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[EVENTO LOCAL - ESPECIAL] Por encima de mi cadáver - Versión para impresión

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RE: [EVENTO LOCAL - ESPECIAL] Por encima de mi cadáver - Joe - 14-08-2026

Podía aguantar sus golpes enclenques todo el día. Daba igual lo que hiciera, su desesperación sólo iba a encontrarse contra este muro una y otra vez. No podía superarme por más que lo intentase, porque yo me había vuelto el último hombre en pie. Me había convertido en la última línea de defensa. Ahora era el verdadero valor de una fortaleza encarnado en una persona. Yo... era la justicia.
Fue entonces cuando Yojimbo junto con sus extremidades florecientes una masa grotesca que acabó pareciendo un gran puño. Sonreí mirando aquella monstruosidad bizarra alzarse sobre mi cabeza y amenazar con impactar de lleno, alzando ambos puños recubiertos en Busoshoku y me preparándome para aguantar ese golpe. Una vez más. Una única vez más. Esta era la prueba de resistencia que sólo alguien como yo, el guardián del norte, el portador del Genbu, era capaz de soportar. Un puño más grande que el de un gigante.



[Imagen: juMkp8F.png]


El impacto fue colosal y lo sentí en cada poro de mi cuerpo, pero no cedí. Los pies se me clavaron en la madera del puerto agrietándola, y mis antebrazos sintieron el empuje y el daño de aquella mole. Kida alzó la cabeza y se unió al aguante y la resistencia, demostrándome que no estaba solo. Ella iba conmigo protegiéndome la espalda y ayudándome en todo momento. No estaba solo. Recordé cuando conocí a Vulkan, mi primer compañero, y cuando juntos nos enfrentamos a Sohem... Mi pie izquierdo retrocedió un poco. Recordé cómo Sephiroth, Minato y Karlglass se unieron a la división y partimos hacia los Cabos Gemelos... Ahora fue mi pie derecho el que retrocedió un poco más. Recordé cómo enterramos a Minato y Vulkan y me juré no volver a perder a ningún amigo más frente a sus tumbas. Junté la cabeza con mis antebrazos para tratar de resistir mientras abría la guardia de las piernas para ganar equilibrio Recordé cómo conocí a Viktor, siguiendo la pista de Nimda Leyos y cómo combatimos codo con codo reforzando nuestra amistad en la batalla... Un grito visceral y cargado de rabia salió de lo más profundo de mi garganta, expulsando saliva con los ojos desorbitados mientras hacía mi mayor esfuerzo por aguantar. Recordé cómo volamos hacia Skypiea... El grito fue tan potente que la saliva se convirtió en sangre. Recordé cómo conocimos a Tucrow en este mismo lugar... Mis brazos flaquearon y cedieron, cargando todo el peso del golpe en mi cráneo, inclinando la cabeza y arqueando la espalda para ganar más punto de apoyo, sin dejar de gritar Recordé como despedimos a Ikirami, de quien estuve enamorado en secreto, a Sephiroth, mi gran amigo y confidente desde el comienzo, a Tenma el joven con sueños e ilusión, y a Daisen, el gigante noble que nos alegraba con su mera risa... — ¡Yo soy! — Recordé recibir a Ryze, a James, a Fuguwu y a Apolo. Recordé cómo resurgimos nuevamente como el símbolo de la justicia en nuestra franja de avance del Grand Line... Kida sucumbió a la fuerza del impacto y cayó repelida hacia atrás. Recordé cómo luché contra Yojimbo en aquella biblioteca, y cómo lo entregué en esta misma pasarela al bueno de Daisen hacia tantos años... Era incapaz de alzar los brazos, que había perdido el Busoshoku, pero me negaba a inclinar la cabeza y continué aguantando. Recordé cómo el Almirante Markus me entregó forzosamente este poder... Recordé llegué a Sabaody escoltando al Almirante Yugu... Recordé luchar junto a mis amigos contra un Yonko... — ¡El bastión! — Recordé enterrar de nuevo a Ryze, a James y ver desfigurado por completo a Apolo. Recordé que no era lo suficientemente fuerte para protegerlos... Mis pies se arrastraban por la madera lentamente, hacia atrás, cediendo ante el impacto de su golpe. Recordé cómo Tucrow reclamó mi expediente entre sus hombres y cómo fui yo esta vez el que dijo adiós al grupo, avanzando hacia el mañana sin ellos a mi lado... — ¡El último hombre en pie! — Recordé esa despedida con Fuguwu, con Apolo, con Karlglass mi mano derecha, y con mi buen amigo Viktor. — ¡LA JUSTICIAAAA! — Recordé cómo le entregué mi mechero para que lo pasase a quien pudiera portar mi legado algún día... Mi cuello cedió y el impacto dio de lleno en mi cuerpo, desactivando mi Busoshoku por completo y haciendo que tuviera que asumir ese impacto al completo.

El golpe fue tan brutal que me desplazó varios metros hacia atrás y me rebozó por el suelo, pero cuando quise alzar la vista, Yojimbo estaba frente a mi mirándome con desprecio y me propició un pisotón contra la tráquea. Tosí sangre al momento y 
agarré con mis dos manos su pierna en un acto reflejo, y entonces escuché el comentario más cínico y más disociado de la realidad que había escuchado en mi vida. ¿Qué pretendía que hiciera un héroe? ¿Dejarle salir de la cárcel sólo porque me lo pedía? Era un criminal. Había robado a personas inocentes. Había matado a personas inocentes. Había desatado su ira simplemente porque las cosas no eran como él pretendía que fueran. Había dado rienda suelta a un grupo de criminales a cada cual más peligroso y les había dado alas... esas malditas alas negras, para que prosperasen en la criminalidad.
¿Qué se supone que tenía que hacer un héroe? Pues lo que estaba haciendo. Empleando cada gota de mi ser en aguantar, en contenerlo, en hacer que no pudiera salir de aquí y en devolverle al lugar en el que debía estar: Impel Down.

Entonces dio un segundo pisotón en mi cuello, y retiró el pie preparado para asestarme un puñetazo hacia el rostro. Había perdido mi transformación momentáneamente, y el acceso a expandir mi haki, tanto para defenderme como para prever los veloces movimientos de mi oponente. Sólo podía encajar este golpe, y aunque me doliese el cuello de aguantar el impacto, podía aguantarlo. Sólo era cuestión de encajarlo, volver a levantarme y acabar con esto, pues Yojimbo estaba completamente agotado y no sería capaz de aguantarme un golpe a toda potencia.

— Sólo eres un fraude con suerte y un linaje —

El impacto fue seco contra mi cuello. Escuché cómo se rompía una rama de madera, reverberando en todo mi cuerpo como un eco fatídico. Sentí un hormigueo generalizado y después de una sensación de comezón una calma absoluta, con un pinzamiento en el cuello. Sentí cómo la consciencia se me iba apagando... ¿Acaso me había golpeando tan fuerte? Mis ojos se entrecerraban viendo a Yojimbo frente a mi, y aunque intenté mover mi mano para detenerlo, no fui capaz de moverla.

— Nunca serás... libre... Alas... Negras —

Todo se volvió oscuro.





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RE: [EVENTO LOCAL - ESPECIAL] Por encima de mi cadáver - Yojimbo - 15-08-2026

Sus manos se aferraban prácticamente sin fuerza sobre el tobillo del pie que apresaba su cuello, en cuanto alcé de nuevo la pierna sus manos se soltaron. Mi pie volvió a impactar contra su maltrecho cuello y pese a ejercer una violencia extrema contra él no era suficiente como para detener su voluntad guerrera. Antes de terminar con todo me dijo que era un fraude con suerte y linaje. Mala tuya, Joe, la suerte que tuviste en la batalla de la biblioteca ahora me sonreía a mi.

Mi puño bajó como el mazo de un juicio contra su garganta, que se fragmentó por dentro. Noté como los nudillos de mi mano se retorcían de forma grotesca contra su piel, hace unos minutos impenetrable. Aunque había salido vencedor tenía que resaltar que su fortaleza física era la más bestia y completa que había llegado a observar jamás. Era consciente de que los errores que cometí cuando me detuvieron habían sido los mismos que los que había cometido el marine, que yacía tendido en el suelo a mis pies. Yo sólo había ganado porque él me había subestimado, y aunque le vencí de un sólo golpe, si él no hubiera notado mi debilidad jamás podría haber sobrepasado su defensa. Pero las cosas habían sucedido como debían suceder, la libertad de elección volvía a ganar. Sin dogmas, sin reglas.

Se quedó inconsciente tras decir que nunca iba a ser libre, le miré con lástima mientras se quedaba inconsciente y me agaché sobre mis rodillas. Posé mi mano derecha sobre su hombro y le pegué un par de toques de complicidad.

-Si crees que no soy libre, en cuanto te recuperes, ven a buscarme.

Me puse en pie e hinche el pecho, inundando mis pulmones con el olor del mar salado. Posé mi mirada sobre el horizonte y una sonrisa se dibujó en mi rostro. Era la sonrisa de un tonto que se acababa de dar cuenta de que, pese a lo que le dijeran, era libre de nuevo. Sin saberlo, había vuelto a nacer. Mi cuerpo adelgazó de repente y mi rostro envejeció, era el efecto secundario de haber usado el "Mazo Opalescente", pero ya nada me podía parar.

[Imagen: fPVni0Z.jpeg]

-¡ALAS NEGRAS! -grité. -¡EL FUTURO REY DE LOS PIRATAS HA VUELTO! ¡¡KIIIKIKIKIKIKIKI!! -reí sin control mientras la prisión era cortada por una onda de energía enorme.

Me giré sorprendido pero al momento continué riendo, el mundo se había vuelto loco. Nada volvería a ser lo mismo y sin saberlo acabábamos de cambiar el curso de la historia. ¿Era el primer pirata que conseguía fugarse de Impel Down?

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RE: [EVENTO LOCAL - ESPECIAL] Por encima de mi cadáver - Voz Seductora - 19-08-2026


Impel Down fue seccionada en dos.

Aunque fue un corte producido diagonalmente de forma vertical y no afectó la estructura de la cárcel como tal, gracias al esfuerzo del Almirante Tucrow, a costa de su propia vida, salvando las de todos los funcionarios con vida de la prisión, indistintamente de si eran pertenecientes al Gobierno Mundial o a la Marina en si misma.
Theodor Crowells yacía tumbado de costado, con las rodillas dobladas. Sus manos habían sido segmentadas a la altura de las muñecas y su cráneo había sido cortado por encima de las cejas descubriendo la tapa de sus sesos y esparciendo sangre y vísceras por aquella abertura. Muerto, con los ojos abiertos y rodeado de los fragmentos de sus espadas quebradas en la batalla era el primer cuerpo frente al corte que el Puño de la Revolución transformado en el Emperador de los Lunarian había hecho con su legendaria espada. El hombre frente a la línea que separaba lo que se quedaba en Impel Down, y lo que habría de escapar de ella.

Los prisioneros que habían sobrevivido, estaban conscientes, o podían moverse, habían conseguido avanzar hasta esta parte del nivel y se desplazaron como una marabunta enfurecida en dirección a la puerta, ante la desesperada andanada de disparos de los soldados y guardias de la prisión, que trataban de retenerlos desde el lugar apartado y a salvo en el que Tucrow los había puesto por si no conseguía desviar el corte. Cuando llegaron frente a la gran grieta y mientras esa parte de Impel Down se desplazaba para soltarse y mostrar los últimos rayos de luz del día, saltaron el corte ignorando el cuerpo de Tucrow cuyos ojos inertes reflejaban la huída más grande de estas instalaciones.
Los prisioneros adelantaron a Yayojimbo y a sus dos nuevos acompañantes: Urutora, el Arkano, que cargaba a Strahd Nanashi en su hombro, y Karamel Knight, el Ex-Shichibukai, que cargaba a La Reina Okama Aspros en sus brazos, saliendo al exterior abriendo las puertas con fiereza y gritando como lobos a la luna.

Yayojimbo miraba serio y triste el cuerpo de Tucrow. Si bien esto era un gran paso para la Revolución, al quitarse un Almirante de encima, otro vendría en su lugar. Y Tucrow si bien era muy poderoso, era un Marine honrado y justo.
Apretó en la mano la empuñadura de Gran Samsara, y creando un nuevo portal a su lado, entregó la espada y sacó la mano para poder cerrarlo nuevamente — Un gran guerrero en el bando equivocado — y entonces tocó su cara con sus dedos para deshacer la transformación, con el sonido característico de la burbuja, volviendo a la apariencia de Yojimbo Segundo, el Puño. Encaró su rostro hacia donde sabía que estaban a salvo las tropas de Impel Down y aliados y llevando los pulgares a sus sienes hizo el gesto de saludo marcial oficial revolucionario, sacando la lengua y "saludando" a los Marines.

— ¡¡LA LLAMA DE LA REVOLUCIÓN HA COMENZADO!! —

Tras aquel grito, deshizo la postura y se llevó el puño al corazón, enfocando la cara en dirección a donde sabía que estaba el cuerpo de Tucrow mientras los prisioneros seguían cruzando la franja del corte en hordas — Te recordaré, a ti y a tu enorme espada — y se giró sobre si mismo para encarar la luz que brotaba por la puerta abierta, comenzando a caminar — Eso... eso dijo ella... — musitó visiblemente afligido por esto, empezando a ser seguido por Urutora y Karamel Knight cargando con sus respectivos fardos — Mrok'wu akaat — dijo Urutora reverenciando con la cabeza al difunto almirante, mientras que Karamel Knight se limitó a mirar con el hueco inexpresivo del visor de su armadura de caramelo sin mencionar una palabra, y ambos cruzaron el umbral de la puerta.


...



Fuera, en el puerto, un Yojimbo demacrado por el uso de su habilidad más letal trataba de recuperar el aliento junto a un cuerpo inmóvil e incapacitado de quien antaño fue uno de los héroes en ascenso más reconocidos e importantes de la Marina, Joe Joestar. Abrió los ojos en un último intento de resiliencia, sin poder mover ni un músculo, contemplando impotente como hordas y hordas de prisioneros salían del lugar y tomaban el muelle. Sus ojos derramaban lágrimas, y ni un sonido se producía de su cuerpo derrotado. Su estado de salud era incierto, pero no había duda de que no podría oponerse a todos aquellos que brotaban como hormigas, evidenciando una de las derrotas más cruentas y duras para la Marina y el Gobierno Mundial.

Tres miembros del Zoodiacool muertos, entre ellos su fundador y líder. Uno incapacitado. Dos en estado desconocido, pero derrotados. El jefe de la guardia de la prisión mutilado con un brazo amputado y un ojo cercenado. El Alcaide y el Vicealcaide derrotados con heridas graves. Cuatro de los seis Guardias Infernales muertos. Todos los Bomberbells derrotados con heridas graves. Y de los 5.000 guardias que inicialmente había en las instalaciones, 2.347 murieron en la incursión.
Por el lado de los prisioneros, ninguno escapó del Nivel 6 gracias a la intervención temprana del Alcaide Imsiul. Escaparon 800 presos en el Nivel 5, otros 1200 en el Nivel 4, y 2200 presos en el Nivel 3. Eso, sumado a otros 1800 presos en el Nivel 2, y 1500 en el Nivel 1 hacían un total de 7.500 presos.
De los cuales fueron abatidos 4.069 presos, incapacitados 1.091, y detenidos en sus celdas 348 presos, haciendo un total de 5508 bajas, y un total de 1992 presos libres que salieron de las inmediaciones de Impel Down, y abordaron los navíos del puerto.

Karamel Knight, tras entregar a Aspros a Yojimbo Segundo, tomó uno de los barcos, seguida por 330 presos que lucharon a su lado en el Nivel 3 y que ahora le juraban lealtad, zarpando con la idea de reencontrar a los miembros que quedasen de la antigua tripulación de los Piratas Candys y reforjar la banda para continuar navegando por el Grand Line y el Nuevo Mundo.
Los otros 1662 presos subieron a bordo con Yojimbo Segundo, Yojimno Tercero y Urutora, junto a los cuerpos inconscientes de Aspros y Strahd, al galeón en el que habían venido los dos "rescatadores" del heredero de Skypiea y zarparon rumbo a la libertad, dejando Impel Down en ruinas, y al héroe Joe Joestar llorando de impotencia y rabia tendido en el suelo sin poder mover ni un músculo, viendo cómo su justicia era pisoteada.
Más tarde se supo que de aquellos 1662 presos, un total de 700 sumando ambas partes, se pusieron a las órdenes de Strahd Nanashi y Urutora, quienes se aliarian como Co-Capitanes de una nueva banda, los Piratas Bombing Stars, y comenzarían sus andanzas con ese mismo galeón una vez dejaron en tierra a Yojimbo padre e hijo, y a la aguerrida y valiente Reina Okama, Aspros. Los 962 miembros restantes de los presos volvieron a dividirse, yendo 262 de estos con El Puño a formar parte de la Revolución, y quedando 700 presos de Impel Down, de distintos niveles y fuerza, rindiendo vasallaje a quien consideraban que era el elegido de los dioses, y el hombre milagroso que había desatado aquella fuga, con una devoción absoluta y entregada totalmente a Yojimbo Lemarcus Cornell Yamamura Tercero.


Una estación después navegando, Urutora y un ya recuperado Strahd dejaron en las costas de Punk Hazar a Yojimbo hijo, su padre, los 262 fieles a la Revolución, su nakama Aspros, y sus 700 fieles a los Alas Negras, marchándose sin desembarcar prometiendo verse más adelante en el futuro, a tiempo de cruzar con un navío de la Revolución de el Puño, 'Scott Boss', que recogió a Yojimbo Segundo y sus 262 nuevos militantes de la Revolución para zarpar de nuevo hacia sus propias aventuras, despidiéndose de su hijo con un mensaje fraternal.
— ¡¡Recuerda lo que te he dicho Yoji!! ¡Para tener una buena condición hay que trabajar, hay que aprender, hay que comer, hay que descansar y también hay que jugar! ¡No mezcles nunca coco y col con boniato o en el váter pasarás un largo rato! ¡¡Y aléjate de las pelirrojas, que las carga el Gobierno y sólo traen ruina!! ¡¡Y mantén siempre esa cabeza firme, tiesa y dura!! — tomó aire hinchando mucho su pulmón y llevando ambas manos a los lados de su boca gritó, antes de alejarse con su enorme sonrisa a bordo de su navío. 

— ¡ESO ME DIJO ELLA —
— ¡QIQIQIQIQI! —


Y fue así como por fin, después de tantos años, Yojimbo Lemarcus Cornell Yamamura Tercero, dejó atrás el infierno ardiente del Nivel 4 de Impel Down y pisó con sus pies descalzos la arena de una playa, en la que tierra a dentro le esperaban sus nakama. Libre.




Evento

¿qué ha pasado en impel down?

Recompensas

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RE: [EVENTO LOCAL - ESPECIAL] Por encima de mi cadáver - Suske Ocheja - 19-08-2026


Zi, zoy yo de nuevo. Y me voy a tomad la moleztia de ezplicadoz con todo etalle lo que ha ocudido dezde que apeté el botón, podque no oz habéiz entedado de nada. Como ya tenía pevizto, todaz laz puedtaz ze abieron. Ezo malo, ¿vedá? Puez no, a menoz que zeaz un madine. Ahoda que lo pienzo, no me guztadía nada zer hoy uno de ezoz guadiaz de Ipe Daun... Hoy ze quedan zin come. Al menoz Yojimbo y loz otoz pudieron zubir a la zupedficie. Ezo bueno, ¿vedá? Pada elloz, clado.

En dezumen, mi mizión había zido todo un ézito, pedo puedez volved a zentarte. No lo hago pod loz aplauzoz. ¿Y pod qué lo hacez? Te pdeuntaráz entoncez. Ezo fácil. Podque puedo. Zi no pudiera no lo hadía, ¿vedá? Puez ezo. Lo que pazó dezpuéz lo tengo un poco bodozo, podque como zabreiz, yo eztaba ocupado zubiendo ezcaledaz. ¿Zería yo el que peor lo eztuviera pazando en eze momento? Pobablemente. El dificio eztaba muy mal conztuido, en cuaquier momento ze venía todo abajo.


Toy canzado y empapado en zudor, pedo como todoz dependen de mí no puedo dendirme. No zé cuántoz calonez he zubido ya, tal vez cuadenta y doz. ¿A ver? Puez no, edan ziete. Ez que con tantoz gditoz ze me ha ido la cuenta. ¿Pod qué eztarán todoz tan azuztadoz? No zon elloz loz que tienen que zubir eztaz ezcaleraz… En fin, un gdan poder dequiede una gdan dezponzabilidad. Oz avizo cuando llegue. Ezpeda, ¿ezo eda un temblor? No zi al final el zuelo ze va a caer de vedá.

Unos minutos más tarde…

Pod fin. Llegué juzto a tiempo pada zalvar la zituación. ¿Haz vizto qué dápido zoy? Pod ciedto, al final el dificio zí ze cayó, mida que lo avicé… En fin, ahí adiba eztaban todoz miz amigoz: Yojimbo, un abuelo dezconocido, Azpdoz, el cadamelo… y no me acuedo de máz podque edan mutos y loz conocí eze día. Fui a acedcadme a elloz, pedo… ¡Eh, un momento!...


¡Eh! ¿Dónde váiz todoz?... Ze zubían a un badco que lez ezpedaba en el puedto de Ipe Daun. También eztaban los pdezoz fugadadoz… ¡Ezpedadme! Ni ziquieda me había dado tiempo a dezpedidme. Ez máz, cdeo que ni me pdezenté.

Codí con todaz miz fuedzaz, pedo me topecé y no pude llegad a tiempo antez de que el badco zadpada. Y encima ze me caían loz mocoz. ¿Ze acodadán de mí allá donde eztén? Levanté mi  manita y lez zaludé a todoz mientaz ze alejaban. Ezta hiztodia había llegado a zu fin y zegudamente no noz volvedíamoz a ver nunca máz. Tizte, ¿vedá? Ahoda cada uno tenía que zeguir con zu camino.

Zolo y abandonado dejé de zentir miz deditoz pod el fío helado del inviedno. Aun azí, no dejé de mover la manita ni un zegundo, ni cuando el badco ze camufó con el hodizonte. – ¿Mi nombdre? Mi nombde ez Zuzke Ocheja, pedo podéiz llamadme… hédoe.
 
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Off



RE: [EVE NTO LOCAL - ESPECIAL] Por encima de mi cadáver - Pandaman - 20-08-2026

RECOMPENSAS

Yojimbo

Aspros