![]() |
|
[Aventura T4] Nubes de sabiduría - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: Zona Especial (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=273) +---- Foro: Skypiea (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=274) +---- Tema: [Aventura T4] Nubes de sabiduría (/showthread.php?tid=1061) |
RE: [Aventura T4] Nubes de sabiduría - Triana Tempesta - 09-06-2024 La mujer frunció el ceño durante un escaso segundo al escuchar tu respuesta. En seguida se percató de que no le resultaría tan fácil depositar aquel libro tras la puerta cerrada a cal y canto. —De verdad que no hace fal… —dijo cortando su frase al ver cómo te aproximabas hacia la puerta con el libro lo suficientemente alto como para que no pudiese alcanzarlo. Se quedó quieta en su posición mientras te observa y trataba de ordenar los pensamientos que ahora nublaban su mente. Con total parsimonia cogió su taza de té, todavía caliente, para beber un par de sorbos. Parecía totalmente calmada, ni sus gestos ni su expresión mostraban lo contrario. Nada parecía indicar que su cabeza se encontraba trabajando a toda velocidad, sopesando las distintas opciones y valorando las consecuencias. —De acuerdo —dijo finalmente volviendo a dejar la taza de té sobre la mesa. Tal vez ocultase nada y fuese cierto que aquella sala fuese donde se restauraban los libros más antiguos y deteriorados o, tal vez, era consciente de que no le quedaban más opciones ya que, si percibieses algo extraño y te empeñases en entrar, podrías hacerlo fácilmente. Al fin y al cabo, aquella tan solo era una anciana cansada y con todos los achaques propios de su edad. Comenzó a caminar hacia la puerta mientras tiraba de la cadena que se encontraba sobre su cuello hasta sacar una llave que colgaba de ella. La insertó en el cerrojo, que se abrió con algo de dificultad, y empujó la puerta para dejar totalmente expuesto su interior. Un fuerte olor a papel viejo salió de aquella sala como si tratase de escapar. A saber cuánto tiempo llevaría acumulándose. Unas escaleras de madera podridas por la humedad bajaban hasta un sótano oscuro repleto de estanterías, también de madera oscura. No se trataba de estanterías nuevas, como las de la biblioteca. Eran, más bien, tablones de madera mal clavados entre sí de tal manera que formaban una estructura sobre la cual se encontraban descolocados varios libros. Con un primer vistazo, daba la impresión de que la anciana no había mentido. Realmente, aquella sala parecía un lugar de restauración. Estaba repleta de libros antiguos, muchos de ellos sin ni siquiera título en sus lomos. Algunos no se encontraban en muy mal estado, pero otros daban pena, les faltaban las tapas o los lomos. —Ahora, déjalo sobre cualquier estantería y ya me encargaré de repararlo —dijo la anciana extendiendo su brazo para invitarte hacia el interior. Le dio a un interruptor para encender una sola bombilla que iluminaba pobremente el sótano, aunque lo suficiente como para no tener un accidente. Con aquel gesto, te daba a entender que no tenía nada que ocultar. Si te fijabas en los libros, verías que ninguno llamaba especialmente la atención. Aparentemente, eran libros comunes. Sin embargo, con una buena vista podrías percibir un detalle interesante. Un libro con unas letras diferentes al resto. Unas letras que no eras capaz de comprender. Más que letras, parecían simples símbolos sin sentido para los menos expertos. —Y date prisa, esto no puede quedarse abierto demasiado tiempo y tengo cosas que hacer —te apremió la anciana. RE: [Aventura T4] Nubes de sabiduría - Viktor - 09-06-2024 Parece que la vieja bibliotecaria asumió con resignación que no tenía alternativa después de mi movimiento. Tras unos instantes en los que dio un par de sorbos al ardiente té que portaba, dejo la taza sobre la mesa y se dispuso a acercarse lentamente hacia la puerta de la supuesta sala de restauración. Parecía confiada por el momento y quizás me había apresurado, pero tengo la impresión de que había más en esa habitación de lo que la anciana bibliotecaria había dicho. Por el camino sacó de su ropa una vieja llave que colgaba de una cadena en su cuello, introduciéndola en la cerradura de la misteriosa habitación vetada. Tras empujar la puerta, que pareció crujir presa del paso del tiempo sin moverse, un potente olor a libro se escapó con una bocanada de aire enrarecido. Estaba claro que hacía tiempo la anciana no entraba allí y eso suscitaba más dudas. Si era su sala de restauración, era de suponer que entraría a darle uso más a menudo, si no, simplemente era un almacén de libros viejos y dañados que no tendría problemas en mostrar. A través de la puerta pude observar unas escaleras de madera vieja y corroída que dirigían a un sótano lleno de estanterías hechas con el mismo material deteriorado por el tiempo, sosteniendo libros en ellas como buenamente podían. Tras esto me invitó a dejarlo en alguna de las estanterías y accionó un interruptor que hizo encender una bombilla en el sótano e iluminó el área aunque fuera un poco. Desde el umbral, parado observando, intenté achicar los ojos para adaptarme a la oscuridad y de paso fijarme en el entorno. Nada parecía fuera de lugar, todos los libros se veían severamente dañados y a todas luces, valga la ironía, no parecía otra cosa más que un almacén de viejos libros estropeados. Sin embargo, uno destacaba sobre los demás. Su lomo portaba unos caracteres extraños y que parecían ilegibles, pero que por alguna razón en mi cabeza debían tener algún sentido. Fue en ese momento que supe que debía hacerme con él. Quería descubrir lo que ese extraño libro relataba y tenía muy claro que la anciana no iba a permitirlo. Así que debía continuar siendo astuto. Avancé unos pasos por el umbral, quedándome en la línea de la puerta. Giré con la intención de decirle a la señora algo sobre el lugar, pivotando ciento ochenta grados con el libro por encima de mi cabeza. — Descuide, señora, yo lo colocaré en… — dije mientras giraba y empujaba sutil, pero potente la puerta con mi pie para cerrarla de un portazo y tras ello, apoyar la punta del pie sobre la parte baja, impidiendo que se abriera. — ¡Se ha cerrado! ¡Dichoso aire! — exclamé mientras movía el pestillo, aún con el pie en la puerta, haciendo así que se moviera sobre el encaje del marco y soltaba el libro. Acto seguido, desenfundé mi espada y la clavé de manera lateral en el marco de la puerta, haciendo así que esta quedara atrancada con el negro acero de mi espada. — Dejo el libro y busco otra salida, ¡no se preocupe! — dije mientras me alejaba en dirección al libro con aquellos extraños símbolos, cogiéndolo y leyendo de camino a la puerta de nuevo. Cuando la alcancé estuve unos minutos más hasta tratar de leer lo máximo posible y finalmente lo guardé en uno de los bolsillos interiores de mi abrigo. — No encuentro salida, apártese, ¡voy a tirar la puerta! — dije mientras volvía a forzar falsamente el picaporte y sacaba mi arma para enfundarla y finalmente tirar de la puerta para abrirla con un gesto potente. — ¡Pensé que no lo contaba! ¡Qué miedo! — dije saliendo de allí y cerrando tras de mí.
Resumen
Inventario
RE: [Aventura T4] Nubes de sabiduría - Triana Tempesta - 12-06-2024 La anciana apenas tuvo tiempo para reaccionar y tampoco es que hubiese podido hacer demasiado. Ante tu movimiento, gracias al cual pudiste entrar en la habitación rápidamente y cerrar la puerta, se quedó pasmada. Cuando fue consciente de la situación trató de tirar del pomo de la puerta, pero fue en vano. Estaba bien atrancada y ella tampoco tenía la fuerza suficiente. —¡Joven! ¡Sal de ahí ahora mismo! Es peligroso. Hay mucho moho y puede afectarte a los pulmones —dijo tratando por todos los medios de que salieses de ahí de forma voluntaria. Por lo menos, no parecía enfadada. Era posible que se hubiese creído el paripé y pensase que te habías quedado realmente encerrado con aquellos libros viejos. En los escasos minutos en los que permaneciste en el interior, la bibliotecaria dejó su taza de té para golpear con ambas manos la puerta y pedirte sin cesar y de diferentes maneras que tratases de abrir la puerta, ya que no había otra salida posible. Lo que no sabía, era que tu mente se encontraba en otro sitio, en un lugar recóndito y lejano, tras aquella escritura misteriosa y desconocida. Aquel libro no parecía contener ninguna letra conocida, solo extraños símbolos. Cuando por avisaste de tu decisión de tirar la puerta abajo, la anciana se retiró rápidamente hacia un lado, esperando ansiosa y frotándose las manos arrugadas. —¡Ten cuidado! Cuando la puerta se abrió bruscamente, pegó un pequeño bote sobresaltada. En su expresión se apreciaba algo de alivio, pero en seguida frunció el ceño, dejando salir de nuevo su fuerte carácter. —¡¿Te crees que nací ayer, joven?! ¿Quién eres tú y qué has venido a hacer aquí? ¿Vienes de parte de la marina? No… —dijo divagando, expresando lo que pasaba por su mente en voz alta. En el caso de que realmente fueses un estudiante corriente, podría parecerte que la anciana había perdido la cabeza, pero si ella prefería que la considerasen una loca antes que confiar en las personas y dejar expuesto aquello que fuese lo que guardaba tras aquella puerta, es que era realmente importante. —¿Cómo sabías lo que había ahí dentro y por qué lo quieres? Conocer determinada información te puede llevar a la muerte— afirmó, cada vez más segura de sus palabras. Parecía que te había leído la mente. Dio un par de pasitos hacia atrás y extendió las piernas y manos a un par de metros de la puerta de salida en un triste intento por cortarte el paso. —No te puedo dejar salir de aquí sin que me digas qué es lo que pretendes. ¿Eres un chivato? ¿Vas a contárselo a los marines para que me detengan? ¿O estás tan loco como para arriesgar tu vida a cambio de conocimiento? ¡Y no me mientas o lo sabré! Daba la impresión de estar convencida de sus palabras. Aquella amenaza parecía ridícula, sobre todo porque nada te impedía pasar de largo y largarte de la biblioteca, pero su discurso daba a entender que, efectivamente, era plenamente consciente de lo que guardaba allí bajo y conocía información valiosa y única.
Contenido Oculto
RE: [Aventura T4] Nubes de sabiduría - Viktor - 12-06-2024 Después de que saliera de la horrible habitación llena de libros viejos, la anciana señora se sobresaltó. Durante mi estancia dentro de la habitación parecía haberse desgañitado y golpeado la puerta hasta hartarse intentando que saliera de ahí. Por un momento pensé que mi artimaña había surtido efecto y que iba a irme de rositas con el libro y sin que sospechara de mí, pero parece que en la bibliotecaria era más inteligente de lo que sospechaba. Volvió a dirigirse a mí con un tono serio y preguntó si venía de parte de la Marina, cosa que sinceramente me extrañó por demás. Parecía estar conectando un montón de frases sin acabar como si su mente estuviera trabajando a mil por hora y le abrumarán los pensamientos de las ideas. Después de esto preguntó que como sabía lo que había ahí dentro y que por qué lo quiero para después advertirme que algunos conocimientos te pueden llevar a la muerte. No entendía absolutamente nada. Ni siquiera sabía que era lo que había ahí dentro. Tras dar un par de pasos hacia atrás e intentar impedir el paso, me dijo de nuevo que si iba a contarle a los marines solo que su secreto y si me chivaría de ella. Parecía tan segura de sus palabras y de cierta manera se veía tan nerviosa que casi me dio lástima. Suspiré profundamente dejando que mis hombros se relajaran y pasé de largo de la señora por su diestra dirigiéndome hacia la mesa. Agarré con la mano derecha la silla de madera más cercana y la giré para colocarme de lado a la mesa mirando hacia la señora, acomodando mi abrigo por detrás de mí y sacando del bolsillo interior el libro que había afanado de la habitación de "restauración". — La verdad... La verdad es que soy un cazador de recompensas. Me dedico a cobrar el dinero de aquellos por los que merece la pena desenvainar una espada si han cometido algún crimen. Pero de Marine nada. De hecho, al último con el que compartí charla recibió un corte de cadera a clavícula. — dije mientras miraba el libro de cerca y lo giraba para observar ambos lados y el lomo de este, recordando mi aventura con el bueno del comodoro Joe. — Además, soy un adicto a la lectura, los poemas y el conocimiento en general. Así que lo que hago aquí es nutrirme como lo hago en cualquier otro sitio al que viajo y tenía la sensación de que ahí podía haber algo importante. — continuaba tras colocar el libro con desgana sobre la mesa. — Si lo que contiene este libro es secreto o importante lejos de parecerme un crimen, me parece fascinante. — asevere mirando hacia la señora con un gesto confiado. — No tengo intención de contar absolutamente nada a nadie. Pero al igual que usted no me dejara irme sin saber que pretendo, que ya lo sabe, yo no me iré de aquí sin entender lo que dice este libro. — finalice mientras empujaba una silla delante de mí con el pie e invitaba a la señora a sentarse junto a mí, utilizando mi mano extendida y enseñando la palma como gesto cordial de invitación.
Resumen
Inventario
RE: [Aventura T4] Nubes de sabiduría - Triana Tempesta - 13-06-2024 La anciana biblioteca no te quitó ojo de encima mientras te dirigías hacia la mesa para sentarte en una de las sillas. Esta vez su mirada era de curiosidad. Tal vez se esperase que respondieses a su pregunta de inmediato o, incluso, que tratases de salir por la fuerza, pero parecía no entrar en sus planes que te sentases para charlar tranquilamente. Cuando sacaste el libro que acababas de robar de entre tu abrigo, ahora colgado en el respaldo de la silla, la anciana no se sorprendió. Es más, profirió en voz baja un "lo sabía", como si estuviese orgullosa de su capacidad de deducción. Tras esto, aceptó tu invitación y tomó asiento en otra de las sillas. No realizó ninguna aportación más, se quedó completamente en silencio escuchando lo que tenías que decir sin interrumpir ni una sola vez. Parecía estar valorando cada palabra y, por su expresión, se las estaba creyendo todas. —Me alegro de que no seas un marine —fue lo primero que dijo tras tu discurso. La anciana no parecía ni por asomo una delincuente, resultaba difícil adivinar de dónde podía provenir aquella aversión. Lo único que se podía deducir era que tenía algo importante que ocultarles. —Como has tenido el valor de ser sincero conmigo yo también te seré sincera. Tú eres como yo, valoras la palabra escrita, tanto por el aspecto estético como por su función de hacer que la información perdure en el tiempo. Pensé que sabrías qué es lo que contiene este libro. Oculta una sabiduría ancestral ya olvidada y que podría llevar a cualquier persona que tuviese conocimiento de ella a la horca. Por el amor de Dios, ¿no has oído hablar de los phoneglyphs? Tampoco me tendría que extrañar, se han esforzado mucho por borrar todo lo que tiene que ver con ellos. Se trata de unas grandes piedras misteriosas que se encuentran repartidas por todo el mundo y en las que hay grabadas un mensaje indescifrable. Al menos para quien no conozca este tipo de escritura —dijo señalando con su índice lo que sería el título del libro que pretendías robar —. Se quedó mirando aquel libro con una expresión de nostalgia. Una mezcla entre tristeza y algo de esperanza. —Ya no soy joven. Cuando me muera este conocimiento se perderá. Por mucho que te lleves este libro no ibas a ser capaz de descifrarlo, al igual que con las piedras. He guardado durante mucho tiempo este conocimiento y, ¿para qué? ¿Para que no me maten y vivir unos años más? Ahora eso no me importa y, ya que lo tiene que saber alguien, prefiero que sea un joven aventurero y curioso como tú. Solo así le puedes sacar provecho. Aprender a descifrar estos mensajes tampoco tiene sentido si no encuentras los phoneglyphs. Te lo voy a contar todo, pero tienes que saber que cuando empecemos no habrá vuelta atrás. Cuando aprendas a leer estos símbolos, será tu cabeza la que tenga precio, y bien alto, si alguien se entera. ¿Estás dispuesto a correr el riesgo? Tu vida a cambio del secreto mejor guardado del mundo. RE: [Aventura T4] Nubes de sabiduría - Viktor - 14-06-2024 Mientras hablaba con la señora bibliotecaria, esta simplemente escuchaba de manera asertiva. Se había sentado en la silla que le ofrecí y durante mi explicación simplemente me miró en silencio. Después de explicarle la situación, se alegró de que no fuera un marine, ya que parecía importarle mucho que las organizaciones gubernamentales se enteraran de sus conocimientos o libros. Tras esto también se sinceró conmigo y me contó todos y cada uno de los detalles de por qué su comportamiento. Al parecer lo que el libro contenía era un conocimiento extraño y perseguido hasta el punto que podía hacerte llevar a la muerte de manos de la justicia. Mencionó unas grandes piedras repartidas por el mundo en las que hay un mensaje indescifrable para todo aquel que no conozca su lenguaje. Me hizo entender claramente que el idioma del libro que había cogido tan amablemente de su biblioteca privada utilizaba este mismo lenguaje para su contenido. Tras unos segundos en los que pareció revivir antiguos momentos mirando al libro, asumió que después de que ella pereciera el conocimiento que poseía moriría con ella, y, por lo tanto, no se podría volver a descifrar. Creía que era el momento de pasar su antorcha a un nuevo portador y para mi suerte ese sería yo. Pareciera ser que esta escritura tan oculta permitía leer unas piedras gigantes con inscripciones, llamadas "poneglyphs", y su conocimiento debía ser de vital importancia para la comprensión del mundo si el gobierno lo penaba por la muerte con el simple hecho de saber leer este idioma olvidado. Finalmente, la señora espetó que una vez aprendiera la codificación de este idioma, yo sería quien tuviera un precio y estaría en peligro toda mi vida. Asumir la carga de un conocimiento casi extinto y poder tener el control casi absoluto de algo tan importante... No tuve que dudarlo ni por un segundo. — ¿A qué estamos esperando entonces? — dije mientras giraba el libro para que ambos pudiéramos leerlo y lo habría por la primera página. — No me importa si vienen a por mí. Por el conocimiento y el poder estoy dispuesto a todo. A sacrificarlo todo. — sentencié mirando a la señora y echándome hacia adelante, apoyando mi codo sobre la mesa y la mano del mismo brazo sobre mi moflete, adoptando una postura cómoda para la lectura. — ¿Cómo se titula el libro? —
Resumen
Inventario
RE: [Aventura T4] Nubes de sabiduría - Triana Tempesta - 16-06-2024 —Ahiahiahiahia —rio la vieja de forma peculiar cuando escuchó tu respuesta. Definitivamente, le había resultado satisfactoria. —Así se habla. Dejo este conocimiento en buenas manos. Haz con él lo creas conveniente. A mí para lo que me queda en el convento… —dejó la frase a medias para que la completases en tu mente. Ahora parecía una anciana diferente, más liberada. Puede que fuese a causa de soltar el gran peso que llevaba tanto tiempo sobre sus hombros. Ahora tenía a alguien a quien pasar el testigo de su legado. Ninguno de los estudiantes con los que se había cruzado a lo largo de su vida le habían parecido dignos de ello. Seguramente si hubiesen tenido acceso a ese conocimiento hubiesen delatado a la bibliotecaria o se lo hubiesen guardado para ellos por miedo. Sentados tras sus escritorios tampoco hubiesen podido ponerlo en práctica. —Me gusta tu entusiasmo y me gustaría vivir el tiempo suficiente para ver qué eres capaz de hacer con este conocimiento. Pero tienes que tener cuidado para vivir tú también. Si se descubre lo que sabes te convertirás en objetivo del gobierno y más vale que sepas huir o pelear. Ahí pone “Las piedras del conocimiento” —dijo cambiando repentinamente de tema, ya que acabas de aceptar a prender aquel misterioso lenguaje a cualquier coste. A partir de ese momento, la lección comenzó de inmediato. Fue apresurado, pero la anciana mujer parecía muy preparada para impartir ese conocimiento, si llevase años pensando en ello. A pesar de ser huraña y de quejarse de la compañía de la gente, se sabía explicar con claridad. Había sido bendecida con el don de la palabra, pero no parecía dispuesta a querer compartirlo con todo el mundo. —Este libro se trata de una investigación sobre estas piedras y su lenguaje, que el autor anónimo logra descifrar. Se centra únicamente en este aspecto. Desgraciadamente, no se menciona nada sobre su localización. Si sientes curiosidad, tendrás que buscarlas por tu cuenta. La mujer apartó una pila de libros que había sobre la mesa para dejar espacio. Todos parecían insignificantes en comparación con aquel que la mujer se dispuso a abrir. Cuando los apartó, el de arriba del todo cayó, pero la anciana no le dio importancia. En su lomo se podía leer el título: Los sentimientos: la asignatura pendiente del ser humano, escrito por Pawurs. —Vamos a ver. Este lenguaje es diferente a todos los que conoces. Es simbólico y cada símbolo puede tener múltiples significados dependiendo del contexto —dijo pasando las páginas del libro hasta detenerse en una de ellas para señalar un símbolo concreto—. Aquí tienes un ejemplo. Mira estos símbolos. Este en particular representa la palabra "historia", pero también puede significar "memoria". Tienes que tener en cuenta los otros símbolos que la rodean para descifrar el texto. Afortunadamente, en las últimas páginas de este libro hay una guía con los símbolos más comunes y sus posibles significados. Léelos, estúdialos y traduciremos un fragmento sencillo de prueba. Cuando lo consigas, te enseñaré cómo funcionan los tiempos verbales y cuáles son las construcciones más comunes. RE: [Aventura T4] Nubes de sabiduría - Viktor - 16-06-2024 La mujer rio. Rio como pensé que aquella anciana amargada no habría hecho en al menos cuarenta o cincuenta años. Parece que toqué finalmente la fibra de la bibliotecaria y esta accedió a enseñarme a leer la extraña escritura de los Poneglyphs. Tras adular mi entusiasmo y soñar con ver qué hazañas lograría con este conocimiento. Quería verlo… ya. Ya tenía mis planes. Tras esto me hizo una última advertencia y leyó el título de la obra que teníamos delante: Las piedras del conocimiento, explicando que era una obra que un autor escribió para datar la investigación de este sobre las extrañas piedras. No mencionaba lugar alguno donde se encontraran, pero al menos daba una información inicial. Acto seguido comenzó a explicar el sistema, apartando la pila de libros sobre la mesa y haciendo que uno de ellos cayera. Yo lo miré de reojo, sin mover la cabeza del libro que nos tenía sobre la mesa a ambos eruditos como niños delante de un juguete nuevo, pero aquello no me impidió leer el título que tan a la ligera dejó caer como si no le importara de repente nada más que la tarea que nos ocupaba. La lectura de los Poneglyphs era un sistema de símbolos, líneas y marcas que en determinados contextos pueden significar unas u otras cosas. Me mostró algunas de estas diferencias a través de un fragmento del libro y después comencé a leer y analizar el sistema de patrones simbólicos que el libro poseía para, poco a poco, intentar traducir los textos de este con la ayuda de la anciana bibliotecaria. Analicé las letras, las curvas y pequeños matices en las características de cada palabra acuñada en el grabado sistema de las piedras. Esta parecía ser un entramado de golpes sobre una roca sin mucho sentido, pero, conforme más lo leía y la anciana me corregía, más sensación tenía de que se volvía algo sumamente natura. Quizá yo tenía cierta afinidad con las lenguas después de tanto leyendo y por eso me fue tan fácil. Quizás la anciana era una excelente maestra. En cualquier caso, pasamos largo rato leyendo y traduciendo, recibiendo los correctivos de esta hasta que decidí romper la práctica con una pregunta. — Tengo una duda… — dije mientras me reclinaba hacia atrás — ¿Por qué es tan peligroso entender la escritura de los Poneglyphs? Deben contener una información sumamente valiosa. — continué mirando hacia arriba, volteando los ojos y elevando el mentón un poco. — Me imagino que habrá pocos como nosotros que sean capaces de hacerlo. ¿De verdad está tan perseguido? — pregunté volviendo la vista hacia la anciana. Me interesaba bastante la percepción de otras personas que supieran leer estos textos que tuviera la anciana. El hecho de que fuera una capacidad tan exclusiva lo hacía valioso. Peligroso y valioso a la misma proporción. Y estaba seguro de que mucha gente querría beneficiarse de este conocimiento sin exponerse a él, por lo que… tenía que tantear el terreno. ¿Cómo de exclusivo era saber leer los Poneglyphs?
Resumen
Karmas
Inventario
RE: [Aventura T4] Nubes de sabiduría - Triana Tempesta - 17-06-2024 La anciana mujer se mostró paciente en la enseñanza, aunque era posible que se debiese a que eras un gran alumno. No tenía que repetir las cosas dos veces y prestabas atención. El tema no era para menos, aunque solo se tratase de aprender un idioma, era el más misterioso del mundo. No todos podían entender lecciones tan complejas en tan poco tiempo. Probablemente, con otro tipo de alumno la bibliotecaria no habría tanta paciencia ni tanta predisposición Cuando mencionaste que tenías una duda, se quedó escuchándola, imaginando que podía estar relacionada con la lección. Cuando comprobó que no era así, se quedó unos segundos meditando la respuesta, que únicamente estaba basada en suposiciones. —Supongo que es tal como dices. No tengo ni la más mínima idea de qué mensaje contienen las piedras, pero tiene que ser algo muy gordo. Algo lo suficientemente importante como para movilizar al Gobierno Mundial. Se trata de un secreto que intentan ocultar a toda costa, probablemente porque de conocerse la información se iría el traste todo el sistema que han montado y en el que ellos son los mandamases. Pero quién sabe... —dijo sumergiéndose por un momento en sus pensamientos. Era la teoría más plausible, pero imposible de comprobar hasta que alguien fuese lo suficientemente atrevido como para averiguarlo. Tal vez ni el mismo gobierno supiera qué ponía en aquellas piedras y tan solo temían a lo desconocido. —¡Y claro que está tan perseguido! —continuó completamente exaltada. Esto no es ninguna broma. Ya te lo he dicho, como alguien se entere de que sabes leerlos te van a mandar a la horca o a pudrirte en una cárcel para siempre. Imagino que muy pocas personas saben leerlo, existe muy poca información sobre el tema y no es un tema de conversación habitual. Por culpa del miedo la gente ha acabado olvidando que existe. Tú mismo no sabías ni lo que era antes de venir aquí. Eso sí, es imposible saber cuántas personas habrá por el mundo que sepan interpretar los poneglyphs. Las pocas que quedaremos nos ocultamos muy bien, no es algo que vayamos gritando a los cuatro vientos. Y ahora, céntrate en la lección. Será mejor que memorices todo en lugar de tomar notas. Las notas se pierden, lo que guardas en la cabeza, rara vez. Además, es mucho más seguro. Memoriza —insistió señalando el libro abierto. RE: [Aventura T4] Nubes de sabiduría - Viktor - 18-06-2024 Más de lo que podía imaginar. El conocimiento que los Poneglyphs albergaban debía ser de magnitudes colosales. Cuando la bibliotecaria contestó que tal conocimiento sería capaz de hacer tambalearse hasta los mismos cimientos del Gobierno Mundial hasta el punto que lo perseguían como si aquellos que saben leerlos fueran apestados, comprendí que el poder que estaba a punto de asumir era tal que no podía manejarlo sin cuidado. De hecho, muy probablemente fuera seguro de verdad callarse esta información incluso dentro del Gremio pues, aunque pensaba en sacar rédito de ello, quizá Sohem tuviera planes en mente y, sinceramente, sería mi cabeza la que estaría en juego. Tras esto, la vieja gerente de la biblioteca afirmó que poca gente conocía el lenguaje y que aquellos que lo hacían, procuraban permanecer ocultos. Aquello abrió una línea de ideas en mi cabeza que tenía más que claro que era el camino más lógico y obvio, pero por ahora la tarea que nos ocupaba era aprender. Tuvimos que pasar aún unas horas más revisando el libro. Durante este tiempo, la anciana explicaba pacientemente y con un tono que se me hacía agradable. No paraba de hablar con entusiasmo de aquel secreto idioma que parecía fascinarle. Se notaba que le apasionaba el hecho de tener un alumno. Casi parecía que se liberaba de un peso enorme, dejando en mis manos el conocimiento de los antiguos Poneglyphs. Tras varios ejercicios de traducción y escritura, ya pasando largo rato sobre la mesa, podía darme cuenta de que el idioma no era tan difícil para mí después de las indicaciones de la anciana mujer. — No quiero sonar presuntuoso, pero... creo que ya lo tengo. — dije mientras señalaba con el dedo las líneas de las páginas llenas de símbolos — Llevamos largo rato y hemos leído y traducido el libro completo al menos diez veces... creo que ya he memorizado la mayor parte de los símbolos y las alteraciones. ¿Cree que será suficiente para comprender los símbolos? Estoy ansioso por encontrar el primer Poneglyph y leerlo. — dije mientras me estiraba elevando mis brazos y me levantaba. — Me va a dar lástima marcharme de aquí. — dije mientras me giraba hacia una estantería y deslizaba la mano por los lomos de los libros — Tanto conocimiento. Querría pasar aquí un año para leerlo todo. — expresaba nostalgia y tristeza en mi tono de voz — Pero el camino no me va a esperar. Y la traducción de las piedras tampoco. Creo que es hora de marchar. — finalicé mientras me detenía en una estantería a unos dos metros de la anciana y observaba los libros de arriba a abajo, como buscando algo.
Contenido Oculto
Resumen
Inventario
|