenta estaba empezando a cantar. Como si de una maniobra de rescate por parte de mi propio cerebro fuese, cantaba las canciones populares que solía oír en mi isla natal, en Samba. A mi cabeza empezaron a venir las imágenes de la Selva Anozama, de los campos de cañas de azúcar que recorrían la isla. Venían imágenes de los festivales de verano, de las playas, de mi gente... pero sobre todo recordé a mi madre. Recordé las enseñanzas que ella me transmitió, sus entrenamientos, el cómo patinábamos y surfeábamos juntos y cómo heredé sus valores. Recordé cómo me decía que tenía que mantener firme mi alma y mi camino cuando las cosas saliesen mal. Cómo eso me ayudó a no perder el rumbo cuando hui en exilio a Ballywood y poco a poco, empecé a relajarme y a recomponer mi compostura. A pesar de ser muy sereno y pasota, siempre me decían que a veces tenía un instinto salvaje dentro, como un perro de caza. Por eso mi espalda estaba recubierta de tinta en forma de un zorro. Los zorros siempre han sido más astutos e inteligentes, más adaptables. No podía olvidar eso ni dejarme llevar cuando la situación me sobrepasaba, aunque me costaba. Me eché el pelo hacia atrás y me tumbé en la cama. Todo ésto me tenía que servir de toque de atención, de que quizás el mundo era demasiado hostil y tenía que estar preparado para ello. Un punto de inflexión para reconstruirme, volver a sacar en claro cuál tendría que ser mi camino y de entrenar para que nadie pudiese volver a hacerme pasar por lo que había pasado hasta ahora. Poco a poco, envuelto en mis pensamientos y en las canciones de mi lugar de origen, mi alma se fue estabilizando hasta que caí dormido.<br />
<br />
Una nueva mañana llegó y, a consecuencia, la luz del sol que golpeaba mi cara a través de la ventana de mi habitación me despertó. Un nuevo día, una nueva oportunidad y con ello el pensamiento de querer buscar redención. Quizás todas estas piedras en el camino eran llamadas del propio mundo a nuestro grupo. Quizás el destino nos estaba queriendo decir que tan sólo éramos unos pequeños peces payaso metidos en una pecera con tiburones y orcas. Estábamos parados en Marineford, sin una misión, ni rumbo, ni dirección asignadas y había que aprovechar el momento. Me vestí con el pantalón de mi uniforme, con el que acompañé mis botas negras y mi nueva capa de comodoro, esta vez sin la camisa del uniforme que acostumbraba a llevar hasta ese momento. Agarré la gorra de Marine en la mesilla de al lado de mi cama y me la coloqué como debe llevarse, sólo que inclinada hacia abajo y ladeada hacia el lado derecho de mi cara, queriendo ocultar con la visera la herida que el yonko me había hecho en el ojo. Con paso firme salí a través de la puerta, caminando por encima de las tablas partidas de la puerta y lo que quedaba del tocador. Mis pisadas eran firmes y mi paso decidido, ignoraba a todos los marines que había por el cuartel a mi alrededor, así como los saludos de los rangos más inferiores que se mantenían firmes y estáticos con la mano en la frente cuando caminaba cerca de ellos. Una parafernalia que no acostumbraba a seguir y que tampoco le daba mucha importancia.<br />
<br />
Tras salir del cuartel me dirigí hacia el campo de entrenamiento. Mientras lo atravesaba podía oír cómo los reclutas llevaban a cabo sus entrenamientos matutinos: carreras por el perímetro de la zona, ejercicios de fuerza, algunos probaban sus habilidades de tiro y otros combatían. Quizás con el tiempo algunos de ellos podrían comprender el noble arte espiritual del Waki, otros incluso aprenderían el rokushiki, arte del cual yo conocía un par de técnicas pero me quedaban por aprender otras tantas. Entré en un vestuario y allí me quité la gorra y las botas. De los botiquines saqué metros de vendajes y me vendé tanto las manos como los pies, como acostumbraba a hacer de pequeño en Samba cuando mi madre me enseñaba diferentes artes marciales. De mi arenoso torso saqué mi mochila con mis bártulos, de ella cogí mis tone dial y me los acoplé en la cabeza. A medida que avanzaba el tiempo, la música era lo único que me ayudaba a calmarme, a motivarme y a sentirme mejor. Era lo que necesitaba ya que tan sólo podía darle vueltas al asunto de que en mi nuevo estado, incapaz casi de ver, oír y oler nada, tendría que llevar mis capacidades tanto físicas como mentales por otro lado. Atravesé los pasillos de aquel vestuario que conocía perfectamente y pronto salí al recinto en el que la batalla (si es que puedo llamarla como tal) contra aquel mercenario se había dado. Era el mejor recinto de Marineford en el que podía ponerme a prueba y entrenar, las impenetrables paredes de bokumetal y kairoseki me daban la libertad plena a poder emitir mi logia sin miedo a destruir el recinto. Estar completamente solo, inmerso en mi música, me daba más libertad todavía. <br />
<br />
Comencé calentando con carreras de un lado a otro a puro sprint, necesitaba ser más rápido, necesitaba que mi energía fuese mayor. Tras ello recordé el entrenamiento con Karl en el que me enseñó a manejar el Waki. En el centro del pabellón levanté un muro de arena de cinco metros de altura y tres de ancho, como la vicealmirante me pidió en su día. Golpearlo era como pelear contra mí mismo, por un lado tenía que tener un control sobre la arena de forma casi plena e inconsciente para que el muro no se derrumbase, por el otro lado golpeaba con todas mis fuerzas usando toda la espiritualidad de mi Waki. Recuerdo como en aquel entrenamiento me había costado tanto mantener la firmeza de mi elemento y poder golpearlo sin hundirme en él, ahora lo hacía de forma automática y natural. — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Vem Magalenha rojão, traz a lenha pro fogão vem fazer armação</span>. — intercambiaba mis puñetazos con mi diestra y mi zurda, cada vez impactando con más fuerza a medida que iba cantando a pleno pulmón — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Hoje é um día de sol, alegría de coió é curtir o verão</span> — Rápidamente me puse en posición de ginga, balanceándome rítmicamente de izquierda a derecha semiagachado — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">TÊÊÊ TÊ TÊ TÊÊ EE TÊ!</span></span> — los tambores que sonaban de forma tribal en la canción me estaban hechizando, me notaba más fuerte que de costumbre y tras las ginga comencé a encadenar patadas con mi diestra, una tras otra girando como si fuese un molino sin parar. El Sandy Snap era la patada estrella de mi arsenal, la inercia del giro que el baile de ginga me proporcionaba me servía para golpear con más fuerza. Y así seguía, golpeando el muro de arena con energía, cantando sin parar sin pensar en nada más. Tenía que ser más fuerte.<br />
<br />
Los minutos y las horas pasaron y con ello cambié de ejercicio. Comencé a volar usando la arena en mi tren inferior, intentando ser cada vez más rápido, más instantáneo a la hora de cambiar entre la arena y mis piernas. Una vez sostenido en el aire, empecé a concentrar mi elemento sobre la palma de mi mano derecha. Recordaba como en aquel combate contra el emperador no conseguí mantener la consistencia de la roca y el almirante pudo romper mi técnica sin esfuerzo. Sereno y siguiendo inmerso en mi música, tras concentrar la arena la arrojé con fuerza hacia el fondo del pabellón, impactando contra la pared del bokumetal. Sin pararme a respirar, volví a concentrar otra esfera arenosa y de nuevo la arrojé. Una y otra vez, tenía que perfeccionar mi habilidad sobre mi logia, ser más destructivo pero más preciso, lo que hacía que cada vez estuviese más cansado. El control sobre el viento que tenía Gukuro me servía como inspiración, era la única persona que me había encontrado con un poder similar al mío. Aterricé sobre el suelo y recordé la técnica que el joven almirante había hecho delante de nosotros, aquella corriente de viento tan poderosa que pudo desplazar todo lo que pillase a tantísima distancia. Con mi zurda apunté como más o menos pude hacia el fondo del pabellón, al lugar en el que se había formado una duna de arena tras usar tantas veces mi fruta contra aquella pared. Intenté enviar un chorro arenoso con la mayor fuerza posible pero estaba agotado, el primer día de entrenamiento intenso me había dejado seco. <br />
<br />
Volví al vestuario, me quité los vendajes de mis puños y pies, me calcé con las botas y volví a colocarme la gorra y la capa de comodoro. Al salir del recinto podía ver la anaranjada luz del sol en el horizonte anunciando el atardecer, se me había ido el día entero sin haberme dado cuenta. Llevé mis manos a los bolsillos y caminé pensativo. Volverme más rápido, más fuerte y más hábil estaba bien para poder ayudar a la división... pero había más cosas para aportar. Cuando intentamos detener a aquella bestia en Sabaody, Fuguwu fue clave con sus conocimientos médicos sobre nuestros aliados. Karl es muy hábil con el material bélico y Joe es el que nos da de comer. En mi caso tenía que estar a la altura, tenía que conocer mejor los mares y prepararme para el día en el que tuviésemos que cruzar el Red Line.<br />
<br />
Tras volver al cuartel me dirigí a la enorme biblioteca que poseíamos. Había oído el que Nuevo Mundo era un mar demasiado caótico. De la nada las corrientes y el clima podrían cambiar radicalmente y, si no estabas preparado para conocerlo todo y preverlo, tu navío podía hundirse en cuestión de segundos. Comencé a reunir libros sobre navegación, sobre barcos y sobre el mundo en el que vivíamos y los apilé en una mesa. En mi caso iba a ser complicado leer con un solo ojo bajo la luz de una vela, pues ya era de noche, pero empecé el largo camino que iba a mejorar mis dotes como navegante. <br />
<br />
A partir de aquel momento mis días estarían plenamente ocupados y los días pasarían uno tras otro repitiendo los mismos procesos. Por el día me dedicaría a entrenar mis capacidades físicas, mi habilidad sobre mi propio elemento y mi combate, todo bajo mi propio canto y melodías que me inspiraban a rendir mejor; por las noches estudiaría acerca de las corrientes marinas, las islas, los climas y prometería que pudiese llevar a la División a cualquier lugar que se nos plantease ir. <br />
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<hr class="mycode_hr" />
<br />
Joe dice que quiere que la División 17 tenga su propio barco. Me parece la mejor idea que ha tenido. Hasta ahora siempre nos hemos tenido que desplazar en barcos oficiales de la Marina o de otros miembros, lo que nos hacía funcionar como fichas de ajedrez que se movían de un cuadrante a otro. Con nuestro propio barco quizás podamos estar más cerca de conseguir la libertad absoluta, de poder movernos allá por dónde queramos.<br />
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Me ha puesto al cargo de conseguir un buen navío. No me esperaba que me pusiese a la cabeza de una tarea tan importante ni que tuviesen tanta confianza en mí. Por suerte estos meses leyendo en la biblioteca del cuartel general me han dotado de grandes conocimientos y creo que tengo el lugar perfecto para que podamos tener el mejor barco de la institución: Water 7. He podido leer que allí se encuentran los mejores astilleros del mundo y, gracias a que no podemos quejarnos del buen sueldo que tenemos como marines, entre los cuatro podríamos ahorrar bastante dinero para poder tener un buen barco. Además me muero de ganas de poder viajar a otra isla y tener un cambio de aires, hemos pasado demasiado tiempo en Marineford.<br />
<br />
Durante estos meses he estado recibiendo pagos de mis tres compañeros, parece que todos estamos emocionados de poder tener nuestro navío. No puedo aguantar más y, como creo que ya tenemos dinero suficiente, he podido conseguir que los altos cargos me presten un barco de la Marina para poder desplazarme a Water 7 gracias a un eternal pose, acompañado por varios marines de menor rango para que me ayuden con el navío. La cantidad de recursos que tiene esta organización es enorme y viajar de esta forma es mucho más sencillo que tener que esperar en cada isla a que el log pose me marque la siguiente. Lo mejor de todo es que desde Marineford podemos atravesar las Puertas de la Justicia y llegar a Enies Lobby para ya navega a Water 7 de forma directa, me muero de ganas de partir.<br />
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El viaje ha sido bastante cómodo y rápido. A lo lejos empiezo a ver nuestro destino y estoy anonadado, jamás había podido ver una isla tan majestuosa como la que empezaba a divisarse en el horizonte. Esa una isla muy vertical y una inmensa fuente de agua se yergue sobre el centro, creando canales de agua que acaban desembocando en el mar por unas enormes puertas. Las descripciones que pude leer en los libros auguraban un lugar muy bello pero en persona es incluso mejor, no sé cómo han podido construir algo tan colosal. Empiezo a ver cómo números gigantes se dibujan en los muros exteriores y, por detrás, veo las partes más altas de las grúas. Tiene pinta de que esos son sus famosos astilleros. — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Muchachos, atracad el barco en la costa, nos vemos en el astillero principal ¿me seguís? Tengo... cosas que hacer ¡kakahaha</span>! — Convertí mi tren inferior en arena y salí propulsado por el aire para llegar cuanto antes a la isla. Sé de sobra que teníamos que ir todos en grupo estableciendo un protocolo más seguro pero... no creo que pase nada ni que nadie nos esté mirando, ¿no?. Me apetece ver la isla por mi cuenta y el barco puede esperar un rato, si total no van a poder construirlo en un día.<br />
<br />
Tras sobrevolar el muro principal y mirar hacia abajo, pude ver el suelo firme de las calles de la ciudad. Hundí la mano en mi pecho arenoso y de él saqué mi viejo skate, empecé a volar en picado hacia los adoquines de la calle y, antes de tocar el suelo, convertí la arena en mis piernas y caí sobre mi tabla, comenzando a impulsarme con mi pie izquierdo. Mientras admiraba el lugar y patinaba de una forma tranquila, no podía evitar cantar en alto, ondeando mi capa de comodoro y notando cómo los habitantes me miraban de una forma extraña y curiosa. No sé si es que están poco acostumbrados a ver Marines importantes (soy muy importante) o si les parecía extraño ver a un Marine montado en un skate. Sea como fuere, el poder salir de Marineford, navegar durante días y poder cambiar de aires me estaba dando una alegría que en el fondo echaba de menos. <br />
<br />
La arquitectura del lugar era fascinante, al igual que los canales amplios que servían como caminos entre las calles pero lo que más me llamó la atención, fue ver que había personas que llevaban una máscara en la cara. Eran máscaras con un tono carnavalesco, que me recordaban mucho a los festivales de mi tierra natal. Patinando me dirigí hacia el borde de la calle y salté, cogiendo mi tabla con la mano y cayendo encima de uno de los yagara bull que nadaban llevando a un hombre por el canal, haciendo que éste se sobresaltase. En los libros mencionaban cómo en esta isla se desplazaban gracias a estos animales que servían de pequeño barco y la verdad era que me resultaba bastante curioso — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Eh!</span> — hablé a ese hombre — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¿podrías acercarme a una tienda en la que vendan esas máscaras?</span> — señalé a un transeúnte — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">es una misión oficial importante, ¡todo sea por la justicia! ¡kakahaha!</span> — el hombre me miraba extrañado pero accedió a ello, hay que ver la de privilegios que una persona puede llevar sólo por tener una enorme capa blanca.<br />
<br />
El viaje encima de ese bicho fue divertidísimo, ojalá todas las islas tuviesen canales de agua para poder llevarme uno. La ciudad entera parecía un parque de atracciones acuático, con ascensores, subidas y bajadas. Ojalá hubiese vivido aquí durante años y no en la basura de Ballywood, me lo habría pasado mucho mejor. <br />
<br />
Minutos después llegamos por fin a una tienda de máscaras y allí compré una. La máscara era completamente dorada y me recordaba al color de mi arena. De ella salía un plumaje de color azul verdoso, desde la frente, el cual me recordaba a los carnavales de Samba. Con cuidado la partí a la mitad y me la coloqué en el lado derecho de mi cara, ocultando la herida que aquel emperador me hizo hace muchos meses. Miré satisfecho mi reflejo en una de las ventanas de los locales de la isla y, tras quitarme la gorra, la desintegré completamente en mis manos. Ya no hacía falta que ocultase mi rostro bajo la visera y era mejor que no dejase algo de mi uniforme oficial por ahí tirado.<br />
<br />
Las horas pasaron volando en medio de mi excursión hasta que recordé el motivo por el que estábamos allí. Volví a salir volando con mi transformación y llegué al astillero principal en el que me esperaban el resto de marines, a los cuales saludé con la mano quitándole hierro al asunto de mi escapada — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Os dije que era un asunto importante! ¡kakahaha!</span> — Allí pude tener una reunión con uno de los carpinteros principales, uno muy muy muy muy activo, el cual me ofreció un catálogo para que pudiese elegir uno de los barcos. Ninguno me convencía, los barcos de la Marina son demasiado sosos y aburridos y nosotros teníamos que llegar con estilo a los lugares. Volví a hundir mi mano en mi pecho arenoso y de mi mochila saqué un pequeño boceto que había hecho en medio del viaje. Tengo que admitir que no tenía ni idea de dibujar pero confiaba en que los mejores astilleros del mundo supiesen captar la esencia del barco que iban a construir — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Quiero algo con alma, divertido... algo que emocione a la gente y que inspire a las almas de la gente a bailar y disfrutar, ¿me sigues?</span> — le cedí el boceto al carpintero — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Nos gustaría que estuviese lo antes posible... ya sabes, una misión oficial super importante para destruir el mal y esas cosas</span>. — Acto seguido, me fui.<br />
<br />
Unas semanas después me tocó volver a Water 7, ya tenían el barco construido y estaba preparado para que me lo llevase. Las ganas de poder ver el resultado eran como un cosquilleo muy incómodo que sentía dentro de mi pecho, como un niño esperando al día de Navidad. Necesitaba ver el barco cuanto antes así que, antes de poder desembarcar, volví a salir volando dirección al astillero. Volví a reunirme con el carpintero y éste me llevó a ver el navío — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡KAAAAAAAAAKAHAHAAAAAAAAA!</span></span> — Empecé a reirme sin control al ver el resultado, era mejor incluso de lo esperado. El dinero sólo nos había llegado para un galeón básico pero éste era el barco más divertido que había visto. Tenía la forma de un galeón de la Marina pero el casco era colorido, la parte baja era azul marino y sobre él lo decoraban franjas amarillas y verdes, con dibujos estrellados. La parte exterior de la borda estaba decorada con guirnaldas de colores y, los cañones esféricos de la cubierta en vez de ser del aburrido gris metálico, eran de color azul marino. Las velas y la madera del interior eran del mismo color pero tenían detalles blancos simulando las estrellas de un cielo nocturno y en lo alto de las cofas, le acompañaban enormes plumajes de colores como si el barco fuese un pavo real. Era como convertir una fiesta del Reino de Samba en un galeón. La División 17 tenía ya por fin su propio método de transporte, aunque aún era un proyecto a futuro ya que me habría gustado haberlo equipado mejor, pensando en todos los tripulantes. La mayor inversión se la llevó la cocina, ya que consideré que era mejor comer, que tener una enfermería. Contento con el resultado, hice el pago y empecé el camino de vuelta a Marineford — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Kakahaha!</span> — reí alegre, entre dientes — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">qué ganas tengo de que todos vean el pedazo barco que he conseguido, se van a quedar sin palabras. Ahora bien... ¿cómo debería llamarte?</span> — empecé a pensar mientras abandonaba Water 7. A mi cabeza venía información que había oído sobre nuestro grupo a través del tiempo. Se decía que parecía que estábamos malditos, muchos Marines en este grupo acababan muertos, otros acabamos tullidos, parecíamos unos bichos raros y excéntricos. Caíamos en muchas batallas y siempre noté poco respeto a nuestra figura. Ahora podríamos buscar redención — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Creo que te llamaré... O Redentor </span><br />
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<hr class="mycode_hr" />
<br />
El tiempo pasó y finalmente nos enviaron al Nuevo Mundo. Mi gozo en un pozo había sido que no atravesaríamos la Red Line a través de la Isla Gyojin, sino que lo haríamos por un camino especial que disponía el Gobierno y la Marina. Tenía ganas de poder llevar de vuelta a Fuguwu a su hogar y ver si éramos capaces de sacar información sobre el paradero de su hermano, pero parece que eso tenía que esperar. <br />
<br />
Cuando nuestro nuevo amigo por fin atravesó la Red Line y su casco tocó las aguas del Nuevo Mundo, pude notar la violencia de las erráticas corrientes y el intenso viento propulsó las velas. No me costó controlar el navío, parecía que sobrevolaba la superficie del mar. Realmente nuestro galeón es fantástico. <br />
<br />
El viaje duró días, navegar era más complicado que en el Paraíso pero el reto suponía una actividad demasiado divertida. No tardó en empezar a divisarse en el horizonte una rocosa cabeza de elefante, Mystoria, nuestro primer destino. Antes de embarcar pude leer los informes que hablaban de esas isla, informes que repasé a medida que nos íbamos acercando. Mystoria es una isla bastante hostil y deshabitada por los humanos en la que un gran volcán hacía que las temperaturas fuesen demasiado altas. Por otro lado tendríamos que tener cuidado con las bestias que plagaban el lugar. No sé qué tipo de monstruos nos encontraríamos, pero si la vida ha sido capaz de adaptarse a un terreno tan hostil, sin vegetación y con esas condiciones climáticas, no nos podía esperar nada amigable. En cuanto a la temperatura, yo estaba acostumbrado al calor, venía de una isla tropical; Karl es un pájaro de fuego; Joe no sé cómo le afectará todo ésto, pero me preocupa que mi amigo pez acabe cocinado. Seguro que la Isla Gyojin era totalmente diferente a la isla volcánica que mi ojo empezaba a contemplar. <br />
<br />
La isla al ser salvaje y deshabitada hacía que no tuviese puerto por lo que tuve que empezar las maniobras de desembarco lejos de la costa para evitar encallar el galeón. Una vez asegurado el barco, desembarqué buscando a mis compañeros, teníamos que juntarnos y trazar el plan para poder avanzar seguros por estos páramos ígneos. Teníamos por delante una nueva aventura, una etapa peligrosa en la que tendríamos que dar mucho más de nosotros mismos.<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
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					5.163 palabras que cubren las 4.875 totales que se me pedían. Justifiqué los cambios de stats y el oficio de artista (cantante). A mayores añadí el cambio de estética tras el time skip y la compra del barco por parte del grupo
				</div>
			</div><br />
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						<span>Akuma no Mi</span>
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					<div class='akuma_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreAkuma'>Suna Suna no mi</h2></strong></span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='akuma_tipo'><strong id='tipoAkuma'>Logia</strong></div>
                    <div class='akuma_rango'><strong id='rangoAkuma'>5</strong></div>
                </div>
                <p><i id='descripcionAkuma'>La Suna Suna no mi es una fruta del diablo tipo logia que permite al consumidor transformarse de manera total o parcial en arena.</i></p>
                <div class='akuma_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
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                >
                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button type='button' id='miBoton'>+/-</button>
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                            <p><span><i id='especificacionesAkuma'>La fruta Suna Suna no mi otorga a su consumidor un gran poder ofensivo y práctico, además de las características comunes a todas las logias, esta fruta cuenta con la peculiaridad de poder absorber la humedad de todo cuanto toca. El usuario no podrá dominar sus poderes básicos hasta alcanzar <strong>80 Puntos en Control de Akuma (CA),</strong> esto implica que cualquier contacto con su cuerpo acabará con este transformado en arena, ni si quiera será capaz de darle la mano a alguien sin transformarse. Una vez el usuario llegue a 80 Puntos en Control de Akuma, el personaje adquirirá control de su cuerpo y será capaz de no transformarse con el contacto físico. Se podrán transformar extremidades o partes del cuerpo por un coste de <strong><font color=orange>25 de energía por turno</font></strong>. Con 240 puntos en Control de Akuma el usuario la dominará por completo y podrá transformar parte de su cuerpo o su cuerpo entero por un coste de <strong><font color=orange>70 de energía</font></strong>. La velocidad de expansión del viento es igual al <strong>80% del CA</strong> del usuario.</i></span></p>
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                    </div>
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                <p><strong>Control de Akuma: </strong><span id='controlAkuma'><br/>
<strong>• 80 CA:</strong> El usuario puede transformar partes de su cuerpo por <strong><font color=orange>25 de energía</font></strong>.<br/>
<strong>•240 CA:</strong>  El usuario puede transformarse parcial o totalmente por un coste de <strong><font color=orange>70 de energía</font></strong> y puede acceder al efecto "deshidratación" con sus requisitos y costes correspondientes indicados en el apartado "Ventajas".</span></p>
                <p><strong>Ventajas: </strong><span id='ventajasAkuma'><br/>
• El usuario es inmune a todo tipo de daños físicos no imbuidos en haki.<br/>
• El usuario tendrá una reducción del 10% en su coste de energía en técnicas de akuma siempre que esté en un área con efecto calor<br/>
• El usuario puede aplicar un estado especial propio llamado <strong>"deshidratación"</strong> si mantiene contacto físico con una de sus manos por dos turnos completos sobre un objetivo. Este estado daña la energía a razón de <strong><font color="orange">4 puntos de energía</font></strong> por cada punto que se use, pudiendo emplear tantos como puntos se tenga en Control de Akuma y gastará por cada punto usado <strong><font color="orange">2 puntos de energía</font></strong>.<br/>
• El usuario podrá transformar la parte inferior de su cuerpo para propulsarse en el aire con un coste de <strong><font color="orange">45 de energía</font></strong> cada turno volando. Podrá moverse 1 metro por cada 20 puntos de Control de Akuma, a una velocidad del 80% del Control de akuma.<br/>
• El usuario puede generar y expandir su arena, y controlarla o modificarla una vez creada, a razón de 1 metro por cada 20 puntos de Control de Akuma, a una velocidad del 80% del Control de Akuma.<br/></span></p>
                <p><strong>Debilidades: </strong><span id='debilidadesAkuma'>Las habituales en las akuma no mi.<br/>
Usuarios empapados por un dial de agua, o una técnica de Karate Gyojin pueden ignorar su intangibilidad.</span></p>

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                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoAkuma'>suna</span></span>
                    </div>
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			<content:encoded><![CDATA[Los días se sucedieron uno tras otro, de forma lenta y aburrida, en el cuartel general de Marineford. Había pasado ya casi una semana desde el fatídico día en el que la División 17 tuvimos esa reunión con el estirado y el abuelo senil. No dejaba de darle vueltas al hecho de que nos reconociese en nuestra cara que, el día en el que nos topamos con el yonko pelirrojo, fuimos enviados como carnaza para ganar tiempo y así proteger una piedra que servía de interés para el Gobierno Mundial, organización que yo siempre he repudiado. Todo lo sucedido en aquel archipiélago hacía temblar cada vez más los cimientos de mis ideales acerca de por lo que servía y trabajaba: Subastas de esclavos que eran vox populi, como si fuese lo más normal del mundo; experimentos en personas fallidos, lo cual nos llevó a desfilar como verdugos a través de las calles de la resinosa isla sin que lo supiésemos; ser puras herramientas desechables, ya que antes de nosotros hubo otros tantos que cayeron y cuando lo hagamos nosotros, otros tantos vendrán a sustituirnos. Pero claro, tenía que estar contento y agradecido porque, a pesar de haber perdido media cara y vivir limitado sin vista ni oído, había sido ascendido a comodoro. Comodoro Bahía. Podía ir por los pasillos de tal digna organización presumiendo de tener una enorme capa cubriendo mi espalda, pura fachada ostentosa que hacía emitir una imagen de respeto a los demás, como si yo fuese una persona diferente la tuviese o no. Estaría agradecido de no ser porque no me importaba lo más mínimo ser comodoro, soldado raso o churrero. La única parte positiva que saqué en claro de aquella reunión fue ver como Karl, mi compañera y maestra en el arte del waki, se alteró tanto como yo ante el desfiladero de sandeces que escuchamos. Karl estaba a un paso de poder ser almirante y quizás lo más sensato era ayudarla a que alcanzase ese rango. Siendo uno de los mayores pilares de la Marina, quizás pudiésemos ganar algo más de independencia... y definitivamente me fiaba más de ella que de aquellos que nos habían dado órdenes hasta ahora. <br />
<br />
El combate contra el mercenario aquella tarde también había resultado ser un fracaso... o eso me dijeron. La verdad es que no podía recordar nada más allá de haber sentido calor, acompañado de aquella sensación de mareo y presión sobre mi propia alma que había sentado varias veces desde que había llegado al Grand Line. Lo único que podría haber sacado de aquel combate habría sido una muesca más en el filo de mi orgullo pero al no haber podido hacer ni recordar nada, era como si no me importase. Ni siquiera podía entender qué era esa fuerza que sentí por primera vez en Momoiro, con la bienvenida de aquella revolucionaria tan extraña y de piernas como columnas dóricas. Aquel enfrentamiento había sido más doloroso para el orgullo propio. No sólo porque nuestra recién conocida compañera nos había abandonado a Fuguwu y a mí, sino porque ambos, esforzándonos, no podíamos dejar de sentir que estábamos siendo tratados como juguetes por una persona mucho más poderosa que los dos juntos. Por no mencionar que aquel incidente fue lo que provocó que entrase con el pie izquierdo en la nueva división. Aunque tampoco me arrepentía, no podía saber que nuestro jefe no tendría la humildad y el liderazgo de dar la cara por sus subordinados para al menos disculparse.<br />
<br />
Lo genuinamente extraño de todo ésto, es el hecho de que mi camino parece marcado por soldados de la revolución allá dónde vaya. Más allá de Marcia, en Sabaody se topó en mi camino aquel mink panda que resultaba ser más diplomático que lo que acostumbraba a encontrarme. Recuerdo que le observaba y oía, sin bajar la guardia por si me estaban preparando otra trampa, pero se veía que ambos teníamos el mismo objetivo a pesar de estar en bandos diferentes. El cartel de recompensa del mink había salido en los periódicos junto a otro revolucionario más, el cual conocía desde mi adolescencia desde que mi vida cambió para mal y tuve que reiniciar todo en Ballywood. Hijos de la revolución mirase dónde mirase... y quizás aliados en algún punto de mi vida ya que me había ganado tener el contacto del panda. Visto los acontecimientos de todo lo que me ocurría, tenerlo no era algo baladí.<br />
<br />
Esa noche me encontraba en la habitación que me habían cedido, dentro del cuartel general. Desde las ventanas del imponente edificio que se situaba encima de la inmensa base rocosa, se podía ver completamente la semiluna que formaba el terreno de la isla junto a su bahía. Era impresionante ver la batería de cañones que recorrían todo el perímetro, así como los búnkeres y las torres de vigilancia que hacían que el lugar se viese como una fortaleza imposible de invadir. Gracias a tener un rango alto dentro de la institución, podía tener una habitación propia. No era muy ostentosa, de hecho sólo tenía una cama, librerías y un escritorio de tocador junto a su espejo... pero tampoco necesitaba nada especial. Me incorporé de la cama y caminé hacia la ventana del habitáculo, haciendo crujir de forma sonora las tablas del suelo con mis pisadas. La abrí y apoyé mis antebrazos en el borde, admirando el reflejo de la luna sobre el mar en el horizonte y las luces que aún quedaban encendidas en la pequeña ciudadela que se situaba debajo del cuartel general. Ciudadela en la que habitaban algunos soldados junto a sus familias. Aún estábamos en invierno pero, a pesar de proceder de una isla tropical del sur, me gustaba sentir también el frescor de la brisa marina, la cual invadió la habitación. Desde que aquel emperador me había mutilado me costaba dormir por las noches pero poco a poco estaba volviendo al a normalidad y la herida ya no me dolía. Perdí la cuenta de los minutos que me quedé allí de pie, reflexivo en medio de la tranquilidad de la noche, en medio de la oscuridad de mi habitación ya que la única luz que entraba era la que la luna llena emitía. La ausencia de dolor en mi rostro me hizo sentir que era la hora, así que caminé hacia el tocador y me senté en frente del espejo, mirando cómo los vendajes todavía cubrían diagonalmente mi cara. Poco a poco empecé a retirarlos con mucho cuidado. A pesar de estar curado, el haber sentido un dolor tan intenso durante días, hacía que sintiese extraño tocar esa zona por lo que quedaban trazos de paranoia dentro de mi cabeza. Dejé caer la tela de los vendajes sobre el tocador y permanecí inmóvil y sereno mirando mi nuevo rostro. Mi firmeza e impasibilidad daba la sensación de que me habían extraído el propio alma. No oía nada. Y de repente, ruido. Tamborileé los dedos de forma repetida y constante, cada vez más rápido y fuerte. Mi cabeza se estaba llenando de ruido viendo como mi bello rostro se había destrozado de esa forma, de cómo me costaba poder ver, oír, reaccionar a lo que ocurría a mi alrededor. De cómo me limitaría todo, de las miradas de los desconocidos que atraería todo esto, puesto que ver a alguien mutilado de esta forma impacta y no es común. El ruido me estaba sobrepasando y estaba alterando a mi cánido interior. Inconscientemente rompí el espejo con una volea con mi puño diestro y, con mi zurda, generé una corriente de arena que levantó al tocador por los aires, haciendo que volase y atravesase la puerta de mi habitación, rompiéndose ambos en trozos de madera y provocando un escándalo en medio de la noche. Otra vez estaba actuando por puro instinto, como el día en el que en Sabaody me descontrolé al ver al Patriota aniquilar a aquella niña delante de mis narices. Volví a la ventana, apoyé mis manos en ambos lados de los marcos y empecé a respirar la brisa marina invernal. Tras respirar profundamente un par de veces, sin darme cuenta estaba empezando a cantar. Como si de una maniobra de rescate por parte de mi propio cerebro fuese, cantaba las canciones populares que solía oír en mi isla natal, en Samba. A mi cabeza empezaron a venir las imágenes de la Selva Anozama, de los campos de cañas de azúcar que recorrían la isla. Venían imágenes de los festivales de verano, de las playas, de mi gente... pero sobre todo recordé a mi madre. Recordé las enseñanzas que ella me transmitió, sus entrenamientos, el cómo patinábamos y surfeábamos juntos y cómo heredé sus valores. Recordé cómo me decía que tenía que mantener firme mi alma y mi camino cuando las cosas saliesen mal. Cómo eso me ayudó a no perder el rumbo cuando hui en exilio a Ballywood y poco a poco, empecé a relajarme y a recomponer mi compostura. A pesar de ser muy sereno y pasota, siempre me decían que a veces tenía un instinto salvaje dentro, como un perro de caza. Por eso mi espalda estaba recubierta de tinta en forma de un zorro. Los zorros siempre han sido más astutos e inteligentes, más adaptables. No podía olvidar eso ni dejarme llevar cuando la situación me sobrepasaba, aunque me costaba. Me eché el pelo hacia atrás y me tumbé en la cama. Todo ésto me tenía que servir de toque de atención, de que quizás el mundo era demasiado hostil y tenía que estar preparado para ello. Un punto de inflexión para reconstruirme, volver a sacar en claro cuál tendría que ser mi camino y de entrenar para que nadie pudiese volver a hacerme pasar por lo que había pasado hasta ahora. Poco a poco, envuelto en mis pensamientos y en las canciones de mi lugar de origen, mi alma se fue estabilizando hasta que caí dormido.<br />
<br />
Una nueva mañana llegó y, a consecuencia, la luz del sol que golpeaba mi cara a través de la ventana de mi habitación me despertó. Un nuevo día, una nueva oportunidad y con ello el pensamiento de querer buscar redención. Quizás todas estas piedras en el camino eran llamadas del propio mundo a nuestro grupo. Quizás el destino nos estaba queriendo decir que tan sólo éramos unos pequeños peces payaso metidos en una pecera con tiburones y orcas. Estábamos parados en Marineford, sin una misión, ni rumbo, ni dirección asignadas y había que aprovechar el momento. Me vestí con el pantalón de mi uniforme, con el que acompañé mis botas negras y mi nueva capa de comodoro, esta vez sin la camisa del uniforme que acostumbraba a llevar hasta ese momento. Agarré la gorra de Marine en la mesilla de al lado de mi cama y me la coloqué como debe llevarse, sólo que inclinada hacia abajo y ladeada hacia el lado derecho de mi cara, queriendo ocultar con la visera la herida que el yonko me había hecho en el ojo. Con paso firme salí a través de la puerta, caminando por encima de las tablas partidas de la puerta y lo que quedaba del tocador. Mis pisadas eran firmes y mi paso decidido, ignoraba a todos los marines que había por el cuartel a mi alrededor, así como los saludos de los rangos más inferiores que se mantenían firmes y estáticos con la mano en la frente cuando caminaba cerca de ellos. Una parafernalia que no acostumbraba a seguir y que tampoco le daba mucha importancia.<br />
<br />
Tras salir del cuartel me dirigí hacia el campo de entrenamiento. Mientras lo atravesaba podía oír cómo los reclutas llevaban a cabo sus entrenamientos matutinos: carreras por el perímetro de la zona, ejercicios de fuerza, algunos probaban sus habilidades de tiro y otros combatían. Quizás con el tiempo algunos de ellos podrían comprender el noble arte espiritual del Waki, otros incluso aprenderían el rokushiki, arte del cual yo conocía un par de técnicas pero me quedaban por aprender otras tantas. Entré en un vestuario y allí me quité la gorra y las botas. De los botiquines saqué metros de vendajes y me vendé tanto las manos como los pies, como acostumbraba a hacer de pequeño en Samba cuando mi madre me enseñaba diferentes artes marciales. De mi arenoso torso saqué mi mochila con mis bártulos, de ella cogí mis tone dial y me los acoplé en la cabeza. A medida que avanzaba el tiempo, la música era lo único que me ayudaba a calmarme, a motivarme y a sentirme mejor. Era lo que necesitaba ya que tan sólo podía darle vueltas al asunto de que en mi nuevo estado, incapaz casi de ver, oír y oler nada, tendría que llevar mis capacidades tanto físicas como mentales por otro lado. Atravesé los pasillos de aquel vestuario que conocía perfectamente y pronto salí al recinto en el que la batalla (si es que puedo llamarla como tal) contra aquel mercenario se había dado. Era el mejor recinto de Marineford en el que podía ponerme a prueba y entrenar, las impenetrables paredes de bokumetal y kairoseki me daban la libertad plena a poder emitir mi logia sin miedo a destruir el recinto. Estar completamente solo, inmerso en mi música, me daba más libertad todavía. <br />
<br />
Comencé calentando con carreras de un lado a otro a puro sprint, necesitaba ser más rápido, necesitaba que mi energía fuese mayor. Tras ello recordé el entrenamiento con Karl en el que me enseñó a manejar el Waki. En el centro del pabellón levanté un muro de arena de cinco metros de altura y tres de ancho, como la vicealmirante me pidió en su día. Golpearlo era como pelear contra mí mismo, por un lado tenía que tener un control sobre la arena de forma casi plena e inconsciente para que el muro no se derrumbase, por el otro lado golpeaba con todas mis fuerzas usando toda la espiritualidad de mi Waki. Recuerdo como en aquel entrenamiento me había costado tanto mantener la firmeza de mi elemento y poder golpearlo sin hundirme en él, ahora lo hacía de forma automática y natural. — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Vem Magalenha rojão, traz a lenha pro fogão vem fazer armação</span>. — intercambiaba mis puñetazos con mi diestra y mi zurda, cada vez impactando con más fuerza a medida que iba cantando a pleno pulmón — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Hoje é um día de sol, alegría de coió é curtir o verão</span> — Rápidamente me puse en posición de ginga, balanceándome rítmicamente de izquierda a derecha semiagachado — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">TÊÊÊ TÊ TÊ TÊÊ EE TÊ!</span></span> — los tambores que sonaban de forma tribal en la canción me estaban hechizando, me notaba más fuerte que de costumbre y tras las ginga comencé a encadenar patadas con mi diestra, una tras otra girando como si fuese un molino sin parar. El Sandy Snap era la patada estrella de mi arsenal, la inercia del giro que el baile de ginga me proporcionaba me servía para golpear con más fuerza. Y así seguía, golpeando el muro de arena con energía, cantando sin parar sin pensar en nada más. Tenía que ser más fuerte.<br />
<br />
Los minutos y las horas pasaron y con ello cambié de ejercicio. Comencé a volar usando la arena en mi tren inferior, intentando ser cada vez más rápido, más instantáneo a la hora de cambiar entre la arena y mis piernas. Una vez sostenido en el aire, empecé a concentrar mi elemento sobre la palma de mi mano derecha. Recordaba como en aquel combate contra el emperador no conseguí mantener la consistencia de la roca y el almirante pudo romper mi técnica sin esfuerzo. Sereno y siguiendo inmerso en mi música, tras concentrar la arena la arrojé con fuerza hacia el fondo del pabellón, impactando contra la pared del bokumetal. Sin pararme a respirar, volví a concentrar otra esfera arenosa y de nuevo la arrojé. Una y otra vez, tenía que perfeccionar mi habilidad sobre mi logia, ser más destructivo pero más preciso, lo que hacía que cada vez estuviese más cansado. El control sobre el viento que tenía Gukuro me servía como inspiración, era la única persona que me había encontrado con un poder similar al mío. Aterricé sobre el suelo y recordé la técnica que el joven almirante había hecho delante de nosotros, aquella corriente de viento tan poderosa que pudo desplazar todo lo que pillase a tantísima distancia. Con mi zurda apunté como más o menos pude hacia el fondo del pabellón, al lugar en el que se había formado una duna de arena tras usar tantas veces mi fruta contra aquella pared. Intenté enviar un chorro arenoso con la mayor fuerza posible pero estaba agotado, el primer día de entrenamiento intenso me había dejado seco. <br />
<br />
Volví al vestuario, me quité los vendajes de mis puños y pies, me calcé con las botas y volví a colocarme la gorra y la capa de comodoro. Al salir del recinto podía ver la anaranjada luz del sol en el horizonte anunciando el atardecer, se me había ido el día entero sin haberme dado cuenta. Llevé mis manos a los bolsillos y caminé pensativo. Volverme más rápido, más fuerte y más hábil estaba bien para poder ayudar a la división... pero había más cosas para aportar. Cuando intentamos detener a aquella bestia en Sabaody, Fuguwu fue clave con sus conocimientos médicos sobre nuestros aliados. Karl es muy hábil con el material bélico y Joe es el que nos da de comer. En mi caso tenía que estar a la altura, tenía que conocer mejor los mares y prepararme para el día en el que tuviésemos que cruzar el Red Line.<br />
<br />
Tras volver al cuartel me dirigí a la enorme biblioteca que poseíamos. Había oído el que Nuevo Mundo era un mar demasiado caótico. De la nada las corrientes y el clima podrían cambiar radicalmente y, si no estabas preparado para conocerlo todo y preverlo, tu navío podía hundirse en cuestión de segundos. Comencé a reunir libros sobre navegación, sobre barcos y sobre el mundo en el que vivíamos y los apilé en una mesa. En mi caso iba a ser complicado leer con un solo ojo bajo la luz de una vela, pues ya era de noche, pero empecé el largo camino que iba a mejorar mis dotes como navegante. <br />
<br />
A partir de aquel momento mis días estarían plenamente ocupados y los días pasarían uno tras otro repitiendo los mismos procesos. Por el día me dedicaría a entrenar mis capacidades físicas, mi habilidad sobre mi propio elemento y mi combate, todo bajo mi propio canto y melodías que me inspiraban a rendir mejor; por las noches estudiaría acerca de las corrientes marinas, las islas, los climas y prometería que pudiese llevar a la División a cualquier lugar que se nos plantease ir. <br />
<br />
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<br />
Joe dice que quiere que la División 17 tenga su propio barco. Me parece la mejor idea que ha tenido. Hasta ahora siempre nos hemos tenido que desplazar en barcos oficiales de la Marina o de otros miembros, lo que nos hacía funcionar como fichas de ajedrez que se movían de un cuadrante a otro. Con nuestro propio barco quizás podamos estar más cerca de conseguir la libertad absoluta, de poder movernos allá por dónde queramos.<br />
<br />
Me ha puesto al cargo de conseguir un buen navío. No me esperaba que me pusiese a la cabeza de una tarea tan importante ni que tuviesen tanta confianza en mí. Por suerte estos meses leyendo en la biblioteca del cuartel general me han dotado de grandes conocimientos y creo que tengo el lugar perfecto para que podamos tener el mejor barco de la institución: Water 7. He podido leer que allí se encuentran los mejores astilleros del mundo y, gracias a que no podemos quejarnos del buen sueldo que tenemos como marines, entre los cuatro podríamos ahorrar bastante dinero para poder tener un buen barco. Además me muero de ganas de poder viajar a otra isla y tener un cambio de aires, hemos pasado demasiado tiempo en Marineford.<br />
<br />
Durante estos meses he estado recibiendo pagos de mis tres compañeros, parece que todos estamos emocionados de poder tener nuestro navío. No puedo aguantar más y, como creo que ya tenemos dinero suficiente, he podido conseguir que los altos cargos me presten un barco de la Marina para poder desplazarme a Water 7 gracias a un eternal pose, acompañado por varios marines de menor rango para que me ayuden con el navío. La cantidad de recursos que tiene esta organización es enorme y viajar de esta forma es mucho más sencillo que tener que esperar en cada isla a que el log pose me marque la siguiente. Lo mejor de todo es que desde Marineford podemos atravesar las Puertas de la Justicia y llegar a Enies Lobby para ya navega a Water 7 de forma directa, me muero de ganas de partir.<br />
<br />
El viaje ha sido bastante cómodo y rápido. A lo lejos empiezo a ver nuestro destino y estoy anonadado, jamás había podido ver una isla tan majestuosa como la que empezaba a divisarse en el horizonte. Esa una isla muy vertical y una inmensa fuente de agua se yergue sobre el centro, creando canales de agua que acaban desembocando en el mar por unas enormes puertas. Las descripciones que pude leer en los libros auguraban un lugar muy bello pero en persona es incluso mejor, no sé cómo han podido construir algo tan colosal. Empiezo a ver cómo números gigantes se dibujan en los muros exteriores y, por detrás, veo las partes más altas de las grúas. Tiene pinta de que esos son sus famosos astilleros. — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Muchachos, atracad el barco en la costa, nos vemos en el astillero principal ¿me seguís? Tengo... cosas que hacer ¡kakahaha</span>! — Convertí mi tren inferior en arena y salí propulsado por el aire para llegar cuanto antes a la isla. Sé de sobra que teníamos que ir todos en grupo estableciendo un protocolo más seguro pero... no creo que pase nada ni que nadie nos esté mirando, ¿no?. Me apetece ver la isla por mi cuenta y el barco puede esperar un rato, si total no van a poder construirlo en un día.<br />
<br />
Tras sobrevolar el muro principal y mirar hacia abajo, pude ver el suelo firme de las calles de la ciudad. Hundí la mano en mi pecho arenoso y de él saqué mi viejo skate, empecé a volar en picado hacia los adoquines de la calle y, antes de tocar el suelo, convertí la arena en mis piernas y caí sobre mi tabla, comenzando a impulsarme con mi pie izquierdo. Mientras admiraba el lugar y patinaba de una forma tranquila, no podía evitar cantar en alto, ondeando mi capa de comodoro y notando cómo los habitantes me miraban de una forma extraña y curiosa. No sé si es que están poco acostumbrados a ver Marines importantes (soy muy importante) o si les parecía extraño ver a un Marine montado en un skate. Sea como fuere, el poder salir de Marineford, navegar durante días y poder cambiar de aires me estaba dando una alegría que en el fondo echaba de menos. <br />
<br />
La arquitectura del lugar era fascinante, al igual que los canales amplios que servían como caminos entre las calles pero lo que más me llamó la atención, fue ver que había personas que llevaban una máscara en la cara. Eran máscaras con un tono carnavalesco, que me recordaban mucho a los festivales de mi tierra natal. Patinando me dirigí hacia el borde de la calle y salté, cogiendo mi tabla con la mano y cayendo encima de uno de los yagara bull que nadaban llevando a un hombre por el canal, haciendo que éste se sobresaltase. En los libros mencionaban cómo en esta isla se desplazaban gracias a estos animales que servían de pequeño barco y la verdad era que me resultaba bastante curioso — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Eh!</span> — hablé a ese hombre — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¿podrías acercarme a una tienda en la que vendan esas máscaras?</span> — señalé a un transeúnte — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">es una misión oficial importante, ¡todo sea por la justicia! ¡kakahaha!</span> — el hombre me miraba extrañado pero accedió a ello, hay que ver la de privilegios que una persona puede llevar sólo por tener una enorme capa blanca.<br />
<br />
El viaje encima de ese bicho fue divertidísimo, ojalá todas las islas tuviesen canales de agua para poder llevarme uno. La ciudad entera parecía un parque de atracciones acuático, con ascensores, subidas y bajadas. Ojalá hubiese vivido aquí durante años y no en la basura de Ballywood, me lo habría pasado mucho mejor. <br />
<br />
Minutos después llegamos por fin a una tienda de máscaras y allí compré una. La máscara era completamente dorada y me recordaba al color de mi arena. De ella salía un plumaje de color azul verdoso, desde la frente, el cual me recordaba a los carnavales de Samba. Con cuidado la partí a la mitad y me la coloqué en el lado derecho de mi cara, ocultando la herida que aquel emperador me hizo hace muchos meses. Miré satisfecho mi reflejo en una de las ventanas de los locales de la isla y, tras quitarme la gorra, la desintegré completamente en mis manos. Ya no hacía falta que ocultase mi rostro bajo la visera y era mejor que no dejase algo de mi uniforme oficial por ahí tirado.<br />
<br />
Las horas pasaron volando en medio de mi excursión hasta que recordé el motivo por el que estábamos allí. Volví a salir volando con mi transformación y llegué al astillero principal en el que me esperaban el resto de marines, a los cuales saludé con la mano quitándole hierro al asunto de mi escapada — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Os dije que era un asunto importante! ¡kakahaha!</span> — Allí pude tener una reunión con uno de los carpinteros principales, uno muy muy muy muy activo, el cual me ofreció un catálogo para que pudiese elegir uno de los barcos. Ninguno me convencía, los barcos de la Marina son demasiado sosos y aburridos y nosotros teníamos que llegar con estilo a los lugares. Volví a hundir mi mano en mi pecho arenoso y de mi mochila saqué un pequeño boceto que había hecho en medio del viaje. Tengo que admitir que no tenía ni idea de dibujar pero confiaba en que los mejores astilleros del mundo supiesen captar la esencia del barco que iban a construir — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Quiero algo con alma, divertido... algo que emocione a la gente y que inspire a las almas de la gente a bailar y disfrutar, ¿me sigues?</span> — le cedí el boceto al carpintero — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Nos gustaría que estuviese lo antes posible... ya sabes, una misión oficial super importante para destruir el mal y esas cosas</span>. — Acto seguido, me fui.<br />
<br />
Unas semanas después me tocó volver a Water 7, ya tenían el barco construido y estaba preparado para que me lo llevase. Las ganas de poder ver el resultado eran como un cosquilleo muy incómodo que sentía dentro de mi pecho, como un niño esperando al día de Navidad. Necesitaba ver el barco cuanto antes así que, antes de poder desembarcar, volví a salir volando dirección al astillero. Volví a reunirme con el carpintero y éste me llevó a ver el navío — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡KAAAAAAAAAKAHAHAAAAAAAAA!</span></span> — Empecé a reirme sin control al ver el resultado, era mejor incluso de lo esperado. El dinero sólo nos había llegado para un galeón básico pero éste era el barco más divertido que había visto. Tenía la forma de un galeón de la Marina pero el casco era colorido, la parte baja era azul marino y sobre él lo decoraban franjas amarillas y verdes, con dibujos estrellados. La parte exterior de la borda estaba decorada con guirnaldas de colores y, los cañones esféricos de la cubierta en vez de ser del aburrido gris metálico, eran de color azul marino. Las velas y la madera del interior eran del mismo color pero tenían detalles blancos simulando las estrellas de un cielo nocturno y en lo alto de las cofas, le acompañaban enormes plumajes de colores como si el barco fuese un pavo real. Era como convertir una fiesta del Reino de Samba en un galeón. La División 17 tenía ya por fin su propio método de transporte, aunque aún era un proyecto a futuro ya que me habría gustado haberlo equipado mejor, pensando en todos los tripulantes. La mayor inversión se la llevó la cocina, ya que consideré que era mejor comer, que tener una enfermería. Contento con el resultado, hice el pago y empecé el camino de vuelta a Marineford — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Kakahaha!</span> — reí alegre, entre dientes — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">qué ganas tengo de que todos vean el pedazo barco que he conseguido, se van a quedar sin palabras. Ahora bien... ¿cómo debería llamarte?</span> — empecé a pensar mientras abandonaba Water 7. A mi cabeza venía información que había oído sobre nuestro grupo a través del tiempo. Se decía que parecía que estábamos malditos, muchos Marines en este grupo acababan muertos, otros acabamos tullidos, parecíamos unos bichos raros y excéntricos. Caíamos en muchas batallas y siempre noté poco respeto a nuestra figura. Ahora podríamos buscar redención — <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Creo que te llamaré... O Redentor </span><br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
El tiempo pasó y finalmente nos enviaron al Nuevo Mundo. Mi gozo en un pozo había sido que no atravesaríamos la Red Line a través de la Isla Gyojin, sino que lo haríamos por un camino especial que disponía el Gobierno y la Marina. Tenía ganas de poder llevar de vuelta a Fuguwu a su hogar y ver si éramos capaces de sacar información sobre el paradero de su hermano, pero parece que eso tenía que esperar. <br />
<br />
Cuando nuestro nuevo amigo por fin atravesó la Red Line y su casco tocó las aguas del Nuevo Mundo, pude notar la violencia de las erráticas corrientes y el intenso viento propulsó las velas. No me costó controlar el navío, parecía que sobrevolaba la superficie del mar. Realmente nuestro galeón es fantástico. <br />
<br />
El viaje duró días, navegar era más complicado que en el Paraíso pero el reto suponía una actividad demasiado divertida. No tardó en empezar a divisarse en el horizonte una rocosa cabeza de elefante, Mystoria, nuestro primer destino. Antes de embarcar pude leer los informes que hablaban de esas isla, informes que repasé a medida que nos íbamos acercando. Mystoria es una isla bastante hostil y deshabitada por los humanos en la que un gran volcán hacía que las temperaturas fuesen demasiado altas. Por otro lado tendríamos que tener cuidado con las bestias que plagaban el lugar. No sé qué tipo de monstruos nos encontraríamos, pero si la vida ha sido capaz de adaptarse a un terreno tan hostil, sin vegetación y con esas condiciones climáticas, no nos podía esperar nada amigable. En cuanto a la temperatura, yo estaba acostumbrado al calor, venía de una isla tropical; Karl es un pájaro de fuego; Joe no sé cómo le afectará todo ésto, pero me preocupa que mi amigo pez acabe cocinado. Seguro que la Isla Gyojin era totalmente diferente a la isla volcánica que mi ojo empezaba a contemplar. <br />
<br />
La isla al ser salvaje y deshabitada hacía que no tuviese puerto por lo que tuve que empezar las maniobras de desembarco lejos de la costa para evitar encallar el galeón. Una vez asegurado el barco, desembarqué buscando a mis compañeros, teníamos que juntarnos y trazar el plan para poder avanzar seguros por estos páramos ígneos. Teníamos por delante una nueva aventura, una etapa peligrosa en la que tendríamos que dar mucho más de nosotros mismos.<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
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					5.163 palabras que cubren las 4.875 totales que se me pedían. Justifiqué los cambios de stats y el oficio de artista (cantante). A mayores añadí el cambio de estética tras el time skip y la compra del barco por parte del grupo
				</div>
			</div><br />
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						<span>Akuma no Mi</span>
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					<div class='akuma_content'>
                <span style='font-family: monospace'><strong><h2 id='nombreAkuma'>Suna Suna no mi</h2></strong></span>
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                    <div class='akuma_tipo'><strong id='tipoAkuma'>Logia</strong></div>
                    <div class='akuma_rango'><strong id='rangoAkuma'>5</strong></div>
                </div>
                <p><i id='descripcionAkuma'>La Suna Suna no mi es una fruta del diablo tipo logia que permite al consumidor transformarse de manera total o parcial en arena.</i></p>
                <div class='akuma_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`akuma_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                    <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button type='button' id='miBoton'>+/-</button>
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                            <p><span><i id='especificacionesAkuma'>La fruta Suna Suna no mi otorga a su consumidor un gran poder ofensivo y práctico, además de las características comunes a todas las logias, esta fruta cuenta con la peculiaridad de poder absorber la humedad de todo cuanto toca. El usuario no podrá dominar sus poderes básicos hasta alcanzar <strong>80 Puntos en Control de Akuma (CA),</strong> esto implica que cualquier contacto con su cuerpo acabará con este transformado en arena, ni si quiera será capaz de darle la mano a alguien sin transformarse. Una vez el usuario llegue a 80 Puntos en Control de Akuma, el personaje adquirirá control de su cuerpo y será capaz de no transformarse con el contacto físico. Se podrán transformar extremidades o partes del cuerpo por un coste de <strong><font color=orange>25 de energía por turno</font></strong>. Con 240 puntos en Control de Akuma el usuario la dominará por completo y podrá transformar parte de su cuerpo o su cuerpo entero por un coste de <strong><font color=orange>70 de energía</font></strong>. La velocidad de expansión del viento es igual al <strong>80% del CA</strong> del usuario.</i></span></p>
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                    </div>
                </div>

                <p><strong>Control de Akuma: </strong><span id='controlAkuma'><br/>
<strong>• 80 CA:</strong> El usuario puede transformar partes de su cuerpo por <strong><font color=orange>25 de energía</font></strong>.<br/>
<strong>•240 CA:</strong>  El usuario puede transformarse parcial o totalmente por un coste de <strong><font color=orange>70 de energía</font></strong> y puede acceder al efecto "deshidratación" con sus requisitos y costes correspondientes indicados en el apartado "Ventajas".</span></p>
                <p><strong>Ventajas: </strong><span id='ventajasAkuma'><br/>
• El usuario es inmune a todo tipo de daños físicos no imbuidos en haki.<br/>
• El usuario tendrá una reducción del 10% en su coste de energía en técnicas de akuma siempre que esté en un área con efecto calor<br/>
• El usuario puede aplicar un estado especial propio llamado <strong>"deshidratación"</strong> si mantiene contacto físico con una de sus manos por dos turnos completos sobre un objetivo. Este estado daña la energía a razón de <strong><font color="orange">4 puntos de energía</font></strong> por cada punto que se use, pudiendo emplear tantos como puntos se tenga en Control de Akuma y gastará por cada punto usado <strong><font color="orange">2 puntos de energía</font></strong>.<br/>
• El usuario podrá transformar la parte inferior de su cuerpo para propulsarse en el aire con un coste de <strong><font color="orange">45 de energía</font></strong> cada turno volando. Podrá moverse 1 metro por cada 20 puntos de Control de Akuma, a una velocidad del 80% del Control de akuma.<br/>
• El usuario puede generar y expandir su arena, y controlarla o modificarla una vez creada, a razón de 1 metro por cada 20 puntos de Control de Akuma, a una velocidad del 80% del Control de Akuma.<br/></span></p>
                <p><strong>Debilidades: </strong><span id='debilidadesAkuma'>Las habituales en las akuma no mi.<br/>
Usuarios empapados por un dial de agua, o una técnica de Karate Gyojin pueden ignorar su intangibilidad.</span></p>

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                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoAkuma'>suna</span></span>
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		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[FIC Salto Temporal] El Diario de la vicealmirante Karlglass]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1857</link>
			<pubDate>Mon, 28 Jul 2025 16:54:23 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=77">Karlglass</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1857</guid>
			<description><![CDATA[Diario de Karl.<br />
<br />
<br />
Dia 19 de Invierno del año 14.<br />
<br />
Una vez mas, he vuelto a decepcionar a mis compañeros. Tenia que resistir pero no lo hice, falte a mi promesa. Me quede yo solo contra Sohem y perdi. Aun me duele todo, ayer pase el dia entero en la enfermeria, al parecer los superiores pararon a Sohem pero un poco mas y podria estar muerta, cualquiera sin mi fruta habria caido. Seguramente Sohem no diera todo lo que tenia contra mi...eso me da aún mas rabia.<br />
<br />
He pagado mi bravuconeria, he pagado mi ignorancia ¿vencer a los Emperadores? No es algo que este a mi alcance, ni de lejos. Ni al de Joe. Hay poderes en el mundo que ni todo el poder de la marina pueden hacer frente ¿En que momento pense que yo podria cambiar el mundo?<br />
<br />
Solo quiero descansar. Siento pena de seguir viva. Solo era un entrenamiento pero no pude ni tocar a ese hijo de puta. <br />
<br />
Dia 30 de Invierno de Invierno del año 14<br />
<br />
Lo he estado pensando ¿Que fue esa presion que sentí en el combate? No es la primera vez que lo sentia, habia algo que no era el calor de la fruta del cara cubo, habia algo mas...poderoso. Algo que hizo caer a mis compañeros, un poder desconocido, algo que solo pude resistir con determinación. Algo que da autentico miedo. <br />
<br />
La comida de la enfermeria da asco. Aun no he visto a Joseba. <br />
<br />
¿Que era ese poder? ¿Como podia pararlo? ¿Podria obtenerlo? <br />
<br />
Llevo ya mas de una semana lamentandome por lo ocurrido y eso no me va a llevar a ningun sitio. Nadie dijo que esto fuera facil. Di todo lo que pude, lo intente, fui la ultima en pie, Sohem hania conseguido lo que queria pero yo sigo en pie, sigo viva. ¿Que derecho tengo a seguir lamentandome? <br />
<br />
Ryze, Sephirot, Volkarona, el dia que me reuna con vosotros, quiero que esteis orgullosos de mi. No puedo abandonar mi sueño, no seria justa con vosotros. Debo seguir adelante.<br />
<br />
Joseba ha engordado mucho, le tengo que poner a dieta. Hecho de menos la comida de Joe. Me comeria ochenta Kebabs ahora mismo.<br />
<br />
Dia 63 de Invierno del año 14.<br />
<br />
Desde que me dieron el alta no paran de mandarme de un sitio a otro sin ton ni son, cada dia que pasa aunque las sintiera me arrepiento mas de lo que dije en la reunion. Primero porque visto esta que aun soy una putisima mierda comparado con lo que me espera en el nuevo mundo y segundo porque es un milagro seguir en mi puesto. No se como aun no me han mandado a limpiar letrinas como cuando la liaba siendo una cadete. No he tenido tiempo ni de celebrar mi cumpleaños<br />
<br />
Casi no tengo tiempo ni de respirar, ni de entrenar, mucho menos de escribir. Joseba esta enfadado porque no paso tiempo con el. Hoy he comido macarrones con tomatico, que ricos que estaban,<br />
<br />
Dia 89 de Invierno del año 14.<br />
<br />
Por fin empiezan a asignarme tareas fuera de Marineford, aunque no sean muy importantes. Hace tiempo que no veo a Joe y a los mios pero dado mi rango, ultimamente me mandan en tareas de vigilancia y control a lugares cercanos.<br />
<br />
De momento no ha habido incidencia alguna, pero agradezco por fin de dejar el papeleo y poder salir a la accion. No estoy en la marina para estar encerrada en un cuartel <br />
<br />
EL cielo azul, el mar y al ser la persona al mando del barco designado, la libertad para poder volar...lo echaba de menos. Ha sido el mejor dia en mucho tiempo. Empezaba a olvidar el porque estoy aquí, el porque lucho.<br />
<br />
Joseba cazo un pajaro y le voe mas feliz. El cocinero que tenemos a bordo hace unas lentejas que estan de muerte. El Año nuevo esta a la vuelta de la esquina. <br />
<br />
Dia 3 de Primavera del año 15<br />
<br />
¡¡¡HOY HA PASADO ALGO INCREIBLE!!!<br />
<br />
Parece que los superiores se han olvidado de mi y tengo mas libertad, nos encontramos con unos piratas que habia cogido unos rehenes en alta mar. Escoria facil para vencer, si bien tengo claro no estar preparada para el nuevo mundo, los piratas de poca monta como ellos no suelen ser problema para mis habilidades. Pero a veces las cosas se complican. <br />
<br />
Uno de los piratas tenia a una niña pequeña de rehen y amenazaba con matarla y yo he entrado en furia, tenia que salvarla, tenia que salvarla como fuera, tal fue mi cabreo que le grite y le dije que como la tocara un pelo le arrancaria los huevos de un mordisco...y senti algo en mi interior, un poder oculto, un poder inmenso que hizo que todos, aliados, civiles y piratas. Todos menos yo se desplomasen al instante. Al principio me asuste, pero luego comprendi que era yo quien lo habia causado y que todos estaban vivos, incluido el tio que ahora se pudriria en alguna carcel de la marina pero que conservaria las pelotas ¡¡¡ ¿¿ QUE ES ESTE PODER?? !!! <br />
<br />
Tengo que investigarlo, tengo que conocer como he podido hacerlo, pensandolo ahora es parecido a lo que hizo Sohem en su batalla contra nosotros. ¿Tengo la misma capacidad que el? De verdad, no se como lo he hecho, solo se que estaba muy cabreada como de constumbre y que tenia la absoluta determinacion de arrancarle las pelotas de un mordisco a ese tipo y de salvar a todos los civiles. Y entonces todo hizo booom y todos cayeron, sin mas. <br />
<br />
Ahora tengo mas tiempo. Debo de entrenar. Debo de hacerme mas fuerte...si controlo un poder asi, tendre mas cerca mi sueño. <br />
<br />
No he cenado, estoy demasiado emocionada, Joseba escapa a mis mimos.<br />
<br />
Dia 12 de Primavera del año 15<br />
<br />
Llevo meses en la base mas grande de la marina pero no noto progresos, intente mejorar mi punteria pero soy una negada, de verdad, no hay forma, no se si es que veo mal o que pero creo que hasta el pobre Apolo con media cara lo haria mejor que yo. <br />
<br />
Ya esta, dejo las armas de fuego, los arcos y las dagas. No voy a mejorar jamas, creo que tantos meses de entrenamiento dan fe de ello. <br />
Sigo investigando como consegui tumbar a toda esa gente con aquel grito, de momento, no he obtenido respuestas, he intentado concentrarme como con el Waki, pero parece que necesito estimulos mas fuertes para replicarlo, a veces dudo que fuera yo quien lo produjo, tal vez solo lo resistí, porque era un poder como el que uso Sohem con nosotros, pero era distinto, porque de verdad senti el poder en mi cuerpo y no senti el miedo que sentí cuando Sohem lo desato, sea lo que sea. <br />
<br />
Empieza a hacer calor, pero Joseba sigue durmiendo a mis pies. La comida del cuartel sigue siendo un asco y eso que la mia es mejor debido a mi rango. <br />
<br />
Dia 27 de Primavera del año 15<br />
<br />
Deberia escribir mas a menudo aquí, es algo que solo hago para descargarme de vez en cuando, soltar toda la mierda que llevo encima, me relaja. <br />
<br />
No se como Sephirot ni nadie pueden luchar con armas de filo, no calculo bien los espacios, hoy casi me cargo a un recluta sin querer, soy un peligro publico, asi que dejare tambien lo de intentar manejar armas de filo de momento, ni espadas, ni kanabos ni dagas ni pollas en vinagre, me centrare en mis puños, en los poderes de mi fruta del diablo y en mi Waki. <br />
<br />
He leido un libro de esos de coaching “Como ser un hombre de valor” de Estafafeus Estafen, soy una mujer pero al ser guerrera pensaba que tal vez me serviria de algo, no dice mas que memeces, pero si que me fue util en el aspecto de que decia que si tienes algun punto fuerte, deberias explotarlo para hacerte rica. La verdad es que no necesito hacerme rica, de hecho no se que hacer con mi sueldo. Pero mi punto fuerte es la lucha cuerpo a cuerpo y en eso me centraria.<br />
<br />
El libro acabo en la basura, que cosa mas mala. He comido un salteado de verduras y pollo al ajillo, estaba rico. Joseba no para quieto, cuando quiere mi atnecion se sube a mi cara a maullarme en la oreja.<br />
<br />
Dia 45 de Primavera del año 15.<br />
<br />
Al fin avances en torno al poder misterioso. <br />
Llevo como cosa de un mes con un entrenamiento severo ya que parece que las cosas en el cuartel estan tranquilas, o al menos a mi me dejan tranquila, lo cual a veces agradezco. Pues bueno, no soy muy buena meditando, pero me obligo a hacerlo para intentar mantener y mejorar mis Wakis. El tema es que meditando hoy me vino a la cabeza Sephirot, por todo lo de ser una negada con las katanas y me lo he imaginado riendose de mi por ser mejor que yo en eso, luego me he acordado de su muerte y me he cabreado. Y de la de Ryze, y de que soy una negada con las armas y en vez de meditar me he puesto triste, y luego me he cabreado y luego me he enfocado en que les iba a vengar, que iba a tener la fuerza para hacerlo, la determinacion para conseguir que los responsables de su muerte pagaran.<br />
<br />
Y me ha venido la risa de Sohem y su voz a la cabeza y he pensado “me hare mucho mas fuerte cabezacubo y te vencere” y me he sentido con fuerzas. Y ahi, en ese instante he vuelto a sentir un poder enorme que salia de mi cuerpo. Ha sido mi determinacion. O mejor dicho, ha sido mi voluntad, recordar porque estoy aquí, recordar porque me estoy fortaleciendo y porque entreno tan duro todos los dias. Esa es la clave, concentrar y de alguna manera liberar mi voluntad en forma de poder.<br />
<br />
Ni me acuerdo de lo que he comido hoy y no veo a Joseba por ningun lado. <br />
<br />
Dia 55 de Primavera del año 15<br />
<br />
Lo he conseguido. Habia pedido permiso para entrenar junto a una division de la marina y tras mucho papeleo, se me concedio un dia de entrenamiento junto a unos cuantos. 50 hombres. Todos cayeron en un segundo tras un pulso del “poder de Sohem”. Tengo que buscar un nombre a esto, aunque acordarme de esa derrota me ayuda a focalizarme en superarme y hacerme mas fuerte. De nada sirve lamentarse. Hoy soy mucho mas fuerte que ayer. <br />
<br />
Es parecido a los Wakis, ahi estaba la clave para conseguirlo, repeti lo que hice “”meditando”” y todos cayeron desplomados. No hubo heridos de gravedad. Este poder es increiblemente util. Seguire puliendolo ahora que se utilizarlo. Todavia no me siento preparada para el nuevo mundo.<br />
<br />
He salido a tomar unas cervezas al pueblo y he aprovechado para cenar. Lamentablemente no estoy borracha. Joseba ha cazado, esta vez mi regalo es un pobre raton muerto. <br />
<br />
Dia 13 de Verano del año 15<br />
<br />
Joe se ha puesto en contacto conmigo. Quiere un barco para la division, me ha dicho que si colaboro economicamente podre tener el camarote que yo quiera. ¡¡ Por fin nuestro propio barco !!<br />
<br />
Emocionada ante la idea de por fin navegar en un barco de nuestra division, le he dado todo el dinero que tenia ahorrado. Apolo se encargaria de todo, no es carpintero, pero obviamente es quien llevara el timon. Tardaran en hacerlo pero estoy emocionada ante lo que pueda salir de ahi.<br />
<br />
He comido mejor que nunca, Joe me ha preparado un ramen picante que estaba de muerte en agradecimiento a mi ayuda economica. Necesitaremos mas dinero, asi que todos los meses ire dandole a Apolo lo que me pida. <br />
<br />
Dia 30 de Verano del año 15<br />
<br />
Cada dia que entreno me siento mas fuerte, cada vez mas preparada para el nuevo mundo. Soy mas agil, mas fuerte y mi Waki parece no tener limites. Tambien siento que vuelo mas agilmente y que mis poderes curativos y mi regeneracion cada dia son mayores. El trabajo duro da sus frutos. <br />
<br />
Ojala pronto tengamos nuestro barco propio y nos dejen partir hacia el nuevo mundo. Me siento en forma.<br />
<br />
Hoy me he encontrado con Kaiwi, el cocinero con el que pase aquella noche en la hoguera, sigue sin haberse encontrado con su amor platonico, pero me ha preparado unos carbonara de puta madre, tambien me ha dado comida para Joseba, que majo es este chaval. Y que guapo. Tambien parece muy listo. Todo un partidazo si me preguntan, haria mal la tipa rica esa si la encuentra y no se casa con el. <br />
<br />
Dia 42 de Verano del año 15.<br />
<br />
No me olvido de mis compañeros caidos. He estado estudiando de nuevo los nombres de los asesinos de mis compañeros, siempre llevo un Wanted de cada uno de sus asesinos. Cada dia que pasan sin pagarlo lo lamento y seguro que durante este tiempo, al igual que yo, se estan fortaleciendo. Debo estar a la altura, debo seguir entrenando y haciendome mas fuerte, se acabo lo de saltarse el dia de piernas. <br />
He comido una fritura de verduras de temporada que estaba especialmente buena. Joseba no come mucho, me preocupa, tal vez este enfermo.<br />
<br />
Dia 50 de Verano del año 15.<br />
<br />
Hoy he pasado el dia con Apolo y Fuguwu. Nos hemos emborrachado juntos. A Apolo no le queda mal del todo su nuevo aspecto y vuelve a ser el de siempre. Fuguwu me cae bien, aunque sea mas sosete. Lastima que Joe no haya podido acompañarnos. <br />
<br />
Deberia de pasar mas tiempo como este con mis camaradas. No escribo mucho mas, que estoy bastante borracha. Joseba no para de maullar y a mi me duele la cabeza.<br />
<br />
Dia 60 de Verano del año 15.<br />
<br />
Joe me pidio que le enseñara a superar su nivel de Waki de armamento. Fue un entrenamiento arduo y cansado, que tambien me sirvio a mi para mejorar mi nivel. Lo pase genial con mi amigo, espero que pronto pueda zarpar con el y acercarle a la cima. Aún no estamos preparados, pero zarparemos hacia el nuevo mundo. <br />
<br />
Estos dias he comido genial, ya que Joe se encargo de la comida, sigue siendo el mejor cocinero que conozco, su comida es motivo suficiente para apreciar la vida. Joseba tambien ha tenido lo suyo.<br />
<br />
Dia 75 de Verano del año 15.<br />
<br />
¡ Que calor hacer! En estos momentos me gustaria estar en una isla invernal, pero despues de entrenar he ido al pueblo a ver el atardecer y tomar unos mojitos, a los que por cierto me han invitado. EL verano no esta tan mal al final. <br />
<br />
Her comido un zumo de tomate con pan que al parecer es tipico de Dressrosa. Nunca lo habia probado pero estaba buenisimo. Ahora mismo estoy viendo a Joseba todo estirado y muerto de calor, pobrecito. <br />
<br />
Dia 80 de Verano del año 15.<br />
<br />
Aunque sea verano los villanos no descansan, hoy he tenido una mision dificil donde el poder de Sohem no fue suficiente para capturar al capitan de una tripulacion de putos piratas, de alguna manera resistio mi misterioso y relativamente nuevo poder. Tengo que mejorarlo, estoy segura de que puedo llevarlo a otro limite. <br />
<br />
No obstante fue “divertido” hacia tiempo que no tenia que ponerme a luchar fisicamente con mi fruta y acabe venciendo al rufian sin demasiado problema, pero no es algo bueno, tengo que mejorar. <br />
<br />
Ya no estoy con Joe asi que la comida de hoy ha sido decepcionante. Joseba sigue muerto de calor intento refrescarle cada vez que puedo.<br />
<br />
Dia 58 de Verano del año 15.<br />
<br />
Empieza a hacer menos calor y eso es buenisimo. Hoy he dedicado el dia a estudiar a la tripulacion de los Panas negros. Me he centrado en todo lo que se sabe del vaquero contra el que luche en Sabaody. Su tripulación mato a Ryze, la proxima vez que me lo encuentre no se escapara. Se lo adverti.<br />
<br />
He comido ensalada, los tomates de temporada le daban un sabor intenso y unico<br />
<br />
Dia 59 de Verano del año 15<br />
<br />
Sigo estudiando. Hoy me he centrado en el otro que conozco bien, Garcia Marcos, ese cabron es mas fuerte y mas rapido que el diablo. Y al parecer tambien un pervertido. No se como pude compadrear con un pirata, todo por la mentirosa y traidora de Ikirami. Cada vez es un pirata mas conocido. <br />
<br />
Me arde la sangre de la rabia. Casi le piso la cola a Joseba, hoy volvi a probar el salmorejo, que es como se llama la cosa esa de tomate que me gusto tanto.<br />
<br />
Dia 60 de Verano del año 15.<br />
<br />
Sigo estudiando. Hoy me he centrado en la capitana de los Caras Negras. Triada Tenmesta, parecemuy peligrosa, tiene cara de ser mas zorra que Ikirami. Me da un poco de miedo la verdad, pero para eso estoy entrenando, ademas, Joe pudo con su antiguo capitan, asi que seguro que podremos con ella, o eso quiero creer. Joder cada vez que veo su Wanted me da mas miedo, aunque todo hay que decirlo, pàrece bastante atractiva. <br />
<br />
Sus dias de pirateria terminaran pronto, tengo que seguir entrenando. Joseba se divierte cazando polillas que atrae la luz de mi habitación. Hoy he comido pizza.<br />
<br />
Dia 61 de Verano del año 15.<br />
<br />
Sigo estudiando. Hoy toca Pasha, con esta tuve un breve encuentro, es una semioni como yo. Parecia llena de vida y no parecia una esclava. ¿Que es lo que haria a alguien como ella ser una pirata? No me puede dar pena, era capaz de doblegar al pervertido de Marcos, aunque sea mas joven que yo, es una peligrosa pirata. Cuando la capture ya tendre tiempo para preguntarla.<br />
<br />
No he visto ha Joseba hoy, se abra ido de aventuras a mendigar comida o cazar ratones. He comido pollo, aun me rio cuando deje de comerlo porque lo veia como “canibalismo”. <br />
<br />
Dia 62 de Verano del año 15.<br />
<br />
Otro dia de estudio. ?Cuantos piratas componen los Pata negra? Hoy tocaba Jolín Yo, no parece muy peligrosa y no se sabe mucho de ella, en antiguos periodicos se la nombra en concursos campestres. ¿Es pirata por hobby?¿Por eleccion propia? Asqueroso. Pocos concursos de vacas podra ganar en Impel Down. La cazaremos.<br />
<br />
Hoy no he comido, se me ha ido el santo al cielo entre el entrenamiento y el estudio, Joseba no paraba de pedir mimos mientras buscaba informacion de la pirata esta.<br />
<br />
Dia 63 de Verano del año 15.<br />
<br />
Este no va a llegar a Impel Down. Segun los informes es el asesino de Ryze. ¿Como alguien puede matar a una cosa tan pequeña y seguir viviendo? Tengo varias cosas pendientes con los Pata Negra, Garcia Marcos, el vaquero, pero este..este pavo, Kanjo Fujinata o como cojones se llame, este sera para mi. Disfrutare arrancandole la piel a tiras, le matare y le hare sentir dolor como nunca ha sentido y saboreare cada instante. No tendre ningun tipo de piedad. Morira y yo sere su verdugo y le hare saber el porque de su destino antes de morir, si es que recuerda siquiera el asesinato de mi querida Ryze. <br />
<br />
Ha sido un dia duro. Creo que era el ultimo de ellos. Pagaran por sus actos. La justicia es retributiva, una vida por otra, es lo justo.<br />
<br />
Dia 70 de Verano del año 15.<br />
<br />
Tras lo de Kanjo volvi a pensar en Ryze, aun con todo el tiempo que ha pasado sigo sintiendo su peso en mis hombros. Esta semana fui a comprar tela y he cosido en mi capa de vicealmirante una hombrera de color morado sobre un cacho de madera mas o menos del peso de mi querida compañera. Asi sentire que sigue conmigo siempre.<br />
<br />
Joseba me acompaña a pesar del calor. Sabe cuando estoy triste. Cumplire mi sueño. Por Ryze, por Sephirot. Por Volkarona. Por todos los caidos por un mundo mejor. He comido un plato combinado de salchichas, huevos y patatas fritas.<br />
<br />
Dia 81 de Verano del año 15.<br />
<br />
Me fui de vacaciones 10 dias, volvi en un barco civil a Sabaody pero no han sido unas vacaciones satisfactorias. Una vez mas pude comprobar la desigualdad entre humanos y razas como la mia y una vez mas me hirvio la sangre. No he dejado de entrenar en estas vacaciones aunque he comido de todo. Hay tanto pot hacer y tando por cambiar que no me puedo tomar descanso. El mal no descansa, pero yo necesitaba parar un poco. Pude ir a un concierto del gran Capitan Cojones, la verdad es que eso me reconcilio un poco con el mundo, gana mucho en directo, tiene un show electrizante, eso si, parecia que iba de droga hasta las trancas el cabron. <br />
<br />
He comido de todo, deje a Fuguwu a cargo de Joseba, aunque este acostumbrado a viajar conmigo, esta agusto en Marineford.<br />
<br />
Dia 82 de Verano del año 15. <br />
<br />
Vuelvo al estudio, esta vez tocan los piratas Mocoku. <br />
Siento rabia, muchisima rabia. Benito Powa. Todo este tiempo sin darme cuenta de que lo habia tenido a mi merced. Es debil, debil de pelotas, un oso giganton de mierda sin nada que ofecer ¿Como esa mediania pudo acabar con Sephirot? ¿Como pudiste caer ante esa escoria pelimierda petulante? Y no te vengue, no sabia que estaba ante uno de tus asesinos. Tranquilo, le volvere a encontrar y no tardare en acabar con el. Ahora soy mucho mas fuerte que antes y antes no me supuso un problema. Lento, torpe y un mentiroso malisimo ¿Que truco utilizaria ese oso para poder con mi amigo? Daba igual, pronto seria oso muerto. Le encontrariamos.<br />
<br />
He comido un sandwich mixto. Joseba esta enfurruñado porque me fui unos dias.<br />
<br />
Dia 83 de Verano del año 15.<br />
<br />
Rape al pil. Joe me contó que casi lo tuvo pero por culpa del emperador escapo, por lo que me dijo no tuvo ni que transformarse para vencerle. Que rabia. Como unos mierdas como estos pudieron con Sephirot es algo que sigo sin entender. No lo olvidaré, no me pasara como con el oso, por mala memoria que tenga, llevare siempre sus wanteds conmigo y da igual que se disfracen, les dare caza. Al parecer este puede generar seismos. Pues una hostia en la cara y en los huevos lo mismo. No saben lo que les espera.<br />
<br />
He comido rabo de toro. ¿Que sera del chico ese que estuvo con nosotros en la division? Espero que le vaya todo bien, le preguntare a Daison por el, que hace tiempo que no le escribo. Le di los restos a Joseba, come de todo este gato menos su pienso el cabrón.<br />
<br />
Dia 84 de Verano del año 15<br />
<br />
Clonk. Un viejo del que poco se sabe, al parecer fue quien mato a James, por lo que deberia de estarle agradecido, pero es delo que estuvo involucrado en la muerte de Sephirot asi que al menos esta involucrado en la muerte de dos marines. Tendre que tener cuidado con el, ese anciano debe tener mas escondido de lo que parece. Debo de estar preparada para todo. <br />
<br />
Dia 85 de Verano del año 15.<br />
<br />
Este es su capitan. Altura, al igual que la de los patas negras tiene un aire que infunde miedo. Si es cierto lo que me dijo Joe sobre Rape al Pil, conociendo lo debil que es el oso de la gabardina y sin menospreciar al anciano calvo, este hijo de puta tiene que ser el principal responsable de la muerte de Sephirot. Todos los informes apuntan a que es un loco sanguinario y sobrevivio a una batalla contra un almirante. Tengo que estar preparada para cuando me lo encuentre, no sere una marine mas en su cuenta de muertos, yo sere su final. Acabare con el y con todos sus sueños, te lo prometo amigo, alla donde estes. Cuando uno cae el resto seguimos el camino. Asi debe ser. No caiste en Balde.<br />
<br />
He decidido llevar una rosa en la solapa de mi uniforme en tu honor. Visitare tu tumba y la dejare alli cuando te haya vengado. Se que siempre estabamos a la gresca, pero fuiste uno de mis mejores amigos. Te quiero Sephirot.<br />
<br />
Dia 86 de Verano del año 15.<br />
<br />
El resto de los piratas de Altura no me interesaban tanto, puesto que por lo que se no estuvieron involucrados en la muerte de mi amigo, aun asi, tengo que conocer sus nombres y sus caras. Tambien son un monton, Techno Titan, La rana gustavo, Arturo...al ir con esa escoria deben acabar entre rejas. <br />
<br />
Hoy he comido rape al Pil pil, bastante rico la verdad. Le di un poco a Joseba y lo devoro, espero que ahora no me pida pescado todos los dias.<br />
<br />
Dia 15 de Otoño del año 15.<br />
<br />
He estado entrenando con toda la division, Joe, Fuguwu y Apolo. Todos habiamos mejorado mucho y era una buena oportunidad para soltar el “poder de Sohem”. Todos quedaron impresionados al verlo, perolo aguantaron. Debo mejorar mas. <br />
<br />
Me alegran estos dias, cada vez que entrenamos siento lo mucho que hemos crecido todos, pero aun no me veo preparada para lo que nos espera: El Nuevo mundo.<br />
<br />
Hemos comido todos juntos. Incluido Joseba.<br />
<br />
Dia 42 de Otoño del año 15<br />
<br />
Siento escribir tan poco ultimamente, debo de ser mas constante en esto. Siento que he llevado mi poder a otro nivel tras entrenar asiduamente con mis compañeros. Me siento mas ligera y “el poder de Sohem” ha aumentado mucho en este tiempo. Es algo muy similar al Waki.<br />
<br />
Apolo me ha dicho que nuestro barco ya esta casi listo. Dentro de poco lo traeran aquí desde Water 7.<br />
<br />
Hoy he comido kebab de Joe. El secreto esta en la salsa roja. Empieza a refrescar y Joseba vuelve a dormir conmigo todos los dias dandome calorcito en los pies. <br />
<br />
Dia 50 de Otoño del año 15<br />
<br />
Hay algo que me preocupa y que no he contado por aquí. Hace tiempo le hice una promesa a Fuguwu, la promesa de que encontrariamos a su hermano, a dia de hoy, seguimos sin noticias de el y me siento fatal. Habiamos perseguido un rumor al respecto pero era falso. Estoy preocupada por ello, no quiero faltar a mi promesa y no descansare hasta cumplirla, pero es muy frustrante ver como no hacemos ningun avance real a pesar de todo el esfuerzo.<br />
<br />
Dia 89 de Otoño del año 15<br />
<br />
¡¡¡ Ya tenemos barco y es alucinante !!! <br />
<br />
Hoy he ido a los muelles a verlo y he flipado, no puedo esperar a que Joe lo vea porque es puro Apolo, de verdad, casi me muero de risa cuando lo vi. Es alegria en estado puro pero es un galeon enorme y tengo mi propio camarote, con estanterias para mis comics y un monton de juguetes para Joseba, espero que le encante a el tambien. <br />
<br />
Dan ganas de montar fiestas dentro de el, pues es pura “samba”. Se llama O Redentor. Me encanta el nombre, por lo que me ha explicado Fuguwu, redentor significa algo asi como liberar o salvar a alguien de situaciones complicadas, aunque se usa mucho en la religion es algo de la tierra de Apolo. <br />
<br />
Me encanta de verdad, me encanta. No veo el momento de zarpar con el hacia el nuevo mundo.<br />
<br />
He comido arroz con habichuelas y celebrado por todo lo alto con Joseba.<br />
<br />
Dia 13 de Invierno del año 15.<br />
<br />
Hemos celebrado todos juntos mi cumpleaños. La mejor noticia es que pronto nos destinaran al nuevo mundo. Me siento fuerte y preparada para ello. Ha sido uno de los mejores dias de mi vida y el mejor cumpleaños que recuerdo. Echando la vista atrás, a pesar de todos los fracasos, es increible lo mucho que he crecido y casmbiado en todo este tiempo.<br />
<br />
He comido mi ramen favorit, kebab, tarta y bebido muchisima cerveza. Todo saldra bien,<br />
<br />
Dia 60 de Invierno del año 16.<br />
<br />
Ya nos han asignado un destino. Viajaremos hacia la isla misteriosa, una isla salvaje. Tenemos orden de establecer alli nuestra base en el nuevo mundo. La suerte esta echada. Pronto zarparemos hacia alli. <br />
<br />
He comido espetos en el puerto tras ir a visitar O Redentor de nuevo. Las cabezas le encantan a Joseba<br />
<br />
Dia 30 de Primavera del año 16.<br />
<br />
Ya nunca escribo por aquí porque no hay mucho que contar, pero hoy es especial. Por fin zarpamops hacia el nuevo mundo, zarpamos hacia la isla misteriosa. ¿Que aventuras nos esperaran alli? No lo se, pero estoy preparada para lo que me echen. <br />
<br />
Hoy habia Kebab mixto sin tomate para comer, gracias Joe. Joseba aun no se ha acostumbrado a su nuevo hogar, pero seguro que le gustara.<br />
<br />
Dia 52 de Primavera del año 16.<br />
<br />
Al fin hemos llegado tras 22 dias de travesia y varias paradas por el camino. Todos estamos emocionados al respecto. La isla parece un elefante y tiene un volcan, parece no obstante fertil. Estoy preparada para esta nueva etapa de mi vida. Aqui estoy Nuevo Mundo.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Diario de Karl.<br />
<br />
<br />
Dia 19 de Invierno del año 14.<br />
<br />
Una vez mas, he vuelto a decepcionar a mis compañeros. Tenia que resistir pero no lo hice, falte a mi promesa. Me quede yo solo contra Sohem y perdi. Aun me duele todo, ayer pase el dia entero en la enfermeria, al parecer los superiores pararon a Sohem pero un poco mas y podria estar muerta, cualquiera sin mi fruta habria caido. Seguramente Sohem no diera todo lo que tenia contra mi...eso me da aún mas rabia.<br />
<br />
He pagado mi bravuconeria, he pagado mi ignorancia ¿vencer a los Emperadores? No es algo que este a mi alcance, ni de lejos. Ni al de Joe. Hay poderes en el mundo que ni todo el poder de la marina pueden hacer frente ¿En que momento pense que yo podria cambiar el mundo?<br />
<br />
Solo quiero descansar. Siento pena de seguir viva. Solo era un entrenamiento pero no pude ni tocar a ese hijo de puta. <br />
<br />
Dia 30 de Invierno de Invierno del año 14<br />
<br />
Lo he estado pensando ¿Que fue esa presion que sentí en el combate? No es la primera vez que lo sentia, habia algo que no era el calor de la fruta del cara cubo, habia algo mas...poderoso. Algo que hizo caer a mis compañeros, un poder desconocido, algo que solo pude resistir con determinación. Algo que da autentico miedo. <br />
<br />
La comida de la enfermeria da asco. Aun no he visto a Joseba. <br />
<br />
¿Que era ese poder? ¿Como podia pararlo? ¿Podria obtenerlo? <br />
<br />
Llevo ya mas de una semana lamentandome por lo ocurrido y eso no me va a llevar a ningun sitio. Nadie dijo que esto fuera facil. Di todo lo que pude, lo intente, fui la ultima en pie, Sohem hania conseguido lo que queria pero yo sigo en pie, sigo viva. ¿Que derecho tengo a seguir lamentandome? <br />
<br />
Ryze, Sephirot, Volkarona, el dia que me reuna con vosotros, quiero que esteis orgullosos de mi. No puedo abandonar mi sueño, no seria justa con vosotros. Debo seguir adelante.<br />
<br />
Joseba ha engordado mucho, le tengo que poner a dieta. Hecho de menos la comida de Joe. Me comeria ochenta Kebabs ahora mismo.<br />
<br />
Dia 63 de Invierno del año 14.<br />
<br />
Desde que me dieron el alta no paran de mandarme de un sitio a otro sin ton ni son, cada dia que pasa aunque las sintiera me arrepiento mas de lo que dije en la reunion. Primero porque visto esta que aun soy una putisima mierda comparado con lo que me espera en el nuevo mundo y segundo porque es un milagro seguir en mi puesto. No se como aun no me han mandado a limpiar letrinas como cuando la liaba siendo una cadete. No he tenido tiempo ni de celebrar mi cumpleaños<br />
<br />
Casi no tengo tiempo ni de respirar, ni de entrenar, mucho menos de escribir. Joseba esta enfadado porque no paso tiempo con el. Hoy he comido macarrones con tomatico, que ricos que estaban,<br />
<br />
Dia 89 de Invierno del año 14.<br />
<br />
Por fin empiezan a asignarme tareas fuera de Marineford, aunque no sean muy importantes. Hace tiempo que no veo a Joe y a los mios pero dado mi rango, ultimamente me mandan en tareas de vigilancia y control a lugares cercanos.<br />
<br />
De momento no ha habido incidencia alguna, pero agradezco por fin de dejar el papeleo y poder salir a la accion. No estoy en la marina para estar encerrada en un cuartel <br />
<br />
EL cielo azul, el mar y al ser la persona al mando del barco designado, la libertad para poder volar...lo echaba de menos. Ha sido el mejor dia en mucho tiempo. Empezaba a olvidar el porque estoy aquí, el porque lucho.<br />
<br />
Joseba cazo un pajaro y le voe mas feliz. El cocinero que tenemos a bordo hace unas lentejas que estan de muerte. El Año nuevo esta a la vuelta de la esquina. <br />
<br />
Dia 3 de Primavera del año 15<br />
<br />
¡¡¡HOY HA PASADO ALGO INCREIBLE!!!<br />
<br />
Parece que los superiores se han olvidado de mi y tengo mas libertad, nos encontramos con unos piratas que habia cogido unos rehenes en alta mar. Escoria facil para vencer, si bien tengo claro no estar preparada para el nuevo mundo, los piratas de poca monta como ellos no suelen ser problema para mis habilidades. Pero a veces las cosas se complican. <br />
<br />
Uno de los piratas tenia a una niña pequeña de rehen y amenazaba con matarla y yo he entrado en furia, tenia que salvarla, tenia que salvarla como fuera, tal fue mi cabreo que le grite y le dije que como la tocara un pelo le arrancaria los huevos de un mordisco...y senti algo en mi interior, un poder oculto, un poder inmenso que hizo que todos, aliados, civiles y piratas. Todos menos yo se desplomasen al instante. Al principio me asuste, pero luego comprendi que era yo quien lo habia causado y que todos estaban vivos, incluido el tio que ahora se pudriria en alguna carcel de la marina pero que conservaria las pelotas ¡¡¡ ¿¿ QUE ES ESTE PODER?? !!! <br />
<br />
Tengo que investigarlo, tengo que conocer como he podido hacerlo, pensandolo ahora es parecido a lo que hizo Sohem en su batalla contra nosotros. ¿Tengo la misma capacidad que el? De verdad, no se como lo he hecho, solo se que estaba muy cabreada como de constumbre y que tenia la absoluta determinacion de arrancarle las pelotas de un mordisco a ese tipo y de salvar a todos los civiles. Y entonces todo hizo booom y todos cayeron, sin mas. <br />
<br />
Ahora tengo mas tiempo. Debo de entrenar. Debo de hacerme mas fuerte...si controlo un poder asi, tendre mas cerca mi sueño. <br />
<br />
No he cenado, estoy demasiado emocionada, Joseba escapa a mis mimos.<br />
<br />
Dia 12 de Primavera del año 15<br />
<br />
Llevo meses en la base mas grande de la marina pero no noto progresos, intente mejorar mi punteria pero soy una negada, de verdad, no hay forma, no se si es que veo mal o que pero creo que hasta el pobre Apolo con media cara lo haria mejor que yo. <br />
<br />
Ya esta, dejo las armas de fuego, los arcos y las dagas. No voy a mejorar jamas, creo que tantos meses de entrenamiento dan fe de ello. <br />
Sigo investigando como consegui tumbar a toda esa gente con aquel grito, de momento, no he obtenido respuestas, he intentado concentrarme como con el Waki, pero parece que necesito estimulos mas fuertes para replicarlo, a veces dudo que fuera yo quien lo produjo, tal vez solo lo resistí, porque era un poder como el que uso Sohem con nosotros, pero era distinto, porque de verdad senti el poder en mi cuerpo y no senti el miedo que sentí cuando Sohem lo desato, sea lo que sea. <br />
<br />
Empieza a hacer calor, pero Joseba sigue durmiendo a mis pies. La comida del cuartel sigue siendo un asco y eso que la mia es mejor debido a mi rango. <br />
<br />
Dia 27 de Primavera del año 15<br />
<br />
Deberia escribir mas a menudo aquí, es algo que solo hago para descargarme de vez en cuando, soltar toda la mierda que llevo encima, me relaja. <br />
<br />
No se como Sephirot ni nadie pueden luchar con armas de filo, no calculo bien los espacios, hoy casi me cargo a un recluta sin querer, soy un peligro publico, asi que dejare tambien lo de intentar manejar armas de filo de momento, ni espadas, ni kanabos ni dagas ni pollas en vinagre, me centrare en mis puños, en los poderes de mi fruta del diablo y en mi Waki. <br />
<br />
He leido un libro de esos de coaching “Como ser un hombre de valor” de Estafafeus Estafen, soy una mujer pero al ser guerrera pensaba que tal vez me serviria de algo, no dice mas que memeces, pero si que me fue util en el aspecto de que decia que si tienes algun punto fuerte, deberias explotarlo para hacerte rica. La verdad es que no necesito hacerme rica, de hecho no se que hacer con mi sueldo. Pero mi punto fuerte es la lucha cuerpo a cuerpo y en eso me centraria.<br />
<br />
El libro acabo en la basura, que cosa mas mala. He comido un salteado de verduras y pollo al ajillo, estaba rico. Joseba no para quieto, cuando quiere mi atnecion se sube a mi cara a maullarme en la oreja.<br />
<br />
Dia 45 de Primavera del año 15.<br />
<br />
Al fin avances en torno al poder misterioso. <br />
Llevo como cosa de un mes con un entrenamiento severo ya que parece que las cosas en el cuartel estan tranquilas, o al menos a mi me dejan tranquila, lo cual a veces agradezco. Pues bueno, no soy muy buena meditando, pero me obligo a hacerlo para intentar mantener y mejorar mis Wakis. El tema es que meditando hoy me vino a la cabeza Sephirot, por todo lo de ser una negada con las katanas y me lo he imaginado riendose de mi por ser mejor que yo en eso, luego me he acordado de su muerte y me he cabreado. Y de la de Ryze, y de que soy una negada con las armas y en vez de meditar me he puesto triste, y luego me he cabreado y luego me he enfocado en que les iba a vengar, que iba a tener la fuerza para hacerlo, la determinacion para conseguir que los responsables de su muerte pagaran.<br />
<br />
Y me ha venido la risa de Sohem y su voz a la cabeza y he pensado “me hare mucho mas fuerte cabezacubo y te vencere” y me he sentido con fuerzas. Y ahi, en ese instante he vuelto a sentir un poder enorme que salia de mi cuerpo. Ha sido mi determinacion. O mejor dicho, ha sido mi voluntad, recordar porque estoy aquí, recordar porque me estoy fortaleciendo y porque entreno tan duro todos los dias. Esa es la clave, concentrar y de alguna manera liberar mi voluntad en forma de poder.<br />
<br />
Ni me acuerdo de lo que he comido hoy y no veo a Joseba por ningun lado. <br />
<br />
Dia 55 de Primavera del año 15<br />
<br />
Lo he conseguido. Habia pedido permiso para entrenar junto a una division de la marina y tras mucho papeleo, se me concedio un dia de entrenamiento junto a unos cuantos. 50 hombres. Todos cayeron en un segundo tras un pulso del “poder de Sohem”. Tengo que buscar un nombre a esto, aunque acordarme de esa derrota me ayuda a focalizarme en superarme y hacerme mas fuerte. De nada sirve lamentarse. Hoy soy mucho mas fuerte que ayer. <br />
<br />
Es parecido a los Wakis, ahi estaba la clave para conseguirlo, repeti lo que hice “”meditando”” y todos cayeron desplomados. No hubo heridos de gravedad. Este poder es increiblemente util. Seguire puliendolo ahora que se utilizarlo. Todavia no me siento preparada para el nuevo mundo.<br />
<br />
He salido a tomar unas cervezas al pueblo y he aprovechado para cenar. Lamentablemente no estoy borracha. Joseba ha cazado, esta vez mi regalo es un pobre raton muerto. <br />
<br />
Dia 13 de Verano del año 15<br />
<br />
Joe se ha puesto en contacto conmigo. Quiere un barco para la division, me ha dicho que si colaboro economicamente podre tener el camarote que yo quiera. ¡¡ Por fin nuestro propio barco !!<br />
<br />
Emocionada ante la idea de por fin navegar en un barco de nuestra division, le he dado todo el dinero que tenia ahorrado. Apolo se encargaria de todo, no es carpintero, pero obviamente es quien llevara el timon. Tardaran en hacerlo pero estoy emocionada ante lo que pueda salir de ahi.<br />
<br />
He comido mejor que nunca, Joe me ha preparado un ramen picante que estaba de muerte en agradecimiento a mi ayuda economica. Necesitaremos mas dinero, asi que todos los meses ire dandole a Apolo lo que me pida. <br />
<br />
Dia 30 de Verano del año 15<br />
<br />
Cada dia que entreno me siento mas fuerte, cada vez mas preparada para el nuevo mundo. Soy mas agil, mas fuerte y mi Waki parece no tener limites. Tambien siento que vuelo mas agilmente y que mis poderes curativos y mi regeneracion cada dia son mayores. El trabajo duro da sus frutos. <br />
<br />
Ojala pronto tengamos nuestro barco propio y nos dejen partir hacia el nuevo mundo. Me siento en forma.<br />
<br />
Hoy me he encontrado con Kaiwi, el cocinero con el que pase aquella noche en la hoguera, sigue sin haberse encontrado con su amor platonico, pero me ha preparado unos carbonara de puta madre, tambien me ha dado comida para Joseba, que majo es este chaval. Y que guapo. Tambien parece muy listo. Todo un partidazo si me preguntan, haria mal la tipa rica esa si la encuentra y no se casa con el. <br />
<br />
Dia 42 de Verano del año 15.<br />
<br />
No me olvido de mis compañeros caidos. He estado estudiando de nuevo los nombres de los asesinos de mis compañeros, siempre llevo un Wanted de cada uno de sus asesinos. Cada dia que pasan sin pagarlo lo lamento y seguro que durante este tiempo, al igual que yo, se estan fortaleciendo. Debo estar a la altura, debo seguir entrenando y haciendome mas fuerte, se acabo lo de saltarse el dia de piernas. <br />
He comido una fritura de verduras de temporada que estaba especialmente buena. Joseba no come mucho, me preocupa, tal vez este enfermo.<br />
<br />
Dia 50 de Verano del año 15.<br />
<br />
Hoy he pasado el dia con Apolo y Fuguwu. Nos hemos emborrachado juntos. A Apolo no le queda mal del todo su nuevo aspecto y vuelve a ser el de siempre. Fuguwu me cae bien, aunque sea mas sosete. Lastima que Joe no haya podido acompañarnos. <br />
<br />
Deberia de pasar mas tiempo como este con mis camaradas. No escribo mucho mas, que estoy bastante borracha. Joseba no para de maullar y a mi me duele la cabeza.<br />
<br />
Dia 60 de Verano del año 15.<br />
<br />
Joe me pidio que le enseñara a superar su nivel de Waki de armamento. Fue un entrenamiento arduo y cansado, que tambien me sirvio a mi para mejorar mi nivel. Lo pase genial con mi amigo, espero que pronto pueda zarpar con el y acercarle a la cima. Aún no estamos preparados, pero zarparemos hacia el nuevo mundo. <br />
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Estos dias he comido genial, ya que Joe se encargo de la comida, sigue siendo el mejor cocinero que conozco, su comida es motivo suficiente para apreciar la vida. Joseba tambien ha tenido lo suyo.<br />
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Dia 75 de Verano del año 15.<br />
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¡ Que calor hacer! En estos momentos me gustaria estar en una isla invernal, pero despues de entrenar he ido al pueblo a ver el atardecer y tomar unos mojitos, a los que por cierto me han invitado. EL verano no esta tan mal al final. <br />
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Her comido un zumo de tomate con pan que al parecer es tipico de Dressrosa. Nunca lo habia probado pero estaba buenisimo. Ahora mismo estoy viendo a Joseba todo estirado y muerto de calor, pobrecito. <br />
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Dia 80 de Verano del año 15.<br />
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Aunque sea verano los villanos no descansan, hoy he tenido una mision dificil donde el poder de Sohem no fue suficiente para capturar al capitan de una tripulacion de putos piratas, de alguna manera resistio mi misterioso y relativamente nuevo poder. Tengo que mejorarlo, estoy segura de que puedo llevarlo a otro limite. <br />
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No obstante fue “divertido” hacia tiempo que no tenia que ponerme a luchar fisicamente con mi fruta y acabe venciendo al rufian sin demasiado problema, pero no es algo bueno, tengo que mejorar. <br />
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Ya no estoy con Joe asi que la comida de hoy ha sido decepcionante. Joseba sigue muerto de calor intento refrescarle cada vez que puedo.<br />
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Dia 58 de Verano del año 15.<br />
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Empieza a hacer menos calor y eso es buenisimo. Hoy he dedicado el dia a estudiar a la tripulacion de los Panas negros. Me he centrado en todo lo que se sabe del vaquero contra el que luche en Sabaody. Su tripulación mato a Ryze, la proxima vez que me lo encuentre no se escapara. Se lo adverti.<br />
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He comido ensalada, los tomates de temporada le daban un sabor intenso y unico<br />
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Dia 59 de Verano del año 15<br />
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Sigo estudiando. Hoy me he centrado en el otro que conozco bien, Garcia Marcos, ese cabron es mas fuerte y mas rapido que el diablo. Y al parecer tambien un pervertido. No se como pude compadrear con un pirata, todo por la mentirosa y traidora de Ikirami. Cada vez es un pirata mas conocido. <br />
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Me arde la sangre de la rabia. Casi le piso la cola a Joseba, hoy volvi a probar el salmorejo, que es como se llama la cosa esa de tomate que me gusto tanto.<br />
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Dia 60 de Verano del año 15.<br />
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Sigo estudiando. Hoy me he centrado en la capitana de los Caras Negras. Triada Tenmesta, parecemuy peligrosa, tiene cara de ser mas zorra que Ikirami. Me da un poco de miedo la verdad, pero para eso estoy entrenando, ademas, Joe pudo con su antiguo capitan, asi que seguro que podremos con ella, o eso quiero creer. Joder cada vez que veo su Wanted me da mas miedo, aunque todo hay que decirlo, pàrece bastante atractiva. <br />
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Sus dias de pirateria terminaran pronto, tengo que seguir entrenando. Joseba se divierte cazando polillas que atrae la luz de mi habitación. Hoy he comido pizza.<br />
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Dia 61 de Verano del año 15.<br />
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Sigo estudiando. Hoy toca Pasha, con esta tuve un breve encuentro, es una semioni como yo. Parecia llena de vida y no parecia una esclava. ¿Que es lo que haria a alguien como ella ser una pirata? No me puede dar pena, era capaz de doblegar al pervertido de Marcos, aunque sea mas joven que yo, es una peligrosa pirata. Cuando la capture ya tendre tiempo para preguntarla.<br />
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No he visto ha Joseba hoy, se abra ido de aventuras a mendigar comida o cazar ratones. He comido pollo, aun me rio cuando deje de comerlo porque lo veia como “canibalismo”. <br />
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Dia 62 de Verano del año 15.<br />
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Otro dia de estudio. ?Cuantos piratas componen los Pata negra? Hoy tocaba Jolín Yo, no parece muy peligrosa y no se sabe mucho de ella, en antiguos periodicos se la nombra en concursos campestres. ¿Es pirata por hobby?¿Por eleccion propia? Asqueroso. Pocos concursos de vacas podra ganar en Impel Down. La cazaremos.<br />
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Hoy no he comido, se me ha ido el santo al cielo entre el entrenamiento y el estudio, Joseba no paraba de pedir mimos mientras buscaba informacion de la pirata esta.<br />
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Dia 63 de Verano del año 15.<br />
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Este no va a llegar a Impel Down. Segun los informes es el asesino de Ryze. ¿Como alguien puede matar a una cosa tan pequeña y seguir viviendo? Tengo varias cosas pendientes con los Pata Negra, Garcia Marcos, el vaquero, pero este..este pavo, Kanjo Fujinata o como cojones se llame, este sera para mi. Disfrutare arrancandole la piel a tiras, le matare y le hare sentir dolor como nunca ha sentido y saboreare cada instante. No tendre ningun tipo de piedad. Morira y yo sere su verdugo y le hare saber el porque de su destino antes de morir, si es que recuerda siquiera el asesinato de mi querida Ryze. <br />
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Ha sido un dia duro. Creo que era el ultimo de ellos. Pagaran por sus actos. La justicia es retributiva, una vida por otra, es lo justo.<br />
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Dia 70 de Verano del año 15.<br />
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Tras lo de Kanjo volvi a pensar en Ryze, aun con todo el tiempo que ha pasado sigo sintiendo su peso en mis hombros. Esta semana fui a comprar tela y he cosido en mi capa de vicealmirante una hombrera de color morado sobre un cacho de madera mas o menos del peso de mi querida compañera. Asi sentire que sigue conmigo siempre.<br />
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Joseba me acompaña a pesar del calor. Sabe cuando estoy triste. Cumplire mi sueño. Por Ryze, por Sephirot. Por Volkarona. Por todos los caidos por un mundo mejor. He comido un plato combinado de salchichas, huevos y patatas fritas.<br />
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Dia 81 de Verano del año 15.<br />
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Me fui de vacaciones 10 dias, volvi en un barco civil a Sabaody pero no han sido unas vacaciones satisfactorias. Una vez mas pude comprobar la desigualdad entre humanos y razas como la mia y una vez mas me hirvio la sangre. No he dejado de entrenar en estas vacaciones aunque he comido de todo. Hay tanto pot hacer y tando por cambiar que no me puedo tomar descanso. El mal no descansa, pero yo necesitaba parar un poco. Pude ir a un concierto del gran Capitan Cojones, la verdad es que eso me reconcilio un poco con el mundo, gana mucho en directo, tiene un show electrizante, eso si, parecia que iba de droga hasta las trancas el cabron. <br />
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He comido de todo, deje a Fuguwu a cargo de Joseba, aunque este acostumbrado a viajar conmigo, esta agusto en Marineford.<br />
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Dia 82 de Verano del año 15. <br />
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Vuelvo al estudio, esta vez tocan los piratas Mocoku. <br />
Siento rabia, muchisima rabia. Benito Powa. Todo este tiempo sin darme cuenta de que lo habia tenido a mi merced. Es debil, debil de pelotas, un oso giganton de mierda sin nada que ofecer ¿Como esa mediania pudo acabar con Sephirot? ¿Como pudiste caer ante esa escoria pelimierda petulante? Y no te vengue, no sabia que estaba ante uno de tus asesinos. Tranquilo, le volvere a encontrar y no tardare en acabar con el. Ahora soy mucho mas fuerte que antes y antes no me supuso un problema. Lento, torpe y un mentiroso malisimo ¿Que truco utilizaria ese oso para poder con mi amigo? Daba igual, pronto seria oso muerto. Le encontrariamos.<br />
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He comido un sandwich mixto. Joseba esta enfurruñado porque me fui unos dias.<br />
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Dia 83 de Verano del año 15.<br />
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Rape al pil. Joe me contó que casi lo tuvo pero por culpa del emperador escapo, por lo que me dijo no tuvo ni que transformarse para vencerle. Que rabia. Como unos mierdas como estos pudieron con Sephirot es algo que sigo sin entender. No lo olvidaré, no me pasara como con el oso, por mala memoria que tenga, llevare siempre sus wanteds conmigo y da igual que se disfracen, les dare caza. Al parecer este puede generar seismos. Pues una hostia en la cara y en los huevos lo mismo. No saben lo que les espera.<br />
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He comido rabo de toro. ¿Que sera del chico ese que estuvo con nosotros en la division? Espero que le vaya todo bien, le preguntare a Daison por el, que hace tiempo que no le escribo. Le di los restos a Joseba, come de todo este gato menos su pienso el cabrón.<br />
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Dia 84 de Verano del año 15<br />
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Clonk. Un viejo del que poco se sabe, al parecer fue quien mato a James, por lo que deberia de estarle agradecido, pero es delo que estuvo involucrado en la muerte de Sephirot asi que al menos esta involucrado en la muerte de dos marines. Tendre que tener cuidado con el, ese anciano debe tener mas escondido de lo que parece. Debo de estar preparada para todo. <br />
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Dia 85 de Verano del año 15.<br />
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Este es su capitan. Altura, al igual que la de los patas negras tiene un aire que infunde miedo. Si es cierto lo que me dijo Joe sobre Rape al Pil, conociendo lo debil que es el oso de la gabardina y sin menospreciar al anciano calvo, este hijo de puta tiene que ser el principal responsable de la muerte de Sephirot. Todos los informes apuntan a que es un loco sanguinario y sobrevivio a una batalla contra un almirante. Tengo que estar preparada para cuando me lo encuentre, no sere una marine mas en su cuenta de muertos, yo sere su final. Acabare con el y con todos sus sueños, te lo prometo amigo, alla donde estes. Cuando uno cae el resto seguimos el camino. Asi debe ser. No caiste en Balde.<br />
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He decidido llevar una rosa en la solapa de mi uniforme en tu honor. Visitare tu tumba y la dejare alli cuando te haya vengado. Se que siempre estabamos a la gresca, pero fuiste uno de mis mejores amigos. Te quiero Sephirot.<br />
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Dia 86 de Verano del año 15.<br />
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El resto de los piratas de Altura no me interesaban tanto, puesto que por lo que se no estuvieron involucrados en la muerte de mi amigo, aun asi, tengo que conocer sus nombres y sus caras. Tambien son un monton, Techno Titan, La rana gustavo, Arturo...al ir con esa escoria deben acabar entre rejas. <br />
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Hoy he comido rape al Pil pil, bastante rico la verdad. Le di un poco a Joseba y lo devoro, espero que ahora no me pida pescado todos los dias.<br />
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Dia 15 de Otoño del año 15.<br />
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He estado entrenando con toda la division, Joe, Fuguwu y Apolo. Todos habiamos mejorado mucho y era una buena oportunidad para soltar el “poder de Sohem”. Todos quedaron impresionados al verlo, perolo aguantaron. Debo mejorar mas. <br />
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Me alegran estos dias, cada vez que entrenamos siento lo mucho que hemos crecido todos, pero aun no me veo preparada para lo que nos espera: El Nuevo mundo.<br />
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Hemos comido todos juntos. Incluido Joseba.<br />
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Dia 42 de Otoño del año 15<br />
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Siento escribir tan poco ultimamente, debo de ser mas constante en esto. Siento que he llevado mi poder a otro nivel tras entrenar asiduamente con mis compañeros. Me siento mas ligera y “el poder de Sohem” ha aumentado mucho en este tiempo. Es algo muy similar al Waki.<br />
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Apolo me ha dicho que nuestro barco ya esta casi listo. Dentro de poco lo traeran aquí desde Water 7.<br />
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Hoy he comido kebab de Joe. El secreto esta en la salsa roja. Empieza a refrescar y Joseba vuelve a dormir conmigo todos los dias dandome calorcito en los pies. <br />
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Dia 50 de Otoño del año 15<br />
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Hay algo que me preocupa y que no he contado por aquí. Hace tiempo le hice una promesa a Fuguwu, la promesa de que encontrariamos a su hermano, a dia de hoy, seguimos sin noticias de el y me siento fatal. Habiamos perseguido un rumor al respecto pero era falso. Estoy preocupada por ello, no quiero faltar a mi promesa y no descansare hasta cumplirla, pero es muy frustrante ver como no hacemos ningun avance real a pesar de todo el esfuerzo.<br />
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Dia 89 de Otoño del año 15<br />
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¡¡¡ Ya tenemos barco y es alucinante !!! <br />
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Hoy he ido a los muelles a verlo y he flipado, no puedo esperar a que Joe lo vea porque es puro Apolo, de verdad, casi me muero de risa cuando lo vi. Es alegria en estado puro pero es un galeon enorme y tengo mi propio camarote, con estanterias para mis comics y un monton de juguetes para Joseba, espero que le encante a el tambien. <br />
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Dan ganas de montar fiestas dentro de el, pues es pura “samba”. Se llama O Redentor. Me encanta el nombre, por lo que me ha explicado Fuguwu, redentor significa algo asi como liberar o salvar a alguien de situaciones complicadas, aunque se usa mucho en la religion es algo de la tierra de Apolo. <br />
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Me encanta de verdad, me encanta. No veo el momento de zarpar con el hacia el nuevo mundo.<br />
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He comido arroz con habichuelas y celebrado por todo lo alto con Joseba.<br />
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Dia 13 de Invierno del año 15.<br />
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Hemos celebrado todos juntos mi cumpleaños. La mejor noticia es que pronto nos destinaran al nuevo mundo. Me siento fuerte y preparada para ello. Ha sido uno de los mejores dias de mi vida y el mejor cumpleaños que recuerdo. Echando la vista atrás, a pesar de todos los fracasos, es increible lo mucho que he crecido y casmbiado en todo este tiempo.<br />
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He comido mi ramen favorit, kebab, tarta y bebido muchisima cerveza. Todo saldra bien,<br />
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Dia 60 de Invierno del año 16.<br />
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Ya nos han asignado un destino. Viajaremos hacia la isla misteriosa, una isla salvaje. Tenemos orden de establecer alli nuestra base en el nuevo mundo. La suerte esta echada. Pronto zarparemos hacia alli. <br />
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He comido espetos en el puerto tras ir a visitar O Redentor de nuevo. Las cabezas le encantan a Joseba<br />
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Dia 30 de Primavera del año 16.<br />
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Ya nunca escribo por aquí porque no hay mucho que contar, pero hoy es especial. Por fin zarpamops hacia el nuevo mundo, zarpamos hacia la isla misteriosa. ¿Que aventuras nos esperaran alli? No lo se, pero estoy preparada para lo que me echen. <br />
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Hoy habia Kebab mixto sin tomate para comer, gracias Joe. Joseba aun no se ha acostumbrado a su nuevo hogar, pero seguro que le gustara.<br />
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Dia 52 de Primavera del año 16.<br />
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Al fin hemos llegado tras 22 dias de travesia y varias paradas por el camino. Todos estamos emocionados al respecto. La isla parece un elefante y tiene un volcan, parece no obstante fertil. Estoy preparada para esta nueva etapa de mi vida. Aqui estoy Nuevo Mundo.]]></content:encoded>
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