[Pasado][Fic] - "Suerte" (Parte 5)
#1
PARTE 4


Estaba corriendo con todas mis fuerzas. Esta vez iba más atento por donde pisaba, no quería tropezarme de nuevo. Aquellos dos piratas eran insistentes, no se iban a parar ante nada con tal de cogerme. Según avanzaba hacia delante, empecé a ver gente y edificios entre los árboles. Hice bien en seguir mi instinto, era una especie de pueblo, o villa, o lo que fuera, en ese momento me daba igual. Había gente por todas partes, quizás era mi oportunidad de pedir ayuda, o incluso de que los piratas parasen en su intento de atraparme. Fuera lo que fuera, seguí hacia delante, adentrándome ya de lleno en el pueblo, y dejando atrás el bosque. Miré detrás de mí, y para mi sorpresa, esos dos piratas todavía insistían. - ¡AYUDA! ¡PIRATAS! ¡ME QUIEREN MATAR! - Grité para ver algún tipo de reacción, pero fue en vano.

Los dos piratas no paraban, y la gente de la ciudad solo contemplaba horrorizados la escena. No querían jugarse la vida ni mancharse las manos de sangre por un crío en problemas como yo. Empecé a ir al lado de los puestos comerciales y de la gente que estaba allí comprando. Pero nada, solo se apartaban, algunos chillaban de la situación, pero no había manera. Estaba claro, tenía que huir yo solo por mi cuenta. Empecé a tirar al suelo todo lo que encontraba en las tiendas, para poder crear algún tipo de obstáculo a los dos piratas, intentar que se tropezaran... cualquier cosa me valía en ese momento. De repente vi un puesto en el que había barriles grandes. Según me acercaba, el olor a la cerveza se adentraba por mi olfato. Había varias pilas de 2 barriles, no eran necesarios más de estos. Vi una oportunidad de oro.

Llegué al puesto, me situé al su lado derecho, y empecé a empujar una pila de barriles. Mi intención era crear una cadena con el resto, y obstaculizar todo lo posible a los dos piratas - ¡Me caguen tus muertos niñato! - Dijo el dependiente de la tienda, pero me dio igual. Era una pena que la cerveza se echara a perder. Se podría haber servido bien fresquita para beber, o incluso cocinar. Conseguí mi propósito, todos los barriles empezaron a caer como fichas de dominó. Corrí de nuevo y miré detrás de mí, y para mi suerte el primer pirata que iba por delante se los comió de lleno. Se cayó al suelo y empezó a rodar como si fuera uno de ellos. - ¡Bien! - Pensé rápidamente mientras corría. Pero no hubo tanta suerte con el otro. Siendo más ágil, esquivó los barriles, incluso algunos los sorteó saltando por encima de ellos. Todavía no había acabado, pero al menos gané algo de ventaja.

Sin darme cuenta, cuando volví a mirar delante de mí, me di de lleno con un hombre que pasaba por allí. Impacté con él y me caí de culo hacia atrás un poco. - ¡Joder niño, mira por donde vas, casi me tiras la compra al suelo! - Estaba en medio de una gran plaza alborotada de gente por todos lados. Iba a pedirle ayuda, pero ni siquiera me dio tiempo. Sin más dilación, sentí como algo me cogía del cuello de la camiseta, me levantó y me giró hacia su dirección. Era el segundo pirata, me alcanzó. Era mi fin. - Joder niño, hay que reconocer que tienes agilidad. E ingenio, mi amigo sigue rodando por ahí atrás - Me dijo riéndose mientras me miraba a los ojos. - Si te piensas que por estar aquí rodeado de toda esta gente no vamos a matarte, eres un iluso. Esto es lo que significa ser pirata - Acto seguido, saco una pistola y me apuntó al pecho. Estaba muerto, no me lo podría creer. Era mi fin. El miedo me consumía por todos lados. No sabía qué hacer. Cerré los ojos, intentaba controlar mi cuerpo, pero no podía - Que te den, niñato de los cojones - Dijo el pirata, y de seguido, sonó la pistola disparar - ¡BUM! -

No sé muy bien que pasó. Estaba respirando. También escuchando a la gente gritar, los pasos de estos corriendo de un lado para otro. - ¿No debería estar escuchando estas cosas si estoy muerto, no? - Pensé. Era muy raro todo. No entendí nada. Así que poco a poco abrí los ojos.

Estaba viendo el suelo, es como si estuviera tumbado en él. Veía borroso todo. Miré hacia los lados y tal y como pensé, la gente corriendo y gritando. Entonces, miré enfrente de mí y vi unos pies delante. Levanté la cabeza y... allí estaba el pirata. Me estaba mirando. Pero, era como si el fuera muchísimo más alto. Si ya de antes lo era siendo yo un crío, ahora lo sentía mucho más. Estaba confuso - Niño... ¿Cómo cojones has hecho eso? - Dijo el pirata mirándome con una cara de muy mal humor, rechinando los dientes. No entendía nada, no sé a qué se refería. Poco a poco empecé a despejarme, la visión empezó a ser más clara. Me dispuse a levantarme del suelo. Empecé a elevarme, pero era... raro. En ningún momento usé las manos para ayudarme, simplemente lo hice sin pensarlo, pero me di cuenta igualmente.

- ¿Qué está pasando?... - Dije lentamente, mientras bajé la cabeza para mirar hacia abajo, para observar mis pies. Pero... no vi mis pies. Vi un cuerpo alargado, con escamas, incluso podía escuchar un ruido similar a cuando agitas un bote de arroz o semillas. Empecé a ponerme nervioso, a entrar en pánico. Aquello que estaba viendo con mis propios ojos y se movía era yo. Era una serpiente de cascabel, era yo. Era una jodida serpiente de cascabel que hablaba, y era yo.

- ¿¡QUE ES ESTO!? ¿¡QUE ESTÁ PASANDO!? ¡QUE ALGUIEN ME AYUDE POR FAVOR! - Grité desesperadamente.

PARTE 6
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