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[EVENTO FASE 2] El mismo infierno (III) División 17 VS Patriota - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: Grand Line Paraíso (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=227) +---- Foro: Sabaody (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=329) +----- Foro: Manglares 60 al 69 (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=336) +----- Tema: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (III) División 17 VS Patriota (/showthread.php?tid=1590) |
RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (III) División 17 VS Patriota - Joe - 02-03-2025 No me hacia gracia irme de allí con todo lo ocurrido, pero dejé muy claro desde un principio que estábamos aquí para realizar una misión. Cuando todo acabe aquí, me reuniré con mis compañeros y se actuará en consecuencia. Pero será en otro momento. Apolo avisó para traer refuerzos y primeros auxilios, no dudo en ello, y aunque no dirigió ni una sola palabra hacia a mi, quiero pensar que en el fondo agradecía mi gesto. Mientras me iba de allí pude ver como el contralmirante Rikka llegaba a la zona, acercándose a mi y saludándome, saltándose cualquier protocolo, lo cual no me molestó en absoluto, pues rápidamente entendió la situación y puso a toda la gente bajo su mando a dar la máxima ayuda posible — ¡Te lo agradezco, contralmirante Rikka! Ha habido bastantes daños... — Dije algo apenado — Pero confío en usted y sus hombres en que haréis un buen trabajo, si me disculpa, yo tengo asuntos laborales que atender. Cualquier cosa, no dude en comunicarme por Den Den Mushi si es necesario — Finalicé haciendo el saludo militar y prosiguiendo mi camino. Unos pocos minutos más adelante, mi Den Den comenzó a sonar. Lo miré bastante extrañado mientras lo descolgaba, y casi al instante, pude escuchar una voz que hablaba de fondo, que no se estaba dirigiendo a mi. Era Sohem — ¿Pero que...? — Pensé totalmente confuso. Estaba hablando de "un juguete" que había causado problemas, y que pediría dinero por ello, nada más y nada menos que 200 millones de berries. Rápidamente, pude atar cabos, o eso esperaba. Parece ser que todos los patriotas perdieron el control y causaron problemas, y por supuesto el enmascarado no iba a dejar pasar la oferta. Pero de repente, la voz de Viktor sonó muy fuerte, era quien me estaba llamando, y estaba como muy... nervioso. Dijo que me llamaría, pues Sohem se lo propuso, pero ya me estaba llamando ¿Estaba haciéndose el tonto? Realmente no entendía lo que estaba pasando, pero decidí seguir el juego — ¡Que tal, Viktor, me alegra escuchar de que estáis bien! Y si, esos "juguetes" son de la Marina. Parece ser que han tenido un problema, pero poca información puedo dar, no entiendo mucho de ello tampoco — Dije con sinceridad — En esta isla hay bastante gente con recompensa por su cabeza, si es lo que buscáis. Tenéis totalmente vía libre para poder... cazar lo que pilléis por vuestro camino, y por supuesto, la Marina luego os recompensará por ello — Dije en voz alta, para tanto Viktor como Sohem me escuchasen bien. — Siento si uno de los juguetes os ha dado problemas. Lamentablemente, al ser prototipos, no está contemplado en su seguro que si causa daños y prejuicios haya que pagar alguna cantidad de dinero, no sé... como 200 millones de berries, por ejemplo, es absurdo. Aunque como digo, esto está fuera de mi mano. Tendréis que poneros en contacto con asistencia al cliente de la Marina, o incluso del propio Dr. Omph y a ver que os cuentan — Esbocé una pequeña sonrisa — Yo tengo que hacer un encargo personal, pero si necesitáis ayuda, aunque lo dudo mucho, podéis llamarme de nuevo. Creo que de aquí hoy vais a salir con un buen puñado de dinero — Finalicé, esperando por si alguno tenía que decirme algo más, mientras iba camino a mi misión particular.
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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (III) División 17 VS Patriota - Karlglass - 02-03-2025 Dentro del caos que era nuestra división, Joe pudo poner algo de orden. Sobre James, le puso los puntos sobre las íes y nos dejó claro que si se insubordinaba podríamos hacer lo que quisiéramos con él. Nada me gustaría más que partirle la cara a ese imbécil, pero primero tendría que darme algún motivo para poder justificar el poder golpearle con la mayor brutalidad que se pudiera imaginar, para mí ese ser no era mejor que los tipos que me esclavizaron en mi adolescencia, ni que Gortash, ni que mi madre. Era simplemente otro ejemplo de todo lo que estaba mal en este mundo. Joe nos dijo entonces que nuestra misión era capturar a un grupo de piratas, las panas negras, o algo así, respondiendo a mi pregunta de que hacer ahora. Él mandaba y yo obedecería sin rechistar. Sus apalabras de que para él éramos su familia, no podía estar más en línea con mis pensamientos. Él era mi familia y siempre lo sería. Al igual que Ryze, mi peligrosa y toxica hermana pequeña. Y al igual que el resto, por muy disfuncional y rara que fuera. Apolo seguía recordándome a mí antes de tener mi cargo actual y ahora estaba hablando cariñosamente con la niña que me había hecho recuperar la fe en mi misión en el mundo, Cada vez le tenia mas aprecio, aunque debido a como le habia tratado en el pasado, no sabia si era mutuo. Y Fuguwu era el nuevo perfecto, excepto por el hecho de ser una especie de hombre pez globo feo. Ahora estaba terminando de sanar a Ryze, siempre tan diligente en sus tareas. Por último teníamos a la oveja negra de la familia, el puto y jodido James, un animal sarnoso y asqueroso que para mí era la oveja negra de esta familia y en cuanto tuviera la ocasión, echaría de casa, que ahora estaba emocionado ante la idea de atrapar a esos piratas. - Tranquilo Leoncito, te dejaremos ir el primero de todos en la vanguardia para que muestres de verdad si vales para algo Joe dio una orden amablemente también a Apolo, necesitábamos ayuda para atender a todos los civiles heridos y este la acató sin problemas. Lamentablemente, Joe nos volvía a abandonar, que fue algo que me entristeció, pero pronto llegaron los refuerzos y un amable señor Pryca se presentó ante Joe y empezó a organizar a un montón de marines en la ayuda a los necesitados. Todo el caos había sido causado por nosotros, pero al menos, no todos éramos unas bestias. Fuguwu se puso a detallarnos lo que sabía de los piratas a por los que íbamos, al parecer, conocíamos a dos de ellos, yo solo me acordaba de Garcia Marquez así que aporte lo que pude rápidamente: - Me enfrenté al tal García una vez en un torneo en la isla del cielo, no pude hacer nada contra él y me derroto, pero eso no volverá a pasar. Se convierte en un gato peludo y es tan ágil que es imposible verle, golpea muy fuerte y derriba a la menor ocasión, salta mucho, cuidado con él. De la otra ni idea. Si me disculpáis, voy a ver si Pryca necesita algo. Fui al encuentro de Pryca y le saludé amablemente: - Encantado de recibir su ayuda contralmirante Pryca, soy Karlglass, contramaestre al servicio de Joe, sé que está ocupado por aquí y estamos dispuestos a ayudar a que las cosas vayan más rápido, pero ¿Le gustaría acompañarnos en la misión que nos ha asignado el camarada Joe? Estoy segura de que sería de gran ayuda allí y que todo esfuerzo será poco para que el Almirante quede satisfecho ¿Qué le parece? ¿Acompaña a esta pequeña semioni y al resto de nuestro pequeño grupo a la batalla? Para mí sería un honor que lo hiciera, creo que toda ayuda será poca para cumplir nuestro cometido Puse la voz más dulce que podía y utilice todos los encantos femeninos que me había enseñado la puta de Ikirami el tiempo que estuve junto a ella y fue mi supuesta amiga, jugando con mi pelo y agachándome un poco para que el contralmirante pudiera mirarme el escote que resaltaba a través del uniforme, con la esperanza de encandilarlo un poco y que se nos uniera. Se me daban fatal estas cosas la verdad.
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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (III) División 17 VS Patriota - James Brando - 02-03-2025 No me hace gracia que Joe tenga que marcharse de nuevo después de lo ocurrido. Mucho menos tener que trabajar con esta gente en contra de un grupo criminal del que tengo evidencias sobre trato de favor. Así que a partir de ahora tengo que ir con pies de plomo. Pese a todo, las órdenes eran claras, y todos parecen estar dispuestos a cumplir. Aunque será en el campo de batalla cuando se vean las verdaderas intenciones de todos. Si algo me relaja, es el haber visto el destrozo emocional de Karl frente a nuestra intervención con el Patriota. No le sientan bien las pérdidas humanas, ni las grandes derrotas. Tal vez, y solo tal vez, en esta cacería a campo abierto, todos daremos el 100% por cumplir y tener al capitán satisfecho. Mi respuesta ante la petición de cooperar de Fuguwu es contundente, pero positiva. Aunque tal vez resulta menos agradable de cómo sonaba en mi cabeza. El propio gyojin apenas asiente y pasa de seguir con la conversación. Quién si me contesta es la Comodoro al mando, que lejos de gritar e insultar, juega con el cinismo y se mete con mi valía. Fuera de entrar en discusiones, veo las intenciones y decido mantener la postura más "amistosa" -Ahí me tendrás, el primero, sin duda. Yare yare daze...- sonrío, cabizbajo, mientras me ajusto la visera de la gorra por duodécima vez sin necesitarlo. Para mí es como un gesto de paz. Como si machacara una pelota antiestrés. Me ayuda a mantener las formas. Y a no derrotarme de sueño. Se presenta al poco tiempo un marine singular, rodeado de centenares de soldados. Rikka, contralmirante de la Marina, ha llegado tras la llamada de Apolo para prestar servicio y auxiliar a los heridos y restaurar la zona afectada en medida de lo posible. Me revienta de primeras que se salte el protocolo. Todos aquí parecen obviar que tenemos unas normas por algo. Pero al momento demuestra un liderazgo tenaz y efectivo, organizando a sus unidades de forma precisa al momento. Se le ve más que competente. Mientras esto sucede, la división se reúne para poner en claro la información que tenemos sobre nuestro objetivo. Fuguwu es el que toma la delantera y empieza a soltar la escasa aunque útil información que tiene sobre la banda, pasando también por los funestos acontecimientos de isla Chika. Karl prosigue con la conversación y, es ahí, cuando me quedo en blanco. Ella asegura haber peleado contra Garnet en la isla del cielo y haber perdido contra el mismo. Mi asombro es evidente. Ojos como platos, una gota de sudor fría y un leve paso atrás. -imposible...- pienso. Fuera de actos de traición a parte, si lo que dice es verdad, la imbatible Karlglass, mano derecha del Héroe, había sido derrotada. Y si aquel que había derrotado a Karl y asesinado a un zoodiacool no era ni el líder... Me adelanto en advertir sobre nuestra amplia probabilidad de derrota. -Joe pudo derrotar a su antiguo capitán y aun así, Garnet Marlock, aquel que pudo asesinar a un Zoodiacool no es ni su líder en la actualidad. Deberíamos considerar llamar a refuerzos o incluso pedirle a Rikka y a sus tropas que nos acompañen para asegurar el éxito de la misión. -se me nota ampliamente nervioso al comentar esto. -Al fin y al cabo, vamos bajo las órdenes directas de un Vice-Almirante y del propio Almirante Yuju. - intento justificar mis peticiones. Karl, como si me leyera el pensamiento, se retira de la conversación sin mediar palabra y ya está en el intento de reclutar a Rikka. Mujer inteligente cuanto menos, aunque con actos... Cuestionables. No tengo la menor idea de si eso funcionaría, pero tampoco me puedo quedar de brazos cruzados. Si la jefa veía bien el reclutamiento de tropas ajenas, tenía que convencer a Ryze de que hiciera una llamada para pedir refuerzos. Gracias a su rango la escucharían, mientras que a mí no me hace caso ni mi abuela. -Comodoro Ryze...- empiezo a decir, serio, firme, pero con un pequeño desliz tembloroso por el sueño en mis palabras. -Seguro ya se le ha ocurrido, pero tal vez deberíamos llamar a base para pedir todos los refuerzos posibles.- mientras la conversación fluye, me voy creyendo más mis palabras, relajándome y despertándome. Valoro la posibilidad real de que nos manden refuerzos y completar la misión con éxito y sin bajas. Al menos la mía. -El Zoodiacool ya falló en su intento, y no me gustaría correr el mismo destino que ellos...- Siempre me he caracterizado por un temple firme, orgulloso y confiado. He afrontado las adversidades con desdén desde siempre, porque nunca he necesitado emplearme a fondo en algo. Pero esto es distinto. Esto nos supera todos. Nos están mandando a por unos tipos que Karl no ha podido derrotar. A por unos tipos que han matado altos cargos de la Marina sin que les tiemble el pulso. Cuando la vida es el precio a pagar, la chulería se acaba rápido. Pienso dar mi vida por el Gobierno. Pero no pienso dar mi glorioso futuro por esta gente, que nos manda al matadero. Toca prepararse para que esta misión sea un éxito asegurado. Karl está en ello. Por suerte. Y no sé si eso me relaja o me preocupa. Espero la respuesta de la pequeña Comodoro, impasible. La llegada de unidades de soporte o de grandes combatientes definiría el rumbo de la futura batalla, que cambiaría el curso de la vida de todos. Ahora mismo, y con las cartas sobre la mesa, todos somos aliados. Nuestras vidas están más en juego que nunca. -Me acercaré a Karl cuando acabe y a Apolo. He de estar en paz con ellos si tenemos que cubrirnos las espaldas para salir con vida de esto.-
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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (III) División 17 VS Patriota - Apolo Bahía - 02-03-2025 Tras haber dado la orden de pedir refuerzos y médicos al cuartel y, recuperado tras haberme parado un momento a tomar un tentempié, me puse en pie y estiré los músculos de mi cuerpo echando un vistazo rápido a la zona. Los refuerzos tardarían unos minutos en llegar y la situación requería movimiento y no que simplemente esperásemos, así que recordando una lección de Karl entrenando el waki, supe que era momento de mover ficha. Karl nos había dicho que a través del waki de observación no sólo podríamos detectar enemigos, sino la energía vital de gente que podría requerir nuestra ayuda, como si dispusiésemos de un radar portátil constantemente. Tenía mi waki de observación activado con una expansión de ciento cincuenta metros desde que salimos de cuartel, ya que no me fiaba de la situación que se había formado en el grupo, por lo que mi capacidad de sentir auras alcanzaba el ancho total de la avenida. Los desprendimientos de lugar eran demasiado grandes para que sólo un hombre se ocupase pero al menos podría echar un cable esperando a que los refuerzos llegasen, además aún sentía cómo había gente atrapada entre los escombros. Sentí el aura de un civil oculto tras unas grandes rocas que venían de los restos de un edificio que colapsó ante la explosión del Patriota. Me acerqué a ellos e intenté analizar la situación, el civil no parecía que estuviese en peligro pero un movimiento en falso podría hacer que todo se viniese abajo y le aplastase, tenía que tener mucho cuidado a la hora de eliminar las rocas. Encontré una que tenía bastante buena pinta, observé que no estaba sirviendo como apoyo de otras tantas sobre ella y posé la palma de mi mano en uno de los laterales. Hice fluir al demonio tornado en desierto que yacía en el interior de la Suna Suna para, a través de sus poderes, pulverizar la roca y convertirla en arena ya que eso sería mucho más fácil de mover. Deshacer materiales así me resultaba tremendamente sencillo ya que la cantidad de humedad en sus partículas era ínfima y ante mí vi cómo ésta se desmoronaba en pequeñas partículas. Metí mi cabeza y mi torso dentro del hueco que se había formado a ver si era capaz de ver algo y, efectivamente, allí estaba metido un hombre de mediana edad, que tuvo la suerte de quedarse atrapado dentro de una cueva formada por escombros y que éstos no le aplastasen. — Venga machote, un sitio un poco raro para echarse una siesta, ¿no? ¡kakahaha! — bromeé para quitarle hierro al asunto a la vez que le extendía mi mano. Probablemente esa broma hiciese que se cagase en mis muertos. Arrastré al hombre tirando con mi mano derecha mientras mi zurda se apoyaba en la parte superior del agujero, evitando que se pudiese venir abajo. Una vez liberado, deshidraté los escombros restantes haciendo que se desmoronasen en forma de gravilla. Tras ello caminé por la zona buscando las rocas más grandes posibles que fuesen más difícil de desplazar y, repitiendo el proceso de asegurarme de que no fuesen un apoyo a otras tantas que pudiese provocar una avalancha, las deshice también. Yo no podría arreglar todo aquel desastre por mí mismo pero sería mucho más sencillo para los refuerzos si pudiesen moverse entre arena que teniendo que mover rocas de cientos de kilos de peso. No pasaron muchos minutos hasta que las tropas acompañadas de un contraalmirante llegaron al manglar sesenta y nueve. Al ver que habría muchas más manos para ayudar, me dirigí hacia mis compañeros caminando en sentido contrario a las tropas y entre ellas, que iban apresurados a prestar ayuda a los civiles. Aunque hubiese mucho trabajo por delante, esperaba que al menos mis poderes les ayudasen a poder trabajar más rápido. Al reunirme con el resto de la división llevé mis manos a mi cadera, escuchando qué era lo que hablaban. Karl comentaba que una vez se enfrentó a Garnet y que fue derrotada por lo que no había que tomárselo a la ligera. Por su descripción parecía que era usuario de alguna zoan felina con mucha agilidad, algo que me venía mal. — Eso está muy bien... ¿pero qué se supone que han hecho para que les llamen criminales? — El plan de ir a por ellos me daba una pereza bárbara y a mi juicio en aquel bar, seguía sin darme la impresión de que fuese alguien malvado. Me preocupaba más el hecho de que hubiesen más Patriotas sueltos por el archipiélago haciendo lo mismo que hicieron en nuestro manglar. James propuso llamar refuerzos o pedirle ayuda al contraalmirante, lo que no me parecía mala idea — Me parece buen plan — afirmé de forma sencilla, tampoco quería adular a tremendo imbécil con la realidad alterada y que su cabeza llena de serrín nos la volviese a liar Lo que más me extrañó fue ver que, de repente, Karl tenía un comportamiento demasiado extraño en ella. Observaba la escena entre Karl y el contraalmirante con una expresión facial desencajada mientras me peinaba el pelo hacia atrás con mi mano derecha — Oye... ¿desde cuándo a Karl le palpita la pepita? — no sé si me resultaba más extraño esa forma de moverse o escuchar cómo suavizaba la voz, pero si conseguía hacer que ese Marine se uniese a mí me servía. Pudiendo haber otras personas que trabajasen por mí, escaquearse del trabajo siempre era una buena alternativa. No me apetecía nada combatir sin un motivo.. De repente la piel se me erizó y me llevé las manos hacia los brazos, cruzándolas por delante de mi pecho y comenzando a frotarlas de arriba a abajo — ¡AAAAAAAAACHU! — estornudé de forma violenta como si estuviésemos de vuelta en la isla tóxica aquella que me irritaba la nariz. Haberme parado en el sitio sin hacer nada me había enfriado y en mi piel noté el invierno. Caí en la realidad de que me había desprendido de la mitad de mi uniforme de Marine y no recordaba dónde había lanzado mi chaqueta y mi camisa. A ver si al menos teníamos suerte y Garnet y su gente nos invitaba a un chocolatito caliente o algo, al menos a la semioni que se lo llevó le gustaba merendar.
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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (III) División 17 VS Patriota - Ryze Tengen - 02-03-2025 Por unos instantes, me quedé escuchando en silencio mientras todos exponían la información que tenían sobre los piratas de la banda de los Alas Negras. Podía Sentía un cosquilleo de alerta en mi nuca cada vez que alguien mencionaba a Garnet o a Sasha. Personalmente, solo había tratado practicamente con Garnet, no solía tomarse muy en serio las cosas la mayor parte de las veces a menos que tuvieran que ver con Ikirami... sobre sasha.. solo lo mínimo cuando coincidimos en aquel bar de Chika. y… sí, fue un maldito fiasco. Aquella supuesta “fiesta” que terminó convertido en un polvorín de acusaciones contra nosotros. -Qué ironía… ni siquiera estuvimos de humor para entablar amistad, y aun así, James nos acusa de ser compinches de piratas de hecho.-, pensé con desdén mientras obsevaba la situacion. Suspiré, intentando contener la rabia que me provocaba el recordar ese asunto, pero bueno, había que hacer las paces. La voz de Fuguwu acabó de exponer lo poco que teníamos claro: la banda había perdido a su antiguo líder ante Joe, habían aparecido nuevos cabecillas, y, por lo que decía Karl, Garnet resultaba un rival formidable, incluso para ella.... El notar la tensión en Karl al recordar su derrota en la isla del cielo me dio un pinchazo de rabia, no conocía la historia mucho ni había observado el espectaculo, pero también me recordó lo lejos que estaba la prepotencia de estos piratas... aunque, aun no estaba claro si su banda había hecho demasiadas maldades... no había investigado mucho sobre ellos, así que... no se, Pero lo que sabía era que no pensaba temblar si tenía que disparar. James, sorprendentemente, no se lanzó en plan suicida contra nuestros comentarios sino que pidió más refuerzos. Otra cosa que me parecía una ironía. Me aliviaba, en cierta forma, que quisiera luchar codo con codo y no seguir con su discurso de sacrificar inocentes. Pero la verdad es que también me asqueaba un poco su repentino tono “¿cooperativo?”, por llamarlo de algún modo. Aun así, lo escuché con atención, pues no podía negar que tenía un punto: si la banda entera de los Alas Negras estaba desperdigada por Sabaody, ir contra ellos en solitario podría ser un suicidio, más teniendo en cuenta que podían tener aliados. “Quien se quemó con leche, ve una vaca y llora, de hecho.”, pensaba con amargura tras la masacre del Patriota. No quería repetir una catástrofe y, desde luego, no quería más civiles en peligro. -Bueno James... no se que decirte... -murmuré, notando que mi tono sonaba algo más suave hacia él de lo que jamás habría esperado- Si Karl dijo que no podía ni contra uno de ellos que era Garnet, por muchos soldados que podamos seguir sin saber su fuerza completa ¿Quien te dice que no podrán acabar con ellos de un golpe?, sería como pedir carne de cañón a para un banco de tiburones. - Me quité el polvo de la cara y eché un vistazo a Karl, que coqueteaba de una forma un tanto torpe con el contralmirante Rikka, intentando reclutarlo para nuestro equipo. Me mordí el labio inferior; no estaba segura de que él fuera a cedernos sus tropas, habiendo visto el panorama que quedaba en el Manglar 69. Pero al menos, no podíamos quedarnos de brazos cruzados. -Más vale parecer desesperados que ser unos orgullosos que no admiten ayuda-, pensé. -Te llamaré si necesito algo en la conversación. ¿si?. de hecho.... , le dije a James, sin mostrar demasiada cercanía pero sí un destello de empatía.- Pero no esperes que me alegre si sigues soltando tus discursos de bajas colaterales, de hecho. No me gustas esas cosas...
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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (III) División 17 VS Patriota - Voz Seductora - 03-03-2025 La División 17 recibió de buena manera los refuerzos y, del mismo, Rikka aceptó gratamente el agradecimiento del cabecilla del escuadrón.- ¡Puede dejarlo todo en nuestras manos, vicealmirante! - Volvió a hacer el saludo militar el contraalmirante en señal de respeto hacia su superior, reanudando su ruta para ayudar al mayor número de personas posibles. Ante la orden del vicealmirante Joe Joestar, los miembros de la División 17 empezaron a intercambiar la información pertinente que podían conocer acerca de su nuevo objetivo, la banda de los Alas Negras. Prontamente como la comodoro Karlglass relató sin entrar en demasiados detalles su anterior encontronazo con uno de los suyos en la isla celestial, el miedo, la inseguridad y desgana comenzó a cundir entre los miembros del escuadrón pues, ¿eran capaces de hacerle frente a un grupo, cuyo uno de sus integrantes, había derrotado a la segunda al mando de la división anteriormente? Con este pretexto, fue que la propia semioni se dirigió hacia el contraalmirante - quién estaba atendiendo y asegurándose que los civiles estuvieran en plenas condiciones y capacidades - para intentar convencerle de unírseles en su crucial misión. - Parece que alguien se ha encargado de aliviar un poco nuestro trabajo mientras llegábamos. - Comentó para sí mismo, después de terminar de revisar el estado de un hombre de mediana edad que expresó haber sido salvado por un joven rubiales anteriormente. En ese momento fue que Karlglass se aproximó y saludó al contraalmirante, frunciendo el ceño y mostrando una expresión que reflejaba la más pura de las confusiones.- ¿Pryca? - Miró hacia su alrededor, extrañado.- Que yo recuerde, el soldado Pa Pryca se había dado de baja por un esguince... - Volvió a enfocarse en la semioni, mirándola ahora sí, con asombro.- ¿Contramaestre? Pero me está hablando Karlglass, ¿verdad? Pensaba que era comodoro... ¿Habré leído mal el informe? - Nada de lo que decía la marine tenía ningún sentido según los conocimientos que ya tenía el contraalmirante. Encima de eso, mientras le pedía que se uniera en su cruzada para detener a los Alas Negras, aquellas posturas, que se estuviera manoseando el pelo y que dejara a la vista su entreteto y, aunque no pudo evitar ponerse algo colorado, hizo que Rikka levantara la guardia. - ¡Wowowowowo! - Empezó a menear sus manos de lado a lado, interrumpiendo lo poco que le quedaría a la semioni por hablar.- "Contramaestre" Karl, ¿verdad? ¿Me estás tirando los tejos? - Preguntó sin tapujos, introduciendo sus manos en uno de los bolsillos de su uniforme para sacar una foto. En ella, estaba el contraalmirante junto a una mujer de su edad, de pelo castaño largo ondulado y junto a una niña del mismo color de cabello que la que tenía pinta de ser su madre. Le puso la foto frente a su cara durante algo más de cinco segundos.- Son mi mujer e hija, las estrellas de mis ojos. - Sentenció, pasando a volver a guardarse la foto en el mismo bolsillo.- Así que tus encantos son inútiles frente a un hombre enamorado como yo. -Añadió, echando un último vistazo ninja al escote de Karlglass.- Y segundo, pero no menos importante, todas las unidades del archipiélago cumplimos expresa y únicamente las órdenes del almirante Yugu, salvo alguna orden puntual y de extrema urgencia como esta por parte del vicealmirante Joe. - Explicó las razones por las que el marine era incapaz de abandonar su actual puesto y, en ese momento, un edificio colapsó espontáneamente para, seguidamente, escucharse el grito de un hombre quejarse sobre sus coles.- Y ahora, si me permites, debo seguir atendiendo al resto de civiles. - Y se dio la media vuelta en pos de ayudar a ese desdichado hombre. El mensaje que le había dado el contraalmirante a la comodoro de rango confuso era extrapolable a lo que el resto de su división estaban haciendo o, mejor dicho, a la idea que planteaba el sargento de la división. Ordenar a las tropas movilizarse sin autorización del almirante Yugu, podría acarrearles meterse en un consejo de guerra tal y como el búho plateado había advertido antes de que salieran del cuartel de la marina. Por su parte, Joe Joestar había recibido y atendido el llamado de emergencia que le había dedicado su buen amigo Viktor Evans. Ante la propuesta laboral que les hacía los cazadores de Magna, el vicealmirante les negó la cantidad tan absurda que le ofrecía el enmascarado, desatando la ira del líder del gremio y colgando, ipso facto el Den Den Mushi no sin antes dedicarles unas palabras, un tanto desafortunadas, al barbudo marine. Con las cartas ya puestas sobre la mesa y con toda la avenida ya estando en las buenas manos del contraalmirante Rikka y sus unidades, la división 17 se aventuraba, finalmente, hacia sus dos objetivos. Por un lado, Joe Joestar debía llevar a cabo la misión que el mismísimo almirante le había encomendado, una misión que aún permanecía en alto secreto. Por el otro lado, Karlglass, Ryze, Apolo, Fuguwu y James debían conseguir dar con los Alas Negras y detenerlos, tal y como había designado el vicealmirante. Encaminándose ya hacia el fin de la avenida, la División 17 dejaba atrás una experiencia que, sin lugar a dudas y para bien y para mal, jamás olvidaría. En cambio, ahora se dirigían hacia un destino que, si bien está marcado, a su vez era incierto pues, debían estar más preparados que nunca para afrontar los desafíos que les esperaban.
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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (III) División 17 VS Patriota - Karlglass - 03-03-2025 Como de costumbre, mis intentos de seducción fallaron estrepitosamente. El contralmirante, por guapo y majo que fuera, ya estaba casado y con hijas y ni yo quería destrozar un amor tan puro y grande ni podía hacerlo. Además, debido a los nervios tampoco me presente con mi cargo actual, esto de los cargos de la marina era un chocho bien grande y nunca sabia bien cuantos rangos había ni en que lugar estaba yo. Solo sabia que mi objetivo es que Joe llegara a la cúspide y pudiera mejorar las cosas desde dentro. Por cierto, ¿Joe ya se había ido? Le vi alejándose mientras hablaba con alguien por el caracolofono así que no le moleste. Una vez más, tras tan breve y fatídico reencuentro, volvíamos a estar sin nuestro "padre". La verdad es que entendía que Apolo le recriminase por esto, pero las órdenes venían de arriba y poco podíamos hacer. Había estudiado anteriormente los Wanteds de nuestros objetivos, pero la verdad..no los recordaba. Por lo que había dicho Fuguwu, García Marcos no era su capitán y ni siquiera sabíamos si era el segundo al mando o si todos eran tan o más fuertes que el. En definitiva, estábamos jodidos. Pero no por ello podríamos amilanarnos ante la situación, debíamos de intentar poner en orden nuestras ideas y darlo todo para atrapar a mi autodeclarado rival y sus compañeros. Así que me acerque de nuevo a donde estaban mis compañeros para intentar animar las cosas un poco y organizar nuestro ataque. - Bueno chico, lo he intentado, pero Pryca no vendrá con nosotros. Al menos no por ahora. Putas máquinas de mierda. He estado pensando, García me derrotó, pero Joe fue capaz de acabar con su capitán y no digáis esto por ahí, pero en aquel torneo yo quedé por encima de Joe, así que es posible que aunque no sea quien está al mando si sea el más fuerte de ellos. Además, contamos con comunicación continua con la base y siempre podremos pedir refuerzos... aunque, ya que estamos solos... acercaros que os cuento mi idea...
Contenido Oculto
Tras contarle mi plan de acción en bajito a mis compañeros, como con miedo de que algún espía nos pudiera oír les pregunte a todos - ¿Qué os parece? Yo creo que es un buen plan para empezar, aunque ya sabemos que luego las cosas nunca salen como las tenemos previstas ¡Preparaos todos! ¡Tenemos que encontrar a esos piratas y cumplir nuestra misión! Y dicho esto, active mi Haki y pregunte a todos ¿Nos movemos?
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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (III) División 17 VS Patriota - James Brando - 04-03-2025 Ryze parece confiar más en las acciones de su compañera que en intentarlo por si misma. Al menos, parece más empática conmigo que de costumbre. Aunque su tono invariable y su carácter siempre han sido un misterio para mí. Enfocándome en otras cosas y rezando por qué la Fénix consiguiera su objetivo, llamo la atención de mi compañero gyojin. -Fuguwu, ¿tienes un segundo?- me acerco hacia él, mientras me sujeto el hombro dolorido con la otra mano. -¿No tendrías algún remedio o pastilla para esto, verdad?- intento mover libremente el hombro, haciendo círculos, pero se me nota tosco y con molestia. Tras la respuesta y tratamiento, es entonces cuando Karl se acerca. Rikka no piensa prestar ayuda alguna. -Mierda...- medito mientras arrugo el hocico. -Ahora sí que estamos jodidos.- Si la máxima responsable presente era incapaz de organizar unidades a nuestro servicio, nada lo conseguirá. Ni Ryze, ni Apolo bailando Samba ni un puto llamado de emergencia beibe. Encima, esta gente se ha cargado nuestra mejor baza para ganar. Nuestra única carta real para tener ventaja frente al enemigo. Las ganas de cagarme en la madre de todos los presentes se pasea por mi cabeza, pero me muerdo la lengua por no causar más problemas de los que ya tenemos. Entrar en conflicto ahora sería contraproducente. Con la posibilidad de recibir refuerzos enterrada, es momento de entender que solo nos queda nuestra valía y habilidad para superar este bache. Un bache del tamaño de una montaña. La Comodoro, una vez más al mando, nos reúne para organizar una especie de estrategia. Ella habla bajo, así que hago ademán de hacer un poco de piña, acercándome y escuchando atentamente. El plan es una locura desesperada. Y yo detesto las locuras desesperadas. Pero a estas alturas, aferrarse a un clavo ardiendo podría resultar la clave del éxito. Toca confiar, no hay de otra. -Bien...- comento cuando la jefa termina, mientras con mi mano derecha me tapo la cara. Es como si algo dentro de mi se avergonzara por estar de acuerdo con semejante insensatez. La mano resbala de la cara al mentón y, tras un suspiro, prosigo. -Intentaré cumplir mi parte de la mejor forma posible. Creo que soy el más apto para eso.- ni yo mismo soy capaz de creerme lo que digo. Pero entre la insubordinación contra un Almirante o formar parte del escuadrón suicida... Me quedo con ser el Capitán Bumerang. -¡Vamos a ello!- respondo decidio y algo más motivado frente a la petición de Karl de avanzar. Toda motivación es poca. Sin mi Stand de observación perfeccionado, apenas sería más útil que ninguno de ellos, pero usaré mí olfato y mis dotes de explorador para intentar estar a la altura. -Tucrow pudo fracasar en su intento. Pero si Yuju y Joe confían en nosotros, cumpliremos con creces y sin pérdidas.- mentira. Sería un milagro si consiguiéramos cumplir con la misión que el Zoodiacool falló. Y una fantasía que, incluso en nuestro éxito, no suframos bajas significativas. Gloria o muerte, sin puntos medios. Este es el precio de la justicia. El peso de estar en... El mismo infierno.
Aclaraciones
RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (III) División 17 VS Patriota - Apolo Bahía - 04-03-2025 Parecía que el plan de Karl de seducir al contraalmirante no había funcionado y con ello se iba la opción de que él trabajase por mí a la hora de enfrentarse a los Alas Negras. El superior apelaba al hecho de que estaba casado y que a su vez sólo obedecía al almirante por lo que seguiría ayudando a los civiles, la única verdad era que desde que llegó lo único que hizo fue fumarse un cigarro. ¿Otro caso de crecido con medallas que no se podía permitir bajar al barro como los demás? Habría que verlo. Ante tanto secretismo en el ambiente con Joe yéndose de nuevo siendo él el único que sabía de qué iba la cosa, me dediqué a escuchar lo que sucedía a mi alrededor por si podía llegar a una conclusión por mi cuenta. Karl seguía hablando de ese torneo del pasado y a medida que hablaba simplemente me limité a cerrar los ojos, apoyar mi zurda en mi cadera y con mi diestra me limitaba a frotarme la frente y los párpados con la yema de los dedos, cansado. Ante tanta charla generé un balón hecho de arena y comencé a jugar con él dándole toques, alternando ambos pies enviándolo de uno a otro sin que tocase el suelo. Hablaban de Garnet como si fuese un monstruo peligroso, la única verdad fue que en aquella taberna tuvo un trato más cordial conmigo que la mayoría de presentes, así que cada vez entendía menos la misión. Karl nos explicaba el plan que se le había ocurrido y yo seguía metido en lo mío, como quién oye llover — Haced lo que queráis — afirmé cuando pidió nuestra opinión — pero si todo este lío es por rencillas vuestras personales o por no sé qué de un torneo, la cosa no va conmigo y creo que no pinto nada aquí — mi pregunta sobre por qué llamaban criminales a los Alas Negras había sido ignorada, no sé si porque no tenían motivos para responder o porque no querían decir qué ocurría con ellos. Pelear porque sí contra alguien que no me había hecho nada malo (sino todo lo contrario) me parecía algo absurdo y sin motivación y más aún cuando eso de que eran criminales venía por parte de una gente que nos hizo desfilar con un arma que masacró civiles. ¿Éramos los buenos entonces?. — Le dije a Joe que contase con mi ayuda... pero Joe ya no está, ¿verdad?.... aunque da igual, supongo que simplemente somos fichas que arrojar sobre un tablero. Así funciona todo — dije ironizando con un desdén absoluto. Tampoco mentía, la realidad era que allí estábamos, como carnaza siendo enviados a por un grupo supuestamente peligrosísimo sin saber por qué. Con un líder que decía querer formar una familia pero nunca estaba, ni nunca contaba nada pero parecía que nos exigía que confiásemos en él pese a no habernos dado ningún motivo para hacerlo, por lo menos a mí. Dejé de dar toques con la pelota de arena, deshaciéndola en el aire e hice aparecer mi mochila a través de mi pecho para comenzar a hurgar dentro de ella — Y encima me he olvidado los auriculares en el cuartel — suspiré con plena desgana mientras volvía a guardar mis bártulos dentro de mi cuerpo arenoso, poder al menos escuchar algo de música quizás me viniese bien. Por otro lado oí como James se acercaba a Fuguwu para pedirle si podía curar su dolor en el hombro. Esa petición como si nada hubiese ocurrido, después de haberme amenazado, amenazar a Karl e intentar agredir a Joe cuando tratábamos de parar a una máquina asesina me pareció tan surrealista que simplemente me reí. Parecía que nos estaban grabando para un programa de cámaras ocultas o que éramos los protagonistas de una sitcom... empezaba a perder la cabeza y daba la sensación de que nada de lo que estábamos viviendo era real. Metí mis manos en los bolsillos de mi pantalón, respiré de forma profunda y me quedé estático esperando a reanudar la marcha. Miraba hacia arriba contemplando el cielo, con una mirada aburrida y cansada. El día se me empezaba a hacer bola.
Resumen
Bélico
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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (III) División 17 VS Patriota - Fuguwu - 04-03-2025 La tensión había casi desaparecido por completo en el manglar 69. Los esfuerzos de los refuerzos de la marina hacían avanzar en las labores de rescate y ayuda a pasos agigantados. Mientras la comodoro Karl coincidía con la opinión de James de ir a pedir apoyo al contraalmirante Rikka y sus tropas, el león mink se me acerco pidiendo ayuda con aquel brazo que le había inmovilizado anteriormente el vicealmirante Joe, al parecer le había agarrado tan fuerte que había provocado cierto daño. Consciente de que yo había sido quien le había ofrecido esa ayuda a pesar de las riñas internas y la poca gracia que me hacia la idea, la verdad es que la ayuda de James seria imperativa para enfrentar a los Alas Negras por lo que, sin responder directamente, empecé a preparar el equipamiento médico para tratarle. Por suerte había sido precavido y había traído suficientes kits para tratar a todos los miembros de la división. Señalando al suelo para que James se sentara y estuviéramos casi a la misma altura para poder tratarle el hombro, empecé a revisar aquella herida que le había dejado el vicealmirante Joe. Bajo la piel curtida de su hombro, la deformidad era evidente: la prominencia del musculo del hombro (el acromion) sobresalía, marcando la dislocación con una claridad inconfundible. El agarre del vicealmirante Joe había sido feroz y certero, un recordatorio de la brutalidad con la que regía tal como lo había demostrado igualmente con Apolo, y sin embargo también había sido limpio, cuidadoso, justo lo suficiente para poder sanar rápidamente. A la vez que empezaba a tratar a James la comodoro Karl se le acercaba al contraalmirante Rikka. Con movimientos precisos, sacando del kit médico un par de guantes estériles y cambiando los guantes de batalla por aquellos guantes hechos para la curación, los deslice sobre mis manos, escuchando el sonido seco del látex ajustándose contra mi piel anfibia. Antes de tocar al mink, inspeccione con atención: su piel seguía cálida, la circulación no parecía comprometida y aunque James había perdido cierta fuerza en el brazo, no había fractura aparente, lo que significaba que podía proceder. Mientras tanto, la estratagema utilizada por la comodoro Karl me recordó a una canción bastante popular que sonaba durante los carnavales de la isla Gyojin, por lo que en lo que la comodoro hablaba con el contraalmirante Rikka, aquella canción sonaba sin parar en mi cabeza. A mí me gusta ver con la sabrosura Con que esa morena mueve la cintura A mí me gusta ver con la sabrosura Con que esa morena mueve la cintura Empezando a tararear aquella canción y agarrando ritmo empecé la curación del hombro de James. Del kit extraje una botella de solución antiséptica y vertí su contenido sobre una gasa, limpiando la piel alrededor de la articulación con movimientos firmes pero medidos. No había heridas abiertas, solo la inflamación creciente que endurecía la musculatura alrededor de la luxación. De uno de los compartimentos de la bolsa del kit medico saque un frasco de analgésicos, vertiendo un par de pastillas en mi mano antes de entregárselas al mink. Y a mí me gusta ver su delicadeza Una mano en la cintura y otra en la cabeza A mí me gusta ver su delicadeza Una mano en la cintura y otra en la cabeza “Anda, traga, son analgésicos.” – dije a James, conteniendo las ganas de decir que no eran venenosas, o de cantar la siguiente parte de la canción que no lograba quitarme de la cabeza. Esperando a ver si las tragaba o no (aunque al final era por su bien, pues daba igual si las tomaba o no para el tratamiento, solo le ayudaría a sentir menos dolor) observe sin expresar juicio y luego saque una compresa fría, presionándola con fuerza contra la zona afectada. Sabía que el enfriamiento ayudaría a reducir la hinchazón y facilitaría la maniobra que estaba por realizar. Espere unos minutos, lo suficiente para que el frío adormeciera ligeramente el área. Luego, con la serenidad de alguien acostumbrado a lidiar con el dolor ajeno, me posicione detrás de James y deslice mi mano bajo la axila del mink. Mi otra mano se apoyó en el antebrazo del herido, asegurando un agarre firme antes de iniciar la maniobra. Cuando llega al baile llama la atención Y en el escenario ella se roba el show Baila con su estilo como un figurín Por eso es que yo digo que esa negra tiene swing Continuaba tarareando la canción que sonaba a todo volumen en mi cabeza. Mientras tanto, trabajando aun en el hombro luxado de James, con una tracción suave pero constante, deje que el peso natural del brazo hiciera su trabajo, permitiendo que la cabeza del húmero se deslizara lentamente de vuelta a su posición. Sentí la resistencia de los músculos tensos, la vibración casi imperceptible de un cuerpo luchando contra sí mismo, como quien busca luchar contra la música al bailar o contra cantar una canción que retumba en su cabeza en mi caso. Gire el antebrazo del mink león con un movimiento calculado, trazando un arco suave que terminó con un sonido sordo, un chasquido apenas perceptible en el manglar en el cual aún resonaban los pasos de los cientos de marines y civiles trabajando en recuperar la zona y ayudar a los heridos. La articulación se recolocó. Sin dar espacio a que James se desplomara por el malestar, deslice una venda de tela alrededor de su hombro ajustándola fuertemente para terminar así la maniobra médica. Con el procedimiento terminado, recogí los desperdicios dejados por aquellos suministros, limpiando cualquier rastro de la intervención y pidiendo ayuda a uno de los marines que acompañaban al contraalmirante Rikka para descartar aquellos desechos médicos. Alzando la vista una última vez hacia James, le di una fuerte (pero controlada) palmada a James en el omoplato del mismo lado de donde había curado aquel hombro en señal de que había terminado el procedimiento. No importaba cuán traicionero hubiera sido, ni cuán altanero seguiría siendo. En la misión, cada uno tenía su papel, y por esta vez, yo había hecho el mío. Y tiene swing, y baila swing Y goza swing, que lindo, swing Y tiene swing, y baila swing Y goza swing, que lindo, swing, swing, swing Apunto estaba de llegar al coro (‘moviendo la cadera, moviendo la cadera’), perdiendo por completo la noción del tiempo y la seriedad de las circunstancias cuando vi que la comodoro Karl volvía de aquella interacción y se le notaba ligeramente incomoda. Rápidamente volví a la realidad escuchando atentamente a la comodoro mientras intentaba descartar la canción de mi cabeza la cual empezaba a hacer que meneara los hombros de un lado al otro. Aunque no contaríamos con la ayuda del contraalmirante o el resto de las tropas, a la comodoro Karl se le había ocurrido una idea bastante buena sobre cómo afrontar la misión que teníamos enfrente, para lo cual asentí confirmando que estaba de acuerdo con la estrategia, agregando mi mínimo aporte a aquel plan.
Contenido Oculto
Volviéndome a colocar los guantes bélicos sobre cada una de mis manos, ajustándolos para que las puntas de las puyas de mis nudillos resaltara ligeramente, me acerque hasta donde se encontraba Apolo, aun con aquella canción rondando en mi cabeza, y le pregunte a quien otrora ya había preguntado si conocía una de las canciones populares de la isla que me vio nacer (‘El Gato Voldador’) – “Oye Apolo, el tema La Due;a del Swing, ¿lo conoces?, es otro de aquellos temazos que suenan en época de carnaval en la isla Gyojin que seguro te gustaría.”
Resumen
Haki
Gasto
Medico
inventario
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