Día 36 del año 14, Otoño - 1:14 p.m.
Archipiélago Sabaody - Manglar 0
Casi una semana había pasado desde que habían llegado a Sabaody y habían conseguido poner a Emerald sano y salvo. Ciertamente, era una pena que al final no hubiera conseguido camelársela y llevársela al catre, pero le daba más importancia de haber podido ayudar a aquella pobre mujer que estuvo al borde de experimentar una vida llena de esclavitud, tortura y sufrimiento. Tampoco se olvidaría de lo que había descubierto gracias a lo que le contó la bella mujer, la existencia de aquella organización opresora, los tenryuubito, o Dragones Celestiales - o Mamones Celestiales, según le había gustado llamarlos al pelirrojo -. De sólo pensar que existía una clase así en la sociedad que, no sólo contaba con todo el poder en sus manos, sino que encima lo usaba de la peor y egoísta posible, hacía arder en el interior de Garnet un fuego que llamaba a la ira y la furia.
Fuera cuál fuera el caso, tras la partida de Emerald, los Alas Negras se dedicaron a buscar un apartamento, posada u hostal dónde quedarse hasta que pudieran adquirir un barco y prepararse con lo necesario para partir hacia su siguiente destino. Y, si bien habían acordado todos en pasar lo más desapercibidos posibles, para alguien como el pelirrojo, en el momento en el que pusiera un pie en la calle y con lo llamativo que era, era algo meramente improbable que sucediera. Pero ya había estado encerrado y privado de la luz sol durante su estancia en Isla Chika, así que no iba a pensar quedarse en su dormitorio hasta que llegara el día de partir. Bajo ese pensamiento, el skypiean se cogió sus mejores ropajes - es decir, su mítico tanga de estampados de tigre -, sus guantes y botas molonas además de todos sus útiles - que iban en su zurrón, colgado de su hombro izquierdo - y su Sabertones - que reposaba en su espalda, colgando del hombro contrario al zurrón -.
Con todo esto, Garnet salió de su cobijo en busca de una sola cosa.- ¡Quiero una buena birra, joder! - Exclamó, justo al salir por la puerta de la posada.- ¡Y luego a dar un buen concierto, ¿es o no es? - Añadió con una sonrisa llena de determinación, mientras se convertía en el centro de atención - por su vestimenta - de varios transeúntes - que no eran pocos. Por tanto, el destino del pelirrojo fue buscar una taberna, taberna en la que ya le había echado el ojo cuando fueron a dejar a Emerald en los astilleros. Si no le fallaba la memoria, el local era uno bastante vistoso, llamado "SaBARody", un nombre que le pareció, cuanto menos, ingenioso al skypiean.- ¡Ahí está! - Pensó, al ver el letrero con esas luces de neón rosa, luces que eran expandidas y refractadas al incidir en las múltiples burbujas que iban emergiendo del terreno.
Nada más entrar, pudo percatarse de que la taberna era un local bastante frecuentado, a diferencia de los que había visitado en anteriores ocasiones. Mercaderes, comerciantes, arquitectos, carpinteros... Toda clase de personas se encontraban bebiendo en SaBARody... Y luego estaba Garnet, por supuesto. Todas las miradas, inevitablemente, se giraron hacia el skypiean semidesnudo, quién fue corriendo y directo hacia la barra que había de frente, nada más entrar, habiendo tras esta un camarero trajeado con pajarita roja. Llevaba unas gafas y un peinado estilo mullet, siendo la parte más frondosa de color rosa y la rapada castaña - siendo este color, seguramente, su color natural -. Una vez alcanzó la barra, el músico se sentó en una de las barras del lugar, viendo como, a su derecha, había una especie de escenario en el que se encontraba tocando música lo que parecía ser una banda de jazz. No pudo evitar recordar la noche en la que conoció Aurora al ver aquella pequeña orquesta dar rienda a su imaginación e improvisación musical.- ¡Yikepa! Una buena jarra de birra, si te hace majete, ¿es o no es? - Hizo su petición, dando varios toques con su índice derecho sobre la superficie, sobre la que apoyó también su brazo izquierdo.
INVENTARIO
INSTRUMENTO
Sabertones
Creaciones propias
4
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: 2000
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 9999999
Descripción: ‘Tremenda guitarra eléctrica personalizada, armada para derretir los corazones de todas la pibitas y pibitos que tengan la suerte de escucharla en directo'. Creado a mano por Tobías Murray, Sabertones es un instrumento de color caoba, con su cuerpo con forma de Dientes de Sable, refleja a la perfección la fiereza de Garnet, a la par que confiere a su dueño la posibilidad de crear intensas melodías gracias al grueso y resistencia de sus cuerdas y a su amplificador incorporado.
sabertones001
ARMAS
Guantes
Objetos bélicos
4
Especificaciones
Requisitos: 7 FUE / 10 RES
Resistencia: 2000
Daño: 80
Escalado: 0,4 FUE
Alcance: -
Unidades de peso: 2
Berries: 200000
Descripción: Un tipo de arma que se coloca en los nudillos de las manos para aumentar la potencia de los golpes. Hechos de metal, cuero u otros materiales resistentes.
guantes004
Punteras
Objetos bélicos
4
Especificaciones
Requisitos: 7 FUE / 10 RES
Resistencia: 2000
Daño: 80
Escalado: 0,4 FUE
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 200000
Descripción: Un tipo de arma que se coloca en las piernas para aumentar la potencia de los golpes. Hechos de metal, cuero u otros materiales resistentes.
punteras004
COMUNICACION
Den den mushi
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 4000
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
dendenmushi001
Den den mushi negro
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 100000
Descripción: Se utiliza para interceptar conversaciones entre otros ejemplares, pero no graba toda la conversación.
dendenmushinegro001
Den den mushi blanco
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 100000
Descripción: Tiene una función contraria a la del den den mushi negro que intercepta llamadas, se usa para evitar las intercepciones de las llamadas.
dendenmushiblanco001
DIALES
Dial destello
Diales
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: 20
Unidades de peso: 1
Berries: 0
Descripción: Permite almacenar y emitir luz a 20 metros de diámetro causando el efecto ceguera reducido al 50% durante un turno si lo ves directamente. Un uso por tema y, tras su uso, se deberá justificar mediante un post su recarga.
dialdestello001
Dial nubes
Diales
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 0
Descripción: Puede almacenar y liberar hasta diez nubes de un metro de diámetro cada una, que se pueden pisar para caminar en el aire diez metros de altura como mucho. Para volver a almacenar nubes, se deberá justificar mediante un post su recarga.
dialnubes001
Dial sonido
Diales
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: Hasta 500 de daño
Escalado: -
Alcance: 20
Unidades de peso: 1
Berries: 0
Descripción: Puede grabar y reproducir sonidos en su interior, se puede escuchar a 20 metros de diámetro del dial. Además, puede almacenar y emitir hasta una técnica musical de rango 3 o de sonido dañina, de hasta 500 de daño. Tras su uso, se deberá justificar mediante un post su recarga.
dialsonido001
Dial viento
Diales
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: 20
Unidades de peso: 1
Berries: 0
Descripción: Emite una ráfaga de viento de 4 metros de diámetro y que avanza 20 metros, produciendo efecto "Empuje". Un uso por tema y, tras su uso, se deberá justificar mediante un post su recarga.
dialviento001
Dial corte
Diales
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: Hasta 1500 de daño cortante
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 0
Descripción: Puede absorber una técnica de daño cortante de hasta 1500 puntos de daño y emitirlo después con las mismas características de dicho ataque. Un uso por recarga y, tras su uso, se deberá justificar mediante un post su recarga.
28-01-2025, 11:16 PM (Última modificación: 28-01-2025, 11:19 PM por Max D. Bambú.)
Seis días habían pasado desde aquel épico enfrentamiento entre dos amigos que ahora eran enemigos. Cuando Don Bambú salió del subsuelo en pleno apogeo de la pelea, Kovashi había orquestado un despliegue cúbico de proporciones bíblicas como despedida de una contienda a medio terminar. Fue incapaz de seguirle el paso, ya fuera por una repentina debilidad o por los ardides cúbicos de su oponente. Don Bambú intentó correr detrás de él. Todavía tenía fuerzas para el combate. Todavía tenía fuerzas para enfrentarse a él y derrotarlo de una vez por todas. Quizás hasta haciéndole entrar en razón a base de golpes. Sin embargo, su amigo se desvaneció. Se perdió entre grandes muchedumbres y burbujas de resina y ni siquiera su haki fue capaz de detectarlo. Por supuesto, Don Bambú no se rindió ahí. Regresó con sus camaradas revolucionarios sólo para encontrarse con el cerdo gigante en el barco, como si esperase, y a sus compañeros desaparecidos. Parecía ser que Kisuke le había dicho a aquel bicho gigante que esperase a que Don Bambú llegase en el barco. Sin explayarse demasiado en su historia, le intentó explicar a aquel cerdo gigante que tenía que irse inmediatamente. Que había visto a un viejo amigo y que necesitaba encontrarlo a toda costa antes de que se marchase, pero que si fracasaba volvería pronto.
Y así emprendió su pequeña aventura Don Bambú. Aventura que le llevó por las zonas sin ley de aquel archipiélago de manglares infinitos. Exploró superficialmente terrenos llenos de actividad comercial ilegal, casas de apuestas y negocios de alterne tales como prostíbulos y bares para piratas. En todos los manglares que veía detectaba una o dos presencias interesantes, pero tenía tan reciente el aura de Kovashi que se sentía capaz de discernirla incluso en las grandes multitudes. Su búsqueda, intermitente en su naturaleza, todo sea dicho, le llevó inevitablemente a los manglares dedicados al tránsito naval, donde Kovashi seguramente hubiera buscado algún navío que le sacase de aquella isla antes de que cualquier acontecimiento de carácter catastrófico tuviera lugar. Explorando el puerto con su Kenbunshoku activado identificó, como siempre, un par de auras interesantes, pero la del samurái no parecía estar por ningún lado. —Ha debido de largarse ya de la isla... Maldito imbécil. —Escupió al suelo con resignación. —Será mejor que vuelva. Esta locura ha durado demasiado... pero qué sed. —Se encontró con ganas de tomarse una cerveza de tamaño Gran Mink para ahogar su sed y sus penas. Llevado de la mano por el destino, Don Bambú se acercó a un estrafalario local con gigantescas letras de neón rosa con un muy discreto y poco luminoso subtítulo.
SaBARody Para manglarse una buena cogorza
Don Bambú decidió que un sitio tan decadente como aquel encajaba a la perfección con su desasosiego, de modo que sin pensarlo dos veces se acercó a la puerta. Fue al poner la mano sobre la madera vieja de la misma cuando notó una presencia extremadamente familiar dentro de aquel bar. No era la de Kovashi, porque se habría dado cuenta la instante. Era de un color rojo granate extremadamente ruidoso. Sin duda, un aura inconfundible. Con una ligera sensación de ansiedad, Don Bambú abrió de golpe la puerta, atrayendo la atención una vez más de todos los parroquianos que allí estaban rezándole a San Arnulfo de Metz. Instantáneamente Don Bambú ubicó al origen de aquella aura tan conocida. —¡OE GARNET! —Con su corazón acelerado por la alegría de aquella sorpresa, Don Bambú obvió toda precaución por el sigilo y se acercó a zancadas hacia su viejo amigo. —¡Por fin volvemos a vernos! —Y sin pensarlo dos veces le dio un abrazo a su semidesnudo hermano de otra madre. ¿Por qué iba siempre en tanga aquel degenerado?
Haki y gastos
Tengo activo el haki de observación en un radio de 180 metros, gastando 36 de espíritu por turno.
Fuera de combate regenero 236/4 = 59, de modo que no gasto nada.
Kenbunshoku Haki (Base)
Kenbunshoku Haki
Especial
2 huecos
Información
Requisitos: Nivel 16 • Kenbunshoku experiencia 500
Daño: Ninguno.
Coste: 1 de Espíritu por cada metro de expansión.
Efecto:
Permite percibir la presencia, poder y emociones de seres vivos a un metro de diámetro por cada 1 punto de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
Enfriamiento:
Ninguno.
Permite proyectar tu Kenbunshoku para detectar el aura o presencia de cualquier ser vivo a tu alrededor. También te permite identificar de manera vaga cómo de poderosos o sus intenciones más superficiales.
29-01-2025, 10:47 AM (Última modificación: 29-01-2025, 11:10 AM por Garnet D. Matlock.)
- Perdone esto... - Se disculpó el camarero, juzgando con la mirada al skypiean ante su semidesnudez.- ¿Qué es lo que ha pedido exactamente, señor? - Preguntó con cierta confusión, al no entender demasiado los modismos de Garnet como ese "Yikepa". El pelirrojo frunció el ceño al ver como su petición no llegaba a la mente del hostelero.- Relaja la raja, tronco, recuerda que no puedes llamar la atención de to' quisqui. - Pensó, el hombre pelirrojo y con alas que iba en bolas salvo por un tanga del felino rayado que tanto le representaba. Iba a contestarle, para aclararle que lo que quería era una buena jarra de cerveza, hasta que una voz, que le era muy familiar, llamó su nombre.- Y una polla como una olla... - Musitó, girándose levemente hacia la dirección de la que provenía ese grito.
Los ojos se le abrieron como platos, y se le iluminaron al ver de primera mano como su compadre, Panda, estaba en el mismo sitio que él.- ¡ME ESTÁN FILMANDO! ¡PERO SI ES PANDA! ¿ES O NO ES? - Exclamó a plena voz, levantándose de golpe y extendiendo sus brazos para recibir al mink con un fornido, masculino, peludo - y probablemente erótico - abrazo. Probablemente, si había alguien en el bar que no supiera de la existencia de Garnet, con ese numerito se había ganado hasta la última de las miradas.- Pues ya ves si volvemos a vernos PUAJAJAJA - Respondió, vivaz, dando varias palmadas en la espalda del revolucionario, tras lo cuál se separó de aquel intenso y emocionante abrazo. Finalmente, se habían vuelto a reencontrar, y eso había que celebrarlo por todo lo alto. El pelirrojo se sentó de nuevo en su taburete, no sin antes agarrar uno que estaba al lado, a unos dos metros, para acercarlo al suyo, a su derecha.- ¡Vamos, colegui! ¡Siéntate y pillémonos un buen pedo! - Invitó al oso, dando palmadas con su diestra en el asiento para llamarlo.- ¡Qué sean dos buenas jarras cervezas, míster! - Ordenó al camarero, extendiendo con su zurda el dedo índice y corazón de su mano. Esta vez, el hostelero asintió y se dirigió al barril con dos jarras para servir las bebidas.
En ese momento, a Garnet le picó la curiosidad, sobre como de fuerte se había vuelto el mink en ese corto periodo de tiempo.- Pueje... Vamos a ver... - E inmediatamente después, activó su haki de observación, a 10 metros a la redonda para estudiar la presencia de su amigo. Al sentirla esta era simplemente era apabullante, como si tuviera un poder que le permitiera anteponerse ante los demás y ante cualquier adversidad. El skypiean no pudo evitar sonreír de la emoción al ver su alma.- Te has vuelto fuerte que te cagas, Panda. - Comentó, apoyando sus brazos sobre la barra, esperando a que las cervezas llegaran.- Bueno, ¿y qué te cuentas, figura? - Preguntó, en el momento en el que pusieron las jarras sobre la cerveza.- El menda no sabe de ti desde que te fuiste de Skypiea sin decir ni mú pueje... - Recriminó, con una mirada y sonrisa traviesa al Panda.- ¡PUAJAJAJA es broma es broma! - Aclaró inmediatamente para evitar malos rollos, tras lo cual agarró su vaso y la extendió hacia el Panda.- Ahora toca brindar y celebrar nuestro reencuentro, ¿es o no es? -
INFO
TECNICA
Kenbunshoku Haki (Base)
Kenbunshoku Haki
Especial
2 huecos
Información
Requisitos: Nivel 16 • Kenbunshoku experiencia 500
Daño: Ninguno.
Coste: 1 de Espíritu por cada metro de expansión.
Efecto:
Permite percibir la presencia, poder y emociones de seres vivos a un metro de diámetro por cada 1 punto de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
Enfriamiento:
Ninguno.
Permite proyectar tu Kenbunshoku para detectar el aura o presencia de cualquier ser vivo a tu alrededor. También te permite identificar de manera vaga cómo de poderosos o sus intenciones más superficiales.
Código: kenbunshoku001
Regenero mucho más bla bla (me da pereza hacer cálculos lo confieso)
INVENTARIO
INSTRUMENTO
Sabertones
Creaciones propias
4
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: 2000
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 9999999
Descripción: ‘Tremenda guitarra eléctrica personalizada, armada para derretir los corazones de todas la pibitas y pibitos que tengan la suerte de escucharla en directo'. Creado a mano por Tobías Murray, Sabertones es un instrumento de color caoba, con su cuerpo con forma de Dientes de Sable, refleja a la perfección la fiereza de Garnet, a la par que confiere a su dueño la posibilidad de crear intensas melodías gracias al grueso y resistencia de sus cuerdas y a su amplificador incorporado.
sabertones001
ARMAS
Guantes
Objetos bélicos
4
Especificaciones
Requisitos: 7 FUE / 10 RES
Resistencia: 2000
Daño: 80
Escalado: 0,4 FUE
Alcance: -
Unidades de peso: 2
Berries: 200000
Descripción: Un tipo de arma que se coloca en los nudillos de las manos para aumentar la potencia de los golpes. Hechos de metal, cuero u otros materiales resistentes.
guantes004
Punteras
Objetos bélicos
4
Especificaciones
Requisitos: 7 FUE / 10 RES
Resistencia: 2000
Daño: 80
Escalado: 0,4 FUE
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 200000
Descripción: Un tipo de arma que se coloca en las piernas para aumentar la potencia de los golpes. Hechos de metal, cuero u otros materiales resistentes.
punteras004
COMUNICACION
Den den mushi
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 4000
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
dendenmushi001
Den den mushi negro
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 100000
Descripción: Se utiliza para interceptar conversaciones entre otros ejemplares, pero no graba toda la conversación.
dendenmushinegro001
Den den mushi blanco
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 100000
Descripción: Tiene una función contraria a la del den den mushi negro que intercepta llamadas, se usa para evitar las intercepciones de las llamadas.
dendenmushiblanco001
[spoiler=DIALES]
Dial destello
Diales
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: 20
Unidades de peso: 1
Berries: 0
Descripción: Permite almacenar y emitir luz a 20 metros de diámetro causando el efecto ceguera reducido al 50% durante un turno si lo ves directamente. Un uso por tema y, tras su uso, se deberá justificar mediante un post su recarga.
dialdestello001
Dial nubes
Diales
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 0
Descripción: Puede almacenar y liberar hasta diez nubes de un metro de diámetro cada una, que se pueden pisar para caminar en el aire diez metros de altura como mucho. Para volver a almacenar nubes, se deberá justificar mediante un post su recarga.
dialnubes001
Dial sonido
Diales
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: Hasta 500 de daño
Escalado: -
Alcance: 20
Unidades de peso: 1
Berries: 0
Descripción: Puede grabar y reproducir sonidos en su interior, se puede escuchar a 20 metros de diámetro del dial. Además, puede almacenar y emitir hasta una técnica musical de rango 3 o de sonido dañina, de hasta 500 de daño. Tras su uso, se deberá justificar mediante un post su recarga.
dialsonido001
Dial viento
Diales
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: 20
Unidades de peso: 1
Berries: 0
Descripción: Emite una ráfaga de viento de 4 metros de diámetro y que avanza 20 metros, produciendo efecto "Empuje". Un uso por tema y, tras su uso, se deberá justificar mediante un post su recarga.
dialviento001
Dial corte
Diales
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: Hasta 1500 de daño cortante
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 0
Descripción: Puede absorber una técnica de daño cortante de hasta 1500 puntos de daño y emitirlo después con las mismas características de dicho ataque. Un uso por recarga y, tras su uso, se deberá justificar mediante un post su recarga.
29-01-2025, 01:47 PM (Última modificación: 29-01-2025, 01:48 PM por Max D. Bambú.)
Don Bambú apretó a su viejo amigo entre sus brazos, alegre por haberse reencontrado con alguien no hostil de su pasado y que además se alegraba igualmente de volver a verle. —Estás fuerte cabrón HONHONHONHON —Don Bambú reía a viva voz, ignorando por completo a los clientes del local, que sin duda estarían comentando un par de cosas pero que en última instancia no llevarían a nada. ¿Qué podían tener de importante un panda gigante y su amigo en tanga de leopardo? Más bien parecían dos personas completamente dementes. Individuos circenses reencontrados en plena taberna de Sabaody. Animado por las circunstancias, Don Bambú se sentó al lado de Garnet todavía con su brazo derecho sobre el hombro izquierdo de su amigo. —Percibí tu aura según me acercaba a este local. Eres muy fácilmente reconocible honhonhon. — Dejó que Garnet se encargase de pedir las bebidas y le miró fijamente a los ojos, analizando qué había sido de su compañero. Se había echado una buena barba que no recordaba en Skypiea, aunque quizás sencillamente se hubiera olvidado. No pudo evitar preguntarse dónde estaban Sasha y Tobías, sus compañeros que había conocido en le trayecto a la civilización perdida de Shandora. Recibió con modestia el cumplido de su amigo. ¿Fuerte él? Garnet tendría que mirarse en el espejo más a menudo. —Tú sí que te has vuelto fuerte. Ya no eres el mismo que eras en Cabos Gemelos, viejo amigo. Lo cierto es que en una situación de peligro mortal como aquella el que tendría que proteger al otro serías tú, honhonhonhon. —Y era así. El aura de Garnet denotaba un poder enorme, al mismo nivel incluso que el de Sohem cuando se encontraron en Isla Chisi. ¿Qué clase de entrenamiento había seguido? ¿Y qué clase de vivencias le habían impulsado a llegar tan lejos? Eran incógnitas que tal vez se respondiesen esa misma tarde entre jarras.
Garnet le recordó en broma a Don Bambú que había desaparecido sin decir nada. Un rubor sido visible en su rostro si no estuviera recubierto de pelaje. —Lo siento, Garnet. Recibí una llamada del deber. —Seguro que él lo entendía. No podía decir de quién era la llamada en voz alta, pues en ese aspecto sí que tenía que ser precavido. Agarró su vaso y lo chocó con el de su peliverde amigo. Dio un trago largo al néctar que albergaba y suspiró aliviado. Su brazo abandonó el hombro de Garnet para apoyarse en la barra. —Me han pasado muchas cosas. Me reuní con los míos en una isla donde tenemos una base. —Esto último lo dijo en voz muy baja. —Y después procedimos con una nueva misión a Isla Chisi. Allí nos encontramos a Sohem y a ese espadachín que le acompañaba en Skypiea, el de pelo blanco. —Frunció un poco el ceño ante aquel recuerdo tan amargo. —Menuda paliza nos dieron. Secuestraron a un camarada y lo entregaron a la marina. La que tuvimos que liar para rescatarlo no tuvo nombre... Y poco después acabamos aquí, en Sabaody. ¿Qué casualidad, no? Siempre nos encontramos en los grandes acontecimientos y estoy seguro de que aquí acontecerán cosas que ni siquiera imaginamos. —Dio otro trago a su bebida. Empezaba a notar el calor reconfortante del alcohol en su cuerpo. —Pero sin duda lo más importante que me ha ocurrido ha sido hace seis días. Hace seis días, en el manglar en el que desembarcamos con nuestro navío, vi a Kovashi. —Esta revelación sin duda sacudiría el mundo de Garnet. Él conocía de sobra quién era. —Pensé que había muerto en Little Garden, pero ahí estaba. Era real, pero llevaba capucha y no dejaba que me acercase demasiado. Tuve que seguirle. Y le seguí. Le seguí hasta el manglar 18, donde finalmente tuvo a bien pararse para hablarme. Y lo que me dijo nunca lo verías venir. —Con un semblante muy serio, Don Bambú recordó el enorme discurso que el peliblanco le soltó. Sería incapaz de reproducirlo con el mismo efecto, de modo que se vio obligado a resumirlo. —Me dijo que me culpaba de todo lo que había ocurrido y que se iba a cobrar mi vida. Peleamos. Evidentemente no me mató, pero yo tampoco logré incapacitarle. Hasta hace quince minutos le estaba buscando por todos los manglares con astilleros, pero se ha esfumado... —Se terminó su vaso de un trago, adelantándolo en la barra para que volviese a llenarse por arte de magia. —Así que ya ves. Así me va. ¡Pero sigo vivo y mejor que nunca ahora que te tengo a mi lado! ¿Y qué es de ti? ¿Has vivido muchas aventuras con Sasha y Tobías? —Se moría de ganas por saber qué tal le había ido a su compañero. Su vaso ya se estaba llenando de nuevo. ¿Sabría volver después al manglar 13 con sus camaradas?
Haki y gastos
Lo mismo del post anterior. Radio de 180 metros y sin gastos por el momento hasta que finalice el tema o cambie algo.
El reencuentro entre los dos viejos amigos montó un escándalo que no dejó indiferente a nadie dentro del bar, focalizando aquel dúo estrafalario las miradas de la distinta clientela que estaba regentando el local. Después del fornido abrazo, Don Bambú explicó que había sentido su aura desde fuera de la taberna conforme se acercaba, haciendo que las alarmas de Garnet saltaran. Sabía usar mínimo el Haki de Observación. Esta suposición, en conjunto con la increíble presencia que podía percibir del alma de Panda, fueron lo que llevaron a notar lo verdaderamente fuerte que se había vuelto, cosa que no dudó ni un momento en expresarle, recibiendo, en su lugar, un halago por parte del mink. Insistió que, el que se había vuelto verdaderamente fuerte era el propio skypiean, incidiendo en que ya no era el mismo de los Cabos Gemelos y que los papeles, de vivir una situación de extrema peligrosidad, se intercambiarían.- ¡Anda ya tú fumas! - Intentó negar la afirmación de Don Bambú aunque en el fondo, y por su egocentrismo, sabía realmente lo mucho que había crecido desde aquel entonces. Pero lejos de creerse superior a su amigo, aquel reconocimiento y respeto que sentía hacia él, como el protector que fue en su momento, le llevaban a ansiar algo que deseaba desde hace tiempo.- Un día de esto habrá que medirse, ¡me muero de ganas de probar tu fuerza, colegui! - Sugirió, como última opción para medir realmente la fuerza del pirata y el revolucionario. Además, tenía ganas de ver que cara se le quedaba al ver como ya no tenía la fruta que solía tener.
Al bromear sobre como se fue sin decirle nada, el mink no pudo evitar ruborizarse de la vergüenza, aclarando que, si se fue, porque estuvo obligado a hacerlo.- Cosas de revos, ¿huh? - Pensó el pelirrojo, sin darle importancia al asunto. Garnet lo entendía perfectamente y, más que un acto de cobardía, lo vio como uno lleno de esperanza. No hacía falta despedirse porque, tarde o temprano, sus caminos se volverían a encontrar. Don Bambú, mencionó - sin nombrar a los revolucionarios - que se reunió con los de su facción en cierta base, embarcándose en una misión en cierta isla dónde, por azares del destino, se acabó encontrando con Sohem y su compañero que, según él, estuvo en Skypiea. Justo cuando el mink mencionó el nombre del cazador, Garnet estaba dándole un sorbo a la cerveza y, de la impresión, la escupió como si un spray fuera.- ¡¿Sohem?! - Preguntó exaltado. El mundo verdaderamente era un pañuelo, ya ni le extrañaba que se dieran aquella clase de encuentros fortuitos. Don Bambú prosiguió, revelando la reverenda paliza que les dio, causando aquella derrota que secuestraran a uno de los suyos y los entregaran a la marina, teniendo que liar la de dios para poder rescatarlo. Al oír como Sohem había barrido con alguien tan fuerte como lo era el mink, Garnet no pudo evitar temblar en una mezcla de miedo y terror.- ¿Cómo de fuerte será ese monstruo que tanto idolatra mi compitruena? - Por un lado tenía cierta curiosidad por saber la diferencia de nivel que habría entre el cazarrecompensas y el pirata. Pero por el otro, el recelo que le tenían algunos miembros de la banda, como era el caso de Yojimbo y Triana, hacía que Garnet se andara con ojo respecto al enmascarado, por mucho cariño que le tuviera su querida Sasha.
- Pues ya ves si nos encontramos siempre con todo el jaleo, ¿es o no es? Cada vez que nos vemos se lía bien parda PUAJAJJAA - Respondió al comentario de Don Bambú mientras este bebía de su refrigerio cachondo, pasando inmediatamente Garnet a hacer lo propio. Conforme iba dándole un buen buche a la cerveza, sin embargo, el revolucionario confesó que lo más impactante no sucedió sino hace seis días, cuando se encontró con, nada más y nada menos que Kovashi. Irremediablemente, volvió a escupir la bebida.- ¿¿¡¡KOVASHI!!?? PERO ÉL NO ESTABA... - Gritó alarmado, ante el recuerdo que tenía de haber leído - y confirmado posteriormente por el propio Panda - que había muerto. Pero si estaba vivo eso quería decir que podría agradecerle el haber sido salvado por él. Una sonrisa se dibujó en la faz del skypiean, a la par que el oso revelaba que la cruda verdad, verdad que haría que esa sonrisa no permaneciera durante mucho tiempo. Tras explicar que se lo encontró en Sabaody, después de haberlo dado durante tanto tiempo por muerto, Don Bambú confesó que, una vez que se reencontró con Kovashi, años después estando desaparecido, el peliblanco le culpó por todo lo que le pasó tanto a él como a su equipo, hasta el punto de intentar matar al mink y batirse en una batalla dónde ninguno dio su brazo a torcer, y ninguno ganó. Aquella historia, aquella situación, hizo que en el estómago de Garnet se formara un nudo, ¿qué pasaría si después de tanto tiempo, por ejemplo, Aurora siguiera viva? Seguramente, le recriminaría haberse follado a una marine y le haría tremendo Great Thunder.- Pues ya ves que sí... - Reafirmó dicho pensamiento, cabizbajo.
- Vaya, el menda lo siente de verás, colegui... - Se lamentó ante la dura situación, terminándose la bebida fermentada de una, a la vez que el mink, y dejándola encima de la barra, casi en la misma posición que Don Bambú. Haciendo contacto visual con el camarero, dio dos toques en la mesa con su índice derecho para luego, con la misma mano, cerrar el puño salvo por el mismo dedo de antes y el corazón. El camarero asintió, por lo que captó el mensaje en un instante. Por fortuna, el revolucionario se lo estaba tomando con filosofía, agradeciendo el estar vivo y bien acompañado por el skypiean para, seguidamente preguntar por él, por Tobías y Sasha y sus aventuras. Justamente, el hostelero volvía con las bebidas rellenas de pura energía y amor.- Que no hemos vivido, colegui mío... - Exageró, agarrando la jarra para darle un primer buche.
- El menda ahora mismo está de locura, la verdad. - Dijo nada más acabar de sorber la bebida.- No te voy a engañar, he pasado por una racha de puta mierda. - Confesó, observando su distorsionado reflejo en la superficie sin espuma de la cerveza. Seguidamente, miró de reojo al mink con una sonrisa pícara, pasando a girar completamente su cabeza hacia él, extiendo su puño izquierdo cerrado.- Pocas cosas no nos han pasado, eso de seguro. Nos unimos a los Alas Negras... - Extendió el índice de su mano izquierda.- Me zumbé a una marine y estuve saliendo con ella. - Siguió el corazón.- Estando en Momoiro, nos atacaron un grupo de marines que se llamaban no sé qué de Zoodiacool. - El siguiente fue el anular.- Hicieron añicos a mi laúd y la marine me dejó, así que casi me volví loco en Isla Chika. - Continuó con el meñique.- Y ahora estamos con el capi ausente y sin barco PUAJAJJAJA. - Terminó con el pulgar, resumiendo lo mejor que pudo los puntos más esenciales de su viaje desde que se separaron en Skypiea.- Ha sido un viaje de locura, ¿es o no es? - Bromeó con una sonrisa.- Pero la verdad que gracias a mis amigos, a mi familia he podido superar este bache. - Se llevó la jarra hacia sus labios, humedeciéndolos con ese brebaje digno de los dioses.- Así que ni te rayes, ¡ya está todo de puta madre PUAJJAJAJA! - Exclamó, dejando la birra sobre la superficie con un buen portazo, momento en el que se acordó de su llegada a Sabaody y de Emerald, la esclava a quién ayudaron a escapar de las garras de la opresión.
- Por cierto, acabo de "recoscarme"... - Garnet inició otra conversación, mirando ahora con una expresión completamente seria al panda, intuyendo que, lo que le iba a contar, como revolucionario que era, quizás le podía interesar o, mejor dicho, enervar.- Al llegar aquí, nos encontramos con un pibonazo, Emerald. - Sus ojos se convirtieron en corazones.- Vaya bombón, me la quise llevar al catre. - Pasó de tener corazones como ojos a llorar.- ¡Pero no coló!¡Puta mierda! - El drama le duró dos segundos, volviendo al semblante neutral inicial.- La cosa es que aquella mujer era una esclava y nos soltó algo sobre unos Dragones Celestiales o Tenryuubito. - Explicó Garnet, apretando con fuerza el mango de la jarra de la impotencia y frustración al saber que existía un grupo tan asqueroso como ese.- ¿Te dice algo esos nombres? - Preguntó, esperando si ya sabía algo sobre ellos. En caso contrario, le arrojaría algo de luz sobre la situación.
INFO
TECNICA
Kenbunshoku Haki (Base)
Kenbunshoku Haki
Especial
2 huecos
Información
Requisitos: Nivel 16 • Kenbunshoku experiencia 500
Daño: Ninguno.
Coste: 1 de Espíritu por cada metro de expansión.
Efecto:
Permite percibir la presencia, poder y emociones de seres vivos a un metro de diámetro por cada 1 punto de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
Enfriamiento:
Ninguno.
Permite proyectar tu Kenbunshoku para detectar el aura o presencia de cualquier ser vivo a tu alrededor. También te permite identificar de manera vaga cómo de poderosos o sus intenciones más superficiales.
Código: kenbunshoku001
Regenero mucho más bla bla (me da pereza hacer cálculos lo confieso)
INVENTARIO
INSTRUMENTO
Sabertones
Creaciones propias
4
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: 2000
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 9999999
Descripción: ‘Tremenda guitarra eléctrica personalizada, armada para derretir los corazones de todas la pibitas y pibitos que tengan la suerte de escucharla en directo'. Creado a mano por Tobías Murray, Sabertones es un instrumento de color caoba, con su cuerpo con forma de Dientes de Sable, refleja a la perfección la fiereza de Garnet, a la par que confiere a su dueño la posibilidad de crear intensas melodías gracias al grueso y resistencia de sus cuerdas y a su amplificador incorporado.
sabertones001
ARMAS
Guantes
Objetos bélicos
4
Especificaciones
Requisitos: 7 FUE / 10 RES
Resistencia: 2000
Daño: 80
Escalado: 0,4 FUE
Alcance: -
Unidades de peso: 2
Berries: 200000
Descripción: Un tipo de arma que se coloca en los nudillos de las manos para aumentar la potencia de los golpes. Hechos de metal, cuero u otros materiales resistentes.
guantes004
Punteras
Objetos bélicos
4
Especificaciones
Requisitos: 7 FUE / 10 RES
Resistencia: 2000
Daño: 80
Escalado: 0,4 FUE
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 200000
Descripción: Un tipo de arma que se coloca en las piernas para aumentar la potencia de los golpes. Hechos de metal, cuero u otros materiales resistentes.
punteras004
COMUNICACION
Den den mushi
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 4000
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
dendenmushi001
Den den mushi negro
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 100000
Descripción: Se utiliza para interceptar conversaciones entre otros ejemplares, pero no graba toda la conversación.
dendenmushinegro001
Den den mushi blanco
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 100000
Descripción: Tiene una función contraria a la del den den mushi negro que intercepta llamadas, se usa para evitar las intercepciones de las llamadas.
dendenmushiblanco001
[spoiler=DIALES]
Dial destello
Diales
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: 20
Unidades de peso: 1
Berries: 0
Descripción: Permite almacenar y emitir luz a 20 metros de diámetro causando el efecto ceguera reducido al 50% durante un turno si lo ves directamente. Un uso por tema y, tras su uso, se deberá justificar mediante un post su recarga.
dialdestello001
Dial nubes
Diales
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 0
Descripción: Puede almacenar y liberar hasta diez nubes de un metro de diámetro cada una, que se pueden pisar para caminar en el aire diez metros de altura como mucho. Para volver a almacenar nubes, se deberá justificar mediante un post su recarga.
dialnubes001
Dial sonido
Diales
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: Hasta 500 de daño
Escalado: -
Alcance: 20
Unidades de peso: 1
Berries: 0
Descripción: Puede grabar y reproducir sonidos en su interior, se puede escuchar a 20 metros de diámetro del dial. Además, puede almacenar y emitir hasta una técnica musical de rango 3 o de sonido dañina, de hasta 500 de daño. Tras su uso, se deberá justificar mediante un post su recarga.
dialsonido001
Dial viento
Diales
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: 20
Unidades de peso: 1
Berries: 0
Descripción: Emite una ráfaga de viento de 4 metros de diámetro y que avanza 20 metros, produciendo efecto "Empuje". Un uso por tema y, tras su uso, se deberá justificar mediante un post su recarga.
dialviento001
Dial corte
Diales
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: Hasta 1500 de daño cortante
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 0
Descripción: Puede absorber una técnica de daño cortante de hasta 1500 puntos de daño y emitirlo después con las mismas características de dicho ataque. Un uso por recarga y, tras su uso, se deberá justificar mediante un post su recarga.
Don Bambú trató de quitarle importancia al asunto con un gesto con la mano ante la disculpa de Garnet. Su situación era trágica, sí, pero había estado peor en otras ocasiones. Por lo menos ahora sabía que no todos sus amigos habían muerto en aquella isla. Quizás Kovashi entrase en razón en el futuro... O quizás nunca y Panda tendría que poner un punto final a su existencia antes de que supusiese un peligro para la revolución. Don Bambú escuchó atentamente lo que le decía su compadre. Al parecer había pasado una mala racha. Ya en Skypiea se le notaba de bajona de vez en cuando, como si estuviera deprimido por algo. Garnet, como muchos otros, sufrían al no considerarse lo bastante fuertes. Se sorprendió al enterarse de que se habían unido a los Alas Negras. La fugaz imagen de Yojimbo, Triana, Aspros y Jolyne cruzó su mente. A los tres últimos los había conocido en las gradas de los juegos de Zarutsuki y al primero lo había visto pelear contra la mala bestia de Sohem. Nunca había interactuado con él. No sin sorpresa, si bien con algo menos que la primera noticia, recibió el panda la segunda. ¡Garnet con una marine! Verdaderamente su amigo no le hacía ascos a nada en el mundo. Intentó imaginarse a sí mismo con una marine y tuvo que apartar la imagen de su cabeza bien rápido. Tenía su morbo, lo reconocía, pero no podría sentirse tranquilo con alguien tan contrario a sus ideales. —¿Zodiacool? —Le sonaba el nombre. Quizás lo hubiera leído en algún periódico en el pasado. Sonaba a algo que sin duda debería conocer. —Vaya, siento lo de vuestro capitán, barco y laúd. —Tuvo que enumerar las tres cosas que más o menos le parecían más trágicas. La pérdida de una marine en la vida de Garnet no le parecía tan importante. Sonrió ante la risa de su amigo. A pesar de todas las dificultades que había vivido había logrado superarlo y volver a la cima a la que pertenecía. Le dio una palmada en la espalda antes de levantar su vaso. —Y por eso brindamos. HONHONHON —Y dio un trago largo a su vaso de néctar.
Asintió ante la relevación de una nueva chica en la vida de Garnet. Don Bambú ya veía un poco borroso en aquel momento debido al alcohol en sus venas, pero todavía estaba lo bastante perceptivo como para sobresaltarse cuando Garnet mencionó a los Dragones. —¿Tenryuubito? —La voz del panda se había convertido en un susurro repentinamente. Conocía de sobra quiénes eran los Tenryuubito. Nobles de tan alto nivel que los reyes de las islas del Grand Line prácticamente tendrían que arrodillarse a besar el suelo que pisan. El hecho de que los Alas Negras hubieran ayudado a escapar a una esclava de éstos les ponía en un peligro inmediato. —Garnet escúchame atentamente. Esta información no debe salir de aquí. Salid de Sabaody en cuanto podáis. —El panda se había acercado algo más a su amigo para permitirse bajar todavía más la voz. Con el ruido de fondo de la taberna podrían tener suerte. —Los Tenryuubito son nobles del más alto nivel. Meterse en sus asuntos puede volcar sobre vosotros toda la ira del Gobierno Mundial. Si es "sólo" una esclava tal vez no os persigan con demasiado empeño... —Conjeturó el panda. Los nobles mundiales podían conseguir esclavos en casi cualquier parte, de modo que se les pasaría el berrinche de perder a una con cierta facilidad. Mientras sólo haya sido eso, claro.
Resumen
Con erudito rango 3 debería conocer de sobra el lore de los Tenryuubito.
Su buen amigo escuchó de buena manera todas las aventuras y desventuras que había vivido durante todo ese tiempo el marrano de Garnet. Más allá de desear saber lo que pensaba exactamente sobre su efímero romance con Ikirami o de querer explicarle - si él mismo lo supiera - que era eso de Zodiacool, el pelirrojo se quedó con el lamento y disculpa que le dedicó Don Bambú, ante las pérdidas de su capitán, su instrumento y su barco. Sí, podía resultar desconcertante en cierta manera pero, tal y como hacía el mink, había que tomárselo con filosofía. En todo este tiempo, el skypiean había aprendido que, quizás no se trata de lo que uno pierde, sino con lo que se queda y lo que gana, tal y como es el mero hecho de seguir con el resto de los Alas Negras, conseguir a Sabertones de mano de Tobías y reencontrarse con el oso revolucionario. Además, en el fondo de su alma, Garnet presentía que, tarde o temprano, encontrarían a Yojimbo. Con esta mentalidad y en un vivaz brindis, ambas jarras chocaron en señal de celebración y regocijo.
Tras darle un buen trago a la birra - y sentir como la embriaguez comenzaba a apoderarse de su ser -, Garnet decidió además relatarle lo sucedido con Emerald y con los Tenryuubitos. Si el panda desconocía sobre aquella gentuza, el músico vio necesario hacerle saber que clase de personas gobernaba su podrido mundo. Como no podía resultar de otra manera, Don Bambú parecía conocer de sobra aquel selecto grupo de nobles. Como si el local estuviera lleno de ojos y oídos, el panda se acercó a Garnet con suma precaución para susurrarle que debían salir de Sabaody inmediatamente. El pelirrojo le dedicó una mirada juzgona, arqueando su ceja izquierda.- ¿Pero qué dices, colegui? - Ciertamente, no se esperaba aquella actuación por parte del mink, quién prosiguió aclarando quiénes eran y la importancia que tenían, tanto como para ganarse que todo el Gobierno Mundial te persiguiera de por vida. Garnet frunció el ceño.- Pero vamos a ver, ¿pero si el Gobierno ya nos persigue? ¿Qué cojones dices? - Dio varios toques en el torso del mink con el índice de su siniestra. Sabía que su amigo se preocupaba por él, pero pensó que compartiría parte de su odio hacia los Dragones Celestiales. Cesó con los toques para acabar suspirando. Volvió a coger su vaso con el brebaje mágico para ingerir algo más.- Me huelo que lo dices por nuestro bien, al igual que el menda también sabe que tan sólo es una nota, una corchea en un pentagrama, ¿es o no es? - Entró en razón, orientando su cuerpo hacia el frente y mirándole de reojo.- Pero que haya peña así, hace que quiera gritar de ira. - Bebió otro poco más.- La verdad que lo de la esclava no es lo único puejeje... Se podría decir que tenemos algo más que le pertenece PUAJAJAJA. - Se refería obviamente a la fruta que comió Triana, recordando el momento en el que Jolyne casi sale ardiendo por tocarla.- Pero si vienen, les daremos un buen jaleo, todos nosotros somos fuertes. - Sentenció, aún sin haber conocido a ningún Tenryuubito, confió en que él, sus amigos y su coordinación podrían con cualquier cosa.- ¿Y tu peña no debería estar liándose a hostias con estos tolais? - Preguntó, por mera curiosidad, sintiéndose ya algo mareado por la cantidad de alcohol que llevaba circulando por su torrente sanguíneo.
Don Bambú escuchó la respuesta de Garnet en un silencio algo tenso. Su compañero no parecía tener muy en cuenta el poder y la influencia que tenían los nobles mundiales. No dudaba de que Garnet fuera fuerte, al igual que sus compañeros los Alas Negras, sin embargo... Enfrentarse al Gobierno Mundial a lo loco era una temeridad. La Revolución se dedicaba a ello por medio de un ejército interminable de efectivos, pero ellos eran solo una tripulación. Para más inri, Garnet presumía de que la esclava no era lo único que les había robado. ¿Qué clase de locura habían cometido aquellos piratas? —Espero que verdaderamente podáis plantarles cara. Tengo la impresión de que el Gobierno Mundial comenzará a concentrar sus efectivos más poderosos en vosotros en breve. —Don Bambú dio otro trago largo al tercer vaso que mágicamente había aparecido al lado de su mano derecha. Los dueños de aquellas tabernas tenían un poder para saber cuándo seguir echando y cuándo dejar de echar. Suspiró aliviado por el reconfortante calor de aquella bebida. —No te lo tomes a mal. Sé que sois fuertes y que podéis plantarles cara. Sin embargo no conviene atraer la atención de todo el Gobierno sobre vosotros de golpe. Nuestra organización lleva años luchando con ellos y somos un ejército... —Ya que la situación lo ameritaba, Don Bambú sacó de su bolsillo trasero un paquete de cigarrillos algo viejo. No fumaba mucho, pero de vez en cuando se daba el lujo para relajarse. Le ofreció a Garnet uno, por si quería ser partícipe, y se encendió el suyo con un mechero rosa. —Sí, nos enfrentamos abiertamente con el Gobierno, pero somos un ejército... Ahora mismo no tengo claros nuestros planes, todavía soy un capitán sin más, pero... —Don Bambú apoyó su codo derecho sobre la barra, inclinándose ligeramente hacia la derecha para volver a susurrarle a Garnet. —Se viene una buena. Hay efectivos por todas partes y la marina está más presente que nunca. Me pregunto si habrá algún almirante entre sus filas. —Dio una calada meditando acerca de los almirantes de la marina. El más famoso de todos era Tucrow, eso sin duda. O al menos era el más... "notorio". Fue entonces cuando algo regresó de las profundidades de sus recuerdos. —¡Oh! Ahora me acuerdo. Los Zodiacool. —Don Bambú tendía a retomar partes de la conversación que se creían extintas. —Son una división de la marina bajo el mando de Tucrow, uno de sus almirantes. Tengo entendido que están reclutando ahora mismo. —Y cómo no, Garnet se había buscado pelea con ellos.
—Verdaderamente estás dispuesto a sacudir el mundo y a todas las mujeres que en él habitan, Garnet. HONHONOHNHON —No podía sino reír ante la insensatez de su amigo, pero le respetaba por ello. —¿Sabes? Serías una gran adición a los míos. Si alguna vez quieres cambiar de vida deberías contactar conmigo. O no, sencillamente contacta conmigo de vez en cuando. Siempre es un placer escucharte. —Le dedicó una sonrisa antes de dar un último trago a su tercer vaso, terminando de emborracharse. —Antesss de que me olvide. —Don Bambú se llevó la mano izquierda al brazo, pinzando con cómica concentración un par de pelos suyos y arrancándolos. —Guárdaloss. Tengo entendido que con esto puedess fabricaaar una vivre card. Te ssservirá para encontrarme en el futuro. —Arrancó una servilleta de papel impermeable (las odiaba con todas sus fuerzas) y envolvió los pelos en ella.
Lo que prometía ser una reunión y un reencuentro con motivo de celebración se convirtió, de repente, en una especie de charla social y sobre los posibles futuros altercados que se podían poner frente a sus caminos. Sí, Garnet no temía que el Gobierno Mundial o esos panolis de la marina les persiguiera, sería un poco el pan de cada día y era consciente de lo fuertes que eran él y sus amigos. Pero las palabras de Don Bambú contenían una gran verdad y es que, de ahora en adelante, cabía la posibilidad de que cada vez más efectivos de mayor rango y con más poder fueran tras ellos. Si aquellos Zodiacool de verdad se trataban de un grupo de élite de la marina, no cabía ninguna duda. El pelirrojo siguió bebiendo de su tercera bebida que, del mismo modo que ocurría con la del mink, por alguna extraña razón se rellenaba sola. Mejor, para que engañarnos.
El peso de los argumentos del Panda como para no llamar demasiado la atención del Gobierno Mundial era bastante grande, no podía negarlo. Además, si un ejército como él mismo definía no era capaz de poner en jaque la organización, era porque no debía ser tarea fácil.- Por algo será Mundial el gobierno, estarán en todas partes. - Concluyó, con moderada disconformidad por lo complicadas que ponían las cosas aquella situación. Hasta que no tuvo esta charla con el revolucionario, Garnet no llegó a comprender lo enorme que es la institución tan corrupta que domina el globo, a lo ancho de la tierra y el mar. Aunque eso no era motivo para dejar de hacer lo que le diera en gana tal y como estaba haciendo hasta ahora, si que tendría en mayor consideración las palabras de su buen amigo.
El pelirrojo, con un sutil gesto, interponiendo su mano izquierda abierta ante el cigarrillo, se negó a aceptarlo. Aunque no le disgustaba el tabaco, sentía que fumar podía estropear la calidad de sus cuerdas vocales y, por tanto, arruinar sus canciones. En ese momento, Panda se inclinó hacia el skypiean, con la intención de susurrarle la tendencia que estaba teniendo los marines agrupar un mayor número de unidades en la zona, además de cuestionarse si habrá un almirante entre ellos.- ¿Un almirante? - Se preguntó, a sí mismo, mientras seguía hincando el codo como un buen borracho, sin conocer demasiado el escalafón que seguían los marines, ¿serían personas fuertes como para captar la atención del mink?
En ese preciso momento, Don Bambú tuvo una revelación, acordándose de que los Zoodiacool era una división de la marina comandada bajo las órdenes del almirante Tucrow. Garnet, al escuchar de nuevo el término "almirante", volvió a arquear su ceja, en señal de confusión. Debería preguntarle al Panda si de verdad eran importantes esos panolis de la marina o qué. Sin embargo, ante lo de que estaban buscando reclutar a más miembros, no pudo evitar reír nasalmente.- Pues claro que lo hacen, ¡nos cargamos a dos de ellos PUAJAJAJJAJA! - Bromeó, acercándole su diestra con los dedos cerrados salvo el índice y el corazón. Ante esto, estalló en una carcajada, viendo como el pirata estaba dispuesto a montar un buen jaleo y hacerse con los corazones de todas las mujeres que se le cruzaran.- ¿Eso crees? - Respondió, mirándole de reojo y con una mirada socarrona, para a continuación, escuchar como el mink le invitaba a unírsele a los suyos, confesando que sería un buen activo. Garnet le miró perplejo.- ¿El menda? ¿De...? - Se señaló a sí mismo, intentando aguantarse la risa hasta que no pudo más y rompió.
- ¡PUAJAJAJAJJAJAJA! -
El alto escándalo hizo que todo el mundo se girara, durante un par de segundos, a ver al dúo dinámico del bar. Garnet se acabó la cerveza, terminando por ponerse tarumba.- ¡Qwuita, quwita! Cúchame, no swé si el mwenda seguiría eso de los rwangos y esas mierdas. - Aclaró, acercándose al panda, para darle un puñetazo con complicidad en su hombro derecho.- ¡Pwero si un día quieres que lwa liemos pwarda, llama, grita si me necesitas! ¡Es o no es! - Le ofreció, ante la idea de que en un futuro, y si surgía la ocasión, le llamara para que le ayudara en alguna misión de los revolucionarios. Al final del día, aunque Garnet fuera un alma libre y veía eso de los rangos algo bastante restrictivo, el pelirrojo se sentía bastante afín a los ideales que seguía la facción libertadora. Y que narices, sentía que tenía una deuda de por vida por su hermano jurado.
A continuación, el mink pareció recordar otra cosa, llevándose arrancándose un par de pelos de su brazo para dárselos a Garnet en pos de construir una.- ¿Vivre qué? - No tenía ni puta idea de lo que era, pero según Panda le serviría para encontrarle en el futuro. El skypiean miró con detenimiento los pelos que iban en la servilleta del oso.- Va va... - Guardó la servilleta con cuidado en su zurrón para, seguidamente, introducirse la mano derecha en su tanga.- Tch, que dwolor pueje... - Se quejó, con una lágrima amenazando con saltar de su ojo derecho para acabar por extenderle la diestra con un par de pelos púbicos suyos.- ¡Toma para esa Vivre Pollas PUAJAJAJJA! - Se lo dio sin más, sin servilletas ni leches, para después caer en la cuenta.- Oye, y pwor qué no nos dwamos los Dwen Dwen Mushi? Así podwemos charlar cuando nos swalga de los huevos pueje. - Propuso el pelirrojo, al no recordar que se intercambiaran los números cuando estuvieron juntos en Skypiea.- Y antes dwe que swe me pase... ¿Cómo de twocho es un almirwante? -
Garnet rechazó a su manera la invitación del panda. No esperaba menos, en realidad. No veía a Garnet dentro de las filas del ejército revolucionario únicamente por su escaso apego a la seriedad que el mismo ejército comprendía. Él era un alma libre y aunque el ejército buscaba la libertad para todo el mundo, no era otra cosa que una organización paramilitar. Don Bambú se rio con la carcajada de su amigo. No le importaba si no se unía a los revolucionarios. Sabía de sobra que Garnet le guardaba las espaldas en los momentos de necesidad, si es que estaba cerca para guardárselas, claro. Después de todo la suya era una amistad forjada sobre fuego, brea y bakumetal durante los acontecimientos de los Cabos Gemelos. Tras el pequeño intercambio sobre las vivre card, de las cuales para sorpresa de nadie Garnet no tenía ni idea, el rockero se metió la mano dentro del tanga y con la absoluta carencia de pudor que le caracterizaba se arrancó un par de pelos rizos. Don Bambú no se consideraba una persona extremadamente pudorosa con la limpieza. El desorden que reinaba en su vida era prueba de ello, pero todo tenía un límite. Por supuesto, este límite era líquido, como el alcohol que llevaba ya un buen rato metiéndose por el gaznate, y se expandía en este momento sin límites de tal forma que aquellos pelos púbicos terminaron en la mano derecha del panda en contra de los que hubieran sido sus mejores deseos si hubiera estado sobrio. Con la izquierda agarró otra servilleta y los envolvió para guardarlos. —Eresss un maarrano. —Sentenció el panda borracho. La idea de su amigo de darse los den den mushis le pareció buena, de modo que sacó de su bolsillo derecho el caracol blanco que le había conseguido Zorak tiempo ha y anotó el número que había en la parte atrás de su concha. —Sssi el tuio es igual podrremos hablar sssin que noss espín, honhonohon. —Le gustaba aquella facultad de los den den mushis blancos. Le daban un toque de misterio a cualquier conversación, aunque no tuviera nada que ver con el ejército como tal.
La hora de marcharse se acercaba. La reunión había estado genial, pero el deber siempre llamaba a las puertas de bambú. Debía regresar al barco, dormir la mona y prepararse con sus camaradas para afrontar los desafíos del mañana. Kovashi se había esfumado de Sabaody y debía compartir esta información con ellos. Tenían un nuevo enemigo, uno que Don Bambú preferiría no afrontar, pero al que tendría que derrotar tarde o temprano. Dando dos toques sobre la mesa anunció la triste noticia. —Ess hora de irme, mi buen amigo... —Dejó sobre la mesa 3000 berries, más que suficiente para pagar las copas que se habían bebido, y se levantó de su taburete ligeramente tambaleante. —Ha sssido un placerr, como ssiemp-re. Essspero que cuando noss volvamoss a verr, no ssea tan evidente la difurencia entrre nossotros, honhonhon. —Con una sonrisa amable, le dio un último abrazo a su amigo y se separó de él. —Ssaludos a tus compañeross de mi parrte. Dile a Ssassha que Chewbacca manda abrrazoss. —Y con una palmadita en la espalda, como solían finalizar las reuniones de amigos, Don Bambú se encaminó hacia la puerta. Quizás su trayecto no fuera el más recto, pero lo hizo con toda la dignidad que pudo. Al abrir la puerta una fresca brisa del mediodía otoñal le acarició en el rostro. Se giró una última vez para mirar al peliverde y asintió con la cabeza, dedicándole una última sonrisa. Su figura se perdió detrás de aquella puerta de madera y el panda se encaminó alegremente de vuelta hacia su navío. La memoria del samurái había quedado relegada a un segundo plano y sólo los buenos recuerdos con sus amigos de Shogun Gari ocupaban la mente del panda en aquel momento.