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		<title><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - Villa Syrup]]></title>
		<link>https://nakamanomi.com/</link>
		<description><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - https://nakamanomi.com]]></description>
		<pubDate>Sun, 27 Sep 2026 02:14:54 +0000</pubDate>
		<generator>MyBB</generator>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado] Gecko: Donde el océano se inclina ante el gigante]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1972</link>
			<pubDate>Sun, 17 Aug 2025 13:01:37 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=508">Lucarne Ashveil</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=1972</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La embarcación solitaria cortaba el oleaje como una cuchilla de acero bajo la luz gris del amanecer. Las olas se hallaban fuertes, una marea salvaje e inquieta recibía</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">al joven de una manera que podía percibir como rechazo, cual si el mar mismo quisiera consumirlo. En el horizonte vislumbraba posibilidades, una nueva vida, las aventuras</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">por venir marcaban su sendero por ese mar de monstruos y piratas. Había pasado demasiado tiempo entre las sombras de su natal Kuraigana, cauto en las murallas</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">que emitían el eco de tragedias, «Como la de sus padres ». Él lo sabia, no era un lugar para crecer, sino para apagarse lentamente.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El viento marino arrastraba consigo la humedad de la bruma, colándose en sus ropas, impregnando su piel con el salitre del viaje. Para su mala suerte, ahora</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">el hedor a sal era su única compañía, solo, en ese gran mar, quieto como una estatua y rezando por encontrar tierra firme lo antes posible, tenia hambre y su estómago</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">no dejaba de gritar locamente por un bocado. Una sinfonía nada grata.  De la nada, vientos huracanados azotaron su navío, se aferro con dureza al timón, tratando de fluir con las aguas turbulentas.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Al finalizar aquella pequeña tormenta llegaría a visualizar tierra firme, estructuras desgastadas y castillos de antaño, el tiempo las había devorado sin clemencia, pero aun estaban allí para recibirle. La isla Gecko, para algunos el comienzo de una aventura, para los menos afortunados un cementerio de sueños y despojos, donde el pasado se mezclaba con los susurros del viento. Llegar al puerto se sentía raro, mareado, como si caminar de por si fuera algo impropio de sí mismo. «Joder, ¿Por cuánto tiempo navegue?» se pregunto antes de balancear su cuerpo. Lo primero que hizo fue entrar a la primera cantina a la vista, gastaría unos cuantos berries ahorrados en un trozo de pan y un bistec medianamente comestible, al menos lo suficientemente cocido para no causarle una salmonela.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El lugar en si mismo no era de su agrado, incluso habiendo vivido en la penumbra de Kuraigana. El aire estaba impregnado de un aroma metálico, mezcla de óxido, salitre y madera podrida. Aunque lo admitía, las casas estaban tan bien alineadas que parecía un pequeño nacimiento.<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color"> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Si llega una tormenta seguro no la cuentan —.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El avance de Ashveil por la costa fue lento, hasta visualizar algo aparentemente inusual, primero creyó que era una colina: una forma irregular cubierta de tierra y raíces. Pero al fijarse mejor, notaria que eso no era madera sino piel, frente amplia, ojos azules como el mar y lo más llamativo, su cabellera, sucia de polvo y</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">barro. Como un fuego apagado por la tierra misma.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> <span style="color: #c19e00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—No parece que la estés pasando bien, eh? </span></span>—</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Por su tamaño, era claro, se trataba de un gigante, leyó sobre ellos en la biblioteca que</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">tenia, pero jamás espero encontrarse con uno tan pronto y menos en esas tierras.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #c19e00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—¿Cómo algo como tú termino así? —  </span></span>Sin mencionar</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">que seguramente era ridículamente fuerte solo por su tamaño, vamos… Ashveil tenia que levantar la mirada para verlo.</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La embarcación solitaria cortaba el oleaje como una cuchilla de acero bajo la luz gris del amanecer. Las olas se hallaban fuertes, una marea salvaje e inquieta recibía</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">al joven de una manera que podía percibir como rechazo, cual si el mar mismo quisiera consumirlo. En el horizonte vislumbraba posibilidades, una nueva vida, las aventuras</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">por venir marcaban su sendero por ese mar de monstruos y piratas. Había pasado demasiado tiempo entre las sombras de su natal Kuraigana, cauto en las murallas</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">que emitían el eco de tragedias, «Como la de sus padres ». Él lo sabia, no era un lugar para crecer, sino para apagarse lentamente.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El viento marino arrastraba consigo la humedad de la bruma, colándose en sus ropas, impregnando su piel con el salitre del viaje. Para su mala suerte, ahora</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">el hedor a sal era su única compañía, solo, en ese gran mar, quieto como una estatua y rezando por encontrar tierra firme lo antes posible, tenia hambre y su estómago</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">no dejaba de gritar locamente por un bocado. Una sinfonía nada grata.  De la nada, vientos huracanados azotaron su navío, se aferro con dureza al timón, tratando de fluir con las aguas turbulentas.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Al finalizar aquella pequeña tormenta llegaría a visualizar tierra firme, estructuras desgastadas y castillos de antaño, el tiempo las había devorado sin clemencia, pero aun estaban allí para recibirle. La isla Gecko, para algunos el comienzo de una aventura, para los menos afortunados un cementerio de sueños y despojos, donde el pasado se mezclaba con los susurros del viento. Llegar al puerto se sentía raro, mareado, como si caminar de por si fuera algo impropio de sí mismo. «Joder, ¿Por cuánto tiempo navegue?» se pregunto antes de balancear su cuerpo. Lo primero que hizo fue entrar a la primera cantina a la vista, gastaría unos cuantos berries ahorrados en un trozo de pan y un bistec medianamente comestible, al menos lo suficientemente cocido para no causarle una salmonela.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El lugar en si mismo no era de su agrado, incluso habiendo vivido en la penumbra de Kuraigana. El aire estaba impregnado de un aroma metálico, mezcla de óxido, salitre y madera podrida. Aunque lo admitía, las casas estaban tan bien alineadas que parecía un pequeño nacimiento.<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color"> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Si llega una tormenta seguro no la cuentan —.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El avance de Ashveil por la costa fue lento, hasta visualizar algo aparentemente inusual, primero creyó que era una colina: una forma irregular cubierta de tierra y raíces. Pero al fijarse mejor, notaria que eso no era madera sino piel, frente amplia, ojos azules como el mar y lo más llamativo, su cabellera, sucia de polvo y</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">barro. Como un fuego apagado por la tierra misma.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> <span style="color: #c19e00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—No parece que la estés pasando bien, eh? </span></span>—</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Por su tamaño, era claro, se trataba de un gigante, leyó sobre ellos en la biblioteca que</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">tenia, pero jamás espero encontrarse con uno tan pronto y menos en esas tierras.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #c19e00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—¿Cómo algo como tú termino así? —  </span></span>Sin mencionar</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">que seguramente era ridículamente fuerte solo por su tamaño, vamos… Ashveil tenia que levantar la mirada para verlo.</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Entrenamiento] Desafío a la puesta de sol]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=309</link>
			<pubDate>Tue, 19 Sep 2023 05:25:46 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=34">Triana Tempesta</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=309</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">Día 4 del año 11. Pimavera<br />
</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Aquella desconocida en cuestión de horas había pasado a formar parte de nuestra banda. No podía quejarme, a mí me había ocurrido algo similar, me había topado con Yamamura, me había propuesto ir con él sin apenas conocerle y había aceptado. Así de simple. Pero esta chica era diferente. No parecía saber dónde se estaba metiendo. Si continuábamos con Yamamura era cuestión de tiempo que nos encontrásemos con problemas y quería asegurarme de que ella estaría dispuesta a enfrentarlos y, es más, ser capaz de superarlos.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Había dicho que era tiradora, pero eso tenía que verlo. Me costaba creerlo, al igual que me costaba creer que fuese carpintera. Eso también pensaba comprobarlo más adelante. Caminamos hacia su casa para que recogiese sus cosas y avisase a sus padres. No tardó demasiado, al igual que yo, no tenía demasiados objetos personales. Con algo de ropa le bastaba para comenzar nuestro viaje. Cuando estuvo lista, salimos fuera a esperar a Yamamura, que a saber dónde se había metido. Ahora que estábamos solas era el momento perfecto. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El sol estaba comenzando a ocultarse, pero todavía quedaban unas pocas horas de luz. Nos encontrábamos a bastantes metros de su casa, en un campo abierto, sin nada a nuestro alrededor. Tan solo había unas vallas a unos 30 metros que rodeaban el lugar en el que nos encontrábamos. No sabía si todavía estábamos dentro de su propiedad, de la del vecino o qué narices era este espacio, pero no importaba. Me valía para mi propósito. Además, tenía que acostumbrarme a que, ahora que era mujer completamente libre, podía hacer lo que quisiera, sin preocuparme por la legalidad.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">—<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b20080;" class="mycode_color">Seguramente Yamamura tarde en volver. Antes de marcharnos quiero que quede clara una cosa. Si vienes con nosotros tendrás que acatar todas sus órdenes, es el capitán, por muy temerarias que sean. Así que tienes que estar dispuesta a todo. Ahora mismo voy a probar tu lealtad y tu capacidad</span></span> —dije desenvainando mis dos katanas y alejándome unos pasos de ella para posicionarme a unos seis metros. Si me situase demasiado cerca no podría apreciar sus dotes como tiradora, pero tampoco podía alejarme tanto como para ponérselo fácil. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">—<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b20080;" class="mycode_color">Vamos. Desenfunda y lánzame tu mejor disparo </span></span>—le incité para que comenzase la prueba.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Atributos Personaje</span>
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						Mostrar
					</button>
				</div>
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                        <span class='personaje_stats_title'>Estadísticas de Triana Tempesta:</span>
                    </div>
                    <div style='display:flex; justify-content: center; gap: 0.5rem;'>
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                        <div>
                            Nivel: <span><strong>39</strong></span>
                        </div>
                    </div>
				</div>
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			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">Día 4 del año 11. Pimavera<br />
</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Aquella desconocida en cuestión de horas había pasado a formar parte de nuestra banda. No podía quejarme, a mí me había ocurrido algo similar, me había topado con Yamamura, me había propuesto ir con él sin apenas conocerle y había aceptado. Así de simple. Pero esta chica era diferente. No parecía saber dónde se estaba metiendo. Si continuábamos con Yamamura era cuestión de tiempo que nos encontrásemos con problemas y quería asegurarme de que ella estaría dispuesta a enfrentarlos y, es más, ser capaz de superarlos.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Había dicho que era tiradora, pero eso tenía que verlo. Me costaba creerlo, al igual que me costaba creer que fuese carpintera. Eso también pensaba comprobarlo más adelante. Caminamos hacia su casa para que recogiese sus cosas y avisase a sus padres. No tardó demasiado, al igual que yo, no tenía demasiados objetos personales. Con algo de ropa le bastaba para comenzar nuestro viaje. Cuando estuvo lista, salimos fuera a esperar a Yamamura, que a saber dónde se había metido. Ahora que estábamos solas era el momento perfecto. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El sol estaba comenzando a ocultarse, pero todavía quedaban unas pocas horas de luz. Nos encontrábamos a bastantes metros de su casa, en un campo abierto, sin nada a nuestro alrededor. Tan solo había unas vallas a unos 30 metros que rodeaban el lugar en el que nos encontrábamos. No sabía si todavía estábamos dentro de su propiedad, de la del vecino o qué narices era este espacio, pero no importaba. Me valía para mi propósito. Además, tenía que acostumbrarme a que, ahora que era mujer completamente libre, podía hacer lo que quisiera, sin preocuparme por la legalidad.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">—<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b20080;" class="mycode_color">Seguramente Yamamura tarde en volver. Antes de marcharnos quiero que quede clara una cosa. Si vienes con nosotros tendrás que acatar todas sus órdenes, es el capitán, por muy temerarias que sean. Así que tienes que estar dispuesta a todo. Ahora mismo voy a probar tu lealtad y tu capacidad</span></span> —dije desenvainando mis dos katanas y alejándome unos pasos de ella para posicionarme a unos seis metros. Si me situase demasiado cerca no podría apreciar sus dotes como tiradora, pero tampoco podía alejarme tanto como para ponérselo fácil. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">—<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b20080;" class="mycode_color">Vamos. Desenfunda y lánzame tu mejor disparo </span></span>—le incité para que comenzase la prueba.</div>
<br />
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			</div></div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado, T1] Lillian, el fantasma de la revolución.]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=307</link>
			<pubDate>Mon, 18 Sep 2023 13:03:08 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=79">Enma</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=307</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">La fecha está borrosa.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Capítulo I. Llegada a Syrup.</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Habían pasado varios días desde que Enma se había encerrado en el barril de un barco de mercaderes que salía del pueblo Gosa. Quizá un par de semanas, incluso. Había perdido la noción del tiempo y la conciencia por momentos. El hambre, la sed, el frío, el calor... todas esas sensaciones causaron un gran dolor físico y psicológico en Enma. Un dolor que permanecía de forma constante, como si alguien le estuviese clavando una gruesa aguja en el pecho y, poco a poco, fuera profundizando más con ella. Su cuerpo temblaba; estaba completamente quebrado. Él... sólo tenía trece (13) años. Y su vida ya era un infierno desde que había cumplido siete (7). ¿Quizá las cosas puedan cambiar?</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Cuando caía la noche, Enma aprovechaba para salir y buscar algo de comer. Lo bueno de navegar bajo el cielo nocturno es que la visión se reduce de cien a cero en cuestión de segundos. Además, también te permite ser más sigiloso, ya que los choques y embestidas del mar son bastante sonoras. Así es como Enma fue sobreviviendo poco a poco, con algunos restos que podía encontrar, ya que la comida principal se encontraba en las habitaciones en donde dormían los mercantes. Un trozo de pan, los restos de un zanco de pollo, algunas espinas... Había varias cosas y Enma aprovechaba todo lo que podía y lo iba introduciendo en el barril. Así tendría recursos para varios días, por lo menos. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">¿Sirope? ¿Se referirán a Syrup? Quizá su oído le ha jugado una mala pasada por el hambre, pero todo parece apuntar a que el próximo destino será la Isla Syrup y que, además, están aproximándose. Enma no tenía muchos conocimientos sobre esa isla, pero sí que sabía que tenía un gran embarcadero, por lo que, por lo menos, tendría varias vías de escape aunque se despistara y se le escapara este barco. A decir verdad, estaba comenzando a preocuparse. Tenía trece (13) años y estaba completamente solo, sin recursos, sin hogar, sin un lugar al que poder volver. Enma no tenía a nadie más que a él mismo y a su odio hacia el gobierno mundial y todo lo que ello representa. Además de eso... nada. Nada de nada.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Era de día. Podía saberlo porque los barriles tenían varias grietas y algunas de ellas dejaban pasar la luz del sol, como también permitían el paso del agua cuando llovía. Hubo días en los que se levantaba completamente empapado... Pero volvamos al presente. –<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"> ¡Syrup, Syrup!</span> – Gritaba uno de los mercantes. Ya habían llegado a la isla. El “<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">pom</span>” dejó saber a Enma que habían bajado la escalera hacia el muelle y el “<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">fffffff</span>” que ya habían empezado a rodar los barriles. Era su momento. Levantó la tapa del barril en el que estaba y saltó al mar. No sabe si alguien lo vio o lo escuchó, pero ya sería tarde porque Enma estaba acercándose a la orilla del puerto. Y no había mirado atrás.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Syrup no era una isla particularmente grande. Sí que tenía un puerto enorme, en el que domían muchas y grandes embarcaciones, pero las calles que componían el pueblo eran pequeñas y había cuatro casas contadas, además de un chalet inmenso. ¿Vivía alguien con mucho poder en esa ciudad? </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">A primeras horas de la mañana, que es cuando habían llegado, Enma aprovechó la aglomeración de personas que intercambiaban mercancías en una zona próxima al puerto para cometer algún que otro hurto. Una camiseta, unos pantalones... y algunas frutas que pudiera comer. Y echó a correr. Corrió y corrió sin mirar atrás, dejando a sus espaldas aquellos gritos de “¡Detengan a ese niño!”. Ese niño era imparable y tenía muchos sueños que cumplir.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Enma se adentró al bosque, buscando un hogar temporal en el que se pudiera refugiar y... descansar. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Capítulo II. El niño y el fantasma.</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Habían pasado varias semanas y Enma se había defendido perfectamente. Tenía algunos golpes y heridas de los encontronazos que había tenido con los animales de la zona, pero su vida no corría peligro y estaba comiendo bastante bien, dentro de sus posibilidades. Había aprendido a encender una hoguera, a cazar animales pequeños y despellejarlos, a coger alguna que otra hierba para condimentar la comida... No era un cocinero; claro que no. Cocinaba para sobrevivir, y esa es la comida que mejor sabe. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Durante este tiempo había tenido varios encuentros con un señor de mayor edad, que parecía bastante más ágil de lo que era Enma. Al principio se asustaba constantemente cuando lo veía, pero poco a poco Enma fue tranquilizándose e incluso llegó a saludarlo en alguna que otra ocasión. Hasta que el señor decidió dar el paso e invitarlo a comer. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Su nombre era Lillian y vivía en las montañas de la Isla Syrup desde hacía diez años. Le encantaba salir a comprar, a cazar, cocinar... mantener una vida sana y ocupada. Le había contado a Enma que tenía que descansar por todos los años que había trabajado, pero nunca llegó a especificar a qué se había dedicado a lo largo de su vida. Enma pensó y le preguntó de todo: –<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color"> ¿Pescador? ¿Vendedor de muebles? ¿Mercader? ¿Ganadero? </span>– Continuaba preguntando. – <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">¡¿No habrá sido usted marine?!</span> – Enma elevó la voz y su rostro cambió por completo. Lillian soltó una carcajada que se podía escuchar en toda la casa e incluso seguramente en el exterior. – <span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">¡Pero niño, cómo voy a ser un marine! ¡Estás hablando con Lillian, el fantasma de la revolución!</span> – En ese momento, Enma notó algo que jamás había sentido. Podría ser alegría, felicidad. Era un sentimiento que le llenaba de forma pletórica y que lo recorría de arriba-abajo. Enma había encontrado la personificación del sueño que había estado persiguiendo desde que su vida fue completamente destruída a los siete (7) años de edad. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Como se había quedado mudo, Lillian le preguntó si le pasaba algo, por miedo a que pudiera pensar que era una especie de enemigo que le iba a hacer daño. Pero Enma, de forma muy tranquila, como habitúa ser, respondió que no. Que todo estaba bien y que... – <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Simplemente estoy... abrumado. Mi sueño es... ser un revolucionario... ayudar a las personas... que no pueden hacer nada ante el poder... ¿Podría... entrenarme?</span> – Estas palabras rompieron por dentro a Lillian, que apenas acababa de conocer a Enma. Pero no hacía falta ser un erudito para saber qué es lo que estaba pasando. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Lillian había leído la situación a la perfección. – <span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Un niño de trece (13) años había llegado escondido en unos barriles de un barco mercante, escapando de su hogar, en el que seguramente hayan abusado en varias ocasiones de él, debido a los moratones y heridas de su cuerpo, y encontrándose completamente solo en el mundo. Incluso me atrevería a decir que o su padre o su madre pertenecía a la marina, por su afán en convertirse en revolucionario y proteger a las personas del... poder...</span></span> – Pensaba para sí mismo. Y esa lectura, de alguna manera, motivó a Lillian a entrengar a Enma. No sólo físicamente, sino también psicológica y emocionalmente. Quería que creciera sano, que pudiese experimentar todas aquellas emociones y sensaciones que le fueron robadas en su infancia.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">–<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">       </span></span><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">Entonces... ¿Cuándo comenzamos el entrenamiento?</span> – Le preguntó mientras posaba su mano sobre su cabeza. Enma no articuló palabra. Simplemente sonrió. Y esa fue una de las primeras veces en mucho tiempo.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Enma había encontrado un hogar. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Capítulo III. ¿Encendemos la llama de la revolución?</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Desde su encuentro, cada mañana se volvió un gran reto para Enma. Algunos días tenía que bajar al pueblo cargando una roca de 50 kgs, otros días tenía que escalar hasta lo alto de los árboles usando una sola mano, otros días nadaba durante cinco horas seguidas sin descanso... Lillian buscaba que desarrollara una resistencia inigualable pero, por supuesto, siempre atendía y respondía a sus necesidades. Si Enma se encontraba mal, se paraba el entrenamiento y se volvía a empezar. Pero él nunca paraba. Una vez a la semana, incluso intercambiaban puñetazos. Pero Lillian se lo ponía demasiado fácil por momentos y, por otros... era como cubrir el sol con un dedo. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Así que cada día, un reto. Eso es lo que le esperó a Enma durante más de cinco años. Hasta que, de un día para otro, la llama de Lillian se apagó y se difuminó en lo alto de las montañas de Syrup. Lillian había muerto. Lejos de haberse derrumbado, Enma abrazó este duelo con afecto, cariño y con recuerdos. Este episodio no lo hizo más débil, tampoco oscureció su personalidad, sino que... le permitió entender el valor de la vida. Y eso le motivó todavía más a continuar trabajando en pro una sociedad más justa para todas las personas. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La llama de la revolución se había encendido... y no se iba a apagar nunca.</div>
<br />
– <span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Enma, si algún día me pasase algo, quiero que sigas luchando. Quiero que sigas con la promesa que una vez le hice a Inumaki. Quiero que continúes el legado del fantasma de la revolución. Quiero que seas el pájaro que vuele libre por los cielos y que todo el mundo mire y admire. Que todo el mundo anhele tu libertad. Y que tú le puedas otorgar esa libertad a todo el mundo. Vive por mí</span></span>. – Lillian.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">La fecha está borrosa.</div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Capítulo I. Llegada a Syrup.</span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Habían pasado varios días desde que Enma se había encerrado en el barril de un barco de mercaderes que salía del pueblo Gosa. Quizá un par de semanas, incluso. Había perdido la noción del tiempo y la conciencia por momentos. El hambre, la sed, el frío, el calor... todas esas sensaciones causaron un gran dolor físico y psicológico en Enma. Un dolor que permanecía de forma constante, como si alguien le estuviese clavando una gruesa aguja en el pecho y, poco a poco, fuera profundizando más con ella. Su cuerpo temblaba; estaba completamente quebrado. Él... sólo tenía trece (13) años. Y su vida ya era un infierno desde que había cumplido siete (7). ¿Quizá las cosas puedan cambiar?</div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Cuando caía la noche, Enma aprovechaba para salir y buscar algo de comer. Lo bueno de navegar bajo el cielo nocturno es que la visión se reduce de cien a cero en cuestión de segundos. Además, también te permite ser más sigiloso, ya que los choques y embestidas del mar son bastante sonoras. Así es como Enma fue sobreviviendo poco a poco, con algunos restos que podía encontrar, ya que la comida principal se encontraba en las habitaciones en donde dormían los mercantes. Un trozo de pan, los restos de un zanco de pollo, algunas espinas... Había varias cosas y Enma aprovechaba todo lo que podía y lo iba introduciendo en el barril. Así tendría recursos para varios días, por lo menos. </div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">¿Sirope? ¿Se referirán a Syrup? Quizá su oído le ha jugado una mala pasada por el hambre, pero todo parece apuntar a que el próximo destino será la Isla Syrup y que, además, están aproximándose. Enma no tenía muchos conocimientos sobre esa isla, pero sí que sabía que tenía un gran embarcadero, por lo que, por lo menos, tendría varias vías de escape aunque se despistara y se le escapara este barco. A decir verdad, estaba comenzando a preocuparse. Tenía trece (13) años y estaba completamente solo, sin recursos, sin hogar, sin un lugar al que poder volver. Enma no tenía a nadie más que a él mismo y a su odio hacia el gobierno mundial y todo lo que ello representa. Además de eso... nada. Nada de nada.</div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Era de día. Podía saberlo porque los barriles tenían varias grietas y algunas de ellas dejaban pasar la luz del sol, como también permitían el paso del agua cuando llovía. Hubo días en los que se levantaba completamente empapado... Pero volvamos al presente. –<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"> ¡Syrup, Syrup!</span> – Gritaba uno de los mercantes. Ya habían llegado a la isla. El “<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">pom</span>” dejó saber a Enma que habían bajado la escalera hacia el muelle y el “<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">fffffff</span>” que ya habían empezado a rodar los barriles. Era su momento. Levantó la tapa del barril en el que estaba y saltó al mar. No sabe si alguien lo vio o lo escuchó, pero ya sería tarde porque Enma estaba acercándose a la orilla del puerto. Y no había mirado atrás.</div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Syrup no era una isla particularmente grande. Sí que tenía un puerto enorme, en el que domían muchas y grandes embarcaciones, pero las calles que componían el pueblo eran pequeñas y había cuatro casas contadas, además de un chalet inmenso. ¿Vivía alguien con mucho poder en esa ciudad? </div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">A primeras horas de la mañana, que es cuando habían llegado, Enma aprovechó la aglomeración de personas que intercambiaban mercancías en una zona próxima al puerto para cometer algún que otro hurto. Una camiseta, unos pantalones... y algunas frutas que pudiera comer. Y echó a correr. Corrió y corrió sin mirar atrás, dejando a sus espaldas aquellos gritos de “¡Detengan a ese niño!”. Ese niño era imparable y tenía muchos sueños que cumplir.</div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Enma se adentró al bosque, buscando un hogar temporal en el que se pudiera refugiar y... descansar. </div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Capítulo II. El niño y el fantasma.</span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Habían pasado varias semanas y Enma se había defendido perfectamente. Tenía algunos golpes y heridas de los encontronazos que había tenido con los animales de la zona, pero su vida no corría peligro y estaba comiendo bastante bien, dentro de sus posibilidades. Había aprendido a encender una hoguera, a cazar animales pequeños y despellejarlos, a coger alguna que otra hierba para condimentar la comida... No era un cocinero; claro que no. Cocinaba para sobrevivir, y esa es la comida que mejor sabe. </div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Durante este tiempo había tenido varios encuentros con un señor de mayor edad, que parecía bastante más ágil de lo que era Enma. Al principio se asustaba constantemente cuando lo veía, pero poco a poco Enma fue tranquilizándose e incluso llegó a saludarlo en alguna que otra ocasión. Hasta que el señor decidió dar el paso e invitarlo a comer. </div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Su nombre era Lillian y vivía en las montañas de la Isla Syrup desde hacía diez años. Le encantaba salir a comprar, a cazar, cocinar... mantener una vida sana y ocupada. Le había contado a Enma que tenía que descansar por todos los años que había trabajado, pero nunca llegó a especificar a qué se había dedicado a lo largo de su vida. Enma pensó y le preguntó de todo: –<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color"> ¿Pescador? ¿Vendedor de muebles? ¿Mercader? ¿Ganadero? </span>– Continuaba preguntando. – <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">¡¿No habrá sido usted marine?!</span> – Enma elevó la voz y su rostro cambió por completo. Lillian soltó una carcajada que se podía escuchar en toda la casa e incluso seguramente en el exterior. – <span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">¡Pero niño, cómo voy a ser un marine! ¡Estás hablando con Lillian, el fantasma de la revolución!</span> – En ese momento, Enma notó algo que jamás había sentido. Podría ser alegría, felicidad. Era un sentimiento que le llenaba de forma pletórica y que lo recorría de arriba-abajo. Enma había encontrado la personificación del sueño que había estado persiguiendo desde que su vida fue completamente destruída a los siete (7) años de edad. </div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Como se había quedado mudo, Lillian le preguntó si le pasaba algo, por miedo a que pudiera pensar que era una especie de enemigo que le iba a hacer daño. Pero Enma, de forma muy tranquila, como habitúa ser, respondió que no. Que todo estaba bien y que... – <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Simplemente estoy... abrumado. Mi sueño es... ser un revolucionario... ayudar a las personas... que no pueden hacer nada ante el poder... ¿Podría... entrenarme?</span> – Estas palabras rompieron por dentro a Lillian, que apenas acababa de conocer a Enma. Pero no hacía falta ser un erudito para saber qué es lo que estaba pasando. </div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Lillian había leído la situación a la perfección. – <span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Un niño de trece (13) años había llegado escondido en unos barriles de un barco mercante, escapando de su hogar, en el que seguramente hayan abusado en varias ocasiones de él, debido a los moratones y heridas de su cuerpo, y encontrándose completamente solo en el mundo. Incluso me atrevería a decir que o su padre o su madre pertenecía a la marina, por su afán en convertirse en revolucionario y proteger a las personas del... poder...</span></span> – Pensaba para sí mismo. Y esa lectura, de alguna manera, motivó a Lillian a entrengar a Enma. No sólo físicamente, sino también psicológica y emocionalmente. Quería que creciera sano, que pudiese experimentar todas aquellas emociones y sensaciones que le fueron robadas en su infancia.</div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">–<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">       </span></span><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">Entonces... ¿Cuándo comenzamos el entrenamiento?</span> – Le preguntó mientras posaba su mano sobre su cabeza. Enma no articuló palabra. Simplemente sonrió. Y esa fue una de las primeras veces en mucho tiempo.</div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Enma había encontrado un hogar. </div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Capítulo III. ¿Encendemos la llama de la revolución?</span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Desde su encuentro, cada mañana se volvió un gran reto para Enma. Algunos días tenía que bajar al pueblo cargando una roca de 50 kgs, otros días tenía que escalar hasta lo alto de los árboles usando una sola mano, otros días nadaba durante cinco horas seguidas sin descanso... Lillian buscaba que desarrollara una resistencia inigualable pero, por supuesto, siempre atendía y respondía a sus necesidades. Si Enma se encontraba mal, se paraba el entrenamiento y se volvía a empezar. Pero él nunca paraba. Una vez a la semana, incluso intercambiaban puñetazos. Pero Lillian se lo ponía demasiado fácil por momentos y, por otros... era como cubrir el sol con un dedo. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Así que cada día, un reto. Eso es lo que le esperó a Enma durante más de cinco años. Hasta que, de un día para otro, la llama de Lillian se apagó y se difuminó en lo alto de las montañas de Syrup. Lillian había muerto. Lejos de haberse derrumbado, Enma abrazó este duelo con afecto, cariño y con recuerdos. Este episodio no lo hizo más débil, tampoco oscureció su personalidad, sino que... le permitió entender el valor de la vida. Y eso le motivó todavía más a continuar trabajando en pro una sociedad más justa para todas las personas. </div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La llama de la revolución se había encendido... y no se iba a apagar nunca.</div>
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– <span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Enma, si algún día me pasase algo, quiero que sigas luchando. Quiero que sigas con la promesa que una vez le hice a Inumaki. Quiero que continúes el legado del fantasma de la revolución. Quiero que seas el pájaro que vuele libre por los cielos y que todo el mundo mire y admire. Que todo el mundo anhele tu libertad. Y que tú le puedas otorgar esa libertad a todo el mundo. Vive por mí</span></span>. – Lillian.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado][Fic] - "Akuma" (Parte 3)]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=224</link>
			<pubDate>Thu, 31 Aug 2023 05:50:39 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=71">Joe</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=224</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>PARTE 2</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					</span></span></span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Link a la <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=215" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Parte 2</a>
				</div>
			</div></span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Salí corriendo de mi cabaña con todas mis fuerzas. Lo que me dijo Camila me destrozó por dentro. ¿Qué manera es esa de honrar al viejo? Seguramente si estuviera aquí les daría a todos un capón. Esto era acabar con su sueño, el restaurante era su vida, la cocina, alimentar a la gente y que esta estuviera feliz. Era lo que a él más le gustaba, y ahora no iba a poder ser. No daba crédito a que la gente del pueblo permitiera esto. Y sin todo ese sueño en la villa, yo no tenía hueco allí, he estado toda mi vida en entre esas paredes, aprendiendo y siendo feliz. No quería ya estar allí. Corrí hasta llegar al puerto. Algo pasaba, el puerto estaba vacío. No era normal a primeras horas de la mañana, aquí tendría que estar lleno de gente en los comercios, barcos pesqueros descargando su pesca... Hasta que giré mi cabeza hacia la derecha y entendí lo que estaba pasando. Un barco pirata estaba allí, amarrado al puerto. Miré cuidadosamente por todos los lados, no quería ser descubierto por uno de esos asquerosos piratas. No vi nada, tampoco se escuchaba nada, todo estaba en silencio.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Me acerqué poco a poco al barco, metiéndome entre los comercios, las cajas, los barriles... cualquier cosa me era útil para pasar desapercibido. Cuando me quise dar cuenta, tenía el barco enfrente de mí, estaba escondido detrás de un mostrador de un puesto de verduras vacío. Era raro, olía perfectamente a muchos tipos de ingredientes, como verduras, pescado, carne... al crecer entre fogones he desarrollado un buen olfato. Pero todo el puerto estaba vacío. Eso solo podía significar una cosa: Estaba dentro del sucio barco pirata, seguramente es un barco de los piratas que saquearon la villa hace un día, no podía ser de otra manera. Al no detectar ningún ruido ni nadie a la vista, procedí rápidamente a colarme dentro de él.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Subir a él fue sencillo, faltaba un cartel que pusiera <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Adelante sube por aquí", </span>subí por las escaleras hasta pisar madera. Nada raro, estaba todo vacío. Lo único que había era mierda y suciedad para aburrir. A unos pocos metros vi una trampilla un poco abierta, me acerqué y daba a lo que parecía una especie de bodega. No había duda, mi olfato no me falló y ahí estaba todos los alimentos y comida saqueados en cajas de madera, entre otro tipo de cajas con baratijas, trastos y piezas, entre más cosas. Desde luego aquí había de todo.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">De repente, y rápidamente, escuché una voz que provenía de fuera -</span> <span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">¡Dame la puta cerveza imbécil!</span> -<span style="color: #008e02;" class="mycode_color"> ¡Que te jodan, esta es la mía, no habértela bebido tan rápido!</span> <span style="color: #000000;" class="mycode_color">- Acto seguido, escuché como subían por las escaleras del barco. Estaba perdido, no tenía escapatoria. Mantuve la calma y me escondí entre toda la mercancía, tapándome la boca con las manos para no hacer el mínimo ruido.</span> - <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Callaos de una vez payasos, tenemos que partir de una vez o el capi se enfadará, somos los últimos monos en la isla</span> -<span style="color: #008e02;" class="mycode_color"> Cierto, aquí ya no hay nada que pillar, les hemos quitado hasta el último trozo de comida ¡wajajajajaja!</span> - <span style="color: #000000;" class="mycode_color">En ese momento me estaba consumiendo la rabia. No tenían ni una pizca de arrepentimiento, pero que podía hacer yo, era un crío, y estaba en peligro. Solo podía callarme y esperar a ver que pasaba. Escuché también un puñado de gente subiendo al barco, serían unos 7-8 piratas en total. El barco se empezó a mover a la vez que esta gentuza solo gritaba, tenían malos modales, se insultaban, se pegaban... eran unos salvajes. Pero no podía hacer nada. Estaba siendo consciente de que me iba de la isla sin despedirme de nadie, sin ellos saber nada de mí. Realmente no les volvería a ver, incluso me sentí mal por Camila, la última persona en verde, que su último recuerdo iba a ser a mí diciéndole que no tenía sitio en la villa y me buscaría la vida en otro lado. Literalmente es lo que iba a pasar sin buscarlo. No pude llorar, no pude moverme, si hacía algo estaba muerto. Así que me quedé quieto durante horas.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Cuando elevé un poco la vista para ver a través de las rendijas, me di cuenta de que era de noche. Quizás que todo estuviera en silencio me hizo también confirmarlo prácticamente. Estas ratas estarían durmiendo lo más probable. No quería tampoco jugármela mucho, pero tenía hambre. Me arrastré lentamente hacia la caja más cercana que olía a alimento, ya que todo lo que tenía al lado era chatarra y trastos. Cuando llegué, me puse pegado a ella, y alzando la mano y cogiendo a ciegas lo primero que tocaba fui comiendo. Un puerro, una manzana, un plátano... según las cogía con la mano y me las acercaba, su olor me iba diciendo lo que tenía antes de verlas.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Hasta que, de repente, cogí algo que apenas pude oler. No tenía un olor familiar para mí. Era rarísimo. Parecía un tipo de fruta, pero era enorme, con espirales. No sé qué era, pero tampoco estaba yo para ponerme selectivo. Tan solo quería comer algo, lo que fuera y llenar el estómago. Así que le pegué un bocado a esa fruta. Mi sorpresa fue que estaba malísima, era un sabor tan desagradable que apenas podía aguantar ese sabor. Por desgracia, mi acto reflejo fue tragarme lo que había mordido y taparme la boca fuertemente con las manos. No podía hacer ningún ruido. Cerré los ojos y aguanté todo lo que pude hasta que se fue ese horrible sabor. Dejé el resto de la fruta de nuevo en la caja de maderita, alzando la mano y colocándola.</span></span></span><br />
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<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">- </span><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size">Dios, qué fruta más mala ¿Quién en su sano juicio usaría esto en cocina?</span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> - <span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pensé.</span></span></span><br />
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<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><div class='custom-spoiler'>
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						<span>Parte 4</span>
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					</span></span></span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Link a la <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=235" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Parte 4</a>
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			</div></span></span></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><div class='custom-spoiler'>
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						<span>PARTE 2</span>
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					</span></span></span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Link a la <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=215" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Parte 2</a>
				</div>
			</div></span></span></span><br />
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<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Salí corriendo de mi cabaña con todas mis fuerzas. Lo que me dijo Camila me destrozó por dentro. ¿Qué manera es esa de honrar al viejo? Seguramente si estuviera aquí les daría a todos un capón. Esto era acabar con su sueño, el restaurante era su vida, la cocina, alimentar a la gente y que esta estuviera feliz. Era lo que a él más le gustaba, y ahora no iba a poder ser. No daba crédito a que la gente del pueblo permitiera esto. Y sin todo ese sueño en la villa, yo no tenía hueco allí, he estado toda mi vida en entre esas paredes, aprendiendo y siendo feliz. No quería ya estar allí. Corrí hasta llegar al puerto. Algo pasaba, el puerto estaba vacío. No era normal a primeras horas de la mañana, aquí tendría que estar lleno de gente en los comercios, barcos pesqueros descargando su pesca... Hasta que giré mi cabeza hacia la derecha y entendí lo que estaba pasando. Un barco pirata estaba allí, amarrado al puerto. Miré cuidadosamente por todos los lados, no quería ser descubierto por uno de esos asquerosos piratas. No vi nada, tampoco se escuchaba nada, todo estaba en silencio.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Me acerqué poco a poco al barco, metiéndome entre los comercios, las cajas, los barriles... cualquier cosa me era útil para pasar desapercibido. Cuando me quise dar cuenta, tenía el barco enfrente de mí, estaba escondido detrás de un mostrador de un puesto de verduras vacío. Era raro, olía perfectamente a muchos tipos de ingredientes, como verduras, pescado, carne... al crecer entre fogones he desarrollado un buen olfato. Pero todo el puerto estaba vacío. Eso solo podía significar una cosa: Estaba dentro del sucio barco pirata, seguramente es un barco de los piratas que saquearon la villa hace un día, no podía ser de otra manera. Al no detectar ningún ruido ni nadie a la vista, procedí rápidamente a colarme dentro de él.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Subir a él fue sencillo, faltaba un cartel que pusiera <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Adelante sube por aquí", </span>subí por las escaleras hasta pisar madera. Nada raro, estaba todo vacío. Lo único que había era mierda y suciedad para aburrir. A unos pocos metros vi una trampilla un poco abierta, me acerqué y daba a lo que parecía una especie de bodega. No había duda, mi olfato no me falló y ahí estaba todos los alimentos y comida saqueados en cajas de madera, entre otro tipo de cajas con baratijas, trastos y piezas, entre más cosas. Desde luego aquí había de todo.</span></span></span><br />
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<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">De repente, y rápidamente, escuché una voz que provenía de fuera -</span> <span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">¡Dame la puta cerveza imbécil!</span> -<span style="color: #008e02;" class="mycode_color"> ¡Que te jodan, esta es la mía, no habértela bebido tan rápido!</span> <span style="color: #000000;" class="mycode_color">- Acto seguido, escuché como subían por las escaleras del barco. Estaba perdido, no tenía escapatoria. Mantuve la calma y me escondí entre toda la mercancía, tapándome la boca con las manos para no hacer el mínimo ruido.</span> - <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Callaos de una vez payasos, tenemos que partir de una vez o el capi se enfadará, somos los últimos monos en la isla</span> -<span style="color: #008e02;" class="mycode_color"> Cierto, aquí ya no hay nada que pillar, les hemos quitado hasta el último trozo de comida ¡wajajajajaja!</span> - <span style="color: #000000;" class="mycode_color">En ese momento me estaba consumiendo la rabia. No tenían ni una pizca de arrepentimiento, pero que podía hacer yo, era un crío, y estaba en peligro. Solo podía callarme y esperar a ver que pasaba. Escuché también un puñado de gente subiendo al barco, serían unos 7-8 piratas en total. El barco se empezó a mover a la vez que esta gentuza solo gritaba, tenían malos modales, se insultaban, se pegaban... eran unos salvajes. Pero no podía hacer nada. Estaba siendo consciente de que me iba de la isla sin despedirme de nadie, sin ellos saber nada de mí. Realmente no les volvería a ver, incluso me sentí mal por Camila, la última persona en verde, que su último recuerdo iba a ser a mí diciéndole que no tenía sitio en la villa y me buscaría la vida en otro lado. Literalmente es lo que iba a pasar sin buscarlo. No pude llorar, no pude moverme, si hacía algo estaba muerto. Así que me quedé quieto durante horas.</span></span></span><br />
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<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Cuando elevé un poco la vista para ver a través de las rendijas, me di cuenta de que era de noche. Quizás que todo estuviera en silencio me hizo también confirmarlo prácticamente. Estas ratas estarían durmiendo lo más probable. No quería tampoco jugármela mucho, pero tenía hambre. Me arrastré lentamente hacia la caja más cercana que olía a alimento, ya que todo lo que tenía al lado era chatarra y trastos. Cuando llegué, me puse pegado a ella, y alzando la mano y cogiendo a ciegas lo primero que tocaba fui comiendo. Un puerro, una manzana, un plátano... según las cogía con la mano y me las acercaba, su olor me iba diciendo lo que tenía antes de verlas.</span></span></span><br />
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<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Hasta que, de repente, cogí algo que apenas pude oler. No tenía un olor familiar para mí. Era rarísimo. Parecía un tipo de fruta, pero era enorme, con espirales. No sé qué era, pero tampoco estaba yo para ponerme selectivo. Tan solo quería comer algo, lo que fuera y llenar el estómago. Así que le pegué un bocado a esa fruta. Mi sorpresa fue que estaba malísima, era un sabor tan desagradable que apenas podía aguantar ese sabor. Por desgracia, mi acto reflejo fue tragarme lo que había mordido y taparme la boca fuertemente con las manos. No podía hacer ningún ruido. Cerré los ojos y aguanté todo lo que pude hasta que se fue ese horrible sabor. Dejé el resto de la fruta de nuevo en la caja de maderita, alzando la mano y colocándola.</span></span></span><br />
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<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">- </span><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size">Dios, qué fruta más mala ¿Quién en su sano juicio usaría esto en cocina?</span></span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> - <span style="color: #000000;" class="mycode_color">Pensé.</span></span></span><br />
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<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><div class='custom-spoiler'>
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						<span>Parte 4</span>
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					</span></span></span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Link a la <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=235" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Parte 4</a>
				</div>
			</div></span></span></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado][Fic] - Brasas. (Parte 2)]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=215</link>
			<pubDate>Tue, 29 Aug 2023 03:56:44 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=71">Joe</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=215</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
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						<span>PARTE 1</span>
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					</span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">Link a la <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=189" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Parte 1</a>
				</div>
			</div></span></span></span><br />
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<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">- </span><span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">Joe, ¿estás ahí?</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Escuché tras la puerta, pero no respondí. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">- </span>Voy a entrar<span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Seguí sin hacer caso. Tras unos segundos la puerta se abrió. Era Camila. Una trabajadora del restaurante de Kofu. La conozco desde hace mucho tiempo, desde que era un crío. Siempre me ha cuidado muy bien. Camila entró a mi pequeña cabaña y se sentó en la cama, al lado mío. - <span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">Joe, ¿Qué tal estás? </span>- Me preguntó de manera muy directa. No entendí por qué me hizo esa pregunta. Que se pensaba, ¿Qué le iba a decir que estaba bien? ¿Feliz? La miré fríamente a los ojos durante unos segundos - <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Kofu ha muerto, Camilla. Delante de mis ojos. Todo por querer defender su vida, su lugar y su gente. Como quieres que esté. Ese viejo, siempre igual, siempre ha pensado que es indestructible hasta que ha llegado alguien que no ha vacilado y se lo ha explicado. Siempre le avisé, pero nunca me hizo caso, simplemente por ser un niño se pensaba que no podía darle lecciones de nada.</span> - Contesté a Camila. -<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Y ahora está muerto. Ni siquiera hemos podido despedirnos de él...</span> - Me tiré a los brazos de Camilla. Estaba a punto de llorar, pero intenté aguantarlo con todas mis fuerzas. Su reacción fue abrazarme fuerte pero con delicadeza. Sentí el calor y la tranquilidad que Camila quería transmitirme, y en cierta manera funcionó.</span></span></span></span><br />
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<br />
<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">- <span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">La gente está poco a poco recomponiéndose. Limpiando todo lo que los piratas destrozaron. Al fin y al cabo son cosas materiales. Salvo por Kofu, no hay gente en peligro, están curándose las heridas y descansando </span>- Me dijo Camila, son serenidad - <span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">Lo que sí tengo que decirte, es que el restaurante de Kofu va a cerrar. Sin él no tiene mucho sentido que esté abierto. Es lo mejor para honrarle de una buena manera </span>- Abrí los ojos lentamente por la noticia, estaba sorprendido. Acto seguido me separé bruscamente de Camila y me puse de pie en frente de ella. - </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¿¡Quién os creéis que sois para decidir tal cosa!? ¡Eso no es lo que el viejo hubiera querido! </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">- Le grité -</span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color"> ¡Ese restaurante es el sueño de toda una vida para él! ¡Y vosotros a la mínima de cambio queréis cerrarlo! ¿¡Que es lo que voy a hacer yo ahora!? ¡Yo no tengo a donde ir, ni tengo a nadie! ¡El restaurante y el viejo lo eran todo para mí! </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">- Seguí gritando.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Estaba confuso. No sabía qué hacer o decir, solamente gritar y dejarme llevar. El restaurante y el viejo lo eran todo para mí. He estado solo desde los 7 años, hasta que Kofu decidió adoptarme y enseñarme todo lo que sabía. Me ayudo a construir esta pequeña cabaña un poco apartada de la villa, me dejó estar en su restaurante aprendiendo de él, sobre la gastronomía. Sin el viejo me sentía vacío, pero sin el restaurante ya no tengo un sitio al que ir. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡Si eso va a pasar, no tiene sentido seguir en esta villa! ¡Me voy de aquí y me buscaré la vida en otro lugar! </span>- Acto seguido, salí corriendo por la puerta, empujándola fuerte y me fui directo al puerto. Fue instintivo. - </span><span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">¡Joe espera, no te vayas!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Escuché a Camila gritar, pero no la hice caso. Solo corrí con todas mis fuerzas mientras derramaba algunas lágrimas.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font">Aquella villa ya no tenía sitio para mí.</span></span></span><br />
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<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><div class='custom-spoiler'>
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						<span>PARTE 3</span>
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					</span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Link a la <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=224" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Parte 3</a>
				</div>
			</div></span></span></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><div class='custom-spoiler'>
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						<span>PARTE 1</span>
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					</span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">Link a la <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=189" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Parte 1</a>
				</div>
			</div></span></span></span><br />
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<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">- </span><span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">Joe, ¿estás ahí?</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Escuché tras la puerta, pero no respondí. </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">- </span>Voy a entrar<span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Seguí sin hacer caso. Tras unos segundos la puerta se abrió. Era Camila. Una trabajadora del restaurante de Kofu. La conozco desde hace mucho tiempo, desde que era un crío. Siempre me ha cuidado muy bien. Camila entró a mi pequeña cabaña y se sentó en la cama, al lado mío. - <span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">Joe, ¿Qué tal estás? </span>- Me preguntó de manera muy directa. No entendí por qué me hizo esa pregunta. Que se pensaba, ¿Qué le iba a decir que estaba bien? ¿Feliz? La miré fríamente a los ojos durante unos segundos - <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Kofu ha muerto, Camilla. Delante de mis ojos. Todo por querer defender su vida, su lugar y su gente. Como quieres que esté. Ese viejo, siempre igual, siempre ha pensado que es indestructible hasta que ha llegado alguien que no ha vacilado y se lo ha explicado. Siempre le avisé, pero nunca me hizo caso, simplemente por ser un niño se pensaba que no podía darle lecciones de nada.</span> - Contesté a Camila. -<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> <span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Y ahora está muerto. Ni siquiera hemos podido despedirnos de él...</span> - Me tiré a los brazos de Camilla. Estaba a punto de llorar, pero intenté aguantarlo con todas mis fuerzas. Su reacción fue abrazarme fuerte pero con delicadeza. Sentí el calor y la tranquilidad que Camila quería transmitirme, y en cierta manera funcionó.</span></span></span></span><br />
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<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">- <span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">La gente está poco a poco recomponiéndose. Limpiando todo lo que los piratas destrozaron. Al fin y al cabo son cosas materiales. Salvo por Kofu, no hay gente en peligro, están curándose las heridas y descansando </span>- Me dijo Camila, son serenidad - <span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">Lo que sí tengo que decirte, es que el restaurante de Kofu va a cerrar. Sin él no tiene mucho sentido que esté abierto. Es lo mejor para honrarle de una buena manera </span>- Abrí los ojos lentamente por la noticia, estaba sorprendido. Acto seguido me separé bruscamente de Camila y me puse de pie en frente de ella. - </span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¿¡Quién os creéis que sois para decidir tal cosa!? ¡Eso no es lo que el viejo hubiera querido! </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">- Le grité -</span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color"> ¡Ese restaurante es el sueño de toda una vida para él! ¡Y vosotros a la mínima de cambio queréis cerrarlo! ¿¡Que es lo que voy a hacer yo ahora!? ¡Yo no tengo a donde ir, ni tengo a nadie! ¡El restaurante y el viejo lo eran todo para mí! </span><span style="color: #000000;" class="mycode_color">- Seguí gritando.</span></span></span><br />
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<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Estaba confuso. No sabía qué hacer o decir, solamente gritar y dejarme llevar. El restaurante y el viejo lo eran todo para mí. He estado solo desde los 7 años, hasta que Kofu decidió adoptarme y enseñarme todo lo que sabía. Me ayudo a construir esta pequeña cabaña un poco apartada de la villa, me dejó estar en su restaurante aprendiendo de él, sobre la gastronomía. Sin el viejo me sentía vacío, pero sin el restaurante ya no tengo un sitio al que ir. -<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¡Si eso va a pasar, no tiene sentido seguir en esta villa! ¡Me voy de aquí y me buscaré la vida en otro lugar! </span>- Acto seguido, salí corriendo por la puerta, empujándola fuerte y me fui directo al puerto. Fue instintivo. - </span><span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">¡Joe espera, no te vayas!</span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"> - Escuché a Camila gritar, pero no la hice caso. Solo corrí con todas mis fuerzas mientras derramaba algunas lágrimas.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font">Aquella villa ya no tenía sitio para mí.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><div class='custom-spoiler'>
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						<span>PARTE 3</span>
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					</span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color">Link a la <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=224" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Parte 3</a>
				</div>
			</div></span></span></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente relativo] Jolyne Jones, la moza tiradora]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=198</link>
			<pubDate>Tue, 22 Aug 2023 02:47:08 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=32">Yojimbo</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=198</guid>
			<description><![CDATA[Tras formar la banda con la peligrosa e imponente Triana Tempesta decidimos partir en busca de aventuras y fletamos en un barco mercante en dirección a la Isla Gecko. Los días pasaron y al final comenzamos a llegar a nuestro destino.<br />
<br />
Apoyé mi pie derecho en la proa del barco y oteé el horizonte para poder ir viendo cómo el pequeño muelle que se ocultaba con timidez por las olas del mar se iba haciendo cada vez más grande. “¡Tierra a la vista!” -gritó uno de los trabajadores del barco. Tras eso no tardamos mucho en llegar, y al otro lado del muelle, ya en tierra firme, nos esperaban ganaderos, trabajadores y algunos niños que parecían interesados en saber quienes eran los siguientes visitantes de la isla.<br />
<br />
Cuando el barco echó anclas bajé de un salto del barco y todos los que allí habían trabajando se me quedaron mirando en silencio. Con el semblante serio les dije hola y caminé unos metros hasta que mi camino se vio interrumpido por un niño del tamaño de una gaviota que se puso delante de mi.<br />
<br />
-Eh tú, zeñor gallo. Te vaz a quemad. -me dijo con algo de esfuerzo.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-¿Cómo?</span> -pregunté confuso y algo asustado… ¿me estaba quemando? Entonces giré algo mi cuello hacia atrás y vi las llamas que salen de mi espalda. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Ah, te refieres a esto… no te preocupes estoy bien, kikikiki.</span> -reí.<br />
<br />
Me giré hacia el barco y esperé a que Triana Tempesta bajara del mismo y que viniera junto a mi para ir al pueblo y descansar un poco del viaje. Había estado durmiendo de pie porque el barco no era demasiado grande. <br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-¡Vamos Triana! ¿Te has quedado durmiendo? Kiiiikikikiki.</span> -volví a reír, cambiando mi rostro feliz por uno tétrico y de ultratumba. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-O quizá has muerto…</span> -susurré, mirando al suelo con un sudor frío mientras el resto de niños me tiraban de la ropa y me pedían dinero.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Tras formar la banda con la peligrosa e imponente Triana Tempesta decidimos partir en busca de aventuras y fletamos en un barco mercante en dirección a la Isla Gecko. Los días pasaron y al final comenzamos a llegar a nuestro destino.<br />
<br />
Apoyé mi pie derecho en la proa del barco y oteé el horizonte para poder ir viendo cómo el pequeño muelle que se ocultaba con timidez por las olas del mar se iba haciendo cada vez más grande. “¡Tierra a la vista!” -gritó uno de los trabajadores del barco. Tras eso no tardamos mucho en llegar, y al otro lado del muelle, ya en tierra firme, nos esperaban ganaderos, trabajadores y algunos niños que parecían interesados en saber quienes eran los siguientes visitantes de la isla.<br />
<br />
Cuando el barco echó anclas bajé de un salto del barco y todos los que allí habían trabajando se me quedaron mirando en silencio. Con el semblante serio les dije hola y caminé unos metros hasta que mi camino se vio interrumpido por un niño del tamaño de una gaviota que se puso delante de mi.<br />
<br />
-Eh tú, zeñor gallo. Te vaz a quemad. -me dijo con algo de esfuerzo.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-¿Cómo?</span> -pregunté confuso y algo asustado… ¿me estaba quemando? Entonces giré algo mi cuello hacia atrás y vi las llamas que salen de mi espalda. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-Ah, te refieres a esto… no te preocupes estoy bien, kikikiki.</span> -reí.<br />
<br />
Me giré hacia el barco y esperé a que Triana Tempesta bajara del mismo y que viniera junto a mi para ir al pueblo y descansar un poco del viaje. Había estado durmiendo de pie porque el barco no era demasiado grande. <br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-¡Vamos Triana! ¿Te has quedado durmiendo? Kiiiikikikiki.</span> -volví a reír, cambiando mi rostro feliz por uno tétrico y de ultratumba. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-O quizá has muerto…</span> -susurré, mirando al suelo con un sudor frío mientras el resto de niños me tiraban de la ropa y me pedían dinero.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado][Fic] - Fuego apagado. (Parte 1)]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=189</link>
			<pubDate>Mon, 21 Aug 2023 04:12:55 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=71">Joe</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=189</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Escuché al último pirata de todos salir por la puerta del restaurante. Acto seguido, no escuchaba nada, un silencio abrumador en mi cabeza. Algo raro ya que miré a mi alrededor y todo era gente alborotada, socorriendo a otros, niños pequeños llorando... un completo caos. Pero en mi cabeza solo había un terrible silencio, incluso podría decir que escuchaba levemente un pitido. Lentamente, me acerqué donde estaba el cuerpo de Kofu. No daba crédito a lo que estaba viendo, quería pensar que todo era una pesadilla y me iba a levantar temprano.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Pero no, todo era real. Llegué al cuerpo de Kofu, inerte, sin vida, sentado en el suelo, con aquel rastro de sangre en la pared de su espalda. Me quedé paralizado, ni siquiera podía llorar. - </span></span><span style="color: #00369b;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¡RÁPIDO LLAMAR A UN MÉDICO, HAY QUE ATENDER A KOFU!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> - Fue lo único que logré escuchar con claridad. Empecé de repente a escuchar todo, ese pitido y ese silencio se desvanecían poco a poco. Pase de no oír nada a todo el caos que había dentro del restaurante - </span></span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Está ...</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> - murmuré - </span></span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">... muerto</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> - Creo que nadie me escuchó. Algo lógico.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">De repente, vino un hombre a mi lado y del cuerpo sin vida de Kofu - </span></span><span style="color: #00369b;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¡Vamos Joe, ayúdame, tenemos que sacar a Kofu de aquí y llevarlo para que lo atiendan!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> - Sé que el hombre me lo dijo con buena fe, pero de repente la rabia me consumió - </span></span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¿¡ES QUE NO VES QUE ESTÁ MUERTO!? ¡NO SE PUEDE HACER YA NADA!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> - Le grité, mientras por fin empecé a derramar lágrimas. Aquel hombre me miró fijamente, conteniendo la tristeza. Su gesto rápido fue cogerme de los brazos y abrazarme fuertemente, con una mano en la cabeza. - </span></span><span style="color: #00369b;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Lo siento, Joe.</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> - Me dijo con tristeza. - </span></span><span style="color: #00369b;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Vamos, no podemos dejar a Kofu aquí</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> - Acto seguido me soltó, y junto a un par de personas, cogieron el cuerpo de Kofu y lo sacaron por la puerta mientras yo iba detrás mirando con las lágrimas en los ojos, sin hacer mucho más.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Cuando salí del restaurante, el panorama de la isla era el mismo. Gente alborotada, niños llorando, algún herido que otro... Todo era un completo caos. Aquel silencio volvió a mi cabeza. Por inercia, empecé a andar, consumido por la tristeza y la rabia hacia mi pequeña cabaña. Cuando llegué, lo único que hice fue tumbarme en la cama. De repente, no pude más y exploté. Comencé a llorar y a gritar, supongo que en mi subconsciente, sabía que allí nadie me escuchaba, aunque de fondo seguía escuchando todo el caos de la villa, por lo que no me contuve a la hora de soltar todo lo que tenía dentro. No sé cuanto tiempo estuve así, solamente recuerdo quedarme dormido del cansancio.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Cuando me desperté era de día, no escuchaba nada. Solo el canto de los pájaros. Me puse de pie, me fui al baño y en mi rostro tenía claras evidencias de haber estado llorando, incluso me dolía la garganta un poco. No fue una pesadilla, fue real. Pero no tenía fuerzas para llorar de nuevo. Me senté en una silla y me quedé inmóvil, no sabía qué hacer. Escuché de repente mi puerta sonar. - </span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">Joe, ¿estás ahí?</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> - pero no respondí, era como si mi cuerpo no pudiera responder ante algún estímulo.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-size: large;" class="mycode_size">Era como si el <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">fuego dentro de mí</span>... <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">se estuviera apagando.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
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						<span>Parte 2</span>
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">Link a la <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=215" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Parte 2</a>
				</div>
			</div></span></span></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Escuché al último pirata de todos salir por la puerta del restaurante. Acto seguido, no escuchaba nada, un silencio abrumador en mi cabeza. Algo raro ya que miré a mi alrededor y todo era gente alborotada, socorriendo a otros, niños pequeños llorando... un completo caos. Pero en mi cabeza solo había un terrible silencio, incluso podría decir que escuchaba levemente un pitido. Lentamente, me acerqué donde estaba el cuerpo de Kofu. No daba crédito a lo que estaba viendo, quería pensar que todo era una pesadilla y me iba a levantar temprano.</span></span></span><br />
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<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Pero no, todo era real. Llegué al cuerpo de Kofu, inerte, sin vida, sentado en el suelo, con aquel rastro de sangre en la pared de su espalda. Me quedé paralizado, ni siquiera podía llorar. - </span></span><span style="color: #00369b;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¡RÁPIDO LLAMAR A UN MÉDICO, HAY QUE ATENDER A KOFU!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> - Fue lo único que logré escuchar con claridad. Empecé de repente a escuchar todo, ese pitido y ese silencio se desvanecían poco a poco. Pase de no oír nada a todo el caos que había dentro del restaurante - </span></span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Está ...</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> - murmuré - </span></span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">... muerto</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> - Creo que nadie me escuchó. Algo lógico.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">De repente, vino un hombre a mi lado y del cuerpo sin vida de Kofu - </span></span><span style="color: #00369b;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¡Vamos Joe, ayúdame, tenemos que sacar a Kofu de aquí y llevarlo para que lo atiendan!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> - Sé que el hombre me lo dijo con buena fe, pero de repente la rabia me consumió - </span></span><span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¿¡ES QUE NO VES QUE ESTÁ MUERTO!? ¡NO SE PUEDE HACER YA NADA!</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> - Le grité, mientras por fin empecé a derramar lágrimas. Aquel hombre me miró fijamente, conteniendo la tristeza. Su gesto rápido fue cogerme de los brazos y abrazarme fuertemente, con una mano en la cabeza. - </span></span><span style="color: #00369b;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Lo siento, Joe.</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> - Me dijo con tristeza. - </span></span><span style="color: #00369b;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Vamos, no podemos dejar a Kofu aquí</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> - Acto seguido me soltó, y junto a un par de personas, cogieron el cuerpo de Kofu y lo sacaron por la puerta mientras yo iba detrás mirando con las lágrimas en los ojos, sin hacer mucho más.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Cuando salí del restaurante, el panorama de la isla era el mismo. Gente alborotada, niños llorando, algún herido que otro... Todo era un completo caos. Aquel silencio volvió a mi cabeza. Por inercia, empecé a andar, consumido por la tristeza y la rabia hacia mi pequeña cabaña. Cuando llegué, lo único que hice fue tumbarme en la cama. De repente, no pude más y exploté. Comencé a llorar y a gritar, supongo que en mi subconsciente, sabía que allí nadie me escuchaba, aunque de fondo seguía escuchando todo el caos de la villa, por lo que no me contuve a la hora de soltar todo lo que tenía dentro. No sé cuanto tiempo estuve así, solamente recuerdo quedarme dormido del cansancio.</span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Cuando me desperté era de día, no escuchaba nada. Solo el canto de los pájaros. Me puse de pie, me fui al baño y en mi rostro tenía claras evidencias de haber estado llorando, incluso me dolía la garganta un poco. No fue una pesadilla, fue real. Pero no tenía fuerzas para llorar de nuevo. Me senté en una silla y me quedé inmóvil, no sabía qué hacer. Escuché de repente mi puerta sonar. - </span></span><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">Joe, ¿estás ahí?</span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> - pero no respondí, era como si mi cuerpo no pudiera responder ante algún estímulo.</span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-family: sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-size: large;" class="mycode_size">Era como si el <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">fuego dentro de mí</span>... <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">se estuviera apagando.</span></span></span></span><br />
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<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><div class='custom-spoiler'>
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			</div></span></span></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado] Diario Vol.2]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=184</link>
			<pubDate>Sun, 20 Aug 2023 12:58:26 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=68">Jolyne Jones</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=184</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">Hace 4 años</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Querido diario, vaya semanita movida que tengo por delante. Aquí en el pueblo se avecina una carrera de sacos y voy a estar muy ocupada preparándome. Ya he reservado uno de los sacos que suelen cargar los granos y el Capitán Barks me servirá como obstáculo para el entrenamiento. Por culpa de mis prácticas secretas mis viejos se piensan que hay un bicho por ahí que se come el cereal y me han mandado cuidar el granero, lo que me permite seguir practicando sin que nadie se entere. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">No me voy a relajar ni un poquito, que ya me gané el título de campeona el año pasado y no pienso soltarlo. No quiero que todo el mundo se piense que fue un golpe de suerte. Ya la semana pasada quedé segunda en el concurso de devorar tartas y fue un gran logro si no fuera porque Helen quedó primera. Aunque tengo que confesar que fue bastante gracioso ver su cabello rubio perfectamente arreglado emplastado de tarta.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Después de eso quise probar la comida en una taberna, pero para mi sorpresa me pidieron monedas. Sí, monedas. Como si yo anduviera cargando de esas cositas brillantes. ¿Para qué las necesito si no me falta de nada? El dueño parecía de malas pulgas y eso que le ofrecí un poco de la cosecha que sacamos. Menos mal que mi vecino pasaba por ahí y me salvó el pellejo pagando por mí. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Eso del dinero, nunca lo he entendido muy bien. Si cada uno aportara lo que tiene para ayudar a los demás, nadie andaría con penurias. Siempre he pensado eso de “hoy por ti, mañana por mí”, la pura verdad de toda la vida. Y es que todo está muy mal repartido. El dinero siempre trae más problemas que soluciones y viene acompañado de desigualdad y de conflictos. Desde luego que quiero mantenerme lejos de eso y no me dejaré corromper.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Cuando salí de ese sitio del demonio, una vieja muy peculiar me pidió una tarea bastante extraña. Quería que la ayudara a encontrar a su gato. Al parecer había estado engordando estos días y la vieja se pensaba que había estado rondando otras casas pidiendo comida. Después de toda la tarde de búsqueda descubrimos que había tenido crías y que estaba resguardándose cerca de una carpintería del pueblo.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La vieja, en señal de agradecimiento, me invitó a una bebida en su tugurio, nos pasamos toda la tarde charlando sobre la vida e hicimos muy buenas migas. Es una vieja de lo más amigable. Me dijo que podía pasarme por allí cuando me viniera en gana y que ella me recibiría con gusto. Los tipos que frecuentan el local son muy raros, pero al menos tienen una diana y es divertido competir con ellos jugando a los dardos. De vez en cuando incluso apostamos y el otro día hasta me gané un par de botas.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Uno de ellos traía consigo una lata con lo que parecían ser hojas marrones picadas. Cada tanto, mascaba ese mejunje como si fuera un animal rumiando. Me pareció gracioso, así que le pedí un poco. Pero la sorpresa grande vino cuando lo escupió con una puntería perfecta dentro de una cubeta. Creo que yo también voy a empezar a practicar.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La cosa es que he visto muchos de estos tipos trabajan la madera como mi viejo, y no paran de contarme historias sobre barcos y piratas. Yo ya había oído hablar de los piratas, de vez en cuando se deja ver alguno por el pueblo. Pero yo, que me la paso en mi granja, no me he topado mucho con ellos. Al parecer hay piratas de todo tipo; hay piratas que se dedican a robar el trabajo y las cosechas como auténticas plagas, y otros que más despreocupados que viajan juntos, como si fuera una excursión de camaradas. Sin embargo, todos tienen una cosa en común; son libres de hacer lo que les dé en gana.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Me contaron historias sobre islas que parecen exhalar fuego como si fueran un horno gigante, islas con tiempos más cambiantes que un río en época de lluvias, con criaturas exóticas y extraordinarias, islas llenas de algodón de azúcar, un montón de islas aún por explorar llenas de secretos y con peces tan grandes como casas. Y luego están esas historias sobre gente con dones que ni se creerían. Algunos realmente temibles y que rondan por ahí fuera. Así que, después de escuchar todo esto, una no puede evitar sentirse más a gusto en su rinconcito hogareño.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Aunque tiene que ser divertido poder echar un vistazo a todo eso, en la granja todos los días parecen iguales y el único entretenimiento que tengo es enterarme de que el vecino ha enseñado a su perro a lanzar aullidos mientras toca el banjo. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Me encantaría que esas historias que cuentan fueran verdad y no exageraciones de viejos borrachos. Pero tampoco es que tenga muchos amigos con los que ir de aventuras. A menos que cuente con Helen, a la vieja de la taberna y el Capitán Barks, la verdad no se me ocurre con quién más iría. Imagínate, seríamos el grupo perfecto: el Capitán Barks repartiendo sus mordiscos, Helen entreteniéndonos cantando, la vieja nos cocinaría y yo con mi puntería a diestra y siniestra. Vaya panda seríamos.</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">Hace 4 años</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Querido diario, vaya semanita movida que tengo por delante. Aquí en el pueblo se avecina una carrera de sacos y voy a estar muy ocupada preparándome. Ya he reservado uno de los sacos que suelen cargar los granos y el Capitán Barks me servirá como obstáculo para el entrenamiento. Por culpa de mis prácticas secretas mis viejos se piensan que hay un bicho por ahí que se come el cereal y me han mandado cuidar el granero, lo que me permite seguir practicando sin que nadie se entere. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">No me voy a relajar ni un poquito, que ya me gané el título de campeona el año pasado y no pienso soltarlo. No quiero que todo el mundo se piense que fue un golpe de suerte. Ya la semana pasada quedé segunda en el concurso de devorar tartas y fue un gran logro si no fuera porque Helen quedó primera. Aunque tengo que confesar que fue bastante gracioso ver su cabello rubio perfectamente arreglado emplastado de tarta.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Después de eso quise probar la comida en una taberna, pero para mi sorpresa me pidieron monedas. Sí, monedas. Como si yo anduviera cargando de esas cositas brillantes. ¿Para qué las necesito si no me falta de nada? El dueño parecía de malas pulgas y eso que le ofrecí un poco de la cosecha que sacamos. Menos mal que mi vecino pasaba por ahí y me salvó el pellejo pagando por mí. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Eso del dinero, nunca lo he entendido muy bien. Si cada uno aportara lo que tiene para ayudar a los demás, nadie andaría con penurias. Siempre he pensado eso de “hoy por ti, mañana por mí”, la pura verdad de toda la vida. Y es que todo está muy mal repartido. El dinero siempre trae más problemas que soluciones y viene acompañado de desigualdad y de conflictos. Desde luego que quiero mantenerme lejos de eso y no me dejaré corromper.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Cuando salí de ese sitio del demonio, una vieja muy peculiar me pidió una tarea bastante extraña. Quería que la ayudara a encontrar a su gato. Al parecer había estado engordando estos días y la vieja se pensaba que había estado rondando otras casas pidiendo comida. Después de toda la tarde de búsqueda descubrimos que había tenido crías y que estaba resguardándose cerca de una carpintería del pueblo.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La vieja, en señal de agradecimiento, me invitó a una bebida en su tugurio, nos pasamos toda la tarde charlando sobre la vida e hicimos muy buenas migas. Es una vieja de lo más amigable. Me dijo que podía pasarme por allí cuando me viniera en gana y que ella me recibiría con gusto. Los tipos que frecuentan el local son muy raros, pero al menos tienen una diana y es divertido competir con ellos jugando a los dardos. De vez en cuando incluso apostamos y el otro día hasta me gané un par de botas.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Uno de ellos traía consigo una lata con lo que parecían ser hojas marrones picadas. Cada tanto, mascaba ese mejunje como si fuera un animal rumiando. Me pareció gracioso, así que le pedí un poco. Pero la sorpresa grande vino cuando lo escupió con una puntería perfecta dentro de una cubeta. Creo que yo también voy a empezar a practicar.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La cosa es que he visto muchos de estos tipos trabajan la madera como mi viejo, y no paran de contarme historias sobre barcos y piratas. Yo ya había oído hablar de los piratas, de vez en cuando se deja ver alguno por el pueblo. Pero yo, que me la paso en mi granja, no me he topado mucho con ellos. Al parecer hay piratas de todo tipo; hay piratas que se dedican a robar el trabajo y las cosechas como auténticas plagas, y otros que más despreocupados que viajan juntos, como si fuera una excursión de camaradas. Sin embargo, todos tienen una cosa en común; son libres de hacer lo que les dé en gana.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Me contaron historias sobre islas que parecen exhalar fuego como si fueran un horno gigante, islas con tiempos más cambiantes que un río en época de lluvias, con criaturas exóticas y extraordinarias, islas llenas de algodón de azúcar, un montón de islas aún por explorar llenas de secretos y con peces tan grandes como casas. Y luego están esas historias sobre gente con dones que ni se creerían. Algunos realmente temibles y que rondan por ahí fuera. Así que, después de escuchar todo esto, una no puede evitar sentirse más a gusto en su rinconcito hogareño.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Aunque tiene que ser divertido poder echar un vistazo a todo eso, en la granja todos los días parecen iguales y el único entretenimiento que tengo es enterarme de que el vecino ha enseñado a su perro a lanzar aullidos mientras toca el banjo. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Me encantaría que esas historias que cuentan fueran verdad y no exageraciones de viejos borrachos. Pero tampoco es que tenga muchos amigos con los que ir de aventuras. A menos que cuente con Helen, a la vieja de la taberna y el Capitán Barks, la verdad no se me ocurre con quién más iría. Imagínate, seríamos el grupo perfecto: el Capitán Barks repartiendo sus mordiscos, Helen entreteniéndonos cantando, la vieja nos cocinaría y yo con mi puntería a diestra y siniestra. Vaya panda seríamos.</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado] Un pueblo de paz]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=153</link>
			<pubDate>Mon, 14 Aug 2023 10:53:20 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=47">Legan</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=153</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #666666;" class="mycode_color"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">12:05 Día 316 del año 10, Invierno.</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #666666;" class="mycode_color"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">Villa Syrup(Isla Gecko</span><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">)</span></span></span><br />
</div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://cdn.discordapp.com/attachments/893543429714362399/1140645758694084648/1000.png" loading="lazy"  width="330" height="240" alt="[Imagen: 1000.png]" class="mycode_img" /></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><hr class="mycode_hr" />
</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Tras el encuentro con Terence en el Barolé, decidimos partir los tres juntos en adelante. No podíamos haber formado un grupo más variopinto y contradictorio, pero al mismo tiempo teníamos muchos puntos comunes. No se nos podía considerar aún una banda ¿O sí?, aun así, al fin y al cabo lo importante era que habíamos llegado a ese acuerdo que a todos nos podría beneficiar.<br />
<br />
Viajando en otro barco ajeno a nuestra propiedad habíamos llegado finalmente a la isla Gecko, concretamente para visitar la Villa Syrup. No era la parada deseada, sinceramente, pero estábamos alojados en un barco comercial que venía hasta aquí a recoger cargamentos de madera. En esta isla era la principal actividad de exportación, y muchas islas cercanas se la compraban a ellos, que tenían mucho excedente anual. <br />
<br />
Durante el viaje habíamos hablado un poco, por fortuna no hubo mayores desencuentros ni malos entendidos. Quizá por ser conscientes todos de que en un barco, si llegásemos a tener esos desencuentros, nos tendríamos que aguantar hasta llegar a tierra. O quizá por haber congeniado mejor de lo que parecía, cediendo cada uno un poco para evitar esas confrontaciones. El caso es que habíamos sabido convivir, hablar un poco para conocernos mejor y hasta había echado unas partidas a las cartas con Blackmore. Mihasy prefería mirar en silencio o estar en su mundo sin hablar mucho.<br />
<br />
No sé qué opinarían mis camaradas de viaje sobre mí, pero creo que soy el más normal y abierto de los tres. Me daba la sensación de que más de una vez tendría que ser el responsable de poner paz, aunque si me llegan a conocer en mi juventud nos habríamos matado entre los tres desde el primer día.<br />
 <br />
Llegando por fin al puerto pude ver numerosas casas que recorrían toda la villa. Todas tenían parcelas enormes donde cultivar, o simplemente salir a disfrutar. No era un sitio muy divertido, sin embargo sí que parecía un lugar donde vivir tranquilo y feliz.<br />
<br />
El clima era frío, se notaba el invierno, pero por suerte para nosotros no estaba nevando. Con calentar un poco o cubrirse debería ser suficiente para mí. <br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- ¡Tomaremos tierra en 2 minutos!</span></span></span> – Exclamó uno de los tripulantes del barco.<br />
<br />
Con una sonrisa me acerqué a mis compañeros frotando mis brazos para entrar en calor.<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size">        </span>Voy a adelantarme un poco, que si no me muero de frío jajaja</span></span> – Les comenté para adelantarles que me ausentaría rápido. – <span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Voy directo al Meshi. Un tripulante me comentó que es el restaurante del lugar, así que supongo que habrá una buena chimenea y comida jajaja.</span></span><br />
 <br />
Pasaron unos minutos cuando al fin habíamos arribado en el puerto, sólo faltaban los amarres. Normalmente se espera a que esto esté hecho, además de la indicación de algún miembro de la tripulación de que se puede bajar, ya con la tablilla puesta. No obstante, mi impaciencia era tal, que salté del barco directo al muelle. Necesitaba moverme para entrar en calor y llegar pronto al restaurante.<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size">        </span>¡Muchas gracias chicos!</span></span> – Les exclamé a la tripulación. – <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">¡Estaremos aquí antes del anochecer!</span></span> – Terminé de gritarles mientras me iba corriendo despidiéndome con la mano abierta.<br />
<br />
El barco debía firmar una serie de documentos y ejercer la compra de la madera, negociando previamente con los dueños de la misma. Posteriormente comerían un poco aprovechando que era la hora propicia para ello. Tras eso se tomarían un pequeño descanso para la digestión antes de cargar toda la mercancía. Nos comentaron que debíamos estar antes del anochecer, o se marcharían sin nosotros.<br />
<br />
En principio nuestra idea era esa, volver a irnos con ellos, más cuando no existe atractivo ninguno en esta isla de nuestro interés. Pero para evitar quedar mal con el capitán, hablamos con él para indicarle que podía marcharse sin problemas si no estábamos a la hora. Nunca se sabe que nos puede deparar el destino, y retrasar el trabajo de aquella buena gente no estaba en mis planes.<br />
 <br />
Una vez dentro de la propia villa, observé que las parcelas entre casa y casa eran mucho más amplias de lo que creía antes. Supongo que tienen previsto en un futuro ampliar más la villa, o simplemente gustan de tener terrenos propios para los ciudadanos, estos harían con ellos lo que les plazca. <br />
<br />
La gente parecía bastante amable y simpática, aunque si tuviésemos precio por nuestras cabezas quizá la realidad sería otra. Pude ver no muy lejos a un grupo grande de vacas, lo cual dio sentido a todas las botellas de leche que vi más adelante en las puertas de cada hogar. <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">        </span></span>No veo grandes cultivos por aquí cerca, así que esta villa subsistirá de la ganadería y la venta de madera entonces.</span> – Pensé para mis adentros. <br />
<br />
Los más pequeños se ponían algo nerviosos al verme, supongo que por el gran tamaño que tenía. Riendo me limité a saludarlos con la mano, o haciendo muecas graciosas a algunos de estos. Tratar de hablar con ellos podría ser contraproducente, mi voz solía asustar incluso a muchos adultos, es por ello que siempre trato de ser amable con mi elección de palabras.</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #666666;" class="mycode_color"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">12:05 Día 316 del año 10, Invierno.</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #666666;" class="mycode_color"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">Villa Syrup(Isla Gecko</span><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">)</span></span></span><br />
</div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://cdn.discordapp.com/attachments/893543429714362399/1140645758694084648/1000.png" loading="lazy"  width="330" height="240" alt="[Imagen: 1000.png]" class="mycode_img" /></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><hr class="mycode_hr" />
</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Tras el encuentro con Terence en el Barolé, decidimos partir los tres juntos en adelante. No podíamos haber formado un grupo más variopinto y contradictorio, pero al mismo tiempo teníamos muchos puntos comunes. No se nos podía considerar aún una banda ¿O sí?, aun así, al fin y al cabo lo importante era que habíamos llegado a ese acuerdo que a todos nos podría beneficiar.<br />
<br />
Viajando en otro barco ajeno a nuestra propiedad habíamos llegado finalmente a la isla Gecko, concretamente para visitar la Villa Syrup. No era la parada deseada, sinceramente, pero estábamos alojados en un barco comercial que venía hasta aquí a recoger cargamentos de madera. En esta isla era la principal actividad de exportación, y muchas islas cercanas se la compraban a ellos, que tenían mucho excedente anual. <br />
<br />
Durante el viaje habíamos hablado un poco, por fortuna no hubo mayores desencuentros ni malos entendidos. Quizá por ser conscientes todos de que en un barco, si llegásemos a tener esos desencuentros, nos tendríamos que aguantar hasta llegar a tierra. O quizá por haber congeniado mejor de lo que parecía, cediendo cada uno un poco para evitar esas confrontaciones. El caso es que habíamos sabido convivir, hablar un poco para conocernos mejor y hasta había echado unas partidas a las cartas con Blackmore. Mihasy prefería mirar en silencio o estar en su mundo sin hablar mucho.<br />
<br />
No sé qué opinarían mis camaradas de viaje sobre mí, pero creo que soy el más normal y abierto de los tres. Me daba la sensación de que más de una vez tendría que ser el responsable de poner paz, aunque si me llegan a conocer en mi juventud nos habríamos matado entre los tres desde el primer día.<br />
 <br />
Llegando por fin al puerto pude ver numerosas casas que recorrían toda la villa. Todas tenían parcelas enormes donde cultivar, o simplemente salir a disfrutar. No era un sitio muy divertido, sin embargo sí que parecía un lugar donde vivir tranquilo y feliz.<br />
<br />
El clima era frío, se notaba el invierno, pero por suerte para nosotros no estaba nevando. Con calentar un poco o cubrirse debería ser suficiente para mí. <br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- ¡Tomaremos tierra en 2 minutos!</span></span></span> – Exclamó uno de los tripulantes del barco.<br />
<br />
Con una sonrisa me acerqué a mis compañeros frotando mis brazos para entrar en calor.<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size">        </span>Voy a adelantarme un poco, que si no me muero de frío jajaja</span></span> – Les comenté para adelantarles que me ausentaría rápido. – <span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Voy directo al Meshi. Un tripulante me comentó que es el restaurante del lugar, así que supongo que habrá una buena chimenea y comida jajaja.</span></span><br />
 <br />
Pasaron unos minutos cuando al fin habíamos arribado en el puerto, sólo faltaban los amarres. Normalmente se espera a que esto esté hecho, además de la indicación de algún miembro de la tripulación de que se puede bajar, ya con la tablilla puesta. No obstante, mi impaciencia era tal, que salté del barco directo al muelle. Necesitaba moverme para entrar en calor y llegar pronto al restaurante.<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size">        </span>¡Muchas gracias chicos!</span></span> – Les exclamé a la tripulación. – <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">¡Estaremos aquí antes del anochecer!</span></span> – Terminé de gritarles mientras me iba corriendo despidiéndome con la mano abierta.<br />
<br />
El barco debía firmar una serie de documentos y ejercer la compra de la madera, negociando previamente con los dueños de la misma. Posteriormente comerían un poco aprovechando que era la hora propicia para ello. Tras eso se tomarían un pequeño descanso para la digestión antes de cargar toda la mercancía. Nos comentaron que debíamos estar antes del anochecer, o se marcharían sin nosotros.<br />
<br />
En principio nuestra idea era esa, volver a irnos con ellos, más cuando no existe atractivo ninguno en esta isla de nuestro interés. Pero para evitar quedar mal con el capitán, hablamos con él para indicarle que podía marcharse sin problemas si no estábamos a la hora. Nunca se sabe que nos puede deparar el destino, y retrasar el trabajo de aquella buena gente no estaba en mis planes.<br />
 <br />
Una vez dentro de la propia villa, observé que las parcelas entre casa y casa eran mucho más amplias de lo que creía antes. Supongo que tienen previsto en un futuro ampliar más la villa, o simplemente gustan de tener terrenos propios para los ciudadanos, estos harían con ellos lo que les plazca. <br />
<br />
La gente parecía bastante amable y simpática, aunque si tuviésemos precio por nuestras cabezas quizá la realidad sería otra. Pude ver no muy lejos a un grupo grande de vacas, lo cual dio sentido a todas las botellas de leche que vi más adelante en las puertas de cada hogar. <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">-<span style="font-size: 1pt;" class="mycode_size"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">        </span></span>No veo grandes cultivos por aquí cerca, así que esta villa subsistirá de la ganadería y la venta de madera entonces.</span> – Pensé para mis adentros. <br />
<br />
Los más pequeños se ponían algo nerviosos al verme, supongo que por el gran tamaño que tenía. Riendo me limité a saludarlos con la mano, o haciendo muecas graciosas a algunos de estos. Tratar de hablar con ellos podría ser contraproducente, mi voz solía asustar incluso a muchos adultos, es por ello que siempre trato de ser amable con mi elección de palabras.</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado][Fic] Lo más lejos que he estado de casa]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=140</link>
			<pubDate>Sun, 13 Aug 2023 06:04:55 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=55">Taka</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=140</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Miré mi mano ensangrentada, empapada del líquido vital del pobre diablo que yacía inerte frente a mí. Me acerqué a su compañero que no tuvo la suerte de poder hablar y limpié en su ropa todo rastro posible. Algunos rasguños permanecerían, pero, ahora, no importaba. Cuando el marine que los vigilaba volviera, por más cobarde que fuera, no podría evitar arrestarme.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Tengo que salir de aquí. -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">susurré hablando conmigo mismo.</span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Si voy a partir de mi isla en busca de esos piratas, necesitaré provisiones y un barco o alguien que pueda llevarme.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Empecemos por lo fácil, volvamos a la villa. Volví sobre mis pasos y me dirigí a la calle principal. Sentí que mis pasos se volvían más pesados según avanzaba. No estaba seguro de si eso que sentía era culpa, pena o rabia. Definitivamente, era una carga que estaba dispuesto a portar.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Una vez en la villa, avisté a un grupo de hombres que estaban tratando de levantar un carro sin éxito. Los 3 estaban intentando voltear un pesado carro que debía ir tirado por varias monturas, para transportar madera o mercancías. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- ¡Empuja Damien! ¡Tenemos que llevar el carro al ayuntamiento! -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Gritaba uno animando a sus compañeros.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Eso intento, ¡pero pesa demasiado! -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">contestaba otro compañero mientras el carro apenas se elevaba unos centímetros del suelo, aún lleno de la basura de la batalla.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">De alguna manera, comencé a caminar hacia ellos. Me coloqué en un espacio libre y ante la mirada atónita de los hombres, mientras escupía en mis manos, sentencié <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- 8 manos empujan más que 6 -</span></span> y me agaché flexionando mis rodillas y colocando mis manos bajo el carro, esperé a que se colocaran. No hubo respuesta, solo una mirada estupefacta entre ellos y acto seguido se colocaron a mi lado para empujar.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color">- A la de tres. Una, dos y ¡TRES! - </span></span><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">dirigió el primer hombre, coordinando para que todos empujáramos juntos.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El carro giró y se colocó en posición para poder ser usado de nuevo, tras lo cual los hombres se giraron sonriendo hacia mí. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color">- Nunca hubiéramos esperado tu ayuda - </span></span>dijo el que se llamaba Damien según su compañero - a fin de cuentas, creo que jamás te vemos en la villa, solo tu madre viene a comprar comida y vuelve.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">- Cierto. Pero los tiempos cambian. Y en momentos de necesidad, todos agradecemos una mano amiga. -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Dije retomando mi camino.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Los tres hombres quedaron de pie junto al carro mientras yo comenzaba a caminar de nuevo, hasta que Damien volvió a dirigirse a mí.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- ¡Muchacho! ¿¡Donde vas!? Nos vendría bien tu ayuda. -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Exclamó titubeante.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- A buscar provisiones, un barco y... a matar a los piratas que asesinaron a mi madre. - </span></span><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">contesté tajante.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El silencio se apoderó del momento. En aquel instante, aquellos hombres fueron conscientes de que debajo de los cuernos, un hombre había perdido a madre. Que al igual que todos ellos, la lucha también se había llevado de mí algo importante. En ese momento, yo era otro hombre roto por el dolor igual que ellos. No un Oni.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color">- Deberías ir a la tienda de mi hermano. -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Dijo Damien cambiando el tono radicalmente.</span> <span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Es el carnicero del pueblo, seguro tiene carne seca que es fácil de transportar y podría servirte. Dile que yo te envío y te dará lo que haya sobrado aunque sea. -</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">No sabía qué decir. Era la primera vez que la gente de la villa me trataba como uno más y me ayudaba. <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Yo... gracias. -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Contesté sin girar la vista hacia ellos.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color">- Y espero que lo encuentres. -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Finalizó la conversación, tras lo que retomé la marcha.</span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Como dijo, pasé por su tienda y su hermano me proveyó de un poco de cecina y carne seca que duraría tiempo para viajar hasta la próxima parada. Menos era nada y la ayuda de los aldeanos fue casi más alimento.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La siguiente parada era mi casa. Tendría que volver por última vez a recoger algo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Una vez allí, me coloqué frente a la cama de mi madre. La aparté y levanté los tablones para coger una caja pequeña y fina que siempre guardó.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Ahora lo tenemos todo. -</span></span> Pensé dirigiéndome a la puerta. Salí y cerré por última vez la puerta de mi hogar, y sentí que por un momento, estaba cerrando algo más. Algo dentro de mí mismo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El siguiente destino era el otro lado de la isla. Caminé por la playa rumbo al extremo opuesto donde quizás pudiera encontrar un barco que afanar o alguien dispuesto a llevarme a algún sitio desde el que comenzar mi búsqueda.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Con un petate pequeño donde llevaba la carne, el poco dinero que poseía mi familia y la caja de mi madre bajo el brazo, anduve firme y presto por la arena, mientras el sol seguía subiendo hacia el punto más alto del cielo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Apenas a unos metros del puerto, me detuve. "Espero que lo encuentres", resonaba en mi cabeza. Aún no sé si se refería a la persona que busco o a la paz.<br />
En ambos casos, la búsqueda comenzaba ahora. Desde ahora, voy a cazar piratas.</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Miré mi mano ensangrentada, empapada del líquido vital del pobre diablo que yacía inerte frente a mí. Me acerqué a su compañero que no tuvo la suerte de poder hablar y limpié en su ropa todo rastro posible. Algunos rasguños permanecerían, pero, ahora, no importaba. Cuando el marine que los vigilaba volviera, por más cobarde que fuera, no podría evitar arrestarme.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Tengo que salir de aquí. -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">susurré hablando conmigo mismo.</span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Si voy a partir de mi isla en busca de esos piratas, necesitaré provisiones y un barco o alguien que pueda llevarme.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Empecemos por lo fácil, volvamos a la villa. Volví sobre mis pasos y me dirigí a la calle principal. Sentí que mis pasos se volvían más pesados según avanzaba. No estaba seguro de si eso que sentía era culpa, pena o rabia. Definitivamente, era una carga que estaba dispuesto a portar.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Una vez en la villa, avisté a un grupo de hombres que estaban tratando de levantar un carro sin éxito. Los 3 estaban intentando voltear un pesado carro que debía ir tirado por varias monturas, para transportar madera o mercancías. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- ¡Empuja Damien! ¡Tenemos que llevar el carro al ayuntamiento! -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Gritaba uno animando a sus compañeros.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Eso intento, ¡pero pesa demasiado! -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">contestaba otro compañero mientras el carro apenas se elevaba unos centímetros del suelo, aún lleno de la basura de la batalla.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">De alguna manera, comencé a caminar hacia ellos. Me coloqué en un espacio libre y ante la mirada atónita de los hombres, mientras escupía en mis manos, sentencié <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- 8 manos empujan más que 6 -</span></span> y me agaché flexionando mis rodillas y colocando mis manos bajo el carro, esperé a que se colocaran. No hubo respuesta, solo una mirada estupefacta entre ellos y acto seguido se colocaron a mi lado para empujar.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color">- A la de tres. Una, dos y ¡TRES! - </span></span><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">dirigió el primer hombre, coordinando para que todos empujáramos juntos.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El carro giró y se colocó en posición para poder ser usado de nuevo, tras lo cual los hombres se giraron sonriendo hacia mí. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color">- Nunca hubiéramos esperado tu ayuda - </span></span>dijo el que se llamaba Damien según su compañero - a fin de cuentas, creo que jamás te vemos en la villa, solo tu madre viene a comprar comida y vuelve.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">- Cierto. Pero los tiempos cambian. Y en momentos de necesidad, todos agradecemos una mano amiga. -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Dije retomando mi camino.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Los tres hombres quedaron de pie junto al carro mientras yo comenzaba a caminar de nuevo, hasta que Damien volvió a dirigirse a mí.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- ¡Muchacho! ¿¡Donde vas!? Nos vendría bien tu ayuda. -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Exclamó titubeante.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- A buscar provisiones, un barco y... a matar a los piratas que asesinaron a mi madre. - </span></span><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">contesté tajante.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El silencio se apoderó del momento. En aquel instante, aquellos hombres fueron conscientes de que debajo de los cuernos, un hombre había perdido a madre. Que al igual que todos ellos, la lucha también se había llevado de mí algo importante. En ese momento, yo era otro hombre roto por el dolor igual que ellos. No un Oni.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color">- Deberías ir a la tienda de mi hermano. -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Dijo Damien cambiando el tono radicalmente.</span> <span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Es el carnicero del pueblo, seguro tiene carne seca que es fácil de transportar y podría servirte. Dile que yo te envío y te dará lo que haya sobrado aunque sea. -</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">No sabía qué decir. Era la primera vez que la gente de la villa me trataba como uno más y me ayudaba. <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Yo... gracias. -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Contesté sin girar la vista hacia ellos.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color">- Y espero que lo encuentres. -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Finalizó la conversación, tras lo que retomé la marcha.</span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Como dijo, pasé por su tienda y su hermano me proveyó de un poco de cecina y carne seca que duraría tiempo para viajar hasta la próxima parada. Menos era nada y la ayuda de los aldeanos fue casi más alimento.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La siguiente parada era mi casa. Tendría que volver por última vez a recoger algo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Una vez allí, me coloqué frente a la cama de mi madre. La aparté y levanté los tablones para coger una caja pequeña y fina que siempre guardó.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Ahora lo tenemos todo. -</span></span> Pensé dirigiéndome a la puerta. Salí y cerré por última vez la puerta de mi hogar, y sentí que por un momento, estaba cerrando algo más. Algo dentro de mí mismo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El siguiente destino era el otro lado de la isla. Caminé por la playa rumbo al extremo opuesto donde quizás pudiera encontrar un barco que afanar o alguien dispuesto a llevarme a algún sitio desde el que comenzar mi búsqueda.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Con un petate pequeño donde llevaba la carne, el poco dinero que poseía mi familia y la caja de mi madre bajo el brazo, anduve firme y presto por la arena, mientras el sol seguía subiendo hacia el punto más alto del cielo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Apenas a unos metros del puerto, me detuve. "Espero que lo encuentres", resonaba en mi cabeza. Aún no sé si se refería a la persona que busco o a la paz.<br />
En ambos casos, la búsqueda comenzaba ahora. Desde ahora, voy a cazar piratas.</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado][Fic] Lo primero es lo primero]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=125</link>
			<pubDate>Fri, 11 Aug 2023 13:33:03 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=55">Taka</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=125</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Nunca fui muy inteligente, no se me dio muy bien pensar. Sin embargo, tenía un objetivo, pero no un plan, y eso debía cambiarlo.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Sentado sobre una piedra a escasos centímetros de la tumba de mi madre, recién apoyada la última piedra y clavado la cruz en la tierra yerma de nuestro patio trasero, asumí que no existe un universo en el que pueda encontrar al asesino de mi madre. No, a menos que piense en un plan. Los marines llegaron poco después del alba y expulsaron a los piratas de la isla. Lástima que llegaran tan tarde.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Apoyé las manos en mis rodillas para levantarme y suspirando, emprendí la marcha. Primera parada: calabozos. Oí que cuando repelieron a los invasores, algunos fueron capturados. </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><hr class="mycode_hr" />
</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">- Hablarán. -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Declaré firme, y comencé a andar.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Durante el camino al asentamiento donde los marines habían maniatado a los piratas hasta que llegaran refuerzos para llevarlos a juicio, pude observar los estragos del ataque. Casas ardiendo, familias llorando y recogiendo los restos de sus pertenencias. Algunos lo habían perdido todo. Algunos lloraban a sus familiares. Otros se abrazaban por seguir vivos. No quedó piedra por remover. La imagen era desoladora. El aire soplaba suave y todavía se podía oler a ceniza y humedad, entremezclado con el barro.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Pasaba lento y constante entre los habitantes de la villa sin ser apenas observado. Sin que un solo ojo se posara sobre mí. Quizás esa fuera la primera vez en mi vida que aquella gente tuviera algo más importante que hacer que mirarme con desprecio. En cierta parte, sentía empatía por ellos. Sabía lo que sentían cuando agarraban los cuerpos sin vida de sus allegados, aunque con total seguridad, ellos no lo creerían.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Finalmente, pasando la villa, llegué al puesto donde un único marine, rifle reglamentario en mano, vigilaba impasible a los dos piratas que estaban maniatados con sus brazos por encima de la cabeza y cerca de desmayarse por la falta de circulación sanguínea. Me acerqué con seriedad al marine. </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">- Quiero hablarles. -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Espeté. El marine ni me miró, se limitó a contestarme severamente</span> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color">- No hay nada que hablar con estos rufianes. Aléjate, civil. -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Respondió seco y serio</span>. Justo entonces paré detrás de él, a su espalda. Mi sobra tapaba de sobra su figura, incluso la de los piratas. El marine comenzó a girar lenta y tímidamente, solo para encontrar mi torso a la altura de su frente. Extendió su cuello para buscar mi mirada y, comenzando a temblar de pies a cabeza, sentí como el horror se apoderó de él. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color">- Aunque, debería ir al baño. Sí, aunque sea unos segundos... -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Y comenzó a correr de menos a más velocidad.</span> Lo seguí con la mirada hasta que lo perdí. Los dos piratas comenzaron a reírse de su captor. Sus risas solo provocaron rabia en mi corazón. Giré lentamente mi mirada hacia uno de ellos y cuando clavé mis pupilas sobre las suyas, se hizo el silencio. Comencé a avanzar hacia él.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><hr class="mycode_hr" />
</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="color: #ffdc00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- ¿Qué haces? ¿¡Qué quieres!? -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">gritaba exaltado, al sentir la amenaza de mi avance.</span> Su compañero no articulaba palabra. Seguí acercándome hasta colocarme directamente frente a él y lo agarré con furia del cuello con mi mano derecha. El pirata comenzó a forcejear con sus pies, pataleando e intentando librar su cuello de la presa que mi enorme mano representaba. Sentí como sus ojos se iban enrojeciendo y el riego sanguíneo se iba deteniendo. Apenas unos segundos después, el movimiento del cautivo pirata cesó. Aflojé mi agarre y miré a su compañero, que observaba atónito y completamente sumido en terror. Me coloqué delante de él como hice con su nakama. </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><hr class="mycode_hr" />
</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">- Tripulación, destino y capitán. -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">murmuré, intentando controlarme.</span> <span style="color: #ff4136;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- ... ¿qu... qué?</span> -</span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Respondió el pirata al borde del colapso.</span> <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- TRIPULACIÓN, DESTINO Y CAPITÁN, ¿O ESTÁS SORDO? -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Exclamé, buscando información del acobardado pirata.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Estaba perdiendo la paciencia, el control y temía que se me fuera la mano totalmente y perder la única posible pista. Sin embargo, el pirata, entre sollozos y súplicas, alcanzó a responder. <span style="color: #ff4136;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Somos los piratas Saber, íbamos a la isla Ramirals a establecernos, y nuestro capitán... -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">paró en seco, como si hubiera caído en algo importante.</span> <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- ¿¡Quién es tu capitán!? ¡No volveré a preguntar! -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Dije al borde de ataque de cólera.</span> <span style="color: #ff4136;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- ¡Viktor Saber! Mi capitán es Viktor Saber, ¡y va a matarte por esto maldito mons..! - </span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><hr class="mycode_hr" />
</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">No soporté su soberbia. Golpeé con toda mi fuerza su plexo solar con el puño cerrado. Sentí como todas las costillas se hundían hasta crujir. Tenía lo que quería: sabía quienes eran, donde iban y quién los comandaba.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">El destino estaba claro, ahora... <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿cómo salgo de aquí?</span></span></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Nunca fui muy inteligente, no se me dio muy bien pensar. Sin embargo, tenía un objetivo, pero no un plan, y eso debía cambiarlo.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Sentado sobre una piedra a escasos centímetros de la tumba de mi madre, recién apoyada la última piedra y clavado la cruz en la tierra yerma de nuestro patio trasero, asumí que no existe un universo en el que pueda encontrar al asesino de mi madre. No, a menos que piense en un plan. Los marines llegaron poco después del alba y expulsaron a los piratas de la isla. Lástima que llegaran tan tarde.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Apoyé las manos en mis rodillas para levantarme y suspirando, emprendí la marcha. Primera parada: calabozos. Oí que cuando repelieron a los invasores, algunos fueron capturados. </span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">- Hablarán. -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Declaré firme, y comencé a andar.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Durante el camino al asentamiento donde los marines habían maniatado a los piratas hasta que llegaran refuerzos para llevarlos a juicio, pude observar los estragos del ataque. Casas ardiendo, familias llorando y recogiendo los restos de sus pertenencias. Algunos lo habían perdido todo. Algunos lloraban a sus familiares. Otros se abrazaban por seguir vivos. No quedó piedra por remover. La imagen era desoladora. El aire soplaba suave y todavía se podía oler a ceniza y humedad, entremezclado con el barro.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Pasaba lento y constante entre los habitantes de la villa sin ser apenas observado. Sin que un solo ojo se posara sobre mí. Quizás esa fuera la primera vez en mi vida que aquella gente tuviera algo más importante que hacer que mirarme con desprecio. En cierta parte, sentía empatía por ellos. Sabía lo que sentían cuando agarraban los cuerpos sin vida de sus allegados, aunque con total seguridad, ellos no lo creerían.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Finalmente, pasando la villa, llegué al puesto donde un único marine, rifle reglamentario en mano, vigilaba impasible a los dos piratas que estaban maniatados con sus brazos por encima de la cabeza y cerca de desmayarse por la falta de circulación sanguínea. Me acerqué con seriedad al marine. </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">- Quiero hablarles. -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Espeté. El marine ni me miró, se limitó a contestarme severamente</span> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color">- No hay nada que hablar con estos rufianes. Aléjate, civil. -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Respondió seco y serio</span>. Justo entonces paré detrás de él, a su espalda. Mi sobra tapaba de sobra su figura, incluso la de los piratas. El marine comenzó a girar lenta y tímidamente, solo para encontrar mi torso a la altura de su frente. Extendió su cuello para buscar mi mirada y, comenzando a temblar de pies a cabeza, sentí como el horror se apoderó de él. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #2ecc40;" class="mycode_color">- Aunque, debería ir al baño. Sí, aunque sea unos segundos... -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Y comenzó a correr de menos a más velocidad.</span> Lo seguí con la mirada hasta que lo perdí. Los dos piratas comenzaron a reírse de su captor. Sus risas solo provocaron rabia en mi corazón. Giré lentamente mi mirada hacia uno de ellos y cuando clavé mis pupilas sobre las suyas, se hizo el silencio. Comencé a avanzar hacia él.</span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="color: #ffdc00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- ¿Qué haces? ¿¡Qué quieres!? -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">gritaba exaltado, al sentir la amenaza de mi avance.</span> Su compañero no articulaba palabra. Seguí acercándome hasta colocarme directamente frente a él y lo agarré con furia del cuello con mi mano derecha. El pirata comenzó a forcejear con sus pies, pataleando e intentando librar su cuello de la presa que mi enorme mano representaba. Sentí como sus ojos se iban enrojeciendo y el riego sanguíneo se iba deteniendo. Apenas unos segundos después, el movimiento del cautivo pirata cesó. Aflojé mi agarre y miré a su compañero, que observaba atónito y completamente sumido en terror. Me coloqué delante de él como hice con su nakama. </span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">- Tripulación, destino y capitán. -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">murmuré, intentando controlarme.</span> <span style="color: #ff4136;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- ... ¿qu... qué?</span> -</span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Respondió el pirata al borde del colapso.</span> <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- TRIPULACIÓN, DESTINO Y CAPITÁN, ¿O ESTÁS SORDO? -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Exclamé, buscando información del acobardado pirata.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Estaba perdiendo la paciencia, el control y temía que se me fuera la mano totalmente y perder la única posible pista. Sin embargo, el pirata, entre sollozos y súplicas, alcanzó a responder. <span style="color: #ff4136;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Somos los piratas Saber, íbamos a la isla Ramirals a establecernos, y nuestro capitán... -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">paró en seco, como si hubiera caído en algo importante.</span> <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- ¿¡Quién es tu capitán!? ¡No volveré a preguntar! -</span></span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Dije al borde de ataque de cólera.</span> <span style="color: #ff4136;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- ¡Viktor Saber! Mi capitán es Viktor Saber, ¡y va a matarte por esto maldito mons..! - </span></span></span></div>
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</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">No soporté su soberbia. Golpeé con toda mi fuerza su plexo solar con el puño cerrado. Sentí como todas las costillas se hundían hasta crujir. Tenía lo que quería: sabía quienes eran, donde iban y quién los comandaba.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">El destino estaba claro, ahora... <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿cómo salgo de aquí?</span></span></div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado] Con alas y a lo loco]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=122</link>
			<pubDate>Fri, 11 Aug 2023 08:38:57 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=59">Aspros</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=122</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: large;" class="mycode_size">East Blue, hace aproximadamente 5 años</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">- <span style="color: #c14700;" class="mycode_color">Bueno, no me cuentes tu vida, <span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¡los queremos aquí y los queremos YA!</span></span><br />
<br />
De forma tajante, cortó la comunicación por den den mushi. El pobre caracol respiraba agitado, buscando con su saltona mirada algún tipo de compasión por parte del tipo que lo sujetaba. Había sido una conversación acalorada entre mi manager y vete tú a saber quién, sobre un tema que ni me iba ni venía y que implicaba a personas que más bien me importaban poco. Frente a él me encontraba sentado yo, Aspros, con las piernas cruzadas y la vista puesta en el pequeño ventanuco del carromato. El camino de tierra y grava hacía que el pequeño vehículo traquetease como si estuviese helado de frío; las cosas por aquí no habían cambiado en absoluto.<br />
<br />
- <span style="color: #c14700;" class="mycode_color">Aspros.</span><br />
<br />
Hacía ya dos años que había dejado atrás aquella pequeña isla, con la intención de cosechar fama y fortuna. Ahora, volvía a Syrup con mucha más experiencia, gente de apoyo y un muy sonado renombre. La vida había puesto en mi camino la oportunidad de elegir algunos de los puntos de la gira en la que estaba participando, y de forma indudable señalé con el dedo la isla que me vio crecer. Lejos de basar mis motivaciones en sentimentalismos y añoranza, debía encargarme de ciertos asuntos antes de partir definitivamente del East blue.<br />
<br />
- <span style="color: #c14700;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¡Aspros!</span></span><br />
-<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color"> Eh, sí, ¿qué ocurre?</span> -su molesta voz me arrancó de la ensoñación en la que me había sumergido. Había escuchado toda la conversación y era totalmente consciente de lo que me estaba diciendo, pero gustaba de hacerme el tonto para sacarle un poco de quicio.<br />
- <span style="color: #c14700;" class="mycode_color">Los carteles están preparados y listos para su distribución. Dentro de unas horas, tu pequeña villa será empapelada con tu cara.</span><br />
<br />
Mi apariencia había cambiado tanto durante mi ausencia, que dudaba que alguien pudiese relacionarme con aquel niño cargado de maletas que se marchó de la isla sin despedirse de nadie; y es que la única persona de la que podría haberme despedido, se despidió antes de mí. Al igual que yo, mis padres nunca habían estrechado lazos con nadie de la isla, ya que nunca estaban allí- <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Qué bien</span> -contesté, de nuevo entrando en un estado ensimismado. Había sido un viaje muy largo y no había podido gozar de silencio y tranquilidad desde el último puerto en el que actuamos, hace ya dos semanas. Por ello, rasgaba con uñas y dientes todos aquellos momentos en los que pudiese alejarme, aunque fuese mentalmente, de la gente que me rodeaba. Tras 15 minutos más de traqueteo, llegamos a la antigua mansión de los Kudo. Bajé del carro de un salto, protegiendo mis ojos del sol con la mano derecha, mientras que con la izquierda cargaba en el hombro un pequeño petate. De nuevo, tenía la sensación de que el tiempo no había transcurrido en aquel apartado lugar de la mano de dios.<br />
<br />
- <span style="color: #c14700;" class="mycode_color">¿Estarás bien aquí, tu solo?</span><br />
<br />
- <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Te recuerdo que es mi casa</span> -contesté, sin siquiera girarme a mirar a mi manager, Frank. Mi relación con él no era mala, pero me gustaba delimitarla a lo más estrictamente profesional posible. No obstante, para mi gusto era demasiado entrometido. Al menos era guapo- <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">En un rato bajaré al pueblo a dar una vuelta, ya nos veremos por ahí.</span><br />
<br />
Esperé a que el carro atravesase la verja de hierro y el ruido del empedrado se ahogase en la distancia. Lejos de entrar en casa y acomodarme, dejé el ligero equipaje en una de las sillas del porche y retomé el camino de tierra a pie, ascendiendo por la colina hasta la villa vecina; quería comprobar algo.</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: large;" class="mycode_size">East Blue, hace aproximadamente 5 años</span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">- <span style="color: #c14700;" class="mycode_color">Bueno, no me cuentes tu vida, <span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¡los queremos aquí y los queremos YA!</span></span><br />
<br />
De forma tajante, cortó la comunicación por den den mushi. El pobre caracol respiraba agitado, buscando con su saltona mirada algún tipo de compasión por parte del tipo que lo sujetaba. Había sido una conversación acalorada entre mi manager y vete tú a saber quién, sobre un tema que ni me iba ni venía y que implicaba a personas que más bien me importaban poco. Frente a él me encontraba sentado yo, Aspros, con las piernas cruzadas y la vista puesta en el pequeño ventanuco del carromato. El camino de tierra y grava hacía que el pequeño vehículo traquetease como si estuviese helado de frío; las cosas por aquí no habían cambiado en absoluto.<br />
<br />
- <span style="color: #c14700;" class="mycode_color">Aspros.</span><br />
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Hacía ya dos años que había dejado atrás aquella pequeña isla, con la intención de cosechar fama y fortuna. Ahora, volvía a Syrup con mucha más experiencia, gente de apoyo y un muy sonado renombre. La vida había puesto en mi camino la oportunidad de elegir algunos de los puntos de la gira en la que estaba participando, y de forma indudable señalé con el dedo la isla que me vio crecer. Lejos de basar mis motivaciones en sentimentalismos y añoranza, debía encargarme de ciertos asuntos antes de partir definitivamente del East blue.<br />
<br />
- <span style="color: #c14700;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">¡Aspros!</span></span><br />
-<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color"> Eh, sí, ¿qué ocurre?</span> -su molesta voz me arrancó de la ensoñación en la que me había sumergido. Había escuchado toda la conversación y era totalmente consciente de lo que me estaba diciendo, pero gustaba de hacerme el tonto para sacarle un poco de quicio.<br />
- <span style="color: #c14700;" class="mycode_color">Los carteles están preparados y listos para su distribución. Dentro de unas horas, tu pequeña villa será empapelada con tu cara.</span><br />
<br />
Mi apariencia había cambiado tanto durante mi ausencia, que dudaba que alguien pudiese relacionarme con aquel niño cargado de maletas que se marchó de la isla sin despedirse de nadie; y es que la única persona de la que podría haberme despedido, se despidió antes de mí. Al igual que yo, mis padres nunca habían estrechado lazos con nadie de la isla, ya que nunca estaban allí- <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Qué bien</span> -contesté, de nuevo entrando en un estado ensimismado. Había sido un viaje muy largo y no había podido gozar de silencio y tranquilidad desde el último puerto en el que actuamos, hace ya dos semanas. Por ello, rasgaba con uñas y dientes todos aquellos momentos en los que pudiese alejarme, aunque fuese mentalmente, de la gente que me rodeaba. Tras 15 minutos más de traqueteo, llegamos a la antigua mansión de los Kudo. Bajé del carro de un salto, protegiendo mis ojos del sol con la mano derecha, mientras que con la izquierda cargaba en el hombro un pequeño petate. De nuevo, tenía la sensación de que el tiempo no había transcurrido en aquel apartado lugar de la mano de dios.<br />
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- <span style="color: #c14700;" class="mycode_color">¿Estarás bien aquí, tu solo?</span><br />
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- <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Te recuerdo que es mi casa</span> -contesté, sin siquiera girarme a mirar a mi manager, Frank. Mi relación con él no era mala, pero me gustaba delimitarla a lo más estrictamente profesional posible. No obstante, para mi gusto era demasiado entrometido. Al menos era guapo- <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">En un rato bajaré al pueblo a dar una vuelta, ya nos veremos por ahí.</span><br />
<br />
Esperé a que el carro atravesase la verja de hierro y el ruido del empedrado se ahogase en la distancia. Lejos de entrar en casa y acomodarme, dejé el ligero equipaje en una de las sillas del porche y retomé el camino de tierra a pie, ascendiendo por la colina hasta la villa vecina; quería comprobar algo.</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado] [Fic] Diario Vol. 1]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=115</link>
			<pubDate>Fri, 11 Aug 2023 02:55:05 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=68">Jolyne Jones</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=115</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">Verano, hace 10 años.<br />
</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Querido diario, hoy he ido a pasear a la plaza del pueblo y la estúpida de Helen Evans se ha vuelto a reír de mí. No es casualidad que después de pasar por su lado haya soltado esa sonrisilla burlona que la caracteriza. Siempre nos pide que la tratemos de señorita, a lo que yo me pregunto: ¿señorita de qué exactamente? Me gustaría verla a ella trabajando la tierra de sol a sol todos los días, entonces sí tendría mi respeto. Aunque no me preocupa, si me sigue molestando pienso soltarle encima todos los grillos que pueda atrapar en una tarde y se acabó la tontería, con suerte hasta se come uno sin querer.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Hablando de grillos, cada vez nos encontramos más por casa. Mamá está preocupada, pero yo sigo insistiendo en que su presencia es un buen augurio. Seguro que pronto nos pasará algo bueno y ya era hora. Últimamente hemos estado teniendo muchos problemas en la granja y no damos abasto. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Como sea, mamá me ha prometido practicar tiro al aire libre, no puedo esperar a sorprenderlos a todos con mi puntería. Prometo usar mi poder para el bien, por ejemplo, para ahuyentar a los cobradores que no paran de llamar a la puerta y siempre hacen que mamá se enfade. Qué pesados son ¿es que no tienen vida? Qué triste es depender del dinero. Mira que les he ofrecido llevarse algo de fruta a cambio, pero no dan su brazo a torcer.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">En otro orden de cosas, hemos tenido que poner un espantapájaros nuevo al que le he colocado el sombrero de la bruja de Helen que, aunque ella no lo sepa, le cogí prestado el otro día. Creo que ya no se nos acercará ningún pájaro si no quieren acabar envenenados de maldad. Gracias Helen.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Ah, y el Capitán Barks ha vuelto a morder al vecino cascarrabias y ha ido corriendo a quejarse a papá para variar. Es un perro y apenas le están saliendo los dientes ¿qué esperabas? Hay que ver la poca paciencia que tiene la gente. Si fuera por mí dejaría la isla poblada solo por animales, son más simpáticos y me lo pasaría mucho mejor. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Mira que yo pongo de mi lado para hacer amigos, pero de verdad que me cuesta y no entiendo el porqué. Bueno, tengo dos alas blancas de gallina en la espalda y dos antenas, pero la gente se escandaliza por nada y ya deberían estar acostumbrados. Quitando eso nadie quiere jugar conmigo a la búsqueda de la rata y eso que me pasé una semana entera elaborando las normas. ¡Si no les gustaba podríamos haber jugado solamente a cepillarlas! En fin, ellos sabrán. Luego que no me busquen cuando me crezcan las alas y pueda volar. No les pienso llevar a ningún lado, pero tampoco seré tan mala de escupirles desde arriba… ¿o sí? </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Por cierto, la semana que viene hay fiesta de nuevo y ya están los más mayores con los preparativos. Me pregunto qué actividades estarán preparando esta vez. Espero que haya alguna en la que pueda lucir mis habilidades recientemente aprendidas. Tal vez así le pueda cerrar el pico a la envidiosa de Helen con su “yo canto en un coro porque tengo talento”. La próxima vez le dispararé con balines a los pies para que también baile. Quién sabe, a lo mejor hasta descubre una nueva afición. De nada Helen.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">De todas maneras, me huelo que va a haber lío con lo del festival porque he oído que había gente a favor de disminuir la cantidad de alcohol y no me extraña, hace un par de semanas bebí de la botella secreta de mamá y me sentó fatal. ¿Por qué alguien querría beber esa porquería? Me sentí muy engañada después de ver lo contentos que se ponen todos. Incluso aquel viejo borracho que se hizo a la mar dejando a su mujer y a su hijo recién nacido. Y sé que no soy quién para juzgar sobre la vida de nadie, pero eso está feo, ¿no? Quiero decir, ¿de verdad es tan increíble la vida en el mar que hace que alguien sea capaz de dejarlo todo? Yo prefiero quedarme en tierra para ser sincera.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Me pregunto qué se sentirá estando en un barco. No debe haber mucha estabilidad encima de tanta agua, seguro que hasta me mareo. ¿Y cómo lo harán para que el barco flote en el agua si tiene que pesar un montón? Tal vez deba preguntárselo a papá que sabe mucho del tema, aunque no sé yo si me compensará. Seguro que tengo que escuchar por vigesimoquinta vez la historia sobre cómo empezó a trabajar con la madera y acabará divagando hasta contarme cómo conoció a mamá.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Y ahora que lo pienso, ¿qué animales habrá más allá? Seguro que son rarísimos, me encantaría verlos. No sé si ya se le habrá ocurrido a alguien, pero sería genial poder viajar en un barco lleno de animales, así me llevaría la granja conmigo a todos lados.</div>
<br />
Ya me he vuelto a ir por las nubes, siendo realistas dudo mucho que pueda salir siquiera de la isla. No sé a quién pretendo engañar, aquí me necesitan y fuera no se me ha perdido nada. En fin, tengo que volver al trabajo, el perro ha vuelto a morder al vecino. Volveré a escribir cuando pueda. Se despide la capitana J.J. (es broma)]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">Verano, hace 10 años.<br />
</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Querido diario, hoy he ido a pasear a la plaza del pueblo y la estúpida de Helen Evans se ha vuelto a reír de mí. No es casualidad que después de pasar por su lado haya soltado esa sonrisilla burlona que la caracteriza. Siempre nos pide que la tratemos de señorita, a lo que yo me pregunto: ¿señorita de qué exactamente? Me gustaría verla a ella trabajando la tierra de sol a sol todos los días, entonces sí tendría mi respeto. Aunque no me preocupa, si me sigue molestando pienso soltarle encima todos los grillos que pueda atrapar en una tarde y se acabó la tontería, con suerte hasta se come uno sin querer.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Hablando de grillos, cada vez nos encontramos más por casa. Mamá está preocupada, pero yo sigo insistiendo en que su presencia es un buen augurio. Seguro que pronto nos pasará algo bueno y ya era hora. Últimamente hemos estado teniendo muchos problemas en la granja y no damos abasto. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Como sea, mamá me ha prometido practicar tiro al aire libre, no puedo esperar a sorprenderlos a todos con mi puntería. Prometo usar mi poder para el bien, por ejemplo, para ahuyentar a los cobradores que no paran de llamar a la puerta y siempre hacen que mamá se enfade. Qué pesados son ¿es que no tienen vida? Qué triste es depender del dinero. Mira que les he ofrecido llevarse algo de fruta a cambio, pero no dan su brazo a torcer.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">En otro orden de cosas, hemos tenido que poner un espantapájaros nuevo al que le he colocado el sombrero de la bruja de Helen que, aunque ella no lo sepa, le cogí prestado el otro día. Creo que ya no se nos acercará ningún pájaro si no quieren acabar envenenados de maldad. Gracias Helen.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Ah, y el Capitán Barks ha vuelto a morder al vecino cascarrabias y ha ido corriendo a quejarse a papá para variar. Es un perro y apenas le están saliendo los dientes ¿qué esperabas? Hay que ver la poca paciencia que tiene la gente. Si fuera por mí dejaría la isla poblada solo por animales, son más simpáticos y me lo pasaría mucho mejor. </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Mira que yo pongo de mi lado para hacer amigos, pero de verdad que me cuesta y no entiendo el porqué. Bueno, tengo dos alas blancas de gallina en la espalda y dos antenas, pero la gente se escandaliza por nada y ya deberían estar acostumbrados. Quitando eso nadie quiere jugar conmigo a la búsqueda de la rata y eso que me pasé una semana entera elaborando las normas. ¡Si no les gustaba podríamos haber jugado solamente a cepillarlas! En fin, ellos sabrán. Luego que no me busquen cuando me crezcan las alas y pueda volar. No les pienso llevar a ningún lado, pero tampoco seré tan mala de escupirles desde arriba… ¿o sí? </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Por cierto, la semana que viene hay fiesta de nuevo y ya están los más mayores con los preparativos. Me pregunto qué actividades estarán preparando esta vez. Espero que haya alguna en la que pueda lucir mis habilidades recientemente aprendidas. Tal vez así le pueda cerrar el pico a la envidiosa de Helen con su “yo canto en un coro porque tengo talento”. La próxima vez le dispararé con balines a los pies para que también baile. Quién sabe, a lo mejor hasta descubre una nueva afición. De nada Helen.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">De todas maneras, me huelo que va a haber lío con lo del festival porque he oído que había gente a favor de disminuir la cantidad de alcohol y no me extraña, hace un par de semanas bebí de la botella secreta de mamá y me sentó fatal. ¿Por qué alguien querría beber esa porquería? Me sentí muy engañada después de ver lo contentos que se ponen todos. Incluso aquel viejo borracho que se hizo a la mar dejando a su mujer y a su hijo recién nacido. Y sé que no soy quién para juzgar sobre la vida de nadie, pero eso está feo, ¿no? Quiero decir, ¿de verdad es tan increíble la vida en el mar que hace que alguien sea capaz de dejarlo todo? Yo prefiero quedarme en tierra para ser sincera.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Me pregunto qué se sentirá estando en un barco. No debe haber mucha estabilidad encima de tanta agua, seguro que hasta me mareo. ¿Y cómo lo harán para que el barco flote en el agua si tiene que pesar un montón? Tal vez deba preguntárselo a papá que sabe mucho del tema, aunque no sé yo si me compensará. Seguro que tengo que escuchar por vigesimoquinta vez la historia sobre cómo empezó a trabajar con la madera y acabará divagando hasta contarme cómo conoció a mamá.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Y ahora que lo pienso, ¿qué animales habrá más allá? Seguro que son rarísimos, me encantaría verlos. No sé si ya se le habrá ocurrido a alguien, pero sería genial poder viajar en un barco lleno de animales, así me llevaría la granja conmigo a todos lados.</div>
<br />
Ya me he vuelto a ir por las nubes, siendo realistas dudo mucho que pueda salir siquiera de la isla. No sé a quién pretendo engañar, aquí me necesitan y fuera no se me ha perdido nada. En fin, tengo que volver al trabajo, el perro ha vuelto a morder al vecino. Volveré a escribir cuando pueda. Se despide la capitana J.J. (es broma)]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado][Fic] A dos pasos del infierno]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=111</link>
			<pubDate>Thu, 10 Aug 2023 15:59:12 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=55">Taka</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=111</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Existen pocos lugares en la creación como el infierno.<br />
</span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Algunos hablan de él como un lugar desolado, ardiente y lleno de almas en pena. Para otros, es la pobreza, el hambre y la esclavitud.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Yo conozco el hambre. Conozco la pobreza. Pero nada, absolutamente nada, se asemejará tanto al infierno como la vista del umbral de mi propio hogar aquella noche.</span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Desde que tengo memoria, mis manos solo han conocido la madera, mis tripas, el incesante rugido del hambre y mis músculos, la extenuación del trabajo. </span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Por suerte, mi corazón solo conoció el amor de mi madre.</span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Azumi, mi madre, siempre ha cuidado de mí. Jamás hubo padre, solo la imagen que sus relatos proyectaban. Sus palabras rebosaban de cariño y pena a partes iguales cuando adornaba con descripciones sus hazañas para dormirme cuando era niño.</span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Jamás volveré a escucharlos.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Aquel día era, simplemente, un día como cualquier otro. Al alba, en el astillero, cargando y descargando los pesados troncos que servían de materia prima para crear barcos. Quizá el único oficio que una "bestia" como yo podría ejercer. Solitario, sin contacto humano, donde solo la fuerza te hace prosperar.</span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Mientras mi madre tejía velas para venderlas, yo apilaba troncos hasta el ocaso. Aquella tarde, el cielo se tornó de un color rojizo especial.</span><br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">- Qué bello... -</span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Pensé. Iluso. Odiaría ese color por siempre.</span><br />
Siempre odié el color rojo por mis cuernos, los cuales detestaba y me hicieron presa de cualquier burla desde niño. Pero hoy, solo por ese instante, estaba disfrutando del rojo y dorado cielo.<br />
Sin embargo, aquello duró poco. Los últimos rayos de sol se marcharon dando pie a una noche fría y, acompañada de los primeros gritos de alarma.<br />
<span style="color: #17b529;" class="mycode_color">- ¡Piratas! ¡Nos atacan piratas! - </span><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Gritó uno de los capataces que me daban trabajo a diario. </span><br />
Corría desesperado hacia mí. Al fondo, unos metros más lejos, una enorme fragata había atracado para saquear todo lo que pudieran. El capataz era perseguido por un hombre mediano blandiendo una cimitarra que, sin mediar ningún tipo de palabra, asestó un mortal corte en el raquis de mi capataz y giró su mirada hacia mí. En cuanto comenzó a cargar contra mí, lo golpeé con el dorso de mi mano derecha, haciéndolo caer totalmente inconsciente. No era conocedor de mi verdadera fuerza en comparación a un hombre promedio.<br />
</span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Al ver que el pueblo ardía, mi mente solo tuvo un objetivo, volver al bosque, a mi hogar, y proteger a mi madre. No me separaba demasiado camino, pero fue lo más largo que sentí recorrer.</span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Cuando llegué, había evidentes señales de que hubo gente. Pisadas en el suelo, ventanas rotas y, la puerta, maltrecha y que siempre chirriaba, moviéndose suave, entreabierta.</span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">No pude reaccionar. Me quedé totalmente parado y congelado, como si alguien hubiera retirado de mí la orden de continuar. Casi sentir dejar de respirar. Quizá mi corazón dejó de latir por un segundo.</span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Llamé a mi madre, tímidamente. No hubo respuesta. El tiempo se había detenido.</span></div>
<br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Y ahí estaba yo, a dos pasos del infierno. A dos pasos de abrir la puerta.</span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Cuando finalmente recorrí mi purgatorio personal, la escena fue dantesca. Mi madre yacía en el suelo, empapada de sangre y agarrada un cuchillo de cocina. Sus ojos estaban ausentes y apagados. Sus mejillas, que siempre marcaban hoyuelos risueños, estaban secos. Caí de rodillas frente a ella.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Pasaron pocos segundos hasta que comencé a escuchar pasos de nuevo fuera de casa.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">- ¡Seguro que vivía alguien más! Había dos camas. </span><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">- Espetó el primer pirata.</span></span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="color: #fffa1e;" class="mycode_color">- Pero no sabemos si volverá </span><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">- Balbuceó el segundo.</span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Aquello que sentí, la ira homicida, fuera demasiado para mí. Siempre tuve un lado oscuro. Pero lo que salió de allí, fue un demonio. Simplemente eso. Un Oni. A fin de cuentas, salía del infierno.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">- Vais a conocer el dolor... -</span><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color"> Murmuré apretando los dientes tan fuerte que me rechinaban, mientras abría la puerta.</span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Fue mi primera vez. La primera que manché mis manos de sangre. La primera que sentí una vida desvanecerse entre mis manos. Y juré que no sería la última hasta que mi madre fuera vengada. </span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Voy a matar al pirata que me arrebató lo único bueno de mi vida. Lo único que me mantenía humano.</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Existen pocos lugares en la creación como el infierno.<br />
</span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Algunos hablan de él como un lugar desolado, ardiente y lleno de almas en pena. Para otros, es la pobreza, el hambre y la esclavitud.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Yo conozco el hambre. Conozco la pobreza. Pero nada, absolutamente nada, se asemejará tanto al infierno como la vista del umbral de mi propio hogar aquella noche.</span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Desde que tengo memoria, mis manos solo han conocido la madera, mis tripas, el incesante rugido del hambre y mis músculos, la extenuación del trabajo. </span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Por suerte, mi corazón solo conoció el amor de mi madre.</span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Azumi, mi madre, siempre ha cuidado de mí. Jamás hubo padre, solo la imagen que sus relatos proyectaban. Sus palabras rebosaban de cariño y pena a partes iguales cuando adornaba con descripciones sus hazañas para dormirme cuando era niño.</span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Jamás volveré a escucharlos.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Aquel día era, simplemente, un día como cualquier otro. Al alba, en el astillero, cargando y descargando los pesados troncos que servían de materia prima para crear barcos. Quizá el único oficio que una "bestia" como yo podría ejercer. Solitario, sin contacto humano, donde solo la fuerza te hace prosperar.</span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Mientras mi madre tejía velas para venderlas, yo apilaba troncos hasta el ocaso. Aquella tarde, el cielo se tornó de un color rojizo especial.</span><br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">- Qué bello... -</span> <span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Pensé. Iluso. Odiaría ese color por siempre.</span><br />
Siempre odié el color rojo por mis cuernos, los cuales detestaba y me hicieron presa de cualquier burla desde niño. Pero hoy, solo por ese instante, estaba disfrutando del rojo y dorado cielo.<br />
Sin embargo, aquello duró poco. Los últimos rayos de sol se marcharon dando pie a una noche fría y, acompañada de los primeros gritos de alarma.<br />
<span style="color: #17b529;" class="mycode_color">- ¡Piratas! ¡Nos atacan piratas! - </span><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">Gritó uno de los capataces que me daban trabajo a diario. </span><br />
Corría desesperado hacia mí. Al fondo, unos metros más lejos, una enorme fragata había atracado para saquear todo lo que pudieran. El capataz era perseguido por un hombre mediano blandiendo una cimitarra que, sin mediar ningún tipo de palabra, asestó un mortal corte en el raquis de mi capataz y giró su mirada hacia mí. En cuanto comenzó a cargar contra mí, lo golpeé con el dorso de mi mano derecha, haciéndolo caer totalmente inconsciente. No era conocedor de mi verdadera fuerza en comparación a un hombre promedio.<br />
</span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Al ver que el pueblo ardía, mi mente solo tuvo un objetivo, volver al bosque, a mi hogar, y proteger a mi madre. No me separaba demasiado camino, pero fue lo más largo que sentí recorrer.</span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Cuando llegué, había evidentes señales de que hubo gente. Pisadas en el suelo, ventanas rotas y, la puerta, maltrecha y que siempre chirriaba, moviéndose suave, entreabierta.</span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">No pude reaccionar. Me quedé totalmente parado y congelado, como si alguien hubiera retirado de mí la orden de continuar. Casi sentir dejar de respirar. Quizá mi corazón dejó de latir por un segundo.</span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Llamé a mi madre, tímidamente. No hubo respuesta. El tiempo se había detenido.</span></div>
<br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Y ahí estaba yo, a dos pasos del infierno. A dos pasos de abrir la puerta.</span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Cuando finalmente recorrí mi purgatorio personal, la escena fue dantesca. Mi madre yacía en el suelo, empapada de sangre y agarrada un cuchillo de cocina. Sus ojos estaban ausentes y apagados. Sus mejillas, que siempre marcaban hoyuelos risueños, estaban secos. Caí de rodillas frente a ella.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Pasaron pocos segundos hasta que comencé a escuchar pasos de nuevo fuera de casa.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="color: #ffa339;" class="mycode_color">- ¡Seguro que vivía alguien más! Había dos camas. </span><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">- Espetó el primer pirata.</span></span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="color: #fffa1e;" class="mycode_color">- Pero no sabemos si volverá </span><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color">- Balbuceó el segundo.</span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Aquello que sentí, la ira homicida, fuera demasiado para mí. Siempre tuve un lado oscuro. Pero lo que salió de allí, fue un demonio. Simplemente eso. Un Oni. A fin de cuentas, salía del infierno.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">- Vais a conocer el dolor... -</span><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color"> Murmuré apretando los dientes tan fuerte que me rechinaban, mientras abría la puerta.</span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Fue mi primera vez. La primera que manché mis manos de sangre. La primera que sentí una vida desvanecerse entre mis manos. Y juré que no sería la última hasta que mi madre fuera vengada. </span><br />
<span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Voy a matar al pirata que me arrebató lo único bueno de mi vida. Lo único que me mantenía humano.</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado][Fic] La exclusiva]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=108</link>
			<pubDate>Thu, 10 Aug 2023 14:08:04 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=59">Aspros</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=108</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size">¡Hoy, número especial de la revista Den Den Famous! En portada Aspros, la joven superestrella. Entrevista exclusiva en páginas 6 y 7, de regalo póster desplegable al final del número.</span></span></span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://a.storyblok.com/f/178900/640x915/9bdadc3269/315227f3b163d764a8d374ec563f1e0c1499971165_full.jpg/m/640x915" loading="lazy"  alt="[Imagen: 640x915]" class="mycode_img" /></div>
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<br />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Página 6</span></span></div>
 <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Nombre:</span> Aspros</span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Edad:</span> 20 años</span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Altura:</span> 190 cm</span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Peso: </span>75 Kg</span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Profesión:</span> Modelo, Actor, Bailarín</span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Zodíaco:</span> Acuario</span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Colores:</span> Morado, verde</span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> </span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Aspros, tras tu última gira, has decidido volver al East Blue. ¿Por qué?</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Nací y me crie aquí, así que decidí que quería volver a mi antigua isla para desconectar, contactar con gente del pasado… ya sabes, lo típico. A veces viene bien alejarse una temporada de los focos, de los aplausos, de la constante atención. Y qué mejor sitio que el mar que me vio crecer. Aunque mis padres no anden por aquí ahora mismo, sé que están contentos por saber que he pasado por nuestra isla natal. De pequeño no entendía cómo podían estar siempre fuera de casa, pero ahora que yo mismo llevo tanto tiempo sin pisar la isla, empiezo a empatizar más con ellos.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Hablas como si ya fueses un artista retirado, pero recordemos a nuestros lectores que llegaste a la cima siendo muy joven, con 15 años. Desde ese momento hasta ahora, has seguido una estela ascendente e imparable. ¿Cambiarías algo de ese recorrido?</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Absolutamente nada. Todos y cada uno de los pasos que di le dieron un sentido al camino. Es cierto que algunos fueron pasos hacia atrás, incluso hacia direcciones totalmente diferentes a las que estaba acostumbrado, pero si estoy hoy aquí, es precisamente por esos virajes. Y también es gracias a ciertas personas que me encontré en los desvíos que pude alzar el vuelo en la industria y convertirme en una estrella. Creo que es mejor arrepentirse de haberlo intentado que de quedarse en la zona de confort; esa zona es de feas.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">¿Qué suele pensar de ti la gente que no te conoce? ¿Qué suelen dar por hecho?</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La gente piensa que por ser guapo tengo la cabeza vacía, que solo me preocupa mi apariencia. Pero además de poseer un increíble atractivo, cuento con una inteligencia notable; ya sabes, un rayo puede caer dos veces en el mismo árbol, jujujuju *el invitado ríe tapando levemente su rostro con la mano derecha, mientras extiende con firmeza su dedo anular*. Soy un ávido lector, además de una persona extremadamente meticulosa y observadora; y como veis, puedo usar palabras complejas que la mayoría de lectores van a tener que buscar en el diccionario. A esas personas les diría que por favor cogiesen un espejo, se mirasen en él y reflexionasen si esa forma de pensar nace del hecho de que sean feas.</div>
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font"> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Página 7</span></span></div>
<br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Duras palabras de nuestra joven estrella. Aspros, además del modelaje, ¿cuentas con algún hobby o pasatiempo que te aleje mentalmente del oficio?</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La pintura. Lejos de usar mi arte solo sobre mí, me gusta plasmar la belleza del mundo sobre el papel. Específicamente, desde muy joven, desarrollé un fuerte interés por la cartografía. Pero no aquella ciencia rancia de textos banales y mapas amarillentos, sino una cartografía viva capaz de captar la verdadera esencia de la realidad; diría que me gusta dotar de vida a las cosas que pinto sobre el lienzo. Empecé mi vida de artista con la pintura y tengo la sensación de que acabará de la misma forma.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">  </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">¿Si solo pudieses tener un sentido, cuál sería?</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El de la moda, por supuesto. De la misma forma que mencionaba con el tema de la cartografía, la moda necesita ser renovada, romper esquemas y estándares, los límites impuestos por la gente del pasado. Creo que esa mentalidad es la que me empujó desde muy pequeño a llegar hasta donde estoy ahora. Pero como imagino que preguntas por los sentidos habituales, diría que el de la vista, aunque haya personas que me hagan desear no tenerlo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">¿Cuál piensas que es el origen de tu estrafalaria forma de ver el mundo y expresar tu arte?</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Durante mi infancia, tuve la oportunidad de criarme en un entorno de lo más… peculiar, acompañado de personas que no coartaban mi expresividad y permitían dar rienda suelta a mi imaginación. A eso se le suma que mi propia forma de ver el mundo es diferente a la de los demás, ya que percibo la realidad de una forma significativamente diferente; para lo que algunos es un bosque, para mi es un hermoso campo de fuego y vida. Gracias a mis padres y gracias a C.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Aspros, una última pregunta ¿Ahora qué?</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Aprovecho esta plataforma para anunciar mi retirada oficial de los escenarios. Lo sé, es impactante y posiblemente mucha gente llore mi ausencia, pero he tomado la decisión de darle un nuevo rumbo a mi vida, lejos del ojo público. Creo que he llegado a mi límite en el mundo del modelaje y de la actuación, el vaso ya esta lleno y no quiero que se desborde. Tengo nuevas metas, nuevos objetivos y gente con la que encontrarme. Así que recordad todos: haced ejercicio, comed sano y votad a favor de los retoques estéticos, ¡todo el mundo tiene derecho a una cara digna!</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">¿QUÉÉÉÉ? No, no escribáis eso… AGH, ¡Patanes!</span></span></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font"><span style="color: #008e02;" class="mycode_color"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size">¡Hoy, número especial de la revista Den Den Famous! En portada Aspros, la joven superestrella. Entrevista exclusiva en páginas 6 y 7, de regalo póster desplegable al final del número.</span></span></span></div>
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://a.storyblok.com/f/178900/640x915/9bdadc3269/315227f3b163d764a8d374ec563f1e0c1499971165_full.jpg/m/640x915" loading="lazy"  alt="[Imagen: 640x915]" class="mycode_img" /></div>
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<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Página 6</span></span></div>
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Nombre:</span> Aspros</span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Edad:</span> 20 años</span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Altura:</span> 190 cm</span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Peso: </span>75 Kg</span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Profesión:</span> Modelo, Actor, Bailarín</span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Zodíaco:</span> Acuario</span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Colores:</span> Morado, verde</span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"> </span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Aspros, tras tu última gira, has decidido volver al East Blue. ¿Por qué?</span></span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Nací y me crie aquí, así que decidí que quería volver a mi antigua isla para desconectar, contactar con gente del pasado… ya sabes, lo típico. A veces viene bien alejarse una temporada de los focos, de los aplausos, de la constante atención. Y qué mejor sitio que el mar que me vio crecer. Aunque mis padres no anden por aquí ahora mismo, sé que están contentos por saber que he pasado por nuestra isla natal. De pequeño no entendía cómo podían estar siempre fuera de casa, pero ahora que yo mismo llevo tanto tiempo sin pisar la isla, empiezo a empatizar más con ellos.</div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Absolutamente nada. Todos y cada uno de los pasos que di le dieron un sentido al camino. Es cierto que algunos fueron pasos hacia atrás, incluso hacia direcciones totalmente diferentes a las que estaba acostumbrado, pero si estoy hoy aquí, es precisamente por esos virajes. Y también es gracias a ciertas personas que me encontré en los desvíos que pude alzar el vuelo en la industria y convertirme en una estrella. Creo que es mejor arrepentirse de haberlo intentado que de quedarse en la zona de confort; esa zona es de feas.</div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">¿Qué suele pensar de ti la gente que no te conoce? ¿Qué suelen dar por hecho?</span></span></div>
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<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font"> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Página 7</span></span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">Duras palabras de nuestra joven estrella. Aspros, además del modelaje, ¿cuentas con algún hobby o pasatiempo que te aleje mentalmente del oficio?</span></span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La pintura. Lejos de usar mi arte solo sobre mí, me gusta plasmar la belleza del mundo sobre el papel. Específicamente, desde muy joven, desarrollé un fuerte interés por la cartografía. Pero no aquella ciencia rancia de textos banales y mapas amarillentos, sino una cartografía viva capaz de captar la verdadera esencia de la realidad; diría que me gusta dotar de vida a las cosas que pinto sobre el lienzo. Empecé mi vida de artista con la pintura y tengo la sensación de que acabará de la misma forma.</div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El de la moda, por supuesto. De la misma forma que mencionaba con el tema de la cartografía, la moda necesita ser renovada, romper esquemas y estándares, los límites impuestos por la gente del pasado. Creo que esa mentalidad es la que me empujó desde muy pequeño a llegar hasta donde estoy ahora. Pero como imagino que preguntas por los sentidos habituales, diría que el de la vista, aunque haya personas que me hagan desear no tenerlo.</div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Durante mi infancia, tuve la oportunidad de criarme en un entorno de lo más… peculiar, acompañado de personas que no coartaban mi expresividad y permitían dar rienda suelta a mi imaginación. A eso se le suma que mi propia forma de ver el mundo es diferente a la de los demás, ya que percibo la realidad de una forma significativamente diferente; para lo que algunos es un bosque, para mi es un hermoso campo de fuego y vida. Gracias a mis padres y gracias a C.</div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Aprovecho esta plataforma para anunciar mi retirada oficial de los escenarios. Lo sé, es impactante y posiblemente mucha gente llore mi ausencia, pero he tomado la decisión de darle un nuevo rumbo a mi vida, lejos del ojo público. Creo que he llegado a mi límite en el mundo del modelaje y de la actuación, el vaso ya esta lleno y no quiero que se desborde. Tengo nuevas metas, nuevos objetivos y gente con la que encontrarme. Así que recordad todos: haced ejercicio, comed sano y votad a favor de los retoques estéticos, ¡todo el mundo tiene derecho a una cara digna!</div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">¿QUÉÉÉÉ? No, no escribáis eso… AGH, ¡Patanes!</span></span></div>]]></content:encoded>
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