Titi me preguntó [Miyori | Pasado]
#11
Su atención a mi alrededor me daba regocijo, mis alas ligeramente abiertas hacían sombra, una postura natural, relajada. Con la mirada la seguía a su alrededor todo el tiempo, ya que mis pasos largos hacía que ella diera dos en lo que yo daba una por lo que debía estar atento de no dejarla atrás sin intención. Una satisfacción de tener su atención y de arrastrarla poco a poco hasta afuera de su responsabilidad como encargada del bar, se sentía dulce como un ponque esponjoso. 

— Voy, Es que recién llegué, no se donde puedo quedarme y tampoco tengo mucho de lo que disponer. Quería conseguir un lugar donde me dejaran quedarme y yo les puedo colaborar. Tambien quien me ayudara con chamba.— Ella había actuado como alguien que le gusta ayudar a los demás y no es violenta, pudo entrar a golpes con los borrachos y no lo hizo. Trataría de sacar un poco de provecho de la situación. — También es que esta isla parece un paraíso, me gustaria conocerla y así saber si me gustaría quedarme más tiempo.— Exponer mis razones era con la clara intención de convencerla de ayudarme. 

Caminamos observando las casas que no estaban por la calle principal, disfrutando de lo que no todos apreciaban a la vista. Si bien mis pasos adelantaba sin esfuerzo buscaba que ella estuviera delante de mí todo el tiempo. — Este lugar es todo un paraiso tropical, me encanta el sol y lo tranquila que son las playas de por estos lugares.— Para alguien que viene escapando de tierras como lo es sorbet y en una temporada invernal, este lugar a mi me encantaba y a priori me gustaría saber de mano de un local todo lo que me puede ofrecer. 

— ¿Y como una chica tan joven terminó trabajando en una taberna, no es como arruinarte la imagen? Cuentame un poco de ti. Comenzando por cómo te llamas.— Me había percatado que no tengo ni idea de como se llama esta pelirroja y por ende no tengo cómo nombrarla. Llamarla por un mote o apodo según su fisico no era lo mio, no sin la confianza adecuada y se ve que es una niña. No deseo crear ese tipo de vínculo de confianza todavía.
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#12
Mis pasos eran más rápido de lo acostumbrado a caminar, y claro, con la diferencia de estaturas era evidente que los paso de Heras era mucho más extendidos, sin embargo, fue todo un caballero a reducir su ritmo normal, inclusive podría decirse que iba a una ritmo casi como el de un caracol. Y eso me causaba gracia como cierta felicidad de que me tomase en cuenta en algo tan pequeño como eso. Caminaba con las manos entrelazadas detrás de la espalda mientras avanzabamos entre las pintorescas calles del pueblo de Baquella, entrando en la zona donde se apreciaban más las viviendas adornadas con macetas floridas, plantas, y más de alguna fachada con su ropa tendida, y es que en esta isla siempre hay buen clima para todo. Al escuchar sus palabras y lo que me explicaba, sentía de cierta forma que sería bueno tenderle la mano de alguna forma, una sonrisa suave se dibujó en mis labios como si hubiera encontrado la solución de sus problemas.

— Bueno… — murmuré algo dudosa de sí era una buena idea, pero después de escucharle no podía simplemente no pensar en querer ofrecerle ayuda, aparté unos de mis mechones frontales detrás de mi oreja para que pudiese ver mi rostro con mayor sinceridad al hablar. —- si de verdad no tienes dónde pasar las noches, podrías quedarte en mi casa por unos días. — Mi mirada volvió al camino con una sonrisa segura de mi propuesta.

—- No es una casa muy grande ni lujosa, pero… tenemos espacio de sobra para que puedas descansar durante las noches…. —-- Proponía mientras pensaba en mi hogar, encantadora, y muy hogareña. —- Vivo con mis dos hermanos mayores y mi padre, de hecho, tengo tres hermanos mayores, pero el primogénito ya se casó por lo que nos sobra una habitación, no sería problema brindarte hospedaje… bueno… siempre y cuando no te moleste un ambiente ruidoso jajaja, mis hermanos son un caso especial, tal vez incluso se terminan haciendo muy amigos. —-- Una pequeña risa se me escapó de mis labios antes de continuar, puesto que cuando imaginé la escena en mi cabeza fue más divertida.

—- Respecto al trabajo…. mi familia tiene una pequeña pescadería en el puerto, es un negocio bastante humilde, nada extraordinario, pero siempre necesitan ayuda cargando cajas, limpiando pescados o atendiendo a los clientes cuando el muelle está concurrido, o quizás te lleven en su bote a pescar…—- explicaba mientras recordaba el oficio de ellos, si, no importa si es pequeño el negocio, hay muchas cosas por hacer cada día, y eso detuvo mi andar a lo que giré a mirarlo en cuanto a su físico, evaluando su complexión y aquellas grandes alas negras que proyectaban sombra sobre el camino.

—-- Con tu tamaño, seguro podrías ser de mucha ayuda, no te harías rico claro… —-- explicaba con una sonrisa calmada y cálida —- pero al menos ganarías algunos berries mientras decides qué rumbo tomar después.

Retomé la caminata cuesta arriba ya que Baquella era un pueblo en cimientos montañosos por lo que todo parece ir hacía arriba como cuando estás en la cima y todo parece ir hacia abajo. — Además, así podrías conocer Baquella como se debe, el puerto al amanecer es uno de los lugares más bonitos de toda la isla, el clima es agradable, las personas de la isla son encantadoras, hay muchos establecimientos de todo tipo en el puerto por lo que tienes variedad de platillos deliciosos.

Cerré los ojos por un momento como si evocara ese escenario dentro de mis recuerdos, después de todo, lo tengo tan presente en mis recuerdos gracias a mi día a día, paisajes hermosos que atesoro con cariño.

—- Creo que sería un buen comienzo para alguien que acaba de llegar y claro que me haría feliz de poder ayudarte, ¿Mi nombre?, lo dije antes en el bar jajaja —- dije calmada mientras lo miraba ahora sin detener mi andar frente a él. —- Miyori Hoshino.

—- ¿Arruinarme la imagen?, ¿porque sería eso? —- y pregunté con toda la ignorancia del mundo puesto que un bar solamente es un establecimiento donde consigues comida y licor, ¿que tenía de malo eso? —-- Digamos que debía dejar un pedido de la pescadería…. pero el dueño me dejó cuidando el bar, creo que se le olvidó que tenía personal para eso jajaja.
[Imagen: miyoocheja.png]
Cita Diálogo / Habla / *Piensa*
[Imagen: file-000000008bfc822faef83e223001f3f5.png]
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#13
La escuché, con atención, no la de un monje que medita y escucha hasta las plantas hacer la respiración invertida. No, pero sí lo suficiente para notar que las cosas no iban bien. Se sentía apego y eso no me va, no me encanta. Además de que es una niña, no sabe en quién está confiando. Sus palabras desvelaron que está dispuesta a ayudar a los demás. Con otras personas y con su padre, si la matemática no me falla, dos mas dos mas uno son mucha gente y yo allí no voy a venir a romper un equilibrio. No el de ellos, hablo del mío. Le haría un favor, uno sano, uno útil. 


Me detuve mostré mi palma, de la misma manera le dí unas palmadas al joven Miyori. Sin fuerza, más allá del peso mínimo del contacto. Por la diferencia de alturas no presentó esfuerzo alguno. Una chica que admira mucho el lugar donde vive, pero nuestro camino con las demás personas en el suyo, como una partícula de arena en la playa. Me detuve y observé como ella disfrutaba de su momento de introspección en una completa ataraxia. No quise ser rudo con ella en ningún momento. 


— Heras, como cuando dejas de ser o como cuando se acaba una monarquía. —


Aclaré, sin apellidos que me acompañen una palabra más, de uso común. Esa era mi nombre, sin mas que agregar, ya que tener un nombre largo implica saber quien es tu familia, saber de donde provienes, algo que llevas con orgullo y lo presentas a los demas o un peso que te puede tocar cargar. — Gracias, pero no gracias, me presentaré con tu padre en el puerto en la mañana entonces, le diré que llegué allí recomendado de tu parte. Pero no más.Igual, gracias por contarme un poco de lo que debo conocer.—


Extender ese momento podría crear un apego, un apego que necesitaba evitar. ¿La situación cambiaría si Miyori fuera una adulta independiente? Si, seguramente si. ¿Lo mal interpretaría? Bueno, un poco, también, que una mujer soltera te ponga su casa a disposición es un poco sugerente si te parece atractiva. Debilidades de mentes que se sugestionan fácil. ¿Es la principal razón por la que negaba su hospitalidad? No. La verdad, no me encantaba apegarme con la gente y ella en el momento comenzó a mostrar una ayuda que traspasaba lo permisible. Incluso hacer una actividad juntos era previsible, pero aceptar presentaría un apego a ella de mi parte y me negaba. La casa de su familia, conocer a sus hermanos, llevarme bien con ellos. Nada de eso pinta bien. 


No quise ser grosero con ella, no me iba eso, la verdad siempre quería proveer un trato a los demás como me hubiese gustado que me tratasen a mi, pero esta vez buscaba desplazarme sin hacer daño y hacer la mínima coyuntura. Recogí mis manos y las lleve una a mis espalda similar a la pose de ella y le mostré un pulgar arriba antes de que mis pasos la rodearan y siguieran caminando por aquellos caminos adoquinados. Le hice un gesto de quitarse el sombrero y seguí caminando, pero abriendo mi camino, buscando seguir y encontrar un lugar donde me permitieran quedarme, alguna mujer viuda o casada o chica rebelde me daría asilo seguramente. Me cobraría en dinero o en cuerpo, ya sería algo a lo que estaba más acostumbrado.

off
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