Día 60 de verano, año 17
12:00 P.M. — Costa de Risky Red, Nuevo Mundo
El viaje en el Eidfrost, además de rápido, había sido divertido. Acostumbrado a navegar con nuestro colosal buque, llevar el mando de una corbeta tan rápida sobre el océano tan caótico del Nuevo Mundo, me había recordado a tiempos mejores en los que yo no era un ancla y podía, salvando las distancias, cabalgar las olas de las playas de Samba sobre mi tabla de surf. Durante estos días había tenido la compañía de Kraven, el viejo lobo de mar que acompañaba a Viktor. Además de contarme diferentes historias vividas a lo largo de su vida, también me enseñó cosas útiles como el navegar sin un log pose, usando simplemente un papel. El viejo marinero me había explicado que ese papel estaba vinculado con nuestro objetivo, puesto que siempre se estaba moviendo hacia la dirección en la que se encontrase la persona vinculada a él.
Y así me encontraba yo, mirando fijamente ese papel intentando entender cómo era posible que funcionase de una forma tan mágica. Sosteniéndolo sobre la palma de mi mano, tan sólo tenía que mantener el barco firme de una forma que ese papel avanzase recto hacia el horizonte. De una forma precisa, todo parecía que había funcionado puesto que en el horizonte comenzaba a vislumbrar tierra firme. El color rojizo de la isla disipaba toda opción a duda, estábamos llegando ya a Risky Red.
Me aclaré la voz y activé las comunicaciones para que me escuchasen por todo el navío. — Cowabunga señores pasajeros. Les habla vuestro vicealmirante Bahía. Les informo de que Risky Red se encuentra en el horizonte y en breves comenzaremos el protocolo de atraque. La hora es... — busqué la posición del sol con la mirada — mediodía... o high noon que diría algún local. Y la temperatura y clima es... — me chupé el dedo índice para sostenerlo en el aire, notando que no corría nada de aire — seco... y... también hace calor. Una vez más les agradecemos el haber elegido viajar con Apolo's Bay Cruises. Recuerden mantener un espíritu festivo ya que la seriedad me aburre y también que lo que diga Karl va a misa. Tres hurras por la vicelamirante Karl, marines ¡kakahaha! — Una vez dado mi mensaje corté la comunicación y comencé a recoger mis cosas, además del papel que tenía que devolverle a Viktor.
De reojo miraba una mochila con ropa que me había traído desde Marineford, riéndome entre dientes.
Los veintiséis días a bordo del Eidfrost habían establecido una rutina que funcionaba sorprendentemente bien. Las ciento sesenta tropas bajo el mando de Karl ocupaban la mayor parte de las cubiertas inferiores, y cada mañana les veía entrenar mientras desayunaba un onigiri y me disponía a entrenar por mi cuenta igualmente, no participaba en sus ejercicios pues mi estilo de combate cuerpo a cuerpo era incompatible con el suyo, y lo último que necesitaban era que un gyojin con veneno en los nudillos les mandara a la enfermería – que además les tendría que atender ese mismo gyojin – antes de llegar al combate real. En su lugar, observaba, y me aseguraba de que el suministro médico estuviera preparado para lo que fuera que nos esperara en Risky Red, buscaba apoyar en las labores diarias con particular interés en aquellas relacionadas con la carpintería y cocina, y me relacionaba poco a poco con las tropas para formar un vínculo de respeto mutuo y conocimiento, gracias a eso ahora sabían que tenían que acudir a mí si se enfermaban, o tanto a mi como a Karl si eran heridos, que Apolo les demostraría la importancia de navegar y de tener una actitud positiva, y que en general estaban ante tres Vicealmirantes que no buscaban aprovecharse de su cargo cuando tocara dar órdenes. Con Viktor busque compartir algún que otro momento, pero fuera de las horas de comida y algún choque de codo de vez en cuando en la cubierta, no llegamos a profundizar en nuestro conocimiento el uno del otro, pero siempre nos manteníamos abiertos a la conversación, estrategia, y todo con un buen sentido del humor. No éramos amigos, pero tampoco éramos simples colegas de trabajo, no sabría como definir el momento de la relación de Viktor con la división pero, ahora que nos habíamos separado de Joe, era grato tener a alguien que le recordara con el mismo afecto que lo hacia Karl.
Dentro de todo el equipo que llevaba conmigo, las pistolas que había traído de Marineford seguían sin estrenar. Nunca había sido tirador, mis manos estaban hechas para golpear, u operar, no para disparar a distancia, de momento, pero algo en esta misión me decía que necesitaría opciones y tras los entrenamientos contra Karl y Viktor en Mystoria sabía que no debía limitarme a golpear más fuerte, la estrategia era tan importante, si no quizás más, que el combate en sí mismo. Así que, durante las tardes, cuando las tropas descansaban tras un duro día de trabajo, me acercaba a los francotiradores y les hacía preguntas relacionadas con las armas de fuego. Cómo compensar el retroceso. Cómo respirar antes de apretar el gatillo. Cómo calcular distancias sin un telescopio. Algunos me miraban con sorpresa al ver a “un Vicealmirante pidiendo consejos básicos” (sus palabras, no mías), pero la mayoría respondía con entusiasmo, especialmente si les preguntaba luego de una buena cena que yo mismo había preparado. Risky Red sería mi primera oportunidad de ponerlo en práctica.
Y luego de veintiséis días, finalmente la voz de Apolo llenó el barco con ese tono despreocupado que ya le conocía anunciando nuestra llegada. Me puse de pie, mi haki de observación expandido a 150 metros a la redonda, y guardé las pistolas en sus fundas. Sonreí levemente mientras escuchaba los vítores amortiguados que venían desde las cubiertas inferiores luego de que Apolo pidiera vítores para Karl, pensando que seguro le echaba la bronca cuando le viera de frente, pero Apolo no cambiaba nunca en su forma de ser, y eso era algo que siempre me motivaba. Salí a cubierta y empecé a coordinar y ayudar con los preparativos para el desembarco. Mi maletín médico ya estaba listo, los den den mushis dentro de mi gabardina, las provisiones de comida igual, llevaba mis guantes de combate en ambas manos y el peso familiar de otros artefactos que anciaban con ser utilizados en cada bolso de mi pantalón. Como parte de la estrategia para la misión, usaríamos ropas especificas para mezclarnos bien con la moda local, por mi parte vestía con una gabardina verde esmeralda con detalles en relieve que recorrían las solapas, los hombros y las mangas, además de un chaleco del mismo tono abrochado hasta arriba, y una camisa que dejaba el pecho descubierto. También cargaba un cinturón de cuero oscuro, al cual había montado las pistolas a mis espaldas, con una hebilla plateada con grabados del oeste, y de él se agarraba con firmeza a mi cintura un pantalón del mismo tono de verde esmeralda que el resto del atuendo. Para rematar el atuendo, un sombrero vaquero verde descansaba sobre mi cabeza. Esperaba de verdad poder pasar ligeramente desapercibido con este atuendo que, según Viktor, nos haría mezclarnos perfectamente con el resto de los habitantes de la isla.
Resumen
Post de llegada a Risky Red.
Haki
Llevo expandido el Kenbunshoku básico a 150 metros.
Kenbunshoku Haki (Base)
Kenbunshoku Haki
Especial
2 huecos
Información
Requisitos: Nivel 16 • Kenbunshoku experiencia 500
Daño: Ninguno.
Coste: 1 de Espíritu por cada metro de expansión.
Efecto:
Permite percibir la presencia, poder y emociones de seres vivos a un metro de diámetro por cada 1 punto de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
Enfriamiento:
Ninguno.
Permite proyectar tu Kenbunshoku para detectar el aura o presencia de cualquier ser vivo a tu alrededor. También te permite identificar de manera vaga cómo de poderosos o sus intenciones más superficiales.
Código: kenbunshoku001
Gasto 100 de espíritu, recupero CH/4 al no estar en combate, es decir, 155, por lo que no resto nada.
Contenido Oculto
Llevo en cada bolsillo del pantalón una pieza de esta arma:
Hanoken (歯の拳)
Creaciones propias
5
Especificaciones
Requisitos: 5 FUE / 10 RES
Resistencia: 5000
Daño: 200
Escalado: 0,7 FUE
Alcance: -
Unidades de peso: 2
Berries: 2147483647
Descripción: Ligeros en apariencia, pero pesados en consecuencia, los 'Ha no Ken' son más que un simple objeto de combate. Estos simbolizan el filo oculto en la mano cerrada, un recordatorio de que incluso el gesto más básico, un puñetazo, puede convertirse en un arma tan certera como cualquier espada.
Atacan con daño Perforante.Hanoken (歯の拳) es una Meito, concretamente una de las 21 Õ Wazamono.
kennoha001
Contenido Oculto
Llevo en los costados, agarradas del cinturón, en una funda escondidas por la gabardina, dos pistolas. La de mi costado derecho cargada con munición lumínica, la de la izquierda con munición explosiva, cargadas en este tema.
Pistola
Objetos bélicos
4
Especificaciones
Requisitos: 5 FUE / 5 DES / 10 PREC
Resistencia: 2000
Daño: 30
Escalado: 0,2 DES / 0,7 PRE
Alcance: 25
Unidades de peso: 1
Berries: 200000
Descripción: Un arma de fuego de tamaño pequeño a mediano diseñada para ser disparada con una mano. Tiene un cañón corto y es capaz de disparar proyectiles a alta velocidad.
pistola004
Pistola
Objetos bélicos
4
Especificaciones
Requisitos: 5 FUE / 5 DES / 10 PREC
Resistencia: 2000
Daño: 30
Escalado: 0,2 DES / 0,7 PRE
Alcance: 25
Unidades de peso: 1
Berries: 200000
Descripción: Un arma de fuego de tamaño pequeño a mediano diseñada para ser disparada con una mano. Tiene un cañón corto y es capaz de disparar proyectiles a alta velocidad.
pistola004
Munición lumínica
Munición
1
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 30000
Descripción: Pack de 5 balas lumínicas. Contiene proyectiles que liberan una gran luz al impactar, lo que causa el efecto desorientación a todo el que mire directamente en un área de 10 metros. Es una opción táctica para controlar el campo de batalla.
[Causa el efecto Desorientación/Confusión en un área de 10 metros de diámetro]
municionluminica001
Munición explosiva
Munición
1
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: 20
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 30000
Descripción: Pack de 5 balas explosivas. Diseñada para causar daño en un área de 5 metros. Esta munición explota al impactar, infligiendo daño a múltiples objetivos cercanos. Es útil para enfrentar grupos de enemigos o estructuras. Cada una provoca 20 de daño elemental.
[Causa daño elemental ígneo en un área de 5 metros de diámetro]
El viaje a Risqueto Red habia sido largo. Me gustaba viajar, me relajaba, pasaba los dias con mis compañeros, tranquila, comiendo la comida de Fuguwu, que era ya tan buena como la de Joe, aunque la echaba de menos. Jugaba con Josebas, comia, entrenaba tranquilamente, disfrutaba de la brisa marina y compadreaba con las tropas que nos habian asignado, empezaba a conocer mas a Rolando y a su gente.
Viktor se dejaba ver poco, pero confiaba plenamente en el y aunque su barco no era el nuestro, teniamos todas las comodidades y la navegacion, gracias a Apolo al que yo ayudaba como podia, pero nunca habia aprendido a navegar.
Me levante y me puse un nuevo modelito que al parecer era la moda de la isla, aunque dudaba que pasaramos desapercibidos en ningun sitio ya que la fama de Viktor como Sichibukai le precedia y nosotros tambien eramos conocidos, expectante de llegar ya por fin a tierra. Una chaqueta de cuero blanca con bolardos y un sombrero a juego con pantalones blancos apretados pero comodos. Me sentia rara con esta ropa, pero era soprendentemente comoda y me gustaba.
Al mediodia tras almorzar llego por fin el aviso de Apolo, con su caracteristico humor anunciando que llegabamos a la isla, sali a echar un vistazo. Sorprendentemente se parecia a la isla donde conocí a Viktor si no recordaba mal, aquella noche fue especial, despidiendo a compañeros muertos, todavia no conocia a mis actuales compañeros, ahora Joe no estaba y las noticias del periodico que habia visto aún me tenian cabreadas. Habia tenido tiempo para pensar y relajarme, ahora tocaba entrar a la accion. Encontrar a esos piratas e impartir justicia en la isla desertica de los risquetos.
La vivre card que portaba Viktor, momentos antes de llegar, comienza arder, hasta consumirse y reducirse a cenizas. El objeto ha sido retirado de tu inventario.